Guía de Bar Mut
# Bar Mut: Un Refugio Gastronómico en el Corazón de L'Eixample, Barcelona
© 2026 PosDo · v3.0
Traditional tapas & sommelier-recommended wine pairings at a snug modern gastrobar with a terrace.
Food · Barcelona
Savor tapas & wine in L'Eixample's heart
Traditional tapas & sommelier-recommended wine pairings at a snug modern gastrobar with a terrace.
Bar Mut destaca por su excelente servicio y la alta calidad de su comida, ofreciendo platos tradicionales con un toque creativo. Los clientes elogian el ambiente acogedor y elegante, ideal para disfrutar de tapas y platos sorprendentes.
Tip: Es un local pequeño, por lo que se recomienda reservar con tiempo para asegurar una mesa y disfrutar de la experiencia.
Datos de Wikidata
Bar Mut se encuentra en Barcelona, rodeado de lugares de interés cultural e histórico. Estos son algunos de los puntos más destacados en las inmediaciones.
Datos de Wikidata
Excelente restaurante de tapas y producto local en Barcelona. Lugar icónico, acogedor, se respira alta gastronomía. Servicio excelente y muy particular (no hay carta, los camareros te sugieren los platos según tus preferencias, a pesar de que haya una pizarra donde exponen todos los platos disponibles). Tatiana fue muy agradable y profesional con nosotros. Lo recomiendo 300%
Un sitio con muchísimo encanto. El ambiente es muy chulo, familiar y acogedor. Nos sentaron en la barra y, aun siendo un local pequeño, se está muy cómodo y no da sensación de agobio. El servicio fue excelente: atentos, cercanos y disponibles en todo momento, sin hacerte sentir incómodo en ningún instante. El producto es de gran calidad, con platos muy bien elaborados y sabores con mucha personalidad. Además, no tardan demasiado en servir la comida. En mi opinión, el precio va totalmente acorde con la calidad que ofrecen. Muy recomendable.
Nos ha encantado la oferta gastronòmica del Bar Mut: muy original y de calidad. És un acierto total. Un local muy acogedor y un servicio muy atento. El canalón de foie y sobretodo, el pastel de queso, espectaculares.
Sitio muy acogedor, es pequeño así que está bien reservar con antelación, en especial fines de semana. Los platos son originales pero sin perder su toque tradicional. Muy recomendable.
Fui por recomendación de un amigo y sin duda fue todo un acierto. Platos muy bien elaborados, vinos sorprendentes y un trato excepcional. Conviene acudir con reserva. Está muy solicitado.
El Bar Mut es un sitio con mucho encanto en Barcelona, ideal para disfrutar de tapas y platos creativos en un ambiente acogedor y elegante. La calidad de los productos es excelente, con combinaciones originales que sorprenden. El servicio es cercano y atento, y la carta de vinos muy bien seleccionada. Es un lugar perfecto tanto para una cena especial como para tomar algo diferente en un entorno auténtico. Muy recomendable reservar con antelación, ya que suele estar lleno.
La semana pasada fuimos a cenar a Bar Mut. Pedimos ostras, brioche, tartar, suquet, canelón y de postre una torrija. Nos encantó la experiencia: el trato fue inmejorable y todos los platos estaban deliciosos. ¡Volveremos sin duda!
Este bar lleva muchos años abierto y nunca defrauda. Cada vez que vienes, comes muy bien. El ambiente es siempre agradable y la comida, simplemente espectacular. Un clásico que nunca falla.
El servicio excelente, muy buena calidad, la comida muy buena, platos de toda la vida pero diferentes. 10/10
Agradable y acogedor local del centro de Barcelona.Buen ambiente. Servicio amable y profesional. Muy bueno el Calamar crudo a la Donostiarra. Espectacular el Pan soufflé con bacalao ahumado y anchoa.Sabor intenso que estalla en la boca. También espectaculares los Raviolis rellenos de txangurro. Pasta suave y txangurro sabroso. Muy buena la Tarta de Higos. Hacía tiempo que no comíamos tan bien.
Gastrobar situado en la zona Eixample, Pau Claris con Diagonal. Gran surtido de tapas y platos. Los platos son espectaculares y una gran carta de vinos. Muy recomendable.
Uno de mis restaurantes favoritos de Barcelona. Es todo un icono culinario. El precio esta totalmente alineado con la calidad del producto. Además, particularmente, me encanta la estética del local.
Una maravilla... comida sofisticada en ambiente de bistrot fantástico
Un rincón genial para compartir un rato agradable con amigos o incluso de trabajo, disfrutando de una buena comida, bebida y de un trato como los de antes. Su terraza es genial, especialmente las mesas que hay contra las ventanas. El interior es como los de antes, con un encanto que invita a disfrutar del espacio junto a la cocina. El precio es alto, pero justificado por la experiencia y el ambiente. Muy recomendable de tarde-noche.
Un local no muy grande , pero que desprende buen ambiente gastronómico, con una vitrina de buen genero de pescados y mariscos . Los platos tanto individuales como para comprartir son de muy alta cocina , todo bien elaborado y buenísimo . Nos comimos media ración de besugo y un sabor excelente, sinceramente hubiéramos probado todo. Además el servicio muy atento y amable . Solamente paga mi gusto las mesas no son las más cómodas , pero es un lugar para disfrutar. Enhorabuena!
se come y cena muy bien ahí - lo mejor tarta de queso en barcelona !
De otro planeta! Bar emblemático en La zona alta de diagonal, parece que vayas a comer las cosas de siempre pero luego te sacan platos con productos de calidad dignos de un restaurante con estrella. Mucha gracias a todo el equipo en especial a Miguel que nos aconsejó DPM sobre la comida y sobretodo los vinos que nos hizo degustar, gracias a Alberto como anfitrión, estuvimos como en casa. Chapó Volveremos y volveremos!
Siempre supe que era un muy buen lugar, pero superó mis expectativas, la cocina es de un gastronómico en cuanto a la tecinoca y producto, el Brioche con butifarra y careta de cerdo es un poema, luego el servicio, todo el equipo pero el somelier Carles tan amable y profesional, me lleve tan buena experiencia que volveré y lo romiendo sin dudas, que buen lugar, un 10
Ha sido una velada excepcional, con platos detallistas y amenos. El servicio por parte de l@s camarer@s ha sido muy atento: teníamos un comensal que no podía comer pescado pero no habíamos avisado con antelación y le ofrecieron alternativas en el momento. Retengo en particular las explicaciones y anécdotas sobre cada vino que nos llevaron. Volveré más pronto que tarde.
Un lugar encantador. Con aspecto retro de bar-bistro (elegante informalidad) pero consagrado al producto y al buen comer, sin artificios y atentos al mejor producto de temporada. Un equipo que sabe sublimar una simple ensalada de tomate convirtiéndola en un manjar de dioses.O unos puerros braseados exquisitos, convirtiendo el fondo lácteo en sutil contrapunto, perfecto y equilibrado. Pura delicadeza. La tarta de queso, brutal. Un éxtasis gustativo, sin la intrusión obscena (tan habitual) de mermeladas y coulis frutales absurdos y tergiversadores. Única enmienda: el precio disparado de algunos platos. El producto es de primera, sin duda. Pero cobrar 20€ por 10 berberechos lo considero a todas luces excesivo. En todo caso, un gran lugar, al que volveremos en un futuro a disfrutar de sus excelente gastronomía, sus vinos, y su ambiente.
Aperitivos y principales sorprendentes!! Me ha encantado desde los puerros asados, los brioches de butifarra, el crujiente de pollo pulpo… la cazuela de salmonete ufffff todo delicioso!! Seguimos toda las recomendaciones de “Ricardón” y fue excelente! Todo el staff muy amables. volveremos a este clásico de Barcelona!
Parte de mí no quiere hacer esta reseña porque me conviene que sea menos popular pero... Este restaurante es una auténtica maravilla. Situado en una esquina envidiable con Passeig de Gràcia, es un lugar muy pequeño y elegante donde tienes que reservar para conseguir una mesa. Que no te asuste la clientela extranjera: este sitio es caro, sí, pero la calidad de sus platos justifica el precio (y si no haces botella de vino, te saldrá mejor). Comimos unas vieiras al café París que estaban para llorar de ricas, y de segundo un canalón trufado y unas carrilleras de cordero que te hubieran dado un infarto. El servicio fue como si estuviéramos en un lugar con estrellas Michelin. Hay muchos restaurantes caros en Barcelona, pero que lo justifiquen y del que salgas tan contento, no tantos.
Decir brutal se queda corto. Hace años que lo hacen bien, pero fuimos hace un par de semanas y le han dado un twist a la carta que nos dejó impresionados. David, el somelier que nos atendió nos hizo viajar a través de los vinos por toda la geografía española, y no pudimos disfrutarlo más. Es un privilegio poder ser acompañados por profesionales de esta altura. La cocina y las tapas que probamos fueron de escándalo y se superaban unas detrás de otras: las vieiras, las kokoxas, el pulpollo, y para terminar los carabineros con huevos y patatas fritas nos hicieron gozar de lo lindo. Y por si fuera poco la torrija le puso el broche de oro a una cena redonda. Es de agradecer encontrar sitios donde se nota la pasión por la cocina que le ponen, y el resultado no hace más que demostrarlo. Un 10, gracias, gracias, gracias!
Sitio para momentos especiales donde siempre quedareis bien . Todo esta buenísimo , bien trabajando y bien elaborado . Tenéis que probar las croquetas de solomillo y Foie , el pulpo , el carpaccio de huevo y el taco de cochinillo si o si . Pregunta siempre productos frescos del dia ( berberechos , bouchut , carabineros)
Uno de mis lugares favoritos para tomar el vermut o aperitivo. También para comer tienen una tapas caseras buenísimas y de mucha calidad. La atención del personal es excelente, muy atentos, educados y te hacen sentir como en casa. Lugar fantástico para tomar un vermut con unas tapas con los amigos. Totalmente recomendable. 👏👏👏
Lugar encomiable para la degustación de productos de temporada con una elaboración exquisita y original. Servicio muy atento y servicial. Buena carta de vinos. Recomiendo probar el arroz mut si te gusta un buen arroz de sabor potente. Ideal parejas!!!! Siempre que puede viene Robert de Niro....y María José Martín con eso lo digo todo ....
Restaurante con una calidad muy muy buena, ahora bien los precios no son para nada baratos. Ostra fresca, croqueta muy buena y los mejillones espectaculares. Estaba tan emocionada que de los segundos me olvidė hacer fotos : (..., solo me dio tiempo a hacer un media foto del.canelon de pato trufado que estaba, según mi gusto, muy bueno. Me gusta que los canelones sepan a carne y no a bechamel y aquí había mucha carne : )..., Lamento decir que los berberechos (me olvidé de hacer foto) no fueron de nuestro agrado, demasiado limón y por 18€ esperábamos algo más en lo que se refiere a cantidad. Para finalizar pedimos la torrija con helado. El colofon de la comida. Soy una fan de las torrijas y para mí ha sido la mejor.., con un helado de turrón buenísimo no, lo siguiente. En conclusión un restaurante muy bueno, pero no apto para todos los bolsillos
Bar Mut es uno de los mejores gastrobares de Barcelona sin duda alguna. La calidad de sus tapas y platos es excepcional, con productos frescos y de temporada perfectamente elaborados. El vermut de la casa es fantástico y la selección de vinos es impresionante. El ambiente es acogedor y elegante, perfecto tanto para una cena romántica como para tapear con amigos. El servicio es atento y profesional. Las croquetas son espectaculares y los berberechos fresquísimos. Un clásico de Barcelona que nunca defrauda. Totalmente recomendable.
Para mí, Bar Mut es una opción excelente. Lo que más me gusta es su ubicación privilegiada en la Dreta de l'Eixample, algo que todos los que van repiten. Su punto fuerte, en mi opinión, es la cocina vegetariana, con platos realmente deliciosos. Creo que los precios son muy justos para la calidad que ofrecen; no me parecen caros y la comida lo vale totalmente. Además, facilita mucho las cosas que se pueda pagar de diferentes formas, ya sea con efectivo, tarjeta o tickets restaurante. Un consejo que doy es que reserves mesa con tiempo para asegurarte un sitio, porque suele tener gente. El ambiente es increíblemente acogedor, ideal para desconectar después del trabajo, y yo diría que es un plan perfecto para ir en familia. Si no se te ocurre qué pedir, te recomiendo que mires su perfil de Instagram, que siempre da muy buenas ideas.
El Bar Mut es un sitio con mucho encanto en Barcelona, ideal para disfrutar de tapas y platos creativos en un ambiente acogedor y elegante. La calidad de los productos es excelente, con combinaciones originales que sorprenden. El servicio es cercano y atento, y la carta de vinos muy bien seleccionada. Es un lugar perfecto tanto para una cena especial como para tomar algo diferente en un entorno auténtico. Muy recomendable reservar con antelación, ya que suele estar lleno.
Este bar lleva muchos años abierto y nunca defrauda. Cada vez que vienes, comes muy bien. El ambiente es siempre agradable y la comida, simplemente espectacular. Un clásico que nunca falla.
La semana pasada fuimos a cenar a Bar Mut. Pedimos ostras, brioche, tartar, suquet, canelón y de postre una torrija. Nos encantó la experiencia: el trato fue inmejorable y todos los platos estaban deliciosos. ¡Volveremos sin duda!
El servicio excelente, muy buena calidad, la comida muy buena, platos de toda la vida pero diferentes. 10/10
Un pequeño descubrimiento en barcelona, un bar de platillos y platos que te sorprende en sus elaboraciones. Toques de cocina creativa que asoman en algunos de sus platos y te sorprenden. Es un local pequeño, reserva con tiempo, pero tiene su encanto y un toque de bar de época que crea una buena atmósfera. Para repetir.
Buen sitio y platos elaborados, el servicio perfecto, si te vienes arriba te sale a más de 50€ por comensal, steak tartar muy bueno, lo del pez limón no me provocó ninguna satisfacción. Para repetir
La comida está BUENÍSIMA, los sabores muy conseguidos y la atención de 10 puntos; mi “pero” sobre este restaurante son los precios, es verdad que se come muy bien pero creo que es un restaurante algo/bastante caro (en una ciudad como Barcelona donde hay mucha oferta gastronómica parecida y con unos precios mejores) Recomendaría probarlo 100% pero no repetiría. Lo más mágico de este sitio son los postres, la torrija es INCREÍBLE.
Restaurante de tapas. Tienen un producto excelente. Las almejas, zamburiñas son exquísita. También la carta de vermuts está muy bien. No obstante las raciones son pequeñas y caras. Suele estar concurrido en horas puntas el fin de semana. El local es pequeño y si quieres disfrutar de su terraza (la que es ruidosa, debido al tráfico de Diagonal) hay que reservar. El servicio es muy profesional y amable aunque a veces hay que esperar un poco.
Muy buena la comida pero los camareros todos extranjeros, no entendían ni catalán ni español
Local pequeño pero acogedor y auténtico. Comida espectacular. Recomiendo el "Pulpollo" y la carne tipo entraña (se deshacía en la boca). Quizás raciones ligeramente pequeñas, pero la calidad espectacular. El servicio impecable. La chica que nos atendió nos explicó perfectamente en inglés todos los platos al detalle. Se nota la pasión por su trabajo. Postres muy buenos también.
Calidad asegurada. Cocina con muy buen producto, bien gusto y equilibrio en la elaboración y un plus de originalidad, pero sin pretensiones, que es lo mejor. Nos atendió fenomenalmente un camarero francés muy simpático y profesional. Muy recomendable.
Pasé una buena noche por la compañía. El restaurante me pareció bonito, por la decoración, como si fuera una antigua bodega, y el trato fue amable en todo momento. Íbamos en grupo y dejamos que nos recomendara qué comer, y pienso que por eso igual se fue el presupuesto un poco por lo alto.
Un pequeño descubrimiento en barcelona, un bar de platillos y platos que te sorprende en sus elaboraciones. Toques de cocina creativa que asoman en algunos de sus platos y te sorprenden. Es un local pequeño, reserva con tiempo, pero tiene su encanto y un toque de bar de época que crea una buena atmósfera. Para repetir.
Platos a destiempos La dorada un poco seca. Loa demás platitos bien. Camarera un poco despistada para la poca gente que había . 253€ gastamos 2 personas
La comida es buena, platillos elaborados; aunque la relación calidad-precio es abusiva. Los precios estan infladisimos, enfocados básicamente para turistas (parecia que los únicos comensales en todo el restaurante de aqui eramos nosotros). Y destacar que las ostras, en la carta se indican en plural (ostras al natural) y el plato (pidiendo 1 ración) lleva dos otras. Sin embargo, la sorpresa viene con la cuenta, ya que esa ración de "ostras", te cobran el doble del precio que lo que pone en carta. En resumen, restaurante para guiris.
Local precioso, trato genial, comida buena... pero precios subidísimos. Local muy enfocado a turistas pese a que todos los platos son recetas muy tradicionales con una vuelta muy guay. De todas las mesas que había, solo dos éramos locales. La comida está buena, pero no vale los precios que tiene, la ración de cocochas es ridículamente escasa y no tan buena como para valer 26€ el plato. Los entrantes igual, todos subidisimos de precio. Si no fuese tan caro para lo que es, le daría un 10 y repetiría. El servicio es excelente.
Decepción total. Local con encanto, aunque en mi caso incomodo casi sin poder movernos en una mini mesa encajada al lado de un piano en el que apoyamos algún plato. Entrantes buenos (montadito tartar, pullpollo y crujiente de cigalas) pero muy caros. Segundo, besugo, no era 100% fresco ni mucho menos y a 70euros 800 gr para dos (90 euros el kgr.). Según ellos cocinado a la brasa i con una salsa sin mas. No lo devolví porque no me gusta dar la nota.Total 155 euros con 2 copas de vino. Es un local para guiris.
Hay demasiada gente, no eran tan buenos los platos como se dice. Un poco disappointed.
Respecto al ambiente, es bonito pero cuesta entablar una conversación con tanto ruido. En cuanto a la comida, el pescado es fresco, platos con poca cantidad, precios elevados y no descubres nada por el precio que pagas. Además, a algunos de los platos les faltaban ingredientes que nos habían dicho que llevaban y cuando reclamas al servicio no hacen nada. El servicio te explica los platos amablemente pero como digo, cuando te llega algo diferente a lo que te han vendido, no hacen nada al respecto. Algo a destacar: a día de hoy todo son turistas. Mi recomendación: por este precio hay otros que merecen mucho más la pena.
Sitio con mucha personalidad, de esos que no tienen carta escrita y te cantan lo que hay. El precio algo desorbitado pero el nombre se paga. El ambiente es acogedor, con poca luz, mesas pequeñas y una barra donde también puedes sentarte. No es barato, pero no se siente como un sitio pretencioso. Perfecto si te gusta comer bien, disfrutar del vino y charlar sin ruido de fondo.
La comida aquí era muy buena, pero el menú solo estaba disponible en catalán, no en español, y solo se publica dentro del restaurante. Así que tenía una mesa afuera y tuve que estar en el restaurante durante bastante tiempo tratando de averiguar lo que decía el menú catalán, la camarera no fue de mucha ayuda. Pedimos camarones con espaguetis y una paella negra. El camarón con espaguetis era absolutamente delicioso y diferente a todo lo que había tenido antes, pero era muy caro teniendo en cuenta la pequeña porción. La paella también estaba bien, pero apenas tenía mariscos, lo que normalmente entendería, pero el precio era astronómico teniendo en cuenta que solo elegí almejas como topping. Vine aquí porque las críticas decían que el personal realmente te ayuda a personalizar una experiencia única, pero desafortunadamente ese no fue el caso para mí.
Había ido hace unos años y había tenido una muy buena experiencia,está vez no he salido demasiado contenta, raciones muy pequeñas unos precios demasiado altos por la cantidad de los platillos, en definitiva, no creo que vuelva, lo mejor el postre
La decoración de esta tasca es vintage con un toque moderno, es acogedor pero no deja de resultar más un bar que un restaurante. Los precios están al límite de lo excesivo para lo pequeñas que son las raciones. Carta de vinos con precios muy inflados. De los platos que comimos, el que más nos gustó fue la torrija que tomamos de postre, muy recomendable. El tartar de salmón bueno y el pan exquisito, aunque muy escaso (1,5€ la media rodaja). Lo más decepcionante fueron las zamburiñas, que las esperábamos más sabrosas. La atención fue buena, sin estridencias. No nos convence que no haya una carta y el camarero tienda a elegir por ti. En resumen, algo decepcionante por no ser la comida suficientemente especial para la relación cantidad/precio. Es posible que nuestra impresión cambiara con una elección de platos diferente.
Vivo en Barcelona ahora. En 2016, fui al Bar Mut y me gustó mucho. Todo hecho al momento y muy agradable, precio justo para la zona y servicio impecable. Ayer, Septiembre 2025, pasé por la puerta y decidí cenar allí de nuevo. El servicio falló bastante, los precios muy elevados, incluso para una zona extremadamente turística, pero la comida sigue siendo muy buena, a pesar de que las porciones son cada vez más pequeñas. Creo que el bar está perdiendo un poco el rumbo.
El sábado por la noche estuve con un amigo comiendo algo, y el lugar excelente, pero tuvimos algunos percances con una camarera bajita tatuada, de verdad que fue bastante mal educada con su trato, pasaba por donde nosotros sin hacernos caso y cuando la llamábamos nos hacia mala cara. Es un lugar muy bueno, pero con ese servicio nos hace dudar el volver.
Antes me encantaba, pero he vuelto a ir hoy después de varios años sin ir y lo encontré muy caro para lo que es. Los aperitivos son mínimos y a precio de tapa. Pero también encontramos el servicio bastante mal. Nos sirvieron vajilla rota, no nos dieron servilleta y si bien había muchos camareros era muy difícil lograr que hubiera algunos disponible para nosotras. Ah! Y el encargado fue bastante condescendiente cuando le dijimos que nos pareció bastante malo el servicio. Que lastima, he pasado navidades allí y recuerdo platos deliciosos que ya no están en la carta, platos estrella que los quitaron si ningún sentido. No volveré, esta claro. Que lastima, he pasado navidades allí y recuerdo platos deliciosos que ya no están más en la carta. No voy a volver más, seguramente.
La relación calidad/precio es desproporcionada. Carta de vinos y espumosos casi exclusivamente catalanes. La comida es de buena y fina cocina pero el precio es elevado
No caro, lo siguiente. Nos metieron una buena paliza. Cuidado con esta gente que van de listos. Todo está para confundir y te envían una chica súper simpática con cara de inocente a la mesa para hablarte. Haber pedido un menú con precios pero creo que ni los hay. Mucho cuidado.
No hay carta , relatan el menú mientras se sientan en la misma mesa, con actitud impositiva e impacienteAl solicitar cucharas para servir lo compartido dijeron no diaponian . Baño mujeres no funcionaba , puerta abierta , sucio con guantes plástico , cesta llena, mal olor y puerta abierta, tuve que usar el de hombres, Loa locales de valoran por el estado del servicio y la cocina.. Comida buena, precios muy altos para la calidad de la Atención, el Servicio y tener que compartir una mesa contra la pared en la cual es preciso levantarse salir para poder permití salir .
En un principio no estaba claro el precio del menú… fuera del restaurante ponía un precio más económico que dentro. Finalmente nos ofrece un menú improvisado. Nos convence la oferta de un entrecot. Para mi sorpresa que 5 minutos después de sentarnos, veo que entra otro camarero con una bolsa del bonpreu llena de entrecots. Sinceramente, no estaba mal pero no salgo a comer fuera para que me den eso.
Llevaba tiempo con ganas de probar Bar Mut porque me lo habían recomendado varias veces, y la verdad, la experiencia fue algo agridulce. El sitio tiene ese encanto de bistró antiguo, con mucha personalidad y un punto caótico que le da carácter. Fuimos para cenar y nos dejamos llevar por las sugerencias fuera de carta.Todo sonaba bien, pero al poco de cenar, me empezó a sentar regular la comida. No sé si fue mala suerte o un tema puntual de conservación del producto, pero terminé la noche con el estómago revuelto. No me suele pasar, así que me dejó con mal sabor de boca, nunca mejor dicho. Eso sí, el camarero que nos atendió fue muy simpático, nos explicó cada plato con detalle y se notaba que conocía bien el producto. El trato fue cercano y profesional, y eso siempre suma. Me fastidia porque el sitio tiene mucho potencial y entiendo que hay días mejores que otros, pero con los precios que manejan, deberían cuidar más la calidad y cómo mantienen los productos
No nos ha gustado, raciones minúsculas a precios muy elevados. Cuatro mejillones y cuatro berberechos literal. Los platos principales también pequeños y el precio de los vinos por encima de lo habitual.. , ademas el local ea pequeño y las mesas y espacio también se queda pequeño, no volveremos..
La comida está bien, una lástima que parte del servicio no esté a la altura. La camarera con gafas que nos atendió para tomar nota tenía una actitud muy desagradable y mostraba total desinterés hasta el punto de no informarnos de platos fuera de carta ( que posteriormente vimos pasar y pedimos, por ejemplo, algo tan básico como unas croquetas, las cuales le preguntamos que si había y por qué no nos lo había parecido ofrecido y pasó de largo diciéndonos que solo había croquetas y jamón de más, finalmente si anotamos pero con otra compañera) como de olvidar apuntar platos que habíamos pedido en la comanda como fue el pulpollo ( adjunta foto ya que tuvimos que volver a pedirlo al acabar de comer y ver que no llegaba) Solo se acercaba a la mesa para sin mediar palabra quitarnos los platos terminados. La gota que colmó el vaso fue que al traer el cambio de la cuenta, nos devolvieron el cambio de 4,20€ en monedas de 0,10€ y 0,20€. Si esta es su manera poco sutil de que los clientes dejen propina pese al mal servicio, están muy equivocados. Definitivamente, si eres local, este no es tu lugar. A los turistas podrán colarle lo quieran, ya que solo viven de ellos.
Fuimos con muchas ganas de conocer el sitio. Encontramos mesa ya que siempre está lleno. Nuestra primera sensación fue buena: el sitio muy cuidado, pero escuchar que todos sus clientes no son de la ciudad ya fue la primera Red flag. (Se mascaba la tragedia) Los camareros, todos ellos muy simpáticos, de primeras ya te hablan inglés, segunda Red flag. Nos atendieron con el vino genial, recomendando a nuestro gusto. Pero entonces llegó nuestra gran decepción. Platos escasos y subidos de precio, sin buscar fidelizar al cliente, solo para pasantes y sin pensar en los clientes locales (la gran decepción: pulpollo 7€ una ración insultantemente pequeña). Una lastima ya que los sabores estan bien buscados y el local es bonito y agradable. No volveremos para otra decepción así. Seguiremos buscando y probando restaurantes que cuiden todos los detalles para que salgas contento y no estafado.
Lugar agradable y bastante concurrido, con mucha gente esperando para sentarse. Sin embargo, una de las empleadas nos obligó a estar aquí fuera a pesar de que teníamos una reserva en 3 minutos y diciendo que teníamos frío! Esto ocurrió el 1 de marzo, a las 22 horas, con una empleada llamada María. En el momento de la reserva, sin ser informados previamente, se nos dijo que la mesa estaría obligatoriamente en el exterior. Nos rendimos de inmediato. No lo recomiendo por el servicio.
Very poor service. And product. The cava was without sparkle, acid and they didn’t even tried to offer us alternatives, charged us for it and treat us like an inconvenience. Molt trist. Ja no sembla el que era. La verdad, solía ser un clásico recomendable… Quizás hoy tenían mal día… pero si en lugar de atenderte parece que molestas y que te hacen un favor y te intentan colar cava viejo pues no apetece volver (aunque creo que no les importa) y desde luego pierde la gracia del bar mítico de barri con tanto encanto que siempre fue. O era.
Pedimos una ensalada en la que la lechuga estaba como cocinada y que no tenía sabor alguno. Pero lo que realmente nos mató es que nos sirvieron un plato creo que era de raviolis que costaba 28€ y venían 5 piezas, algo absolutamente ridículo y abusivo, una auténtica ESTAFA. Pero es que además estaban duros, sosos y no sabían a nada. POR FAVOR, evitad este sitio tan cutre si no queréis ser estafados
¡¡¡ Atención OJO SI PAGAS CON TARJETA!!! El pasado puente de la Hispanidad pasamos un día en Figueras. Comimos en este restaurante. Nos sacaron la cuenta que ascendia a 57 euros. Todo fué correcto hasta el pago de la cuenta, la cuál quisimos pagar con tarjeta. Al pagar con tarjeta nos trajeron un datáfono diferente , era blanco, pequeño sin pantalla y no imprimía resguardo. Nos pareció raro pero... pagamos igualmente. A los 2 días, revisamos nuestras cuentas y nos dimos cuenta que nos habían cobrado 247 euros!!!! por aquella comida. Llamamos al restaurante para solucionarlo. El jefe tardó 3 días en ponerse en contacto con nosotros, y cuando lo hizo nos dijo que en una semana nos devolvería el dinero. Pasada esa semana no se hizo el ingreso y lo volvimos a llamar. La respuesta del jefe fué que tenía que pagar el IVA, que había tenido que despedir a un trabajador y que en unos días nos haría el ingreso. Pasados esos dias, ni nos hizo el ingreso, ni contestaba a llamadas ni a wasp. A día de hoy ( ha pasado 1 mes) seguimos sin noticias. Nos hemos visto obligados a denunciar en la oficina del consumidor. CUIDADO SI PAGAIS CON TARJETA!!!!! Esperamos que esta reseña sirva para que el jefe recapacite y nos devuelva la diferencia de lo comido por lo cobrado y sirva también para que esta situación no vuelva a suceder nunca más.
La carta es un robo, y la cantidad, también. 14 € por dos cañas con Fanta y un agua. El sándwich vegetal tenía el tamaño de una croqueta. El jamón ibérico es bueno, pero no vale 25 € (empapado en aceite). Un engañabobos. Ni siquiera puedes sentarte cómodo en la mini mesa y sillas. Triste.
Mal servicio. Lento y solo ponen “cortesia” con la bebida a los clientes conocidos. Desde luego que no volvere ni lo recomiendo.
Un timo no. Lo siguiente. Para turistas y gente con dos dedos de frente. Bar Mut se llama y el único vermut que tienen es Martini. Una croqueta de 2cm cuesta 3.5. Este lugar me da un asco, si no estás de acuerdo ven a la plaza de majadahona cualquier viernes y nos pegamos.
Pésima experiencia en este lugar, primera vez que veníamos por recomendación de una amiga, solo nos atendió el señor del vino, esperamos más de 15min y nadie se acercó a atendernos en la terraza, molestos pagamos las bebidas y tuvimos que irnos a buscar otro lugar “Pepa Tomate” donde si nos atendieron correctamente. NO RECOMENDADO!!!
Fuimos a mediodía hace dos domingos. El servicio en terraza fue pésimo, nos sentaron y tardaron casi 20 min en ofrecernos la carta, que por cierto, la camarera nos dijo que estaba obsoleta. Las dos camareras que nos atendían dieron muy mal servicio, desaparecían y dejaban la terraza olvidada, las bebidas llegaron casi 15 min más tarde. El restaurante no estaba para nada lleno así que no se explica la falta de profesionalidad. Lo peor de todo fue que trajeron el plato principal, paella de arroz con producto fresco de mercado, FRÍO. Se lo comentamos a la camarera y nos propuso RECALENTARLO!! es decir, que no tenían ni idea del producto que están sirviendo. No estamos hablando de un bar de tapas, con un vermut, una agua, 2 platillos de entrante y el ARROZ FRÍO la cuenta subió a 122€. No pedimos la carta de reclamación porque nos supo mal, pero es como para no volver. Los dueños deberían plantearse si los precios son acordes a aquello que se ofrece en su establecimiento. Además, los berberechos estaban llenos de arena. Total, un desastre.
Una auténtica decepción. Siempre me ha encantado venir a este restaurante, la comida suele ser excelente! Las croquetas, las kokotxas al pilpil y el onglet a la brasa estaban muy bien preparados, pero la atención esta vez fue terrible. Nos atendió una chica morena, bajita y tatuada, con una actitud totalmente fuera de lugar: maleducada, arrogante y sin ganas de trabajar. Su trato fue tan desagradable que arruinó por completo la experiencia. Además, su imagen no encajaba con el estilo y la elegancia que siempre ha caracterizado al local.
Inicia sesión para dejar una reseña
Iniciar sesiónElimina anuncios y gestiona tu menú
Explora las fotos de Bar Mut
Carrer de Pau Claris, 192, L'Eixample, 08037 Barcelona
Carrer de Pau Claris, 192, L'Eixample, 08037 Barcelona
# Bar Mut: Un Refugio Gastronómico en el Corazón de L'Eixample, Barcelona
Barcelona, una ciudad que vibra con historia, cultura y, sobre todo, una gastronomía excepcional, alberga en su emblemático barrio de L'Eixample algunos de sus tesoros culinarios más preciados. Entre ellos, Bar Mut se erige como un punto de referencia para quienes buscan una experiencia gastronómica que combine la tradición mediterránea con un toque de sofisticación contemporánea. Ubicado en Carrer de Pau Claris, 192, en el dinámico distrito de L'Eixample, este establecimiento no es solo un restaurante, sino una inmersión en el pulso culinario de una de las ciudades más fascinantes del mundo.
Para comprender la esencia de Bar Mut, es fundamental sumergirse en el contexto de su ubicación: L'Eixample. Este barrio, cuyo nombre significa "El Ensanche" en catalán, es mucho más que una simple división administrativa; es un testimonio de la visión urbanística, la audacia arquitectónica y la evolución cultural de Barcelona.
La historia de L'Eixample comienza a mediados del siglo XIX, cuando Barcelona se asfixiaba dentro de sus murallas medievales. La ciudad necesitaba expandirse, y para ello se adoptó el ambicioso plan urbanístico de Ildefons Cerdà. Su diseño, revolucionario para la época, se basaba en una cuadrícula ortogonal que se extendía de forma casi ilimitada, con calles amplias, manzanas chaflanadas (esquinas cortadas en diagonal para mejorar la visibilidad y el flujo del tráfico) y un enfoque en la higiene, la luz natural y el espacio verde.
El plan de Cerdà no solo contemplaba la disposición de las calles y edificios, sino también la creación de un nuevo estilo de vida urbano. Cada manzana estaba diseñada para tener un patio interior ajardinado, aunque muchos de estos se construyeron con el tiempo. Las amplias avenidas, como el Passeig de Gràcia, la Gran Via de les Corts Catalanes o la Diagonal, se convirtieron en ejes vertebradores que conectaban la antigua ciudad con los nuevos desarrollos. Este diseño meticuloso sentó las bases para un barrio que hoy es sinónimo de elegancia, orden y una calidad de vida envidiable.
L'Eixample es, sin duda, el epicentro del Modernismo catalán, un movimiento artístico que floreció a finales del siglo XIX y principios del XX. Maestros como Antoni Gaudí, Lluís Domènech i Montaner y Josep Puig i Cadafalch dejaron su huella imborrable en el barrio, transformando sus edificios en auténticas obras de arte. El "Quadrat d'Or" (Cuadrado de Oro), una zona delimitada por el Passeig de Gràcia, la Diagonal, la Rambla de Catalunya y la calle de Aragó, es un museo al aire libre de fachadas ornamentadas, balcones forjados, vidrieras coloridas y esculturas alegóricas.
Pasear por L'Eixample es embarcarse en un viaje a través de la creatividad y la opulencia de una época. Edificios icónicos como la Casa Batlló, la Casa Milà (La Pedrera) de Gaudí, la Casa Lleó Morera de Domènech i Montaner o la Casa Amatller de Puig i Cadafalch, todos ellos en el Passeig de Gràcia, no solo atraen a millones de turistas, sino que también son una parte integral del paisaje cotidiano para los residentes y negocios del barrio. Esta riqueza arquitectónica proporciona un telón de fondo incomparable para establecimientos como Bar Mut, que se benefician de un entorno estético y culturalmente enriquecedor.
Más allá de su arquitectura, L'Eixample es un barrio que bulle con actividad cultural y social. Es un centro neurálgico para el comercio de lujo, con boutiques de diseñadores internacionales y joyerías exclusivas que se alinean en el Passeig de Gràcia y la Rambla de Catalunya. Galerías de arte, teatros y cines ofrecen una oferta cultural diversa, mientras que sus numerosas plazas y avenidas arboladas invitan a pasear y disfrutar del ambiente urbano.
La vida en L'Eixample se caracteriza por una mezcla de tradición y modernidad. Es un barrio donde conviven edificios centenarios con tiendas de vanguardia, donde los mercados tradicionales (como el Mercat de la Concepció, famoso por sus flores y productos frescos) coexisten con supermercados modernos. Esta combinación crea un estilo de vida sofisticado pero accesible, ideal para residentes y visitantes que buscan lo mejor de Barcelona.
L'Eixample ha consolidado su reputación como uno de los epicentros gastronómicos de Barcelona. La densidad de restaurantes de alta calidad, bares de tapas innovadores y cafeterías con encanto es asombrosa. Desde establecimientos centenarios que sirven cocina catalana tradicional hasta propuestas de vanguardia con estrellas Michelin, el barrio ofrece un abanico culinario que satisface todos los gustos y presupuestos. La proximidad a mercados de abastos y la cultura del "producto fresco" son pilares de esta excelencia gastronómica, donde la calidad de la materia prima es siempre prioritaria. Es en este vibrante y exigente ecosistema donde Bar Mut ha encontrado su lugar y ha forjado su reputación.
Bar Mut, situado estratégicamente en una de las calles más transitadas y elegantes de L'Eixample, encarna la filosofía de la alta cocina barcelonesa. Aunque los detalles específicos de su historia o menú no se han proporcionado, su ubicación y el contexto general de los establecimientos de su categoría en L'Eixample nos permiten inferir un concepto que se alinea con la excelencia y la tradición culinaria mediterránea.
En el corazón de la propuesta de Bar Mut, como en muchos de los mejores restaurantes de Barcelona, se encuentra una profunda reverencia por el producto. La cocina de mercado, que privilegia ingredientes frescos, de temporada y de proximidad, es la base sobre la que se construyen sus platos. Esta filosofía no es una moda pasajera, sino una tradición arraigada en la cultura gastronómica catalana y española, donde la calidad de la materia prima es el verdadero protagonista.
Se espera que Bar Mut ofrezca una carta que evoluciona con las estaciones, garantizando que cada ingrediente esté en su punto óptimo de sabor y textura. Esto se traduce en una experiencia culinaria dinámica, donde la creatividad del chef se fusiona con la autenticidad del producto. La sencillez en la elaboración, que busca realzar los sabores naturales sin enmascararlos, es una característica distintiva de esta aproximación a la cocina.
El ambiente de un restaurante es tan crucial como su comida, y en L'Eixample, la elegancia es a menudo un sello distintivo. Bar Mut, con su dirección en Carrer de Pau Claris, se sitúa en un entorno que sugiere un interiorismo cuidado y una atmósfera que invita tanto a cenas íntimas como a encuentros de negocios o celebraciones especiales.
Es probable que el diseño interior de Bar Mut combine elementos tradicionales con toques contemporáneos, creando un espacio sofisticado pero acogedor. Materiales nobles como la madera, el mármol o el hierro forjado, junto con una iluminación cálida y obras de arte cuidadosamente seleccionadas, contribuirían a una experiencia sensorial completa. El servicio, en establecimientos de esta categoría, suele ser atento, discreto y profesional, guiando al comensal a través de la carta y la selección de vinos con maestría.
La carta de vinos, un componente esencial en cualquier restaurante de prestigio, se esperaría que fuera extensa y diversa, con una cuidadosa selección de referencias nacionales e internacionales, prestando especial atención a los vinos catalanes y españoles, que maridan a la perfección con la cocina mediterránea. La posibilidad de maridajes y recomendaciones expertas enriquecería aún más la experiencia.
La dirección de Bar Mut en Carrer de Pau Claris, 192, lo sitúa en una posición envidiable dentro de L'Eixample. Esta calle, paralela a la prestigiosa Rambla de Catalunya y al Passeig de Gràcia, es conocida por su elegancia y su vibrante actividad comercial y cultural. La proximidad a importantes arterias de la ciudad facilita el acceso tanto para residentes como para visitantes.
Desde Bar Mut, es posible llegar a pie a algunos de los puntos de interés más emblemáticos de Barcelona en cuestión de minutos. Los ya mencionados edificios modernistas del Passeig de Gràcia, las boutiques de lujo, los teatros y las galerías de arte están al alcance de la mano. Además, la excelente red de transporte público de L'Eixample, con múltiples estaciones de metro y paradas de autobús en las cercanías, asegura una conectividad óptima con el resto de la ciudad. Esta ubicación no solo atrae a una clientela local exigente, sino también a turistas internacionales que buscan lo mejor de la oferta gastronómica barcelonesa.
La experiencia de visitar Bar Mut puede extenderse mucho más allá de las cuatro paredes del restaurante. Su ubicación en L'Eixample invita a explorar el entorno y a sumergirse en la vida del barrio antes o después de la comida.
Un paseo por los alrededores de Bar Mut es una actividad en sí misma. Caminar por el Passeig de Gràcia es admirar escaparates de marcas de renombre mundial y, al mismo tiempo, contemplar las maravillas arquitectónicas de Gaudí y sus contemporáneos. La Rambla de Catalunya, con sus terrazas y sus característicos bancos de piedra, es perfecta para un café o un aperitivo.
Para los amantes del arte, las numerosas galerías dispersas por el barrio ofrecen exposiciones de artistas locales e internacionales. Los pequeños comercios de diseño y las librerías con encanto invitan a descubrir piezas únicas. Incluso los patios interiores de algunas manzanas, accesibles al público, revelan oasis de tranquilidad en medio del bullicio urbano.
La ubicación de Bar Mut es sumamente práctica. Las estaciones de metro más cercanas, como Diagonal (L3, L5), Passeig de Gràcia (L2, L3, L4) y Girona (L4), ofrecen conexiones rápidas a cualquier punto de la ciudad. Numerosas líneas de autobús recorren Carrer de Pau Claris y las avenidas adyacentes, facilitando aún más el acceso. Para aquellos que llegan en coche, si bien el aparcamiento en L'Eixample puede ser un desafío, hay varios parkings subterráneos en las cercanías. La proximidad a la Estació de Sants, principal nudo ferroviario de Barcelona, también es una ventaja para quienes llegan de fuera de la ciudad.
Bar Mut, en el corazón de L'Eixample, es más que un restaurante; es un pilar de la vibrante escena gastronómica de Barcelona. Aunque carecemos de datos específicos sobre su menú o historia, su contexto en uno de los barrios más elegantes y culturalmente ricos de la ciudad nos permite situarlo como un establecimiento que prioriza la excelencia en el producto, la sofisticación en el ambiente y la atención en el servicio. Representa la esencia de una cocina mediterránea refinada, arraigada en la tradición pero con una mirada hacia la innovación.
Para el visitante que busca una experiencia culinaria memorable en Barcelona, Bar Mut ofrece la oportunidad de saborear la autenticidad de la cocina catalana en un entorno privilegiado, rodeado de la majestuosidad arquitectónica y el dinamismo cultural de L'Eixample. Es un destino que promete no solo satisfacer el paladar, sino también enriquecer el espíritu con el encanto inconfundible de la capital catalana.
L'Eixample, el corazón latente de Barcelona, es un distrito que define la elegancia y la vida urbana sofisticada. Su diseño cuadriculado, obra maestra de Ildefons Cerdà, ha creado un barrio funcional y estéticamente agradable, que ofrece una de las calidades de vida más altas de la ciudad. Para aquellos que buscan establecerse en Barcelona, L'Eixample representa una opción privilegiada que combina historia, cultura, servicios de primer nivel y una envidiable conectividad.
L'Eixample es un barrio de carácter marcadamente mixto, fusionando a la perfección su rol residencial con una intensa actividad comercial, cultural y turística. Sus amplias avenidas y calles arboladas albergan majestuosos edificios modernistas, boutiques de lujo, oficinas corporativas, galerías de arte, teatros y una oferta gastronómica inigualable. Es un distrito donde la vida bulle desde la mañana hasta la noche, pero que también ofrece rincones de tranquilidad en sus patios interiores o en sus plazas. Se percibe como un barrio central, elegante y cosmopolita.
El perfil demográfico de L'Eixample es diverso y cosmopolita, aunque con una clara inclinación hacia un segmento socioeconómico medio-alto y alto.
El mercado inmobiliario en L'Eixample es uno de los más demandados y, consecuentemente, de los más caros de Barcelona.
Una de las grandes ventajas de L'Eixample es su excepcional conectividad:
L'Eixample es un barrio autosuficiente en cuanto a servicios, ofreciendo una amplia gama de equipamientos de alta calidad:
El ambiente en L'Eixample es generalmente excelente:
L'Eixample es un barrio ideal para:
En resumen, L'Eixample es la elección perfecta para quienes buscan una experiencia urbana completa en Barcelona: un lugar donde la historia se encuentra con la modernidad, la elegancia con la funcionalidad, y la tranquilidad con la vibrante energía de una gran ciudad. Es un barrio que ofrece una calidad de vida excepcional, aunque a un coste que refleja su exclusividad y demanda.
14 may. 2026, 21:00
Sala Razzmatazz 2
15 may. 2026, 21:00
Centre Artesà Tradicionàrius
17 may. 2026, 20:30
Palau Sant Jordi
18 may. 2026, 20:00
Sala Razzmatazz 2
# Bar Mut: Un Refugio Gastronómico en el Corazón del Eixample Barcelonés Barcelona, una ciudad que vibra con historia, arte y una cultura gastronómica de renombre mundial, alberga en su distrito del...
# Un Viaje Gastronómico y Cultural por Barcelona: Descubriendo Bar Mut y el Corazón del Eixample Barcelona, una ciudad que seduce con su arquitectura modernista, su vibrante vida cultural y, por supu...
Guía completa sobre Bar Mut en L'Eixample, Barcelona.
bien de interés cultural
library in Barcelona, Spain
building in Spain
edificio en Barcelona
building in Barcelona Province, Spain
Public art in Barcelona (Catalonia)
Juega Find Me y canjea puntos por descuentos en Bar Mut y otros restaurantes
Juega Find Me y canjea recompensas aquí
Gana puntos extra y canjéalos por recompensas de Bar Mut
En Bar Mut
En tu próxima visita
Experiencia premium
para canjear recompensas y obtener puntos
Cada 100 puntos de score = 1 punto de recompensa
Los workers obtienen 2x puntos por partida
Descuentos, comida gratis y experiencias VIP
¿Es tuyo? ¡Reclámalo GRATIS!
Elimina anuncios y gestiona tu menú
Ahorra en reservas fuera de hora punta