Guía de Casa Xica Restaurant i Bar a vins
# Casa Xica Restaurant i Bar a vins: Un Refugio Gastronómico en el Corazón de Sants-Montjuïc
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Upscale nook with an eclectic ambiance providing Catalan dishes with an Asian twist & natural wines.
Food · Barcelona
Indulge in Catalan flair, East meets West
Upscale nook with an eclectic ambiance providing Catalan dishes with an Asian twist & natural wines.
Casa Xica ofrece una experiencia culinaria de fusión asiático-catalana muy valorada. Destacan el tartar de calamar, los baos y la atención del personal, especialmente Joan. Algunos clientes consideran que el precio es elevado, pero acorde a la calidad.
Tip: Dejate recomendar por el personal, especialmente la carta de vinos, y no dudes en probar el tartar de calamar.
Datos de Wikidata
Casa Xica Restaurant i Bar a vins se encuentra en Barcelona, rodeado de lugares de interés cultural e histórico. Estos son algunos de los puntos más destacados en las inmediaciones.
Datos de Wikidata
Sin duda alguna està en el top5 de mis restaurantes favoritos en Barcelona. El trato de todo el equipo es siempre inmejorable, ¡son majísimos! El ambiente es genial, siempre estamos comodísimos, tanto siendo 8 como siendo 2. Y la comida… qué decir: el plato de fideos de soja es brutal y el tartar de calamar una maravilla.
Fusión catalana-asiática perfectamente conseguida. Se nota mucho la creatividad y influencia de la cocina asiática en los platos, tanto en los ingredientes usados como en las salsas y sabores. Fuimos 4 así que nos recomendaron pedir unos 10 platos para compartir. Personalmente recomendaría probar la “Ostra con infusión de jengibre”, el “Tartar de calamar”, y sobretodo las “Gyozas”, que tenían una piel fina y abundante relleno de cerdo asado, súper sabroso y con un toque especial gracias a su combinación con tartar de gamba y katsuobushi. Me encantó la experiencia, tanto por la exposición a nuevos sabores como por la amabilidad del personal, que se aseguraron en todo momento que estuviéramos satisfechos.
Espectacular, no se me ocurre otra palabra para definir lo increíble de este lugar. Su cocina fusión asiático-catalana es una auténtica maravilla, lo fresco de sus alimentos, el esfuerzo por parte de sus cocineros de tratar de sorprenderte con sus sabores, el cariño de sus camareros por explicarte las bondades del plato, todo, está a un grandísimo nivel. Encima el trato fue súper acogedor y el lugar encantador. Recomiendo reservar ya que el lugar era muy pequeñito. Si quieres disfrutar de una grandísima comida, este es tu lugar. Súper recomendado.
Cena de +10. El sitio es increíble, la comida brutal, y la atención de Joan estupenda. Y su carta de vinos brutal, tomamos un blanco afrutado buenísimo, por supuesto nos lo recomendaron. Fue una cena con amigas, donde una de ellas es celiaca e intolerante a la lactosa, y no fue ningún problema. Joan anotó todo e hizo que la cena fuera inmejorable, incluso nos hicieron un plato fuera de carta, su famosa tortita y adaptada con fideos de arroz. Se agradece el esfuerzo y el entender que la comida es fundamental. El postre también buenísimo, también adaptado a que fuera sin gluten. Gracias, gracias y gracias, volveremos y repetiremos! Esperamos encontrar más platos sin gluten la próxima vez directamente en la carta! PD: Las gyozas y el bao son con gluten, las comieron el resto de comensales.
Sin duda, uno de nuestros restaurantes favoritos de Poblé Sec, tienen un menú degustación con los platos más emblemáticos a un precio muy razonable. La calidad del producto, excelente y la carta de vinos muy acorde al estilo del restaurante, sino sabéis que elegir, dejaros recomendar.Si estáis por la zona, muy recomendable eso si reservar.
Tenía muchas ganas de probar y se cumplieron todas las expectativas. Lugar pequeño pero acogedor. Servicio excelente y su cocina mediterránea de fusión me fascinó. Enamorada del tartar de calamar en ajo blanco de coco
A-LU-CI-NAN-TE. Sin duda, uno de los mejores restaurantes a los que hemos ido hasta ahora. Observando el local desde fuera (pequeña taberna situada en la parte alta del barrio de Poblesec), no te imaginas para nada este tipo de cocina. ¡Nos quedamos alucinados! Nos gustó desde el primer hasta el último plato. La mezcla de sabores catalanes y asiáticos junto con la calidad de sus productos nos hicieron disfrutar muchísimo de la experiencia. Y bueno, que decir del personal… súper cercanos y encantadores. Nos hicieron sentir como en casa. ¡Sitio para marcar en favoritos!
Soy delicada comiendo y este sitio le ha encantado a mi estómago. Muy bien tocado el producto. No son platos grandes pero cada uno de los que hemos probado nos ha gustado. Precio: unos 50€ por persona con vino incluido. Prepararon un plato para nuestra hija además fuera de carta que nos pareció delicioso. Recomendamos y repetiremos. Si no te importa pagar un poco más para disfrutar comiendo, este es tu sitio!!!
Sitio acogedor ideal para dos o cuatro personas, la comida es espectacular, hacen una fusión que te sorprende al paladar, precio calidad muy bien. Mencionar al servicio, amigables y muy educados. Recomendable al 100%
Una experiencia muy rica, los platos, el ambiente, la música, la cuenta al final 😁... Pero en buen sentido, la calidad/ precio muy acorde. Es un sitio, donde entras, ves la carta y te apetece probar todo y es cuando sabes que seguramente volverás. Y así es, volveremos, porque hay varios platos por probar 😋
Pedir el ** tataki está buenísimo !!! Y el tartar de calamar ! Platos estrella
¡¡Espectacular!! Primera visita y no última. Un local súper acogedor, con mesas en interior y terraza, bien ventilado con ventanas. En esta ocasión hemos ido a carta, son platillos a compartir, tomamos: (dejo fotos) Bao a la plancha de steack tartar y kimchi, disfrutad cada bocado está muy bien aliñado y equilibrado de sabor. Tacos de pato a la cantonesa, para comer 20 si es necesario. Tataki de presa ibèrica, airbags de patata y piparras, para mi de los imprescindibles, la carne sabrosa con un gajo de patata muy rico. Gyozas de pie de cerdo con tartar de escamarlanes, explosión de sabor! Arroz de calamar, tom yum y burrata fumada, para acabar con un sabor delicioso y único en boca. Ojo, como fin de fiesta, tiramisú de ratafía, un mascarpone mezclado (creemos) con nata, brutal. Bonus: solo entrar se respira buenas vibraciones, entre la música y su servicio, la camarera de sala es súper atenta y el somelier te aconseja súper bien en tema de vinos, todo el conjunto hace que sea una experiencia a repetir! Sin duda volveremos
Experiencia súper positiva. Comida muy interesante y sabrosa, pero lo que destaca es el servicio. Se nota cuando la gente le mete pasión, al día de hoy es muy difícil encontrar personal calificado y con este nivel de atención al cliente. Personal así hay que cuidarlo porque es lo mas valioso! En fin, súper recomendado!
Platos exquisitos de calidad inmejorable en un local acogedor. No es un restaurante asequible, pero vale la pena pagar algo más por la alta calidad y originalidad de sus “platillos”. Altamente recomendable el “cochinillo estilo Hong Kong” y la “Coca de Anguila”. También buenos vinos y servicio inmejorable. No os decepcionará!
Una sorpresa muy grata, volveremos a ver si realmente es tan bueno como esta primera vez, explorando nuevos platos de fusión. El tartar de calamar con ajoblanco delicioso, y los bao de cerdo muy jougosos y sabrosos. La ostra del Delta carnosa, gustosa y con un toque picantón muy divertido. Casa Xica entra en mi lista.
Menú degustació excelente Orden de puntuación para mí, quedamos llenos, muy satisfechos 1 calamars, un espectáculo 2 fideos con pato, sorprendentes 3 bao, de los mejores de mi vida 4 pez mantequilla, triste, sabor oculto en los contornos que dañaban su sabor, sólo estaba buenísimo 5 taco, sin sorpresas, flojo de sabor 6 ostra, una ostra, me la saltaría Postre excelente, cerrar con broche de oro La atención, se apoyaban a cambios y peticiones especiales, un detalle especial Lo malo, un poco de falta en explicación de algunos platos quizá por un poco de prisa, el restaurante estaba lleno!!
Un lugar peculiar y singular en el corazón de proble Sec , una cocina inesperada que transporta a una idílica península en el sur oeste del monte FUGI.. ( un sueño para el paladar) . Por suerte, se apreciar los vinos naturales que por el contrario, me hubiera gustado que en la percepción de marca se viera reflejada la oferta única y exclusiva de este tipo de vinos en la carta, del mismo modo que reflejan la cocina fusión.
El local es pequeño pero acogedor, de ambiente desenfadado y poco pretencioso, ideal para ir con un grupo de amigos. Sobre lo más importante, la comida fusiona aspectos de la cocina tradicinal catalana con ingredientes y estilos asiáticos lo que le da un toque muy original. La carta va cambiando por temporadas aunque se mantienen algunos esenciales. Prueba tantos platos como puedas! Cuentan con vinos biodinámicos y naturales que acompañan muy bien a la comida, déjate recomendar. Volveremos 👍🏻
Increíblemente buenos los platos! Son perfectamente de estrella Michelin! Un cúmulo de agradables sabores en la boca, hacen las delicias del paladar. Muy, muy recomendable
Restaurante de fusión chino-catalana espectacular. Todo mi respeto y admiración por lo que hacen con la pequeña cocina que tienen. Mis favoritos el arroz con codornices, los fideos con vieiras y la tortilla sorpresa. Volveré pronto
Restaurante con un menú muy cuidado y elaborado. Siempre me sorprende. Precio: medio-alto Ideal para ir con: amigos, o con una cita. Ambiente: simpático y agradable, Servicio: Muy correcto, siempre están preocupados de que todo esté perfecto. Volvería? Claramente sí!
Muy recomendable! Hicimos el menú degustación y te asesoran en los platos a elegir (5 + postre), cantidades muy correctas y sabores potentones y diferentes! A destacar fideos de soja con gamba y tobiko, muy top! Fent barri al Poblesec, volveremos!
Disfrutamos de toda la experiencia. Fuimos atendidos de forma muy amable y agradable. Nos gustó todo: la decoración, el ambiente tranquilo y relajado y sobre todo la comida. El tartar de calamar fue toda una experiencia de texturas y sabores. Se nota el cariño y la dedicación. Recomendado a todos a los que aprecian y disfrutan de todos los sabores. Los que buscan grandes cantidades a precios mínimos que se abstengan
Es la quinta vez que voy a Casa Xica y ninguna de las veces ha decepcionado. Producto de primera calidad, elaboraciones muy originales y llenas de sabor. El servicio es sensacional, te orientan sobre cantidades y recomiendan platos si lo pides. Muy buena selección de vinos , todos de pequeñas producciones y todos con sus matices especiales. También te aconsejan MUY bien sobre vinos por que conocen lo que venden. El local es pequeño, tranquilo y muy acogedor. Seguro iré más veces, es una apuesta segura.
Un habitual de nuestros restaurantes en Barcelona en el barrio del Poble Sec, con una mezcla muy harmoniosa de cocina de mercado con rasgos asiáticos. Local íntimo y servicio efectivo. Nos encanta el tartar de calamar, los baos de steak tartar, fideos con gamba roja y el postre de praline es un lujo.
¡Toda una experiencia recomendable y para repetir! Aunque el local el pequeño y puede suponer alguna leve incomodidad, la sorprendente cocina (aunque tienen pequeño salón y terraza), que fusiona gastronomías mediterránea y asiática, y el buen hacer del servicio, siempre atento y con pleno conocimiento de cada plato y de la bodega, hicieron la experiencia altamente gratificante. Sin duda, volveré en mi próxima visita a Barcelona.
La palabra que más describe a este restaurante es SORPRENDENTE !!! Todos los platos son una fiesta para el paladar y la persona que nos ha atendido ha hecho que esta experiencia sea TOP
Es muy fuerte lo que vivimos ayer en este sitio.. sabores tan delicados para el paladar. Tartar de calamar, sashimi de caballa y fideos de soja los más espectaculares. Es un sitio de precios altos, pero en nuestra opinión totalmente acorde al producto. Gracias, volveremos.
Uno de los mejores restaurantes a los que he ido en Barcelona. Espectacular la comida y el servicio. No podría pedir más
Fui con mi pareja y comimos muy bien. La calidad de la comida es excelente. Nos sorprendió gratamente que compartimos 6 platillos y la cantidad era generosa. Volveremos. Una sugerencia: que tengan disponibles infusiones y refrescos para aquellas personas que no beben alcohol.
2 parejas, 220€. Con 2 botellas d vino y sin cortarse pidiendo. Fusión asiático- mediterránea excelente. El taco de atún, top. El tartar d calamar y ajoblanco, brutal. Servicio muy amable. Muy recomendable.
Platos muy imaginativos, pero sobretodo excelentes. No os perdais la vieira ni ell calamar al ajoblanxo. Amplia selección de vinos. Servicio atento y amable.
Una cena perfecta. Nos hicieron el favor de atendernos aún quedando solo 10 minutos para cerrar la cocina. Nos atendió Joan. Un gran profesional. Sus recomendaciones nos hicieron disfrutar de una cena espectacular y es muy bueno en su trabajo, simpático y profesional. Sin duda, repetiremos gracias a sus increíbles platos y a la atención recibida. Destacar sobretodo el bao de steak tartar y el tonkatsu de garrinet.
La comida del menú degustación ha sido espectacular, muy rica. Nos dejamos sorprender y ha sido excelente la idea. El servicio muy bueno, amables y simpáticos. Y el ambiente muy bonito. 100 % recomendado
Increible! Recomendado 100% La atencion de Marc impecable y la comida 20/10
Local pequeño, y acogedor. Buena cartas. Especializado en vinos. Nos recomendaron muy bien. Muy buena atención al cliente. Comida un pelín cara, pero merece la pena.
Casa Xica es un valor seguro, 100% recomendado por su calidad/precio. Pica un poco si miramos solo la cantidad, pero siempre vale la pena. Es nuestro sitio elegido para celebrar las ocasiones especiales. La comida es deliciosa, la selección de vinos maravillosa y el servicio inmejorable. No lo dudéis, no os arrepentiréis
Un lugar fantástico. Comida fusión. Íbamos con dudas, pero nos dejó encantados. Comida increíblemente buena y servicio genial. Lo único malo, IMPOSIBLE APARCAR.
Comida excelente y servicio óptimo. Hemos salidos encantados. El único punto débil es la falta de una buena recirculación de aire.
Fuimos a comer esta semana y Marc el camarero fue un 10 en todo! Atención, consejo gastronómico, nos aconsejó 6 platos para compartir y fue perfecto. Da gusto salir a comer con un ambiente relajado, comida buenísima y una atención de 10. Repetiría sin dudar para terminar de probar el resto de la carta
La comida estaba espectacular. La mayor recomendación que os puedo dar es que probéis los fideos y los baos de panceta, son increíblemente geniales esos dos. También sus vinos y postres. El local es pequeño pero muy acogedor y su terraza es pequeña pero calentita. Además, el personal hace la experiencia todavía mejor. Muy recomendable.
Experiència agridulce. La carta tiene una variedad de platos originales y sabores realmente buenos sin llegar a considerase alta cocina. El precio me pareció excesivo. El ambiente es informal, tipo bar de toda la vida que le da cierto encanto excepto por el olor que me pareció desagradable (olor a bar antiguo con mezcla de alcohol y tabaco) tan sólo llegar. En general creo que sería una buena experiencia si fuese acorde la calidad de la experiencia y el precio. Para lo que pagué, no lo recomendaría ni volvería. El servicio fue muy amable, los chicos fueron muy atentos.
Restaurante pequeño de cocina asiática española! Muy buena atención, ambiente desenfadado, con una terracita muy cuca. Probé seis platos! 2 de ellos, el bao de tartar y la presa muy buenos! Los otros ricos! Volveré a probar más de la carta que tiene buena pinta!
Todo una experiencia. La comida exquisita; pedí unos fideos de soja con gambas y una pluma ibérica. Los 2 platos espectaculares. No pongo las 5 estrellas porque el postre no me convenció; la crema de chocolate estaba riquísima pero estaba acompañada de otros alimentos que me contrastaron demasiado el sabor del chocolate. El precio es un poquito elevado, pero la comida le hace justicia. Repetiré seguro porque me quedé con ganas de probar más cositas.
Creo que son la fusión perfecta entre la cocina asiática y catalana. Producto excelente, combinaciones que harán flipar vuestro paladar y unos vinos naturales brutales. Siempre repito para fechas especiales y nunca defrauda. Os recomiendo probar el vino natural “don’t panic” ojito porque os va a encantar.
Es un sitio muy acogedor donde se come de maravilla. Cuidado al detalle y la fusión de cocinas asiáticas con la catalana es muy interesante. La principal pega es su precio, es un tanto excesivo y te dejas un dinero. Esto hace que vayas alguna vez pero te lo pienses a la hora de repetir.
Pequeño restaurante con terraza en la calle. Servicio informal pero muy atento. Comida de fusión oriental-catalana. Platos bien elaborados y con buena presentación a precios ajustados. Recomendable.
Tienes que visitar y comer un día en Casa Xica Restaurant i Bar a vins. Para nosotros la oferta de comida es increíble, el servicio excelente y amable. En general todo profesional y cordial. En general aconsejaría este sitio. Cómodo y cómodo. Yo he ido en julio y hacia una calor de locos afuera. El mejor restaurante de la zona.
Fuimos por su creciente popularidad en los últimos meses. Está bien, está curioso, no saldrás decepcionado. Pedimos bastantes platos, tienen una fusión que no he probado en ninguna otra cocina, propuestas arriesgadas y originalidad. Esto no quiere decir que acierten siempre. Si vas más te vale que el picante te guste. La carta de vinos para mí lo mejor que tienen. Tienen vinos tan raros que ni salen en guías o aplicaciones populares de vinos. La atención es simplemente perfecta. El local es MUY pequeño, conviene reservar.
Lo mejor la carta de vinos!! Muy bien seleccionada.
Cocina excelente. Terraza ruidosa (al lado de la parada de autobús). Precios exageradamente altos.
lugar acogedor y con muchos recovecos que ofrecen privacidad. Todos sus vinos son naturales y ecológicos y tienen buena variedad. Los raciones son algo cortas aunque deliciosas! El servicio es muy atento y la salida de los platos muy correcta. Igual no es muy grande como para mesas con muchos comensales. muy recomendable.
Empezamos tomando un cava y un vino natural q lo hacen ellos. Luego escogimos berenjenas y tartar de atún, estaba muy bueno. El calamar con ajoblanco, el plato estrella. El ceviche no nos gustó, es mas una ensalada q un ceviche. La tarta de queso esta average. El vino que nos recomendó uno de los camareros no nos gustó pero luego nos trajeron uno q estaba espectacular. Puntos (+) Vino Servicio Calamar, atún Puntos (-) Ceviche Tarta queso Que se llevasen el ceviche después de haberlo probado y haber dado feedback de mejora. Nos nos ofrecieron una alternativa y encima nos lo cobraron. Nunca entendimos esto. Si lo vas a cobrar, lo dejas, no te llevas el plato y luego lo cobras sin q se coma. Una pena, creo q con otra elección de platos, hubiésemos tenido una experiencia totalmente diferente
Tenía tiempo queriendo probar este restaurante. En general tengo que decir que tengo sentimientos encontrados porque la comida me gusto bastante pero el precio por comensal nos pareció bastante elevado. Atención: “bien/normal” durante toda la noche fueron bastante atentos y rápidos pero a la hora de irnos nisiquiera nos pudimos acabar la botella de vino tranquilos porque tenían que cerrar, y si estás pagando un precio elevado pues lo mínimo es que te puedas terminar el vino sin tanto apuro. Comida: la mayoría de los platos estaban realmente muy buenos, mis preferidos fueron las gyosas de pato, los fideos estaban riquísimos y el pato confitado increíble. No recomiendo para nada los tacos de corvina (8€ por taco es verdaderamente bárbaro… y no lo valen para nada). Creo que mi opinión final es que es un restaurante donde se come muy muy bien, sino lo has probado recomiendo bastante que lo pruebes pero no regresaría porque me pareció caro para la calidad, las porciones y el ambiente (50€ por comensal) .
La relación calidad-precio está bien a mi gusto es demasiado caro las mesas son un poco pequeñas pero hemos comido bien no son necesariamente incómodas dependiendo la cantidad de personas que seáis el servicio está bien, cuando llegamos nosotros había una sola persona atendiendo y se le hizo un poco complicada la atención por el precio que hemos pagado 150 euros por dos adultos y un niño que casi no comió y me pareció bastante caro la comida estaba bien
Sin más, he visitado muchos sitios de este "rollo" pero deja mucho que desear, la tabla de quesos para lo que es, carísima. Y los tacos de atún, el pescado tenía un sabor super fuerte, supongo que por la kimchi, era como comerte un pescado pasadisimo. Yo no volvería, pero si mis amigas quieren tomar algo ahi, para tomar algo supongo que ni tan mal.
Todo es de Calidad pero raciones minúsculas a precios exuberantes , no volveré a este lugar . No tiene carta vinos , te trae su sugestión sin indicar precio de la botella que evidentemente acabo siendo un vino caro . 22€ la botella . Eso no se hace . Servicio muy lento . Ya se nos había pasado el antojo de comer después de tanto esperar .
Lugar y servicio muy agradable, pero los precios de la comida nos parecieron fuera de lugar. La berenjena no vale para nada su precio ni por cantidad ni por calidad. Los fideos de soja y los tacos de pescado nos parecieron mucho mas interesantes, pero igualmente con un precio que no termina de corresponder.
Hay platos muy buenos y otros que no tanto, sin embargo los encontré caros para mi gusto. El tartar de calamar y los fideos con gamba un 10, me encantaron. Sin embargo, pedí unos baos que no estaban buenos, no parecían hechos al vapor, estaban un poco secos (tenían marcas de que lo habían pasado por una plancha). Las gyozas estaban correctas pero caras para lo que son. No me sorprendieron. Para un tipo de comida como esta, esperaría un local un poco más distinguido (y con una mejor elección de la música).
Mi pareja y yo hicimos el menú degustación (5 platos 60€ por cabeza) El tartar de calamar muy bueno y sorprendente. El pescado mantequilla con verduras sin más. Los Baos con la masa casera muy ricos. Los tallarines correctos. Las albondigas sin más. Y el postre lo peor, un pastel de chocolate con frutos secos. Denso, pesado y salado (cuando de postre te esperas algo dulce y fresco teniendo en cuenta que te lo comes después de 5 platos. Creo que la elección no es muy acertada). Al comentarlo al camarero tampoco nos ofreció un cambio o una compensación. La atención al cliente muy buena, el chico muy profesional y amable. El local pequeño y la ventana abierta por mala ventilación, los clientes pasando frio...De ambientación es bonito y acogedor. Creo que en un menú degustación cuentan los detalles, los sabores y el concepto. Y en general fue una experiencia bastante normalita. He probado otros menú degustación en otros sitios con más platos y mejor experiencia por el mismo precio incluso algo menos. Es un buen sitio para ir a comer platillos y el concepto cocina fusión es interesante pero no sale a cuenta lo que comes por 60€. Hace falta mejorar el menú degustación en mi opinión. Repetiría para ir a comer platos sueltos.
Un restaurante pequeño y acogedor. Las mesas para 2 personas son muy pequeñas, como los de una cafetería. Los platos estaban ricos, pero muy escasos y así como te recomiendan ellos son para compartir, siendo muy caro para lo que consumes. Destaco también la atención que tuvieron cuando al no tener el vino blanco que quería, me dieron a probar de 2 vinos para decantarnos por uno, se me hizo buen detalle.
La comida esta muy buena pero para el precio que pagas y nivel del restaurante, deberian cuidar mas los detalles: cambiar los platos entre pescado y carne es un básico de servicio en esos niveles de precio, o el día que fui se quedaron sin postres, cosa que tampoco debería pasar en un restaurante así.
Platos muy buenos, originales. El servicio de los camareros muy amables pero muuuuuy lentos en servir entre plato y plato. Lo peor es el ambiente, no deben de tener un buen extractor en la cocina, salimos impregnados con olor a comida.
Precio del menú degustación con vale regalo (60€/persona SIN bebida) totalmente desproporcionado por lo que te ofrecen. El servicio fue correcto pero en el local hacía un calor insoportable y no fue agradable. Uno de los platos (arroz frito con huevo frito) estaba requemado y aceitoso. Estuvimos toda la noche indigestos. Esperábamos más de un menú degustación con ese precio, sentimos que nos tomaron el pelo.
La verdad, lo primero y más importante en un restaurante es la comida, y los platos que probamos estaban buenos, aunque esperábamos algo más de sorpresa (por lo de la combinación local+oriental). Bien elaborados, cantidades moderadas, y precio elevado. El local es bonito pero está mal acondicionado, lo que se refleja en un intenso olor y especialmente en un calor elevado el día que fuimos, que estaba muy pesado en Barcelona, Fue literalmente insoportable. Si a eso le sumamos problemas para pagar con tarjeta (más de 10 intentos), los 40 euros por persona me parecen injustificables.
Local interesante pero pequeño, mal ventilado y muy apiñada la gente. Te tiene que gustar el picante y llevar una buena cartera [es caro]. Fui con dos adolescentes poco habituados a probar cosas diferentes y no acerté. Igualmente, los platos me parecieron forzados (rebuscados) y no tan buenos. He vivido en Asia y hay mejores rest de fusión en Bcn a precio más razonable.
Bastante decepcionado. Hay todos los ingredientes para que sea un buen restaurante pero falta el alma y buenas ondas por parte del camarero (que me parece que es el dueño). Los precios muy altos considerando que la experiencia no fue la esperada. En el plato, todo muy salado, muchísimo. No es digno de un restaurante donde te dejas 120 para 2.
La comida está muy buena, eso hay que decirlo. La carta no es muy extensa, pero suficiente, y con platos curiosos que se agradecen. Ahora bien, no sé qué está pasando en Barcelona últimamente… parece que hay una competición entre los restaurantes de PLATILLOS a ver quién sirve la ración más pequeña “para COMPARTIR”. ¿Para compartir contigo mismo? Porque realmente no dan para mucho. Y si hablamos de la relación precio/ración… flojea. La media de los platillos ronda los 15€, así que si sois un grupo de 4 y queréis probar algo más que un bocado, ya estáis pidiendo mínimo 2 unidades del mismo plato: 30€ por ración “compartida”. En resumen: sabores muy buenos, carta interesante, pero las cantidades y precios hacen que la experiencia se quede un poco corta, literalmente.
Un total desastre . Las porciones son para un bebe . No tienen siquiera refrescos para ofrecer . El costo vs lo que se obtiene es una verguenza . Luego de este review me voy a comer a otro restaurante de verdad . Una porqueria de lugar . Eviten ir a este lugar .
Un buen camarero hace de una carta mediocre un lugar entrañable, pero una experincia gastronómica muy buena como es el caso, queda destrozada por un tipo indeseable, sin la más mínima empatia, el tipo alto con barba es el motivo por el que no volveremos y lo desacosejaremos. Consenso de 8 comensales, los pobres y trabajadores propietarios no son conscientes de quién tienen al frente. Lamentable.
Um precio desproporcionado,la comida no estaba bien ,en las fotos una cosa y en el plato otra Publicidad engañosa,los baños sucios
Local pequeño, mucho calor dentro. Servicio seco y cortante, la dueña, con el pelo suelto iba y venía de la cocina y se tocaba la nariz todo el tiempo y luego nos traía la comida, se agradecería un poco más de profesionalidad y pulcritud en el servicio. Vino carísimo hecho por ellos, no estaba bueno para nada. La comida bien y sabrosa pero las porciones pequeñas y el precio no acorde con ellas. De seguro no lo recomiendo.
Nos habían hablado bien pero ha sido una decepción en general. La comida nos gustó, pero el nivel calidad-precio es desproporcionado. Reservamos una mesa a las 21:30h y a las 22:30h ya habían apagado la música de la sala, habían abierto la puerta del restaurante para recoger la terraza entrando frío en el local (la pareja de la mesa de al lado se puso también los abrigos). A las 23:00h nos vinieron a decir que teníamos que irnos, no nos pareció adecuado que te echen tan pronto habiendo pagado ese ticket por persona. Si realmente han de cerrar a las 23h tendrían que haberme avisado al hacer la reserva por teléfono y habríamos ido a las 20h para cenar tranquilos y a gusto.
Hicimos un pedido de comida a domicilio y la sorpresa fue mayúscula. Unas cantidades mínimas y un menú para compartir en el que nos ponían,entre otras cosas, tres raviolis, tres trozos de pan y un muslo de pato para dos personas. Es más recomendable que no regalen botella de vino y pongan raciones decentes. La comida era de calidad, pero con un precio muy elevando y unas cantidades minúsculas. Hasta el punto que llame para preguntar si se habían confundido y nos habían traído solo un menú. Hemos Estado en muchos restaurantes de precio y calidad similar y nunca nos habíamos encontrado con algo así.
Acudí con una amiga a tomar un vino antes de una cena en casa de unos amigos. Nos sirvieron en la calle, eso ningún problema, sabiamos que no habia sitio dentro. Dos copas de vino blanco a 4,50€ cada una, una más llena que la otra, puesto que la segunda era el final de la botella. No nos enseñaron que vino era y yo creo que a ese precio es lo mínimo. Pienso además que deberian habernos puesto unas olivas o patatitas o algo, como si vimos que hacían con otros clientes que estaban tomando algo en la barra de dentro. De la comida no puedo decir nada, la carta parece muy apetecible, pero si se describen a si mismos como Bar a Vins, no es esta la manera....
An experience deserving of one star, as zero is not an option. The prices were absurd given the small portion sizes and the lackluster quality of the food. La experiencia fue como una estrella, ya que no se puede calificar con cero. Los precios resultaron ser excesivos para platos pequeños y la calidad de la comida dejó mucho que desear.
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Carrer de la França Xica, 20, Sants-Montjuïc, 08004 Barcelona
Carrer de la França Xica, 20, Sants-Montjuïc, 08004 Barcelona
# Casa Xica Restaurant i Bar a vins: Un Refugio Gastronómico en el Corazón de Sants-Montjuïc
Barcelona, una ciudad que vibra con historia, cultura y, por supuesto, una gastronomía excepcional, es hogar de innumerables joyas culinarias que esperan ser descubiertas. Entre sus barrios con más carácter, Sants-Montjuïc se alza como un crisol de tradición y modernidad, ofreciendo tanto imponentes monumentos como rincones acogedores donde el buen comer y beber son una filosofía de vida. Es en este vibrante contexto donde encontramos Casa Xica Restaurant i Bar a vins, un establecimiento que promete una experiencia auténtica y memorable en el Carrer de la França Xica, 20.
Casa Xica se asienta en una de esas calles que, a pesar de su céntrica ubicación en el distrito de Sants-Montjuïc, conservan un aire de barrio, de comunidad. Su nombre, "Restaurant i Bar a vins", ya nos da una pista de su doble faceta: un lugar donde disfrutar de una cuidada propuesta culinaria y, al mismo tiempo, un espacio para explorar el fascinante mundo del vino. Aunque los detalles específicos de su carta o su filosofía gastronómica no se detallan, la ubicación en un barrio con tan profunda conexión con la vida local sugiere una oferta que probablemente honra los productos de temporada y la tradición culinaria catalana, con un toque contemporáneo.
Para comprender plenamente el encanto de Casa Xica, es fundamental sumergirse en la esencia de Sants-Montjuïc, el vasto distrito que lo acoge. Este distrito es una amalgama de realidades, fusionando la vitalidad obrera e histórica del antiguo municipio de Sants con la majestuosidad cultural y natural de la montaña de Montjuïc.
Sants, que fue un municipio independiente hasta su anexión a Barcelona en 1897, ha mantenido a lo largo de los siglos un fuerte sentido de identidad. Tradicionalmente un barrio de trabajadores y un centro industrial, especialmente textil, Sants ha evolucionado sin perder su carácter auténtico. Sus calles están llenas de vida, con mercados tradicionales como el Mercat de Sants, comercios locales que han pasado de generación en generación y una densa red de asociaciones vecinales que mantienen viva la llama de la comunidad.
La arquitectura del barrio de Sants se caracteriza por una mezcla de edificios modernistas, fincas de principios del siglo XX y construcciones más modernas, reflejando su crecimiento y transformación. El Carrer de Sants, una de las arterias comerciales más largas de Europa, es un testimonio de su dinamismo, ofreciendo una experiencia de compra vibrante y auténtica, alejada de las grandes cadenas turísticas del centro. Aquí, la vida transcurre a un ritmo propio, marcado por la familiaridad y el arraigo.
Contrasta con la densidad urbana de Sants la imponente presencia de la montaña de Montjuïc, un pulmón verde y un epicentro cultural de Barcelona. Montjuïc es un lugar de gran valor histórico y paisajístico, que ha sido escenario de eventos trascendentales para la ciudad, desde la Exposición Universal de 1929 hasta los Juegos Olímpicos de 1992.
En sus laderas y cumbres se encuentran algunos de los museos más importantes de Barcelona, como el Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC), con su impresionante colección de arte románico y modernista, y la Fundació Joan Miró, dedicada a la obra del célebre artista catalán. El Poble Espanyol, un museo arquitectónico al aire libre que recrea la diversidad de la arquitectura española, y el Jardí Botànic, con su vasta colección de flora mediterránea, son otros de los muchos atractivos que invitan a perderse en Montjuïc.
La montaña también es famosa por sus espectaculares fuentes, especialmente la Fuente Mágica de Montjuïc, un espectáculo de luz, agua y música que atrae a miles de visitantes cada noche. Los Jardines de Laribal, los Jardines de Mossèn Costa i Llobera y los Jardines de Joan Brossa ofrecen vistas panorámicas de la ciudad y el mar, así como rincones de paz y tranquilidad. El Castillo de Montjuïc, una antigua fortaleza militar, corona la montaña, ofreciendo una perspectiva histórica y vistas inigualables de Barcelona.
La conexión entre Sants y Montjuïc se manifiesta en la vida cotidiana del distrito. Los residentes de Sants tienen fácil acceso a los parques y espacios culturales de Montjuïc, disfrutando de un equilibrio envidiable entre la vida urbana y la naturaleza. Esta dualidad es lo que confiere a Sants-Montjuïc un atractivo único, y es precisamente en este entorno rico y diverso donde Casa Xica encuentra su hogar.
El Carrer de la França Xica, donde se ubica Casa Xica, es una calle que, como muchas en Barcelona, tiene su propia historia y personalidad. Se encuentra en una zona de Sants-Montjuïc que sirve de transición entre la parte más residencial y bulliciosa de Sants y las faldas de Montjuïc. Es una calle que probablemente combina edificios de viviendas con pequeños comercios y servicios, manteniendo el pulso de un barrio genuino.
La proximidad a la Gran Via de les Corts Catalanes y a la Plaça d'Espanya, uno de los nudos de comunicación más importantes de la ciudad, confiere a esta zona una excelente conectividad. A pocos pasos, se encuentran la Fira de Barcelona, un importante centro de convenciones y eventos, y la entrada a la zona de fuentes y jardines de Montjuïc. Esto significa que Casa Xica se beneficia de estar en una zona con un flujo constante de personas, tanto residentes locales como visitantes que exploran la ciudad.
El nombre "França Xica" (Francia Pequeña) evoca una posible conexión histórica o cultural, quizás relacionada con la presencia de comunidades o influencias francesas en el pasado, o simplemente una denominación pintoresca que ha perdurado en el tiempo. Estas pequeñas peculiaridades son las que otorgan a las calles de Barcelona su encanto distintivo y contribuyen a la riqueza del tejido urbano.
Aunque carecemos de detalles específicos sobre la carta de Casa Xica, el concepto de "Restaurant i Bar a vins" sugiere una propuesta que va más allá de una simple comida. Se infiere un compromiso con la calidad, tanto en los platos como en la selección de vinos.
Como "Bar a vins", es de esperar que Casa Xica ofrezca una cuidada selección de vinos, con especial atención a las denominaciones de origen catalanas y españolas, pero también con una mirada a otras regiones vinícolas relevantes. Esto implica no solo una carta extensa, sino también un conocimiento profundo por parte del personal, capaces de guiar a los comensales a través de maridajes y recomendaciones que realcen la experiencia gastronómica. La cultura del vino en Cataluña es rica y diversa, con regiones como el Penedès, Priorat o Empordà produciendo caldos de renombre internacional. Un bar de vinos en Barcelona es el lugar ideal para explorar esta riqueza.
En cuanto a la faceta de "Restaurant", la ubicación en Sants-Montjuïc invita a pensar en una cocina que respete la tradición catalana, pero que no tema explorar nuevas técnicas y presentaciones. Platos elaborados con productos frescos de mercado, de proximidad y de temporada, son la base de la gastronomía barcelonesa. Es probable que Casa Xica ofrezca desde tapas y platillos para compartir, ideales para una cena informal con amigos, hasta opciones de carta más elaboradas para una ocasión especial. La cocina mediterránea, con sus sabores auténticos y su énfasis en ingredientes de calidad, es una apuesta segura en un establecimiento de este tipo.
El ambiente de un lugar como Casa Xica suele ser acogedor y distendido, combinando la elegancia de un restaurante con la informalidad y la calidez de un bar de vinos. Esto lo convierte en un lugar versátil, adecuado tanto para una comida de negocios discreta, una cena romántica o una reunión animada. La decoración, aunque desconocida, es probable que refleje este equilibrio, con un diseño que invite a la relajación y al disfrute.
Visitar Casa Xica es, por extensión, sumergirse en la experiencia de Sants-Montjuïc. Antes o después de disfrutar de su propuesta gastronómica, los visitantes tienen a su alcance una infinidad de actividades que enriquecen la jornada.
Imaginemos una tarde de paseo por los Jardines de Montjuïc, admirando las vistas y la botánica, para luego descender hacia el barrio de Sants y culminar la jornada en Casa Xica. La transición de la tranquilidad de la montaña al bullicio controlado de una calle de barrio crea un contraste encantador. La cena en Casa Xica podría ser el broche de oro, un momento para relajarse y saborear la autenticidad de Barcelona lejos de las zonas más masificadas.
El ambiente en el Carrer de la França Xica, y por ende en Casa Xica, probablemente refleja la esencia de un barrio genuino. No es una zona diseñada para el turismo masivo, sino un lugar donde la vida local transcurre con naturalidad. Esto confiere a la experiencia en Casa Xica un valor añadido: la oportunidad de sentirse parte de la Barcelona real, de compartir mesa con residentes y de disfrutar de una gastronomía arraigada en el lugar.
La hospitalidad catalana, caracterizada por un servicio atento pero discreto, es un sello distintivo de los establecimientos locales. En Casa Xica, es de esperar que esta filosofía se traduzca en una atención personalizada, donde el conocimiento del producto y la pasión por el buen servicio sean la norma.
Para aquellos que deseen descubrir Casa Xica y su encantador entorno, aquí van algunos consejos prácticos:
Casa Xica Restaurant i Bar a vins, ubicado en el Carrer de la França Xica, 20, en el vibrante distrito de Sants-Montjuïc, es más que un simple lugar para comer. Es una invitación a sumergirse en la rica tapestry cultural y gastronómica de Barcelona. Anclado en un barrio con una profunda historia y un espíritu comunitario inquebrantable, y a la sombra de la majestuosa montaña de Montjuïc, Casa Xica promete una experiencia que combina la excelencia culinaria con el encanto auténtico de la vida local. Es un destino para aquellos que buscan saborear la verdadera esencia de Barcelona, en un entorno donde la tradición y la modernidad conviven en perfecta armonía. Un lugar donde cada plato y cada copa de vino cuentan una historia, la historia de Sants-Montjuïc y de la propia Barcelona.
Sants-Montjuïc es uno de los distritos más grandes y diversos de Barcelona, ofreciendo una fascinante combinación de historia, cultura, naturaleza y vida urbana. Para aquellos que buscan establecerse en la Ciudad Condal, este distrito presenta una opción atractiva y multifacética, ideal para un estilo de vida equilibrado.
Sants-Montjuïc es un distrito de carácter marcadamente mixto. Combina la densidad y la vitalidad de sus barrios históricos, como Sants o Hostafrancs, con la vasta extensión de zonas verdes y culturales de la montaña de Montjuïc. Es un distrito que ha sabido mantener su esencia residencial y su fuerte sentido de comunidad, mientras se abre a la modernidad y acoge importantes centros de actividad comercial y cultural. Aunque no es un barrio predominantemente turístico en sus zonas más residenciales, la presencia de Montjuïc lo convierte en un polo de atracción para visitantes, equilibrando así su perfil.
El perfil demográfico de Sants-Montjuïc es tan diverso como el propio distrito. Es un lugar ideal para:
En general, Sants-Montjuïc acoge a una población trabajadora y de clase media, con una mezcla equilibrada de edades y orígenes, lo que contribuye a un ambiente diverso y vibrante.
El mercado inmobiliario en Sants-Montjuïc es variado, reflejando la heterogeneidad de sus barrios. Los tipos de vivienda disponibles incluyen:
En cuanto a los precios, Sants-Montjuïc tiende a ser más asequible que los distritos centrales como el Eixample o Gràcia, aunque los precios han experimentado un aumento constante en los últimos años. Dentro del propio distrito, hay variaciones significativas: zonas como Poble Sec o partes de Sants pueden ser más demandadas y, por ende, más caras que otras como la Marina del Port o La Bordeta, que pueden ofrecer opciones más económicas. La cercanía a zonas verdes, el transporte y la antigüedad del edificio son factores clave en la valoración.
Una de las grandes fortalezas de Sants-Montjuïc es su excelente conectividad.
El distrito de Sants-Montjuïc cuenta con una completa gama de servicios, esenciales para la calidad de vida de sus residentes:
Sants-Montjuïc es un distrito ideal para:
En resumen, Sants-Montjuïc ofrece una calidad de vida alta, combinando la vitalidad de sus calles comerciales y residenciales con la serenidad y la riqueza cultural de la montaña de Montjuïc. Es un distrito que permite disfrutar de lo mejor de Barcelona sin renunciar a la autenticidad y el arraigo.
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Guía completa sobre Casa Xica Restaurant i Bar a vins en Sants-Montjuïc, Barcelona.
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Anti-aircraft shelters of the Civil War in Barcelona
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building in Barcelona in Sants-Montjuïc district
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