Pandemillo
Galician · Cangas
Sobre Pandemillo
En Pandemillo, ubicado en la encantadora Cangas, te invitamos a disfrutar de una experiencia culinaria memorable. Nos esforzamos por ofrecer un ambiente acogedor, donde la estética tradicional se fusiona con un servicio atento y cercano. Los clientes destacan la calidad de nuestros platos a la brasa...
En Pandemillo, ubicado en la encantadora Cangas, te invitamos a disfrutar de una experiencia culinaria memorable. Nos esforzamos por ofrecer un ambiente acogedor, donde la estética tradicional se fusiona con un servicio atento y cercano. Los clientes destacan la calidad de nuestros platos a la brasa, como las zamburiñas y el pulpo, así como la excelencia de la carne. Nuestra carta incluye opciones para todos los gustos, desde tapas creativas hasta postres deliciosos, acompañados de una selecta carta de vinos y cervezas. Ya sea para una comida, una cena, o simplemente para disfrutar de un café, Pandemillo te espera con los brazos abiertos. Ofrecemos opciones para llevar, entrega a domicilio y acceso para personas con movilidad reducida.
O que dizem os clientes de Pandemillo
Pandemillo destaca por su excelente comida a la brasa, especialmente el chuletón y las zamburiñas. Los clientes elogian la calidad del producto, el trato amable del personal (Julia y Gustavo) y las vistas a la ría desde la terraza. Algunos mencionan precios un poco elevados.
Pratos populares
Tip: Si vas, pide las zamburiñas a la brasa y el chuletón. Disfruta de las vistas desde la terraza, pero ten en cuenta que algunos platos pueden resultar un poco caros.
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Pandemillo está localizado em Cangas, rodeado de locais de interesse cultural e histórico. Aqui estão alguns dos pontos mais notáveis nas proximidades.
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- Q24023093 (A 813m)
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Perguntas frequentes sobre Pandemillo
Avaliações de Pandemillo Cangas
Quiero recomendar este sitio. Pedimos zamburiñas a la brasa, pulpo a la brasa, churrasco de cerdo, chorizo criollo, y de postre tarta de queso, todo riquísimo! Excelente atención, cada uno de los responsables, desde las camareras, personal de cocina, la encargada, muy amables y atentos. Servicio a la altura, comida bien ejecutada. Llegamos sin reserva, preguntamos si nos podían atender y nos dieron una mesa dentro del local. La parte más bonita es la terraza (a mí parecer), pero obviamente ya estaba reservado. Hay que entender que en verano todo se llena y hay que preguntar o reservar. He leído comentarios anteriores, replicando atención, reserva, precio. En nuestro caso, no nos podemos quejar, nos atendieron muy bien, suerte había espacio, y no podemos criticar los precios de los restaurantes, tabernas, chiringuitos etc, ya que cada dueño es libre de cobrar lo que considera su trabajo vale, estos sitios pagan materia prima, alquiler, luz, nóminas etc, si no te gusta, pues quédate en casa. Sigan adelante y les deseo lo mejor, seguro regresamos ☺️
Venimos de vacaciones desde Salamanca y por puro azar encontramos este MARAVILLOSO lugar y ¡ que suerte ! Hemos cenado dos noches. La primera de ellas, tras olvidar el bolso en un taxi, conocimos a Julia que, junto a Gustavo, dirigen el restaurante. Julia se encargó de contactar con la señora taxista y garantizar una velada perfecta, nos asesoró respecto al vino y gracias a eso descubrimos un Godello muy especial ( tanto que le pedimos que nos consiguiera botellas para llevarnos a casa y muy amablemente así lo hizo) Que decir de la comida. Absolutamente sublime tanto carne como pescado o marisco. Por supuesto nuestro reconocimiento al resto del equipo y en especial al camarero: atento, amable, cercano, discreto y jovial. Una atención que te hace conectar con el momento. Os recomendamos la lubina, el pulpo y en general cualquier cosa que pasen por su cocina de brasa natural. Gracias equipo, habéis marcado nuestras vacaciones en el aspecto gastronómico y también nos volvemos a casa sabiendo que la pasión, el mimo y la actitud marcan la diferencia. Os recomendamos venir por la comida de una calidad y preparación exquisitas , pero sobre todo os recomendamos venir con calma, a un sitio sin pretensiones en el que se nota que hay alma. Vais a pagar calidad, pero os aseguro que hay cosas que no se pagan. Volveremos María y Pablo.
Comida de buena calidad y muy rica, los productos a la brasa están buenos y los demás también. Sitio agradable. Y hay algo que es como un toste de arroz con algas, salmón ahumado, como un tipo de queso crema... Está buenísimo yo le doy un 10. Conclusión: Estoy encantada no, lo siguiente, y vamos que vuelvo es para repetir y de diez. Os voy a dejar fotos de lo que comí yo hoy.
No pongo más estrellas porque no se puede. Vaya descubrimiento. Muy simpática la camarera, nos sentimos como en casa. La comida estaba muy buena y el ambiente muy agradable. Parada obligatoria. 100% recomendable
Me ha gustado mucho la comida y la atención,las vistas son preciosas y el lugar muy entrañable,para repetir,pedimos para compartir croquetas de trompetas de la muerte y pulpo,zamburiñas,y cantarelos,y de segundo lubina y raya,todo muy rico y de postre cogimos filloas,tetilla con membrillo,crumble y yogur de piña.
Primera vez que visito Galicia y, aunque el tiempo no acompañó, descubrir este lugar fue el mejor remedio. La comida es simplemente deliciosa, me dejó sin palabras. Me alegra haber venido todos los días posibles durante mi estancia. Sin duda, volveré.
Venimos habitualmente a este restaurante y nunca decepciona. Probamos la tapa del concurso de tapas y nos sorprendió mucho. Era una mezcla de sabores muy interesante y elaborada. El cocinero es una máquina, se nota su pasión por la cocina detrás de cada plato que elabora. 100% recomendado. Además, el entorno es tranquilo, agradable y bonito
Muy buena comida y servicio. Fuimos dos personas, ese día había fuera de carta chuletón de kobe, pedimos eso, un entrante y unas zamburiñas. La carne estaba espectacular y el entrante, que no recuerdo el nombre, pero era de navajas y las zamburiñas, también estaban buenísimos. Todo genial la verdad
Ya me encantaba en su anterior lugar, ahora lo tengo cerca de casa, encantada! Comidas a la brasa riquísimas!!! El sitio nuevo tiene mucho encanto.
Vinimos fortuitamente sin conocer la zona ni lo que nos encontrariamos. Muy buena experiencia gastronómica. Definitivamente recomendable. Pasión y musicalidad en los sabores. Atención acogedora. Felicitaciones
Ya estuvimos hace un par de años y como comimos muy bien este ańo hemos vuelto y la experiencian fue también muy buena. Me encanta que sigan mateniendo la estética de siempre, de una taberna de toda la vida. El comedor es agradable, amplio y cuenta con una terraza con vistas. Recientemente, tras haberlo visitado, he sabido que es uno de los tres únicos restaurantes en Morrazo con un sol de Repsol.
Comimos zamburiñas, pimientos de Padrón y un chuletón a la brasa. Daniel y yo quedamos encantados. Julia y Guti son majísimos, el trato excelente y el producto de la mejor calidad. Comimos en la terraza con vistas a la ría. Un lugar de 10
Calidad a buen precio y personal muy amable Hemos tenido un trato genial Además nos recomendaron lugares geniales para visitar
Estuvimos en Julio y nos encantó todo, ellos són super amables. La comida muy rica, todo muy fresco y de proximidad, nos gustó mucho, però el pulpo a la brasa que nos sirvieron se superó, ha sido el mejor que he probado nunca. gràcias, un placer.
Conocí este lugar porque sus dueños venían a donde yo trabajaba y acabamos yendo un día y la verdad que me sorprendió muchísimo, la cocina de Guti es exquisita, solo pensar en como hace la comida con ese mimo... Y ese toque de ahumado... Se me hace la boca agua. Y Julia, la maravillosa Julia ... Siempr con una sonrisa y una amabilidad que a mí me abruma. Hemos ido en aniversarios, en cenas y comidas, San Valentín... Y siempre salimos especialmente contentos de este lugar
Simplemente espectacular! Tenía muchas ganas de ir a este sitio y por fin fui. Si iba con las expectativas altas, salí más satisfecha aún. Aparte de un local con gusto, con una decoración preciosa y muy cuidada, la comida es espectacular!! Productos frescos, una cocina auténtica y elaborada. Ademas del menú, también cuentan con sugerencias de la casa. Por un precio perfectamente asequible, compartimos varios entrantes, un plato ppal cada uno, un par de copas de un albariño sugerido por ellos y un postre casero q estaban riquísimos. Lo mejor, el servicio. Impecable! no podíamos ser mejor atendidos. Deseando volver!
Una cocina creativa pero tradicional, buena calidad y todo muy bien elaborado y rico, con variedad de platos. Atención excelente. Solo mejoraría el apartado de postres. Queda un poco apartado pero merece la pena la visita. Hay terracita.
Local estupendo para tomarte un vino y unas tapas. Dispone de una terraza estupenda. Los dueños son majisimos. Ambiente tranquilo y relajado
Una auténtica delicia comer allí. Productos de una magnífica calidad servidos por un personal que transmite una paz, alegría y amabilidad tan grande, que provoca que el viaje realizado supere tus expectativas. Gracias por ser como sois y el sitio tan bonito que tenéis montado.
Comida casera de calidad a precio razonable. Especialidad en parrilla. Comimos un calamar a la brasa delicioso. El local es sencillo y hogareño y está emplazado es un rincón tranquilo y con vistas al mar. Sitio para repetir.
Súper recomendable! Cenamos aquí dos noches seguidas ya que tanto la comida como el ambiente nos pareció de 10. Desde el momento en que hablas con Julia por teléfono, ya notas que es una persona profesional, dispuesta y amable. El producto es de calidad, cualquier plato que hagan aquí a la brasa le da un sabor muy especial. Muy recomendable el bonito, el pulpo y la carne, todo ello a la brasa. De entrante nos sorprendió el xurelo surfeiro por su mezcla de sabores y texturas. El ambiente también es muy agradable, con música tranquila y terraza para disfrutar del paisaje mientras atardece. El trato del resto del personal también fue estupendo, interesándose por nuestra opinión sobre la comida e informándonos del producto y su elaboración. Definitivamente un sitio al que volveremos. Gracias a todo el equipo por la atención y hacernos sentir tan a gusto!
Desde que entramos por la puerta,una atencion espectacular,nos explicaron en todo momento como hacian la comida y el resultado fue impresionante,una calidad de comida por encima del sobresaliente y una atencion agradable al maximo. Repetiremos seguro.
La comida buenísima y l@s camarer@s majísimos, todo bien, dudo que pueda mejorar
Fuimos por casualidad, tras ver reseñas y encontrarnos por la zona. Nos atendieron con una amabilidad extrema, a pesar de llegar a menos de media hora del cierre de cocina. Todo muy, muy rico. Comimos un pulpo delicioso, navajas plancha, un salmonete buenísimo y carne a la brasa. Muy recomendable
Un sitio en cangas, que se come muy bien calidad,precio y postres riquísimos el pulpo asado y la gallega espectacular
Fui sobre las 12, nos atendio Sergio, gran amabilidad, gran servicio y manejo ahora de poner cervezas, la verdad trabajador nato. Todo el dia limpiando, sudando como un campeón y dandolo todo por el negocio. Aunque a sergio se le ve que esta hasta las huevos de galiña.
Género muy bueno, la comida estaba buenísima, la carta no es muy amplia pero es perfecta. El servicio muy majo y atento.
Me encantó este lugar. Desde que llegamos, el ambiente se sentía súper acogedor y el personal fue muy amable. La comida estaba deliciosa, se notaba que usan ingredientes frescos y todo tenía muy buen sabor. Además, el servicio fue rápido y atento, sin sentirse apresurado. Definitivamente un sitio al que volveré y que recomendaré a mis amigos
Llegamos sin planificación previa y, al instante, nos sentimos como en casa. Desde el recibimiento hasta la despedida, todo fue impecable. La comida deliciosa, el trato cálido y el servicio, excepcional. La amabilidad y afabilidad del personal hicieron de nuestra experiencia algo memorable. Sin duda, un lugar donde se cuida cada detalle para que te sientas a gusto. ¡Altamente recomendable!
Fuimos a comer mi pareja y yo y fue todo un acierto. La comida está increíble, y la atención y el trato del personal inmejorable, nos recomendaron un itinerario completo de la zona. Repetiremos seguro, encima nos dijeron que aceptaban animales, top!!!
Sitio muy recomendable. Repetimos, fuimos dos veces a cenar y si volvemos por la zona, seguro que pararemos allí. Servicio cercano, lugar tranquilo y Gustavo es un crack en la brasa. Las chicas nos asesoraron en todo momento sobre cantidades y en producto a elegir. Además, estuvieron pendientes de nuestra opinión. Muy contentos de haber elegido este restaurante para cenar. ¡Esperamos volver a veros pronto!
Ya éramos clientes en la otra localización y nos encantaba su cocina, ahora además de tenerlos más cerca de casa tienen una magnifica terraza bajo una parra que hace que degustar una carne a la brasa sea un privilegio! Enhorabuena a todo el equipo del Pandemillo 👏
El servicio es super amable,te explican muy bien las posibilidades del menú y muy atentas a la hora de sevir.Tienen productos de temporada y gallegos y un tipo de cocina bastante original y creativa .El salmón que lo ahuman ellos está súper sabroso,me encantó.La lubina espectacular,imposible hacerla mejor,con la carne súper blanca,más fresca imposible,de la ría y en el punto perfecto.Me quedé con ganas de probar la carne de caza que tambien tienen,queda para el proximo dia.La terraza tiene unas vistas panorámicas de la ría de Cangas y Vigo dignas de disfrutar. Un gusto comer al sol en pleno diciembre.Sin duda un lugar con encanto especial.Muy recomendable!!!!
Nos acomodamos en una terraza con vistas espectaculares dispuestos a disfrutar de una comida estupenda, y no nos equivocamos (ya habíamos hecho lo propio en otra ocasión.) El protocolo Covid, seguido a rajatabla, algo que se agradece y da mucha tranquilidad. Una vez pedida la comanda, nos hacen más liviana la espera con unos canapés de queso con verduritas y módena, detalle que se agradece. Llegan las croquetas, y yo, que soy croquetera a tope, he de decir que si las de algas me supieron a gloria, estas de navajas y cantaleros me parecieron sublimes. En mi ránking de croquetas están Pan de Millo y La Casa del Dago, en La Manjoya (Oviedo) como las más de lo más. El churrasco, en su punto, y las patatas, caseras y sabrosas; buen punto del bacalao, las navajas, y como colofón, mis frixuelos, aquí filloas, con chocolate abundante y toque cítrico de helado de mandarina. Vino albariño de la casa, espectacular (no recuerdo el nombre.) Camareros atentos, y un dueño que tras el servicio va mesa por mesa preguntando a los comensales, conocidos o no, qué tal todo, detalle que es muy de agradecer. Sumando todo lo dicho el resultado es una recomendación a que visitéis Pan de Millo, un referente de la gastronomía canguesa a quien deseo la mejor de las suertes, porque se lo merece.
El trato muy bien, la calidad súper! Tienen parking, una terraza. El lugar muy acogedor ahora pedimos croquetas una ración, carne ración para tres ( parecía para 5) exagerado. El vino ( más dos cervezas a la entrada y botella de agua y tres dantas naranjas ) total 101€ aproximadamente. Dos adultos y dos niños .
Siempre bien cuando vamos a Pan de Millo. Si bien es cierto que tuvimos que esperar a que nos atendieran pero luego se disculparon y todo se compensó con la rica comida. La atención es buenísima y el sitio muy agradable. Tiene una terracita que es muy acogedora :). Volveremos sin duda :).
Muy buena experiencia cenando en Pandemillo. No puedo recomendar nada de la carta porque pedimos 2 especiales que tenían ese día (no sé si es algo habitual): croquetas caseras muy buenas y una lubina salvaje a la brasa que estaba espectacular. La tarta de queso también muy buena. Quizás sea un pelín más caro con respecto a otros sitios de la zona, pero nada fuera de lo normal. Está un poco alejado de Cangas, pero como punto positivo tiene un pequeño parking para uso exclusivo de sus clientes. Repetiremos seguro.
Taberna pequeña con mucho encanto, unas vistas a la ria preciosas y en un lugar un poco apartado de Cangas. Tiene una terraza para comer. El tomate y las luras frescas...de categoria. Carnes y pescados a la brasa con gran sabor. La lubina un espectaculo.También tiene otros platos diferentes a los tipicos de la zona y postres muy originales. Visita recomendable.
Restaurante taberna con cocina de temporada que emplea como ingrediente principal el pan en diferente origen, composición y textura, combinándolo con productos gallegos como la ternera, atún, pimientos, tomate, patata, cebolla, quesos, e innovando con ingredientes de mar y tierra como algas, navajas, acelgas en tempura, y especias. Cenamos estupendamente. Muy atentos y agradables.
Buenas navajas, la empanada de pulpo estaba incleible, la picaña estaba bien y el postre de helado de dulce de leche con fresas estaba regulero
Excelente cocina. Nos gustó mucho todo lo que pedimos, y destacó el revuelto de erizos y gambas, y desde luego el churrasco de vaca bien madurado. Un plato genial para los carnívoros recalcitrantes, como yo. Claramente para repetir. Cuidado con las chinchetas del Maps. Hay dos diferentes y la buena (nos lo dijo el dueño) es la que pone "Pandemillo" todo junto. La otra no la crearon ellos
Quiero recomendar este sitio. Pedimos zamburiñas a la brasa, pulpo a la brasa, churrasco de cerdo, chorizo criollo, y de postre tarta de queso, todo riquísimo! Excelente atención, cada uno de los responsables, desde las camareras, personal de cocina, la encargada, muy amables y atentos. Servicio a la altura, comida bien ejecutada. Llegamos sin reserva, preguntamos si nos podían atender y nos dieron una mesa dentro del local. La parte más bonita es la terraza (a mí parecer), pero obviamente ya estaba reservado. Hay que entender que en verano todo se llena y hay que preguntar o reservar. He leído comentarios anteriores, replicando atención, reserva, precio. En nuestro caso, no nos podemos quejar, nos atendieron muy bien, suerte había espacio, y no podemos criticar los precios de los restaurantes, tabernas, chiringuitos etc, ya que cada dueño es libre de cobrar lo que considera su trabajo vale, estos sitios pagan materia prima, alquiler, luz, nóminas etc, si no te gusta, pues quédate en casa. Sigan adelante y les deseo lo mejor, seguro regresamos ☺️
Venimos de vacaciones desde Salamanca y por puro azar encontramos este MARAVILLOSO lugar y ¡ que suerte ! Hemos cenado dos noches. La primera de ellas, tras olvidar el bolso en un taxi, conocimos a Julia que, junto a Gustavo, dirigen el restaurante. Julia se encargó de contactar con la señora taxista y garantizar una velada perfecta, nos asesoró respecto al vino y gracias a eso descubrimos un Godello muy especial ( tanto que le pedimos que nos consiguiera botellas para llevarnos a casa y muy amablemente así lo hizo) Que decir de la comida. Absolutamente sublime tanto carne como pescado o marisco. Por supuesto nuestro reconocimiento al resto del equipo y en especial al camarero: atento, amable, cercano, discreto y jovial. Una atención que te hace conectar con el momento. Os recomendamos la lubina, el pulpo y en general cualquier cosa que pasen por su cocina de brasa natural. Gracias equipo, habéis marcado nuestras vacaciones en el aspecto gastronómico y también nos volvemos a casa sabiendo que la pasión, el mimo y la actitud marcan la diferencia. Os recomendamos venir por la comida de una calidad y preparación exquisitas , pero sobre todo os recomendamos venir con calma, a un sitio sin pretensiones en el que se nota que hay alma. Vais a pagar calidad, pero os aseguro que hay cosas que no se pagan. Volveremos María y Pablo.
Comida de buena calidad y muy rica, los productos a la brasa están buenos y los demás también. Sitio agradable. Y hay algo que es como un toste de arroz con algas, salmón ahumado, como un tipo de queso crema... Está buenísimo yo le doy un 10. Conclusión: Estoy encantada no, lo siguiente, y vamos que vuelvo es para repetir y de diez. Os voy a dejar fotos de lo que comí yo hoy.
No pongo más estrellas porque no se puede. Vaya descubrimiento. Muy simpática la camarera, nos sentimos como en casa. La comida estaba muy buena y el ambiente muy agradable. Parada obligatoria. 100% recomendable
Primera vez que visito Galicia y, aunque el tiempo no acompañó, descubrir este lugar fue el mejor remedio. La comida es simplemente deliciosa, me dejó sin palabras. Me alegra haber venido todos los días posibles durante mi estancia. Sin duda, volveré.
Venimos habitualmente a este restaurante y nunca decepciona. Probamos la tapa del concurso de tapas y nos sorprendió mucho. Era una mezcla de sabores muy interesante y elaborada. El cocinero es una máquina, se nota su pasión por la cocina detrás de cada plato que elabora. 100% recomendado. Además, el entorno es tranquilo, agradable y bonito
Muy buena comida y servicio. Fuimos dos personas, ese día había fuera de carta chuletón de kobe, pedimos eso, un entrante y unas zamburiñas. La carne estaba espectacular y el entrante, que no recuerdo el nombre, pero era de navajas y las zamburiñas, también estaban buenísimos. Todo genial la verdad
Muy buen restaurante, excelente atención, además admiten perros en la trerraza. Comida diferente y muy rica
Vinimos fortuitamente sin conocer la zona ni lo que nos encontrariamos. Muy buena experiencia gastronómica. Definitivamente recomendable. Pasión y musicalidad en los sabores. Atención acogedora. Felicitaciones
He venido con mi pareja a cenar y la experiencia ha sido espectacular. La calidad del producto es increíble, todo estaba tan bueno que hemos disfrutado cada plato hasta el final. Se nota el mimo en cada elaboración. El trato del personal ha sido maravilloso: amables, atentos y cercanos. Un sitio en el que te sientes como en casa. Sin duda, recomendadísimo y un lugar al que volveremos.
Ya estuvimos hace un par de años y como comimos muy bien este ańo hemos vuelto y la experiencian fue también muy buena. Me encanta que sigan mateniendo la estética de siempre, de una taberna de toda la vida. El comedor es agradable, amplio y cuenta con una terraza con vistas. Recientemente, tras haberlo visitado, he sabido que es uno de los tres únicos restaurantes en Morrazo con un sol de Repsol.
Me ha gustado mucho la comida y la atención,las vistas son preciosas y el lugar muy entrañable,para repetir,pedimos para compartir croquetas de trompetas de la muerte y pulpo,zamburiñas,y cantarelos,y de segundo lubina y raya,todo muy rico y de postre cogimos filloas,tetilla con membrillo,crumble y yogur de piña.
Comimos zamburiñas, pimientos de Padrón y un chuletón a la brasa. Daniel y yo quedamos encantados. Julia y Guti son majísimos, el trato excelente y el producto de la mejor calidad. Comimos en la terraza con vistas a la ría. Un lugar de 10
He venido con mi pareja a cenar y la experiencia ha sido espectacular. La calidad del producto es increíble, todo estaba tan bueno que hemos disfrutado cada plato hasta el final. Se nota el mimo en cada elaboración. El trato del personal ha sido maravilloso: amables, atentos y cercanos. Un sitio en el que te sientes como en casa. Sin duda, recomendadísimo y un lugar al que volveremos.
“Sentimientos encontrados” sería mi titular Atención excelente por parte del staff, sobre todo por parte de la maître y del chef ejecutivo: preocupándose por cómo estaban los platos. Precios asequibles en cuanto a las bebidas. Respecto a la comida: SUBLIME la ventresca de atún. MUY BUENO tanto el chorizo criollo como el churrasco de porco duroc (costillas). Las croquetas también muy ricas Respecto al pulpo a la brasa, muy bien de punto pero pasado de sal. El bacalao a la brasa no lo probé pero le gustó a la comensal que lo pidió El churrasco de ternera le puntúo con un 4 de 10: muy duro de masticar y mucho hueso. Decepcionado con el lomo de bonito y la picaña de vaca: el primero muy seco Y el segundo pasadísimo de punto: se me había bola al masticar. A pesar de estos últimos detalles negativos, SÍ RECOMIENDO este restaurante por trato del personal y ejecución de los platos que SÍ que nos gustaron.
Comimos muy bien y el trato fue muy agradable. Es un sitio muy recomendable. Acogedor, limpio y con comida deliciosa. Es cierto que la gestión del pago fue un poco lenta y tocó esperar a que cobraran a todas las mesas para que me pusieran el café que pedí por 3 veces. Pero sin duda es un sitio que recomendaría.
Lugar muy bien decorado y acogedor en invierno con su fogón de leña da un toque muy acogedor. Dan unos entrantes gratuitos mientras esperas la comida un buen detalle pero doy 4 estrellas porque me parece un pelin caro de mas ciertos platos que tiene y tambien por cobrar el hielo de la bebida nunca me apasado en la zona. Pero recomiendo ir a comer esta todo muy bueno. La dueña y los camareros son muy majos.
Restaurante con encanto situado en Coiro, parroquia de Cangas del Morrazo. El servicio muy atento ,te asesoran y tienen productos de calidad. La decoración es típica de taberna gallega con toques elegantes.Tiene terrazas con unas vistas espectaculares de la ría de Vigo. Una vez que se llega arriba, al cruce,girar a la izquierda. El Restaurante está situado justo enfrente de un crucero de piedra. Tiene en su haber un solete de Repsol. Recomiendo el xurelo surfeiro.
Fuimos a comer un grupo de 9 un sábado. Comimos menú del día, con 2 opciones en el primer plato y 2 en el 2. Tanto primero como segundo ricos y porciones generosas. Postres originales y ricos. Buen servicio y buena relación calidad/precio. Recomendable
Pasamos por allí y nos gustó muchísimo la terraza, que tiene unas vistas espectaculares. Decidimos comer de lo bien que se estaba, la comida estaba buenísima, el trato rápido y amable
Servicio amable y muy profesional. Con nuestra comanda hubo un despiste y tuvieron un gran detalle a la hora de pagar la cuenta. Resaltar que todo lo que pedimos estaba muy elaborado, con un toque de brasa muy original: tosta de millo, xurelo surfeiro, verduras en tempura, lubina, etc. Muy recomendable. Comimos en la terraza, con buenas vistas pero un poco carente de intimidad, dado que la zona que da a la carretera no está aislada adecuadamente. Los baños, muy pequeños, deberían ampliarse
Hola. Hoy Domingo estuve en Pandemillo y la verdad lo recomiendo. La comida de buena calidad y con un sabor exquisito. El personal muy atento y simpático. Yo recomiendo que pasen a visitarlo. Gracias Pandemillo por una estancia tan agradable.
Almuerzo fantástico , en una taberna sencilla pero encantadora , con vistas al mar y rodeados de rural! El menú excelente , una lubina inolvidable , pulpo es su punto, bonito….postres… Para repeti! No puedo hablar de relación calidad/ precio por estar invitados por unos grandes amigos!! Recomendable!!
Buen restaurante, con buena parrilla de carne y pescado, precios razonables y muy buena atención en Cangas de Morrazo
Cenamos dos veces y todo estaba exquisito, hacen un esfuerzo por atenderte aunque no tengas reserva. Repetimos porque nos gusto. La comida es de calidad, casera y muy rica. El trato es muy cercano y la situacion muy buena, tienes donde aparcar y vistas la ria. Para todos los bolsillos
“Sentimientos encontrados” sería mi titular Atención excelente por parte del staff, sobre todo por parte de la maître y del chef ejecutivo: preocupándose por cómo estaban los platos. Precios asequibles en cuanto a las bebidas. Respecto a la comida: SUBLIME la ventresca de atún. MUY BUENO tanto el chorizo criollo como el churrasco de porco duroc (costillas). Las croquetas también muy ricas Respecto al pulpo a la brasa, muy bien de punto pero pasado de sal. El bacalao a la brasa no lo probé pero le gustó a la comensal que lo pidió El churrasco de ternera le puntúo con un 4 de 10: muy duro de masticar y mucho hueso. Decepcionado con el lomo de bonito y la picaña de vaca: el primero muy seco Y el segundo pasadísimo de punto: se me había bola al masticar. A pesar de estos últimos detalles negativos, SÍ RECOMIENDO este restaurante por trato del personal y ejecución de los platos que SÍ que nos gustaron.
Comimos muy bien y el trato fue muy agradable. Es un sitio muy recomendable. Acogedor, limpio y con comida deliciosa. Es cierto que la gestión del pago fue un poco lenta y tocó esperar a que cobraran a todas las mesas para que me pusieran el café que pedí por 3 veces. Pero sin duda es un sitio que recomendaría.
Lugar muy bien decorado y acogedor en invierno con su fogón de leña da un toque muy acogedor. Dan unos entrantes gratuitos mientras esperas la comida un buen detalle pero doy 4 estrellas porque me parece un pelin caro de mas ciertos platos que tiene y tambien por cobrar el hielo de la bebida nunca me apasado en la zona. Pero recomiendo ir a comer esta todo muy bueno. La dueña y los camareros son muy majos.
Restaurante con encanto situado en Coiro, parroquia de Cangas del Morrazo. El servicio muy atento ,te asesoran y tienen productos de calidad. La decoración es típica de taberna gallega con toques elegantes.Tiene terrazas con unas vistas espectaculares de la ría de Vigo. Una vez que se llega arriba, al cruce,girar a la izquierda. El Restaurante está situado justo enfrente de un crucero de piedra. Tiene en su haber un solete de Repsol. Recomiendo el xurelo surfeiro.
La comida, en general correcta, con una excepción: el pescado, que se deshacía. No creo que haya sido un error de la cocina, sino más bien de la pieza de pescado, que no era de la mejor calidad. Cosas que pasan. Por lo demás, unas coroquetas ricas, que parecen caseras de verdad, una tempura muy rica, y una especie de coca interesante. El sitio es muy bonito y el servicio ha sido bastante agradable.
La comida esta excelente, de eso no hay duda, pero la lentitud del servicio es exagerada… la dueña nos dijo que sabia que habia sido super lento todo pero no nos invito ni a un chupito por las molestias. El chuletón un 10/10 pero fue carísimo y nadie nos aviso del precio al pedirlo (estaba fuera de carta). El lugar físico es super agradable… asique una de cal y una de arena…
Comida muy rica pero servicio muy lento. Solo cuentan con una camarera y esto hace bajar mucho la puntuación de este bonito restaurante. Estuvimos esperando más de 30 minutos de los primeros a los segundos. Tardanza también en el servicio de bebidas.
El chuletón de vaca estaba espectacular, pero nos costó 72€. Para estar en un lugar sin aire acondicionado y con ventilación insuficiente, me parece un atraco. He de decir que el tomate que tomamos como entrante estaba espectacular, al igual que la atención, que fue muy buena.
La comida, en general correcta, con una excepción: el pescado, que se deshacía. No creo que haya sido un error de la cocina, sino más bien de la pieza de pescado, que no era de la mejor calidad. Cosas que pasan. Por lo demás, unas coroquetas ricas, que parecen caseras de verdad, una tempura muy rica, y una especie de coca interesante. El sitio es muy bonito y el servicio ha sido bastante agradable.
No recomiendo este lugar a no ser que no tengas más opciones. La comida es simplemente correcta , el servicio es super lento, las raciones son pequeñas y nos pareció, para lo que ofrecen, caro. Lo único que se salvaba de la comida fue el tomate de ensalada de tomate con queso de cabra artesanal y albahaca. El queso de cabra escaso y el tomate aunque rico era transparente de lo fino que estaba cortado. Con dos tomates creo que hacen ensalada para medio restaurante… La torta de millo es del tamaño de un taco mexicano, un timo. Tienen el descaro de llamar crumble de manzana a un bowl con trozos de manzana caliente espolvoreado con una especie de galleta machacada… una porquería. Creo que tienen un pequeño parking y si está lleno el aparcamiento por allí es complicado, con calles inclinadas y estrechas. Llegar hasta este local tampoco es fácil y para lo que ofrecen es que sinceramente, no merece la pena.
El servicio fue exageradamente lento. Tardaron 40 minutos en traernos las bebidas (dos cervezas ) Y casi una hora y media en traernos el primer plato (una ensalada de tomate). Además, la camarera fue muy borde durante todo el servicio. Nos cobraron €13.50 (si, €13.50) por una ensalada de tomate que estaba fuera de carta para ocultar el insólito precio. Además, se ofrecía como "ensalada de tomate, queso y nuez" pero solo tenía literalmente una nuez y tres trozos de queso más pequeños que medio dadito. Nos sentimos timados. Nos pusieron una picanha de muy mala calidad. Estaba tan dura y chiclosa que no la pudimos acabar a pesar de que teníamos mucha hambre. Ya habíamos venido a este restaurante en otras ocasiones porque aunque siempre fueron lentos y muy caros, aún ponían algunos platos buenos y la terraza es agradable. Una pena que por el verano se baje de esta forma la calidad de la comida y el servicio y lleguen a cobrar €13,5 una ensalada de tomate... Los turistas eventualmente se vuelven a casa y el invierno es largo... -
Lo siento, no me gustó por varias cuestiones: - El servicio, a pesar de ser amable y agradable, se equivocó en varias ocasiones preguntando si eran para nosotros platos que no pedimos, estaban un poco perdidos, supongo por ser finde y con mucha gente. Pero lo peor fue un incidente bastante desagradable entre la gerente y clientes de otra mesa. Gritos y amenazas mutuas. No se pueden perder los papeles de esa forma ante otros comensales, resultó una situacion violenta para el resto. - El pan. Madre mia, estamos en Galicia. No se pueden servir minitrocitos de pan, cortados finos y desechos (algunos por ser pan de millo o centeno). Eran tan pequeñas que pedimos 6 veces pan! - La comida....De nuevo, estamos en Galicia, ¿como puede ser que el churrasco de ternera venga troceado? Y el churrasco de cerdo cortado costilla a costilla? No lo habia visto jamás. Tambien pedimos lomo de atun rojo a la brasa.....y lo sirven troceado en desmigajado y en taquitos?? Otra aberracion. Es una pena, porque el espacio y comer bajo esa parra es un lujo.
Buenos dias, quien hace uso de los insultos revela buena parte de si mismo, nos muestra su intolerancia recalcitrante, su frustración infantil, su falta de empatía y dudosa inteligencia . Dicho esto, os quiero contar mi desagradable experiencia en este restaurante. Desde el momento en el que entramos, la dueña fue desagradable, arrogante y prepotente, incluso así decidimos quedarnos, error nuestro. La comida poca, regular y cara en relación a la calidad, el trato horrible. Ni siquiera llegamos a los postres, acabamos por pedir la cuenta y salir. Para nuestra sorpresa el dueño nos siguió a la calle y nos preguntó qué había pasado, le dijimos que nada, que estaba todo bien, se empezó a poder borde insistiendo, acabé por decirle que la camarera (su pareja y sócia, dijo él) habia sido maleducada y antipática desde el princípio. Se fue y volvieron los dos, ella me insultó llamándome paleta. Supongo que con esta forma de comunicación violenta pretendía tener estatus y poder sobre nosotros. Triste,muy triste. Saludos
Después de esperar más de lo normal les preguntamos y nos responden con chulería y mala educación el cogote de merluza era atún y seco y quemado la picaña para tres solo había un trozo que se pudiera comer lo demás duro e inmasticable y lo peor fue que nos contestó con chulería el único sitio de cangas donde hemos comido fatal
Falta de profesionalidad y educación por parte de María ,la dueña del local , es una pena que un lugar que podría ser maravilloso como era antiguamente cuando pertenecía a otros dueños, se convierta en un local donde no se trata bien al cliente.
La comida no está mal, tampoco es nada del otro mundo. El problema fue la tardanza en traer la comida. 3 horas comiendo. Lentísimos. Y la camarera, e imagino que dueña, una borde impresionante.
Fuimos a cenar, nos pareció muy caro, fui varias veces y noté q bajaron la calidad y los platos los encontré muy escasos y con muy poca intención de conservar a la clientela. Tuvieron un detalle muy feo, nunca nos pasó en otros restaurantes a la hora de aumentar una ración en dos und cuando la ración es de 8 UNDS, no creo q les suponga una gran pérdida, se lo pensábamos pagar. Lo siento mucho pero no vuelvo.
Aun no doy crédito a las palabras de la propietaria al pedirle una carta. "Uy no no, es que tienes que esperar","Hay muchas mesas antes". Cómo puedes contestar con esas palabras a un cliente? Voy a ahorrarme describir su expresión. Algo que jamás me había pasado en un restaurante. Asi que lo demas no lo puedo valorar; tras esa contratación, nos levantamos y nos fuimos
En resumen: caro, lento y mala atención. Entramos a cenar a las 9.30 con reserva previa, éramos dos personas, pedimos sólo primeros porque nos tenían buena pinta, eran literalmente tres pinchos. Pedimos postre y salimos a las 23.00h y sólo había 6 mesas con gente. Y a la hora de pagar la camarera hizo un comentario, " que rápidos somos, a eso se le llama eficacia"
El cocinero duelo un pretencioso que nos dijo que el pescado estaba en su punto y para nosotros estaba crudo,nos lo repitió 3 veces y cada vez en tono más alto,llegando a oírlo las mesas que estaban al lado,lo suyo sería llevar el pescado y hacerlo un poco más,pero parecía que era el único que sabía como comer el pescado,dejando ver su lado pretencioso y nada humilde.
El servicio penoso, de vergüenza, tardan una eternidad, casi una hora para un churrasco de ternera, y el local estaba a un 25% de su ocupación. Lo siento no volveré.
Nos colaron xoubas por sardinas, nos intentaron colar en la cuenta cosas que no habíamos pedido y lo peor fue la chulería y la prepotencia de la encargada que con todos sus ovarios nos soltó "Pandemillo no es para quien quiere sino para quien puede". No volveremos, tiene de taberna mariñeira lo q yo tngo d tonto
Estuve de vacaciones en Cangas 1 semana, y fue el peor sitio donde he comido. Ojalá no haber ido. Muy caro, comida mala y la atención de la encargada pésima. No sabía inglés. No lo recomiendo
Pequeño disclaimer: Fuimos sin reserva a las 14:00 Dicho esto, la dueña nos dijo que nos podía atender sin problemas. Después de sentarnos, nos comenta que no podemos pedir nada que sea carne, pescado o marisco. Es decir, los únicos platos que podemos pedir son huevos rotos, croquetas y ensalada. Una vez pedidos, un tiempo exagerado hasta que traen los platos. Finalmente, a la hora del pago se nos cobra 3 platos que no habíamos pedidos, cosa que le había pasado a cada comensal cuando iba a pagar. Mala experiencia, trato condescendiente de la dueña y un local de comidas totalmente amateur. Está muy verde la dueña
Un sitio para no volver. Conocíamos el local de antiguos dueños y decidimos volver por sus buenas reseñas. Debo decir que la comida no está mal aunque el precio es algo elevado para el sitio que es. El servicio claramente poco profesional, pero hubiera sido un detalle a obviar si no fuera porque la que entendemos es propietaria o responsable es una auténtica soberbia. Nos cobró un chupito a precio de copa, lo cual tras la reclamacion descontó, y al comentarle que habíamos pedido 2 churrasco y que solamente tenían 1,5 por el que nos cobraron un suplemento sin informarnos, la única explicación es que eso era así y que si no nos parecía bien ya sabíamos donde no volver. Descuida que nos ha quedado claro, y con esa soberbia habrá más gente que lo tenga claro, una pena.
Solíamos parar en este restaurante cada año porque nos gustaba mucho, pero lamentablemente ha cambiado para mal. Al parecer ahora tiene nuevos dueños y priorizan a quienes tienen reserva, algo que es comprensible, pero que deberían informar con claridad. Nos sentamos,(no había ni 5 mesas ocupadas) y estuvimos esperando entre 30 y 40 minutos sin que nadie viniera a tomarnos nota o siquiera ofrecernos una bebida. Lo más incómodo fue presenciar el trato desagradable de la encargada hacia la mesa de al lado y, peor aún, hacia una de las camareras. Su actitud fue prepotente y poco profesional, lo cual generó un ambiente incómodo. La comida estaba rica pero un poco pasada de sal. Los platos bastante escasos en general. Después de años parando aquí, esta ha sido una gran decepción. No volveremos.
Mi experiencia en este restaurante ha sido muy negativa debido al trato recibido por la señora Julia, actual encargada. Habíamos solicitado que las sardinas se sirvieran en primer lugar, pero insistió en traer la carne alegando que no lo habíamos especificado, cuando sí lo hicimos. Lo más grave ocurrió después: con el comedor lleno, se presentó en nuestra mesa y comenzó a gritarnos, humillándonos públicamente. La situación se intensificó cuando, al decirle “perdona, cariño” en un tono cordial, reaccionó de manera desproporcionada acusándonos de insultarla e incluso amenazando con llamar a la Guardia Civil. Consideramos que este comportamiento fue maleducado, prepotente, grosero y soberbio. Tras trece años acudiendo a este local, lamentamos decir que no volveremos. Antiguamente era un lugar excelente, pero desde que ella está al frente, la calidad del trato ha decaído de forma evidente.
Fatallll por decir algo. No aconsejo a nadie pedir conejo horrible escaso y carísimo. Han tardado una eternidad para servirnos. Uñas pobres costillas asadas que es la especialidad de la casa se dice pronto pues lo peor de lo peor. NUNCA JAMÁS VOLVEREMOS Y NI ACONSEJAMOS A NADIE Y EN ESTE SITIO.
Prepotencia, mala educación y sin sentido. Si quieres aprender como hacer mal las cosas, es el sitio perfecto. Fuimos por los anteriores dueños, ya que llevábamos años haciéndolo, y fue la mayor decepción. La dueña totalmente incapaz de estar de cara al público por sus malas maneras y su manera de gestionar un restaurante bastante incomprensible, veo que hay varias reseñas que han vivido lo mismo y deja clara su malas educación. Espero que no tengáis la misma experiencia que nosotros.
Prepotencia, mala educación y sin sentido. Si quieres aprender como hacer mal las cosas, es el sitio perfecto. Fuimos por los anteriores dueños, ya que llevábamos años haciéndolo, y fue la mayor decepción. La dueña totalmente incapaz de estar de cara al público por sus malas maneras y su manera de gestionar un restaurante bastante incomprensible, veo que hay varias reseñas que han vivido lo mismo y deja clara su malas educación. Espero que no tengáis la misma experiencia que nosotros.
Pequeño disclaimer: Fuimos sin reserva a las 14:00 Dicho esto, la dueña nos dijo que nos podía atender sin problemas. Después de sentarnos, nos comenta que no podemos pedir nada que sea carne, pescado o marisco. Es decir, los únicos platos que podemos pedir son huevos rotos, croquetas y ensalada. Una vez pedidos, un tiempo exagerado hasta que traen los platos. Finalmente, a la hora del pago se nos cobra 3 platos que no habíamos pedidos, cosa que le había pasado a cada comensal cuando iba a pagar. Mala experiencia, trato condescendiente de la dueña y un local de comidas totalmente amateur. Está muy verde la dueña
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