Bar Camacho
Regional · Anieves
Sobre Bar Camacho
Bar Camacho is a restaurant located in Anieves, Anieves. Rated 4.6 out of 5 by guests. Known for: Great coffee, Great dessert, Great wine list. Popular for lunch, solo dining. The menu features coffee, healthy options, private dining room, small plates. Offers dine-in, takeout, outdoor seating. Casu...
Bar Camacho is a restaurant located in Anieves, Anieves. Rated 4.6 out of 5 by guests. Known for: Great coffee, Great dessert, Great wine list. Popular for lunch, solo dining. The menu features coffee, healthy options, private dining room, small plates. Offers dine-in, takeout, outdoor seating. Casual, cozy, quiet, trendy atmosphere.
Què diuen els clients de Bar Camacho
Bar Camacho destaca por su comida casera tradicional asturiana y un ambiente acogedor y pintoresco. Los clientes elogian la amabilidad del personal y la alta calidad de los platos, sintiéndose como en casa. Es un lugar pequeño, por lo que se recomienda reservar.
Plats populars
Ideal per a
Tip: Conviene reservar porque el local no es muy grande. No te vayas sin probar los callos, la fabada y las cebollas rellenas.
Services
Preguntes freqüents sobre Bar Camacho
Opinions de Bar Camacho Anieves
Sitio no muy grande pero acogedor.como siempre que voy los callos de los mejores que he comido nunca.las manitas de cerdo me encantaron.y el arroz con leche muy rico de sabor
Hacía mucho tiempo que tenía una ilusión enorme por ir por los lazos que me unen a la familia, pero he de decir que la experiencia superó con creces todo lo que hubiera podido esperar: lo que sí era sabido es la calidez y el cariño del personal, especialmente y sobre todo de Tere y Eugenio. Son los que hacen que todo lo que viene a continuación sea parte de un todo. De la comida... Es difícil saber por dónde empezar. Nuestro menú, en parte elegido por sabiduría popular del lugar y, por otra, por recomendación de Tere, constó de: zamburiñas, cebollas rellenas (tanto de picadillo como de bonito), fabada y cabrito. Y 4 postres que son el colofón perfecto para esta maravilla de comida. Todo, sin excepción, ¡¡¡ESPECTACULAR!!! Pero si comer es toda una experiencia, Bar Camacho toca todos los palos: el local tiene ese nosequé que te hace sentir como en casa, con una decoración muy especial, única y acogedora. Merece la pena prestar atención a todos y cada uno de los detalles de ambas salas. Te hacen viajar a tiempos no tan lejanos pero en los que todo era muy diferente. Y, para remate, la música está perfectamente en sintonía con todo lo anterior. Sólo podemos decir que es un sitio al que merece la pena ir desde donde sea para disfrutar de una experiencia gastronómica realmente especial. 'Amenazamos' con volver... Y somos de cumplir nuestras amenazas. 😎
Muy buena experiencia Un bar que apriori parece pequeño con una decoración exquisita Pasas por la cocina para ir al comedor cocina impoluta Al llegar al comedor destaca la decoración tan bonita Platos caseros al máximo que te recuerdan a los domingos en casa de tu abuela Comimos callos y cebollas rellenas No puedo decir nada más que excelente riquísimo Los postres caseros bestiales sobre todo la tarta de nuez Variedad de panes y gran carta de vinos Un precio razonable para la calidad Recomendado cien por cien
Los callos son Ley en el Camacho. Ojito con las cebollas rellenas de bonito o picadillo, muy buena opción de entrante.
Reservamos mesa a a través del teléfono de la web, algo necesario porque a pesar de ser lunes la sala estaba entera completa. Llegamos un poco antes de tiempo y nada más aparcar el coche delante, salieron a recibirnos con una sonrisa invitandonos a entrar, como en casa. Una vez dentro tienen una sala pequeña con barra y una puerta de acceso a la cocina, por donde la seguimos, atravesando la propia cocina, y alli pasando entre potas con fabes y cazuelas con merluza ya te das cuenta de donde estas, un sitio diferente, casero y sin nada que ocultar. La sala posterior es muy bonita, con elementos decorativos diferentes. Para comer pedimos de entrante el pastel de puerros, buenísimo. De segundos, mis acompañantes pidieron los callos, que es la especialidad de la casa y estan muy buenos; Las mollejas, nunca las habia probado y me parecieron bastante ricas pero en mi caso no podria con ellas, porque es un plato bastante fuerte; Cebollas rellenas de picadillo (tambien las tienen de bonito); Para mi, rabo de toro, que me parecio muy muy bueno, es uno de mis platos favoritos y no lo suelo encontrar tan fácilmente. El servicio es encantador, con un trato muy amable. Sin duda, volveremos a probar el menu del día.
Es un restaurante de comida tradicional en la que todo está muy bueno, el local según entras es un tanto pequeño, pero entrañable. Para acceder al comedor puedes atravesar la cocina o bien, puedes ir por fuera de la casa que hay una entrada por la terraza. Es ideal para ir con los amigos o la familia, porque te recuerda a la comida que nos hacían nuestras abuelas, con mucho cariño y esmero, para que pases una agrable velada. Conviene reservar. De precio está muy bien. El servicio es muy amable y atento. El único pero, es que el cartel de indicación que hay en la carretera se ve poco, por lo demás genial.
Nos ha encantado el lugar, diferente y muy acogedor. La comida muy rica y la amabilidad del personal. Volvemos
Es la segunda vez que lo visito. La primera fue hace ya mucho tiempo, y me ha alegrado comprobar que todo sigue tan rico como lo recordaba, y la gente tan amable y encantadora como en aquel momento. En esta ocasión pedimos zamburiñas, pulpo y pitu caleya. Y de postre, tarta de nuez y de frixuelos. Cada plato mejor que el anterior. Ha sido un gusto volver, y por eso repetiremos en cuanto podamos. Mil gracias por todo.
Sitio muy acogedor. Trato excepcional, conviene reservar porque no es muy grande. Comida casera muy rica, recomendable 100%
Comida casera y todo muy bien hecho y con productos de buena calidad. Es muy pequeño y para pasar al segundo comedor hay que atravesar la cocina. HAY QUE RESERVAR !!! No busques lujo, pero si calidad.
Casa de comida casera a las afueras de Oviedo. Dicen que son los mejores callos de la zona. Destacan sus platos típicos de comida asturiana, el desarme, el pote, huevos con picadillo.... Muy acogedor y particular, el restaurante es pa verlo, tiene dos zonas de comedor aunque no es muy grande, mejor reservar. Tiene zona para aparcar justo delante . Muy recomendable
Todo un descubrimiento, acogedor , una decoración con mucho gusto y un trato de 10. Mi pareja y yo disfrutamos de una comida exquisita: alcachofas con jamón, cebollas rellenas de picadillo y cabrito con patatas, Todo perfecto. Muchas gracias por vuestra atención y volveremos sin duda en ms ocasiones
Sitio peculiar con el encanto de los bares de antes. Cocina sin secretos, de todas la vida , contundente y muy sabrosa. Cebollas rellenas , callos y fabada como especialidad ... Postres caseros de miedo
Comida de la verdad, con cariño, con fundamento y con los mejores productos. No puedo quedarme solo con un plato ya que todos son sensacionales: Las Cebollas, los callos, la fabada… o el bonito en temporada. Platos y preparaciones siempre reconocibles en un ambiente cuidado y diferente. Entrarás a su comedor por la cocina… no te lo pierdas 😍
Restaurante con comida casera riquísima, y una atención excepcional. Estuvieron pendientes de todos los detalles y de que no nos faltara de nada. Es pequeño y parece familiar. Sitio obligado por sus callos, fabada y sus cebollas rellenas, imperdibles. Los callos y la fabada te los sirven en boles y comen perfectamente 2 personas de cada uno. El arroz con leche de los cremosos y ricos de verdad. Volveremos sin duda a seguir probando
Un sitio que es toda una sorpresa al entrar, por el remanso de tranquilidad y ambiente acogedor. La calidad de sus platos de cuchara y tradicionales le preceden, eso sí que no es sorpresa porque aquilata una fama bien merecida de hace años Precios coherentes y buena bodega.
Sobresaliente. Cocina tradicional que encuentra siempre los buenos sabores y aromas de siempre. El local pequeño pero bien aprovechado, tiene encanto. El servicio cuida los detalles y el precio no me pareció elevado.
Lugar agradable y comida tradicional bien elaborada y con buena materia prima. Fui a comer con otros 4 amigos, yo ya lo conocía de otra vez. Trato del personal adecuado y acorde a la comida. Recomiendo los callos y las carrilleras y de postre la Tarta de Frixuelos. La carta de vinos no es muy amplia pero si adecuada. Sin duda un lugar donde apetece volver. Eso sí procurar hacer reserva previa.
Es una auténtica maravilla. Un trato genial, la comida muy buena, con un hilo musical elegante, y que se disfruta más aún sin prisas. Ojo que las raciones son más abundantes de lo que parecen. Un sitio donde nunca fallan. Si no te lo quieres pensar dos veces, este es tu sitio. PD: no os vayáis sin probar el Pastel de Puerros.
Lugar pintoresco en cuanto decoración y ambiente. Cocina de 10, de mano de Teresa y un trato y atención maravilloso. Totalmente recomendable.
Increible la comida. Estaba todo exquisito. No somos de Asturias y nos hicieron sentir en casa. El camerero Eugenio nos explicó todo con mucho gusto y estuvo muy pendiente de que estuvieramos bien atendidos. Si vuelvo a asturias sin duda mi primera parada es este bar tan acogedor! Pedimos fabada asturiana y de entrante unas cebollas rellenas que no habíamos probado nunca. Las recomiendo 100%, estaban rellenas de bonito.
Muy buena comida casera. Lo recomiendo 100%
Una casa repleta de encanto, pasar por la cocina para llegar a tu mesa, ya te dice lo que vas a comer y lo que vas a disfrutar. Pequeño coqueto comedor, un trato muy amable y una carta para pedirlo todo. Cocina tradicional asturiana, lo de siempre, donde se guisa,de lo rico. Callos, cebollas rellenas, pastel de puerros, bonito en rollo (en temporada), y mucho más. Postres caseros y buenos vinos... Genial 🔝
Excelente restaurante familiar. Para llegar al comedor pasas por la cocina, donde ya puedes ver que todos los platos son caseros y hechos con cariño. Pedimos cebollas rellenas de atún, que estaban buenísimas y unos escalopines de muy buena calidad, por último una tarta de queso casera. Si eres amante de la comida tradicional y casera no dudes en visitar el Bar Camacho
Te tienen que llevar porque nunca pasarás por su puerta. Me encantó pasar por la cocina para entrar al restaurante. Pedimos unas cebollas rellenas de bonito, fabada y tarta de frisuelos. Las cebollas se deshacían en la boca y las fabes simplemente perfectas. Y apoteósico el postre Para volver siempre
Un restaurante acogedor. Nada más entrar te llama la atención su decoración. La atención del personal de 10. La comida excelente y el ambiente muy agradable, pues aunque estaban todas las mesas ocupadas no sentías bullicio, lo que es de agradecer. Para repetir y recomendar.
Comida de la verdad, con cariño, con fundamento y con los mejores productos. No puedo quedarme solo con un plato ya que todos son sensacionales: Las Cebollas, los callos, la fabada… o el bonito en temporada. Platos y preparaciones siempre reconocibles en un ambiente cuidado y diferente. Entrarás a su comedor por la cocina… no te lo pierdas 😍
Todo un descubrimiento en Anieves. Cebollas rellenas espectaculares y pulpo del cantábrico perfecto. Muy buena relación calidad precio. Bar a la entrada y comedor al que se accede a través de la cocina. Personal muy agradable y servicio óptimo sin esperas. Muy recomendable. Imprescindible reservar. No se lo pierdan.
Restaurante con comida casera riquísima, y una atención excepcional. Estuvieron pendientes de todos los detalles y de que no nos faltara de nada. Es pequeño y parece familiar. Sitio obligado por sus callos, fabada y sus cebollas rellenas, imperdibles. Los callos y la fabada te los sirven en boles y comen perfectamente 2 personas de cada uno. El arroz con leche de los cremosos y ricos de verdad. Volveremos sin duda a seguir probando
Sobresaliente. Cocina tradicional que encuentra siempre los buenos sabores y aromas de siempre. El local pequeño pero bien aprovechado, tiene encanto. El servicio cuida los detalles y el precio no me pareció elevado.
Lugar agradable y comida tradicional bien elaborada y con buena materia prima. Fui a comer con otros 4 amigos, yo ya lo conocía de otra vez. Trato del personal adecuado y acorde a la comida. Recomiendo los callos y las carrilleras y de postre la Tarta de Frixuelos. La carta de vinos no es muy amplia pero si adecuada. Sin duda un lugar donde apetece volver. Eso sí procurar hacer reserva previa.
Es una auténtica maravilla. Un trato genial, la comida muy buena, con un hilo musical elegante, y que se disfruta más aún sin prisas. Ojo que las raciones son más abundantes de lo que parecen. Un sitio donde nunca fallan. Si no te lo quieres pensar dos veces, este es tu sitio. PD: no os vayáis sin probar el Pastel de Puerros.
Un sitio que es toda una sorpresa al entrar, por el remanso de tranquilidad y ambiente acogedor. La calidad de sus platos de cuchara y tradicionales le preceden, eso sí que no es sorpresa porque aquilata una fama bien merecida de hace años Precios coherentes y buena bodega.
Increible la comida. Estaba todo exquisito. No somos de Asturias y nos hicieron sentir en casa. El camerero Eugenio nos explicó todo con mucho gusto y estuvo muy pendiente de que estuvieramos bien atendidos. Si vuelvo a asturias sin duda mi primera parada es este bar tan acogedor! Pedimos fabada asturiana y de entrante unas cebollas rellenas que no habíamos probado nunca. Las recomiendo 100%, estaban rellenas de bonito.
Comida casera. Todos los platos probados hasta el momento de un sabor excepcional. Carta con variedad de platos típicos asturianos, ambiente tranquilo y un servicio muy agradable que proporciona muy buen trato a la clientela.
Lo encontramos buscando recomendaciones y fue todo un acierto. Las salas son super acogedoras y la decoración preciosa, la comida está muy buena, tiene buen producto, lo tratan de forma tradicional y todo eso hace que disfrutes de este sitio. El trato maravilloso, son super amables y cercanos. Volveremos seguro.
Comida casera de manos de una gran guisandera. Atención exquisita. El ambiente es como estar en casa de tu abuela, con música tranquila y muy agradable de fondo que permitía hablar tranquilamente. Comimos de carta, pero tienen buen menú.
Lugar pintoresco en cuanto decoración y ambiente. Cocina de 10, de mano de Teresa y un trato y atención maravilloso. Totalmente recomendable.
Una casa repleta de encanto, pasar por la cocina para llegar a tu mesa, ya te dice lo que vas a comer y lo que vas a disfrutar. Pequeño coqueto comedor, un trato muy amable y una carta para pedirlo todo. Cocina tradicional asturiana, lo de siempre, donde se guisa,de lo rico. Callos, cebollas rellenas, pastel de puerros, bonito en rollo (en temporada), y mucho más. Postres caseros y buenos vinos... Genial 🔝
Comida casera. Todos los platos probados hasta el momento de un sabor excepcional. Carta con variedad de platos típicos asturianos, ambiente tranquilo y un servicio muy agradable que proporciona muy buen trato a la clientela.
Nos ha encantado el lugar, diferente y muy acogedor. La comida muy rica y la amabilidad del personal. Volvemos
Sitio muy acogedor. Trato excepcional, conviene reservar porque no es muy grande. Comida casera muy rica, recomendable 100%
Lo encontramos buscando recomendaciones y fue todo un acierto. Las salas son super acogedoras y la decoración preciosa, la comida está muy buena, tiene buen producto, lo tratan de forma tradicional y todo eso hace que disfrutes de este sitio. El trato maravilloso, son super amables y cercanos. Volveremos seguro.
Comida casera de manos de una gran guisandera. Atención exquisita. El ambiente es como estar en casa de tu abuela, con música tranquila y muy agradable de fondo que permitía hablar tranquilamente. Comimos de carta, pero tienen buen menú.
Te tienen que llevar porque nunca pasarás por su puerta. Me encantó pasar por la cocina para entrar al restaurante. Pedimos unas cebollas rellenas de bonito, fabada y tarta de frisuelos. Las cebollas se deshacían en la boca y las fabes simplemente perfectas. Y apoteósico el postre Para volver siempre
Es la segunda vez que lo visito. La primera fue hace ya mucho tiempo, y me ha alegrado comprobar que todo sigue tan rico como lo recordaba, y la gente tan amable y encantadora como en aquel momento. En esta ocasión pedimos zamburiñas, pulpo y pitu caleya. Y de postre, tarta de nuez y de frixuelos. Cada plato mejor que el anterior. Ha sido un gusto volver, y por eso repetiremos en cuanto podamos. Mil gracias por todo.
En un bar con tradición y muchos años de Buen hacer podrás disfrutar de una Excelente comida. Excelente decoración con dos comedores y un ambiente hogareño y agradable donde la amabilidad es lo habitual. Clásico de la zona donde nunca fallarás instalaciones con gusto manteniendo la tradición del lugar. Conviene reservar. Lo peor el aparcamiento 😂👍
Aconsejo reservar. Amabilidad en el trato, un sitio pequeñín con una decoración de las de antes, música ambientada que permite una comunicación entre comensales.. para llegar al comedor pasas por delante de la cocina.que es una anécdota más para recordar este sitio, lo que no sé es lo que dificultaras a los pobres trabajadores, porque para ir al servicio también tienes que pasar por allí. De la comida nadie puso mala cara, así que entiendo que cualquier cosa que pidas estará buena. Por poner una nota negativa,.notamos que el pitu de caleta se había recalentado varias ocasiones y con eso dañado la salsa en parte,.pero tenía un sabor fuertote que a mí, personalmente , me ha encantado y volveré seguro. En resumen, gastas los duros pero una grata experiencia.
Un lugar espectacular , ambiente acogedor , tranquilo , un trato cercano y una cocina excepcional , se nota el mimo en los detalles y en la cocina . 100% recomendable
El postre espectacular, los callos ricos y bien preparados, pero tampoco tanto como me habían hablado de ello. La bebida cara, mejor pedir agua o un refresco porque el alcohol tiene precios "europeos". Conviene reservar porque el comedor es pequeño y se llena enseguida, sobre todo en fin de semana y festivos.
Aconsejo reservar. Amabilidad en el trato, un sitio pequeñín con una decoración de las de antes, música ambientada que permite una comunicación entre comensales.. para llegar al comedor pasas por delante de la cocina.que es una anécdota más para recordar este sitio, lo que no sé es lo que dificultaras a los pobres trabajadores, porque para ir al servicio también tienes que pasar por allí. De la comida nadie puso mala cara, así que entiendo que cualquier cosa que pidas estará buena. Por poner una nota negativa,.notamos que el pitu de caleta se había recalentado varias ocasiones y con eso dañado la salsa en parte,.pero tenía un sabor fuertote que a mí, personalmente , me ha encantado y volveré seguro. En resumen, gastas los duros pero una grata experiencia.
Un lugar espectacular , ambiente acogedor , tranquilo , un trato cercano y una cocina excepcional , se nota el mimo en los detalles y en la cocina . 100% recomendable
Me ha decepcionado un poco, restaurante pequeño con poco espacio entre mesas y a mi juicio el precio de los platos de carta no está en consonancia con el local, la situación y la calidad de los mismos. La atención del personal ha sido impecable.
Me ha decepcionado un poco, restaurante pequeño con poco espacio entre mesas y a mi juicio el precio de los platos de carta no está en consonancia con el local, la situación y la calidad de los mismos. La atención del personal ha sido impecable.
Sin más, raciones pequeñas para el precio que tienen, igual fue casualidad pero la comida fría, el picadillo poco hecho…..por mi parte un lugar que no volveré….demasiado caro para lo que fue al final.
Al entrar reconoces un lugar acogedor, con una mimada decoración,pero todo esto lo empaña, tanto las raciones como la poca sensibilidad de sus dueños. Un paté de cabracho "dulce", una ensalada de cecina y queso de cabra , que ni presentación tenía. La poca lechuga que venía debajo de la cecina era vinagre puro,la tabla de quesos , no dejan de ser quesos, pero al igual que el resto era escaso. Y las carrilleras, si estaban buenas ,aunque las he comido mejores. Indudablemente, no repetiremos.Aaa!!! A las 14:00horas, ya no les quedaba menú del día,sorprendentemente.
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Informació sobre Bar Camacho
Com arribar
Anieves, 28 Bis, 33919 Anieves, Asturias, Spain
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Informació del Restaurant
Comoditats
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Ubicació
Anieves, 28 Bis, 33919 Anieves, Asturias, Spain
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