FUSTA & CEBADA
Regional · Miengo
Öffnungszeiten von FUSTA & CEBADA
Über FUSTA & CEBADA
Fusta & Cebada, ubicado en Miengo, es un espacio donde la calidez y la buena cocina se unen para crear momentos especiales. Muchos destacan su ambiente acogedor, que te hace sentir como en casa desde el primer instante. Además de su cuidada decoración, algunos resaltan las vistas al centro hípico, q...
Fusta & Cebada, ubicado en Miengo, es un espacio donde la calidez y la buena cocina se unen para crear momentos especiales. Muchos destacan su ambiente acogedor, que te hace sentir como en casa desde el primer instante. Además de su cuidada decoración, algunos resaltan las vistas al centro hípico, que añaden un toque único a la experiencia. Son conocidos por su brunch, abundante y con productos de calidad, así como por su capacidad para adaptarse tanto a grupos grandes como a cenas íntimas. La atención personalizada y el cariño que se pone en cada detalle son también aspectos muy valorados por quienes nos visitan. Ofrecemos talleres y celebraciones especiales, cuidando cada detalle para que sean inolvidables.
Was Kunden über FUSTA & CEBADA sagen
Fusta & Cebada es un lugar encantador, ideal para brunch y desayunos, con un ambiente acogedor y vistas a caballos. Destacan la amabilidad del personal y la calidad de la comida, aunque algunos clientes mencionan precios algo elevados y esperas ocasionales.
Beliebte Gerichte
Ideal für
Tip: Reserva con anticipación, especialmente si vas a tomar el brunch, para asegurarte un lugar. Si vas en invierno, lleva algo de abrigo.
Häufig gestellte Fragen zu FUSTA & CEBADA
Bewertungen von FUSTA & CEBADA Miengo
Hace tiempo que me lo habían recomendado y una vez que fui, comprendo el porqué. Sitio súper agradable y acogedor. A pesar de la lluvia y frío, dentro del salón se estaba muy a gusto ya que estaba calefaccionado La atención muy amable y cálida. Tuvimos la suerte de disfrutar de buena música en vivo ya que era una fecha especial. Ordenamos unas tablas de embutidos y quesos que estaban deliciosas y a un precio muy bueno. También ordenamos hamburguesas que estaban deliciosas, fue lo que más me gustó. Sin dudas lo recomendamos y volveremos muy pronto.
Estábamos de vacaciones por la zona y fuimos a ver qué tal... Está un poco escondido ya que está dentro del recinto de una escuela de hípica, pero el sitio merece mucho la pena. La tabla de embutidos y quesos estaba espectacular!! La atención impecable y se respira una tranquilidad envidiable.
He estado con mi hermana y amigas, taller de velas y Brunch posterior. Para llegar al sitio está muy fácil y la zona de aparcamiento enorme. El entorno me ha parecido una pasada, la decoración, los detalles y por supuesto los caballos que es una gozada verlos. El taller ha sido de hacer velas orgánicas, altamente recomendable a quien quiera aprender a hacerlas tb por su cuenta. El brunch ha sido impresionante, de todo y riquísimo. Recomiendo ir con hambre porque es bastante generoso. El equipo que nos ha atendido súper amable y atento en todo momento. Ha sido un día increíble. Mil gracias.
Que sitio tan bonito, tan acogedor y con tan buen ambiente. Nosotros fuimos de BRUNCH, el cual es muy recomendable...aunque también he de decir que aunque sí me gustó todo mucho, se me hizo muy poca cantidad... hemos visto a otros comensales que se dejaban mucho, pero para gente que sea de buen comer como es nuestro caso, se hizo poquito alimento 😅 Quizás faltó un plato más de salado, y un postre al final (un trozo de tarta, o algo). Pero esto es por poner una pequeña crítica constructiva...la comida rica, atención muy buena y buen ambiente. A los que vayáis sin conocer, mucho cuidado porque no está indicado ni hay rótulo o cartel del restaurante. Es lo que le falta al lugar... se entraría por donde el parking que va al establo o nave de los caballos. Nos queda lejos, pero no dudaremos en repetir... y recomendarlo!!!!
Ir a Fusta siempre es sinónimo de estar como en casa: un lugar acogedor, comida deliciosa, buen trato… Ya sea para desayunar, merendar, celebrar… ahí está siempre un gran equipo que se esfuerza por mejorar día a día teniendo en cuenta todas las sugerencias e intentando que no se escape ningún detalle.
Hemos celebrado el bautizo de mi hija todo al detalle atención de 10 un lugar especial con un entorno precioso.Silvia que está en la barra con otras chicas que no me sé el nombre no nos faltó de nada todo genial.Por último nombró a Sara que me a facilitado todo confíe en ella desde el primer momento que todo era tranquilidad lo que me transmitió.Un 10 como personas y como profesionales.Tengo un recuerdo precioso,gracias chicas
Precioso lugar, ambiente increíble, trato inmejorable, Silvia es un amor, siempre atenta y con su sonrisa en la cara, toda la comida y bebida esta deliciosa, destacar las meriendas riquísimas. Celebré el cumpleaños de mi hijo allí y fue todo un acierto! Los niños encantados y yo mas! Sara es un encanto y te hace todo muy fácil. Recomiendo este lugar para cenas, comidas, meriendas, cumpleaños, o simplemente para tomar un café y disfrutar de las vistas, merece mucho la pena.
Este sitio es excepcional: bien ambientado, excelente oferta de desayunos y meriendas, y todo preparado con mucho amor. Toda mi enhorabuena a sus promotores y personal. Seguiré yendo con frecuencia. Gracias.
Un lugar sorprendente y muy escondido, salvo para los usuarios de la Hípica, nos costó un poco encontrarlo, pero una vez situados merece la pena hacer una parada para disfrutar de un local muy acogedor y bien decorado, la comida que pedimos estaba muy bien y por encima de lo esperado (todo nos sorprendió gratamente) y la persona que nos atendió se preocupó de que estuviéramos a gusto en todo momento. Muchas gracias
Hemos estado merendando, y todo genial. El camarero muy simpático. Es un lugar súper acogedor, en un sitio único en Cantabria. Puedes tomar una deliciosa merienda mientras ves a los niños montando a caballo. La decoración es ideal. La única pega es que no tienen actualizada la carta de precios!! Por ejemplo, pone que el mini aperitivo son 6 euros, y luego te cobran 8€, los gofres pasan de 3,5€ a 4€… estaría bien que lo actualizasen 😊
El brunch delicioso y abundante después realizamos el taller de velas. El personal muy amable . Experiencia recomendable 💯
Me habían hablado mucho de este sitio y tenía ganas de probarlo. La realidad ha superado las expectativas; comida riquísima, preparada con cariño e ingredientes de alta calidad. El brunch continental es toda una experiencia y recomiendo ir con hambre porque llena, ganas de disfruta en el ambiente tan acogedor que han creado y además se puede ir con perros… algo para mi clave porque voy con mi perro a todas partes ¡repetiremos y recomendaremos el sitio!! P.d: lo he recomendado en Doguify, la app, para encontrar sitios a los que ir con nuestros perros 🥰🫶🏼
Este lugar es perfecto para los amantes del brunch. Un lugar super bonito y con magia. La comida deliciosa. Nosotros fuimos este domingo y la combinación fue perfecta. Fusta&Cebada te da la opción de contratar el servicio de pony para los niños mientras que tú disfrutas con tranquilidad de tu brunch. Trato impecable y familiar. Muchas gracias Sara por hacernos sentir como en casa , sin duda repetiremos.
Me ha sorprendido muchísimo, nos ha encantado a todos los que fuimos. Todo super rico y fresco. Nosotros pedimos tanto el Brunch healthy como el continental. El camarero que se llama Toni, también un encanto. No puedo dejar atrás el escenario, los caballos, el verde y la decoración hacen que la experiencia sea inmejorable.
He celebrado los 10 años de mi hija en este lugar y la verdad quede Enamorada, era primera vez que iba y me impresiono, un sitio tan acogedor, cuidan cada detalle, su atención fue de 100 ... se nota que todo lo hacen con mucho amor y esfuerzo, la merienda súper deliciosa y trabajan con productos de primera calidad ... Simplemente Maravilloso que en muy pocos lugares podemos encontrar una sincronizacion con Calidad en la atención, calidad en su comida y lo hermosamente decorado que está... espero ir pronto con mis hijas a desayunar . 100% recomendado.
Un lugar dónde desconectar y disfrutar de la calma con unas pancakes de chocolate y un bowl de fruta. Nos encanta ir y seguiremos yendo a Fusta y Cebada. Un buen lugar para hacer una parada si vas a pasar el día de excursión o simplemente a disfrutar con la familia en un entorno increíble. Perfecto para los amantes de los caballos y la naturaleza ✨
Maravilloso y encantador Rincón! He repetido un par de veces y volveré! Decoración de cuento y ambiente super tranquilo con vistas al centro de hipica y montañas de fondo, imprescindible google maps para encontrarlo bien! He ido tanto a desayuno como brunch y las dos veces un trato exquisito, el camarero super educado y atento, un 10! La comida super bien presentada y muy rica, apetecible 100%! Si quereis pasar un rato agradable y tranquilo este es vuestro sitio sin duda!
Siempre es un placer. El sitio precioso, la comida genial, el brunch siempre es un acierto y las chicas monitoras que nos dan los ponyclubs un encanto. Súper recomendable.
Un lugar bien decorado con ambiente acogedor y buenas vistas tiene un jardín precioso y una pista de caballos a la que no sé si dan uso el desayuno exquisito pedimos una tostada y un croissant con un café y ninguna pega en cuanto al servicio la camarera muy amable y simpática como punto negativo que solo hay una camarera y cuando hay mucha gente tardan por lo demás bien la próxima probaremos el brunch
Hemos celebrado el bautizo de nuestra hija este Sábado. Quedó todo espectacular; comida, bebida, decoración… Cuando los invitados entran y no paran de decir lo bonito y rico que está todo creo que no hay mejor recompensa hacia el trabajo realizado. Pero sobre todo, la amabilidad tanto de Sara adaptándose a todas las propuestas, como de todas las camareras y cocinera (que normalmente al no verla no se valora) que nos atendieron desde que llegamos hasta que nos fuimos. Gracias por ayudarnos a celebrar un día tan especial.
Lo vimos en IG y nos gustó mucho lo que vimos, por eso decidimos ir un día a tomar el brunch. No nos decepcionó: el ambiente, la comida riquísima, producto de calidad, no escatiman en producto y es de agradecer…Las chicas son majisimas y super atentas. Además son petfriendly, por lo que pudimos estar con nuestra perrita la mar de felices!
El entorno es espectacular. Esta decorado con mucho gusto. Puedes ver a los caballos mientras tomas algo o comes . Fuimos a comer y nos atendieron de maravilla , nos asesoraron sobre los platos y ya estoy deseando repetir. Hacen eventos por lo q puedes alquilar el espacio para cumpleaños...bautizos..etc y también hacen talleres de velas y otras actividades súper chulas . Por la noche en invierno no Dan cenas . Es una lástima porq tiene q ser ideal con las lucecitas pero entiendo que por el frío estén más limitados. Recomendable 100%
Algunos sitios merecen más de 5 estrellas, y Fusta y Cebada es uno de ellos. Ayer fui con mi madre y la experiencia fue maravillosa. La dueña es encantadora y se nota el cariño, la dedicación y el gusto con el que hacen todo. Ya habíamos probado sus brunch, pero ahora con el taller de velas y brunch ha sido aún más especial. La combinación del taller, la dinámica y la calidad del brunch hacen que quieras repetir una y otra vez. ¡Una experiencia preciosa y muy recomendable!
Desde luego que es un sitio para repetir. Hemos ido varias veces mi familia y yo. Se adaptan muy bien a grupos grandes como si van dos personas. Son muy serviciales y agradables todo el personal que trabaja en él, desde que lo descubrimos lo recomendamos y desde luego que seguiremos yendo. El precio con la calidad de la comida y la cantidad, desde luego que es más que adecuado. Al ser un sitio tan acogedor y no demasiado grande, ir siempre con reserva.
He ido con dos amigas para hacer el taller de velas + brunch y nos ha ENCANTADO todo. El taller lo hicimos en el nuevo espacio que han habilitado el cual es muy amplio y en el que tuvimos la suerte de estar con dos potrillos súper cariñosos, Sara hizo el taller muy interesante y entretenido, se nos pasó el tiempo volando mientras hacíamos las velas y los ambientadores. Durante este, además, pudimos tomar bebidas calientes y galletitas. En el momento del brunch fuimos a la zona del comedor acristalado ( el sitio es precioso, de cuento) he ido a varios sitios a tomar brunch y este los supera en todo, la comida estaba riquísima, variada y muy MUY abundante. Una de mis amigas está embarazada y tuvieron el detalle de estar pendiente de ella para explicarla y ofrecerla otras opciones a la comida que ella por el embarazo no podía comer. Era la primera vez que íbamos y ha sido un verdadero descubrimiento, sin duda volveremos pronto. Lo recomiendo 100%.
He ido con dos amigas para hacer el taller de velas + brunch y nos ha ENCANTADO todo. El taller lo hicimos en el nuevo espacio que han habilitado el cual es muy amplio y en el que tuvimos la suerte de estar con dos potrillos súper cariñosos, Sara hizo el taller muy interesante y entretenido, se nos pasó el tiempo volando mientras hacíamos las velas y los ambientadores. Durante este, además, pudimos tomar bebidas calientes y galletitas. En el momento del brunch fuimos a la zona del comedor acristalado ( el sitio es precioso, de cuento) he ido a varios sitios a tomar brunch y este los supera en todo, la comida estaba riquísima, variada y muy MUY abundante. Una de mis amigas está embarazada y tuvieron el detalle de estar pendiente de ella para explicarla y ofrecerla otras opciones a la comida que ella por el embarazo no podía comer. Era la primera vez que íbamos y ha sido un verdadero descubrimiento, sin duda volveremos pronto. Lo recomiendo 100%.
Algunos sitios merecen más de 5 estrellas, y Fusta y Cebada es uno de ellos. Ayer fui con mi madre y la experiencia fue maravillosa. La dueña es encantadora y se nota el cariño, la dedicación y el gusto con el que hacen todo. Ya habíamos probado sus brunch, pero ahora con el taller de velas y brunch ha sido aún más especial. La combinación del taller, la dinámica y la calidad del brunch hacen que quieras repetir una y otra vez. ¡Una experiencia preciosa y muy recomendable!
Desde luego que es un sitio para repetir. Hemos ido varias veces mi familia y yo. Se adaptan muy bien a grupos grandes como si van dos personas. Son muy serviciales y agradables todo el personal que trabaja en él, desde que lo descubrimos lo recomendamos y desde luego que seguiremos yendo. El precio con la calidad de la comida y la cantidad, desde luego que es más que adecuado. Al ser un sitio tan acogedor y no demasiado grande, ir siempre con reserva.
Cogimos el brunch continental y reservamos hora para asegurarnos, muy completo, tiene absolutamente de todo, en las fotos falta la bolleria. Todo muy rico y en buena cantidad, fue un regalo pero son 25€ por persona. La atención del personal muy buena también volveremos sin duda.
El mejor desayuno en España. Felicidad pura ser recibidos por un ambiente acogedor y un desayuno que verlo para creerlo. Delicioso y bien servido al que no pudo faltarle nada. Fuimos atendidos con un grato servicio y nos fuimos con ganas de volver todos los días.
Lo vimos en IG y nos gustó mucho lo que vimos, por eso decidimos ir un día a tomar el brunch. No nos decepcionó: el ambiente, la comida riquísima, producto de calidad, no escatiman en producto y es de agradecer…Las chicas son majisimas y super atentas. Además son petfriendly, por lo que pudimos estar con nuestra perrita la mar de felices!
Un sitio encantador... Parece un sitio de cuento, ideal para desayunos y meriendas Rodeado de naturaleza, cualquier cosa que pidas está riquísima y el trato es fantástico
Hemos celebrado el bautizo de nuestra hija este Sábado. Quedó todo espectacular; comida, bebida, decoración… Cuando los invitados entran y no paran de decir lo bonito y rico que está todo creo que no hay mejor recompensa hacia el trabajo realizado. Pero sobre todo, la amabilidad tanto de Sara adaptándose a todas las propuestas, como de todas las camareras y cocinera (que normalmente al no verla no se valora) que nos atendieron desde que llegamos hasta que nos fuimos. Gracias por ayudarnos a celebrar un día tan especial.
Fuimos a probar el brunch, pedimos el continental ya que es para compartir entre dos. Todo buenísimo, nos gusto mucho...eso sí,ir con hambre porque es bastante cantidad. 😅 Repetiremos para probar más cosas.
Fusta & Cebada me encantó, es de esos sitios en los que nada más entrar te sientes como en casa. Está al lado del centro hípico y puedes ver a los caballos mientras estás comiendo lo cual para mi es un plan diferente y super guay .Fui a probar el brunch y la verdad, todo estaba riquísimo, con opciones tanto dulces como saladas, todo muy bien presentado y super rico. El ambiente es tranquilo, ideal para ir con amigos o en plan plan tranqui de finde, y el personal fue súper amable y atento, no nos faltó de nada. Además, permiten el acceso de perros, otro punto más a favor!! En conclusión lo recomiendo y volveré 1 y mil veces, muchas gracias!!!😊😊
Un sitio encantador para disfrutar de un brunch delicioso en un ambiente acogedor y cuidado al detalle. La comida estaba riquísima, con opciones frescas y bien presentadas. Además, la combinación con los talleres lo convierte en una experiencia diferente y muy especial. Todo el personal fue amable y atento, creando una atmósfera relajada y creativa. Sin duda, un plan perfecto para desconectar y disfrutar.
Fuimos a hacer un taller de cerámica. El taller incluye la clase de cerámica, la manualidad que hagas (en mi caso un plato) y la merienda. El taller estuvo genial, nos gustó muchísimo y fue muy divertido y entretenido. El lugar es muy bonito, y tiene mucho encanto. El problema que tiene es que no está preparado para el invierno y hace mucho frío dentro, si vas a tomar algo solo está bien pero si pasas mucho rato allí (como fue nuestro caso) acabas algo destemplado ya que aunque tienen estufas no dan para calentar el sitio. Así que recomiendo ir preparado para ello. Sobre la merienda, nos trajeron para el grupo dos bandejas con brownies y una con cookies, estaban muy ricas ambas. Para beber se podía pedir casi cualquier cosa e incluso repetir. El servicio fue muy agradable con nosotros, sin embargo, quizá por el volumen de gente, era un poco lento y un poco olvidadizo. En general bastante bien, los talleres tienen muy buena pinta todos y el sitio es chulísimo. En primavera y otoño tiene que ser estupendo, en invierno y supongo que en verano pase lo mismo es un poco difícil de aclimatar.
La ubicación es una pasada. Está muy bien desayunar con esas vistas Nos gustó mucho la comida A mejorar el personal. Solo había una camarera y se hizo un poco lento todo.
El sitio es precioso, sobre todo para un día que haga bueno. El problema es que están muy escasos de personal y eso hace que los tiempos se alarguen. La carta es sencilla y con poca variedad, pero está buena. Lo que no me gustó fue que el camarero cometió un error en la comanda, no se hicieron cargo y nos cobraron la totalidad cuando no había sido culpa nuestra.
Estuvimos con unos primos tomándonos unas copas y el sitio está muy bonito decorado , no picamos nada de comer , pero tienes uno carta con brunch espectacular , volveremos sin duda con el sol de la mañana ,se tiene que estar de lujo, ver a los caballos tan bien cuidados y a los jinete@s , en el recinto . Tienes aparcamiento ,todo muy cómodo.
Para tomar el brunch hay que reservar con antelación, no lo preparan al momento. Ni siquiera el cava? No he entendido el motivo, pero salvando el momento de que en un sitio de brunch no te hacen el brunch si no lo anticipas con un día, el lugar es muy coqueto y se pueden pedir otras cosillas que están muy bien, tortitas, tostas...
Fuimos a conocerlo y picar una tabla de embutidos ibéricos, el sitio tiene su encanto, hace un poco de corriente, pero muy bonito y con detalles muy originales. Recomendable la tabla, estaba todo muy rico y una buena presentación, el pan no va incluido en la tabla. Los camareros prestan muy buena atención.
Pequeño y bonito restaurante ubicado en el centro hípico. Tienen una carta cortita pero ofrecen variedad de opciones. Nosotros pedimos a compartir una mini tabla Fusta & Cebada guiados por la camarera quien nos aconsejó bien que las tablas normales son de un tamaño considerable. Todo un acierto con el tamaño, pues solo queríamos picar algo. La calidad en sí de los quesos y embutidos es brutal. ¡En pocos sitios he comido una que me haya gustado tanto! Lo único que eché de menos y por ello no le pongo 5 estrellas ha sido la falta de sombrillas, ya que como haga mucho sol, te achicharras en la terraza.
Hace unos días tuve la suerte de conocer Fusta & Cebada como regalo sorpresa por mi cumpleaños y me encantó. Pedimos el brunch healthy y estaba todo muy bueno y súper bonito decorado, la atención fue fantástica y las vistas preciosas, aunque no tuvimos la suerte de ver a los caballos esa mañana. Volveré pronto y lo recomiendo absolutamente. ¡Muchas gracias por vuestra atención!
Un lugar que merece la pena visitar. Está junto a un recinto hípico, dónde se ve entrenar a jinetes y caballos. El ambiente es encantador, muy bien decorado, acogedor y moderno. Dispone de terraza y zona acristalada. Recomendable el brunch, bien preparado. En ocasiones, ofertan actividades con el centro hípico, destinadas a los niños. Es recomendable utilizar Google Maps para acceder a este lugar, ya que se encuentra un poco escondido.
Fuimos a tomar algo por la tarde y la verdad es que el sitio es muy mono y se está muy tranquilo y el servicio muy amable. En cuanto a la comida, los batidos y las tortitas estaban muy buenos. También pedimos una mini tabla de aperitivo y estaba bien pero las patatas y los palitos un poco blandos.
Restaurante situado en centro hípico, carta algo corta pero muy buen genero, sitio cubierto por acristalamiento agradable, camareros educados y correctos en sus funciones. El restaurante es ideal para desayunos y meriendas pues el entorno es muy bonito. Puedes visitar nave con los caballos. Buen aparcamiento. Aconsejo su visita.
Fuimos a comer el brunch, y no nos pudo gustar más. Probamos los dos (las fotos están mezcladas) y acabamos encantadas con cualquiera de ellos. Muy buena cantidad y muy muy ricos. El sitio está muy bien, muy abierto todo y con vistas al centro hípico. El servicio muy atento y agradable. No había gente cuando fuimos (viernes de invierno). El único pero, que pasamos un poco de frío... 100% recomendable
La persona que nos gestionó la reserva ha sido muy amable en todo momento. La decoración y la comida muy buena, pero la organización de la mesa no tanto. En una mesa de muchas personas pusieron una tabla enorme de embutidos y quesos en una esquina (donde habían reservado el hueco), así que los de la otra esquina teníamos que levantarnos para coger algo. Hubiera sido mejor repartirlo en dos tablas. Estaría bien añadir agua en la mesa.
En general es un lugar encantador, donde tomar el brunch es una experiencia muy agradable. El entorno, el servicio y la comida genial pero sí que quiero reseñar un detalle que viví cuando fui con mis amigas. Eramos 8, dos tomaron un tipo de brunch y las 6 restantes otro. A las dos personas que tomaron el mismo brunch se las sirvió cada cosa de forma individual, sin embargo a las 6 restantes hubo una parte que se presentó en común. Cierto es que nos dijeron que si queriamos algo más, que lo pidieramos y así fue cuando pedimos más aguacate, nos trajeron más sin problema. Teniendo en cuenta que eramos 6 y se sirvió un aguacate solo, era de esperar que pidiesemos más. No sé, me parece que debería servirse de forma individual cada ingrediente del menú o cada dos personas, así daba sensación de escaso y tener que pedir más no me parece que procede esa forma de gestionarlo. Además qué no estaba al alcance de todas por igual al presentarlo en una sola bandeja.
Hemos ido en 2 ocasiones. Es un lugar muy agradable, está decorado con mucho gusto. Desde las terrazas (cerrada y abierta) puedes ver los entrenamientos de salto con los preciosos caballos que hay en esta Escuela de Hípica 🐴 Se puede comer de picoteo, tablas de embutidos y quesos, hamburguesas... un buen postre. Tomar batidos, café de "El Dromedario" (de la Tierruca 🤗☕️)... Es un espacio tranquilo. La atención correcta!! Muy recomendable!!!
Hemos ido en 2 ocasiones. Es un lugar muy agradable, está decorado con mucho gusto. Desde las terrazas (cerrada y abierta) puedes ver los entrenamientos de salto con los preciosos caballos que hay en esta Escuela de Hípica 🐴 Se puede comer de picoteo, tablas de embutidos y quesos, hamburguesas... un buen postre. Tomar batidos, café de "El Dromedario" (de la Tierruca 🤗☕️)... Es un espacio tranquilo. La atención correcta!! Muy recomendable!!!
Lugar muy agradable, bien decorado y con un terreno exterior para que jueguen los niños, pero no hay columpios y similares. La comida muy buena aunque un pelín cara. El servicio correcto tirando a lento.
El brunch muy rico y buen servicio, pero hacia mucho frio y no habia estufas que funcionasen, lo cual empeoró bastante la experiencia, nos quedamos heladas. Además no hay buen acceso para minusvalidos o para ir con carrito de bebe
La idea del negocio y el lugar es muy buena. La cantidad del bruch es generoso, aunque igual se echa de menos un poco más de dulce. Recalcar la necesidad de sombra los dias de sol dentro de la cristalera ya que no dispone de persiana o algo que bloquee la entrada y en cuanto al suelo... Cuidado si corren niños o gente pisada fuerte porque del temblor es más que notable en las mesas. El camarero tiene el cielo ganado! 👌
el sitio muy bonito viendo a los jinetes entrenar, terraza acogedora, el menú brunch muy abundante aunque por el precio podría ser de mejor calidad, hay detalles que faltan como poner cucharillas o tenedores de primeras al montar la mesa, y lo que no nos gusto fue que fuimos en el turno de las 12:00 y a las 13:30 nos estaban diciendo que teníamos que dejar la mesa, sin dar opción a seguir comiendo en alguna mesita del jardín ya que aún había mucha comida aún en la mesa y el niño estaba con los ponnys, que fue la mejor experiencia total nos gastamos 80€ y en hora y media nos mandaban dejar la mesa , por eso no volvería a repetir
El sitio es precioso y la comida estaba muy buena. El servicio fue correcto. Habíamos reservado el brunch había un alérgico el pescado y solo retiraron el salmon no lo sustituyeron por nada. Allí hacia muchísimo frío. Lo dijimos. No nos quitamos ni el abrigo y nos tapamos con la manta y así con todo estábamos congelados. Había una estufa que miraron pero no tenía gas y no hicieron nada.
Estuvimos solo merendando un smoothie y un té helado. El sitio es bonito, decorado con gusto y con vistas para poder disfrutar tranquilo. No nos gustó la atención, distante y algo descuidada, quizá había mucha gente para la única persona que atendía las mesas. Probaremos suerte otro día más.
Local muy bonito. Lo que hemos consumido nos ha parecido calidad/precio: carísimo, estéticamente monísimo pero no muy buena calidad… Hemos tomado un smoothie de piña y coco que sabía a zumo de piña de bote por 8€. Un gofre de nutella también muy industrial, calentado al microondas por lo que el primer bocado estaba rico pero el siguiente durísimo, no hemos podido terminarlo. Por último, un yogur griego con frutas y crema de cacahuete que ha sido lo que más nos ha gustado. En cuanto a la atención ha sido agradable pero muy lenta a pesar de no haber mucha gente.
Pensábamos que el sitio era mucho más bonito y decorado según las fotografías que habíamos visto en Google y redes sociales, y resulta que no tenía nada que ver cuando llegamos allí… muy sosa la terraza, no había nada literalmente. Nos tardaron muchísimo en atender y precisamente la chica que nos sirvió no es que fuese muy simpática. Fuimos a merendar unos pancakes y un açai, y estaba bastante rico. Precios un poco altos.
Fuimos para tomar un brunch: algunos tomamos el healthy y otros el continental. Respecto a la cantidad, nada que decir al respecto, no creo que nadie se vaya con hambre. Respecto a la calidad, podríamos decir que justito, nada que destacar, ni para mal ni para bien. El servicio, correcto, las chicas ponían intención y amabilidad, pero faltaban algunos detalles. El lugar es chulo, está bien, tiene su encanto, aunque el camino de acceso sea una tortuga para los carritos. En definitiva: bien para conocerlo pero tampoco para repetir a menudo.
El local es encantador, con una decoración muy cuidada que crea un ambiente acogedor y agradable para disfrutar de un brunch. Sin embargo, a pesar de la estética del lugar, mi experiencia con el menú no fue del todo satisfactoria. En cuanto a la opción sin gluten, ya que una de las comensales era celiaca, me decepcionó un poco la calidad, ya que los ingredientes parecían bastante básicos, como si provinieran de supermercado, y no se les dio el toque especial que uno esperaría en un restaurante de este tipo. Incluso el pan sin gluten no estaba ni siquiera tostado, lo cual podría haber mejorado mucho la experiencia. El resto de los platos en el menú, aunque correctos, no destacaron especialmente. No me sorprendieron lo cual es una pena, considerando las expectativas que uno tiene para un brunch de este nivel. Otro punto a mencionar es el tamaño de las mesas. Eran bastante pequeñas, y con los platos servidos, apenas había espacio para moverse o disfrutar de la comida cómodamente. Esto podría ser un inconveniente, especialmente si se va en grupo o con varias personas. En resumen, el lugar tiene mucho potencial por su ambiente, pero el menú y la comodidad de las mesas podrían mejorar para justificar el precio del brunch. Ojalá puedan pulir estos detalles, porque el espacio es realmente bonito y con una oferta culinaria más trabajada podría ser un excelente destino para un brunch.
Nos encantó la merienda. El sitio nos le esperábamos un poco más grande, sobre todo con más mesas en la zona exterior y de jardín. Como punto negativo sólo hay una camarera y si hay mucha gente te tardan en atender y en preparar las cosas. Pero la espera merece la pena porque estaba todo bueno! No hace falta hacer reservas para ir y tiene un aparcamiento bastante grande en la entrada. Eso si, la zona de la entrada no está habilitada para personas con silla de ruedas ya que desde el aparcamiento hasta la zona del bar hay una pasarela de madera y piedras no muy cómoda.
El local es encantador, con una decoración muy cuidada que crea un ambiente acogedor y agradable para disfrutar de un brunch. Sin embargo, a pesar de la estética del lugar, mi experiencia con el menú no fue del todo satisfactoria. En cuanto a la opción sin gluten, ya que una de las comensales era celiaca, me decepcionó un poco la calidad, ya que los ingredientes parecían bastante básicos, como si provinieran de supermercado, y no se les dio el toque especial que uno esperaría en un restaurante de este tipo. Incluso el pan sin gluten no estaba ni siquiera tostado, lo cual podría haber mejorado mucho la experiencia. El resto de los platos en el menú, aunque correctos, no destacaron especialmente. No me sorprendieron lo cual es una pena, considerando las expectativas que uno tiene para un brunch de este nivel. Otro punto a mencionar es el tamaño de las mesas. Eran bastante pequeñas, y con los platos servidos, apenas había espacio para moverse o disfrutar de la comida cómodamente. Esto podría ser un inconveniente, especialmente si se va en grupo o con varias personas. En resumen, el lugar tiene mucho potencial por su ambiente, pero el menú y la comodidad de las mesas podrían mejorar para justificar el precio del brunch. Ojalá puedan pulir estos detalles, porque el espacio es realmente bonito y con una oferta culinaria más trabajada podría ser un excelente destino para un brunch.
Nos encantó la merienda. El sitio nos le esperábamos un poco más grande, sobre todo con más mesas en la zona exterior y de jardín. Como punto negativo sólo hay una camarera y si hay mucha gente te tardan en atender y en preparar las cosas. Pero la espera merece la pena porque estaba todo bueno! No hace falta hacer reservas para ir y tiene un aparcamiento bastante grande en la entrada. Eso si, la zona de la entrada no está habilitada para personas con silla de ruedas ya que desde el aparcamiento hasta la zona del bar hay una pasarela de madera y piedras no muy cómoda.
Fuimos para tomar un brunch: algunos tomamos el healthy y otros el continental. Respecto a la cantidad, nada que decir al respecto, no creo que nadie se vaya con hambre. Respecto a la calidad, podríamos decir que justito, nada que destacar, ni para mal ni para bien. El servicio, correcto, las chicas ponían intención y amabilidad, pero faltaban algunos detalles. El lugar es chulo, está bien, tiene su encanto, aunque el camino de acceso sea una tortuga para los carritos. En definitiva: bien para conocerlo pero tampoco para repetir a menudo.
Local muy bonito. Lo que hemos consumido nos ha parecido calidad/precio: carísimo, estéticamente monísimo pero no muy buena calidad… Hemos tomado un smoothie de piña y coco que sabía a zumo de piña de bote por 8€. Un gofre de nutella también muy industrial, calentado al microondas por lo que el primer bocado estaba rico pero el siguiente durísimo, no hemos podido terminarlo. Por último, un yogur griego con frutas y crema de cacahuete que ha sido lo que más nos ha gustado. En cuanto a la atención ha sido agradable pero muy lenta a pesar de no haber mucha gente.
Pensábamos que el sitio era mucho más bonito y decorado según las fotografías que habíamos visto en Google y redes sociales, y resulta que no tenía nada que ver cuando llegamos allí… muy sosa la terraza, no había nada literalmente. Nos tardaron muchísimo en atender y precisamente la chica que nos sirvió no es que fuese muy simpática. Fuimos a merendar unos pancakes y un açai, y estaba bastante rico. Precios un poco altos.
El sitio es precioso y la comida estaba muy buena. El servicio fue correcto. Habíamos reservado el brunch había un alérgico el pescado y solo retiraron el salmon no lo sustituyeron por nada. Allí hacia muchísimo frío. Lo dijimos. No nos quitamos ni el abrigo y nos tapamos con la manta y así con todo estábamos congelados. Había una estufa que miraron pero no tenía gas y no hicieron nada.
El lugar es maravilloso cuidado al detalle que lo hace muy acogedor y muy especial La comida está rica y calidad precio adecuada Las bebidas muy caras las botellas de agua filtrada sin ser embotellada a 3/50 euros cada botella de litro Y lo peor el servicio prestado por una de sus camareras lleva meses pues no la pidas dos cosas porque las trae mal y si se lo dices pone una cara bastante desagradable En mi trabajo va mucha gente a este lugar para celebraciones talleres etc pero todo el mundo coincide en lo mismo por el servicio El sitio muy agradable el servicio por esta parte muy mal igual que hay otras dos personas que son encantadoras y profesionales
La decoración y el ambiente es original y acogedor, pero la comida muy decepcionante. En la carta pone que los bowls son de açai, y te sirven yogur, con poca cantidad de fruta y toppings escasos. El gofre poco recomendable también. En definitiva, buen sitio para visitar por el ambiente y el trato, pero no por la comida.
Hemos ido a comer 5 personas,y el sitio deja bastante que desear. Pedimos ensalada de 🍅 tomate...escasa ,las hamburguesas con patatas fritas de bolsa...comimos 3 y media hora después las otras 2 personas. Una persona es intolerante al gluten ,aún sabiendo han sacado el tartar con tostas de pan CON gluten encima y alrededor...a modo de compensación nos han invitado al café y postres. El entorno es bonito.
A pesar del potencial del lugar y la buena actitud de los trabajadores, la carta no coincide con lo que te sirven. Pedí un açai bowl y me sirvieron yogurt con fruta y más toppings, en vez del propio açai como ponía en la carta. Sinceramente mi única queja sería esa, ya que como he mencionado el sitio es muy acogedor y el batido de oreo que pedimos estaba delicioso.
Tremenda decepción con este sitio tan bonito La calidad de la atención no puede haber sido peor. Pedimos un orden en los platos y trajeron como querían, se olvidaban de la bebida, ni miraban para la zona de terraza Que era donde estábamos sentados. La comida debe de decir que no estaba mal, pero sin duda no volveríamos La guinda del pastel se la lleva el hecho de que los menús infantiles Venían con bebida, pero como nosotros habíamos pedido las bebidas antes ya no las considera consideraban, menú y nos cobraron por duplicado, una vergüenza! Cuando se lo dije, a la camarera, nos dió como única solución, darnos las bebidas que nos estaban cobrando, sin darnos, para que las lleváramos a casa en fin, una pena que te vea la cara de tonto!!!! En fin no volveremos !!!
El brunch estuvo bien pero tardaron demasiado en llevarlo, había hecho la reserva online y no salía en la lista. Tuve que mostrar el correo para que vieran la reserva, esperamos más de 30 min entramos con otras parejas a la vez y cuando nos empezaron a traer parte del desayuno ya las otras parejas iban por la mitad, el café lo trajeron de primero y cuando llegó la bollería ya estaba frío, nos tocó al lado de la puerta corrediza y muchas veces se les olvidaba cerrarla y nos entraba mucho frío, no pudimos quitarnos los abrigos.
Fuimos hoy a tomar el brunch con reserva previa y, al llegar, no tenían bien registrada nuestra reserva. Tardaron una hora en servirnos. En el local hacía muchísimo frío, las estufas no hacían nada, estábamos todos con los abrigos puestos y tapándonos con las mantas. La comida estaba buena, pero con todo lo demás fue difícil disfrutarla. En general, una mala gestión y sin ningún detalle para compensar los errores.
Fuimos a merendar. Nos trajeron el colacao casi frío, los churros se quedaron fríos también y un poco blandos. Tardan mucho en atender porque la camarera no aparecía más que una vez cada hora y no te hacía mucho caso. Había un par de grupos grandes y en ocasiones el ruido era demasiado. Por no hablar de la señora que estuvo brincando más que el niño que cargaba en brazos. Además pasamos mucho frío. Tienen un calefactor pero obviamente no es suficiente.
Fuimos hoy a tomar el brunch con reserva previa y, al llegar, no tenían bien registrada nuestra reserva. Tardaron una hora en servirnos. En el local hacía muchísimo frío, las estufas no hacían nada, estábamos todos con los abrigos puestos y tapándonos con las mantas. La comida estaba buena, pero con todo lo demás fue difícil disfrutarla. En general, una mala gestión y sin ningún detalle para compensar los errores.
Me han llevado mis amig@s a celebrar el baby shower de mi hija y me he llevado una gran decepción. Finales de octubre, un día horrible de lluvia y frío y el local estaba helado (ofrecían alguna mantita), la gente estábamos con abrigo y bufanda comiendo y los pies helados. El bruch healthy, para 25€ que cuesta...bastante escaso de cantidad y no traía todo lo que ponía en la carta. Por DOS globos de helio y una cartulina con el nombre de la niña, les han cobrado 50€. La verdad que muy vergonzoso todo. Ni lo recomiendo, ni repito.
Nos sentamos en una mesa exterior y al ver que estaba sucia ,decidimos pasarnos a una que estaba libre en la parte de dentro , cuando viene la camarera nos coje nota y la comentamos que nos hemos cambiado de mesa porque está sucia y que si por favor nos puede limpiar un poco en la que estamos ya que tenía trozos de frambuesa de algún postre y de bebida caida ..a lo que nos dice que mejor igual ,cambiarnos de mesa otra vez 🤣.Creo que no tengo que cambiarme de mesa 5 veces .Al final nos tomamos la merienda ,con la mesa sucia ,pagamos los 25€ correspondientes y nos marchamos .La mesa supongo que seguirá igual....en fin ..poca gana de trabajar y es una pena porque el sitio es bastante bonito pero se te quitan las ganas de volver
Este lugar ( que es bonito ) tiene una atención fatal, sólo te atienden si tienes una reserva, es que ni te miran. Tienen una atención nefasta !! Hemos visto caer muchos negocios por no atenderles en condiciones. Unos amigos han celebrado sus bodas de oro ahí, queríamos ver la idea que por supuesto, hemos desechado.
Nos hemos sentido engañados. No concretaron que los sábados , hoy exactamente ( casualidad) NO daban desayunos a la carta , por una competición , habiendo consultado previamente por sus redes sociales . Croissant y napolitanas expuestas en cartón llenas de moscas . Gofre con nutella por 4 euros y pico , congelado . Para rematar, no nos dejaron usar cubiertos , era todo de cartón . Deberían de habernos aclarado todo esto antes , puesto que nos dijeron que para este fin de semana , además de estar reabierto , daban servicio de desayuno a la carta sin previa reserva Una pena, porque el local está muy bonito.
Es un lugar muy bien ambientado y decorado, pero solo es eso. Muy mala relación calidad/precio con la carta de bebidas y comidas. Pedimos una tosta y un bowl de açai y la comida deja mucho que desear; el bowl es de yogurt en vez de açai natural, con una rodaja de plátano, otra de kiwi y fresa. La tosta muy salada y con un pan claramente del día anterior. Los zumos naturales no están buenos y están decorados con azúcar. Por otro lado, el wc estaba averiado un domingo tarde.
Reservamos una clase en la hípica, lo cual fue de maravilla, Carmen encantadora. Acto seguido, a las 12.30 teníamos el brunch contratado… nefasto. Media hora más tarde de la quedada ni siquiera se había acercado la camarera a la mesa a preguntarnos qué tomar, ni sacarnos nada (cuando ya estaba todo pedido con antelación el día antes). Dos veces pedimos algo para beber y la respuesta fue “si ahora” pero nada, ni agua. Así que nos levantamos y nos fuimos, fin
Hoy hemos desayunado aqui por primera y ultima vez. Deben mejorar muchas cosas como que te diga la camarera "no sé"🙄 a varias preguntas del desayuno, tras llegar a las 10:35 y solo haber dos mesas ocupadas,nos tomaron nota a las 11:10,los cafes llegaron 11:20 y las tostadas a las 11:35,una tostada con un poquito de aguacate y un poquito de burrata y fria, mejor mirad la foto..🤔 y claro ya sin café🤐.Tienen un lugar bonito del que podrian sacar algo provecho pero así es una pena😓. 9€ cafe zumo y tostada, la de salmón 2€ más👀
Taller de Halloween infantil muy flojo y el bruch también. Además al reservar te insisten muchísimo si quieres reservar brunch para adultos, me parece que la forma de "vender" es bastante agresiva, como si no hubiese otra opción. Sin duda no volveremos, por ese precio no compensa.
Miramos en internet para ir a cenar y nos decidimos por este sitio ya que en internet venía una amplia variedad de cosa en la carta. Cuando llegamos con la reserva nos sentamos , nos dan la carta y de todo lo que habíamos visto en su página había menos de la mitad para elegir , asi que tuvimos que ceñirnos por 3 cosas contadas Digo para compartir pues pedimos una tabla doña tomasa( supuestamente de zamburiñas , anchoas, sardinas, y cabracho) yo ya me veía con la cascara de la zamburiña cuando se presentan con ella y traen una tabla con latillas a medio abrir…( PODIAN HABER SACADO POR LO MENOS DE LAS LATILLAS LAS COSAS PARA QUE QUEDASE MEJOR) DIGO ENCIMA DE PAGAR 35€ por la tabla ME CORTO EL DEDO CON LA LATILLA A MEDIO ABRIR EN FIN.. Luego unas hamburguesas de 16€ del tamaño de casi una mini hamburguesa o poco mas.. El caso que pagamos 103€ y una vergüenza por que si no es por un postre que pedí salgo con hambre de allí y me tengo que ir a cenar a otro sitio… NO OS LO ACONSEJO SOLO PARA LOS POSTRES O MERIENDAS QUE ESTABA BUENO Y PARA PASAR LA TARDE BIEN , PERO PARA LO DEMÁS NO! La hamburguesa en la foto parece algo pero es ENANA para 16€ ….
Miramos en internet para ir a cenar y nos decidimos por este sitio ya que en internet venía una amplia variedad de cosa en la carta. Cuando llegamos con la reserva nos sentamos , nos dan la carta y de todo lo que habíamos visto en su página había menos de la mitad para elegir , asi que tuvimos que ceñirnos por 3 cosas contadas Digo para compartir pues pedimos una tabla doña tomasa( supuestamente de zamburiñas , anchoas, sardinas, y cabracho) yo ya me veía con la cascara de la zamburiña cuando se presentan con ella y traen una tabla con latillas a medio abrir…( PODIAN HABER SACADO POR LO MENOS DE LAS LATILLAS LAS COSAS PARA QUE QUEDASE MEJOR) DIGO ENCIMA DE PAGAR 35€ por la tabla ME CORTO EL DEDO CON LA LATILLA A MEDIO ABRIR EN FIN.. Luego unas hamburguesas de 16€ del tamaño de casi una mini hamburguesa o poco mas.. El caso que pagamos 103€ y una vergüenza por que si no es por un postre que pedí salgo con hambre de allí y me tengo que ir a cenar a otro sitio… NO OS LO ACONSEJO SOLO PARA LOS POSTRES O MERIENDAS QUE ESTABA BUENO Y PARA PASAR LA TARDE BIEN , PERO PARA LO DEMÁS NO! La hamburguesa en la foto parece algo pero es ENANA para 16€ ….
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