El Duende
Pub · Almería
Sobre El Duende
El Duende, ubicado en Almería, es un pub que ofrece una experiencia gastronómica completa desde el almuerzo hasta la noche. Destaca por su ambiente acogedor y su variada oferta de tapas, cócteles y café. Algunos platos como el wok de orejas con gambones y el arroz con plancton son especialmente apre...
El Duende, ubicado en Almería, es un pub que ofrece una experiencia gastronómica completa desde el almuerzo hasta la noche. Destaca por su ambiente acogedor y su variada oferta de tapas, cócteles y café. Algunos platos como el wok de orejas con gambones y el arroz con plancton son especialmente apreciados. Los clientes valoran la amabilidad del personal y la atmósfera agradable, con música bien seleccionada. Además de su servicio de comida, El Duende es conocido por sus copas y crepes. Con opciones para comer dentro o disfrutar de su terraza, y facilidades de acceso, El Duende es un lugar ideal para una comida informal, una copa o una noche agradable en Almería.
Què diuen els clients de El Duende
El Duende recibe críticas muy polarizadas. Algunos clientes elogian las tapas variadas, los cócteles y el ambiente agradable, mientras que otros se quejan del servicio grosero y los precios altos. La actitud del camarero es un punto de conflicto recurrente.
Plats populars
Ideal per a
Tip: Si decides ir, ten en cuenta que la experiencia puede variar mucho dependiendo del día y del personal. Algunos recomiendan probar los cócteles y las tapas variadas, pero estate preparado para posibles problemas con el servicio.
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Què veure a prop
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Explora els voltants de El Duende
El Duende es troba a Almería, envoltat de llocs d'interès cultural i històric. Aquests són alguns dels punts més destacats als voltants.
Parcs i Jardins
- La Molina (A 472m) — parque de Níjar, España
Altres Llocs d'Interès
- Playa de San José (A 199m) — playa de Níjar, España
- Playa de La Calilla (A 734m)
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Preguntes freqüents sobre El Duende
Opinions de El Duende Almería
Es el tercer año que venimos a San José, y imposible no pasar las tardes por este rincón tan auténtico! El Duende es genial en el trato de sus dueños, tapas, música y los mojitos.. Espectacular todo, volveremos amigos! Mi camiseta de el Duende lucerá muchos días por Barcelona
Fuimos en varias ocasiones a tomar algo a El Duende durante nuestra estancia en San José y nos encantó, tapa muy rica a elegir con la cerveza (el humus nos chifló), buen ambiente, muy buena música (tipo swing, blues...), y una decoración especial. Está bien situado, muy céntrico. Además, tuvimos la mejor compañía 🐕 🐶
Un chiringuito con mucho soul. Muy buena experiencia, muchas veces la elección del nombre es importante, porque en esta ocasión se cumple, sitio informal, con duende en su decoración, la música que ofrece de fondo, la atención del personal, muy cercana y en lo que ofrece para comer y beber, de una manera distinta pruebas platos de la zona, tapas clásicas, batidos y zumos naturales riquísimos, además de unos combinados, como un mojito auténtico. La oferta de cerveza con tapa y la jarra con degustación de 5 tapas de lo mejor para comer bien y barato. En general es un sitio donde se come y se bebe a precios razonables. Apuntar que el wifi gratis que ofrece es de calidad, poco dado por desgracia en la zona. Auténtico y asequible.
¡Comida riquísima! El provolone y el flamenquín, caseros, estaban deliciosos. Y qué decir del brownie... tuvimos que repetir. El camarero fue muy simpático y amable en el trato. El local es muy pintoresco y peculiar. En definitiva: volveremos y, por supuesto, recomendable 100%. Buena relación calidad-precio.
Mejor que el Mercadona para ligar , no hace falta comprar piñas. No es recomendable para aquellos que tengan falta autoestima y poca imaginación. Nos hemos comido tre helaos y los potitos de los niños “on fire” 🔥🔥 Gracias a Verena por recomendarnos
No entiendo las malas reseñas...el humus casero y buenísimo, la morcilla al infierno muy buena tambien...las bravas, la tortilla de camarones...todo bien. El servicio, pues muy bien también, un jienense que mola conocer. Y el ambiente, pues mira, ahora mismo escuchando arde Bogotá...creo q la música mal no esta...
El trato, el ambiente y la comida absolutamente maravilloso. El Salmorejo con pesto y burrata y el vermouth casero de diez. Muy recomendado.
Pufff, hemos llegado de casualidad, y la verdad, me ha encantado, el chico que atiende las mesas es súper agradable he pedido un chorizo al infierno y me lo ha traído aún habiendo cerrado cocina( no lo sabía, de haberlo sabido, no lo habría pedido)los calamares de 10, la atención excelente, el ambiente fantástico, y la comida muy buena. Voy con una peque y un adolescente, y todo genial. Estábamos de paso pero seguro q volveremos. Enhorabuena por vuestro rinconcito, como los de antes.
Fuimos a tomar unos cockteles, muy buenos la verdad. El camarero es súper simpatico, y nos reimos mucho con él, un crack. La música nos encantó, y la decoración también. Completamente recomendable.
El Duende es de lo poco que queda del ambiente alternativo del San José de hace 15-20 años. Entiendo que los nuevos turistas no entiendan la “política” de los dueños de este bar, pero los que lo hemos visto de cerca y les conocemos, podemos comprenderlo. Hemos visto cómo los niños y no tan niños, les vuelcan los helados del establecimiento de al lado en el suelo, acaban con las servilletas, ensucian sillas y mesas mientras sus padres o responsables no hacen absolutamente nada. Después pagamos todos, claro que sí. También tenemos niños e intentamos que cuando van a un lugar público, no molesten a nadie, y si lo hacen, qué menos que disculparse y arreglar lo que ensucien… Por estar en un lugar público y de vacaciones no tenemos derecho a todo. En definitiva, ambiente alternativo no apto para el modelo turístico convencional, buena música, buenas tapas y dueños genuinos. ¡Volveremos, como siempre!
El sitio espectacular ,el dueño Paco más espectacular ,calidad precio genial,nos ha encantado todo ,hasta pronto Paco
Pongo 5 estrellas por que no se pueden poner más , trato magnífico, ambiente muy acogedor, música roquera pero tranquila sin agobios se puede hablar, comida de 10 Con la fritura duende pone para 1 pero cenan perfectamente 2 personas. Volveremos seguro Paco y Pipe súper agradables y educados
Parada obligatoria todos los años cuando vamos al Cabo. Al segundo día ya te tratan como si fueras familia. moscow mule riquísimo. Buena música y buen ambiente. El camarero con gafas es la poya.
Sitio especial y con encanto, sus propietarios Paco y Pipe ideales con mucho arte , la cocina de autor con mezclas del mundo riquísima y casi disponible todo el día . La decoración y la música un 10 . Siempre los visitamos porque nos encanta . Las mascotas son bienvenidas . Gracias siempre 🤩 En cuanto a los comentarios negativos, imagino q son porque al lado hay una heladería que no tiene ni terraza ni baño y te sientas con tu helado en EL DUENDE y utilizas el baño , pues normal te llamen la atención
Fui hace un par de meses y todo bien, buen ambiente, buena comida, y precios razonables e indicados correctamente en la carta. Nos gustó particularmente el trato a los animales y la música que ponían, además de la decoración. De hecho, estuve dos veces consumiendo allí en los días que estuve en san José. Si vuelvo a la zona, repetiré sin duda.
Sitio muy agradable, estuvimos tomando una copa y crepes dulces que estaban muy buenos. La música muy buena y el camarero muy majo. Un sitio para repetir sin duda
De la comida a la cena y acabando por los chupitos y cócteles, todo increíble! Tapas súper variadas. El wok de orejas con gambones es un disparate, inigualable! El arroz con plancton es una pasada, no he probado nada igual, y los cócteles super ricos. Los dueños son tan geniales que al ver la ola de malas reseñas, sólo puedo pensar que se hacen en cadena o que hay gente que directamente no debería entrar, ya que lo que hay y lo que es se ve sólo con pasar por allí. Y por cierto, sí, tienen helados! Sí te lo llevas de fuera es que tienes la cara muy dura! ;) Y por supuesto, sobre el tema peques, todo facilidades.
De la comida a la cena y acabando por los chupitos y cócteles, todo increíble! Tapas súper variadas. El wok de orejas con gambones es un disparate, inigualable! El arroz con plancton es una pasada, no he probado nada igual, y los cócteles super ricos. Los dueños son tan geniales que al ver la ola de malas reseñas, sólo puedo pensar que se hacen en cadena o que hay gente que directamente no debería entrar, ya que lo que hay y lo que es se ve sólo con pasar por allí. Y por cierto, sí, tienen helados! Sí te lo llevas de fuera es que tienes la cara muy dura! ;) Y por supuesto, sobre el tema peques, todo facilidades.
Fui hace un par de meses y todo bien, buen ambiente, buena comida, y precios razonables e indicados correctamente en la carta. Nos gustó particularmente el trato a los animales y la música que ponían, además de la decoración. De hecho, estuve dos veces consumiendo allí en los días que estuve en san José. Si vuelvo a la zona, repetiré sin duda.
Me gusta mucho este bar. No comprendo las reseñas negativas porque los camareros los dos son super guais!!! Además la cerveza muy fría y las tapas muy buenas. Siempre que vamos a San José comemos allí y bebemos sus cocktail. Gracias!!!Quiero añadir que muchos padres piensan que porque tengan hijos ya tienen derecho a todo ...y no!!! Dan mucho por saco a veces en los sitios y es más culpa de los padres que de los hijos. Si tiene s problemas pues te quedas en casa y punto. Nadie está obligado a aguantar a tu hijo con el heladito .
Me gusta mucho este bar. No comprendo las reseñas negativas porque los camareros los dos son super guais!!! Además la cerveza muy fría y las tapas muy buenas. Siempre que vamos a San José comemos allí y bebemos sus cocktail. Gracias!!!Quiero añadir que muchos padres piensan que porque tengan hijos ya tienen derecho a todo ...y no!!! Dan mucho por saco a veces en los sitios y es más culpa de los padres que de los hijos. Si tiene s problemas pues te quedas en casa y punto. Nadie está obligado a aguantar a tu hijo con el heladito .
El Duende simplemente me encantó. La cocina me sorprendió, la originalidad de sus platos me agradó y estaban bien hechos y con buen sabor. Es un lugar que cuando lo ves parece que no te van a poner nada más allá de una cervecita con tapa, y sin embargo comimos bien y el camarero que nos atendió fué sumamente atento y amable. Volvería a ir si vuelvo a San José sin duda.
Sitio recomendable si estás buscando un ratito de ambiente y disfrutar en buena compañía. El dueño es muy amable y simpático, volvería sin duda!
Un sitio ideal, para beberte algo durante la noche con música de fondo. El trato muy bueno y la música al gusto!
El camarero de gafas muy amable desde el momento en que entramos, no entiendo las reseñas negativas, a no ser que dependa del día en que te atienda no tengo nada malo que poner de este sitio. El camarero se veía alegre y con buena actitud, remitiría sin duda.
Lugar decente para comer algo sin lujos a buen precio y con personal simpáticos. Te ponen una papilla (hummus) con tu consumición. En la misma plaza de san José, buena localización
El sitio está genial, en la plaza. Todo lo que nos pusieron estaba riquísimo. La primera tapa con la cerveza fue cazón y luego pedimos una ración. El pescado fresco y bien hecho. El personal muy atento. Un sitio para repetir
Hemos estado una semana en San José y hemos ido casi todos los días, El propietario siempre muy amable, dispuesto ,con mucho humor, humor hay que entender(abstenerse especialitos),. Lo hemos pasado muy bien y eso que no pudimos robarle el plato donde ponía las tapas, que le gustaba mucho a mi mujer porque Paco estaba siempre al loro.recomendable visita.
Hemos estado una semana en San José y hemos ido casi todos los días, El propietario siempre muy amable, dispuesto ,con mucho humor, humor hay que entender(abstenerse especialitos),. Lo hemos pasado muy bien y eso que no pudimos robarle el plato donde ponía las tapas, que le gustaba mucho a mi mujer porque Paco estaba siempre al loro.recomendable visita.
Local con un rollo especial! Calidad de tapas perfecto, tamaños, perfectos y precios.... Pues como en la zona! Sorprendido gratamente
No se si no acertamos con lo que pedimos,pero me pareció caro para la calidad de los platos. Pedimos una cazuela de pollo con verduras y un crepe de jamón serrano. No repetiría. Eso sí buen ambiente y buena música
Justo al lado tienen una heladería artesana magnífica, y como ellos no tienen helados mis hijas pidieron uno y vinieron a sentarse con nosotros. Enseguida nos dijeron que si no consumían no podían estar allí... Teníamos que habernos ido en ese momento: las caipiriñas de ron, los sandwiches aceitosos, y los precios pues bueno, no os dejo foto porque no me lo permiten. ¡OJO! Que te cobran por el hielo que pides con el café 😑 Un sitio muy normalito bajo mi punto de vista.
Que no te engañe la decoración. Te puede llamar el local por lo llamativo que es pero luego se te quita las ganas una vez te atienden de mala gana. Rancia cerveza y cara. Crepes de bote y caros Smoothies que te lo cobran como si fuese oro. Patatas bravas rancias y de tomate malo...que luego te cobran 10 pavazos. Y todo ello 30 euros el total Desde luego que es un sitio para no volver, primero por el servicio del camarero/dueño y segundo por lo que ofert.
El sitio es curioso pero me cobraron 2€ por un café con leche, cosa que me parece abusiva
Llevo mucho tiempo llendo a cabo de gata y este local se puede calificar como "tu antes molabas". Estaba vacío y aun así la atención del personal fue pésima. Pedimos unos tintos de verano como en los viejos tiempos, pero esta vez nos trajeron un botellin de la marca casera de tinto de verano. La última sorpresa fue cuando pedimos la cuenta y vimos el precio de la consumición. Decidimos que era la última vez que visitariamos ese local
Dos personas, dos margaritas aceptables. Un tercer margarita a compartir solo agua, hielo , un poco poquito sal. Con reminiscencias lejanas de sabor a tequila. Lucha titánica para conseguir 3 cacahuetes y pipas pasadas por parte de los encargados. Musica buena.
Fue el primer lugar que elegí al llegar, por su colorido y demás. Somos una pareja muy educada, tratamos a todo el mundo con cariño, dejamos siempre propina, en fin, uno va de vacaciones a pasarlo bien y ya. ¡Pero! Paseando por la plaza, mi pareja en el local de al lado compró un helado, y de camino, yo quería un gofre. Pues fuimos donde habíamos ido a comer, como no. Qué sorpresa cuando echa a mi novio del local, estando vacío, porque comía un helado de al lado, nos quedamos muertos. Nadie iba a sentarse ni usar baño ni nada de lo que cuentan los colegas que dejan las reseñas buenas. En absoluto. Pagamos con una sonrisa, tenemos bastante clase y no es necesario decirle al señor que atiende: caballero... Entienda de una vez, el por qué está toda la plaza a reventar y vuestro local vacío. Sencillamente nos fuimos felices, sabiendo que jamás volveríamos. Tenemos una educación que el señor de gafas que atiende, no conoce. Así no, señores, preferimos pagar más donde nos traten bien. Espero que eso sí lo entienda. Suerte, os hace falta.
Mi relación con este sitio viene de lejos, hace un montón de tiempo viene de vacaciones para sacarme el título de buceo a San José, y cada tarde o cada noche, después de los buceos o la cena, íbamos a este local a tomar un mojito, una caipirinha o un par de cervezas. Lo mismo pasó al cabo de dos años cuando repetimos vacaciones en la localidad, e incluso un par de años después, que fuimos de vacaciones a Las Negras, nos acercamos a tomar algo en este local. Buenos mojitos, caipirinhas y combinados en general, ahora tienen cervezas artesanas, que no probé, hacen comidas y la música está bien. Este año también fuimos, después de un montón de años sin ir y con dos niños. Seguía siendo como lo recordaba, compramos un par de calippos a los críos y los enviamos al parque que hay frente al local, mientras me tomaba un mojito y mi mujer otro, rememorábamos ese tiempo más despreocupado, y pese a que el camarero (o propietario, no lo sé) se comportó en todo momento en que tuvo contacto con nosotros como un auténtico borde, y por eso mi baja puntuación, ni si quiera él pudo fastidiarme el momento y los recuerdos.
Reacción exagerada y ridícula del que creo es el propietario, fue hasta violenta la situación de que echen con aspavientos a tus hijos por llevar un helado de la heladería contigua al querer sentarse cuando tres adultos estábamos tomándonos uno de los mejores mojitos que hemos tomado. Una pena. Le teníamos un cariño especial a este local desde hace años pero se va hacer difícil volver. Entiendo perfectamente la situación, pero a la vista de los resultados, no merece la pena.
Entras en un bar en la costa y asumes que puede estar algo subido de precio, pero lo que no te esperas es: - Un camarero sin ganas de atenderte por muy educado que seas tú. - Un tercio de cerveza que sabe a metalico y rancio. - Una ración de patatas bravas con tomate orlando y cocidas de hace 3 días (encima ni bien cocidas, que estaban durísimas y acartonadas). Así que sí, si tu sueño en la vida es gastarte casi 30€ en 4 productos de malísima calidad, que lo mas que hacen es dejarte mal sabor de boca, este es tu sitio!!!
Me han estafado. Tras pedir ir al baño me obligan a consumir, lo entiendo es normal, lo que no entiendo es que te cobren por una botella de agua pequeña de 30 cl dos euros! Increíble ...no volveré a repetir en este local!!!
El personaje del bar está amargado, desde el principio se le notan las pocas ganas de trabajar, ha llegado a insultar los clientes.
Destacar el trato del camarero super antipático y coincido con otros comentarios ya que dos de nuestras hijas se sentaron en otra mesa ya que no cogíamos en una y les dijo que estaban ocupando un sitio para quien quisiera venir "estaba vacío en ese momento", en fin se salieron casi llorando y nosotros por supuesto nos fuimos....le pagamos pero nos digo ganas de vomitarle la cerveza. Una experiencia muy mala, nunca nos había pasado esto.
Para no volver, el local está muy bien pero el dueño un mal educado. Siendo 3 personas y con la calor que hace nos deshizo el grupo porque uno de ellos llevaba un vaso con algo de beber, cuando los otros dos consumimos sin problema, el caso es que no dejó entrar a la otra persona, por educación nos tomamos lo que habíamos pedido pero no volveremos más. Una pena porque el chaval que tiene trabajando se ve correcto y profesional.
el personal impresentable,el baño horrible,no me imagino la cocina.Super maleducados
Mala comida y cara para la calidad y lo poco que poner, mal servicio (el camarero no se enteraba de nada ni para cobrar) y mal ambiente. Nos ha pasado por no mirar. No vuelvo ni aunque me inviten
Aparentemente es un sitio con encanto, pero es solo apariencia. Entramos para pedir unos unos cafés y no nos indicaron cual de ellos era la leche manchada, tampoco pudimos averiguarlo porque era imposible diferenciarlo ya que los habían hecho todos iguales. Lo que más nos sorprendió es que pedimos vasos con hielo para el café y nos cobraron 0.50€ extra por cada vaso. En resumen, ellos saben quién es turista y se aprovechan. No lo recomiendo.
Clavada épica. 4 helados de industriales (de sobre, de palo, normales vamos) y dos cafés: 22€. Una forma poco sutil de invitarte a que no vuelvas jamás.
¡Qué desilusión! Después de años yendo por la zona a veranear y pasando varias veces por temporada por El Duende hoy el camarero nos ha dado un disgusto. Porque se puede perdonar que el local sea cutre (la música es buena). Porque se puede perdonar que la decoración deje mucho que desear (la musica es buena). Porque se puede perdonar que la limpieza no sea un don (la música es buena). Porque se puede perdonar que el camarero sea raro y errático (la música es buena). Pero lo que no se puede perdonar es que te tomen el pelo, te traten como un tonto, te estafen y te roben a la cara. Qué te cobren los botellines a 3.50€ al mismo precio que los tercios por que le da la gana al camarero y se quede tan campante y que te cobren por una tapa 2.50€ por que sí; pués la verdad es que va a ser que no, una vez Santo Tomé. Además con alevosía ya que en el ticket no aparece el tamaño de la cerveza así que me imagino que debe ser su modus operanti. Yo pensé que valoraba a los clientes asiduos pero me equivoqué. Así que ya estáis avisados, cuidado con el camarero que te la mete.
Lamentable experiencia en este restaurante. Mi pareja y yo hicimos una breve parada para comprar una botella de agua y usar el baño. Cada uno entró en un baño diferente, pero, para nuestra sorpresa, el camarero, que por otras reseñas entiendo que es el dueño, irrumpió gritando de manera completamente inapropiada: “¡Los dos juntos no, eh!”, insinuando algo que no tenía sentido alguno. Tras gritar, se dio cuenta de su error y nos pidió disculpas por el malentendido, pero el daño ya estaba hecho. Nos sentimos humillados y atacados sin motivo alguno. Es evidente que este tipo de comportamiento es inaceptable, más aún viniendo de alguien que debería saber cómo tratar a sus clientes. Lamentablemente, después de leer otras reseñas, parece que no somos los únicos que hemos tenido una mala experiencia con este individuo. No puedo recomendar este lugar a nadie. La educación y el respeto son fundamentales en cualquier negocio, y aquí claramente no lo entienden. Es una pena que un sitio que podría tener potencial quede arruinado por la mala actitud de su personal.
No recomiendo nada este sitio, el camarero tiene unas formas nefastas de una persona anormal. Tiene muy poca humanidad, arrojo mi mochila sin miramiento, no se q educación tendrá pero necesita volver a primaria para que le enseñen de nuevo modales, tiene poca clientela por las formas de arrogancia hechando a sus clientes si no haces lo que digan. Resumiendo, un sitio no acogedor y encima en una zona tan turística como San José, lo único q recomiendo en la plaza es la hedalería de al lado. PD: deberían chaparle el garito. Publicar
PELIGRO!!!!!! Sitio totalmente no recomendable; Sitio cutre y decoración mala!!!!! Educación uno de los propietarios ( chulesco y formas despreciativas... ) Nada de tener buenas formas con los clientes... Fuimos 4 adultos y 2 niños y por que los niños llevaban 2 helados del sitio de a lado,no nos dejaron sentar a tomar unos cafes y unas copas!!!! Eso no es todo!!! El problema fue las formas y la educación con la que se dirigieron hacia nosotros, hasta las personas que estaban sentados se quedaron sorprendidos!!!! NO LO RECOMIENDO 🤷🏻♂️🤷🏻♂️🤷🏻♂️
No he conocido a una persona tan mal educada trabajando cara al público. Pido un granizado de limón, me siento unos minutos para tomármelo ya que hacía mucha calor y estaban todas las mesas vacías y sale este caballero diciéndome que me lo ha puesto para llevar, literalmente me ha echado del local, el señor de mediana edad no sé si será el dueño o un trabajador, pero es un IMPRESENTABLE
NO RECOMENDABLE!!! El trato por parte del camarero ha sido pésimo. Antipático y maleducado. No volvería a repetir.
Huyan de este lugar si no quieren pasar un mal rato. Las malas formas del camarero mayor ( imagino que no es el propietario porque así no se cuida un negocio) hicieron que no llegáramos ni a sentarnos a tomar un cóctel. El local estaba vacío, ahora no me extraña nada.
Muy malas maneras. Mira que es difícil en esta zona encontrar mal rollo, pero este establecimiento se lleva la palma.
PESIMO! No suelo poner raseñas pero este sitio se la merece toda! NUNCA me trataron TAN MAL en un bar! Nos fuimos a los 3 minutos, antes de pedir nada, porque el dueño ya nos habia soplado en la cara 4 veces..Maleducado y arrogante! ahora entiendo porque estaba el bar vacío..
Una experiencia muy desagradable. Uno de los camareros ha sido un borde total, increpandome que entraba al cuarto de baño porque creía que no era clienta cuando mi acompañante se acababa de pedir una cerveza y cuando se lo digo hace un comentario grosero ("con una cerveza entran 14 al baño"). Vamos un impresentable, maleducado y nada profesional. Además el aseo era unisex y estaba en pésimas condiciones. No recomiendo para nada este lugar.
EL DUENDE HA PERDIDO SU MAGIA Ayer noche volvimos a San José y Al Duende, después de tres años. Mientras 3 de nosotros se pedían una copa, los otros nos pedimos un helado en el local contiguo. Cuando nos sentamos con nuestras parejas y pedimos una Coca Cola y dos aguas, mientras nos terminábamos el helado y diciendo que después nos tomaríamos la copa. El dueño, de manera muy borde, nos echó de malas maneras diciendo que el también tenía helados (industriales) y ahí no lo podíamos consumir. Parece que nuestras consumiciones les pareció a poco. Volveremos a San José pero NUNCA más a este sitio del que tan buenos recuerdos teníamos de hace tres veranos.
El dueño es lo más desagradable de Almería. Así no me extraña que estén todas las terrazas con mucha gente y la suya prácticamente vacía. Nos confundimos de terraza y nos pusimos a comer un helado en su terraza... Y nos echó de muy malas maneras, a pesar de pedirles disculpas en varias ocasiones. Fue una simple confusión. Desagradable, es poco. No pienso ni volver a acercarme al local.
La verdad que de primeras parecía un sitio muy apañado y con un rollo interesante, y aunque la estética está de madre los dos camareros que había eran muy antipáticos e incluso te hacían sentir mal por estar ahí. Querían incluso cobrarnos hasta el pan, una vergüenza que te cagas. Y la tabla de tapas por 10€ un timo, y encima las tapads son de risa. No vuelvo más ni de coña. Me parece una falta de respeto el trato a los clientes, no me gusta insultar pero uno de ellos es muy capullo. Todo hay que decirlo.
Pésima atención y consideración. El sitio literalmente vacío, vas a comprar un helado y preguntas si puedes comertelo sentado a lo que el responsable te dice que NO que los helados son para llevar... Pero si tiene vacío el sitio. Que lastima de visión de negocio... Con un poquito más de simpatía quizás después del helado nos hubiéramos tomado una copa en fin... No me ha extraña la puntuación que tiene!
No sé si era el dueño o un camamero bastante antipático. Mi chico me estaba esperando dentro y al llegar salimos a los taburetes de fuera para poder fumar . Me encontré mareada y me senté en una silla con respaldo . El señor nos dijo desde dentro que si íbamos a usar todas las sillas y luego volvió para repetirnos lo mismo de muy mal modo. El cazón que nos puso el otro camarero jovencito estaba rico y el era agradable pero no su compañero. Lo dicho , muy antipatico
Pondría cero Estrellas pero no me deja. Acabamos de abandonar el local. Hemos ido dos días seguidos y excepto el camarero joven el resto bastante antipáticos, en especial el que parece ser el dueño, de pelo canoso. Al tercer día, hoy, dejamos un restaurante de cenar porque mi pareja quería probar el postre de aceite. Cuando llegamos nos explican el postre y le indicamos que si lleva yogur no puede tomar lácteo. Pasa el “dueño” y nos dice si falta algo, y le contesta mi pareja que no, que lo siente que se ha equivocado. Contestación: pues muy bien, iros a otro sitio; y se mete para adentro. Me levanto y voy en su busca y le recrimino su actitud maleducada y le explico que se ha equivocado ella porque no puede tomar lácteo, que no me parecen formas y que no es manera de tratar a los clientes. El chaval joven asiente avergonzado por la situación, el que acaba de llegar dice que no sabe nada y el susodicho se mete en la cocina y no hace amago de salir. Le pido que salga y no se esconda pero ya no da la cara. Un auténtico cateto sin educación ni cultura y lo que es peor, siendo un inepto a la hora de llevar un negocio. Pensábamos ir todos los días a probar los smoothies diferentes pero si vuelvo a ir, la próxima no tengo tanta paciencia y educación. Lamentable personaje.
Ayer cené en el duende y es de las peores decisiones que he tomado en mi vida. No contentos con servir comida insípida y escasa, se permitían cobrar ¡20€ por plato! Era como comer cartón mojado en agua, y las cervezas costaban 4€ cada una. Igual los dueños se han confundido y se han creído que esto está en suiza y no en almería. El camarero era relativamente simpático y te sonreía mientras te cobraba la tapa (a la que llaman plato) más cara de tu vida, de ahí las 2/5 estrellas al servicio. No volveré y recomendaré a mis allegados que no lo hagan.
Llevo años yendo a este sitio, sitio que es un clásico en San José, ayer, el camarero o dueño, como pasamos con un helado, nos dijo que si nos sentábamos teníamos que consumir los 5 que íbamos porque llevamos dos helados de la heladería de al lado, fue una situación muy embarazosa, cuando le dije que los que llevábamos helados íbamos a consumir nos dijo que o los 5 consumíamos o no nos podíamos sentar. En fin, nos fuimos, me imagino que le sobrarán los clientes, pero que falta de empatía y respeto por los clientes. Afortunadamente en San José hay sitios como el Maimono que nos atendieron estupendamente!!!.
A parte de ponernos una ensaladilla con un sabor muy cuestionable, cuando se lo dijimos el camarero decidió hacer un comentario faltón a mi abuela que intentaba ser amable.
Nos sentamos ahí porque estaba cerca del parque y podíamos vigilar a los niños. Mi hija de 12 años, que se acababa de comprar un helado en la tienda de al lado, le dijo al camarero educadamente si le podía dar un vaso de agua, mientras los adultos tomábamos una cerveza y él le dijo que no la oía, entonces, ella se lo dijo más alto. El camarero le dijo que no diese voces y que se lo dijera por favor. Cuando le vió el helado le dijo que se lo pidiese a la heladeria, ella le aclaro que su familia estaba consumiendo, pero el camarero de las gafas le siguió insistiendo en que fuese a la hela. Solo trató mal a mi hija y, por lo que leo en las reseñas, trata especialmente mal a los niños (curioso para estar al lado de un parque infantil). Una pena que el camarero sea muy desagradable y antipático porque las tapas estaban decentes y el local era bonito. Desde luego, no volveremos y no recomiendo que otros vayan.
Hemos llegado mi pareja y yo al local y hemos pedido tres copas. Desde el primer momento, el camarero parecía desbordado, aunque el sitio no estaba ni a la mitad de su capacidad. Le repetimos la comanda tres veces y, aún así, no la pillaba. Pedimos vasos distintos para cada copa y su respuesta fue que “no tenía tiempo para eso”. Bastante fuera de lugar para el poco trabajo que tenía. Nos trajo las copas sucias, empañadas, como si llevaran días sin limpiar. Encima, uno de los refrescos estaba mal, y en lugar de solucionarlo él, tuvo que ir mi pareja a cambiarlo. Un servicio completamente descuidado. Cuando llegó la hermana de mi pareja, apenas se había sentado cuando el camarero ya la estaba apurando para que pidiera. Ella solo le pidió un momento porque se sentía algo mareada y su respuesta fue que, si no iba a consumir, “al parque”. ¿De verdad? En ese momento decidimos pagar e irnos. Nos fuimos sin tomarnos ni una sola copa por lo incómodo del trato. Para colmo, al sacar una foto de la fachada desde la calle, el camarero se pone a increparnos diciendo que no se puede hacer, y que tenemos “poca educación”. Una actitud lamentable de principio a fin.
Hola pacooooooooooo!!!! Que teniamos resaquilla hoy o que ????ayer noche dura noooo!!! Gracias por la morcilla que no me has sacado de tapa a mala baba .... solo porque lo he pedido tarde ... Llevo 25 años viniendo a san jose y nunca me ha pasado esto . Hasta nunca paco !!!!
Hay pizarra con las tapas, pero luego te sirven las tapas que ellos quieren. El camarero es impertinente y no se detiene a atenderte con paciencia/respeto/educación. Tapas enanas.
El camarero de gafas no sé si es el dueño, pero es el camarero más antípatico y maleducado que he visto. No habiamos ni entrado, pero estábamos hablando de ir después a tomar algo, el bar estaba vacío y fuimos a hacer una foto de la decoración que tiene que es muy bonita, cuando salió esta persona y de muy malas formas nos dijo que teníamos que pedir permiso para hacer foto, cuando ni si quiera le habíamos visto porque estaba al fondo. Le dijimos que la foto era para recomendar el lugar que nos pareció muy chulo y que si no quería salir era tan facil cómo salir del plano de la foto y volvió a insistir que hay que pedir permiso y lo comparó con sacarnos una foto a nosotras, tras un trato tan borde le dijimos que sé fuera por ahí y el contestó so marrana. Horrible experiencia nunca fuimos por supuesto ni lo recomendamos a pesar de lo bonito que es el bar
Fatal, nada recomendable. Fuimos a hacer una copa de vino y a comer algo y no tenían nada. Nos pusieron un trozo de queso y de lomo del Mercadona.
NEFASTO, fui con mi peque a tomar un helado, los compramos y el camarero nos dijo que no podíamos sentarnos en la mesa con dos helados que para eso no estaban las mesas que no eran para tomar helados. La terraza estaba vacía solo había una mesa con 4 personas y no nos dejó sentarnos allí. Le dije que era un desagradable y me dijo q si le estaba insultando y le dije que no que era un hecho no un insulto, me dijo que me fuera al psicólogo, lo cual me pareció aún más lamentable ya que ir al psicólogo es algo que tendría que hacer el para saber tratar de cara al público. Mal educado, ordinario, desagradable y un insulto hacia mi y mi hijo q no pudimos ni sentarnos. Trato NEFASTO e irrespetuoso, no vayáis nunca sino queréis que os estropee las vacaciones.
No volvere, por lo que parece al camarero no le sento bien que mis hijos no quieran o les apeteciera tomar algo y nos cambio a una mesa de 2 en vez de 4, eso si primero nos trajo las comandas, malas formas, lo dicho no volveremos
Pongo una estrella porque menos no se puede. La comida a parte de parecer cartón piedra la sirven a precio de oro. El camarero a parte de sieso es la persona más maleducada que me he encontrado en un bar, contesta y mira mal a sus clientes. Conclusión, si te gusta que un camarero insípido te trate mal y tener que vender un riñón para tomate 4 cervezas y comer dos platos es el sitio perfecto.
Llegué al local para encontrarme con mi familia, apenas acababa de sentarme y el camarero ya me estaba preguntando qué quería tomar. Le pedí amablemente que me diera un minuto porque me sentía un poco mal y necesitaba pensarlo. Su respuesta fue que, si no iba a consumir, que me fuera “al parque”. Ni siquiera había dicho que no iba a tomar nada, simplemente necesitaba un momento. La falta de tacto y educación fue increíble. El resto de la mesa ya venía molesta por el mal servicio anterior, así que en ese momento decidimos pagar y marcharnos sin tomarnos las copas. No puedo entender cómo alguien con ese trato hacia los clientes está de cara al público. No volvería ni aunque me invitaran.
Necesitaba ir al servicio por una urgencia y con la idea de después tomar algo y me ha denegado la entrada porque "es solo para clientes". Espero que sus 3 clientes que había por ahí sentados lo usaran con gusto. Y la copa me la tomo en el bar de al lado.
El dueño ha sido muy antipático y nos hemos ido por el mal ambiente. Estábamos consumiendo 6 personas y se ha acercado una amiga con un helado, el dueño la ha echado de malas maneras por traer un helado de fuera. Hemos pagado y al irnos hemos cogido un par de servilletas de papel, SERVILLETAS, y el tío nos ha gritado mientras nos íbamos que cogiésemos más, con clara ironía y un tono muy agresivo. El bar estaba vacío mientras la plaza estaba a reventar, no me extraña. No recomiendo este sitio para nada, hay muchas opciones mucho mejores.
Nos cobran la caña a precio de tercio (y sigue siendo caro, ya que ni el lugar ni el ambiente lo vale), lo pagamos sin más de manera educada. Nos indican que tenemos que cambiar de vaso porque estamos en el barril que tienen en la puerta, el camarero nos quita la caña de la mano y de manera inadecuada la echa en un vaso de plástico, siendo TODA la cerveza espuma. Les enseño que toda la cerveza es espuma y que eso es imbebible (si la hubiese echado de buena forma de un vaso a otro no habría problema). No solo no se ofrecieron a cambiárnosla, sino que fueron muy antipáticos y dando una imagen que deja mucho que desear.
Nefasto. Unos crepes en mal estado, con sabor y olor a producto y duros como un zapato. Tenía como una espumita blanca muy rara. Al decírselo al camarero lo muerde y me dice que está bueno lanzándolo al plato de malas formas. No entiendo cómo sigue abierto.
Una de las peores experiencias que he tenido en un local de hostelería. Éramos una mesa de 4 personas. Al llegar mi pareja y yo, pedimos 3 copas. Desde el primer momento, el camarero mostró una actitud desagradable. Tuvimos que repetirle la comanda 3 veces porque no se enteraba, y cuando le pedí que dos copas fueran en vaso ancho y una en copa de balón, su respuesta fue que “no tenía tiempo para ponerlas en vasos diferentes”… cuando el local ni siquiera estaba medio lleno. Nos trajo las copas sucias, completamente opacas, algo inadmisible. Además, una de las copas venía con el refresco equivocado, y tuve que levantarme yo mismo para cambiarlo. Hasta ahí, todo mal. Pero lo peor vino después. Mi hermana acaba de llegar, aún sin sentarse bien, y el camarero le pregunta qué quiere tomar. Ella le dice que le dé un momento para pensarlo porque se sentía un poco mal, y su respuesta fue que “si no iba a consumir nada, al parque”. ¿Perdón? En ningún momento dijo que no iba a consumir, solo pidió un momento. A pesar de esto, pagamos y nos fuimos sin tomarnos las copas, ante la falta total de profesionalismo y educación del camarero. Como colofón, al hacer una foto de la fachada del local desde la calle (para respaldar esta reseña), el camarero se encara conmigo diciendo que no puedo hacer fotos y que tengo “poca educación”, cuando él fue quien nos trató con una falta absoluta de respeto desde el principio. No volveré jamás y no lo recomiendo a nadie. La atención fue pésima, el trato inaceptable y la limpieza brillaba por su ausencia.
De vergüenza el servicio ofrecido por el camarero de este bar. He querido entrar con mi hija de 2 años al baño, por una necesidad de ella, y me ha negado la entrada, por ser solo para clientes, estando el bar prácticamente vacío. Para no volver.
Una de las peores experiencias que he tenido en un local de hostelería. Éramos una mesa de 4 personas. Al llegar mi pareja y yo, pedimos 3 copas. Desde el primer momento, el camarero mostró una actitud desagradable. Tuvimos que repetirle la comanda 3 veces porque no se enteraba, y cuando le pedí que dos copas fueran en vaso ancho y una en copa de balón, su respuesta fue que “no tenía tiempo para ponerlas en vasos diferentes”… cuando el local ni siquiera estaba medio lleno. Nos trajo las copas sucias, completamente opacas, algo inadmisible. Además, una de las copas venía con el refresco equivocado, y tuve que levantarme yo mismo para cambiarlo. Hasta ahí, todo mal. Pero lo peor vino después. Mi hermana acaba de llegar, aún sin sentarse bien, y el camarero le pregunta qué quiere tomar. Ella le dice que le dé un momento para pensarlo porque se sentía un poco mal, y su respuesta fue que “si no iba a consumir nada, al parque”. ¿Perdón? En ningún momento dijo que no iba a consumir, solo pidió un momento. A pesar de esto, pagamos y nos fuimos sin tomarnos las copas, ante la falta total de profesionalismo y educación del camarero. Como colofón, al hacer una foto de la fachada del local desde la calle (para respaldar esta reseña), el camarero se encara conmigo diciendo que no puedo hacer fotos y que tengo “poca educación”, cuando él fue quien nos trató con una falta absoluta de respeto desde el principio. No volveré jamás y no lo recomiendo a nadie. La atención fue pésima, el trato inaceptable y la limpieza brillaba por su ausencia.
Dueño/camarero desagradable, comentarios y modos agresivos y fuera de tono. Es increíble como una persona que se dedica al trato al publico y ofrecer un sitio agradable donde tomar algo y disfrutar, pueda hacerlo desagradable y amargar la velada..trato grosero, despectivo y mal educado, indiferente, y si fuera poco cada cierto tiempo se acercaba haciendo todo lo posible para que nos fueramos, y dejar un ambiente propicio para una discusión!!! El sitio ideal para destrozar una noche!!
Camarero con muy malas formas, muy desagradable el trato, nunca me habían tratado tan mal y a mí peque con dos años. Nada recomendable, no me parece que sea buena persona alguien que habla tan mal a un peque por poner un pie en la silla. Es que se me encogió el corazón lo mal que le habló. No lo recomiendo. El trato es nefasto
Mi pareja y yo nos sentamos en la terraza a tomar algo y desde el principio la actitud del camarero fue desagradable. El tipo es un impertinente aunque te dirijas a él con la máxima educación. Preguntas cualquier cosa y te contesta de mala gana con una bordería. Una pareja que comía en la mesa de al lado llamó la atención de nuestro perro para darle de comer. Cuando el camarero se percató, se acercó sin mediar palabra y tiró de la correa de nuestro perro para alejarlo de ellos como si los estuviera molestando. Si siempre es así, como puedo ver en muchas otras reseñas, no sé cómo tiene clientes. Qué no os engañe el aspecto buen rollero de la decoración y la música.
Trato nefasto. El camarero, un maleducado de cuidado, por no decir otra cosa... Primero, se acerca a preguntar qué queríamos, y antes de decírselo, se da la vuelta y se va sin decirnos nada. Después, le pregunto si tiene algo para picar junto con las bebidas (por ejemplo, frutos secos) y me dice "para picar tengo pico y pala". No contento con eso, después no tiene otra cosa que hacer que coger, sin permiso alguno, la correa de mi perro y tirar de él de mala manera, para que se despegara de la mesa de al lado, cuando eran los de esa mesa de al lado precisamente los que nos pidieron que mi perro se les acercara porque querían darle de comer pollo mientras comían. De hecho, ellos mismos se asombraron y se ofendieron por el trato del camarero y le siguieron dando comida a mi perro. Le digo al camarero que son ellos mismos los que quieren darle de comer queriendo, y dice "sí, le están dando sin querer", y le decimos, "no, le están dando queriendo". En mi vida me han tratado tan mal en un negocio. Es la primera reseña negativa que pongo, y es bien merecida.
Si alguna vez quieren pagar un precio gourmet por experimentar lo que debe de sentir una piedra al comer, este es su sitio. La comida logra la hazaña de no tener absolutamente ningún sabor, salvo el regusto amargo de la cuenta. La guinda la pone el camarero de las gafas, que con su simpatía inexistente y su encanto de muro de hormigón, convierte la experiencia en un recuerdo inolvidable... pero por las razones equivocadas.
Estuvimos ayer por la tarde porque no había casi nada más abierto en San José (solos en el bar, por cierto ). Primera y última vez. 3 euros por una caña enana, tipo vaso de cubilete, y sin un triste cacahuete de tapa. Un auténtico robo
El peor camarero que me he encontrado en la vida. Voy con mi pareja y había comprado un helado justo en la heladería de al lado, mi pareja se pide un café en este establecimiento. Cuando llego el camarero me pregunta de muy mala forma si quiero algo y le digo que no, que estoy acompañando a mi pareja mientras se toma el café y me contesta de muy mala manera que no puedo estar allí. Me he tenido que levantar y retirarme del local sin poder disfrutar con mi pareja el tomar un café. No querían cobrarle a mi pareja tampoco el café con tarjeta cuando no tenía puesto en ningún sitio que no aceptan pago con tarjeta ni que tengan mínimo. Pésimo trato, pésimas formas, no lo recomiendo y no volveré.
Si pudieran poner 0 lo pondría. Entramos solo por qué está en una buena ubicación pero después del primer contacto con el camarero no daba crédito a la falta de educación y tacto de esta persona. No me fuy por qué no estaba sola... El ambiente podría haber sido agradable ya que la terraza es bonita pero crea mucho malestar el caballero.
El dueño nos faltó el respeto nada más sentarnos en una mesa larga de la terraza, nose si porque íbamos con críos o porque no tenía muchas ganas de trabajar. Pero al marcharnos nos insultó. También escuchamos como les hablaba a otros clientes y es un tipo un poco faltón y chulesco. Sino le gusta trabajar de cara al público, que se dedique a otra cosa.
Estuvimos ayer por la tarde porque no había casi nada más abierto en San José (solos en el bar, por cierto ). Primera y última vez. 3 euros por una caña enana, tipo vaso de cubilete, y sin un triste cacahuete de tapa. Un auténtico robo
Camarero con muy malas formas, muy desagradable el trato, nunca me habían tratado tan mal y a mí peque con dos años. Nada recomendable, no me parece que sea buena persona alguien que habla tan mal a un peque por poner un pie en la silla. Es que se me encogió el corazón lo mal que le habló. No lo recomiendo. El trato es nefasto
Dueño/camarero desagradable, comentarios y modos agresivos y fuera de tono. Es increíble como una persona que se dedica al trato al publico y ofrecer un sitio agradable donde tomar algo y disfrutar, pueda hacerlo desagradable y amargar la velada..trato grosero, despectivo y mal educado, indiferente, y si fuera poco cada cierto tiempo se acercaba haciendo todo lo posible para que nos fueramos, y dejar un ambiente propicio para una discusión!!! El sitio ideal para destrozar una noche!!
Si pudieran poner 0 lo pondría. Entramos solo por qué está en una buena ubicación pero después del primer contacto con el camarero no daba crédito a la falta de educación y tacto de esta persona. No me fuy por qué no estaba sola... El ambiente podría haber sido agradable ya que la terraza es bonita pero crea mucho malestar el caballero.
El peor camarero que me he encontrado en la vida. Voy con mi pareja y había comprado un helado justo en la heladería de al lado, mi pareja se pide un café en este establecimiento. Cuando llego el camarero me pregunta de muy mala forma si quiero algo y le digo que no, que estoy acompañando a mi pareja mientras se toma el café y me contesta de muy mala manera que no puedo estar allí. Me he tenido que levantar y retirarme del local sin poder disfrutar con mi pareja el tomar un café. No querían cobrarle a mi pareja tampoco el café con tarjeta cuando no tenía puesto en ningún sitio que no aceptan pago con tarjeta ni que tengan mínimo. Pésimo trato, pésimas formas, no lo recomiendo y no volveré.
El dueño nos faltó el respeto nada más sentarnos en una mesa larga de la terraza, nose si porque íbamos con críos o porque no tenía muchas ganas de trabajar. Pero al marcharnos nos insultó. También escuchamos como les hablaba a otros clientes y es un tipo un poco faltón y chulesco. Sino le gusta trabajar de cara al público, que se dedique a otra cosa.
Trato nefasto. El camarero, un maleducado de cuidado, por no decir otra cosa... Primero, se acerca a preguntar qué queríamos, y antes de decírselo, se da la vuelta y se va sin decirnos nada. Después, le pregunto si tiene algo para picar junto con las bebidas (por ejemplo, frutos secos) y me dice "para picar tengo pico y pala". No contento con eso, después no tiene otra cosa que hacer que coger, sin permiso alguno, la correa de mi perro y tirar de él de mala manera, para que se despegara de la mesa de al lado, cuando eran los de esa mesa de al lado precisamente los que nos pidieron que mi perro se les acercara porque querían darle de comer pollo mientras comían. De hecho, ellos mismos se asombraron y se ofendieron por el trato del camarero y le siguieron dando comida a mi perro. Le digo al camarero que son ellos mismos los que quieren darle de comer queriendo, y dice "sí, le están dando sin querer", y le decimos, "no, le están dando queriendo". En mi vida me han tratado tan mal en un negocio. Es la primera reseña negativa que pongo, y es bien merecida.
Mi pareja y yo nos sentamos en la terraza a tomar algo y desde el principio la actitud del camarero fue desagradable. El tipo es un impertinente aunque te dirijas a él con la máxima educación. Preguntas cualquier cosa y te contesta de mala gana con una bordería. Una pareja que comía en la mesa de al lado llamó la atención de nuestro perro para darle de comer. Cuando el camarero se percató, se acercó sin mediar palabra y tiró de la correa de nuestro perro para alejarlo de ellos como si los estuviera molestando. Si siempre es así, como puedo ver en muchas otras reseñas, no sé cómo tiene clientes. Qué no os engañe el aspecto buen rollero de la decoración y la música.
Si alguna vez quieren pagar un precio gourmet por experimentar lo que debe de sentir una piedra al comer, este es su sitio. La comida logra la hazaña de no tener absolutamente ningún sabor, salvo el regusto amargo de la cuenta. La guinda la pone el camarero de las gafas, que con su simpatía inexistente y su encanto de muro de hormigón, convierte la experiencia en un recuerdo inolvidable... pero por las razones equivocadas.
Pongo una estrella porque menos no se puede. La comida a parte de parecer cartón piedra la sirven a precio de oro. El camarero a parte de sieso es la persona más maleducada que me he encontrado en un bar, contesta y mira mal a sus clientes. Conclusión, si te gusta que un camarero insípido te trate mal y tener que vender un riñón para tomate 4 cervezas y comer dos platos es el sitio perfecto.
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