A tarberna de Lencoíña
Regional · Combarro
Sobre A tarberna de Lencoíña
A tarberna de Lencoíña is a restaurant located in Combarro, Combarro. Rated 3.9 out of 5 by guests. Known for: Great beer selection, Great coffee, Great wine list, Rooftop seating. Popular for lunch, dinner, solo dining. The menu features coffee, food, food at bar, healthy options, late-night food....
A tarberna de Lencoíña is a restaurant located in Combarro, Combarro. Rated 3.9 out of 5 by guests. Known for: Great beer selection, Great coffee, Great wine list, Rooftop seating. Popular for lunch, dinner, solo dining. The menu features coffee, food, food at bar, healthy options, late-night food. Offers dine-in, outdoor seating. Casual, cozy, quiet, romantic, trendy atmosphere.
O que dizem os clientes de A tarberna de Lencoíña
A Taberna de Lencoíña destaca por sus vistas espectaculares a la ría y su ambiente acogedor, ideal para ocasiones especiales. Los clientes elogian la atención del personal, especialmente Jaime y Noa, y la calidad de la comida, aunque algunos mencionan precios elevados y problemas puntuales con el servicio.
Pratos populares
Ideal para
Tip: Es mejor reservar con antelación para asegurar una mesa con vistas a la ría, especialmente si se viaja en grupo. Cuidado con las recomendaciones fuera de carta, pueden ser más caras.
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Dados de Wikidata
Explore os arredores de A tarberna de Lencoíña
A tarberna de Lencoíña está localizado em Combarro, rodeado de locais de interesse cultural e histórico. Aqui estão alguns dos pontos mais notáveis nas proximidades.
Património Histórico
- Poblado de Combarro (A 46m) — bien de interés cultural bien de interés cultural
Edifícios Religiosos
- Q134611464 (A 66m)
- Q134611442 (A 325m)
Outros Locais de Interesse
- Q24023691 (A 70m)
- Padrón (A 300m) — playa española
Dados de Wikidata
Perguntas frequentes sobre A tarberna de Lencoíña
Avaliações de A tarberna de Lencoíña Combarro
Faltan estrellas para describir nuestra experiencia. Hemos llegado sin reserva y hemos tenido suerte de que había una mesa libre. Fuimos mi pareja, nuestra hija y nuestra perrita, obviamente dentro no podía ser pero hemos estado en una de las terrazas a cargo de una camarera estupenda y super atenta. La comida indescriptible, nosotros hemos pedido Vieiras y Arroz con carrilleras, de los mejores arroces que hemos comido. Lo recomendamos 100%. Volveremos sin duda. El precio ha incrementado por dos botellas de vino.
Me faltan estrellas para este sitio. A pesar de no tener reserva y de estar todo lleno, nos buscaron un "hueco" para 11 personas dentro de un hórreo frente al mar. ABSOLUTAMENTE TODO estaba espectacular. Platos muy grandes. Tuvieron un percance con un arroz (se les cayó) y como tardaron más de la cuenta en teaerlo tuvieron muchas atenciones. El personal todos de 10. Como decía antes , todo estaba muy bueno, pero lo más espectacular fué la brocheta de rape flambeada con ron. Los postres estaban todos MUY buenos. La cuenta para 11 personas (con dos botellas de vino, postres y cafés) 440€. Para lo que pedimos y lo bueno que estaba todo nos pareció barato.
Un bonito sitio para darte un capricho, con unas vistas espectaculares. Pedimos croquetas y carrillera con puré y estaba bueno pero un pelín frío. La atención de los camareros muy buena. Sitio limpio y por dentro muy curioso. (No me gusto que el jefe o encargado andaba dándole voces a sus empleados.)
Este lugar Cambarro es un excelente sitio para ver las casitas de antaño, bellos hórreos adornan el casco antiguo con vistas a la ría de Pontevedra. Paseando por el casco antiguo es fácil envolverte de los aromas salvajes de las rías tierra y mar se unen en un exquisito paisaje que nádie debería perderse. Siguiendo un corto camino antiguo nos lleva a nuestro destino, un antiguo lugar con nombre de sirena, donde se sazonaban las sardinas y arenques. La cálida acogida no tarda en llegar. Me ha encantado la profesionalidad del equipo desde el propietario Jaime y su encantadora esposa, un sumiller con elegancia y amplios conocimientos en el mundo de la enología. En el fondo subiendo por unas escaleras nos encontramos con una bodega amplia de hasta 4200 referencias de vino. En nuestro caso nos dejamos asesorar por el sumiller, nos recomendó un fabuloso albariño Frore de Carme, de sabor exquisito. Cada uno de los espacios para comer son rinconcitos de historia pura. Nos sentamos con vistas a la ría y a los hórreos. Degustamos unas empanadillas de maíz fabulosas. Seguimos con un tataki de atún, me ha encantado la salsita de vinagre con gotitas de miel simulando al famoso vinagre Mirin, este es receta de Jaime. Unas nécoras fresquisimas de buen tamaño presentadas en un plato simulando un arrecife de coral. Llego el pescado hecho al horno es parecido al rodaballo pero más plano muy sabroso acompañado con unas patatitas. Pasamos al postre muy típico de la zona acompañado con el fabuloso Oremus muy recomendado. Pasamos a los cafés disgustando los mejores orujos de la zona. Gracias equipo por acogernos en vuestra casa sín duda volveremos. La segunda visita.. a este maravilloso lugar me ha dejado.. Sin palabras.. Cuando la amabilidad, la exquisitez de cada plato es un viaje de sabor y de increíble gastronomía. El lugar es sin duda un encanto con vistas a la preciosa ría gallega. Gracias mil Jaime y a todo el equipo que hacéis posible vivir experiencias sín igual.
Es un lugar muy exclusivo. Es mejor reservar para asegurar que vas a disfrutar de una excelente velada con vista a la ría. La carta muy variada, como para que todos consigan su plato preferido. Por supuesto que lo mejor son los platillos del mar. Atención excelente. Un lugar mágico para regresar cada vez que quieras una experiencia inolvidable.
Comida espectacular con vistas privilegiadas. El servicio muy atento, camareros muy amables y muy buenas recomendaciones por parte del sumiller. Es la 2 vez que vamos, los arroces están increíbles. Volveremos
Una gran experiencia gastronómica, platos por encima de nuestras expectativas. Es un lugar a pie del mar, con un servicio excepcional, muy atento y cercano. Sin duda volveremos cuando pasemos por Galicia:)
Nos faltan estrellas para describir este sitio y sus trabajadores. Nos consiguieron mesa para 8 sin antelación, Noa nos recibió de mil amores y Pablo, el somelier, nos explicó la historia de cada uno de los vinos que probamos (nos dejó embobados!). La comida fue increíble y las vistas te atrapan. MUY recomendable, sin duda repetiríamos.
Muy buen producto a pie de ría. Estaba todo riquísimo. El jefe de sala muy amable explicando el trabajo de las mariscadoras. De los platos que probamos todo era para repetir. El lacón exquisito y las zamburiñas deliciosas. Sitio sin duda para volver
Siempre es un placer comer aquí, nos sentimos como en casa, la atención de Jaime y de todo el presonal es de 10.
Cuando podemos volvemos. El trato del personal es maravilloso y atento. Nos gusta mucho el sitio; la comida exquisita y abundante. Siempre tienes buenas recomendaciones Terraza amplia para disfrutar de unas vistas espectaculares. Lo recomiendo mucho.
¡Un despertar de los sentidos! Muchas gracias y felicidades a Jaime por regentar este restaurante tan maravilloso. Desde los entrantes al vino y postre, todo era exquisito y si además tienes la suerte de poder estar en una mesa con vistas privilegiadas al borde del agua, la experiencia se hace inolvidable.
Nosotros pedimos zamburiñas, navajas, vieiras y qrroz negro con sepia de la ria. Tomamos una botella de alvariño (terras gauda) y tomamos dos cafes solor. Eramos 3 pax. El trato muy bueno, las vistas y ubicacion sensacionales y la comida increible. Somos tres personas bastantes inconformistas normalmente. Nos cuesta quedar totalmente satisfechos y la verdad que no nos han dejado mucho fallo a criticar. Felicidades equipo de camareros y equipo de cocina. Sois muy buenos!
El trato muy bueno. Los camareros súper atentos y la comida de 10. Pedimos un plato que ya no estaba en carta y el cocinero no tuvo problema en prepararlo (el pulpo con queso de tetilla). Y, para rematar, nos invitaron a un chupito de crema de licor de chocolate con trufa. Sin duda, un sitio al que volver.
Para repetir una y mil veces, hemos cenado increíblemente bien con un trato que hacía mucho tiempo que no encontraba en este sector. Un restaurante decorado con mucho gusto, una terraza preciosa y reitero el bien trato recibido, así da gusto. Tienen una bodega muy bonita. Gracias!
Un 10. Un trato excelente, exageradamente atentos y una calidad inolvidable, marisco de verdad bueno. El dueño es encantador, tienen una bodega exclusiva, sin duda merece la pena ir hasta Combarro solo por comer en este restaurante. Lo recomendamos 100%, marisco de calidad y fresco, un pescado excelente y un vino que nos dejamos asesorar superior. Enhorabuena.
Lugar espectacular bajo unos hórreos, la comida muy rica a un precio razonable, comimos unos pimientos de Padrón y unas zamburiñas riquísimas y el pulpo gratinado al queso de tetilla riquísimo y que llena mucho. Los postres caseros buenísimos con una presentación exquisita, y bebimos un albariño también buenísimo, acompañado de una copa de crema de orujo. Experiencia irrepetible y muy recomendable.
Increible nompuedo creer que tenga solo 3.8 estrellas, comí los percebes por primera vez y estaban deliciosos, pedimos también mejillones…super frescos estaban. Buenísimos, comimos de plato fuerte la paella de pulpo y calamar, jugosita y deliciosa, recomendada, los postres todos son deliciosos pero el que se lleva el premio es la feijoa…fue recomendación de camarero, no se equivoco!!!!….debo volver s probar cigalas, las vi llegar y tienen buen tamaño!!!
Combarro es un pueblo de gran belleza y este restaurante no desentona con su entorno. No lo conocía y unos amigos nos invitaron a comer. Lo primero que me fijé fue que la carta es minimalista, pero suficiente variendad en entrantes, carnes y pescados. Los productos eran frescos y de buena calidad. Aunque, en principio, los precios me asustaron un poco quedaron justificados por la abundancia de los platos. En resumen, muy recomendable y deseando repetir.
un lugar perfecto para comer/ cenar, con muy buenas vistas, comida muy rica que llega muy rápidamente, personal muy atento y agradable, nosotros pedimos una ración de croquetas, una de empanada( fue lo que menos me gustó, pero también estaba muy rico) un plato de carrileras que estaban tremendas, súper tiernas, y un solomillo con zamburiñas, aparte de los postres, pedimos tarta de chocolate y unas filloas rellenas de crema, bañadas en salsa de toffe repetiremos seguro, nosotros fuimos a cenar pero comer con esas vistas tiene q ser increíble también, un saludo!
De lo mejorcito de Combarro es esta taberna-restaurante con interior recién remodelado , hemos cenado con amigos en la terraza de los hórreos, aunque es difícil elegir porque cualquiera de sus terrazas son increíbles, y fué una inolvidable experiencia. Obviamente la ubicación es de 10, insuperable, pero a la experiencia se suma por supuesto su cocina y su profesionalidad que es EXCELENTE y lo escribo con mayúsculas a propósito. Los saquitos rellenos de percebe, los tacos de bonito de Burela exquisito y el mejor bacalao que comimos los 4 en mucho tiempo. Y por supuesto se me olvidaba el postre, filloas de crema con salsa caramelo tofee y queso tetilla con coulis de naranja... Tremendo no se puede decir otra cosa. Muchas gracias Jaime, Alex y todo el equipo por todo.........
Calidad del servicio y del producto inmejorable. Además, la localización y las vistas son espectaculares, que eso siempre ayuda. Desde el primer momento nos trataron de manera muy cercana y nos aconsejaron de forma muy amable. PD: El mejor arroz de pulpo que he probado en mi vida
Combarro (Pontevedra) Sobre todo el arroz con pulpo y calamares espectacular, el lugar con vistas a la ría Pontevedra y el servicio atento y agradable. Totalmente recomendable... Vaya se me olvidaba el postre, filloas de crema con salsa caramelo tofee y queso tetilla con coulis de naranja... Tremendo no se puede decir otra cosa.
Restaurante ubicado en la zona turística de Combarro, con una terraza cerrada y una decoración impecable. Ofrece impresionantes vistas al mar y una comida excelente, destacando el arroz de pulpo y calamares. El trato es amable, pero se recomienda reservar con antelación, especialmente en temporada alta. Muy recomendable 💯.
Un restaurante de primera clase. Atendido con elegancia y amabilidad y muy profesionales. Cenamos mi familia y yo en el porque era el menos concurrido a esas horas y no me arrepiento.. la comida de calidad de primera y aunque no es para todos los dias tampoco es que sea prohibitivamente caro.. asumible. Una grata sorpresa haber cenado alli dis dias seguidos.
Lugar de ensueño, nos ofrecieron una mesa súper bonita y acogedora. Las vistas son increíbles. Pedimos unos saquitos de cigalas y caviar de erizo y un arroz con bogavante, ambas cosas exquisitas. El postre también delicioso. El precio del arroz puede parecer elevado, pero merece la pena. El servicio de diez, el metre muy atento y agradable. Si volvemos a este maravilloso pueblito, repetiremos sin duda.
Agradable sitio en la preciosa aunque tristemente sobreexplotada villa marinera de Combarro. Los platos muy buenos, el precio bastante razonable para estar comiendo a la orilla del mar. Por fortuna estábamos casi solos y se estaba muy tranquilo. El servicio muy amable y atento. El arroz con pulpo y calamar estaba espectacular. La carta no es extensa, lo cual se agradece. Tocamos a 30 € por persona habiendo pedido entrantes, arroz, raya en caldereta, vino, agua, postres y café.
Sitio genial si quieres comer alguna cosa diferente,siempre pagando por ello,que alguno piensa que en esta vida todo es gratis De primero pedimos unas brochetas de sardinas que estaban buenísimas y unas navajas que aunque de tamaño eran más bien pequeñas,merecían la pena por el sabor y de segundo pedimos el lomo de vaca y la carne era exquisita.Ademas te lo podías hacer a tu gusto,cosa que es de agradecer ya que a nada uno le gusta de una manera y siempre lo comes recién hecho De postre las filloas parecían más unas torrijas que una creep,con su punto de crujiente que estaba buenísima Sin duda volvería
¡Un despertar de los sentidos! Muchas gracias y felicidades a Jaime por regentar este restaurante tan maravilloso. Desde los entrantes al vino y postre, todo era exquisito y si además tienes la suerte de poder estar en una mesa con vistas privilegiadas al borde del agua, la experiencia se hace inolvidable.
Lugar muy buen situado, pudimos comer 9 sin reserva previa aun cuando estaba todo completo y abarrotado de gente. Aconsejable reservar previamente sobre todo en temporada alta como en verano. El lugar nos encantó, restaurante por dentro muy bonito y la comida increíblemente buena.
Restaurante ubicado en el corazón de las Rías Baixas, un lugar único en el que disfrutarás de unas estupendas vistas. La atención fué muy rápida y atenta. En cuanto a la comida, el mejor pulpo que he comido hasta la fecha, además, su arroz de pulpo y calamar es toda una experiencia para el paladar estando en su punto y de-li-cio-so. Muy recomendable para quien busque comer como un rey con unas vistas difícilmente mejorables y un marisco muy muy fresco, eso sí, tened preparado el bolsillo ya que no es un restaurante económico aunque por la calidad del producto y la cantidad de las raciones el precio está más que justificado y merece la pena.
Cenamos increíblemente bien con unas vistas impresionantes. 10/10 la experiencia en Leucoiña, donde el servicio estuvo perfecto, gracias a un equipo amable, atento y eficaz. La comida, de 10 también. Comimos unas croquetas de cabracho espectaculares, unas zamburiñas riquísimas, y un Tartar de vaca madurada que es de los mejores que hemos probado. Muchísimas gracias a todos por la experiencia, fue inmejorable.
Si disfrutas de comer, si valoras los detalles, si no te convencen los restaurantes de gran nivel en los que te quedas con hambre.....Este será tu sitio favorito. El mejor restaurante (en mi opinion) de Galicia, las vistas, el personal, la carta de vinos etc, pero lo más importante sigue siendo la comida, una carta muy extensa, y todo todo vale la pena, el camino hasta el restaurante es digno de mención, encontrarás muchos restaurantes con encanto por el camino, pero vale la pena esperar hasta este. La carta es espectacular pero yo te recomiendo que te dejes en manos del responsable de las mesas, en unas pocas preguntas sabrá a la perfección que platos serán de los que disfrutes más.
Espectacular, con una situación increíble la ría de Pontevedra, hemos repetido al día siguiente una vez mas, con ello queda todo dicho. Alex es un profesional , nos mostró el restaurante por dentro, un museo, con una bodega y una mesa privada de quitar en hipo. Conocimos al dueño al final de la comida casi en el cierre, encantador y al día siguiente nos vino a saludar a la mesa. VOLVEREMOS.
Un lugar con unas vistas inmejorables. Comida en cantidad y calidad excelente. El arroz con pulpo y calamares siendo 4 personas y con 2 entrantes nos vino casi grande, como he dicho antes raciones bastante generosas. Recomiendo pedir varios entrantes pero el arroz para 2 siendo 4 o algo así, para probar mayor variedad y no quedar tan saciados. 10/10
Una auténtica pasada de local! El sitio es espectacular! Las vistas impresionantes, desconexión total, y el trato del personal excelente! Nos atendió alex, un crack, desde que lo conocemos volvemos a menudo. Los arroces son un flipe, el pescado brutal, y los postres exquisitos. No dudéis en ir! Lo mejor de Combarro! Os recomiendo reservar para disponer una mesa cerca del agua
Qué bien me tratan aquí siempre… La Taberna está ubicada en el Casco Histórico de Combarro, pegado al mar (y como se observa en las fotos) puedes disfrutar del solete con unas vistas espectaculares 😍🌊. Disponen de varias zonas exteriores ideales para el buen tiempo, así como de zona interior para los días más galleguiños 🤣. (Todas ellas muy riquiñamente ambientadas). La atención es siempre una combinación de clase, cariño familiar y profesionalidad. Y su gastronomía… qué decir! Años que llevo degustando su cocina y nunca me han defraudado… mejoran como el buen vino!!😉 No os puedo recomendar un plato en concreto porque todo me gusta! Pero os dejo algunas fotos… vinitos… Yo no entiendo pero soy muy de GODELLO siempre🙃 Sin duda, mi rinconcito de confianza!
Vinimos a comer con mi madre y nos encantó! La atención y la comida excelente, pedimos la paella de pulpo y calamares que estaba buenísima y bastante grande para 2 personas. El lugar es una pasada, con la terraza que da al mar, hasta nos vinieron a saludar unos delfines mientras comíamos!!! Recomiendo 100%!
Hemos ido por primera vez mi pareja y yo y salimos encantados con el trato del personal sobre todo de Álex, todo un profesional Nos recomendó atún en taquitos, y estaban deliciosos también pedimos pulpo gratinado con queso de tetilla y zamburiñas todo enplatado cuidadosamente y sobre todo muy rico 😋 volveremos seguro a seguir probando sus platos. Recomiendo al 100% hoy las vista y la compañía eran inmejorables No te quedes sin conocer éste maravilloso restaurante en el centro de combarro. 🔝👌🔝
Es un restaurante de ensueño. La ubicación es idílica. Comer con el mar a tus pies, al lado o debajo de un hórreo o en su terraza frente al mar es impresionante. Producto de altísima calidad. Una bodega alucinante. Las mejores zamburiñas que he comido en mi vida y vaya arroz de pulpo con calamares!!!! Todo delicioso. Pero lo mejor, el servicio. Muy atentos explicando cada plato y muy simpáticos. Ideal para venir en pareja, familia o amigos. Tienen Espacios reservades para ocasiones y eventos privados.
Un lugar precioso al lado de la ría, nos atendieron muy rápido, el que parecía el dueño o jefe de sala fue muy simpático, y Jesús, el camarero que atendió nuestra mesa, muy amable y atento. La comida llegó rápido y estaba bastante buena. Un lugar para volver, mimetizado con la magia de los hórreos de Combarro
Muy buen producto a pie de ría. Estaba todo riquísimo. El jefe de sala muy amable explicando el trabajo de las mariscadoras. De los platos que probamos todo era para repetir. El lacón exquisito y las zamburiñas deliciosas. Sitio sin duda para volver
Cuando podemos volvemos. El trato del personal es maravilloso y atento. Nos gusta mucho el sitio; la comida exquisita y abundante. Siempre tienes buenas recomendaciones Terraza amplia para disfrutar de unas vistas espectaculares. Lo recomiendo mucho.
Siempre es un placer comer aquí, nos sentimos como en casa, la atención de Jaime y de todo el presonal es de 10.
Nos gustó mucho mucho. Buena atención y sabores realmente ricos. Es un buen sitio para comer en terraza encima del mar y completamente introducido en la esencia de Combarro. Aunque dentro también está estupendo. El pan espectacular. Y todo lo que pedimos de comida buenísimo: Empanada de maíz y ventresca Arroz de carrilleras, setas shitake y pistacho Y de postre: filloa con toffe Todo estaba espectacular pero me consta que los pescados son también una pasada. La próxima vez los probaremos así como el arroz de chocos que tenían muy buena pinta. El servicio fenomenal, nos atendieron estupendamente.
Faltan estrellas para describir nuestra experiencia. Hemos llegado sin reserva y hemos tenido suerte de que había una mesa libre. Fuimos mi pareja, nuestra hija y nuestra perrita, obviamente dentro no podía ser pero hemos estado en una de las terrazas a cargo de una camarera estupenda y super atenta. La comida indescriptible, nosotros hemos pedido Vieiras y Arroz con carrilleras, de los mejores arroces que hemos comido. Lo recomendamos 100%. Volveremos sin duda. El precio ha incrementado por dos botellas de vino.
Me faltan estrellas para este sitio. A pesar de no tener reserva y de estar todo lleno, nos buscaron un "hueco" para 11 personas dentro de un hórreo frente al mar. ABSOLUTAMENTE TODO estaba espectacular. Platos muy grandes. Tuvieron un percance con un arroz (se les cayó) y como tardaron más de la cuenta en teaerlo tuvieron muchas atenciones. El personal todos de 10. Como decía antes , todo estaba muy bueno, pero lo más espectacular fué la brocheta de rape flambeada con ron. Los postres estaban todos MUY buenos. La cuenta para 11 personas (con dos botellas de vino, postres y cafés) 440€. Para lo que pedimos y lo bueno que estaba todo nos pareció barato.
Un bonito sitio para darte un capricho, con unas vistas espectaculares. Pedimos croquetas y carrillera con puré y estaba bueno pero un pelín frío. La atención de los camareros muy buena. Sitio limpio y por dentro muy curioso. (No me gusto que el jefe o encargado andaba dándole voces a sus empleados.)
Este lugar Cambarro es un excelente sitio para ver las casitas de antaño, bellos hórreos adornan el casco antiguo con vistas a la ría de Pontevedra. Paseando por el casco antiguo es fácil envolverte de los aromas salvajes de las rías tierra y mar se unen en un exquisito paisaje que nádie debería perderse. Siguiendo un corto camino antiguo nos lleva a nuestro destino, un antiguo lugar con nombre de sirena, donde se sazonaban las sardinas y arenques. La cálida acogida no tarda en llegar. Me ha encantado la profesionalidad del equipo desde el propietario Jaime y su encantadora esposa, un sumiller con elegancia y amplios conocimientos en el mundo de la enología. En el fondo subiendo por unas escaleras nos encontramos con una bodega amplia de hasta 4200 referencias de vino. En nuestro caso nos dejamos asesorar por el sumiller, nos recomendó un fabuloso albariño Frore de Carme, de sabor exquisito. Cada uno de los espacios para comer son rinconcitos de historia pura. Nos sentamos con vistas a la ría y a los hórreos. Degustamos unas empanadillas de maíz fabulosas. Seguimos con un tataki de atún, me ha encantado la salsita de vinagre con gotitas de miel simulando al famoso vinagre Mirin, este es receta de Jaime. Unas nécoras fresquisimas de buen tamaño presentadas en un plato simulando un arrecife de coral. Llego el pescado hecho al horno es parecido al rodaballo pero más plano muy sabroso acompañado con unas patatitas. Pasamos al postre muy típico de la zona acompañado con el fabuloso Oremus muy recomendado. Pasamos a los cafés disgustando los mejores orujos de la zona. Gracias equipo por acogernos en vuestra casa sín duda volveremos. La segunda visita.. a este maravilloso lugar me ha dejado.. Sin palabras.. Cuando la amabilidad, la exquisitez de cada plato es un viaje de sabor y de increíble gastronomía. El lugar es sin duda un encanto con vistas a la preciosa ría gallega. Gracias mil Jaime y a todo el equipo que hacéis posible vivir experiencias sín igual.
Es un lugar muy exclusivo. Es mejor reservar para asegurar que vas a disfrutar de una excelente velada con vista a la ría. La carta muy variada, como para que todos consigan su plato preferido. Por supuesto que lo mejor son los platillos del mar. Atención excelente. Un lugar mágico para regresar cada vez que quieras una experiencia inolvidable.
Comida espectacular con vistas privilegiadas. El servicio muy atento, camareros muy amables y muy buenas recomendaciones por parte del sumiller. Es la 2 vez que vamos, los arroces están increíbles. Volveremos
Una gran experiencia gastronómica, platos por encima de nuestras expectativas. Es un lugar a pie del mar, con un servicio excepcional, muy atento y cercano. Sin duda volveremos cuando pasemos por Galicia:)
Nos faltan estrellas para describir este sitio y sus trabajadores. Nos consiguieron mesa para 8 sin antelación, Noa nos recibió de mil amores y Pablo, el somelier, nos explicó la historia de cada uno de los vinos que probamos (nos dejó embobados!). La comida fue increíble y las vistas te atrapan. MUY recomendable, sin duda repetiríamos.
Ubicado en el encantador pueblo marinero de Combarro, el restaurante Leucoiña es una joya que combina tradición, buena comida y un entorno inmejorable. Desde el momento en que llegas, la vista de la ría de Pontevedra te envuelve con su belleza natural, especialmente si eliges sentarte en su terraza, donde el paisaje es simplemente espectacular. Uno de los grandes atractivos del local es su propio hórreo, perfectamente conservado, que aporta un toque auténtico y típico gallego al ambiente. En cuanto a la comida, la experiencia es muy satisfactoria. La carta ofrece productos frescos y platos bien elaborados, donde predominan los sabores del mar, como es de esperarse en esta región. Los mariscos, pescados y empanadas gallegas destacan por su calidad y buena preparación. El servicio es amable y eficiente, con un personal atento que contribuye a una experiencia relajada y agradable. La relación calidad-precio está muy bien equilibrada, lo que lo convierte en una excelente opción para quienes buscan disfrutar de buena gastronomía sin excesos. En resumen, Leucoiña es un lugar que merece la visita, tanto por su cocina como por su entorno único. Ideal para una comida con vistas inolvidables al mar gallego.
Es un restaurante precioso, tiene unas vistas preciosas, el local es increíble, tiene diferentes estancias a la cual más bonita.. és un lugar romántico para ir con alguien especial… Gracias al metre, creo que era el metre, que me permitió descubrir sus estancias más preciadas.. hasta pronto.
Con unas vistas espectaculares y una buena compañía. Una comida exquisita y un buen vino, ¿quien se puede quejar del mal tiempo? Pueblo precioso que se recorre en 5’. Una experiencia inolvidable!! Barato? Asequible para la mayoría de los mortales. Puedes comprar una funda de plástico para tu móvil por 20€ y parecerte barata y 40€ por dos lubinas cara. Pero te aseguro que las lubinas estaban buenísimas. Mejor reservar.
Buen sitio para comer si estás por la zona de combarro y los horrios,nosotros comimos volandeiras y arroz con bogavante,la verdad estaba rico todo con unas vistas a la ría increíbles,la calidad no está mal y la cantidad tampoco,el precio un poco elevado pero tienes que tener en cuenta también la ubicación etc…la verdad si volvemos por la zona no me importaría repetir.
La vistas son estupendas y la comida por lo general es muy buena, aunque se pasan un poco (mucho) con los precios. Lo único que nos decepcionó mucho fueron los percebes ; nos cobraron 60€ por 200 gramos y vinieron 6 en el plato, eso sí que no recomiendo pedirlo, nos sentimos estafados. Lo demás todo excelente. Ideal para una cena romántica.
Pese a que llegamos tarde a Combarro y no teníamos reserva en ninguno de sus restaurante tuvimos la gran suerte de comer aquí, comida buena y de calidad, esperamos alrededor de 15 min para tener mesa y finalmente conseguimos una de las mejores junto al mar, con una vista maravillosa. De bebida agua y 2 botellas de vino albariño de la casa, como entrantes pedimos mejillones al vapor, pulpo, navajas y zamburiñas, de primero un guiso de rodaballo con patatas y berberechos que estaba de toma pan y moja, postre tarta de Santiago y filloas con crema pastelera y caramelo, todo era a compartir entre 4, precio 200€ aprox.
Los postres buenísimos: la tarta de chocolate es un espectáculo. La decoración es maravillosa. En la planta de arriba disponen de un espacio maravilloso, muy acogedor, forrado de librerías y muebles de madera; un lugar ideal para tomar una copa por la noche. El personal es muy amable. Un poquito caro.
El sitio es privilegiado , con unas vistas a la marisma espectaculares Reservamos para las 15:00 dos personas, nos sentaron a la hora y pedimos un arroz con pulpo y calamar, el cual tardo en salir unos 40 minutos. 32,50 por persona Estaba exquisito, quizas algunas partes un poco saladas, pero en general muy bien Los postres increíbles, muy sabrosos Relación calidad precio alta
En Combarro en agosto, mejor tener reserva para poder comer. Nosotros hemos tenido suerte encontrar este restaurante donde pudimos comer unas raciones buenas para disfrutar de la ciudad. No han sido las mejores croquetas o empanada de nuestro viaje porque el nivel es muy alto en la zona, pero hemos comido bien
Vistas inmejorables zamburiñas muy ricas, pulpo con queso de tetilla brutal. Los calamares no estaban nada buenos, no los recomendamos para nada. Y el arroz negro con choco muy muy rico. Atención correcta y rápida, decoración de las mesas muy bonita. calidad precio correcta.
Fuimos a comer y la experiencia en general fue buena. Comimos en la terraza techada que tiene unas bonitas vistas a la ría. La comida rica, tomamos unas volandeiras, un arroz negro, un kilazo de añojo muy buena la carne, y lo que más nos gustó fue las carrilleras al vino. De postre las filloas, muuuy ricas. El personal correcto, sin más, era un día de lluvia y tuvimos que esperar por la mesa que teníamos reservada y podían haber sido un poco más empaticos, sobre todo si vas con niños en un día así. El local interior muy chulo y una bodega espectacular.
El sitio es privilegiado. Nos han atendido fenomenal. La comida muy buena. Pero las mesas están separadas por 50cm como mucho, es por ello que, ofrecer carne a la piedra y que le pongan al comensal de al lado una mesita auxiliar que se junta prácticamente con la tuya le quita encanto al lugar, al final parece que has estado preparando una barbacoa literalmente. Además, hay que llevar cuidado con lo que ofrecen fuera de carta, porque luego el precio es excesivo, como es el caso de las luras de ría (45 euros), aunque eso sí, están muy ricas.
Durante un encantador paseo por Combarro, nos encontramos con la acogedora terraza del restaurante Leucoiña. La atmósfera invitaba a sentarse y disfrutar de un buen rato, y decidimos satisfacer nuestro antojo de mejillones frescos. Comenzamos con las volandeiras, que resultaron ser una auténtica delicia. Sin duda, este fue el punto más alto de nuestra experiencia culinaria en Leicioña. Lamentablemente, los mejillones no estuvieron a la altura de nuestras expectativas. Aunque eran frescos, su preparación y sabor fueron simplemente aceptables. Los chipirones, por otro lado, fueron satisfactorios. Estaban bien cocinados y sazonados, lo que hizo que fueran un plato agradable para compartir. En resumen, el restaurante leucoiña en Combarro ofrece un ambiente acogedor y una terraza perfecta para disfrutar de una comida al aire libre. Mientras que las volandeiras destacaron por su frescura y sabor, los mejillones fueron menos impresionantes y los chipirones estuvieron correctos. Es un buen lugar para disfrutar de algunos platos marinos, especialmente si se busca un entorno agradable. Nota, la decoración de restaurante en su interior, muy cuidada, elegante, bien optimizado todos los espacios.
Ubicado en el encantador pueblo marinero de Combarro, el restaurante Leucoiña es una joya que combina tradición, buena comida y un entorno inmejorable. Desde el momento en que llegas, la vista de la ría de Pontevedra te envuelve con su belleza natural, especialmente si eliges sentarte en su terraza, donde el paisaje es simplemente espectacular. Uno de los grandes atractivos del local es su propio hórreo, perfectamente conservado, que aporta un toque auténtico y típico gallego al ambiente. En cuanto a la comida, la experiencia es muy satisfactoria. La carta ofrece productos frescos y platos bien elaborados, donde predominan los sabores del mar, como es de esperarse en esta región. Los mariscos, pescados y empanadas gallegas destacan por su calidad y buena preparación. El servicio es amable y eficiente, con un personal atento que contribuye a una experiencia relajada y agradable. La relación calidad-precio está muy bien equilibrada, lo que lo convierte en una excelente opción para quienes buscan disfrutar de buena gastronomía sin excesos. En resumen, Leucoiña es un lugar que merece la visita, tanto por su cocina como por su entorno único. Ideal para una comida con vistas inolvidables al mar gallego.
Es un restaurante precioso, tiene unas vistas preciosas, el local es increíble, tiene diferentes estancias a la cual más bonita.. és un lugar romántico para ir con alguien especial… Gracias al metre, creo que era el metre, que me permitió descubrir sus estancias más preciadas.. hasta pronto.
Comimos dentro de un hórreo, las zamburiñas bien, las navajas de muy buen tamaño y sabor, los mejillones bien pero algo sosos, la ensalada de burrata muy rica, pero el pulpo escaso y duro. Tiene una gran carta de vinos, pero de precios elevados. El servicio muy bueno, camareros atentos y muy agradables. El entorno muy bonito.
Mucho cuidado con las "recomendaciones" de los camareros; pedimos un pescado y nos dijeron q no había, que nos recomendaban otro originario del lugar. Resultado: llegó la cuenta y fueron 120€ del pescado en vez de 70-80€ que costaba el que queríamos. La comida bien y la vista increíble, pero terminamos pagando 180€ por una comida de menos de 1hr.
Restaurante al lado de la ría y entre hórreos. Muy agradable y bonito decorado. Fueron muy rápidos atendiendo y sirviendo. La comida estaba buena. Raciones algo pequeñas para el precio.
La comida estaba bastante buena la mayoría, sobre todo la carne, muy sabrosa. Camareros muy profesionales. Sitio con muy buenas vistas. Un poco caro a mí parecer.
Es caro. La comida correcta, el sitio junto a la ria muy chulo y los camareros encantadores y dispuestos, pero la calidad, la elaboracion en general, no se corresponde con el precio. Mas de 100euros por una ración de empanada, mejillones, 1 rac de zamburiñas, ensalada de tomate, 1 rac de pulpo, un vino normalito y un solo postre.... De volver por el pueblo, creo que eligiriamos otro establecimiento.
En la zona turística de Combarro, con buenas vistas a la ría. Comida normalita, solo destacaría los Chipirones a la Maruxa. El servicio para cogernos nota fue muy muy lento, luego fue a buen ritmo (creo que porque éramos los últimos en llegar al restaurante). Se olvidaron un plato en ponernos pero lo sirvieron rápido. Calidad-cantidad-precio buena. (€€)
Hemos comido hoy allí, nos ha atendido Noa, una camarera excelente, mejor que su compañero, un señor de unos 50 un poco déspota! La comida bueno… podría mejorarse mucho, el arroz de choco estaba soso y muy pasado. Las croquetas algo normal, las hemos probado mucho mejor y la empanada de maíz rica pero sosa también! Lo bonito el enclave del lugar, las vistas al mar y la tranquilidad. Gracias Noa por tu atención 😉
Restaurante al lado de la ría y entre hórreos. Muy agradable y bonito decorado. Fueron muy rápidos atendiendo y sirviendo. La comida estaba buena. Raciones algo pequeñas para el precio.
La comida estaba bastante buena la mayoría, sobre todo la carne, muy sabrosa. Camareros muy profesionales. Sitio con muy buenas vistas. Un poco caro a mí parecer.
Comimos dentro de un hórreo, las zamburiñas bien, las navajas de muy buen tamaño y sabor, los mejillones bien pero algo sosos, la ensalada de burrata muy rica, pero el pulpo escaso y duro. Tiene una gran carta de vinos, pero de precios elevados. El servicio muy bueno, camareros atentos y muy agradables. El entorno muy bonito.
Mucho cuidado con las "recomendaciones" de los camareros; pedimos un pescado y nos dijeron q no había, que nos recomendaban otro originario del lugar. Resultado: llegó la cuenta y fueron 120€ del pescado en vez de 70-80€ que costaba el que queríamos. La comida bien y la vista increíble, pero terminamos pagando 180€ por una comida de menos de 1hr.
Un entorno absolutamente idílico frente al mar. La atención fue dispar: una camarera joven nos atendió con eficacia y mucha amabilidad, pero el camarero que tomó la comanda resultó brusco y algo desagradable. De hecho, rompió una copa con un gesto brusco, dejando cristales sobre nuestra mesa, sin mostrarse especialmente preocupado. En cuanto al servicio, pedimos tres primeros platos y lamentablemente solo nos trajeron uno; tras reclamarlo, nos sirvieron directamente los segundos. Sobre la comida: el pulpo fue una ración muy escasa, mientras que el arroz negro estaba absolutamente excelente. Sin embargo, la relación calidad-precio es bastante elevada para lo que ofrecen. 40 euros por persona, compartiendo 1 primero y 1 segundo cada uno, sin postres ni vino... muy caro En definitiva, no lo recomiendo. Una pena, porque con un mejor cuidado en el servicio y unos precios más ajustados podrían tener mucho más éxito.
Restaurante muy justito y caro para la calidad que ofrecen. El servicio poco atento y con confusiones tomando nota. Pedimos para dos para cenar 4 raciones, y no se molestó el camarero en comentarnos que nos iba a sobrar con eso. Pedimos mejillones al vapor que estaban recién echos pero no de muy buena forma. Estaban como chicles. También tomamos empanada de maiz rellena de almejas y estaba bastante buena. Decidimos probar las farangullas, que anuncian cómo plato típico y son las migas de toda la vida. Tenían buen sabor. Por último lo peor de la cena y lo más caro fue unas piruletas de pulpo (8-10 trocitos) con queso de tetilla fundido. El pulpo estaba duro y malo de sabor, dejamos la ración casi intacta. Todo esto y un par de refrescos por 45€. Con tanta oferta de bares en la zona recomiendo ir a otros
Ojalá pudiese ofrecer mi evaluación de la comida, porque no comimos 😒Simplemente nos encontramos de frente con la mala educación y pésima profesionalidad de quien recibe, dedo en alto y sonrisa del revés, con un seco y repetitivo "Esperen ahí, esperen ahí" sin un sencillo "buenos días" o un "¿qué desean?" 🥴 así que nos dimos media vuelta y buscamos otro restaurante dónde sentirnos bienvenidos para comer y ofrecer nuestros dineros
El lugar es precioso, el servicio cada vez te traía las comandas un camarero diferente, alguno todo sudado que parecía que viniera corriendo la maratón de Boston, y otro vestido de uniforme con el mandil y las deportivas sucias no...lo siguiente. Tema comida, entremeses bien, la burrata en esta época que el tomate es sabroso y económico no lo puedes cortar con un sable samurái si superpongo las lonchas no da medio tomate y casi 20€ y el arroz de pulpo y calamares horrible y 68€ un arroz para dos que no 20 vale, pulpo duro cocido de más y calamar de pésima calidad, el chipiron pequeño y con arenas, ignoro el resto de la carta pero horrible el arroz, lo tengo tomado al lado en el bocoi y no hay color, resumiendo, sitio precioso, atención buena pero con detalles mejorables...los cables eléctricos de bajo el hórreo a escasos 40cm de mis pies pelados, y comida lo que probé escaso , malo y caro
Es claramente una trampa para turistas. Sus terrazas tienen una localización muy buena entre hórreos (pobre de ti si te toca una mesa debajo del hórreo) y con una vista preciosa a la ría. Pero el resto deja muchísimo que desear. Para un sitio que tiene unos precios elevados (rape 60 por persona, tomahawk 95/kg, solomillo de cerdo 21,50 y arroces desde 35 por persona…) tanto los platos como el servicio son muy desagradables. Pedimos mejillones al vapor y vinieron sin limpiar las barbas. Entendería eso en el chiringuito paco pero este sitio va de súper lujo…. Avisamos al camarero y responde con excusas de que claro es el que el producto es así 😂 finalmente nos los cambian y traen otros sin limpiar, con queso por encima??? Trajeron un principal en mitad de los entrantes, al avisar el camarero contesta que el no tomó la comanda en vez de aceptar el fallo y disculparse. Los chipirones también sin limpiar las plumas… El problema aquí no es el precio. El problema es que la comida y el servicio no está a la altura de ese precio. Si pones precio de calidad y lujo, tienes que estar a esa altura. Lo único que lo estuvo fueron las vistas, ya que hasta los manteles son de papel y los cubiertos y los platos estaban manchados y nos los tuvieron que cambiar. No cuidan el detalle y no está acorde. Una pena. Los chipirones a pesar de no estar limpios estaban buenos. El plato de solomillo con tamarindo también. El resto no. Nos ofrecieron una filloas de postre como invitación de la casa para compensar, y eran del tamaño de dos rollitos primavera diminutos y es un postre de 12 euros. No quiero un postre de consolación, quiero que sean acordes a su supuesta imagen. No lo recomiendo para nada, creo que se come mejor en otros sitios de Combarro y serán más amables.
Teníamos reserva para dos personas y nos ubicaron en la terraza, que, debido al mal tiempo, estaba cubierta con toldos laterales y superiores. Aun así, el agua entraba y llovía tanto en la mesa como sobre nosotros. Avisamos al personal de que no estábamos cómodos, y aunque había dos mesas libres dentro —que permanecieron vacías durante todo el tiempo que estuvimos allí, hasta las 23:45—, no se nos ofreció cambiarnos al interior. En su lugar, nos recolocaron en otro extremo de la terraza donde no llovía directamente, pero seguíamos mojados y tuvimos que comer con mantas, algo poco habitual para el mes de julio. La comida no cumplió con las expectativas. La empanada de millo de xoubas no tenía sabor a nada, los berberechos (sugerencia del camarero) eran literalmente diez, las volandeiras resultaron insípidas y el atún estaba tan salado que era difícil de comer. Además, nos sorprendió que nos trajeran pan sin haberlo pedido y luego apareciera cobrado en la cuenta. En definitiva, pagamos 90€ para salir mojados, congelados y con hambre. Una experiencia que no resultó satisfactoria ni por la atención ni por la comida.
Comida para dos personas de 164,05 €pagando en efectivo .Le damos 170€ y son tan … que me devuelven 0,95 en monedas de 1,2,5,céntimos y billete de 5€. Me parecía un poco burla llamando a la camarera y le digo que le doy una moneda de 5 céntimos y me devuelve una moneda de euro. Los responsables no les ha dado ni frío ni calor al protestar por su actitud.
UN ATRACO A MANO ARMADA!! Funcionan con 2 turnos de 13h-15h el primero y de 15h-17h el segundo. El trato por parte de los camareros pésimo, se juntan ambos turnos y es una locura. En la carta los precios de las paellas sobre todo no son nada claros. Fuimos en un grupo de 4 personas en el segundo turno. Pedimos unos pinchos de pimientos de padrón y sardinas que no nos los sirvieron y una paella para 4 (los precios nada claros) tardaron 45 minutos en servirnos y como digo los pimientos con sardinas no lo sirvieron. Ya no pedimos ni vinos porque había botellas que costaban hasta 3.000 €. El precio de la paella de calamares y pulpo era de 32€ y la única explicación que te dan es (Mínimo 2 personas) Resulta que después de toda la odisea traen la cuenta y únicamente de paella 132€ (32€ por persona) cosa que no se mencionaba para nada en la carta. Una paella que tenía como quien dice 4 trozos de pulpo y de calamares. Para colmo antes nos traen la carta de postres y ninguno bajaba de los 6€... El que venga a Combarro de visita que se lo piense 2 veces antes de elegir el restaurante.
Años viniendo a Combarro y nunca habíamos parado, a pesar de la terraza tan bonita que tiene, jamás nos dió buena sensación. Hoy, decidimos parar a tomar algo y de todos los lugares que he visitado en mi vida, al menos en España, es el nestea de bote o lata más caro de mi vida. 3,80€ por una lata de refresco. Vino 3,20€ por un vino de sorbo. Sin pincho ni aperitivo. Nosotros no volvemos.
Pésima experiencia. Después de habernos asignado una mesa, puesto los cubiertos y pedido la comida, nos hacen un cambio de mesa porque, supuestamente, la mesa en la que estábamos era para 3, habia mas mesas vacias, pero decidieron sacarnos a nosotros. Dejamos las bebidas pagadas sin tiempo para tomar ni un sorbo. Continuen caminando, a lo largo del paseo hay más restaurantes y de mejor calidad. Esto ocurrio el dia 30-12-25 a las 15:00 Feliz año.
La peor atención recibida, mesa ubicada en medio de corrientes de aire, se solicita mejor ubicación, no realizada. Se realiza el pedido de platos a degustación y anotan bien solo dos de cuatro. De los tres entrantes solo sirven uno y posteriormente quieren servir el principal, se les reclaman los dos que faltan y comentan que no están en carta. (todo ello por el jefe de sala), se le enseña su propia carta y lo admiten pero no lo sirven,
Teníamos reserva para dos personas y nos ubicaron en la terraza, que, debido al mal tiempo, estaba cubierta con toldos laterales y superiores. Aun así, el agua entraba y llovía tanto en la mesa como sobre nosotros. Avisamos al personal de que no estábamos cómodos, y aunque había dos mesas libres dentro —que permanecieron vacías durante todo el tiempo que estuvimos allí, hasta las 23:45—, no se nos ofreció cambiarnos al interior. En su lugar, nos recolocaron en otro extremo de la terraza donde no llovía directamente, pero seguíamos mojados y tuvimos que comer con mantas, algo poco habitual para el mes de julio. La comida no cumplió con las expectativas. La empanada de millo de xoubas no tenía sabor a nada, los berberechos (sugerencia del camarero) eran literalmente diez, las volandeiras resultaron insípidas y el atún estaba tan salado que era difícil de comer. Además, nos sorprendió que nos trajeran pan sin haberlo pedido y luego apareciera cobrado en la cuenta. En definitiva, pagamos 90€ para salir mojados, congelados y con hambre. Una experiencia que no resultó satisfactoria ni por la atención ni por la comida.
Es claramente una trampa para turistas. Sus terrazas tienen una localización muy buena entre hórreos (pobre de ti si te toca una mesa debajo del hórreo) y con una vista preciosa a la ría. Pero el resto deja muchísimo que desear. Para un sitio que tiene unos precios elevados (rape 60 por persona, tomahawk 95/kg, solomillo de cerdo 21,50 y arroces desde 35 por persona…) tanto los platos como el servicio son muy desagradables. Pedimos mejillones al vapor y vinieron sin limpiar las barbas. Entendería eso en el chiringuito paco pero este sitio va de súper lujo…. Avisamos al camarero y responde con excusas de que claro es el que el producto es así 😂 finalmente nos los cambian y traen otros sin limpiar, con queso por encima??? Trajeron un principal en mitad de los entrantes, al avisar el camarero contesta que el no tomó la comanda en vez de aceptar el fallo y disculparse. Los chipirones también sin limpiar las plumas… El problema aquí no es el precio. El problema es que la comida y el servicio no está a la altura de ese precio. Si pones precio de calidad y lujo, tienes que estar a esa altura. Lo único que lo estuvo fueron las vistas, ya que hasta los manteles son de papel y los cubiertos y los platos estaban manchados y nos los tuvieron que cambiar. No cuidan el detalle y no está acorde. Una pena. Los chipirones a pesar de no estar limpios estaban buenos. El plato de solomillo con tamarindo también. El resto no. Nos ofrecieron una filloas de postre como invitación de la casa para compensar, y eran del tamaño de dos rollitos primavera diminutos y es un postre de 12 euros. No quiero un postre de consolación, quiero que sean acordes a su supuesta imagen. No lo recomiendo para nada, creo que se come mejor en otros sitios de Combarro y serán más amables.
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