Guía de Asador Bilbao Brasan
# Asador Bilbao Brasan: Un Santuario de la Gastronomía Vasca en el Corazón de Abando
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Asador Bilbao Brasan ofrece una experiencia gastronómica excepcional en el corazón de Bilbao. Con una valoración de 4.5/5.0 basada en más de 2,100 reseñas, nos esforzamos por brindar calidad y sabor en cada plato. Nuestro ambiente cálido y acogedor invita a disfrutar de una cocin...
Entrantes · Bilbao
Savor authentic flavors in Bilbao's heart, where tradition meets warmth
Asador Bilbao Brasan ofereix una experiència gastronòmica única al cor de Bilbao. Amb una valoració de 4.5 sobre 5 i més de 2,100 ressenyes, el nostre restaurant s'esforça per oferir plats de qualitat excepcional en un ambient càlid i acollidor. A Asador Bilbao Brasan, cada detall està pensat per ga...
Asador Bilbao Brasan ofereix una experiència gastronòmica única al cor de Bilbao. Amb una valoració de 4.5 sobre 5 i més de 2,100 ressenyes, el nostre restaurant s'esforça per oferir plats de qualitat excepcional en un ambient càlid i acollidor. A Asador Bilbao Brasan, cada detall està pensat per garantir una estada memorable. El nostre equip està dedicat a oferir un servei impecable, assegurant que cada visita sigui una ocasió especial.
Asador Bilbao Brasan destaca por su excelente carne, especialmente el chuletón, y un servicio atento y amable. Los clientes elogian la calidad de la comida y la atención personalizada, mencionando a camareros como Ian e Iñigo. Algunos señalan problemas de ventilación.
Tip: Si buscas una buena carne, el chuletón es muy recomendado. Algunos clientes sugieren reservar, especialmente si vas en grupo.
Dades de Wikidata
Asador Bilbao Brasan es troba a Bilbao, envoltat de llocs d'interès cultural i històric. Aquests són alguns dels punts més destacats als voltants.
Dades de Wikidata
- Comida: Muy buena calidad. El chuletón tiernísimo. Te lo traen en una brasa para que tú termines de hacerlo más o al gusto que tú quieras (nosotros nos lo comimos tal cuál lo trajeron). - Ambiente: Tranquilo y moderado. De familias o amigos que pueden ir a cenar tranquilamente. No hicimos reserva, aunque por suerte nos prepararon una mesa para dos sin esperar. - Servicio: Muy buena atención. Pedimos recomendación para saber la cantidad de platos y comida a pedir y también orientación sobre los vinos. Excelente que puedas pedir copas de los vinos y poder probarlos antes de limitarte a pedir una botella entera. - Precio: Acorde a la calidad y cantidad. Fuimos dos personas en las que comimos un chuletón de 1200gr, un plato de mollejas, dos copas de txacolí y una botella de agua. Hay que decir que muchas personas con el chuletón y su guarnición ya podrían comer sin pedir nada más. No llegó a 125€ en total.
Fuimos a cenar y, a pesar de que tenían todo reservado, nos ofrecieron una mesa en la terraza. Pedimos dos entrantes, unas zamburiñas y unos champiñones con y bacon, ambos estaban buenos. Como plato principal pedimos solomillo y rabo de toro, la carne estaba en su punto y de buena calidad, y el rabo de toro estaba muy bueno. Los camareros muy atentos y amables, el servicio fue bien, con tiempos correctos. ¡Buen sitio para ir a cenar si estáis de visita por Bilbao!
Expectativas más que superadas, buenísima atención, servicio impecable… todos los platos seguidos. La calidad, presentación.. muy bueno todo. Es un restaurante de decoración normal, al que vas a comer bien, y no es necesario más.
Fuimos a comer en pareja. Solo pedimos un entrante y un segundo. Las alcachofas con foie y jamón serrano y el chuletón de vaca rubia. La carne espectacular y las alcachofas buenísimas.
Experiencia de 10. Mollejas, zamburiñas, bacalao al pil pil y chuleton de rubia gallega de 1,1 kg (para 2). Regado con una botella de Muga. De postre, brownie, tarta de queso y goxua con bizcocho casero y helado, 3 cafés y botella de agua. 270€. Calidad excelente y trato muy bueno. Volveré seguramente, pero tratándose de Bilbao, hay mucho por descubrir.
Estuve hace 3 semanas con mis padres. Trato super agradable desde el principio. Nos atendió Sofia y siempre estuvo recomendándonos distintos platos. Una maravilla todo, las croquetas variadas fueron increíbles. Tanto la carne como el pescado fue sublime. Es una experiencia este sitio y altamente recomendable. Lo elegimos por las buenas valoraciones de Google y yo también quiero aportar la mía. Muchas gracias.
Croquetas muy melosas. La cecina con mucho sabor. Las patas eran , al menos, de un Kraken, porque no hay pulpos tan grandes. La costilla sabrosa y, además, se deshacía de tierna.Nos engañaron con la carne, porque nos enseñaron un chuletón y, luego, lo que nos pusieron parecía que no se acababa nunca. Impresionante. PARA REPETIR 👏🏼👏🏼👏🏼
Vinimos por viaje se trabajo a Bilbao y me recomendaron este lugar. Muy buen txuleton, además puedes cocinarlo mas si lo deseas con una parrilla a la brasa que tienen en el centro de la mesa. El servicio genial, muy atentos y amables
Todo muy bueno, ESPECTACULAR. El servicio muy bueno, todos super amables y como era el cumpleaños de mi madre nos han dado un brownie con una vela ( véngala) de cortesía. Todo excelente. Volveríamos sin duda
Fuimos a comer al Bilbao Brassan y la experiencia fue de 10. Todo lo que pedimos estaba riquísimo, bien presentado y con muy buena calidad. El ambiente es agradable y se nota el buen trabajo del equipo. Nos atendió Iñigo, que estuvo atento en todo momento y nos hizo sentir como en casa. Sin duda, un sitio al que volveré y que recomiendo 100%.
Fuimos hacer una celebración. Comida muy rica. Servicio atento. Luego se llevó y un poco más lentos los postres. Recomendable para comer una buena carne o un buen pescado o unas necoras a la brasa.
La txuleta estaba increíble: muy tierna, jugosa y llena de sabor, y el jamón… ¡espectacular! El servicio y el ambiente fueron relajados y muy acogedores. Lo recomiendo totalmente.
Fui a celebrar mi cumpleaños hay y la verdad que nos llevamos una grata sorpresa todo en general empezando desde el camarero asta la comida y el servicio muy bueno y excelente sin duda repetiremos
Vine a cenar junto a mi familia buscando un restaurante donde degustar una buena carne, y sin duda fue un acierto. El camarero que nos atendió fue Ian, sin duda de los mejores camareros que me han atendido nunca, cordial, simpático, atento, y con un don de gentes el cual debe tener una especial mención en este comentario. Volveremos seguro.
Un local acogedor con COMIDA MUY RICA, la pata de pulpo a la brasa con guarnición está espectacular, el solomillo top, es grande, muy tierno y en su punto, la sopa de pescado y marisco buenísima, las croquetas variadas muy bien también y la tostada de postre estuvo a la altura, todo esto acompañado con pan de leña muy tierno y rico, nos atendió Maria, camarera muy profesional y agradable.Recomendable 100X100
Las croquetas riquísimas y el chuletón de vaca rubia exquisito. Te traen la piedra para que te lo hagas a tu gusto. El trato fantástico. Muy recomendable.
Una comida espectacular. La calidad es increíble y el trato excelente. A destacar el camarero Iván que estuvo muy pendiente de nosotros y nos atendió fenomenal. Recomendado el pulpo, las zamburiñas y la txuleta. De postre no te vayas sin pedir la torrija. Un sitio para volver una y otra vez.
Fuimos hace 4 meses!! Nunca habíamos ido a Bilbao,pero su gastronomía nos encantó. Este restaurante es espectacular, pedimos tartar,pulpo y un chuletón de vaca rubia gallega con maduración y la verdad es que me lo terminé yo sola de lo rico que estaba . Un 10, tanto para los camareros como para la cocina. Si volvemos a Bilbao iremos al restaurante sin duda.
El menú que comimos todo realmente exquisito, el precio está muy bien para todo lo que comimos. La encargada que nos atendió, María, muy simpática y con un estupendo servicio. Volveremos a repetir sin duda
El sitio no puede ser mas céntrico. Fuimos a las 21:45 a cenar. Una de las camareras que nos atendió fue super educada risueña y simpática y dio una atención de 10. Una vez dentro del comedor la jefa de sala entiendo que seria ella no paraba de motivar al equipo eso hacia que el servicio fuera de 10 al igual que la comida. Nos quedamos con ganas de probar la chuleta pero igualmente el solomillo estaba tan bien hecho era de tan buena calidad que se cortaba con la mirada. El tartar y las zamburiñas increíbles. Y el precio para 2 personas por lo que pedimos fue muy asequible para el nivel de comida y calidad de ella. Volveré seguro
Restaurante, asador recomendable en Bilbao. La comida espectacular, riquísima. Los platos son muy completos y con muy buena calidad. La ensalada de bogavante, el bacalao al pil pil, y el chuletón madurado buenísimos, muy recomendable. Destacar la atención profesional de Iván, que nos asesoró en todo momento sobre qué pedir y acertó en todo. En general, el servicio es bueno, súper amables y rápidos. Pasamos un buen rato, y comimos de lujo. Este restaurante tiene algo especial, el conjunto es muy positivo. Equipazo!!
Es la segunda vez que voy y volvería a repetir, lo malo es que me coje lejos, casi 1.000 km. Comimos muy bien y muy buena calidad. El servicio muy amable. Pedimos al centro tomate del país con ventresca del norte, cebolla morada de Zalla y pipirranas, pulpo al carbón con mojo rojo y patatas baby y un buen chuletón de rubia gallega.
Lugar ideal para disfrutar de un txuletón espectacular y auténtica comida a la brasa. Producto de gran calidad, carne en su punto y un sabor que marca la diferencia. Un sitio totalmente recomendable para los amantes de la buena parrilla.
Nos recomendaron este sitio y sin duda, todo un acierto, restaurante de los pies a la cabeza. Fuimos en busca de un buen chuleton vasco y vaya que si lo encontramos… Una autentica barbaridad!! Todo buenísimo, personal pa ponerle una calle en Andalucía y precio acorde a la calidad. Eso si, echamos de menos una rondita de chupitos al final para brindar… Muchas gracias!!
Buen asador, hice reserva desde su propia web dos días atrás y ningún problema. Desde el principio trato excepcional, mencionar al camarero Iván siempre atento. Un detalle que nos gustó fue el cambio de “mesa caliente” para marcar la carne cada poco tiempo o a petición. Es importante para apreciar la calidad del producto que haya calor suficiente, que no se cueza, si no que se ase. El producto, perfecto, desde los entremeses, zamburiñas y mollejas, el cochinillo que se deshacía solo, Portia Ribera del Duero para maridar, las chuletas, alrededor de 3 kg que desde el principio hasta el hueso con plena calidad, hasta los postres,tarta de queso y torrijas caseros. Sólo me queda decir eskerrik asko equipo y a tí Iván por la atención. Volveremos.
Hemos pasado un finde semana en Bilbao, buscábamos donde comer un buen chuletón y nos fiamos de la puntuación basada en las reseñas de la gente. El restaurante estaba lleno y no me extraña. Restaurante bonito y elegante, comida increíble (excepto el pulpo que aunque estaba bueno de sabor, estaba algo duro), pedimos un chuletón de 1700 gr. para compartir entre 2 personas y estaba de 10, las alcachofas y la ensalada de tomate valen mucho la pena. Por cierto, es el primer restaurante al que voy que te dejan probar el vino antes de servirlo, aunque solo quieras una copa. Y que decir del trato recibido por el personal de sala, sobre todo un camarero joven que no nos quiso decir su nombre para que la reseña hablara de todos en general, amable, simpático, de verdad vale la pena este restaurante. No se si volveremos a Bilbao, pero lo recomendaremos a cualquiera que vaya. Gracias de corazón.
Adjuntaré una foto de un plato que no había visto antes al repasar las imágenes previamente 😊 Nos encantó el restaurante, porque un buen sitio se distingue no solo por el sabor, sino también por la presentación — ¡y aquí ambos aspectos están a un nivel excelente! Pedimos la sopa (¡lástima que solo haya una en la carta!). Su sabor nos recordó a un bisque: una crema suave con mariscos, muy sabrosa. Luego, mi marido pidió el pulpo y yo el plato con tres tipos de pescado. Todo estaba delicioso. Cada salsa en el plato (como se puede ver en la foto) tenía un sabor único y muy bien definido. Fue una experiencia suave, original y muy completa. En cuanto al pulpo: estaba perfectamente cocinado. No sé si es posible hacerlo aún más tierno, ¡pero a mi marido le encantó! Tenía un toque ahumado y un punto picante muy agradable. En fin… ¡venid a probarlo vosotros mismos! 😄 Mis recomendaciones más sinceras y un enorme agradecimiento 🙏
Sitio muy acogedor con una decoración muy chula. El personal muy atento en todo momento y nos han servido rápido. Hemos pedido unos entrantes para el medio y un segundo plato para cada. Los entrantes que hemos probado han sido unas alcachofas a la brasa, unas mollejas, croquetas melosas y verduras a la plancha. Todos los platos nos han gustado mucho. De segundo plato, hemos pedido carrillera, costillas, rape, chipirones y un chuleton premiun. Para terminar y acompañar a los cafés, unas torrijas con helado, un yogurt con frutas y un surtido han completado la comida. Hemos pagado alrededor de 45€ por persona sin vino.
Hemos ido hoy a comer y de 10. Empezando por el trato de todos los camareros y terminando por el local. El género de 10, pedidos 3 entrantes(croquetas, mollejas y cogollos 10puntos) y seguimos con diferentes pescado y carnes. Todo en su punto y con un sabor increíble. Sin decir nada nos ha venido el camarero y nos ha dicho con sinceridad de 10 el ranking de postres y efectivamente...Torrija y Tarta de queso de 10. Detallado con cafes y chupitos. Pd: muy buen pan . Sitio para repetir sin duda 👏👏
Ubicado en pleno centro de Bilbao, este establecimiento destaca no solo por su privilegiada localización, sino también por la excelencia de su propuesta gastronómica. El ambiente es agradable y acogedor, con una cuidada atención al detalle que contribuye a una experiencia culinaria de primer nivel. El servicio es ágil y eficiente, con un personal atento que demuestra profesionalidad y conocimiento del producto. La calidad de la materia prima es innegable, reflejando una selección de género de primer nivel. Mención especial merece la chuleta, una auténtica obra maestra que impresiona tanto por su sabor como por su textura. Se trata de un plato que eleva la experiencia y deja una huella imborrable en el paladar. Un lugar altamente recomendable para quienes buscan calidad, buen servicio y una cocina donde el respeto por el producto es evidente en cada bocado.
Tercera vez que ceno en Brasan. Los platos están pero increíbles, cualquier entrante que pidas. El jamón cortado exquisito y el tomate rallado de un muy buen tomate. Nunca es error comer aquí macho. Y la carne... que decir.... (Único fallo, la parrillada de verduras tenia muy poco sabor, seca, y un poco quemada, demasiada parrilla, mi acompañante no le convenció nada)
Arde Bilbao no es solo un restaurante, es un homenaje al producto y a la buena mesa. Desde el primer momento, el ambiente cálido y el trato cercano hacen que te sientas como en casa… o mejor aún, como en una casa donde siempre hay buena carne, buenos vinos y un servicio de diez. Nos atendió Diana, y no podemos dejar de mencionarla: cercana, amable, pendiente de cada detalle sin agobiar. Se nota cuando alguien disfruta de su trabajo, y ella lo transmite con cada gesto. Gracias, Diana, por hacer de una buena cena una experiencia memorable. Probamos la carne a la piedra, jugosa y de calidad excelente, acompañada de unos pimientos y patatas caseras que redondeaban el plato. El embutido, cortado fino y con un veteado perfecto, y el entrante de vieira, delicadamente aliñado, fueron el preludio perfecto. Todo servido con gusto y sin prisas, como debe ser. Volveremos sin duda. Porque sitios así no abundan, y cuando se encuentran… se recomienda con cariño.
Ayer estuvimos cenando por el cumpleaños de mi hija, lo primero que tengo q decir y destacar , es el trato del personal, exquisito, maravilloso, súper amables, te explican cada plato , cada vino, súper atentos a cada uno de nosotros una maravilla de personal. Luego el ambiente, la comida espectacular, todo sabroso, bien servido, una verdadera maravilla, recomendado siempre, volveremos seguro. Muchas gracias por vuestra amabilidad, atención y profesionalidad
Un asador tradicional que destaca por la calidad excepcional de sus carnes y la autenticidad de sus preparaciones. El chuletón de rubia gallega es simplemente espectacular, perfectamente hecho a la brasa con ese punto justo que resalta todo su sabor. Las zamburiñas a la plancha son otro imprescindible que no decepciona. El ambiente es cálido y acogedor, perfecto para disfrutar de una comida tranquila. El servicio es atento y conocedor, siempre dispuesto a recomendar los mejores cortes y vinos para acompañar.
Intentamos ir por la tarde a la hora de comer sin reserva y, con razón, estaba completamente lleno el local. Igualmente nos ofrecieron varias opciones para ir un poco más tarde y al final hicimos una reserva para la cena. Que decir, la comida riquísima, el restaurante muy bonito y el trato y la atención por parte de Diana, Ian y Junior fue de 10. Sin duda volveremos a pasarnos de nuevo cuando volvamos a Bilbao. Mil gracias! ♥️
Una propuesta gastronómica que sobresale por encima de los estándares de la zona. La ejecución de los platos y la calidad del producto son excepcionales, superando con creces lo que ofrecen otros locales cercanos. El servicio está a la altura de la cocina; Sergio nos brindó un asesoramiento impecable y mantuvo una energía excelente durante toda la velada. Una referencia obligada si buscas calidad real.
Sitio fantástico para ir a cenar. El ambiente es muy bueno y el servicio es top. En cuanto a la comida todo estaba muy bueno, pedimos unas croquetas y una chuleta que era de muy buena calidad, la sirven marcada y con una plancha para que cada comensal termine de cocinar la carne a su gusto y de guarnición unas patatas fritas y una ensalada. Para acabar tomamos unos postres que también estaban buenísimos, recomiendo encarecidamente la tarta de queso y la torrija. Recomiendo este sitio, si vuelvo a Bilbao volveré.
Lugar con buena atención y calidad. Pedimos 3 entrantes y luego 1,200 kg de carne para compartir entre 4. Todo un acierto y buenisimo. Los aguacates y los cogollos a la brasa con mucho contraste de sabor y texturas, de lo que más nos gustó. Pulpo también nos gustó pero no nos sorprendió tanto. Carne bastante rica y jugosa acompañada de patatas y pimientos verdes. El camarero fue muy amable y dándonos recomendación. Muy recomendable!
La chuleta estaba espectacular, de una calidad excelente, en su punto y con un sabor increíble. Se nota cuando el producto es bueno y está bien trabajado. Además, el trato por parte de Ian fue sobresaliente: atento, cercano y muy profesional, hizo que la experiencia fuera aún mejor. Sin duda, un sitio al que volver y que recomendar.
Lugar bonito y acogedor para comer con familia y amigos, comida espectacular desde los entrantes hasta la chuleta que tenía un sabor buenísimo Destacar el trato maravilloso que hemos tenido por parte de Ian, muy atento y amable, no se le escapa ningún detalle. Muy recomendable, si vais a comer preguntar por el.
Fuimos a este asador en Bilbao y la experiencia fue excelente. La comida estaba exquisita, con platos de gran calidad y perfectamente preparados. Se nota mucho el cuidado en el producto y en la elaboración. Además, el servicio fue inmejorable: todos los camareros fueron muy atentos y profesionales. Queremos destacar especialmente a María, que nos atendió con mucha amabilidad y estuvo pendiente de cada detalle durante toda la comida, y muy pendiente de mí al indicarle que estaba embarazada. Sin duda, un lugar muy recomendable para disfrutar de buena cocina y un trato excelente. ¡Volveremos!
Quiero destacar el excelente servicio que recibí por parte de Íñigo. Desde el primer momento fue muy amable, atento y profesional. Estuvo pendiente en todo momento de que no nos faltara nada, nos recomendó con acierto y siempre con una sonrisa. Se nota que le gusta su trabajo y que disfruta haciendo que los clientes se sientan cómodos y bien atendidos. Gracias a su trato cercano y respetuoso, la experiencia fue aún mejor. Sin duda, un camarero de 10. ¡Muchas gracias, Íñigo!
No puedo estar más contento. Acabo de salir de comer. Es el cumple de mi aita y antes de sentarnos en la mesa, he ido con una nota para que se lo entregasen a mi aita a la hora que sacarán la cuenta. Desde el primer momento la atención ha sido exquisita. La comida maravillosa con una parrillada de verduras muy rica, el rape con sus excelentes pimientos asados y un chuletón de buey acompañado con unas patatas y pimientos excelentes. Todo ha terminado con una vela gigante que ha costado apagar y para la cual hemos tenido que soplar varios 🤣sobre un helado con galleta. El postre ha sido invitación de la casa. Un detallazo que sin duda se agradece muchísimo y no puedo estar más agradecido. La atención de este restaurante sin duda es espléndido, digno de una reseña de 5 estrellas que se queda corto. La comida excelente pero el servicio y la atención hacen que de gusto salir a comer y lo recomiendo muchísimo y volveré a venir porque estos sitios y esta gente que se dedica a esto y a degustar a sus clientes hacen que celebrar así los días sean especiales y no se olviden. Muchas gracias ❤️
Fuimos a comer con unos amigos y la experiencia no pudo ser mejor. Desde el principio nos encantó el ambiente y el trato del personal, muy amable y atento en todo momento. Nos pusieron varios platos para compartir (los de las fotos) y todo estaba riquísimo. La carne era muy sabrosa tierna, acompañada de unas patatas fritas caseras y pimientos de padrón. Los hongos con huevo flameado fueron, para mí, lo mejor de la comida! También probamos unas mollejas y varias salsas que las acompañaban. Y, por supuesto, no podíamos irnos sin probar los postres: tarta de queso con arándanos, brownie, helado, torrija y gosua. Todos muy ricos. Por cierto, el txakoli tinto era suavecito y estaba muy bueno, y esto teniendo en cuenta, que yo soy más de blanco. En resumen, un sitio al que sin duda volveré. Ideal para disfrutar de la comida con amigos y comer bien. Muy recomendable!
Trato excepcional por parte de todo el equipo que nos atendió, especialmente destacar a María que fue muy amable y resolvió todas nuestras dudas. Una cena genial y si volvemos a Bilbao repetiríamos sin duda. +++++
Con unos amigos estamos pasando el fin de semana en Bilbao, un amigo nos recomendó este asador y ha sido un gran acierto. Un servicio de 10 gracias a María y el resto del servicio. Platos bien presentados, sabrosos y con ese toque de calidad que te hace pensar en volver. Mención especial a la chuleta, extraordinaria!!! Volveremos
Es un imperdible en Bilbao!👌 Estábamos de vacaciones y queríamos probar la carne de la zona, en este restaurante nos llevamos una gran sorpresa, las mesas tienen en el medio el asador para que tú mismo hagas el chuletón, tremenda experiencia! Y la carne espectacular! También probamos el pulpo, la tarta de queso con arándanos y todo estaba DELICIOSO! Además tienen un servicio excelente, el personal muy atento y cálido!
El servicio y la comida de 10. El lugar muy bonito pero no me gustó que al tener que adelantar dinero para la reserva y tener que descontármelo de la factura no se acordaran de descontarmelo y tuvimos que recordárselo. En nuestro caso muy mal porque éramos 7 y nos pusieron en una mesa de 6 teniendo que sacar 2 taburetes para ponernos la comida y la cubitera, eso no se hace, es cutre. Por lo demás recomendable 100%, volveremos…
Los entrantes nos parecieron que estaban muy buenos y la txuleta estaba buena aunque en ese rango de precios hay mejores sitios. Los platos calientes para calentar la txuleta o hacerla un poco más no valen para nada por que se gastan rápido y no calientan lo suficiente Estaba todo bueno pero me pareció que podía mejorar la relación calidad-precios
Local agradable. Servicio correcto y amable. Hemos pedido zamburiñas (6unidades) que estaban deliciosas. Luego un chuletón de 1,3 Kgs rico, pero no excepcional. Carta de vinos cara.
Local amplio,limpio y bien ventilado,trato correcto y muy profesional, calidad/precio buena, una salvedad 7 € por una tarta de queso industrial ,como asi nos lo ha comentado el camarero,me parece un pelin caro,estaba rica eso si,que por cierto al haber comido de carta en la misma venían más postres que no nos los han mencionado ( tarta de zanahoria por ejemplo) que quizás ya no tenian. Volveremos eso seguro.
Restaurante con grill. Fui un viernes por la noche sin reserva y cono fui pronto pude conseguir mesa, pero muchas personas que vinieron después se fueron sin conseguir mesa. Tardaron 30 minutos en traernos la cena, plato único, yo pedí los chipirones y por cantidad/precio lo encontré pobre. Si comes entrante, segundo y postre no te pasará esto, claro. El plato estaba muy rico, pedí pan para acompañarlo (5€ la canasta, tres trozos de pan, oh my god!!). Resumiendo, el sitio es caro pero está bien y merece la pena. El servicio muy bueno. Volvería.
Mi pareja y yo hemos pedido el chuletón gallego. A nuestro parecer para el peso que tenía era muy pequeño, cantidad de carne poca para el precio que tiene. La ración que contiene de patatas y pimientos se queda escasa para dos personas.
Comida familiar por cumpleaños, muy amablemente atendidos por Sergio.Los platos principales en general muy buenos: kokochas, chuletillas de cordero, solomillo. Los entrates pues el pulpo un poco tieso, lo boletus riquisimos y referente a los postres pues indicar k tostada estaba un poco seca.Nosotros lo recomendamos.
La comida es de buena calidad y los productos frescos . Hubo algo de confusión entre camareros y cocina con la receta de las croquetas , así que no comimos exactamente lo que nos hubiera gustado , si bien lo que nos llegó estaba bueno. Ningún problema con las zamburriñas que estaban muy gustosas Precios un línea con la oferta local.
En general muy buena experiencia. Comida muy rica, un trato excepcional por parte de su camarero (nos atendió un chico joven majísimo al que felicito por su trabajo) y el sitio es bonito. Bajo un punto la reseña porque los postres dejaron bastante que desear y porque la piedra para el chuletón vino helada y no acababa de calentarse. Además, al final de la cena empezó a llenarse todo el local de humo por las piedras de todas las mesas y se hacía un poco molesto, pero como digo, sitio muy recomendable.
Fuimos un grupo pequeño con reserva previa. El establecimiento es bastante amplio y cuenta con muchas mesas; algunas de ellas incluso tienen una pequeña brasa en el centro, lo que resulta llamativo. Sin embargo, uno de los principales problemas es la falta de ventilación o extracción, ya que los fuegos que se utilizan para las chuletas generan mucho humo y bastante calor, lo que acaba siendo incómodo. Echamos en falta algún tipo de explicación o recomendación por parte del personal, tanto sobre los platos como sobre las cantidades. Por ejemplo, al pedir las croquetas de mar y montaña, que incluyen cuatro tipos distintos, habría sido de agradecer que nos indicaran cuál era cada una y un posible orden para degustarlas. Algo similar ocurrió con el vino, donde tampoco recibimos orientación. El servicio fue correcto, pero sin destacar especialmente por su amabilidad o atención. En cuanto a las instalaciones, el baño se encuentra junto a una especie de almacén poco ordenado y mal disimulado, lo que resulta bastante poco estético. Los precios son adecuados, aunque el punto de las carnes es mejorable. En general, la experiencia fue aceptable, pero teniendo en cuenta la amplia oferta gastronómica de Bilbao, no es un restaurante que, tras esta visita, resulte especialmente recomendable para repetir.
Fuimos a este asador de carne ubicado en el centro de Bilbao a cenar por San Valentín. Pedimos para compartir entre dos personas una ración de zamburiñas, unas croquetas variadas, unos boletus salteados con papada ibérica y de principal un chuletón de ganado mayor con patatas y pimientos. Las croquetas y la carne muy buenas y las zamburiñas también, aunque poca cantidad y un poco caras. De postre pedimos una torrija y una piña al estilo de la casa que fue bastante decepcionante ya que era una simple rodaja de piña flambeada con helado y un profiterol que costó 7.5€ (1€ más que la torrija). El servicio bastante regular. Nos atendieron dos chicas latinas que estaban bastante distraídas con todo. No sabían de qué eran las croquetas ni el orden en el que estaban puestas y terminamos comiendo cada uno croquetas diferentes, luego colocaron mal los cubiertos, se olvidaron de apuntar cosas en la comanda y aunque le dijimos qué postre queríamos desde el principio, volvió a tomarnos nota más tarde. Tienen que espabilar. Precio medio alto.
Restaurante muy centrico en Bilbao con una carta con precios para mi gusto batante elevados. Pagué 92 euros por una chuleta que de calidad era correcta però tenia mucha parte poco aprobechable, mucha grasa. A parte de esto, el servicio bastante pobre con una camarera que era muy poco agradable y con mala caras toda la comida... y otro camarero despistado que le tuve que pedir la cuenta hasta 3 veces ya que no se acordaba de traerla. Desde pedir hasta traer la chuleta tardaron una hora, tiempo de espera excesivo. Una lástima porqué el local es bonito y el producto no està mal, quizas ese dia iban desbordados, però por lo que pagué no me llevo una buena experiencia.
Hemos llegado aquí, porque es el único sitio al que nos podían atender sobre las 16 horas, ya que no cierran cocina. El local tiene buena pinta, y la atención inmediata ha sido buena hemos pedido unos chipirones en su tinta para compartir y una chuleta de rubia gallega, a un precio de 60 y tantos euros nada despreciable los chipirones normales la chuleta bien presentada y una parte dura en general bien, no está acorde con el precio. Con respecto al servicio todo bien hasta que hemos pedido una segunda copa de vino y tras tardar más de 15 minutos en seguirla al reclamarla dos le han servido y no voy a decir los comentarios del camarero. Simplemente impresentable enfrentándose al cliente pidiendo respeto por uno que trabaja con respecto a otro que está en la mesa para pasárselo bien, cuando nadie ha faltado al respeto, el único comentario ha sido el tiempo, al que a respondido remos más cosas que hacer, soy restaurador, IMPRESENTABLE. Repito un impresentable un chico delgado, si lee esto, el responsable del establecimiento debe tenerlo en cuenta.
La atención muy lenta: tardamos 2 horas y media en cenar. Los tiempos de espera entre plato y plato es aún tolerable, pero para ser atendidos en el inicio y para el postre, tuvimos que esperar demasiado tiempo. El ambiente no fue de lo más cómodo ya que se acumulaba mucho humo en el aire de otros comensales, quizás se podría mejorar la eliminación del humo. Platos generosos en cantidad, pero algunos tuvimos que dejar porque no invitaban a terminar. De primero pedimos un steak tartar de srisona gallega con un toque especial trufado: muy ácido, no sabía nada a trufa. Seguimos con un hongo boletus, yema de huevo y papada ibérica: boletus con un sabor muy ácido, lo que nos hace dudar de la calidad del producto o su conservación óptima; poco condimentado/salado, tuvimos que pedir sal; demasiado sabor a ahumado, lo que parecía que estaba quemado, aportándole al plato mucho amargor. Seguimos con la sopa de pescado y marisco de costera (17€): correcto, aunque en este caso nos pareció mucho caldo y poco condimento. De pescado probamos el rape sobre patata panadera al txakoli y pimiento asado al carbón: correcto en cuanto calidad precio. De postre finalizamos con una tarta de queso: muy seca y pastosa a nuestro gusto, poco sabor a queso y mucha mermelada de arándano.
Muy buena comida. Pero estabamos acabando el primer plato y la chica, una rubia, me quito el plato de la boca. Destacar que luego vino otra camarera y a ella la pusieron en la barra, seguro que no sabia los tiempos de cada plato. Nos pareció muy desagradable como si nos quisiera echar rapido de la mesa. Lastima porque el restaurante era muy acogedor y la comida increible.
Hemos venido a Bilbao para disfrutar de la gastronomía y vimos este restaurante braseria con buena puntuación que la verdad no lo entiendo. El local estaba medio vacío y ya me dio mala señal pero bueno decidimos comer igual . La sorpresa es que relación calidad precio fatal , hay muchísimas mejores alternativas. Lo peor el servicio , nos pusieron al lado de la cocina todos hispanoamericanos hablando que solo se les escuchaba a ellos con el reggaeton de fondo bastante alto que parecía el típico bar de calle , pero para un sitio que te gastas de media 50 60€/persona que se supone que debe ser una buena experiencia la verdad que lamentablemente.. También recalcar que para 8 personas que eramos en todo el local servicio muy lento , tardaron bastante entre el primero y el segundo. Trajeron el primer plato a mí pareja y 8 min después el mío , lo más normal es traerlo junto ... Sin duda una experiencia nefasta , no lo recomiendo para nada. Los peores 100€ gastados de mi vida
Decepcionada. Hacía un tiempo habíamos estado aquí ya y ya que salimos contentos teníamos ganas de repetir, error ! Hoy hemos ido a comer mi marido y yo Hemos pedido unas croquetas, muy ricas, una ración de hongos servida con unos trozos muy grandes y los cuales no todos sabían igual ( no le hemos dado mucha importancia) el disgusto ha sido cuando nos han traído a la mesa el chuletón “especial” que habíamos elegido. 1,400kg de chuleta INCOMIBLE! No hemos comido peor carne en la vida y os aseguro que somos carnívoros. En mi vida había visto la grasa de una chuleta transparente y como la que nos han servido. Después de comer unos trozos y ver que era imposible seguir nos hemos quejado y muy amables por cierto nos han ofrecido sacarnos otra. Hemos aceptado y a pesar de estar comible era prácticamente toda la chuleta grasa 😢😩 Pues ya sin ganas de seguir y completamente decepcionados hemos pedido café y la cuenta Tengo que decir que el personal ha sido muy amable e incluso nos han invitado al café . Pero para 130€ de comida ha sido muy muy decepcionante.
Fuimos a una brasería en Bilbao con expectativas altas, sobre todo porque tenía muy buenas reseñas y una buena valoración. Precisamente por eso, y teniendo en cuenta que es un sitio caro, esperábamos una experiencia a la altura. Lamentablemente, fue todo lo contrario. Pedimos chuletillas de cordero y llegaron claramente quemadas, con un sabor amargo que arruinaba completamente el plato. En un restaurante especializado en brasa este tipo de errores no deberían ocurrir. El ambiente tampoco ayudó. Los camareros hablaban entre ellos en voz muy alta sobre temas personales, hasta el punto de que solo se les escuchaba a ellos durante toda la comida. Resultaba incómodo y poco profesional. Además, mientras sonaba música ambiente normal en el comedor, se escuchaba reggaetón a bastante volumen desde la cocina, creando una mezcla sonora caótica y desagradable. En definitiva, una experiencia horrible y nada acorde con la fama ni con los precios que cobran. No volveremos.
Fuimos buscando carne de calidad y por las buenas reseñas decidimos ir a probar. Pedimos un Chuleton de carne premium de pasto de 1,1 kg. Lamentablemente, recibimos un corte donde mayormente era grasa. 85€ por eso realmente no fue lo que esperabamos. Aparte pedimos unas kokotxas, sosas aunque eso no tiene mayor problema.
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Henao Kalea, 54, Abando, 48009 Bilbao, Bizkaia
Henao Kalea, 54, Abando, 48009 Bilbao, Bizkaia
# Asador Bilbao Brasan: Un Santuario de la Gastronomía Vasca en el Corazón de Abando
Bilbao, una ciudad que ha sabido reinventarse con maestría, fusionando su rica herencia industrial con una vanguardia arquitectónica y cultural deslumbrante, es también un epicentro gastronómico de renombre mundial. En este vibrante escenario, donde la tradición y la innovación se dan la mano en cada plato, los asadores ocupan un lugar de honor, custodiando la esencia de la cocina vasca: el respeto por el producto, la sencillez en la elaboración y la potencia de los sabores a la brasa. En el prestigioso barrio de Abando, en Henao Kalea, 54, se alza Asador Bilbao Brasan, un establecimiento que encarna esta filosofía y promete a sus comensales una experiencia culinaria inolvidable.
Abando no es solo un barrio; es el pulso de Bilbao. Estratégicamente ubicado, es el distrito financiero, comercial y cultural por excelencia de la villa. Sus elegantes calles, flanqueadas por edificios señoriales y modernas edificaciones, albergan desde boutiques de lujo hasta centros de negocios, pasando por museos, teatros y una profusión de establecimientos hosteleros. Es un barrio que respira actividad durante el día y ofrece una sofisticada vida social al caer la tarde.
La elección de Abando para un asador de la categoría de Bilbao Brasan no es casual. Su céntrica ubicación, la facilidad de acceso y la afluencia de un público exigente y conocedor convierten a Henao Kalea en el emplazamiento ideal para un restaurante que aspira a la excelencia. Aquí, entre el ir y venir de bilbaínos y visitantes, Asador Bilbao Brasan se integra como un faro de autenticidad gastronómica, invitando a hacer una pausa en el ajetreo urbano para disfrutar de los placeres de la mesa. La cercanía a puntos de interés como los Jardines de Albia o el Museo Guggenheim (a poca distancia) lo convierte en una parada obligada para quienes desean completar su jornada cultural o de negocios con una experiencia culinaria de primer nivel.
Un asador en el País Vasco es mucho más que un restaurante; es un templo dedicado al culto del producto. La filosofía es clara y se transmite de generación en generación: la materia prima de la más alta calidad es el principio y fin de todo. En Asador Bilbao Brasan, esta máxima se eleva a su máxima expresión. La magia reside en la aparente simplicidad: seleccionar lo mejor que la tierra y el mar ofrecen y cocinarlo con maestría sobre las brasas, respetando su sabor intrínseco.
La brasa, ese elemento ancestral que ha cocinado a la humanidad desde tiempos inmemoriales, es el alma de todo asador vasco. No es solo una técnica de cocción; es un arte que exige conocimiento del fuego, paciencia y una intuición casi mística para realzar las cualidades de cada ingrediente. En un asador de la talla de Bilbao Brasan, el control de la temperatura, el tipo de leña o carbón utilizado y el tiempo exacto de exposición al calor son secretos celosamente guardados que marcan la diferencia entre un plato bueno y uno sublime. El resultado es una cocción uniforme, un exterior ligeramente caramelizado y un interior jugoso y lleno de matices ahumados.
La selección de la materia prima es un ritual en sí mismo. Las carnes rojas, protagonistas indiscutibles, provienen de animales cuidadosamente seleccionados, criados en pastos que garantizan una infiltración de grasa óptima y un sabor inconfundible. Los pescados y mariscos, por su parte, llegan directamente de las lonjas del Cantábrico, capturados con artes de pesca sostenibles y con la frescura que solo la cercanía al mar puede ofrecer. Las verduras, cultivadas en huertas locales, se recogen en su punto óptimo de maduración, aportando frescura y color a la mesa. Esta meticulosa atención al detalle en cada eslabón de la cadena, desde el origen hasta el plato, es lo que define la excelencia de un asador vasco.
Aunque cada asador tiene su personalidad, la estructura de la carta en establecimientos como Asador Bilbao Brasan suele ser un homenaje a los pilares de la cocina vasca. Es una invitación a disfrutar de sabores auténticos, sin artificios.
Antes de sumergirse en la contundencia de la brasa, los entrantes preparan el paladar con bocados que son, en sí mismos, pequeñas obras de arte. Es común encontrar en la oferta de un asador bilbaíno una selección de embutidos ibéricos de bellota, cortados finos y que se deshacen en la boca, un preludio perfecto. Los pimientos de Gernika, fritos y ligeramente salados, son un clásico que nunca falla, al igual que unas buenas anchoas del Cantábrico, carnosas y con el punto justo de salazón, a menudo acompañadas de unas guindillas de Ibarra. La txistorra, elaborada de forma artesanal, y las croquetas caseras, cremosas y con un rebozado crujiente, son otros de esos imprescindibles que evocan la cocina de las amamas. Cada uno de estos entrantes es un testimonio de la riqueza gastronómica de la región y de la predilección por los productos de calidad.
Si hay un plato que simboliza el asador vasco, ese es el txuletón. En Asador Bilbao Brasan, como en los mejores asadores, el txuletón de vaca vieja es la estrella indiscutible. Seleccionado por su maduración óptima y su infiltración de grasa, se presenta en la mesa con un exterior perfectamente sellado y caramelizado por la brasa, y un interior jugoso y tierno, que revela todo el sabor de la carne. La experiencia de compartir un buen txuletón, servido en su punto justo (normalmente poco hecho para apreciar todas sus cualidades), es un ritual social que se disfruta en compañía. A menudo se acompaña con patatas fritas caseras o una sencilla ensalada de lechuga y cebolla, que actúan como contrapunto perfecto a la intensidad de la carne. Otros cortes como el solomillo o las chuletillas de cordero también tienen su lugar, siempre cocinados con la misma maestría a la brasa. La calidad de la carne es tal que apenas necesita más que un poco de sal gorda para brillar.
Aunque los asadores son famosos por sus carnes, la cercanía al mar Cantábrico en Bilbao garantiza que los pescados y mariscos ocupen un lugar destacado en la carta de un establecimiento como Bilbao Brasan. El rodaballo a la brasa, con su piel crujiente y su carne blanca y firme, es una delicia que pocos pueden resistir. El besugo, la lubina o la merluza en sus distintas preparaciones (a la brasa, a la kokotxa, en salsa verde) son otros ejemplos de la riqueza marina que se puede degustar. La frescura es la clave, y la brasa realza el sabor y la textura de estos productos, aportándoles un toque ahumado que los hace únicos. Los mariscos, como las almejas a la marinera o los percebes (cuando es temporada), complementan la oferta, ofreciendo un abanico de sabores que satisfacen a los paladares más exigentes.
La huerta vasca es generosa y sus productos, cultivados con esmero, encuentran en la brasa una forma sublime de expresión. Espárragos blancos de Navarra (cuando es temporada), alcachofas a la brasa, pimientos asados o guisantes lágrima son algunos de los tesoros vegetales que un asador como Bilbao Brasan puede ofrecer. Cocinadas con un punto de ahumado, conservan su textura y realzan su dulzura natural, sirviendo como guarnición perfecta o como plato principal ligero y sabroso.
Para culminar la experiencia, los postres caseros son la guinda del pastel. La tarta de queso, cremosa y con un ligero toque horneado, es un clásico que ha conquistado paladares. Las torrijas, empapadas en leche y fritas, o la goxua, un postre tradicional vasco a base de nata, bizcocho y crema, son otras opciones que evocan la cocina más auténtica y reconfortante. Cada postre es un reflejo de la tradición repostera vasca, elaborados con mimo y con ingredientes de calidad.
Una experiencia gastronómica completa no sería tal sin una cuidada selección de vinos. La bodega de un asador de referencia como Bilbao Brasan ofrecerá, sin duda, una amplia gama de referencias, con especial énfasis en los caldos de la Rioja Alavesa, tan cercanos y perfectos para maridar con carnes rojas. Los Txakolis, vinos blancos jóvenes y ligeramente efervescentes, son ideales para acompañar pescados y mariscos, mientras que otras denominaciones de origen como Ribera del Duero o Rías Baixas completarán una oferta que busca satisfacer todos los gustos y maridajes.
Más allá de la excelencia en la cocina, la experiencia en un asador se construye también con el ambiente y el servicio. En Asador Bilbao Brasan, se puede esperar un espacio que fusiona la calidez de la tradición con un toque de elegancia contemporánea. La decoración, probablemente con elementos de madera noble, piedra y una iluminación cuidada, crea una atmósfera acogedora y sofisticada, ideal tanto para una comida de negocios como para una celebración familiar o una cena romántica.
El servicio juega un papel fundamental. Un equipo profesional, atento y conocedor de la carta y de la filosofía del asador, guiará al comensal a través de la experiencia, ofreciendo recomendaciones y asegurándose de que cada detalle sea perfecto. La cercanía y la hospitalidad vasca se sentirán en cada interacción, haciendo que el cliente se sienta como en casa, pero con la distinción que merece un establecimiento de alta cocina. La experiencia en Asador Bilbao Brasan no es solo comer; es sumergirse en una cultura, en una forma de entender la gastronomía que valora la compañía, la conversación y el placer de los sentidos.
Bilbao, con su constelación de estrellas Michelin y su arraigada cultura del pintxo, es una ciudad que vive por y para la gastronomía. Los asadores son una parte intrínseca de este legado, representando la vertiente más pura y esencial de la cocina vasca. Establecimientos como Asador Bilbao Brasan no solo ofrecen comida; son guardianes de una tradición, embajadores de una forma de entender la vida y la mesa. Contribuyen a mantener viva la llama de una cocina que se basa en el respeto al producto, la técnica depurada y la pasión por el buen comer.
La ubicación del asador en Abando, un barrio que simboliza la modernidad y la tradición de Bilbao, refuerza su papel como punto de encuentro para aquellos que buscan lo mejor de la gastronomía local. Es un lugar donde el comensal puede conectar con la esencia de lo vasco, en un entorno que combina el dinamismo urbano con la calidez de la tradición culinaria.
Para asegurar una experiencia óptima en Asador Bilbao Brasan, se recomienda encarecidamente realizar una reserva con antelación, especialmente si se planea visitar durante los fines de semana o en temporada alta. La popularidad de los asadores de calidad en Bilbao hace que sus mesas sean muy demandadas.
Llegar a Henao Kalea, 54, en Abando, es sencillo dada la excelente red de transporte público de Bilbao. El barrio cuenta con varias paradas de metro y autobús cercanas, y está a poca distancia a pie de los principales hoteles y atracciones del centro. Para quienes se desplacen en coche, existen aparcamientos públicos en las inmediaciones.
Antes o después de disfrutar de la experiencia gastronómica, el barrio de Abando ofrece múltiples opciones para explorar: pasear por los Jardines de Albia, recorrer las elegantes tiendas de la Gran Vía, o disfrutar de la arquitectura que define esta parte de la ciudad. La combinación de una comida excepcional con un paseo por uno de los barrios más emblemáticos de Bilbao es el plan perfecto para cualquier visitante.
Asador Bilbao Brasan es más que un restaurante; es una declaración de intenciones gastronómicas. En el corazón de Abando, este asador se erige como un baluarte de la cocina vasca, donde la brasa es el medio y el producto de excelencia es el fin. Es un lugar donde cada plato cuenta una historia de tradición, de respeto por la materia prima y de pasión por los sabores auténticos. Para quienes buscan sumergirse en la verdadera esencia de la gastronomía de Bilbao, Asador Bilbao Brasan promete una experiencia que deleitará los sentidos y dejará un recuerdo imborrable del buen comer en el País Vasco. Es una invitación a disfrutar, a compartir y a celebrar la riqueza culinaria de una tierra que sabe honrar sus raíces en cada bocado.
Bienvenido a Abando, el epicentro vibrante y sofisticado de Bilbao. Si estás buscando un lugar donde la calidad de vida se fusiona con la comodidad urbana, este barrio te ofrece una oportunidad inmejorable para establecer tu hogar. Esta guía está diseñada para proporcionarte una visión completa de lo que significa vivir en Abando, desde su perfil demográfico hasta las opciones inmobiliarias y los servicios disponibles, para ayudarte a tomar la mejor decisión en tu búsqueda de vivienda.
Abando es, sin lugar a dudas, el corazón de Bilbao. Se caracteriza por ser un barrio de carácter mixto, donde la vida residencial de alta calidad convive en perfecta armonía con una intensa actividad comercial, financiera y cultural. Aquí se encuentran algunas de las calles más emblemáticas de la ciudad, como la Gran Vía, y es el centro neurálgico de negocios, compras y ocio. La arquitectura del barrio, con sus edificios señoriales y modernistas, refleja su historia y su estatus como una de las zonas más prestigiosas de la villa. Es un lugar donde el dinamismo urbano se equilibra con la tranquilidad de sus zonas residenciales más exclusivas.
El perfil demográfico de Abando es tan diverso como su oferta de servicios, aunque con una clara inclinación hacia un poder adquisitivo medio-alto. Es un barrio atractivo para una amplia gama de residentes:
En general, es un barrio con una población consolidada, con un nivel educativo y socioeconómico por encima de la media de la ciudad.
El mercado inmobiliario en Abando refleja su estatus privilegiado:
Una de las grandes ventajas de vivir en Abando es su excepcional conectividad:
Vivir en Abando significa tener acceso a una infraestructura de servicios completa y de primera categoría:
Abando es el barrio ideal para:
En resumen, Abando ofrece una calidad de vida excepcional, combinando la efervescencia de una capital moderna con la calidez y el arraigo de un barrio tradicional. Es una elección segura para quienes buscan un hogar en el centro neurálgico de Bilbao.
Edificio de Abando
Edificio de Abando
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church building in Bilbao, Spain
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