Moniello Restaurante
Restaurant · Gozón
Sobre Moniello Restaurante
Moniello Restaurante is a Restaurante restaurant located in Gozón, Gozón. Rated 4.3 out of 5 by guests. Known for: Fireplace, Great coffee, Great dessert, Great wine list. Popular for lunch, dinner, solo dining. The menu features coffee, healthy options, private dining room, quick bite, salad bar. O...
Moniello Restaurante is a Restaurante restaurant located in Gozón, Gozón. Rated 4.3 out of 5 by guests. Known for: Fireplace, Great coffee, Great dessert, Great wine list. Popular for lunch, dinner, solo dining. The menu features coffee, healthy options, private dining room, quick bite, salad bar. Offers dine-in, outdoor seating. Casual, cozy, quiet, romantic, trendy atmosphere.
Què diuen els clients de Moniello Restaurante
Moniello Restaurante destaca por sus vistas espectaculares al mar y su entorno agradable. Los clientes elogian la calidad de la comida, el servicio atento y el ambiente romántico, aunque algunos mencionan problemas de ruido y limpieza en la terraza.
Plats populars
Tip: Es recomendable reservar, especialmente en verano. Si vas con mascota, la terraza es una buena opción. Para una experiencia romántica, visita el restaurante por la noche para cenar al atardecer.
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Preguntes freqüents sobre Moniello Restaurante
Opinions de Moniello Restaurante Gozón
Lugar con encanto con unas vistas increíbles. La comida estaba espectacular , tanto sabor como presentación y ya no digamos los postres. Un descubrimiento el pan de lote. Pero sobre todo lo que más nos ha gustado ha sido la atención de Paula ayudándonos a elegir y resolviendo todas las dudas q teníamos.
Restaurante con personalidad única. De estos sitios que vuelves a casa repitiendo 10 veces lo bien que has comido. No falló ni un plato, tampoco el servicio. Pasar la tarde en los alrededores (paseo costero sencillo y accesible, acantilados...) y cerrar con una cena en el restaurante, es un plan ideal.
Es un lugar precioso, con unas vistas al mar y prado verde. El restaurante tiene unas vistas magníficas, buena atención y cocina de calidad. Recomiendo ir por la noche, en verano, es un lugar muy romántico para una cena al atardecer. Hemos ido varias veces, y hay un plato que siempre repetimos, la tosta de cochinita pibil, insuperable! Todo lo hacen bien, el solomillo, el pulpo, las zamburiñas, etc. Y los postres también valen la pena. En verano hay que reservar.
Me encantó el restaurante , la comida muy rica,su terraza, sus vistas al mar, su trato al público, aceptan mascotas en terraza!! Reservar es recomendable en verano aunque yo lo hice el mismo día y era domingo!!
No sólo para los días de sol, también es un placer disfrutar del restaurante Moniello y su entorno cuando llovizna (porque así es el verano asturiano) y hoy lo hemos comprobado. La ubicación es perfecta, con unas vistas espectaculares, aparcamiento fácil, un local luminoso, atención exquisita en todo momento, buena música y sobre todo, una cocina que vale mucho la pena. Cierto es que los precios han subido algo -como ha subido el coste de la vida en general- pero la relación calidad/precio sigue siendo excelente. Muy aconsejable probar el lomo de salmón en salsa de miel, delicioso. Un sitio al que seguiremos yendo y recomendando.
La experiencia muy agradable. Las vistas a los acantilados espectaculares. Muy bien decorado y limpio. La cocina de calidad, novedosa y deliciosa. Mejoraría , y no por el restaurante: nos costó mucho hablar entre nosotros porque algunos grupos hablaban a voces y resultó algo molesto, y un detalle estupendo sería tener alguna variedad de leche, sin lactosa y vegetal para añadir al café. Por lo demás, como decía, merece la pena la visita y probar todo lo posible de la carta. Los postres de 10, abundantes y buenos. Disfrutarás, seguro
Es nuestro sitio favorito en Luanco y alrededores, hemos ido tanto en temporada alta como baja, siempre con perro atado porque es pet friendly y siempre es un acierto. Suele haber platos fuera de carta y una carta ajustada. Los platos son de calidad y siempre incluyen aperitivo, con su respectivo coste. Tiene además muy buenas vistas.
Me ha encantado la experiencia en el restaurante Moniello, la comida estaba exquisita y el lugar donde está situado es maravilloso. Para repetir, sin duda. También tiene una terraza ideal para tomar algo. Respecto al servicio, muy agradable e hizo todo lo posible por atender nuestras necesidades en todo momento…el restaurante estaba lleno y solo dos personas para atender todas las mesas no es suficiente. Tiene un muy amplio aparcamiento. Yo recomiendo reservar.
¡¡Buenísimo!! Una grata sorpresa encontrarnos con este restaurante mientras estábamos de ruta. Conseguimos hacer reserva y esperamos mientras tomábamos algo fuera. Platos elaborados con productazos de calidad, ¡no sabría con qué plato quedarme! Sin duda volveríamos✨
Excelente cocina y servicio, en un entorno privilegiado. Habrá que repetir porque tienen una carta amplia, y además, platos fuera de carta. No hice foto del pixin con setas, pero sí del aperitivo, la ensalada de burrata, las croquetas (muy cremosas), los langostinos, y el postre. Buena la oferta de pescado "del día": xargo, bonito ...
Materia prima de calidad y mezcla de sabores sorprendentes. Entorno espectacular con unas vistas impresionantes del mar. Atención inmejorable. Con ganas de probar el resto de la carta. Recomendable 100%. Un gran descubrimiento.
Lounge Bar o Restaurante Chill Out caracterizado por : a) Muebles sencillos con formas rectas y sencillas. b) Estilo minimalista en su decoración, c) Colores blancos y tonos claros combinados con decoración, terraza y jardín. d) Música lounge, jazz o chilla out favoreciendo la experiencia sensorial al cliente. e) ubicado en un entorno privilegiado con unas vistas para admirar el mar y la costa (zonas verdes muy cuidadas). Instalaciones, local y zonas de seso accesibles y adecuadas para personas con movilidad reducida ♿️. Establecimiento dog friendly, se permite el acceso de mascotas al interior y terraza. Carta sencilla, divertida, creativa, de extremada calidad en la elaboración y metodología y con una presentación divertida. Siempre ofrecen información detallada de los productos, procedencia y composición por si surgieran conflictos con algún alergénico. Los precios son muy razonables para la calidad de los productos ofertados, puedes ver las imágenes, el detalle de la carta y su tarifa verano 2021 actualizada. El personal de sala es impecable, muy atentos, serviciales y correctos en todo momento. Favorecen el ambiente chill out. Establecimiento con adecuadas medidas de limpieza y desinfección para e #covid19. Decoración, ambiente de las salas, detalle de las terrazas y zonas de servicio favorecen e incitan a la relajación. No debes acudir con prisa, no sería el sitio adecuado. Mencionar la excelente calidad de los pescados 🐟 y mariscos 🦀 ofrecidos por Rosi García, propietaria de Pescados La Plaza de Luanco, en pocos sitios se disfruta de productos con un resultado tan espectacular en lo que se refiera a experiencias sensoriales de las que hemos disfrutado durante nuestra visita. 👏
Un gran acierto. Buen restaurante en un emplazamiento envidiable con amplio parking y gran terraza. Unas vistas espectaculares. El trato es excelente y la comida está al mismo nivel. Presentación que entra por la vista y el estómago ya que está muy bueno. La decoración interior con la cristalera hacen que comer aquí sea un placer. El precio por persona sin vino (agua y cerveza) para entrante más plato principal ronda los 30-35€. Platos principales abundantes, si eres de poco comer y compartes con entrantes y plato principal comes. En definitiva, un gran restaurante muy acogedor y al que volver seguro.
Comida de 4 amigas. Pedimos varios platos a compartir. Las croquetas son de otro nivel, exquisitas; carrilleras también muy buenas. Todos los platos bien presentados, riquisimos y de muy buena calidad. El local tiene unas vistas impresionantes, todo cristalera con vistas al mar y acantilado. Un lugar más que recomendable para acudir con amigos, en pareja e incluso con niños. La atención por parte del personal también impecable. Precio moderado, acorde a la calidad que ofrecen, las vistas y el entorno. Lo recomiendomiendo 100%.
La comida está bien presentada y los ingredientes de calidad. Estupendas vistas. Pero a 17 de noviembre pase frío y al día siguiente constipado. Puertas abiertas al exterior en corriente y sin calefacción. No es normal que en el interior de un restaurante tengas que ir con abrigo. Así que si vuelvo será en verano.
El lugar es precioso, con vistas al mar. De la comida estaba todo buenísimo, el tamaño de las zamburiñas impresionante. Y el servicio súper atento, Paula fue un encanto. Muy recomendable!
A pesar de ir un día donde la climatología no acompañaba el sitio nos.encantó. gran zona de parking, parque infantil, vistas impresionantes, sitio acogedor con una decoración muy bonita. La comida espectacular, nos costó decidirnos porque toda la carta tenía una pinta estupenda. El trato muy profesional y amable. Un sitio 100% recomendable y al que volveremos seguro. Un 10
Lugar privilegiado, en una zona recreativa con preciosas vistas a los acantilados. Buena cocina, solomillo exquisito. Repetiría.
Es la tercera vez que vamos a comer, así que esta no es una reseña de una primera impresión. Hoy hemos ido con unos amigos y la experiencia ha sido como las anteriores, EXCELENTE. Hemos pedido, entre otras cosas, ventresca y brocheta de solomillo, todo estaba espectacular, con el punto justo de cocinado tanto la carne como el pescado. La calidad del producto es fantástica, el local es precioso y muy bien cuidado, el entorno inmejorable pero, quiero poner la guinda del pastel en el personal, que hace que el conjunto de todos esos ingredientes te dejen tan buen sabor de boca. Enhorabuena por haber conseguido ese efecto.
Sitio muy bonito, por sus vistas, henos cenado en el restaurante de dentro...todo cuidado al detalle....comida exquisita, y cantidades buenas calidad precio....recomiendo los langostinos, pulpo, croquetas y burrata....pedimos los tacos y para mi gusto la carne fría y algo seca...pero en combinación con el guacamole y resto de ingredientes, estaba bueno....lo único, por poner un pero, los tercios de cerveza no muy fríos....totalmente recomendable. Volveremos..
El lugar es sencillamente paradisíaco. Es una verdadera postal de la costa asturiana. El restaurante está bien, sin más. Carta inadecuada y pretensiones y precios un poco fuera de lugar para el sitio. Cinco estrellas para el sitio y tres para el restaurante. A 500 m, en la propia playa de Moniello, está el restaurante la Barquera, con una carta y precios mucho más razonables. Soy de la zona y recomiendo el Chiringuito solo para café y digestivo. En eso su terraza tiene pocos rivales en el planeta.
Por ubicación, área recreativa de Moniello con vistas al mar, por su comedor con lleno de luz, por su carta ( que sin ser amplia, es lo justo y un acierto), por su atención y servicios. Excelente rabo de toro con queso, la langostinos con mayonesa de cítricos , sin duda repetiremos.
Restaurante con menú del día,carta,cenas y picoteos varios,con terraza, aparcamiento amplio y zona infantil. Buen servicio y de precios muy bien. Las vistas impresionantes en un paraje incomparable q fusiona el bosque con acantilados y el mar en toda su inmensidad o playas idílicas al fondo de inmensos campos bañados por el infinito cielo del q baja la brisa fresca e impoluta no te lo cobran. Y tienen helados.
Enclave precioso con vistas al mar en un comedor amplio y muy luminoso. La atención es exquisita, tanto por teléfono como luego en el restaurante, aconsejando muy bien sobre platos y cantidades, siempre pendientes pero sin agobiar. La carta no es excesivamente amplia pero si variada, marcando bien los posibles alérgenos, cosa que se agradece. Muy rica la ensalada de burrata y tomate, ideal contra el calor y como plato principal, una ventresca de bonito espectacular, fuera de carta pero a precio contenido. Como postre el cremoso de frutos rojos y marañuela, suave y exquisito. Y algo a tener muy en cuenta, los baños están limpísimos, con lavabo dentro y cambiador de bebés. Tras la comida, si el tiempo lo permite, se puede dar un agradable paseo por los alrededores, dormir la siesta en el prado bajo un árbol o bajar a la playa de al lado a darse un chapuzón. Un sitio muy a tener en cuenta en cualquier época del año, no solo en verano, por atención, entorno y relación calidad/precio.
Visitamos el restaurante hace poco con un problema de alergias complicado. A pesar de las limitaciones que teníamos para comer fueron muy amables. La propia cocinera, un encanto, salió a atendernos, explicarnos la carta y ofrecernos adaptar algunos de los platos. Disfrutamos tanto que volvimos en otras dos ocasiones durante las vacaciones. Además de amables y buena comida, el sitio es sencillamente precioso, con unas vistas inmejorables. Ojala vivir más cerca y poder ir más veces! Gracias a todo el personal!
Un lugar con mucho encanto. El entorno una maravilla. El restaurante cuenta con una terraza muy agradable para tomar algo antes de comer, escuchando música en directo, aunque quizás sea sólo en fin de semana. Habíamos reservado con antelación una mesa para dos y pedimos que estuviera al lado del ventanal; ahí nos pusieron. Como el día estaba bueno, tenían la puerta-ventana abierta y nos vimos comiendo en un jardín con vistas al mar. El trato del personal (terraza y comedor) muy atento. La carta no es muy amplia pero tiene suficiente variedad para confeccionar un menú muy gustoso. Comimos pastel de pescado (de roca) a compartir y, albóndigas de merluza con salsa de langostinos de principal; de postre cremoso de queso, marañuela y frutos rojos (para mi) y brownie de chocolate con helado de limón (para mi marido) Sidra pomarina de mesa y cafés. Cantidad, calidad y precio, equilibrados. Era nuestro aniversario de boda y puedo decir que todo ello contribuyó a hacerlo muy feliz. Detalle a tener en cuenta: en los baños además del servicio de señora (muy cuidado) y caballero, tienen otro espacio unisex para cambiador de bebés; es algo que se ve en pocos sitios y me parece contribuye a la igualdad familiar. ¡Bravo! En suma, muy, muy recomendable.
Comimos genial, atención de 10. Una terraza con unas vistas increíbles. Nos pusieron en una terraza con los perros y nos trataron genial. Súper recomendable
Maravilloso local con vistas al mar y al acantilado, un precioso enclave. Cocina de producto con guiños creativos/internacionales que nos gustó mucho. Probamos croquetas de jamón, zamburiñas, Marmitako a su estilo y brochetas de solomillo, todo maridado con un rico Albariño. De postre, un cremoso de queso, marañuela (galleta típica de la zona) y frutos rojos. Recomendación ideal en la zona, muy cerca de Luanco.
Agradable sorpresa. Muy recomendable tanto por la parte gastronómica como por las vistas espectaculares hacia el Cantábrico. El local es bonito, con una decoración moderna donde predomina la madera y el cristal con unas vistas inmejorables. El servicio bien, correcto y atentos, sin pega. La comida en nuestro caso fue un aperitivo cortesía de la casa a base de fariñona, muy rico. Muy muy ricas las tortitas de cochinita pibil; sabrosa la foccacia de anchoas, unas croquetas cremosas y muy buenas para los peques, y una carrillera de ternera rica de sabor aunque le faltaba algo de cocción para estar más melosa. De postre una torrija de brioche correcta. El precio, acorde con lo comido, es medio. Recomendable sin ninguna duda, con ganas de volver.
Excelente comida sabrosa, hermosa calidad y presentación, el restaurante Moniello es cómodo y acogedor en una ubicación costera muy pintoresca con vista a los acantilados y al mar. Este fue un gran lugar hoy para nuestra comida especial de cumpleaños. Volveremos otra vez, para disfrutar de una cerveza y tapas bajo el sol. Gracias.
Exquisito lugar de obligatoria visita no solo por su increibles vistas y amable personal sino también por sus platos. Se nota el amor que pone del cocinero en cada plato. Recomiendo sin duda el pulpo y los calamares. Y de postre el brownie con helado de plátano. Simplemente fantástico!
Un placer de sitio en un lugar privilegiado. Con el mar en el horizonte y acantilados; Tiene una zona con mesas para comer al aire libre y zona de picnics para ir en familia. Presentan espectáculos de música en vivo. Cuenta con dos ambientes. Fuera y dentro donde puedes celebrar comuniones o fiestas. Hay que salir de la ciudad y rodar un poco pero vale la pena.
Vistas únicas, trato excepcional y comida riquísima ¿qué más se puede pedir? Fuimos en pareja y nos pedimos: libritos de pan de cristal con foi de entrante para compartir, hamburguesa y arroz negro con chipirones y alioli de cítricos como principales, y para rematar, el postre de manzana para compartir. El postre tarda un poco (lo avisan en carta) pero merece la pena. Recomiendo que si vais a cenar lo hagáis tempranin para disfrutar de las vistazas 😉
El entorno, el restaurante, las vistas, el trato y la calidad de los productos son altamente recomendables . Sin duda un lugar para volver . Destacar la amabilidad y eficiencia de Paula, que desde que nos cogió la reserva hasta que salimos por la puerta no pudo ser más atenta . Nos vemos pronto . Gracias !
La experiencia muy agradable. Las vistas a los acantilados espectaculares. Muy bien decorado y limpio. La cocina de calidad, novedosa y deliciosa. Mejoraría , y no por el restaurante: nos costó mucho hablar entre nosotros porque algunos grupos hablaban a voces y resultó algo molesto, y un detalle estupendo sería tener alguna variedad de leche, sin lactosa y vegetal para añadir al café. Por lo demás, como decía, merece la pena la visita y probar todo lo posible de la carta. Los postres de 10, abundantes y buenos. Disfrutarás, seguro
Es nuestro sitio favorito en Luanco y alrededores, hemos ido tanto en temporada alta como baja, siempre con perro atado porque es pet friendly y siempre es un acierto. Suele haber platos fuera de carta y una carta ajustada. Los platos son de calidad y siempre incluyen aperitivo, con su respectivo coste. Tiene además muy buenas vistas.
Me ha encantado la experiencia en el restaurante Moniello, la comida estaba exquisita y el lugar donde está situado es maravilloso. Para repetir, sin duda. También tiene una terraza ideal para tomar algo. Respecto al servicio, muy agradable e hizo todo lo posible por atender nuestras necesidades en todo momento…el restaurante estaba lleno y solo dos personas para atender todas las mesas no es suficiente. Tiene un muy amplio aparcamiento. Yo recomiendo reservar.
¡¡Buenísimo!! Una grata sorpresa encontrarnos con este restaurante mientras estábamos de ruta. Conseguimos hacer reserva y esperamos mientras tomábamos algo fuera. Platos elaborados con productazos de calidad, ¡no sabría con qué plato quedarme! Sin duda volveríamos✨
Excelente cocina y servicio, en un entorno privilegiado. Habrá que repetir porque tienen una carta amplia, y además, platos fuera de carta. No hice foto del pixin con setas, pero sí del aperitivo, la ensalada de burrata, las croquetas (muy cremosas), los langostinos, y el postre. Buena la oferta de pescado "del día": xargo, bonito ...
Materia prima de calidad y mezcla de sabores sorprendentes. Entorno espectacular con unas vistas impresionantes del mar. Atención inmejorable. Con ganas de probar el resto de la carta. Recomendable 100%. Un gran descubrimiento.
Lounge Bar o Restaurante Chill Out caracterizado por : a) Muebles sencillos con formas rectas y sencillas. b) Estilo minimalista en su decoración, c) Colores blancos y tonos claros combinados con decoración, terraza y jardín. d) Música lounge, jazz o chilla out favoreciendo la experiencia sensorial al cliente. e) ubicado en un entorno privilegiado con unas vistas para admirar el mar y la costa (zonas verdes muy cuidadas). Instalaciones, local y zonas de seso accesibles y adecuadas para personas con movilidad reducida ♿️. Establecimiento dog friendly, se permite el acceso de mascotas al interior y terraza. Carta sencilla, divertida, creativa, de extremada calidad en la elaboración y metodología y con una presentación divertida. Siempre ofrecen información detallada de los productos, procedencia y composición por si surgieran conflictos con algún alergénico. Los precios son muy razonables para la calidad de los productos ofertados, puedes ver las imágenes, el detalle de la carta y su tarifa verano 2021 actualizada. El personal de sala es impecable, muy atentos, serviciales y correctos en todo momento. Favorecen el ambiente chill out. Establecimiento con adecuadas medidas de limpieza y desinfección para e #covid19. Decoración, ambiente de las salas, detalle de las terrazas y zonas de servicio favorecen e incitan a la relajación. No debes acudir con prisa, no sería el sitio adecuado. Mencionar la excelente calidad de los pescados 🐟 y mariscos 🦀 ofrecidos por Rosi García, propietaria de Pescados La Plaza de Luanco, en pocos sitios se disfruta de productos con un resultado tan espectacular en lo que se refiera a experiencias sensoriales de las que hemos disfrutado durante nuestra visita. 👏
Un gran acierto. Buen restaurante en un emplazamiento envidiable con amplio parking y gran terraza. Unas vistas espectaculares. El trato es excelente y la comida está al mismo nivel. Presentación que entra por la vista y el estómago ya que está muy bueno. La decoración interior con la cristalera hacen que comer aquí sea un placer. El precio por persona sin vino (agua y cerveza) para entrante más plato principal ronda los 30-35€. Platos principales abundantes, si eres de poco comer y compartes con entrantes y plato principal comes. En definitiva, un gran restaurante muy acogedor y al que volver seguro.
Lugar con encanto con unas vistas increíbles. La comida estaba espectacular , tanto sabor como presentación y ya no digamos los postres. Un descubrimiento el pan de lote. Pero sobre todo lo que más nos ha gustado ha sido la atención de Paula ayudándonos a elegir y resolviendo todas las dudas q teníamos.
Restaurante con personalidad única. De estos sitios que vuelves a casa repitiendo 10 veces lo bien que has comido. No falló ni un plato, tampoco el servicio. Pasar la tarde en los alrededores (paseo costero sencillo y accesible, acantilados...) y cerrar con una cena en el restaurante, es un plan ideal.
Es un lugar precioso, con unas vistas al mar y prado verde. El restaurante tiene unas vistas magníficas, buena atención y cocina de calidad. Recomiendo ir por la noche, en verano, es un lugar muy romántico para una cena al atardecer. Hemos ido varias veces, y hay un plato que siempre repetimos, la tosta de cochinita pibil, insuperable! Todo lo hacen bien, el solomillo, el pulpo, las zamburiñas, etc. Y los postres también valen la pena. En verano hay que reservar.
Me encantó el restaurante , la comida muy rica,su terraza, sus vistas al mar, su trato al público, aceptan mascotas en terraza!! Reservar es recomendable en verano aunque yo lo hice el mismo día y era domingo!!
No sólo para los días de sol, también es un placer disfrutar del restaurante Moniello y su entorno cuando llovizna (porque así es el verano asturiano) y hoy lo hemos comprobado. La ubicación es perfecta, con unas vistas espectaculares, aparcamiento fácil, un local luminoso, atención exquisita en todo momento, buena música y sobre todo, una cocina que vale mucho la pena. Cierto es que los precios han subido algo -como ha subido el coste de la vida en general- pero la relación calidad/precio sigue siendo excelente. Muy aconsejable probar el lomo de salmón en salsa de miel, delicioso. Un sitio al que seguiremos yendo y recomendando.
Muy rico todo! Y la atención estupenda!
Me esperaba más de todo. El sitio es un lugar espectacular con vistas al mar y tiene mesas en el exterior, pero no hay servicio de mesas, sino que se tiene que ir a pedir a la barra. En el comedor interior, estaba lleno de moscas, cosa que molestó muchísimo y aunque había una puerta abierta hacía bastante calor en el local. El servicio fue muy muy atento y nos recomendó en cantidades y variedad. De lo que pedimos, las croquetas estaban muy ricas, los tacos, al freír la torta estaba seca y el kumquat no aporta nada, sin más. Entre los principales, los platos de carne estaban bien, tanto en punto como temperatura. No obstante con los pescados no dieron ni una, el Pitxin estaba hecho de más y el tataki de atún era de todo menos tataki, eran dos trozos de atún demasiados hechos que hicieron que tuvimos que dejar bastante comida. En los postes pasa lo mismo, algunos bien, como el brownie o el arroz con leche ( si lo hacen mal es ya de traca), pero lo que venden como mix de frutas es un gazpachuelo con demasiado sabor a pepino con sandía, melón y piña, al final el pepino se lleva el sabor de todo. Las porciones de todo son muy amplias pero seguro que no volveré y no lo recomiendo, el precio es muy elevado y aunque la calidad del producto es buena, los platos y el trato al mismo no me han gustado. Le pongo 4 estrellas por respeto, ya que lo que a mí no me gusta puede que a otros sí y xq el personal y el sitio son espectaculares.
Con unas vistas impresionantes! Nos pusieron en el comer de dentro y había mucho ruido, así que pedimos movernos a fuera y de maravilla! En la parte exterior permiten 🐶. Comimos zamburiñas, Tosta de ternera y pulpo para dos. Todo muy bueno, el pulpo era especial y nos sorprendio con patata y algas wakame.
Buscábamos algún sitio fuera del núcleo urbano que ofreciera buena comida y tranquilidad, y lo encontramos en este restaurante. Las impresionantes vistas del Cantábrico, el amplio aparcamiento, un área recreativa al lado y una atractiva propuesta culinaria, son sus señas de identidad. Su decoración es cómoda y acogedora, y su comida…. Descúbrela. Te aseguro que te vas a llevar un buen recuerdo de este restaurante.
Había comido el año pasado y lo recordaba mejor, con lo que probablemente tendrán unos platos mejores que otros, lo que sí es cierto es que se paga un plus importante por las vistas espectaculares que tiene y es que disfrutar de la puesta de sol sobre el mar mientras se cena es un pequeño lujo. Volviendo a la comida, pedimos la ensalada de salmón, esperando una ensalada y nos pusieron un tartar sobre tres rodajas de tomate, el tartar estaba realmente bueno.Como platos principales pulpo con parmentier que me dijeron que también estaba bueno y bacalao con una salsa de tomate que no aportaba nada de sabor ( en mi opinión el plato hubiese ganado mucho con la salsa mucho más concentrada).El servicio correcto.
El entorno es espectacular, las vistas desde el comedor te hacen sentir casi como que estuvieras en un balcón, una terraza. El personal es muy amable, correcto. Pero en el momento que te ponen la comida (en nuestro caso croquetas/calamares/pulpo brasa/albóndigas de merluza) lo antes mencionado (entorno, vistas...) no pierde su importancia pero pasa a un segundo plano. Muy buena calidad y muy buena elaboración. Añadir a la lista de imprescindibles, aunque quizás sea difícil conseguir una de las mejores mesas
No hay menú de fin de semana sino carta exclusivsmente. El sitio es precioso, con unas vistas espectaculares y muy buena atencion. Las croquetas y las tostas muy ricas El arroz nos decepcionó, no estaba mal de sabor, pero se les había pasado. No lo recomendaría. En cualquier caso seguro que vuelvo.
El restaurante está en un sitio privilegiado. Amueblado de manera agradable y sin un comedor abarrotado de mesas. L@s camarer@s muy amables. Recomiendo los lomos de sardinas con frutos rojos y el salmón.
Esta situado en el área recreativa de moniello, por lo que puedes tomar algo allí mientras disfrutas de unas vistas increíbles. El local es muy Moderno y posee una zona chilout preciosa y de prao muy chabacana. Su fuerte no es el servicio en terraza ya que prácticamente no disponen de ello, por lo que la limpieza de mesas y demás deja bastante que desear, pero merece la pena visitarlo. Precio medio, atención adecuada. Tiene un parquecitó cerca para niños, y su parking es el del área recreativa, por lo que es súper grande y bueno, una pasada. Los menús para comer son algo caros pero muy bien presentados y la carta no es muy grande. Es un sitio para comer de etiqueta, en un lugar para ir en bermudas, con una terraza de prao algo fuera de su línea, no pega. Si supieran explotarlo. Sería un sitio para casarse genial.
El Restaurante está ubicado en un entorno espectacular rodeado de montañas y de mar, pero lo que no me parece es un restaurante adecuado para un entorno de mesas de Área Recreativa y chiringuito de playa. Osea o una cosa y otra. Comida algo cara y raciones escasas.
La ubicación del lugar es preciosa. Tiene unas vistas y paisajes espectaculares. Tuvimos suerte, porque se había anunciado lluvia y había poca gente, pero al final no llovió y pudimos pasear tranquilamente por el parque. El lugar es amplio, con mucha luz por las ventanas panorámicas. Pedimos tres entradas para picar y 6 platos principales diferentes. Algunos estaban muy buenos, otros bien y uno definitivamente demasiado simple. La presentación excelente. Las entradas tienen un precio medio de 18 €, los platos principales que pedimos, alrededor 24 €. En ambos casos me parecieron un poco excesivos. Los postres tienen un precio de 6 €, lo cual es bastante razonable. La atención muy buena y eficiente.
Sin lugar a dudas el entorno natural es espectacular. El restaurante tiene una terraza, donde no hay servicio, el cliente tiene que ir a la barra por la consumición. Me parece algo excesivo el precio de un bote de aceitunas… 2.50 euros: pedí un vino y tienen el feo de echar hasta la ultima gota de la botella y abrir otra para completar la cantidad. Eso no debe hacerse. También comentar que suelen llevar de música ambiente a una pareja que ella desentona que da gusto.
Uno de los chiringuitos con mejores vistas de Asturias, y con música en directo muchos fines de semana. Siempre hay sitio, porque si no puedes sentarte en una de sus mesas, puedes hacer uso del espacio público de merendero.
Tomé una cervecina mirando la belleza de nuestra costa y fué una experiencia extra corpórea. Supongo que algo tendría que ver los 18km andando que me metí. Pero aún así, solo por las vistas merece la pena. El sitio está genial y la atención fue buena. A las 21 horas había poca gente ya, pero es aconsejable
Ahora mismo estoy acabando de comer. La primera vez q vengo, el trato inmejorable, la comida riquísima y una música excepcional, para los nostalgicos: el boss. Marc nkofler, etc, ( seguro q no he escrito bien ninguno de los dos). Volveré.
Restaurante bar en area recreativa, tiene terraza por la parte de restaurante y por el otro lado y en frente el prado, de comer no opino pues nunca comi alli, pero tomar una caña si y la atencion es buena, los que lo tiene ahora empezaron un poco fuera de sitio, pero ahora se manejan bastante bien.
La comida está muy bien elaborada y con una buena presentación, nos gustó mucho lo que probamos El local está en un enclave guapísimo con vistas al mar, con un comedor interior y otro en terraza te permiten degustar los ricos manjares que salen de la cocina , tiene una terraza enorme donde puedes tomarte algo mientras disfrutas del buen tiempo, pero no dan comidas fuera El servicio muy agradable y servicial, te hacen sentirte muy agusto
El entorno es espectacular, las vistas desde el comedor te hacen sentir casi como que estuvieras en un balcón, una terraza. El personal es muy amable, correcto. Pero en el momento que te ponen la comida (en nuestro caso croquetas/calamares/pulpo brasa/albóndigas de merluza) lo antes mencionado (entorno, vistas...) no pierde su importancia pero pasa a un segundo plano. Muy buena calidad y muy buena elaboración. Añadir a la lista de imprescindibles, aunque quizás sea difícil conseguir una de las mejores mesas
Buscábamos algún sitio fuera del núcleo urbano que ofreciera buena comida y tranquilidad, y lo encontramos en este restaurante. Las impresionantes vistas del Cantábrico, el amplio aparcamiento, un área recreativa al lado y una atractiva propuesta culinaria, son sus señas de identidad. Su decoración es cómoda y acogedora, y su comida…. Descúbrela. Te aseguro que te vas a llevar un buen recuerdo de este restaurante.
Había comido el año pasado y lo recordaba mejor, con lo que probablemente tendrán unos platos mejores que otros, lo que sí es cierto es que se paga un plus importante por las vistas espectaculares que tiene y es que disfrutar de la puesta de sol sobre el mar mientras se cena es un pequeño lujo. Volviendo a la comida, pedimos la ensalada de salmón, esperando una ensalada y nos pusieron un tartar sobre tres rodajas de tomate, el tartar estaba realmente bueno.Como platos principales pulpo con parmentier que me dijeron que también estaba bueno y bacalao con una salsa de tomate que no aportaba nada de sabor ( en mi opinión el plato hubiese ganado mucho con la salsa mucho más concentrada).El servicio correcto.
Me esperaba más de todo. El sitio es un lugar espectacular con vistas al mar y tiene mesas en el exterior, pero no hay servicio de mesas, sino que se tiene que ir a pedir a la barra. En el comedor interior, estaba lleno de moscas, cosa que molestó muchísimo y aunque había una puerta abierta hacía bastante calor en el local. El servicio fue muy muy atento y nos recomendó en cantidades y variedad. De lo que pedimos, las croquetas estaban muy ricas, los tacos, al freír la torta estaba seca y el kumquat no aporta nada, sin más. Entre los principales, los platos de carne estaban bien, tanto en punto como temperatura. No obstante con los pescados no dieron ni una, el Pitxin estaba hecho de más y el tataki de atún era de todo menos tataki, eran dos trozos de atún demasiados hechos que hicieron que tuvimos que dejar bastante comida. En los postes pasa lo mismo, algunos bien, como el brownie o el arroz con leche ( si lo hacen mal es ya de traca), pero lo que venden como mix de frutas es un gazpachuelo con demasiado sabor a pepino con sandía, melón y piña, al final el pepino se lleva el sabor de todo. Las porciones de todo son muy amplias pero seguro que no volveré y no lo recomiendo, el precio es muy elevado y aunque la calidad del producto es buena, los platos y el trato al mismo no me han gustado. Le pongo 4 estrellas por respeto, ya que lo que a mí no me gusta puede que a otros sí y xq el personal y el sitio son espectaculares.
Con unas vistas impresionantes! Nos pusieron en el comer de dentro y había mucho ruido, así que pedimos movernos a fuera y de maravilla! En la parte exterior permiten 🐶. Comimos zamburiñas, Tosta de ternera y pulpo para dos. Todo muy bueno, el pulpo era especial y nos sorprendio con patata y algas wakame.
Solía ir por allí en el pasado y decidimos volver para tomar unas cervezas. Las vistas son espectaculares y el aparcamiento está muy cómodo. No obstante, tiene margen de mejora. Mesas llenas de vasos y botellas vacías, sillas mojadas y no muy limpias. También soy consciente de que el tema del personal es un problema. Da mal aspecto. Pedí una copa de Ribera del Duero y estaba fantástico.
La terraza exterior tiene unas vistas espectaculares para tomar una caña en plan informal, sólo le pongo una pega...lo sucio que está el suelo en la zona de las mesas (sería tan fácil como poner papeleras en las mesas y atenderlo un poco más) y por eso no le pongo 4 estrellas. En el restaurante el local es agradable y está bien montado. La cocina ofrece una carta variada y cuidada con una propuesta gastronómica más particular que el resto en la zona. Lo recomiendo sin duda, hay que conocerlo al menos. Precio medio-alto, pero sin grandes sustos.
Poco puedo decir acerca del restaurante, puesto que me he limitado a tomar un café en la terraza. Ahora bien, respecto a los urinarios que han sido ubicados en el exterior no sólo me parecen insalubres por el material con que han sido hechos, sino también asqueantes.
Vistas espectaculares. Las croquetas de jamón,, los langostinos crujientes y el rollo de bonito son 3 platos recomendables. Servicio de la chica que nos atendió bueno aunque tardaron más de 40 minutos en empezar a servirnos después de habernos tomado nota. .Alcachofas de bote sobre ajo cocido en aceite, brochetas de solomillo mediocre, callos salados, el postre de chocolate dicen que es un brownie (y es un bizcocho seco de chocolate, las nueces brillaban por su ausencia) el cremoso de queso con frutos rojos y marañuela sobraba mejunje rojo.
El entorno espectacular y el restaurante muy bien puesto, el servicio muy agradable y los entrantes correctos. Pero los segundos platos dejaron bastante que desear... Los arroces (uno negro y otro meloso con langostinos) de lo peor que he probado: arroz pasado, apelmazado y desaborido, y el solomillo "al punto" pasado de más. En fin, no sé si repetiré...
Solía ir por allí en el pasado y decidimos volver para tomar unas cervezas. Las vistas son espectaculares y el aparcamiento está muy cómodo. No obstante, tiene margen de mejora. Mesas llenas de vasos y botellas vacías, sillas mojadas y no muy limpias. También soy consciente de que el tema del personal es un problema. Da mal aspecto. Pedí una copa de Ribera del Duero y estaba fantástico.
La terraza exterior tiene unas vistas espectaculares para tomar una caña en plan informal, sólo le pongo una pega...lo sucio que está el suelo en la zona de las mesas (sería tan fácil como poner papeleras en las mesas y atenderlo un poco más) y por eso no le pongo 4 estrellas. En el restaurante el local es agradable y está bien montado. La cocina ofrece una carta variada y cuidada con una propuesta gastronómica más particular que el resto en la zona. Lo recomiendo sin duda, hay que conocerlo al menos. Precio medio-alto, pero sin grandes sustos.
Entorno impresionante, ideal para tomar el vermut en la terraza. En cuanto a la comida, 4 tapas, 3 copas de vino, una cerveza y un postre para compartir 85 €. La tapa de calamares espectacular, las croquetas ricas, el pulpo eran 3 patas pequeñas y no estaba para nada en su punto y la brocheta de solomillo pasadísima. El brownie de lo más normal. Trato del personal excelente. Si el nivel de todas las tapas hubiera sido el de los calamares, diría que es un sitio caro pero que se come muy bien, pero nos fuimos con la sensación de haber malgastado 85 €.
No pueden tener servilletas papel Y cerrar ventanas por las moscas vale, pero al final vi aire acondicionado y no lo pusieron pese al elevado calor
El lugar es espectacular pero no se puede cobrar 26 € por un solomillo incomestible, imposible cortarlo, duro y correoso ¡con nervios un solomillo!....quedó prácticamente en el plato....ni preguntaron el motivo.
El sitio tiene unas vistas espectaculares. Fui hace un mes aproximadamente y el menú me pareció buenísimo y muy abundante. Pero he vuelto hoy y ha sido toda una decepción. Las raciones eran muchísimo más pequeñas que en mi anterior visita. Tardaron más de dos horas en servirnos el menú del día y eso que la primera hora éramos los que había para comer. El remate final fue el postre, arroz con leche, que estaba incomible, era leche en la que flotaban granos de arroz. Le dijimos al dueño que no nos gustó (era visible porque nadie lo comió) y le preguntamos si lo acababa de hacer. Nos dijo que sí y que lo habían hecho muy apurados. Después de los cafés nos trajo el arroz con leche, ya acabado de cocinar, pero le dimos las gracias y no lo quisimos. Nos descontó el postre del menú, detalle que se agradece, pero hubiera estado mejor avisar de que no podían darnos el postre y ofrecer una alternativa, antes que servir un plato sin acabar de cocinar. El precio para lo que comimos, tanto en calidad, como en cantidad, excesivo, 20€ por persona. Una pena que un sitio con unas vistas tan espectaculares, tan bien decorado y con camareros amables, lo estropee con estos fallos imperdonables
Como local no está mal, bonitas vistas sobre todo para el verano, el servicio algo extraño, pregunté para comer algo y solo me ofrecieron bolsa patatas fritas, bote de aceitunas o bizcocho, pensaba que como mínimo tendrían para bocadillos pero ni eso, en fin espero que sea cosa momentánea y la próxima vez estén mejor preparados, sobre todo cara al verano.
Dicen que abren a las 11:00 pero llegamos hoy martes a las 11:15 y estaba cerrado a cal y canto, esperamos un rato y nos fuimos
Comida para 4 personas: el entrecot que presentaron troceado en tacos y con mucho nervio, callos y jarrete de cordero saladísimo. Nos cobraron 6€ por una tortita extra de cochinita pibil (éramos 4 personas y el plato son 3 tortitas). Las croquetas aceptables. No nos gustó la experiencia. No repetiremos.
Poca seriedad, teníamos reserva para comer a las 15:30, y cuál fue nuestra sorpresa cuando al llegar nos dicen que no es posible porque ya había cerrado la cocina a esa hora. Aseguraron habernos avisado por teléfono cuando no era cierto, pues salimos de trabajar a las 15h y previamente preguntamos específicamente si no habría problema en ello, ya que de haber sabido el horario de cocina no nos habríamos molestado ni en ir.
Buenas tardes, quería comentar que estuve esta tarde sobre las 20.00 horas y pedí dos cafés con hielo para tomar en la terraza exterior, me dice el camarero que no sirven cafés a estas horas, entiendo que es una norma interna, lo acepto y pido unas cervezas, mi queja llega cuando una vez sentado en la terraza tomando tranquilamente mi cerveza veo que llegan varios clientes seguidos con cafés en la mano sentándose a mi lado, no habían pasado ni 10 minutos y veo a otros dos clientes mas con mas cafés. Y ahí es dónde va mi reseña negativa, tengo cara de que me siente mal el café?, esos detalles son muy feos , el encargado debería de tenerlo en cuenta, por lo demás ninguna queja,. Un saludo.
Nuestra experiencia fue bastante desagradable. Fuimos mi marido y yo a comer un día en el que no había gente, fuimos con nuestro perro y le preguntamos a la camarera si podíamos comer con él, ella nos respondió que sí y nos indicó que nos sentáramos en la terraza posterior, para llegar allí teníamos que atravesar la zona de bar y justo allí , de camino a la mesa, nos paró un señor que estaba leyendo el periódico (tenía pinta de ser el dueño) y nos dijo de forma bastante grosera que no podíamos pasar con el perro. Obviamente dimos la vuelta y nos fuimos, tuvimos suficiente como para no querer volver más.
Había mucha tormenta y quisimos tomar un café para resguardarnos de la lluvia y nos dijeron que el café solo se puede tomar fuera. En la terraza estaban volando las sillas y las mesas. Inhumano mandar a unos clientes ahí fuera teniendo el restaurante vacío.
Tomamos unos vinos, la atención muy deficiente, no nos pusieron nada para acompañar, parece que les molestan los clientes, nos indicaron que no podíamos tomarlos en el interior, a pesar de que todas las mesas estaban libres, tampoco tienen barra en el interior. De este modo no creo que ganen muchos clientes. El paisaje estupendo.
El personal con poco modales, muy desagradables. El entorno del aera recreativa encantador, espero que les quiten la concesión.
El sitio está muy buen ubicado, pero nos cobran 6,50€ por un café, un vermú y unas aceitunas. Lo peor es que encima de su excesivo precio, no sirven ni en terraza… inadmisible. La música estaba súper alta… y estaba claro que tenían puesto el Bluetooth con el móvil, se escuchaba el sonido de las fotos y las teclas mientras sonaba el altavoz…. Jajajaj hay que risa de sitio.
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Gozón, Gozón 33449
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