La Taberna de Correos
Bar · Logroño
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Sobre La Taberna de Correos
La Taberna de Correos, ubicada en Logroño, es un bar que ofrece una experiencia gastronómica auténtica. Su ambiente acogedor, con opciones de terraza al aire libre, invita a disfrutar de una excelente selección de cervezas y vinos. Conocida por sus deliciosos pintxos y raciones, desde los clásicos h...
La Taberna de Correos, ubicada en Logroño, es un bar que ofrece una experiencia gastronómica auténtica. Su ambiente acogedor, con opciones de terraza al aire libre, invita a disfrutar de una excelente selección de cervezas y vinos. Conocida por sus deliciosos pintxos y raciones, desde los clásicos hasta creaciones originales, destacan especialidades como los morritos de bacalao, la sardina ahumada y las alcachofas. El servicio, atento y amable, complementa la calidad de sus productos, convirtiendo a La Taberna de Correos en un lugar muy recomendable para tapear en la zona, incluso para quienes viajan solos. Ofrecemos acceso para personas con movilidad reducida.
Qué dicen los clientes de La Taberna de Correos
La Taberna de Correos es popular por sus pinchos originales y sabrosos, destacando la sardina ahumada, el cachopo y la bola de Idiazábal. El servicio puede ser lento en horas punta, pero generalmente es amable. Algunos clientes consideran que los precios son un poco elevados.
Platos populares
Ideal para
Tip: Ideal para iniciar el tapeo por la Calle Laurel. Prueba las especialidades como la sardina ahumada y la bola de Idiazábal, pero ten en cuenta que puede haber mucha gente y el servicio puede ser más lento.
Servicios
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La Taberna de Correos se encuentra en Logroño, rodeado de lugares de interés cultural e histórico. Estos son algunos de los puntos más destacados en las inmediaciones.
Patrimonio Histórico
- Museo de La Rioja (A 52m) — museo de la ciudad de Logroño, (España) Conjunto histórico
- Palacio del Espartero (A 54m) — edificio en Logroño, sede del Museo de La Rioja bien de interés cultural
- Biblioteca de La Rioja, Exconvento de la Merced y Ex-fábrica de Tabacos de Logroño (A 73m) — bien de interés cultural bien de interés cultural
Otros Lugares de Interés
- Biblioteca de la Dirección General de Medio Natural (A 61m) — biblioteca de España
- Biblioteca de Viticultura y Enología (A 61m) — biblioteca de España
- Biblioteca del Servicio de Investigación y Desarrollo Tecnologico Agroalimentario (CIDA) (A 61m) — biblioteca de España
- Biblioteca de La Rioja, Almudena Grandes / Biblioteca Pública del Estado en Logroño (A 84m) — biblioteca de España
- Biblioteca del Parlamento de La Rioja (A 89m) — biblioteca de España
- Muralla del Revellín (A 110m) — Restos de las fortificaciones de Logroño
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Preguntas frecuentes sobre La Taberna de Correos
Opiniones de La Taberna de Correos Logroño
Buenos pinchos y buenas tapas. Precio moderado, recomiendo la bola de carne picante, muy muy buena. Mucha variedad, torreznos de Soria, rabas, croquetas, anchoas, chuletillas, etc. La camarera muy maja, un trato y servicio excelente, te recomienda y sirve rápido y eficaz. Si vas a la calle Laurel a comer pinchos... La taberna es perfecto.
Si vais a Logroño es parada OBLIGATORIA. La comida es espectacular, está riquisima y una calidad increible. Pero es que el trato de los camareros es inmejorable, son majos, atentos, agradables. Vas por la comida y te quedas porque con ellos te sientes en casa. Gracias por la experiencia :)
Perfecto! Había estado ya hacía 3 años,y ahora, me pilló de camino a otro sitio, paré simplemente para comer de pinchos ahí, pues merece la pena. Esa muy bien de precio, atienden muy rápido y persona muy amable. Recomendada la bola de queso y los langostinos, pero ésa todo muy bueno, así como el postre de tres chocolates.
para mí, las mejores croquetas que he comido. Cada vez que paso por allí necesito pedir una
Muy buena música, diferente al resto de locales. La camarera un encanto, nos trató genial y los pinchos/tapas están buenísimas. Recomendadas las bravas y la croqueta de idiazabal con membrillo. Además, si no soportas muy bien el picante te separan las salsas para que puedas comer a tu gusto. Un lujazo de sitio.
Buenísimo sólo cogimos una bola de queso y dos patas de pato:la bola de queso con una mermelada riquísima y la pata de pato estaban con una salsa los trabajadores muy majos hasta les pedimos una foto y nos la hicieron todo muy buenoy por 9€ baratisimo
Cerca de la calle Laurel encontramos la taberna buscando un sitio donde poder sentarnos y repetimos todas las noches que estuvimos en Logroño. Buena comida y buena atención de Richard. Lo que más nos gustó fue el pincho de carrilleras, el secreto ibérico y la ensalada de tomata
Local con terraza aunque cenamos en el interior. Buenas tapas y buena bodega. Recomendables las mini hamburguesas de kobe con pimientos de piquillo y patatas paja y el chuletón. Los postres deliciosos.p Todo bueno y razonablemente rápido a pesar de estar más que lleno. El personal muy atento y amable nos aconsejo que tomar y as cantidades para que no sobrará.
Otro de los imprescindibles en la Calle Laurel. Estábamos entre el cachopo de ternera con cecina y queso de los Cameros y el chuletón. Nos decantamos por el cachopo, con pimientitos rojos y patatas paja. Maravilloso!! Muy rico y jugoso!! Y para ser un pincho el precio muy bien!! Creo recordar que eran 3,50 euros. Repetiremos!!
Cerca del antiguo y emblemático edificio de correos y telégrafos de Logroño. Se encuentra situada en la calle San Agustín con travesía de Laurel, dentro de la denominada "Zona de Laurel" principal zona de tapeo de la capital riojana. El local esta volcado tanto en el vino de Rioja, como en otras zonas de las diferentes denominaciones de origen de España y con una curiosa variedad de vinos por copas. Tamibén cuenta con una extensa carta de pinchos para todos los gustos, tanto de barra como recién hechos, brochetas a la plancha, pincho de chuletón, cachopo de cecina, etc, servidos al momento.
Buen ambiente,buena comida...lastima los gritos d la cocinera desde la cocina...por lo demas bien.el camarero joven muy atento en todo momento...
La Taberna de Correos es una parada imprescindible en el arranque del tapeo por Laurel. Su carta de pinchos —desde los clásicos hasta creaciones como el ‘cigüeño’ (bocatín de lomo, queso, bacon y ali-oli) o las carrilleras— se personaliza con pedidos directamente en barra para servir la tapa fresca y lista para degustar . Dispone de una amplia terraza, perfecta para tomar algo al aire libre . Además, destacan en la presentación de vinos de Rioja y en servir la cerveza a temperatura ideal  . Es una taberna versátil, informal y acogedora, con variedad de pinchos y ambiente animado, ideal como primera parada en la ruta de tapas.
Buen producto y buen servicio, lugar recomendado dentro de la zona de tapas de la calle Laurel
Nos encantó!! Antes de entrar en la Travesía de La Laurel está la Taberna de Correos, y un sábado por la noche viendo que había hueco en la terraza exterior, con estufas de gas, nos decidimos a probar. Tapas, raciones, flautas, torreznos, hamburguesitas, todo lo que pedimos estaba muy rico, de buena calidad y bien cocinado. El pincho de morcilla venía acompañado de dos mermeladas y unas tiras de pimiento, las flautas de jamón muy rico, bocatín de rabas con ali-oli, hamburguesita de kobe, dos cigueños (lomo, queso, bacon y ali-oli), y los torreznos triunfaron. Las croquetas de chocolate sin embargo no merecen la pena, muy pequeñas, pero buen sabor. Local que merece la pena probar.
Buen bar en la Calle San Agustín de Logroño, junto a la famosa Calle Laurel. Buenos pintxos y raciones para tomar un buen vermut. La camarera muy simpática y amable y muy activa, no para. A destacar: cachopo de cecina y queso cabrales, sardina ahumada, bola de queso Idiazabal con membrillo, morcilla de Burgos.
Muy buenos pinchos, ha destacar la ración de alcachofas son una delicia, buen trato y sitio muy agradable. No esperamos mucho a pesar de estar lleno.Lugar muy recomendable.
Caminando por la calle, el escaparate del lugar ya te llama mucho la atención con todo el producto que tiene. La Sardina con alga Wakame estaba rica, muy recomendable!
Buen bar en la Calle San Agustín de Logroño, junto a la famosa Calle Laurel. Buenos pintxos y raciones para tomar un buen vermut. La camarera muy simpática y amable y muy activa, no para. A destacar: cachopo de cecina y queso cabrales, sardina ahumada, bola de queso Idiazabal con membrillo, morcilla de Burgos.
Variedad de tapas, te dan un papel con todo lo que tienen para que tú pongas, buena organización, la croqueta buenísima y si ponen cortos de cerveza. Cuando vuelva repetiré.
Muy buenos pinchos, ha destacar la ración de alcachofas son una delicia, buen trato y sitio muy agradable. No esperamos mucho a pesar de estar lleno.Lugar muy recomendable.
La Taberna de Correos es una parada imprescindible en el arranque del tapeo por Laurel. Su carta de pinchos —desde los clásicos hasta creaciones como el ‘cigüeño’ (bocatín de lomo, queso, bacon y ali-oli) o las carrilleras— se personaliza con pedidos directamente en barra para servir la tapa fresca y lista para degustar . Dispone de una amplia terraza, perfecta para tomar algo al aire libre . Además, destacan en la presentación de vinos de Rioja y en servir la cerveza a temperatura ideal  . Es una taberna versátil, informal y acogedora, con variedad de pinchos y ambiente animado, ideal como primera parada en la ruta de tapas.
Buenas tapas y se está cómodo en las mesas altas de dentro. Recomendable el langostino panko.
Buen producto y buen servicio, lugar recomendado dentro de la zona de tapas de la calle Laurel
Nos encantó!! Antes de entrar en la Travesía de La Laurel está la Taberna de Correos, y un sábado por la noche viendo que había hueco en la terraza exterior, con estufas de gas, nos decidimos a probar. Tapas, raciones, flautas, torreznos, hamburguesitas, todo lo que pedimos estaba muy rico, de buena calidad y bien cocinado. El pincho de morcilla venía acompañado de dos mermeladas y unas tiras de pimiento, las flautas de jamón muy rico, bocatín de rabas con ali-oli, hamburguesita de kobe, dos cigueños (lomo, queso, bacon y ali-oli), y los torreznos triunfaron. Las croquetas de chocolate sin embargo no merecen la pena, muy pequeñas, pero buen sabor. Local que merece la pena probar.
Fantástico. Tienen muy buena música y los mejores pintxos. No es el más barato, pero lo vale. No te vayas sin probar los morritos de bacalao, la sardina ahumada con huevaa de pez volador y la bolita de Idiazábal con membrillo, a ritmo de Sinatra y Starship
Fantástico. Tienen muy buena música y los mejores pintxos. No es el más barato, pero lo vale. No te vayas sin probar los morritos de bacalao, la sardina ahumada con huevaa de pez volador y la bolita de Idiazábal con membrillo, a ritmo de Sinatra y Starship
El local está muy bien y el servicio es muy amable y correcto, la comida está rica, pero el tamaño de los pinchos no siempre se corresponde con el precio: el cachopo está rico, pero es diminuto y las patatas paja son de mentira; sin embargo, la sardina ahumada es MARAVILLOSA y la ración de ensalada con ventresca, bien, pero la cantidad (de ventresca) que ponen es ridícula, así que supongo que según lo que pidas, te sale mejor o peor. Tienen mucha variedad de vinos, que siempre se agradece y música en el local, aunque suena un poco alta. Vale la pena probar, porque tienen mucho de todo.
Llegamos tarde al restaurante y la cocina estaba cerrada. A pesar de eso, Aimar, un camarero muy simpático, nos atendió genial y nos sirvió algo de comer. Un sitio estupendo, sin duda repetiría.
En la calle Laurel la a competencia es feroz, pero aquí encuentras calidad y variedad de pinchos y tapas buenísimas. Servicio bastante correcto y amable. Buena selección de vinos.
Comida deliciosa y la atención por parte del personal bastante buena, además de una fantástica ubicación. Repetiría sin dudarlo.
Las tapas estabam buenas y el camarero nos trato genial (es de Zaragoza). Tienen bastantes referencias de vino pero el nivel de sus vinos no se corresponde al nivel de las copas en que los sirven. Pedimos una copa de Roda reserva 2016 y un cvne Imperoal reserva del 2017, a unos 6€ la copa, nos pusieron una copa inadecuada para poder disfrutar del vino. Una reflexión : quien pide esos vinos es porque los valora y no le importa pagar pir ellos, y sí hace falta pagar un poquito más cara la copa... se paga pero se disfruta más del vino. Un saludo.
Es una de las tabernas que más me gusta de la zona de la calle del laurel en Logroño. Tiene una cocina espectacular y las tapas unos sabores extraordinarios. La oreja con guindillas es un plato único en la zona y también aconsejo tomar las alcachofas con foie. Pero cualquier cosa que pidas tiene un sabor muy potente y muy bueno y la comida sienta muy bien. Un clásico para mí en Logroño.
Nada más llegar acuden a tu mesa y te entregan amablemente un papel en la que aparece toda la carta que disponen. Apuntas los que quieras, la cantidad de cada uno de ellos y solo queda esperar! Mientras tanto te sirven la bebida. Muy buen ambiente, música y decoración. Destaca la gran variedad de pinchos a elegir, la calidad de elaboración y la amabilidad por parte de los camareros. Gran detalle el de sacar los pinchos conforme te vas comiendo lo que pides para que no se enfríen. Volveré, eso seguro.
Muy buen sitio de tapeo cerca de calle Laureles! Probamos los torreznos de soria que estaban muy buenos, la bola de queso idiazabal con mermelada de tomate estaba increíble y cremosa, como la croqueta que tenía un sabor espectacular. También pedimos el montadito de secreto ibérico y el tartar de atún del cual no tengo fotos pero estaban increíbles los dos. Recomendado :)
Es una taberna que está muy cerca de la famosa calle Laurel. Tiene una terraza, aunque nosotros en esta ocasión nos pusimos dentro en una de sus mesas altas. La atención fue un poco lenta al principio, pero es que realmente estaba lleno, después ya fue mas rápida. Nos gustó toda la comida, probamos muchos pinchos/tapas. Lo que más nos gustó fue el chuletón, el cachopo, la oreja frita picante y las alcachofas, muy buenas. Todo para repetir, volveremos.
Bonita y amplia taberna tipica de Logroño. Al ver el mostrador desde la calle ya te vienen ganas de provarlo todo. Al final cortito y torpedos con salsa agridulce. Nos dieron muy buen trato y el sitio es acogedor. Buena prolongacion de la calle Laurel. Seguro que en el proximo viaje por la zona volveré a provar las novedades. Logroño ya no es solo calle san Juan y Laurel, tambien es calle San Agustin. Volvimos y siguen igual de bien. El tataki de atun brutal
En general bien, pero ha habido que esperar para calentar 3 pinchos en el microondas estando prácticamente vacío...baños limpios y con papel. Algún arreglito pendiente de hacer
Buen sitio para tomar algo y disfrutar de un buen vino. Establecimiento que tiene una terraza aledaña con mesas altas donde poder disfrutar de unos buenos ‘caldos’. Los torreznos estaba un poco secos. El resto de pinchos estaban bien, como las croqueta. Los precios siguen los de la zona, variedad de vinos.
Local con una excelente terraza. La atención del camarero ha sido cercana, amable y profesional (un 10). Precios caros pero similares a otros bares de la zona: cenar 2 adultos y un niño nos ha salido por 30€. Tapas escasas pero de calidad. Falta personal en hora punta. Dentro del local no se respetan distancias.
Buena taberna de pinchos muy cerca de la calle Laurel. Variedad y originalidad de los pinchos, como el mini cachopo. Variedad de vinos blancos y tintos por copas. Tiene alguna mesa exterior, y mesas en el interior donde poder sentarte. Buen sitio para ir a probar pinchos.
Bonita y amplia taberna tipica de Logroño. Al ver el mostrador desde la calle ya te vienen ganas de provarlo todo. Al final cortito y torpedos con salsa agridulce. Nos dieron muy buen trato y el sitio es acogedor. Buena prolongacion de la calle Laurel. Seguro que en el proximo viaje por la zona volveré a provar las novedades. Logroño ya no es solo calle san Juan y Laurel, tambien es calle San Agustin. Volvimos y siguen igual de bien. El tataki de atun brutal
En general bien, pero ha habido que esperar para calentar 3 pinchos en el microondas estando prácticamente vacío...baños limpios y con papel. Algún arreglito pendiente de hacer
Buen sitio para tomar algo y disfrutar de un buen vino. Establecimiento que tiene una terraza aledaña con mesas altas donde poder disfrutar de unos buenos ‘caldos’. Los torreznos estaba un poco secos. El resto de pinchos estaban bien, como las croqueta. Los precios siguen los de la zona, variedad de vinos.
Local con una excelente terraza. La atención del camarero ha sido cercana, amable y profesional (un 10). Precios caros pero similares a otros bares de la zona: cenar 2 adultos y un niño nos ha salido por 30€. Tapas escasas pero de calidad. Falta personal en hora punta. Dentro del local no se respetan distancias.
Es una taberna que está muy cerca de la famosa calle Laurel. Tiene una terraza, aunque nosotros en esta ocasión nos pusimos dentro en una de sus mesas altas. La atención fue un poco lenta al principio, pero es que realmente estaba lleno, después ya fue mas rápida. Nos gustó toda la comida, probamos muchos pinchos/tapas. Lo que más nos gustó fue el chuletón, el cachopo, la oreja frita picante y las alcachofas, muy buenas. Todo para repetir, volveremos.
El local limpio y agradable. Todas las tapas con muy buena pinta y loz torreznos que pedimos estaban estupendos; en cuanto al vino, si pides un vino joven de la casa no entiendo por qué te ponen un reserva, supongo que para darte el palo en la cuenta. Ya lo de tener que pedir con el papel... no me termina de convencer.
Como cosa buena la atención y el ambiente era genial, los langostinos rebozados de lo mejor y la morcilla de burgos tambien. Lo demás dejaba mucho que desear, la mini hamburguesa fatal, creemos que estaba mala, porque sabía agria, pero no pasa nada porque ese fallo lo puede tener cualquiera . Aún así volveré a por los langostinos
La comida es buena pero demasiado cara, en mi opinión, para la cantidad que ofrecen. un pincho de cachopo por 4.5€ es caro, si aunque la carne sea buena te ponen unas patatas de bolsa y el pan es del día anterior. por lo demás, el trato por parte de los camareros es muy bueno.
Como arranque en el tapeo de Calle Laurel... Ni bien ni mal, aunque esperaba algo más de sus tapas. Pedimos una ración de verduras en tempura que quizás fue lo más aceptable, ya que también pedimos un tataki de atún (que estaba demasiado hecho y demasiado color clarito para lo que yo considero un buen atún) y saladísimo. También pedimos una tapa de oreja rebojaza picante, con buen sabor pero más aceitosa que ni sé. En fin, para la gran variedad que hay aquí no repetiría.
Comimos tres personas y en general la experiencia correcta ni bien ni mal mal. Pedimos una flauta de jamón ibérico con tomate y el jamón brillaba un poco por su ausencia como se muestra en las fotos. Además el servicio estaba un poco perdido en la terraza, en varias ocasiones llevaban platos a otras mesas que no eran. Tenían un poco de mala organización. Vino Crianza 3,60 € un poco caro.
Buen sitio , la comida está bien y la atención buena , aunque debería llevar los cartelitos para que no haya líos a la hora de servir. La tapa de cachopo casi 5€ me parece excesivo y más por el trozo que te ponen ( del tamaño de una anchoa) , por 10€ más en otro lado te ponen un cachopo entero.
Sobretodo destaco el servicio, fué muy lento y no había mucha gente. El cachopo estaba muy bueno pero las alcachofas tenian poco jamon y poco foie (más que nada, lo que tenian era cebolla deshidratada) En nuestro caso, no volveríamos
Como arranque en el tapeo de Calle Laurel... Ni bien ni mal, aunque esperaba algo más de sus tapas. Pedimos una ración de verduras en tempura que quizás fue lo más aceptable, ya que también pedimos un tataki de atún (que estaba demasiado hecho y demasiado color clarito para lo que yo considero un buen atún) y saladísimo. También pedimos una tapa de oreja rebojaza picante, con buen sabor pero más aceitosa que ni sé. En fin, para la gran variedad que hay aquí no repetiría.
Comimos tres personas y en general la experiencia correcta ni bien ni mal mal. Pedimos una flauta de jamón ibérico con tomate y el jamón brillaba un poco por su ausencia como se muestra en las fotos. Además el servicio estaba un poco perdido en la terraza, en varias ocasiones llevaban platos a otras mesas que no eran. Tenían un poco de mala organización. Vino Crianza 3,60 € un poco caro.
Buen sitio , la comida está bien y la atención buena , aunque debería llevar los cartelitos para que no haya líos a la hora de servir. La tapa de cachopo casi 5€ me parece excesivo y más por el trozo que te ponen ( del tamaño de una anchoa) , por 10€ más en otro lado te ponen un cachopo entero.
Sobretodo destaco el servicio, fué muy lento y no había mucha gente. El cachopo estaba muy bueno pero las alcachofas tenian poco jamon y poco foie (más que nada, lo que tenian era cebolla deshidratada) En nuestro caso, no volveríamos
Mala relación calidad precio. Pedimos: chuletillas de cordero (5’20€) que además de tener poquísima carne estaba reseca; ensalada de tomate con ventresca (13’50€), la cortísima cantidad de atún era inversamente proporcional a la de sal y vinagre; y langostinos fritos (2’90€), lo único aceptable. Nosotros no volveremos pero me da pena la triste imagen de la gastronomía española que se llevarán los turistas al entrar aquí. Es necesario cuidar una de las señas de identidad de nuestra cultura y no mirar solo por el beneficio empresarial.
Ojo porque te ponen bocadillos con la bebida, te dicen que es un detalle de la casa y luego te lo cobran con muy malos modos. En plan trampa, vamos. Horrible detalle.
Mal servicio por parte de la camarera, nos dijo que por qué nos sentamos en una mesa que no estaba recogida, cuándo fueron limpiando otras mesas y no la nuestra.
No te sirven ni "mostito", ni "corto", ni "kalimotxito". Tiene que ser todo grande y claro, por el mosto te cobran 3€. No me parece bien teniendo en cuenta que la Laurel es una zona de bares para hacer la ruta, y tomar algo en distintos bares, de ahí que se pidan "kalimotxitos", porque comes y bebes algo corto en un bar para luego, ir a otro. Una pena, el sitio me gustaba, pero tendré que cambiar de bar por este motivo.
Lo nunca visto... Yo desde niña he ido a Logroño y ahora algún fin de semana me escapo x k me gusta el ambiente (aunque los hoteles se han disparado), así que como bien digo me escapo cuando puedo.... Así que conozco la zona, soy del norte, y lo que no me puedo explicar que a un camarero le digas que lo que has pedido está incomible casi te de la razón 😮😮😮 se lo lleve y no te de más explicaciones 😰 viva la profesionalidad, pagas pero no comes ... Cómo es esto??? Cómo para volver... Parece que te hacen un favor 😡😡😡😡
5.50€ un "pintxo" de cachopo consistente en dos mordiscos de cachopo. Una pasada comparado con la mayor parte de los bares del entorno
Mi experiencia ha sido tal mala que he entrado y no había más que una persona y no han sigo capaces de atenderme. Después de pedir he tenido que esperar 30 minutos
Sitio agradable pero muy caro en la zona del Laurel. Primer pincho en Logroño, cachopo de cecina con queso, tamaño croqueta y grosor al de un san Jacobo, por 4,90 euros. En cambio 4 euros en la taberna del laurel media de bravas, pan y un rioja. Para pensárselo.
Pedimos hamburguesa de guayú Kobe y no solo no es kobe, si no que es carne picada reseca normal y corriente. Otra tapa que pedimos también dejaba bastante que desear de lo que inicialmente debería ser a lo que realmente era… precio normal para la laurel tirando a caro.
La Taberna de Correos. Para no volver. El camarero poco amable. Pides rabas y lo que te dan son rabas de regadío. Todos los que vamos por distintos lugares de España sabemos que si pido rabas me estoy refiriendo a rabas de Santander o de donde sean. ¿Pero de regadío? Y para acabar la mala experiencia, además del ruido que da una mesa del local en la que intuyo está el dueño o alguien cercano. Ponen a todo volumen La potra salvaje, que no digo que no me guste la música. Al contrario seguramente más que a muchos de los que estaban en esa mesa. Pero vamos si lo que buscaban era molestar a los clientes. Les felicito. Lo han conseguido. Estos no llegan a ver España o pobrecitos de los que estén a su lado. Íbamos de paso y hasta ese momento todo lo que ofrecía la calle Laurel muy bien. Una pena que por unos nos vayamos con tan mal recuerdo.
En pocas palabras: bola de carne picante. Bola, sí. Picante, sí. Carne, dónde? Defraudado. No repetiremos. El chico que me atendió encantador y solícito.
Muy mal, decepcionó. 10 personas en en lugar, 3 camareros + cocina y estaban sobrepasados. Falta de comunicación entre ellos.
El camarero con mohicana y pendientes es un borde y un desagradable . Un trato penoso . Por no hablar de la comida . Menuda publicidad engañosa hay en su expositor de fuera , lo venden como si fuera una ración generosa pero la sorpresa te la llevas cuando te lo sacan , una ración que un niño de 5 años se queda con hambre . No volveré
Nos estaba gustando el sitio. La comida bien y el ambiente estaba bien. Pero cuando fuimos a pagar nos cobraron 31 euros por una botella de tobelos. Al indicar que nos parecía excesivo, nos dijeron que en verdad eran 21 euros y nos devolvieron 10. No quiero mal pensar que nos han intentado timar al vernos gente mayor, pero las cuentas se generan por ordenador por lo que, o tienen 2 opciones de precio para el mismo vino ( según te la puedan colar o no) o nos han cobrado por equivocación un vino de la misma marca pero mejor calidad. Estaré encantado de retirar la reseña si ese es el caso.
La comida estupenda , la cerveza estupenda pero lo peor los camareros con sus comentarios en la barra,hay mucho bares en la zona, cualquiera
Mal servicio éramos solo nosotros 4 en el bar y no sé enteraban, la comida de mala calidad, el sitio más caro y el peor que hemos comido, no recomendable
El sitio tiene en la puerta la pegetina de la asociacion de celiacos y no tiene freidoras separadas para los alimentos que de normal no contienen gluten y lo cocinan todo junto. Solo hay 4 cosas que te dicen que son sin gluten. Ni las bravas.
Creíamos que veníamos del sitio más caro de España, pero estábamos equivocados. Las tapas son minúsculas a unos precios estratosféricos y el servicio lento y malo... pero qué os habéis creído? Encima acabábamos de llegar de una ciudad vecina donde la experiencia gastronómica fue increíble. Jamás de los jamases.
Esta esa tercera vez que voy, y creo que la última. He pedido la bola de queso idiazabal con membrillo, y YA NO es la misma bola. El empanado es en forma de croqueta, baja la calidad, cambian el producto y lo ponen la misma precio que la bola de carne. 3,10€. De verdad, una tomada de pelo. Honestamente, creo que no volveré más. El servicio bastante lento. Y los precios, excesivamente caros, para que baje tantísimo la calidad.
El servicio estuvo a la altura del día que vinimos, terrorífico. Según entramos los camareros y la cocinera a gritos. Pedimos dos tapas (cachopo y langostinos) y dos vinos. Tardaron en sacarnos la comida 30 minutos porque tiraron la comanda sin querer. Entre tanto, seguimos contemplando el show de los gritos e improperios entre ellos. La broma nos costó 14€ para una comida que estaba bien, sin más, pero que acabo con nuestra paciencia. Desde luego, no volveremos a este sitio a pesar de la buena pinta que tiene por fuera.
El sitio tiene en la puerta la pegetina de la asociacion de celiacos y no tiene freidoras separadas para los alimentos que de normal no contienen gluten y lo cocinan todo junto. Solo hay 4 cosas que te dicen que son sin gluten. Ni las bravas.
El servicio estuvo a la altura del día que vinimos, terrorífico. Según entramos los camareros y la cocinera a gritos. Pedimos dos tapas (cachopo y langostinos) y dos vinos. Tardaron en sacarnos la comida 30 minutos porque tiraron la comanda sin querer. Entre tanto, seguimos contemplando el show de los gritos e improperios entre ellos. La broma nos costó 14€ para una comida que estaba bien, sin más, pero que acabo con nuestra paciencia. Desde luego, no volveremos a este sitio a pesar de la buena pinta que tiene por fuera.
Esta esa tercera vez que voy, y creo que la última. He pedido la bola de queso idiazabal con membrillo, y YA NO es la misma bola. El empanado es en forma de croqueta, baja la calidad, cambian el producto y lo ponen la misma precio que la bola de carne. 3,10€. De verdad, una tomada de pelo. Honestamente, creo que no volveré más. El servicio bastante lento. Y los precios, excesivamente caros, para que baje tantísimo la calidad.
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Información de La Taberna de Correos
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C/ San Agustín, 8, bajo bis, 26001 Logroño, La Rioja, Spain
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C/ San Agustín, 8, bajo bis, 26001 Logroño, La Rioja, Spain
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