Restaurante
El Ronquillo
Sobre Restaurante
Restaurante, ubicado en El Ronquillo, es un espacio donde la pasión por la cocina se traduce en platos llenos de sabor y una experiencia inolvidable. Nos enorgullece ser un restaurante liderado por mujeres, ofreciendo almuerzos y cenas en un ambiente acogedor e íntimo. Destacamos por una propuesta g...
Restaurante, ubicado en El Ronquillo, es un espacio donde la pasión por la cocina se traduce en platos llenos de sabor y una experiencia inolvidable. Nos enorgullece ser un restaurante liderado por mujeres, ofreciendo almuerzos y cenas en un ambiente acogedor e íntimo. Destacamos por una propuesta gastronómica cuidada, con creaciones propias y una excelente carta de vinos y postres. Nuestros clientes valoran la calidad y presentación de los platos, así como el servicio atento, amable y profesional de nuestro personal. El restaurante se encuentra en un edificio restaurado, accesible para todos, y brinda una atmósfera en la que te sentirás como en casa.
O que dizem os clientes de Restaurante
Restaurante Ronquillo ofrece una experiencia gastronómica excepcional con productos locales y platos reinventados. Destacan la amabilidad del personal, la calidad de la comida y el ambiente acogedor. Ideal para una comida o cena especial, incluso con mascotas.
Pratos populares
Ideal para
Tip: Déjate aconsejar por el personal para elegir los platos y no te pierdas el pan casero. Considera pedir el menú degustación para una experiencia completa.
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Restaurante está localizado em El Ronquillo, rodeado de locais de interesse cultural e histórico. Aqui estão alguns dos pontos mais notáveis nas proximidades.
Património Histórico
- Cueva de El Haza (A 533m) — bien de interés cultural bien de interés cultural
- Cueva de Cullalvera (A 876m) — Cueva en España bien de interés cultural
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Perguntas frequentes sobre Restaurante
Avaliações de Restaurante El Ronquillo
Un descubrimiento y una experiencia brutal en todos los sentidos! He salido con ganas de volver!! Platos llenos de sabor, donde se siente mucho amor por la cocina y los productos que tratan en ella. Empezamos por unas mini croquetas de cecina, que ya, el que sean mini las da mucho juego, además de estar riquísimas, son una monada a la vista y la ración es generosa. Probamos las setas, con papada y yema de huevo con las que me bailaban las papilas del gustazo de sabores que soltaban! Estás estaban fuera de carta, y que suerte poder disfrutarlas! Seguimos con el arroz de paloma torcaz .... De otro planeta, este plato es espectacular, no puedo describir la sensación que tiene cada bocado y lo bien elaborado que está, es una locura, plato que hay que pedir si o si! Y terminamos con unas cocochas de bacalao al pil pil que se nos antojaron en el último momento, y que bien hicimos en pedirlas, otro platazo de 10! Todo lo acompañamos con un albariño de Cantabria ER17, recomiendo. Y para terminar y como postre, un escocés muy bien elaborado. Las cantidades generosas, buena presentación, sabores que te explotan la cabeza y no dejan de sorprender. Todo lo pedimos para compartir entre dos. Un detalle que tuvieron fue dividirnos los platos para tener cada uno el nuestro y no andar compartiendo el mismo, se agradece . El servicio por parte de los trabajadores de sala impecable, amables, atentos y educados, además de un buen servicio la rapidez entre un plato y otro fue ideal. Mientras esperábamos a que llegase el primer plato nos amenizaron el tiempo con unas tapitas que ya anunciaban por el sabor y presentacion que lo que venía iba a ser puro gozo. El restaurante es acogedor, una antigua casa bien cuidada y sencilla, tiene un royo muy particular, un comedor pequeño abajo y otro arriba que no llegue a ver. Musica de fondo para amenizar la comida. Zona de aparcamiento privado del restaurante justo enfrente, se agradece. Dar las GRACIAS a todo el equipo de cocina, ha sido un verdadero placer disfrutar esos platos, sin duda volveremos!
Fuimos por la zona de casualidad y afortunadamente pudimos reservar para el mismo día . Nos ha encantado todo. El edificio está bien restaurado y el comedor es amplio y acogedor , con amplio espacio entre las mesas lo que asegura intimidad . El menú degustación todo muy rico y original . Elegimos el más pequeño y para cenar perfecto . Y todo el servicio excelente: rápido , amable , natural , y muy profesional . Un lujo cercano. Sin duda para volver .
Pasamos por Ramales y entramos a comer. Comida muy buena y cantidad mas que suficiente. Ensalada de Cecina y de segundo venado guisado. La atención de 10 por parte del personal y en lugar encantador. Sin tumultos y espacioso para poder hablar. Recomendado.
Se come de 10, muy bien el local, el personal genial en pocos sitios hay tan buenos camareros, sobre todo el chico del pelo negro que parece el encargado de los camareros, quedan muy muy pocos como el en la hostelería.
Un restaurante encantador y la comida estupenda. Comimos el menu degustación intermedio y todo perfecto. El servicio nuy amable y cercano. Todo perfecto!
Volveríamos a repetir sin duda alguna. Comimos un menú degustación cerrado de 75€ (no recuerdo bien el nombre), un total de 10 platos, si no recuerdo mal. Estaba todo espectacular, muy bueno y podemos asegurar que no pasamos nada de hambre. El trato por parte de los camareros fue excepcional, muy atentos y amables. Por otra parte, la reforma del restaurante ha quedado preciosa, un ambiente muy acogedor y familiar. En general calidad/precio muy bien.
Hacía tiempo que quería conocer este restaurante y ha cumplido mis expectativas. Producto y territorio define perfectamente su cocina. Me gusta encontrar platos diferentes y arriesgados basados en productos tradicionales. David es un gran cocinero y está arropado por un buen equipo.
Una pequeña joya escondida entre los montes cántabros. Un restaurante con mucho encanto, desde fuera una antigua casona de pueblo y por dentro la armonía perfecta de haber conservado la endémica de la casa con un toque moderno. Una cocina con productos locales y platos típicos pero reinventaros con mucho gusto. Un restaurante de alta cocina dentro de un paraje inigualable. Tanto los metres como la jefa de sala muy amables y un servicio perfecto. Además adaptan todos sus menús para embarazadas, que no es fácil de encontrar en cualquier sitio.
Trato excelente, comida a la altura, muy, muy bueno, especialmente el arroz, ración suficiente y el pan casero buenísimo. Te ponen unos entrantes muy ricos y originales. Pedimos carrilleras y arroz con paloma. De postre comimos la torrija de sobao y helado de queso y, ciertamente, un espectáculo. No entiendo algunos comentarios, desde luego para repetir.
Llegamos más tarde de la cuenta y aún así no dudaron en atendernos. Nos explicaron los platos con mucho cariño y las recomendaciones que nos hicieron estaban todas deliciosas. El pan lo hacen ahí mismo y es increíble. Por poner una pega, el solomillo se sirve muy pobre de patatas. Recomiendo el salteado de pulpo y la carrillera. Sin duda repetiremos!
Un servicio excepcional y la comida estaba buenísima!! Muchas gracias por todo!!
El lugar es un comedor pequeño en su primera planta (tiene 2 plantas), bastante íntimo,con no más de 6 mesas...Está recomendado en la guía Michelin. El chef David hace sus propios patés y demás artes culinarias con mucho amor. La cocina está perfectamente visible desde el propio comedor. Los entrantes son bien curiosos, artísticos y sus caracoles son algo de otro mundo!. El paté es servido con una serie de salsas de su propia invención (de frutas...) y el bacalao es tan tierno que se deshace al contacto con el paladar...Hasta sus botellas de agua tienen estilo!.
Excelente restaurante, me encantaron los platos, excelentes en calidad y presentación. El personal, extraordinario, profesionales, amables y simpáticos. Me gustaron varios detalles. Que nos avisarán que con 2 entrantes y un segundo teníamos bastante para 4 personas. Los entrantes que te dan de cortesía buenísimos y espectaculares. Los tres tipos de panes caseros que te ponen... En fin un restaurante a repetir. Por poner un pero, en el comedor de arriba, que es muy bonito, pasamos frío. Nos pusieron estufas y nos comentaron que están viendo como resolver este tema. Otra cosa que se ha puesto de moda es ofrecer agua de km 0 y luego cobrarte 2,5€ por botella. Os dejo fotos de los platos.
EXCELENTE PROPUESTA GASTRONÓMICA EN RAMALES DE LA VICTORIA. Viajo con frecuencia a las localidades de Santoña. Laredo. Santander, etc, y he pasado por esta localidad varias veces. Ha sido el descubrimiento de este excepcional establecimiento por la recomendación de un amigo. Es un espacio reformado modernista con mucho gusto en la decoración, techos altos, distancia entre las mesas. Muy confortable. Se aprecia desde el primer momento la presencia y el compromiso de los responsables del establecimiento con Cecilia a los mandos de la sala en un compromiso y sensibilidad con el cliente. Estas actitudes, permiten que estos negocios alcancen las metas de productividad, porque se enfocan fundamentalmente en el cliente. La cocina moderna de fusión, pero respetando la tradición. Algo que una gran mayoría de aficionados a la gastronomía agradecemos. Todos los platos con excelente presentación modernista y de alto nivel. La excelente selección de las anchoas, el lomo de jabalí, las minicroquetas con su presentación original, el salmonete y el postre de torrija. Todos en perfecto equilibrio. ¡Enhorabuena a propietarios y a todo el equipo de profesionales!
Maravillosa experiencia visitar el restaurante Ronquillo en Ramales donde nos sentimos como en casa, incluido nuestro perro que durmió una buena siesta durante nuestra comida para recordar. El mejor producto y sabores de verdad en cada plato: croquetas, bonito encebollado, carrilleras, sandwich de codorniz, callos… Excelente atención en sala, profesional y amable. Para volver muchas veces!
Nos ha gustado mucho. Llevábamos tiempo queriendo probar y ha sido un acierto total. Comimos a la carta. La atención excepcional y las recomendaciones nos resultaron buenísimas, a la hora de compartir entrantes, de elección de vinos, etc. Los platos que comimos: las mini croquetas, el foie casero, las carrilleras, los chipirones, solomillo (éramos 3) y para culminar los postres...¡magníficos!. Todo de 💯 Volveremos sin duda. (Y nos pareció muy bien de precio)
Absolutamente maravilloso, el entorno, la comida y la atención. Recomendable al 200%
Hemos cenado hoy 4 personas. La verdad es que la experiencia calidad/precio es muy buena. El servicio super amable, simpáticos y muy agradables. El sitio es precioso y restaurado hace poco con muy buen gusto. Sin duda volveré y lo recomiendo con ganas!
Excelente todo, platos elaborados y con calidad y cantidad generosa para este tipo de cocina. Trato de los camareros maravilloso y un local bonito y bien ambientado en una casona romántica y acogedora. El ambiente de 10
He estado comiendo hace unos días en el Ronquillo y todo fenomenal. Si te gusta la caza, este es el sitio. La comida riquísima. El servicio estupendo. Nos aconsejaron muy bien sobre que pedir y cantidades. Merece mucho la pena. Repetiremos seguro.
El menú degustación de 50€ ha sido increíble de principio a fin, producto de KM.0 de gran calidad con elaboraciones sorprendentes y exquisitas. El servicio ha sido excelente, muy cercanos y atentos en todo momento. Sin duda repetiremos y lo recomendaremos.
Platos como la Merluza asada con mantequilla, crema de anchoas y compota de tomate; los callos, morro y pata de vaca (plato tradicional); el solomilo del Alto Asón con patatas del Puente Nuevo y pimientos asados; la terrima de foie casera con la selección de mermeladas de la casa; las pochas (plato tradicional); el coulant de chocolate con aceite arbequina y escamas de Cunil, enaltecen en grado superlativo los paladares y sentidos de los comensales.
Personal muy amable y muy, muy profesional. Nos aconsejaron muy acertadamente y nos explicaron la composición de cada plato. La comida exquisita y de una calidad excelente. Todo lo que pedimos estaba delicioso, pero el guiso de venado es espectacular. El ambiente tranquilo y unas vistas preciosas a través de la ventana completaron una experiencia muy agradable. Volveremos seguro.
Sin duda un placer para el paladar!!! Disfruta de una comida con raíces,km 0. Gracias por acogernos y mostrarnos vuestro buen hacer equipo
Recomendable. Trato del personal muy bueno. Carta entre tradición y "fusión" con productos de temporada. Merece la pena...
Muy buena relacion calidad, catidad y precio en este establecimiento que representa la gastronomia de la zona. Con menus degustación y buena carta de vinos, también por copa. Nos encantó el arroz de paloma torcaz y las albondigas de vaca. Repetiremos
Gran equipo de profesionales, los platos que pedimos a la carta estuvieron perfectos, el foua, las mollejas no habíamos probado otras mejores, los callos, el cochinillo....los postres, todo estupendo. Comimos en el comedor de arriba, (petición nuestra) que es muy bonito aunque más frío,(Cecilia amablemente nos colocó una calefacción individual para que estuviésemos más agusto) Fueron muy amables (Javier se ocupó de explicarnos cada plato y detalles de elaboración) y sus fogones sin duda marcan la diferencia. Merecidisima 🌞repsol. Volveremos a probar más platos!!!!!
Tan importante es la materia prima como la atención recomendación del personal. Todo de 10, así da gusto comer #cantabria infinita #
Precio calidad espectacular, sitio super recomendable, me ha encantado. Hemos comido menú degustación corto, la merluza, los canelones, las pochas muy muy rico. Repetiremos seguro. El camarero super majo y atento y el sitio parte de arriba muy agradable.
Comida excelente. Muy buenos consejos para elegir los platos. Trato cordial, amable y muy profesional. Merece la pena visitarlos.
Impresionante menú degustación, sales rodando pero a gusto…las salsas sublimes, los platos buenos, buenísimos o lo siguiente (el tartar de atún mi favorito, simplemente E X Q U I S I T O). Espacio super cuidado, distancia, higiene, temperatura (hoy era un día de excesivo calor, pero allí mejor que en brazos). Servicio y mimo al cliente. E Q U I P A ZO Restaurante R O N Q U I L L O en Ramales de la Victoria. Un gustazo la estancia. ☀️Repsol bien merecido. Simplemente G R A C I A S.
🏡🍽🔪 Local: A la entrada encuentras una barra bien atendida, repleta de parroquianos y un pequeño salón donde poder comer el menú del día. Después accedes a un salón, correctamente decorado y con cómodas mesas donde poder comer a la carta. ~ 🙋🏻♀️💁🏻♂️🙋🏼♂️ Atención: Buena, cercana y sin más aspiraciones. ~ 🥗 🍛 🍷Cocina: Excelente, todo un descubrimiento y que es probable que en breve alcance una estrella Michelin. Producto todo Km0, en excelente presentacion y ejecución. En nuestro caso tomamos una ensalada de tomate (que 🍅 !!!) y ventresca de bonito. Segundos: solomillo de la tierra, chipirones en su tinta y bonito con mayonesa de anchoas. Postre, pastel roto de queso, una locura de bueno... ~ 🏅🏅🏅 Valoración: 9/10 ~ 💰💰💰 Precio: 38€ con agua y una copa de vino. ~ 👍👍👍 Buenos detalles: Quien imagino es el dueño, sale al principio del servicio para explicarte el aperitivo y a la v z recomendarte las muchas opciones turísticas y gastronómicas de la comarca. ~ 👎👎👎 Malos detalles: Nada destacable.
Una auténtica experiencia gastronómica. Ronquillo se encuentra en una de las comarcas más bellas de Cantabria. Ambiente rústico con mucho gusto. Platos muy elaborados y con productos de primera calidad. Las raciones, entrantes y platos son muy abundantes. Gran detalle repartir las raciones en platos individuales entre los comensales. El trato de todo el personal es inmejorable. Entre semana encontrarás un menú diario de 12 €.
Fantástico. Gran cocina, de guiso y realizada con tiempo, maestría y amor por el oficio. Comimos el menú degustación (la opcion corta) y un excelente espumoso cantabro, Maldita la hora. Sabores auténticos y deliciosos, es cocina tradicional, muy bien elaborada pero presentada con gusto. Merece mucho la pena ir a Ramales y comer aqui.
Un sitio increíble, más que merecida su estrella michelín Me han sorprendido cada uno de los platos que hemos probado y decir sin duda que si las reseñas sirven para algo este sitio es digno merecedor de esta valoración
Hemos tomado un menú degustación que tienes que reservar un día antes de ir. El menú se compone de entrantes, platos principales de carne (las manitas de cerdo muy buenas) y pescado (la merluza muy buena) y tres postres (El postre de helado de limon con espuma y jugo de limón estaba riquísimo), todo acompañado con tres panes caseros muy buenos. Ceci muy amable y en mi caso que no como queso me han sustituido los platos que llevaban este ingrediente por otros, en el postre la tarta de queso se sustituyo por torrijas de sobao con helado que estaba muy rico. Muchas gracias también a Daniel y Paula.
Un lugar excepcional! La atención fue muy buena y sorprendente para bien. Trato personalizado, te asesoran en cuanto a los platos… El personal se nota que se esmera y pone muchas ganas, eso al final se nota! La comida deliciosa sobre todo las carrilleras!! Tremendas! Raciones super abundantes y el crumble de limón 🍋 delicioso!! Sin duda si volvemos por la zona vendremos otra vez! Pd. Enhorabuena a todo el equipo!
La calidad de la comida es indiscutible. Producto de calidad, buenísima presentación, buena cantidad (comes bien pero sin llenarte a lo bestia) y la atención maravillosa. El lugar lo han remodelado hace relativamente poco, les ha quedado muy amplio y con buena distribución entre mesas. Por 198€ comimos 4 personas, con entradas, segundos y postres. De entradas pedimos pulpo con langostinos y las setas de temporada. El pulpo con langostinos muyyy bueno. De segundos, solomillo de ternera (GENIAL), aunque por el tema de decoración minimalista traía poquísimas patatas, pedí más. Después unas codornices, bacalao (un poco salado) y venado. Todo exquisito y muy bien emplatado. El estilo es tipo degustación gastronómica, así que traen una intro de croqueta mini, tomate tipo gazpacho y detalles así. Mini quesaditas de postre también. Los postres pedimos tarta de queso, torrija de sobao (los dos que más me gustaron) y crumble de limón (este último a mi no me encantó, la verdad) Por ahora, no se puede ir con perros, pero el dueño me comentó que están pensando en habilitar un área. Os dejo las fotos
EXCELENTE PROPUESTA GASTRONÓMICA EN RAMALES DE LA VICTORIA. Viajo con frecuencia a las localidades de Santoña. Laredo. Santander, etc, y he pasado por esta localidad varias veces. Ha sido el descubrimiento de este excepcional establecimiento por la recomendación de un amigo. Es un espacio reformado modernista con mucho gusto en la decoración, techos altos, distancia entre las mesas. Muy confortable. Se aprecia desde el primer momento la presencia y el compromiso de los responsables del establecimiento con Cecilia a los mandos de la sala en un compromiso y sensibilidad con el cliente. Estas actitudes, permiten que estos negocios alcancen las metas de productividad, porque se enfocan fundamentalmente en el cliente. La cocina moderna de fusión, pero respetando la tradición. Algo que una gran mayoría de aficionados a la gastronomía agradecemos. Todos los platos con excelente presentación modernista y de alto nivel. La excelente selección de las anchoas, el lomo de jabalí, las minicroquetas con su presentación original, el salmonete y el postre de torrija. Todos en perfecto equilibrio. ¡Enhorabuena a propietarios y a todo el equipo de profesionales!
Un lugar donde te llevarás una exeleeentee experiencia, si quieres buscar platillos con ingredientes de la más alta calidad y sobre todo frescos, estás en el lugar indicado, es un restaurante con sabores exóticos con muy buenas combinaciones que te sorprenderán, platillos de la casa que te darán esa experiencia de probar platillos españoles si eres extranjer@, el servicio de más de 5 estrellas, en mi caso me atendió Julia y el servicio estuvo de un 100, siempre al pendiente, sonriendo, y haciendo uso de las técnicas de servicio de alta cocina así que en general todos los camareros un servicio de 100 y fascinado con la comida del chef David que tiene unas ideas para crear platillos de calidad y la excelente preparación de los platillos de la chef nelenea, en conclusión muy recomendado y merece toda la pena visitar el lugar 👍🏻👍🏻👍🏻👍🏻👍🏻
No es la primera vez que cenamos allí y no será la última. Esta vez pedimos el menú Cullalvera. Platos diferentes llevados a cabo con productos de proximidad. Precio ajustado a la experiencia, no sé puede pedir más. El servicio impecable, personal atento y muy amable; dejaros aconsejar por ellas. El ambiente es tranquilo y muy familiar.
Trato excelente, comida a la altura, muy, muy bueno, especialmente el arroz, ración suficiente y el pan casero buenísimo. Te ponen unos entrantes muy ricos y originales. Pedimos carrilleras y arroz con paloma. De postre comimos la torrija de sobao y helado de queso y, ciertamente, un espectáculo. No entiendo algunos comentarios, desde luego para repetir.
Nos recibió una camarera muy amable, atenta a nuestras necesidades. Nos aconsejó perfectamente los platos y las cantidades. Pedimos como entrantes, cazuela de pulpo y langostinos para compartir, y la sacaron emplatada individual, detalle de restaurantes con saber hacer. Continuamos con ensalada de cecina y pimientos asados, con muchos ingredientes, multicolores y muy sabrosa. Guindillas en tempura, en su punto. Como principales, unos exquisitos jibiones rellenos y en su tinta; merluza deliciosa , jibiones encebollados. Todo regado con un vino blanco de la región, Hortanza, mezcla de albariño y riesling, muy rico. Los postres, deliciosos, helado de queso con granizado de manzana, y un crumble de limón muy fresquito y chispeante con petazetas. Una comida especial
Restaurante con sabores tradicionales con un toque innovador y actual, pero manteniendo el sabor y el gusto por el producto. Situado en el casco urbano de Ramales de la Victoria, con un ambiente muy acogedor. En una gran casa de piedra, perfectamente rehabilitada. Es un local muy acogedor. El trato del personal de mesa es muy profesional, a la vez que cercano.Nos dejamos guiar en la elección del vino, todo un acierto. La comida nos ha gustado a los tres. Te reciben con unos aperitivos para abrir boca. Los entrantes nos han parecido muy ricos y abundantes. Las alcachofas tienen un toque triscante, tremendas!!!!! Las colmenillas rellenas de foie....una delicia. He probado el bacalao, que no era mi plato, y diría que es de los mejores bacalaos que he probado. Mi cochinillo ha sido todo una acierto, delicioso. No he podido pedir postre, no había sitio. Pero he probado el coulan, una delicia. Precio por persona a la carta 40-50 euros. Volveré sin dudarlo. Lo recomiendo.
Me ha gustado especialmente, las mesas con mucha separación de seguridad por el covid y techos altísimos, bien ventilado. La carta es corta garantizando mucho mimo en cada plato, parece difícil equivocarse. El trato es amable y correcto dando opción en la carta y aconsejando para que te quedes bien son reventar. Tiene ya un sol de repsol , pinta que en breve se irá a la estrella.
La comida exquisita de 10 el pan lo elaboran ellos, los postres buenisimos, el trato del personal fantástico, muy amables, todo fenomenal y disponen de casi toda la carta sin gluten. Una experiencia para volver
El lugar para disfrutar de las recetas del pasado, que ya son de nuestro presente. Nos decantamos por el salteado de pulpo y gambas, un cochinillo cocinado a baja temperatura y un plato de caza, lomo de venao. Absolutamente deliciosas todas sus creaciones, entre las que incluyen una serie de aperitivos, cortesía de la casa, que son una auténtica delicia. Y de postre una torrija diferente. En vez de pan, utilizan sobaos del lugar. Servicio extraordinario y un trato tan profesional como acogedor. Y evidentemente volveremos a probar sus platos de cuchara que sonaban como música celestial. Recomendable sin lugar a duda.
Un restaurante encantador y la comida estupenda. Comimos el menu degustación intermedio y todo perfecto. El servicio nuy amable y cercano. Todo perfecto!
Hacía tiempo que quería conocer este restaurante y ha cumplido mis expectativas. Producto y territorio define perfectamente su cocina. Me gusta encontrar platos diferentes y arriesgados basados en productos tradicionales. David es un gran cocinero y está arropado por un buen equipo.
Una pequeña joya escondida entre los montes cántabros. Un restaurante con mucho encanto, desde fuera una antigua casona de pueblo y por dentro la armonía perfecta de haber conservado la endémica de la casa con un toque moderno. Una cocina con productos locales y platos típicos pero reinventaros con mucho gusto. Un restaurante de alta cocina dentro de un paraje inigualable. Tanto los metres como la jefa de sala muy amables y un servicio perfecto. Además adaptan todos sus menús para embarazadas, que no es fácil de encontrar en cualquier sitio.
Una experiencia diez! Comida apta para celíacos con una calidad estupenda y una elaboración genial. Todo riquísimo, los camareros un amor y super bien de precio. Como guinda del pastel, restaurante pet friendly, así que ninguna pega. Super recomendable, volveremos seguro!
Llegamos más tarde de la cuenta y aún así no dudaron en atendernos. Nos explicaron los platos con mucho cariño y las recomendaciones que nos hicieron estaban todas deliciosas. El pan lo hacen ahí mismo y es increíble. Por poner una pega, el solomillo se sirve muy pobre de patatas. Recomiendo el salteado de pulpo y la carrillera. Sin duda repetiremos!
El lugar es un comedor pequeño en su primera planta (tiene 2 plantas), bastante íntimo,con no más de 6 mesas...Está recomendado en la guía Michelin. El chef David hace sus propios patés y demás artes culinarias con mucho amor. La cocina está perfectamente visible desde el propio comedor. Los entrantes son bien curiosos, artísticos y sus caracoles son algo de otro mundo!. El paté es servido con una serie de salsas de su propia invención (de frutas...) y el bacalao es tan tierno que se deshace al contacto con el paladar...Hasta sus botellas de agua tienen estilo!.
Excelente restaurante, me encantaron los platos, excelentes en calidad y presentación. El personal, extraordinario, profesionales, amables y simpáticos. Me gustaron varios detalles. Que nos avisarán que con 2 entrantes y un segundo teníamos bastante para 4 personas. Los entrantes que te dan de cortesía buenísimos y espectaculares. Los tres tipos de panes caseros que te ponen... En fin un restaurante a repetir. Por poner un pero, en el comedor de arriba, que es muy bonito, pasamos frío. Nos pusieron estufas y nos comentaron que están viendo como resolver este tema. Otra cosa que se ha puesto de moda es ofrecer agua de km 0 y luego cobrarte 2,5€ por botella. Os dejo fotos de los platos.
Maravillosa experiencia visitar el restaurante Ronquillo en Ramales donde nos sentimos como en casa, incluido nuestro perro que durmió una buena siesta durante nuestra comida para recordar. El mejor producto y sabores de verdad en cada plato: croquetas, bonito encebollado, carrilleras, sandwich de codorniz, callos… Excelente atención en sala, profesional y amable. Para volver muchas veces!
Una cocina con mimo, con producto de calidad y de cercanía, con sabores de toda la vida y nuevos y mezclas atrevidas. Una atención en sala maravillosa en una casona reformada con mucho gusto.
Un descubrimiento y una experiencia brutal en todos los sentidos! He salido con ganas de volver!! Platos llenos de sabor, donde se siente mucho amor por la cocina y los productos que tratan en ella. Empezamos por unas mini croquetas de cecina, que ya, el que sean mini las da mucho juego, además de estar riquísimas, son una monada a la vista y la ración es generosa. Probamos las setas, con papada y yema de huevo con las que me bailaban las papilas del gustazo de sabores que soltaban! Estás estaban fuera de carta, y que suerte poder disfrutarlas! Seguimos con el arroz de paloma torcaz .... De otro planeta, este plato es espectacular, no puedo describir la sensación que tiene cada bocado y lo bien elaborado que está, es una locura, plato que hay que pedir si o si! Y terminamos con unas cocochas de bacalao al pil pil que se nos antojaron en el último momento, y que bien hicimos en pedirlas, otro platazo de 10! Todo lo acompañamos con un albariño de Cantabria ER17, recomiendo. Y para terminar y como postre, un escocés muy bien elaborado. Las cantidades generosas, buena presentación, sabores que te explotan la cabeza y no dejan de sorprender. Todo lo pedimos para compartir entre dos. Un detalle que tuvieron fue dividirnos los platos para tener cada uno el nuestro y no andar compartiendo el mismo, se agradece . El servicio por parte de los trabajadores de sala impecable, amables, atentos y educados, además de un buen servicio la rapidez entre un plato y otro fue ideal. Mientras esperábamos a que llegase el primer plato nos amenizaron el tiempo con unas tapitas que ya anunciaban por el sabor y presentacion que lo que venía iba a ser puro gozo. El restaurante es acogedor, una antigua casa bien cuidada y sencilla, tiene un royo muy particular, un comedor pequeño abajo y otro arriba que no llegue a ver. Musica de fondo para amenizar la comida. Zona de aparcamiento privado del restaurante justo enfrente, se agradece. Dar las GRACIAS a todo el equipo de cocina, ha sido un verdadero placer disfrutar esos platos, sin duda volveremos!
Fuimos por la zona de casualidad y afortunadamente pudimos reservar para el mismo día . Nos ha encantado todo. El edificio está bien restaurado y el comedor es amplio y acogedor , con amplio espacio entre las mesas lo que asegura intimidad . El menú degustación todo muy rico y original . Elegimos el más pequeño y para cenar perfecto . Y todo el servicio excelente: rápido , amable , natural , y muy profesional . Un lujo cercano. Sin duda para volver .
Qué maravilla descubrir el restaurante Ronquillo en Ramales de la Victoria. El cocinero y su equipo hacen un trabajo extraordinario: platos cuidados, llenos de sabor y elaborados con un conocimiento que se nota desde el primer bocado. El servicio es de diez, profesional y amable, de esos que te hacen sentir como en casa sin perder la elegancia. Nos ha encantado todo y tenemos claro que volveremos hasta probar cada plato de la carta. Sitios así son un regalo.
Pasamos por Ramales y entramos a comer. Comida muy buena y cantidad mas que suficiente. Ensalada de Cecina y de segundo venado guisado. La atención de 10 por parte del personal y en lugar encantador. Sin tumultos y espacioso para poder hablar. Recomendado.
Se come de 10, muy bien el local, el personal genial en pocos sitios hay tan buenos camareros, sobre todo el chico del pelo negro que parece el encargado de los camareros, quedan muy muy pocos como el en la hostelería.
Volveríamos a repetir sin duda alguna. Comimos un menú degustación cerrado de 75€ (no recuerdo bien el nombre), un total de 10 platos, si no recuerdo mal. Estaba todo espectacular, muy bueno y podemos asegurar que no pasamos nada de hambre. El trato por parte de los camareros fue excepcional, muy atentos y amables. Por otra parte, la reforma del restaurante ha quedado preciosa, un ambiente muy acogedor y familiar. En general calidad/precio muy bien.
Una experiencia diez! Comida apta para celíacos con una calidad estupenda y una elaboración genial. Todo riquísimo, los camareros un amor y super bien de precio. Como guinda del pastel, restaurante pet friendly, así que ninguna pega. Super recomendable, volveremos seguro!
No es la primera vez que cenamos allí y no será la última. Esta vez pedimos el menú Cullalvera. Platos diferentes llevados a cabo con productos de proximidad. Precio ajustado a la experiencia, no sé puede pedir más. El servicio impecable, personal atento y muy amable; dejaros aconsejar por ellas. El ambiente es tranquilo y muy familiar.
Siempre que reservo alojamiento en algún sitio, me suelo venir aquí a buscar opiniones de lugares para comer (las cenas son más fáciles). En este caso, al encontrar un lugar con "sol", y viendo que se ajustaba a mi presupuesto decidí reservar para comer ese jueves santo. Además de carta, tienen tres menús degustación (50, 75 y 90 euros según número de platos). Teníamos en mente el intermedio 12 platos, pero preguntando por tiempo en degustarlos, y teniendo en cuenta que teníamos otro evento posterior, elegimos el más corto (8 platos, 4 entrantes, 1 principal, 1 pescado, 1 carne, 1 postre). Algunos platos mas contundentes y otros más ligeros, que te dejan con buen sabor de boca tanto por sabor, como por cantidad). Resaltar además de la comida, el encanto del local, y la amabilidad y servicio de todo el personal que nos atendió.
Degústanos el menú Covalanas ( largo) en general todo bastante bueno pero tardaron más de 20 min en tomarnos nota, solo había una única camarera para la planta de abajo, ya que arriba está desocupada. Día laboral. Entre plato y plato se hacía eterno. Volvería, no. Por 90€ comes menús degustación en otro restaurante próximo y es todo mucho mejor. Aún deben mejorar considerablemente al menos en el servicio. Algo a tener en cuenta positivamente, que es un restaurante que admite mascota.
Platos bien presentados y muy bien elaborados. La atención del personal de comedor excelente, se agradece mucho que te traten bien sin distinción alguna.
Me parecieron un poco chicas las porciones en relación a su precio . Muy rico
He comido un menú de degustación más corto, de 50 €. Me ha gustado aunque quizá un poquito escaso, aunque al final me he quedado bien.
La comida espectacular, no había tomado nunca un tartar de bonito donde se deshiciera cada trozo en la boca, fresco con contrastes dulces, ácidos y la suavidad del pescado. Las croquetas de 10, pequeñitas y con la bechamel en su punto, entraban como pipas. El servicio lento, al inicio hemos debido de coincidir con un grupo grande y ha ido todo lento, estando de vacaciones no se ha notado tanto, pero diría que el punto a mejorar. Muy recomendable!!!
Cocina tradicional con presentación y aires de modernidad. Tienen carta y menú del día, pero para este último no permiten reservas, ni tampoco acceder al comedor interior. Son detalles feos, que no se consiguen tapar con la buena atención que dispensan. Las elaboraciones no están mal, aunque algunos platos están flojos de sabor, como por ejemplo el solomillo que pedí y que estaba acompañado de un poquito de ensalada de pimientos y seis patatas fritas; el atún en escabeche también estaba flojo, muy crudo y sin apenas gusto. Si pides a la carta te sirven una tapa de entrante.
Cocina tradicional con toques modernos. Raciones cuidadas y generosas con buen producto del norte. Atención impoluta de los camareros, destacan sus platos de pescado y las ensaladas de entrante. Te costará elegir cualquiera. Equilibrio entre calidad y precio aunque no bajarás de 30€ por persona.
Degústanos el menú Covalanas ( largo) en general todo bastante bueno pero tardaron más de 20 min en tomarnos nota, solo había una única camarera para la planta de abajo, ya que arriba está desocupada. Día laboral. Entre plato y plato se hacía eterno. Volvería, no. Por 90€ comes menús degustación en otro restaurante próximo y es todo mucho mejor. Aún deben mejorar considerablemente al menos en el servicio. Algo a tener en cuenta positivamente, que es un restaurante que admite mascota.
Platos bien presentados y muy bien elaborados. La atención del personal de comedor excelente, se agradece mucho que te traten bien sin distinción alguna.
Fuimos un domingo en el servicio de las 15. Pedimos el menú degustación cullalvera y la verdad que no decepciona. Increíble el guiso de venado y los canelones con bechamel de fua... Y para rematar, el flan nos pareció exquisito. Nos hemos quedado con ganas de probar las carrilleras y el crumble de limón así que... Habrá que volver. El sitio es espectacular, una casa rehabilitada con muy buen gusto. Los camareros super atentos y amables, en cuanto se acababa el pan, ya me estaban poniendo otro. Respecto al tiempo, es cierto que al traer la carta han tardado un pelín, pero nada exagerado y, lo importante, en la comida ha ido todo rodado y eso que somos rápidos comiendo XD Lo dicho, nos volverán a ver por ahí
Comida inmejorable. Lugar poco cálido en temperatura y decoración. La atención también muy buena
Siempre que reservo alojamiento en algún sitio, me suelo venir aquí a buscar opiniones de lugares para comer (las cenas son más fáciles). En este caso, al encontrar un lugar con "sol", y viendo que se ajustaba a mi presupuesto decidí reservar para comer ese jueves santo. Además de carta, tienen tres menús degustación (50, 75 y 90 euros según número de platos). Teníamos en mente el intermedio 12 platos, pero preguntando por tiempo en degustarlos, y teniendo en cuenta que teníamos otro evento posterior, elegimos el más corto (8 platos, 4 entrantes, 1 principal, 1 pescado, 1 carne, 1 postre). Algunos platos mas contundentes y otros más ligeros, que te dejan con buen sabor de boca tanto por sabor, como por cantidad). Resaltar además de la comida, el encanto del local, y la amabilidad y servicio de todo el personal que nos atendió.
La comida buena pero el servicio fue excesivamente lento, tardamos casi 3h en acabar de comer (sin postres). Ambiente tranquilo y limpio. Aparcamiento enfrente del restaurante.
Restaurante en Ramales de la Victoria. Es un caserón junto a la carretera, sin aparcamiento cercano, hay que dejar el coche en el pueblo. El servicio amable y cercano. Los platos de la carta, de precio elevado y aspecto pulcro y raciones grandes. Lo que comimos no estuvo mal, pero tampoco fueron platos excelsos. Mejor los entrantes que los propios platos principales. El postre muy rico, una tarta de queso deconstruida. También disponen de menús, además de carta, para comer más económico. El comedor de piedra, un poco frío.
Precios desorbitados, muy caro, ni que tuviese una estrella michelin, que estais en un pueblillo majos! Pedimos pulpo con gambas al ajillo, albondigas de corzo y jabali guisado. Las raciones muy escasas, el pulpo algo duro, el guisado de jabali parecia un pure porque estaba todo desmigado, vamos que para comer con cuchara y para encontrar algun cacho de carne compacto...creo que tenia mas setas que jabali...parecia que era el culin de la cazuela.. Las albondigas para echarse a reir.. Cuatro mini albondigas que no eran nada del otro mundo con un monton de verdura por encima que no pinta nada en ese plato..echale unas patatas fritas aunkesea para llenar la tripa joe.. Eso si los platos enormes pero las raciones enanas! Lo mejor el postre la verdad que era una tarta de queso "rota" como la llaman ellos. Eso si la atencion buena pero como para no serla con el tortazo que te meten para salir con hambre. No lo recomendamos.
Restaurante en Ramales de la Victoria, materia prima y su gestión en cocina espectacular, el Tartar de atún sublime no lo había catado aún y la verdad, para probar acompañado del helado de mango... insuperable. Soy un enamorado de los callos y derivados... Mmmmm genial. La única pega, que la mesa, al lado del WC y del a. a.. (aun habiendo reservado el día anterior) Al cochinillo... le pondría una gran pega... falta de crujiente en la piel... Lo peor, con diferencia... comentar a la camarera para tomar el café fuera; saqué el resto del agua en la botella de la casa para los peques... Y salió un personaje (no los camareros, sería el padre o dueño) delante de mis hijos decir que no se podían "robar-llevar" el casco... Estupefacto me quedé... Sin perder los papeles, le respondí que el agua es del cliente mientras dure .. por no decirle más.... Una pena, no pienso volver , les agradecí tanto la comida como "la confianza". Os dejo las fotos de platos y dolorosa para datos. Por cierto, ponen unos entrantes por defecto que nos parecieron geniales.
Un restaurante Michelin, posee un estándar que exige al menos ingredientes de primera calidad y una técnica precisa. Hoy nos servieron dos veces el mismo plato y en ambas ocasiones venía con pelos. Justificarlo con que eran del animal, que no lo parecían, es la mejor prueba que desconocen las técnicas básicas de limpieza. También desconocen de educación, pues ni si siquiera recibimos una disculpa acorde
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C. Menéndez Pelayo, 2, 39800 Ramales de la Victoria, Cantabria, Spain
El Ronquillo, El Ronquillo 39800
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C. Menéndez Pelayo, 2, 39800 Ramales de la Victoria, Cantabria, Spain
El Ronquillo, El Ronquillo 39800
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