L'Alcina
Regional · Pano
Sobre L'Alcina
L'Alcina, ubicado en el pintoresco Pano, es un restaurante que ofrece una experiencia memorable. Su ambiente tranquilo y acogedor, realzado por una chimenea y opciones de asientos al aire libre, lo convierte en un destino especial. Los clientes destacan la calidad de su cocina, especialmente las car...
L'Alcina, ubicado en el pintoresco Pano, es un restaurante que ofrece una experiencia memorable. Su ambiente tranquilo y acogedor, realzado por una chimenea y opciones de asientos al aire libre, lo convierte en un destino especial. Los clientes destacan la calidad de su cocina, especialmente las carnes a la brasa, las parrilladas de verduras y postres únicos como la sopa de chocolate. La carta de vinos es notable, y se complementa con un excelente café. L'Alcina ofrece almuerzo y cena, con opciones para comer solo, y se enorgullece de su accesibilidad para todos, incluyendo estacionamiento y asientos adaptados. La atención cercana y amable del personal contribuye a crear una atmósfera cálida y acogedora, donde la comida sencilla y de calidad se combina con un toque de imaginación.
Què diuen els clients de L'Alcina
L'Alcina ofrece una experiencia gastronómica inolvidable con comida de calidad y un servicio atento. Destacan sus carnes a la brasa, las vistas espectaculares y el ambiente tranquilo. Es ideal para una cena romántica o una comida especial.
Plats populars
Ideal per a
Tip: Es recomendable reservar, especialmente si quieres disfrutar de la terraza con vistas. No te pierdas la carne a la brasa.
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L'Alcina es troba a Pano, envoltat de llocs d'interès cultural i històric. Aquests són alguns dels punts més destacats als voltants.
Patrimoni Històric
- Ermita de San Antón (A 147m) — Pano bien de interés cultural
- Pano castle (A 843m) — building in Graus, Spain bien de interés cultural
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Preguntes freqüents sobre L'Alcina
Opinions de L'Alcina Pano
El sitio espectacular y la comida super buena. He venido otras veces y siempre para repetir. Recomendadisimo
¡Me encanta! Siempre que voy por esta zona, destino una comida en este restaurante. Lo merece. Comida deliciosa, con productos de calidad. Servicio perfecto, simpaticos y atentos en todo momento. El espacio es impresionante, recomiendo comer en la terraza.
Un sitio que merece la pena ir de propio. Atención especialmente buena y comida espectacular. Sencilla, de calidad, y con una vuelta de imaginación. Las carnes espectaculares. Fuera de carta dicen los precios, eso es muy de agradecer. Entorno idílico en el Pirineo y una terraza cubierta de sombra de lo más interesante. Lo apuntamos en nuestra lista para cuando vayamos por la zona!
Si tienes que perderte hazlo aquí. Sin lugar a dudas estar por esta zona es paz, tranquilidad, silencio, aire puro....dónde no puedes imaginar que cerca del templo budista de Panillo está este estupendo restaurante situado en Pano, pueblo en reconstrucción. Desde que llegas te reciben enseguida y amablemente te atienden de manera exquisita. El comedor todo acristalado junto a un entorno salvaje que parece que estés en medio del monte, el servicio del camarero estupendo y profesional, la presentación de los platos buena y sin espera. La especialidad a la brasa le da un toque, como bien sabemos, muy característico y sabroso, tanto a las verduras como a la carne. Destacar la textura en boca de la carne en su punto y temperatura. Para terminar, con el día tan bueno que ha hecho y en moto, el café al sol de la terraza.
Todo perfecto, muy buen trato por parte de todos los camareros. Comida muy rico todo a destacar zamburiñas y T-bone de vaca gallega, sin olvidad el pulpo muy bueno, también comimos calamares a la andaluza ( frescos y bien cocinados) Ambiente y vistas espectaculares. Gracias por todo, un saludo.
El sitio es maravilloso, un lugar precioso para comer con familia, amigos, pareja.. los camareros muy atentos, nosotros teniamos claro que ibamos a comer carne y pedimos solomillo de vaca gallega. De plato principal pedimos el steak tartar y de postre la tarta de queso que nos sorprendio muchisimo. Volveremos
Nos ha encantado L’Alcina. Hemos llegado a este sitio por casualidad, estábamos de vacaciones por la zona y lo vimos con buena pinta. Las fotos no le hacen justicia a la ubicación, el sitio es precioso y las vistas son un privilegio. Nos sirvieron muy bien, (mejor ir con reserva) todo lo que pedimos de muy buena calidad y preparado estupendamente; los tiempos entre platos correctos. No dejes de probar la ensalada burrata (con tomate rosa típico de la zona y pistacho, una exquisitez) sus zamburiñas y sus vinos DO Somontano. Pedimos una carne mas tarde y nos la pusieron sin problema. Un acierto comer aquí y seguro que para la cena también debe ser un acierto. De precio por persona unos 30-40€, calidad precio bien. Recomendable 100%.
La comida estaba muy buena, pedimos 2 croquetas de jamón, 2 de beicon queso, unas patatas bravas,un queso provolone y un chuletón de 1/2kg, también quisimos probar su postre llamado sopa de chocolate blanco. También nos pusieron de entrante un vasito de gazpacho muy bueno. Todo estaba buenísimo. Lugar único apartado, que llegas al final de una calle sin salida, tienes unas vistas espectaculares a la montaña, tiene unas 10/15 mesas solo terraza, recomiendo ir y reservar antes . El servicio fue muy bueno los camareros muy amables y atentos en todo momento.
Restaurante perfecto. Comida excepcional, a destacar su T-bone. El personal atento y servicial. Y las vistas inmejorables. Sin duda, una parada obligatoria si se va por alrededores.
Muy contentos. Es un lugar alejado pero tranquilo, merece la pena ir tanto por la comida como por las vistas. Buena comida y buen servicio, todo el mundo es encantador.
Restaurante en un espacio único y rodeado de vistas fabulosas, comida muy buena y trato genial. Recomendado sin duda
Restaurante inmejorable. Comida de calidad, personal servicial y vistas perfectas
Restaurante muy recomendable. Todo lo que hemos probado está realmente bueno, zamburiñas, carne, ensaladas, postres, etc. Unas vistas espectaculares y el trato del personal del establecimiento es de diez. Hemos estado en dos ocasiones, y no defrauda. El precio me pareció muy correcto, incluso por debajo de la media que se suele pagar por disfrutar de restaurantes como este.
De ruta motera el jueves 19, programe parar a comer en este sitio y la verdad fue todo un acierto, la pareja que regenta el negocio muy simpáticos y cercanos, comimos en la bonita terraza con buenas vistas, nos sirvieron un gazpacho de bienvenida y nos pedimos una ensalada y un T-Bone, exquisito y los postres caseros buenísimos. Repetiremos con nuestra hija
Una experiencia gastronómica inolvidable en un lugar único! He comido en muchos restaurantes, pero aquí, ha sido sin duda donde mejor he comido en mi vida. La carne a la brasa estaba espectacular — tierna, sabrosa y cocinada a la perfección. La calidad es excelente y el precio increíblemente bajo. En ningún otro sitio he comido tan bien por tan poco. El restaurante se encuentra en Pano, un pequeño pueblo entre montañas, con un paisaje impresionante. El lugar es muy limpio, muy bonito y con un ambiente sorprendente, rodeado de naturaleza. Una joya escondida que combina buena comida, tranquilidad y vistas espectaculares. Volveré sin ninguna duda y lo recomiendo a todo el mundo. ¡Un 10!
Un lugar ideal para una cena romántica, la comida, el servicio y la calidad van de la mano. Mucho control con el tema del gluten. El trato de Jose muy amable. En definitiva, un placer para los sentidos.
Resulta increible encontrar un restaurante de esta calidad en un pueblo abandonado, pero recuperado en una iniciativa sin igual
Brasería en El Pano. Un pueblo donde los únicos habitantes son ellos. Terraza con vistas espectaculares al paisaje de La Ribagorza. Carta muy amplia de todo a la brasa, desde pulpo hasta chuletón. Entrantes muy ricos y atención de 10. Sin duda, visita obligada. Para repetir!
Enclavado en un lugar excepcional, se puede disfrutar de una sabrosa comida a las brasas y postres caseros. La atención también muy buena. El dueño pasa por cada mesa, consultando si están bien y se toma el tiempo para hablar con los clientes. Los camareros muy simpáticos y serviciales. A pesar de que eran pendientes y que el servicio es rápido, no se percibe en ningun momento el stress clásico de los restaurants. Un lugar totalmente recomendable, para ir en pareja, amigos o con la familia.
Es necesario reservar o puedes llegar allí y que esté lleno y tengas que marcharte sin comer. Hemos ido varias veces: en pareja o en familia. La comida espectacular, el personal muy atento y cercano y el sitio precioso...menudas vistas. Repetiremos sin duda. Por decir algo negativo, la carretera de acceso es estrecha y en algunos tramos complicado cruzarte con otro coche...bueno una carretera de montaña, pero sin duda vale la pena.
Gran descubrimiento. Sitio tranquilo con vistas preciosas, personal muy atento y agradable y comida excelente. Todos los platos exquisitos. La sugerencia de carpaccio de picaña, insuperable 😋. Las zanburiñas, el pulpo, el cordero, el secreto y los postres caseros, muy muy buenos. Para repetir sin duda.
Sencillamente impresionante. Nos lo recomendaron en el hotel donde nos alojábamos (Campo, Huesca) y, la verdad, superó las expectativas. Está en un paraje incomparable, en medio de las montañas. Cuando empiezas a subir por la carretera hacia el pueblo de Pano piensas... "¿Dónde nos hemos metido? ¿Pero, hay algo aquí?" Carretera estrecha; menos mal que nos encontramos con muy pocos coches. Se pasa por el pueblo de Panillo y ves el templo budista que hay allí. Pero cuando llegas a Pano es realmente increíble. Un pueblo abandonado que, desde hace unos años, están intentando reconstruir poco a poco. Y, en él, el Bar Braseria L'Alcina. En un lugar desde donde tienes unas excelentes vistas del valle. Y, la comida... ¡espectacular! Nosotros reservamos para cenar y pudimos ver la puesta de sol desde detrás del restaurante... muy, muy bonita la escena. Como digo, la cena espectacular... cogimos pulpo a la brasa y un solomillo con salsa de queso roncal... increíbles. De postre, una tarta de queso casera, casera de verdad. ¡Riquísima! De beber, un sirope de saúco hecho por ellos... dulzón y muy bueno, y un mojito que le supo a mi mujer como el cielo. La atención del personal fue excelente. Cuando acabamos, nos quedamos un buen rato al lado del coche observando el cielo... hacía años que no disfrutaba de una vista tan hermosa... podían verse miles de estrellas en el cielo. Una vista maravillosa. El camino de regreso, de noche, por la carretera estrecha... con cuidadito pero sin problemas. En definitiva, un restaurante totalmente recomendable y para volver de nuevo.. .eso sí, reservando mesa.
Súper recomendable. Nos atendieron genial, incluso siendo un grupo de 15 personas. La comida estaba riquísima y las vistas son espectaculares. Fuimos al atardecer y fue una experiencia preciosa. Eso sí, mejor llevar una chaquetita por si refresca. Y el precio fue mucho mejor de lo que nos habían dicho. Volveremos y lo recomendaremos sin duda.
En mi humilde opinion, el mejor restaurante de la zona con diferencia. La carne impresionante, el pescado también. Venimos de Madrid y salimos muy impresionados. Las vistas del pueblo tan pintoresco en un enclave único. Son duda ha valido la pena desviarse y hacer una visita ex profeso. Repetiremos
Increíble lugar para cenar, en lo alto de la montaña, desconectado del mundo. Precioso sitio, comida increíblemente buena, y a muy buen precio la verdad. Y lo mejor a resaltar es la amabilidad, la atención,la simpatía y la buena profesionalidad de todos los camareros, camareras, de dentro de barra, de mesas, cocineros, ayudantes... Todos, increíble el conjunto de todo lo que transmiten .
Fuimos a ver el pueblo despues de comer en Graus y como tenían una mesa libre (coincidió que era su aniversario y tenian un DJ con musica ambiente) nos tomamos un par de cafés y una tarta de queso: De las mejores que he probado en la vida, asi que decidimos reservar para comer allí al dia siguiente. Un tercio de cerveza, un refresco, botella grande de agua, ensalada de tomates de Barbastro con queso, secreto ibérico, entrecot, dos cafes con leche y dos postres 70 euros disfrutando de unas vistas espectaculares... Comida de calidad, bien cocinada (el toque de miel y mostaza en el secreto es brutal). El personal tiene un "rollito" con la clientela que mola mucho, la verdad es que un trato excepcional. Si algún día vuelvo a estar por la zona, sin duda que volveré. Un consejo para los que vayais: cuantos más entreis en un coche mejor, ya que la orografía del terreno hace que el aparcamiento no sea tan grande como a lo mejor podamos estar acostumbrados.
Original restaurante ubicado en un enclave de lujo con vistas increibles. Está ubicado en una antigua casa tradicional de Pano reformada y adaptada al estilo de la nueva cocina del siglo XXI. Especialidad en carne y pescado a la brasa. Postres todos caseros. El servicio es joven, con muchas ganas y muy atento. Repetiremos seguro pero esta vez con más gente. Muy recomendable.
Simplemente espectacular: Espectaculares son tanto las vistas desde la terraza y el comedor, como los platos a la brasa que cocinan en fuego de leña. Tras varios kilómetros de ascenso por una carretera que podría estar mejor asfaltada, llegamos al pueblo de Pano, antaño deshabilitado y abandonado, y donde hoy en día se ubica este restaurante. Reservamos el día antes, puesto que suele estar lleno, y al llegar nos encontramos la mesa preparada en la terraza y el cuenco de agua para nuestro perro junto a ella. Las vistas del valle desde la terraza son impresionantes: no hay indicios de civilización (ni pueblos, ni caminos, ni tendidos eléctricos, etc...), solo los diferentes tonos de verde de los bosques oscenses. Solamente con el trabajo de reconstrucción de un pueblo adherido a la roca, y las vistas, merece la pena acercarse a este restaurante y tomar algo desde sus diferentes terrazas. Sin embargo, todo el equipo del restaurante se esmera en que la experiencia culinaria sea de diez. Nosotros nos dejamos aconsejar y salimos satisfechos, porque son unos verdaderos expertos con la "brasa". Todo estaba riquísimo. Pero destacaría especialmente el chuletón de Angus, el pulpo y el braseado de verduras. Regresaré seguro.
Brasería en la cima de una montaña. Vistas preciosas y comida buenísima. Gran variedad de entrantes, carnes y pescados a la brasa. Fuimos recomendados y valió la pena pasar tooooda la zona de curvas para disfrutar de la experiencia. Muy recomendable la zona para los amantes del senderismo y de la escalada!!! Volveremos!!!
Después de visitar el templo budista e ir al asador que hay en Panillo nos lo encontramos lleno así que fuimos a Pano, otro pueblecito sin habitantes donde encontramos esta brasería. Tienen una gran terraza exterior con vistas impresionantes que desde luego si no sabes que existe un restaurante difícil que te lo encuentres. Comida excelente hecha a la brasa, comimos entrecot angus, parrillada de verduras a la brasa, secreto de cerdo, longaniza de Graus buenísima y chuletas de cordero. Los postres un lujo, buenísimos. Mojitos clásicos y de sandía para repetir si no fuera porque había que conducir. La verdad nos sorprendió. Según nos dijeron los camareros, son hijos del propietario y la cocinera es su madre. Servicio rápido, simpáticos, no se puede decir más. Lleno, no me extraña. Desde luego para recomendar a cualquiera que vaya a visitar el templo budista. Tenemos ganas de volver.
Precioso restaurante situado en un lugar recóndito al que merece la pena trasladarse para gozar de una deliciosa comida preparada por un excelente equipo. Las carnes, especialmente excelentes
Terraza con vistas espectaculares a la montaña. Restaurante especializado en carnes y pescados a la brasa. Trato super agradable del camarero y dueño del local. Las carnes van acompañadas de guarnición que puede ser patatas fritas, patatas asadas y/o ensaladas. Pedimos un chuletón a la piedra para que cada uno se lo pusiera hacer a su gusto.Todo el mundo recomienda las croquetas. Sin embargo, no pudimos probarlas ya que no quedaban. Amplia variedad de postres y cafe. Como aspecto negativo el parking es muy pequeño, cuando llegamos pensamos que no podríamos aparcar.
Solo por el lugar merece la pena pasarse, la puesta de Sol o la salida de la Luna son magníficos. En en el apartado restauración, destacar la amabilidad del servicio,y las carnes a la brasa. Los precios son correctos. Sin duda el mejor restaurante de la zona. Busca la Historia del lugar es muy interesante.
Hemos estado hoy comiendo con unos amigos… Hemos comido varios entrantes en el centro buenísimos. Yo como plato principal me he comido un solomillo de vaca que estaba exquisito… Súper tierno y se deshacía en la boca… El chuletón espectacular también, sabor inexplicable … Y el rodaballo y el pulpo también increíbles… Sin duda, un acierto haber elegido este sitio para una celebración… Además, el entorno es fascinante… Y la atención nos ha encantado… Estábamos sentados en la terraza y ha comenzado a llover… Nos han tratado super bien, nos han metido a todos para el comedor de dentro… super rápido y con gran amabilidad. Nuestro camarero… Que no he preguntado su nombre, pero tenía rastas, es un profesional estupendo… Nos ha atendido muy bien, muy rápido y con una sonrisa de principio a fin. Quiero destacarlo porque me parece fundamental para un lugar así. Gracias! Repetiremos sin duda!
Una experiencia gastronómica inolvidable en un lugar único! He comido en muchos restaurantes, pero aquí, ha sido sin duda donde mejor he comido en mi vida. La carne a la brasa estaba espectacular — tierna, sabrosa y cocinada a la perfección. La calidad es excelente y el precio increíblemente bajo. En ningún otro sitio he comido tan bien por tan poco. El restaurante se encuentra en Pano, un pequeño pueblo entre montañas, con un paisaje impresionante. El lugar es muy limpio, muy bonito y con un ambiente sorprendente, rodeado de naturaleza. Una joya escondida que combina buena comida, tranquilidad y vistas espectaculares. Volveré sin ninguna duda y lo recomiendo a todo el mundo. ¡Un 10!
Una experiencia increíble, seguro que volveré en cuanto esté por la zona, muy muy recomendable! Desde el servicio hasta la comida un 10! Ubicado en un entorno verde, con vistas magníficas. Dispone de terraza exterior (recomendable si vas con perros en temporada de primavera-verano). Hice picoteo para compartir y plato principal por persona. Precio no excesivamente caro para la ubicación, servicio y calidad ofrecida. (Tener en cuenta que siempre miro mucho la relación calidad precio).
Sin duda, el entorno, es un lugar con encanto. El personal de lo mejor: amables, profesionales y un buen ambiente de trabajo y eso repercute en la cocina. La comida espectacular, casera y muy bien elaborada. Las brasas, tanto la carne como las verduras hechas en su punto. Y si hay algo que alabar son los postres: caseros, originales y un placer para terminar una muy buena comida. Sin duda repetiremos más veces! Felicidades equipo!
Fuimos recomendados y sin duda no pudimos elegir mejor. Trato espectacular que te hacen sentir como en casa. Comida buenísima. El dueño una pasada de persona que incluso se sentó con nosotros a charlar. La chica que nos atendió es súper amable y muy atenta, en general todos los que trabajan allí son personas que saben tratar a la gente y eso es de agradecer. El sitio es precioso con unas bonitas vistas. Todo muy limpio y muy cuidado. Llamar para reservar. Sin duda repetiremos. Recomiendo 100x100
Todo el servicio muy amables y atentos. Los platos muy bien presentados. Te dan un entrante en nuestro caso fue gazpacho casero muy bueno y suave. Los chips de alcachofa están perfectos de fritura, las vieiras te las emplatan con una bechamel muy suave en el centro del plato,el chuleton de 1 kilo con sabor y calidad, te traen una piedra para que lo termines a tu gusto, y los postres caseros son abundantes y muy buenos. Estaba todo de 10 vale la pena ir expresamente a comer bien. Por alrededor hay varias rutas y se puede hacer escalada
Lugar agradable, buen ambiente y buenas vistas. Personal amable y servicial, comida muy buena. Recomiendo chuletón a la piedra y las zamburiñas. El gazpacho de cortesía y la ensalada de cabra, de sobresaliente. El chuletón viene con guarnición de patatas y pimientos. Los postres en su mayoría caseros pero dejaron qué desear. Nos invitaron a chupitos al final de la comida, dice mucho de un buen restaurante. Sobre 100€ para tres personas.
Restaurante de los que guardar en tu lista de favoritos. Llamamos al medio día y no había sitio. Trato por teléfono espectacular! Pero una llamada de anulación nos hizo disfrutar de ese lugar. Trabajadores jovenes con muy buen rollo y muy profesionales. Super atentos! El entrono. De ensueño! Y el restaurante muy muy bonito! Además el día ayudaba a disfrutar de la gran terraza llena de sombras de los arboles que le rodean. Vamos a lo que mola de verdad! La comida! Soy muy tikismiquis con la calidad de la carne y el punto que la quiero. Tengo que decir que es difícil hacer una carne MUY POCO ECHA que esté en el punto perfecto. Y el chef lo clavo. Con el tipo de corte de carne con partes estrechas y anchas consiguió casi un Tataki. BRUTAL!!!!!! Justo como lo quería! Mil gracias! Si puedo añadir un consejo y siendo un poco critico. La carta de postres debería sufrir algún cambio aunque la tarta de queso de mi mujer. ESPECTACULAR!
Para empezar, comentar que este restaurante nos lo ha recomendado el guía del templo budista de Panillo, que por cierto, es maravilloso y digno de visitar. Centrándonos en el restaurante, lo describiría como un pequeño Oasis gastronómico en medio de una nada cubierta por una vegetación frondosa. Se llega a través de una sinuosa carretera, y en el primer momento que adivinas el lugar ya te sorprendes, un pueblecito muy pequeño en un acantilado en medio de montañas, y a lo alto el restaurante, una casa antigua, reformada con muy buen gusto, ofreciendo unas vistas únicas. Pero no se juzga un libro solo por las tapas, y la verdad, ha sido una experiencia completa, la recomendación es total. La comida exquisita. Una brasa rústica, una calidad altísima del producto, una carta de lo más completa e innovadora (entrantes, pescados, carnes y postres maternales y caseros por supuesto). Y para redondear todavía más la experiencia, el personal muy agradable, joven, dinámico, profesional y atentos. Adjunto fotos de toda la comida y del tiquet del precio total. Relación calidad precio, excelente. Para mí una joya dónde tengo intención de volver, varias veces.
Un sitio que merece la pena ir de propio. Atención especialmente buena y comida espectacular. Sencilla, de calidad, y con una vuelta de imaginación. Las carnes espectaculares. Fuera de carta dicen los precios, eso es muy de agradecer. Entorno idílico en el Pirineo y una terraza cubierta de sombra de lo más interesante. Lo apuntamos en nuestra lista para cuando vayamos por la zona!
Este restaurante es una joya escondida. Fuimos por recomendación de un chico que nos encontramos en el Parque Nacional de Ordesa, y menudo acierto. A pesar de estar un poco retirado, y de las curvas que hay para llegar, la carretera está en muy buenas condiciones. Disponen de parking gratuito a la entrada de la aldea. El entorno es espectacular. El ambiente, agradable. Y el personal, muy amable y cercano. En cuanto a la comida, pedimos unas croquetas caseras, unas zamburiñas (volandeiras), unas patatas bravas, un chuletón, y una tarta de queso. Bajo nuestro criterio, como imprescindibles, os recomendamos las patatas bravas y el chuletón. El resto, está bueno. Pero tal vez, no os sorprenda tanto. Aún así, seguro que os encantará. Personalmente, volveremos seguro. Sin duda alguna, mereció 100% la pena desplazarse hasta aquí.
Un sitio encantador escondido en el monte, con unas vistas increíbles, un restaurante precioso, un menú riquísimo y un servicio excelente.
Si tienes que perderte hazlo aquí. Sin lugar a dudas estar por esta zona es paz, tranquilidad, silencio, aire puro....dónde no puedes imaginar que cerca del templo budista de Panillo está este estupendo restaurante situado en Pano, pueblo en reconstrucción. Desde que llegas te reciben enseguida y amablemente te atienden de manera exquisita. El comedor todo acristalado junto a un entorno salvaje que parece que estés en medio del monte, el servicio del camarero estupendo y profesional, la presentación de los platos buena y sin espera. La especialidad a la brasa le da un toque, como bien sabemos, muy característico y sabroso, tanto a las verduras como a la carne. Destacar la textura en boca de la carne en su punto y temperatura. Para terminar, con el día tan bueno que ha hecho y en moto, el café al sol de la terraza.
Muy recomendable. Esta en un pequeño pueblo. La carretera de camino al restaurante tiene buenas vistas. La comida espectacular. Todo riquisimo. Pedimos el chuleton y de las mejores carnes que hemos probado. El camarero muy simpatico! Repetiremos seguro
Todo perfecto, muy buen trato por parte de todos los camareros. Comida muy rico todo a destacar zamburiñas y T-bone de vaca gallega, sin olvidad el pulpo muy bueno, también comimos calamares a la andaluza ( frescos y bien cocinados) Ambiente y vistas espectaculares. Gracias por todo, un saludo.
El sitio es maravilloso, un lugar precioso para comer con familia, amigos, pareja.. los camareros muy atentos, nosotros teniamos claro que ibamos a comer carne y pedimos solomillo de vaca gallega. De plato principal pedimos el steak tartar y de postre la tarta de queso que nos sorprendio muchisimo. Volveremos
Muy contentos. Es un lugar alejado pero tranquilo, merece la pena ir tanto por la comida como por las vistas. Buena comida y buen servicio, todo el mundo es encantador.
Nos ha encantado L’Alcina. Hemos llegado a este sitio por casualidad, estábamos de vacaciones por la zona y lo vimos con buena pinta. Las fotos no le hacen justicia a la ubicación, el sitio es precioso y las vistas son un privilegio. Nos sirvieron muy bien, (mejor ir con reserva) todo lo que pedimos de muy buena calidad y preparado estupendamente; los tiempos entre platos correctos. No dejes de probar la ensalada burrata (con tomate rosa típico de la zona y pistacho, una exquisitez) sus zamburiñas y sus vinos DO Somontano. Pedimos una carne mas tarde y nos la pusieron sin problema. Un acierto comer aquí y seguro que para la cena también debe ser un acierto. De precio por persona unos 30-40€, calidad precio bien. Recomendable 100%.
La comida estaba muy buena, pedimos 2 croquetas de jamón, 2 de beicon queso, unas patatas bravas,un queso provolone y un chuletón de 1/2kg, también quisimos probar su postre llamado sopa de chocolate blanco. También nos pusieron de entrante un vasito de gazpacho muy bueno. Todo estaba buenísimo. Lugar único apartado, que llegas al final de una calle sin salida, tienes unas vistas espectaculares a la montaña, tiene unas 10/15 mesas solo terraza, recomiendo ir y reservar antes . El servicio fue muy bueno los camareros muy amables y atentos en todo momento.
Restaurante perfecto. Comida excepcional, a destacar su T-bone. El personal atento y servicial. Y las vistas inmejorables. Sin duda, una parada obligatoria si se va por alrededores.
Restaurante muy recomendable. Todo lo que hemos probado está realmente bueno, zamburiñas, carne, ensaladas, postres, etc. Unas vistas espectaculares y el trato del personal del establecimiento es de diez. Hemos estado en dos ocasiones, y no defrauda. El precio me pareció muy correcto, incluso por debajo de la media que se suele pagar por disfrutar de restaurantes como este.
Restaurante en un espacio único y rodeado de vistas fabulosas, comida muy buena y trato genial. Recomendado sin duda
Resulta increible encontrar un restaurante de esta calidad en un pueblo abandonado, pero recuperado en una iniciativa sin igual
Restaurante inmejorable. Comida de calidad, personal servicial y vistas perfectas
Nos dieron de comer pese a ser casi la hora de cerrar, lo cual les agradecimos mucho ya que veníamos con hambre después de hacer una ruta. Pedimos parrilladas de verduras a la brasa para compartir, acompañadas con una salsa, que estaba espectacular. De segundo, dos de secreto de cerdo a la brasa, impresionante! Y de postre tarta de queso casera con fresas y galleta triturada, de las más ricas que hemos comido. Totalmente recomendable y el personal muy, muy agradable, volveremos.
De ruta motera el jueves 19, programe parar a comer en este sitio y la verdad fue todo un acierto, la pareja que regenta el negocio muy simpáticos y cercanos, comimos en la bonita terraza con buenas vistas, nos sirvieron un gazpacho de bienvenida y nos pedimos una ensalada y un T-Bone, exquisito y los postres caseros buenísimos. Repetiremos con nuestra hija
¡Me encanta! Siempre que voy por esta zona, destino una comida en este restaurante. Lo merece. Comida deliciosa, con productos de calidad. Servicio perfecto, simpaticos y atentos en todo momento. El espacio es impresionante, recomiendo comer en la terraza.
Un lugar ideal para una cena romántica, la comida, el servicio y la calidad van de la mano. Mucho control con el tema del gluten. El trato de Jose muy amable. En definitiva, un placer para los sentidos.
Nos dieron de comer pese a ser casi la hora de cerrar, lo cual les agradecimos mucho ya que veníamos con hambre después de hacer una ruta. Pedimos parrilladas de verduras a la brasa para compartir, acompañadas con una salsa, que estaba espectacular. De segundo, dos de secreto de cerdo a la brasa, impresionante! Y de postre tarta de queso casera con fresas y galleta triturada, de las más ricas que hemos comido. Totalmente recomendable y el personal muy, muy agradable, volveremos.
El sitio es precioso,merece la pena ir La comida muy buena Lo único que han tardado un poco en servir el segundo plato Los camareros muy simpáticos y en general merece la pena ir y comer en la terraza con unas vistas preciosas
Gran restaurante con impresionantes vistas al valle. Lugar privilegiado, y deliciosa comida a la brasa. Hay carne, pescado, marisco…. Así que sea cual sea tu preferencia, quedarás satisfecho. Comimos de todo: secreto, verduras, no había dorada pero nos pusieron rodaballo y sepia. Estaba todo muy bueno. De postre crepe de nueces y plátano con salsa de chocolate y nata / crema de chocolate blanco y fresa con helado de coco. Todo excelente. Como única pega, el servicio fue muy bueno, nos trataron muy bien, pero nos dio la impresión de que había que esperar mucho entre un plato y otro (estuvimos 2h30 para 1 entrante 1 plato principal y postre). Pero por lo demás todo perfecto. Buen precio para la calidad y para el sitio: 32€ por persona.
Lugar inesperado en medio de la montaña. Comida de muy buena calidad, con su especialidad, la parrilla. Recomendación de postre su crepe, de las mejores que he comido. Amplio restaurante, estupendo trato de los camareros, con opción de terraza con estas magníficas vistas o de interior con una decoración muy acogedora. Única pega, el aparcamiento que es muy limitado en espacio y un señor británico que hay rondando que es un poco pesadete xb
Me recomendarón esta Brasería y la verdad es que valió la pena ir hasta este pueblito en reconstrucción por una sola familia,( son muy símpaticos y amables), la labor que estan haciendo es admirable. Al entrar al pueblo encontrarás este restaurante con unas vistas preciosas, la atención por parte del personal genial, la comida estaba buenisima,con productos frescos y cocinados al punto ,se nota cuando se hacen las cosas con amor, ganas, y cordinando los sabores. Tiene zona de escalada.
Buen trato y excelente comida. Recomendable. Precio entre 35 i 50€ según lo que pidas.
Gran restaurante con impresionantes vistas al valle. Lugar privilegiado, y deliciosa comida a la brasa. Hay carne, pescado, marisco…. Así que sea cual sea tu preferencia, quedarás satisfecho. Comimos de todo: secreto, verduras, no había dorada pero nos pusieron rodaballo y sepia. Estaba todo muy bueno. De postre crepe de nueces y plátano con salsa de chocolate y nata / crema de chocolate blanco y fresa con helado de coco. Todo excelente. Como única pega, el servicio fue muy bueno, nos trataron muy bien, pero nos dio la impresión de que había que esperar mucho entre un plato y otro (estuvimos 2h30 para 1 entrante 1 plato principal y postre). Pero por lo demás todo perfecto. Buen precio para la calidad y para el sitio: 32€ por persona.
Bonito lugar y buena comida. Sin embargo, el servicio no estuvo a la altura. Platos a destiempo, tarde y con comentarios por parte del personal nada adecuados, y que no hicieron más que empeorar nuestra impresion. No volveremos.
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C. Única, s/n, 22438 Pano, Huesca, Spain
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El Barri
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C. Única, s/n, 22438 Pano, Huesca, Spain
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Pano
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