La Voladora
Restaurant · Santander
What Customers Say About La Voladora
La Voladora es un restaurante muy recomendable en Santander, destacando por su excelente servicio, comida de alta calidad y un ambiente agradable. Los clientes elogian la elaboración de los platos, la atención del personal y la decoración del local. Algunos mencionan una posible espera entre platos.
Popular Dishes
Best For
Tip: Si te gusta el dulce, no te pierdas la tarta de queso o la tarta de la abuela. Si vas en grupo, pide raciones adaptadas para probar más platos.
Features
What to see nearby
Data from Wikidata
Explore the area around La Voladora
La Voladora is located in Santander, surrounded by cultural and historical points of interest. Here are some of the most notable places nearby.
Historical Heritage
- iglesia de Santa Lucía (A 425m) — bien de Interés Cultural bien de interés cultural
Other Points of Interest
- Linceo observatory (A 49m) — Astronomical observatory
- Monumento a La Sardinera (A 144m) — monumento situado en Santander
- Edificio Siboney (A 184m) — edificio de estilo expresionista en la ciudad de Santander, España
- Monumento a José Hierro (A 243m) — monumento situado en Santander
- Monumento a Los Raqueros (A 262m) — monumento situado en Santander, en Cantabria (España)
- Monumento al Cardenal Herrera Oria (A 443m) — monumento situado en Santander
- Palacete del Embarcadero (A 493m) — edificio expositivo de la ciudad de Santander (España)
- Fuente de Los Meones (A 528m) — fuente situada en Santander
- Monumento al Marino Mercante (A 554m) — monumento situado en Santander
Data from Wikidata
Frequently asked questions about La Voladora
La Voladora Santander Reviews
Muy recomendable.Sitio agradable, servicio estupendo y sobre todo una cocina magnífica. Recomendación: hay que probar la tarta de queso. El atún espectacular y las verduras escalivadas riquísimas. A repetir sin duda
Mi marido y yo nos comimos una lasaña deliciosa y de postre una tarta de queso de diez. Los empleados muy amables y atentos en todo momento.
Muy buena comida y muy buena atencion por parte de Estefania. Muy buen sitio para ir a comer si estas en santander
Fernando Pessoa nos dice que «El tiempo despacha de prisa a quien lo despacha aprisa». He saboreado todo tan despaciosamente que, ciertamente, se me ha pasado el tiempo volando. No en vano este acogedor sitio se llama La Voladora. Charles nos recibió -a mi soledad y a mí- con una sonrisa. Y Joan nos sonrió también. Se nota cuando te sonríen con el corazón, porque no hay risitas falsas. Me dejo aconsejar. Aciertan. Acierto. Acierta Pablo, mi tocayo, el chef con su maestría. Pero no le perdono que haya cambiado el chocolate blanco de la tarta de la abuela por el del cacao. La deberían llamar (a la del chocolate blanco) tarta de la tatarabuela, porque ya no existe. Pero el comensal puede dejarse llevar por las sonrientes sugerencias de la casa y, entonces… ¡Ah, amigo! ¡Esa tarta de queso…! Agradezco, de todo corazón, el cálido trato que me han dispensado. Si el tiempo no me despacha muy aprisa, espero tener la fortuna de volver. Pablo González Mirasol. En Santander, a viernes 13 de septiembre del 2024.
No podría ponerle un “pero” ni aunque me lo inventase. Lugar agradable, trato exquisito, gran calidad de producto y muy bien tratado lo que deriva en unos platos muy ricos. Especial mención a los postres, están a otro nivel. Recomendable 100%
Fabuloso restaurante, en cuanto calidad, atención y ambiente. Repetiremos sin lugar a dudas.....
Puntuo al máximo la comida y el servicio porque fueron buenísimos, pero el ambiente del altillo fue justo, ya que si bien esta decorado de forma muy agradable, hacía muchísimo calor y un ruido que te impedía oir al comensal de tu lado. Me imagino que en el restaurante el ambiente estará mejor.
Increíble. El lugar precioso, el trato muy agradable y atento. Los platos trabajados y muy sabrosos. Las manitas de cerdo y el pescado, machote, espectaculares. Una gran selección de vinos, nos decantamos por un blanco que estaba perfecto de temperatura y agradable al paladar. La tarta de queso casera era una delicia. Para repetir sin duda. Gracias por vuestro esfuerzo y trabajo nos tratasteis de lujo.
Reserve con tiempo para un cumpleaños. Éramos 18 personas, el servicio fue excelente, nos habilitaron una zona privada muy acogedora. La comida deliciosa y raciones normales. Totalmente recomendable
Un restaurante precioso al que ir a comer, súper elegante y con buena luz. Al entrar hay un mural de una sirena, que para los amantes del arte les encantará. Desde un inicio el personal es amable y atento. La experiencia culinaria que ofrecen es extraordinaria, y se nota el esmero y pasión en cada plato. La carta está diseñada para satisfacer todos los gustos, con opciones muy creativas, con una técnica impecable. Cada ingrediente es seleccionado cuidadosamente, priorizando la frescura y calidad, y el resultado es un festín de sabores que sorprende. Muchas gracias al detalle que tuvo Piero en mi cumpleaños, con la tarta de queso, la cuál estaba riquísima.
Estuvimos comiendo menú y todo impecable: la comida, el servicio, la decoración del espacio. Repetiremos
Recientemente tuvimos la oportunidad de disfrutar de una comida en la Voladora y la experiencia fue verdaderamente gratificante ( sobre todo por la compañía).Desde el momento en que entramos, nos sentimos bienvenidos gracias a la cálida recepción del personal. La comida fue excepcional. Cada plato, desde los entrantes hasta los postres, estaba preparado con esmero y y las porciones eran generosas sin ser excesivas. El servicio fue otro punto destacado de nuestra visita. El personal fue atento y amable.No tuvimos que esperar mucho tiempo entre los platos, y cada detalle fue atendido con profesionalismo y cortesía. Las instalaciones del restaurante también merecen una mención especial. El ambiente era acogedor y bien decorado, creando una atmósfera perfecta para disfrutar de la comida. En resumen, una excelente comida y un servicio impecable en un entorno encantador. Sin duda, es un lugar al que volveremos y que recomendaríamos a cualquiera que busque una experiencia culinaria de calidad.
Calidad de producto, cocinado y servicio excepcional. Todos los platos estaban buenísimos.
Fuimos a una cena de bastantes personas y el trato fue increíble. Buena calidad. Nos gustó todo. El huevo está increíble. El servicio estupendo.
Experiencia gastronómica perfecto. Servicio del personal exquisito al adaptarse al 100% a las intolerancias alimentarias.
Espectacular!!! Raciones más que generosas. Muy buena comida y precio más que razonable. Desde luego si vuelvo repetiré. Pedimos ensaladilla, croquetas de cecina y escalibada, tataki de atún y carrilleras de postre tarta de queso y leche frita. Todo muy muy bueno, y de tiempos perfecto. Es una muy buena a opción para comer de calidad.
Muy buena comida y mejor servicio,muy recomendable
Fuimos en familia. Y hubo unanimidad: estaba todo muy bueno. A destacar la calidad de la materia prima. Destacaría, también, la ensalada de burrata con helado de albahaca (sensacional), aunque no se quedan atrás los champiñones rellenos de papada ibérica o las anchoas (hacía tiempo que no comía unas como éstas). Los segundos platos y los postres a la altura. El servicio correcto. El agua que nos sirvieron era depurada y en botellas propias de cristal. Más sostenible. El local es muy bonito.
Local precioso, bien atendido, y comida de calidad muy bien elaborada. Salió Pablo el cocinero a asesorarnos. Un servicio espectacular y una velada de 10. ( Croquetas exquisitas )
¡Gracias por los detalles y magnífica atención! Una cena deliciosa en la que todos los platos que probamos tenían una elaboración perfecta. Destacaré el pudin de mejillones, los champiñones, el ravioli relleno de lechazo y el fabuloso solomillo Wellington. Somos un grupo de amigas con nuestros hijos, de Torrejón, Vigo y Valladolid. Enamoradas de Santander y de todo lo bueno de la Tierruca, que es mucho.
El mejor restaurante de Santander! Con platos riquísimos, ambiente muy bonito y el personal muy amable! Me encantó TODO!
Voy a poner primero lo malo. Es difícil aparcar. El restaurante espectacular. Buenos vinos, espacios entre mesas lo suficiente para estar cómodo. Borja, el camarero, un profesional como la copa de un pino. Cualquier duda de la comarca te la responde con buen gusto. Comimos canelones y escalibada de primero, buenísimo. Y Rematamos con un par de Lubinas a la parrilla. Espectaculares. La tarta de queso y el helado de vainilla en la misma línea q el resto. Nos ha encantado y sinceramente lo recomendamos. Unos 40 euros aprox.
Hemos disfrutado mucho de nuestra comida. Platos muy bien elaborados.
Hemos comido muy bien. El arroz y la tarta de queso muy buena. Recomiendo este sitio si quieres comer bien.
Hemos tenido una experiencia maravillosa... La comida está que no sabría decir lo que me ha gustado más...una explosión de sabores. El camarero muy amable y servicial. Repetiremos en breves. La ensaladilla, los champiñones rellenos, el steak tartar impresionante, los canalones crujientes, el atún, la manitas de cerdo y el arroz seco con gambas....el postre ha rozado el cielo con las manos...leche frita
Un muy buen sitio para comer en Santander! Una carta sin muchas pretensiones que muestra con honestidad los valores del producto local y demuestra con destreza el buen hacer de su cocina. La carne en su punto perfecto, el foie estupendo, lechazo genial, postre muy correcto y la atención de 10/10! Volveremos seguro!
Hemos comido genial. El servicio inmejorable. Los canelones están espectaculares. En general todo muy bien. Sin duda volveré.
Cenamos 4 pax. Compartimos croquetas, berenjenas, champiñones, tartas de atún y callos. Solo decir: espectacular. Todo riquísimo, muy bien servido como menú degustación. Botella de vino blanco genial de temperatura.Servicio profesional, amable cercano. Los postres tarta de queso y leche frita cerraron una cena deliciosa. El único fallo: no poder dejar propina a las camareras en el datáfono. Hay que avanzar señores!!!! Recomendable 100 %. Por cierto el ambiente del rte. Genial super luminoso y sin ruidos. Gracias por todo pasamos una cena genial.
Nos reservaron una mesa para 12 personas en un área privada arriba. Comida espectacular, y buen servicio de un camarero joven valenciano. Recomendamos de entrante la ensalada de bonito, croquetas, los arroces de principal, y de postre tarta de queso Los chipirones no eran para tanto
Restaurante nuevo con brasa en Santander,no es el típico asador de veraneo,tienen un concepto de comida nuevo y muy moderno,yo fui con mi pareja,se nota mucha calidad en la materia prima,su metre borja es un crack,sitio recomendable no dudes en ir si tienes oportunidad,puesto que tienes que reservar sino no será posible comer
No conocía este restaurante y ha sido una grata sorpresa. Hemos comido el menú de 34 euros y todo incluido el postre estaba rico., es muy recomendable.
Excelente comida, estuvimos en el piso de arriba, éramos una familia de 10, solos en el salón y muy muy agusto. Las camareras encantadoras y eficiencientes. Comida tradicional con un toque especial.El cocinero muy majo y su comida más ..... Un gusto, volveremos
Comida para 2 personas. 1/2 ración de Ensaladilla de gambas, 1/2 de Champiñones rellenos de cecina, Arroz con gamba roja, 2 Buñuelos de cochinillo con crema de calabaza y de postre, tarta de queso al horno. Todo espectacular! especial mención a los champiñones. Bien servido y presentado Servicio de sala muy amable y correcto.
Comimos el menú y muy muy bueno. Platos sin pretensiones muy bien elaborados. Muy rico, y encima como son tres olatos acabas más uqe llenito. Una gran experiencia, sin duda, volveré
Todo muy bien. Recomendable 100%!! Un trato excelente por parte de Iris
Muy buen restaurante para comer en Santander. Éramos cuatro personas y pedimos de entrante las croquetas y los champiñones con papada de cerdo, además del salmorejo. De segundo pedimos el arroz con gambas (dos para tres personas) y por último, de postre, la tarta de queso y el helado de yogur con fresa y remolacha. Recomendaría todos los platos. La comida es muy buena, el local es muy agradable y el trato por parte de los camareros es excelente. Hay muy buen servicio y además ofrecen recomendaciones sobre los platos y la cantidad a pedir por la mesa. El precio total fueron unos 30/35 por persona incluyendo la bebida, lo que veo adecuado por la calidad que ofrece el restaurante. Totalmente recomendable.
Fuimos por recomendación de una amiga y nos encantó. Pedimos los champiñones con papada ibérica, la burrata y el atún y todo de una calidad excelente. De postre leche frita que también estaba buenísima. El servicio muy atento y amable. La decoración distinta y muy bonita. Muy recomendable y nos quedamos con ganas de probar más.
La reconversión más "tradicional" del Daria, situado justo al lado. La decoración del local es muy fina y la presentación de la mesa en cuanto a menaje se refiere, muy muy cuidada. La comida es excepcional en cuanto a sabor. Pedimos alguna media ración ya que son de buen tamaño. Las croquetas son de otro nivel... ¡Ojalá tener la receta de esa bechamel! Otro de los platos reseñables, los champiñones braseados con papada ibérica y nueces 👌🏼
Excelente restaurante con especialidades diferentes y de elaboración de calidad. Espectacular el solomillo wellington. Servicio esmerado y atento y precios en línea con la calidad que ofrece el establecimiento. Únicamente un pero al café, que podía ser mejor aunque eso, como todo, es para gustos. Para recomendar y volver.
Fuimos a celebrar Santiago, y disfrutamos mucho de la comida, así como del establecimiento y el servicio muy agradable. Restaurante para disfrutar de una buena pieza de pescado, y acompañarlo con algún entrante en el que se aprecia la buena materia prima. Repetiremos sin dudarlo. MUY BUEN PROVECHO!!
Decoración cuidada Jefe de sala agradable natural pendiente y atento. Comida muy bien elaborada todo exquisito Tienen buenos detalles con el cliente que son de agradecer Volveremos sin duda Las croquetas de cecina y la ensalada de salmorejo burrata y helado de albahaca espectaculares Cachón en su tinta manitas...arroz seco todo genial Muy recomendable
El trato de los camareros, espectacular. De entrante nos trajeron unas croquetas, que estaban deliciosas y pedimos la tortilla de bacalao y torreznos, que nos valió como plato principal para dos y estaba insuperable. Volveremos para probar otros platos porque nos quedamos con ganas. Un 10.
Restaurante de reciente apertura, lugar agradable, con un precioso mural en una de sus paredes. Muy buena materia prima, con una elaboración a la altura. Variedad en carne y pescados. Buena selección de vinos, me deje asesorar por el servicio y fue un gran acierto su elección. El servicio rápido y atento. Relación calidad/precio correcta. Repetiré mas veces.
Nos han llevado unos amigos y nos ha encantado, tanto los entrantes como el pescado que estaba espectacular. Un sitio para volver sin duda
Muy buen restaurante en el centro de Santander. El servicio muy atento, rápido y amable desde el primer momento , ayudándonos en la elección y adaptando las raciones para que pudiéramos probar más cosas. La comida muy rica en general y nos quedamos con las ganas de probar el pescado a la parrilla que tenía muy buena pinta. Volveremos sin duda.
Buenísima atención, a pesar de tardar un poco a la hora de dejar cartas y tomar nota, todo el servicio ha sido atento, educado y de calidad. Para empezar nos invitaron a un aperitivo de mantequilla de anchoas, tomate, sal y aceite. Pedimos croquetas, tartar de atun, presa y bife que pedimos casi crudo (lo traen perfecto) y de postres risotto de cacao y leche frita. Acompañado de vino emilio moro Pagamos unos 130€
Comida elaborada, de calidad, La presentación de los platos exquisita, así como su sabor y frescura. Muy buen servicio, lugar muy agradable. Recomendable 100%. Hemos vuelto en Marzo y las albóndigas de verdel espectaculares, la escalivada superior , y el brownie muy bueno. Volveremos más veces
Fuimos a comer ayer y estuvo genial. Nos atendieron súper bien y la comida estaba exquisita. Seguro que repetiremos.
Muy buen restaurante en el centro de Santander. El servicio muy atento, rápido y amable desde el primer momento , ayudándonos en la elección y adaptando las raciones para que pudiéramos probar más cosas. La comida muy rica en general y nos quedamos con las ganas de probar el pescado a la parrilla que tenía muy buena pinta. Volveremos sin duda.
Celebramos nuestra boda aquí. Los camareros fueron muy amables y la comida estaba deliciosa. ¡Muy recomendable!
Un sitio muy agradable para comer y compartir. De lo que probamos todo estaba estupendo, resaltar las croquetas y los arroces
Restaurante situado en el centro. Trato muy agradable, buena materia prima y bien cocinada. Recomendable sin duda
Buenísima atención, a pesar de tardar un poco a la hora de dejar cartas y tomar nota, todo el servicio ha sido atento, educado y de calidad. Para empezar nos invitaron a un aperitivo de mantequilla de anchoas, tomate, sal y aceite. Pedimos croquetas, tartar de atun, presa y bife que pedimos casi crudo (lo traen perfecto) y de postres risotto de cacao y leche frita. Acompañado de vino emilio moro Pagamos unos 130€
Comida elaborada, de calidad, La presentación de los platos exquisita, así como su sabor y frescura. Muy buen servicio, lugar muy agradable. Recomendable 100%. Hemos vuelto en Marzo y las albóndigas de verdel espectaculares, la escalivada superior , y el brownie muy bueno. Volveremos más veces
Hemos venido 4 personas a comer y ha sido todo un acierto. La comida estaba buenísima y el servicio muy atento y amable. Si te gusta el dulce, recomiendo encarecidamente probar la tarta de la abuela, ya que no es una tarta de la abuela común.
Todo genial. Tienen gran variedad de opciones sin gluten. El chuletón increíble, una carne de 10. El pan sin gluten estaba brutal. El encargado y camarero muy amable, asesorando e informando de todo. Una cena muy agradable. Repetiremos
Fuimos por recomendación de una amiga y nos encantó. Pedimos los champiñones con papada ibérica, la burrata y el atún y todo de una calidad excelente. De postre leche frita que también estaba buenísima. El servicio muy atento y amable. La decoración distinta y muy bonita. Muy recomendable y nos quedamos con ganas de probar más.
Cenamos allí con unos amigos porque conocían el sitio y nos gusto la elaboración de los platos como las cantidades. Mi chica no es muy fan de los champiñones y la encantaron. Repetiremos y si buscáis algún sitio para una ocasión especial muy buen restaurante.
Bonito restaurante, el mural de azulejo es hermoso. La atención muy buena. La comida súper buena. La primera vez que hemos ido, pero no será la última. Muy contentos.
Muy buen servicio y atención! Comida espectacular! En algún momento he notado ausencia de comida entre plato y plato sobretodo a la hora de los principales, pero por lo demás excelente!
Excelente restaurante con especialidades diferentes y de elaboración de calidad. Espectacular el solomillo wellington. Servicio esmerado y atento y precios en línea con la calidad que ofrece el establecimiento. Únicamente un pero al café, que podía ser mejor aunque eso, como todo, es para gustos. Para recomendar y volver.
El local es muy bonito en cuanto a decoración. Está en la calle Bonifaz en la que están abriendo muchos otro bares y restaurantes bastante chulos. La comida está muy buena, aunque a mi parecer, para el precio, las raciones deberían ser más abundantes. El servicio muy bien. Siempre nos han tratado de maravilla. Volveremos!
Estuvimos 6 personas y nos adaptaron los centros para compartir al número que éramos, me pareció un buen detalle. Compartimos dos centros, una lubina y un solomillo Wellington además de dos postres. La comida magnífica y el servicio ideal. El sitio bonito y elegante . El precio dentro de lo normal en este tipo de restaurante y de la calidad de la comida, me pareció muy correcto. Para volver.
Fuimos a comer dos personas. Sitio tranquilo y limpio. Pedimos media ración de croquetas de cachón, 7,50€. Muy ricas, cremosas. Continuamos con unos raviolis de carne que estuvieron normal, mejorables (21€). Y como plato principal para los dos, machote (66€). Rico y fresco, aunque la salsa que ponen va muy bien, lo cierto es que termina cansando un poco. Por la presentación que vimos de la lubina en la mesa de al lado, creo que ambos comparten la misma salsa. De postre cada uno pidió un rissoto cremoso dulce. Delicioso. De hecho nuestra intención era haberlo compartido y no nos pudimos resistir tras probarlo, a pedir cada uno el suyo (7€ cada uno). Acompañamos la comida con dos raciones de pan y para beber, una botella de vino de toro, prima. Rica, 21€. En total, 133,50€. No será nuestro favorito y el precio elevado, pero comimos bien y quedamos satisfechos.
Comida un lunes en que muchos locales de Santander cierran . De primero compartimos una ensalada de burrita muy original y abundante. Los segundos , solomillo notable y manitas de cerdo muy sabrosas. Tomamos Pago de los Capellanes y satisfechos no necesitamos postre . Buena relación calidad precio ( 85 euros) , buena atención y ambiente tranquilo. Más para carnívoros que para los amantes del pescado.
Excelente menu con tres platos. La calidad de cada plato y ejecucion, 10. A un precio por lo que te dan, muy bueno. Local bonito. Servicio un pelin lento. La proxima vez tomaremos carta. Vimos unos arroces con pinton.
Buen restauraurante con producto de calidad. Solo hecho en falta alguna opción mas de entrantes.
Encontramos este restaurante de manera casual bicheando Google para comer en un sitio que no conocíamos en Santander. Está junto al restaurante Daría, son restaurantes hermanos ya que son del mismo propietario. El personal es amable y atento. Buena carta de vinos. El agua es filtrada y gratuita, puedes pedir todas las veces que quieras. La carta es escueta pero los platos tienen mucha personalidad y el producto es de primera calidad. Nosotros nos dejamos aconsejar y acertamos. Pedimos de entrantes el salmorejo con burrata y helado de albahaca. Espectacular el contraste del helado con el salmorejo Justo en su medida de ajo y vinagre y una burrata cremosa y deliciosa. Lo acompañaban unos croustons de pan frito y polvo de aceituna negra. También pedimos media ración de champiñones rellenos de papada y nueces, hechos a la brasa. Esteban muy buenos también, con un toque picante. De plato principal nos decantamos por el chuletón de vaca madurada acompañado de patatas fritas y pimientos de padrón. Carne espectacular, tierna y muy sabrosa. De postre probamos su flan de maracuyá, todo un vicio. Volveremos, sin duda, en breves próxima visita a la ciudad.
Cena con amigos. El local es bonito; en la decoración destaca un gran mural de azulejo de "La Voladora" que lo da nombre. El servicio también estuvo bien. Buena velocidad en tomar la comanda y salida de platos, aunque tampoco había muchos clientes. El trato, correcto. La comida a buen nivel. Picamos un par de ensaladillas rusas bastante originales (nada convencionales en sus ingredientes) y otro par de raciones de champiñones rellenos que, en un primer vistazo, podrían parecer morcilla. Muy sabrosos. Como plato principal, yo pedí solomillo de vaca. La pieza era realmente grande, tanto de diámetro como de altura, de buena calidad. Lo pedí al punto y quizá estaba poco hecho, pero rico. Acompañado de patatas fritas y pimientos. De postre, tarta de queso casera. También estaba buena. El precio, un poco irregular. El solomillo me pareció muy razonable teniendo en cuanta la calidad y tamaño. Otros platos me parecieron más caros. En cualquier caso no es barato, aunque más o menos se sitúa en lo "normal" en este tipo de establecimientos.
Versión mas tradicional (en menú) del Daria, local pareado a este, comparten propietario y excelente cocina. Buen ambiente y decoración en un pequeño salón que no defrauda. Se agradecen detalles como el agua filtrada (gratis, que no es el primer sitio que te cobran el agua filtrada del grifo :-( ) y el aperitivo con el que esperas los apetecibles platos y acabas con el pan ;-) . De alguno de los entrantes ofrecen media ración, aunque no lo especifiquen en la carta lo que te permite degustar alguna especialidad más. Me encantaron especialmente el entrante de champiñones rellenos, así como los chipirones (me quedé con ganas de más:-P ) . El guiso de setas (fuera de carta). también merece mención especial. Recomendable.
Lo primero lo malo, que es lo que todo el mundo busca. Solo hay una cosa que me ha parecido mal, en realidad es una tontería pero es de las cosas que se te queda ahí detrás de la oreja. Cobrar 2€/persona por el pan "es mal". Es un pan buenísimo, de masa madre, en su punto, súper aromático. Pero me rechina que en el ticket te cobren por el pan. Con platos que rondan los 20-25€ lo veo totalmente innecesario. Ahora lo bueno. TODA la comida excepcional. La ensalada de burrata estába de llorar de buena. Traía una bola de helado de albahaca riquísima, dejamos el plato limpio como para poder vernos en el. De segundo pedimos unas carrilleras que se deshacían solo de mirarlas, suuuuper jugosas. Y un solomillo que casi se podía cortar sin cuchillo. Era todo un músculo delicioso con unas patatas y unos pimientos riquísimos. Cuando volvamos a Santander seguro que repetimos. No bebemos alcohol pero con una botella y postre te sale por unos 50 por barba.
El local está muy bien montado, se ve que buscan algo diferente y lo consiguen. La atención muy buena, camarero muy atento, buenas y acertadas sugerencias. El chef es un crack, todo lo que hemos comido estaba muy bueno. Destacar la ensaladilla y las carrilleras. La tarta se la abuela excelente al igual que la leche frita. Volveremos sin duda para probar más platos.
Un buen restaurante en el centro, en la calle Bonifaz, zona con muy buenos restaurantes, por cierto. Este probablemente sea el más "Santanderino" de ellos: Local pequeño, de ambientación marinera- moderna, con una buena oferta de entrantes, pescados y carnes. Probamos la ensaladilla (media), muy fresca y marina, recomendable sin duda; los chipirones, las croquetas y el arroz de gamba roja. La comida estaba muy buena la verdad. El servicio fue correcto, aunque un pelín lento (cierto es que el local, aunque pequeño estaba lleno). Probamos dos postres: un flan de dulce de leche, ideal para golosos y un cremoso de queso y manzana asada con mango que estaba espectacular. El precio es algo elevado, en sintonía con la zona, la verdad. Recomendable y volveremos para probar las albóndigas de largo y el pescado salvaje!
Muy buen restaurante en Santander. Un gran trato por parte de los trabajadores. Variedad de comida: pescados, carnes, arroces y buena variedad de entrantes. Recomendable
Un servicio de 10 por parte de las chicas y los platos a cada cual más sabroso. Muy buena carne y los postres exquisitos (especialmente la tarta de queso, de las mejores que he probado).
Versión mas tradicional (en menú) del Daria, local pareado a este, comparten propietario y excelente cocina. Buen ambiente y decoración en un pequeño salón que no defrauda. Se agradecen detalles como el agua filtrada (gratis, que no es el primer sitio que te cobran el agua filtrada del grifo :-( ) y el aperitivo con el que esperas los apetecibles platos y acabas con el pan ;-) . De alguno de los entrantes ofrecen media ración, aunque no lo especifiquen en la carta lo que te permite degustar alguna especialidad más. Me encantaron especialmente el entrante de champiñones rellenos, así como los chipirones (me quedé con ganas de más:-P ) . El guiso de setas (fuera de carta). también merece mención especial. Recomendable.
Encontramos este restaurante de manera casual bicheando Google para comer en un sitio que no conocíamos en Santander. Está junto al restaurante Daría, son restaurantes hermanos ya que son del mismo propietario. El personal es amable y atento. Buena carta de vinos. El agua es filtrada y gratuita, puedes pedir todas las veces que quieras. La carta es escueta pero los platos tienen mucha personalidad y el producto es de primera calidad. Nosotros nos dejamos aconsejar y acertamos. Pedimos de entrantes el salmorejo con burrata y helado de albahaca. Espectacular el contraste del helado con el salmorejo Justo en su medida de ajo y vinagre y una burrata cremosa y deliciosa. Lo acompañaban unos croustons de pan frito y polvo de aceituna negra. También pedimos media ración de champiñones rellenos de papada y nueces, hechos a la brasa. Esteban muy buenos también, con un toque picante. De plato principal nos decantamos por el chuletón de vaca madurada acompañado de patatas fritas y pimientos de padrón. Carne espectacular, tierna y muy sabrosa. De postre probamos su flan de maracuyá, todo un vicio. Volveremos, sin duda, en breves próxima visita a la ciudad.
Cena con amigos. El local es bonito; en la decoración destaca un gran mural de azulejo de "La Voladora" que lo da nombre. El servicio también estuvo bien. Buena velocidad en tomar la comanda y salida de platos, aunque tampoco había muchos clientes. El trato, correcto. La comida a buen nivel. Picamos un par de ensaladillas rusas bastante originales (nada convencionales en sus ingredientes) y otro par de raciones de champiñones rellenos que, en un primer vistazo, podrían parecer morcilla. Muy sabrosos. Como plato principal, yo pedí solomillo de vaca. La pieza era realmente grande, tanto de diámetro como de altura, de buena calidad. Lo pedí al punto y quizá estaba poco hecho, pero rico. Acompañado de patatas fritas y pimientos. De postre, tarta de queso casera. También estaba buena. El precio, un poco irregular. El solomillo me pareció muy razonable teniendo en cuanta la calidad y tamaño. Otros platos me parecieron más caros. En cualquier caso no es barato, aunque más o menos se sitúa en lo "normal" en este tipo de establecimientos.
Cenamos 8 personas con reserva para las 22:15h. A las 22:10h estábamos en la puerta a falta de un comensal. Los propios camareros salieron a la calle a decirnos que entráramos ya a pedir que en 15 minutos cerraba la cocina, cosa que no avisaron al hacer la reserva, podríamos haberlo adelantado. Al entrar, sin que llegara el comensal que faltaba, nos insistieron con prisa en que comandasemos toda la cena. Así lo hicimos. Entre todo, pedimos un plato que no había cosa que no nos avisaron previamente, no paraban de insistirnos en que pidieramos solomillo pero finalmente conseguimos (no fue fácil) que nos entregaran la carta para elegir. Nos retiraban los platos apresuradamente sin preguntar si podían y nos dejaron sin terminar varios de ellos. Igualmente, retiraron una cesta de pan en mitad de la comida aún llena. Después pedimos un postre con el toffe a parte y el toffe nunca llegó (y eso que éramos ya los únicos en el restaurante) y para terminar pedimos unos chupitos, que cobrándolos a un buen precio, resultaron ser muy muy muy escasos (menos de un dedo). Debe ser por las "prisas". En general la comida estaba bien ejecutada pero no el servicio desde luego. La relación calidad/precio bastante baja puesto que pagamos 45€ por persona.
La verdad, empezamos mal la cena cuando le pedimos por favor al camarero que cerrara la puerta de la cocina que teníamos delante pq se oía todo el cacharreo y se veía un cubo de basura ( tamaño grande), muy desagradable. Las explicaciones fueron dignas de un bar de carretera y por supuesto, ni cerraron la puerta ni movieron el cubo. Mala gestión por parte del encargado y espero que en el futuro mejoren estos detalles. La comida está rica y bien presentada.
He ido a La Voladora con bastante ilusión ya que tenía muchas ganas de conocerlo, pero la experiencia no me ha convencido. Pedí el solomillo Wellington y me decepcionó que la carne estuviera dura, algo que no esperas en un plato así y a ese precio. Lo que más mal sabor de boca me ha dejado ha sido que cuando la camarera nos preguntó que tal todo, al comentar lo ocurrido con el plato no hubo ningún gesto amable por su parte ni ninguna alternativa, lo que ha hecho que la sensación con la que he salido de allí no fuera buena. Es una pena porque el restaurante tiene buena muy buena puntuación, pero en mi caso la experiencia no ha estado a la altura de las expectativas. Ojalá puedan mejorar estas cosas porque no es barato precisamente y esos detalles se tienen que cuidar mucho en restaurantes de ese nivel.
Siempre intentamos juntarnos varios amigos con las parejas, varias veces al año y así mantener el contacto. Esta vez reservé mesa en este restaurante, había oido hablar de el y nos lo habían recomendado. Mantiene parte de su historia por eso en las cartas y en la pared hay un logo, una especie de abuela, que es la del dueño del sitio. Nos pusieron en un reservado la mar de acogedor y tranquilo, muy bien decorado aunque hacía algo de calor a pesar del AC. La carta no es demasiado amplia o variada, algunos entrantes, pescados y carnes. Pedimos para compartir unas croquetas, y unos champiñones. Ambos platos los recomiendo, espectaculares. Después cada uno pedimos un plato “fuerte” de principal. Nos decantamos por el secreto ibérico, el bife y las entrañas. Todos los platos venían en una piedra para que se mantuviesen calientes y acompañados de patatas y pimientos del padrón. Las entrañas no las probé pero la persona que las pidió estaba encantada. El bife no me gustó demasiado, una opinión personal, sabia “demasiado”. La presa ibérica estaba muy buena. Independientemente de gustos la carne estaba perfect, al punto, como debe ser. De postre fresas con yogur, tatin de manzana y tarta de chocolate. Las fresas muy muy ricas, el resto pasable. Una cosa a destacar la atención, fue en todo momento inmejorable, amables, educados, pendientes. No sé qué tal estarán los pescados, será cosa de probar alguna otra vez. Merece la pena? Si. De precio lo normal en este tipo de restaurantes, 35€ persona si pides vino. Los cafés a cuenta de la casa.
He ido a La Voladora con bastante ilusión ya que tenía muchas ganas de conocerlo, pero la experiencia no me ha convencido. Pedí el solomillo Wellington y me decepcionó que la carne estuviera dura, algo que no esperas en un plato así y a ese precio. Lo que más mal sabor de boca me ha dejado ha sido que cuando la camarera nos preguntó que tal todo, al comentar lo ocurrido con el plato no hubo ningún gesto amable por su parte ni ninguna alternativa, lo que ha hecho que la sensación con la que he salido de allí no fuera buena. Es una pena porque el restaurante tiene buena muy buena puntuación, pero en mi caso la experiencia no ha estado a la altura de las expectativas. Ojalá puedan mejorar estas cosas porque no es barato precisamente y esos detalles se tienen que cuidar mucho en restaurantes de ese nivel.
La comida riquísima pero pasas hambre, da vergüenza las raciones que nos dieron en una despedida de soltero, nos cobraron de más, sin postre y todo tarde, una sola camarera majisima para 50 personas apretadas en una sauna...........
Lamentable, he venido más de cuatro veces a comer aquí con grupos de más de 10 personas. Hoy no nos han podido servir la carne porque se han quedado cortos, cosa comprensible, al haber una confusión, se lo hemos señalado y no ha hecho otra cosa la encargada en ese momento que faltarnos el respeto diciéndonos que estamos “muy irascibles”. Pocas veces he visto tanta prepotencia y mala atención como la que ha tenido la encargada. Independiente de que hayan intentado compensar la confusión invitando a unos platos, una falta de respeto de esa forma es de una poca profesionalidad enorme. No volveré.
Íbamos con una expectativa alta pero para nada, pedimos cecina bañada en aceite de oliva y de baja calidad no parecía cecina, pedimos Txuleta y nos vino fría no tiene el nivel esperado para nada, pedimos pago de los capellanes, en la carta no viene que es el cosecha del 2020 debería de especificar. Una decepción absoluta
La calidad de la comida muy bien sin embargo, el trato, los comentarios y las faltas de respeto de una de sus empleadas totalmente fuera de lugar diciendo a uno de los que estuvimos en la cena “estás muy irascible “ comentario que no venía a lugar. No todo el mundo vale para estar de cara al público.
Sign in to leave a review
Sign inRemove ads and manage your menu
Explore Your Area
288 Photos
Explore La Voladora's photos
About La Voladora
How to get there
C. Bonifaz, 21, 39003 Santander, Cantabria, Spain
Highlights
Services
Dining Options
Restaurant Info
Amenities
The Neighborhood
Location
C. Bonifaz, 21, 39003 Santander, Cantabria, Spain
📍 Explore the Neighborhood
Astronomical observatory
monumento situado en Santander
edificio de estilo expresionista en la ciudad de Santander, España
monumento situado en Santander
monumento situado en Santander, en Cantabria (España)
bien de Interés Cultural
monumento situado en Santander
edificio expositivo de la ciudad de Santander (España)
Gaming
🎮 Earn Points While You Explore!
Play Find Me and redeem points for discounts at La Voladora and other restaurants
Earn Points at La Voladora!
Play Find Me and redeem rewards here
Earn extra points and redeem them for rewards at La Voladora
🏆 Rewards at La Voladora
10% Discount
At La Voladora
Free Appetizer
On your next visit
VIP Table
Premium experience
to redeem rewards and earn points
📋 How Do Rewards Work?
Play Find Me
Every 100 score points = 1 reward point
Collect Points
Workers earn 2x points per game
Redeem Rewards
Discounts, free food and VIP experiences
Is it yours? Claim it FREE!
Remove ads and manage your menu