Enfrente
Bar · Madrid
Sobre Enfrente
En Enfrente, en pleno corazón de Madrid, te invitamos a descubrir una experiencia gastronómica única. En nuestro pequeño y acogedor espacio, celebramos la riqueza de los sabores de España a través de elegantes menús degustación que cambian con cada estación. Ven a disfrutar de la pasión por el produ...
En Enfrente, en pleno corazón de Madrid, te invitamos a descubrir una experiencia gastronómica única. En nuestro pequeño y acogedor espacio, celebramos la riqueza de los sabores de España a través de elegantes menús degustación que cambian con cada estación. Ven a disfrutar de la pasión por el producto y la creatividad en cada plato.
Què diuen els clients de Enfrente
Enfrente es un restaurante con una cocina de alta calidad y un servicio atento que te hace sentir como en casa. Destacan sus productos frescos y platos sencillos pero sabrosos. Algunos clientes consideran que el precio es elevado para las cantidades.
Plats populars
Ideal per a
Tip: Se recomienda probar el menú degustación para experimentar los distintos platos y la calidad del producto. Es importante reservar con antelación debido al tamaño del local.
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Explora els voltants de Enfrente
Enfrente es troba a Madrid, envoltat de llocs d'interès cultural i històric. Aquests són alguns dels punts més destacats als voltants.
Patrimoni Històric
- iglesia de San Martín (A 89m) — edificio religioso de culto católico situado en la calle del Desengaño, Madrid, España, de estilo barroco, declarado Bie bien de interés cultural
- Iglesia de San Antonio de los Alemanes (A 123m) — bien de interés cultural bien de interés cultural
Altres Llocs d'Interès
- Edificio Gran Vía 32 (A 90m) — edificio en Madrid
- Hotel Tryp Cibeles (A 104m) — edificio en Madrid
- Gran Vía 30 (A 126m) — edificio en Madrid
- Convento de las Mercedarias de don Juan de Alarcón (A 137m) — building in Spain
- Gran Vía 31, Madrid (A 145m) — edificio en Madrid
- Edificio Gran Vía 29 (A 159m) — edificio en Madrid
- Casa Matesanz (A 166m) — edificio histórico de Madrid, España
- Edificio Telefónica (A 170m) — edificio en Madrid
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Preguntes freqüents sobre Enfrente
Opinions de Enfrente Madrid
Uff increíble. Pedimos el menú degustación y quedamos muy bien - es Perfecto en pecio:calidad y lo pruebas casi todo. Son 9 platos y el postre. En orden de lo que más me gustó: 1. El higo caramelizado 2. Las navajas 3. Los camarones en una salsa yummy 4. Los camarones en solo con Limón (foto) 5. La ensaladilla 6. La croqueta 7. El calamar - le faltó un poquito, me gustó menos. 8. Ostras - estaban frescas pero me parece que le falto un toque para hacerlas especial. 9. Boquerones con huevo frito - no me gustó nada, demasiada grasa. A mi pareja si le gustó. Postre: falsa torrija. Estuvo ok - me habría esperado algo mejor. Pero a mi oreja si le gustó mucho, así que será de gustos. Volveré 1001 veces. Muy recomendado.
Genial ambiente! Genial para afterwork con los compañeros de trabajo: cerves, buen ambiente y un vermut increíble! Siempre tenemos a Luis y Leandro rellenándonos las dobles antes de que se vacíen jajajaja
Estuve hace unos cuantos meses celebrando mi cumpleaños. Tome el menú corto y fueron muy amables de modificarlo para que no fuera sin probarme los callos. Iba con muchas expectativas; gente con mucho criterio me había hablado maravillas del sitio y la crítica es unánime. Tengo que reconocer que la tasquita cumplió perfectamente y se ha convertido en uno de mis sitios favoritos y que recomendare siempre. Yendo al grano; la comida es increíble. Producto de primera calidad con el trato mínimo para que impresione. Guisos y platos tradicionales pero llevados a otro nivel de calidad. Se nota que hay intención de que lo que brille y protagonice la experiencia sea el plato y no el cocinero. La ensaladilla estaba tan buena que ni foto le sacamos. He vuelto varias veces y siempre de 10. Imprescindible el carabinero.
Creo que vamos a empezar a destacar por su cocina, producto y más producto, calidad junto de la mano de una gran cocina, gracias a Juanjo y a Nacho por la comida de hoy. Hemos pedido el menú degustación, para hacernos una idea de lo que se trabaja en este local... Hemos quedado enamorados. La atención muy buena. De verdad da gusto comer así.
Restaurante ubicado en el centro de Madrid, (la zona no es lo más recomendable) pequeño, pero coqueto y decorado con muy buen gusto. A destacar sobre todo el gran trato, muy educado, profesional y empatía con el cliente. Y que decir del producto .... bien elaborado y dejando todo el sabor protagonista. Tienen menú degustación o carta. Estrellas Michelín y Soles Repsol ... de todo tienen 👌. Recomiendo reservar. 🍽🥂🍺🍾🍷🫖☕️
En pleno centro de Madrid, al otro lado de Gran Vía, encontramos la Tasquita de Enfrente. Local recogido para dar un servicio personalizado y atento en cada momento. En nuestra visita, tras ver la carta, optamos por el menú degustación (9 pases + 1 aperitivo). Menú de - a +, lo que hace irte con un gran recuerdo. A destacar el producto, todo de temporada. Entre los platos para mi top3 son Albóndigas de solomillo de vaca, los boquerones con huevo frito y las quisquillas. Quizás, como nota negativa el precio de la bebida quizás algo excesivo. En definitiva, buen lugar para una experiencia gastronómica. Recomendable.
Una muy buena experiencia, ideal para una celebración especial. Antes que nada, hay una camarera majisima que se llama María que es un encanto de persona y que es una gran profesional. La comida espectacular, la ensaladilla lo único que cambiaría sería la temperatura. RECOMIENDO 100% las albóndigas, los boquerones y la breva!!!!!! Volveremos a probar los callos.
Excelente propuesta de cocina sencilla de pocos ingredientes pero excelentes. Un toque sencillo de elaboración para preservar el sabor. Buena xava de vinos y buen café. Un menú degustacion de unos 9 platos con un buen Champagne por 130 € persona, algo elevado, pero todo es de primera calidad. Raciones pequeñas para no salir rodando y hacer buena digestión.
Mi restaurante favorito! La calidad del producto es extraordinaria, se nota el cariño y amor por la materia prima en cada plato: ingredientes de primera y una cocina que respeta el sabor de lo bueno. El servicio es de diez, acogedor y atento, te hacen sentir como en casa desde que entras por la puerta. El local, cálido y elegante a la vez, invita a quedarse y disfrutar sin prisas. Un lugar al que volveré una y mil veces, porque aquí todo se hace con amor.
En un mundo de excentricidades y normas seguidas al pie de la letra para conseguir tu estrella, juanjo y nacho siguen haciendo lo que les apetece. Templo, que tienes que visitar si eres amante de la gastronomia. Producto y buen hacer en el que es fundamental entender lo que estas comiendo. Si buscas nitrogeno, shows absurdos y trampantojos incoherentes, mejor elige otro restaurante. Si te gusta La Comida, no dejes de probar ese salpicon de langostinos o el mejor huevo frito con boquerones. Larga vida a juanjo y a la tasquita!
La Tasquita de Enfrente es uno de esos restaurantes al que siempre quieres volver, aunque tu economía no te lo permita hacerlo cada semana, pero sí que estás deseando que lleguen aquellas fechas especiales para tener una buena excusa para poder ir a disfrutar de su impecable cocina y del excelente servicio. Se trata de un restaurante que es muy caro y las raciones muy pequeñas, por lo que es una mala combinación junto con que está todo buenísimo. Dicho esto lo recomiendo mucho y es probable que cuando vayas quieras volver.
Mi chico, que sabe lo que hace, me ha invitado a la Tasquita y ha sido todo un acierto. En este restaurante no encontraréis cocina de vanguardia sino una dedicación y respeto absoluto por el producto y su esencia más pura. Sin experimentos o mezclas de sabores. Otro tipo de cocina con el que disfrutar igual o más. Probamos el menú degustación, todo estaba riquísimo pero la anguila ahumada, el carabinero en papillote con sobrasada de Mallorca o las quisquillas... de 10.
Mi chico quería sorprenderme por mi cumpleaños y realmente acertó. Probamos el menú degustacion y fue una experiencia FANTÁSTICA. La gente puede pensar que con el tamaño de esos platos te podrías quedar con hambre pero para nada es así. Los platos van de menos a más, sin perder detalle de cada uno de ellos, respetando el producto con un sabor inigualable. Tanto como los camareros como el chef tienen un trato muy especial y personalizado con cada uno de sus comensales. Mi más sincera ENHORABUENA Por cierto, tuvieron el detalle de darnos a probar su torrija con una velita para poder soplar por lo cumpleaños. Muchas gracias por el gesto!
Voy a dar mi opinión sobre este sitio, que por cierto, me encanta. La gente que va a este restaurante no va por casualidad, va específicamente por su cocina, que es realmente el punto fuerte. Está en el barrio de Universidad, y la verdad es que es muy fácil de localizar, no tienes que dar mil vueltas para encontrarlo, lo cual se agradece mucho cuando tienes hambre. Me gusta mucho que su carta no sea interminable. Tiene la amplitud justa y necesaria, lo que para mí indica que se centran en hacer bien unos platos concretos en lugar de tener una oferta tan amplia que al final nada destaca. Su cocina toma ideas de otras regiones de España, es una fusión muy interesante y bien lograda. Y los precios son, sin duda, uno de sus mayores aciertos. No es un restaurante caro para nada, y la relación calidad-precio es excelente. La comida y el servicio merecen muchísimo la pena. Además, la flexibilidad a la hora de pagar es un detalle que valoro; puedes usar tanto efectivo como tarjeta sin problemas. Eso sí, un consejo: los fines de semana se llena muchísimo. La popularidad tiene sus consecuencias, así que si no quieres quedarte fuera, haz una reserva con antelación. El ambiente es muy agradable, familiar y acogedor, perfecto para ir con tu familia sin sentirte incómodo. Para que te hagas una idea de lo que te espera, te recomiendo que le eches un vistazo a las fotos de sus platos, porque la presentación es tan buena como el sabor.
Un lugar muy singular donde comer bien, bien, bien y con atención especial a la materia prima de calidad. Acudí a un almuerzo preparado por Jaime Pesque, reconocido chef peruano dueño de los restaurantes Mayta, que fue invitado por Juanjo, el propietario de La Tasquita de Enfrente. Ni que decir tiene que la comida fue de ensueño (adjunto foto del menú) y el maridaje con champán y tinto español perfecto. La Alta Cocina es costosísima, por lo que la relación calidad-precio resulta buena. Servicio y local (con un aire clandestino que me encanta) están a un buen nivel.
La mejor experiencia de restaurante en Madrid. El servicio y el personal fueron meravillioso y me trataron con una profesionalidad y calidad humana increible. La cocina fantástica cada plato una experiencia culinaria increible,la materia prima de la mejor que probé en mi vida,la elaboración para cada plato sacaba lo mejor de cada producto y la sequencia y la armonía de las portadas crearon una experiencia meraviliosa en todos sus aspectos. Gracias de corazón Tasquita por esta inolvidable experiencia.
He de decir que empezamos mal: mi marido es alérgico al anisakis y yo a setas, hongos y trufa, y a pesar de que SIEMPRE lo indico en las reservas, ha habido dos sitios en los que, una vez allí, nos han puesto pegas; este ha sido uno de ellos. Dicho esto, tras hablar con Juanjo, y establecer pautas, hemos comido de absoluto 10. Todo riquísimo y sabroso. A destacar la ensaladilla y las quisquillas. Por no hablar de la pannacotta… Otro pero que pondría es que no avisan de que el famoso tartar y algún otro plato hay que encargarlo, y ha sido un gran chasco porque íbamos por y para ello, pero tras la experiencia, no queda más remedio que repetir. Quiero reiterar que por favor, cuando se avise de las intolerancias, con tanto tiempo como lo hemos hecho, se llame y se aclare, antes de llevarse uno el mal rato… ;) Dicho esto, súper recomendable.
¡No me ha podido gustar más! Todo excelente. Fuimos mi marido y yo a comer, tomamos el menú degustación, que está muy bien. Lo que más me gustó fue la calidad de todo, además de lo bien cocinados que estaban los platos. Que encantadores son en este sitio, súper atentos además. Me encantaron las obras de arte que tienen en cada pared, súper originales. La verdad es que se está muy a gusto comiendo allí. Mil gracias! Volveremos seguro
Amor por el producto. Platos simples pero sabrosos, preparadps con mimo y cuidando los detalles. Fondos potentes y mucho sabor en cada bocado. De lo mejor de España para degustar el verdadero sabor de cada ingrediente que te ponen en el plato.
Hay restaurantes que marcan una época, y La Tasquita de Enfrente, de Juanjo López, es uno de ellos. Ubicado en el corazón de Madrid, este pequeño comedor se ha convertido en un auténtico templo para quienes buscan una cocina de verdad, sin artificios, donde el producto y la emoción mandan. Detrás de los fogones está Juanjo López, un cocinero que un día cambió los números y las corbatas por las sartenes, guiado por la intuición y el respeto al producto. Hoy, junto a su jefe de cocina Nacho Trujillo, ofrece una experiencia que combina la memoria, el territorio y una elegancia sin pretensiones. La carta es un homenaje a los sabores de siempre, con platos convertidos ya en iconos. La ensaladilla rusa, una de las mejores de Madrid, se prepara al momento y se presenta con huevas de trucha; el salpicón de langostinos, con su salsa elaborada a partir de los corales, es pura sutileza; y el huevo frito con boquerones, receta de la abuela de Juanjo, resume a la perfección la filosofía de la casa: sencillez, técnica y placer. Entre los imprescindibles, también las mollejitas de cordero lechal, tiernas y limpias, o los callos, que figuran entre los mejores de la capital. Y para cerrar, una panacotta casera que se elabora en pequeñas cantidades y cambia de acompañamiento según la temporada —a veces miel, a veces trufa rallada—, siempre deliciosa. En la parte líquida, la selección de vinos refleja el mismo criterio que su cocina: autenticidad y carácter. Comer en La Tasquita de Enfrente es reencontrarse con la esencia de la alta cocina madrileña: sabores reconocibles, producto impecable y una ejecución tan discreta como impecable. Un restaurante imprescindible para quienes buscan una experiencia honesta, íntima y profundamente hedonista.
Todo de 11, desde la tención , originalidad en los platos, aún siendo cocina clásica. Excelente producto y servicio. Bodega superior. Solo el pero del olor,,no resulta agradable salir con olor de un sitio top, estoy seguro que tiene solución.
Menú degustación de 9 pases y postre muy bueno. Referente del producto y a pesar de poder pensar que te vas a encontrar calidad y ya el sabor y las texturas sorprenden, encontrando grandes novedades. Me ha encantado la anguila, las quisquillas el Gambon y la albóndiga La ensaladilla le daba el toque las huevas. Nos pedimos fuera del menú los callos que en realidad fue lo que menos diferente encontré. El trato fenomenal y el comedor al ser pequeño y las mesas adecuadas se estaba muy bien. Recomendado ! Es una experiencia que todo aquel que le guste la gastronomía ha de probar. Es un pilar indispensable.
Todo un espectáculo en cuanto a calidad del producto de este menú de nueve platos en la Tasquita de enfrente 1.- Ostras con una reducción de vinagre viejo 2.- Ensaladilla Tasquita con huevas 3.- Quisquillas de Motril 4.- Salpicón de langostinos de Sanlúcar 5.- Boquerones en tempura con huevo frito con puntilla 6.- Chipirón de potera 7.- Niscalos con una reducción de ave 8.- Albóndiga de tres carnes, papada, presa y ternera. 9.- Callos Gaona 10.- Falsa torrija
Un sitio de los que ya no quedan. Imprescindible visitar para comer productazo y gastronomía de la buena. 25 años de excelencia. Viva la Tasquita.
La cocina de este restaurante es inversamente proporcional al tamaño de la sala. Tomamos el menú degustanción, que estaba lleno de platos con 2 o 3 ingredientes de una calidad altísima y elaboraciones sencillas. Las mesas son un poco pequeñas, es mi única objeción, pero es la única forma de que entren más de 4 mesas en la pequeña sala. La carta de vino tiene cosas curiosas.... Sitio estupendo que nos encantó y al que seguro volveremos
Menú degustación (110€) sencillo, rico y sin excentricidades. Totalmente recomendable para probar los distintos platos de La Tasquita. Mis favoritos: Salmonete, Chipirones y la espectacular Albóndiga. Aquí prima el producto. El servicio muy amable y atento. El local es pequeño por lo que hay que reservar con algo de tiempo. Definitivamente para repetir.
He de decir que empezamos mal: mi marido es alérgico al anisakis y yo a setas, hongos y trufa, y a pesar de que SIEMPRE lo indico en las reservas, ha habido dos sitios en los que, una vez allí, nos han puesto pegas; este ha sido uno de ellos. Dicho esto, tras hablar con Juanjo, y establecer pautas, hemos comido de absoluto 10. Todo riquísimo y sabroso. A destacar la ensaladilla y las quisquillas. Por no hablar de la pannacotta… Otro pero que pondría es que no avisan de que el famoso tartar y algún otro plato hay que encargarlo, y ha sido un gran chasco porque íbamos por y para ello, pero tras la experiencia, no queda más remedio que repetir. Quiero reiterar que por favor, cuando se avise de las intolerancias, con tanto tiempo como lo hemos hecho, se llame y se aclare, antes de llevarse uno el mal rato… ;) Dicho esto, súper recomendable.
¡No me ha podido gustar más! Todo excelente. Fuimos mi marido y yo a comer, tomamos el menú degustación, que está muy bien. Lo que más me gustó fue la calidad de todo, además de lo bien cocinados que estaban los platos. Que encantadores son en este sitio, súper atentos además. Me encantaron las obras de arte que tienen en cada pared, súper originales. La verdad es que se está muy a gusto comiendo allí. Mil gracias! Volveremos seguro
Amor por el producto. Platos simples pero sabrosos, preparadps con mimo y cuidando los detalles. Fondos potentes y mucho sabor en cada bocado. De lo mejor de España para degustar el verdadero sabor de cada ingrediente que te ponen en el plato.
Hay restaurantes que marcan una época, y La Tasquita de Enfrente, de Juanjo López, es uno de ellos. Ubicado en el corazón de Madrid, este pequeño comedor se ha convertido en un auténtico templo para quienes buscan una cocina de verdad, sin artificios, donde el producto y la emoción mandan. Detrás de los fogones está Juanjo López, un cocinero que un día cambió los números y las corbatas por las sartenes, guiado por la intuición y el respeto al producto. Hoy, junto a su jefe de cocina Nacho Trujillo, ofrece una experiencia que combina la memoria, el territorio y una elegancia sin pretensiones. La carta es un homenaje a los sabores de siempre, con platos convertidos ya en iconos. La ensaladilla rusa, una de las mejores de Madrid, se prepara al momento y se presenta con huevas de trucha; el salpicón de langostinos, con su salsa elaborada a partir de los corales, es pura sutileza; y el huevo frito con boquerones, receta de la abuela de Juanjo, resume a la perfección la filosofía de la casa: sencillez, técnica y placer. Entre los imprescindibles, también las mollejitas de cordero lechal, tiernas y limpias, o los callos, que figuran entre los mejores de la capital. Y para cerrar, una panacotta casera que se elabora en pequeñas cantidades y cambia de acompañamiento según la temporada —a veces miel, a veces trufa rallada—, siempre deliciosa. En la parte líquida, la selección de vinos refleja el mismo criterio que su cocina: autenticidad y carácter. Comer en La Tasquita de Enfrente es reencontrarse con la esencia de la alta cocina madrileña: sabores reconocibles, producto impecable y una ejecución tan discreta como impecable. Un restaurante imprescindible para quienes buscan una experiencia honesta, íntima y profundamente hedonista.
Todo de 11, desde la tención , originalidad en los platos, aún siendo cocina clásica. Excelente producto y servicio. Bodega superior. Solo el pero del olor,,no resulta agradable salir con olor de un sitio top, estoy seguro que tiene solución.
Menú degustación de 9 pases y postre muy bueno. Referente del producto y a pesar de poder pensar que te vas a encontrar calidad y ya el sabor y las texturas sorprenden, encontrando grandes novedades. Me ha encantado la anguila, las quisquillas el Gambon y la albóndiga La ensaladilla le daba el toque las huevas. Nos pedimos fuera del menú los callos que en realidad fue lo que menos diferente encontré. El trato fenomenal y el comedor al ser pequeño y las mesas adecuadas se estaba muy bien. Recomendado ! Es una experiencia que todo aquel que le guste la gastronomía ha de probar. Es un pilar indispensable.
Todo un espectáculo en cuanto a calidad del producto de este menú de nueve platos en la Tasquita de enfrente 1.- Ostras con una reducción de vinagre viejo 2.- Ensaladilla Tasquita con huevas 3.- Quisquillas de Motril 4.- Salpicón de langostinos de Sanlúcar 5.- Boquerones en tempura con huevo frito con puntilla 6.- Chipirón de potera 7.- Niscalos con una reducción de ave 8.- Albóndiga de tres carnes, papada, presa y ternera. 9.- Callos Gaona 10.- Falsa torrija
Un sitio de los que ya no quedan. Imprescindible visitar para comer productazo y gastronomía de la buena. 25 años de excelencia. Viva la Tasquita.
La cocina de este restaurante es inversamente proporcional al tamaño de la sala. Tomamos el menú degustanción, que estaba lleno de platos con 2 o 3 ingredientes de una calidad altísima y elaboraciones sencillas. Las mesas son un poco pequeñas, es mi única objeción, pero es la única forma de que entren más de 4 mesas en la pequeña sala. La carta de vino tiene cosas curiosas.... Sitio estupendo que nos encantó y al que seguro volveremos
Menú degustación (110€) sencillo, rico y sin excentricidades. Totalmente recomendable para probar los distintos platos de La Tasquita. Mis favoritos: Salmonete, Chipirones y la espectacular Albóndiga. Aquí prima el producto. El servicio muy amable y atento. El local es pequeño por lo que hay que reservar con algo de tiempo. Definitivamente para repetir.
Cenamos dos personas: Ensaladilla rusa, quisquillas, boquerones con huevo (todo esto para compartir). Y de segundo plato: albóndigas y chipirones. De postre panacota (compartimos un póstre). Todo esto acompañado por 3 copas de vino, una botella de agua y dos cafés. Sencillamente excepcional, me cuesta trabajo destacar algún plato ya que todos estaban exquisitos, quizá las quisquillas, pero insisto, absolutamente todo estaba riquísimo. A todo esto hay que añadir que la atención fue excelente y el ambiente, muy agradable. La factura ascendió a 191 euros. Conclusión: si quieres comer en un sitio especial, este es el sitio. A la pregunta de recomendarías este restaurante. La respuesta es: SI, SIN NINGUNA DUDA.
Experiencia impecable! Un producto de calidad con elaboraciones sencillas y cuidadas. Algunos platos te recuerdan a las propias comidas caseras de toda la vida, con intensidad de sabor. Todos nos gustó. Muy recomendable y repetiremos seguro!
Mi restaurante favorito! La calidad del producto es extraordinaria, se nota el cariño y amor por la materia prima en cada plato: ingredientes de primera y una cocina que respeta el sabor de lo bueno. El servicio es de diez, acogedor y atento, te hacen sentir como en casa desde que entras por la puerta. El local, cálido y elegante a la vez, invita a quedarse y disfrutar sin prisas. Un lugar al que volveré una y mil veces, porque aquí todo se hace con amor.
Voy a dar mi opinión sobre este sitio, que por cierto, me encanta. La gente que va a este restaurante no va por casualidad, va específicamente por su cocina, que es realmente el punto fuerte. Está en el barrio de Universidad, y la verdad es que es muy fácil de localizar, no tienes que dar mil vueltas para encontrarlo, lo cual se agradece mucho cuando tienes hambre. Me gusta mucho que su carta no sea interminable. Tiene la amplitud justa y necesaria, lo que para mí indica que se centran en hacer bien unos platos concretos en lugar de tener una oferta tan amplia que al final nada destaca. Su cocina toma ideas de otras regiones de España, es una fusión muy interesante y bien lograda. Y los precios son, sin duda, uno de sus mayores aciertos. No es un restaurante caro para nada, y la relación calidad-precio es excelente. La comida y el servicio merecen muchísimo la pena. Además, la flexibilidad a la hora de pagar es un detalle que valoro; puedes usar tanto efectivo como tarjeta sin problemas. Eso sí, un consejo: los fines de semana se llena muchísimo. La popularidad tiene sus consecuencias, así que si no quieres quedarte fuera, haz una reserva con antelación. El ambiente es muy agradable, familiar y acogedor, perfecto para ir con tu familia sin sentirte incómodo. Para que te hagas una idea de lo que te espera, te recomiendo que le eches un vistazo a las fotos de sus platos, porque la presentación es tan buena como el sabor.
Fui, un poco escéptico, a disfrutar del menú degustación de 88€. Había visto fotos y parecían cantidades pequeñas y pensaba que iba a quedarme con hambre. Pese a ello, me ha gustado mucho todo y creo que las cantidades van de menos a más, así como sus productos y la preparación. La anguila, el carabinero, la merluza y las albóndigas me han encantado. Antes de comenzar pude ver la carta normal y me pareció carísima. Creo que merece la pena el menú degustación para este sitio.
Me encantó la tasquita. Muy buen servicio en un local pequeño y acogedor. Para beber me dejé aconsejar por la sumiller y acertó con las tres cops de blanco: godello, albariño y txakoli. Fui con el menú degustación de 100€ más los vinos, 122,5€ en total. Consiste en: - Ensaladilla rusa: bien - Angula ahumada: increíble - Tomate con queso azul y huevas: increíble la combinación - Cardo: muy bueno - Setas en caldo de calabaza: muy bueno - Boquerones en tempura: increíbles - Sepia: muy buena - Albóndiga en salsa de cocido: muy buena - Torrija: el postre estaba bueno aunque la ejecución podia mejorar, ya que se quedó algo seca
Buena experiencia Destacar el servicio de Victor por su amabilidad y cercania, lo hace muy bien y te hace sentir como en casa, gracias La experencia ha sido buena, la calidad de los platos es muy alta pero el rte para mi gusto le falta un poco de ambiente,quizá algo de musica ambiente, montaje de la mesa como tal No pedimos el menú degustación, pedimos a la carta para compartir. Ellos te hacen platos individuales y es un detallazo( en la.mesa tampoco cabe un plato a compartir) la terrina de cerdo y la carrillera muy buenas, potentr de sabor, la ensaladilla normal, no destacable No es económico, mi opinion, los entrantes elevados de precio. Buena carta de vinos e increible detalle del café, me encantó
Restaurante de producto de calidad, con carta al día según mercado. Tienen opción menú o a la carta y escogimos la segunda. Pedimos la famosa ensaladilla rusa, los guisantes lágrima, los boquerones con huevo frito muy sabrosos, las colmenillas con foie espectaculares y la raya con mantequilla tostada que no sabía a mantequilla pero nos gustó mucho. Cerramos con tiramisú de avellanas, bastante sin más. El restaurante es lo que dice ser, carta simple y centrada en la materia prima.
La Tasquita de Enfrente: Excelencia en la sencillez gastronómica en Madrid Descubre La Tasquita de Enfrente, un restaurante en Madrid donde la calidad del producto es la estrella y la cocina se centra en no "estropearlo", siguiendo la filosofía del chef Juanjo López. Este local pequeño, luminoso y elegante no está pensado para postureo, sino para disfrutar de una experiencia culinaria auténtica. Puntos destacados: * Filosofía "menos es más": Los platos dejan que el sabor excepcional del ingrediente principal hable por sí mismo. * Producto de primerísima calidad: Se nota en cada bocado, desde las ostras francesas hasta las colmenillas. * Platos imprescindibles: No te pierdas la ensaladilla rusa con una mahonesa espectacular, la quisquilla con un aliño sutil, y el boquerón y huevo, simple pero delicioso. * Menú degustación y carta: Disponen de una carta con platos de temporada y un menú degustación de nueve pases. * Bodega amplia y variada: Ofrecen vinos nacionales e internacionales con precios razonables a partir de 35€. Nosotros disfrutamos del André Perret Viognier y el Torresilo (Ribera del Duero). * Precio: El menú degustación cuesta 110€ (agua incluida), y la cuenta puede superar los 150€ o incluso los 200€ si se eligen vinos especiales. También se puede pedir a la carta. Ideal para amantes del buen comer que buscan calidad y sabor auténtico por encima de presentaciones elaboradas. Más cosas en las aficiones de fernando punto es
Por fin probamos el templo de Juanjo y la verdad que no decepcionó. Llevábamos tiempo queriendo ir y por fin reservamos y fuimos. El restaurante es pequeño pero muy bien decorado y agradable. El servicio es bueno y aparte es el propio Juanjo el que te toma la comanda y te da recomendaciones. Nos guió bien en las cantidades ya que las raciones son pequeñas y puede parecer que estas pidiendo suficiente pero no. Tiene un menú degustación de 9 pasos por 110€ por persona que yo creo que vale la pena. Nosotros pedimos a la carta y salimos a 100€ cabeza con vino, probando muchos menos platos, por la diferencia te vas al menú degustación. De picoteo pedimos la ensaladilla rusa con huevas de trucha que estaba buenísima. La anguila ahumada con pera caramelizada que estaba espectacular también. Una ostra francesa que aunque era pequeña estaba súper sabrosa y a la temperatura perfecta. Finalmente las alcachofas en texturas que venia con un caldo que estaba de miedo. De principal pedimos tres platos que fueron las albóndigas que estaban exquisitas. Venían en un punto como si estuvieran poco hechas que me pareció brutal. Los tacos de bonito con salsa de tomate también estaban muy buenos, se nota la materia prima. Las carrilleras de cerdo estaban buenas pero las hemos probado mejores en varios sitios la verdad. De postre pedimos el Tiramisú de avellanas que la verdad que no nos dijo nada, un postre muy plano. También pedimos la panacota con miel de la Gomera que si que estaba espectacular, postrazo. Es un restaurante con producto y materia prima de primerísima calidad y buenas elaboraciones. Como ya comenté creo que vale la pena pedir el menú, es de esos sitios donde la experiencia es más completa. Tiene alguna que otra sombra pero en general es un sitio donde tendrás una buena experiencia gastronómica.
Fuimos a comer dos personas el sábado 9. Nos decantamos por el menú degustación que hace un recorrido por los platos más icónicos. Los menús dependiendo de la mesa podían variar. En la mesa que teníamos a nuestro lado (también con menú) pusieron anguila (en nuestro menú no estaba contemplada) y solicitamos poder comerla y, nos la pusieron con lo cual existe cierta flexibilidad que considero muy bueno. Nos quedamos con ganas de comer algún plato como el famoso carabinero que es necesario encargarlo con antelación y no lo sabíamos. Completamos el menú añadiendo un plato de oreja (exquisito) y unos callos (estaban buenos pero no son nada especiales). Respecto al vino comentar que me gustó como tienen planteada la carta de vinos, siendo la mayoría muy interesantes. El único pero que le puedo poner a la carta de vinos es que el coste de los mismos está bastante subido de precio. Volveremos.
La Tasquita de Enfrente: Excelencia en la sencillez gastronómica en Madrid Descubre La Tasquita de Enfrente, un restaurante en Madrid donde la calidad del producto es la estrella y la cocina se centra en no "estropearlo", siguiendo la filosofía del chef Juanjo López. Este local pequeño, luminoso y elegante no está pensado para postureo, sino para disfrutar de una experiencia culinaria auténtica. Puntos destacados: * Filosofía "menos es más": Los platos dejan que el sabor excepcional del ingrediente principal hable por sí mismo. * Producto de primerísima calidad: Se nota en cada bocado, desde las ostras francesas hasta las colmenillas. * Platos imprescindibles: No te pierdas la ensaladilla rusa con una mahonesa espectacular, la quisquilla con un aliño sutil, y el boquerón y huevo, simple pero delicioso. * Menú degustación y carta: Disponen de una carta con platos de temporada y un menú degustación de nueve pases. * Bodega amplia y variada: Ofrecen vinos nacionales e internacionales con precios razonables a partir de 35€. Nosotros disfrutamos del André Perret Viognier y el Torresilo (Ribera del Duero). * Precio: El menú degustación cuesta 110€ (agua incluida), y la cuenta puede superar los 150€ o incluso los 200€ si se eligen vinos especiales. También se puede pedir a la carta. Ideal para amantes del buen comer que buscan calidad y sabor auténtico por encima de presentaciones elaboradas. Más cosas en las aficiones de fernando punto es
Por fin probamos el templo de Juanjo y la verdad que no decepcionó. Llevábamos tiempo queriendo ir y por fin reservamos y fuimos. El restaurante es pequeño pero muy bien decorado y agradable. El servicio es bueno y aparte es el propio Juanjo el que te toma la comanda y te da recomendaciones. Nos guió bien en las cantidades ya que las raciones son pequeñas y puede parecer que estas pidiendo suficiente pero no. Tiene un menú degustación de 9 pasos por 110€ por persona que yo creo que vale la pena. Nosotros pedimos a la carta y salimos a 100€ cabeza con vino, probando muchos menos platos, por la diferencia te vas al menú degustación. De picoteo pedimos la ensaladilla rusa con huevas de trucha que estaba buenísima. La anguila ahumada con pera caramelizada que estaba espectacular también. Una ostra francesa que aunque era pequeña estaba súper sabrosa y a la temperatura perfecta. Finalmente las alcachofas en texturas que venia con un caldo que estaba de miedo. De principal pedimos tres platos que fueron las albóndigas que estaban exquisitas. Venían en un punto como si estuvieran poco hechas que me pareció brutal. Los tacos de bonito con salsa de tomate también estaban muy buenos, se nota la materia prima. Las carrilleras de cerdo estaban buenas pero las hemos probado mejores en varios sitios la verdad. De postre pedimos el Tiramisú de avellanas que la verdad que no nos dijo nada, un postre muy plano. También pedimos la panacota con miel de la Gomera que si que estaba espectacular, postrazo. Es un restaurante con producto y materia prima de primerísima calidad y buenas elaboraciones. Como ya comenté creo que vale la pena pedir el menú, es de esos sitios donde la experiencia es más completa. Tiene alguna que otra sombra pero en general es un sitio donde tendrás una buena experiencia gastronómica.
Restaurante de producto de calidad, con carta al día según mercado. Tienen opción menú o a la carta y escogimos la segunda. Pedimos la famosa ensaladilla rusa, los guisantes lágrima, los boquerones con huevo frito muy sabrosos, las colmenillas con foie espectaculares y la raya con mantequilla tostada que no sabía a mantequilla pero nos gustó mucho. Cerramos con tiramisú de avellanas, bastante sin más. El restaurante es lo que dice ser, carta simple y centrada en la materia prima.
Fuimos a comer dos personas el sábado 9. Nos decantamos por el menú degustación que hace un recorrido por los platos más icónicos. Los menús dependiendo de la mesa podían variar. En la mesa que teníamos a nuestro lado (también con menú) pusieron anguila (en nuestro menú no estaba contemplada) y solicitamos poder comerla y, nos la pusieron con lo cual existe cierta flexibilidad que considero muy bueno. Nos quedamos con ganas de comer algún plato como el famoso carabinero que es necesario encargarlo con antelación y no lo sabíamos. Completamos el menú añadiendo un plato de oreja (exquisito) y unos callos (estaban buenos pero no son nada especiales). Respecto al vino comentar que me gustó como tienen planteada la carta de vinos, siendo la mayoría muy interesantes. El único pero que le puedo poner a la carta de vinos es que el coste de los mismos está bastante subido de precio. Volveremos.
La verdad que un poco decepcionado. Lo primero es que un comensal llegó 15 minutos tarde y nos amenazaron con no poder tomar menú degustacion.. al final pudimos comerlo. A parte de esto creo que en este tipo de restaurantes buscas sabores nuevos y sorprendentes. La verdad es que no los encontré. La comida estaba rica y se nota la calidad. Pero no he encontrado nada nuevo que me llamará la atención. Un restaurante normal, con un ticket medio más caro de lo normal
Cantidad escasa y precio muy excesivo, aunque buen producto, muy buen trato y estupenda comida. Hacía tiempo que tenía ganas de probar La Tasquita de Enfrente, y aprovechamos el sábado que estuvimos por Triball en las (fallidas) Jornadas de la Tortilla... fallida por que no encontramos más que uno o dos sitios abierto a mediodía (seguramente serían jornadas 'nocturnas'). No tuvimos problema en dispone de mesa sin haber reservado; de hecho todavía había algunas mesas libres a la salida. El sitio es bonito, 'límpio', blancos y negros. Salón con espacio suficiente entre mesas, si bien no es muy grande. El servicio, espectacular. Amables, simpáticos, super profesionales. Trato exquisito. La comida, muy bien. Pedimos menú de degustación (77€ pax) que más o menos te componen en función de si algún plato te gusta más o menos, o tienes alguna intolerancia. Pedimos un par de vermuts y nos trajeron un aperitivo: una especie de 'puré' de morcilla con calabaza, con pan de aceite. Muy rico. Empezamos con (1) anchoa con (media) breva. Muy rico. Ensaladilla rusa, plato icónico del sitio. Muy buena. Yo le quitaría la Ikura (huevas) Ajo blanco, exquisito. Espárragos en 3 texturas: hervidos (poco, al dente), crudo laminado y en crema. Muy buen plato. Boqueroncitos con huevo frito. Muy bueno. Steak Tartar. Bien pero sin aspavientos. Mi mujer pidió albondigas (2). Correctas simplemente. Y yo callos. Muy buenos, y un punto más de picante. Ricos! Un postre que no nos gustó mucho (demasiada presencia de aceite de oliva, con sabor a natillas) Bebimos un par de vermuts más, y 2 o 3 copas de vino (Nassos, un Priorat correcto). Cantida correcta, sin excesos. Materia prima buena, pero sin nada que destacara en demasía. Y en cuanto a elaboración tampoco nos sorprendió... hablamos de algo tipo raciones... Pero el precio, EXCESIVO. El menú sale por 77€, y como digo muy bueno todo pero en cantidades un poco escasas y en plan raciones. Al final 90€ y pico por persona... humildemente creo que no lo vale. OJO, dos cafés: 8€... ¿? no entiendo cómo te cobran el café (baratísimo de coste) en un menú de 77€ con una cuenta de casi 200€ Yo de ellos ajustaría el precio un poco... y las cantidades. No hay más que leer las últimas reviews aquí por ejemplo... A modo de anécdota, comentar que el chef estuvo comiendo en una mesa del salón con otras personas... juzguen ustedes mismos si es apropiado, o no.
En resumen, la cantidad de los platos no se ajusta para nada en su precio. La calidad del producto nos gustó mucho, notable, y el servicio muy bueno, pero el desajuste en la cantidad con el precio nos llevó a irnos con un sabor de boca agridulce. Pedimos de cenar: 🏆Chipirón de Potera: Impresionante su sabor. Escaso como todos los platos, pero mereció la pena. Imprescindible pedir. 🥇La albóndiga: Brutal todo.. sus patatas, el sabor de la carne y la salsa, pero es el primer plato que se me quedo escaso. (2 albóndigas x persona la ración completa) 🥉Ventresca de Bonito: 35€ de un pescado muy muy grasiento. Escaso como todo lo del restaurante pero ni la calidad acompañó esta vez. 🥇Salpicón de langostinos: Vinagreta muy muy rica, y la calidad como en el 80% de los platos muy alta. Nos gusto mucho. 🥈Huevos con boquerones: 26€ de 5 boquerones y un huevo frito. No estaba malo, pero la relación cantidad/precio se dispara. No merece la pena. 🥉Pannacota de queso con miel: Lo único bueno la miel. 10€ de postre, que no tiene absolutamente ningún sabor. En definitiva, nos vamos con sabor agridulce, aunque algún plato nos lleno en todos los sentidos. Resaltar que el servicio fue de 10 de todo el personal y el sitio nos gustó, estuvimos muy agusto. Precio x persona: 90€ (sin vino) Valoración: 6/10
Calidad de la comida alta. Probamos el menú degustación (85€) que incluye 8 platos y un postre. En mi opinión, va de menos a más en cuanto a sabor y experiencia culinaria se refiere. Trato por parte de los camareros muy cercano y amable. Dicho esto, el sitio es pequeño pero y está muy abarrotado de mesas. Apenas hay medio metro entre las mesas de ambos lados, y se puede hacer incómodo. Tampoco la luz ayuda, blanca y potente, más propia de un ascensor. Estuvo bien pero no volveremos.
Quizá el problema fue que llevaba muy altas expectativas sobre este lugar. Por supuesto que todo lo que comimos estaba rico y el producto es de buena calidad, pedimos el menú degustación y ninguno de los platos, a excepción de la albóndiga, que estaba deliciosa, nos sorprendió. El boquerón con huevo estaba soso, el tiramisú demasiado líquido y sin sabor... salimos a 130€/p.p y una decepción bastante grande. El servicio y ambiente muy bien.
Quizá el problema fue que llevaba muy altas expectativas sobre este lugar. Por supuesto que todo lo que comimos estaba rico y el producto es de buena calidad, pedimos el menú degustación y ninguno de los platos, a excepción de la albóndiga, que estaba deliciosa, nos sorprendió. El boquerón con huevo estaba soso, el tiramisú demasiado líquido y sin sabor... salimos a 130€/p.p y una decepción bastante grande. El servicio y ambiente muy bien.
Comida no adecuada a su calidad-precio. Los callos estaban buenos pero el chipirón de potera podría ser bastante mejor. Creo que deberían poner más cantidad, puesto que el plato de chipirón cuesta 36€, es decir, 9€ por chipirón (lo veo una salvajada). No volveremos nunca, hay otros sitios que están buenísimos y el precio no es exagerado como en este restaurante.
Su comida no vale su precio , excesivo para sus pequeñísimas cantidades Y lo que más me sorprendió es que dado el nivel que desean mostrar , tengan un dosificador de jabón de plástico cutre en sus lavabos y un baño que deja mucho que desear No lo recomendaría , por supuesto que no !
La comida está ok, pero sinceramente - sin más. Comimos el menú de degustación de 100 euros - y aunque el producto está bien, la comida le falta imaginación y se puede comer lo mismo en Madrid por 40 euros por cabeza. El postre (torrija hecha al horno) me ha parecido muy mediocre y el tomate con queso azul demasiado sencillo y el tomate demasiado frio. Lo mejor la albóndiga y los boquerones fritos - pero no llega al nivel de lo que espero de un restaurante de este precio. Muy decepcionada.
Su comida no vale su precio , excesivo para sus pequeñísimas cantidades Y lo que más me sorprendió es que dado el nivel que desean mostrar , tengan un dosificador de jabón de plástico cutre en sus lavabos y un baño que deja mucho que desear No lo recomendaría , por supuesto que no !
La comida está ok, pero sinceramente - sin más. Comimos el menú de degustación de 100 euros - y aunque el producto está bien, la comida le falta imaginación y se puede comer lo mismo en Madrid por 40 euros por cabeza. El postre (torrija hecha al horno) me ha parecido muy mediocre y el tomate con queso azul demasiado sencillo y el tomate demasiado frio. Lo mejor la albóndiga y los boquerones fritos - pero no llega al nivel de lo que espero de un restaurante de este precio. Muy decepcionada.
Aquí no vayas salvo que acudas con alguien que conozca al cocinero. Cocina con casi nula elaboración. No tienen carta y comes lo que tengan y quieran, con un embelesador “poneos en mis manos que vais a comer genial”. 100€ por persona con vino de los más baratos de la carta, y con tomate, ensaladilla, albóndiga, anchoa con higo, boquerones rebozados y ventresca (ver fotos). Seguro que hay experiencias estupendas en este sitio, pero solo las veo en gente que conoce al dueño o tiene cierta relevancia en el mundo foodie.
Cenamos 4 personas el menú degustación, salimos a más de 150€ por persona, los platos decepcionantes para las expectativas. Si el restaurante es caro pero los platos son de primer nivel perfecto, pero no es el caso. Muy mala relación calidad/precio, da la sensación de que está más orientado a turistas que a la gastronomía de vanguardia. No lo recomendaría.
Cenamos 4 personas el menú degustación, salimos a más de 150€ por persona, los platos decepcionantes para las expectativas. Si el restaurante es caro pero los platos son de primer nivel perfecto, pero no es el caso. Muy mala relación calidad/precio, da la sensación de que está más orientado a turistas que a la gastronomía de vanguardia. No lo recomendaría.
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