El Órdago
Pub · Madarcos
Sobre El Órdago
El Órdago, ubicado en Madarcos, es un pub que ofrece una experiencia culinaria memorable. Con un ambiente acogedor, ideal tanto para comidas íntimas como para reuniones con amigos, se distingue por su gastronomía tradicional, donde resaltan platos como las alubias de Tolosa y los pescados frescos. N...
El Órdago, ubicado en Madarcos, es un pub que ofrece una experiencia culinaria memorable. Con un ambiente acogedor, ideal tanto para comidas íntimas como para reuniones con amigos, se distingue por su gastronomía tradicional, donde resaltan platos como las alubias de Tolosa y los pescados frescos. Nuestro servicio, reconocido por su atención y profesionalidad, busca que cada cliente se sienta como en casa. Además de almuerzo y cena, ofrecemos una excelente selección de vinos, postres y café. Contamos con opciones para llevar y comer en el local, con acceso y espacios adaptados para personas con movilidad reducida. Abierto de lunes a sábado, ¡les esperamos!
Què diuen els clients de El Órdago
El Órdago es un restaurante de cocina vasca tradicional muy apreciado por su excelente comida casera y trato cercano. Destacan platos como el bacalao y el rabo de toro. Se recomienda reservar ya que el local es pequeño y acogedor.
Plats populars
Tip: Se recomienda reservar con tiempo debido al tamaño del local. Muchos clientes recomiendan probar los platos de bacalao y dejarse aconsejar por el dueño.
Services
Què veure a prop
Dades de Wikidata
Explora els voltants de El Órdago
El Órdago es troba a Madarcos, envoltat de llocs d'interès cultural i històric. Aquests són alguns dels punts més destacats als voltants.
Patrimoni Històric
- Parque de la Quinta de la Fuente del Berro (A 522m) — parque de Madrid (España) bien de interés cultural
Museus
- Museo Taurino de Madrid (A 552m) — museo de la ciudad de Madrid (España)
Edificis Religiosos
- Iglesia parroquial de la Sagrada Familia (A 565m) — lugar de culto en Madrid
- iglesia de Nuestra Señora de Covadonga (A 658m) — iglesia en Madrid
Parcs i Jardins
- Parque Sancho Dávila (A 120m) — parque de Madrid (España)
- Parque Ventas (A 131m) — futuro parque de Madrid (España) sobre la autopista M-30
- Parque de Fuente del Berro (A 502m) — park in Spain
- Parque Eva Duarte (A 679m) — parque en Madrid
Altres Llocs d'Interès
- Pasarela del Marqués de Zafra (A 298m) — puente en Madrid
- Cine Universal (A 611m) — antiguo cine de Madrid, España
Dades de Wikidata
Preguntes freqüents sobre El Órdago
Opinions de El Órdago Madarcos
No engaña y la verdad es que la relación calidad precio es muy buena. Local de toda la vida con cocina de raíces vascas y muy buen género, quizás algo caro para la ubicación donde se encuentra y lo espartano del local. Muy buen servicio, género de calidad y raciones bien despachadas, no amplias pero más que suficiente. Pedimos almejas y pastel de marisco para comenzar. La salsa de almejas muy rica, y los "bichos" de calidad. El pastel de marisco sin nada destacable ni a favor ni en contra. Luego carrilera en salsa estupenda y chuletón. La carne muy buena
El restaurante es un maravilla!, uno de mis favoritos de toda la vida, el restaurante es toda una leyenda en Madrid, la atención y como te acogen siempre es de 10 estrellas!!, cálido y confortable, siempre limpio y con un ambiente inmejorable, la comida es otro 10 sin dudarlo, no puedo nombrar solo 1 cosa, todo está delicioso. Es un restaurante único y para disfrutar, ese ambiente cálido y de buen trato, lo tiene siempre, la comida es una delicia, para mí, el mejor, y recomiendo siempre probarlo y disfrutar de su comida. En resumen enhorabuena!, un restaurante de 10!, muy muy recomendable, y del que se sale con una sonrisa y se vuelve con la misma alegría. Seguir así, sois los mejores!. (Gracias por vuestro comentario, muchas gracias por ser así! y enhorabuena!
Cocina de verdad. Producto excelente y muy buena relación calidad-precio. Para dos personas tomamos media ración de pimiento (un pimiento por persona), media de almejas (espectaculares!!!) y un chuletón de vaca vieja con sus patatas (bueeeernisimo). Con sidra, agua, cafés y pacharán salimos a un poco más de 50 cada uno. Repetiríamos 100%. El servicio impecable y atento , que siempre te ponen algo de cortesía (en nuestro caso salmorejo y unas aceitunas buenísimas)
Restaurante familiar con cocina vasca de primera. Que os puedo contar. Podemos hablar un buen rato sobre gastronomía en Madrid. Pero si de verdad queréis comer bien tenéis que visitar este restaurante. La cocina extraordinaria. El servicio impecable y en tiempo. Las carnes y pescados exquisitos. Tenéis que probarlo. Os lo recomiendo 100%
Nos encanta ir desde hace muchos años. No bajan el listón y mantienen la misma calidad de siempre. Decoración sencilla y sin grandes alardes, pero un servicio y unos productos de primer nivel. Un fijo para recomendar siempre.
Estuve allí ya unas cuantas veces. Para mí es el lugar de referencia en Madrid,la comida de 10 y siempre te sorprenden con algo nuevo. El servicio genial, siempre atentos y todo al momento. Y el precio,para la calidad y servicio que ofrece, creo que no se puede superar.
Restaurante vasco con mantel a cuadros. Eso denota su ambición: que comas bien. Y vaya si lo consigue. Sólo he comido esta vez, pero la carta invita a volver muchas más. No es de esas cartas llenas de lugares comunes del tipo tartares y demás. No: tienen muchas cosas muy apetecibles. Hemos comido unas alcachofas estupendas, unos chipirones muy buenos y un rabo de toro estupendo también. El vino de la casa buenísimo. La digestión ha ido perfecta porque no es un restaurante a lo bruto para que comas para tres días. La pena es que no vivo en Madrid para venir mucho más. Lo recomiendo vívamente. Si cuidas tu linea saldrás bien, no atascado de cosas. Y eso para mi es un plus. Nota: tienen mantel a cuadros, pero ahí comienza y termina lo rústico. Los baños son muy buenos y todo es muy fino y elegante. Me ha encantado.
El mejor Vasco en pleno Madrid, este sitio me sorprendió, por fuera no es un restaurante que llame la atención y por dentro es acogedor con algunas fotos de personajes vascos. La comida está ESPECTACULAR, el pescado es TOP
Conozco este sitio desde hace 30 años, pero por diversas causas hacia un tiempo que no iba a comer ahí. Aunque lo habitual sea que estos sitios que conoces de antiguo empeoren, o al menos tú tengas esa sensación porque todos nos hacemos mayores, aquí no ha sucedido eso, su comida sigue siendo exquisita, el servicio cada día es más ágil y atento y el precio, el de siempre, relación calidad precio indiscutible. Andoni, ha sido un placer volver a verte, a ti y los tuyos.
Una maravilla de sitio! Comida de calidad, servicio muy atento, educado y amable, el espacio en sí muy acogedor tambien. Llevo 6 años en el barrio y no me puedo creer que no haya ido hasta hoy! Hemos quedado encantados, volveré 100%!!
Un descubrimiento hecho a raíz de recomendaciones de restaurantes de Google maps, comida deliciosa, pedí un entrecot porque venía con la idea de chuletón, pero es 1kg, demasiado para 1 persona. Pero la carne está espectacular, el acompañamiento de patatas y pimiento es delicioso. Invitación a un salmorejo muy decente, trato amable y servicio excelente. Lo recomiendo 100%. Para el digestivo pedir un pacharán casero
Comida vasca espectacular. Fui con mi familia y estuvimos muy agusto, servicio de 10 y un local tranquilo y tradicional. Pedimos, alcachofas y bonito con pimientos para compartir, y como platos principales chuleton (para 2 personas) , rodaballo en su jugo al horno (para 2 personas) la salsa estaba riquísima, y kokotxas. Postres caseros, probamos la leche frita, arroz con leche (acierto seguro) y como recomendación hojaldre de espicanas, no te vayas sin problarlo, te sorprenderás.
Fuimos unos amigos y yo a comer ayer, como siempre trato de 10. Andino nos recomendó muy bien, la bodega muy buena, los platos deliciosos. Luego una buena tarde de toros. Volveré.
Muy buen sitio de comida tradicional vasca. Tanto los entrantes como el pescado que pedimos de principal. Una delicia de sitio, y los camareros profesionales de verdad. Todo un acierto!
Estupendo restaurante Vasco, con una sala no muy grande, lo que garantiza una atención más cercana. Una amplia carta de productos de calidad, tanto en carnes como en pescados (el rodaballo y el rape que probamos estaban perfectos), además de variados entrantes muy bien elaborados (las alcachofas exquisitas). El servicio es muy rápido y el personal es amable y atento en todo momento a los comensales. Buena relación calidad-precio. Recomendable
No soy un crítico gastronómico ni un experto en la materia, simplemente me encanta comer y he de decir, que después de 20 años trabajando en la zona y muchos queriendo ir a comer, hoy por fin he ido, ha sido una maravilla!!! Voy plato por plato: 1. Anchoas: no son las anchoas al uso que cualquiera podemos comer de gran calidad en conserva, son anchoas frescas cocinadas con ajito y acompañadas de piparras, una verdadera maravilla 2. Alubias: exageradas, una barbaridad, riquísimas!!! Suaves, bien cocinadas, productazo!! 3. Revuelto de setas: el mejor que he comido en mi vida, una locura 4. Cocotxas: hacía tiempo que no las comía, las he disfrutado como nunca, en salsa verde, una verdadera exquisitez, muy muy muy buenas Si está pedazo de comida le sumas, un servicio increíble y un precio que, sin ser barato, es acorde totalmente a la calidad de la materia prima, me atrevo a decir que ha pasado a mi top 3 de rtes en Madrid, enhorabuena!!!
Toda la comida espectacular. Ninguna queja.
Excepcional comida vasca "de toda la vida". Pedimos varios entrantes a compartir y de principal Txuleta y bacalao Ordago. Ambiente familiar y relajado de caserío vasco.
Excepcional. Suelo venir a este restaurante 2-3 veces al año con mi mujer, familia o amigos y siempre es un acierto. Producto fresco de primera, preparación casera y cuidadosa , trato exquisito y ambiente acogedor. Todo lo que se puede pedir a un restaurante de comida tradicional que año tras año mantiene su calidad. Emhorabuena
Nunca me cansaría de Órdago. Alubias, cuando las hay, y bakalao (estilo Órdago) son una delicia. Para mí el mejor restaurante vasco de Madrid, de lejos.
Restaurante vasco clásico. Excelente servicio y buenas recomendaciones. Siempre es un acierto
Hoy cenamos con unos amigos, hacia mucho tiempo que no íbamos, pero siempre con un recuerdo estupendo. Esta vez, tanto la comida como el servicio fueron excelentes, disfrutamos de todos los platos que degustamos; La existiera … muy buena Las anchoas al horno … para chuparse los dedos, excelentes Las necoras a la sal … impresionantes Los caracoles … deliciosos, que salsa Las almejas … buenísimas El pargo, para dos exquisito La ensalada de mollejas … buenísima Entrecot de vaca …. Algo pasado de punto La leche frita … muy rica. Todo excelente, pero se torció de mala Manera al final, tuve que solicitar la cuenta 3 veces … 40 minutos para recibirla … me levante y les dije que si querían contar, que tenían mi teléfono que me llamarán y que vendría a pagarles, con decirles que tuve que pagar en la entrada d l restaurante, con explicaciones y disculpas del Chef, Antoni. Todo vino por tener una cena de empresa de 12/13 personas que nos arruinó la velada, a gritos toda la comida un escándalo insoportable, una verdadera lástima, me atrevo a sugerir que se cuestionen este tipo de reservas en un espacio tan pequeño, hace insoportable el ambiente al resto de los comensales, algo que tiene que revisar la dirección. Lo dicho la comida, sabores, texturas impresionantes, como hace treinta años cuando comenzamos a ir a este restaurante, el servicio de camareros muy, muy profesional, amigable sin pasarse, excelente. El ambiente, ostensiblemente mejorable. Enhorabuena por su cocina.
Restaurante centrado en platos tradicionales basados en un producto excelente. Los boquerones al horno, el chuletón o el cogote de merluza son realmente excelentes. Muy recomendable.
Un sitio de 10 ,el revuelto de bacalao increíble, la morcilla de puerro con sus pimientos muy buena, la cola de merluza ala bilbaina riquísima, la atención de dos camareras morenas impecable, la camarera rubia de coleta no tanto, se come GENIAL ,volveremos siempre que podamos ,mil gracias al cocinero pospuesto que es el primero que tenía que mencionar
Quieres comer bien en la zona de Ventas???…sin lugar a dudas y si no quieres equivocarte, tu lugar es Órdago, con su propietario Andoni cuidando todos los detalles y con una cocina elaborada y unos productos de máxima calidad, ¡¡¡así da gusto!!!! Gracias por el esfuerzo que ponéis en cada plato. 100 por 100 recomendable.
Hacía muchos años que no iba a este restaurante pero aprovechando que estábamos por la zona cenamos allí. La carta ha permanecido casi inmutable pese al tiempo transcurrido. Como éramos ocho decidimos compartir varios platos. Y hay que decir que estaba todo bueno, desde el salmorejo que te ponen de aperitivo, pasando por los revueltos de setas y de bacalao, las croquetas, almejas, chipirones en su tinta, merluza Órdago, carrilleras, hasta la leche frita. El servicio también bien, y la carta de vinos con bastantes referencias a un precio razonable. El local es pequeño pero agradable. Correcta relación calidad/precio, salimos a 35 € por persona. Nos sorprendió que, pese a la notable nota medía que le pusimos todos los comensales, el restaurante tenía una ocupación en torno a dos tercios de la sala pese a tratarse de un sábado por la noche, no sé si será por una carta que parece que cambia poco, por la ubicación en una calle tranquila, fuera del ajetreo de otras zonas, o porque resulta algo difícil aparcar.
Comida impresionante, sabrosa y muy bien elaborada, atención excelente!!! Celebramos un cumpleaños hace poco y salimos encantados!!! No es un sitio de postureo, es un sitio donde la gente que entra, es para comer o cenar muy bien, para disfrutar de la comida!!! El chef acude a la mesa a recomendar los platos a elegir!!! Un sitio muy acogedor con poquitas mesitas, por lo que vais a poder cenar tranquilos disfrutando de la comida y sin barullo alguno. Recomiendo reservar!!!
Un hallazgo en Madrid, cerca de la zona de las Ventas, en una tranquila calle. Pequeño y acogedor local con un buen ambiente. Clientela fiel , que repite y de siente como en casa. Magnifíca atención y servicio esmerado, desde que entras hasta que abandonas el restaurante. Además de carta , te comentan todos los platos aclarando cualquiet duda. Compartimos media de anchoas al horno y unas almejas, y de plato principal xangurro y bacalao al pil pil y de postre leche frita. Todo excelente. Buena carta de vinos y de postre leche ftita. Cocina primordialmente vasca. Muy recomendable. Volveremos
Gran restaurante (algo ruidoso) con gran producto y estupenda mano en la cocina. Difícil decantarse por los platos de la carta pues todos aparecen apetecibles. Para repetir y recomendar.
Clásico entre los clásicos haciendo desde hace décadas la mejor cocina vasca de Madrid. Un lugar para disfrutar sin preocupaciones ni agobios. Cocina de verdad. Producto de lujo, técnica milimetrada. Alubias de Tolosa, pescados al horno, chuleta... y algunas joyas escondidas como el txangurro, los caracoles o la lengua. Una casa de comidas al más puro estilo del norte. Comida sin remilgos, disfrute sin remordimiento.
Excelente lugar. Por lo que tengo entendido tiene más de 30 años este lugar y han sabido mantener sus tradiciones del País Vasco con una continua evolución. El lugar estaba muy cómodo. Las mesas grandes y con espacio entre cada una. La atención muy buena también. Yo en lo personal recomiendo la Carrillera. Estaba de muerte. No es el sitio más económico de Madrid pero la calidad se paga con gusto
Muy buena comida. El personal muy atento y amable. Tiene pocas mesas y aun así estás muy cómodo . Volveremos.
Restaurante muy pequeño, encantador y muy cálido, tanto en el trato con los clientes como en el ambiente. Recomiendo probar el txangurro y la carrillera, pero según mis acompañantes, el pescado estaba también exquisito. Recomiendo también pedir sidra, creo que me bebí 2 botellas yo sola.
Comimos alubias de Tolosa , morcilla , carrilleras, rabo de toro y albóndigas , de postre una tarta de trufa, se come muy bien
Nos encanto, no puedo poner ni una sola pega. Trato agradable, tranquilidad, comida de diez, nos sentimos como en casa. Gracias por todo!!
Hemos ido ya dos veces a celebrar nuestro aniversario y no tenemos ninguna duda de que repetiremos. El ambiente es delicado, cuidado al detalle, perfecto para una ocasión especial. El personal está muy bien preparado y es increíblemente amable, lo que hace que la experiencia sea aún más agradable. El ambiente es cálido y tranquilo. Se atiende y sirve sin prisa. La comida es excelente, de principio a fin, con productos de primera calidad y una elaboración impecable. Mención especial al txangurro y a las cocochas, simplemente espectaculares. Y no podemos dejar de destacar al dueño, que está siempre presente y ofrece un servicio como pocos hemos visto en Madrid: cercano, profesional y con una atención genuina que marca la diferencia. Quién que va, vuelve, Un lugar al que siempre apetece volver.
Muy buen trato y servicio. Pedimos unos revueltos de bacalao, chistorra artesana, rodaballo a la Menier y el chuletón. Llegamos 15 minutos tarde y aún así fueron comprensibles por cómo estaba el tiempo lluvioso. El postre de flan de nata y huevo con Narilla de café delicioso. Muchas gracias. A mejorar, el sitio está un poco anticuado. Se agradecería sillas más cómodas.. etc
La comida de muy buena calidad. Bien presentada. Buenos vinos. El trato muy amable y cordial. El sitio es pequeño y un poco ruidoso cuando está lleno. Pedimos una chistorra, pimientos rellenos, alubias y croquetas para compartir. Muy buena calidad. Excelente. De segundo pedimos chuletón para 2 personas. Muy buena calidad de carne y en el punto exacto en que pedimos ( en mi caso vuelta y vuelta) y bacalao al pil-pil con pimientos. Buenísimo. El punto del bacalao perfecto y la salsa muy bien emulsionada. De postre tarta de queso y leche frita. No nos ofrecieron nada después de comer. Ningún licor ni nada parecido.
Este finde semana hemos celebrado en este restaurante u cumpleaños y ha sido un gran acierto. La comida exquisita, platos muy bien elaborados y presentados, los postres caseros buenísimos. La atención del personal, un lujo, no puedo dejar de mencionar al camarero que atiende la sala, un profesional de los que cada vez es más difícil encontrar.
Muy buen servicio y la comida espectacular. Recomendado para cenas de empresa o negocios
Hemos comido hoy allí mi marido y yo, él ya había estado y para mí era la primera vez. No exageró nada cuando me dijo que se comía estupendamente y que el producto y la atención eran de primera. Espárragos blancos, pochas con rape y almejas, rodaballo y hojaldre de espinacas, todo riquísimo y muy bien servido. Muchas gracias por el buen trato y la buena comida. Ya os hemos dicho que volveremos y así será.
Todo excelente!!!! 100% recomendable. La comida exquisita, pedí manitas rellenas de molleja de cordero y de postre hojaldre con espinaca. Aparte trajeron aceitunas y salmonejo, que tmb estaban de 10. Seguramente volveré porque tienen muchos platos tentadores. Recomendaría reservar.
Restaurante de toda la vida con una comida espectacular. Fuimos de cena de amigos, que llevábamos tiempo queriendo probarlo. La experiencia fue de 10. El local es pequeño, no tiene muchas mesas, por lo que recomiendo reservar con tiempo. El servicio muy simpático y cercano. Teníamos pensado una serie de platos pero son ellos mismos (salen desde cocina) a recomendarte en función a gustos y cantidad. Nosotros pedimos todos al centro para compartir. Empezamos con un revuelto de setas. El huevo hecho a la perfección y las setas increíbles. Nos sorprendió muchísimo. Continuamos picando los pimientos con morcilla. Fue de lo mejor que probamos, increíbles. Sin duda muy recomendables. Además, pedimos las kokotxas, que tenían un sabor de 10 y que la salsa que les acompañaba era digna de quedarse mojando pan, y el Txangurro, que en principio pedimos sólo uno pero acabamos pidiendo un segundo de lo rico que estaba. Para acabar pedimos 2 chuletones perfectamente fileteados, para facilitar el bocado, y en su punto de brasa y sal. Lo acompañamos con unas patatas y unos pimientos de piquillo. De postre pedimos la tarta de trufa. Lo más normal de la cena. En resumen, sitio agradable con MUY buena comida y al que volveremos sin duda. ¡Enhorabuena!
Muy recomendable Órdago Madrid es el claro ejemplo de restaurante en Madrid que, uno si no lo conoce y no ha oído hablar de él, no quiere entrar y una vez que se ha sentado y ha comido no se quiere marchar. Acogedor, con menos de 10 mesas, perfectamente atendido en todo momento, producto muy bueno y con una cocina tradicional extraordinaria de la que se echa tanto de menos, buena carta de vinos… y si la sobremesa se alarga, tapete y amarracos. que más se puede pedir en un restaurante cercano a la plaza de toros de las ventas. Muchas gracias por hacerme sentir en casa
Acudí a este restaurante porque había leído críticas que lo tildaban como uno de los mejores restaurantes vascos de Madrid, y sin duda alguna se sale con la sensación de que es el mejor en la ciudad. Productos de primera calidad y cocinados a la perfección, con todo su sabor y manteniendo la elaboración tradicional que estos llevan detrás. El revuelto de bacalao fue lo mejor para entrar en situación, las almejas a la marinera están increíbles, las kokotxas de merluza al pil pil perfectas, se deshacen en la boca y el pil pil es la definición perfecta de cómo realizar esta suculenta salsa. La carrillera de ternera guisada al punto de miel igual que lo anterior, muy jugosa y con una salsa genial. Hasta el pan es un clásico de hogaza con el que os rendiréis a no dejar salsa de ningún tipo en el plato, y que no dudan en reponéroslo si se os acaba. Tienen también el detalle de servir de aperitivo un salmorejo de la casa, cuyo sabor no os va a dejar indiferentes, que está buenísimo, junto con unas aceitunas. Todo esto lo acompañamos con un Txakoli también tradicional y para acabar pedimos para compartir su tarta de queso con mermelada de frutos rojos para ponerle la guinda al pastel. El ambiente, al ser un restaurante pequeño, personalmente se agradece mucho porque estuvimos la mar de tranquilos aún estando lleno, y así la atención al cliente está más cuidada. Sin duda alguna volveremos y lo recomendaremos siempre que podamos. 10/10.
Un auténtico referente de la cocina vasca en Madrid. El Restaurante Órdago mantiene desde hace décadas una excelente reputación por la calidad de sus productos y la fidelidad a las recetas tradicionales del norte. El local conserva ese aire clásico y acogedor de las casas de comidas de siempre, con un ambiente tranquilo y un servicio profesional. Fuimos atendidos excelentemente bien por las camareras y el dueño, con un trato cercano, amable y muy profesional. Se nota el cariño con el que trabajan y la atención al detalle en todo momento. Comimos unas cocochas al pil pil, un bacalao al pil pil, una anchoa al ajillo y un revuelto de setas, todo delicioso. El pil pil estaba perfectamente ligado, el producto era de gran calidad y la elaboración, impecable. Un restaurante con sabor auténtico, donde se aprecia la tradición vasca y el buen hacer gastronómico. Sin duda, una experiencia excelente y muy recomendable.
Una experiencia gastronómica excelente de principio a fin. El trato del mèdre fue impecable, muy atento y profesional, haciendo que nos sintiéramos como en casa. La comida, exquisita, con platos tradicionales elaborados con mimo y producto de calidad. Comenzamos con unos vasitos de salmorejo deliciosos, suaves y llenos de sabor. Las croquetas caseras estaban en su punto, cremosas por dentro y crujientes por fuera. Las almejas en salsa fueron otro acierto, con una salsa perfecta para mojar pan sin parar. Las alubias con sus piparras nos transportaron directamente al norte: sabrosas, melosas y contundentes. Pero lo mejor de todo, sin duda, fue la morcilla, un plato espectacular, con el toque justo de especias y acompañada de un pisto delicioso. El chuletón fue el broche de oro: carne tierna, jugosa y perfectamente hecha, acompañada de unas patatas fritas caseras que redondeaban el plato. Todo maridado con un excelente Príncipe de Viana Reserva 2020, que complementó a la perfección cada bocado. La carta es una joya para los amantes de la buena cocina tradicional vasca, con una selección de carnes, pescados y guisos que merecen la pena probar. En resumen: servicio de diez, comida espectacular y ambiente acogedor. Sin duda, un sitio al que volveré. ¡Recomendadísimo!
Cocina vasca casera muy cuidada. Sin sorprender, tienen un producto de mucha calidad. Servicio impecable. Recomendable sin ninguna duda. En concreto las almejas, el revuelto de setas, el bacalao, los chipirones y el flan de nata. Querrás volver.
Local pequeño y acogedor, con alimentos dirigidos a la cocina vasca. El servicio estuvo diligente y la calidad de los productos de notable alto. El precio acorde a lo recibido. Merece la pena probar
Cocina Vasca en Madrid. Platos exquisitos y algunos sorprendentes, Sabroso, casero y delicioso. Muy buen trato del servicio. Sin duda, sitio para repetir y pedir otros platos para probarlos. Cuenta también con una larga carta de vinos a muy buen precio. Recomendable 100x100.
Magnífico restaurante de gastronomía clásica elaborada con un gusto exquisito. El trato excepcional, servicio magnífico y ambiente muy agradable en un local no demasiado grande lo que hace que la atmósfera sea insuperable. La comida es de otra dimensión, seguramente haya probado aquí tanto los mejores pimientos del piquillo rellenos como el mejor bacalao al pil pil que recuerdo. Pero todo está sobresaliente: los callos, boquerones, morcilla con pimientos... Un escándalo!!! Para repetir a menudo.
Excelente casa de comidas de cocina vasca. Fuimos magnifícamente tratados por el equipo y disfrutamos con la comida. El bacalao en su versión Órdago o pil pil espectacular. Muy recomendable el rabo de toro.
Excelente producto y bien cocinado. Las salsas espectaculares. Para repetir y probar más platos.
Restaurante tradicional que tiene un trato ejemplar, creo que es un lugar poco conocido de Madrid, recóndito, alejado del centro. Fuimos 4 compañeros de trabajo a comer entre semana y a solucionar los problemas laborales, el resultado: bonito con pimientos, ensalada templada de mollejas, txistorra, alubias pintas y finalizando con dos grandes chuletas, todo regado con un gran vino. El servicio es de diez, las propuestas mejores, y la calidad, excepcional. Eso sí, nos dejamos nuestros 100€/ persona, con nuestras copas de remate eso sí. Recomendable.
Y así de la nada uno se come un pescado sensacional disfrutando además de la cocina tradicional vasca. Que experiencia tan increible, atendido por su dueño quien te hace sentir amigo de la casa, en un ambiente clásico muy acogedor. El salmorejo de premio, al igual que las kokotxas al pil pil y el pargo. La carne estaba correcta plus. De lo sitios que quiero volver a seguir probando maravillas.
Todo excelente!!!! 100% recomendable. La comida exquisita, pedí manitas rellenas de molleja de cordero y de postre hojaldre con espinaca. Aparte trajeron aceitunas y salmonejo, que tmb estaban de 10. Seguramente volveré porque tienen muchos platos tentadores. Recomendaría reservar.
Restaurante de toda la vida con una comida espectacular. Fuimos de cena de amigos, que llevábamos tiempo queriendo probarlo. La experiencia fue de 10. El local es pequeño, no tiene muchas mesas, por lo que recomiendo reservar con tiempo. El servicio muy simpático y cercano. Teníamos pensado una serie de platos pero son ellos mismos (salen desde cocina) a recomendarte en función a gustos y cantidad. Nosotros pedimos todos al centro para compartir. Empezamos con un revuelto de setas. El huevo hecho a la perfección y las setas increíbles. Nos sorprendió muchísimo. Continuamos picando los pimientos con morcilla. Fue de lo mejor que probamos, increíbles. Sin duda muy recomendables. Además, pedimos las kokotxas, que tenían un sabor de 10 y que la salsa que les acompañaba era digna de quedarse mojando pan, y el Txangurro, que en principio pedimos sólo uno pero acabamos pidiendo un segundo de lo rico que estaba. Para acabar pedimos 2 chuletones perfectamente fileteados, para facilitar el bocado, y en su punto de brasa y sal. Lo acompañamos con unas patatas y unos pimientos de piquillo. De postre pedimos la tarta de trufa. Lo más normal de la cena. En resumen, sitio agradable con MUY buena comida y al que volveremos sin duda. ¡Enhorabuena!
Excelente restaurante .Fuimos a comer 4 personas y mejor imposible .La comida extraordinaria ( alubias, revuelto de pisto, rodaballo, croquetas.Los postres caseros y buenísimos !) Calidad de 10 en todos los platos! El trato mejor imposible. Muy profesionales y muy agradables .Calidad precio muy buena . Uno de los mejores restaurantes de Madrid Repetiremos .
Excelente casa de comidas de cocina vasca. Fuimos magnifícamente tratados por el equipo y disfrutamos con la comida. El bacalao en su versión Órdago o pil pil espectacular. Muy recomendable el rabo de toro.
Magnífico restaurante de gastronomía clásica elaborada con un gusto exquisito. El trato excepcional, servicio magnífico y ambiente muy agradable en un local no demasiado grande lo que hace que la atmósfera sea insuperable. La comida es de otra dimensión, seguramente haya probado aquí tanto los mejores pimientos del piquillo rellenos como el mejor bacalao al pil pil que recuerdo. Pero todo está sobresaliente: los callos, boquerones, morcilla con pimientos... Un escándalo!!! Para repetir a menudo.
Restaurante tradicional que tiene un trato ejemplar, creo que es un lugar poco conocido de Madrid, recóndito, alejado del centro. Fuimos 4 compañeros de trabajo a comer entre semana y a solucionar los problemas laborales, el resultado: bonito con pimientos, ensalada templada de mollejas, txistorra, alubias pintas y finalizando con dos grandes chuletas, todo regado con un gran vino. El servicio es de diez, las propuestas mejores, y la calidad, excepcional. Eso sí, nos dejamos nuestros 100€/ persona, con nuestras copas de remate eso sí. Recomendable.
Y así de la nada uno se come un pescado sensacional disfrutando además de la cocina tradicional vasca. Que experiencia tan increible, atendido por su dueño quien te hace sentir amigo de la casa, en un ambiente clásico muy acogedor. El salmorejo de premio, al igual que las kokotxas al pil pil y el pargo. La carne estaba correcta plus. De lo sitios que quiero volver a seguir probando maravillas.
Excelente producto y bien cocinado. Las salsas espectaculares. Para repetir y probar más platos.
Un auténtico referente de la cocina vasca en Madrid. El Restaurante Órdago mantiene desde hace décadas una excelente reputación por la calidad de sus productos y la fidelidad a las recetas tradicionales del norte. El local conserva ese aire clásico y acogedor de las casas de comidas de siempre, con un ambiente tranquilo y un servicio profesional. Fuimos atendidos excelentemente bien por las camareras y el dueño, con un trato cercano, amable y muy profesional. Se nota el cariño con el que trabajan y la atención al detalle en todo momento. Comimos unas cocochas al pil pil, un bacalao al pil pil, una anchoa al ajillo y un revuelto de setas, todo delicioso. El pil pil estaba perfectamente ligado, el producto era de gran calidad y la elaboración, impecable. Un restaurante con sabor auténtico, donde se aprecia la tradición vasca y el buen hacer gastronómico. Sin duda, una experiencia excelente y muy recomendable.
Una experiencia gastronómica excelente de principio a fin. El trato del mèdre fue impecable, muy atento y profesional, haciendo que nos sintiéramos como en casa. La comida, exquisita, con platos tradicionales elaborados con mimo y producto de calidad. Comenzamos con unos vasitos de salmorejo deliciosos, suaves y llenos de sabor. Las croquetas caseras estaban en su punto, cremosas por dentro y crujientes por fuera. Las almejas en salsa fueron otro acierto, con una salsa perfecta para mojar pan sin parar. Las alubias con sus piparras nos transportaron directamente al norte: sabrosas, melosas y contundentes. Pero lo mejor de todo, sin duda, fue la morcilla, un plato espectacular, con el toque justo de especias y acompañada de un pisto delicioso. El chuletón fue el broche de oro: carne tierna, jugosa y perfectamente hecha, acompañada de unas patatas fritas caseras que redondeaban el plato. Todo maridado con un excelente Príncipe de Viana Reserva 2020, que complementó a la perfección cada bocado. La carta es una joya para los amantes de la buena cocina tradicional vasca, con una selección de carnes, pescados y guisos que merecen la pena probar. En resumen: servicio de diez, comida espectacular y ambiente acogedor. Sin duda, un sitio al que volveré. ¡Recomendadísimo!
Merece la pena cada euro que te dejas. El trato del personal excelente. La comida riquísima, todo se deshacía en la boca, salimos con muy buen sabor de boca. 100% recomendable.
Local pequeño y acogedor, con alimentos dirigidos a la cocina vasca. El servicio estuvo diligente y la calidad de los productos de notable alto. El precio acorde a lo recibido. Merece la pena probar
Cocina vasca casera muy cuidada. Sin sorprender, tienen un producto de mucha calidad. Servicio impecable. Recomendable sin ninguna duda. En concreto las almejas, el revuelto de setas, el bacalao, los chipirones y el flan de nata. Querrás volver.
El ambiente es tranquilo pero donde se puede mantener una conversación tanto con una pareja tranquilamente como con un grupo de amigos. El trato es excelente, por parte de todos los empleados y del cocinero (creo que es el dueño) Pero lo más relevante es la calidad de la comida, está BUENÍSIMA. Platos, productos, calidades y un cuidado de presentación y trabajo de los productos que no es tan sencillo encontrar. Precios algo elevados, pero muy acordes a la calidades que se presenta. Muy recomendado.
Cocina Vasca en Madrid. Platos exquisitos y algunos sorprendentes, Sabroso, casero y delicioso. Muy buen trato del servicio. Sin duda, sitio para repetir y pedir otros platos para probarlos. Cuenta también con una larga carta de vinos a muy buen precio. Recomendable 100x100.
Cocina tradicional ( vasca ) donde es difícil destacar algún plato porque todos están estupendos. Alubias de Tolosa espectaculares, muy ricos los revueltos y , sobre todo, los pescados buenísimos. Postres a la altura y precios normales para la calidad de lo que comes. Andoni, maitre, profesional, educado y atento. El servicio muy bueno Totalmente recomendable
Cocina tradicional ( vasca ) donde es difícil destacar algún plato porque todos están estupendos. Alubias de Tolosa espectaculares, muy ricos los revueltos y , sobre todo, los pescados buenísimos. Postres a la altura y precios normales para la calidad de lo que comes. Andoni, maitre, profesional, educado y atento. El servicio muy bueno Totalmente recomendable
El ambiente es tranquilo pero donde se puede mantener una conversación tanto con una pareja tranquilamente como con un grupo de amigos. El trato es excelente, por parte de todos los empleados y del cocinero (creo que es el dueño) Pero lo más relevante es la calidad de la comida, está BUENÍSIMA. Platos, productos, calidades y un cuidado de presentación y trabajo de los productos que no es tan sencillo encontrar. Precios algo elevados, pero muy acordes a la calidades que se presenta. Muy recomendado.
Comida en general muy bien, excepto los platos de pescado un poco escasos, pero el resto perfecto. Servicio bastante bien. Carta de vinos demasiado amplia, llega un momento que te saturas y no sabes qué vino pedir. Salimos a 60 euros por persona pero comimos muy bien y salimos muy satisfechos. Volveremos.
Excelente cocina vasca con una amplia carta. Para todos los gustos. Los platos muy bien elaborados y de muy buena calidad. Aconsejo probar las judías d Tolosa, están deliciosas. La merluza Órdago en su punto d salsa-fritura y de postre no se puede dejar de probar la leche fruta que le recordó a la que hacía mi madre... Ah! Y con un pan muy rico. Servicio amable y eficiente
Después de leer diversas recomendaciones acerca de este restaurante, finalmente nos decidimos a ir. En primer lugar, totalmente necesario reservar, ya que el local es francamente pequeño. La carta, no demasiado extensa, adecuada. Pedimos un par de entrantes, y un plato para cada uno y el chef nos recomendó pedir un entrante extra, por lo que hicimos caso de la recomendación. En primer lugar pedimos croquetas de jamón ibérico, muy correctas, si bien probablemente lo menos llamativo de toda la comida. Las alubias rojas de Tolosa (la recomendación del chef), absolutamente deliciosas, una lástima que sólo estén disponibles en la comida. A continuación tomamos el revuelto de pisto, una gran sorpresa, una mezcla muy suave y con un gran sabor. En cuanto a platos: kokotxas en salsa verde, bacalao al pil-pil, bacalao OR-DAGO y chipirones en su tinta. Todos platos sobresalientes, sobre todo los chipirones en su tinta, absolutamente deliciosos Los postres, todos buenos pero ninguno de ellos especialmente llamativo, sin llegar al fantástico nivel de la comida. El servicio amabilísimo, educado y atento. Desde luego repetiremos.
Sitio acogedor, servicio muy profesional y atento, menú muy bueno y en precio. Comimos croquetas, alubias rojas y revuelto de setas, éste último sensacional. De fuerte pimientos rellenos de bacalao.
Buena cocina tradicional vasca, aunque para mi gusto las raciones pequen de escasas y los precios se suban algo más de la cuenta en relación a lo anterior. Por el total de la factura se puede acceder a ofertas más interesantes hoy en día, si bien cuando apetezca está cocina honesta y de buen hacer sigue siendo recomendable.
Después de 30 años he vuelto junto con los amigos. La comida pues sinceramente magnífica El servicio es bueno y amable. Pero también hay que poner la crítica. Al ser un restaurante chiquito puedes sentirte algo agobiado pero no importa. Lo peor si vas en coche poder aparcar, resulta imposible, lo mejor buscar un parking en la calle Alcalá y tranquilamente un paseo de 10 minutos.
Buen restaurante vasco en Madrid, con más de 40 años de vida en la capital. Buenas carnes y pescados, con mención especial para las manitas rellenas de mollejas que me gustaron mucho. Precio por comensal unos 50€. La única pega es que el local es pequeño y algo ruidoso.
La merluza a la vasca muy buena. Las alubias rojas esta vez algo pegajoso. La Txistorra excelente. El Txacoli bien.
Sitio muy recomendable con buena cocina. Precios altos.
Ya he comido cuatro veces en este establecimiento y creo que tengo una idea clara sobre el. La reserva en el mismo en la web es algo engorrosa y el correo que te remiten el día antes o la llamada 2 horas antes también me resulta algo excesiva. La última vez tomamos para compartir entre tres unas anchoas, revuelto de setas y almejas. Las almejas deliciosas pero creo que podían poner más de diez. Un poco escaso el plato. Las anchoas sí que me parecieron decepcionantes para el precio. El revuelto, ni tú ni fa. De segundos un exquisito solomillo, changurro que según mi acompañante estaba delicioso y el bacalao ORDAGO que no levanto ninguna exclamación de mi invitado. La carta de postres es bastante pobre y no llama la atención. El vino en este caso un Moro estaba a la temperatura perfecta. El servicio si me pareció excelente. El local es pequeño recargado y demasiada proximidad con otras mesas. Pienso volver pero esta claro que los platos son muy concretos y no toda su carta está a la altura del precio del restaurante. Los veo algo acomodadnos en su prestigio.
Buen restaurante vasco de toda la vida. Comida de calidad sin complicaciones con un servicio adecuado dentro de un ambiente tradicional y clásico,
Comimos en el restaurante y todo estuvo muy bien. La comida estaba rica, bien presentada y con buen producto. El sitio es agradable y el servicio correcto. Una opción muy recomendable si te apetece cocina tradicional bien hecha.
Desgraciadamente tengo que dar una mala crítica a uno de mis restaurantes favoritos y es por la atención de su camarera. Ya cuando llamé para reservar me dijo reiteradamente que no había sitio a pesar de que su compañero me instó a ir a partir de las 15:00, tras mi insistencia me tomó nota y cuando llegamos había una mesa vacía. Cuando le comentamos que queríamos queso Idiazabal de postre no sabía lo que era, a pesar de estar en carta. Nos cobró 1 litro de agua mineral cuando era una jarra de agua del grifo y cobró 4'50 € los restos de una botella de Jameson que no llegaba ni a chupito. Una lástima. Por supuesto, la comida, como siempre un 10.
¿Sigue jugando alguien al mus en Madrid? Jugar a las cartas ha quedado recluido en Madrid al espacio de tu casa, ya en muchos sitios te miran raro si te sacas unas cartas y ya si las pides se piensan que vas bebido. No es fácil encontrar un local que sea mus friendly pero nosotros nos fuimos a Órdago, sabiendo que allí íbamos a poder jugar (su nombre avisa) y además a cenar bien. Fuera del punto del mus, objetivo principal de la cena, ir a Órdago es siempre un gusto, sobre todo por ese saber hacer ya añejo y que a mí me sigue gustando. Unas maneras que se transmiten en su sala y que mantienen en su carta y su cocina, aunque se paga en consecuencia. Empezamos el festín con tres buenos entrantes; los pimientos rellenos de bacalao, las morcillas de puerro y las croquetas de jamón. Todo muy clásico y de siempre. En materia de segundos optamos por un rodaballo que si que estaba de auténtico órdago, un chuletón que me pareció mucho más prescindibles y acabamos con tres postres, un Idiazabal ahumado y unos gin tonic. Yo me lo pasé en grande, cené bastante bien y en buena cantidad y encima gané la partida. Lo único que fue menos agradable fue pagar la cuenta, pero bueno, ni tan mal. ✅Puntos fuertes: su cocina y sala tradicional. ⭕️Puntos débiles: el precio es alto, y habrá quien a esos niveles prefiera modernidad. 💵Precio: a partir de 65€ por persona. 💻 Podéis seguirnos también en nuestra cuenta de Instagram, @madridbocados. Allí encontrarás reseñas detalladas. Hasta el próximo bocado.
Los cuatro platos que pedimos para 2 personas estaban recién hechos y de muy buena calidad.
Restaurante vasco de cocina casera tradicional. El local es agradable, con una decoración muy sencilla y funcional. Su punto fuerte es que trabaja con un buen producto y elaborado con mimo. El personal eficiente y atento. Nos trajeron un salmorejo de aperitivo y nosotros pedimos un par de entrantes, revuelto de bacalao y unos chipirones rellenos en su tinta. De principal un bacalao Órdago, al estilo de la casa ,merluza al horno y unas manitas de cerdo rellenas de mollejas de cordero, todo regado con un ribera, Venta las Vacas. Para finalizar disfrutamos de una tarta de trufa con natilla ligera y leche frita. Si vas por la zona de Ventas, merece la pena pasarse a degustar su cocina.
Me ha gustado mucho, la carta no es muy grande pero si suficiente, todo muy rico y bien elaborado, lo mejor el servicio, solo una pega, creo que algunos platos no necesitan tanta salsa, los caracoles no me han gustado.
Los cuatro platos que pedimos para 2 personas estaban recién hechos y de muy buena calidad.
Restaurante vasco de cocina casera tradicional. El local es agradable, con una decoración muy sencilla y funcional. Su punto fuerte es que trabaja con un buen producto y elaborado con mimo. El personal eficiente y atento. Nos trajeron un salmorejo de aperitivo y nosotros pedimos un par de entrantes, revuelto de bacalao y unos chipirones rellenos en su tinta. De principal un bacalao Órdago, al estilo de la casa ,merluza al horno y unas manitas de cerdo rellenas de mollejas de cordero, todo regado con un ribera, Venta las Vacas. Para finalizar disfrutamos de una tarta de trufa con natilla ligera y leche frita. Si vas por la zona de Ventas, merece la pena pasarse a degustar su cocina.
Me ha gustado mucho, la carta no es muy grande pero si suficiente, todo muy rico y bien elaborado, lo mejor el servicio, solo una pega, creo que algunos platos no necesitan tanta salsa, los caracoles no me han gustado.
Desgraciadamente tengo que dar una mala crítica a uno de mis restaurantes favoritos y es por la atención de su camarera. Ya cuando llamé para reservar me dijo reiteradamente que no había sitio a pesar de que su compañero me instó a ir a partir de las 15:00, tras mi insistencia me tomó nota y cuando llegamos había una mesa vacía. Cuando le comentamos que queríamos queso Idiazabal de postre no sabía lo que era, a pesar de estar en carta. Nos cobró 1 litro de agua mineral cuando era una jarra de agua del grifo y cobró 4'50 € los restos de una botella de Jameson que no llegaba ni a chupito. Una lástima. Por supuesto, la comida, como siempre un 10.
La comida está buena pero cobrar 27,5 euros por 9 anchoas muy pequeñas es una barbaridad. Pedimos un pargo para 3, costo 53 euros y las raciones eran muy justas. El local es pequeño y las mesas lógicamente están juntas, lo que puede gustar o no. Comida para 3, 170€, sin pedir vino.
Estuve comiendo y todo correcto pero sin nada que te maraville. Las alubias bastante sosas, changurro rico pero con cachitos de "concha" que incomodaban al comer, la carne normal sin un gran sabor. Las camameras muy atentas.
UN RESTAURANTE CLÁSICO DE LOS OCHENTA La realidad es que habiendo sido un cliente muy habitual desde los años ochenta, cuando a los mandos estaban Xavier y Elena, padres del actual propietario Andoni. Un restaurante que no necesitaba rótulo ni una calle principal para convertirse en un santuario gastronómico referente en Madrid. Pues bien, con esta introducción, aviso que tengo que ser muy prudente en la reseña por agradecimiento a tantas gratas jornadas gastronómicas. Llevaba muchos años sin volver, después de varias experiencias desequilibradas en su propuesta, con la segunda generación. Y al ver la mayoría de las reseñas en los últimos tiempos favorables, he decidido muy ilusionado volver. La verdad es que, ni la morcilla de puerros con pimientos, ni mucho menos el Txangurro de centolla a la donostiarra ¡Pequeñines no por favor! -si bien las centollas de tamaño standard, tenemos que estar dispuestos a pagarlas a más del doble-. Eso es lo justo. Aún así, predomina absolutamente una salsa, que podría incluir cualquier ingrediente. No disfrutas de la carne de centolla. Las alubias rojas de Tolosa, muy muy simples, insípidas y no estaba engordado el caldo propio después de una cocción tranquila. En cuanto al ambiente, por favor, a los clientes maleducados que en la mesa de al lado te molestan con conversaciones de teléfono en un espacio tan pequeño, invítenlos a salir a la calle. Lamentablemente, en el mundo de las reseñas han tenido que aparecer leyes contra el filtrado de reseñas, en uno y otro sentido. En la Unión Europea hace referencia directa la Directiva 2019/2161. En España ley de competencia desleal. Apuesto por ser honestos y exponer opiniones reales.
Mi experiencia fue regular. Nos pusieron de aperitivo un salmorejo, detalle de la casa, muy rico. Luego un revuelto de bacalao con cebolla confitada, delicioso. Una sopa cremosa de almejas, demasiado fuerte para mi, y un poco sabor a rancia. Y un txangurro un poco seco, y demasiado horneado, también con un poco de sabor a rancio. El personal muy amable, y vermu muy rico. El sitio, pequeño y antiguo.
Mi experiencia fue regular. Nos pusieron de aperitivo un salmorejo, detalle de la casa, muy rico. Luego un revuelto de bacalao con cebolla confitada, delicioso. Una sopa cremosa de almejas, demasiado fuerte para mi, y un poco sabor a rancia. Y un txangurro un poco seco, y demasiado horneado, también con un poco de sabor a rancio. El personal muy amable, y vermu muy rico. El sitio, pequeño y antiguo.
UN RESTAURANTE CLÁSICO DE LOS OCHENTA La realidad es que habiendo sido un cliente muy habitual desde los años ochenta, cuando a los mandos estaban Xavier y Elena, padres del actual propietario Andoni. Un restaurante que no necesitaba rótulo ni una calle principal para convertirse en un santuario gastronómico referente en Madrid. Pues bien, con esta introducción, aviso que tengo que ser muy prudente en la reseña por agradecimiento a tantas gratas jornadas gastronómicas. Llevaba muchos años sin volver, después de varias experiencias desequilibradas en su propuesta, con la segunda generación. Y al ver la mayoría de las reseñas en los últimos tiempos favorables, he decidido muy ilusionado volver. La verdad es que, ni la morcilla de puerros con pimientos, ni mucho menos el Txangurro de centolla a la donostiarra ¡Pequeñines no por favor! -si bien las centollas de tamaño standard, tenemos que estar dispuestos a pagarlas a más del doble-. Eso es lo justo. Aún así, predomina absolutamente una salsa, que podría incluir cualquier ingrediente. No disfrutas de la carne de centolla. Las alubias rojas de Tolosa, muy muy simples, insípidas y no estaba engordado el caldo propio después de una cocción tranquila. En cuanto al ambiente, por favor, a los clientes maleducados que en la mesa de al lado te molestan con conversaciones de teléfono en un espacio tan pequeño, invítenlos a salir a la calle. Lamentablemente, en el mundo de las reseñas han tenido que aparecer leyes contra el filtrado de reseñas, en uno y otro sentido. En la Unión Europea hace referencia directa la Directiva 2019/2161. En España ley de competencia desleal. Apuesto por ser honestos y exponer opiniones reales.
Si bien es cierto que todos los platos que pedimos estaban especialmente buenos, sobre todo la carne, el precio total de la comida nos resultó excesivamente caro. Casi 60 euros por cabeza con un postre para compartir y con entrantes y bebida no excesiva ya que los tamaños de los platos tampoco son muy grandes. Hay sitios en Madrid, y con mejor ubicación, donde se come al menos igual por un precio algo más controlado. Para ir muy de vez en cuando.
Inicia sessió per deixar una ressenya
Inicia sessióElimina anuncis i gestiona el menú
Explora la teva zona
Cervecería Seny
Tang Chao
Ocakbasi Doner
Layali Coffee & Grill Raquel Meller
Taberna El Tentadero
Kounna Sushi
Perla del Pacífico
Sushi Star
Tendido 11
César
125 Fotos
Explora les fotos de El Órdago
Informació sobre El Órdago
Com arribar
C. de Sancho Dávila, 15, Salamanca, 28028 Madrid, Salamanca, Spain
Madarcos, Madarcos 28028
Destacats
Serveis
Opcions de Menjador
Informació del Restaurant
Comoditats
El Barri
Ubicació
C. de Sancho Dávila, 15, Salamanca, 28028 Madrid, Salamanca, Spain
Madarcos, Madarcos 28028
📍 Explorar el Barri
parque de Madrid (España)
futuro parque de Madrid (España) sobre la autopista M-30
puente en Madrid
park in Spain
parque de Madrid (España)
museo de la ciudad de Madrid (España)
lugar de culto en Madrid
antiguo cine de Madrid, España
Jocs
🎮 Guanya Punts Mentre Explores!
Juga a Find Me i canvia punts per descomptes a El Órdago i altres restaurants
Guanya Punts a El Órdago!
Juga a Find Me i canvia recompenses aquí
Guanya punts extra i canvia'ls per recompenses de El Órdago
🏆 Recompenses de El Órdago
Descompte 10%
A El Órdago
Aperitiu Gratis
A la teva propera visita
Taula VIP
Experiència premium
per canviar recompenses i guanyar punts
📋 Com funcionen les recompenses?
Juga a Find Me
Cada 100 punts de score = 1 punt de recompensa
Acumula Punts
Els workers obtenen 2x punts per partida
Canvia Recompenses
Descomptes, menjar gratis i experiències VIP
És teu? Reclama'l GRATIS!
Elimina anuncis i gestiona el menú