Taberna La Guardilla
Pub · Monachil
Horari de Taberna La Guardilla
Sobre Taberna La Guardilla
Taberna La Guardilla is a Pub restaurant in Monachil, Monachil. Rated 4.4 out of 5 by guests. Contact them for reservations or takeout orders.
Què diuen els clients de Taberna La Guardilla
Taberna La Guardilla destaca por su ambiente acogedor y trato familiar. Los clientes elogian la comida catalana, especialmente los calçots y la salsa romescu. Algunos mencionan dificultades con el acceso y el parking, y la inflexibilidad con los menús.
Plats populars
Ideal per a
Tip: Se recomienda reservar con antelación, especialmente si se desea probar el menú de calçots. Ten en cuenta que el acceso y el parking pueden ser complicados.
Preguntes freqüents sobre Taberna La Guardilla
Opinions de Taberna La Guardilla Monachil
Un lugar muy acogedor el personal muy agradable y la comida excelente. Buenas relación calidad precio recomiendo visitarlo
En una frase, magnífica experiencia. Una decoración, tanto exterior como interior, muy acogedora y en un ambiente muy cuidado y tranquilo. El trato muy agradable y cercano, hasta nos pusieron agua al perro, lo cual agradecí mucho. Sobre la Carta, no muy amplia pero no le faltaba nada para degustar comida catalana muy bien hecha y buena calidad. La parrillada muy buena, las croquetas caseras y los postres fantásticos. Toda una experiencia ambiental y culinaria que sin duda repetiremos..
Venga varias veces al año a comer, normalmente calçots, pero la carta es buenísima.
Hemos visitado La Taberna La Guardilla en dos ocasiones memorables. En la primera degustamos su menú de calçots, y en la segunda disfrutamos de la escalivada y las exquisitas croquetas de calçots entre otros platos. Cada visita se convierte en una velada especial gracias a su cocina auténtica y al trato cercano de sus dueños, que consiguen que te sientas como en casa. Una experiencia gastronómica única que merece la pena repetir. ¡Volveremos pronto!
Es un sitio muy agradable llevado por una pareja muy maja. Los calcots increíbles!! El menú fenomenal de cantidad y precio. Volveremos!!
Sitio con encanto escondidos entre las calles de Monachil. Un bonito sitio para ir en pareja o con amigos y pasar un rato tranquilo y agradable. Tiene buena comida aunque los precios podrían ser un poco más ajustados, me pareció un poco más alto de lo 'normal'. Y otra cosa que me lleve un poco de desilusión, es que al entrar olía a madera quemandose en la parrilla , pensé que la carne la preparaban allí, y la sorpresa fue que la preparaban en una plancha de gas, aun así, estaba buena y es un sitio muy recomendable para ir. Otra cosa a tener en cuenta es el apartamento es difícil aparcar allí si vas en coche.
Trato exquisito, y gracias a Pilar por traernos a Granada el placer de degustar los deliciosos Calçots del Valls. Para los que ya hayáis probado esta delicia de la gastronomía catalana no podréis aguantar la tentación de ir, y para aquellos que aún no la conocéis os recomiendo encarecidamente que no dejéis de ir a probarlos en ese patio tan acogedor al pie del Barrio Monachil. Muy recomendable!
Fuimos a La Guardilla y la verdad es que nos sorprendió para bien. Empezamos con unas croquetas de calçot (una especie de cebolla típica catalana), muy suaves y con un sabor diferente, buenísimas para abrir el apetito. Después pedimos un cuarto de conejo, que estaba rico, aunque sinceramente, creo que podrían ofrecer la mitad, quizás con una diferencia de precio. Lo mejor de todo fue el chuletón: súper jugoso, tierno y con sabor a carne de verdad, sin florituras. Si te gusta la carne, vale la pena venir aquí. El sitio en sí también tiene su encanto, está dentro de un cortijo reconvertido en restaurante, con un ambiente muy acogedor, íntimo y distinto a lo típico. Perfecto para una comida tranquila fuera del ruido de siempre. Sin duda, volvería.
Restaurante situado en Monachil pueblo y especializado en los típicos calçots. Buena idea tras realizar la ruta de Los Cahorros. Se recomienda reservar con antelación y pedir cuántos vais a querer. Precio por persona. Calidad exquisita y sitio muy acogedor y bien decorado.
Estábamos por la zona con antojo de comer caracoles y Google nos recomendó La Guardilla, y menos mal que le hicimos caso. La dueña muy amable y profesional. La comida de diez, tanto los platos de cocina como los de brasa. Repetiremos seguro.
Sitio de comida típica catalana, se come muy bien. Recomiendo pedir el menú de calsots porque pruebas varias cosas típicas y acabas lleno. Hay que destacar lo buena que hacen la salsa romescu. El acceso al lugar y el parking es complicado. El camarero muy simpático y atento. Cuando hace buen tiempo lo mejor es comer en la terraza. El precio por persona son 15-30€.
Sitio de estilo rústico con encanto. Los calçots buenos y bien hechos, el menú con carne, chorizo y butifarra todo bien. Un vino de la casa bastante aceptable, y un generoso postre con porrón de vino dulce y frutos secos. Recomendable por la relación calidad precio.
Todo genial, comida super sabrosa, gente muy amable y una experiencia única. Totalmente recomendable. Merece la pena al 100%.
Hemos comido solos, la experiencia maravillosa. La comida está riquísima, cuidan todo detalle y la dueña o camarera muy amable, nos han hecho sentir como en casa. Calidad precio excepcional. Repetiremos
Primera visita y ha sobrado para saber que volveremos. Un trato familiar y correcto a la par. Comimos menú de calçots de temporada y estuvo exquisito. No pudimos acabarlo entero, y a un precio muy asequible. Recomendable 100 por 100
Fuimos a La Guardilla y la verdad es que nos sorprendió para bien. Empezamos con unas croquetas de calçot (una especie de cebolla típica catalana), muy suaves y con un sabor diferente, buenísimas para abrir el apetito. Después pedimos un cuarto de conejo, que estaba rico, aunque sinceramente, creo que podrían ofrecer la mitad, quizás con una diferencia de precio. Lo mejor de todo fue el chuletón: súper jugoso, tierno y con sabor a carne de verdad, sin florituras. Si te gusta la carne, vale la pena venir aquí. El sitio en sí también tiene su encanto, está dentro de un cortijo reconvertido en restaurante, con un ambiente muy acogedor, íntimo y distinto a lo típico. Perfecto para una comida tranquila fuera del ruido de siempre. Sin duda, volvería.
Fuimos por recomendación de la IA. Nos sorprendió que en Granada pudiéramos probar los Calcots típicos catalanes y la verdad que estaban riquísimos. Nos trataron fenomenal a pesar de ir sin reserva y un grupo muy numeroso. La pareja que lo regenta, muy amables y explicando cómo teníamos que comerlos. En cuanto al resto de platos, todos muy contentos, la escalivada, parrillada de verduras, las hamburguesas....todo riquísimo. La próxima vez que volvamos a esta zona, iremos seguro e incluso nos alojaremos en sus apartamentos.
Un sitio acogedor, con muy buen servicio, muy amables y atentos. La comida toda a la brasa recién hecha, pedimos el menú calsots y venía en varios pases, una comida muy rica, tranquila y con tiempo para disfrutar cada plato. Para repetir una y otra vez.
He ido a comer con mis padres y nos ha encantado. La comida espectacular, hemos pedido calçotada, todo bueniiiisimo, la butifarra estaba tierna, sabrosa, con sabor a brasa. Y de postre no te puedes ir sin probar la crema catalana, casera hecha por Pilar. El trato y el sitio de 10. Volveremos pronto sin ninguna duda
Fuimos buscando calçots en temporada , y vaya si los encontramos! Muy cerquita de Granada y con un sabor impresionante, igual que en Cataluña. La comida, el espacio y la atención inmejorable!! Repetiremos seguro
Solo puedo dar las gracias a los miembros del equipo de La Guardilla. Soy consciente que fuimos una mesa complicada y se adaptaron a las mil maravillas. Y en cuanto a la comida, grandes y pequeños salimos más que satisfechos, es cierto que la carta tiene poquitas cosas para los niños, pero las que hay están exquisitas y además te avisan de ello. El menú de calçots espectacular en calidad, cantidad y precio.
Estábamos por la zona con antojo de comer caracoles y Google nos recomendó La Guardilla, y menos mal que le hicimos caso. La dueña muy amable y profesional. La comida de diez, tanto los platos de cocina como los de brasa. Repetiremos seguro.
Sitio de comida típica catalana, se come muy bien. Recomiendo pedir el menú de calsots porque pruebas varias cosas típicas y acabas lleno. Hay que destacar lo buena que hacen la salsa romescu. El acceso al lugar y el parking es complicado. El camarero muy simpático y atento. Cuando hace buen tiempo lo mejor es comer en la terraza. El precio por persona son 15-30€.
Sitio de estilo rústico con encanto. Los calçots buenos y bien hechos, el menú con carne, chorizo y butifarra todo bien. Un vino de la casa bastante aceptable, y un generoso postre con porrón de vino dulce y frutos secos. Recomendable por la relación calidad precio.
Todo en familia. El menu es increible. Se comienzan con calsots, y luego llega el pan tumaca y las parrilladas de carne y todo por un precio de 26 euros por persona. El valor que se obtiene por lo que se paga es INCREIBLE. El ambiente es estupendo, acogedor y la comida deliciosa.
Quería dar las gracias a los dueños y personal de La Guardilla por el buen trato recibido y por la comida tan rica que preparan. Los calçots tiernos muy bien hechos, el detalle del porrón, la butifarra amb mongetes, el pà amb tomàquet y el all i Oli, y después la parrillada de carne. Y de postre Music, que consta de frutos secos con vino dulce servido en porrón. Quiero destacar que está todo hecho con mucha dedicación y eso se nota en el paladar. Todo acompañado de un excelente ambiente acogedor. Muchas gracias a todos por vuestro servicio.
Excelente los calsots con su salsa. El menú está muy rico y no te quedas con hambre. La relación calidad precio me parece genial y la atención perfecta. Volveremos
Buscando sitios recomendados para comer en Granada nos salió este sitio. Cuando vi que servían Calçots me llamó mucho la atención y quisimos probar y NOS ENCANTÓ!!! Venían como parte de un menú que a parte de variado estaba riquísimo... Y la atención del personal fue la guinda del pastel. También tienen alojamiento y por internet tiene muy buena pinta, la próxima vez que vengamos por Granada nos alojaremos aquí sin duda... 1000/10 recomendado 👌🏻
Un lugar precioso y acogedor para tomar unos vinitos y comer. La calçotada buenísima y abundante, y la atención por parte de Pilar y su equipo es estupenda! Nosotros hemos repetido varias veces y volveremos! Recomendable 100%
Es un sitio muy agradable llevado por una pareja muy maja. Los calcots increíbles!! El menú fenomenal de cantidad y precio. Volveremos!!
He ido a comer con mis padres y nos ha encantado. La comida espectacular, hemos pedido calçotada, todo bueniiiisimo, la butifarra estaba tierna, sabrosa, con sabor a brasa. Y de postre no te puedes ir sin probar la crema catalana, casera hecha por Pilar. El trato y el sitio de 10. Volveremos pronto sin ninguna duda
Solo puedo dar las gracias a los miembros del equipo de La Guardilla. Soy consciente que fuimos una mesa complicada y se adaptaron a las mil maravillas. Y en cuanto a la comida, grandes y pequeños salimos más que satisfechos, es cierto que la carta tiene poquitas cosas para los niños, pero las que hay están exquisitas y además te avisan de ello. El menú de calçots espectacular en calidad, cantidad y precio.
Fuimos por recomendación de la IA. Nos sorprendió que en Granada pudiéramos probar los Calcots típicos catalanes y la verdad que estaban riquísimos. Nos trataron fenomenal a pesar de ir sin reserva y un grupo muy numeroso. La pareja que lo regenta, muy amables y explicando cómo teníamos que comerlos. En cuanto al resto de platos, todos muy contentos, la escalivada, parrillada de verduras, las hamburguesas....todo riquísimo. La próxima vez que volvamos a esta zona, iremos seguro e incluso nos alojaremos en sus apartamentos.
Hemos visitado La Taberna La Guardilla en dos ocasiones memorables. En la primera degustamos su menú de calçots, y en la segunda disfrutamos de la escalivada y las exquisitas croquetas de calçots entre otros platos. Cada visita se convierte en una velada especial gracias a su cocina auténtica y al trato cercano de sus dueños, que consiguen que te sientas como en casa. Una experiencia gastronómica única que merece la pena repetir. ¡Volveremos pronto!
Un restaurante muy acogedor y con bonita decoración sin contar la terraza que debe de ser una pasada en primavera o verano. El servicio fue excepcional, nos asesoraron en todo momento, trato muy cercano y familiar sin perder la educación. Nosotr@s fuimos 6y pedimos el menú de çalcots y fue toda una experiencia y muy positiva. Los çalcots muy bien cocinados y la salsa muy buena y casera. El resto del menú y su calidad podría mejorar algo pero imagino que por 25€/persona que más se puede pedir!!! Una de las comensales es alérgica al gluten y le hicieron su propia salsa de çalcots y parte del menú. Pedimos postres a parte del menú y nos gustaron mucho. Precios contenidos. Mejor reservar con antelación. Muy recomendable
Buen sitio para comer una buena carne a la brasa, nos sentamos en la terraza y podíamos ver cómo hacían la carne. Con la caña/refresco nos pusieron una tapa de salmorejo que estaba buenísima, el mejor que probé en Granada. Pedimos entrecot, presa ibérica y una parrillada para dos personas, tengo que destacar la presa que estaba espectacular y la butifarra que es una longaniza blanca que estaba muy buena, de hecho pedimos dos más. Y los postres estaban buenos pero la tarta de queso el que más. La comida en general estaba muy buena, lo único que nos pareció exagerado fue el precio de las dos butifarras que fueron 8 euros cuando la parrillada costaba 18 y entraba dos butifarras, una morcilla, un chorizo, varias panceta y ternera a la brasa y también nos cobraron 1,50/persona el pan y en la carta ponía a 1€.
Salón acogedor donde compartir su plato mas famoso, los calçots. Huerto propio ecológico donde se preparan unas deliciosas verduras a la brasa. Parrillada de carne exquisita. En la segunda planta se puede disfrutar del postre en un salón con acogedores sofás alrededor de una chimenea. Buen lugar para disfrutar de buena compañía.
Sitio muy bonito aunque algo difícil de encontrar. Buenas carnes a la brasa y buena oferta ya que por 20 euros por cabeza te ponen un menú típico catalán con su pantumaca, monchetas, butifarra, carne a la brasa y vino incluido, y todo bastante bueno. Después de comer, tiene una zona arriba para estar tranquilo y tomar algo en la sobremesa. También tiene terraza para los días que haga bueno. Hay que probarlo.
Queríamos probar los calçots y reservamos para este motivo pero no conocíamos cómo funcionan en el restaurante y directamente nos sirvieron todo el menú sin preguntarnos. La verdad es que estaba todo muy bueno. El menú consiste en; calçotada con salsa romesco, butifarra, pan tomaca, jarra de vino, parrillada y postre (frutos secos y jarrita de vino dulce) por 26€. Bebidas y postres aparte
Un restaurante muy acogedor y con bonita decoración sin contar la terraza que debe de ser una pasada en primavera o verano. El servicio fue excepcional, nos asesoraron en todo momento, trato muy cercano y familiar sin perder la educación. Nosotr@s fuimos 6y pedimos el menú de çalcots y fue toda una experiencia y muy positiva. Los çalcots muy bien cocinados y la salsa muy buena y casera. El resto del menú y su calidad podría mejorar algo pero imagino que por 25€/persona que más se puede pedir!!! Una de las comensales es alérgica al gluten y le hicieron su propia salsa de çalcots y parte del menú. Pedimos postres a parte del menú y nos gustaron mucho. Precios contenidos. Mejor reservar con antelación. Muy recomendable
Queríamos probar los calçots y reservamos para este motivo pero no conocíamos cómo funcionan en el restaurante y directamente nos sirvieron todo el menú sin preguntarnos. La verdad es que estaba todo muy bueno. El menú consiste en; calçotada con salsa romesco, butifarra, pan tomaca, jarra de vino, parrillada y postre (frutos secos y jarrita de vino dulce) por 26€. Bebidas y postres aparte
Hemos comido menú calçot. He vivido calçotadas catalanas varias y quería probar la experiencia fuera de cataluña. Es una casa solariega acondicionada para restaurante. Los calçots estaban bien hechos, y te explican como hay que comerlos, pero la salsa romesco estaba demasiado líquida y era escasa. Pedí que me rellenaran el frasco y apenas echó un poquito más, que tuve que rebañar y terminar sin salsa, no entendí porqué la escasez. Estaban muy ricos pero para mí la salsa es fundamental. La butifarra estaba buena pero más parecía un criollo que butifarra. Las mongetes tenían un sabor a comino que no era desagradable, pero echaba en falta el perejil típico, cada cual... No es desmerecer simplemente cuestión de cada casa, estaban buenas eh. La carne creo que se ajusta al precio, es razonable, está bien hecha, aunque el chorizo un poco más de parrilla no le iba mal, depende de dónde caiga en la reja. Acompaña buen vino, lo sirven en un pipo y aunque no es un caldo excelente, por el precio que se paga es mucho más que aceptable. Por último, el postre es un cuenco de frutos secos, principalmente manises y pasas, acompañados de un moscatel. Me parece una combinación muy interesante y está muy bien para terminar una conversación animada. En general es una muy buena experiencia si no conoces lo que es una calçotada. Precio muy razonable y buena calidad de alimentos, gran mezcla. Ojo, aparcar en la zona es complicado, es una calle estrecha y conviene llegar pronto o caminar.
En el menu no puedes sustituir el vino por cerveza. Eramos tres y nos pusieron dos tomatillos para el pan con tomate. El postre era un dedal de frutos secos. Y despues te ofrecen variedad de postres para sacarte el dinero como con las cervezas.
Pedimos 2 calçotadas para probar la experiencia catalana al completo y la verdad que bien, aunque con alguna que otra pega. Es algo caro (26€ pp) para lo que es, nos llamó la atención que estuviese vacío un sábado por la noche ya que al hacer la reserva recalcó que avisáramos si no íbamos, los calçots estaban jugosos y buenos al igual que lo demás que seguía al menú, menos la tapa y lo que no nos gustó fue el postre, si se puede llamar así, guay que sea típico pero estaría mejor que incluyeran alguna otra opción y que entré en el precio claro. Lo recomiendo como experiencia ya que no hay nada parecido por Granada, pero si algún día volvemos probaremos otras cosas de la carta.
Pedimos el menú de calcots. La comida muy rica y el servicio es también muy bueno. Lo que no me gustó fue el postre del buen músico que eran un revuelto de frutos secos y vino. El precio del menú al no estar incluida la cerveza sube bastante.
Pedimos 2 calçotadas para probar la experiencia catalana al completo y la verdad que bien, aunque con alguna que otra pega. Es algo caro (26€ pp) para lo que es, nos llamó la atención que estuviese vacío un sábado por la noche ya que al hacer la reserva recalcó que avisáramos si no íbamos, los calçots estaban jugosos y buenos al igual que lo demás que seguía al menú, menos la tapa y lo que no nos gustó fue el postre, si se puede llamar así, guay que sea típico pero estaría mejor que incluyeran alguna otra opción y que entré en el precio claro. Lo recomiendo como experiencia ya que no hay nada parecido por Granada, pero si algún día volvemos probaremos otras cosas de la carta.
Pedimos el menú de calcots. La comida muy rica y el servicio es también muy bueno. Lo que no me gustó fue el postre del buen músico que eran un revuelto de frutos secos y vino. El precio del menú al no estar incluida la cerveza sube bastante.
En el menu no puedes sustituir el vino por cerveza. Eramos tres y nos pusieron dos tomatillos para el pan con tomate. El postre era un dedal de frutos secos. Y despues te ofrecen variedad de postres para sacarte el dinero como con las cervezas.
Una mala experiencia con el restaurante. La comida bien, fue menú calçots, pero tardaron más de hora y media en traer la comida para los niños y poquito menos para nosotros. Sé que estaba concurrido, pero al menos priorizar el almuerzo de los niños antes que los adultos. También la atención por parte de una de las camareras (parecía ser la encargada, de pelo rosa) dejó que desear. No repetiremos.
Llegamos a las 21:00, la camarera que era una chica muy correcta , pero al llegar la camarera que creo que es la dueña... Fue muy desagradable , exigiéndonos con mala cara que eligiéramos rápido que cerraban y no tenía las ascuas toda la noche. Nos sentimos muy incómodos y obligados a pedir rápidamente,cuando no era tarde . Ahhh !! Sin contar que cuando se llamo para la reserva encima estaba mal apuntada . Caro , poca comida . Los calços buenos, pero la experiencia... Clientes menos por desagradable y con ganas de que todos los que estábamos allí nos fuéramos bastante rápido.
Hemos ido mi familia con los niños a comer un domingo. Espero que nos hayan visto bien las caras, porque allí no nos van a ver más. Nada más llegar, nos atiende una camarera bastante seca a la que preguntamos qué podemos pedir. Vale pues SOLO se puede pedir el menú “Calçotada”, compuesto por una teja de calçots para 4, una butifarra por persona, un trocito de panceta, un trocito de cabezada y una cucharada de judias blancas. Ah! Y unos trozos de pan duro y frio, con un tomate cherry por cabeza y un dedal de alioli para todos, para que solo puedas olerlo. En este menú se ahorran bastante, muy poca cantidad de todo para cada uno, sin contar que de bebida te ponen si o si un porrón de vino, y sino te gusta, pagas aparte una bebida para ti. Sorpresa! Llega el postre, otro porrón de vino pero dulce con otro dedal de frutos secos (preferiblemente cacahuetes), y todo esto por el módico precio de 24€ por cabeza. Y qué le pedimos a los niños de comer? Pues no hay de nada, todo la carta esta cerrada, solo nos ofrecen un poco de pollo rebozado o una hamburguesa con patatas paja de bolsa del mercadona por 9€ cada niño. Hemos pagado 4 adultos y 3 niños 150€, para irnos con hambre y sin poder pedir con libertad lo que a cada uno le apetece. Asi que si quieres ir a un restaurante donde te obligan a comer lo que ellos quieren estás en el sitio correcto!
Llamé para hacer una reserva para el menú de calçots para 4. Pedí si por favor podían cambiar el postre (que es vino) por otra cosa para una mujer embarazada avusando con 2 semanas de antelación. De malas maneras la mujer, Pilar, me contestó que no podía cambiar el menú. Su contestación fue que "era su negocio" y que "es muy fácil hablar y pedir". Entendemos que no se puede cambiar arbitrariamente por capricho, pero atendiendo a una consideración especial de salud, esperábamos un poco de comprensión. Falta de consideración, grosería y total falta de empatía por la condición de una mujer embarazada.
Queríamos disfrutar de un menu calçots y una persona de las que íbamos está embarazada. No han querido adaptar el postre del menú porque ella no puede beber alcohol. Les hemos avisado con dos semanas de antelación y aún así no quieren hacer el cambio. Además de muy malas maneras nos dicen que es su negocio y hacen lo que quieren. El menú por supuesto nos lo iban a cobrar completo. Creo que hay sitios donde tienen más educación y consideración con las personas. Recomiendo que no se les de ni un euro a alguien que no es capaz de tener en consideración a una embarazada.
Llamé para hacer una reserva para el menú de calçots para 4. Pedí si por favor podían cambiar el postre (que es vino) por otra cosa para una mujer embarazada avusando con 2 semanas de antelación. De malas maneras la mujer, Pilar, me contestó que no podía cambiar el menú. Su contestación fue que "era su negocio" y que "es muy fácil hablar y pedir". Entendemos que no se puede cambiar arbitrariamente por capricho, pero atendiendo a una consideración especial de salud, esperábamos un poco de comprensión. Falta de consideración, grosería y total falta de empatía por la condición de una mujer embarazada.
Queríamos disfrutar de un menu calçots y una persona de las que íbamos está embarazada. No han querido adaptar el postre del menú porque ella no puede beber alcohol. Les hemos avisado con dos semanas de antelación y aún así no quieren hacer el cambio. Además de muy malas maneras nos dicen que es su negocio y hacen lo que quieren. El menú por supuesto nos lo iban a cobrar completo. Creo que hay sitios donde tienen más educación y consideración con las personas. Recomiendo que no se les de ni un euro a alguien que no es capaz de tener en consideración a una embarazada.
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