El Amor Nunca Muere
Coffee · Miranda de Ebro
Sobre El Amor Nunca Muere
En El Amor Nunca Muere, situado en Miranda de Ebro, te invitamos a disfrutar de una experiencia gastronómica especial. Ofrecemos un ambiente acogedor donde puedes saborear un café excelente, postres deliciosos y una cuidada selección de vinos. Nuestra carta, disponible para cenar, se complementa con...
En El Amor Nunca Muere, situado en Miranda de Ebro, te invitamos a disfrutar de una experiencia gastronómica especial. Ofrecemos un ambiente acogedor donde puedes saborear un café excelente, postres deliciosos y una cuidada selección de vinos. Nuestra carta, disponible para cenar, se complementa con una selección de cervezas y otras bebidas alcohólicas. Los clientes destacan la alta calidad del servicio y la atmósfera única, ideal tanto para una cena íntima como para disfrutar solo. Contamos con acceso para personas con movilidad reducida, incluyendo entrada, aseo y mesas adaptadas. Abrimos de miércoles a domingo, ¡esperamos tu visita!
Què diuen els clients de El Amor Nunca Muere
El Amor Nunca Muere (Erre de Roca) ofrece una experiencia gastronómica excepcional, destacando su menú degustación y la atención al detalle. Los clientes elogian la creatividad en los platos, el servicio impecable y el ambiente acogedor, aunque algunos mencionan problemas con la temperatura.
Plats populars
Ideal per a
Tip: Se recomienda probar el menú degustación para disfrutar de una experiencia culinaria completa y variada. Algunos clientes sugieren llevar un pañuelo por si acaso hace frío en la sala.
Services
Què veure a prop
Dades de Wikidata
Explora els voltants de El Amor Nunca Muere
El Amor Nunca Muere es troba a Miranda de Ebro, envoltat de llocs d'interès cultural i històric. Aquests són alguns dels punts més destacats als voltants.
Patrimoni Històric
- iglesia del Espíritu Santo (A 444m) — templo católico en Miranda de Ebro bien de interés cultural
- iglesia de San Juan (Miranda de Ebro) (A 600m) — bien de interés cultural bien de interés cultural
- Castillo de Miranda de Ebro (A 775m) — castle in Castile and León, Spain bien de interés cultural
Edificis Religiosos
- iglesia de San Nicolás (A 256m) — edificio en Miranda de Ebro construido a mediados del siglo XX
- iglesia de Santa María (Miranda de Ebro) (A 664m) — church building in Miranda de Ebro, Spain
- Iglesia de los Sagrados Corazones (A 953m) — templo católico en Burgos, España
Altres Llocs d'Interès
- Casa de los Urbina (A 632m) — building in Burgos Province, Spain
- casa palacio de los Condes de Berberana (A 636m) — building in Burgos Province, Spain
- Castillo de Bayas (A 775m) — estructura defensiva desaparecida situada en España
Dades de Wikidata
Preguntes freqüents sobre El Amor Nunca Muere
Opinions de El Amor Nunca Muere Miranda de Ebro
Cuando estás en un local agradable, viendo la cocina limpia, a los cocineros en plena faena ejecutando con serenidad y manteniendo el entorno limpio y sin humos, donde te sirven comida que no deja indiferente (recomiendo las manitas con rabo de toro y el postre de quesos: fino, cremoso y con un sabor brutal) y, además, para rematar, como si no fuera suficiente, te atiende un persona muy agradable, rápida, atenta, y que transmite una alegría que contagia (hablo de Bryan), se convierte en un lugar que no dudas en recomendar.
Hoy comida en el restaurante Erre de Roca, el nuevo restaurante de Alberto Molinero, no falla, su cocina es fantástica 😋😋😋 hemos comido el menú degustación “Homenaje de Temporada” que estaba excelente, nos ha encantado, el local, precioso y el personal muy amable y atento, muchas gracias y muchas felicidades, ahora a por la estrella Michelin, sería magnífico para la Ciudad tener otra
Muyy gratificante todo... desde el ambiente, decoración, iluminación, vajilla... servicio. La comida en consonancia con la presentación es un espectáculo para el paladar y la visión...sacas los sabores de todos ingredientes, no se camuflan..muyyyyy bien, gran trabajo de fondo. Verles trabajar en la cocina es un espectáculo. Lo recomiendo y sin duda volveré..de 10
Restaurante gastronómico que no decepciona, más bien todo lo contrario, y que vuelve a sorprender para una ciudad como miranda con la gastronomía en auge. Se ven las intenciones desde que entras por la puerta, pequeño, acogedor, bien diseñado, cocina totalmente abierta, en definitiva entorno espectacular que acompaña un menú degustacion de cálidad, todo suma y aquí se nota inversión con buen resultado y hay que valorarlo positivamente todo
Experiencia inmejorable. Trato exquisito y cercano. Han cuidado los detalles durante toda la comida; platos exquisitos y con una presentación excelente. Muy buena experiencia, viendo de frente al chef y al equipo de cocina elaborar platos. El ambiente era agradable y la decoración muy cuidada. Sin duda un lugar al que volver y recomendar. Se paga, pero merece la pena.
Una grandiosa sorpresa, 1 ⭐️, poca me parece con un gran camino, cuidado de producto de la huerta, elaboraciones fácil de reconocer y sin perder cada alimento. Aperitivos frescos siendo el principio de los que nos venia. Pan con tomate un gran plato sorprendente!! Uno de los mejores La flor de calabaza es delicioso, el queso le da un toque unico, otro de los mejores. A tomar en cuenta el wellington!! En su punto! El pescado, lubina a la brasa!! Uf perfecto! El juego de brasa bien usado y tratado el humo, mantequilla con carbon de puerro Grandes consejos! Ceremonia del cafe, un ultimo toque sorprendente final
Sublime experiencia! Estrella Michelin muy merecida. Fuimos el mes pasado para probar el menu mas amplio. Todos los platos excelentes, destaco su version del pantumaca. Recomiendo probar también la Infusión de café que te ofrecen al final. Atención y estética del local excelentes. Es otro nivel...
Recientemente cené en Erre de Roca, un restaurante con estrella Michelin, y la experiencia fue extraordinaria. El servicio fue impecable, con un personal increíblemente atento y servicial durante toda la noche. El ambiente era hermoso, creando el escenario perfecto para una velada memorable. Los platos estaban presentados con tal arte que parecían obras de arte. Aunque es difícil elegir un favorito, el cono de trucha destacó como una delicia absoluta. El pato también fue excepcional, cocinado a la perfección y lleno de sabor. El postre de cacao fue fuera de este mundo, un final perfecto para una comida exquisita. A pesar de las porciones aparentemente pequeñas, nos fuimos sintiéndonos completamente satisfechos. No dejes que el tamaño de las porciones te engañe; cada bocado está lleno de sabor y precisión. En general, fue una experiencia gastronómica inolvidable que recomendaría altamente
No es frecuente encontrar restaurantes con el nivel de Erre en ciudades pequeñas como Miranda, pero cuando ocurre suelen resultar excelentes, y es lo que ocurre con este bonito restaurante. Todo, desde la recepción hasta la salida está estudiado para que te sientas perfectamente atendido. Un 10 al servicio del restaurante. Elegimos el menú corto. Normalmente no elegimos los menús largos porque suelen resultar muy abundantes y llegan a saturar. En este caso fue lo adecuado si no eres de los que busca el atracón porque si. Dastacaria la ostra con pimiento en escabeche y granizado de curry, la lubina a la brasa, la vaca vieja con 40 días de maduración o la secuencia de pularda. Algo peculiar: Ofrecen servicio de café de filtro en Chemex: El café suele servicio el gran olvidado, y en Erre no ocurre. Bien por ellos!!! Vuelvo en otoño
Experiencia inmejorable. Muy satisfechos con nuestra visita a Erre de Roca, por lo que no puedo recomendar más venir a conocer este restaurante mirandés. Por un precio bastante asequible pese a tener una estrella, el menú es delicado, muy bien integrado y alienado con la época del año en la que estamos (otoño). Pedimos el pase de 80€ (destacaría la lubina y la presa, muy bien trabajadas las 2), aceptamos probar la tabla de quesos internacionales (exquisitos) y tomamos un Godello fresco y delicado. Como mirandesa solo puedo estar orgullosa de que nuestra ciudad pueda contar con experiencias culinarias de este nivel de calidad. Gracias a Rubén y a todo el equipo por el trato excelente, volveremos!
Mi experiencia, quizás, fue diferente que la de cualquier otra persona: el restaurante estaba para nosotros dos. Partiendo de la total dedicación de un servicio y la magia de la exclusividad, nada puede ir mal. La comida a la altura, el maridaje excelso, el servicio (con Diego -perdón si no era el nombre- el argentino cuya experiencia es admirable) de 15/10 y el ambiente de ensueño. Quien pueda ir y no vaya... Debería arrepentirse.
Sorprendida muy gratamente con la experiencia. El lugar muy agradable, el servicio amable y profesional. La comida exquisita. Lo recomiendo sin dudar. Repetiremos.
Muy buena experiencia. Restaurante acogedor, totalmente recomendable el menú degustación. Deseando repetir
Estuve en dos ocasiones con mi pareja y a estado todo fenomenal, volveremos a repetir.
Un gran restaurante . Candidato ideal para optar a una estrella. Comida espectacular y trato insuperable .Gracias por la esperiencia gastronomíca.
Es un menú muy exquisito , no vale para todo el mundo . No admiten niños pequeños , básicamente porque el sitio es pequeño .
Muy buen servicio y muy buenos platos,de lujo,la atención y las explicaciones de cada plato , súper bien. Muy recomendable.
Muy buen trato y buen servicio
Pequeño restaurante donde sorprende cada plato, en especial con el de lubina. El servicio es muy bueno, siempre atento a nuestras necesidades. Sin duda, un restaurante en el que disfrutar.
Buen trato, muy atentos en sala y menu muy bueno. La atencion por parte de la pareja de comedor muy buena. Hemos salido encantados!
¡IMPRESIONANTE! Ha sido maravilloso, el servicio impecable, el local precioso con un ambiente muy muy agradable y la comida absolutamente brillante. Comimos el menú degustación y ha sido toda una experiencia. No podes perderos esta experiencia tan increíble, nosotros hemos salido encantadísimos y sin duda repetiremos. Gracias a Alberto y a todo el equipo:)
La experiencia muy recomendable. Su menú largo degustacion nos entusiasmo. Sabores sorprendentes y una exquisita presentación El equipo de sala muy amable y profesional.
Restaurante muy agradable. El personal atentisimo, queriendo agradar y complacer al comensal con cada plato. Presentación esmerada de los platos que resultan deliciosos al paladar. Carta de vinos amplia que permite matidar perfectamente comida y bebida. Un lugar muy recomendable. Para volver.
Encantados con nuestra experiencia en Erre de Roca. La comida increíble con una presentación preciosa y la atención por el personal de 10. Menú degustación muy recomendable.
Nuestra cuarta visita y primera desde la concesión de la estrella Michelin. Todo perfecto, el ritmo de salida de los platos, las explicaciones del servicio, la comida.... perfecto. Repetiremos, por supuesto...es un lujo tener este restaurante en Miranda.
Una grata experiencia. Dentro del menú que hemos tomado hay pases que nos han gustado más que otros, pero de muy buen nivel todos ellos. Recomendamos el menú largo, incluso para cenar.
Escribir sobre el RTE ERRE DE ROCA, es simplificar y atender una de las cimas gastronómicas de la cordillera ALBERTO MOLINERO . Restaurantes con mucho fundamento y surtido variado de calidad y sabor. Centrados en el ERRE DE ROCA.... Un salón en el que te sientes bien en el que conversas y disfrutas. Perfecta iluminación , acompañamiento de los cocineros que forman parte del espacio visual, y el personal de sala que da la justa información de cada plato sin excesos y con amabilidad y aseo. Y en los platos, combinaciones atrevidas que encajan como un puzzle. Variedad de sabores y presentaciones que no enmascaran los componentes. Enhorabuena
Salvo el detalle de servir las copas de vino fuera de nuestra vista y traerlas a la mesa después todo correcto, creo que deberían practicar la medida a servir con agua hasta conseguirlo y servir delante del cliente. Un 10 para el encargado de sala y la camarera.
Ambiente super acogedor y la experiencia degustación ha sido espectacular y eso que no soy "amigo" de este tipo de platos. Además a un precio muy bueno. De 10!!!!
El sitio espectacular, me encantó todo, la atención increíble, le pongo 5 estrellas porque me ha gustado todo; como una recomendación, pedí leche vegetal y no tenían, podrían añadir más opciones de leche por alguna persona que no le siente bien la leche entera, pero igual todo de 10🥰
Espectacular y un gran equipo sales encantado platos con aroma sabor y porciones elegantes en el menú degustación somos fans de su alta cocina gracias equipazo! Repetiremos sin duda
Otro gran acierto de Alberto Molinero. Los platos del Oula y del Mercado son buenísimos, pero este menú degustación es digno de estrella. A destacar el tartar de gamba blanca, los raviolis de pularda y el lomo de lubina.
Para disfrutar. Fantástica comida, servicio profesional en un bonito local. Nos han encantado todos los platos, repetiremos, precio ajustado a la calidad ofrecida.
Una gran experiencia, todo estaba buenísimo, el servicio es excelente y el lugar es muy acogedor, en mi menú adaptaron el postre por alergias y es de agradecer. Volveremos seguro.
Una cocina muy elaborada y llena de sabores diferentes, buen servicio y sitio muy acogedor. La cocina de Alberto Molinero no defrauda , sitio para repetir sin duda. Totalmente recomendable.
Un trato exquisito, la comida excepcional y el servicio de 10. El personal super atento y amable. Y la comida muy rica y muy elaborada, una experiencia que merece la pena totalmente
Exquisita comida, desdé qué entrás hasta que sales el servicio al cliente es excelente, todos los detalles bien cuidados, el ambiente es único y agradable, los platos la presentación muy profesional y se nota que realizado con mimo, los sabores únicos, los postres son increíbles, de lo mejor!!
Una muy buena experiencia, menú extenso, platos deliciosos, muy bien explicado y espacio acogedor.
Me ha encantado el menú de temporada. Excepcional. Repetiré, he disfrutado mucho. Muy recomendable.
Me encanta este sitio!. Dicen de Jaén pero ya con Erre de Roc tenemos DOS estrellas Michelín en Miranda!!!. Enhorabuena chicos/as, buen trabajo!!!
Alberto Molinero te sorprende con cada bocado, da gusto saborear cada uno de sus platos. Servicio a la altura de la cocina. Volveremos 💯
Un sitio con encanto,tranquilo. Un servicio de lo más profesional con Aitana al mando,saben lo que hacen y lo que dicen sobre los platos,esos platos tan deliciosos que vas a degustar. Un diez,totalmente recomendable y para volver.
Una experiencia inmejorable Un menú degustación de gran profesionalidad, original y moderno, con un precio muy asequible. Lo recomiendo sin duda
Hemos celebrado nuestro aniversario. Pedimos el menú homenaje y nos encantó. La variedad de platos y sabores no te dejan indiferente. Totalmente recomendable. El personal super amable. Repetiremos sin duda.
Impresionante, no es la primera vez que voy al Erre, esta vez con un grupo de amigos, todos han quedado sorprendidos por el resultado de una cena magnífica, platos cuidadosamente elaborados como es de esperar por un estrella michelín, las terminaciones y una calidad excelente que unido a una atención inmejorable por el personal hacen de este restaurante una joya de la gastronomía. Desde luego repetiremos. Es un lujo tener la posibilidad de encontrar un lugar de estas características en Miranda de Ebro.
Todo increíble. Muy atentos y la comida espectacular, para repetir!
Cocina elaborada y de creación.. platos distintos, sorprendentes e innovadores, una variedad de vinos acorde a cada plato. Calidad-precio dentro lo que conlleva una estrella, hemos conocido de primera mano al chef Alberto Molinero, amable, cercano y con las ideas muy claras. Sin duda volveré y la verdad no muy tarde
Todo bien, desde el personal muy atento, el menu de 108€ pues la experiencia completa echas unas 4h. Por poner una pega, no tienen maridaje para los menus.
1ª Experiencia en restaurante con estrella,celebrando 33 años de casados !! Muy rico todo !! A destacar el plato de espardeñas,oreja y anguila ahumada y el bonito a la brasa,pimiento asado y piparra.Un deleite para nuestro humilde paladar. Recomiendo !!
Hemos ido a comer el menú degustación de temporada y a pesar de tener alguna modificación adaptada a la temporada del producto, ninguno de los platos nos ha defraudado. Un local muy chulo y acogedor, con mucho detalle y una sensación de limpieza y transparencia gracias a su cocina abierta. La comida ha sido una experiencia muy agradable, platos como el cochinillo con anguila, el ravioli de pularda o el carpacio con guisantes lágrimas, hacen que el menú valga la pena, sin dejar de lado el hecho de que se trata de un menú de 12 platos y 3 postres por 78€, calidad precio muy top. Algún detalle que resaltar a la hora del servicio, pero nada más que pijadas. El maridaje para nuestro gusto prescindible, y podría ser sustituido por una copita de blanco y un tinto, pero eso para gustos. En conclusión 100% recomendable.
Cocina de altura en el Erre de Roca. En torno a 15 platillos, algunos espectaculares, como la cigala con caldo y piel de pollo, el cochinillo, la lubina a la brasa... Tremenda la cococha con pilpil de algas, para bañarte en la salsa. El único que me defraudó fue uno de trucha con granizado de pomelo, que en mi opinión se carga el plato por el excesivo amargor que le da. El resto eran todos bastante aceptables, y alguno muy original, como el corte de helado de espárrago. En definitiva, buena experiencia a precio razonable en comparación con restaurantes con menús similares. Con una estrella nos hubieran calzado más de 100€
Hemos comido el menú degustación “ homenaje de temporada “, realmente espectacular, buena combinación de sabores y texturas desde el primer plato hasta el último. Los camareros muy profesionales, atentos y amables. El local muy agradable Lo recomiendo 100%
Una experiencia culinaria inolvidable: Erre de Roca combina creatividad, sabores auténticos y una ejecución impecable. El menú degustación, que crece progresivamente en intensidad y ambición, permite disfrutar de platos con identidad, sensibilidad técnica y sin artificios innecesarios. El servicio es profesional y correcto. El precio me pareció más que razonable para un restaurante de este nivel. Para los amantes de la alta cocina, una visita obligada en la región. Enhorabuena.
Nos encantó la experiencia del menú elegido junto con maridaje. El ambiente muy acogedor, cercanos, muchos platos variados y ricos, el servicio muy atento, profesional y agradable, nos explicaba cada plato con detalle. Cada copa de vino resultaba un buen acompañante en cada momento, procedente de varios lugares del mundo, nos gustó mucho el maridaje ofrecido. Se nos pasó la comida volando estábamos muy a gusto. Relación precio calidad inmejorable, totalmente recomendable para pasar un rato muy entrañable y relajado en familia y amigos. Volveremos a repetir, seguro.
Experiencia perfecta, todo el menú delicioso y sorprendente. Servicio impecable, de 10.
No es la primera vez que vamos, y como siempre salimos encantados, gran elaboración de los platos y la calidad excelente. La atención y el servicio de 10. Ver trabajar en la cocina al chef Alberto Molinero es un espectáculo digno para el paladar, digno de un Estrella Michelin. Lo recomiendo 100%. Nos volvemos a ver pronto!!!
Magnífica experiencia en este restaurante. 1 estrella me parece poco para la gran calidad del producto, platos cuidados hasta el último detalle y la dedicación exquisita del servicio. Un gran restaurante en Miranda de Ebro, no dudes en ir a conocerlo si estás por la zona, no te dejará indiferente. Relación calidad/precio excelente.
Experiencia inmejorable. Muy satisfechos con nuestra visita a Erre de Roca, por lo que no puedo recomendar más venir a conocer este restaurante mirandés. Por un precio bastante asequible pese a tener una estrella, el menú es delicado, muy bien integrado y alienado con la época del año en la que estamos (otoño). Pedimos el pase de 80€ (destacaría la lubina y la presa, muy bien trabajadas las 2), aceptamos probar la tabla de quesos internacionales (exquisitos) y tomamos un Godello fresco y delicado. Como mirandesa solo puedo estar orgullosa de que nuestra ciudad pueda contar con experiencias culinarias de este nivel de calidad. Gracias a Rubén y a todo el equipo por el trato excelente, volveremos!
Mi experiencia, quizás, fue diferente que la de cualquier otra persona: el restaurante estaba para nosotros dos. Partiendo de la total dedicación de un servicio y la magia de la exclusividad, nada puede ir mal. La comida a la altura, el maridaje excelso, el servicio (con Diego -perdón si no era el nombre- el argentino cuya experiencia es admirable) de 15/10 y el ambiente de ensueño. Quien pueda ir y no vaya... Debería arrepentirse.
Todo el menú es exquisito. No falla ni un solo plato. Es impresionante ver al personal de sala como se mueve por todas partes atendiendo todas las mesas. Una estrella bien merecida.
Espectacular. Fuimos un grupo de amigas y, como ya nos imaginábamos, estaba todo increíble. Nos aconsejaron muy bien los vinos, además. Estrella más que merecida
No es frecuente encontrar restaurantes con el nivel de Erre en ciudades pequeñas como Miranda, pero cuando ocurre suelen resultar excelentes, y es lo que ocurre con este bonito restaurante. Todo, desde la recepción hasta la salida está estudiado para que te sientas perfectamente atendido. Un 10 al servicio del restaurante. Elegimos el menú corto. Normalmente no elegimos los menús largos porque suelen resultar muy abundantes y llegan a saturar. En este caso fue lo adecuado si no eres de los que busca el atracón porque si. Dastacaria la ostra con pimiento en escabeche y granizado de curry, la lubina a la brasa, la vaca vieja con 40 días de maduración o la secuencia de pularda. Algo peculiar: Ofrecen servicio de café de filtro en Chemex: El café suele servicio el gran olvidado, y en Erre no ocurre. Bien por ellos!!! Vuelvo en otoño
Recientemente cené en Erre de Roca, un restaurante con estrella Michelin, y la experiencia fue extraordinaria. El servicio fue impecable, con un personal increíblemente atento y servicial durante toda la noche. El ambiente era hermoso, creando el escenario perfecto para una velada memorable. Los platos estaban presentados con tal arte que parecían obras de arte. Aunque es difícil elegir un favorito, el cono de trucha destacó como una delicia absoluta. El pato también fue excepcional, cocinado a la perfección y lleno de sabor. El postre de cacao fue fuera de este mundo, un final perfecto para una comida exquisita. A pesar de las porciones aparentemente pequeñas, nos fuimos sintiéndonos completamente satisfechos. No dejes que el tamaño de las porciones te engañe; cada bocado está lleno de sabor y precisión. En general, fue una experiencia gastronómica inolvidable que recomendaría altamente
A la hora del café, después del delicioso menú degustación de temporada, me ha encantado la presentación de los Petit-fours. Los platos estaban bien elaborados y en sus diferentes texturas. Por otra parte, la atención fue correcta y los tiempos de espera fueron adecuados.
Una grandiosa sorpresa, 1 ⭐️, poca me parece con un gran camino, cuidado de producto de la huerta, elaboraciones fácil de reconocer y sin perder cada alimento. Aperitivos frescos siendo el principio de los que nos venia. Pan con tomate un gran plato sorprendente!! Uno de los mejores La flor de calabaza es delicioso, el queso le da un toque unico, otro de los mejores. A tomar en cuenta el wellington!! En su punto! El pescado, lubina a la brasa!! Uf perfecto! El juego de brasa bien usado y tratado el humo, mantequilla con carbon de puerro Grandes consejos! Ceremonia del cafe, un ultimo toque sorprendente final
Sublime experiencia! Estrella Michelin muy merecida. Fuimos el mes pasado para probar el menu mas amplio. Todos los platos excelentes, destaco su version del pantumaca. Recomiendo probar también la Infusión de café que te ofrecen al final. Atención y estética del local excelentes. Es otro nivel...
Una experiencia intensa y auténtica que te hace vibrar . Un subidòn para tu mente. Esencia y autenticidad. Es difícil encontrar adjetivos que estén a la altura de lo que hemos paladeado. Honradez máxima en el uso del producto y en el mensaje recibido. Variedad de sabores y de aromas a los que sería un pecado no dedicarles un tiempo suficiente para disfrutar de ello. Todo es auténtico, sano. Una verdadera experiencia G-Astronòmica.
Experiencia inmejorable. Trato exquisito y cercano. Han cuidado los detalles durante toda la comida; platos exquisitos y con una presentación excelente. Muy buena experiencia, viendo de frente al chef y al equipo de cocina elaborar platos. El ambiente era agradable y la decoración muy cuidada. Sin duda un lugar al que volver y recomendar. Se paga, pero merece la pena.
Muy buena experiencia en Erre. De todo el recorrido me quedo con las ostras en pimiento en escabeche y granizado de curry rojo, la lubina con beurre blanc y el postre. Buen servicio.
Sabores muy bien integrados y una estupenda presentación. Magnífica relación calidad precio. Para recomendar y repetir. Muy bien.
Restaurante gastronómico que no decepciona, más bien todo lo contrario, y que vuelve a sorprender para una ciudad como miranda con la gastronomía en auge. Se ven las intenciones desde que entras por la puerta, pequeño, acogedor, bien diseñado, cocina totalmente abierta, en definitiva entorno espectacular que acompaña un menú degustacion de cálidad, todo suma y aquí se nota inversión con buen resultado y hay que valorarlo positivamente todo
Merece la pena probar la experiencia. Nos encantó el menú. Como único punto negativo, en la sala hacía frío. El aire estaba en marcha y hacía excesivo frío. Varios comensales estábamos con un pañuelo al cuello.
La primera vez que voy pero no creo que sea la última. Hemos comido a la carta y desde luego todo buenísimo. A destacar la lubina ,el tournedor y tartar de gambas. Además como era todo para compartir tuvieron el detalle de servirlo ya dividido.
Una experiencia culinaria inolvidable: Erre de Roca combina creatividad, sabores auténticos y una ejecución impecable. El menú degustación, que crece progresivamente en intensidad y ambición, permite disfrutar de platos con identidad, sensibilidad técnica y sin artificios innecesarios. El servicio es profesional y correcto. El precio me pareció más que razonable para un restaurante de este nivel. Para los amantes de la alta cocina, una visita obligada en la región. Enhorabuena.
Bonito restaurante, de cocina de vanguardia. El trato es excepcional y tanto la atención como el servicio son de 10. El menú degustacion me pareció correcto tanto en precio como en duración. Si es cierto que hubo algunos platos que no terminé de entender ya que los sabores o no me gustaron del todo o en algún caso me parecía que las mezclas tapaban en sabor del producto principal ( que es de muy buena calidad). Quizás hay veces que menos es más y hay productos que no deben perder el protagonismo que merecen. Tiene mucho mérito apostar por una oferta gastronómica así en lugares pequeños como es miranda. Y la verdad que lo hacen muy bien. Enhorabuena!
Un buen lugar,comimos menu degustacion excelente, el servicio bueno y el restaurante muy bonito y acogedor.
Segunda visita a este restaurante. Menú largo de mediodía. Comida algo mejor que la anterior vez. Servicio correcto en ambiente relajado. Relación precio calidad algo elevado para mí criterio.
Gente maja, comida mejor, no necesitas meterte un pincho de tortilla patara antes de la hora, casi le daba otra estrella, se lo merecen....seguro que les dan otra estrella
Todos los platos estaban buenos pero ninguno nos sorprendió. Las cantidades un poco justas. La relación calidad precio es buena pero para mi no es un restaurante de estrella Michelin
Puede mejorar, pero merece la pena. Buena oportunidad para probar una cocina moderna con buen futuro. Buenas ideas. Precio adecuado. Buena bodega. Hemos ido desde Bilbao y no me arrepiento. Pegas. Sugiero personal más empático y no aceptar menores de 16 años. No entiendo ir a un local de este tipo con un niño.
Bonito restaurante, de cocina de vanguardia. El trato es excepcional y tanto la atención como el servicio son de 10. El menú degustacion me pareció correcto tanto en precio como en duración. Si es cierto que hubo algunos platos que no terminé de entender ya que los sabores o no me gustaron del todo o en algún caso me parecía que las mezclas tapaban en sabor del producto principal ( que es de muy buena calidad). Quizás hay veces que menos es más y hay productos que no deben perder el protagonismo que merecen. Tiene mucho mérito apostar por una oferta gastronómica así en lugares pequeños como es miranda. Y la verdad que lo hacen muy bien. Enhorabuena!
No puedo recomendar este sitio ya que mi experiencia fue un poco decepcionante. tenía reserva a las 15 para el menú corto, ya que ha esa hora solo ofrecen ese menú (por tiempo imagino), y después de nosotros entraron otras dos mesas más en nuestra misma situación. Mi sorpresa llegó, cuando se suponía que nos iban a servir el cuarto plato, les sirvieron a las otras dos mesas y a nosotros nos dejaron esperando unos 20-30 minutos sin absolutamente nada. Mas tarde sin ninguna explicación se sirvió el quinto pase a las 3 mesas sin ofrecernos a nosotros el 4 pase. Una vez percatados del error, se nos sirvió el cuarto pase mientras las otras 2 mesas iban avanzando en el menú a buen ritmo. Pero este error volvió a ocurrir cuando tocaban los últimos pases de pescado y carne, y nuestra espera volvió a ser interminable. En resumen, de las 3 mesas de las 15 fuimos los primeros en llegar y para cuando las otras 2 mesas ya estaban en el postre, a nosotros nos faltaban los últimos dos platos salados todavía, y todo este sin ninguna explicación por parte del restaurante ni una disculpa por el tiempo de espera. Si a esto le sumamos que el vino te lo sirven dentro de la cocina sin ver la botella que te sirven y lo hacen con un Jigger metálico, cosa que jamás había visto, no entiendo personalmente la estrella que le acaban de otorgar. En cuanto a la comida, está rica, sin ser espectacular, pero unas cantidades bastante pequeñas, por suerte puedes comer todo el pan que quieras sin que te cobren el plus. Por finalizar, entiendo que por el precio pueda ser atractivo venir, pero después de mi experiencia no lo puedo recomendar.
La experiencia en el restaurante Erre de Roca me pareció correcta, pero lamentablemente no cumplió con nuestras expectativas. Algunas cosas nos gustaron mucho, con el helado de iberico, la interpretación del pan tumaca o los ravioles. También nos gustaron los postres. En lo personal el pato me pareció super duro, no lo pude comer y lo terminó la persona que fue conmigo. Los platos me parecieron todos extremadamente pequeños, si no hubiese sido por el pan (que era excelente) nos hubiésemos ido con hambre. Yo esperaba un menú con 16 pasos, pero los 3 primeros ítems del menú era los amuse bouche. Muchísimos restaurantes ni los mencionan en el menú. Entiendo que lleva trabajo hacerlos y algunos estaban muy bien. Pero listarlos por separado, me parece deshonesto. Lo mismo con el pan. Uno tiene la sensación de que vienen muchos platos y terminan siendo porciones mínimas del tamaño de una galletita. De todos modos lo peor fue el maridaje de vinos. De nuevo las porciones que nos fueron servidas era mínimas, estimo que entra 0.05 y 0.075 litros. Si bien estaban a temperatura y servidas con el coravin, daba pena ver los poco llenas que estaban las bonitas copas austríacas. Por 75 euros, me parece un despropósito. Fueron quizá 6 o 7 vinos, todos muy mediocres y un coctel (ni siquiera hubo un espumante). Estando tan cerca de la zona de vinos de Rioja y Ribera me pareció un error no basar los vinos fuertemente en esas regiones. El gran final y mejor vino fue un San Román. Un vino que si bien es muy rico, es muy común, se ve en muchos supermercados y sale aproximadamente 30 euros. No tenemos ninguna intención en retornar y no lo recomendaría.
No me gustó lo suficiente como para repetir... Sabores fuertes poco acertados para mí gusto ...no me llevo ni un solo plato que dijeras que me enamoro y detalles ... No ponen mantel en la mesa ni de tela ni de papel que es algo que personalmente me da asquito, personal correcto
El servicio es como un robot,se echa en falta más comunicación y empatía ,la comida está bien,en el menú Roca se echa en falta algo de marisco ,pero bueno..los menús van cambiando,pero lo de las chicas de servicio robotizadas si canta!
En nuestro paso por La Rioja buscamos bodegas y algún restaurante top recomendado en la guía michelin. Erre de Roca, tiene una estrella y decidimos ir. Durante nuestra experiencia, aunque disfrutamos y es innegable que se come bien, encontramos pocos platos sorprendentes, pocos platos de los que acuerdas al cabo de 1 mes. No volvería.
Personal atento y servicio rápido Dentro de la cocina de Alberto Molinero este restaurante nos ha desilusionado un poco. Los platos de lubina y carne han sido sabrosos pero el resto bastante insípidos. Y el menú corto a buenos comedores les dejará posiblemente con hambre. En comparación con otros restaurantes de cocina de diseño la comida de por sí es poco abundante pero aquí es aún menos. El postre muy rico y los dulces de después un detalle que deja bien sabor de boca.
Muy justito para un estrella Michelin. El servicio muy poco profesional y demasiado rápido. A los que amamos el buen yantar y el mejor bebercio nos gusta disfrutar sin prisas y aquí todo parece destinado a que te vayas lo antes posible. Comida muy plana, poco sabor. Los vinos mal atemperados, mal abiertos y con muy poco conocimiento por parte de la sumiller de lo que está sirviendo. Lo siento pero no repetiremos.
Ambiente y Servicio Impecable. Cocina abierta elegante, permite apreciar el trabajo meticuloso del equipo, trato cercano pero profesional. La atención fue impecable, con un servicio atento pero discreto, lo que contribuyó a una experiencia gastronómica agradable. Un acierto que la experiencia sea tan visual como gustativa. *Tartar de ciervo, caviar y sorbete de pino*: Explosión de umami y frescura. Un único "bocado", pues cada elemento era intenso y memorable. *Ostra con curry rojo y pimiento*: Equilibrio magistral entre dulce, ácido y especias. *Guisante de lágrima, calamar y cerdo*: Texturas sedosas, sabores profundos. Demostración de técnica con alma. *Lubina beurre blanc*: Perfecta ejecución. El pescado, en su punto, piel crujiente, brillaba con la salsa. *Lomo madurado con costra de especias*: Otro pequeño bocado único pero contundente. La carne, sublime; el canelón de boletus, un acompañante exquisito. *Postres* *Mandarina de chocolate blanco y jengibre*: Fresca y aromática. *Petit fours*: Creativos y deliciosos. Un final redondo. Cosas que.... *El café*:la presentación teatral. Los bombones, sin embargo, salvaban el conjunto. *Tamaño de las raciones*: Si bien la calidad justifica en parte el precio, algunos platos eran tan pequeños que restaban sensación de generosidad. *Conclusión* Erre de Roca es una apuesta segura: producto excelente, técnica depurada y servicio impecable. Bocados que demuestran por qué tiene estrella Michelin y raciones ajustadas posiblemente contienen el precio de la estrella merecida.
Visitar un restaurante con una estrella Michelin genera expectativas altas: platos con personalidad, sabores inolvidables y una experiencia que justifique su prestigio. Lamentablemente, en este caso, la realidad no estuvo a la altura del reconocimiento. Desde la presentación hasta el paladar, los platos fueron correctos, pero sin alma. Las combinaciones carecían de sorpresa y profundidad, con sabores planos que no despertaban emoción ni curiosidad. Se esperaba técnica impecable y creatividad, pero lo que llegó a la mesa fue predecible y, en algunos casos, monótono. El servicio fue atento. La carta de vinos bien seleccionada. En resumen, un restaurante con estrella Michelin debería emocionar y desafiar el paladar. Aquí, aunque la ejecución fue correcta, faltó lo más importante: chispa y sorpresa.
Estuvimos hace un año en servicio de comida. La entrada con ropero y que te acompañen tanto en la entrada como en la salida es un punto importante que he visto en otros estrella michelín. Y es de agradecer, cuando no eres un experto en estos temas para poder disfrutar de la experiencia de principio a fin. Cuando entramos había un sumiller mayor intentando abrir una botella de vino que habían pedido en la mesa de al lado, y nos llamó la atención la intensidad que estaba poniendo para poderla abrir, estaba en lazona de pasillo entre la cocina vista y las mesas. A nuestra mesa se acercó una chica, supuestamente también sumiller, quien nos dijo si ya sabíamos qué vino íbamos a beber. Le comenté mis gustos en vino blanco, "un blanco seco no muy afrutado,por favor", y la respuesta fue tajante " de eso no tenemos", también le indiqué que el vino que mencionan como Pago de Carrovejas no es correcto, Pago de Carraovejas sí lo es, por si lo querían corregir. Finalmente los dos comensales bebimos agua, que como bien indican en otras reseñas no nos cobraron. El servicio de comida fue lentísimo o más, estuvimos 3 horas largas para el pase largo que ofrecían, tuvimos que salir a poner la ORA de lo lento que fue. Y entre pase y pase comimos pan, para no aburrirnos, no recuerdo si nos lo cobraron o no. Había una persona en la cocina vista que no paraba de trabajar, pero luego un equipo bastante joven que de aquello no creo que se cansasen porque más bien era un cuadro de juventud con mucha presencia física observando al trabajador que era su compañero que tendría unos 40 años. Hay platos muy muy interesantes y otros que estaban incomibles, como el muslo de caza que era una auténtica suela de zapato de lo seco que estaba. La sensación en el local era de bastante frío, exceso de aire acondicionado o la dirección del mismo incómoda para nosotros, comimos en la mesa antes de la columna junto a la cristalera de la calle. A parte de todo esto y el mal servicio en mesa, pasó lo siguiente: en la mesa de al lado ya llegando a los postres se dieron cuenta de que la botella de vino estaba rota en la parte de la boca. Y faltaba parte del vidrio, a lo que acudió el sumiller mayor y no les atendió correctamente, desconocemos si les hicieron alguna compensación pero realmente cuando, y me remito al inicio de mi reseña, tienes problemas al abrir una botella entiendo que mínimo es revisar si está en condiciones de seguridad para ofrecérsela a los clientes. Después de todo esto, saco una conclusión, no estoy de acuerdo en ir a un restaurante estrella michelin, y que no esté la persona que da nombre a la estrella, como no estaba en este caso Alberto Molinero. Porque entiendo que sólo por la experiencia que pueda tener hubiese evitado estas situaciones realizando un seguimiento correcto del servicio que ofrecen. Espero que al haber reiterado su estrella este año sean conscientes de que el cliente paga lo que indican, esa calidad, y no sirve tener un equipo que símplemente repita los procedimientos indicados para elaborar un plato. La estrella es algo más, como comentaba desde la atención inicial hasta la final así como la capacidad de solucionar problemas y principalmente de evitarlos.
La experiencia en el restaurante Erre de Roca me pareció correcta, pero lamentablemente no cumplió con nuestras expectativas. Algunas cosas nos gustaron mucho, con el helado de iberico, la interpretación del pan tumaca o los ravioles. También nos gustaron los postres. En lo personal el pato me pareció super duro, no lo pude comer y lo terminó la persona que fue conmigo. Los platos me parecieron todos extremadamente pequeños, si no hubiese sido por el pan (que era excelente) nos hubiésemos ido con hambre. Yo esperaba un menú con 16 pasos, pero los 3 primeros ítems del menú era los amuse bouche. Muchísimos restaurantes ni los mencionan en el menú. Entiendo que lleva trabajo hacerlos y algunos estaban muy bien. Pero listarlos por separado, me parece deshonesto. Lo mismo con el pan. Uno tiene la sensación de que vienen muchos platos y terminan siendo porciones mínimas del tamaño de una galletita. De todos modos lo peor fue el maridaje de vinos. De nuevo las porciones que nos fueron servidas era mínimas, estimo que entra 0.05 y 0.075 litros. Si bien estaban a temperatura y servidas con el coravin, daba pena ver los poco llenas que estaban las bonitas copas austríacas. Por 75 euros, me parece un despropósito. Fueron quizá 6 o 7 vinos, todos muy mediocres y un coctel (ni siquiera hubo un espumante). Estando tan cerca de la zona de vinos de Rioja y Ribera me pareció un error no basar los vinos fuertemente en esas regiones. El gran final y mejor vino fue un San Román. Un vino que si bien es muy rico, es muy común, se ve en muchos supermercados y sale aproximadamente 30 euros. No tenemos ninguna intención en retornar y no lo recomendaría.
No puedo recomendar este sitio ya que mi experiencia fue un poco decepcionante. tenía reserva a las 15 para el menú corto, ya que ha esa hora solo ofrecen ese menú (por tiempo imagino), y después de nosotros entraron otras dos mesas más en nuestra misma situación. Mi sorpresa llegó, cuando se suponía que nos iban a servir el cuarto plato, les sirvieron a las otras dos mesas y a nosotros nos dejaron esperando unos 20-30 minutos sin absolutamente nada. Mas tarde sin ninguna explicación se sirvió el quinto pase a las 3 mesas sin ofrecernos a nosotros el 4 pase. Una vez percatados del error, se nos sirvió el cuarto pase mientras las otras 2 mesas iban avanzando en el menú a buen ritmo. Pero este error volvió a ocurrir cuando tocaban los últimos pases de pescado y carne, y nuestra espera volvió a ser interminable. En resumen, de las 3 mesas de las 15 fuimos los primeros en llegar y para cuando las otras 2 mesas ya estaban en el postre, a nosotros nos faltaban los últimos dos platos salados todavía, y todo este sin ninguna explicación por parte del restaurante ni una disculpa por el tiempo de espera. Si a esto le sumamos que el vino te lo sirven dentro de la cocina sin ver la botella que te sirven y lo hacen con un Jigger metálico, cosa que jamás había visto, no entiendo personalmente la estrella que le acaban de otorgar. En cuanto a la comida, está rica, sin ser espectacular, pero unas cantidades bastante pequeñas, por suerte puedes comer todo el pan que quieras sin que te cobren el plus. Por finalizar, entiendo que por el precio pueda ser atractivo venir, pero después de mi experiencia no lo puedo recomendar.
Sin más!!! He ido a muchos restaurantes Michelin y este tiene sabores poco innovadores, siendo de los más normalitos. Por otro lado, pedimos dos menús largos y nos cobraron 6€ por “servicio de mesa” sin previo aviso. Algo que considero irrisorio, pues es preferible que suban el precio del menú o incluso esperar propinas, ya que en restaurantes de cierto caché la propina suele ser mayor.
Séptimo estrella Michelin visitado este año. Aspectos a valorar: Servicio - 3/10 - Servicio por debajo de lo que se espera de un estrella Michelin. Por poner un ejemplos El maitre cuando ofrece el pan pregunta si tomará pan a una de las personas de la mesa. Y a la otra persona se le refiere con un ¿tú?. De un maitre de un estrella Michelin se espera un trato mucho más correcto. Aparte de referirse a los comensales que estábamos sentados como “chicos” en vez de un trato más cortés. Otro detalle que tampoco me gusta es que no te den al finalizar una copia del menú degustado. Comida - 4/10 - La comida tampoco la considero a la altura de un estrella Michelin. Es cierto que algunos platos encuentran su sentido y sí que serían dignos de este galardón como los primeros entrantes y los raviolis. Pero hay otros muchos (desde la trucha marinada al postre final con un intenso sabor café que casi no permite ni comerlo) que no entiendo cómo pueden estar en un menú con esta distinción, faltando coherencia en sabores y texturas. Ambiente - 6/10 - El ambiente era distendido. Grupos de personas mayores. Llegamos muy pronto y tampoco podría valorar este aspecto de otra forma. Cabe destacar de manera muy positiva que no cobraron el agua, pese a servirla en botella. Y que se les informó de que teníamos que salir a las 16.00 de la tarde del local como tarde, y nos comunicaron que si acudíamos a primera hora saldríamos a tiempo. Y así fue. Dicho todo esto es el peor estrella Michelin en el que jamás he estado. y sin ninguna duda no repetiría ni recomendaría. Es cierto que el precio reducido puede ser un atractivo para cierto tipo de público, pero he estado en otros locales por precio similar en los que salí bastante más satisfecho.
Cogimos el menú de temporada por internet, uno de los menús era sin pescado. En uno de los platos nos sustituyeron el atún por una fresa (cruda y sin elaboración), en otro de los platos sustituyeron el bogavante por media alcachofa (el plato eran 3 medias alcachofas y una cola de bogavante) y en otro plato nos sustituyeron la anguila por un trocito de naranja. Vergonzoso en un estrella Michelin. Pero lo peor llegó a la hora de pagar, ya que elegimos menú maridaje y en la página web pone 55 euros, cuando pagamos nos cobraron 75 euros por menú, alegando que debajo del menú en internet y debajo de nos precios pone menú sujeto a cambios. Cuando salimos vi al cocinero poniendo una hoja con los precios del maridaje fuera, pero yo si voy con la reserva desde internet creo que al menos cuando se elige ese menú, se debería de informar del precio. Decir que hemos estado en muchos estrellas y jamás nos habían tratado así.
Me parece vergonzoso que tras reservar Menú de Temporada de 90€ por comensal para comer el día de Reyes, se me informe hoy de que hay un menú especial cerrado a 120€/p. Si me gusta bien y si no, disculpas y hasta la próxima…
Cuando decides ir a una estrella Michelin a comer, decides ir a vivir una experiencia. Ibamos con muchas ganas y dispuestos a pasar un gran momento, pero está experiencia culinaria se convirtió en una catastrofe. Fue tal, que decidimos abandonar el local a falta de 2 platos y los postres para terminar el menú. Hacía mucho frío en el local, incluso corriente. Después de transmitírselo al servicio, no supieron darnos una solución. Cenando con el abrigo puesto, y viendo que los platos no nos estaban sorprendiendo, decidimos poner fin a esta broma de mal gusto. Hoy, seguimos sin entender nada de lo allí ocurrido.
Inicia sessió per deixar una ressenya
Inicia sessióElimina anuncis i gestiona el menú
Explora la teva zona
279 Fotos
Explora les fotos de El Amor Nunca Muere
Informació sobre El Amor Nunca Muere
Com arribar
C. Rda. del Ferrocarril, 37, 09200 Miranda de Ebro, Burgos, Spain
Destacats
Serveis
Opcions de Menjador
Informació del Restaurant
Comoditats
El Barri
Ubicació
C. Rda. del Ferrocarril, 37, 09200 Miranda de Ebro, Burgos, Spain
📍 Explorar el Barri
edificio en Miranda de Ebro construido a mediados del siglo XX
templo católico en Miranda de Ebro
bien de interés cultural
building in Burgos Province, Spain
building in Burgos Province, Spain
church building in Miranda de Ebro, Spain
castle in Castile and León, Spain
estructura defensiva desaparecida situada en España
Jocs
🎮 Guanya Punts Mentre Explores!
Juga a Find Me i canvia punts per descomptes a El Amor Nunca Muere i altres restaurants
Guanya Punts a El Amor Nunca Muere!
Juga a Find Me i canvia recompenses aquí
Guanya punts extra i canvia'ls per recompenses de El Amor Nunca Muere
🏆 Recompenses de El Amor Nunca Muere
Descompte 10%
A El Amor Nunca Muere
Aperitiu Gratis
A la teva propera visita
Taula VIP
Experiència premium
per canviar recompenses i guanyar punts
📋 Com funcionen les recompenses?
Juga a Find Me
Cada 100 punts de score = 1 punt de recompensa
Acumula Punts
Els workers obtenen 2x punts per partida
Canvia Recompenses
Descomptes, menjar gratis i experiències VIP
És teu? Reclama'l GRATIS!
Elimina anuncis i gestiona el menú