Las Tinajas
Bar · Monesterio
Sobre Las Tinajas
Las Tinajas, ubicado en Monesterio, es un bar restaurante que ofrece una experiencia culinaria auténtica y encantadora. Destaca por su ambiente singular, donde la gastronomía se fusiona con una cuidada selección de arte y antigüedades. Podrá disfrutar de una carta variada con platos de la cocina esp...
Las Tinajas, ubicado en Monesterio, es un bar restaurante que ofrece una experiencia culinaria auténtica y encantadora. Destaca por su ambiente singular, donde la gastronomía se fusiona con una cuidada selección de arte y antigüedades. Podrá disfrutar de una carta variada con platos de la cocina española tradicional, incluyendo un menú del día con excelente relación calidad-precio. Acompañe su comida con una gran variedad de vinos, cervezas o un buen café, y complete la experiencia con deliciosos postres. Además de su servicio amable y cercano, Las Tinajas ofrece opciones de desayuno, almuerzo y cena, con la posibilidad de disfrutar de sus espacios al aire libre, incluyendo una terraza en la azotea y una agradable chimenea. No olvide explorar su selección de productos locales, como el aceite de oliva.
Què diuen els clients de Las Tinajas
Las Tinajas ofrece una experiencia única combinando restaurante y tienda de antigüedades. Destacan su ambiente encantador, la buena comida española y la amabilidad del personal. Algunos clientes consideran que los precios son elevados y el servicio lento.
Plats populars
Ideal per a
Tip: Ideal para una parada en la carretera. Si está disponible, prueba el menú del día por su buena relación calidad-precio.
Services
Preguntes freqüents sobre Las Tinajas
Opinions de Las Tinajas Monesterio
Si pasáis por la zona parad, no lo dudéis. Es un sitio espectacular, la mejor parada del viaje, muy peculiar, precioso... lleno de artículos curiosos, se puede cortar cualquier cosa. La camarera simpatiquísima, guapísima y amabilísima nos ha recomendado comida, bebida y aceite para llevar de recuerdo. El gazpacho casero impresionante, imprescindible. Gracias.
Trato y servicio genial y la comida espectacular. Sin duda volveremos
No se si es un anticuario o almoneda en un restaurante o al reves. Sobre lo que puedo opinar que es la comida quede sorprendido especialmente por el Flamenquin Xxl, al que habria que cambiarle el nombre por Flamencon . Enorme, desproporcionado y a pesar del tamaño jugoso y rico. Las patatas revolconas aunque estaban un pelin frias tambien buenas. Viendo algun comentario anterior no lo veo caro para la calidad/cantidad de lo que comimos, quizas si lo comparas con el tipico bar de carretera pueda ser caro, pero es que no es el tipico bar de carretera.
Restaurante muy original, pintoresco y con un ambiente acogedor. Me gustó mucho la disposición de las mesas, sus sillas originales, las lámparas sobre las mesas, el trato y servicio rapido, y su rica comida. Volveríamos a repetir sin duda. Gracias!
Acogedor restaurante, con decorado muy característico, donde además de comer bien puedes comprar artículos de decoración, antigüedades y de todo tipo, destacando su gran variedad de buenos aceites, sobre todo, el de la almazara Saturnino Arias que se encuentra a menos de 1 km de distancia; En resumen, recomendado para comer, comprar y, como no, para una excelente sobremesa en su agradable ambiente y característico decorado
Un bonito restaurante en el que se come muy muy Rico. La atención de los camareros genial y la comida tan buena como se aprecia en las fotos. Recomendable: plato 1: lomos de dorada con setas en salsa de calabaza y aceite de vainilla. Plato 2: Black Angus a la piedra, acompañado de patatas y pimientos asados.
Te imaginas un restaurante de carretera…. Pues este no es uno cualquiera de esos que te sientes en el lejano oeste lleno de camioneros…es un sitio que nada más entrar piensas en una tienda de muebles antiguos o en la casa de tu tía que tiene muchos platos y cuadros colgados….No comes en unas mesas con manteles de papel sino en mesas y sillas que te invitan a comer…pensando en todo esto y con un menú de 15€ cualquiera diría que comida más malísima y no estaba riquísima…el pan lo mejor…era de aceite o de aceituna no lo sé pero me comería un pan entero con la ensaladilla rusa…el rabo de toro súper rico…vaya que si no volveremos y la atención genial…
Comida el 24 de diciembre. Un servicio excelente y muy atentos. Han sido bastante majos con nosotros en la tienda y en el restaurante. Hemos comido dos personas una ensalada de aguacate y langostinos. De segundo una carne a la piedra con guarnición y de postre un coulange. Sin duda una parada acertada 🤤👌
Todos los años bajando de viaje a Málaga paramos en este restaurante a comer o a merendar. No conozco otro sitio ni siquiera parecido. Es alucinante la cantidad de objetos en venta que tienen de decoración. Pero quizás lo más importante es su bar y restaurante. Y por supuesto no podemos olvidar su cava de aceites. Todos los años compramos uno para las vacaciones y otro de vuelta para Madrid.
Encontré este magnífico sitio de casualidad, una suerte, es una auténtica maravilla!! Un trato cercano, conocen los productos que venden, te recomiendan genial y antes te dan a degustar. Chicas obligado visitar el aseo, han hecho de un sitio así una obra de arte. Recomiendo los aceites y los hojaldres.
Restaurante de carretera con un servicio y un trato impecable , la limpieza del lugar es de destacar , todo está impoluto , la carta Amplia y con cosas de mucha calidad , puedes encontrar desde un atún de almadraba a un chuletón madurado o un Foie , excelentes vinos en su bodega para los que no tienen que conducir , y dentro del restaurante hay una tienda de antigüedades de alto standing y también puedes encontrar una tienda de productos Gourmet a la altura del Gourmet del corte inglés . Ya he encontrado mi parada obligatoria cada vez que pase por aquí .
Buen ambiente, rápidez y amabilidad en el sevicio y todo buenisimo. Hemos repetido a la vuelta. 100% recomendado
A pesar de las críticas que he leído, uno de los sitios más curiosos y mejor atendidos que conozco. Puede ser que debido a esto a veces estén colapsados. Las chicas encantadoras, muy buena relación calidad precio, amplia calidad de aceites para degustar y de vinos también. Si no te convence siempre a puedes irte al bar de camioneros de enfrente a comer.
Un sitio espectacular, la atención al cliente la calidad de la comida el ambiente la decoración. Es una cosa asombrosa uno de los restaurantes más curiosos , con venta de antigüedades , literalmente puedes comprar la silla donde te sientas , el mueble que ves , el cuadro. Me ha encantado la temática. Literalmente un 10
Un buen lugar para parar, había mucha gente pero atendieron y sirvieron rápido. La comida estaba muy buena, la hamburguesa gourmet eñfue un acierto, así como la ensalada de aguacate. Es local es muy peculiar y podrías pasar horas contemplando detalles. Tiene artículos en venta tipo Gourmet o seleccionados, también típicos de la zona. Muy recomendable.
En nuestro viaje no esperábamos que un restaurante "de carretera" tuviese tanto encanto, una comida tan deliciosa y un servicio tan atento y profesional como el de María y Matías. Nos ha encantado, recomendado por todo 100%. Por cierto, el jefe debería darle una paga extra en Navidad a María y a Matías por lo bien que lo hacen.....hasta en inglés los escuché atender a otras mesas....👍. Enhorabuena por el buen gusto en la decoración
Un lugar muy recomendable. Un buen restaurante y bar. Increíble la decoración que a la vez puede ser comprada por el visitante. Cualquier rincón de este local te sorprenderá gratamente. Todo muy cuidado, al igual que los exteriores. No deje pasar la oportunidad de visitarlo si está cerca de el.
Amazing experience! You will feel the warm welcome since you arrive. The best food and service by Rafael, the owner, and his professional team. They treat you as a family. The Iberico ham, meats, and everything we had was wonderful. We highly recommend this place. Thank you very much Rafa!! Lugar excepcional. La acogida es muy amistosa desde la llegada. El mejor servicio brindado por Rafael, el propietario, y su equipo de profesionales. Nos sentimos como en familia. El jamón iberco, las carnes y todo lo demás que comimos estuvo exquisito. Recomendamos este lugar como lo mejor!! Un lugar excepcional. Muchas gracias Rafa!!
Paramos de paso a tomar un café y nos llevamos una grata sorpresa. El paraíso del buen gusto. Venta de todo tipo de artículos caprichosos, antigüedades, cerámica, delicatessen. No nos coincidió con la hora de comer, pero tenían un menú del día, que nos hubiese encantado degustarlo en ese bucólico entorno.
Se come estupendo. Platos abundantes y precios razonables. Buen producto, calidad y elaboración. El sitio es muy bonito, rodeado de antigüedades, todo a la venta también. El personal amable y la cocina rápida. Tienen cerveza sin gluten, admiten perritos y hay terracita y parking privado, aunque pocas plazas. Tienda de aceites imprescindible. Repetiremos
Fuimos a comer al Restaurante Las Tinajas el día 1 de enero y la experiencia no pudo empezar mejor el año. Éramos tres personas y probamos varios platos: una ensalada de tomate fresca y sabrosa, un cachopo generoso y bien preparado, una picaña en su punto y unos espaguetis a la boloñesa que sorprendieron por su sabor casero. El trato fue excepcional en todo momento, cercano sin ser invasivo, y se nota que el equipo disfruta cuidando a los clientes. Además, el lugar es fantástico, acogedor y con un ambiente que invita a quedarse un rato más. En resumen, una comida estupenda y un sitio al que sin duda volveremos. Una elección perfecta para empezar el año con buen sabor.
Restaurante, museo, tienda de antigüedades, con zona exterior, parking y comedor interior, en fin toda una sorpresa de lugar, lo importante la comida muy buena, carta muy variopinta con buenos productos y opciones para niños, raciones generosas y precio adecuado. Me lo agendo por si vuelvo a pasar por allí, merece la pena verlo
Hemos parado de casualidad. Y ojo, vaya acierto y éxito para repetir. Fantástica la comida, el servicio, y el ambiente totalmente pintoresco. Nos ha encantado.
Ambiente espectacular. Uno de los sitios con más personalidad en lo que hemos estado. Hemos ido solo para desayunar. Pan y postres buenos, aunque la tarta se paga a precio de “postre”, pero la que le pedimos merecía totalmente la pena. Lo único que le falta para ser perfecto, es que te atiendan con un poco más de amabilidad. 100% recomendable
Uno de los mejores restaurantes de carretera que hay en España. Servicio exquisito, carta de comidas y bebidas espectacular (en mi caso paré para cenar), en un local decorado de una manera muy muy muy original, que lo hacen único en su tipología (no os digo más para que vengáis a visitarlo, que vale mucho la pena). Mención aparte merecen los baños del restaurante: decorados con mucho gusto, con todo lujo de detalles, muy limpios y amplios, y toda una sorpresa agradable para los clientes. Mi experiencia en este restaurante ha resultado ser fantástica y repetiré en el futuro. P.D. El café está increíblemente bueno!
Un sitio encantador y donde se come de maravilla. La ensaladilla de marisco buenísima, las chuletas de cordero impresionantes y el solomillo de ciervo más que bueno. El personal muy atento. Merece la pena parar. Nosotros es la segunda vez que paramos.
He visto malas reseñas,pero la verdad es que el restaurante me gustó y volvería a comer ahí. Como profesional culinario puedo decir que la comida es correcta a su precio, la atención es buena y el lugar es agradable como peculiar.
Es la segunda vez que paramos en nuestros viajes aqui, en la primera había menú, esta vez solo carta o raciones. El sitio es singular ya que es una tienda de antigüedades. La comida estaba muy buena, pedimos costillas, entrecot, huevos con pisto y una tarta de queso. Los precios están algo disparados, pagamos 99 euros. Los comensales son en su mayoría viajeros como nosotros.
Muy sorprendente el sitio destacando la calidad de sus platos y la amabilidad del equipo y en especial a Agus y Amañada,como no destacar la cercanía de su dueño Rafa. Los flamenquines que tome super sabrosos y la carne en su justo punto, pequeña degustación de aceites Muy recomendable tanto su visita como su gastronomía. Volveré seguro
Very close to Quesos y Besos cheese factory (a required stop) this restaurant/ antique shop is as unique as charming. Great food and a huge wine selection, surrounded by old and new art, pottery and pieces of history, will make your lunch stop a real treat. Fun place tu visit, if only for a "caña".
Menu del dia (menu of the day) was very good value at €15 per head. Good quality hearty Spanish food. I recommend if available the artichokes, the lentil soup and the calzon (fish). Menu includes one drink and a choice of dessert or coffee.
We stopped here on the drive from Benalmádena to Cuenca. The meal we had was absolutely fabulous. Since this is rural Spain though, the staff didn't speak English but they were still friendly and welcoming. There was still a good 4G signal though, so Google Translate came to the rescue a couple of times.
Very authentic. Great food and service. A huge selection of old stuff for sale.
Lovely and unexpected place. Try buying some local olive oil!
A punto de darle cinco estrellas estuvimos, por que la comida estaba espectacular, pero cuando llegamos había gente, que por lo que se veía no eran tanta gente pero tres camareros no podían con ello, aunque el trato a la hora de atendernos fue fenomenal el trato inicial y la espera hasta poder sentarnos fueron 45 min aun habiendo mesas libres y llevando una bebe en brazos tuvimos que esperar de pie y estorbábamos, posteriormente una vez sentados fue todo fantástico la comida digna de un chef con estrellas Michelin, el precio equiparable a restaurantes de gama media alta que tal vez en algunas cosas era algo elevado pero bueno luego estaba todo muy bueno, y sabia todo igual que la imagen que tenia, creo que las fotos que subimos lo dice todo. El lugar es impresionante y no hay hueco donde no quepa algo que no vendan, objetos a cada cual mejor como si de un museo de antigüedades se tratara, donde todo hasta las sillas donde te sientas son obras de arte que se venden.
Peculiar y original establecimiento a camino entre tienda de decoración, anticuario y cafetería. El personal es amable y atento. El desayuno está bien, aunque su precio es un poco elevado. Las instalaciones son amplias en el interior y dispone de mesas en terraza. Al tiempo que desayunas puedes observar diferentes artículos que tienen expuestos a la venta. Tiene un acceso rápido a la autovía.
La comida estaba rica, buena alternativa cuando tienes que comer de viaje (nosotros Madrid Granada) y no quieres típico bar de gasolinera. El pero es que llamamos para preguntar si podríamos comer a las 13h00 y nos dijeron que sin problema, y al llegar nos informaron de que la cocina no habría hasta las 13h30
Restaurante peculiar. Entras por la tienda y accedes al restaurante y viceversa. Decoración desordenada de productos que alegran la vista mientras comes. El menú más que correcto en un entorno único. De primero Pipirrana de Jaén (plato fresco) y de segundo Salmón plancha con patatas panadera. La camarera agradable. Volveré si paso por allí.
No diría que es un restaurante de carretera al uso, de ahi quizas las muchas reseñas negativas. Es un sitio caro, pero con buen producto. No encuentras nada parecido en un "bar de carreteras". Es un restaurante de autor, con buena relacion calidad precio, buena atención, platos de la zona de tamaño mas que razonable, y buena carta de vinos. Si quieres comer un pincho de tortilla, mejor busca otro sitio. Si quieres un cachopo con cecina, por ejemplo, con un buen rioja, entonces sí merece la pena. Lo recomiendo, pero no para bocadillos o pinchos, sino para comer en condiciones.
Paramos a comer de vuelta de vacaciones. El lugar es impresionante, super bonito y curioso. La comida muy rica dentro de lo normal. Comimos ensalada de aguacate y langostinos, salmorejo, patatas revolconas con huevo y chorizo. Precio de raciones razonable, de carta lo vimos un pelin caro pero al no pedir no podemos valorar si lo era por cantidades. Personal muy amable. Buen sitio para comer.
Sorpresa de lugar, junto A-4.... Operación salida y llega hora de comer, y en este punto, parada obligatoria a partir de ahora..... Lugar acogedor, buen trato, precios acordes al producto.... Rodeado en el comedor de muchos artículos antiguos que le dan un ambiente muy agradable a las estancias.... Recomendable la ensalada de perdiz y el rabo de toro.... Lugar recomendable ...
Un sitio muy bien ambientado, con opción de terraza abierta, interior y terraza con cristales. Comimos un día un poco más ocupado de lo habitual, el cachopo de morcilla y el pisto con huevo muy buenos, sin embargo el arroz con leche se puede mejorar muchísimo. La atención de los camareros dejó bastante que desear, Eugenia y Matias saben poco sobre la carta y el trato fue regular.
Un clásico en el camino Madrid-Andalucía. Pintoresco, hogareño y curioso. Se come bien, pero la subida de precios en los últimos años nos replantea cambiar de sitio. No se ofrece una carta ni elaboración que justifique el precio ya.
Fuimos cinco amigos a comer, estaba todo muy rico, no es barato. La chica que nos atendió muy amable, pero paría estar sola para todo y el servicio era lento. El lugar es como un desván, lleno de las cosas más insospechadas, no es mi estilo, pero tampoco me molesta
En la vuelta hacia casa hicimos una breve parada para comer algo en @tinajasdeguarroman Vaya sitio peculiar este! Merece la pena parar a verlo porque es… sorprendente! Lleno hasta la bandera de cosas, parece un museo en el que está todo en venta.. incluso los cuadros del baño! Lo único que podía pensar mientras estuvimos allí es que pobrecillo el que le tocara limpiar el polvo! Cabe añadir que además tanto el restaurante, como la terraza y el bar están muy bonitos y que el trato del personal es muy bueno. La hamburguesa que tomamos… buenísima!! #guarroman #jaen #andalucia #sur #rubigastroviajera #megustaelsur #caminoacordoba #españa #hamburguesa #enruta #deruta
Pedimos presa ibérica y carrillada de cerdo. Los dos platos estaban muy muy buenos y la ración era bastante generosa. En cuanto al local, está lleno de cosas que comprar aunque sí que nos parecieron precios un poco desorbitados. Algo que nos llamó la atención y no estábamos de acuerdo fue el servicio a mesa de casi 2 euros por persona. Creo que eso NO se debería cobrar.
Ilegalmente te cobran un servicio por persona de 1,95€ cuando esto no es legal si no avisan previamente. La comida estaba rica pero muy cara, en frente hay un restaurante que se llama hojaldres moreno con buenos precios para comer
Volviendo de Portugal la hora de comer nos pillo cerca de la zona de Despeñaperros y nos parecio muy llamativo este restaurante con esta decoracion con ceramica y tinajas que apetecia mucho entrar a comer. Comimos un surtido de croquetas variadas que estabn muy buenas y despues nos comimos un entrecot y una paletilla de lechal que tenia muy buen punto y estaba todo genial. El servicio muy amable y un lugar muy acogedor.
Good family Spanish food. Excellent atmosphere. It’s an enormous antique shop that sells food, alcohol and then you pick up an amazing gift for someone. I like it.
Weird place. Intriguing. Antique shop attached.
Good food. Service was kind but it took too long to have our main dish. We were in the terrace with our dog and temperature was high.
What a delight to have a quick stop here! Bit more expensive then the average bus stop snack bar. But you get what you pay for! Great interior, great atmosphere. Good choice of wines and food. Pleasant service.
Comida bien, aunque en mi opinión un poco pasada de precio (6 euros un gazpacho me lo parece). También creo que aunque las croquetas son sabrosas , no mantienen la cohesión y se rompen al tacto, lo que explicaría la presentación en una tabla similar a un cartón de huevos. También es relativamente difícil moverse en el espacio con la disposición de las mesas y las antigüedades
El establecimiento es como una tienda de antigüedades, la mar de peculiar. Merece la pena parar y conocerlo aunque no recomiendo comer. La comida es cara y de poca calidad (ensalada de bolsa, salsas de bote, patatas fritas congeladas, chuletas de lechal muy hechas...). Gran decepción para lo bonito que es el restaurante. Recomiendo parar a desayunar unas tostas con tomate y echar un vistazo a la tienda. Buen servicio y trato cordial.
Paramos a almorzar y pedimos una ensalada con perdiz y vinagreta. Las raciones eran generosas. El restaurante tiene buenas valoraciones, pero nosotros comimos en la parte de cafetería ubicada dentro de la tienda. El servicio fue solo correcto, y todo resultó caro — no solo los objetos de regalo en la tienda. La impresión general fue ambigua: ¿quiere ser una tienda de diseño o un restaurante de alta cocina?
Del año pasado a este a bajado mucho tanto la calidad como el trato de la persona que nos atendía. Era un lugar de parada obligatorio cuando pasábamos pero creo que ya no lo será. Los precios no son nada baratos para el trato que dan y lo que ponen. Dos hamburguesas una de pollo y otra de ternera y dos aquarios por 40€. Encima le digo que nos gustaría ponernos fuera porque llevábamos una perrilla y corría aire y dice que no atienden fuera que tiene que ser dentro 🤨
El sitio es diferente y original, pero la comida no cuesta el precio que marca. No es nada exquisito ni partícular y los precios son disparatados. 4 euros por una mini botella de agua con gas y casi 20 una hamburguesa. Además, la ilegalidad de cobrarte 3 euros por servicio y eso que tuvimos que pedir hasta 3 veces que nos trajesen la bebida porque ya teníamos los platos sobre la mesa y nada para beber e ir a pagar a la barra porque nadie venía a la mesa. No repetiremos.
Sitio muy pero que muy peculiar. Es un restaurante con tienda de antigüedades y complementos para tu caballo. Lo mismo te venden la estatua de un mono, que una calavera de Cristal, que un imán con Aguilucho. Pero como fuimos a comer he de decir que la comida estaba buena y el pisto casero. El café tb muy rico. Un poco caro para lo que es y el camarero es muy muy atento. No entiendo los comentarios sobre él. El pan está muy rico. ¡No tenían puesta la calefacción y tuve que comer con el abrigo!
I was impressed by the photos of the interior, and wanted to pass by to have lunch, and indeed the place is very nice. But the price-quality balance is not met here in my opinion. There is no menu del día during week-end, and the prices are not adequate, 11 euro for salmorejo, 15 for salad with goat cheese (that wasn't good).
Food is overpriced. We ordered steak but waiter did not bring the proper knife to use. We spent a long time waiting for the steak btw.
Muy bonito pero, cuidado!!, paras a “tomar algo” a mitad de camino y te dejas 35 euros por persona por unos platos buenos/normales pero a precio de centro de ciudad turística. Como es Viernes Santo, solo sirven platos a la carta y lo dicho, a precios muy altos para lo que son. Por ejemplo, unas torrijas muy sencillas y normalitas, tirando a mediocres, dos en el mismo plato, por 6€ cada una!!. Cachopo pequeño muy normal con patatas congeladas 18,50€ o el servicio de pan, que no hemos pedido (pero bueno, esto ya es habitual), a 1,95 por persona y consistía en una rodaja de pan de bocadillo de unos dos dedos de grosor para cada uno. A las mesas de al lado he visto que les ponían unas aceitunas, a nosotros ni eso. Cafés, vino, agua, etc…, igualmente, a precios de la Gran Vía de Madrid. Los camareros, majos, eso sí.
Llamamos con antelación para reservar nos dijeron q no hacía falta, Cuando llegamos el sitio estaba lleno y no teníamos una mesa. Le dijimos al señor y nos dijo q no esperaba que fuera a ir tanta gente. Al final nos tuvimos q ir porque nadie nos atendió ni nos dio otra alternativa. Además ponía que había piscina pero no sé podía usar porque estaba fuera de servicio. No nos dejaron entrar con nuestro perro aunque ya avisamos en la llamada anterior y dijeron que no había problema.
Nos habían recomendado el sitio y, efectivamente, es curioso. Pero cuidado con las sugerencias que te hacen. Primero nos dijeron que pidiéramos un pago de carraovejas (que no pedimos) al precio de 76 euros. Sí que pedimos las alcachofas a la plancha. De cinco, dos estaban muy bienas. Su precio, 26 euros. Por último, queríamos una cuña de queso para acabar el vino y nos pusieron media racion. Su precio, 13 euros. En definitiva, recomendable para ver pero no para comer.
La evolución de las cosas de un buen recuerdo a uno no tan bueno. Se nos obliga a comer en el bar cuando el comedor está vacío, luego lo llevnan y con aire acondicionado y uno sigue en la zona de l bar con el a.a. roto y muriéndose de calor. Menú caro para lo que se propone , las bebidas por copas a casi tres euros cada una , servicio bueno pero saturado . Al pasar tantísimo calor , no apetece más que marcharse . Una pena volví con ilusión del primer encuentro y me voy decepcionado con un menú bastante normalito y poco variado . En fin , vuelvan a los orígenes, que pena.
Reconozco que la comida estaba buena, pero para lo que es el sitio me ha parecido muy caro todo. Y el servicio fatal: sólo trabajaba una de las camareras (la pobre no paraba), la otra o no tenía interés o no tenía capacidad para ser camera (no te atendía cuando la llamabas, le pedías algo y se olvidaba y le preguntamos de qué estaban hechos los postres y nos dijo: "no sé, yo no como azúcar, pruébalo". Jajajja, no me habían dicho eso nunca). En la cuenta me cobraron duplicados varios platos y tuve que ir a reclamar y no eran capaces de hacer las cuentas para saber cuánto devolverme... Me hicieron pasar un mal rato el general, y la comida no lo compensó aunque estuviera rica.
Paseamos a tomar un refresco y un pelín caro si que era, 3,95 € por cada nestea es pasarse tres pueblos, ya lo sabemos para la próxima. Eso sí, parece un museo pero tampoco los precios te invitan a comprar sino más bien lo contrario
La comida estaba buena pero el precio muy muy elevado para lo que era. La camarera al llegar ni un buenas tardes ni un gracias al irnos, de hecho una de las chicas casi ni nos miró, sólo para preguntar si íbamos a comer. Lo cogimos porque nos pilló a mitad de camino pero no volveremos a repetir
Una experiencia agridulce. Nos atendieron bien, el sitio peculiar, bastante chulo, y muy limpio. Pero(s). Casi sin habernos sentado vino una camarera -amable y educada- a tomarnos nota de la bebida y a vendernos los dos primeros platos -un paté de perdiz buenísimo y un tomate que estaba correcto, un pelín verde y falto de sal-. Al momento de irse, llegó otro camarero a tomarnos nota de la bebida otra vez y a vendernos los mismos dos platos -nosotros ya algo abrumados-. Acto seguido nos quiso recomendar platos, y si hubiera sido por él, nos habría encasquetado la carta entera sin miramientos, como si fuéramos de esos que hacen retos y se comen un jabalí o dos en una sentada. Total, pedimos también las alcachofas con crema de foie -muy buenas, tiernísimas, pero la crema era básicamente nata- y unas habitas con jamón y huevo -ricas, pero la ración muy escasa y los trozos de jamón demasiado grandes y secos-. El fallo más gordo fue que nos trajeron las cuatro raciones prácticamente a la vez, poco más y nos tienen que poner una mesa supletoria. Un descuido bastante agobiante. La mayor sorpresa llegó cuando nos trajeron la cuenta, aunque ya lo estábamos viendo venir. Precios muy desorbitados para esas cantidades, y a pesar de que estaba todo bastante rico, no justificaba ese dineral en un sitio como este. Lo dicho, una experiencia agridulce. Todo lo que pudimos disfrutar de la comida -tras el agobio inicial por el atosigamiento de los camareros, aunque fueron amables- se fue un poco al garete por la mala organización a la hora de traer los platos y la cuenta, que nos dejó tiritando. Si se bajan de la parra algún día, lo podríamos recomendar.
Me dice mi madre "cariño para allí que cuando tu eras pequeña se comía muy bien" hoy 20 años despues hemos comido un rabo de toro recalentado, un flamenquin reseco imposible de comer y una tabla de "final de queso", digo final porque todo los trozos estaban mal cortados, fríos y con la corteza del final del queso. Todo por 40 euros persona. No volveremos.
Beautiful antiques but very pricy for the menu of the day - frozen fish with a tomato for main course.
Pongo una estrella porque no se puede dejar sin estrella. Comida mala, milhojas de berenjenas chorreando aceite y el bacalao como comer un estropajo. Sinceramente comida ASQUEROSA.
No estoy exagerando si digo que ha sido de los peores restaurantes en los que he estado en mi vida, si hablamos de la relación calidad-cantidad/precio. La comida era muy sin más, que es lo que te puedes esperar de un restaurante de carretera. Lo que no te esperas es esa cuenta por lo que comiste. Casi 90 euros por: una paletilla de cordero (pequeña, poco sabor y con una patata al horno, por 35 euros), 4 corazones de alcachofas, 3 tomates partidos y aliñados, 2 cafés, una botella de agua y algo de pan. Por supuesto, los precios están en la carta, pero te crean unas expectativas que crees que vas a comer algo muy rico, abundante y elaborado. No es así en absoluto. Siento decirlo pero sales de ahí con la sensación de haber sido engañado. Horrible.
2 consomés por 22.95 euros . el sitio curioso y el precio desorbitado. La justificación de la camarera: que era caldo casero.
El ambiente llama la atención hasta tal punto que engaña a toda alma que transita esa carretera, lo que me extraña es que no haya más criticas malas a este lugar. Nombres de platos disfrazados con el apellido "gourmet" y "premium" para inflar los precios injustificadamente. No voy a decir mucho sobre la calidad cuestionable de los platos pero en concreto el cachopo... supongo que el concepto y el tamaño se desvirtúan con los km. que separan a Jaén de Asturias porque defender que esto era tamaño XXL es muy atrevido. Ni el café se salva, salir de este sitio con el orgullo intacto es difícil porque es una experiencia en la que te sientes profundamente insatisfecho de principio a fin.
No volvemos a parar aquí. Esto no es ni de lejos que un dia fue. Ensalda de tomate aliñado premium....un tomate duro y ácido igual al que han metido en mi hamburguesa que por cierto traia patatas de bolsa, por 10 euros de hamburguesa esperas algo más. Por otro lado hemos cenado rodeado de moscas, increíble, dentro del local.
Tenía ganas de visitar este restaurante tan pintoresco , siempre que paso por la carretera lo veo y me llama la atención , la experiencia no fue satisfactoria , fuimos sin reserva y la mesa en la que nos pusieron era algo incómoda, pedimos entrar dentro ya que había sitio de sobra , pero dentro solo con reserva , pero bueno eso es lo de menos , el servicio en mesa nefasto , ni ponernos la mesa , limitandose a déjanos los platos apilados y los cubiertos en un lateral para que lo pusiéramos nosotras la mesa, pedimos 4 platos a compartir, los cuales nos marcharon todos seguidos a la vez , pedimos las rosas de alcachofas con salsa de foia, nos parecieron escasas por 25.95 euros , 5 alcachofitas minis , marcadas a la plancha y frías completamente por dentro , con una salsa de foia que sabía 0 a foia , chorizo de ciervo con patatas a lo pobre , estaba bueno , faltaría más que estuviera malo el chorizo , de nuevo las patatas a lo pobre que lo acompañaban frías , cordero lechal que de lechal no tenía nada , venía muy muy crudo les pedimos que lo pasara un poco más y lo carbonizaron literalmente ...Pedimos picaña premium , la pedimos al punto y nos la ponen super pasada, con sus patas fritas de bolsa con sus respectivas pizcas de freidora sucia , al menos estaban calentitas eso sí , el pan ...4 trozos de pan de mala muerte a euro la rebanada de pan , pan del malo a euro la rebanada señores , nos sacan las aceitunas de aperitivo a mitad de la comida ...cuando estuvimos esperando a una comensal un rato con la bebida pelada en la mesa ... El precio alto para el nefasto servicio , que se da con más clase en cualquier bar de barrio . 116 euros para 4 personas por 4 platos 5 bebidas . No nos importa pagar por algo que esté rico , pero no por un cordero lechal que se ve que tenía 2 años de lactancia materna , carne de picaña pasada de punto ( pa que nos preguntas el punto ) y comida fría ...al postre ni nos quedamos, ni se nos pregunto .
Cuidado! Es una trampa para los viajeros q paran allí a comer. Te cobran casi 2€ por persona por el servicio del camarero... Cosa q nunca habíamos visto. La comida muy muy muy normalita y unos precios desorbitados. Raciones muy pequeñas, el cachopo más bien parecía un escalope, la ensaladilla 14€ una ración escasa sin nada de gracia ni unos míseros picos de pan, llaman a un filete de panceta frito, torrezno de Soria, acompañado de unas pocas patatas fritas de bolsa en vez de ali oli, por ejemplo. Ni siquiera el café estaba aceptable. No volveremos a repetir nunca y tampoco lo recomendamos para nada.
Para desayunar, en decadencia total. Mi opinión es sincera y espero que sirva para mejorar. El café es horrible, hoy día es fácil hacer un café bueno. Y lo peor, las tostadas no están buenas, por la mala calidad del pan. Al final resulta caro por la poca calidad del producto. Una decepción total.
Cuando paras a comer en un bar o restaurante cerca de la carretera, por lo menos en mi caso, la intención no es perder una hora y cuarenta y cinco minutos esperando a que te sirvan. Puedo entender que lleguemos mucha gente de golpe y se colapse la cocina, pero de ahí a estar casi 2 horas esperando a que te sirvan hay un trecho. Y tampoco es que pidiéramos algo complicado, patatas con huevos fritos y chorizo, ya está. Y tampoco es que llegáramos en el peor de los momentos, de hecho cuando llegamos solo había una pareja en la terraza, dentro seguramente casi lleno. Después de nosotros si que empezó a llegar el mogollón. Llegamos a las 14h20 y nos pudimos ir a las 16h40. Una lástima porque el sitio prometía. Además de restaurante es tienda de productos muy auténticos y originales, hay cosas muy bonitas para comprar, una especie de anticuario restaurante de carretera. Muy bien decorado y con mucho encanto. De hecho iba a comprar alguna cosilla pero se me fueron las ganas. Y claro, cuando las cosas empiezan mal... los huevos fritos medio quemados pero la yema medio cruda y las patatas aceitosas a tope, con lo caro que está el aceite 🙄 Y una cosa que odio y debería estar prohibido, la botella de coca cola de 237 ml, un timo en toda regla, con el tiempo que estuvimos me podía haber bebido 3, pero no, me bebí 2 aunque me quisieron cobrar 3. Por cierto, el precio nada barato como se puede apreciar en el ticket. Hasta para pagar hubo que hacer cola, en fin un desastre y una pena pq lo íbamos a poner para repetir. Por cierto, el camarero muy bien, el pobre menudo papelón tenía.
Trampa para viajeros. Pedimos unos pinchos de tortilla que la única duda que nos quedó era de qué supermercado procedía la tortilla. Eso sí, 6€ cada pincho, como si fuera recién hecha y con huevas de caviar. En total, 18€ por los dos pinchos, una coca cola y un aquarius. Pagas como si estuvieras en la Plaza Mayor pero estás en la mitad de la nada. Mejor no entrar para evitar el atraco.
Fatal experiencia, paramos porque ya era la hora de tomar un refresco, cuando entramos nos dice que alli se puede tomar de todo y cual es nuestra sorpresa cuando nos sentamos en la mesa y nos dice que no tienen nada para tapear ni para tomar de picoteo, 14€ nos cobran por un paté que tampoco era nada del otro mundo y dos refrescos, vamos 20€ nos costó la broma y el servicio deja mucho que desear con muy malas formas y te atienden cuando quieren y de malas formas como que les molesta que vayas. Una experiencia horrorosa que no repetiré
Este sitio abrió hace 40 años, el mismo año que cocinaron las patatas que nos han servido, un lugar espectacular para gente síndrome de Diógenes y por supuesto Franquistas. Todo esto se quedaría en una anécdota de sitio "peculiar" si la croquetas no estuvieran frías, las patatas rancias, y la ensalada seca, les salva la berenjena de no ser de las peores comidas de mi vida. Eso sí los camareros atentos y el servicio rápido, al menos en nuestro caso. Eso sí nos cobran por acercarnos la comida a la mesa (dentro del restaurante, no estábamos en la terraza ni en el techado) estábamos literalmente a 4 pasos de la barra y la cocina nos han cobrado 7'80 (1'95€ por comensal). Que entendemos que es el sumatorio de un pan que no hemos pedido, unos manteles cutres de publicidad de Fuze tea, todos sucios y pringosos. Sobre una mesa, un banco y unas sillas de exposición que llevan etiquetas de precios por todas partes. Una experiencia para no repetir la verdad.
La comida muy rica pero con los precios elevados que no corresponde a lo que tomas y la cantidad. Un vergüenza que un botellín de agua de 25 cl lo cobren a 4€..o tú economía es muy bollante o para gastarte una pasta en este sitio mejor buscar otro
Una de las peores experiencias que he tenido en un restaurante. Estuvimos esperando desde las 14:00 hasta las 15:00 para que nos pusieran la comida. Se olvidaron de tomarnos nota, tardaron unos 40 minutos en traernos un vaso de gazpacho… cuando había gente que llegaba al lado nuestra y le estaban sirviendo ya la comida. Sinceramente si este sitio no fuera un bar de carretera se iría a la quiebra. El gazpacho te clavan 6 euros y es muy normalito. Pedimos revuelto de espárragos con gambas y setas y solo venían en el mismo 3 gambas congeladas y 3 piezas de setas literalmente (adjunto foto). Las carrilleras frías y parecían mas bien un estofado. Me voy muy disgustado de este local. Además la estética no da nada de paz y tienen auténticos cacharros hipermega caros que cuestan casi 500 euros como por ejemplo un cuenco de cerámica de lo mas normalito.
La cantidad de coches aparcados se debe a algo, si aparcan 3 coches......algo pasa, por algo será. Ver el precio y el tamaño de los "bocadillos" sitio ideal para mantener la dieta o perder la cartera para medio comer. 7'5€ la pulguita de bacon queso... A la vuelta paramos enfrente, en YUMA, madre mía, genial, cantidad, calidad y precios normales.
Hemos estado en el restaurante y parece más una tienda de El Rastro de Madrid que un restaurante. Pedimos unas patatas con huevo y chorizo y las patatas secas y recalentadas, el chorizo parecía sacado de un incendio. Pedimos anchoas también, y nos abrieron unas lata que vale 10/14€ y nos cobraron 25€….una gran decepción. Echamos un vistazo a los precios de las cosas de la tienda y los precios son igual que los de la comida…..desorbitados. No sé cómo está en primer lugar cuando uno mira en Google un restaurante bueno por la zona.
Inicia sessió per deixar una ressenya
Inicia sessióElimina anuncis i gestiona el menú
Explora la teva zona
301 Fotos
Explora les fotos de Las Tinajas
Informació sobre Las Tinajas
Com arribar
Carretera Nacional IV, Km. 280, 23210 Los Ríos, Jaén, Spain
Monesterio, Monesterio 23210
Destacats
Serveis
Opcions de Menjador
Informació del Restaurant
Comoditats
El Barri
Ubicació
Carretera Nacional IV, Km. 280, 23210 Los Ríos, Jaén, Spain
Monesterio, Monesterio 23210
📍 Explorar el Barri
Jocs
🎮 Guanya Punts Mentre Explores!
Juga a Find Me i canvia punts per descomptes a Las Tinajas i altres restaurants
Guanya Punts a Las Tinajas!
Juga a Find Me i canvia recompenses aquí
Guanya punts extra i canvia'ls per recompenses de Las Tinajas
🏆 Recompenses de Las Tinajas
Descompte 10%
A Las Tinajas
Aperitiu Gratis
A la teva propera visita
Taula VIP
Experiència premium
per canviar recompenses i guanyar punts
📋 Com funcionen les recompenses?
Juga a Find Me
Cada 100 punts de score = 1 punt de recompensa
Acumula Punts
Els workers obtenen 2x punts per partida
Canvia Recompenses
Descomptes, menjar gratis i experiències VIP
És teu? Reclama'l GRATIS!
Elimina anuncis i gestiona el menú