Chiringuito El Sombrerico
Bar · Calabardina
Horari de Chiringuito El Sombrerico
Sobre Chiringuito El Sombrerico
Chiringuito El Sombrerico is a restaurant located in Calabardina, Calabardina. Rated 4.1 out of 5 by guests. Known for: Bar games, Great coffee, Great wine list. Popular for lunch, solo dining. The menu features coffee, food, food at bar, healthy options, quick bite. Offers dine-in, outdoor seating....
Chiringuito El Sombrerico is a restaurant located in Calabardina, Calabardina. Rated 4.1 out of 5 by guests. Known for: Bar games, Great coffee, Great wine list. Popular for lunch, solo dining. The menu features coffee, food, food at bar, healthy options, quick bite. Offers dine-in, outdoor seating. Casual, cozy, quiet, romantic, trendy atmosphere.
Què diuen els clients de Chiringuito El Sombrerico
El Chiringuito El Sombrerico ofrece una experiencia culinaria de alto nivel con vistas paradisíacas. Destacan sus arroces, la tarta de queso a la leña y el trato amable de su personal, especialmente Davi y Diego. Algunos clientes mencionan descoordinación en el servicio.
Plats populars
Ideal per a
Tip: Es recomendable reservar con tiempo, especialmente si se quiere comer allí, ya que suele estar lleno.
Services
Què veure a prop
Dades de Wikidata
Preguntes freqüents sobre Chiringuito El Sombrerico
Opinions de Chiringuito El Sombrerico Calabardina
Muy bien. Atentos, correctos y acogedores desde la llegada hasta que te marchas. Calidad en el producto y cuidado en los detalles, que liga a la perfección con la naturaleza de su playa. Un sitio peculiar que mejora enormemente la oferta aguileña y de Calabardina. Nada que ver con la gestión anterior
Tres día lleva abierto y ya se entrevé la suerte que hemos tenido los aguileños con esta nueva apertura. Entorno espectacular, cocina espectacular en su sencillez, tratando muy muy bien productos de primera calidad, y un servicio q derrocha cariño y atención. Enhorabuena! Volveremos, y bien pronto!
Gran experiencia gastronómica. Se nota la nueva gestión profesional y llevada con todo cariño por Julio Miralles, con quién tuvimos ocasión de charlar antes de su fin de jornada. Ese es el cambio más significativo y luego, el mobiliario. La carta incluye numerosos guiños al producto local y de temporada; incorporando pescados como la musina, el pargo o la albacoreta; dándole un toque especial a unos sabrosos mejillones con tomate y albahaca o unas chirlas en salsa verde de cilantro, el tomate partido con tápena y caballa seca; arroz con pescado o carne... Y destacando entrantes como los tacos de atún rojo y guacamole, la ensaladilla rusa, el triciclo...Luego los postres y el pan casero, al horno, con sobrasada.... Excelentes! Y no me quiero olvidar del café asiático y de la propuesta de un digestivo licor portugués de almendra amarga con hielo, como la amargiña. El servicio tb fue genial, con Davinia como nuestra camarera principal, asesorándonos en cantidades y posibles combinaciones de la carta, atenta siempre a que no faltará detalle. Y Julio, en las brasas y parrilla, controlando con manera sutil la salida de platos y una plantilla en crecimiento profesional. Al terminar y según nos dijo, se esperan platos de cuchara para este invierno. Nueva propuesta, y deseando volver!! Enhorabuena por este proyecto.
Un lugar de ensueño ! Estuvimos en septiembre el sitio es un paraíso , la comida espectacular, me sentí como en casa ! En una mesa redonda de madera donde compartimos una cerveza al final de la comida con los camareros,como si estuviéramos en casa en un entorno inolvidable ❤️
Ha cambiado de dueño y ahora es otro concepto pero vamos! Íbamos, como cualquier otro año en verano y semana santa a tomar el aperitivo y terminamos pidiendo cosillas de la carta porque no nos pudimos resistir, es verdad que de precio es algo carete pero bajo mi punto de vista, por la calidad y elaboración de los platos, está más que justificado! Todo lo que pedimos buenísimo y la tosta.. espectacular! Fenomenal para disfrutar de una cervecilla con esa tosta, una riquísima comida... o incluso un café!!!! Que ahora sí tienen!!!!! No se si en el futuro darán cenas pero vamos! Volveremos!!!!! Quisiera destacar también la amabilidad del personal, fui con mi hijos pequeños (con los cuales una a veces pasa algo de apuro cuando "trastean" un poco) y con ellos fueron espectaculares, mil gracias!
¡¡¡ALUCINANTE!!! Necesito 95 estrellas más para llegar a su merecida puntuación: 💯 Te reciben con sonrisas, desde el chef que ya posee una estrella Michelin, hasta los pajaritos que están a tu alrededor. A cada paso te encuentras unos detalles maravillosos hechos con tremendo cariño 🥰 Por las mañanas ponen música tipo bossanova y por las tardes un poco más marchosa. La tartas que tienen son tan artesanales, que casi puedes encontrar la huella del chef, al igual que los panes exquisitos y crujientes que cada mañana hornea con amor. A la hora de comer, toda la comida pasa por la brasa… ¡DELICIOSO TODO!! Todo está adaptado a personas con discapacidad. Los protagonistas, siempre son el mar, la naturaleza, la brisa y la alegría 🥰 Hay que venir MUCHAS veces para poder ir probando todo lo que cocinan. Y, atención, RESPETAN tus tiempos. En ningún momento te obligan a dejar la mesa que la estás disfrutando de tantos placeres por los cinco sentidos. Te vas con la energía renovada, cargada, satisfecha y afortunada… Para repetir y recomendar una y mil veces. GRAAACIAS 👏🏽
Nos recomendaron este sitio y llegar fue un gran acierto. Los platillos son muy originales y estuvieron deliciosos, pero lo que en definitiva jamas olvidaré es el sabor de la tarta de queso a la leña. WOW Mas que delicioso!! Jamás habia probado una tarta de queso tan rica. Quiero recomendar tambien la cerveza Estrella de Levante tostada, no es que no haya otras cervezas ricas, pero esta en particular me gustó bastante mas. Y qué decir de la vista, es simplemente magnífica. Finalmente pero no menos importante, quiero mencionar el excelente servicio, tanto de los meseros como de la propia dueña que a pesar de que estaba comiendo con unos amigos; al ver que cuando llegamos no habia alguien en la entrada para recibirnos, ella misma nos recibió, y nos invitó a elegir la mesa que mas nos gustara, se me hizo un gesto muy amable de su parte. Este restaurante me ha regalado otro hermoso recuerdo de España!!!
Teníamos muchas ganas de ir y muchas expectativas. Nada más llegar la atención fue estupenda y el lugar con las vistas al mar, sin lugar a dudas, inmejorable. Nos atendieron estupendamente y en determinadas ocasiones el chef Julio Miralles se acercó a preguntarnos y a aconsejarnos personalmente. En mi opinión, estos son los detalles que marcan la diferencia. Esperamos con ganas la comida, con ansias de saber si estaría a la altura de las expectativas. Nos imaginábamos que iba a estar muy rica pero fue todavía mejor. Todos los platos exquisitos. Los entrantes diferentes y con productos locales maravillosos como el pulpo seco o el sashimi de caballa. La carne y las guarniciones deliciosas y el arroz con morrillo de atún para chuparse los dedos. La tarta de queso y la piña a la brasa ya ni qué decir. Todo un 10. Sin lugar a dudas, entra en mi top 3 de Restaurantes de Águilas y en el número 1 en cuanto a localización. Repetiremos muchas veces más!!
Un lugar increíble. La comida está muy muy buena. Recomiendo el arroz, el pan con sobrasada, las alcachofas, las bicicletas, las almejas… En general todo está increíble. El servicio: los camareros, el chef… todos son muy profesionales. El lugar, paradisíaco. Recomiendo este sitio 100% 💚💙💚
Fuimos al área de caravanas por probar el restaurante. Pero hasta el 12 de junio no dan cenas. Así que reservar para comer. Un acierto total. Comida de mercado. Dan pocos servicios porque no tienen congelador. El personal súper atento. El chef súper amable. No se qué plato recomendar. Nos gustó todo. El arroz con el pescado del día buenísimo. No pongo más fotos porque se me olvidó de hacerlas. Estamos a hora y media de casa. Pero volveremos
Recientemente disfrutamos de una maravillosa experiencia en el chiringuito El Sombrerico, ubicado en la playa del mismo nombre. El ambiente es selecto y las vistas son verdaderamente paradisíacas. La comida, exquisitamente elaborada, superó nuestras expectativas, y el trato al cliente fue excepcional, algo que debería ser un estándar en otros chiringuitos. Davinia, quien nos atendió, se destacó por su educación, profesionalismo y encanto, lo que hizo que nuestra visita fuera aún más especial. Además, consideramos que los precios son justos en relación con la calidad del servicio y la comida que recibimos. Sin duda, planeamos regresar. ¡Saludos desde Madrid!
Un rincón con alma y sabor frente al mar. En El Sombrerico, Julio y Esmeralda no solo sirven platos deliciosos, sino que te hacen sentir en casa desde el primer momento. Cada detalle está cuidado con cariño: desde la sonrisa con la que te reciben hasta la frescura del pescado y la calidad de cada tapa. El ambiente es relajado, la brisa del mar lo envuelve todo y uno se marcha con ganas de volver. Gracias por regalarnos no solo buena comida, sino momentos que se quedan en el corazón.
Hola.Es un sitio para imaginar que estás en el paraíso, comida muy especial y rica, se nota que está elaborada con mucho mimo .El servicio de 10 dos camareros Davi y Diego, muy profesionales y muy atentos en todo momento.Un sitio que yo recomendaría ir a todas las personas con alma de aventurero.
Chiringuito espectacular que tienes que ir si te lo han recomendado por que si pasa por allí pasa inadvertido. Situado a orilla del mar en pleno parque natural del cabo de COPE. La carta vítrea pero espectacular cada plano una delicia. El pan con sobrasada como entrante espectacular, la burrata con naranja una delicia para el paladar. El tomate aliñado a la Murcia muy bueno. El arroz estupendo pero las raciones un poco cortas. Los postres espectaculares. El servicio excelente así como el dueño. Una lástima que hayan tantas moscas (no es culpa del dueño). Volveré
Fuimos a desayunar y nos encantó!!! El desayuno tiene muy buen precio ya que incluye tostada, café, una rodaja de naranja y una copa de espumoso. Sin duda se ha convertido en nuestro sitio favorito para ir a desayunar los fines de semana 🥰 además el sitio es muy bonito y encantador
De los mejores chiringuitos y/o restaurantes que encontré a lo largo de la costa. Desde la decoración cuidada rica en detalles de artesanos locales al atento trato de todo el personal, cercano y familiar. La comida de diez, deliciosa ensalada naranja navel ( la burrata a la brasa buenísima), exquisita atún a la brasa (un plato abundante) y sabtosa pluma ibérica...Una experiencia culinaria de diez a pie de playa!
La nueva vida de El Sombrerico está cargada de luz. Un servicio que sonríe, una comida que aporta sabor y buenas ideas (el arroz de pargo no tuvo todo el sabor que se esperaba para una pescado de mar, y la idea de pasar la pieza de pescado por la brasa ayuda a mejorar, pero había una desigualdad en la utilización de la sal y partes del arroz, servido en su paella, estaban sosas). Carta de vinos corta pero no bien resuelta. Por fortuna copas de calidad. Precios correctos. Tal vez cuando ande un poco más este precioso y cuidado espacio todo se redondee para funcionar como un espacio ejemplar. Hay mucho cariño puesto, y se nota. Enhorabuena.
Cinco estrellas se quedan cortas para calificar El Sombrerico, excelente cocina con vistas al mar , un lujo, muy destacable el toque de brasa que el chef da a los platos acompañados de su pan casero . 💯 % recomendable. Perfecta la atención y amabilidad de todo su equipo, sin duda un lugar para volver.
Gran calidad de comida, organización del personal y muy merecida la estrella Michelin, menudos platos, todo estupendo!
Muy buena comida en calidad y precio. Lugar bonito, amplio y limpio y con muy buen servicio, merece mucho la pena. Buenas vistas (a pie de playa) y el pescado fresco del dia. Probamos la paella, la ensaladilla, tostadas de atún y carne iberica y muy recomendado.
Una experiencia única y maravillosa! El sitio es increíblemente bonito, un entorno natural donde el chiringuito se integra a las mil maravillas, el personal increíble, te hacen sentir en casa desde el momento en que llegas, atentos, simpáticos, eficientes y sin faltarles el mínimo detalle. Y la comida, que decir, increíbles creaciones del chef que con producto local y de temporada te hacen disfrutar de cada bocado.
Lugar de ensueño, agradable y con vistas espectaculares, además de una atención muy cercana y comida excelente. Gracias a todo el equipo, son un encanto. También los desayunos, las copas de la tarde, con ese pedazo de vistas. Gracias chic@s. Volveremos !!
Saben ustedes lo que es un paraíso al lado de la playa, pues se lo digo yo .. Este lugar es maravilloso. Sumamente cuidado al detalle tanto en decoración como en calidad, en la elaboración de sus platos y servicio, trato excelente y me quedo corto. Un rincón que hay que visitar una vez en la vida. Gracias de corazón.
Hemos ido a comer este domingo, todo buenísimo, y qué decir del entorno!😍 Hemos comido 2 triciclos, almejas, estaban tremendas! paella con musina, brutal!, una sangría, tarta de queso y la de chocolate, las 2 riquísimas, pero la de queso es espectacular! Cuando volvamos a estar por la zona repetiremos seguro! Gracias al chef y a todo el equipo por el buen trabajo! Hasta la próxima!!
El sitio siempre ha sido increíble. Ahora la comida es muy buena pero la carta muy corta. Faltarían opciones para niños. Gluten controlado
Paella con lecha buenísima. Helado de turrón buenísimo. Nos dimos antes un chapuzón porque la playa está a 20 metros. Recomendable!!!
Le he puesto 4 por la comida,no que sea mal pero en los platos no encontraras un poco de lechuga,tomates,si pides pescado es pescado solo sin acompagnante . El ambiente es super,al pie de la playa y el personal muy profesional. Vale la pena ir una vez.
Espectacular todos los platos . El pan de leña calentito con sobrasada y el arroz para repetir sin duda !!
Fuimos a comer unis amigos con niños. Los platos originales y riquísimos m. Probamos la ensaladilla, carpaccio de bacalao, montadito de atún y almejas. Para compartir arroz de carrilleras. Todo buenisimo. Postre: tarta de queso, chocolate y tiramisu. Buenísimos todos. Merece la pena, aunque no sea muy barato. Lo único, que cuando hace viento y te toca sombra, hace fresquete. Aun asi, con ganas de volver
Un sitio súper recomendable, la paella de pescado, espectacular, el pan con sobreasada no hay que perdérselo, al igual que la tarta de queso. La atención excelente, volveremos cuando vengamos de nuevo por la zona.
Encontramos este lugar por casualidad y nos pareció encantador, lugar acogedor con un servicio muy bueno y la comida riquísima toda! La única pega fueron las moscas, había muchísimas, aunque tenía espanta moscas no era suficiente. Por todo lo demás… genial!
5 estrellas veo poco para esta gran familia …gracias Julio por esa magia que tienes en las manos y a Esmeralda por esa atención y esa simpatía…sin olvidar a lo más importante la plantilla desde los camarer@s hasta los cociner@s del Sombrerico, la comida un espectáculo, el servicio una maravilla, el entorno inigualable y lo mejor es el sabor de la comida, la textura y la calidad inigualable, Julio gracias por tu alegría y tu saber estar ,gracias a los dos, tenemos nuevo paraíso!!!
Esmeralda Segura Morata lo ha vuelto a hacer, todo lo que toca lo convierte en oro y esta vez lo ha conseguido junto a su marido, el renombrado chef Julio Miralles, elegido el mejor chef de la comunidad de Madrid en 2019 y con amplia experiencia como chef ejecutivo de, entre otros restaurantes, Zalacaín y Tatel. La comida celestial, brasas, producto de primera, innovación mezclada con tradición y lo más importante, cariño en todo lo que hacen. El equipo está siempre atento para todo lo que necesites. Por si faltara algo, el chiringuito El sombrerico está situado en pleno mediterráneo virgen y decorado con mucho gusto. En resumen, un lujo que pocos lugares tienen.
Fantástico nuevo sitio en la playa de El Sombrerico! Fuimos dos parejas sin saber de los nuevos dueños y le han dado una vuelta al sitio espectacular. Probablemente de los mejores sitios en todo Águilas para comer y con unas vistas que acompañan. Super recomendado todo lo que pedimos: el arroz con salmonetes, la ensaladilla y el sashimi muy top… y pedid el pan, viene recién horneado y acompañado de sobrasada deliciosa. Los postres tampoco defraudaron.
Cena al lado del mar; junto a Cabo Cope, con un ambiente que mejora cada año. A pesar del lleno, el servicio fue a buen ritmo. La carta es corta pero los platos merecen la pena. El atún domina la carta, y el pescado de lonja del día mereció la pena (probamos dos cortes distintos de atún). Seguiremos intentando repetir cada año. El único mínimo pero, que a última hora ya no hacen café (si eres de los que no pueden vivir sin rematar la cena con un café, evítate el mal sabor de boca). Nosotros disfrutamos la comida y el ambiente. Un 10.
Lugar increíble y una comida espectacular. No puedes irte de allí sin comer su pan, elaborado allí a diario en horno de leña, y comerlo con la sobrasada, INCREIBLE. Y su la comida es buena el servicio aún mejor.
Ya he estado varias veces, el entorno es espectacular pero más lo es su chef Julio Miralles del que puedo presumir que es una excelente persona y mejor cocinero, nunca decepciona, sus platos son ricos y de gran calidad. Volveré siempre que pueda porque merece la pena. Tanto él como su personal son muy atentos y el tener al lado la playa lo hace mágico.
Voy a explicar esto paso a paso. Imagínate un lugar en el que se escucha el mar como banda sonora mientras comes. Es uno de esos espacios de película en los que disfrutamos de la comida, el vino y el ambiente. Nosotros nunca hemos tenido que esperar demasiado y el servicio (Davi y Diego), son muy agradables. De la comida, pues un gozo para el paladar. Julio vino a presentarse y es encantador y humilde. Merece la pena lo que pagamos y volvemos cada vez que vamos de vacaciones. Acudimos también a una cena en la que se mezclaron platos especiales con poesía. En fin. Un lugar muy especial. Nos encanta.
Cuando llegamos la atención fue muy buena y rápida. Pero cuando pedimos y nos trajeron la comida fue una maravilla, pedimos la ensaladilla rusa 🤤, unas mollejas de ternera 🤤, un triciclo 🤤,y cuando empezamos con los segundos ese pollo a la brasa que se desace en la boca, el entrecot que se cortaba cómo la mantequilla y con ese sabor, y el pez limón espectacular. Los postres también estaban riquísimos. Seguro que cuando volvamos por la zona repetimos fijo. Ha sido un placer comer en este lugar.
No puedo calificarlo con menos, todo ha salido a la perfección. El lugar inmejorable, los aseos limpios y nuevos. El servicio rápido pero relajado, sin agobiarte y asesorándote sobre los platos. Y por último la comida, los platos muy elaborados, con sabores potentes y buenísima calidad, incluidos los postres. En definitiva ha sido una experiencia muy grata.
De los mejores chiringuitos y/o restaurantes que encontré a lo largo de la costa. Desde la decoración cuidada rica en detalles de artesanos locales al atento trato de todo el personal, cercano y familiar. La comida de diez, deliciosa ensalada naranja navel ( la burrata a la brasa buenísima), exquisita atún a la brasa (un plato abundante) y sabtosa pluma ibérica...Una experiencia culinaria de diez a pie de playa!
Fuimos a desayunar y nos encantó!!! El desayuno tiene muy buen precio ya que incluye tostada, café, una rodaja de naranja y una copa de espumoso. Sin duda se ha convertido en nuestro sitio favorito para ir a desayunar los fines de semana 🥰 además el sitio es muy bonito y encantador
Chiringuito espectacular que tienes que ir si te lo han recomendado por que si pasa por allí pasa inadvertido. Situado a orilla del mar en pleno parque natural del cabo de COPE. La carta vítrea pero espectacular cada plano una delicia. El pan con sobrasada como entrante espectacular, la burrata con naranja una delicia para el paladar. El tomate aliñado a la Murcia muy bueno. El arroz estupendo pero las raciones un poco cortas. Los postres espectaculares. El servicio excelente así como el dueño. Una lástima que hayan tantas moscas (no es culpa del dueño). Volveré
Nos alojamos en el área cámper y reservamos para comer, si no se reserva con tiempo imposible comer allí. El lugar nos encantó, la comida con producto fresco, bien preparada y muy sabrosa. El personal muy simpático y servicial. Ya hemos reservado para volver...
Hola.Es un sitio para imaginar que estás en el paraíso, comida muy especial y rica, se nota que está elaborada con mucho mimo .El servicio de 10 dos camareros Davi y Diego, muy profesionales y muy atentos en todo momento.Un sitio que yo recomendaría ir a todas las personas con alma de aventurero.
Un rincón con alma y sabor frente al mar. En El Sombrerico, Julio y Esmeralda no solo sirven platos deliciosos, sino que te hacen sentir en casa desde el primer momento. Cada detalle está cuidado con cariño: desde la sonrisa con la que te reciben hasta la frescura del pescado y la calidad de cada tapa. El ambiente es relajado, la brisa del mar lo envuelve todo y uno se marcha con ganas de volver. Gracias por regalarnos no solo buena comida, sino momentos que se quedan en el corazón.
Recientemente disfrutamos de una maravillosa experiencia en el chiringuito El Sombrerico, ubicado en la playa del mismo nombre. El ambiente es selecto y las vistas son verdaderamente paradisíacas. La comida, exquisitamente elaborada, superó nuestras expectativas, y el trato al cliente fue excepcional, algo que debería ser un estándar en otros chiringuitos. Davinia, quien nos atendió, se destacó por su educación, profesionalismo y encanto, lo que hizo que nuestra visita fuera aún más especial. Además, consideramos que los precios son justos en relación con la calidad del servicio y la comida que recibimos. Sin duda, planeamos regresar. ¡Saludos desde Madrid!
Chiringuito en mayúsculas. Comida de nivel con un dominio excelente de las brasas. Producto de mercado. Bonita decoración y mobiliario. Aseos modestos pero limpios. Ubicación privilegiada.
Lugar con vistas espectaculares. La comida es magnífica, especialmente los arroces. Diego es un gran profesional que nos atendió de maravilla y nos hizo sentir como en casa.
Un lugar increíble. La comida está muy muy buena. Recomiendo el arroz, el pan con sobrasada, las alcachofas, las bicicletas, las almejas… En general todo está increíble. El servicio: los camareros, el chef… todos son muy profesionales. El lugar, paradisíaco. Recomiendo este sitio 100% 💚💙💚
Teníamos muchas ganas de ir y muchas expectativas. Nada más llegar la atención fue estupenda y el lugar con las vistas al mar, sin lugar a dudas, inmejorable. Nos atendieron estupendamente y en determinadas ocasiones el chef Julio Miralles se acercó a preguntarnos y a aconsejarnos personalmente. En mi opinión, estos son los detalles que marcan la diferencia. Esperamos con ganas la comida, con ansias de saber si estaría a la altura de las expectativas. Nos imaginábamos que iba a estar muy rica pero fue todavía mejor. Todos los platos exquisitos. Los entrantes diferentes y con productos locales maravillosos como el pulpo seco o el sashimi de caballa. La carne y las guarniciones deliciosas y el arroz con morrillo de atún para chuparse los dedos. La tarta de queso y la piña a la brasa ya ni qué decir. Todo un 10. Sin lugar a dudas, entra en mi top 3 de Restaurantes de Águilas y en el número 1 en cuanto a localización. Repetiremos muchas veces más!!
¡¡¡ALUCINANTE!!! Necesito 95 estrellas más para llegar a su merecida puntuación: 💯 Te reciben con sonrisas, desde el chef que ya posee una estrella Michelin, hasta los pajaritos que están a tu alrededor. A cada paso te encuentras unos detalles maravillosos hechos con tremendo cariño 🥰 Por las mañanas ponen música tipo bossanova y por las tardes un poco más marchosa. La tartas que tienen son tan artesanales, que casi puedes encontrar la huella del chef, al igual que los panes exquisitos y crujientes que cada mañana hornea con amor. A la hora de comer, toda la comida pasa por la brasa… ¡DELICIOSO TODO!! Todo está adaptado a personas con discapacidad. Los protagonistas, siempre son el mar, la naturaleza, la brisa y la alegría 🥰 Hay que venir MUCHAS veces para poder ir probando todo lo que cocinan. Y, atención, RESPETAN tus tiempos. En ningún momento te obligan a dejar la mesa que la estás disfrutando de tantos placeres por los cinco sentidos. Te vas con la energía renovada, cargada, satisfecha y afortunada… Para repetir y recomendar una y mil veces. GRAAACIAS 👏🏽
Nos recomendaron este sitio y llegar fue un gran acierto. Los platillos son muy originales y estuvieron deliciosos, pero lo que en definitiva jamas olvidaré es el sabor de la tarta de queso a la leña. WOW Mas que delicioso!! Jamás habia probado una tarta de queso tan rica. Quiero recomendar tambien la cerveza Estrella de Levante tostada, no es que no haya otras cervezas ricas, pero esta en particular me gustó bastante mas. Y qué decir de la vista, es simplemente magnífica. Finalmente pero no menos importante, quiero mencionar el excelente servicio, tanto de los meseros como de la propia dueña que a pesar de que estaba comiendo con unos amigos; al ver que cuando llegamos no habia alguien en la entrada para recibirnos, ella misma nos recibió, y nos invitó a elegir la mesa que mas nos gustara, se me hizo un gesto muy amable de su parte. Este restaurante me ha regalado otro hermoso recuerdo de España!!!
Voy a explicar esto paso a paso. Imagínate un lugar en el que se escucha el mar como banda sonora mientras comes. Es uno de esos espacios de película en los que disfrutamos de la comida, el vino y el ambiente. Nosotros nunca hemos tenido que esperar demasiado y el servicio (Davi y Diego), son muy agradables. De la comida, pues un gozo para el paladar. Julio vino a presentarse y es encantador y humilde. Merece la pena lo que pagamos y volvemos cada vez que vamos de vacaciones. Acudimos también a una cena en la que se mezclaron platos especiales con poesía. En fin. Un lugar muy especial. Nos encanta.
Cuando llegamos la atención fue muy buena y rápida. Pero cuando pedimos y nos trajeron la comida fue una maravilla, pedimos la ensaladilla rusa 🤤, unas mollejas de ternera 🤤, un triciclo 🤤,y cuando empezamos con los segundos ese pollo a la brasa que se desace en la boca, el entrecot que se cortaba cómo la mantequilla y con ese sabor, y el pez limón espectacular. Los postres también estaban riquísimos. Seguro que cuando volvamos por la zona repetimos fijo. Ha sido un placer comer en este lugar.
Unos platos muy buenos, calidad estupenda, buena presentación y bien cocinado pero todo esto se refleja en el precio. Unos mejillones con salsa calabresa, un pescado (típico de la zona, como una anguila tamaño boquerón) y un filete de ternera con postre compartido y café, 40€ por persona. No es para ir todos los días pero muy recomendable. Ambiente super pijo.
Muy bonito lugar junto al mar, muy limpio, bien mantenido, con camareras muy amables, pero con precios muy altos (quizás excelentes para su clientela del norte de Europa) de hecho por un café y una tostada de tomate y nada mas pagué 5 euros... cuando normalmente en una cafetería pagas un máximo de 2,60 euros
Sitio muy bueno con un ambiente y en un lugar extraordinario. Las vistas al mar y las vibras son muy buenas. La comida está muy rica. El arroz con pargo estaba muy bueno. No le doy 5 estrellas porque el precio es quizás un poco elevado para lo que comes. Si los precios fueran un poco más bajos estaría genial. Aún así, para un día especial es totalmente recomendable.
Es la segunda vez que comíamos en el sombrerito. Esta vez fue cena. No sabíamos que existían 2 cartas una para el día y otra para la noche. Sin dudarlo me quedaría con la de día. Si vas buscando precio aguileño, este no es tu sitio. Creo que con respecto al año pasado han disminuido cantidades de los platos. El tartar de atún 22€ y es bastante escaso, aunque la calidad buena. Una zamburiña 5€ me parece caro para la elaboración y el resultado que nos sirvieron. Seca y pequeña. Pescado elegido no había, pero la recomendación de la camarera fue acertada. Creo que fue el plato q más se aproximó a su valía. El sitio sigue siendo espectacular por el enclave en el que se halla
Un sitio con mucho encanto y con buena comida, pero que necesita rodar porque el servicio es flojo. Llamo para preguntar si el arroz hay que encargarlo y me dicen que no. Cuando llegamos y pedimos arroz, nos dicen que hay una hora de espera. Pues hombre… haber avisado por teléfono que eso puede pasar según pedidos de mesas. Pido un vino blanco y me echan poco porque se acaba la botella. El camarero me dice que va a por más. Se olvida. Se lo recuerdo y al rato me echa más… de otro vino diferente! Cuando lo comento me dice que es que el otro se había acabado y que esa botella ya estaba abierta. Que total… Que prueba a ver! Jajajaja a ver, un blanco normalito no voy a notar mucho la diferencia, pero no creo que sean formas. A los 40 min nos dicen que del arroz que habíamos pedido no hay ya. Mal cálculo. Pedimos otro. Se va. Vuelve. Que tampoco. Ok, otro. Los postres, hay 5, no se los saben. 7 min para traer la carta. 15 para preguntarnos si queríamos alguno. Para entonces ya habíamos pedido la cuenta a 2 personas diferentes hartos de esperar. Pedimos la cuenta por tercera vez. Así que, un arroz muy rico con vistas al mar, ensaladilla original y sabrosa, sobrasada y pan excelente (tostas de atún, muy ricas aunque el pan flojo pues ya estaba reblandecido) y seguro que muchos otros platos ricos. Con una mejora del servicio y la organización, un sitio perfecto.
Un entorno con muy buenas vistas. La comida buena. Lo mejor, el arroz (hacer un buen arroz es difícil y aquí lo han conseguido). Se nota que están empezando y el servicio de camareros tiene que mejorar. Precios en el rango medio - alto. Hilo musical con un volumen y estilo muy apropiado que invita a conversar. Hay que volver para ver cómo se van adaptando y para probar más platos. Si te es útil la reseña dale a 👍🏾.
He estado en dos ocasiones para tomar el aperitivo. Afortunadamente para ellos las reservas para comer estaban completas. Atención exquisita. Solo un pequeño detalle…. La segunda vez me trajeron la copa de vino ya servida….. seguro que imperdonable para la dirección , porque me consta la atención a los detalles. Y estoy segura de que la consigna a los camareros es llevar la botella a la mesa y proceder a servir la copa…..
Lugar apartado, en un bonito entorno natural. Tienes una zona donde poder tomarte unas cervezas sin mas Y otra para poder comer siempre con reserva.
Fuimos a comer hace un par de días y sinceramente NUNCA EN MI VIDA me había encontrado hablando con un personal TAN SIMPÁTICO, SOCIABLE Y ENCANTADOR, de verdad que aquello fue un TRATO EXQUISITO, ¡enhorabuena! Además, si eres vegano o vegetariano, ni te preocupes porque el mismísimo cocinero te prepara unos platos que te adapta con gusto e ilusión, tanto para explicarte lo que vas a degustar como para acomodarlo a tus gustos y necesidades alimentarias como persona que renuncia a comer animales (me preparó unos puerros braseados con su vinagreta semi-dulce y su sazón que me dejaron asombrada de lo ricos que estaban). Se nota que los productos son frescos y de proximidad y las verduras de cosecha propia. Te dejan bien alimentado y muy bien cuidada/o :)) Mínimo apunte a tener en cuenta y con el que coincido por previas reseñas de otros es el precio algo elevado, que yo modificaría para ser ya un partidazo de negocio 🙌
el lugar es precioso ,y comida excepcional , probando desayuno y alguna tapa de almuerzo están buenísimas , todo de alta calidad , he probado las tostadas especiales de aguacate y jamón iberico y están buenísimas, esperemos volver a probarlas el resto del verano.el sitio merece mucho la pena pero parte de su encanto es que sea un lugar escondido y difícil de encontrar. todo esta muy cuidado , espero volver para comer o cenar para seguir disfrutándolo. también espero que el personal siempre sea muy agradable , es una parte fundamental . veo que del primer día al ultimo que he ido en el verano han mejora muchísimo en la amabilidad. volveremos el año que viene
Estuvimos tomando una cerveza antes de irnos a comer. El lugar es agradable y la atención muy amable. No sé qué tal será para comer.
Chiringuito de playa con muy buena cocina, buen trato del personal y precios razonables. Destacar el arroz, carpacio y tarta de queso. Dar las gracias a Adrián por la amabilidad y rapidez del servicio.
Un sitio con mucho encanto y con buena comida, pero que necesita rodar porque el servicio es flojo. Llamo para preguntar si el arroz hay que encargarlo y me dicen que no. Cuando llegamos y pedimos arroz, nos dicen que hay una hora de espera. Pues hombre… haber avisado por teléfono que eso puede pasar según pedidos de mesas. Pido un vino blanco y me echan poco porque se acaba la botella. El camarero me dice que va a por más. Se olvida. Se lo recuerdo y al rato me echa más… de otro vino diferente! Cuando lo comento me dice que es que el otro se había acabado y que esa botella ya estaba abierta. Que total… Que prueba a ver! Jajajaja a ver, un blanco normalito no voy a notar mucho la diferencia, pero no creo que sean formas. A los 40 min nos dicen que del arroz que habíamos pedido no hay ya. Mal cálculo. Pedimos otro. Se va. Vuelve. Que tampoco. Ok, otro. Los postres, hay 5, no se los saben. 7 min para traer la carta. 15 para preguntarnos si queríamos alguno. Para entonces ya habíamos pedido la cuenta a 2 personas diferentes hartos de esperar. Pedimos la cuenta por tercera vez. Así que, un arroz muy rico con vistas al mar, ensaladilla original y sabrosa, sobrasada y pan excelente (tostas de atún, muy ricas aunque el pan flojo pues ya estaba reblandecido) y seguro que muchos otros platos ricos. Con una mejora del servicio y la organización, un sitio perfecto.
Es la segunda vez que comíamos en el sombrerito. Esta vez fue cena. No sabíamos que existían 2 cartas una para el día y otra para la noche. Sin dudarlo me quedaría con la de día. Si vas buscando precio aguileño, este no es tu sitio. Creo que con respecto al año pasado han disminuido cantidades de los platos. El tartar de atún 22€ y es bastante escaso, aunque la calidad buena. Una zamburiña 5€ me parece caro para la elaboración y el resultado que nos sirvieron. Seca y pequeña. Pescado elegido no había, pero la recomendación de la camarera fue acertada. Creo que fue el plato q más se aproximó a su valía. El sitio sigue siendo espectacular por el enclave en el que se halla
El sitio es wapo pero la comida escasa para el precio que tienen me pareció excesivo....pero bueno primera y última vez....se lo recomendaré a mi enemigo
Hemos ido este fin de semana y si bien el sitio me parece muy bonito, el servicio es amable, la relación calidad-precio nos ha parecido excesivamente caro. Las copas de cerveza las llenan a la mitad, si la quieres entera, se entiende q es una caña doble. Llaman ensalada a 4 hojas de lechuga aliñada y pagas por ello 9.79 euros, que estaba crujiente, sí, pero le han sacado muy bien margen.... Las tostas de atún y aguacate me parecieron correctas. Pero, un arroz con atún para 3 por 60 euros, donde escaseaba el arroz....pues nos ha parecido demasiado.
Lío con mesas, con la numeración, camareros distraídos, aunque simpáticos, bueno nos llegó pollo medio crudo por dentro , por fuera quemado. Aun así nos cobraron por el .Hemos tenido que reclamar platos que no han llegado, porque han puesto en otras mesas. Otros platos y muy bien . Recomiendo .
Estuvimos comiendo 6 personas un sábado. El servicio fue muy lento, nos trajeron la cerveza caliente y pedimos una botella de vino para los arroces y me tuve que levantar para pedirla por qué no llegaba. Al final casi acabando los arroces llego con lo cual se nos quedó casi media. La comida muy rica la verdad pero el servicio dejó mucho que desear
Servicio y cocina descoordinados. Resultado comida fria. Pedimos lecha y después de 1 hora de rel9j, nos dicen que no queda. Sólo podiamos cambiarla por mejillones o chuletón de atún. Pedimos los segundo, pero decepcionante: mal hecho y frío, ademas de caro. Pim pam pun.... un día de 10 y otro de 2 (pan bien cortado y buen corte de atún o trozos malos en pan normal frio y mal cortado). Resumen: sitio espectacular, en cuanto a situación y servicio muy amable pero descoordinado con cocina. Por tanto, malo, según día, por lo que puede ser muy mala relación precio/calidad, según te toque. Eso si, la tarta de queso espectacular!! Mejor barra que mesa.
Servicio y cocina descoordinados. Resultado comida fria. Pedimos lecha y después de 1 hora de rel9j, nos dicen que no queda. Sólo podiamos cambiarla por mejillones o chuletón de atún. Pedimos los segundo, pero decepcionante: mal hecho y frío, ademas de caro. Pim pam pun.... un día de 10 y otro de 2 (pan bien cortado y buen corte de atún o trozos malos en pan normal frio y mal cortado). Resumen: sitio espectacular, en cuanto a situación y servicio muy amable pero descoordinado con cocina. Por tanto, malo, según día, por lo que puede ser muy mala relación precio/calidad, según te toque. Eso si, la tarta de queso espectacular!! Mejor barra que mesa.
La carta es muy reducida no hay demasiadas opciones. Nos tomaron nota de la bebida y hasta que vinieron a tomar nota de la comida al resto de mesas les dio tiempo a comer. La comida no estaba mal pero tampoco bien. La tarta de chocolate del postre estaba seca y sin gracia. Y todas las moscas de la costa están en esa terraza( en algunos momentos llego a ser completamente excesivo y muy desagradable ). Tiene que mejorar mucho, el próximo verano lo volveremos a intentar a ver si ha mejorado
Buenas vistas, comida aceptable pero cara, servicio malo. Las moscas son un añadido.
Decepcionados. Vinimos en familia con una reserva hecha con 1 mes de antelación en la zona de la palap y nos pusieron bajo el toldo en la zona más calurosa y les dió igual. Para lo cara que es la comida no compensa nada. La guarnición de los platos: 4 papitas contadas. El entrecot sosisimo, tuvimos que pedir sal, el pollo quemado...
La comida muy buena, el servicio pésimo. Una buena comida que se ve empañada por levantarle la mano a un camarero (el del resto de reseñas negativas, joven, pelo rizado, moreno y ojos azules) y que venga con mucha prepotencia a decir que le he chistado. Después de explicarle que simplemente le he levantado la mano, sin chistar, nos suelta que le pongamos una reseña más, que no va a ser la primera; sin disculparse. Para el ticket medio (55 euros por persona) o las publicaciones en medios que lees y te animan a reservar mesa, sinceramente, esperas al menos una experiencia, pero no la hay. Se aproxima más a cualquier chiringuito de playa, y por mucho que te limpien la mesa entre platos y la comida esté buena, no te ofrece más. Un camarero en camiseta de fútbol, el otro que te vacila porque cree que le has chistado… creo que la profesionalidad del personal es importante y la clave para hacerse destacar por mucha fama que haya entre fogones.
Sitio muy bonito y con encanto, Muchas moscas que hacen que no sea nada agradable, el personal servicio pésimo teníamos una reserva ,nos sientan en la mesa y al poco le preguntamos a la mujer que nos sento si podíamos cambiarnos , nos dice que es mesa ya está reservada y que sino les va a dar el sol a los que tenían reserva. Nosotros tb habíamos reservado. Accede de muy malas formas a cambiarnos la mesa. Vimos que en algunas mesas tenían unos ventiladores para las moscas, a nosotros ni nos lo ofrecieron. Cuando nos llega el arroz nos lo deja en la mesa de malas formas y sin decir ni siquiera que aproveche. En cuanto a la comida pedimos burrata la brasa con naranja (normalita la brasa era x imaginación) Pan con sobrasada. Y un arroz con lecha , se supone que es arroz seco tipo alicantino bueno en algunas partes había más de 3 dedos de arroz , eso sí la lecha estaba muy rica . En resumen Servicio fatal,falta de profesionalidad (mujer mayor que nos atendió) Sitio bonito Comida normal
Sitio muy bonito y con encanto, Muchas moscas que hacen que no sea nada agradable, el personal servicio pésimo teníamos una reserva ,nos sientan en la mesa y al poco le preguntamos a la mujer que nos sento si podíamos cambiarnos , nos dice que es mesa ya está reservada y que sino les va a dar el sol a los que tenían reserva. Nosotros tb habíamos reservado. Accede de muy malas formas a cambiarnos la mesa. Vimos que en algunas mesas tenían unos ventiladores para las moscas, a nosotros ni nos lo ofrecieron. Cuando nos llega el arroz nos lo deja en la mesa de malas formas y sin decir ni siquiera que aproveche. En cuanto a la comida pedimos burrata la brasa con naranja (normalita la brasa era x imaginación) Pan con sobrasada. Y un arroz con lecha , se supone que es arroz seco tipo alicantino bueno en algunas partes había más de 3 dedos de arroz , eso sí la lecha estaba muy rica . En resumen Servicio fatal,falta de profesionalidad (mujer mayor que nos atendió) Sitio bonito Comida normal
Decepciónante, hice una reserva para tres personas y la atención fue muy deficiente, concretamente el 15 de Junjo, tardaron más de dos horas en servir tres platos, por cierto con muy escasa cantidad de comida y precios nada acordes
El servicio pésimo… los camareros que te toman nota tanto la chica como el chico, da miedo pedirles algo…. dejan mucho que desear ya que no puedes estar cómoda… se molestan hasta por pedirles azúcar!
lamentable servicio en todo el verano. los camareros te invitan a largarte sin comer , la dueña no dio la cara. la ensaladilla famosa era meter cuchara en bote mahonesa y ya no pedimos mas. un fiasco
La comida buena, la gente muy amable y detallista pero amigo mío, si yo tuviese algo que ver con el Ministerio de Sanidad y Consumo este bar estaría cerrado, es imposible comer con tanta mosca, se posan hasta en la cuchara, ya te lo dice la presencia en todas las mesas molinillos espantamoscas. Calidad precio muy mejorable.
El lugar merece la pena, pero la comida muy mejorable y la relación calidad precio mejorable x3, pedimos un arroz con atún, y el arroz no tenía nada de sabor, tardaron como una hora y 20 minutos en servirlo y era un arroz insípido casi sin color ni sabor, un arroz cocido con un par de trozos de atún por arriba… la ensalada era una naranja en rodajas con una burrata 17€…. No volveré.
Lugar muy bonito. Comida buena… el arroz bastante bueno pero el personal y sobre todo un chico bajo con los ojos claros es un absoluto impertinente que no debería trabajar de cara al público porque no le gusta y el mismo te lo reconoce, lo llamas para que te atienda y te dice que si lo has llamado de malas maneras (indica que si le has chistado) y con una aptitud que no es propia de un camarero, encima te dice que leas las reseñas que hay de él… sinceramente la comida merece repetir pero el trato recibido por su parte hace que no repitamos nunca más, eso sí un ticket por persona de 55€! Que menos que recibir un trato cordial. Espero que el chef tan famoso como lo publicitan lea las reseñas y forme un mejor equipo de trabajo!
Alerta a personas intolerantes o alérgicas que es un peligro. Mi opinión personal bajo mi experiencia es malísima, aparte de caro y casi no comes nada yo personalmente no comí nada, si comía terminaba en el hospital y con suerte, se avisó por teléfono de alergias alimentarias y se habló con el cocinero directamente, ya que hacen tanto el marisco y el pescado junto la carne,esperando el pollo a la parrilla que me lo harían en una parrilla aparte, pero uranio los mismos utensilios para todo, no llegaba se le dijo y comentó que no estaba comandado que lo hacía en un momento, pues bien lo puso en la parrilla del pescado y lo estábamos viendo, pensando que ese no sería el mío pero si ese era para mí después de avisar… negligencia total, se lo devolví y aún me decía que no que lo había puesto en la otra plancha donde me dijo 2 horas antes que lo hacía y estaba apagada, ahí solo ponía las pinzas con lo que todo lo tocaba, ya tenemos contaminación cruzada. Los demás pidieron platos al centro que entre plato y plato haces la digestión, los camareros quitando la camarera, agradables, a la chica le costaba venir a la mesa y con mala cara. Carísimo para un chiringuito, 1 litro de cerveza 13€ y de ahí para arriba.
El entorno es muy agradable, el servicio debe mejorar , aunque esto se está convirtiendo en un mal endémico en la hostelería española y la comida decepcionante a pesar de tener altas expectativas. Sashimi camuflado en carpaccio, tartar insípido y chuletón de atún grasiento y sin sabor. Sin embargo ,la presa estaba jugosa .
Es un chiringuito, donde hace calorcito, estás pisando arena y no les queda ni agua fresquita ni varios platos de la carta. Unos precios algo pasados, es caro. El personal, muy normalito, nadie quiere tomarte nota, jajaja. Pedimos algo que tuvieran fresquito para beber y una tapa, y buscamos otro sitio. Es lo bueno, hay más lugares para comer o cenar fresco, buena comida, ver la playita y con buena atención.
Siempre esperas encontrar, ahí donde viajas, uno de esos sitios que te deje huella y te recuerde un bonito verano. Esas fueron mis pretensiones en la cena en el Sombrerico. De la mano de su chef, Julio Miralles, me esperaba una cocina de autor, “la honestidad en cada plato”, “una experiencia culinaria con mucho peso en la calidad del producto”, según consta en su web. La lástima es que ni la cocina ni el servicio están a la altura del currículum de su chef. Se espera de un profesional de esta talla que su equipo le responda y esté a la altura de lo que, los que venimos, esperamos. Porque la calidad no se negocia, porque la vocación de servicio a los clientes se tiene o no se tiene y porque el colectivo de cocineros estrellados españoles, se merecen que el nivel se mantenga. Por el bien de ellos y, sobre todo, por el bien de los que pagamos y recomendamos.
Un gran chasco! Íbamos con muchas ganas por conocer el sitio por su ubicación y por el chef pero ... Ya desde el principio fue decepcionante, refrescos y cervezas calientes y mal tiradas, pedimos ostras que estaban templadas cuando deben servirse frías y en carta tenían un precio y luego te lo cobran a otro,el sashimi es más bien carpaccio, corte fino y macerado cuando el sashimi no es así, otra decepción porq si pides sashimi esperas que te traigan eso sashimi y ... Frío, no caliente. El chuletón de atún a la brasa ... Tenía un sabor... desagradable. Las bolas de helado ... No eran bolas, era helado derretido. Con este calor hay q tener la comida bien refrigerada y más este tipo de platos bien fríos. No volveremos, te dejas un pastizal para quedarte con mal sabor de boca.
Comida muy buena pero personal ínfimo, sobretodo un camarero del cual desconozco el nombre, pero tenia ojos azules y moreno de pelo. Muy maleducado, con miradas despectivas y palabras amenazantes cuando nosotros nos hemos dirigido con respeto hacia el. Hemos empezado a comer a las 2:30 y hasta las 5:15 no han traído el los segundos platos. Gran decepción y trato penoso e inaceptable para el precio que se paga. Una pena
Más de una hora de espera para una ensalada y dos montaditos. El resto de las mesas estaban igual o peor. Los precios son excesivos para la cantidad y calidad de los platos. El sitio es bonico pero desde luego que la experiencia ha sido pésima, no merece la pena.
Estoy aquí ahora, que decepción!!! Reservamos mesa a las 13.30h, nos llaman para confirmar y nos damos prisa ya que es un sitio de paso en nuestro camino de viaje. La camarera se sienta a comer y le dice a su compañero que se siente que no hay nadie, perdona? nosotros somos nadie? Antipáticos e incompetentes hasta hacerte sentir mal. De hecho no vamos a comer 1 tapa y carretera. Ya está bien de pagar todo súper caro por raciones ridículas y que te traten así. Pena porque el sitio es bonito y tenía buenas expectativas.
La ubicación, decoración y música estupendas. La atención pésima, la camarera que nos atendió fue desagradable rozando la mala educación. La comida que pedimos bien, pero no para pagar los precios que ponen, calidad precio no sé corresponden. Una pena, desilusionante.
No evaluo la comida, porque el servicio fue tan malo y desagradable que no llegué a comer. Tenía reserva con más de una semana de antelación porque quería comer allí, llegué con tiempo y el servicio en el aperitivo (inexistente, no tienen prácticamente nada antes de abrir cocina), fue tan horrible en la atención, que decidimos cancelar la reserva e irnos a comer a otro sitio. En especial una camarera muy vacilona y con muy poca profesionalidad y el dueño, que pasó del tema estrepitosamente. Una pena, la verdad, mucha prensa y redes, pero poca profesionalidad. El único solete que es el que te va a dar en la nuca si te atreves a pasar el monstruo final de los camareros de veraneo y decides quedarte a comer. El chiringuito funcionaba infinitamente mejor antes de que llegara nadie de ningún sitio con ínfulas de no sabemos qué. No te fíes de lo que veas en redes, la mitad de los platos que te enseñan no se pueden pedir en carta. Un desastre con muchas fotos online.
El sitio muy bonito. La comida no tiene la calidad que pagas. La ensalada de "tomates sabrosos murcianos" no merecen los 18€ que cuesta pero ni de broma. La carne bien hecha pero muy cara. Carísimo todo para lo que es. El tinto de verano de los peor preparados que he tomado. Aunque lo peor es el personal (excepto el chico de la barra y el que está en la brasa): bordes y desagradables como ellos solos. Hay un parking publico al lado del sitio para ir a la playa cercana. Más vale que aparques allí, te lleves algo de comer, disfrutes de la playa y las vistas y te vayas sin pisar este sitio.
Inicia sessió per deixar una ressenya
Inicia sessióElimina anuncis i gestiona el menú
Explora la teva zona
191 Fotos
Explora les fotos de Chiringuito El Sombrerico
Informació sobre Chiringuito El Sombrerico
Com arribar
RM-D15, 39, 30889 Calabardina, Murcia, Spain
Destacats
Serveis
Opcions de Menjador
Informació del Restaurant
Comoditats
El Barri
Ubicació
RM-D15, 39, 30889 Calabardina, Murcia, Spain
📍 Explorar el Barri
Jocs
🎮 Guanya Punts Mentre Explores!
Juga a Find Me i canvia punts per descomptes a Chiringuito El Sombrerico i altres restaurants
Guanya Punts a Chiringuito El Sombrerico!
Juga a Find Me i canvia recompenses aquí
Guanya punts extra i canvia'ls per recompenses de Chiringuito El Sombrerico
🏆 Recompenses de Chiringuito El Sombrerico
Descompte 10%
A Chiringuito El Sombrerico
Aperitiu Gratis
A la teva propera visita
Taula VIP
Experiència premium
per canviar recompenses i guanyar punts
📋 Com funcionen les recompenses?
Juga a Find Me
Cada 100 punts de score = 1 punt de recompensa
Acumula Punts
Els workers obtenen 2x punts per partida
Canvia Recompenses
Descomptes, menjar gratis i experiències VIP
És teu? Reclama'l GRATIS!
Elimina anuncis i gestiona el menú