La Cueva
Bar grill · Garganta la Olla
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Sobre La Cueva
La Cueva, ubicado en el corazón de Garganta la Olla, es un restaurante regentado por mujeres que ofrece una experiencia culinaria auténtica y memorable. Destaca por su ambiente peculiar y acogedor, ideal para disfrutar de una comida, cena o simplemente una buena taza de café. Los clientes elogian la...
La Cueva, ubicado en el corazón de Garganta la Olla, es un restaurante regentado por mujeres que ofrece una experiencia culinaria auténtica y memorable. Destaca por su ambiente peculiar y acogedor, ideal para disfrutar de una comida, cena o simplemente una buena taza de café. Los clientes elogian la calidad de su comida tradicional extremeña, con platos estrella como las patatas revolconas, el revuelto de setas y los callos con tomate, además de una cuidada selección de cervezas y vinos. El servicio es atento y personalizado, con un equipo que sabe recomendar y hacer sentir a los comensales como en casa. Además, La Cueva ofrece música en vivo y otras actuaciones, creando un ambiente vibrante y distintivo. Tanto si viajas solo como en compañía, encontrarás un lugar especial en La Cueva.
O que dizem os clientes de La Cueva
La Cueva destaca por su comida casera extremeña a buen precio y un ambiente acogedor. Los clientes elogian la amabilidad del personal, especialmente Alicia y Juani, y la calidad de platos como las croquetas y el cochifrito. Algunos mencionan que ciertos platos pueden ser escasos.
Pratos populares
Ideal para
Tip: Déjate aconsejar por Alicia para probar los platos típicos de la zona y no te pierdas los helados artesanos.
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Perguntas frequentes sobre La Cueva
Avaliações de La Cueva Garganta la Olla
Fuimos sin reserva y nos dejaron sentarnos en la terraza. Ambiente agradable y comida muy buena a buen precio. Nos dejaron ver la bodega y fueron muy amables, tanto camareras como la cocinera. Repetiríamos
Lo recomiendo al 100%, atención super cordial, sitio acogedor y con una calidad en sus platos realmente alucinante. Yo repetiré aparte de por la comida por la atención recibida por la persona que me atendió. Sólo adjunto una foto, la del picadillo que son todas las hortalizas de su huerto. Disculpen por no hacer del otro plato, caldereta de cabrito que realizando una puntuación sobre 10 le doy un 25. Jejeje
Encantadores y muy rico todo!! Momentos felices para recordar 💓
Comida genial en una cueva. Lugar pequeño fácil que se llene. Calidad precio muy buena, y un buen surtido de postres. Debajo tiene una cueva para visitar muy chula
Pequeño restaurante, estuvimos cenando ,el pueblo bonito y tranquilo al menos cuando fuimos nosotros, restaurante familiar, personal agradable, la comida casera y muy rica, tienen una pequeña cueva al entrar muy curiosa,puedes acceder sin nin gun problema, el precio total de la cena muy recomendable ,calidad precio genial, muy recomendable.
Comida tradicional exquisita, atendida por una familia que a la vez te transmite su trato familiar. Lugar encantador y comida preparada al momento a unos precios totalmente adecuados a su calidad. Hemos cenado allí dos noches en un fin de semana y es para repetir en otra visita a la zona.
Fuimos sin reserva tubimos que esperar pero mereció la pena esperar buenísimo el cochinillo muy agradable el trato de las camareras también.
Lugar tranquilo y agradable donde disfrutar de un rico plato de comida casera de la zona. El servicio muy amable.
Comida de la zona espectacular, económica y en un lugar magnífico!! Está situado muy cerca de la plaza del pueblo (en un lateral) y en el sótano del local, tiene una pequeña cueva (que le da nombre al restaurante) que se puede visitar y es muy curioso e interesante. El ambiente y decoración es muy peculiar. Aunque todo está muy bueno, recomiendo encarecidamente el cochifrito y los huevos rotos con jamón.
De lo mejor, lo mejor. Ambiente, servicio, comida, música....todo, acogedor al máximo, te sientes uno más del pueblo. De esos establecimientos que no deben morir nunca. La esencia permanecerá por generaciones.
Pase por allí por casualidad me gusto y entre ha picar algo comí cochifrito muy bueno me invitaron ha bajar para ver la cueva y bueno pequeñita pero bien bonita. Pero si hay que destacar algo de esta experiencia sin duda es la la amabilidad, la simpatía y la efectividad en el servicio de una chica joven que me atendió y que además no se veía que fuese profesional de la materia.
Estuvimos paseando por el pueblo tras un día de pozas y baños "fresquitos" y cenamos aquí. La atención fue magnífica y estaba todo riquísimo. Con opciones para peques en la carta (muy importante y a tener en cuenta). Empanadilla caseras. Las patatas revolconas muy buenas! Al finalizar pudimos bajar a visitar la pequeña cueva que tienen bajo el bar. Muy curioso. Gracias!
Trato amable, la dueña nos explicó las especialidades, mientras nos preparaba la mesa nos invitó a bajar a visitar la pequeña cueva que hay debajo. La caldereta de cabrito, las croquetas, el solomillo con patatas y el rinran (ensalada de tomate con pimentón) estaban muy ricos. Sin duda volveremos en nuestra próxima visita.
Imprescindible si vas por la zona de la Vera. Platos típicos de Extremadura, todos caseros. Fuimos sin reserva y nos atendieron nada más llegar. Muy aconsejables las croquetas, sobre todo las de cochinillo si tienes oportunidad de probarlas ya que van variando los tipos. Relación calidad/precio difícil de superar.
Riquisimo lugar con comida de la zona y vino de pitarra. Las chicas todas encantadoras. Lo regenta una familia super amable y que nos ayudaron a pedir y nos contaron como hacer el riquisimo postre de castañas con leche. Buenisimo en calidad precio. Para terminar la visita se puede ver la cueva subterránea. Gracias!
El mejor sitio donde comimos en este viaje. Una familia encantadora. La comida de diez y el trato inmejorable. Llame, me reservo una mesa. Puntual y súper rico. La carne espectacular, y que decir de las migas y las revolconas....sin duda para repetir. Aunque la dieta la dejé de un lado claro. Totalmente recomendable. No os perdáis visitar su cueva. Preciosa para una cena romántica VIP. Familia muchas gracias por todo.
No puedo nada más que tener maravillosas palabras de este lugar 21 de junio, un calor para morirse y nosotros a las 14h sin reserva para comer, en todos sitios nos decían que no, menos aquí, comimos en la calle, von un calor estupendo, pero nos trataron estupendamente, nos facilitaban toda la sombra posible, agua fresquita de verdad todo el tiempo y cuando terminamos de comer nos dejaron tomar el postre en la cueva, toda fresquita. Y de la comida mejor aun tengo que hablar, todo estupendo, el secreto, las empanadillas de queso, y con unos precios mas que asequibles. Gracias por acogernos esa mediodía espantosa
Muy buena calidad del producto. Una pena que el bonito lugar no sea más grande
Un lugar espectacular en plena naturaleza. La Cueva es un sitio que merece la pena visitar, todo está cuidado al detalle, el entorno es precioso y la atención de diez. La comida buenísima, casera y con mucho sabor. Sin duda, un sitio para repetir y recomendar.
Nos ha gustado mucho, el trato y la comida excelente, el bar es pequeño pero muy hogareño, uno de sus atractivos es su cueva en la cual puedes tomarte el café bajo la autorización de los dueños, respecto a la comida disponen de unas empanadillas caseras de queso y otra de atún buenísimas, las patatas rebolconas muy buenas y postres caseros también muy buenos.
Perfecta la experiencia en este restaurante familiar. Raciones para compartir a muy buen precio y con una calidad excelente. Los platos se ven en una aplicación donde se ve tanto el precio como, en la mayoría, una foto real de lo que vas a pedir. El trato del personal, muy cercano, ha sido perfecto. Además el local tiene una parte de abajo que es una cueva de obligada visita.
La dueña y su hija nos ha tratado de maravilla, como siempre que venimos precio calidad es perfecto. Si pasáis por Garganta la Olla no dejéis de comer unos buenos huevos fritos.. así como cualquier otro plato
Profesionales, simpáticos y atentos a todo lo que necesitas. Comimos raviolis crujientes, risotto y abanico ibérico. Todo perfecto 💯
Sitio para repetir, con un menú casero muy rico, a un precio justo. Productos de calidad, la ensalada, migas, carnes, patatas, pan…todo de 10! Enhorabuena al cocinero/a. Cocinado todo en su punto, muy sano, sin grasas. Postres muy ricos, la tarta de queso y la mouse de limón. Sitio muy limpio. Servicio rápido y muy amable, recomiendo 100% Un paisaje y un entorno para volver.
Hemos cenado dos veces en nuestras vacaciones en este restaurante y decir por mis amigos y por mí que es un lugar fantástico. Una callecita tranquila, una terraza agradable, un trato cordial y una comida deliciosa, desde sus croquetas hasta su tabla de matanza. Un placer haberlos conocido.
Ambiente genial , los dueños divinos porque tenían que cerrar sino nos quedamos ahí hablando de setas jejeje la comida espectacular , migas carrilleras y croquetas de boletus y los postres tarta de queso y de zanahoria, exelente calidad todo , super recomendable
Siempre que voy a Garganta quiero comer en La Cueva, todo lo que preparan está buenísimo mis preferidos los Callos y él Cochinillo, esta última vez tenían un arroz con costilla especial, el vino de pitarra buenísimo, se lo recomiendo a todo el mundo, no les dejara indiferente
En mi caso el mousse fue de calabacín con helado, super rico. Aunque también recomendamos el de frambuesa, el queso fresco con membrillo, el yogur con miel, hechos cerca. Así como el entrecot si te gusta poco hecho y los medallones de lomo si te gustan más hechos. El revuelto de setas estaba delicioso y se notaban frescas, así como la ensalada de tomate y cebolla. El servicio super amable, y con experiencia; saben recomendar para que compartamos y no se pida de más. Agradecer al establecimiento, sentar precedente del acceso a mi perro; evidentemente lo permitirían si se comportaba y él (cachorro) y yo hicimos por qué así fuese.
Nos encantó. Queríamos cenar y pedimos revuelto de setas (hacia mucho que no lo probaba tan rico, setas con muchísimo sabor y revuelto en su punto justo, son setas frescas cultivadas), tabla de quesos, deliciosos y después un chuletón delicioso, carne super blandita y sabrosa. La atención por las chicas también genial. Repetiremos sin duda!!! Si queréis cenar fuera, haced reserva, la terracita es muy bonita.
Excelente trato, comida riquísima ideal pedir para compartir y disfrutar de varios platos. Los revueltos tanto de setas como de Esparragos muy ricos las carnes tiernisimas y los postres caseros a destacar los "sapillos" un dulce familiar muy rico. La dueña Pilar muy agradable. Precio muy razonable
Hemos comido dos días y cada cual mejor… empanadilla de queso y croquetas variadas espectaculares, cochinillo frito y oreja tb. Destaco el flan de higo de postre Precio más q justo para la calidad de la comida. Lo recomiendo mucho
Fuimos 3 parejas. Nos atendió Juani, impresionante. Te hacen estar como en tu casa, la comida de 10 . Nos hicimos amigos de Juani, Pilar y Leticia. Bien de comida y de precio. Genial
Muy muy recomendable. Comimos migas, cachopo, patatas revolconas y flan de higo. Todo buenísimo.
Maravillosa experiencia. Los dueños son encantadores, un amor, y la comida está exquisita. Tienen variedad y cosas muy interesantes que no he visto en otros sitios, saben recomendarte bien y los helados artesanos que tienen están deliciosos. Repetiré cada vez que pueda, una visita obligatoria en Garganta la Olla. El lagarto simplemente espectacular, el mejor que he probado en la vida. Muchísimas gracias.
La comida es fantástica. Absolutamente recomendable!!! Comida auténtica y casera, deliciosa. Hemos tomado platos típicos de la zona como patatas revolconas, callos con tomate y cochifrito y lo hemos disfrutado mucho, todo delicioso. De postre un flan de higos casero espectacular. Las dueñas te tratan con una amabilidad y simpatía que ya no se ven.
En la ruta de la Vera y en el pueblo de Garganta de la Olla, este pequeño bar restaurante ofrece comida típica de la zona. Pedimos migas y cochifrito. Excelentes los dos platos. El cuchifrito en su punto y las migas sabrosas y sueltas. El ambiente muy especial y con un servicio eficiente y con ganas de agradar. El precio muy adecuado al servicio.
Ya estuve hace varios años y recordaba tanto el peculiar ambiente del establecimiento como los callos con tomate qué consumí. Volví a pedir callos y no me defraudaron en absoluto. El resto de platos que compartí con mi mujer estaban muy ricos (se nota que es comida casera) pero no al nivel de los callos. De postre pedí un flan de higos que estaba exquisito, sobresaliente. Fueron muy amables y nos dejaron bajar a la cueva que hay en el sótano. Según la dueña, estas cuevas estaban cuando su padre compró la casa, que es por ahí del 1500
Ayer, curioseando en los senderos infinitos de Internet, descubrí el nombre de un lugar que me susurró misterio: “La Cueva”. Sentí que debía ir, y así emprendimos una pequeña excursión por los rincones escondidos de Garganta la Olla, donde la historia se mezcla con la piedra y el silencio. Al llegar al restaurante, me recibió un mantel convertido en memoria: los abuelos Siberiano y Juana, la madre Pili, y ahora Alicia, guardiana de la tradición. Sus frases, como hilos bordados, tejían la vida de varias generaciones. La comida, sencilla y casera, tenía el sabor de lo verdadero, de lo que nace del alma y no solo de la cocina. Bajé después a la cueva, y allí el tiempo me habló en susurros: piedras arrancadas para levantar un hogar, rincones donde se guardaba el pan, un refugio secreto para quienes huían, sombras de mercado clandestino en la dictadura, una virgen diminuta que aún vela en penumbra. Cada rincón parecía contener una historia, un latido, un secreto compartido con la tierra. Salí de allí con el corazón encendido. La Cueva no fue solo un restaurante: fue un viaje a lo profundo, a lo escondido, a lo eterno. Amo
Hemos entrado a tomar algo y valorar si nos quedábamos a comer... Nos aborda Alicia y nos explica que nos pueden ofrecer... Es una vendedora nata, nos ha cautivado... Nos dejamos aconsejar y que nos traiga de comer lo que ella considere bien... Migas, tomate, revuelto, y el cochifrito... Dejamos sitio para el postre.. Espectacular el flan de higo y el mousse de frambuesa... Lo mejor de todo ha sido el precio... Nos ha sorprendido bastante. Sin duda es un lugar para repetir!!!
Bar con encanto en el que parar si visitas Garganta la Olla. Comida extremeña tradicional, muy buena calidad precio y decoración auténtica y con esencia de la zona. Las camareras nos aconsejaron y tuvieron un trato cercano. Pedimos un surtido de embutidos de matanza que estaba increíbles, unas migas extremeñas de 10 y unas patatas revolconas buenísimas. Definitivamente estaremos volviendo.
Normalmente nunca reservo y miro reseñas, puesto que en la Vera se come bien en todos sitios Fuimos a comer y estaba todo reservado y decidimos ir a cenar QUE GRAN ACIERTO Alicia encantadora y la camarera ( que me perdone por no acordarme del nombre) un amor Todo riquísimo, me falta una foto de la tosta de huevos revueltos ,con cebolla caramelizada,queso de cabra y nueces. GRACIAS POR SER COMO SOIS😘
Comida casera de 10! Regresamos a este bonito pueblo porque la primer vez nos encantó. Esta vez para comer paramos en el Bar La Cueva... En su terracita. El servicio fue amble y rápido y la cómoda muy rica, tanto las migas como el magro riquísimo! Nostros lo recomendamos!
Muy buen ambiente de pueblo, hemos comido mi mujer y yo,una ensalada rin ran, unas migas extremeñas, y magro con patatas, todo para compartir, y nos ha encantado, el servicio muy bueno a pesar de que estaba lleno, sitio muy recomendable xa ir a comer, en la parte de abajo del restaurante se puede ver parte de la cueva original, nosotros sin duda volveremos
BUENA COMIDA CASERA Y BUEN PRECIO. EL SITIO ORIGINAL Y BONITO LA CUEVA MERECE LA PENA VISITARLA. ALICIA ESPLICA MUY BIEN LOS PLATOS U CON INGREDIENTES PROPIOS DW SU COSECHA. EL MUSS DE FRAMBUESA ESPECTACULAR.
Fuimos confiando en las reseñas y acertamos al 100%. La comida estaba muy buena y las raciones son abundantes. Comimos el revuelto de setas, las patatas revolconas, surtido de croquetas y tosta extremeña. La atención fue maravillosa en todo momento, además de rápida a pesar de haber bastante gente (era la final de Champions). Espero tener la oportunidad de volver en algún momento. Además, tuvieron el detalle de enseñarnos la cueva. Grs por todo. Os dejo el enlace al menú, por si queréis consultarlo. https://hosteleriaendigital.es/cartadigital/bar-la-cueva-garganta-la-olla/
Qué bien cenamos, muy muy recomendable. De las mejores croquetas que he comido en mi vida. El cochifrito espectacular. De postre pedimos tarta de dulce de leche y nos decepcionó un poco por el tamaño y el sabor, esperábamos más después del cochinillo y las croquetas tan ricas. Dos bebidas, las dos raciones, el pan y el postre: 36,20€
Maravillosa experiencia. Los dueños son encantadores, un amor, y la comida está exquisita. Tienen variedad y cosas muy interesantes que no he visto en otros sitios, saben recomendarte bien y los helados artesanos que tienen están deliciosos. Repetiré cada vez que pueda, una visita obligatoria en Garganta la Olla. El lagarto simplemente espectacular, el mejor que he probado en la vida. Muchísimas gracias.
Las camareras son encantadoras. Tienen una bodega que puedes visitar. Todos los platos son caseros, están buenísimos y a buen precio. Muy recomendado
Bar de raciones para cenar , comida casera a buen precio. Ambiente acogedor y tranquilo. Bonito sitio
En la ruta de la Vera y en el pueblo de Garganta de la Olla, este pequeño bar restaurante ofrece comida típica de la zona. Pedimos migas y cochifrito. Excelentes los dos platos. El cuchifrito en su punto y las migas sabrosas y sueltas. El ambiente muy especial y con un servicio eficiente y con ganas de agradar. El precio muy adecuado al servicio.
Sitio pequeño pero auténtico en un entorno privilegiado.No podíamos haber elegido mejor.Reservamos el día anterior y nos hicieron hueco para 2.Comida riquísima y servicio de 10.Para volver
Ya estuve hace varios años y recordaba tanto el peculiar ambiente del establecimiento como los callos con tomate qué consumí. Volví a pedir callos y no me defraudaron en absoluto. El resto de platos que compartí con mi mujer estaban muy ricos (se nota que es comida casera) pero no al nivel de los callos. De postre pedí un flan de higos que estaba exquisito, sobresaliente. Fueron muy amables y nos dejaron bajar a la cueva que hay en el sótano. Según la dueña, estas cuevas estaban cuando su padre compró la casa, que es por ahí del 1500
Ayer, curioseando en los senderos infinitos de Internet, descubrí el nombre de un lugar que me susurró misterio: “La Cueva”. Sentí que debía ir, y así emprendimos una pequeña excursión por los rincones escondidos de Garganta la Olla, donde la historia se mezcla con la piedra y el silencio. Al llegar al restaurante, me recibió un mantel convertido en memoria: los abuelos Siberiano y Juana, la madre Pili, y ahora Alicia, guardiana de la tradición. Sus frases, como hilos bordados, tejían la vida de varias generaciones. La comida, sencilla y casera, tenía el sabor de lo verdadero, de lo que nace del alma y no solo de la cocina. Bajé después a la cueva, y allí el tiempo me habló en susurros: piedras arrancadas para levantar un hogar, rincones donde se guardaba el pan, un refugio secreto para quienes huían, sombras de mercado clandestino en la dictadura, una virgen diminuta que aún vela en penumbra. Cada rincón parecía contener una historia, un latido, un secreto compartido con la tierra. Salí de allí con el corazón encendido. La Cueva no fue solo un restaurante: fue un viaje a lo profundo, a lo escondido, a lo eterno. Amo
Hemos entrado a tomar algo y valorar si nos quedábamos a comer... Nos aborda Alicia y nos explica que nos pueden ofrecer... Es una vendedora nata, nos ha cautivado... Nos dejamos aconsejar y que nos traiga de comer lo que ella considere bien... Migas, tomate, revuelto, y el cochifrito... Dejamos sitio para el postre.. Espectacular el flan de higo y el mousse de frambuesa... Lo mejor de todo ha sido el precio... Nos ha sorprendido bastante. Sin duda es un lugar para repetir!!!
Bar con encanto en el que parar si visitas Garganta la Olla. Comida extremeña tradicional, muy buena calidad precio y decoración auténtica y con esencia de la zona. Las camareras nos aconsejaron y tuvieron un trato cercano. Pedimos un surtido de embutidos de matanza que estaba increíbles, unas migas extremeñas de 10 y unas patatas revolconas buenísimas. Definitivamente estaremos volviendo.
Normalmente nunca reservo y miro reseñas, puesto que en la Vera se come bien en todos sitios Fuimos a comer y estaba todo reservado y decidimos ir a cenar QUE GRAN ACIERTO Alicia encantadora y la camarera ( que me perdone por no acordarme del nombre) un amor Todo riquísimo, me falta una foto de la tosta de huevos revueltos ,con cebolla caramelizada,queso de cabra y nueces. GRACIAS POR SER COMO SOIS😘
Qué bien cenamos, muy muy recomendable. De las mejores croquetas que he comido en mi vida. El cochifrito espectacular. De postre pedimos tarta de dulce de leche y nos decepcionó un poco por el tamaño y el sabor, esperábamos más después del cochinillo y las croquetas tan ricas. Dos bebidas, las dos raciones, el pan y el postre: 36,20€
Se come muy bien y a buen precio, pedimos para dos cachopo, patatas revolconas, migas y flan de higo y todo estaba buenísimo! La atención muy bien también! Volveremos seguro!
Comida casera de 10! Regresamos a este bonito pueblo porque la primer vez nos encantó. Esta vez para comer paramos en el Bar La Cueva... En su terracita. El servicio fue amble y rápido y la cómoda muy rica, tanto las migas como el magro riquísimo! Nostros lo recomendamos!
Muy buen ambiente de pueblo, hemos comido mi mujer y yo,una ensalada rin ran, unas migas extremeñas, y magro con patatas, todo para compartir, y nos ha encantado, el servicio muy bueno a pesar de que estaba lleno, sitio muy recomendable xa ir a comer, en la parte de abajo del restaurante se puede ver parte de la cueva original, nosotros sin duda volveremos
Bar de raciones para cenar , comida casera a buen precio. Ambiente acogedor y tranquilo. Bonito sitio
BUENA COMIDA CASERA Y BUEN PRECIO. EL SITIO ORIGINAL Y BONITO LA CUEVA MERECE LA PENA VISITARLA. ALICIA ESPLICA MUY BIEN LOS PLATOS U CON INGREDIENTES PROPIOS DW SU COSECHA. EL MUSS DE FRAMBUESA ESPECTACULAR.
Fuimos confiando en las reseñas y acertamos al 100%. La comida estaba muy buena y las raciones son abundantes. Comimos el revuelto de setas, las patatas revolconas, surtido de croquetas y tosta extremeña. La atención fue maravillosa en todo momento, además de rápida a pesar de haber bastante gente (era la final de Champions). Espero tener la oportunidad de volver en algún momento. Además, tuvieron el detalle de enseñarnos la cueva. Grs por todo. Os dejo el enlace al menú, por si queréis consultarlo. https://hosteleriaendigital.es/cartadigital/bar-la-cueva-garganta-la-olla/
La comida es fantástica. Absolutamente recomendable!!! Comida auténtica y casera, deliciosa. Hemos tomado platos típicos de la zona como patatas revolconas, callos con tomate y cochifrito y lo hemos disfrutado mucho, todo delicioso. De postre un flan de higos casero espectacular. Las dueñas te tratan con una amabilidad y simpatía que ya no se ven.
Fuimos 3 parejas. Nos atendió Juani, impresionante. Te hacen estar como en tu casa, la comida de 10 . Nos hicimos amigos de Juani, Pilar y Leticia. Bien de comida y de precio. Genial
Repetiré cuando vuelva, sin duda. Fuimos sin reserva y no había mesa, pero nos atendieron amablemente y nos pusieron algo de comer en la barra sin ningún problema. Ambiente muy acogedor, tanto la chica q estaba en la barra q no me se su nombre, como el resto de la clientela, turistas y lugareños, muy amables. La comida me pareció q estaba bien, y el precio correcto. Ahhh, y el vino de pitarra q pedimos probar estaba muy bueno!
La comida muy rica pero escasa, nosotros tubimos la mala suerte de dar con unos grupos caóticos ya que todo el mundo estaba atosigando e intimidando con miradas y preguntando para que te levantes y les dejes sitio cuando ni has acabado de comer, nos pareció un agobio en ese sentido, aunque la cueva en ese sentido no tiene culpa, la pega que veo es que los platos son muy poca cantidad. Fueron 80€ para 4 personas por un plato de cochifrito, unas migas muy ricas pero (ración muy pequeña), ración de magro con patatas bien, patatas revolconas (poca cantidad) y lo que más nos enfadó fué la ensalada rin ran que son practicamente 2 tomatillos del huerto propio de ellos con cebolla y un pelin de pimiento por 8,50€ nos pareció una pasada, muy rica pero algo abusivo.
La comida muy rica pero escasa, nosotros tubimos la mala suerte de dar con unos grupos caóticos ya que todo el mundo estaba atosigando e intimidando con miradas y preguntando para que te levantes y les dejes sitio cuando ni has acabado de comer, nos pareció un agobio en ese sentido, aunque la cueva en ese sentido no tiene culpa, la pega que veo es que los platos son muy poca cantidad. Fueron 80€ para 4 personas por un plato de cochifrito, unas migas muy ricas pero (ración muy pequeña), ración de magro con patatas bien, patatas revolconas (poca cantidad) y lo que más nos enfadó fué la ensalada rin ran que son practicamente 2 tomatillos del huerto propio de ellos con cebolla y un pelin de pimiento por 8,50€ nos pareció una pasada, muy rica pero algo abusivo.
El sitio está chulo y la comida buena y a buen precio. La dueña nada amable, llegamos a cenar, estaba estresada porque había mucha gente y de malas maneras nos invitó a irnos a otro sitio (estaba todo cerrado). Su hija fue muy amable, nos tomamos algo en la barra y antes de terminar ya nos estaba sentando en una mesa. La estrella que he puesto en el servicio obviamente es sólo por la chica
La torta del Casar muy buena. El cochinillo no es tal; es una serie de recortes de cerdo refritos sobre un montón de patatas de freidora; malo. La clavada ha sido de campeonato. Local pequeño muy ruidoso.
El sitio está chulo y la comida buena y a buen precio. La dueña nada amable, llegamos a cenar, estaba estresada porque había mucha gente y de malas maneras nos invitó a irnos a otro sitio (estaba todo cerrado). Su hija fue muy amable, nos tomamos algo en la barra y antes de terminar ya nos estaba sentando en una mesa. La estrella que he puesto en el servicio obviamente es sólo por la chica
Comida 4/5 Servicio 1/5, por no poner cero Ambiente 2/5 Media 2/5 Vinimos atraídos por las buenas reseñas; sin embargo, nuestra experiencia fue muy mala. La comida (huevos con patatas y jamón y oreja en tomate) era correcta, aunque algo escasa para el precio que se pide. Intentaron varias veces colarnos un servicio de pan que no habíamos pedido Lo que nos horrorizó fue que, cuando pedimos algo de beber, no se nos pudo tapa como al resto de parroquianos. Cuando les comentamos que por qué no nos la servían, las tres personas que estaban atendiendo nos ignoraban. Es muy descorazonador cuando hay un trato tan diferencial según si eres del pueblo o no.
Comida 4/5 Servicio 1/5, por no poner cero Ambiente 2/5 Media 2/5 Vinimos atraídos por las buenas reseñas; sin embargo, nuestra experiencia fue muy mala. La comida (huevos con patatas y jamón y oreja en tomate) era correcta, aunque algo escasa para el precio que se pide. Intentaron varias veces colarnos un servicio de pan que no habíamos pedido Lo que nos horrorizó fue que, cuando pedimos algo de beber, no se nos pudo tapa como al resto de parroquianos. Cuando les comentamos que por qué no nos la servían, las tres personas que estaban atendiendo nos ignoraban. Es muy descorazonador cuando hay un trato tan diferencial según si eres del pueblo o no.
Reservas una mesa. Te dicen que a las 9 de la noche porque luego hace frío. Llegas a las 9 de la noche en punto acaban de sentar a otras personas en una mesa y que no les consta nuestra reserva. Qué esperemos unos minutos, nos dicen... Qué falta de seriedad y profesionalidad. Respondo a su respuesta. No dijo unos segundos, nos dijo que nos esperásemos a qué quedase una mesa libre y no fue capaz de decirnos cuándo ocurriría eso. No mienta. No dijo , esperen que voy a averiguar el malentendido. Usted mismo o misma se retrata cuando se alegra de que puedan ser atendidos otras personas en vez de los que de forma responsable se presentan a la hora que le reservan. Unas disculpas habrían sido suficientes pero parece que ustedes son incapaces de ver sus propios errores. Es más se alegra en parte de que las personas que han reservado su mesa se queden sin cenar. Pues eso ya lo dice todo.
Es una pena que al verte de fuera (forastero, como dicen por allí) intenten timarte con los precios. Quisimos venir a comer aquí por sus buenas reseñas, pero al ver en nuestra cara como nos cobraban el doble por un refresco (2.50 ers) que a un lugareño decidimos que iban a timar a otro. Además la mujer que nos atendió muy borde y seca. Una pena. PD: Más abajo me contestan y una vez más no se ciñen a la verdad. El refresco me lo cobraron mas caro que a las personas que viven allí. Y en mi pueblo: Valdehuncar, está muy por debajo de 2 euros.
Fuimos al mediodía para preguntar si había disponibilidad para una cena de 8 personas esa misma noche. Una camarera nos indicó que lo consultáramos con su compañera de la barra, quien confirmó que sí y tomó la reserva para las 21:30. A la hora acordada regresamos, pero la persona que nos atendió entonces, junto con la dueña, nos informó de que no había sitio para 8. Al comentarles que teníamos una reserva hecha por la tarde, nos ofrecieron explicaciones contradictorias y poco coherentes sobre lo ocurrido. La comunicación fue muy poco cuidadosa y el tono resultó sorprendentemente hostil, especialmente teniendo en cuenta que simplemente estábamos intentando aclarar una reserva que ellos mismos habían aceptado. En lugar de una solución al problema, o al menos una disculpa sincera por la confusión, recibimos comentarios fuera de lugar, como que “no sabemos cómo funciona la hostelería”, sin tener idea de quiénes somos, cuando en nuestro grupo hay personas que han trabajado precisamente en ese sector. Tampoco se nos ofreció ninguna alternativa ni un mínimo intento de gestionar el inconveniente, pese a habernos desplazado expresamente para cenar allí. Esta experiencia nos generó una clara sensación de falta de profesionalidad y de cuidado hacia el cliente. Por nuestra parte, no podemos recomendar el establecimiento basándonos en lo vivido. Editado después de la respuesta: Usted misma nos dijo que la rubia era su hermana y que (palabras textuales suyas) "con el yuyuyuyui no se enteraba". Que los futuros consumidores hagan lo que quieran pero mi última recomendación es que o no hagan la reserva con esta persona (la camera rubia) o que la ratifiquen mínimo 3 o 4 veces por si acaso no lo apuntó bien con el "yuyuyui".
Fuimos al mediodía para preguntar si había disponibilidad para una cena de 8 personas esa misma noche. Una camarera nos indicó que lo consultáramos con su compañera de la barra, quien confirmó que sí y tomó la reserva para las 21:30. A la hora acordada regresamos, pero la persona que nos atendió entonces, junto con la dueña, nos informó de que no había sitio para 8. Al comentarles que teníamos una reserva hecha por la tarde, nos ofrecieron explicaciones contradictorias y poco coherentes sobre lo ocurrido. La comunicación fue muy poco cuidadosa y el tono resultó sorprendentemente hostil, especialmente teniendo en cuenta que simplemente estábamos intentando aclarar una reserva que ellos mismos habían aceptado. En lugar de una solución al problema, o al menos una disculpa sincera por la confusión, recibimos comentarios fuera de lugar, como que “no sabemos cómo funciona la hostelería”, sin tener idea de quiénes somos, cuando en nuestro grupo hay personas que han trabajado precisamente en ese sector. Tampoco se nos ofreció ninguna alternativa ni un mínimo intento de gestionar el inconveniente, pese a habernos desplazado expresamente para cenar allí. Esta experiencia nos generó una clara sensación de falta de profesionalidad y de cuidado hacia el cliente. Por nuestra parte, no podemos recomendar el establecimiento basándonos en lo vivido. Editado después de la respuesta: Usted misma nos dijo que la rubia era su hermana y que (palabras textuales suyas) "con el yuyuyuyui no se enteraba". Que los futuros consumidores hagan lo que quieran pero mi última recomendación es que o no hagan la reserva con esta persona (la camera rubia) o que la ratifiquen mínimo 3 o 4 veces por si acaso no lo apuntó bien con el "yuyuyui".
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Como chegar
C. Rodeo, 20, 10412 Garganta la Olla, Cáceres, Spain
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C. Rodeo, 20, 10412 Garganta la Olla, Cáceres, Spain
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