Menu
Caja de Cerillas Restaurante
PosDo

© 2026 PosDo · v3.0

Madrid

Caja de Cerillas Restaurante

★★★★ 3.8 · 120 reseñas

Caja de Cerillas Restaurante is a restaurant in Madrid, Madrid. Rated 3.8 out of 5 by guests. Discover the menu, photos, and reviews.

Caja de Cerillas Restaurante

Restaurant · Madrid

3.8 · 180 avaliações Google

Horário de Caja de Cerillas Restaurante

Segunda 12:00–23:00
Terça 12:00–23:00
Quarta 12:00–23:00
Quinta 12:00–23:00
Sexta 12:00–23:30
Sábado 12:00–23:30
Domingo 12:00–22:00
thefork.es

Sobre Caja de Cerillas Restaurante

Caja de Cerillas Restaurante is a restaurant in Madrid, Madrid. Rated 3.8 out of 5 by guests. Discover the menu, photos, and reviews.

O que dizem os clientes de Caja de Cerillas Restaurante

Caja de Cerillas es un restaurante pequeño y acogedor con comida tradicional española con un toque moderno. Destacan los huevos con gambas, el tomate pizza y el flan. Algunos clientes mencionan que el local puede ser pequeño y las mesas juntas, y algunos precios excesivos.

Pratos populares

huevos con patatas y gambas Tomate Pizza (4) canelón flan (5) anchoa bacalao (3) macarrones huevos rotos

Ideal para

Casais Grupos Locais Celebrações

Tip: Es recomendable reservar mesa debido a que el local es pequeño y popular. No te pierdas el tomate pizza y el flan.

O que ver nas proximidades

Viviendas para Don José Félix Bricio
A 219m

Viviendas para Don José Félix Bricio

edificio

Ver detalhes
Instituto Homeopático y Hospital de San José
Patrimônio
A 295m

Instituto Homeopático y Hospital de San José

edificio

Ver detalhes
Edificio del Parque Móvil del Estado
A 298m

Edificio del Parque Móvil del Estado

edificio

Ver detalhes
Muro con escudo
A 310m

Muro con escudo

monumento

Ver detalhes
Casa del Doctor Núñez
A 313m

Casa del Doctor Núñez

edificio

Ver detalhes
Mercado de Vallehermoso
A 333m

Mercado de Vallehermoso

edificio

Ver detalhes

Dados de Wikidata

Explore os arredores de Caja de Cerillas Restaurante

Caja de Cerillas Restaurante está localizado em Madrid, rodeado de locais de interesse cultural e histórico. Aqui estão alguns dos pontos mais notáveis nas proximidades.

Património Histórico

  • Instituto Homeopático y Hospital de San José (A 295m) — bien de interés cultural bien de interés cultural

Edifícios Religiosos

  • Sinagoga de Madrid (A 478m) — main synagogue in Madrid, Spain
  • iglesia de Santa Teresa y Santa Isabel (A 522m) — edificio en Madrid

Parques e Jardins

  • Parque de José Luis Sampedro (A 529m) — parque en Madrid (España)

Outros Locais de Interesse

  • Viviendas para Don José Félix Bricio (A 219m) — edificio en Madrid
  • Edificio del Parque Móvil del Estado (A 298m) — building in Madrid, Spain
  • Muro con escudo (A 310m) — monumento urbano de Madrid
  • Casa del Doctor Núñez (A 313m) — edificio en Madrid
  • Mercado de Vallehermoso (A 333m) — mercado municipal de abastos en Madrid
  • Arapiles 13 (A 396m) — edificio en Madrid

Dados de Wikidata

Perguntas frequentes sobre Caja de Cerillas Restaurante

Caja de Cerillas Restaurante está localizado em C/ de Donoso Cortés, 8, Chamberí, 28015 Madrid, Madrid.
Perto de Caja de Cerillas Restaurante encontram-se locais de interesse como Viviendas para Don José Félix Bricio, Instituto Homeopático y Hospital de San José, Edificio del Parque Móvil del Estado, Muro con escudo.
Caja de Cerillas Restaurante oferece cozinha restaurant.
Caja de Cerillas Restaurante tem horário de funcionamento. Consulte o perfil para horários atualizados.
Os pratos mais recomendados no Caja de Cerillas Restaurante segundo as avaliações dos clientes são: huevos con patatas y gambas, Tomate Pizza, canelón, flan, anchoa.
Caja de Cerillas Restaurante é ideal para casais, grupos, locais, celebrações.
Caja de Cerillas es un restaurante pequeño y acogedor con comida tradicional española con un toque moderno. Destacan los huevos con gambas, el tomate pizza y el flan. Algunos clientes mencionan que el local puede ser pequeño y las mesas juntas, y algunos precios excesivos.
Es recomendable reservar mesa debido a que el local es pequeño y popular. No te pierdas el tomate pizza y el flan.
180
Avaliações

Avaliações de Caja de Cerillas Restaurante Madrid

3.8
20
5★
75%
4★
0%
3★
15%
2★
5%
1★
5%
Avaliações (120)
A
A Ojan

Hemos ido a cenar a Caja de Cerillas y hemos salido encantados. El servicio es muy atento y transmite esa atención y dedicación que tanto se agradece y hace que unos se sienta muy cómodo. La ensalada de tomate “con cosas” (se llama así en la carta) es excelente, para mí la mejor que he tomado en mucho tiempo, es super recomendable y un regalo de sabor con un tomate espectacular. Después hemos tomado un lenguado a la brasa y la excelencia ha continuado. Buenísima calidad, super fresco y muy bien elaborado. Este pequeño y excelente restaurante es altamente recomendable y sin duda repetiremos. Muchas gracias al chef Valentí, al equipo de cocina y de sala. Y ENHORABUENA!!!

S
Santiago Iraola

Comida excelente, pero destaco la atencion del personal y la decoracion del lugar, muy buena!

P
Pilar Carrizosa

Un local nuevo en Madrid con platos de cocina tradicional con muy buena materia prima. Excesivo el precio del vino por copas. No es de recibo que cobren el servicio del pan de una prestigiosa panaderia del barrio y te den una porción minúscula de pan blanco.

J
Juan Carlos Bartolomé

La gran utilidad de las reseñas sobre restaurantes es de agradecer que existan. Excluyendo la necesidad de cuando se está de viaje o porque hay que comer cuando se está trabajando y no hay tiempo para ir a casa, hay que tener en cuenta la hostelería es un lujo, se acude a ella para pasar un rato agradable y disfrutar de la compañía de amigos y/o familiares sobre una buena mesa. Todos evitamos esos sitios que pueden arruinarnos el día cuando al salir de casa lo que esperas es pasártelo bien. En el caso concreto de Caja de Cerillas me apetece ir, pero dejaré, como se dice ahora, la experiencia para otro momento, ¿cuándo será ese momento? con total seguridad cuando yo pueda determinar que las reseñas negativas de los clientes se deben a exigencias fuera de lugar, que den un tufillo a revancha y que esos aspectos negativos no estén en la mano del empresario controlarlos. Por regla general, los comentarios negativos me dan más información de si es posible que mi día no vaya tan bien como espero que los positivos, es por eso que les presto más atención: no quiero arriesgarme a pagar y no disfrutar. En cuanto a los comentarios más positivos, huyo de los excesivamente zalameros. Mi valoración a este establecimiento que no he visitado será la máxima, una puntuación menor sería injusta, pero esperaré para conocerlo cuando vea que el establecimiento, la empresa, ha corregido lo que para sus clientes ha generado una impresión desagradable.

J
Jose Manuel Entrecanales

Difícil conseguir un buen equilibrio entre una cocina tan sofisticada y al mismo tiempo tan simple. Realmente se come muy muy bien. Además, servicio amable y eficaz y local pequeño y agradable.

C
Carlos Vaquerizo

Los primero que observas y ya da buena impresión es el lo bien decorado que está, acogedor, luz tenue que se ve carta, no muy grande perfecto. Muy atentos y aconsejan muy bien sobre los platos, de ante llevar. Todo muy muy bueno, comida con mayúsculas , recetas de antaño super bien elaboradas. Nunca había tomado una merluza tan en su punto, y sin una salsa que le quitara ese sabor de materia prima de primera. Parece magia que estuviera tan sabroso sin llevar mil cosas. Todo muy bueno y una carta de vinos curiosos muy buenos. Ya estamos reservando de nuevo, la carta cambia y hay cosillas fuera de carta.

A
Agencia Astorga Chamberí - Inmobiliaria Madrid

Gracias por esa fantástica comida y por el servicio. La chica nos ofreció un vino muy rico y el camarero Gerard muy atento en todo momento.

B
Blanca

Me ha encantado! El restaurante es ideal y diferente a todo lo que abren últimamente. Es súper acogedor, la comida es increíble y el servicio inmejorable. Volveré sin duda! Enhorabuena

R
Robert González Sanz

Restaurante altamente recomendable, la originalidad en la presentación de los platos y calidad de los mismos está cuidadisima, el sello de Enrique Valenti ( un Top de la alta cocina ) te lleva a una experiencia que no te puedes perder si vienes o estás en Madrid.

M
Marcos Fernández Pérez

Pequeño restaurante de cocina tradicional con un toque actual. Platos de impecable ejecución. Servicio amable y profesional. Los huevos estrellados con gambas al anillo, la ropa vieja de bogavante o el solomillo, magníficos. Excelente calidad; muy recomendable.

J
Javier Gayoso

Magnífico en todos los sentidos. Te hacen sentir en casa. Desde los camareros hasta Enrique, todos encantadores y súper profesionales. Hay que dejarse aconsejar porque hay platos fuera de carta maravillosos. El morro de atún con piparras y huevo (que nos invitaron porque me oyeron que me quedaba con ganas de pedirlo) es de lo mejor que he tomado en bastante tiempo. Volveremos en cuanto podamos para seguir probando más cosas.

S
SUSANA LLORIÁN GONZÁLEZ

Salón de tamaño reducido, pero muy agradable y acogedor. Cocina de autor de mucha altura, sencilla y a la vez sofisticada. La carta es escueta, pero los platos están muy bien seleccionados. Servicio impecable. Da gusto en y para todos los sentidos. Muy recomendable.

A
Alejandro Montero

La primera experiencia ha sido inmejorable. Gran producto, gran servicio y precios acordes. Las sardinas están muy buenas y son el plato que menos nos ha gustado. El bacalao está soberbio, las anchoas nos encantaron y el solomillo es una auténtica delicia. Las almejas con alubias, son un rediseño del plato estrella de una de mis casas de comidas favoritas, que trabajo más fino. No os perdáis el flan. Los dos vinos que me sirvieron, por copas, estaban estupendos. Siento que no tuvieran la oreja, aunque me alegra tener la excusa perfecta para volver pronto. Se agradece que nos traigan sitios así al barrio, lo recomiendo sin dudarlo.

D
David Jiménez

¡Bestial! Una de las mejores relaciones calidad/precio de Madrid. Ambiente excelente con decoración muy acogedora. Servicio mejor que impecable, con mención especial para la recomendación de vinos. La comida es extraordinaria. Pedimos el tomate-pizza (buenísimo) y la oreja (que se acompaña de una salsa brava y de unas patatas paja increíbles). De segundo nos sugirieron un lenguado que estaba perfecto de punto y de sabor. Hay que guardar sitio para el flan de postre (riquísimo). Ya hemos reservado para repetir.

S
Silvia Mateo

Todo súper ricooo!!! Un restaurante para recomendar

A
Alberto Robles

He ido con un amigo a comer y un fantástico descubrimiento. Una calidad excelente y servicio. Por poner una "pega" el precio del vino un poco elevado. Volveremos.

M
Marta Sebti

Fuimos a comer en familia, nos encantó todo muy sabroso y sorprendente. Un 10/10 a los cogollos con anchoas, a las gambas-patatas-huevo, a las patatas fritas y el roastbeef, a las alcachofas con tripas de bacalao, a las pasta con chorizo y al flan ! Barco chef !

J
Jaime Huidobro

No es un restaurante barato y si, las mesas puede que estén muy juntas (nada comparado con muchos restaurantes en otras ciudades europeas...); pero la comida que se ofrece compensa sin duda alguna. El tomate-pizza está brutal, y sus huevos estrellados hay que pedirlos (para compartir eso si); pero es que el resto de productos tienen toda la calidad que se pueda tener, y la cocina es sencilla y extrae todo el valor de los mismos. Buen servicio y recomendaciones, y el ambiente aunque diferente sigue siendo especial.

E
Emilio Martinez

Experiencia gratamente alta en la que el buen ambiente acompaña a una materia prima riquísima en el que se nota el buen hacer desde la cocina. Una carta amplia en la que hemos disfrutado en cada bocado. Seguir así!!!!

J
Jorge Garcia

Gran arranque de esta nueva “casa de comidas” en el barrio, tras una semana abierto y haber visto la remodelación y preciosidad de local que han dejado, tuvimos que ir a probar su carta “cortita y al pie” como dirían los aficionados futboleros, productos de temporada muy bien tratados y elaborados y unas opciones fuera de carta espectaculares como el rodaballo que nos comimos para compartir. Con estos vecinos tan buenos seguro que repetiremos!

A
Alicia Reyes

Lugar precioso, carta super variada y muy apetecible. El servicio es muy muy cuidado, a mi personalmente me gusta más cercano pero lo hacen muy bien. La comida super rica y los precios muy buenos para la calidad. Super recomendable!!

A
Alberto Madrid

El servicio fue impecable, nos atendieron de maravilla. El sitio es muy agradable y el producto se nota que es de calidad. La pasta es lo único que no nos llamó la atención. Volveremos.

V
Vicente Lorente

Comida, servicio y ambiente. Cada de comidas castiza "evolucionada". Local pequeño, coqueto, acogedor ( con buen arte en sus paredes, cosa que se agradece y transmite sensibilidad). Muy profesional el equipo de sala, con Gerard y Carol atendiendo todo puntualmente. Un sitio para volver y volver...

c
celeste san roman masino

Fuimos a un menú de degustación y salimos encantados. Servicio excelente y comida buenísima. Probamos un vino semi dulce riquísimo. Volveremos sin duda. Súper recomendado.

J
Jorge Ramón Muñoz

Magnífica cocina combinada con un excelente servicio. Adicionalmente, carta de vinos muy sólida, con referencias que no fallan, tanto más ortodoxas como novedosas. Sitio para darse un homenaje. Entrando en platos en particular: - Probablemente de los mejores rodaballos que hemos comido en nuestra vida. - Huevos con bogavante y pimiento chorizero de campeonato - Anchoas, marinadas por ellos, espectaculares - Oreja, con salsa brava, impresionante. Salsa redonda y aterciopeladas y la oreja cocina a un punto perfecto, crujiente pero melosa en boca - Postres a la altura, tanto un flan increíblemente ejecutado como unas fresas con albahaca muy originales En resumen, sitio de producto muy bueno con una ejecución acorde. Finamente, recomendable dejarse asesorar por el servicio ¡Repetiremos!

A
Ana Pacheco

Me ha encantado! Han revolucionado el barrio en dos días con sus deliciosos platos y un servicio de sala impecable. El local es acogedor y con mil detalles. Estoy deseando volver para seguir probando la carta. 😋

A
Alberto T

Espectacular! No es barato pero todo tiene mucha calidad y merece la pena. Los juegos con gambas increíbles y los guisos buenísimos

S
Sofia Karam

Volvería mil veces … me ha encantado todo lo que probé ! El solomillo a las brasas inmejorable, la tortilla con cebolla caramelizada es un espectáculo y los espárragos súper originales… 👌y qué decir del flan y las fresas con albahaca para cerrar ! Sin duda un “must” para disfrutar de la buena cocina cuando se vive o se visita Madrid !! 👨‍🍳 todo un homenaje a la buena cocina española, con toques creativos que enganchan … 😋 además de que el restaurante es súper acogedor y el servicio ideal 💯🔝

A
Alvaro Plaza

Nos gustó mucho, probamos la anchoa, el bacalao, la caballa en escabeche y los macarrones, de postre el flan. Todo muy muy bueno, tanto en calidad de producto como en ejecución. El servicio muy amable. El café bueno también, se agradece. Volveremos sin duda. Enhorabuena!

E
Emeonline

Me ha encantado. Todo. Comida, ambiente, decoración. Me he quedado con muchas ganas de probar otras cosas que he visto por las mesas como los macarrones de campo o el ajoblanco. También los pescados de lonja. Y el precio, muy contenido para lo que nos tiene acostumbrado Madrid hoy.

Á
Álvaro Vivanco Barbudo

Una casa de comidas espectacular!! Todo esta absolutamente buenísimo, y la atención es una maravilla. Tienen cocina medio abierta y ver todo es un buen espectáculo. Pedimos la ensaladilla de atun, los huevos rotos que son brutales, la oreja que es increíble, los garbanzos con bogavante increíble, y por último una ventresca de atún que es un escándalo! Brutal todo! De postre el flan está buenísimos!! Muy recomendable!

M
María Puente García

Espectacular. Huevos con patatas y gambas buenísimo. Tomate “pizza” espectacular. Canelón espectacular también. Todo muy bueno, restaurante súper recomendable. Flan buenísimo. Muy buen servicio y muy atentos en todo momento.

C
Cristiane Miranda

Muy buena comida, estaba todo riquísimo. Ha sobrepasado las expectativas. El servicio muy bueno, son muy amables y atentos. El restaurante es tranquilo y pequeño, debe tener unas 10 mesas, lo que me parece bien, así son capaces de atender bien a los clientes y como clientes, estamos tranquilos en un sitio acogedor.

M
Monika Sg

Restaurante perfecto. Su personal profesional, atento. Servicio rápido. La comida sencillamente espectacular . Hicieron de nuestro paso por Madrid una auténtica experiencia culinaria , no dejen de probar sus huevos rotos, brutales ! . Restaurante 100% recomendable. Sin duda volveremos .

N
Nerea Arriola

Que maravilla de casa de comidas, hemos disfrutado como hacía tiempo que no lo hacíamos en un restaurante. Sardinas en escabeche, tajada de bacalao, oreja frita, pisto y unos postres de locura como el buñuelo o la nata con nueces que podría comer sin parar. En una sala cuidada, elegante y con un servicio atento. Así da gusto, que pena tenerlo tan lejos

M
Mauricio Camello

Teníamos muchas ganas de ir y nuestras buenas expectativas se cumplieron. Platos de gran calidad y muy sabrosos. El Tomate Pizza es muy recomendable por su originalidad y sabor tan especial. Los demas platos muy buenos incluido los filetes rusos de vaca madurada. El restaurante es muy acogedor. Gracias a Enrique y a Carla y al servicio en general. Repetiremos.

A
ALMUDENA MARTIN ALESANCO

Acaban de abrir y ya es todo un éxito! El sitio ha quedado expectacular. Es muy pequeño xo bien aprovechado. X eso es difícil conseguir mesa, te recomiendo reservar. En esta ocasión fui a comer. Tienen muy buenas opciones de platos de cuchara q muero por probar como los garbanzos con bacalao y las alubias con almejas. De momento, creo q es imprescindible pedir el tomate pizza: un tartar de tomate exquisito con straciatella de burrata y unas tostas brutales. Y desde luego, mi plato favorito q fueron los huevos estrellados con gambas al ajillo. Te lo preparan en mesa y puedes nadar en esa salsita que queda al final con panes de Alma Nomad Bakery. Locura máxima. Los escalopines al limón no me parecieron gran cosa. Muy pobre la carta de postres, que encima cuando fuimos, se les acabó su famoso flan. Una pena también que quitaran el de chocolate. Un poco lentos con el servicio. En unos meses, si pulen un poco algunos detalles y dejamos que la cocina ruede más, seguro q se convierte en una casa de comidas detalles éxito! Muy recomendable.

J
Jordi Schoenenberger

Impresionante experiencia! Platos tradicionales con un toque distinto. Los canelones, huevos estrellados y el buey de mar espectacular… Para repetir 100%

C
Clara Campomanes Gómez

Solucionaron un problema con la reserva rápido y diligentemente. La cena fue perfecta, el lugar es precioso y la atención de Adelaida y las recomendaciones de Carola son algo a destacar, definitivamente. Lo recomiendo tanto para comidas o cenas especiales como para una reunión especial, reencuentro, lo que sea. El ambiente era íntimo pero relajado: familias, amigos, parejas, alguna cena de negocios. Se siente acogedor y el servicio es intachable. Recomiendo encarecidamente la ropa vieja de bogavante y el tomate-pizza. en general, todo lo que pedimos estaba bueno, postres incluidos (mi preferido fue el flan, aunque también probamos las fresas y fueron las favoritas de la mesa). Éramos cuatro y fue una cena de 70€/pax con un par de botellas de vino, un par de postres y tanta comida como quisimos y cuánta nos recomendaron. Recomiendo ir cuánta más gente mejor para poder probar casi toda la carta. Nosotros volveremos

M
María del Mar Franco Navarro

Comida de 10. Me ha encantado el sitio, la comida no tenía ni un pero. Precio adecuado. Mejorable comunicación, es imposible contactar con el restaurante.

A
Alvaro Oliva Diaz de Lope-Diaz

Es un gustazo comer aquí. Comida de verdad, bien ejecutada y sin ínfulas de nada. Es como lo que te haría de cocinar alguien que te quiere en su casa. Una selección de vinos genial y un productazo la verdad. El flan es de otro planeta Me encantó.

M
Mar O.

Nos gustó porque rompe un poco con la monotonía estética de restaurantes nuevos que abren en Madrid. Encantador el local -aunque las mesas nos resultaron demasiado juntas unas de otras- y magnífico el servicio (la ¨jefa de sala" que nos atendió muy cercana). Calidad extrema de ingredientes en una carta corta que no sé cada cuánto cambiarán pero esperamos que no quiten de la carta los huevos estrellados con gambas (generosa ración de gambas+ huevos en perfecto estado de presentación), el bacalao (por unidades) insuperable, la anchoa (con aliño de la casa) magnífica y el canelón de Fermín Puig (o algo así) delicioso. Los postres no los probamos y de toda la carta, es lo que nos pareció poco atractivos -y precio alto 9€- al igual que los vinos con referencias atractivas. Al final salimos dos personas por 120€ que si piensas en los que comimos, quizá es alto pero estaba todo tan bien hecho que mereció la pena....y de hecho, volveremos a probar muchos otros platos que se nos quedaron pendientes.

M
Madrid Bocados

✏️Calificación @madridbocados: 8,5/10. La mejor apertura de la primera mitad de 2025. Caja de Cerillas ha sido la auténtica sensación en Madrid antes del verano y todo apunta a que lo seguirá siendo después. La vuelta de Enrique Valentí a su barrio (más allá de sus Vinagres), un Madrid deseoso de novedades, unas redes sociales al estilo “Los 33” (no publican nada) que crean expectación, buenas críticas los primeros días… los ingredientes estaban ahí para hacer de esta una de las aperturas más sonadas del año. La cocina es sencilla pero efectiva; recupera recetas tradicionales, muchas de ellos con ecos de Cataluña, donde Valentí ha pasado los mejores años de su carrera profesional y da un trato sencillo y reconocible a un producto de calidad. Así, entre sus platos imprescindibles aparecen el tomate pizza, de una sencillez máxima, o las siempre ricas gambas al ajillo con patatas fritas y huevos. El salpicón o la ropa vieja de bogavante también molan mucho. Entre los segundos el más llamativo es una ventresca de atún rojo a la brasa (que sirven entera, ¡id varios!) y que muy seguramente esté entre las mejores que he comido jamás. Los postres mantienen la línea sencilla (y buena), y clásicos como el limón helado (siiii, el de siempre), el flan o el buñuelo de anís serán seguros de vida de los más dulceros de la mesa. Caja de Cerilla promete seguir dando guerra. Un recordatorio y un consejo para acabar: cierra los fines de semana, un lujo que pocos en Madrid se pueden permitir. Reservad con mucho margen porque es un sitio pequeño y está muy demandado. ✅Puntos fuertes: una carta sencilla, un servicio amable y rodado pese al poco tiempo que llevan abiertos y una cocina efectiva y con buen producto. ⭕️Puntos débiles: la dificultad para reservar, no tener web o el precio al alza son algunos de sus puntos más negativos. 💵Precio: nosotros pagamos 85 euros por persona, casi 110 si tenemos en cuenta el champagne. Muy lejos de ser un sitio barato, me compensa porque se come bien y el producto es excepcional (esa ventresca es legendaria). 💻 Somos @madridbocados. Nos leemos pronto. ¡Hasta el próximo bocado!

J
Juan Anton-Pacheco Rios

Me encantó! Comida tradicional de la que nos gusta a todos pero con un toque diferente y personal, que junto con la buena ejecución de los platos, la lleva a otro nivel. Los huevos con gambas son una auténtica delicia, el tomate pizza original y riquísimo, las anchoas, tajada de bacalao, butifarra, etc… todo sobresaliente. Tengo que decir que había leído mucho de los macarrones de campo y que en esta ocasión habían sido sustituidos en carta por unos macarrones con chorizo que no decían gran cosa. El tartar de cigalas también se me quedó plano. A pesar de esto, gran comida que espero repetir pronto para probar más platos (canelones, ropa vieja, etc…) La carta de vinos muy buena y con referencias para todos los gustos y bolsillos. Algunas más conocidas y otras para los que nos gusta probar cosas nuevas. En definitiva, un gran sitio al que volveré.

F
Florencio Galíndez

Nos gustó que el lugar sea de pocas mesas, un ambiente muy ameno con una decoración que acompaña. Comimos excelente, la ensalada de lubina de entrada fue la estrella junto con la presa ibérica. Si les queda lugar, le recomiendo no saltearse el flan de postre que estaba de locos.

C
Carlos Manzano Alonso

El éxito de Caja de Cerillas no me pilla por sorpresa. Cuando uno comprueba en primera persona las bondades de su oferta, entiende que el lleno diario no es fruto del ruido mediático, sino de la nostalgia bien entendida. Enrique Valentí dirige con acierto el ritmo de este local donde la estrechez física no incomoda, sino que abraza. El nombre ya avisa de las dimensiones, pero hay una calidez estética dentro que predispone al disfrute inmediato. Lo verdaderamente relevante ocurre en el plato. Su cocina es sencilla, reconfortante y trata el producto con una pulcritud que desarma. Me entusiasmó ese fondo con tanto arraigo, capaz de brillar tanto en unas humildes judías como en el homenaje a Fermí Puig a través de sus canelones con salsa de foie. Sentado allí, uno llega a una conclusión agridulce sobre nuestro tiempo. La tradición es, ahora más que nunca, la auténtica cocina moderna. El arraigo está de rabiosa actualidad precisamente porque estamos perdiendo el hábito de guisar en nuestras casas. Se nos está olvidando la memoria del fuego lento que practicaban nuestras madres y abuelas. Por un lado celebro que lugares como este pongan en valor ese recetario y se conviertan en las mesas más codiciadas de Madrid. Por otro me apena pensar que venimos aquí buscando lo que estamos dejando morir en nuestros hogares. Un último apunte para los que entendemos el vino como parte innegociable de la ecuación. Tienen servicio de descorche. Y eso es cultura. 📷 iPhone 17 Pro

Á
Álvaro Ferrero

Restaurante tipo casa de comidas, bonito aunque algo pequeño, donde prima la cocina de toda la vida con un toque actualizado. De entrantes pedimos la brandada de bacalao, bien frita y acompañada de una mayonesa muy buena, aunque el entrante que más nos sorprendió fue el tomate pizza: un tartar de tomate tan original en su presentación como sabroso. Como principales, pedimos sus clásicos huevos rotos con gambas al ajillo, tan buenos como esperábamos, servidos en una ración bastante generosa y con patatas chips en lugar de fritas, que aportaban un punto crujiente. También pedimos los canelones, que estaban realmente buenos, aunque en este caso la ración nos pareció algo más ajustada en comparación. De postre elegimos el flan, uno de los mejores que he probado, tanto por sabor como por textura. En general, es un sitio donde se come muy bien: el precio es algo elevado, pero con platos clásicos están muy bien ejecutados.

R
Raul Castellanos

Caja de Cerillas és a mis ojos, una muestra más de la capacidad de Enrique Valenti y su equipo de transmitir escencias de conceptos clasicos/populares de forma elocuente y acertada allá en donde encuentren rincon para hacerlo, cualquier fan de los extintos casa paloma, chez coco, bar bas, o incluso adobo podrá entenderlo. Comerás bien, el producto será imbatible y el precio corresponderá a lo anterior. Caja de Cerillas es muy muy pequeño, reserva con tiempo y acude con ganas de olvidarte de tus problemas durante 2 horas.

J
José Ignacio Del Barrio

¡Un descubrimiento increíble en Madrid! Fuimos a comer a Caja de Cerillas y nos encantó. Como su nombre indica, es un espacio acogedor e íntimo, pero con una energía vibrante. La decoración está cuidada al detalle y el servicio es de diez, te hacen sentir como en casa desde que cruzas la puerta. La comida es de mercado pero creativa y llena de sabor. Experiencia gastronómica, igualmente, de 10. Cada plato que probamos (alitas de bogavante, anchoas, canelones, rosbif), nos sorprendió por la calidad del producto y la originalidad de la propuesta. Imprescindible dejar sitio para el postre. Pedimos el flan de huevo. Impresionante su textura y sabor ¡Totalmente recomendado!" Sin duda, un lugar cal que volveremos pronto. Perfecto para una comida o cena especial en un ambiente relajado pero sofisticado.

D
Dani Lechu

Maravillosa cena!! Cocina con mucha sensibilidad. Cocciones clavadas. Las mejores chips del mundo recién hechas,. Muy buen servicio. Local elegante y con mucho encanto, con el espacio bien aprovechado que da mucha calidez y con empatía te hace sentir un poco parte del sitio.

J
Javier Larios

Bastante rico todo y muy bien atendido. Me hubiera encantado probar mas cosas, pero al no haber medias en vez de probar 7 cosas hemos probado solo 4 ya q eramos solo 2. He acabado llenito. Lo dejare para la proxima. Enhorabuena por tener el local con mas exito en Madrid ahora mismo y asi de bien atendido.

M
Marta Ros

ESPECTACULAR. Tenía muchas expectativas y salimos encantados. El local muy acogedor, el servicio de 10 y la comida…!. Butifarra riquísima, las gambas con el huevo y tomamos la mejor pieza de ventresca que hemos probado nunca! El flan maravilloso. A ver si hay suerte y conseguimos mesa para poder repetir y probar un montón de platos que nos quedamos con las ganas. De verdad de lo mejor que he probado este año en Madrid

I
Isabel Morilla

No entiendo la puntuación, porque allí todo roza la perfección. El trato, el local, el gusto y la calidez de la decoración y, por supuesto, la comida. Mi pareja y yo tenemos una frase que solo aparece cuando un restaurante realmente merece la pena: “bueno, cuando volvamos…”. Y aquí salió sola. Pedimos para compartir anchoas, pan con tomate, tosta de buey de mar con aguacate, canelones, rabo de toro y el flan. Todo estaba exquisito, pero a ese flan deberían hacerle un monumento. La carta de vinos es muy completa y el café, delicioso. Un diez. Y una última cosa para quienes dicen que el local es pequeño: mejor así. Es precisamente lo que lo hace especial, íntimo, como un pequeño restaurante parisino. El dueño está pendiente de todo, cuidando cada detalle y marcando el ritmo perfecto para que los platos lleguen cuando deben.

M
M. M

CAJA DE CERILLAS Tenía muchas ganas de poderos ir a ver y ayer coincidió con que celebrábamos un día especial y por ello quise invitar a mi madre y celebrarlo con vosotros, gracias por la comida y por los riquísimos platos tan bien pensados y elaborados por Enrique y su equipo, gracias por la amabilidad, atención y buena coordinación de vuestro servicio en mesa. Ha sido todo una bonita y magnífica experiencia poder disfrutar de la buena cocina y de un excelente servicio. Nos vemos pronto seguro, un lugar muy top para vivir una bonita experiencia!

A
Alfredo Heraso

Templo. Sin duda la apertura del año en Madrid y un restaurante que se convertirá en un referente. El salón es pequeño pero increíblemente acogedor lo que hace que te sientas cómodo desde el primer momento. La decoración es sobria y elegante pero lo más increíble es la acústica que tiene ya no se escucha ruido ni la conversación de la mesa de al lado interfiere en la tuya. Pero en este restaurante lo que realmente sorprende es la cocina y el servicio. 4 personas en sala y 5 en cocina para alrededor de 30 comensales está a la altura de un estrella Michelin pero esta casa tiene cero pretensiones de competir en esas ligas. Su cocina es honesta, de producto, pero tratado con una mano y un cariño fuera de seria. Es una cocina que reivindica lo nuestro y mucho platos recuerdan a nuestra niñez y a nuestras abuelas. Desde que abrieron allá por marzo he ido en varias ocasiones y cada vez lo están haciendo mejor y cambiando la carta según temporada. Todos los platos de la carta están super trabajados y ninguno desentona pero los huevos rotos con patatas y gambas al ajillo marcarán época, los canelones son como hablar con dios, el roastbeef es una locura y madre mía que mano tienen con el pescado.. Para terminar, jamás en mi vida he probado un flan igual. Ah y todo ello con una bodega que acompaña y donde puedes encontrar algunos tesoros. En definitiva, una casa de comidas que querrás hacer tuya y donde siempre triunfas. Y hablando de cosas menos elegantes, el restaurante con mejor relación calidad precio servicio de Madrid de largo.

I
Inés Batlló

Por fin un restaurante con platos “de toda la vida” pero refinados. Excelente cocina (a pesar de las patatas fritas, que no son caseras, si no me equivoco). El local es super acogedor y el ambiente muy bueno. La decoración preciosa. El servicio, seco. El chef, encantador (se nota que es catalán, porque la carta lo es en un 90% y eso me encantó). Repetiremos

Álvaro Ferrero
Álvaro Ferrero

Restaurante tipo casa de comidas, bonito aunque algo pequeño, donde prima la cocina de toda la vida con un toque actualizado. De entrantes pedimos la brandada de bacalao, bien frita y acompañada de una mayonesa muy buena, aunque el entrante que más nos sorprendió fue el tomate pizza: un tartar de tomate tan original en su presentación como sabroso. Como principales, pedimos sus clásicos huevos rotos con gambas al ajillo, tan buenos como esperábamos, servidos en una ración bastante generosa y con patatas chips en lugar de fritas, que aportaban un punto crujiente. También pedimos los canelones, que estaban realmente buenos, aunque en este caso la ración nos pareció algo más ajustada en comparación. De postre elegimos el flan, uno de los mejores que he probado, tanto por sabor como por textura. En general, es un sitio donde se come muy bien: el precio es algo elevado, pero con platos clásicos están muy bien ejecutados.

Carlos Manzano Alonso
Carlos Manzano Alonso

El éxito de Caja de Cerillas no me pilla por sorpresa. Cuando uno comprueba en primera persona las bondades de su oferta, entiende que el lleno diario no es fruto del ruido mediático, sino de la nostalgia bien entendida. Enrique Valentí dirige con acierto el ritmo de este local donde la estrechez física no incomoda, sino que abraza. El nombre ya avisa de las dimensiones, pero hay una calidez estética dentro que predispone al disfrute inmediato. Lo verdaderamente relevante ocurre en el plato. Su cocina es sencilla, reconfortante y trata el producto con una pulcritud que desarma. Me entusiasmó ese fondo con tanto arraigo, capaz de brillar tanto en unas humildes judías como en el homenaje a Fermí Puig a través de sus canelones con salsa de foie. Sentado allí, uno llega a una conclusión agridulce sobre nuestro tiempo. La tradición es, ahora más que nunca, la auténtica cocina moderna. El arraigo está de rabiosa actualidad precisamente porque estamos perdiendo el hábito de guisar en nuestras casas. Se nos está olvidando la memoria del fuego lento que practicaban nuestras madres y abuelas. Por un lado celebro que lugares como este pongan en valor ese recetario y se conviertan en las mesas más codiciadas de Madrid. Por otro me apena pensar que venimos aquí buscando lo que estamos dejando morir en nuestros hogares. Un último apunte para los que entendemos el vino como parte innegociable de la ecuación. Tienen servicio de descorche. Y eso es cultura. 📷 iPhone 17 Pro

Florencio Galíndez
Florencio Galíndez

Nos gustó que el lugar sea de pocas mesas, un ambiente muy ameno con una decoración que acompaña. Comimos excelente, la ensalada de lubina de entrada fue la estrella junto con la presa ibérica. Si les queda lugar, le recomiendo no saltearse el flan de postre que estaba de locos.

Madrid Bocados
Madrid Bocados

✏️Calificación @madridbocados: 8,5/10. La mejor apertura de la primera mitad de 2025. Caja de Cerillas ha sido la auténtica sensación en Madrid antes del verano y todo apunta a que lo seguirá siendo después. La vuelta de Enrique Valentí a su barrio (más allá de sus Vinagres), un Madrid deseoso de novedades, unas redes sociales al estilo “Los 33” (no publican nada) que crean expectación, buenas críticas los primeros días… los ingredientes estaban ahí para hacer de esta una de las aperturas más sonadas del año. La cocina es sencilla pero efectiva; recupera recetas tradicionales, muchas de ellos con ecos de Cataluña, donde Valentí ha pasado los mejores años de su carrera profesional y da un trato sencillo y reconocible a un producto de calidad. Así, entre sus platos imprescindibles aparecen el tomate pizza, de una sencillez máxima, o las siempre ricas gambas al ajillo con patatas fritas y huevos. El salpicón o la ropa vieja de bogavante también molan mucho. Entre los segundos el más llamativo es una ventresca de atún rojo a la brasa (que sirven entera, ¡id varios!) y que muy seguramente esté entre las mejores que he comido jamás. Los postres mantienen la línea sencilla (y buena), y clásicos como el limón helado (siiii, el de siempre), el flan o el buñuelo de anís serán seguros de vida de los más dulceros de la mesa. Caja de Cerilla promete seguir dando guerra. Un recordatorio y un consejo para acabar: cierra los fines de semana, un lujo que pocos en Madrid se pueden permitir. Reservad con mucho margen porque es un sitio pequeño y está muy demandado. ✅Puntos fuertes: una carta sencilla, un servicio amable y rodado pese al poco tiempo que llevan abiertos y una cocina efectiva y con buen producto. ⭕️Puntos débiles: la dificultad para reservar, no tener web o el precio al alza son algunos de sus puntos más negativos. 💵Precio: nosotros pagamos 85 euros por persona, casi 110 si tenemos en cuenta el champagne. Muy lejos de ser un sitio barato, me compensa porque se come bien y el producto es excepcional (esa ventresca es legendaria). 💻 Somos @madridbocados. Nos leemos pronto. ¡Hasta el próximo bocado!

Juan Anton-Pacheco Rios
Juan Anton-Pacheco Rios

Me encantó! Comida tradicional de la que nos gusta a todos pero con un toque diferente y personal, que junto con la buena ejecución de los platos, la lleva a otro nivel. Los huevos con gambas son una auténtica delicia, el tomate pizza original y riquísimo, las anchoas, tajada de bacalao, butifarra, etc… todo sobresaliente. Tengo que decir que había leído mucho de los macarrones de campo y que en esta ocasión habían sido sustituidos en carta por unos macarrones con chorizo que no decían gran cosa. El tartar de cigalas también se me quedó plano. A pesar de esto, gran comida que espero repetir pronto para probar más platos (canelones, ropa vieja, etc…) La carta de vinos muy buena y con referencias para todos los gustos y bolsillos. Algunas más conocidas y otras para los que nos gusta probar cosas nuevas. En definitiva, un gran sitio al que volveré.

Mar O.
Mar O.

Nos gustó porque rompe un poco con la monotonía estética de restaurantes nuevos que abren en Madrid. Encantador el local -aunque las mesas nos resultaron demasiado juntas unas de otras- y magnífico el servicio (la ¨jefa de sala" que nos atendió muy cercana). Calidad extrema de ingredientes en una carta corta que no sé cada cuánto cambiarán pero esperamos que no quiten de la carta los huevos estrellados con gambas (generosa ración de gambas+ huevos en perfecto estado de presentación), el bacalao (por unidades) insuperable, la anchoa (con aliño de la casa) magnífica y el canelón de Fermín Puig (o algo así) delicioso. Los postres no los probamos y de toda la carta, es lo que nos pareció poco atractivos -y precio alto 9€- al igual que los vinos con referencias atractivas. Al final salimos dos personas por 120€ que si piensas en los que comimos, quizá es alto pero estaba todo tan bien hecho que mereció la pena....y de hecho, volveremos a probar muchos otros platos que se nos quedaron pendientes.

Alvaro Oliva Diaz de Lope-Diaz
Alvaro Oliva Diaz de Lope-Diaz

Es un gustazo comer aquí. Comida de verdad, bien ejecutada y sin ínfulas de nada. Es como lo que te haría de cocinar alguien que te quiere en su casa. Una selección de vinos genial y un productazo la verdad. El flan es de otro planeta Me encantó.

Clara Campomanes Gómez
Clara Campomanes Gómez

Solucionaron un problema con la reserva rápido y diligentemente. La cena fue perfecta, el lugar es precioso y la atención de Adelaida y las recomendaciones de Carola son algo a destacar, definitivamente. Lo recomiendo tanto para comidas o cenas especiales como para una reunión especial, reencuentro, lo que sea. El ambiente era íntimo pero relajado: familias, amigos, parejas, alguna cena de negocios. Se siente acogedor y el servicio es intachable. Recomiendo encarecidamente la ropa vieja de bogavante y el tomate-pizza. en general, todo lo que pedimos estaba bueno, postres incluidos (mi preferido fue el flan, aunque también probamos las fresas y fueron las favoritas de la mesa). Éramos cuatro y fue una cena de 70€/pax con un par de botellas de vino, un par de postres y tanta comida como quisimos y cuánta nos recomendaron. Recomiendo ir cuánta más gente mejor para poder probar casi toda la carta. Nosotros volveremos

Jordi Schoenenberger
Jordi Schoenenberger

Impresionante experiencia! Platos tradicionales con un toque distinto. Los canelones, huevos estrellados y el buey de mar espectacular… Para repetir 100%

Mauricio Camello
Mauricio Camello

Teníamos muchas ganas de ir y nuestras buenas expectativas se cumplieron. Platos de gran calidad y muy sabrosos. El Tomate Pizza es muy recomendable por su originalidad y sabor tan especial. Los demas platos muy buenos incluido los filetes rusos de vaca madurada. El restaurante es muy acogedor. Gracias a Enrique y a Carla y al servicio en general. Repetiremos.

Monika Sg
Monika Sg

Restaurante perfecto. Su personal profesional, atento. Servicio rápido. La comida sencillamente espectacular . Hicieron de nuestro paso por Madrid una auténtica experiencia culinaria , no dejen de probar sus huevos rotos, brutales ! . Restaurante 100% recomendable. Sin duda volveremos .

ALMUDENA MARTIN ALESANCO
ALMUDENA MARTIN ALESANCO

Acaban de abrir y ya es todo un éxito! El sitio ha quedado expectacular. Es muy pequeño xo bien aprovechado. X eso es difícil conseguir mesa, te recomiendo reservar. En esta ocasión fui a comer. Tienen muy buenas opciones de platos de cuchara q muero por probar como los garbanzos con bacalao y las alubias con almejas. De momento, creo q es imprescindible pedir el tomate pizza: un tartar de tomate exquisito con straciatella de burrata y unas tostas brutales. Y desde luego, mi plato favorito q fueron los huevos estrellados con gambas al ajillo. Te lo preparan en mesa y puedes nadar en esa salsita que queda al final con panes de Alma Nomad Bakery. Locura máxima. Los escalopines al limón no me parecieron gran cosa. Muy pobre la carta de postres, que encima cuando fuimos, se les acabó su famoso flan. Una pena también que quitaran el de chocolate. Un poco lentos con el servicio. En unos meses, si pulen un poco algunos detalles y dejamos que la cocina ruede más, seguro q se convierte en una casa de comidas detalles éxito! Muy recomendable.

María Puente García
María Puente García

Espectacular. Huevos con patatas y gambas buenísimo. Tomate “pizza” espectacular. Canelón espectacular también. Todo muy bueno, restaurante súper recomendable. Flan buenísimo. Muy buen servicio y muy atentos en todo momento.

Alvaro Plaza
Alvaro Plaza

Nos gustó mucho, probamos la anchoa, el bacalao, la caballa en escabeche y los macarrones, de postre el flan. Todo muy muy bueno, tanto en calidad de producto como en ejecución. El servicio muy amable. El café bueno también, se agradece. Volveremos sin duda. Enhorabuena!

Augusto Méndez de Lugo
Augusto Méndez de Lugo

Me ha encantado. Todo. Comida, ambiente, decoración. Me he quedado con muchas ganas de probar otras cosas que he visto por las mesas como los macarrones de campo o el ajoblanco. También los pescados de lonja. Y el precio, muy contenido para lo que nos tiene acostumbrado Madrid hoy.

R
Ricardo nme

Lugar muy acogedor, mezcal buena de lo clásico pero bien hecho. Buenos platos de cuchara. Corta la carta de postres pero buena experiencia

A
Arnau Navarro

Cenando en el Nuevo Oasis de Enrique Valentí: ¿Vale la Pena el Hype? 🍽️✨ Ayer tuvimos la oportunidad de visitar el nuevo restaurante de moda del chef Enrique Valentí en Madrid, una "casa de comidas" que promete innovación. Si bien la calidad de los platos es innegable, la experiencia nos dejó con algunas reflexiones sobre el precio. ¡Aquí te cuento nuestra aventura culinaria! Platos que Sorprenden (y Deleitan) 😋 De entrada, el Tomate Pizza fue una revelación. Un tartar de tomate fresco con stracciatella, acompañado de unas tostaditas de pan que imitaban la masa napolitana. Su sencillez y originalidad lo convirtieron en uno de nuestros favoritos. También nos encantaron los espárragos blancos con un toque cítrico, muy refrescantes y deliciosos. El cóctel de langostinos, aunque estaba riquísimo, se nos hizo algo corto de cantidad. ¡Nos quedamos con ganas de más! 🦐 Los huevos con gambas al ajillo tenían un punto picante que los hacía especiales, y el pequeño "show cooking" al emplatarlos añade un toque divertido. Sin embargo, a 28€, nos pareció un precio elevado, incluso considerando la buena calidad de las gambas. El Dulce Final y el Factor Precio 🍮💰 Para cerrar, el flan es realmente delicioso y cremoso. Pero, a 9€, aunque sea el precio habitual en muchos sitios de Madrid, se dispara un poco de lo que uno esperaría para un postre. Nuestra percepción general fue que cenamos muy bien en cuanto a calidad de producto, pero el ticket final fue alto. Con solo una copa de vino y sin pedir platos principales más allá de los huevos, la cuenta superó los 50€. El Toque Humano que Marca la Diferencia 👨‍🍳🌟 Lo que realmente compensó el precio final de la cena fue la calidez y amabilidad de Gerard en el servicio. Atento en todo momento, se preocupó por nuestras preferencias y nos hizo unas recomendaciones excelentes. Su atención hizo la experiencia mucho más agradable.

E
Enrique

Interesante propuesta con alma de casa de comidas, cocina con aires catalanes, muy bien presentada. Destacan el guiso de alubias con almejas, las alcachofas con bacalao y el rabo de vaca guisado. La bodega es justa, con precios en mi opinión un poco desproporcionados; el pan da la talla, aunque el aceite flojea. En postres nos encantó la tarta al whisky y el buñuelo de anís. Echamos en falta más cercanía y explicación de los platos por parte del servicio, que en un local tan íntimo podría acercar aún más al comensal a la cocina del chef.

A
Antonio Roque Pico

Cocina muy bien hecha, con platos sabrosos y bien trabajados, donde se nota el cuidado por el producto. La experiencia en sala es correcta y el conjunto resulta agradable. Es un restaurante de precio medio-alto, tanto en comida como en vinos, así que conviene tenerlo en cuenta al pedir para que la cuenta no se dispare.

E
Esperanza Lorenzo Corral

Relación calidad precio muy justa . No tenían pan sin gluten ! Que se les había acabado y lo recibirán ! Las raciones muy escasas, el aperitivo aceitunas pasadas y el lenguado de más de 100€ sin nada de guarnición . La mesa para tres en un rincón y muy justos . Creo que las reseñas que había leído no justifican la verdadera realidad.

M
Manuel García-Lechuz Sierra

Hacía tiempo que no sentía una sala de restaurante tan a gusto y tan tranquila como la de Caja de Cerillas. Acudimos cuatro personas a cenar y la verdad que el lugar fue totalmente acogedor con nosotros (la atmósfera es recogida, discreta y hogareña sin necesidad de ser explícitos) y las personas que nos atendieron de igual forma cuidaron nuestra estancia (quizá a veces incluso demasiado). Partiendo de esta puesta en escena se sirve la incoherencia entre lo comido por lo servido. Desde el concepto hasta lo que fuimos a buscar, a llevarnos a la boca. Al sentarnos la primera premisa que nos da la persona que nos atiende: “Ya ven (con gesto de señalar el ambiente del local) que aquí buscamos que esto sea como el salón de casa”. Entonces, ¿por qué caja de cerillas?, si el local es pequeño pero cómodo y no estamos ni pegados ni compartiendo mesa unos con otros, ¿las cerillas vienen por incluir una sección de brasa y por tanto algo de fuego en la propuesta? Si la experiencia empieza con narrativa tiene que tocarlo todo. Ojeamos la carta con asesoramiento de otra de las personas de sala que después de comentar su estructura (tapas-primeros-principales-brasa-postres) nos señala al menos cinco platos que no están disponibles esa noche, alegando más tarde en la cena que “como se acerca el finde estamos bajo mínimos”. Me hubiera gustado probar las judías verdes y la empanadilla de atún. Entrando a hablar de lo comido. Quizá no soy la mejor cartera para una carta así pero cuando como me gusta encontrar coherencia y cariño. Y tienen que venir juntos. Pedimos: Tapas: - Dos tajadas de bacalao. Rebozadas, fantásticas de tiernas y con una espectacular salsa de unte para acompañar. Dimensión 3x7cm por tajada, precio 8e por unidad. Cariño sí, coherencia con el salón de casa, no lo sé. - Sardinillas picantes. Salen en plato y bañadas en el escabeche picante. Lomos gordos y carnosos. 4 ud. muy disfrutonas pero cuéntame más. Podrían haber salido de una muy buena lata de conserva (aunque se presuponga que claro que no) pero necesito saberlo, háblame del plato de cómo has cuidado el valor de la sardina y la has servido lo más delicadamente que has logrado. Si me lo cuentas, me ganas los 8e, no es una cuestión de precio en este caso, sino de intercambio de valor. No se puede dar por hecho. Primeros: - Los espárragos blancos es un platazo. Divertido y fresco con su vinagreta, pone en valor lo riquísimo de la huerta y de algo tan de bar como un espárrago cocido encurtido. Mi favorito de lejos. Esta es la cocina que me gusta, la que valora mucho la verdura (o cualquier producto) pero la hace propia, y respeta su sencillez poniéndola en valor para acercarla distinto a la boca de los demás. - Tomate “pizza”: no lo pedimos pero vale ya del combo italianizante burrata o straciatella con tomate y albahaca. Un antipasto impropio de la cocina española, robado y tan extendido ya que casi sólo dista entre una y otra versión el proveedor de producto. Porque por mucha técnica que le metas lo que rinde en él es la combinación en boca. Principales: - Huevos estrellados con gambas al ajillo (y patatas chips). Porque era cena no pedimos los guisos que los vimos algo más pesados. 25e por muy buena gamba y no nos dejaron “romper” el plato para terminarlo nosotros, en mi salón lo hago. Brasa: -Butifarra: La brasa de ser, es una propuesta de valor, pero no un valor añadido para completar carta. 18 euros por un pedazo de 4cm de butifarra para cada uno y una taza de espresso de patatas a cambio de estar tierna y el punto a humo. Es producto pero yo pago por tu definición propia de él. No puedo seguir por extensión. Me ha gustado reflexionar sobre cómo fue para mí cenar allí pero la incoherencia no me dejó disfrutar del todo de vuestra casa. La experiencia gastronómica empieza en la comida y después viene el hilo narrativo de todo lo demás, no al revés. No quiero pagar más por comunicación si no es junto a una cocina coherente. Esperaba sentirlo más propio vuestro, producto bueno ya hay mucho. Más cercanía de comer, en el salón de vuestra casa. Disculpad

D
Dolores Hernández López

Estuvimos comiendo en familia Las cantidades de los platos aceptables los huevos estrellados con gambas y patatas muy buenos los espárragos blancos con salsa cítrica muy ricos también La carne nos pareció excesivo el precio por la cantidad además creo que se equivocaron al echarles por encima chimichurri pues solo sabía a eso no a carne Los garbanzos con bogavante estaban demasiado potente y picante bogavante muy poco y no sabía a bogavante picaba mucho cosa que le quita el protagonismo al bogavante la oreja muy buena y las judías verdes también ricas. Los postres de los que probamos el flan estaba muy rico y cremoso.

V
Virginia MM

Nos gustó bastante el restaurante y concepto. La decoración es muy especial y la idea de “caja de cerillas” también. Como pega: el aire acondicionado estaba súper alto y nos daba de lleno, según nos indicaron no podían bajarlo. Hasta traer el último plato tardaron 15 minutos, en preguntarnos el postre 10 minutos, y cuando por fin vinieron, nos dijeron que debíamos irnos pero que teníamos 3 minutos en caso de querer postre, a lo que por supuesto nos negamos solicitando la cuenta. Entiendo los turnos, pero para llevarlos a cabo, convendría celeridad en cuanto a la atención, por poder terminar de cenar del todo. El precio tampoco es como para meter tanta prisa en cenar, es considerable como para poderte permitir un postre… La elaboración de los platos, el local, etc… muy bien!

J
Julia Boy

La comida está muy buena pero el precio de las cosas fuera de carta es desorbitado. De fuera de carta pedimos unas tostas y nos cobraron 26€ por cada una (tamaño aprox de un teléfono movil)

M
MARTA MONTOJO

Vaya auténtica pena encontrar un restaurante que sirve platos estupendos pero que el servicio te tire toda la experiencia a la papelera. Fuimos cuatro amigas con ganas de probar y de buen humor, y el trato del personal desde el minuto uno nos defraudó. Todo el servicio sin excepción no nos sonrió ni una vez, no fomentaron la experiencia y tampoco ayudaron con nada. Una pena porque los platos buenísimos. Los huevos rotos con gamba, la morcilla, la anchoa, los canelones, todo estupendo. Pedimos vinos por copa y nos quedamos anonadadas con las cantidades irrisorias de las copas (la foto que pongo era recién servido tras solo un sorbo). Una pena, no pensamos volver y solo por el personal. Por la comida iría todos los días!

I
Iñaki Movil

Sitio anteriormente asturiano regentado por un hijo de Belarmino, famoso restaurador asturiano con locales en Castelló y antiguamente Villalar a pocos metros de la Stone's. En la actualidad un restaurante bastante elegantoso con una carta tradicional no denasiado larga pero con platos muy cuidados. Un simple plato de oreja es excepcional, con una ternura que me hizo dudar si era papada más que oreja. Muy recomendable. Pudimos probar la perdiz escabechada que viene deshuesada y en el plato formada en redondo y napada con la salsa del escabeche. Muy buena pero yo prefiero vérmelas con el bicho, igual que con el pescado. Un filete ruso de carne muuuy tierna y sabrosa, muy recomendable también. Los huevos rotos con gambas al ajillo son un éxito rotundo y los pidieron en varias mesas. El limón helado con vodka de postre, mejor de lo esperado. Habrá que volver a probar más pero no es nada barato, y lo peor de todo que hace plantearse una visita es el exceso de mesas, se come como en el metro en hora punta. Para mi, sobran el 40% de las mesas

I
Ignacio Jovtis

Restaurante pequeño, bonito y agradable, con una decoración cuidada y ambiente tranquilo. La mesa que nos tocó estaba justo frente a la puerta, y fue algo incómodo porque entraba corriente cada vez que alguien entraba o salía; tuve que levantarme varias veces a cerrarla. La carta de vinos es corta pero bien seleccionada; aun así, se agradecería que incluyera más información sobre las denominaciones de origen o las características de cada vino, algo esperable en un sitio de este nivel. Pedimos las anchoas —excelentes, de lo mejor de la cena— aunque el pan tardó en llegar y tuvimos que pedirlo dos veces. El tartar de cigala con piel de pollo estaba correcto, sin destacar especialmente. El plato de judías verdes con jamón tenía una presentación curiosa, pero el sabor se quedó algo plano. Los huevos estrellados con chips de patata y gambas al ajillo fueron el punto alto de los salados: sabrosos y bien logrados. Eso sí, las porciones son pequeñas. Cuando intentamos pedir algo más antes del postre, nos informaron de que ya no era posible porque la cocina había cerrado hace media hora, algo que hubiera estado bien saber desde el principio o al menos recibir una recomendación sobre las cantidades. El flan fue lo mejor del final, excelente y muy parecido al de Hermanos Vinagre. En total, unos 150 € con una botella de vino de 36 €. Buena materia prima y cocina correcta, pero la experiencia en conjunto no termina de estar a la altura del precio ni de las expectativas.

M
M TJ

Es un lugar bonito, con buena decoración, acogedor, cuidado. El servicio es muy atento. Nos pusieron en una mesa pegados al lugar donde hacen las comandas, con muy poca intimidad, escuchando a los camareros todo el rato. Respecto a la comida, rica, pero precios excesivos para lo que se come. Las patatas con gambas al ajillo muy ricas pero un precios excesivo (la ración está bien), anchoas buena, pero canelón muy muy justa la ración para el precio y tampoco un sabor muy especial. El postre carísimo para ser un flan. Me gusta el concepto pero creo que deberían dar una vuelta a la calidad-precio del producto que se paga.

MARTA MONTOJO
MARTA MONTOJO

Vaya auténtica pena encontrar un restaurante que sirve platos estupendos pero que el servicio te tire toda la experiencia a la papelera. Fuimos cuatro amigas con ganas de probar y de buen humor, y el trato del personal desde el minuto uno nos defraudó. Todo el servicio sin excepción no nos sonrió ni una vez, no fomentaron la experiencia y tampoco ayudaron con nada. Una pena porque los platos buenísimos. Los huevos rotos con gamba, la morcilla, la anchoa, los canelones, todo estupendo. Pedimos vinos por copa y nos quedamos anonadadas con las cantidades irrisorias de las copas (la foto que pongo era recién servido tras solo un sorbo). Una pena, no pensamos volver y solo por el personal. Por la comida iría todos los días!

M TJ
M TJ

Es un lugar bonito, con buena decoración, acogedor, cuidado. El servicio es muy atento. Nos pusieron en una mesa pegados al lugar donde hacen las comandas, con muy poca intimidad, escuchando a los camareros todo el rato. Respecto a la comida, rica, pero precios excesivos para lo que se come. Las patatas con gambas al ajillo muy ricas pero un precios excesivo (la ración está bien), anchoas buena, pero canelón muy muy justa la ración para el precio y tampoco un sabor muy especial. El postre carísimo para ser un flan. Me gusta el concepto pero creo que deberían dar una vuelta a la calidad-precio del producto que se paga.

Ignacio Jovtis
Ignacio Jovtis

Restaurante pequeño, bonito y agradable, con una decoración cuidada y ambiente tranquilo. La mesa que nos tocó estaba justo frente a la puerta, y fue algo incómodo porque entraba corriente cada vez que alguien entraba o salía; tuve que levantarme varias veces a cerrarla. La carta de vinos es corta pero bien seleccionada; aun así, se agradecería que incluyera más información sobre las denominaciones de origen o las características de cada vino, algo esperable en un sitio de este nivel. Pedimos las anchoas —excelentes, de lo mejor de la cena— aunque el pan tardó en llegar y tuvimos que pedirlo dos veces. El tartar de cigala con piel de pollo estaba correcto, sin destacar especialmente. El plato de judías verdes con jamón tenía una presentación curiosa, pero el sabor se quedó algo plano. Los huevos estrellados con chips de patata y gambas al ajillo fueron el punto alto de los salados: sabrosos y bien logrados. Eso sí, las porciones son pequeñas. Cuando intentamos pedir algo más antes del postre, nos informaron de que ya no era posible porque la cocina había cerrado hace media hora, algo que hubiera estado bien saber desde el principio o al menos recibir una recomendación sobre las cantidades. El flan fue lo mejor del final, excelente y muy parecido al de Hermanos Vinagre. En total, unos 150 € con una botella de vino de 36 €. Buena materia prima y cocina correcta, pero la experiencia en conjunto no termina de estar a la altura del precio ni de las expectativas.

A
Ana Lf

Lástima que los precios no acompañen a un sitio de barrio, con una buena cocina. Precio escandaloso y fuera de lugar para un restaurante pequeño, con mesas apretadisimas, con una carta escasisima, servicio lento y despistado. Durará como mucho hasta el invierno. Para no volver. Tomadura de pelo. 119,50€ dos personas y salimos con hambre.

J
Javier Moreno Lago

Me dieron mesa para las 13:30 y me dijeron que a las 15:15 tenía que dejar la mesa. Lo acepté ya que es común hoy día. No llevan la misma política con todas las mesas la mesa de al lado uno de los comensales llegó a las 14:00 y les comenté que tenían poco tiempo. Me dijeron que conocían al dueño y no tenían turno. Entiendo que sobre todo en espacios pequeños doblen las mesas , pero he visto que no son serios con las reservas de ahora depende de si te conocen te echan o te dejan estar. No me parece bien debería ser igual para todos los clientes . Se puede morir de éxito .

L
LAURA RAMÍREZ

Teníamos muchísimas ganas de ir, pero al final sinceramente creo que es más Postureo que otra cosa, la comida no es para tanto ni mucho menos. Excesivamente cara, un ambiente muy acogedor y exclusivo. Eso sí. Es toda una experiencia, pero no volveré. Fue una gran decepción. Sinceramente, unas patatas Chips hecho por ellos, con gambas y dos huevos 28 € es excesivo

C
Claudia Muñoz de Diego

Desoyendo las malas críticas y la dificultad para reservar, pues la hay y ponen "la carga de la prueba" en el cliente, decidimos acudir a comer para celebrar Reyes. Para empezar, el sistema de reserva no puede resultar tan complicado y ha de ser fácil e intuitivo. El lugar es estupendo, con capacidad para no más de 35 personas; la estética está muy bien cuidada y logra crear un ambiente acogedor que haría sentir muy a gusto al comensal de no ser por la poca coherencia entre el espacio y lo servido. El personal se permitió hacernos un comentario poco afortunado sobre la cantidad de comida que habíamos pedido sin haber llegado verdaderamente a entender que prescindíamos del concepto "tapas" e íbamos a compartir platos directamente. De los cinco platos que pedimos, de manera unánime podemos decir que sólo dos de ellos, en nuestro caso, los macarrones y el roastbeef, valían su precio, ya que nos resultaron deliciosos. Sin embargo, respecto de la oreja, el rabo y la butifarra solo podemos opinar con sorpresa el comprobar el tamaño de las raciones: replicamos comentarios anteriores "cuatro trozos mal tirados en un plato". Si a esto le sumamos un precio desorbitado por una copa de godello (que en ningún caso debería rebasar los 5 euros) un servicio de pan de 3,50 euros que te imponen sin consultar, y un servicio nada excepcional, hacen que la experiencia quede empañada. No dudamos del producto, pues era muy bueno, pero ha de ser una experiencia completa que en nuestro caso no fue nada positiva, por desgracia.

LAURA RAMÍREZ
LAURA RAMÍREZ

Teníamos muchísimas ganas de ir, pero al final sinceramente creo que es más Postureo que otra cosa, la comida no es para tanto ni mucho menos. Excesivamente cara, un ambiente muy acogedor y exclusivo. Eso sí. Es toda una experiencia, pero no volveré. Fue una gran decepción. Sinceramente, unas patatas Chips hecho por ellos, con gambas y dos huevos 28 € es excesivo

P
Pedro Carvajal Montero

Una pena que se hayan cargado un pedacito del barrio como era el Nalón. Lugar pretencioso, comida escasa, precios prohibitivos y poco espacio. Gracias a dios que siguen quedando lugares auténticos en el barrio como el Bar Matela. Saludos.

R
RM

Restaurante totalmente desproporcionado, precios muy elevados para las cantidades, que son muy escasas, mesas demasiado pegadas, y servicio a excepción de la persona que toma nota de la comida bastante poco profesional y muyyyy lento. Un sitio que se ha equivocado de zona, de casa de comidas no tiene nada, las casas de comidas del barrio eran restaurantes donde comidas calidad y abundancia a precios muy asequibles, tengamos Ananias, Casa Mundi, El Cantabrico, la Zamorana etc. eso si son casa de comidas. Esto es un atraco a mano armada, no se puede pedir por 7 dados de atún 25€ no se puede pedir por dos muslos y dos pechuguitas de codorniz sin ninguna guarnición 25€ y lo que es el colmo ya, por una copa de albariño que te ponen dos dedos muy controlados 7.50€ etc etc. A este restaurante le va a pasar lo mismo que a Membibre cuando cambio a la cocina sofisticada, se lo cargo y tuvo que cerrar, Moncloa no es un sitio para este tipo de restaurantes, no le doy mucho tiempo. Si que tengo que decir que todo lo que pusieron estaba muy bien preparado y rico, pero no para esos precios y sobre todo para las ridículas cantidades. Es un restaurante para el barrio de Salamanca en un local mucho más confortable con más espacio, mejor servicio y con una carta más extensa. Me sorprenden muchísimo tantas reseñas maravillosas en esta zona.

M
Miguel diaz jañez

Es la segunda vez que vamos a cenar alli. Ayer justamente estuvimos tres personas, el tamaño del local es el que es. Bueno resumiendo un servicio nefasto en el local 8 mesas y 3 camareros mal organizados y en concreto una camarera a la que la pedimos un combinado, desde el primer momento mala actitud y en todo momento puso problemas para prepararlo, pero es que la segunda vez que le pedimos el mismo nos dijo que tendriamos que esperar y encima no lo trajo nunca. Creo que hasta señorita no le gusta preparar nada ni atender como es debido. La comida no esta a la altura del precio enumero lo que pedimos: 2 botellas de agua un negroni sigo ahora con la comida, un morrillo de atun minusculo que no sabia, una oreja con salsa brava muy normal que podrias comer en cualquier bareto y un rosbif que solo sabia a alcaparra. Tambien pedimos unos huevos estrellados con gambas al ajillo que nunca llegaron. Señores 141€, un autentico fiasco espero que le den una vuelta por que madrid no perdona.

A
Adrián Sánchez

Aquí tienes un comentario negativo claro, firme y educado: ⸻ Lamentablemente mi experiencia con este restaurante ha sido muy decepcionante. El sistema de reservas es pésimo: nunca hay disponibilidad, incluso intentando con mucha antelación. Además, el único canal de contacto es WhatsApp, y cuando intentas hablar con ellos, la atención es poco colaborativa. No muestran ninguna voluntad de ayudarte a encontrar un hueco ni de ofrecer alternativas. Una pena, porque tenía muy buenas referencias, pero la gestión y el trato al cliente dejan muchísimo que desear.

N
Niku

La atención fue poco amable desde el inicio: la camarera insistió varias veces en que solo teníamos una hora para comer, lo cual nos hizo sentir incómodos. La comida no justifica el precio, no estaba mala, pero tampoco destaca en nada. Caro para lo que es. Sinceramente, no lo recomiendo y no volvería.

B
BabaYaga Yaga

Hice una reserva con tiempo y me dijeron que no había sitio, aunque muy amablemente me apuntaban en lista de espera para el jueves 16 de octubre a las 21:00. Les pregunté cuándo sabría si finalmente tenía mesa, y me aseguraron que me llamarían el miércoles, es decir, el día anterior. El miércoles pasó, el teléfono no sonó, y yo di por hecho que no había suerte. Qué ingenuidad por mi parte. El jueves a las 20:30, media hora antes de la supuesta cena, me llaman para decir que ahora sí tengo mesa. Qué detalle tan considerado avisar con tanto margen… Ideal para quienes viven al lado del restaurante y disfrutan del suspense gastronómico de última hora. Francamente, una experiencia organizativa digna de estudio: un sistema de reservas que convierte cualquier intento de cenar en un experimento de paciencia y resignación. Por mi parte, no pienso volver jamás, ni a este local ni a ninguno del mismo propietario. Si la filosofía de atención al cliente es la misma, prefiero ahorrarme la emoción. Una pena, porque con una gestión así, ni el mejor chef puede salvar la experiencia.

M
Monse Negrete

La reseña es por servicio, no por la comida. Desafortunadamente no tuvimos la suerte de comer, ya que nos cancelaron la reserva que hicimos 2 meses antes. Nos comentaron que al no contestar la llamada ellos proceden a cancelarla. Cuando devolvimos la llamada por el SMS que nos llegó, la chica al teléfono nos recomendó buscar un plan B ya que no podríamos comer ahí. Así mismo otro de sus compañeros con el que hablé después, me hizo un comentario comentando que el no sabía cómo se decía en mi país de una forma nada educada. En fin, una lástima porque la comida si que nos apetecía probarla. Recomendación al restaurante: capacitar al personal al teléfono para que sepan gestionar los problemas de una forma amable, respetuosa y educada.

J
Javier Navarro Sánchez

No puedo valorar el restaurante porque no he podido ir. Tras miles de llamadas (no cogen y al 5º tono se corta la llamada), miles de mensajes en el buzón de voz (a los que no responden) y mensajes en redes sociales, conseguí que atendieran mi llamada un día por teléfono y pude reservar mesa con un mes de antelación para mi cumpleaños en una fecha concreta. Me confirmaron la reserva días después, pero a una semana de la cita me escriben por WApp para cancelarlo (ofreciéndome otras fechas, pero sólo me interesaba el día en el que conseguí la reserva) porque se ha duplicado mi reserva y tienen que anularla. Tienen un sistema de reservas muy arcaico, sólo por llamadas y además no son capaces de gestionarlo bien. Tenía muchas ganas de ir a este sitio pero lamentablemente no creo que vaya a volver a intentarlo dada la complejidad para conseguir mesa y que encima luego me la anulen.

J
Jose Henao Jaramillo

28€ por unas gambas y unos huevos del día con patatas de bolsa, eso no es cocina ni es nada es tener una jeta que lo flipas, es querer llamarse moderno pero quedar como un rata, se han perdió los valores de la cocina y de la conciencia, en qué cabeza cabe que unos huevos rotos se hacen con patatas fritas de bolsa, por no decir que es desagradable la sensación entre duro y blando y después como queda al final la patata se va ablandando y es aún peor, en fin cocina momierda

s
sandra martin

La cocina propone platos interesantes conciliando la comida tradicional con toques originales y de calidad. El local también bien ambientado y acogedor. Hasta aquí, perfecto. El precio caro, algo excesivo, pero la calidad podría soportar el reto de una cuenta elevada. Pero lo que ya no tiene pase, es la falta de preparación, o peor, vocación por ofrecer un buen servicio. Se puede ser condescendiente con la torpeza e inexperiencia, que ya observamos en varios episodios (esperando en la calle a pleno sol porque nuestra mesa, estaba todavía ocupada a la la hora reservada, sin que nadie saliera a recogernos cuando ya estaba disponible, ni una disculpa ni un gesto. Luego, pedimos una botella de vino que nos plantan en la mesa, sin servirnos). Pero lo que ya resulta inadmisible es la actitud impertinente y arrogante de la camarera en el momento del pago: hicimos la ligera observación de que la cuenta incluida el concepto aperitivo, que no habíamos tenido ocasión de disfrutar. En lugar de recibir una disculpa o bien una deducción, nos responde “como que bueno, que se les olvidó, pero que tampoco pasa nada porque eran unas aceitunitas de nada, y que, en fin, que se cobra con el pan, que bien que nos lo habíamos comido…” Perplejos con la elegante respuesta, pagamos nuestra factura, y ya no nos van a ver más, una lástima.

G
Gabriela

La comida debe ser deliciosa pero no hemos tenido la oportunidad de probarla debido a que, pese hacer la reserva con semanas de antelación, anotaran mal mi numero y cuando acudimos al restaurante dieron a entender que no habia dado yo bien mi numero de movil y que no tenia reserva. Conclusión: gestión pesima y encima echandote las culpas.

j
juan jose Medina

Como intolerante al gluten e de decir que ha sido mi peor experiencia en mucho tiempo!!!! La comida que he podido comer estaba muy buena pero la atención respecto al gluten es muy muy mala!! Por lo que no lo recomiendo para celíacos jamás e intolerantes con mucho cuidado!!!

L
Lola Iturmendi

Me llamaron el dia de antes para cancelar mi reserva que habia hecho hacia mas de un mes sin dar ningun tipo de explicacion. Si tu haces eso te cobran 100€... Una verguenza

C
Cristina Garcia

Pasamos muchísimo calor en el local, no funcionaba el aire acondicionado, no tenían suministro de bebidas estaba todo agotado y muy caro para la experiencia que tuvimos. La decoración muy bonita pero no merece la pena, demasiado bombo para lo que es.

J
Julio Avila

Pedí una mesa y me confirmaron pero llegado el día me dicen que no hay reserva hecha. Una broma de mal gusto.

E
Eduardo González Calleja

Mi experiencia ha sido a la hora de llamar para reservar. Pensaba regalarle a mi mujer una comida allí y no lo haré. Quien me ha cogido el teléfono ha sido muy seco y desagradable. En todo momento un tono chusco y cortante. Yo no sabía que no abrían los fines de semana y le he dicho que iba a ver y directamente me ha colgado. Por supuesto no pienso ir jamás. Y aconsejo al dueño que cambie de persona para coger las reservas

V
Victor Manzano Rodriguez

He llamado para reservar en Caja de Cerillas, me han confirmado mesa y, confiando en ello, he cancelado otra reserva que ya tenía. Al rato me han llamado para decirme que en realidad no podían mantener mi mesa porque “ya estaba dada”. La comida pinta muy bien y el proyecto parece cuidado, pero viendo lo que me ha pasado y algunas reseñas, la gestión de las reservas deja bastante que desear. Una pena, porque con una mejor organización seguramente la experiencia sería otra.

E
Enrica Valdes

Me hubiese gustado comprobar de primera mano la calidad de la comida y disfrutar del ambiente. He reservado con varios días de antelación y me he presentado a la hora de la reserva para descubrir con gran sorpresa que mi mesa había sido cancelada. Afirman haber realizado varias llamadas a mi número para reconfirmar la reserva, llamadas que evidentemente no recibí en ningún momento y de las que no hay rastro en mi registro de llamadas. Quizá, más que perderse en este pantanoso sistema de reconfirmaciones telefónicas sería conveniente, en pleno 2025, gestionarlo digitalmente con alguna aplicación al estilo covermanager. O a falta de recursos, confiar en el sentido común del cliente que cancelaría él mismo si no quisiera acudir y que si procura reservar con varios días de antelación es porque espera ser atendido y poder disfrutar de la experiencia, llegado el día. Deplorable el trato.

M
Maria jose Patricio

Sobrevalorado. Local muy pequeño (caja de cerillas, bien elegido). Por rentabiilizar el espacio no se puede pegar una mesa con comensales al mostrador donde los camareros gestionan las comandas, cero intimidad durante toda la comida porque tienes a los camareros encima. La comida bien sin más. Carta tan reducida como el espacio. Servicio amable pero algo impostado.

E
Eneko

Una pena cómo un servicio nefasto se carga una cena. Tenía muy buenas referencias y quería probarlo. Me sorprendió que tuviera solo un 4.2, pero pensé en que las reviews no siempre aciertan. Me equivoqué. Todo iba bien hasta parecía que nos estaban trayendo la comida rápido para que nos fuéramos antes. Ya en un momento en que teníamos dos platos (era todo para compartir) y los traen el tercero, les dije que por favor se lo tomaran con calma y trajeran el tercero más tarde. En lugar de entenderlo y darme la razón el señor y la camarera se rayan y me miran con malísima cara… (me echan en cara que si se lo llevan tenían que volver a hacerlo -¿acaso es mi problema?) un trato horroroso. En fin, una vergüenza.

J
Juan Santana

Hay decepciones derivadas de expectativas altas. No es el caso. Me limito a los hechos para no sesgar: 1. Reserva a las 20,15 un viernes de enero. Llegamos 20,05. Seis grados en la calle. Pareja de 50 y padre de 76. A pesar de tocar (aporrear en realidad) pidiendo que abran, puerta cerrada. 2. Abren a las 20,15. Al indicarles que "podían haber abierto al oír los golpes. Hace mucho frío en la calle". Nos dicen que la reserva era a las 20,15. Ni una disculpa o explicación (y las hay fáciles) 3. Al sentarnos, siendo los primeros, nos ponen en la mesa enfrente de la puerta. En dicha mesa, a pesar de la cortina, entra mucha corriente y frío en estas fechas cuando se abre la puerta. Pedimos que cambien la mesa y nos indican que todas la demás mesas de 3 están reservadas específicamente. Resulta extraño, pero después de habernos dejado 10 min pasando frío lo veo insólito. 4. Pedimos vino en una carta limitada de referencias. Calculo que entre 50 y 70 en total. Vinos tintos nacionales unos 20. Primera botella: no la tienen. Segundo intento: tampoco. A la tercera va la vencida y esa si. Sirven la primera copa y a partir de ahí "el vino es cosa de los integrantes de la mesa". Lo de rellenar las copas no debe estar incluido en el "job description" ni siquiera cuando ven dos vacías al retirar los platos. 5. La comida es tradicional española con innovaciones que no aportan. Nosotros dejamos 3 platos a medio comer y eso es muy infrecuente. Todos de muy buen comer. 6. Local es pequeño y mesas muy juntas. Al llegar una mesa de 6 que conocía a otra mesa de 4, se saludaron con la efusividad normal del año nuevo. El resto del restaurante esperaba pacientemente que 10 personas, todas de pie y hablando a la vez, terminasen de desearse cosas buenas para el 2026. No se podía hablar al tiempo que todo eso pasaba porque simplemente no te oían. 6. Cuenta de 269 euros (Sin postre y con una botella de vino). Excluyendo el vino: 208 Euros Ahora, 3 opiniones y mi reflexión 1. Nos ha recordado a un buenísimo restaurante vasco en Justicia en el que casi todo el personal está compuesto por dominicanos (simpatiquísimos y con buenísimo servicio). Muy parecido en calidad e innovación que a veces falla. La diferencia es que esta comida ahí costaría 100-120 (40-50% menos) 2. He leído que el socio participó en Hermanos Vinagre. Uno de esos sitios donde hemos intentado tomar algo 3 veces. Dejamos de intentarlo por las colas y el trato al llegar. 3. Viendo el éxito que sigue teniendo Hermanos Vinagre (del que no puedo opinar porque repito, nunca he conseguido tomar nada) y las buenas opiniones de amos ambos locales Sólo me queda compartir una reflexión. En Madrid, tenemos la restauración que nos merecemos. Preparémonos para lo que viene. Veremos normales prácticas que ahora sorprenden: - Mal servicio indiscriminado - Derechos de uso de mesa - Tardanza en servir y a las 1,5h empiezan a decirte que tienes que marchar - Incomprensibles colas en restaurantes donde maltratan sistemáticamente - No-shows en sitios con listas de espera de docenas. Cobran y venden la mesa en los siguientes 5 minutos - Petición de propina vergonzosa (no era este restaurante): "tome el datáfono donde puede dejar la propina. Si no quiere dejar dígame" (con volumen que se oye desde la cocina). - Vinos con precios 4x o 5x más que en tienda gourmet. - Reseñas que parecen reflejar más la dificultad para hacer una reserva en la semanas después de que el influencer de turno (casi siempre sin criterio ni experiencia) haya publicado algo diciendo que el sitio es "un MUST". Pero como decía antes, al igual que con los países y sus gobernantes, si no cambiamos rápido y empezamos a decir la verdad de lo que sufrimos, acabaremos teniendo "la restauración que nos merecemos". Lo dejo aquí, que tengo que calentar las sobras del almuerzo para quitarle el hambre al personal

D
Daxt

Tenía muchas ganas de ir desde hacía tiempo, no me dejé llevar por las críticas que pudiera haber en internet y quería probar el restaurante de moda de primera mano. El servicio nada agradable, cuando llevas hora y media aproximadamente sientes que te están rusheando la mesa para que te vayas en vez de disfrutar tranquilamente de la compañía. La comida relación calidad-precio es nefasta, quiero decir, el plato de huevos con gambas al ajillo y patatas por 28€ es algo que cuando estás comiéndolo solo piensas en el precio por gambas Ft patatas de bolsa (de no ser de bolsa y hechas allí merecería la misma opinión). Para dos personas la cuenta ascendió a más de 100€ y te sientes estafado. Sabía a lo que iba por comentarios y demás pero soy de los que deben de vivir la experiencia y opinar en primera persona. Para no repetir.

A
Alvaro Castells

realmente muy muy decepcionante, mesa apretada, servicio pésimo, muy mala atención, desastre trayendo platos sin retirar los previos, ningun control para ofrecer bebidas, un timazo 4 euros de servicio de pan que te cobran si o si, aunque no comimos pan y que te traigan un pan viejo y cuatro aceitunas... de traca. platos bien hechos, y otros tristes y sin sabor, totalmente desproporcionado el precio para la baja calidad. no repetible en absoluto, deben aprender a cocinar y a atender a los clientes, una experiencia penosa. hay demasiada oferta buena en Madrid para ver este desastre gastronómico.

I
Isabel Portillo

Teníamos reserva para esta noche. Hemos llamado tres veces intentando avisar de que llegábamos un poco tarde, e incluso hemos mandado un WhatsApp, sin respuesta. Tenemos tres hijos y nos ha costado dormirles. Llegamos 30 min tarde. Nos dicen que tenemos una hora y cuarto, aceptamos y pedimos disculpas por la tardanza. Tardan 29 min en tomarnos comanda. Comemos rápido y a las 22:01 nos están diciendo que nos tenemos que ir de mala manera, que está la amesa siguiente. Mueren de éxito. Y no lo entiendo, la primera visista fue muy buena, y tras esta no volveremos. Trato FATAL.

A
Aurora

Una mala experiencia. Parto de la base que aunque la comida está rica, es una vergüenza como explotan el espacio. Nos pusieron en una mesa 3 personas a la entrada, detrás de unas cortinas donde entraba todo el frío de la puerta ( tenía fuga continua de aire) y la única solución fue ofrecernos un calefactor.....que llego 1h y media más tarde cuando estábamos ya terminando ( 2 de las 3 personas tuvimos que cenar con el abrigo puesto....). Por otro lado, los abrigos se dejan a mogollon en unas sillas al lado de la cocina, como si fuese una discoteca de adolescentes.... .El segundo turno de la cena, se mezcla esperando de pie en mitad de todas las mesas, generando un ruido infernal y muy incómodo .Tienen que darle una gran vuelta a todo, incluido el servicio. Quedamos con muy mal sabor de boca!!

s
sandra barona

Una experiencia más que lamentable, hicimos reserva a las 10 para 5 personas, nos hicieron un cargo de visa de 250 euros por si cancelábamos, nos insistieron en estar puntuales. A las 9:55 llegamos y no había mesa, nos hicieron esperar EN LA CALLE a 9º porque dentro no hay zona de espera, transcurridos 19 minutos en los que ni salieron a pedir disculpas o a ponernos al día entramos y estaban preparando la mesa, una vergüenza, pésimo trato. Si quieres doblar mesas hazlo correctamente o no las dobles, solo es ganar dinero y maltratar a los clientes. Nos dieron una mesa de 4 para los cinco, no apretados, apretadísimos. La atención del servicio es mas que mejorable, no estaban pendientes de la mesa, había que estar pidiendo las cosas. Sirvieron platos sin haber terminado los previos, te ponían una bebida y dejaban el vaso vacío de la anterior, te ponían un plato y dejaban el anterior sucio en la mesa. Pedimos una coca cola y sin cortarse un pelo la sirvieron en el vaso anterior que no tenia ya el hielo. Un despropósito tras otro. Algunos platos muy ricos y otro solo eran un intento de parecer algo, cocina mediocre y de aspecto resultón pero saber poco potente, paredes llenas de conocidos restaurantes de los que no se les ha pegado ninguna de sus bondades. Los postres muy buenos, lo único que se salvaba. Ni un detalle de ningún tipo tras la espera en la calle, vaya tela. nos cobraron 20 euros por el servicio de pan, que consistió en un pan que estaba mas que seco y chicloso y un bol con 8 aceitunas, no se les cae la cara de vergüenza! Sin duda última vez, ya está bien de restaurantes pretenciosos, con mala cocina y peor servicio y que encima pagas mas de 300 euros por un desastre total. Deben dedicarse a otra profesión, sin duda.

S
Santiago Hiniesto

Restaurante muy sobre cualificado desde mi experiencia. Teníamos reserva a las 22,15 y nos sentamos sobre las 22.25.Eso no tendría nada de especial si no fuera porque la cocina la cierran sobre las 22,30 y no te lo avisan. Platos bien ejecutados, sin florituras pero ricos. Dándole una vuelta de tuerca a las elaboraciones más tradicionales, pero nada como para volverte loco. Tamaños ridículos para los precios que tienen. 2 entrantes y 1 segundo a compartir para 2 personas y nos fuimos con más hambre de la que entramos. 80 euros entre los que se incluyen 7 euros de dos rebanadas de pan y un cuenco con aceitunas, que te cobran como pan y aperitivo.Todo esto sin haberlo ofrecido antes. El local es acogedor aunque da la sensación un poco de agobio al tener demasiado juntas las mesas. Queriendo aprovechar el local hasta más allá d lo recomendable. En fin, una gran decepción después de ver las buenas críticas que tenía. No creo que vuelva, es una pena.

Juan Santana
Juan Santana

Hay decepciones derivadas de expectativas altas. No es el caso. Me limito a los hechos para no sesgar: 1. Reserva a las 20,15 un viernes de enero. Llegamos 20,05. Seis grados en la calle. Pareja de 50 y padre de 76. A pesar de tocar (aporrear en realidad) pidiendo que abran, puerta cerrada. 2. Abren a las 20,15. Al indicarles que "podían haber abierto al oír los golpes. Hace mucho frío en la calle". Nos dicen que la reserva era a las 20,15. Ni una disculpa o explicación (y las hay fáciles) 3. Al sentarnos, siendo los primeros, nos ponen en la mesa enfrente de la puerta. En dicha mesa, a pesar de la cortina, entra mucha corriente y frío en estas fechas cuando se abre la puerta. Pedimos que cambien la mesa y nos indican que todas la demás mesas de 3 están reservadas específicamente. Resulta extraño, pero después de habernos dejado 10 min pasando frío lo veo insólito. 4. Pedimos vino en una carta limitada de referencias. Calculo que entre 50 y 70 en total. Vinos tintos nacionales unos 20. Primera botella: no la tienen. Segundo intento: tampoco. A la tercera va la vencida y esa si. Sirven la primera copa y a partir de ahí "el vino es cosa de los integrantes de la mesa". Lo de rellenar las copas no debe estar incluido en el "job description" ni siquiera cuando ven dos vacías al retirar los platos. 5. La comida es tradicional española con innovaciones que no aportan. Nosotros dejamos 3 platos a medio comer y eso es muy infrecuente. Todos de muy buen comer. 6. Local es pequeño y mesas muy juntas. Al llegar una mesa de 6 que conocía a otra mesa de 4, se saludaron con la efusividad normal del año nuevo. El resto del restaurante esperaba pacientemente que 10 personas, todas de pie y hablando a la vez, terminasen de desearse cosas buenas para el 2026. No se podía hablar al tiempo que todo eso pasaba porque simplemente no te oían. 6. Cuenta de 269 euros (Sin postre y con una botella de vino). Excluyendo el vino: 208 Euros Ahora, 3 opiniones y mi reflexión 1. Nos ha recordado a un buenísimo restaurante vasco en Justicia en el que casi todo el personal está compuesto por dominicanos (simpatiquísimos y con buenísimo servicio). Muy parecido en calidad e innovación que a veces falla. La diferencia es que esta comida ahí costaría 100-120 (40-50% menos) 2. He leído que el socio participó en Hermanos Vinagre. Uno de esos sitios donde hemos intentado tomar algo 3 veces. Dejamos de intentarlo por las colas y el trato al llegar. 3. Viendo el éxito que sigue teniendo Hermanos Vinagre (del que no puedo opinar porque repito, nunca he conseguido tomar nada) y las buenas opiniones de amos ambos locales Sólo me queda compartir una reflexión. En Madrid, tenemos la restauración que nos merecemos. Preparémonos para lo que viene. Veremos normales prácticas que ahora sorprenden: - Mal servicio indiscriminado - Derechos de uso de mesa - Tardanza en servir y a las 1,5h empiezan a decirte que tienes que marchar - Incomprensibles colas en restaurantes donde maltratan sistemáticamente - No-shows en sitios con listas de espera de docenas. Cobran y venden la mesa en los siguientes 5 minutos - Petición de propina vergonzosa (no era este restaurante): "tome el datáfono donde puede dejar la propina. Si no quiere dejar dígame" (con volumen que se oye desde la cocina). - Vinos con precios 4x o 5x más que en tienda gourmet. - Reseñas que parecen reflejar más la dificultad para hacer una reserva en la semanas después de que el influencer de turno (casi siempre sin criterio ni experiencia) haya publicado algo diciendo que el sitio es "un MUST". Pero como decía antes, al igual que con los países y sus gobernantes, si no cambiamos rápido y empezamos a decir la verdad de lo que sufrimos, acabaremos teniendo "la restauración que nos merecemos". Lo dejo aquí, que tengo que calentar las sobras del almuerzo para quitarle el hambre al personal

Faça login para deixar uma avaliação

Entrar
👑 É seu? Reivindique GRÁTIS!

Remova anúncios e gerencie seu menu

Explore sua área

Mais restaurantes em Madrid →
📸

204 Fotos

Explore as fotos de Caja de Cerillas Restaurante

Caja de Cerillas Restaurante
Caja de Cerillas Restaurante
Caja de Cerillas Restaurante
Caja de Cerillas Restaurante
Caja de Cerillas Restaurante
+199 Mais
📍

Informações sobre Caja de Cerillas Restaurante

Como chegar

C/ de Donoso Cortés, 8, Chamberí, 28015 Madrid

Carregando mapa...
Caja de Cerillas Restaurante
Toque para direções

Destaques

💬
Muitas avaliações
180 avaliações
👨‍🍳
restaurant
Tipo de cozinha

Info Restaurante

Estado
Verificado pelo proprietário
🕐 Horario Hoy
12:00, 23:30
Avaliação
3.8/5
💬 Avaliações
180
📞 Telefone
+34630132414
🌐 Site
thefork.es

Comodidades

💳 Cartões de crédito
🏘️

O Bairro

Viviendas para Don José Félix Bricio

edificio en Madrid

A 219m
Instituto Homeopático y Hospital de San José Patrimônio

bien de interés cultural

A 295m
Edificio del Parque Móvil del Estado

building in Madrid, Spain

A 298m
Muro con escudo

monumento urbano de Madrid

A 310m
Casa del Doctor Núñez

edificio en Madrid

A 313m
Mercado de Vallehermoso

mercado municipal de abastos en Madrid

A 333m
Arapiles 13

edificio en Madrid

A 396m
Sinagoga de Madrid

main synagogue in Madrid, Spain

A 478m
🎮

Jogos

🎮 Ganha Pontos Enquanto Exploras!

Joga Find Me e troca pontos por descontos em Caja de Cerillas Restaurante e outros restaurantes

🎮

Ganha Pontos em Caja de Cerillas Restaurante!

Joga Find Me e troca recompensas aqui

Ganha pontos extra e troca-os por recompensas de Caja de Cerillas Restaurante

🏆 Recompensas de Caja de Cerillas Restaurante

💰

Desconto 10%

Em Caja de Cerillas Restaurante

1000 pts
Disponível
🍽️

Aperitivo Grátis

Na tua próxima visita

2500 pts
Limitado
👑

Mesa VIP

Experiência premium

5000 pts
Exclusivo

para trocar recompensas e ganhar pontos

📋 Como funcionam as recompensas?

1

Joga Find Me

Cada 100 pontos de score = 1 ponto de recompensa

2

Acumula Pontos

Os workers ganham 2x pontos por partida

3

Troca Recompensas

Descontos, comida grátis e experiências VIP

Ligar
Deixar avaliação no Google
👑

É seu? Reivindique GRÁTIS!

Remova anúncios e gerencie seu menu

Inicia sessão e joga

Verifique seu email!

Sem password — enviamos-te um link por email

Enviamos um link de acesso

Verifica a pasta de spam se não o vires