Restaurante Cueva La Martina
Spanish, regional, local · Campo de Criptana
Sobre Restaurante Cueva La Martina
Restaurante Cueva La Martina, ubicado en Campo de Criptana, ofrece una experiencia gastronómica única en un entorno encantador. Destaca por su privilegiada ubicación cerca de los molinos, con comedores situados en cuevas naturales y una terraza superior con vistas espectaculares. La cocina, de corte...
Restaurante Cueva La Martina, ubicado en Campo de Criptana, ofrece una experiencia gastronómica única en un entorno encantador. Destaca por su privilegiada ubicación cerca de los molinos, con comedores situados en cuevas naturales y una terraza superior con vistas espectaculares. La cocina, de corte tradicional manchego, se distingue por su sabor, cuidada presentación y platos como la paletilla de cordero y el solomillo. El servicio es atento y profesional, creando un ambiente cálido y acogedor. Además de la comida, ofrece una amplia selección de cervezas, cócteles, café, postres, tés y vinos, complementando una experiencia inolvidable.
Què diuen els clients de Restaurante Cueva La Martina
Restaurante con encanto y vistas espectaculares a los molinos. Destacan la calidad de la comida tradicional manchega y la atención del personal, especialmente Raúl. Algunos clientes mencionan precios elevados y desacuerdos entre el personal.
Plats populars
Ideal per a
Tip: Si es posible, pide una mesa en las cuevas para una experiencia más original. Considera probar el menú del día para una opción más económica.
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Què veure a prop
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Explora els voltants de Restaurante Cueva La Martina
Restaurante Cueva La Martina es troba a Campo de Criptana, envoltat de llocs d'interès cultural i històric. Aquests són alguns dels punts més destacats als voltants.
Patrimoni Històric
- Molinos de viento "Cerro de la paz y Sierra de los Molinos" (A 74m) — bien de interés cultural bien de interés cultural
- Molino de Viento Burleta (A 130m) — bien de interés cultural bien de interés cultural
- Molino de Viento Infanto (A 160m) — bien de interés cultural bien de interés cultural
- Molino de Viento Sardinero (A 188m) — bien de interés cultural bien de interés cultural
Museus
- Museo Sara Montiel (A 180m)
Edificis Religiosos
- iglesia de Nuestra Señora de la Asunción (A 478m) — edificio en Campo de Criptana
Parcs i Jardins
- Plaza Pozo Hondo (A 717m) — park in Spain
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Preguntes freqüents sobre Restaurante Cueva La Martina
Opinions de Restaurante Cueva La Martina Campo de Criptana
He comido con mi mujer y mis suegros, el sitio muy bonito, Una cueva con varios reservados y un buen salón. La relación calidad precio muy buena. Bien atendido por el personal. Por supuesto que cuando vuelva los visitaré de nuevo. Además junto a los Molinos
Maravilloso sitio para comer al lado de los molinos. Buen ambiente, parece que estás en una cueva. La comida, espectacular. Recomendable pedir entrantes para compartir o alguna de las carnes
Hemos estado comiendo en el restaurante la Cueva de Martina que goza de unas vistas espectaculares a los molinos de viento de Campo de Criptana. Nos han reservado una mesa en una de las cuevas, que presentan una decoración muy cuidada y una temperatura muy agradable sobre todo ahora en verano. Los platos de comida tradicional están muy bien elaborados y la presentación está muy cuidada. El servicio ha sido rápido y el trato del camarero ha sido excelente . Un sitio muy recomendable sin lugar a dudas .
Muy buen servicio, muy excelete en la comida. La recomiendo.
Una cena excelente! Con una atención especial, eramos seis personas y a pesar de pedir raciones, tuvieron el detalle de ponernos un trozo para cada uno. No podemos decidirnos por ningún plato en especial, pero el postre con helado de violetas nos enamoró😍
Hemos tenido el placer de dar con este maravilloso Restaurante en plena Semana Santa a tope de trabajo y sin reserva, nos han atendido y servido una comida buenísima aconsejada por Ángel del servicio de camareros, ha sido amable, eficaz, respetuoso así que ha hecho que nuestro paso por aquí sea excepcional, el enclave no puede ser más bonito ofreciendo al cliente diversas estancias a cual más acogedora, francamente muy satisfechos y muy recomendable
Sitio único que se encuentra en uno de los muchos sitios privilegiados que tenemos . La comida esta muy rica , hemos comido muy bien, en un ambiente de lo más agradable.Lo recomendamos a toda la gente que quiere comer bien y a la vez rodeados de una belleza sin igual. Los camareros son muy profesionales pues están muy atentos a todos y a todo, muchas gracias a cada uno y enhorabuena!!!!
Espectacular ubicación para disfrutar de una puesta de sol ÚNICA!! Personal agradable y atento. Cenar en una cueva sin cobertura telefónica és un valor añadido🙄
Hemos comido en Cueva La Martina y la experiencia ha sido muy buena. Atendidos en sala con gran profesionalidad, escogimos el menú del día, estuvo todo riquísimo, super bien cocinado y emplatado: croquetas caseras de verdad, gazpacho, chuleta de cerdo (nunca habia comido una tan buena, en su punto),tarta de queso. El restaurante es una cueva, si comes a la carta lo haces en unas dependencias de la cueva muy bonitas, muy amablemente el personal de sala nos las mostró al finalizar la comida, gracias por todo!
Gratas sorpresas en un original restaurante donde probar platos y vinos manchegos, muy bien traídos, en las coquetas mesas de sus cuevas naturales. El mirador tiene vistas, pero es mejor aventurarse al centro de la tierra. Ni duelo, ni quebranto. ¡Toda una alegría!
Comimos de carta. Y estuvimos en una mesa en la cueva. Los que comen el menú del día comen fuera de la cueva. La paletilla de cordero y el solomillo están increíbles. A mi hermana le apetecía pollo k no hay en carta y sin problema le hicieron un muslo deshuesado con patatas que le encantó. No perderse los postres, están estupendos.
Esta situado justo delante de los molinos, ya le da una buena ubicación. Dispone de una terraza superior y en la planta inferior que son unas cuevas se encuentra el restaurante. Tienes para escoger entre carta y menú diario (14€), este último cada día es diferente. La verdad que hemos comido muy bien, todos los platos estaban muy buenos y eran del menú diario. El trato ha sido genial y muy muy atentos. Lo recomiendo 100% y sobretodo recomiendo que probéis platos de la carta que han de estar muy buenos y si os decantáis por el menú seguro que acertáis.
Local con mucho encanto y buena cocina.
En lo alto de la manchega Sierra de los Molinos, con unas espectaculares vistas, está ubicado este restaurante. En su interior: cuevas, ideales para pequeñas reuniones. En la parte superior, una terraza con vista a la sierra y al pueblo. La cocina es bastante buena, utilizan productos de calidad y se nota en los platos. El trato, correcto, muy correcto. A destacar, un foie de pato con mermelada que podría calificar como el mejor que he probado en mi vida (a pesar de que no me encontraba bien, por un constipado, entre otras cosas) y la salsa que acompañaba al solomillo: una reducción con un sutil toque dulce. En conjunto, muy recomendable.
Espectacular rincon en los molinos de Campo de Criptana. Situación inmejorable. Trato exquisito. La comida realmente tradicional, sabrosa, cuidada y bien presentada. Comedores en preciosas cuevas, o en 2 terrazas con vistas a los molinos y a las llanuras de la Mancha. Y todo eso con PRECIOS asequibles. Incluso un menú por 14€. 100% recomendado
Al pie de los molinos, hemos comido genial en familia, sobre todo por la simpatía del camarero. No teníamos sitio en las cuevas pero nos han montado una mesa arriba junto a una estufa de leña y hemos estado genial: migas del pastor, chuletas a la brasa y batalla de huevos y patatas= a un rato genial. Gracias!!
Sitio con encanto!!!! Calidad en la comida. Migas, duelos y quebrantos, migas... Pero sobre todo, destacar la simpatía y la magnífica atención del camarero Raúl que tuvo con mi amiga y conmigo. Estaba en la barra de arriba del restaurante. Mil gracias Raúl!! Personas como tú hacen que disfrutes del.doble de todo.
Ha sido una experiencia extraordinaria, en todos los aspectos : servicio, comida y atención maravillosa: un lugar de ensueño con la Sierra de los Molinos y Campo de Criptana un municipio espectacular.
Muy muy buena comida, llegamos atrasados a nuestra reserva porque íbamos en una excursión organizada y no tuvimos ningún problema. La chica nos sirvió la mesa encantadora!
Hemos comido en Cueva La Martina y la experiencia ha sido muy buena. Atendidos en sala con gran profesionalidad, escogimos el menú del día, estuvo todo riquísimo, super bien cocinado y emplatado: croquetas caseras de verdad, gazpacho, chuleta de cerdo (nunca habia comido una tan buena, en su punto),tarta de queso. El restaurante es una cueva, si comes a la carta lo haces en unas dependencias de la cueva muy bonitas, muy amablemente el personal de sala nos las mostró al finalizar la comida, gracias por todo!
Gratas sorpresas en un original restaurante donde probar platos y vinos manchegos, muy bien traídos, en las coquetas mesas de sus cuevas naturales. El mirador tiene vistas, pero es mejor aventurarse al centro de la tierra. Ni duelo, ni quebranto. ¡Toda una alegría!
Espectacular ubicación para disfrutar de una puesta de sol ÚNICA!! Personal agradable y atento. Cenar en una cueva sin cobertura telefónica és un valor añadido🙄
Comimos de carta. Y estuvimos en una mesa en la cueva. Los que comen el menú del día comen fuera de la cueva. La paletilla de cordero y el solomillo están increíbles. A mi hermana le apetecía pollo k no hay en carta y sin problema le hicieron un muslo deshuesado con patatas que le encantó. No perderse los postres, están estupendos.
Esta situado justo delante de los molinos, ya le da una buena ubicación. Dispone de una terraza superior y en la planta inferior que son unas cuevas se encuentra el restaurante. Tienes para escoger entre carta y menú diario (14€), este último cada día es diferente. La verdad que hemos comido muy bien, todos los platos estaban muy buenos y eran del menú diario. El trato ha sido genial y muy muy atentos. Lo recomiendo 100% y sobretodo recomiendo que probéis platos de la carta que han de estar muy buenos y si os decantáis por el menú seguro que acertáis.
En lo alto de la manchega Sierra de los Molinos, con unas espectaculares vistas, está ubicado este restaurante. En su interior: cuevas, ideales para pequeñas reuniones. En la parte superior, una terraza con vista a la sierra y al pueblo. La cocina es bastante buena, utilizan productos de calidad y se nota en los platos. El trato, correcto, muy correcto. A destacar, un foie de pato con mermelada que podría calificar como el mejor que he probado en mi vida (a pesar de que no me encontraba bien, por un constipado, entre otras cosas) y la salsa que acompañaba al solomillo: una reducción con un sutil toque dulce. En conjunto, muy recomendable.
Espectacular rincon en los molinos de Campo de Criptana. Situación inmejorable. Trato exquisito. La comida realmente tradicional, sabrosa, cuidada y bien presentada. Comedores en preciosas cuevas, o en 2 terrazas con vistas a los molinos y a las llanuras de la Mancha. Y todo eso con PRECIOS asequibles. Incluso un menú por 14€. 100% recomendado
Al pie de los molinos, hemos comido genial en familia, sobre todo por la simpatía del camarero. No teníamos sitio en las cuevas pero nos han montado una mesa arriba junto a una estufa de leña y hemos estado genial: migas del pastor, chuletas a la brasa y batalla de huevos y patatas= a un rato genial. Gracias!!
Sitio con encanto!!!! Calidad en la comida. Migas, duelos y quebrantos, migas... Pero sobre todo, destacar la simpatía y la magnífica atención del camarero Raúl que tuvo con mi amiga y conmigo. Estaba en la barra de arriba del restaurante. Mil gracias Raúl!! Personas como tú hacen que disfrutes del.doble de todo.
Ha sido una experiencia extraordinaria, en todos los aspectos : servicio, comida y atención maravillosa: un lugar de ensueño con la Sierra de los Molinos y Campo de Criptana un municipio espectacular.
Muy muy buena comida, llegamos atrasados a nuestra reserva porque íbamos en una excursión organizada y no tuvimos ningún problema. La chica nos sirvió la mesa encantadora!
Local con mucho encanto y buena cocina.
Ubicación junto a los famosos molinos de viento de Campo de Criptana. Edificio singular, buena cocina casera, buen trato, amplia terraza, trato diligente y amable. Menús los días de diario. Recomendable.
Un sitio muy acogedor, con dos terrazas a distintos niveles, un restaurante-cueva en el sótano y hasta su tienda de recuerdos. La comida muy rica y a muy buen precio, los camareros muy majos. En la terraza se puede estar con perro. En la terraza de la planta baja, hay un balcón con una vista impresionante de un molino de viento tradicional. La entrada al restaurante tiene delante al menos seis enormes molinos de viento a los que no he podido resistirme a hacerles fotos.
Restaurante que se sale de lo habitual por el comedor en cuevas (individuales o compartidas con varias mesas). La comida es de calidad, bien hecha y con sabor, y los precios están acorde con ello. En mi caso, como no vivo cerca, está bien para ir una vez, como curiosidad. El encargado es seco como la mojama, menos mal que los camareros lo compensan con más amabilidad y alegría.
Buen trato y buena calidad en la comida. Lo que hemos comido, nos ha gustado mucho. El precio es un poco más elevado que quizá en el centro, pero el enclave y el encanto del sitio lo merece. Recomendable
El sitio me pareció un poco pequeño, quizá estaba ajustado para la arquitectura del lugar. La atención, muy mejorable, se tardaron demasiado entre platos y no había tanta gente comiendo. El vino, recio como todos los vinos manchegos. Las alternativas vegetarianas son muy pocas, por lo que deberían advertirlo al hacer la reserva. El precio un poco alto para la calidad de los platos. En resumen, con muchas áreas de mejora
Las cuevas son preciosas y la comida muy rica y bueno tiene un precio medio de 35€ por persona. Muy buena atención por parte del personal. Está situado además en un paseo de molinos que no deja indiferente. Muy recomendable verlos por la noche ya que están iluminados. A mejorar, se agradecería algo de música ambiente en lugar de la radio o la televisión.
Fue una comida familiar, casi todos encantados, todo muy rico, el sitio no nos gustó tanto porque pensábamos que era otra cosa, pero al llegar la comida, genial. Pedimos de primero, queso frito, alcachofas, lomo y ensalada. De segundo, chuletas, solomillo, salmón, lenguado, codillo… muy rico todo. Postres también muy bien. En general, para repetir, y muy recomendable si quieres comer bien después de visitar los molinos.
El sitio esta bien,el camarero que nos atendió muy agradable.. La paletilla de cordero y el ciervo buenísimos..pero las migas que pedimos creo que eran del día anterior y super aceitosas..por lo demás todo bien
Pagas la situación al lado de los molinos y la peculiaridad de la cueva. La comida está bien pero es cara para lo que es. Si sois de otras regiones aquí las migas son húmedas. La tabla de quesos muy buena. La tarta de queso manchega demasiado densa aunque de sabor muy buena. Pese a todo, lugar al que hay que ir por localización y curiosidad de la cueva. Lugar único.
Lugar privilegiado Junto a los molinos en el campo de Criptana, Me gustó comida típica manchega disponen de dos cartas una en el restaurante y otra en la terraza nos declinamos por la terraza pedimos platos sueltos más o menos como si tapearamos aunque la verdad algo caro para el sitio pero por lo menos estaban todos muy buenos y la atención fue muy correcta y nos recomendó en todo momento
El sitio en general es bonito y la comida está deliciosa... lo único negativo es un jefe de sala (señor con chaqueta mostaza), en todo momento discutiendo con un camarero (un tal Jose) delante de todo el mundo, una situación algo incómoda a la que no debería llegar delante del público. Una pena porque ya digo que la comida está buenísima (un 10 a la cocina) por eso pongo 4 estrellas... aunque tampoco es barato.
La comida es cara, pero está muy bien. El precio está acordé al resto de restaurantes de la zona. Buena variedad en la carta. Tiene huecos en la roca con mesas con un encanto especial. Lo único desagradable es oír al metre/jefe despotricar de los empleados, lo hizo varias veces mientras estuvimos comiendo.
Buen restaurante en Campo de Criptana.Precios más o menos normales para la inflación en la que estamos.Nos ha gustado mucho ,salvo la tarta de tres chocolates que no estaba nada buena y además cara . Recomiendo los raviolis de calamar y los filetes de ciervo con salsa silvestre .
Lugar privilegiado Junto a los molinos en el campo de Criptana, Me gustó comida típica manchega disponen de dos cartas una en el restaurante y otra en la terraza nos declinamos por la terraza pedimos platos sueltos más o menos como si tapearamos aunque la verdad algo caro para el sitio pero por lo menos estaban todos muy buenos y la atención fue muy correcta y nos recomendó en todo momento
Muy buena ubicación , y la cueva muy bonita. La carta variada y todo estuvo muy bueno . Las carnes tiernas y muy bien preparadas .Lo único que nos pareció caro las bebidas , sobre todo el agua.
Lugar tranquilo ideal para comer gente el molino Quimera, trato correcto. Precios esperados para la zona donde está situado. Estuvimos en la terraza y el mirador es increíble.
El sitio en general es bonito y la comida está deliciosa... lo único negativo es un jefe de sala (señor con chaqueta mostaza), en todo momento discutiendo con un camarero (un tal Jose) delante de todo el mundo, una situación algo incómoda a la que no debería llegar delante del público. Una pena porque ya digo que la comida está buenísima (un 10 a la cocina) por eso pongo 4 estrellas... aunque tampoco es barato.
La comida es cara, pero está muy bien. El precio está acordé al resto de restaurantes de la zona. Buena variedad en la carta. Tiene huecos en la roca con mesas con un encanto especial. Lo único desagradable es oír al metre/jefe despotricar de los empleados, lo hizo varias veces mientras estuvimos comiendo.
Buen restaurante en Campo de Criptana.Precios más o menos normales para la inflación en la que estamos.Nos ha gustado mucho ,salvo la tarta de tres chocolates que no estaba nada buena y además cara . Recomiendo los raviolis de calamar y los filetes de ciervo con salsa silvestre .
Muy buena ubicación , y la cueva muy bonita. La carta variada y todo estuvo muy bueno . Las carnes tiernas y muy bien preparadas .Lo único que nos pareció caro las bebidas , sobre todo el agua.
Lugar tranquilo ideal para comer gente el molino Quimera, trato correcto. Precios esperados para la zona donde está situado. Estuvimos en la terraza y el mirador es increíble.
La terraza de este restaurante nos dejó sabor agridulce. Nos recibieron bien, pero tardaron en servirnos. Al final la joven que nos atendió se preocupó de que nos sirvieran y nos recomendó bien. A partir de aquí la comida buena, pero el servicio, puff., el señor que nos atendió puede estar cansado, puede estar saturado, pero no tratar mal al cliente. Y si no me pueden atender me lo dicen y tan contentos.
El lugar es bonito, ya que es una antigua casa hecha en una cueva. Los entrantes estuvieron muy ricos y vinieron rápido, pero tuvimos que esperar 1 hora hasta que llegaron los segundos. No dudo que tuvieran mucha gente, pero esperar tanto tiempo hace que te quedes sin hambre. Es una lástima porque éso le quitó puntos a nuestra experiencia
Hemos tomado algo en la terraza para aprovechar el sol y las vistas. Las raciones de migas y pisto muy ricas pero escasas para 10€ cada una. Nos ha parecido caro para lo que sirven. Amables pero he pedido el ticket porque no me lo daban y me cobraban 6€ de más. No entendían por qué pedía un ticket de lo que hemos comido. La boleta de pagar con tarjeta no es un ticket. Y el papel de la comanda tampoco. No me lo han dado.
Cómo sitio está bien. El servicio, muy atento. Los platos con calidad. Cómo nota negativa, antes de entregar la carta deberían decir que es lo que no tienen, por ejemplo, tenían una incidencia con los platos que tenían foie de ingredientes. Al ir a pagar con tarjeta, a nosotros nos dieron la de otra mesa, por lo que algo de descontrol hubo.
El sitio está chulo ambientado en las construcciones antiguas de la zona. No desentona con los molinos. La comida aceptable pero cara en relación a la calidad. Nos dejaron entrar con perro a la terraza. Fuimos en invierno y había pocas mesas el servicio fue rápido y la comida también.
La situación es inmejorable y el restaurante es muy bonito, especialmente al pequeña zona de la cueva, en la que comimos. La comida aceptable y el servicio bueno, si bien es cierto que el restaurante estaba casi vacío. Mi opinión es que es un restaurante muy caro para la comida que ofrece, la única justificación para esos precios podría ser la ubicación. Nos llamó especialmente la atención el plato de 6 chuletitas de cordero por 21€. Eran realmente minúsculas y más para una tapa que para un plato. Pedimos para compartir dos personas: alcachofas (4 uds), cogollos (4 uds), migas (cazuelita), chuletitas de cordero (6 mini unidades), dos coca colas, una cerveza y dos cafés. Total 84€ (42€ por persona). Sin haber pedido ni vinos ni postres me parece una pasada.
El sitio y la comida son excelentes. En cuanto al personal, el jefe de sala no es muy agradable que digamos, en cambio los camareros son encantadores. Aunque la comida a parte de estar rica y ser de buena calidad, los precios son un poco elevados. Excesivos los 4€ que cuesta una botella de agua por ejemplo.
La comida estaba bastante buena, pero los postres una decepción. Te sirven algo muy diferente a lo que pides. El fondant de chocolate relleno de pistacho es un coulant de chocolate con una bola de helado de pistacho... Y así con todos los postres. El camarero era super soso, un sin ganas... El restaurante es muy bonito pero yo no repetiría
Una calidad bastante aceptable en un bonito entorno y un buen servicio. Quizás quitaríanalgo de aceite a la comida, a los duelos y quebrantos, perdonarnos así estaban muy buenos. La cantidad suficiente (no poca pero tampoco escasa). Bastante pendientes de la clientela y sin ningún punto negativo que reseñar. Solo por el ambiente y el lugar merece la pena aunque no es barato. Ojo porque no incluye el iva en los precios, quizás interesaría que estuviese integrado en los mismos.
Ambiente tranquilo y bien cuidado. Los platos tradicionales poco elaborados: gachas insípidas, hojaldre con arroz casi sin hojaldre, y con sabor incoherente... Nos aconsejaron mal, pedimos demasiada comida y nadie nos advirtió. Precio elevado para la calidad del producto. Lo mejor el asadillo y el moje.
Precios elevados para la calidad y cantidad de los platos. La ensalada de perdiz con unos trocitos para decorar, la paletilla de cordero asada, aunque tierna, con una salsa que para mi gusto sobra, el plato de salmón con rebozado de pistacho tampoco vale su precio. El sitio es bonito pero no para los precios que cobran.
Precios elevados para la calidad y cantidad de los platos. La ensalada de perdiz con unos trocitos para decorar, la paletilla de cordero asada, aunque tierna, con una salsa que para mi gusto sobra, el plato de salmón con rebozado de pistacho tampoco vale su precio. El sitio es bonito pero no para los precios que cobran.
La comida está buena, el restaurante muy bonito y acogedor. Lo que no nos gustó nada es que estando el restaurante prácticamente vacío, sólo había una mesa, nos pusieran justo al lado de la única mesa ocupada, cuando la distancia entre mesas es muy pequeña, y hay no queda todo, cuando llegó otra mesa la sentaron en la siguiente mesa, quedando todos agrupados en un pequeño lugar estando el resto del restaurante vacío. Entiendo que si el restaurante está lleno te sienten dónde esté libre, pero estando todo el restaurante vacío, no hay necesidad de agrupar a todos en una pequeña estancia ya que se crea una situación incómoda entre todos los comensales.
La comida deliciosa y la carne en su punto. El servicio una porquería; mala cara y malos modales desde que dije que tenemos una reserva. Tardaron más de 15 minutos en tomarnos la orden y más de una hora para traer los platillos, nunca entendieron la instrucción "no esperes a que terminemos los primeros, ve preparando los segundos y cuando los tengas listos, tráelos". Una experiencia en la que, al venir en tour, tuvimos que engullir en 5 minutos platillos por los que esperamos más de una hora. Sin importar lo delicioso de la comida, no volvemos.
Es un lugar en un entorno privilegiado, en los Molinos de Campo de Criptana. Tiene cuevas interiores muy bonitas y acogedoras. La comida es muy recomendable. Tiene buena cocina. ¿Qué es lo malo? El servicio. Los dueños son los que menos ganas tienen de trabajar y tratan bastante regular a los comensales en cuanto alguien se queja de algo con razón, aparte de reirse a sus espaldas. El otro camarero que nos atendió fue bastante amable con nosotros. Respecto a la comida, aunque tienen buena cocina, hubo dos platos que intentaron colarnos sin los ingredientes que ponía en la carta. Uno de ellos fue patata, huevo, jamón y foie, pero el foie no estaba por ningún lado y lo devolvimos con su correspondiente queja. El otro plato fue habitas con jamón y boletus, pero, ¿sabéis lo que no había? Efectivamente, boletus. En su lugar nos pusieron trozos de setas de bote. Este no lo devolvimos porque ya no nos apetecía decir nada más. No volveremos desde luego. Hay que saber respetar a los clientes, atenderles correctamente y no intentar engañarles. Si no estuviesen donde están ya hubiesen tenido que cerrar.
Muy caro. 4 desayunos:media de tomate con jamón(que no era ibérico ni de lejos) y su correspondientes cafés con leche, 2 cafés con leches sin tostadas, solos, y una botella de agua 36€. Desde luego a desayunar no volveremos.
Carísimo para lo que ofrecen , sobre todo en los refrescos y el pan 1.60 . La paletilla de cordero exquisita, la guarnición 1 patata . Solomillo escaso pero escaso. El postre tarta de 3 chocolates exquisita. El lugar aunque comimos de carta x ser fin de semana no es gran cosa. Muy molesto un señor mayor , con la TV a todo volumen mirando sus programas, parecía el dueño pero aun así muy desagradable el rato de la TV y el volumen. No volvería a comer allí . Precio desorbitados! Éramos 2 gastamos 95 euros sin vino , sin agua . Decepcionada.
Carísimo para lo que ofrecen , sobre todo en los refrescos y el pan 1.60 . La paletilla de cordero exquisita, la guarnición 1 patata . Solomillo escaso pero escaso. El postre tarta de 3 chocolates exquisita. El lugar aunque comimos de carta x ser fin de semana no es gran cosa. Muy molesto un señor mayor , con la TV a todo volumen mirando sus programas, parecía el dueño pero aun así muy desagradable el rato de la TV y el volumen. No volvería a comer allí . Precio desorbitados! Éramos 2 gastamos 95 euros sin vino , sin agua . Decepcionada.
Muy muy mala. En principio, llegamos y estuvimos 10 minutos esperando para que nos atendieran, (no habiendo nadie) decidí acercarme a pedir, y el camarero me preguntó que si éramos los de la mesa, al contestarle que si, contesto pues mejor si venís vosotros, estábamos 10 personas osea que verse que estábamos allí se nos veía, pedimos en la barra, y nos sentamos, después de media hora esperando nos marchamos porque nadie nos llevó la bebida que habíamos pedido, y los camareros estaban en la barra sin hacer nada 2, 2 camareros sin hacer nada y después de pedirles no nos servían, asique decidimos irnos, no creo que vuelva, desde luego si vuelvo lo primero que miraré es que esos dos camareros no estén, si no me iré al bar de al lado que nos atendieron fenomenal. Espero que mejoren mucho. Un saludo
Local curioso, precios elevados,comida escasa, no pudimos terminar los platos por la calidad de los mismos, que aún siendo escaso, dejamos en el plato, siendo platos típicos migas, pisto,.... Tuve la sensación de querer dar una imagen de "postín", y no llegar. No lo recomiendo
1° Nos pedimos unas migas, las cuales estaban desechas y una ración bastante pequeña para el precio que tenía. 2° Tardaron muchísimo en sacar la comida a la mesa para unas migas y una hamburguesa. 3. Sitio demasiado caro para lo sosa que es la comida y el pésimo servicio que te dan, ya que no te atienden en la terraza, teniendo que sacarnos la propia bebida de dentro.
No puedo comentar del servicio de comidas o cenas, pero, os comento mi situación. Fuimos a tomar algo, pedimos dos tercios de Mahou y un Aquarius limón nos costó 11 euros, qué sería la cuenta 4 euros cada tercio ? Y 3 el Aquarius? Es la Cueva de la Martina, no estamos en la Gran Vía creo que deben revisar sus precios
Pésimo. Paramos de visita en los Molinos de Campo de Criptana y decidimos tomar un café en su terraza. No habiendo prácticamente nadie en ella, 20 minutos de espera para que nos atendieran, café pésimo, limpieza del sitio (al menos en terraza), pésima, atención pésima, y para pagar más de lo mismo, tuvimos que reclamar 3 veces al camarero, al que parecíamos no importarle mucho. Pagamos y salimos de allí hacia otro lado. Una lástima que un restaurante en el sitio en el que se encuentra esté así de descuidado. No recomendable.
Estuvimos hace un mes. La atención del camarero excelente la comida escasa y del primer plato al segundo 20 minutos tardaron y solo tenían tres mesas y la Copa de vino para un sorbito nada más si eres comedor como nosotros ni entres se quedan con el dinero y sal es con más hambre que entrastes. Las vistas maravillosas desde arriba es lo único que nos gusto. Si vuelvo no iré a comer hay.
Tuve la oportunidad de visitar el sitio el día 04 de enero, el lugar es realmente hermoso, pero el trato tanto del camarero como el del dueño del sitio fueron pésimos. Cada vez que consultábamos por algo nos hacían mala cara como si estuviéramos pidiendo un favor. Por 2 pistos manchegos, una copa de vino y 2 cuajadas con miel y un café pagué €50, mismos que hubiese pagado con gusto si la calidad de la comida y el trato del personal hubiesen sido de altura. Sin duda alguna no volveré ni lo recomiendo!!
Un sitio para no volver, la atención del camarero nefasta, me he sentido fatal, está claro que si no te dejas el dinero, que desconozco su cuantía, no eres bien tratado. Por último comentar que antes de pagar nos han quitado el toldo de donde estábamos sentados y nos han dejado a 30 grados, un poquito más de humildad. Las migas que nos hemos comido, muy ricas, gracias cociner@.
Una estrella porque no pueden ser cero. Un sitio horrible. Desde la llegada el trato fue pésimo por parte del encargado. Aunque el resto del personal fue atento, el trato de esta persona hizo la experiencia muy desagradable. Lo peor vino en el momento de traer la carne. Pedimos un chuletón y nos lo trajeron en mal estado. Claramente la carne desprendía un olor desagradable, a podrido. Se lo comunicamos a un camarero que inmediatamente hizo llamar al encargado. Primero nos dijo que el olor era de la maduración de la carne y que el problema era que no estábamos acostumbrados. Insistimos, y al oler la carne por él mismo se la llevó y se ofreció a cambiarla por otra, lo cual declinamos. En ningún momento se disculparon ni reconocieron el error aunque era evidente. Tras una reseña negativa sobre nuestra experiencia, el encargado nos ha llamado por teléfono para amenazarnos con buscarnos y “partirnos la cara”. Nos han exigido que eliminásemos la reseña o habría consecuencias, en una clara amenaza a nuestra integridad física. Lejos de cuidar al cliente y reconocer un error, nos amenazan. Un trato inaceptable, con amenazas incluidas de una persona que claramente no está capacitada para regentar un local.
Muy bonito el restaurante, sí, no se puede negar. Vistas muy chulas. El pisto estaba muy rico. Pero...botella de agua 1L, 4€. Vente bebido de casa mejor. Medallón de solomillo de ternera que estaría tierno y jugoso el año pasado. Menos mal que estaba al punto. No vale ni la mitad de lo que nos han cobrado por él. Personal muy amable en general, menos uno de ellos que fue bastante desagradable. Ni repetiré ni lo aconsejaré. Demasiado caro para lo que vale.
El dueño y el estaff (con aliento alcoholico) son las personas más rudas que he conocido en un restaurante. El trato es terrible, levantan la voz a los clientes, los regañan, y corrigen constantemente al cliente de cómo se deben dirigir ellos para pedir la comanda de la carta de alimentos y bebidas. De manera poco empática tratan de vender lo mas caro y no explican bien como funciona su sistema venta de la carta de alimentos de manera correcta. Son poco pascientes con sus clientes. Si realmente quieres pasar un rato agradable este no es el lugar. Los precios son bastante elevados para el tipo de servicio y comida que ofrecen. No lo recomiendo para visitar.
Comida regular y escasa, el pisto estaba frío y las migas aunque no estaban mal estaba fría también, raciones pequeñas y caras, punto negativo también a que los precios estén sin IVA, y lo peor de todo fue el servicio, lentísimos, se olvidaron de un plato que finalmente anulamos, y el colmo fue en el momento de la cuenta cuando nos dijo un señor mayor de malas formas que no le venía bien que pagásemos por separado con tarjeta porque decía que le cobraban 1 e de comisión, aún así pagamos por separado, pero salimos con muy mal sabor de boca. Una lástima
Íbamos con ilusión a probar un lugar nuevo porque ya conocíamos Las Musas y qué gran decepción. Platos caros, poco elaborados y un servicio muy deficiente. Hemos estado seis personas comiendo y se les ha olvidado un plato de uno de los comensales. El personal que te pone los cubiertos, la bebida y la comida tiene las manos y uñas sucias. No lo recomiendo. El café y el postre hemos ido a tomarlo a Las Musas, que es donde iremos a comer el próximo día.
No pude comer porque no me dejaron entrar con mi perrito, de tercer mundo. Me he recorrido Europa con mi perro sin problema. Lo que ocurre en España con las mascotas es subrealista.
Me guíe por que leí buenas reseñas y ya que yo soy de la zona quería sorprender a mis amigas con buena comida manchega.. la clavada fue monumental, las raciones escasas lo único que se salvó un poco de sabor fue el morteruelo.. las migas blandas, los duelos y quebrantos salados, y lo peor que nos aconsejaron seta de cardo y era salmuera pura.. al preguntarnos el camarero se lo dijimos y su contestación fue que igual le habían echado sal dos veces que era algo puntual.. el precio de ese mini plato 25€ no tuvo ningún detalle con nosotras.. no lo recomiendo en absoluto
No me podía creer que el pisto manchego estuviera malo,las habitas con jamón y boletus saladas y sin boletus y encima te lo niegan, las migas no voy a comentar porque las gachas se llevan el premio...y encima te dicen que te lo puedes llevar, por prudencia les dije no gracias por no decirles que no se puede ofrecer esta comida y encima no reconocer que se estan equivocando con atención, calidad y precio. Precio muy caro para la calidad y servicio No vuelvo ni con invitación
Caro, servicio lento, platos bonitos con comida normal. Los entrantes: gachas, moje, duelos y quebrantos y migas, cuya elaboración es rápida y los ingredientes cuestan menos de 1€, en poca cantidad, calidad media y a 11€ el platito. 287€ de cuenta por 6 personas, aunque la comanda fue realmente de 4. Lo único que merece la pena es la estética del restaurante porque es una cueva real y está en la mejor ubicación, frente a los molinos, pero te saldrá un poco cara la visita.
UNA GRAN DECEPCION Nos cobraron 66€ por 2 menús que valía 13.65€ (precio en la carta) porque nos lo cobraron como festivo cuando no era festivo, y encima, en ningún momento, nos informaron que el menú festivo valía 33€ YA QUE LES PEDIMOS LOS DOS MENÚS DE LA CARTA DE 13.65€ Y EL CAMARERO NOS DIJO QUE VALE. Además, el jefe de sala, era una persona muy desagradable mostrándose en todo momento muy desagradable. No volveremos a ir más y obviamente no lo recomendamos en absoluto.
No lo recomiendo, nos dijeron que tardarian media hora para tomarnos nota xq había atasco en la cocina, estuvimos esperando desde las 15:05 hasta las 16:30 y no nos atendieron, la camarera joven y sin experiencia, solo daba vueltas x la terraza y cuando le preguntábamos nos volvía a repetir que no podía tomarnos nota aún, hasta que se acercó un señor y nos preguntó si ya nos habían atendido y le dijimos q no, al final tuvimos que pedir bocadillos xq nuestro autobús se marchaba a las 17:00, no merece la pena pagar 5€ por un bocadillo con el pan demasiado tostado y duro, lo único que pude comer son los 7 calamares que pusieron en el pan.
10 euros por una “tapa” de migas como la que veis en la foto. Por ese precio deberían poner un buen plato con todo su acompañamiento completo. Mucha uva por encima pero ni un trozo de chorizo. Solo unos pocos de tocino y mini trozos de pimiento que no se ven apenas. No se puede timar a la gente de esta manera. Entiendo el sitio, la ubicación…. Pero no puede ser más caro comer en Criptana que en la Gran Vía de Madrid 🤣
No ha podido ser peor experiencia. El trato malísimo. Nada más llegar el señor de la barra discutía con unas chicas diciendo que no les cobraba con tarjeta un importe menor a 10€(cosa que es ilegal) si tienes tpv tienes que cobrar hasta 1centimo. Estas en medio de un cerro con restaurantes y para visitar molinos, si no llevas efectivo ¿que haces? No puedes tomar ni una botella de agua en medio de un secarral en medio del campo sin una sombra?? Le pedimos por favor un poquito de agua para un perrito que llevábamos y se ha reído en mi cara con 35grados que había. Otra más…y ya por último después de repetirle varias veces lo que íbamos a tomar nos lo pone y nos sentamos y dice que luego nos cobra. Pues se acerca el señor a la mesa al rato nos coge 10€ que teníamos encima sin decir nada y nos trae un ticket de importe 10€ de 2 coca colas y una copa de vino pero al darse cuenta que miramos la cuenta y le llamamos para que nos explique, vuelve y dice que le han dado mal las vueltas y que ahora nos trae 2,5€ que faltan. Estafador!!! Si nos callamos se queda con la vuelta. Ojalá te pongan de patitas en la calle a saber a cuanta gente le haces lo mismo al cabo del día. Lo unico bueno es que habia un chico más jovencito sirviendo las mesas que nos dio el agua para el perro y nos trató bien.
Hemos llegado con la idea de comer algo a las 18:30 aprox. pero a esa hora la cocina estaba cerrada, volvían a abrir en la noche ( entendible ). Hemos pedido algo de tomar por la circunstancia y nos hemos acomodado arriba en la terraza. La vista espectacular. Se puede pasar un rato muy ameno. Sino fuera por dos detalles que hicieron que mi valoración pasara de 4 estrellas a 1: 1) la mesa con vasos y platos me toco recogerla a mi , entiendo que podrían tener jaleo ( más no es una excusa ) 2) el camarero o encargado o dueño , de camisa negra y barba se le pregunto dos veces para pedir y dijo que habría que bajar pedir y subirlo uno mismo , Ok , pero oh sorpresa a los 20 minutos llego una mesa y les tomo pedido y se los subió. Después llegan 3 chicas piden 3 bebidas , el camarero muy sonriente le toma el pedido y se los sube. Al rato llega otra mesa y los mismo . Me parece una falta de respeto. Claramente NO volvere. Para ser justo cabe anotar que los precios son adecuados y la carta variada.
Tardan más de media hora en servirte una sopa salada que no se puede comer en un mantel muy sucio y cuando dices que ya llevas mucho tiempo, algo más de media hora solo para que traigan el primero, el dueño, un señor sin nada de presencia para estar ahí, a gritos dice que eso es mentira. La única mesa que había allí, unos señores catalanes, no daba crédito. El dueño se acercó para preguntarles a gritos por el tiempo que llevaba yo y no daban crédito, pero le dijeron que más de media hora. Me fui abonando todo el menú 16,50 euros a pesar de no comer porque tras pedir una hoja de reclamaciones me dijo “las tiene la gestoría” y que le sudan sus partes bajas. Llamé a la policía, pero me dijeron que no iban a ir, que tienen mucho trabajo y son tres. Pongo reclamanción. Recuerdo de Campo de Criptana.
Carísimo y pretencioso, para lo que es en realidad. El pescado y el marisco, horribles. De cuatro platos acertaron uno. Aún así, pagamos 160€. Viendo que se llevan platos enteros, no nos ofrecieron nada a cambio. Postres del supermercado... ¡NO RECOMENDABLE!
Fuimos a pasar el día a campo de criptana y nos recomendaron este sitio para comer. La atención fue malisima, la comida no estaba mal, pero tardaban mucho en servir, el ambiente sin más. No lo recomendaría para nada.
Mala experiencia, buena ubicación, pero pésimo servicio. Después de esperar 2 horas, 6 adultos con 5 niños, nos dicen que no nos van a servir porque no habían mandado hacer nuestros platos. Nos sirven unas raciones de patatas para los niños y la bebida, nos ponen dos raciones frías de pisto y asadillo y todo esto por 115€. El camarero nos pide disculpas, pero el dueño del local golpea el datáfono, hasta romperlo. Nuestra mesa no es la única descontenta. Una absoluta vergüenza. Para nada lo recomiendo.
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C. Rocinante, 13, 13610 Campo de Criptana, Ciudad Real, Spain
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Ubicació
C. Rocinante, 13, 13610 Campo de Criptana, Ciudad Real, Spain
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