La Venta de Pedro
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Opinions de La Venta de Pedro Cardeñadijo
Mi excursión al Monasterio de San Pedro de Cardeña, a solo unos kilómetros de Burgos, fue un viaje inesperado al corazón de la historia y la leyenda. Mientras atravesaba su puerta, sentí que el tiempo se ralentizaba. El lugar, de una sobria belleza cisterciense, respira una paz profunda, muy alejada del bullicio turístico. Lo que más me impactó fue sumergirme en la tradición que lo vincula al Cid Campeador. Según la leyenda, aquí quedó su esposa, Doña Jimena, custodiando su tumba durante años. Me emocionó de una manera que no anticipé. Poder estar en el mismo lugar donde la historia y el mito se entrelazan de forma tan tangible fue una experiencia única. Además de su épica conexión cidiana, el monasterio alberga joyas como su espectacular iglesia abacial y los sarcófagos visigóticos del claustro. Pero, sin duda, lo que da verdadera vida al lugar es su comunidad de monjes trapenses. Verlos pasar en silencio por los corredores y saber que mantienen viva una tradición de oración y trabajo (son famosos por sus vinos y licores) añadió una capa de autenticidad y recogimiento a la visita. Salí de Cardeña con una sensación de haber tocado la historia con la punta de los dedos. No es solo un monumento; es un remanso de espiritualidad y un rincón esencial para entender la épica que forjó Castilla. Una parada absolutamente recomendable.
El monasterio está muy bien conservado, tiene hospedería, tienda, bodega. La visita es guiada por un monje que te cuenta la historia del monasterio de forma amena y didactica. El precio es la voluntad. Merece la pena la visita. No hay que reservar entrada.
Magnífico lugar de bella y serena paz. Que mejor guía que un monje del monasterio para conocer para que existe este histórico lugar de fe en el Dios que ilumina con su verdad? Una gran experiencia, muy recomendable.
Interesante cuanto menos la visita con Román, miembro de la orden religiosa. Te contaba, aparte de la historia del lugar y de los ilustres enterrados allí, si día día dentro de su congregación. Tienda de productos del monasterio más que recomendables así como sus cervezas trapenses. Hoy aprendí un poco más.
He asistido a la profesión del Hno. Ismael. La visita, un gran regalo. Muy detallada en arquitectura, historia, y muy interesante la visita a la bodega. Ha sido un lujo.
Un regalo poder alojarse y compartir el horario de oración con los monjes que lo habitan. Su acogida, ternura, amabilidad y simpatía te hace sentir la presencia del Amor de Cristo entre sus monumentales paredes. Un lugar en el que la Historia, el Arte y la espiritualidad pero también la calidez humana se combinan de forma excepcional. Las habitaciones son muy confortables, la comida sabrosa y cocinada con cariño, la tienda con productos de primera, en especial el vino y el chocolate. Tener la oportunidad de conversar y orar con ellos ha sido tan especial como revelador. Gracias de todo Corazón. Volveremos sin duda.
Muy recomendable. En nuestro caso acompañados por el hermano Román como guía, al que por su atención en nuestra reciente y agradable visita envio cordiales saludos desde Granada, uno de los monjes que allí habitan. Magnífico monasterio repleto de historia, enclavado en idílico entorno donde se respira paz. Aquí se conserva la tumba donde muchos siglos estuvieron el CID y su familia.
El Hermano que nos acompañó durante la visita era encantador. Hizo la experiencia inolvidable, aprendimos muchas cosas sobre el Monasterio y la vida monacal. GRACIAS!!! Isabel
Se puede visitar la parte del monasterio que no está dedicado a clausura. Impresionante el guía cisterciense, amable, ameno, entrañable y muy didáctico. Si eres motero díselo. Te lo ganarás... Las salas con las tumbas del Cid, el claustro, la escalera de caracol, etc. Impresionante.
Maravillosa visita y excelente guía que la ameniza. Nos ha encantado. Disponen de tienda con vinos, cerveza, miel, velas y otro tipo de recuerdos.
Muy buena visita 100% recomendable, nos encantó todo el recorrido. El hermano Isma estuvo genial en toda la visita y respondiendo a todas nuestras preguntas. Volveremos a la hospedería :)
Una visita muy interesante. Este fue el monasterio donde espero Jimena durante el destierro del Cid y donde esta la tumba de babieca su fiel caballo, visitamos la iglesia guiada por 2,5€, ese día podías ver la bodega, tienen una tienda donde venden el vino que elaboran, cervezas, y pequeños detalles,.compramos queso tierno muy bueno y a buen precio 10,5€ el kilo
Estuve en la visita guiada en la semana Cidiana y maravilloso, explicaciones muy buenas y amenas!!
El monasterio de san Pedro de Cardeña se encuentra ubicado en un valle de gran belleza a unos 10 kilómetros de Burgos. Está habitado por una pequeña congregación de monjes Trapenses. Fue fundado a finales del siglo IX mediante una donación de tierras del conde de Castilla Gonzalo Téllez. Aunque es posible que fuera erigido sobre una abadía más antigua de origen visigodo, posiblemente del siglo VI. Poco años después de que Abderramán III se proclamara como el primer Califa de Córdoba, éste realizó diversas campañas militares contra las marcas fronterizas con los reinos y condados Cristianos al norte del río Duero. El monasterio fue destruido en la primera mitad del siglo X y los doscientos monjes que allí vivían fueron martirizados y asesinados. En el siglo X el monasterio fue de nuevo repoblado gracias al apoyo del conde Fernán González, lo que llevó al cenobio a una época de esplendor hasta el siglo XIII, especialmente en lo relativo a su scriptorium con la elaboración de códices y libros. A partir del siglo XIII comienza un lento declive del monasterio hasta que en 1836, tras la desamortización de Mendizábal, se produjo la exclaustración de los monjes y el abandono del monasterio provocando un progresivo deterioro del edificio. A partir de los años 40 del siglo XX se realizó una restauración del edificio, restableciéndose, nuevamente, la vida monástica. Este monasterio es célebre por su relación con el Cid Campeador. Según el Cantar de mio Cid, cuando Rodrigo Díaz de Vivar es desterrado de Castilla por el rey Alfonso VI, dejó a su esposa Jimena y a sus dos hijas bajo la protección de los monjes. Tras su segundo destierro el Cid conquista la ciudad de Valencia en 1094, intitulándose como Príncipe. En 1099, muere el Cid en Valencia, quedando su esposa como Señora de la ciudad. Unos años después los almorávides se encuentran a las puertas de Valencia con un numeroso ejército, por lo que doña Jimena decide abandonar la ciudad. Así, el Cid fue exhumado de la catedral de Valencia y llevado hasta San Pedro de Cardeña, en donde fue sepultado de nuevo. Aquí permanecieron sus restos hasta 1921, en que fueron trasladados junto a los de su esposa a la catedral de Burgos, a una tumba ubicada en el crucero bajo el cimborrio de la catedral. Del antiguo monasterio románico no queda casi nada, tan solo una parte del claustro y la torre de doña Jimena. Adosada a esta torre se construyó la nueva iglesia, erigida en el siglo XV en estilo gótico. Tiene planta de cruz griega con tres naves y capillas laterales, cubierta con bóvedas de crucería y sostenida por grandes columnas fasciculadas. La fachada de la iglesia es austera, destacando la puerta con arquivoltas apuntadas y un grupo escultórico en el tímpano que representa a un obispo arrodillado ante san Pedro y san Pablo. La fachada del monasterio de estilo barroco, data del siglo XVIII con un cuerpo central enmarcado por dos torres, en el que destaca la estatua polícroma del Cid a lomos de un caballo, similar a las imágenes que representan a Santiago Matamoros. Frente a esta fachada hay un monolito en el que se dice que allí se encuentran los restos de Babieca, el caballo del Cid. El claustro conserva una parte del antiguo románico con arcadas de medio punto sostenidas por columnas con capiteles corintios y dovelas rojas y blancas que recuerdan a la mezquita de Córdoba. La Capilla del Cid es una obra del siglo XVIII de estilo barroco, en el que destacan los sepulcros del Cid y doña Jimena, esculpidos en el siglo XIII por orden del rey Alfonso X el sabio para albergar sus restos óseos. Cabe destacar la escalera de caracol, una obra de cantería y geometría del siglo XVI que comunica con el archivo del monasterio. El monasterio es visitable de lunes a sábado de 10 a 13 y de 16 a 18 horas. El precio es de 2’50 euros/pax y la visita es guiada por un monje del monasterio con una duración de una hora y con explicaciones muy interesantes sobre la historia y aspectos artísticos del monasterio. Hay una tienda en la que venden productos artesanos, como cerveza, vino o chocolate.
Si estás por Burgos no puedes dejar pasar la oportunidad de visitar este monasterio. Esconde verdaderos tesoros y muchas sorpresas que el monje que os guiará durante toda la visita os explicará de forma detallada. Este señor desarrolla su trabajo de forma magistral y se merece todo nuestro respeto y admiración, solo espero que reciban cientos de visitas para ayudarlos económicamente en la labor tan encomiable que desempeñan
Precioso. El lugar ya inspira calma. La visita es guiada. Nosotros hicimos las de las 10.15 horas y conviene que llames o empujes la puerta de la iglesia, porque el monje que nos guió nos dijo que pensaba que no había nadie... Visitas la iglesia y algunas dependencias más. Es precioso, con mucha historia. El monje afable, simpático, preparado. Al final pagas lo que el monje te dice, que es practicamente una limosna... Fuera hay una tienda con productos: cerveza artesanal, licor artesanal, quesos, etc. Recomendable.
A pocos km de Burgos es una visita muy recomendada. No se precisa reservar aunque hay que estar atento a los horarios. La visita se realiza desde la entrada de la iglesia. El hermano asignado para las explicaciones, al menos el que se encargo de nosotros, hizo que la visita resultase amena e ilustrativa. Es un monasterio de lleno de historia y de arte. Castrillo del Val es una localidad cercana donde se puede comer. El precio de la visita es muy módico y el paraje en plena naturaleza lo hacen perfecto para una excursión.
Nos ha encantado la visita. Desde que llegas se respira un entorno de paz y calma que te acoge. Llegamos media hora antes de cerrar y el monje que estaba guiando la visita al precioso Monasterio, nos abrió para recibirnos. Nos encantó su cercanía y la forma de explicar el recorrido y nos acercó un poquito más a la vida contemplativa de estos grandes monjes cistercienses. Recomendable sin duda ☺️
Estuvimos mi pareja y yo , y nos pareció un sitio precioso para ver en Burgos , y el guía un monje llamado Román estuvo de 10 en las explicaciones y en su amabilidad . Volveremos
Un lugar muy bonito, donde relajarse. Tiene numerosas sendas para realizar en sus alrededores.Rodeado de naturaleza, yo hice una ruta de senderismo desde Castrillo del Val, pasé por el monasterio y luego hacia las cuevas. El itinerario fue precioso y variado. El monasterio lo puede ver por dentro, y uno de sus moradores, os comenta un poco la historia.
Un lugar maravilloso y lleno de historia. La visita guiada por el hermano Ismael, interesantisima. Recomendado 100 por 100
Vivo en Burgos y es mi lugar favorito por excelencia. Tenéis muchas reseñas que os explican su estilo arquitectónico, su historia y lo magnífico de este tesoro patrimonial, pero yo quiero compartir y agradecer desde aquí la magnifica experiencia que viví junto a mi familia el sábado antes de Reyes cuando inesperadamente, fuera de horario y de manera desinteresada nos guiaron en la visita más personal y entrañable que he tenido jamás en un lugar histórico-religioso. La explicación amable y cariñosa de todo el lugar y sus tesoros la recordaremos siempre y doy las gracias de todo corazón. Os aconsejo que no os lo perdáis, más allá de las leyendas y la religión, este lugar os aportará belleza, paz y una experiencia digna de ser compartida, esta comunidad Trapense se lo merecen.
Un lugar muy bonito, lleno de historia, siglo 11 y 12, con eso lo digo todo
Hoy hemos visitado este monasterio de la mano de un monje de la orden. Ha sido un guía extraordinario, nos ha explicado muchísimas cosas haciendo el recorrido interesantísimo. Realmente merece la pena visitar el Monasterio. A la salida hemos comprado chocolate, vino y cerveza artesanal, todo realizado por ellos. Estamos deseando probarlo todo.
Una visita muy recomendable. Las explicaciones que te da el monje cisterciense en la visita guiada son muy interesantes. ¡¡Y hasta nos enseño una forma de hacer una foto perfecta a la escalera de caracol!!. Si estas por Burgos, no puedes dejar de visitarlo. Espero que siga conservando por siempre ese espíritu de paz, relajación y tranquilidad.
En un viaje a Burgos capital nos hablaron de este monasterio y decidimos visitarlo una tarde. Desde luego que merece la pena acercarse y disfrutar con su visita. El guía es uno de los monjes de la comunidad y aunque puede que algunos datos históricos no los domine es una delicia escucharlo y hace que la visita sea especial. Compramos unas mermeladas artesanas de la tienda que nos encantaron. De hecho desde entonces sólo consumimos sus mermeladas (se pueden hacer pedidos online). Si volvemos por la zona volveremos seguro a hacer una visita.
Hoy, 31 de julio, he visitado y disfrutado del monasterio de san Pedro de Cardeña. Un joven monje nos ha acompañado con sus amenas explicaciones no sólo en relación con los aspectos históricos y artísticos del monasterio sino también en los relacionados con la vida monástica. Así ha hecho de la visita una experiencia integral, que presenta el monumento como algo vivo que mantiene la esencia para la que fue construido. Es de agradecer el respeto a la historia, por encima del relato, y la sencillez y autenticidad con la que transmite los fundamentos de la espiritualidad cisterciense. Muchas gracias
Lugar de paz, reflexion y meditación. Unirse a la comunidad en sus rezos y su liturgia es una experiencia única y enriquecedora. Los hermanos son eso, hermanos, y el hospedero es cercano y cariñoso. Se come muy bien y casi no tienes necesidad de salir a hacer turismo. Lo recomiendo a toda persona.
La visita la realiza un monje que, de forma tranquila, va explicando la historia del monasterio. Destaca la capilla funeraria del Cid y familia, la escalera de carácter y el claustro. Todo está en reconstrucción
Un poquito alejado de la ciudad pero bien merece la pena una visita. Informarse, ya que hay visitas guiadas por uno de los frailes. Fue panteón familiar del Cid y su familia.
La visita fue espectacular y nuestro guía, Ismael, fue un lujo por como explicaba todo la historia de este monasterio.
Muy bonito monasterio,guiada por un monje, tiene tienda donde venden sus productos a precios asequibles.
Lugar entrañable con un fraile que nos ha hecho de guía y ha resultado sencillamente fantástico. Gran conocedor del monasterio nos hemos sentido muy cómodos y nos ha explicado con detalle cada rincón del establecimiento. Un diez sin paliativos.
Gracias al hermano que nos guió en la visita el sábado por la mañana por habernos dado tanta y tan buena información sobre la historia del monasterio, pero sobretodo por habernos transmitido la esencia de la vida en clausura.
Volvimos después de dos años para poder visitarlo con guía. Tuvimos la suerte de estar solos y de encontrarnos con el Hermano Ismael. No sólo nos ofreció una visita y una explicación excelente, sino que nos ofreció una conversación muy enriquecedora. Se nos hizo muy ameno (ni cuenta nos dimos de que no hicimos ni una sola foto) y el tiempo voló. ¡Gracias! Pd.: Por supuesto, también volvimos a comprar chocolate en la tienda.
Sorpresa agradable. El monje q nos atendió muy divertido
La visita guiada al monasterio ha merecido mucho la pena.
Me alegro de haber venido a visitar este monasterio. Excelentes explicaciones del hermano Ismael sobre la historia, arte y costumbres del monasterio. Recomiendo la visita.
Qué belleza de sitio! Lleno de historia y de vida espiritual. El hermano Ismael nos lo ha enseñado con gran precisión y afecto. Ha sido una experiencia preciosa y muy recomendable.
Maravilloso monasterio y estupendo guía, Román uno de los monjes que habita en este lugar tranquilo lleno de silencio y paz. Muy recomendable, por su historia llena de cultura a través de sus libros y por el trabajo que siguen haciendo está pequeña comunidad de hombres. Que la vida les sea larga y sosegada.
Visita obligada en burgos! El monasterio es muy bonito pero lo que más nos gustó fueron las explicaciones del monje, muy entretenido. Se dedican a hacer cerveza, vino, chocolates....nos llevamos cerveza y chocolates para probar y nos encantó! Íbamos con dos niños de 7 y 11 años y se les hizo muy amena la visita! Tened en cuenta que las visitas tienen un horario establecido!
Nos gusto mucho el Monasterio,el monje Roman,nos lo explicó todo superbien,fue muy atento ameno y cordial muy recomendable gracias
Fantástico monasterio y fantástica visita guiada por Fray Román de una forma afable y muy pedagógica. No solo aprendes cuestiones de arte e historia, también conoces datos de la vida cotidiana de los monjes que son muy interesantes. Al final de la visita puedes acceder a la tienda a comprar productos elaborados por los propios frailes. ¡Visita muy recomendable!
Conocer San Pedro de Cardeña me resultaba interesante, después de la visita lo considero un imprescindible. El monasterio no tiene ningún elemento arquitectónico o artístico deslumbrante (más allá del sepulcro del Cid y doña Jimena), pero es un enclave histórico de primer orden. Y la visita, guiada magistralmente por el hermano Ismael, es una puerta al conocimiento tanto de la historia del edificio como del carisma de la orden cisterciense. Y no dejes de visitar la pequeña tienda de productos trapenses al finalizar la visita. Un 10 rotundo.
El edificio en sí mismo es muy bonito, ubicado en un entorno natural privilegiado. Elementos del interior, como una cruz al estilo románico hecho por uno de los monjes, vidriera de alabastro etc. son muy destacables. Es también interesante escuchar al monje-guía hablar de la vida allí y de la historia del lugar. El vino y la cerveza que venden son buenos productos.
El hermano Ismael nos hizo una gran visita en profundidad de la historia y entresijos del monasterio y entorno cercano del mismo. Datos tan relevantes como que fue el lugar de sepultura original del Cid!! Disfrutamos mucho y fueron muy amables, recomendadisimo!
El monasterio es fantástico!!! Hay que tener en cuenta los horarios de las visitas ya que la visita es guiada por un monje cisterciense. La visita empieza por la puerta de la Iglesia. El monje, Román, es muy agradable y da todo tipo de explicaciones. Una visita muy recomendable, dura unos 45 minutos.
Se sale de Burgos en dirección sureste hacia la Cartuja de Miraflores y, tras pasar por el paraje natural de Fuentes Blancas, se llega al monasterio de San Pedro de Cardeña, situado en el fondo de un valle de abundante vegetación. Es benedictino en su origen, del siglo IX, pero actualmente lo habita la orden del Císter. Desde el estanque colocado enfrente de la abadía, puede verse una atractiva estampa del conjunto del convento e iglesia. La fachada está flanqueada por dos torres cuadrangulares e iguales, y en el centro, la portada barroca recoge sobre el portón de entrada la figura ecuestre del Cid Campeador aniquilando a los musulmanes. Por uno de sus lados, la hilera de las ventanas de las celdas confluye con la portada de la iglesia gótica, que reemplaza a otra iglesia románica anterior. De tres naves, con bóvedas de crucería y elevadas columnas, en el lado derecho se abre la capilla del Cid y el claustro de los Mártires, en recuerdo de los monjes asesinados por las tropas de Abderramán III en el año 934. Cuando se visita este monumento hay dos cuestiones importantes: La primera es que el Cid Campeador, Rodrigo Díaz de Vivar, partió al destierro en 1081, dejando al cuidado del abad don Sancho, dentro de las estancias de Cardeña, a su mujer, Jimena, e hijas. Este suceso determinó que el héroe castellano y su esposa fueran enterrados aquí hasta 1836. Hoy yacen en la catedral de Burgos. Por eso, un juglar o clérigo anónimo, autor del Cantar del Cid, ruega al abad Sancho que "a ella y a sus hijas y a sus dueñas" las atienda. Y de esta manera, dice el juglar que "salieron de la iglesia, ya quieren cabalgar/ el Cid a doña Jimena íbala a abrazar". La otra cuestión hace relación al extraordinario "scriptorium", que fue uno de los más importantes del alto medievo en Castilla. Fruto de la labor artesana y sabia de traductores, copistas y miniaturistas son el Beato de Cardeña, la Biblia de Burgos y el menos conocido Cartulario Gótico de Cardeña, un códice o libro en el que aparecen palabras escritas en castellano del siglo IX. En definitiva, uno de los testimonios escritos más antiguos del romance castellano. Solo por estas razones históricas y lingüísticas, el viajero debe acercarse a este monasterio, solo a 10 Km de Burgos.
Una preciosa portada con Santiago matamoros (la historia es como es!) presidiendo la fachada principal. Andando hacia la derecha se accede a la Iglesia. Aunque el sistema de visitas no es muy eficaz que digamos (hay que esperar a que se junte un grupo de visitantes = tiempo indefinido) si conseguís entrar la visita merece la pena. El guía es siempre un monje, en esta ocasión el hermano Román, que hizo un recorrido ameno y didáctico por el monasterio. Desgraciadamente solo se ve una pequeña parte: la Iglesia yvel Coro, los sepulcros originales del Cid y Doña Jimena, el panteón de sus familiares, la sala capitular, y el claustro. Aún así y todo la visita merece mucho la pena!
Joya a cinco minutos de la ciudad de Burgos. El monasterio es muy bonito, perfectamente conservado y el monje que guía la visita, además de facilitar toda la información de manera sencilla y amena, es muy agradable. La visita cubre una pequeñisima parte del monasterio, pero es una visita imprescindible que sólo cuesta 2'50€.
Magnífico el trato dado por los monjes. Habitación sencilla pero completa. Ducha y calefacción. Si cada piedra hablará contaría una bonita historia. Cuánta historia!!! Merece la pena acudir a la visita guiada y a los cánticos de los monjes. Los garbanzos de ese día, exquisitos. Buen pollo al horno. Todo sencillo pero rico, rico. De visitar.
Habíamos leído que era el gran olvidado en las visitas a Burgos, es un craso error, debería ser visita obligada, la historia, la grandeza está presente entre sus muros. No dejar de visitarlo. La visita es guiada por uno de los monjes. En nuestro caso, nos dió una impagable lección de historia aderezada con notas de humor. Recomendamos visitar su tienda donde venden (si os gusta) una cerveza de primer nivel.
Hicimos la visita guiada con Ismael que fue súper didáctico y muy simpático y amable. El monasterio no tiene nada demasiado espectacular pero es un gusto verlo y escuchar su historia. Como curiosidad.... Se encuentran en él las tumbas originales del Cid y su mujer. Nos gustó mucho la visita. Merece la pena informarse de los horarios y asistir. Al finalizar la visita se paga con un donativo voluntario.
Hice este viaje con motivo de la España del Cid recorriendo los lugares donde el vivió y murió. Lo iniciamos aquí en éste Monasterio para terminar en Valencia. El monasterio de San Pedro de Cardeña es una abadía trapense situada en Castrillo del Val, a 10 km del centro de Burgos. La iglesia actual es básicamente gótica tras haber desaparecido gran parte de las edificaciones prerrománicas y románicas. El edificio del monasterio es de piedra en cuyo centro destaca una fachada barroca labrada. El escudo de armas de Cardeña corona la obra, bajo él, destaca la figura de El Cid montado a caballo. En los jardines frente a la fachada principal de la iglesia se han colocado unas placas de piedra con los textos del Cantar de Mio Cid que hacen referencia a la estancia del Cid y su esposa Doña Jimena en este monasterio. La iglesia cuenta con tres naves de dos tramos más capillas laterales, transepto y cabecera con un ábside profundo. çLa capilla del Cid, del siglo XVIII de estilo barroco. En el centro se encuentran los dos arcófagos labrados en piedra en dónde estuvieron sepultados El Cid y Doña Jimena. Esta sala está rematada por escudos de armas, pinturas modernas y los restos mortales de algunos familiares del caballero. El Claustro de los Mártires es lo más antiguo del monasterio. De hecho en la actualidad no se puede pasar a visitar el claustro, por lo que sólo lo podemos ver desde el interior de la sala capitular a través de cristales que lo protegen.Conserva partes románicas del siglo XII con capiteles originales labrados con motivos vegetales. Sus arcadas son de color rojo y blanco que recuerdan a la Mezquita de Córdoba.
Fray Ismael, un monje joven y vigoroso fue el encargado de guiarnos por el monasterio contándonos de una manera detalla y apasionada los distintos detalles de la historia y el arte del monasterio. Estuvo muy abierto a responder a nuestras curiosidades de la vida monástica. Un diez!
¡Es una maravilla! La entrada sale a 2,5 euros, un hermano cisterciense te guía y te explica detalles e historias del monasterio. La visita dura entre tres cuartos y una hora. Tienes la oportunidad de ver pinturas impresionantes del Barroco y del Renacimiento, además de regocijarte con la arquitectura del monasterio. Verás también las tumbas de la familia del Cid. Es impresionante. No entiendo por qué no se visita más este monasterio. Si tienes que elegir por tiempo, ve antes a San Pedro y después, a Miraflores. En San Pedro puedes comprar productos que hacen los monjes, al salir de tu visita: vino, miel, chocolate, mermeladas y algún rosario que te bendice el monje si se lo pides. He sabido que puedes hospedarte allí de 3 a 10 días, en retiro espiritual, si te apetece. Yo me lo apunto en la agenda de posibles planes. Una desconexión así sería estupenda. No te pierdas la visita. Vale muchísimo la pena.
No se puede describir la sensación dentro de los muros de ese antiguo e importantísimo Monasterio. Es sencillamente un remanso de paz y espiritualidad que se puede percibir, aunque los monjes sean de clausura. Sus Misas son cantadas, y agradan al alma. Tiene tienda física y on-line muy interesante. Recomiendo la visita a este precioso lugar. Conocer su historia, que es la historia de España, sus mártires en tiempos ya del Califa Abderramám III.......
Fuimos por casualidad al verlo en el mapa cerca de la Cartuja de Miraflores. Las visitas son a las y cuarto. Aparece un monje de repente y abre para enseñarlo. Decir que fue muy atento y amable y nos explicó todo perfecto. Me asombró que está la tumba del Cid, su mujer, hijas y más familiares dado que la creencia es que está en la catedral de Burgos
Excelente experiencia espiritual. Me hospedé en el monasterio con mi esposa. Estuvimos 3 noches. Pudimos participar de las misas y los oficios con los monjes. Todo un regalo espiritual. Son monjes de la orden Monacal Cisterciense. La hospedería también incluye una visita guiada por el templo. La comida está preparada por los monjes, a veces participa hasta el Abad. Y se comparte con el resto de los huéspedes. Casi todos los productos son de su huerta. El monje Guillermo elabora un licor llamado TIZONA del Cid, con gran cariño y con recetas tradicionales heredadas entre los monjes. Conservan su vino VALDEVEGON, en las bodegas más antiguas de España, controlado por el monje José Luis. Un excelente vino, a buen precio. El licor y el vino se puede comprar en el monasterio. Tiene una tienda propia con chocolates y otros productos. Experiencia inolvidable y para repetir con frecuencia. Paz y bien. Paco.
Es uno de los monjes del monasterio el que te realiza la visita, lo que la hace muy curiosa. Muchos de los objetos que componen la decoración e imágenes religiosas las han hecho miembros de la orden. Se visita una parte del complejo, la iglesia, la sala capitular, la sacristía y a través de unos ventanales se admira parte del claustro 2€ por persona la visita y tienen una pequeña tienda
Este mes de agosto hemos hecho una visita al Monasterio, nos encantó y quiero recomendarla. El guía es un monje cisterciense que explica maravillosamente bien la historia y los puntos principales del lugar. Desde luego es una experiencia doble el hecho de poder acceder también a la vida monástica. Una visita muy completa: lo primero para entender el monumento y lo segundo para conocer de primera mano a las personas que viven allí.
Cerquita de Burgos, no tiene tanta fama pero la visita es imprescindible. Lo mejor es que es un propio monje del monasterio quién te hace de guía, lo que te da oportunidad de conocer tanto la historia del monasterio como detalles sobre la vida de los monjes. Además, en nuestro caso el guía super amable.
¡No se lo pierdan! Maravilloso e impresionante monasterio trapense, poco conocido y cargado de arte e historia. Román, el monje que guió la visita, fue muy amable y muy ameno en sus explicaciones. Hay una capilla donde estuvo la tumba del Cid hasta hace unos años y la torre donde Doña Jimena le esperó 2 años. Volveré para seguir explorando toda la riqueza cultural que contiene. Hay tienda de vinos y cervezas artesanas. Probamos el Magnum y riquísimo.
Impresionante monasterio, su patio con arquerías con dovelas de color rojo y blanco es precioso, los capiteles vegetales recuerdan a los califales. En la sala capitular hay cuadros de Juan de Juanes y de José de Ribera, tambien hay un raro ejemplar de escalera helicoidal de Diego de Siloé. Una joya
El paisaje arido, la construcción imponente y una visita guiada donde te contaran cosas como que a escasa distancia tuvo su casa Doña Jimena, o que los soldados de Napoleón arrasaron el lugar buscando tesoros, hace casi de obligada parada si visitas Burgos y no quieres quedarte solo en ver la Catedral.
Un monasterio con mucha historia, barato de visitar (2,5€/p) y con un gran valor arquitectónico. Lo único negativo es que podrían ponerles un guía como en otros monasterios. El monje lo hace con su mejor voluntad, pero él mismo admite que hay datos y explicaciones que se le escapa. La misa cantada, una de las tradiciones que mantienen, muy interesante también.
Mi excursión al Monasterio de San Pedro de Cardeña, a solo unos kilómetros de Burgos, fue un viaje inesperado al corazón de la historia y la leyenda. Mientras atravesaba su puerta, sentí que el tiempo se ralentizaba. El lugar, de una sobria belleza cisterciense, respira una paz profunda, muy alejada del bullicio turístico. Lo que más me impactó fue sumergirme en la tradición que lo vincula al Cid Campeador. Según la leyenda, aquí quedó su esposa, Doña Jimena, custodiando su tumba durante años. Me emocionó de una manera que no anticipé. Poder estar en el mismo lugar donde la historia y el mito se entrelazan de forma tan tangible fue una experiencia única. Además de su épica conexión cidiana, el monasterio alberga joyas como su espectacular iglesia abacial y los sarcófagos visigóticos del claustro. Pero, sin duda, lo que da verdadera vida al lugar es su comunidad de monjes trapenses. Verlos pasar en silencio por los corredores y saber que mantienen viva una tradición de oración y trabajo (son famosos por sus vinos y licores) añadió una capa de autenticidad y recogimiento a la visita. Salí de Cardeña con una sensación de haber tocado la historia con la punta de los dedos. No es solo un monumento; es un remanso de espiritualidad y un rincón esencial para entender la épica que forjó Castilla. Una parada absolutamente recomendable.
Arquitectura gótica en general, aunque se ven además elementos románicos, renacentistas y barrocos. También merece la pena por la historia del Cid y su familia. El monje que nos hizo la visita guiada a las 12:15 el domingo muy culto, instruido y con sentido del humor. Merece la pena la tienda ya que en el monasterio elaboran vino, cerveza artesanal, licores, mermeladas y chocolates.
Interesante cuanto menos la visita con Román, miembro de la orden religiosa. Te contaba, aparte de la historia del lugar y de los ilustres enterrados allí, si día día dentro de su congregación. Tienda de productos del monasterio más que recomendables así como sus cervezas trapenses. Hoy aprendí un poco más.
Muy recomendable. En nuestro caso acompañados por el hermano Román como guía, al que por su atención en nuestra reciente y agradable visita envio cordiales saludos desde Granada, uno de los monjes que allí habitan. Magnífico monasterio repleto de historia, enclavado en idílico entorno donde se respira paz. Aquí se conserva la tumba donde muchos siglos estuvieron el CID y su familia.
Súper recomendable Hemos hecho hoy la visita y nos ha parecido hasta corta de lo entretenida que es. Además, el guía es un monjen cirtenciense, que sabe transmitir muy bien y se nota su vocación por la orden. Visita con muchisimas curiosidades, aprendes sobre la vida de los monjes, sobre la historia del monasterio y todo muy bien explicado y cercano. Y luego en la tienda puedes comprar vino y cerveza trapista de sus bodegas (hay más cosas). Con buenos precios
Un regalo poder alojarse y compartir el horario de oración con los monjes que lo habitan. Su acogida, ternura, amabilidad y simpatía te hace sentir la presencia del Amor de Cristo entre sus monumentales paredes. Un lugar en el que la Historia, el Arte y la espiritualidad pero también la calidez humana se combinan de forma excepcional. Las habitaciones son muy confortables, la comida sabrosa y cocinada con cariño, la tienda con productos de primera, en especial el vino y el chocolate. Tener la oportunidad de conversar y orar con ellos ha sido tan especial como revelador. Gracias de todo Corazón. Volveremos sin duda.
Una visita muy interesante. Este fue el monasterio donde espero Jimena durante el destierro del Cid y donde esta la tumba de babieca su fiel caballo, visitamos la iglesia guiada por 2,5€, ese día podías ver la bodega, tienen una tienda donde venden el vino que elaboran, cervezas, y pequeños detalles,.compramos queso tierno muy bueno y a buen precio 10,5€ el kilo
Se puede visitar la parte del monasterio que no está dedicado a clausura. Impresionante el guía cisterciense, amable, ameno, entrañable y muy didáctico. Si eres motero díselo. Te lo ganarás... Las salas con las tumbas del Cid, el claustro, la escalera de caracol, etc. Impresionante.
Hemos pasado un fin de semana inolvidable en la Hospedería de San Pedro de Cardeña. Un verdadero lujo poder disfrutar de un entorno tan impresionante, lleno de historia y serenidad. Compartir momentos de recogimiento en las oraciones con los monjes fue una experiencia única. La visita guiada al monasterio con Ismael fue magnífica: clara, interesante y llena de detalles que hacen apreciar aún más el lugar. Una experiencia única que invita al descanso, la reflexión y la paz interior.
Un Monasterio lleno de historia dedicado a la meditación, a la oración y al silencio. Un lugar excepcional para meditar y hacer un descanso de nuestra agitada vida. Hicimos visita turística guiada por un joven fraile, Ismael que lo explicó todo de forma amena y didáctica, respondiendo con toda claridad a nuestras preguntas llenas de curiosidad sobre la vinculación del CID al Monasterio, sobre arte y sobre su forma de vida en comunidad.
El monasterio de san Pedro de Cardeña se encuentra ubicado en un valle de gran belleza a unos 10 kilómetros de Burgos. Está habitado por una pequeña congregación de monjes Trapenses. Fue fundado a finales del siglo IX mediante una donación de tierras del conde de Castilla Gonzalo Téllez. Aunque es posible que fuera erigido sobre una abadía más antigua de origen visigodo, posiblemente del siglo VI. Poco años después de que Abderramán III se proclamara como el primer Califa de Córdoba, éste realizó diversas campañas militares contra las marcas fronterizas con los reinos y condados Cristianos al norte del río Duero. El monasterio fue destruido en la primera mitad del siglo X y los doscientos monjes que allí vivían fueron martirizados y asesinados. En el siglo X el monasterio fue de nuevo repoblado gracias al apoyo del conde Fernán González, lo que llevó al cenobio a una época de esplendor hasta el siglo XIII, especialmente en lo relativo a su scriptorium con la elaboración de códices y libros. A partir del siglo XIII comienza un lento declive del monasterio hasta que en 1836, tras la desamortización de Mendizábal, se produjo la exclaustración de los monjes y el abandono del monasterio provocando un progresivo deterioro del edificio. A partir de los años 40 del siglo XX se realizó una restauración del edificio, restableciéndose, nuevamente, la vida monástica. Este monasterio es célebre por su relación con el Cid Campeador. Según el Cantar de mio Cid, cuando Rodrigo Díaz de Vivar es desterrado de Castilla por el rey Alfonso VI, dejó a su esposa Jimena y a sus dos hijas bajo la protección de los monjes. Tras su segundo destierro el Cid conquista la ciudad de Valencia en 1094, intitulándose como Príncipe. En 1099, muere el Cid en Valencia, quedando su esposa como Señora de la ciudad. Unos años después los almorávides se encuentran a las puertas de Valencia con un numeroso ejército, por lo que doña Jimena decide abandonar la ciudad. Así, el Cid fue exhumado de la catedral de Valencia y llevado hasta San Pedro de Cardeña, en donde fue sepultado de nuevo. Aquí permanecieron sus restos hasta 1921, en que fueron trasladados junto a los de su esposa a la catedral de Burgos, a una tumba ubicada en el crucero bajo el cimborrio de la catedral. Del antiguo monasterio románico no queda casi nada, tan solo una parte del claustro y la torre de doña Jimena. Adosada a esta torre se construyó la nueva iglesia, erigida en el siglo XV en estilo gótico. Tiene planta de cruz griega con tres naves y capillas laterales, cubierta con bóvedas de crucería y sostenida por grandes columnas fasciculadas. La fachada de la iglesia es austera, destacando la puerta con arquivoltas apuntadas y un grupo escultórico en el tímpano que representa a un obispo arrodillado ante san Pedro y san Pablo. La fachada del monasterio de estilo barroco, data del siglo XVIII con un cuerpo central enmarcado por dos torres, en el que destaca la estatua polícroma del Cid a lomos de un caballo, similar a las imágenes que representan a Santiago Matamoros. Frente a esta fachada hay un monolito en el que se dice que allí se encuentran los restos de Babieca, el caballo del Cid. El claustro conserva una parte del antiguo románico con arcadas de medio punto sostenidas por columnas con capiteles corintios y dovelas rojas y blancas que recuerdan a la mezquita de Córdoba. La Capilla del Cid es una obra del siglo XVIII de estilo barroco, en el que destacan los sepulcros del Cid y doña Jimena, esculpidos en el siglo XIII por orden del rey Alfonso X el sabio para albergar sus restos óseos. Cabe destacar la escalera de caracol, una obra de cantería y geometría del siglo XVI que comunica con el archivo del monasterio. El monasterio es visitable de lunes a sábado de 10 a 13 y de 16 a 18 horas. El precio es de 2’50 euros/pax y la visita es guiada por un monje del monasterio con una duración de una hora y con explicaciones muy interesantes sobre la historia y aspectos artísticos del monasterio. Hay una tienda en la que venden productos artesanos, como cerveza, vino o chocolate.
Si estás por Burgos no puedes dejar pasar la oportunidad de visitar este monasterio. Esconde verdaderos tesoros y muchas sorpresas que el monje que os guiará durante toda la visita os explicará de forma detallada. Este señor desarrolla su trabajo de forma magistral y se merece todo nuestro respeto y admiración, solo espero que reciban cientos de visitas para ayudarlos económicamente en la labor tan encomiable que desempeñan
Súper recomendable Hemos hecho hoy la visita y nos ha parecido hasta corta de lo entretenida que es. Además, el guía es un monjen cirtenciense, que sabe transmitir muy bien y se nota su vocación por la orden. Visita con muchisimas curiosidades, aprendes sobre la vida de los monjes, sobre la historia del monasterio y todo muy bien explicado y cercano. Y luego en la tienda puedes comprar vino y cerveza trapista de sus bodegas (hay más cosas). Con buenos precios
Un Monasterio lleno de historia dedicado a la meditación, a la oración y al silencio. Un lugar excepcional para meditar y hacer un descanso de nuestra agitada vida. Hicimos visita turística guiada por un joven fraile, Ismael que lo explicó todo de forma amena y didáctica, respondiendo con toda claridad a nuestras preguntas llenas de curiosidad sobre la vinculación del CID al Monasterio, sobre arte y sobre su forma de vida en comunidad.
Hemos pasado un fin de semana inolvidable en la Hospedería de San Pedro de Cardeña. Un verdadero lujo poder disfrutar de un entorno tan impresionante, lleno de historia y serenidad. Compartir momentos de recogimiento en las oraciones con los monjes fue una experiencia única. La visita guiada al monasterio con Ismael fue magnífica: clara, interesante y llena de detalles que hacen apreciar aún más el lugar. Una experiencia única que invita al descanso, la reflexión y la paz interior.
Hicimos la visita guiada con Ismael que fue súper didáctico y muy simpático y amable. El monasterio no tiene nada demasiado espectacular pero es un gusto verlo y escuchar su historia. Como curiosidad.... Se encuentran en él las tumbas originales del Cid y su mujer. Nos gustó mucho la visita. Merece la pena informarse de los horarios y asistir. Al finalizar la visita se paga con un donativo voluntario.
El monasterio en sí es de 10, pero al tener que entrar con visita guiada y tener que atender las explicaciones del monje, por cierto muy interesantes, lo de hacer fotos es complicado, no puedes dedicarle el tiempo que el lugar merece. Solo se visita 1 de las iglesias de las 3 que hay en el monasterio, el resto no se puede visitar (salvo el cementerio donde descansarán eternamente tras su vida en retiro, que verás a través de una ventana que el monje te enseñará simpaticamente y un claustro que verás a través de una cristalera). Precio 2,50 euros por adulto y niños la mitad. Tienda con recuerdos, vino, licor, chocolate... Merece la pena la visita. Por cierto sellan el salvoconducto del Camino del Cid, eso sí, chapas no tienen.
Un sitio muy bonito en el que pasar el día. La visita guiada ha sido maravillosa, aunque me apena que la tienda cierre los miércoles
Este monasterio, aparte de espectacular historicamente y espiritualmente, conserva un lugar santo donde se realizó durante años y años el impresionante milagro de que en el claustro donde los musulmanes degollaron a un monton de monjes y niños del monasterio, alli, brotaba sangre de la fuente en cada aniversario de esa masacre! Reyes españoles fieron a rezar alli durante años!. Ese milagro se cortó cuando trasladaron los restos de esos martires. El Cielo sigue hablandonos. No pases de largo.
Precioso por fuera y sencillo por dentro, aunque lo más impresionante, es la tumba de Rodrigo Díaz de Vivar y Doña Jimena y los nichos de personas cercanas a éstos. Mí visita, aunque guiada fue gratuita, sólo fue ésto, así que no puedo opinar del resto del monasterio.
Esta a unos quince minutos en coche desde Burgos, con amplio sitio para aparcar. En este Monasterio es famoso por ser el lugar donde se encuentra el sepulcro del Cid. Aparte también tiene un claustro muy bello y una iglesia con tintes románicos. Eso sí se cobra la entrada, pero merece la pena.
monasterio benedictino muy cerca de Burgos que también merece la pena visitar tiene una visita guiada que te hace uno de los monjes aunque la visita no es muy larga es interesante ver algunos detalles que te explica la historia de este monasterio. Fue el primer lugar donde estuvo enterrado el Cid y su mujer doña Jimena que fueron trasladados ya hace mucho tiempo a la catedral de Burgos, pero pueden verse sus sarcofagos. También pueden besar las tumbas de muchos reyes incluso de León. actualmente también tiene parte de hostelería ya que es muy grande. La visita guiada son 2 € por persona pero la explicación es muy buena.
El monasterio en sí es de 10, pero al tener que entrar con visita guiada y tener que atender las explicaciones del monje, por cierto muy interesantes, lo de hacer fotos es complicado, no puedes dedicarle el tiempo que el lugar merece. Solo se visita 1 de las iglesias de las 3 que hay en el monasterio, el resto no se puede visitar (salvo el cementerio donde descansarán eternamente tras su vida en retiro, que verás a través de una ventana que el monje te enseñará simpaticamente y un claustro que verás a través de una cristalera). Precio 2,50 euros por adulto y niños la mitad. Tienda con recuerdos, vino, licor, chocolate... Merece la pena la visita. Por cierto sellan el salvoconducto del Camino del Cid, eso sí, chapas no tienen.
El monasterio es precioso, a nivel cultural e históricos, vale la pena visitarlo, sin duda. Viví varios años en Burgos y no lo conocía. Me lo recomendó una amiga y es precioso. La entrada nos cobro 2,5 euros, a otras personas no cobro nada y a otras menos. No obstante, no me importa, pues la visita y las explicaciones lo valen. El monje que hizo de guía, explicó la parque histórica de un modo ameno. No me gustó que hizo unas declaraciones en torno a un colectivo concreto, y cuando le transmití de un modo educado y correcto que no estaba de acuerdo con esos comentarios, porque estigmatizan y no son necesarias, no le gustó. E incluso le sugirió a mi pareja " en broma" que se pensara el casarse conmigo porque era demasiado " guerrera". En fin, un bsabor de boca agridulce y un pequeño dusgusto par una mañana que me hacia mucha ilusión.
El monasterio es muy bonito aunque solo pueda visitarse una parte. Lastima del monje que guía la visita cuyos amplios conocimientos se ven eclipsados por su actitud cínica y prepotente. Lamentables sus comentarios sobre los veganos y especialmente la referencia a lo duras que son las confesiones a las monjas. Vivir en clausura no debiera ser excusa para faltar de esta manera. El mundo está cambiando y sus valores también, y en la sociedad de hoy los comentarios de brocha gorda sobran.
Era un martes, llegamos y vimos un cartel en la fachada principal en que para las visitas fuéramos por la iglesia. Allí había un religioso que nos comunicó que como éramos poco, solo dos, no había posibilidad de hacer visitas. Que tenían que ser más personas. Le indicamos que veníamos de más de 200 km pero no sirvió de nada. No hay posibilidad de hacer visita, solo en el caso de que fuéramos más la cosa sería distinta. Así que para futuros visitantes, que tengan suerte y que en ese día otros hallan tenido la misma idea, sino vayan al Monasterio de Silos que tampoco está tan lejos, Las páginas web sirven para avisar de estas particularidades. Avisos de que si de hay pocos visitantes no habrá visitas, pueden prevenir a incautos visitantes y ahorrarles tiempo y kilómetros.
Acudimos el lunes 24 de febrero de 2025 a las 10:15 a la puerta de la iglesia, donde debía empezar la visita guiada, y accedimos al nártex, pero nadie apareció. Nos dirigimos a la hospedería y el monje de la portería nos dijo que lo sentía pero que no era cuestión suya. Tampoco por teléfono pudimos contactar con nadie que nos diera una explicación. Al cabo de 25 minutos nos fuimos. Una pena.
Mala atención. Viajaba desde Madrid yo solo un día de diario y me dirigí al monasterio porque la información indicaba que pasaban visitas guiadas diariamente a ciertas horas, sin referir la necesidad de hacer reserva alguna. Sin embargo, cuando me presenté allí a una de las horas indicadas el monje que iba a pasar la visita me indicó (bruscamente) que para una persona sola no pasaban visitas. Le pregunté que cuál era el mínimo de personas para que hicieran un pase de visita y me respondió que cuatro. Ante esto le indiqué de buenas formas que esa condición deberían referirla con la información en la web y me respondió con altivez que en cualquier caso tendría que haber ido para comprobar si nos juntábamos un mínimo de cuatro personas. Dada su respuesta y la forma de darla preferí dejarlo pasar porque no tenía sentido enzarzarme en una discusión que no me iba a llevar a ningún lado, pero su respuesta no tenía sentido, pues es evidente que de haber sabido de antemano la condición para pasar la visita, yendo yo solo como iba, en un día de diario que no dejaba de llover, no se me habría pasado por la cabeza darme el paseo hasta allí. En definitiva, me fui sin ver el monasterio y con mal sabor de boca por la atención recibida.
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Com arribar
Monasterio de San pedro de Cardeña, Lugar San Pedro Cardeña, 0, S/N, 09193 Burgos, Spain
Cardeñadijo, Cardeñadijo 09193
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Comoditats
El Barri
Ubicació
Monasterio de San pedro de Cardeña, Lugar San Pedro Cardeña, 0, S/N, 09193 Burgos, Spain
Cardeñadijo, Cardeñadijo 09193
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