Moments
Fine dining · Barcelona
Sobre Moments
At Moments, we invite you to experience the essence of Catalan cuisine in an elegant setting. We're proud to be a part of Barcelona's Eixample neighborhood, where Pg. de Gràcia meets sophistication. Our à la carte and tasting menus showcase the rich flavors of our homeland, carefully crafted to deli...
At Moments, we invite you to experience the essence of Catalan cuisine in an elegant setting. We're proud to be a part of Barcelona's Eixample neighborhood, where Pg. de Gràcia meets sophistication. Our à la carte and tasting menus showcase the rich flavors of our homeland, carefully crafted to delight your senses. With impeccable service and attention to detail, we've earned rave reviews for our warm atmosphere, where every guest feels at home. From the subtle scent of local ingredients to the refined ambiance of our hotel dining room, every moment is designed to leave a lasting impression.
Què diuen els clients de Moments
Moments ofrece una experiencia gastronómica de alta cocina catalana con toques internacionales. Destacan el servicio atento y profesional, los menús degustación creativos y la presentación sorprendente de los platos. Algunos clientes mencionan que las raciones son escasas y el local algo oscuro.
Plats populars
Ideal per a
Tip: Ideal para celebrar ocasiones especiales. Se recomienda probar los menús degustación para disfrutar de la experiencia completa.
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Moments es troba a Barcelona, envoltat de llocs d'interès cultural i històric. Aquests són alguns dels punts més destacats als voltants.
Patrimoni Històric
- Edifici de la Union des Assurances de Paris (A 92m) — building in Barcelona, Spain Bien Cultural de Interés Local
- Casa Batlló (A 155m) — edificio modernista en Barcelona bien de interés cultural
- Casa Pere Llibre (A 156m) — building in Barcelona, Spain Bien Cultural de Interés Local
- Palau Marcet (A 221m) — building in Barcelona Province, Spain Bien Cultural de Interés Local
- Antiga Sombrereria Prats (A 227m) — building in Barcelona in Eixample district Bien con protección urbanística
Museus
- Museo del Perfume (A 145m) — museo de Barcelona
- Instituto Amatller de Arte Hispánico (A 163m) — institución con sede en Barcelona, (España)
Edificis Religiosos
- Església del Santíssim Sagrament - Aragó (A 237m)
Altres Llocs d'Interès
- Q135654222 (A 115m)
- Casa Emili Juncadella (A 211m)
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Preguntes freqüents sobre Moments
Opinions de Moments Barcelona
Maravilloso restaurante con un salón elegante y cocina vista por unos grandes ventanales. El servicio es excelente. Ofrecen dos menús, uno corto y otro largo, elaborados por Carme Ruscalleda y Raül Balam a base de productos locales y platos de tradición catalana pero con presentaciones muy sorprendentes.
Restaurante excelente de dos estrellas Michelín, liderados por el Chef Raül Balam Ruscalleda, ubicado en el Hotel Mandarín oriental de Passeig de Gracia. Cocina, servicio y espacio realmente buenos. Menú degustación "opera", de matrícula de honor, desde el primer plato hasta el último postre. Platos muy elaborados llenos todos de gratas sorpresas, realmente dignos de sus nombres, que hacen emocionar a los comensales. Liceu, Els tres tenors, Norma, Carmen, Wagner entre otros, hacen pasar unos Moments inolvidables. Muy muy recomendable.
Restaurante acogedor i romantico en medio de Barcelona, con un servicio muy bueno y con un menu degustación que nos lleva a través de varios estilos de cocina desde la europea a la asiatica pasando por EUA y norte de africa El trato i las instalaciones inmejorables, la sumiller muy profesional. Se nota la influencia i creatividad de la doctora en cocina Ruscalleda
Una experiencia genial. Un servicio exquisito,con un trato cercano y muy profesional. Los platos súper buenos,no se puede describir,hay que probarlos. Un ambiente distendido y muy acogedor. Una velada para celebrar nuestro aniversario inolvidable. Gracias!!!!!
Es un sitio maravilloso donde se puede disfrutar de la comida y del buen ambiente en pareja, en familia o con amigos. Recomiendo al 100%
Cocina de autor (dentro del hotel Monument) con platos elegantes, servicio muy cuidado, y combinaciones de ingredientes de temporada. No barato, pero a la altura de su propuesta.
Si buscas algo especial y con un toque de lujo cerca de Passeig de Gràcia, Moments es una opción perfecta. Es un restaurante con estrella Michelin que ofrece platos creativos, con ingredientes de primera calidad y una presentación que te deja con la boca abierta. La carta cambia según la temporada, así que siempre hay algo nuevo para probar. El ambiente es elegante y tranquilo, ideal para una cena romántica o una ocasión especial. El servicio es muy profesional y atento, haciendo que te sientas cuidado durante toda la experiencia. Aunque los precios son más altos que en otros sitios, la calidad y el detalle lo justifican totalmente. El restaurante está situado en un hotel boutique muy chulo, lo que añade un plus a la visita. Si quieres darte un capricho y probar alta cocina catalana con un toque moderno, Moments es sin duda una opción para tener en cuenta.
Experiencia espectacular. Desde el momento en que llegamos al restaurante, la experiencia fue simplemente genial. El recibimiento fue cálido y bien organizado, lo que nos hizo sentir bienvenidos de inmediato. Al inicio, nos ofrecieron una breve pero interesante introducción sobre la historia del restaurante y su chef. Cada plato servido estuvo perfectamente seleccionado para su ocasión, y la experiencia fue aún más especial con el maridaje El trato del personal fue excepcionalmente cercano y humano. En particular, me gustaría destacar la atención de Pau, uno de los camareros. He visitado numerosos restaurantes, tanto con más como con menos estrellas, y este fue el único en el que un camarero se tomó el tiempo de preguntarnos nuestros nombres y dirigirse a nosotros de manera personalizada durante toda la velada. Ese detalle marcó la diferencia. Al final de la cena, nos dieron la oportunidad de entrar en la cocina y ver de cerca el trabajo detrás de cada plato. Para quienes amamos la gastronomía, este gesto es realmente valioso y apreciado. En definitiva, una experiencia inolvidable, con un servicio impecable y una atención al detalle que marca la diferencia. Sin duda, un lugar para volver.
La cena Nochebuena buenísima , el servicio muy agradable y nos trataron muy bien,recomendable
3. Moments Ubicado en el Mandarin Oriental, Moments es el proyecto de la reconocida chef Carme Ruscalleda, quien junto a su hijo Raül Balam, ha logrado conquistar el paladar de los barceloneses y turistas con su cocina creativa y refinada. Este restaurante con dos estrellas Michelin ofrece un menú degustación que reinterpreta platos tradicionales catalanes con un toque moderno y sofisticado. Destacan propuestas como la sopa de pescado con erizo de mar, el arroz meloso con bogavante y el pato con naranja y especias. El espacio es elegante y acogedor, con una decoración minimalista que permite que los platos sean los protagonistas. El servicio es de primer nivel, con un equipo atento que explica cada plato y hace que la experiencia sea aún más especial. Moments es perfecto para una ocasión especial o para quienes buscan disfrutar de la alta cocina catalana con un toque innovador. Es recomendable reservar con tiempo, ya que la demanda es alta.
La comida buenísima y el trato muy muy bueno. Menú corto de degustación para dos personas, 1 coca cola, 1 cerveza, 1 copa de vino, agua con gas y café con propina 350€
Fuimos a celebrar con la familia el cumpleaños de mi marido. El lugar está muy bien es muy amplio y moderno a la misma vez y puedes comer o cenar tranquilamente con los tuyos se agradece no tener otros comensales cerca hay espacio más que suficiente para disfrutar de la comida en intimidad. Respecto al menú los entrantes me gustaron pero tampoco los resaltaría en cambio los platos principales si nos gustaron más a todos y vimos mayor elaboración. El tiempo en servir cada plato ha sido muy correcto con una pequeña excepción en los postres finales. La experiencia ha sido buena pero no sé si repetiría. En general nos ha gustado pero no ha sido un menú que aunque estaba todo más que correcto pero bastante planos en la gran mayoría de platos no ha salido ese “mmhh de decir quiero repetir” o de seguir comentándolo, y ni hemos venido con expectativas ya que leímos las reseñas y vimos que coinciden muchos comensales en lo planos que se quedan los platos del menú. Pero como experiencia venir y probarlo por uno mismo es lo más aconsejable. Por cierto la atención y el servicio ha sido muy correcta y profesionales siempre pendientes.
Tienen un Menú tematica que van cambiando cada mes . Lo cierto que el cumpleaños fue fantástico, la atencion y el servicio impecable. Un Chef que ha entrado en el ultimo detalle de cada plato del Menú degustación atendiendo personalmente a las posibles intolerancias de cada uno de nosotros. Dimos la vuelta a Eapaña por diferentes provincias y cada plato estaba dedicado a una provincia de"La Vuelta" con una meta final muy dulce y con el mejor postre....
Excelente experiencia. Cuidan todos los detalles y el servicio es impecable. El menú largo muy bueno y nada pesado. Platos elaborados y sorprendentes.
Un lugar magnífico en donde degustar platos bien elaborados y que sorprenden, no sólo por los sabores, sino por el mimo con que están cocinados. El staff extremadamente amable y servicial ayuda también a que la experiencia sea aún mejor. Si tuviera que criticar algo sería que consideramos el maridaje algo caro por lo que ofrecían. Quizás no es el restaurante con estrellas michelín que más me haya gustado, pero sin duda es uno a tener en cuenta.
Una experiencia fenomenal , como bien dice su nombre , son Momentos para disfrutar . De un servicio excelente , de una degustación en el paladar inolvidable. Nos impresionó todo , hasta el más mínimo detalle , tanto la exquisitez de la comida , como el maridaje de los vinos..Sin olvidar los delicioso 😋 postres Para volver a repetí
Experiencia muy agradable en Moments. El local muy acogedor y el servicio excelente, muy atento, como cabe esperar de un local de estas características. Los platos que nos sirvieron estaban exquisitos. Si tuviera que decir algo a mejorar sería las cantidades, al menos de la carne.
Fuimos a MOments para celebrar mi cumpleaños y fue una gran decisión. El restaurante está en el hotel Mandarin Oriental y la entrada es muy bonita, pasando una pasarela que simula un puente japonés. EXPERIENCIA: El restaurante es muy lujoso, el trato es bastante profesional pero lo noté un pelín distante/frío. El ambiente es tenue por el tipo de iluminación pero es placido. Estuvimos muy agusto en nuestra mesa. Nos aconsejó el sumiller para escoger el vino, no había demasiados vinos en carta en comparación con otros restaurantes de este tipo. Al inicio nos dieron un folleto de cartón de la vuelta con el menú y podíamos ir siguiendo la experiencia. ¡Me pareció espectacular! Tienen una bicicleta, un maillot y una copa expuestos en el restaurante. COMIDA: El concepto del menú, con un recorrido por españa, me gustó muchísimo. Los entrantes me encantaron, en especial la bomba. Todos los platos tenían intensidad, notabas las raíces, la cultura pero eran platos limpios, descubrías todos los sabores. El zarangollo fue el que más me gustó y los callos de bacalao el que más me sorprendió. Cuando pasaron a los quesos, nos trajeron una mermelada casera, digna de mención. Por último los postres me gustaron pero el melocotón fue a parte de precioso, muy bueno. El broche final fue que me trajeron un pastel con una vela y mi nombre escrito para felicitarme el cumpleaños. PRECIO: Hicimos el menú la vuelta dos personas, con copa de cava, botella de vino, agua y cafés. La cuenta final ascendió a 561e.
Estuve anoche saboreando La Vuelta y menuda vuelta. Todo estaba riquísimo, dos estrellas Michelin bien merecidas. Los camareros, somellier, recepción,…. Todos muy amables y atentos. Platos deliciosos con una mezcla de sabores increíble. Fuimos a celebrar un cumpleaños, cuando hice la reserva lo comuniqué y el restaurante tuvo un pequeño detalle con mi marido, aunque para nosotros fuera un grandísimo gesto que dice mucho del restaurante (no lo diré para no romper la sorpresa). El chef, Raül Balam, se acercó a la mesa para agradecer la visita. Un gran gesto que en otros restaurantes que he ido (y con alguna Estrella más) no han tenido. Por poner un punto negativo diré que hay comensales que mejor se podrían quedar en su casa…. Presencié un trato vejatorio, déspota y de superioridad de un cliente hacia un camarero, inclusive el somellier. Que tengas muchísimo dinero y te creas el rey del mundo no te da derecho a hablarle asi a alguin que te está tratando con educación y respeto. Bravo por los camareros y su paciencia. Él no tenía razón ningúna. Dicho esto, Moments…. Recomendable 100%!!!
Fue una experiencia increíble. Me gustó todo, la luz tenue y calida, la musica suave, el ambiente muy detallado. El staff amable y profesional. Y el maridaje! Saboreé cada momento, una experiencia sensorial
Nos sorprendió muy gratamente ya que íbamos a celebrar el 70 cumpleaños de mi madre y dos personas somos vegetarianas. Poder disfrutar en la misma mesa de el menú largo " Les diners de Gala" tanto las personas omnívoras como las vegetarianas fue gratamente sorprendente y además tratándose de alta cocina. Nuestra enhorabuena por ello!! Además tengo entendido que también hacen menú adaptado vegano. Gracias por esta genial idea en que las personas con distintas opciones alimentarias puedan disfrutar en la misma mesa. El cava excelentemente recomendado y en su punto de frio. Tristán fue un encanto, amable, atento y cercano nos hizo sentir muy cómodos, gracias. También agradecer a quién nos recibió y atendió en algún momento, Pablo Gerhod con un trato excepcional. Mi madre se sintió muy a gusto y como nota final le obsequiaron de un postre de su 70 cumpleaños. Un bonito detalle. Y el menú omnívoro también excelente. No hubo nada que no le gustase, y eso que al ser el menú largo pensó que no podría pero todo estaba tan equilibrado y tan bueno que no se pudo resistir , y nosotros tampoco ;-) Agradecer también a Raul, el que nos viniese a saludar y preguntar si estábamos bien, qué nos parecia todo, así como felicitarle por su excelente creatividad y cocina. Si tengo que poner un pero, el seitán con col estaba exquisito aunque al seitán en sí para mi gusto le faltaba un poco de marinado o aliño , pero esto es personal. Debo decir que me encanta la cocina y cocinar , aunque amateur y disfruto de ver y degustar fuera de casa, cómo se puede cocinar vegetariano ,sabroso y bonito. Esto no suele ser fácil en cocina vegetariana así que es un plus añadido El caviar pensé que era de algas y cuando me dijeron que era de aceite ,lo probé y me sorprendió con la crema de puerro y el huevo poché. Habéis pensado en otros productos veganos como la heura , soja texturizada, jackfruit ... etc? No es por dar lecciones, solo que cuando uno come así cada día busca alternativas que un omnívoro quizás no encuentra o no se le ocurre. Incluso a mi que no me gusta el pimiento, en un plato era el protagonista y me encantó.El plato con los espárragos, el tofu, el mouse con la falsa gamba, y muchos platos más... todo exquisito.Los postres excepcionales y sorprendentes como el pastel de tomate..y para terminar cuando ya no esperas más, Les Mignardises de Dalí. Espero a la próxima seguir sorprendiéndome de estas combinaciones exquisitas. Además, resaltar que a parte de la excelente comida con su tiempo de elaboración, la presentación de cada plato es una OBRA DE ARTE, que requiere también de mucha delicadeza y cuidado a la hora de emplatar, tan bonito que da pena comerlo. Total, un placer para los sentidos. Gracias!! Por cierto, las fotos que veréis aquí son las del menú vegetariano ya que las de menú omnívoro, las podéis ver en otras reseñas.
Restaurante con Dos Estrellas Michelin ubicado dentro del hotel Mandarin Oriental (5 estrellas), a cargo del chef Raúl Balam y Carme Ruscalleda. El menú degustación es temático. Hay una opción más corta, yo cogí el menú largo. Combinaciones inusuales y sorprendentes, junto a una materia prima de una calidad indiscutible y una técnica excelente. Aperitivos , bastante buenos. Ceviche vegetal, impresionante. Vieira, espectacular. Cordero, brutalmente bueno. Foie, sorprendente. Rodaballo, exquisito. Pluma ibérica, excelente. Prepostre, muy original. Postres, sorprendentes. Petit four, contundente. El trato del personal es excelente. El chef ( muy cercano y amable) pasa por las mesas, para hablar con el cliente y preguntarle por la experiencia ( muy de agradecer en este tipo de restaurantes). Muy recomendable!!
Experiencia de 2 estrellas michelín excelente!! Fantástico restaurante ubicado en el imponente Hotel Mandarin Oriental, uno de los mejores hoteles de la ciudad y dirigido por la prestigiosa Carme Ruscalleda. El sitio es hiper elegante, amplio y bien iluminado, con mesas y sillas para la ocasión, y con vajilla y cristalería acorde al nivel del restaurante. El servicio fenomenal y sumamente profesional. Son entre dos y tres personas pendientes de ti, y presentando a la perfección cada uno de los platos. El menú que probé fue un viaje exquisito a través de sabores, texturas y presentaciones de platos sorprendentes! Comencé con un aperitivo con yuca y palillos de oliva negro y carquiñolis, muy buenos. De primer plato la Marisma que es un lenguado con fresa, romero y salicornia, buenísimo!! Continuamos con un plato de verduras, cada una cocinada con un estilo diferente, interesante. Luego un plato llamado Desierto con cordero, curri y yogurt. Bastante bueno y original. Para continuar una lubina con romesco, remolacha, calçots y escarola que me gustó mucho!! De plato de carne una pluma de cerdo ibérico con ajo negro, excelente!! Para el turno del prepostre para limpiar el paladar, con una presentación excelente, una galleta con sabor a wasabi De postre principal, un lujo llamado "Efecto Invernadero" con fresa, mandarina, apio, perfecto desde la presentación al sabor!! Como si fuera poco con el café vinieron los divertimentos ó petit fours a cada cual mejor pero si me tengo que quedar con uno elijo el de café que estaba impresionante!! Un “must” indiscutible de la ciudad para darte un gran homenaje!!
Experiencia muy agradable en Moments. El local muy acogedor y el servicio excelente, muy atento, como cabe esperar de un local de estas características. Los platos que nos sirvieron estaban exquisitos. Si tuviera que decir algo a mejorar sería las cantidades, al menos de la carne.
El trato amable y cercano. Excelente calidad del producto aunque demasiado escaso.
Fuimos a MOments para celebrar mi cumpleaños y fue una gran decisión. El restaurante está en el hotel Mandarin Oriental y la entrada es muy bonita, pasando una pasarela que simula un puente japonés. EXPERIENCIA: El restaurante es muy lujoso, el trato es bastante profesional pero lo noté un pelín distante/frío. El ambiente es tenue por el tipo de iluminación pero es placido. Estuvimos muy agusto en nuestra mesa. Nos aconsejó el sumiller para escoger el vino, no había demasiados vinos en carta en comparación con otros restaurantes de este tipo. Al inicio nos dieron un folleto de cartón de la vuelta con el menú y podíamos ir siguiendo la experiencia. ¡Me pareció espectacular! Tienen una bicicleta, un maillot y una copa expuestos en el restaurante. COMIDA: El concepto del menú, con un recorrido por españa, me gustó muchísimo. Los entrantes me encantaron, en especial la bomba. Todos los platos tenían intensidad, notabas las raíces, la cultura pero eran platos limpios, descubrías todos los sabores. El zarangollo fue el que más me gustó y los callos de bacalao el que más me sorprendió. Cuando pasaron a los quesos, nos trajeron una mermelada casera, digna de mención. Por último los postres me gustaron pero el melocotón fue a parte de precioso, muy bueno. El broche final fue que me trajeron un pastel con una vela y mi nombre escrito para felicitarme el cumpleaños. PRECIO: Hicimos el menú la vuelta dos personas, con copa de cava, botella de vino, agua y cafés. La cuenta final ascendió a 561e.
Estuve anoche saboreando La Vuelta y menuda vuelta. Todo estaba riquísimo, dos estrellas Michelin bien merecidas. Los camareros, somellier, recepción,…. Todos muy amables y atentos. Platos deliciosos con una mezcla de sabores increíble. Fuimos a celebrar un cumpleaños, cuando hice la reserva lo comuniqué y el restaurante tuvo un pequeño detalle con mi marido, aunque para nosotros fuera un grandísimo gesto que dice mucho del restaurante (no lo diré para no romper la sorpresa). El chef, Raül Balam, se acercó a la mesa para agradecer la visita. Un gran gesto que en otros restaurantes que he ido (y con alguna Estrella más) no han tenido. Por poner un punto negativo diré que hay comensales que mejor se podrían quedar en su casa…. Presencié un trato vejatorio, déspota y de superioridad de un cliente hacia un camarero, inclusive el somellier. Que tengas muchísimo dinero y te creas el rey del mundo no te da derecho a hablarle asi a alguin que te está tratando con educación y respeto. Bravo por los camareros y su paciencia. Él no tenía razón ningúna. Dicho esto, Moments…. Recomendable 100%!!!
Nos sorprendió muy gratamente ya que íbamos a celebrar el 70 cumpleaños de mi madre y dos personas somos vegetarianas. Poder disfrutar en la misma mesa de el menú largo " Les diners de Gala" tanto las personas omnívoras como las vegetarianas fue gratamente sorprendente y además tratándose de alta cocina. Nuestra enhorabuena por ello!! Además tengo entendido que también hacen menú adaptado vegano. Gracias por esta genial idea en que las personas con distintas opciones alimentarias puedan disfrutar en la misma mesa. El cava excelentemente recomendado y en su punto de frio. Tristán fue un encanto, amable, atento y cercano nos hizo sentir muy cómodos, gracias. También agradecer a quién nos recibió y atendió en algún momento, Pablo Gerhod con un trato excepcional. Mi madre se sintió muy a gusto y como nota final le obsequiaron de un postre de su 70 cumpleaños. Un bonito detalle. Y el menú omnívoro también excelente. No hubo nada que no le gustase, y eso que al ser el menú largo pensó que no podría pero todo estaba tan equilibrado y tan bueno que no se pudo resistir , y nosotros tampoco ;-) Agradecer también a Raul, el que nos viniese a saludar y preguntar si estábamos bien, qué nos parecia todo, así como felicitarle por su excelente creatividad y cocina. Si tengo que poner un pero, el seitán con col estaba exquisito aunque al seitán en sí para mi gusto le faltaba un poco de marinado o aliño , pero esto es personal. Debo decir que me encanta la cocina y cocinar , aunque amateur y disfruto de ver y degustar fuera de casa, cómo se puede cocinar vegetariano ,sabroso y bonito. Esto no suele ser fácil en cocina vegetariana así que es un plus añadido El caviar pensé que era de algas y cuando me dijeron que era de aceite ,lo probé y me sorprendió con la crema de puerro y el huevo poché. Habéis pensado en otros productos veganos como la heura , soja texturizada, jackfruit ... etc? No es por dar lecciones, solo que cuando uno come así cada día busca alternativas que un omnívoro quizás no encuentra o no se le ocurre. Incluso a mi que no me gusta el pimiento, en un plato era el protagonista y me encantó.El plato con los espárragos, el tofu, el mouse con la falsa gamba, y muchos platos más... todo exquisito.Los postres excepcionales y sorprendentes como el pastel de tomate..y para terminar cuando ya no esperas más, Les Mignardises de Dalí. Espero a la próxima seguir sorprendiéndome de estas combinaciones exquisitas. Además, resaltar que a parte de la excelente comida con su tiempo de elaboración, la presentación de cada plato es una OBRA DE ARTE, que requiere también de mucha delicadeza y cuidado a la hora de emplatar, tan bonito que da pena comerlo. Total, un placer para los sentidos. Gracias!! Por cierto, las fotos que veréis aquí son las del menú vegetariano ya que las de menú omnívoro, las podéis ver en otras reseñas.
Restaurante con Dos Estrellas Michelin ubicado dentro del hotel Mandarin Oriental (5 estrellas), a cargo del chef Raúl Balam y Carme Ruscalleda. El menú degustación es temático. Hay una opción más corta, yo cogí el menú largo. Combinaciones inusuales y sorprendentes, junto a una materia prima de una calidad indiscutible y una técnica excelente. Aperitivos , bastante buenos. Ceviche vegetal, impresionante. Vieira, espectacular. Cordero, brutalmente bueno. Foie, sorprendente. Rodaballo, exquisito. Pluma ibérica, excelente. Prepostre, muy original. Postres, sorprendentes. Petit four, contundente. El trato del personal es excelente. El chef ( muy cercano y amable) pasa por las mesas, para hablar con el cliente y preguntarle por la experiencia ( muy de agradecer en este tipo de restaurantes). Muy recomendable!!
Experiencia de 2 estrellas michelín excelente!! Fantástico restaurante ubicado en el imponente Hotel Mandarin Oriental, uno de los mejores hoteles de la ciudad y dirigido por la prestigiosa Carme Ruscalleda. El sitio es hiper elegante, amplio y bien iluminado, con mesas y sillas para la ocasión, y con vajilla y cristalería acorde al nivel del restaurante. El servicio fenomenal y sumamente profesional. Son entre dos y tres personas pendientes de ti, y presentando a la perfección cada uno de los platos. El menú que probé fue un viaje exquisito a través de sabores, texturas y presentaciones de platos sorprendentes! Comencé con un aperitivo con yuca y palillos de oliva negro y carquiñolis, muy buenos. De primer plato la Marisma que es un lenguado con fresa, romero y salicornia, buenísimo!! Continuamos con un plato de verduras, cada una cocinada con un estilo diferente, interesante. Luego un plato llamado Desierto con cordero, curri y yogurt. Bastante bueno y original. Para continuar una lubina con romesco, remolacha, calçots y escarola que me gustó mucho!! De plato de carne una pluma de cerdo ibérico con ajo negro, excelente!! Para el turno del prepostre para limpiar el paladar, con una presentación excelente, una galleta con sabor a wasabi De postre principal, un lujo llamado "Efecto Invernadero" con fresa, mandarina, apio, perfecto desde la presentación al sabor!! Como si fuera poco con el café vinieron los divertimentos ó petit fours a cada cual mejor pero si me tengo que quedar con uno elijo el de café que estaba impresionante!! Un “must” indiscutible de la ciudad para darte un gran homenaje!!
Maravilloso restaurante con un salón elegante y cocina vista por unos grandes ventanales. El servicio es excelente. Ofrecen dos menús, uno corto y otro largo, elaborados por Carme Ruscalleda y Raül Balam a base de productos locales y platos de tradición catalana pero con presentaciones muy sorprendentes.
Espectacular el nuevo menú de Raul Balam inspirado en el libro Les Diners de Gala de Salvador Dalí. Muy recomendable.
Restaurante excelente de dos estrellas Michelín, liderados por el Chef Raül Balam Ruscalleda, ubicado en el Hotel Mandarín oriental de Passeig de Gracia. Cocina, servicio y espacio realmente buenos. Menú degustación "opera", de matrícula de honor, desde el primer plato hasta el último postre. Platos muy elaborados llenos todos de gratas sorpresas, realmente dignos de sus nombres, que hacen emocionar a los comensales. Liceu, Els tres tenors, Norma, Carmen, Wagner entre otros, hacen pasar unos Moments inolvidables. Muy muy recomendable.
Experiencia inolvidable. Gran equipo de sala, equipo muy joven, profesional y de una atención exquisita. Menú amplio y con una gama de sabores sorprendentes!!! Enhorabuena equipo de Moments! Y enhorabuena a la Chefs!
Restaurante acogedor i romantico en medio de Barcelona, con un servicio muy bueno y con un menu degustación que nos lleva a través de varios estilos de cocina desde la europea a la asiatica pasando por EUA y norte de africa El trato i las instalaciones inmejorables, la sumiller muy profesional. Se nota la influencia i creatividad de la doctora en cocina Ruscalleda
Excelente experiencia de un menú cuidadosamente diseñado con platos típicos catalanes y de otros lugares. Servicio excelente donde nos explicaban los platos al servirlos y un maridaje que acompaña espectacularmente bien
Una experiencia genial. Un servicio exquisito,con un trato cercano y muy profesional. Los platos súper buenos,no se puede describir,hay que probarlos. Un ambiente distendido y muy acogedor. Una velada para celebrar nuestro aniversario inolvidable. Gracias!!!!!
Primero de todo remarcar que esta valoración es completamente subjetiva, no es como valorar una habitación de hotel que si es un desastre es un desastre, NO, estuvimos aquí el pasado 24 de octubre cenando. La comida muy buena y elaborada, el servicio excelente, y porque no poner 5 *…………????????? Bien, tenía dudas entre 4 o 5, por que yo valoro mucho el esfuerzo de las empresas y allí lo aprecié pero, pedimos el menú completo, creo recordar q son 16 platos, todo espectacular pero entre plato y plato bajo mi punto de vista había una latencia importante y claro, cuanto más tiempo pasa, te vas saciando, creo q deberían plantearse ser un poco más dinámicos en este sentido, (sé perfectamente que no es una cena, es una experiencia gastronómica), al final no pudimos con todos los postres, por otro lado, nos equivocamos al pedir el maridaje de vinos, aquí recomiendo estudiarlo un poco ya que son 175 eu por persona, uno de los más económicos o el más económico (no recuerdo bien) y si es q no estás familiarizado, mejor un buen vino o un buen champagne, pero eso va a gustos, lo que no nos gustó nada es que al final pedimos una agua pequeña y no tenían, nos sirvieron de una botella de litro dos vasos de agua y se llevaron la botella, nos cobraron 10 eu por vaso de agua, a ver, yo creo que pagar 10 eu por un vaso de agua que no viene de ningún glaciar de Alaska, tallado con un martillo de platino, no hace falta después de haber pagado una cuenta de 840 € dos personas. Si la gerencia cree que hay algún dato incorrecto no tengo problema en rectificar ya que ni soy un experto en el arte culinario ni mucho menos he frecuentado demasiados estrellas Michelin con 54 años que tengo.
Excelente comida, ingredientes de alta calidad y una excelente lista de vinos. El chef es joven, apasionado y amigable. con cuidado y atención. La comida es un verdadero placer para comer. El chef es joven y está muy interesado en trabajar con productores locales. Alimemente recomendada .
Ubicado en el Mandarin Oriental de Barcelona. Un servicio atento, excelente y educado, siempre con una sonrisa. Elegimos el menú largo, con un precio de 215€. La calidad de la comida es excelente, aunque para lo que se espera de un restaurante de alta cocina y a este precio, las raciones son escasas y la propuesta gastronómica, en general, muy sencilla. En definitiva, no hubo ningún plato que para nosotros fuera “wow”. El tiempo de espera entre plato y plato fue demasiado largo en comparación con otros restaurantes similares. Algunos platos también con exceso de temperatura (las croquetas estaban demasiado calientes). El local es agradable y tranquilo. Vale la pena probarlo, aunque no se si repetiría.
Restaurante 2**Michelin , 2 soles Repsol. Restaurante 2 ** Michelin al cargo del chef Rül Balam Ruscalleda hijo de la famosa Chef galandolanada como la chef femenina con mas estrellas Michelin del mundo Carme Ruscalleda. Restaurante muy fino , elegante, con una gran mesa del chef con gran ventanal a las cocinas, y grandes ventanales con vegetacion a las mesas del lado derecho del restaurante, todo perfecto , aunque le falta un poco de luz para mi gusto, pero claro esto ya va a gustos de cada uno Techos muy bien decorados con el mapa del mundo en color dorado, todo muy fino y de gran elegancia, increible , unico nunca visto y de excelente gusto. Menu largo de 17 pasos y uno un pelin mas corto de 14 pasos , pedimos siempre el mas largo, conviene destacar que el menu que se ofrece en estos dias se llama DIECISIETE/ DISSET/ SEVENTEEN, como los pasos que tiene el menu 17 , y esto que quiere decir : pues un menu referente a los 17 objetivos de desarrollo sostenible de las naciones unidas 2030 (ver fotos finales para ver el cometido) Vamos al trapo. Menu degustacion con buenas elaboraciones , muy buenos productos, pero con sabores planos , elaboraciones no con ultimas tecnicas de vanguardia , pero elaboraciones muy conseguidas de cocina de toda la vida a la que a mi a esos platos le falta "punch!!!" le falta algo que te haga vibrar , ummm (pero esto tambien es cuestion de gustos) Servicio extraordinado de 10 , cocinas de 10, lo que no se ve en todos los restaurantes, que el chef pase mesa por mesa a comentar como va la experiencia , todo perfecto Algun punto negativo: Bebida como cerveza , cafe , etc un poco excesivo para mi gusto , o el maridaje de vinos catalanes que cueste lo mismo que el menu largo 210 euros... hay lo dejo. Gracias por la amabilidad de todo el personal, tanto de cocina como el chef, como los camareros de sala. increible. J.Landeira
En lineas generales nos gusto mucho, pero quizás esperábamos más al tener 2 estrellas michelin y por las referencias que teníamos de el. Faltaron detalles que hacen que te dejen un gran recuerdo y esas ganas de repetir (personal muy escaso, local oscuro, visita a cocina...). Los platos ricos pero no todos llegaban a impresionar.
Ubicado en el Mandarin Oriental de Barcelona. Un servicio atento, excelente y educado, siempre con una sonrisa. Elegimos el menú largo, con un precio de 215€. La calidad de la comida es excelente, aunque para lo que se espera de un restaurante de alta cocina y a este precio, las raciones son escasas y la propuesta gastronómica, en general, muy sencilla. En definitiva, no hubo ningún plato que para nosotros fuera “wow”. El tiempo de espera entre plato y plato fue demasiado largo en comparación con otros restaurantes similares. Algunos platos también con exceso de temperatura (las croquetas estaban demasiado calientes). El local es agradable y tranquilo. Vale la pena probarlo, aunque no se si repetiría.
Restaurante 2**Michelin , 2 soles Repsol. Restaurante 2 ** Michelin al cargo del chef Rül Balam Ruscalleda hijo de la famosa Chef galandolanada como la chef femenina con mas estrellas Michelin del mundo Carme Ruscalleda. Restaurante muy fino , elegante, con una gran mesa del chef con gran ventanal a las cocinas, y grandes ventanales con vegetacion a las mesas del lado derecho del restaurante, todo perfecto , aunque le falta un poco de luz para mi gusto, pero claro esto ya va a gustos de cada uno Techos muy bien decorados con el mapa del mundo en color dorado, todo muy fino y de gran elegancia, increible , unico nunca visto y de excelente gusto. Menu largo de 17 pasos y uno un pelin mas corto de 14 pasos , pedimos siempre el mas largo, conviene destacar que el menu que se ofrece en estos dias se llama DIECISIETE/ DISSET/ SEVENTEEN, como los pasos que tiene el menu 17 , y esto que quiere decir : pues un menu referente a los 17 objetivos de desarrollo sostenible de las naciones unidas 2030 (ver fotos finales para ver el cometido) Vamos al trapo. Menu degustacion con buenas elaboraciones , muy buenos productos, pero con sabores planos , elaboraciones no con ultimas tecnicas de vanguardia , pero elaboraciones muy conseguidas de cocina de toda la vida a la que a mi a esos platos le falta "punch!!!" le falta algo que te haga vibrar , ummm (pero esto tambien es cuestion de gustos) Servicio extraordinado de 10 , cocinas de 10, lo que no se ve en todos los restaurantes, que el chef pase mesa por mesa a comentar como va la experiencia , todo perfecto Algun punto negativo: Bebida como cerveza , cafe , etc un poco excesivo para mi gusto , o el maridaje de vinos catalanes que cueste lo mismo que el menu largo 210 euros... hay lo dejo. Gracias por la amabilidad de todo el personal, tanto de cocina como el chef, como los camareros de sala. increible. J.Landeira
En lineas generales nos gusto mucho, pero quizás esperábamos más al tener 2 estrellas michelin y por las referencias que teníamos de el. Faltaron detalles que hacen que te dejen un gran recuerdo y esas ganas de repetir (personal muy escaso, local oscuro, visita a cocina...). Los platos ricos pero no todos llegaban a impresionar.
Restaurante con dos estrellas Michelin que se encuentra dentro de un hotel de 5 estrellas, con unos menús degustación con unos precios que hace que acudas con unas expectativas muy altas, lo cual, por desgracia, decepciona un poco al probar la comida. La atención y el servicio por parte de los camareros fue muy buena, tan buena, que hasta a veces se hacía un poco incómoda (no necesito que en un restaurante me acomoden la silla cada vez que me siento , ni que me cambien la servilleta, pero seguramente haya gente que le encante, para gustos...). En todo momento los camareros estaban pendientes de ti, es verdad que nos chocó que un sábado hubiera tantas mesas vacías (estábamos 4 o 5 mesas), y había prácticamente los mismos camareros que mesas (o incluso más). En cuanto al menú, creo que en estos rangos de precios hay que incentivar más la experiencia (como se hace en otros muchos restaurantes con menús degustación), desde que se llega al restaurante hasta que se abandona, porque es obvio que va a ser muy complicado complacer a mucha gente y justificar que el dinero gastado ha merecido la pena. Me pareció muy buena idea dar el detalle al inicio con el mapa de España en el que se representaban las ciudades por las que se iba a pasar a lo largo de los platos del menú, y que al final ofrecieran a darnos una bolsita para llevar con algunos bombones que habíamos degustado (en nuestro caso habíamos comido mucho y no la aceptamos, pero es un gesto que no he visto en otros restaurantes), pero detalles como tomar un aperitivo o bebida previa en alguna otra zona bonita, una visita a la cocina, a conocer a los chefs...acaba mejorando siempre una experiencia, y es el buen recuerdo con el que te quedarías cuando te queda la sensación de que la comida no era lo esperado. Hubo platos, sobre todo pequeños bocaditos del inicio que estaban muy ricos, pero otros platos, como indican en algunas reseñas, no aportan nada y pasan sin pena ni gloria.
A pesar de comer bien de tener un buen servicio y de estar en un lugar elegante y cuidado, le falto identidad y sorpresa al menú y la gestión de la cena. Por el precio que se paga puedes comer en lugares mas definidos y con identidad en Barcelona. El problema de este tipo de restaurantes es que, al menos a gente con un nivel más justo económicamente, no le puede ir dando oportunidades, ya que cuando puedes hacer el esfuerzo quieres probar o cosas nuevas o sitios que ya te gustaron.
Visitamos Moments, un restaurante biestrellado que presenta un menú bajo el original concepto de aunar gastronomía y la vuelta ciclista a España. Un recorrido por diferentes platos de la cocina de nuestro país. - Servicio: 9.5/10. Fue sencillamente excepcional. Los tiempos entre pases estuvieron medidos (ni muy cortos ni muy largos) y las explicaciones de los platos fueron detalladas y concisas. Respondieron a todas nuestras preguntas sobre los platos y tuvieron una genial gestión de ese ratio de cordialidad y cercanía que a veces nos distancia del personal en este tipo de restaurantes. El único "pero" fue el tiempo entre el último principal y los postres ya que hizo que algún estómago amenazara con echar el cierre. - Ambientación: 8/10. Definiríamos Moments como un espacio sobrio y moderno. La luz es tenue y se acentúa en las mesas generando una sensación de intimidad. Encontramos otros elementos decorativos que hacen alusión a la vuelta gastronómica a España y que dejan ver el trabajo del equipo de diseño a la hora de ligar la temática del menú con la ambientación. - Comida: 7/10. Esta calificación no significa que la calidad del producto o el resultado final no fueran buenos, sino que valoramos las elaboraciones en base a lo mejor y lo peor que nuestro paladar conoce. El menú se compone de 4 entrantes, seguido de 6 platos principales, una selección de 4 quesos, 3 postres y finalmente los clásicos petit fours. Entrando al detalle de cada parte de este menú, encontramos el punto más bajo en los entrantes. A excepción de la Coca de recapte, el resto se nos quedaron muy planos, faltos de sabor. La vuelta empezaba por debajo de nuestras expectativas. Los primeros 4 platos principales suben notablemente el nivel, destacando especialmente la versión del Zarangollo Murciano donde el chef logra una excelente combinación de sabores con ingredientes muy humildes (un plato lleno de técnica). Los 2 últimos principales (rodaballo y pluma ibérica) nos dejaron un sabor agridulce. Si bien es verdad que nos gustaron, echamos de menos algo que nos llevara a otra dimensión al degustarlos. No fue así. Llegamos al punto álgido de la noche, los postres. Especial mención al Melocotón maridado con Txakoli (sorprendente explosión de sabor) y a la creatividad y técnica aplicadas al postre de Aragón (para amantes del chocolate). Para cerrar esta copiosa cena disfrutamos de 6 bocados dulces que nos dejaron más que satisfechos. - Relación disfrute/precio: 6/10. A nosotros, personalmente, nos hubiera gustado que el menú presentara un mayor número de reinterpretaciones como la del Zarangollo. Reinterpretaciones que llevaran los platos tradicionales de nuestra gastronomía a un nivel superior donde la degustación se convierte en un auténtico viaje culinario. En conclusión, Raül Balam y Carme Ruscalleda presentan un menú cargado de tradición y con mucho respeto por el producto principal en cada plato que no ha logrado emocionarmos como esperábamos. Si bien todos los platos estaban buenos, creemos que estos son los factores que hicieron que nuestra experiencia se resuma de esta manera. Gracias por leernos y esperamos que esta reseña os ayude!
Restaurante de Carme Ruscalleda y Raül Balam, el cual intentan emular las maravillas del mundo, que a mí parecer es una propuesta original y con una temática que la hace interesante. Elegimos el menú degustación largo, ya que no queríamos perdernos nada. También elegimos el maridaje, con una más que acertada combinación de vinos locales, aunque de postre pudimos probar un magnífico vino blanco dulce alemán. La sumiller en este aspecto de 10 ya que fue una apuesta suya ofrecernos algo distinto a la línea que llevaba el maridaje en sí (todo vino de proximidad) Las 3 estrellas vienen en cierta parte ya que a pesar de ser un restaurante con dos estrellas Michelin, el menú en este caso lo veo poco atrevido y con unas elaboración que a veces no me terminaban de encajar. Creo que puedes acudir a otros restaurantes sin estrellas que la propuesta de valor va a estar a la misma altura que aquí. Había algunos platos sabrosos y sorprendentes, pero otros los vi demasiado planos y que su elaboración estaba totalmente inconexa con la maravilla que intentaban representar. En el caso del coloso de Rodas, me sorprendió que el punto de cocción del rodaballo fuese muy corto. Por contra, el Machu Picchu con sus diferentes texturas de maíz me pareció muy original y sabroso El servicio fue encantador, como es costumbre, pero el restaurante es muy oscuro y eso también hace que se empañe un poco la experiencia.
Visitamos Moments, un restaurante biestrellado que presenta un menú bajo el original concepto de aunar gastronomía y la vuelta ciclista a España. Un recorrido por diferentes platos de la cocina de nuestro país. - Servicio: 9.5/10. Fue sencillamente excepcional. Los tiempos entre pases estuvieron medidos (ni muy cortos ni muy largos) y las explicaciones de los platos fueron detalladas y concisas. Respondieron a todas nuestras preguntas sobre los platos y tuvieron una genial gestión de ese ratio de cordialidad y cercanía que a veces nos distancia del personal en este tipo de restaurantes. El único "pero" fue el tiempo entre el último principal y los postres ya que hizo que algún estómago amenazara con echar el cierre. - Ambientación: 8/10. Definiríamos Moments como un espacio sobrio y moderno. La luz es tenue y se acentúa en las mesas generando una sensación de intimidad. Encontramos otros elementos decorativos que hacen alusión a la vuelta gastronómica a España y que dejan ver el trabajo del equipo de diseño a la hora de ligar la temática del menú con la ambientación. - Comida: 7/10. Esta calificación no significa que la calidad del producto o el resultado final no fueran buenos, sino que valoramos las elaboraciones en base a lo mejor y lo peor que nuestro paladar conoce. El menú se compone de 4 entrantes, seguido de 6 platos principales, una selección de 4 quesos, 3 postres y finalmente los clásicos petit fours. Entrando al detalle de cada parte de este menú, encontramos el punto más bajo en los entrantes. A excepción de la Coca de recapte, el resto se nos quedaron muy planos, faltos de sabor. La vuelta empezaba por debajo de nuestras expectativas. Los primeros 4 platos principales suben notablemente el nivel, destacando especialmente la versión del Zarangollo Murciano donde el chef logra una excelente combinación de sabores con ingredientes muy humildes (un plato lleno de técnica). Los 2 últimos principales (rodaballo y pluma ibérica) nos dejaron un sabor agridulce. Si bien es verdad que nos gustaron, echamos de menos algo que nos llevara a otra dimensión al degustarlos. No fue así. Llegamos al punto álgido de la noche, los postres. Especial mención al Melocotón maridado con Txakoli (sorprendente explosión de sabor) y a la creatividad y técnica aplicadas al postre de Aragón (para amantes del chocolate). Para cerrar esta copiosa cena disfrutamos de 6 bocados dulces que nos dejaron más que satisfechos. - Relación disfrute/precio: 6/10. A nosotros, personalmente, nos hubiera gustado que el menú presentara un mayor número de reinterpretaciones como la del Zarangollo. Reinterpretaciones que llevaran los platos tradicionales de nuestra gastronomía a un nivel superior donde la degustación se convierte en un auténtico viaje culinario. En conclusión, Raül Balam y Carme Ruscalleda presentan un menú cargado de tradición y con mucho respeto por el producto principal en cada plato que no ha logrado emocionarmos como esperábamos. Si bien todos los platos estaban buenos, creemos que estos son los factores que hicieron que nuestra experiencia se resuma de esta manera. Gracias por leernos y esperamos que esta reseña os ayude!
Restaurante de Carme Ruscalleda y Raül Balam, el cual intentan emular las maravillas del mundo, que a mí parecer es una propuesta original y con una temática que la hace interesante. Elegimos el menú degustación largo, ya que no queríamos perdernos nada. También elegimos el maridaje, con una más que acertada combinación de vinos locales, aunque de postre pudimos probar un magnífico vino blanco dulce alemán. La sumiller en este aspecto de 10 ya que fue una apuesta suya ofrecernos algo distinto a la línea que llevaba el maridaje en sí (todo vino de proximidad) Las 3 estrellas vienen en cierta parte ya que a pesar de ser un restaurante con dos estrellas Michelin, el menú en este caso lo veo poco atrevido y con unas elaboración que a veces no me terminaban de encajar. Creo que puedes acudir a otros restaurantes sin estrellas que la propuesta de valor va a estar a la misma altura que aquí. Había algunos platos sabrosos y sorprendentes, pero otros los vi demasiado planos y que su elaboración estaba totalmente inconexa con la maravilla que intentaban representar. En el caso del coloso de Rodas, me sorprendió que el punto de cocción del rodaballo fuese muy corto. Por contra, el Machu Picchu con sus diferentes texturas de maíz me pareció muy original y sabroso El servicio fue encantador, como es costumbre, pero el restaurante es muy oscuro y eso también hace que se empañe un poco la experiencia.
Fuimos para celebrar el cumpleaños de mi pareja, lugar increíble y muy buen servicio, pedimos el menú completo, todo fue bien hasta llegar al plato con rodaballo a la gallega, ambos tuvimos que devolver el plato, el rodaballo estaba tan crudo que no podíamos cortarlo, y lo intentamos pero no era comestible, por supuesto el metre muy profesional se disculpo por el error. Un lugar con dos estrellas michelin no puede fallar de esta manera. También o nos faltó una visita del chef a las mesas. Precio de las bebidas acorde con un hotel de lujo.
Fuimos a cenar, y empezamos con mal pie. El sumiller nos trajo la carta de vinos y se olvidó de nosotros hasta que llegó el primer plato. El menú elaborado y bien explicado. Tengo una intolerancia alimentaria y tuve que cambiar un plato. El resultado fue que mi pareja estaba comiendo un plato espectacular y a mi me tocó comer guisantes hervidos. El chef salió en una ocasión a saludar todas las mesas, en la nuestra paró un segundo y ni nos miró a la cara. El servicio en general muy atento, el espacio es acogedor y el menú esta lleno de sabores, que a veces se repiten.
Mucho ruido y pocas cosas Pues voy a dividir la opinión en dos partes, la cocina y el ambiente. La parte culinaria no nos atrapó en ningún momento, quizá la carrillera del último plato…el resto nos pareció soso, escaso de sabor y tristón, no vimos el hilo conductor de los objetivos sostenibles, por más que nos lo explicaran en cada plato y nos pareció forzado y más orientado al marketing que a la gastronomía. Alguno de los platos rayaban en la mezquindad incluso incorporando materia prima muy económica, y miren que siempre hemos defendido la cortedad de las raciones de un menú degustación, pero creemos que en su caso lo han llevado a un extremo indefendible Algo mejor los postres, con un helado de rocoto muy, muy bueno y un mel-i-mató muy divertido. Vamos con el ambiente. Durante nuestra cena había, en una mesa cercana, un grupo de siete personas que estuvo riéndose a carcajadas, hablando en un tono de voz elevado, brindando con entrechocar de copas y, en general, demostrando una muy escasa educación. Ni que decir tiene que según avanzaba la cena, y apoyados en el vino, iban subiendo el volumen de las risotadas hasta convertir la sala en un perfecto gallinero, ...en realidad estamos bastante seguros de que hay gallineros más silenciosos. ¿Qué hizo el jefe de sala?, nada. ¿Nos quejamos a los camareros?, claro. Sonrisas forzadas, solidaridad limitada, pero nadie hizo nada. No vale pedir disculpas cuando, ya hartos del ruido, pedimos la cuenta y nos fuimos. Desde nuestro punto de vista la obligación del supuesto jefe de sala, era solicitar al grupo que limitara sus risotadas y sus brindis, le suponemos capaz de hacerlo….pero no lo hizo. Francamente, esperaba del Moments más cocina y menos ruido.
El servicio es muy bueno, pero la comida es solo correcta, nada sorprende, es todo bastante tradicional y en ningún caso justifica su elevado precio. No es un restaurante a la altura de dos estrellas michelin. Las mesas están demasiado juntas y el estilo de la sala es muy tradicional.
Era mi seguna visita. La primera fue maravillosa, quedé encantada y decidí volver con mi esposo. Esta vez el menú era "maravillas el mundo" Una gran decepción. Desde un pescado totalmente pasado de cocción a platos tan desafortunados como Chichen Itzá, con productos como aguacate y papaya con la maduración inadecuada, sin sabor y combinaos sin ningún sentido con bizcocho de cacao y un "mole verde " pretendiendo que ser productos mexicanos" es suficiente hilo conductor para ser mezclados sin ningún resultado de sabor. Platos tan amargos como "Faro de Alejandría" Una pena, siendo Carmen Ruscalleda un referente de maravillosa comida catalana. Entiendo el afán de Raul Balam, de salir el molde e intentar "innovar" pero esta vez no se ha conseguido el objetivo. Eso si, muy buen servicio, personal encantador. Lugar muy bonito, que en esta ocasión no ha sido acompañado por la comida.
He estado en muchos restaurantes con una o dos estrellas Michelín y es la primera vez que salgo muy decepcionada. No sé si es porque este se ubica dentro de un hotel de lujo y se adaptan a lo que demandan los clientes del hotel, pero su menú no ha sido nada sorprendente. Todo está correcto, incluido el servicio, pero no al nivel esperable de un dos estrellas. Los tres aperitivos podrían haber sido croqueta y montadito de cualquier bar (seguro que llevan mucho más trabajo pero en el resultado no se aprecia). El pescado tenía debajo un pan crujiente que, al estar en la salsa, se ablanda y pierde la gracia. El pichón llevaba de acompañamiento una ensalada "estilo Alexandre Dumas" que es de las cosas más sosas que he probado últimamente. El postre (una tarta de tomate) fue lo más curioso, pero lo habría puesto de entrante, porque el sabor del tomate no me parece el mejor cierre dulce. Los camareros nos trataron muy bien, eso sí, pero tuvimos la mala suerte de tener cerca una mesa de una gran familia asiática, con cuatro niños de cinco o seis años a los que ponían videos con cancioncillas en el móvil, lo cual rompía totalmente el ambiente que se espera en estos sitios. El vino, muy pasado de precio incluso para este tipo de restaurantes. No volvería salvo que me invitasen.
He estado en muchos restaurantes con una o dos estrellas Michelín y es la primera vez que salgo muy decepcionada. No sé si es porque este se ubica dentro de un hotel de lujo y se adaptan a lo que demandan los clientes del hotel, pero su menú no ha sido nada sorprendente. Todo está correcto, incluido el servicio, pero no al nivel esperable de un dos estrellas. Los tres aperitivos podrían haber sido croqueta y montadito de cualquier bar (seguro que llevan mucho más trabajo pero en el resultado no se aprecia). El pescado tenía debajo un pan crujiente que, al estar en la salsa, se ablanda y pierde la gracia. El pichón llevaba de acompañamiento una ensalada "estilo Alexandre Dumas" que es de las cosas más sosas que he probado últimamente. El postre (una tarta de tomate) fue lo más curioso, pero lo habría puesto de entrante, porque el sabor del tomate no me parece el mejor cierre dulce. Los camareros nos trataron muy bien, eso sí, pero tuvimos la mala suerte de tener cerca una mesa de una gran familia asiática, con cuatro niños de cinco o seis años a los que ponían videos con cancioncillas en el móvil, lo cual rompía totalmente el ambiente que se espera en estos sitios. El vino, muy pasado de precio incluso para este tipo de restaurantes. No volvería salvo que me invitasen.
Local muy bonito y muy cuidadoso en los detalles decorativos, no así como lo q se espera de su comida. Poco sabor a nada diría yo para lo q se esperaba (croqueta, verduritaa con humus y rape junto con un postre simplón), aparte, no tenían ni una triste cerveza, previa petición antes de comenzar a comer y las que consiguieron estaban calientes, así como el servirte una de ellas ya abierta. Se reservó con la idea de hacer el menú de 38 euros y nos zamparon el de 50. Como positivo la atención de 10 de Federicca que fue la única q intentó suplir las meteduras de pata del lugar.
Desgraciadamente mi experiencia ha sido muy mala. Han tardado mucho en tomarnos nota (entendible si hay mucha faena), pero de 10 platos que hay en la carta solo 4 estaban disponibles. Lo más molesto es la preferencia dada a otras mesas, sirviendo postres que nos habían pedido con antelación (porque habían pocos) a otras mesas y luego haciendo que cambiemos, de nuevo, nuestras preferencias.
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