LaLola
Restaurant · Sevilla
Sobre LaLola
En LaLola, en pleno corazón de Sevilla, te invitamos a descubrir una cocina española alegre y sofisticada. Degusta nuestros platos ibéricos, elaborados con ingredientes de primera calidad, y déjate sorprender por nuestros postres caseros. Disfruta de un ambiente moderno y espacioso, ideal para compa...
En LaLola, en pleno corazón de Sevilla, te invitamos a descubrir una cocina española alegre y sofisticada. Degusta nuestros platos ibéricos, elaborados con ingredientes de primera calidad, y déjate sorprender por nuestros postres caseros. Disfruta de un ambiente moderno y espacioso, ideal para compartir momentos inolvidables.
O que dizem os clientes de LaLola
LaLola ofrece un menú degustación muy apreciado, especialmente el 'Menu Ibérico' y el cerdo. El servicio es excelente, con menciones a Antonio, Juanjo y Luis. Algunos clientes critican la decoración y la ubicación en el lobby del hotel.
Pratos populares
Ideal para
Tip: Prueba el menú degustación, especialmente el 'Menu Ibérico', y pregunta al personal (como Antonio o Juanjo) si tienes dudas sobre los platos.
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Explore os arredores de LaLola
LaLola está localizado em Sevilla, rodeado de locais de interesse cultural e histórico. Aqui estão alguns dos pontos mais notáveis nas proximidades.
Património Histórico
- iglesia de San Martín (A 133m) — edificio religioso de culto católico situado en Sevilla, Andalucía, España, construido entre 1400 y 1432 en estilo gótic bien de interés cultural
- Iglesia de Omnium Sanctorum (A 228m) — bien de interés cultural bien de interés cultural
- Palacio de las Dueñas (A 305m) — palacio, patrimonio histórico de Andalucía de importancia arquitectónica en Sevilla, España bien de interés cultural
- Casa de las Sirenas (A 308m) — palacio, patrimonio histórico de Andalucía de importancia arquitectónica en Sevilla, España bien de interés cultural
Edifícios Religiosos
- iglesia de San Juan de la Palma (A 214m) — iglesia de Sevilla
- Antiguo Convento de San Pedro de Alcántara (A 273m) — convento, patrimonio histórico de Andalucía de importancia arquitectónica en Sevilla, España
Outros Locais de Interesse
- Casa Palacio en calle Conde de Torrejón, nº 9, 11 y 13 (A 23m) — palacio, patrimonio histórico de Andalucía de importancia arquitectónica en Sevilla, España
- Casa de los Artistas (A 230m) — palacio, patrimonio histórico de Andalucía de importancia arquitectónica en Sevilla, España
- Palacio del Marqués de la Algaba (A 278m) — palacio, patrimonio histórico de Andalucía de importancia arqueológica y arquitectónica en Sevilla, España
- Instituto San Isidoro (A 280m) — centro docente público de educación secundaria en Sevilla fundado en 1845
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Perguntas frequentes sobre LaLola
Avaliações de LaLola Sevilla
El restaurante está en un patio techado muy luminoso. La atención de su personal es muy buena. La comida está muy buena y sus platos son en la medida justa. No es económico, pero tiene un precio justo con la calidad que ofrece. Sus postres también hay que disfrutarlos. Tienen Estella Michelín 2022.
Una experiencia muy interesante! Honradez en los fogones, con propuestas innovadoras pero siempre se reconoce lo que comes, la cual cosa se agradece. Servicio inmejorable y ambiente muy agradable!
Sin duda una apuesta segura, cocina fantástica, variada y donde se puede tapear o compartir platos. La ubicación es muy singular dentro del patio sevillano central del hotel Personal atento y muy amable para hacer comida la visita Destacar algunos platos clásicos del chef: ensaladilla con huevo frito, Recomiendo dejarse llevar por el Chef Javi Abascal
Tuvimos un problemilla con la reserva pero lo solventaron rápidamente y con eficacia. La comida sorprendente en sus mezclas con lo ibérico pero exquisita. Nos tocó Gonzalo de camarero y fue un encanto en sus recomendaciones y servicio. Lugar precioso, música agradable....que más se puede pedir?
Ubicado en el patio de un hotel reconocido del centro sevillano , se encuentra Lalola, un restaurante que más que darte de comer, te ofrecerá una experiencia. Nosotros optamos por el menú degustación: platos y sabor excelentes. Dar las gracias al servicio por la maravillosa atención. Espero que recibáis muchos premios en el futuro Lalola ;)
Haciendo una valoración general las cinco estrellas de me quedan cortas. El restaurante se ubica en la parte baja de un hotel, desde la calle pasa totalmente desapercibido, así que mejor será que sepas dónde vas . El servicio es un 10, desde que entramos por la puerta hasta que salimos por ella. Uno de los camaremos, supongo que el jefe de sala, estuvo toda la noche pendiente de preguntar si todo lo que nos traían a la mesa estaba a nuestro gusto. Además de atento, el servicio fue muy rápido. Pero vamos a lo principal, la comida. Aunque a simple vista la carta pueda parecer limitada, fuera de carta te ofrecen unos 10 platos. Escógelos con tranquilidad, luego no hay sustos en la cuenta. Comienzo con mi festín: Empezando por los entrantes, pedimos la tosta de sardina (2,50€) todo un deleite para el paladar que no puedes dejar escapar. Seguimos por los canelones ibéricos (6,90€), un sabor totalmente diferente a lo que había probado hasta ahora, me sorprendieron gratamente. Como último entrante optamos por el huevo a la carbonara (6,5€), al igual que en los dos casos anteriores, toda una sorpresa. A primera vista puede parecer un plato sencillo y sin más , pero cuando lo pruebas te das cuenta que no es así. Como plato principal escogimos pluma ibérica sobre cama de puré de patata con manteca colorá, este plato era sugerencia del día y nos costó 14€. La carne era exquisita, de calidad y al punto exacto que solicitamos al camarero. Para terminar, pusimos el broche de oro con su tarta de queso azul (6€). Una tarta cremosa sin ningún tipo de sirope por encima y con la típica galleta de la base desmenuzada al lado. Si no te gusta el sabor del queso azul no la pruebes, pero si te gusta un pelín... Es plato imprescindible. Por último, pedimos café y nos invitaron y también nos ofrecieron unos licores gratuitos. Todo lo acompañamos con un tinto de D.O Toro (18€). La cuenta final fueron 55,90€ dos personas, que comparado a lo que se paga en Madrid por un restaurante de las mismas características nos hizo salir aún más contentos de la experiencia, y con la barriga más que llena!! Lo dicho, mi enhorabuena para Javi Abascal y su equipo, por su cocina y servicio. Es un imprescindible de Sevilla al que sin lugar a dudas volveré y recomendaré allí por dónde vaya.
Déjame que te cuente lo que realmente te vas a encontrar (porque fuimos a una cena de empresa y lo tenemos reciente) 👉🏽 Ten en cuenta que el restaurante está dentro de un hotel 🥲 Porque nosotros estuvimos dando vueltas un rato Lo que es la comida, vas a flipar Decir que está buena es un eufemismo. Decir que está deliciosa, se queda corto. Está SOBRESALIENTE (en serio, prueba los brioches) Nos atendió un chico (Gonzalo) que era un fuera de serie: se sabía los platos de memoria, no necesitó repetir las comandas, tuvo una paciencia increíble... 🤭 Vamos, que la comida genial + el estupendo servicio = una noche de 10 Eso sí; ven con la cartera llena porque caro. La opción es: ✅ Comer poco y probar alguno de los platillos ✅ Pedir el menú degustación Nosotros pedimos mil cosas y salió a unos 440€ entre 11 personas, sumando el vino y demás cursiladas 🍷 Resumiendo: 👉🏽 Ven con reserva 👉🏽 Déjate la pasta 👉🏽 Déjate aconsejar Nosotros desde luego, vamos a repetir Pd: de postre, la tarta de chocolate 🤭
Somos turistas de Valencia y hoy es nuestra ultima noche en Sevilla. El mejor cierre que podiamos imaginar. Nos atendió Gonzalo, nos recomendó con cariño, gracia y mucho acierto. Nos dejamos guiar y no podemos poner ni un pero (desde el vino hasta el postre). Lo recomendaré a cada persona q me pregunte y sé que saldrán tan satisfechos como nosotros. Y precio ajustadisimooo 117€, 4 platos, dos de ellos dobles, postre, 2 cafes y botella de vino. Agradecidos!
Nuestra experiencia en Lalola fue simplemente espectacular. Desde que llegamos nos recibieron con una atención cálida y profesional. La comida estaba deliciosa, cada plato perfectamente preparado y con una presentación impecable. Se nota la calidad de los ingredientes y el cuidado en cada detalle. El ambiente es acogedor, ideal tanto para una comida especial como para pasar un buen rato con amigos o familia. Sin duda, el mejor restaurante de Sevilla.
Hemos comido hoy en Lalola y hemos quedado muy satisfechos. El lugar es muy bonito y tranquilo. El servicio espectacular, GONZALO nos ha atendido perfectamente y nos ha aconsejado maravillosamente. Sus sugerencias han hecho de nuestra comida un festín. Muchísimas gracias Gonzalo. Y de la comida, que decir... Deliciosa, en especial la pluma ibérica y la panacota. Hay que probar ambas cosas. En resumen nuestra mejor comida en Sevilla. Un 10/10.
Probamos el menú clásico para cenar, estaba delicioso. El número de platos y cantidades para una cena esta muy bien y su precio también nos pareció muy competitivo, teniendo en cuenta calidad y variedad. El servicio estuvo muy atento en todo momento, nos atendió Antonio, que nos explicó detalladamente cada plato. Volveremos
Tenía muchas ganas de probar este restaurante por la buena fama y el buen trabajo que está haciendo Javier Abascal y no decepcionó. Comida, atención y ambiente muy a la altura. A destacar la amabilidad de los camareros que incluso sacaron un plato que ni estaba previsto en fuera de carta. Sin duda recomendable
Buena experiencia gastronómica en LaLola, dónde pudimos disfrutar del menú degustación con 11 platos y sus maridajes correspondientes. Todos los platos llevan elaboraciones provenientes del cerdo y es una gran sorpresa. Nos atendió amablemente y con mucha información, Antonio, que nos explicó cada plato, vino y nos hizo disfrutar aún más de la cena. Repetiremos más aún sabiendo que la semana siguiente cambiaban la carta. Lo único achacable al TODO es que el emplazamiento en el magnífico hotel dónde se encuentra, es MUY mejorable.
Lalola de Javi Abascal, restaurante de comida gourmet, moderna, elegante pero actual. Localización del lugar: bueno (al lado de la Alameda) Establecimiento: limpio, luminoso, concretamente a nosotros nos han puesto en una zona reservada para 6 personas, el baño muy buen y limpio. Atención: muy buena, muy atentos. Personal: experimentado, rápido, atento. Productos: buena calidad, bastante innovador. Servicio: bien, ni muy lento ni muy rápido. Recomendación: más variedad de postres y en la carta en general.
El local es precioso, situado en el patio de una antigua casa palacio. La comida es algo más elaborada que en el resto de sitios de la zona (Alameda) por lo que se agradece que de alguna manera amplíen la oferta de este barrio. La carta de vinos es bastante amplia y con buenas elecciones. Por ahora, solo he ido una vez pero sin duda repetiré porque me he quedado con ganas de probar más cosas.
Quinta visita a Lalola y primera en la nueva ubicación (C/ Conde de Torrejón; dentro del hotel One Shot). Cada visita sin duda ha ido a más, esta en especial, que tenía muchas ganas de visitar el nuevo local. Un local a la altura de la cocina sin duda. Agradable, buena insonorización (que el antiguo tenía ese defecto), cómodo y buena decoración. En cuanto a lo importante, la comida, de diez. Fui con 7 personas más que no lo conocían y salieron encantados, porque es una apuesta segura. Carta corta (aunque con muchos fuera de cartas siempre) pero muy llamativa, basada en carnes y guisos. Un pan excelente, una vajilla del mismo nivel y una carta de vinos con referencias nacionales e internacionales de las más completas de la ciudad. Para empezar nos decidimos por 2 clásicos; Ensaladilla de langostinos y gyozas. Muy buenas ambas. Seguimos con unos brioches de longaniza y cebolla caramelizada. Espectaculares, de lo mejor de la comida. Continuamos con manitas (las mejores del planeta). Solo tenéis que ir y probar. Por último pedimos presa ibérica de Arturo Sanchez, acompañada con ñoquis y setas, que esta exquisita. En cuanto a postres pedimos todos los que habia, y el que más gustó fue em Tiramisú. Estaba cremoso y muy conseguido, recordando a los que puedes comer en Italia. No lo duden y visiten Lalola. Es un valor seguro. Enhorabuena a Javier y todo su equipo. Grandes éxitos los que van a tener.
Excelente de principio a fin. Dos tipos de panes para elegir (de tomate y de masa madre), calentitos, esponjosos. Los platos fueron una sucesión de sabores muy originales y unas combinaciones sorprendentes, como el pan con caña de lomo y sardina o el chicharrón con tartar de vieira, por ejemplo. Ambos platos muy conseguidos. Los buñuelos, correctos, con buen sabor a bacalao. La ensaladilla de longaniza, quizás, para mi gusto, fue el plato más flojo. El guiso era de boletus, muy suave y cremoso. El lagartito con callos de bacalao, sorprendente, lo mejor de la noche. Para rematar, una excelente y cremosa panacota. Nos atendió Antonio, explicandonos muy bien todas las elaboraciones, aunque todos los camareros estaban muy pendientes y no nos hicieron esperar nada para ninguna petición adicional de bebida o pan. No me pareció caro a la vista del servicio, elaboración, presentacion y sabor de los platos.
Restaurante en un elegante patio señorial del casco antiguo de Sevilla que propone una carta de productos de calidad con caracter tradicional, muy buena ejecución e integración con un enfoque actual y delicadeza en la presentación. Carta de vinos con una muy buena selección.
Hay restaurantes donde vas simplemente a comer con mayor o menor acierto y hay lugares como Lalola donde vas a vivir una experiencia gastronómica. Hemos disfrutado del Menú Degustación 100% Ibérico con maridaje donde cada plato y cada vino ha sido una grata sorpresa. Enhorabuena a Javi Abascal y a su equipo (Pablo). Volveremos.
Estupenda mi primera experiencia en Lalola, sin duda le seguirán más. Me han encantado la ensaladilla, las manitas deshuesadas y los fideos con tartar de atún, muy ricas las salchichas caseras de secreto y presa en un brioche tipo hot dog. De las carnes ibéricas maduradas probamos la pluma y estaba deliciosa. En cuanto a los postres, probamos tarta de chocolate, muy rica y nada empalagosa y mi favorita, la tarta de queso azul, que estaba cremosa sin estar fluida y con un contraste buenísimo entre el salado y el dulce. La relación calidad precio es excelente.
Estupenda experiencia. Fantástica atención por parte de María. Fabuloso maridaje, con vinos excelentemente seccionados. Sin duda repetiremos. Encima mi hijo de 13 años nos dijo que había probado los mejores raviolis de su vida jejeje
Fuimos al restaurante aprovechando nuestro paso por Sevilla y menos mal que decidimos ir. Escogimos el menú degustacion y todo espectacular, sobre todo la carne final y el arroz con leche. En cuanto al trato, destacar a Juanjo, que estuvo atento a todos los detalles e hizo la comida mucho más amena.
Cuándo reserve en este restaurante no sabía que su especialidad era el cerdo ibérico en sus distintas preparaciones y me alegré mucho de conocerlo. Ofrece un menú de degustación muy atractivo pero que rechazamos por lo limitado de nuestro estómago y decidimos pedir a la carta aconsejados por Gonzalo, nuestro camarero. Pedimos el tartar de cerdo, los buñuelos de bacalao, el guiso de manitas deshuesado y una pluma ibérica de doble montanera excepcional. Todo riquísimo. De postre nos pedimos una panacota con jamón deshidratado y caramelo de jamón, original y riquísimo también. La bodega un poco subida de precio, pero donde encontramos un Cair selección que nos apaño perfecto y de precio razonable. Si a lo anterior añadimos un espacio amplio y luminoso, un servicio impecable Gonzalo, perfecto), una comida deliciosa y original y un precio razonable (62e por persona incluyendo el vino), la puntuación está clara, 5 estrellas #loscomensalespuntoes #lalola #Sevilla
Es un espectáculo de sitio. No solo por el lugar que es precioso sino por cada plato, elaboración perfecta, comida increíble, la atención con la que te tratan, la forma con la que te sirven y te recomiendan. Nos atendió Víctor, con una profesionalidad admirable. Es un sitio para repetir. 100% recomendable.
Magnífica experiencia. La atención de Gonzalo de diez. Comida increíble. Las mezclas de sabores insuperable. Solo una pega , la cercanía al hotel hace que se pasen situaciones un poco difíciles. Gente pasando con maletas, guiris perdidos paseando por el comedor hacen de la experiencia un poco complicada.
6 comensales satisfechos en todos los sentidos. Una carta de vinos muy completa, en especial los del marco de Jerez. Saben muy bien guisar tradicional y le dan una fusión moderna interesante. El personal muy atento en especial Iván. Muy buen trabajo de Javi Abascal y con un futuro enorme por delante, enhorabuena. Por poner una pega, la de siempre, para los que sólo bebemos vino, cabría en la carta alguno más económico.
Estaba todo riquísimo, la calidad de los productos y el equilibrio de sabores son extraordinarios. Además de la gran experiencia gastronómica, el servicio hace que mejore aún más. Nuestro camarero, Antonio ha sido muy atento y super agradable. Repetiremos sin duda, ya que nos hemos quedado con ganas de probar el menú degustación. La relación calidad precio es más que justa teniendo en cuenta las características de las materias primas.
Muy buen servicio en mesa, nos atendió Gonzalo y estuvimos encantados. Es la tercera vez que venimos, y la carta ha sido diferente en cada ocasión. Esta vez probamos el tartar de solo uno ibérico y las milhojas. Por último pedimos el Taco de cordero que nos sorprendió la textura tan jugosa, y los piñones le aportaba un toque crujiente que nos gustó mucho. Nos dio pena que de postre no tenían la tarta de queso y en su defecto pedimos la panacota de chocolate blanco que estaba muy buena.
Vinimos porque nos lo recomendaron y no decepcionó. Pedimos el menú degustación 100% ibérico y salimos encantados: todo delicioso y la presentación cuidada al detalle. Al final salió el chef Javi Abascal a preguntar qué tal había ido el menú, detallazo! Todos los camareros muy atentos,nos explicaron cada plato al detalle. Especial mención a Iván, que nos trató de lujo y fue muy amable y profesional. Volveremos!
Hemos venido a cenar el menú degustación y la experiencia ha sido excelente, en gran parte gracias al trato de Juanjo. Desde el primer momento fue muy atento, amable y profesional, siempre pendiente de que no nos faltara nada. Nos aconsejó y supo crear un ambiente cercano y agradable. Sin duda, da gusto encontrar camareros así, que hacen que la comida sea todavía más especial. ¡Volveremos seguro!
Fuimos el pasado sábado a cenar y la experiencia fue de categoría y los platos estaban super elaborados y buenísimos. ¡¡Enhorabuena!! Pero lo que más destacaría ha sido el servicio, el camarero que nos ha atendido, Gonzalo, ha sido encantador y ha acertado muchísimo con sus recomendaciones de comida y maridaje. Muy atento, servicial y cercano. Incluso cuando nos fuimos no pudimos despedirnos de él y salió a la puerta a buscarnos para decirnos adiós e invitarnos a volver cuando queramos, chapó!!
El edificio al igual que la comida son espectaculares. Buen servicio, muy atentos. Los platos exquisitos. Nos encantó los riñones, las manitas de cerdo, y los fideos con Setas maridado con blanco y tinto. Y la tarda de queso azul para morir 3 veces... Acompañada con un palo cortado que quitaba el sentido. Recomendable 100%
En un espacio muy agradable, luminoso y amplio como si fuera un patio exterior se ubican las mesas con distancia y sin ruido de los comensales. Probamos la ensaladilla( con un huevo al pimentón frito incluido), el arroz con ibéricos, algunas de las sugerencias de fuera de carta, y la tarta de chocolate que estaba espectacular, mejor que un coulant. El servicio encantador y eficaz. La cuenta muy bien validad precio. Para repetir.
Se encuentra dentro de un hotel en un barrio encantador de Sevilla, el espacio quizás debería estar más delimitado ya que los huéspedes del hotel se confundían constantemente, el servicio fue impecable, nos atendió un chico encantador que nos explicó con todo lujo de detalles cada plato. Fue una experiencia gastronómica que puedo decir que desde el primer al último plato me lo comí todo y ninguno me dejo indiferente. Un gran acierto, el precio me parece increíble relación calidad precio. Si tenéis la oportunidad no os lo perdáis!
Excelente restaurante en un antiguo patio de una casa palacio, sitio muy acogedor y con un hilo musical, todo invita a disfrutar de la experiencia. La carta nos pareció algo corta, aunque se completó con los platos que tenían fuera de carta. La atención de 10, el personal se nota que es experimentado. Respecto a los platos, todos nos encantaron y nos parecieron de mucha calidad. La ensaladilla con huevo frito y los chipirones rellenos de sobrasada, son platos que no habíamos probado en ningún restaurante anteriormente, innovadores y llenos de sabor. La pluma ibérica hecha a la brasa, espectacular es poco, el punto que tenía era perfecto. Como punto final los postres, tarta de queso azul, me ha gustado mucho y sin duda en mi top 3 de tartas de queso y la tarta fluida de chocolate, el chocolate interior está fundido como en un coulant, sabor muy intenso a chocolate. Sin dudarlo es un restaurante para volver y probar más productos, así que volveremos.
Experiencia absoluta con sabores en cada bocado. El personal atento y dispuesto a ayudar en la elección, el chef Javi amable estando en todo momento pendiente tanto de la cocina como de la sala . Probamos los dos menús degustación que ofrecen. El ibérico por 38 euros por persona y el otro por 29 euros por persona. La bebida es aparte pero con precios razonables y ofreciendo vino por copas o botella a buen precio. La comida con sabores intensos pero equilibrados en ambos menús . Una experiencia gastronómica recomendable. Son platos no de mucha cantidad , pero el resultado final es saciarte y satisfacer al paladar. Era mi cumpleaños y tuvieron el detalle de traerme el postre con una vela , invitarnos a una copa de cava y felicitarme tanto el personal de sala como el chef. Todo una experiencia inolvidable que sin duda repetiré y aconsejare
Vivimos una experiencia espectacular. Probamos el menú degustación 100% ibérico y nos encantó todo. Particularmente la croqueta de morcón sublime, y el pescado con papada espectacular. Sitio totalmente recomendado. Volveremos!
En "Lalola" el producto de calidad y selecto es el protagonista y, como tal, se lo trata con el respeto que merece. El mar y montaña es una muestra de cómo hermanar dos grandes productos andaluces (atún e ibérico) con un "sencillo" aliño que los realce (salsa cítrica con kumquat); de igual modo, el solomillo de gamo tiene por acompañantes unas pequeñas zanahorias asadas y glaseadas con salsa clásica pimentada. Sirven dos panes sabrosos (hechos como Dios manda: masa madre y maíz con semillas) y un rico AOVE de acompañamiento. Servicio muy considerado con el cliente, que es muy de agradecer en estos tiempos (gastronómicos) que corren... Y además la relación calidad-precio es muy buena. Un restaurante para disfrutar.
Una experiencia inigualable. Bien atendido la amabilidad tanto como la profesionalidad como bandera. La categoría no se gana por que si. Los camareros profesionalidad y amabilidad conjugada en un servicio sin igual. La cocina no creo que se pueda definir con palabras. Exquisito
Un perfecto para Javi Abascal. Menú degustación 10 aniversario espectacular. Barato por la calidad y cantidad (55€). Servicio exquisito y profesional. Recomiendo todos los platos que incluye pero por sacar un pero, las croquetas de jamón de los entrantes no estaban muy logradas. Para recomendarlo y volver a degustarlo.
Comer en Lalola de Javier Abascal ha sido una experiencia increíble. Desde que entras, el trato es cercano y auténtico, te hacen sentir a gusto sin formalidades innecesarias. Tuve la suerte de probar el nuevo menú degustación, y cada plato fue una sorpresa. Sabores bien equilibrados, ingredientes de primera y una presentación que entra por los ojos. Se nota el cariño y el respeto por el producto en cada detalle. Si buscas un sitio donde se coma bien de verdad y el ambiente sea agradable, Lalola es una apuesta segura. Sin duda, repetiré.
Primera vez aquí. Nos fuimos con ganas de probar muchos otros platos, pero todo lo que pedimos era excelente. El juego de sablores y el toque ibérico hasta en el pescado es digno de admirar cuando está bien hecho, Enhorabuena chef! El personal de sala muy atento y profesional, nos recomendaron genial y describieron los platos como si fueran los propios cocineros. Gran selección de vinos y cavas. Muchísimas gracias por la experiencia y sigan así!
Me encantó. El servicio de 10, el camarero muy atento y muy majo, se nota que le encanta su trabajo. La comida espectacular, no puedo poner ninguna pega. Probamos el menú degustación que está basado en el cerdo y fue todo un acierto como primera toma de contacto y probar muchos platos, lo recomiendo si es vuestra primera visita. Deseando repetir.
Una experiencia memorable en Lalola Visitar Lalola fue una experiencia excepcional de principio a fin. El menú degustación es una verdadera muestra de creatividad y equilibrio: cada plato está cuidadosamente pensado, con sabores bien definidos, presentaciones impecables y una secuencia que sorprende y deleita en cada paso. Se percibe claramente el cuidado por el producto y la coherencia de toda la propuesta gastronómica. El servicio merece una mención especial. Juanjo destacó por su profesionalismo, cercanía y gran conocimiento del menú, explicando cada plato con pasión y haciendo que la experiencia fuera aún más enriquecedora. Maju, junto con el resto del equipo, aportó una atención cálida, coordinada y siempre atenta a los detalles, logrando que nos sintiéramos cómodos y bien acompañados en todo momento. En definitiva, Lalola no solo brilla por su cocina, sino también por el excelente trabajo humano detrás de ella. Un lugar totalmente recomendable para quienes buscan disfrutar de una experiencia gastronómica cuidada, cercana y memorable.
Celebración en el dia de hoy de cumpleaños en este restaurante al que llevábamos un tiempo queriendo ir. El lugar, un precioso patio con mucha luz en el que se está muy a gusto. La comida. Pedimos una ensalada Lalola que estaba impresionante. Buñuelos de bacalao exquisitos y de platos principales solomillo Lalola y una carne de caza (gamo) que estaba muy tiernas y sabrosas. De beber cervecita y un excelente vino de Arcos de la Frontera (ARX Tesalia). Nos atendió Víctor, un profesional de 10 que respondió certeramente todas nuestras dudas. Restaurante altamente recomendable.
Espléndida comida en familia. Fuimos a probar el menú degustación y hemos quedado encantados. Lo primero que tengo que decir, es que, les modificamos la reserva el mismo día sin ningún problema añadiendo comensales y sin pedirlo nos cambiaron a un sitio más amplio para estar más cómodos. Un detalle. En cuanto a la comida, el menú degustación es un menú cerrado que no puedes modificar salvo excepciones, muy completo y peculiar, todo basado en el cerdo ibérico, su producto estrella. La croqueta de morcón y el ravioli de pringada con caldo de puchero han sido nuestros favoritos sin ninguna duda. Solo nos faltaba un brasero y parecíamos estar comiendo en casa de la abuela! Además nos han sorprendido mucho los postres que también integraban el cerdo ibérico. Maravilloso! Agradecemos a nuestro camarero Juanjo su atención al detalle y habernos hecho sentir como en casa.
Comida estupenda y un trato exquisito, la ensaladilla muy buena, los espárragos con setas y jabalí, luego pedimos una corvina al ajillo y terminamos con un arroz con leche con torreznos caramelizado , todo exquisito , muy recomendable
Gran experiencia gastronómica en un ambiente tranquilo. La atención fue muy buena, el camarero (Antonio) explicó en detalle los ingredientes y preparación de cada uno de los platos.
Estuvimos alojados en el hotel donde se sitúa el restaurante, y la verdad que fue un acierto cenar en el restaurante. La carta sí que es cierto, es algo difícil de entender, pero gracias al chico que nos atendió que nos lo explicó todo, pudimos elegir lo que nos gusta. Ambiente silencioso y tranquilo, como en todo el hotel donde se encuentra. Lo dicho, muy recomendable
Un lugar elegante donde probamos el menú degustación. Sin duda una gran experiencia con una mezcla de sabores únicas. Muy recomendable!!
De los mejores restaurantes de Sevilla sin duda! El lugar visualmente es muy bonito y la atención por parte de los meseros es perfecta. La comida es espectacular… desde el pan (el pan de queso muy recomendable) hasta el último postre. La oreja es de otro mundo, exquisita! Pidas lo que pidas saldrás encantado. Parada obligatoria si quieres comer muy bien en Sevilla!
Hemos degustado menú ibérico y ha sido espectacular. Las croquetas estaban fueran de carta y no hemos podido resistirnos y puedo decir que es de las mejores croquetas que he probado. Después, en cuanto al pase que ha ido viniendo explicado por el camarero Antonio, de una manera en la que podías entender para luego saborear de la mejor manera cada plato que hemos disfrutado y que nos ha sorprendido. Por último los postres buenísimos, recalcando el tiramisú (me hubiera comido otro más). Sitio al que volveremos sin ninguna duda, merece la pena.
Maravilloso. Hemos venido porque nos regalaron un bono para comer. Elegimos el menú sorpresa, y desde el comienzo al final, todo ha estado meticulosamente bien. Un festival de sabores. El ambiente era muy agradable y la atención de los dos camareros ha sido excelente.
El lugar, la comida y la atención que hemos recibido en la Lola ha sido increíble, repetiremos seguro. Hemos comido el menú degustación 100% ibérico y ha sido una combinación de sabores única, y la atención de Antonio y el resto de camareros de 10. Muchas gracias. Dejo una foto de nuestro entrante favorito, choco-calabaza-panceta.
La comida estuvo muy buena, con una mención especial al postre que fue delicioso! Lo que realmente hizo la diferencia fue el servicio. Un agradecimiento especial a Antonio, quien nos atendió con una atención impecable y una calidez excepcional. Su dedicación y profesionalismo hicieron que la experiencia fuera inolvidable. Muy recomendable!
Celebramos el 50 cumpleaños de una amiga y no pudimos salir mas contentas y satisfechas. Comimos un grupo de 7 amigas, y pedimos a la carta, por lo que probamos bastantes platos y absolutamente todos los estaban exquisitos. Lo disfrutamos mucho. He de decir que los postres en cambio no nos gustaron demasiado. El chef nos ofreció una botella de cava para brindar, fue un bonito detalle por su parte. La atención, el trato y el ambiete de 10. Sin duda, de los mejores restaurantes de Sevilla. Muy recomendable.
Disfrutamos del menú degustación con maridaje en un salón curiosamente compartido con un hotel. A pesar de ello, buena distribución de las mesas con espacio adecuado entre las mismas, mucha luminosidad y buen ambiente. El servicio, en este caso Antonio, estupendo, muy atento y agradable. Los de platos, en cuanto a la elaboración, sabores y presentación, muy buenos, sin que pueda adjetivarlos de forma superior debido a su escaso contenido. Una "cucharadita" más vendría de perlas en nuestra opinión. Nos gustó sobre todo el corte ibérico de mogote, la lengua acebichada y la crema de boletus. La tartaleta, exquisita. Y los vinos del maridaje, de 10.
Recomendable esta experiencia culinaria 100x100. El chef Javi Abascal está rodeado de un equipo excepcional por el cual estas siempre atendido . En nuestro caso que mi esposa e hija son celiacas el menú degustacion 100x100 ibérico que deleitamos fue modificado por la celiaquia y estaba todo exquisito. Agradecidos a todo el equipo
Estuvimos en LaLola de Icónica Fest para el concierto de Myke Towers y pasamos una noche genial: la comida estupenda, atención de diez y un ambiente top con concierto en directo. La presa ibérica y la tarta de queso azul, ¡buenísimas, para repetir mil veces! Tanto Juanjo como Pablo y todo el personal estuvieron pendientes en todo momento y nos hicieron sentir como en casa. Música, copas y buen sabor, ¡todo en uno! Sin duda, una experiencia icónica para repetir!!!
Qué bueno todo! Experiencia increíble, tanto el servicio como la comida estaban exquisitas, nada que objetar, no entiendo algunos comentarios que lo critican. La comida estaba en su punto, las combinaciones excelentes, ese choco con la panceta y el curry... Mi preferido las castañetas de cerdo ibérico, menudo manjar! Volveremos a repetir, nos sentimos muy bien cuidados, de lo mejorcito, muchas gracias por todo
We had the tasting menu which was really good. We really enjoyed all the dishes and they could also accommodate with some adaptions for celiacs. The staff is great and was really kind. Would recommend this place to everyone for an elaborate lunch or dinner.
This was the best restaurant experience I have had anywhere in many years. The food was original and outstandingly executed, and not at all expensive; the staff were lovely, and the generosity and humility with which we were treated is a shining example to the vast majority of restaurants we have visited. This was the complete Michelin restaurant experience: 11 excellent plates each (the tasting menu), plus three glasses of paired wine, and some extras. for just €147 . We even got to speak with the chef and his assistant, the former presenting us with two generous glasses of Palo Cortado sherry. This restaurant is everything other restaurants should be.
We got the tasting menu and a bottle of wine for two people. Great service and presentation. Each course was small, but there were enough to make us both quite full by the end of the meal. Our favorite was the grilled pork at the end. Everyone speaks great English. The space is lacking a bit of polish, but overall a great experience at a very reasonable price.
We were very impressed by the 'Menu iberico'. The quality of the food was excellent, with perfect presentation on plates. Antonio and his colleagues provided excellent service, too, and the location was beautiful and stylish. We expected the restaurant to be good as it was recommended in the Michelin restaurant guide, but what we experienced even surpassed our expectations.
The tasting menu was great, even though there is an opportunity to either explain it better on the menu or proactively by the wait staff. At some point we didn't know what we were trying. Antonio was friendly and knowledgeable, so he didn't mind answering our many questions. This place has been recommended for a Michelin star multiple times, and one way they can help to make it happen is to improve the atmosphere. The restaurant is located right at the lobby of a hotel and there is no clear separation. Creating some walls and choosing a more appealing decor and lights would make this place much more inviting.
Vamos por partes, nada más llegar nos sientan en una mesa y la silla donde me senté estaba llena de manchas.....la atención fue de 10. Pedimos el menú y dejaba mucho que desear, los primeros entrantes estaban buenísimos (croquetas de jamón y un pan con carne con tomate) los otros no eran para tirar cohetes, un entrante con coco bastante insípido, otro con mejillón el cual ocupaba todo el sabor del plato, una crema de puerros muy rica y una sopa de pepino que si estaba bastante buena, los segundos hay que destacar el arroz que estaba increíble y el otro plato que era solomillo estaba desde mi parecer un poco hecho, las buenas carnes siempre poco hechas y la patata que la acompañaba estaba bastante sosa, la poca salsa que traía ni se notaba al mezclarlo todo. Y ahora vamos a los postres, la panacota estaba muy buena el bombón con jamón y sal también pero el chorizo con el chocolate blanco......no nos hizo mucha gracia la verdad, un detalle el pan, estaba calentito bastante tierno y para escoger de masa madre o de maíz (los 2 estaban increíbles)
Un ambiente selecto y distinguido en el patio de un hotel. Unq decoración relajada de lineas firmes y tonos claros que crean una relajante atmósfera de quietud. Una carta austera (probablemente por las restricciones COVID), pero no por ello falta de variedad y sabor. En ella encontramos tanto carne como pescado y una cocina lo suficientemente elaborada, encontrando el perfecto equilibrio entre sofisticación y practicidad. En resumen, Lalola de Javi Abascal es un buen restaurante con precios asequibles y una muy buena calidad. El servicio inmejorable desde el momento en que me atendieron por teléfono para hacer la reserva
Local muy luminoso y con decoración atrayente. Separación de las mesas correctas y que permite mantener una conversación sin alzar la voz, algo de agradecer en estos tiempos. Menú degustación 100% ibérico con maridaje de vinos. Platos interesantes, servidos a tiempo, explicados y un servicio de sala más que correcto. Maridaje de vinos agradable, pero en algunos de ellos (no todos) las cantidades servidas muy, muy pequeñas. Para probar y poco más. Por lo demás, muy interesante.
Sin duda Javi pone en la mesa toda una gama de emociones y placeres para el paladar. Pedimos el menú ibérico y es simplemente brutal. Acompañamos de un vino tinto con cuerpo y sin duda Gonzalo, nuestro camarero, acertó de pleno al decírnoslo. El trato fue cercano, amable, sutil y con mucha simpatía lo que pudimos hablar con los chicos. Sin duda voy a volver a comer donde Javi cocine, pero… Le quito una estrella a la reseña, porque el lugar, no culpa de Javi, desmerece la calidad de la comida que sirve. Yo pondría ese nivel de cocina y placer en un hotel que le tenga un espacio mejor a la vista.
Experiencia un tanto decepcionante. Hay que empezar diciendo que no probamos el menú degustación sino platos sueltos. La atención excelente y el servicio también. En cambio, la calidad-precio de la comida y las cantidades no fueron a juego. Pedimos buñeulos de bacalao, tartar de iberico y escalivada de torresnos como entrantes. Los bueñuelos estaban buenos, pero la escalivada era 80% berenjena muy amarga, con 4 torreznos para todo el plato. El tartar de ibérico decente sin más. Terminamos con un plato de carne, que para ser el principal era más acompañamiento que carne... No sé si su especialidad es el menú degustación, pero por platos no volveríamos.
Fuimos con menú degustación más maridaje. Los vinos blancos ya sufrían amarilleamiento oxidativo que es cuando el color del blanco pasa de pálido a dorado/ámbar. La comida estuvo bien. El trato del personal y el ambiente muy buenos.
Original concepto del chef Javi Abascal junto a su equipo donde todas las propuestas culinarias giran en torno al cerdo ibérico, desde los entrantes hasta los postres. Platos ricos donde nos encantaron los buñuelos, el arroz marinero y la presa ibérica, además de sus innovadores postres. Entorno muy elegante y agradable (el reservado con bodega es fantástico) con un servicio muy profesional y servicial.
Hemos aprovechado a hacer una celebración en este restaurante teniendo en cuenta las buenas reseñas que tiene. Después de haber estado nos hemos marchado con una sensación agridulce. Los platos han estado bien, pero no se si a la altura de la reputación que ostenta. Por ejemplo las croquetas nos han parecido algo pastosillas, o esperábamos una explosión de sabores de los tallarines ibéricos que nos han resultados un poco planos. También la actitud en sala del chef nos ha parecido poco centrada en el servicio. El resto del personal ha estado en todo momento muy atento y con conocimiento de los platos y elaboración de los mismos. Esperemos que sea cosa del inicio de la feria y por tanto un ambiente más distendido. También hemos de decir que el precio nos ha parecido a la altura de lo que hemos recibido. Ha sido más la expectativa ante buenas críticas en los medios.
Recien comido en la lola, tenía ganas de venir.Todos los platos tenían buenos matices, a excepción del segundo que tenía una especie de paté.
Tenía muchísimas ganas de degustar las creaciones de Javi Abascal y no encontré mejor compañía y día para hacerlo, que en el día de mi cumpleaños. Ubicado en el casco histórico de la ciudad, en el interior de un hotel del SXVlll. El establecimiento en sí, no me convence, es bastante frío al estar en el patio cubierto del hotel y a pesar de que tenga el acceso independiente por un lateral del edificio, a mi parecer no es acogedor. En cuanto a su carta, partiendo de que la base y el protagonista de esta es el cerdo ibérico, ofrece un equilibrio perfecto entre tradición y creatividad usando una materia prima de primera. Decidimos dejarnos llevar por recomendaciones y comenzamos con unos espárragos-jabalí-setas, de sabor potente donde a pesar de la fuerza de sus ingredientes se respetan todos los sabores y resultando una combinación ideal y deliciosa. Seguimos con unos guisos, primero probamos la carrillada con judiones, la cremosidad del judión y la melosidad y sabor de la carrillada crean un plato de diez y después choco-calabaza-panceta, una explosión de sabor y auténtico manjar que lo convertiría en un imprescindible de la casa sin duda. No podíamos marchar sin degustar una carne, por lo que finalizamos con una presa ibérica-setas-almendras, deliciosa carne, tierna y muy sabrosa donde el toque crunchy de la almendra le aporta un toque diferente y bien rico. La guinda la pusimos con el postre, probamos las natillas-chorizo-chocolate blanco, combinación atrevida y en principio algo extraña al paladar, pero realmente buena. Y el arroz con leche-chai massala-torrezno que está bien rico y no solo por su sabor, el toque del torrezno aporta toque crujiente y la diferencia a lo habitual de este postre. La comida la madiramos con un vino tinto, Ribera del Duero, Ausas Interpretación 2021, vino que destaca por su equilibrio, frescura e intensidad frutal. Elección muy acertada esta que hicimos. Ofrecen un servicio muy atento y profesional. Dsdo que era mi cumpleaños, me sorprendieron con una velita en postre y unas copa de cava para brindar por ello, detallazo sin duda. Relación calidad precio correcta, lo comentado, teniendo en cuenta también que por cortesía de casa tuvimos postre y cava, ascendió a poco menos de 138€. Experiencia muy recomendable.
We visited Lalola during our gourmet trip to Sevilla. The restaurant has a clean, modern style, though personally I would have enjoyed a slightly warmer atmosphere. The food was nice and well prepared, but for me it didn’t stand out as much compared to other places we tried in the city. Overall, it was a pleasant experience, though a bit on the expensive side.
Dropped in on a rare rainy night in Seville. The restaurant is in a hotel lobby, haphazardly separated with partitions that do nothing to hide newly arrived guests bumping suitcase sound on the tiles. The other side has used what looks like dorm/hostel partitions that you can see and hear service and other equipment through. It's an odd atmosphere. I opted for the tasting menu. It has numerous nicely portioned courses. They were inventive and flavorful. The pork liver was a departure - chewy and very salty (and I like salt). My waiter was very knowledgeable about the food and explained each course. The meal was well timed and the service was attentive. The ladies room had run out of toilet paper so a huge roll of hand paper towel was placed on the sink. This is likely a hotel duty but it goes along with the awkwardness of being in a partitioned lobby. I would say the restaurant has a more informal lunch vibe than a dinner.
La verdad es que me esperaba una carta algo más extensa (puesto que el grueso de la misma estaba constituido por diferentes cortes de carne a la brasa) y un servicio más cuidadoso, ya que el orden de salida de los platos resultó algo caótico y para nada acorde con lo que nosotros habíamos manifestado al camarero al respecto. Me explico: Los entrantes para compartir salieron prácticamente al unísono en lugar de escalonadamente, y cuando aún no habíamos terminado con ellos sacaron uno de los platos principales (bogavante) que además tuvimos que devolver a la cocina porque estaba frío. El otro plato principal (arroz) tardó más en salir y la consecuencia fue que acabamos comiendo "cada uno por un lado". En cuanto a las cosas q no nos agradaron, el tartar de gambas que acompañaba al carpaccio de manitas de cerdo no sabía absolutamente a nada (x cierto, nadie nos avisó del "detalle" de que las manitas venían en ese formato, ya que en la carta consignaba "manitas de cerdo" sin aclarar lo del carpaccio, cosa que tampoco hizo el camarero al pedirla). El pan brioche con "carrillera deshilachada" era un trozo de bimbollo (de los que me daban de niño para merendar) con tacos de carrillera (lo del deshilachado se les debió olvidar) que no resultaba especialmente fácil de comer (demasiado pan para mi gusto). Las gyozas de pringá y prueba de matanza estaban simplemente templadas (lo que para mi pareja significa q estaban frías) aunque he de reconocer que me gustaron de sabor. El bogavante lo pedimos sin el puré de patatas y en principio nos dijeron que no podía ser "porque el plato ya venía preparado”, lo que me hizo temer que estuviéramos ante "platos de quinta gama", y aunque finalmente dijeron que si podían "adaptarlo" se limitaron a quitar el puré de patatas sin buscar ninguna alternativa, con lo q pusieron el bogavante sobre el plato y ya está (más triste que Marco el día de la madre). El arroz traía un (supuesto) "velo" de papada q en realidad eran unas lonchas con grosor suficiente para hacerse 1 bocata de panceta (lo que podría haber hecho con el exceso de pan del brioche de mantequilla si aún hubiera estado en la mesa...) En cuanto a los postres, una de cal y otra de arena, puesto que la "tarta de mousse de limón" era prácticamente 1 pegote de queso Philadelphia con algo de ralladura de lima por encima y tierra de galleta con mantequilla por un lado y una especie de mini-croissant por el otro, que para nada estaba dulce ni sabía a limón más allá de las escasas cucharadas q contenían algo de la ralladura de lima. No obstante el pastel de chocolate (al que por cierto nos invitaron ante nuestro disgusto frente a la "mousse") si que estaba verdaderamente rico y sirvió para quitarnos el disgusto del primer "pseudo-postre" (yo soy de los que piensa que 1 postre debe ser dulce). Por último, decir que el personal resultó bastante amable y acabó siendo prácticamente lo mejor de la experiencia, la cual difícilmente repetiremos.
Servicio muy mal para la calidad del sitio y los platos. La comida estuvo genial, todo perfecto y de calidad. El servicio y como nos atendieron fue lamentable. 6 camareros jóvenes y ninguno con idea sobre cómo atender. Parecían de prácticas. De hecho nos fuimos sin tomar postre y se lo dijimos directamente a uno de ellos. Una lástima porque al final te vas con mal sabor de boca.
Fuimos hace una semana, teníamos muchas ganas de ir, y pedimos el menú degustación. Todo estaba bueno, pero nada era sorprendente ni por sabor, ni presentación. Lo que más nos gustó era un falso Rissotto. Lo demás, tanto los aperitivos, comida como postre, eran todos muy correctos pero nuestra expectativas eran quizás muy grande, y nos quedamos a medias. El lugar, dentro de un hotel, en el patio interior, es frio y no es agradable. Lo que más nos gustó fue la atención de todo el personal en especial la de Gonzalo, muy atento. Otra vez si volvemos pediremos a la carta. Otros restaurantes de este corte y tras el menú degustación te suelen dar la información de lo que has comido, en este caso no lo ponían, deberían de ponerlo para recordar luego que era cada plato.
Me esperaba algo más sorprendente. Todo rico y de buena calidad pero de sabores planos. Tenía mayores expectativas después de las buenas críticas y no se correspondieron. El trato y servicio muy bueno en un espacio tranquilo y bonito. Calidad-precio correcto. Quizás tenga que volver y probar otros platos para confirmar o no mis sensaciones de esta primera visita.
Recientemente tuve la oportunidad de disfrutar del menú degustación en LaLola, un establecimiento que promete una experiencia culinaria digna de su estatus Michelin. Sin embargo, lamentablemente, la realidad no estuvo a la altura de las expectativas. Los platos, aunque presentados con esmero, carecían de la profundidad de sabor que se esperaría en un restaurante de esta categoría. Cada bocado, en lugar de ser una revelación, parecía más bien una repetición de ideas sin el carácter distintivo que se anhela en la alta gastronomía. Por ejemplo, los 3 platos post el consomé, eran visualmente atractivos, pero no lograba comunicar la complejidad que se esperaba, dejando una sensación de vacío en el paladar. El precio del menú es razonable en comparación con otras experiencias Michelin, pero es difícil no pensar en otros restaurantes que ofrecen mucho más por menos. La presentación de los platos es impecable, pero el verdadero arte culinario va más allá de la estética; se trata de crear un viaje sensorial que, en este caso, se quedó corto. El servicio, aunque atento, no logró compensar la falta de conexión entre los sabores. Se nota un esfuerzo por parte del equipo, pero la falta de coherencia en el menú y la falta de un hilo conductor en la experiencia general dejaron una impresión agridulce. En resumen, La Lola tiene potencial, pero necesita refinamiento para alcanzar las alturas que su nombre sugiere. Para aquellos que buscan una experiencia verdaderamente memorable, tal vez sea mejor explorar otras opciones dentro del mundo Michelin.
Destacaría la atención del personal. Nos atendió Antonio y fue encantador y muy atento en sus recomendaciones. En cuanto a la comida, trabajan bien las carnes y en general los platos están bien. Sin embargo, en mi opinión, para el nivel y el precio del restaurante, le falta un poco de elaboración, sabor y “chicha” a los platos. El lagarto y la pluma nos gustaron mucho, pero del resto de platos no repetiríamos. El restaurante está bien, pero relación calidad/precio excesiva, desde mi punto de vista.
Voy a hablar sobre la experiencia del menú degustación (ibérico creo que lo llaman). Una combinación de aperitivo entrantes platos principales y postres bastante conseguida. A destacar que hay entrantes como la lengua acevichada que merece la pena o el bacalao con guancciale ibérico. El servicio es bueno los camareros son educados y explican todo con detalle. Por lo general bastante bien. Las cosas a mejorar desde mi punto de vista sería, para empezar la llegada al sitio se entra por la entrada del hotel y aunque el patio está dentro del hotel, se convierte en un sitio muy poco acogedor, está delimitado por biombos lo que hace la experiencia yn tanto extraña. Para seguir creo que deberían de poner manteles en las mesas, ya que por el precio que se paga, no es de recibo comer encima de la mesa directamente. El tiempo del menú degustación entiendo que esté marcado por la salida de los platos pero tardamos tres horas en terminar de cenar lo cual nos hizo la cena muy pesada. Fuera aparte sin ser alguien que sabe de cocina, me pareció que la ensalada que acompañaba al corte ibérico que es de verdura encurtida no le hacía ningun favor al abanico ibérico, estaba demasiado fuerte para el gusto de todos los comensales de la mesa. La pasta fresca rellena de pulpo y morcilla, no sabía a pulpo solo se notaba el sabor morcilla, aunque estaba muy buena. Los aperitivos si eran muy acertados y de los postres el tiramisú estaba espectacular.
Vaya por delante que nos encanta las propuestas atrevidas y diferentes que se alejen del tradicional tapeo sevillano que por otra parte está muy consolidado y es genial. Todo lo que viene a continuación habla de mi experiencia en este restaurante. Estoy convencido que la alta puntuación es merecida y por alguna razón a mí no me llegó a convencer. Fui a este restaurante por sorpresa sin tener referencia alguna anterior. No sabía dónde iba hasta que me pusieron delante de la puerta. Por tanto no tenía expectativas de ningún tipo. Ya el acceso me pareció un poco frío. No vi el encanto en colocar mesas en un patio interior de un hotel y separado por biombos. Me pareció simple. La atención del personal muy buena desde el principio, eso sí. Una vez en mesa pedimos un entrante a compartir y un principal (carne) para cada uno. Sin entrar en detalle, la comida no me enamoró. En líneas generales no percibí sabores destacables y me pareció algo neutro. Me ocurrió tanto con el rollito de costillas, que me lo esperaba más contundente en sabor, más meloso y más “umami” pero sobre todo me decepcionó el lingote de cordero. No vi en ese plato un hilo conductor en la carne, el puré y el huevo. El solomillo con foie estaba bueno pero insisto que no eran platos de una cocina con esas pretensiones , aparentemente. Al final unos 40€ por persona y sensación algo agria. Pero insisto que me alegro de veras que otros clientes hayan percibido lo que yo no pude.
It’s a restaurant in a hotel lobby. It’s been sectioned off with strange rattan dividers… but just less than a meters from where we were eating were people in the hotel lobby. Waiting for friends to go out. There was a door to the restrooms that slammed shut everytime someone went in making a loud bang. The food was ok, service was a bit disjointed. The waiter asked me if my allergy was really an allergy. And if I was sure. Short of waving my epi pen at him I’m not sure how I can answer that. I wouldn’t go back. It was a strange dining experience.
The service was great, the portions in total were not very large and the dining area was nothing special. The food was good in general, and the last entree (Iberian pork meat cut) was one of the best things I have ever tasted. However, me and my partner both disliked the desert aside from the tiramisu which was the second best item. The “lemon tartlet” tasted like stomach acid in my opinion. Service was great and super accommodating
Tried the tasting menu for 65€/per person. The flavors were good, but in my opinion the price not justifiable. For 65€ all four of us could (and did the next day at another restaurant!) eat very well with sharing plates. We were sat in a private room which was far too quiet and fell totally secluded from the actual dinning area of the restaurant. This may be what some people prefer, but it was a bit sterile and lacking warmth. The service was great, not the best explanation of the courses in broken English. Bread great. Portion sizes were microscopic. Albeit 10 microscopic courses, we left not hungry but not full either. A bit strange. Again, nice but not worth the price. Better to just eat off the actual menu in the actual normal restaurant.
Tried tasting menu for lunch. Plus for attentive service and explanations of dishes. Venue doesn’t feel right due to the moveable walls separating restaurant from rest of hotel. The main courses were good(!), but not exceptional. The starters and desserts did not impress me very much. Bread was great! Presentations were overall nice. Not a bad meal at all, but just not good enough (or interesting) to justify the price. It’s a bib gourmand restaurant, but did not feel like it. Only three tables with guests at lunch time on a weekday, reservations not needed.
Teníamos expectativas altas por las valoraciones y las fotos de los platos, pero la experiencia no estuvo a la altura. El servicio fue razonablemente bueno y atento, aunque la comida no cumplió con lo esperado. Es cierto que, al estar mi mujer embarazada, tuvimos que descartar algunos platos, pero eso no debería haber afectado a la calidad de lo que pedimos. Probamos de la carta: las croquetas (lo mejor de la comida), los buñuelos (correctos, sin destacar), la pluma (sosa y sin gracia) y la lasaña (fría y sin interés, como una de supermercado; al calentarla no mejoró). En general, nos fuimos con la sensación de que la cocina no estaba al nivel esperado.
En un ambiente que lo que más luce son las placas en la puerta (menos luces más umiltà y devoción al cliente). Recuperan una sala en un patio de luz compartido con el lobby del hotel. Cartas manchadas y viejas. Servicio genérico. Camareros poco preparados, no vi ni un metre ni el sumiller. Los restaurante”estrellados”son siempre más explotados y el objetivo se difumina. Experiencia para no repetir.
El restaurante parece prestigioso con etiquetas de Michelin y otros premios en la entrada, pero la experiencia fue decepcionante. El plato de pescado tenía espinas mal limpiadas — tanto mi amigo como yo lo notamos. Informamos al camarero, dijo que avisaría a cocina, pero no pasó nada. La cuenta también tenía un error. Al preguntar de nuevo por el pescado, solo dijo que el chef no respondió y pidió disculpas. Para un lugar con reconocimiento Michelin, el servicio y la profesionalidad quedaron muy por debajo. No lo recomiendo.
Fui con mi pareja para cenar, probamos el menú degustación. La relación calidad precio me pareció bien, y salvo por un par de platos, disfrutamos el menú. Lo esperado en un restaurante de esta categoría es que cada plato sea exquisito. El menú me transmitió calidez con toques actualizados y contemporáneos. El personal, amable y con buenas intenciones, pero junior. Para mí, el fallo absoluto es el emplazamiento: parece que comes donde por la mañana han puesto un buffet de desayuno en la recepción de un hotel. Sin alma, sin cariño y sin acompañar la historia que cuenta el menú. Parece un restaurante más con una firma para dotarlo de autoridad. En definitiva, si quieres una experiencia gastronómica: no es el lugar. Si quieres comer algo rico y echar la noche: hay miles de sitios en Sevilla.
This place left very much (maybe too much) to be desired. The decor, seating arrangements, and the lighting didn’t make much sense of its portrayal of being fine dining. I feel they focused too much on presentation and completely forgot about the taste. The best part of this dining experience was the wine— and that’s because it made me forget the food was pretty bad. The service was great, and our server was so so so kind and knowledgeable. So leaving a negative review isn’t my favorite thing to do. I so hope they switch up their menu a bit and blend the flavors together a bit more.
Voy a empezar por lo único que nos gustó anoche, que fue el servicio: Personal muy atento y simpático, aunque un poco despistados. El resto de la cena fue un esperpento. No tengo ni idea de como este sitio puede estar tan bien reseñado y recomendado por la Guía Michelin, etc… Para empezar, el restaurante está situado en el lobby de un hotel solo separado por unos biombos, algo muy impersonal, la decoración era heladora. En cuanto a los platos: -Buñuelos de bacalao ácidos -Steak tartar tan insipido que lo tienen que ultra aliñar para que tenga una gracia -Ensaladilla de gambon fría como recién sacada del congelador y sin sabor ninguno -Arroz ibérico, lo único que se salvaba un poco aunque no dejaba de ser un arroz cuartelero -Ventresca de atún, pasadísima de cocción, como la suela de un zapato No quisimos probar los postres por el bajo nivel general de todo… No soy de Sevilla, pero siempre que vengo tengo la sensación de que, aunque en los bares y tapeo lo bordan, aún les falta un poco para llegar al siguiente escalón en cuanto a restauración de alto nivel. Una pena
Fuimos a La Lola para celebrar un cumpleaños, confiando en su recomendación en la Guía Michelin y buscando una experiencia especial, más aún considerando que solo estábamos un día en Sevilla. Optamos por el menú degustación y, en términos generales, la comida tiene buen sazón y propuestas interesantes. Sin embargo, al llegar al segundo plato principal, un pescado capeado tipo tempura, al momento de partirlo apareció UN PELO en la comida. Por más que se intenten compensaciones, este tipo de situaciones no deberían ocurrir, y menos en un restaurante con este nivel de recomendación. Para quienes somos especialmente sensibles a la higiene, es algo que arruina por completo la experiencia. El restaurante tuvo el gesto de aplicar un % de descuento en la cuenta, y el servicio del camarero Luis fue muy bueno, atento y profesional. Además, nos ofrecieron una copa de champán para brindar por el cumpleaños, lo cual se agradece. Aun así, cuando uno elige un restaurante Michelin para una ocasión especial, espera excelencia o mínimo un cuidado en los detalles. Por muy rica que esté la comida, nada compensa encontrar un pelo en el plato. Una experiencia que pudo ser memorable terminó siendo decepcionante.
Spanish cuisine is built on clarity of product, precision of seasoning that principles regrettably, are not consistently upheld in this menu. Across the tasting sequence, seasoning tends to be excessive, with salt frequently dominating the palate. As a result, the intrinsic identity of several dishes becomes blurred, making it difficult to distinguish primary ingredients or culinary intent. In certain courses, this salinity is compounded by bitter notes that further obscure nuance rather than add depth. The degustation menu, presented as a comprehensive expression of the kitchen’s philosophy, ultimately fails to convey the expected breadth and refinement associated with a Michelin-level experience. Rather than showcasing contrast, progression, and technical control, the menu leans heavily toward richness. Many dishes rely on pronounced fat and density, with limited attention to freshness, acidity, or textural relief. In Spanish gastronomy whether rooted in tradition or contemporary interpretation weight is typically counterbalanced by restraint and rhythm. Here, that equilibrium is largely absent, resulting in a sequence that feels monotonous and physically demanding, rather than expressive or memorable.
If you like good foods…don’t go here. The food was underwhelming and felt like we could have made it at home. They also served us raw meat . We called them over and we asked to make to take it back and make it well done to make sure it was cooked… it came back raw. They comped it so that was nice, but generally not sure how this place has so many good reviews. It’s in like the lobby of what seems to be mid to low tier hotel. Generally would avoid given all the good food in the region…. Nice server though!
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C. Marco Sancho, 1, Casco Antiguo, 41003 Sevilla, Spain
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C. Marco Sancho, 1, Casco Antiguo, 41003 Sevilla, Spain
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palacio, patrimonio histórico de Andalucía de importancia arquitectónica en Sevilla, España
edificio religioso de culto católico situado en Sevilla, Andalucía, España, construido entre 1400 y 1432 en estilo gótico, con posteriores reformas, integrado en el Centro Histórico de Sevilla, declarado Bien de Interés Cultural en 2010
iglesia de Sevilla
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palacio, patrimonio histórico de Andalucía de importancia arquitectónica en Sevilla, España
convento, patrimonio histórico de Andalucía de importancia arquitectónica en Sevilla, España
palacio, patrimonio histórico de Andalucía de importancia arqueológica y arquitectónica en Sevilla, España
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