Posada El Hoyal
Pesaguero-La Parte
Horari de Posada El Hoyal
Sobre Posada El Hoyal
Posada El Hoyal, ubicada en Pesaguero-La Parte, es un encantador refugio en un entorno natural espectacular. Más que un restaurante, ofrece una experiencia cálida y familiar, donde la atención personalizada es primordial. Destaca por su cocina excelente, elaborada con productos locales frescos y de...
Posada El Hoyal, ubicada en Pesaguero-La Parte, es un encantador refugio en un entorno natural espectacular. Más que un restaurante, ofrece una experiencia cálida y familiar, donde la atención personalizada es primordial. Destaca por su cocina excelente, elaborada con productos locales frescos y de alta calidad. Los clientes elogian especialmente el bacalao y la dedicación en la cocina. El ambiente tranquilo y acogedor, junto con el trato amable y atento de sus dueños, crea un lugar idílico para disfrutar de una estancia inolvidable. Además de su restaurante, la posada cuenta con una piscina al aire libre y ofrece desayuno gratuito para sus huéspedes.
Què diuen els clients de Posada El Hoyal
Posada El Hoyal destaca por su entorno tranquilo y hermosas vistas. Los clientes alaban la comida casera de calidad, especialmente los desayunos y cenas con productos de la zona. El trato cercano y amable de los dueños, Carmen y Óscar, es un punto fuerte.
Plats populars
Ideal per a
Tip: Ideal como base para rutas en moto y para desconectar en la naturaleza. No te pierdas la comida tradicional de la región con ingredientes de primera calidad.
Preguntes freqüents sobre Posada El Hoyal
Opinions de Posada El Hoyal Pesaguero-La Parte
Un excelente lugar para desconectar unos dias de la ciudad. Las personas que lo regentan serios y profesionales y el establecimiento limpio por donde mires. El servicio de comedor muy buena relación calidad-precio. Muy cerca de Potes. Totalmente recomendable.
Tanto el entorno, los dueños y el servicio de restaurante fueron excelentes. El trato, el cariño con el que te hablan, atienden y recomiendan es de agradecer. La ubicación perfecta en un entorno rodeado de montaña con una piscina maravillosa y a 10 minutos prácticamente de Potes.
A 10 minutos de Potes, y en un lugar estratégico cerca de Palencia (al bajar el puerto de Piedrasluengas) se encuentra esta magnífica posada. Si buscas un sitio limpio, tranquilo, en medio de un paisaje idílico, y cerca de parajes montañosos importantes de la zona, es un lugar ideal. Debido a que nos pasábamos todo el día fuera, sólo hacíamos desayuno y cena en la posada, y ambas eran más que destacables (tostadas recién hechas y bollería casera, así como zumo de naranja natural y cola-cao o café en la mesa, y otra mesa con mantquilla, mermeladas, tomate rayado, fruta, leche y cereales para el desayuno, y una carta muy completa, y a tenor de lo que probamos sobresaliente, para comer y cenar). Sólo por apuntar, es un sitio donde se come tan bien, que cada noche que cenamos vimos gente de la zona que tenía mesa reservada para cenar. Las habitaciones muy confortables y calientes, ya que tienen la calefacción durante todo el día, y con los nórdicos de las camas no pasas ni gota de frío por las noches. Además cuenta con una televisión, que debido al cansancio de las jornadas apenas disfrutamos, pero que se agradece para desconectar un rato tumbado en la cama. Por último, y no menos importante, los dueños muy amables, atentos y profesionales que hacen que te sientas muy a gusto, y como en casa. En resumen, si quieres un lugar hogareño donde descansar y reponer energías después de largas caminatas o jornadas de nieve y montaña, este sitio es IDEAL. Nosotros no tenemos duda, y volveremos.
Nos quedamos a dormir mi novio y yo dos noches y ha superado nuestras expectativas en creces. Alojamiento muy bueno, muy limpias las habitaciones. La piscina un puntazo. Comimos tambien en el restaurante y genial. Cocido lebaniego riquísimo y por 12 euros por persona. Productos de su propia huerta y buenísimos. También Desayunamos ahí y muy bien. Zumo recién exprimido, tostadas, bizcochos, café con leche, tostadas con tomate natural por sólo 6 euros. Muy recomendable
Recomendable al 200%. Las habitaciones son amplias y están muy limpias, además el colchón es muy cómodo; se nota que priman la calidad. La piscina es un plus que se agradece para tener algo de relax, además del entorno espectacular en el que se encuentra la casa rural. Los dueños son personas muy atentas, que resuelven las dudas que se tiene y con las que da gusto hablar. Nos ha sorprendido gratamente al llegar a la habitación encontrar un dossier con información de la zona, rutas y lugares que visitar en Liébana. En cuanto al restaurante, hemos cenado allí 3 de las 4 noches que hemos pasado en El Hoyal y casi nos traemos secuestrada a la propietaria para que nos cocine en casa! Jajaja! Todo lo que hemos probado es exquisito. Recomiendo en particular el carpaccio de cordero con foie: casi lloro de lo bueno que está.
Estancia breve por estar haciendo el camino lebaniego pero muy reconstituyente: alojamiento confortable, cena perfecta y trato cordial y cercano. Totalmente recomendable.
Fuimos gracias a una caja de Smart box que nos regalaron y fue un acierto total. La habitación es muy cómoda, el desayuno bastante completo y la cena variada. Hay sitio para aparcar y está en medio de la comarca de Liébana. Cerca de Picos de Europa y con la naturaleza alrededor. Un acierto 100%
Es un hotel rural muy bien gestionado. Todos los detalles estan cuidados. Se come de maravilla. También atienden en el restaurante a los no huéspedes, merece la pena venir aunque sea a comer. Se decansa muy bien en las camas y los baños son estupendos. Y la piscina tiene una vistas de lujo.
!Espectacular! es sin duda la palabra que define este establecimiento, tanto el trato del personal como la exquisitez de la comida no tiene nada que envidiar a los mejores y más grandes restaurantes. Sin duda nuestro lugar de referencia cuando volvamos, ¡Reservarnos una torrija por favor!.
Excelencia por todo lo alto. Trato exquisito por parte de los propietarios, comidas rayando la perfección y los postres insuperables, sobre todo la fantástica tarta de tres chocolates, un sobresaliente para la cocinera- propietaria. La limpieza de la posada y las habitaciones superaban la pulcritud, paisaje de ensueño y su perfecta localización. En fin, sin peros de ningún tipo. Sonia & Ion
Gracias Carmen y Oscar por hacer de nuestra estancia en esta posada una delicia! Por problemas en el aeropuerto tuvimos que llegar tarde por la noche a la posada y no nos pusieron ningun impedimento, sino todo lo contrario, en todo momento nos atendieron con una sonrisa y Oscar nos dio cena aunque iba a cerrar ya, cosa que le agradecemos enormemente. Las habitaciones muy correctas, con vistas inmejorables y el restaurante muy bueno (imprescindible probar el cocido lebaniego y el helado de queso... insuperables!!). En resumen, si alguna vez volvemos por la zona repetiremos en esta maravillosa posada sin dudarlo, recomendable 100%. Gracias Carmen y Oscar!
Alojamiento de muy buena calidad, con una cocina que te satisfará con seguridad, trato amable y con vocación de informar sobre las posibilidades del entorno, y enclavado en una zona donde la naturaleza es esplendorosa. Resumiendo, estupendo alojamiento entre magníficas montañas.
Solo he estado en el restaurante, pero los platos (tradicionales con un toque de modernidad) son de muchísima calidad así como el trato por parte del personal, impecable. No conozco las habitaciones, pero se ve que es un edificio cuidado y limpio, así que estarán acordes.
Estupenda ubicación y muy acogedor. Si estás por la zona vale la pena hospedarse o probar sus comidas y postres, es todo casero y de muy buena calidad/precio. La posada estaba muy bien cuidada y limpia. Los dueños muy agradables y atentos. Sin duda, recomendable.
Una posada con encanto, nos atendieron muy bien, es tranquilo y la comida muy buena.
Un lugar tranquilo donde desconectar. La habitación muy coqueta, teníamos vistas al monte. El desayuno buenísimo, destacar el café que se nota que está muy bien hecho.
Hemos pasado un fin de semana fenomenal. Disfrutamos de la piscina también, y el baño ha sido un lujo con lo bueno que ha hecho. La atención de 10. Nuestros hijos están esperando volver para ver a Lola y nosotros para disfrutar como hemos hecho
Trato muy bueno, gente muy sociable y super amable. Llegamos tarde y nos esperaron sin ningún problema. Buen desayuno.Buenas vistas y todo muy limpio Totalmente recomendable.
Han sido una vacaciones perfectas. El entorno del hotel perfecto, los dueños tanto Carmen cómo Óscar muy profesionales y amables, siempre con buena cara. Los desayunos y las cenas sin ninguna pega, de maravilla. Espero volver algún día. Muy recomendable el alojamiento, muy muy limpio y la decoración muy mimada.
Lugar ideal para tomarte un descanso en medio del camino disfrutando de una excelente comida con vistas a la montaña. Disfrutamos del cocido y de un buen solomillo y qué decir de los postres, exquisitos (helado de queso y canónigo, nos quedó por probar la torrija). Trato excelente.
Es una posada que a parte de por sus maravillosas vistas hace que el trato tan agradable del personal haga que la estancia sea especialmente cómoda. Hay que destacar también su limpieza, ya que está todo impoluto. Recomendable 100%
Inmejorable atención y servicio. Todo muy limpio y cuidado. Excelentes platos y postres. Muy bue desayuno. En fin, encantados, si tenemos ocasión volveremos
El restaurante dispone de una cocina que nos sorprendió gratamente, el trato de Óscar inmejorable. Situado en un paraje tranquilo a poca distancia de los lugares más emblemáticos de esa zona de Cantabria y norte de Palencia. De volver a la zona intentaremos alojarnos de nuevo en la Posada El Hoyal, sin duda.
Nos alojamos con unos amigos de Cabezon de la Sal durante una semana este mes de Agosto. Carmen y Oscar, los dueños, sensacionales. Su equipo de trabajo encantador. Un trato excelente. La cocina de Carmen insuperable. El cocido lebaniego, el pollo de corral guisado, las judías tiernas, los huevos fritos, las patatas.... En fin. Un lujo total. Y los postres!!! Madre mia no tengo palabras. He comido la mejor torrija del mundo!!! La tranquilidad en la piscina, las charlas con Oscar. Conocedores de la zona y buenos consejos para paseos en bici y andando.
Un restaurante muy recomendable. Comimos cocido levaniego, pollo de corral, torrija caramelizada y helado de queso. Todo exquisito y a muy buen precio. El señor que nos atendió, muy amable, incluso nos acompañó fuera del establecimiento para indicarnos una ruta senderista que queríamos hacer. Repetiremos.
No he dormido, sino solo he estado en el restaurante. Parece un lugar magnífico Si es como el restaurante, y eso parece, rs muy aconsejable. Hemos comido un cocifo lebaniego insuperable. El personal, que es el.mismo en posada y restsurante, muy amable y eficaz. Todo limpísimo y en perfecto estadk.
Es la segunda vez que pasamos unos días de vacaciones en esta posada por el momento. Muy recomendable para quien gusten del turismo rural y pasar unos días tranquilos fuera de los masificados canales turísticos, comida casera, habitaciones limpias y cómodas, y sobre todo, un trato exquisito y cercano por parte del matrimonio que llevan el negocio. La zona es ideal para practicar senderismo.
Preciosa Posada, cuidada al detalle, rústica pero con todas las comodidades. Su restaurante está a la altura, con una comida muy bien elaborada y de calidad. Se encuentra en una zona muy bonita, cerca de pueblos tan espectaculares como Potes, Mogrovejo, Fuente De...... Con unas vistas maravillosas de los Picos de Europa, y no muy lejos de sitios de costa como Unquera, San Vicente de la Barquera, a los que se llega por el impresionante desfiladero de La Hermida. Tremendamente recomendable tanto el alojamiento como la zona. Nosotros hemos ido este fin de semana, pero en primavera y verano con mejor tiempo y los días más largos tiene que ser aún mejor
Alojamiento muy recomendable, tanto por las instalaciones como por la atención de los propietarios. Mención especial para el restaurante, carta variada con buena relación calidad precio y raciones generosas. No te puedes perder la torrija caramelizada. Está de escándalo. Lo dicho muy recomendable.
Es un lugar tranquilo, acogedor y familiar, con una estupenda cocina, sencilla pero muy cuidada, hecha con productos de primera y con cariño. Ya lo conocíamos desde hace tiempo pero sólo su cocina, este año nos hemos alojamiento en uno de sus apartamentos y no ha podido ser más agradable, todo muy nuevo muy cómodo y muy amplio, así que es absolutamente recomendable, desde luego que volveremos
Espectacular en todos los sentidos. Habitación limpia. Un desayuno buenísimo. Cenamos en el restaurante que tienen en la posada y supero con creces nuestras espectativas. Seguir así :) Muchas gracias por todo.
Nos ha encantado todo: ubicación, atención, comida, desayuno, aparcamiento... sin duda, volveremos!!!
Un rinconcito magnífico en el interior de Cantabria. Muy cerca de Potes, lo suficiente para visitarlo pero alejado lo justo para descansar en un ambiente muy tranquilo y acogedor. El servicio es estupendo, las habitaciones están muy bien, limpias y acogedoras. La comida y los desayunos son estupendos.
pasamos un dia alli y fue estupendo!! el lugar es precioso y cuidan todo mucho. las camas comodisimas y la cena y el desayuno de 10!! muchas gracias
La posada nos ha parecido de lo más acogedora. Los dueños muy amables y dispuestos en todo momento. Todo está muy bien cuidado, limpio y mantenido. El restaurante ofrece producto local con buena relación calidad precio. El desayuno abundante, con pan y bizcocho casero, los croissants muy buenos y el zumo de naranja natural, difícil de encontrar en un hotel hoy en día El café también digno de mención. Cierto que es un desayuno tradicional, pero en cantidad y calidad totalmente adecuado a nuestras expectativas. La piscina tiene una zona de solárium y otra zona de sombra ambas con tumbonas. El recinto de la piscina no es muy grande pero es adecuado para darse un chapuzón al atardecer después de un día de montaña. La zona de aparcamiento es muy amplia lo cual siempre es de agradecer. En resumen, un sitio muy recomendable para alojarse unos días y disfrutar de la tranquilidad y el paisaje de los alrededores.
Fuimos por recomendación y no nos decepcionó! Comimos como en casa, tanto por la comida como por el servicio que nos ofreció Óscar. El cocido lebaniego es una pasada, de los mejores que hemos probado! A todo esto, hay que sumarle que el trayecto hasta llegar a la posada es una preciosidad, la estampa de los Picos de Europa es impresionante. Si estás por la zona de Potes, vale la pena acercarse para visitarles ;)
Fuimos a cenar aquí una noche y nos encantó todo lo que probamos. Pedimos los saquitos de queso y gambas, el hojaldre de huevo, foie y jamón y los chipirones. Estaba todo espectacular, pero el hojaldre creo que fue lo que más me gustó de todo. El señor que nos atendió fue súper amable, como pedimos todo para compartir ya nos traia todo montado en platos separados. De postre probamos el mouse de limón y otro típico de allí que nos recomendó y riquísimo todo también. Recomiendo totalmente ir a comer o cenar a este sitio!
Sitio muy recomendable para pasar un fin de semana en familia. Hospitalidad y además muy buena cocina. Repetiremos seguro.
Nos hospedamos aquí en nuestro camino lebaniego en agosto de 2023. Desde el primer momento el trato fue excelente, no daban comidas y como faltaba mucho para la cena nos prepararon un excelente picoteo de ibéricos. La tarde la pasamos en una interesante tertulia con Óscar, su dueño, que se desvivió en todo momento porque estuviésemos como en casa. Sin duda, muy recomendable
Ha sido una cena maravillosa, la atención ha sido excepcional y la comida muy rica. De precio está genial, se nota que el género es de calidad y la cocina casera. Destaco el flan de queso, probablemente uno de los mejores flanes que haya probado nunca.
Impecable. Ideal para punto de partida hacia mil excursiones, con el lujo de una piscina tranquila para relajarse y unos dueños amables y atentos. Muy limpio! La comida muy bien aunque un pelín caro. La única pega es que el perro de la finca está un poco descuidado y sucio, está en un ambiente perfecto pero le tocaría un poco más de atención
Posiblemente el mejor sitio donde quedarte si vas a visitar Cantabria y los picos de europa. Posada muy bien cuidada, los dueños son un encanto. La comida es exquisita y con mucha variedad. Los desayunos son mejores que los que me preparaba mi abuela (para que os hagáis una idea de la calidad). Nosotros volveremos sin duda. Especial detalle a que tienen animales y una perrita llamada Luna que nos ha conquistado. Nos hemos sentido como en casa. Se lo recomendamos a todo el mundo. Muchas gracias por todo!
Hemos estado en el restaurante únicamente. La comida brutal: casera, exquisita. Trato de 10, un local muy bien cuidado, y una atención personalizada que se agradece mucho. Los platos son típicos de la zona, y la calidad de la comida es muy elevada. Probamos el hojaldre, el cocido Lebaniego, los espárragos, el cachopo y el solomillo relleno de queso. Espectacular. Los postres caseros sin palabras (flan de queso, tarta tres chocolates). Muy recomendable. Volveremos.
Sitio muy tranquilo pese a estar al lado de la carretera (casi no pasan coches) . La posada tiene encanto y está bien cuidada. Los dueños son de trato muy cercano y amable. La comida riquísima, muy recomendable comer o cenar allí. Y tiene piscina para refrescarse, que viene muy bien... Por no hablar de su ubicación, en Liébana, que es un lujo.
Ha cumplido mis expectativas con creces, la ubicación es perfecta con rutas de senderismo de todo tipo de dificultad preciosas y al lado del hotel, acompañado de unas increíbles vistas Respecto al hotel y sus servicios, muy buenos, el trato genial, la comida buena, las habitaciones limpias y con unas vistas a la naturaleza desde la habitación muy buenas. Con parking grande gratuito y la comida del restaurante rica, casera y cantidades majas Repetiremos!
Ubicación perfecta, con fácil acceso y a diez minutos de Potes. Entorno maravilloso, con una piscina con vistas a la montaña que es un lujo. Buena limpieza y sorprendente cocina a precios razonables, con postres espectaculares y buena atención. Totalmente recomendable. Un verdadero placer.
Nos alojamos durante 5 noches y cenamos allí todos los días. La habitación estupenda, con vistas preciosas. La cama muy cómoda y el baño completo. El desayuno muy rico, variado y abundante, sin necesidad de almorzar antes de comer. Los platos de la carta muy bien presentados, cantidad más que suficiente y sabor exquisito. El trato de todo el personal muy cordial e íntimo. En definitiva, un sitio ideal para desconectar de la rutina y convivir con la naturaleza.
Buenísima atención con un trato cercano y familiar. Los dueños son increíblemente amigables y no falta la atención personalizada en temas de alergias o lo que el cliente pueda disponer. La zona del restaurante con cocina muy bien elaborada y exquisita. Lugar para disfrutar tanto en familia, con la pareja o hacer un retiro en solitario. Buena ubicación muy cerca de Potes y lugares de interés. Además los dueños te recomendaran varias zonas que se pueden visitar y merecen la pena ser vistas.
Fuimos al restaurante para cenar, y la pena es que no volvimos para repetir porque estaba completo los soguientes días. Es un restaurante familiar, muy agradable, y con una cocina excelente. El bacalao al pil pil estaba muy bueno, se deshacía. El plato de hojaldre con foie y huevos estaba de 10, nos sorprendió, muy recomendable. El flan delicioso y casero.
Un sitio básicamente espectacular! Rodeado tranquilidad y naturaleza. Un trato estupendo por parte del dueño Óscar y Carmen que no sé si es la dueña pero si se que es una cocinera estupenda! Una comida a la altura del lugar, precios accesibles y una hospitalidad muy natural! Fuimos dos parejas desde Valencia y no descartamos pasarnos de vuelta por el hostal si decidimos volver a visitar el Norte, un placer!
Muy recomendable, la comida espectacular y muy bien preparada. Lugar tranquilo y privilegiado como base para rutas en moto. Posada y habitación muy bien, altamente recomendable. Con piscina.
Situada en el corazón de Pesaguero la posada el Hoyal es un lugar con encanto. Destaca por sus vistas a la montaña, su tranquilidad y amabilidad del personal. Disfrutar de la naturaleza y la gastronomía de la zona. Ideal para perderte unos días.
Fuimos a pasar el fin de semana y ha sido un sitio increíble e idílico, en plena montaña rodeados de árboles las vistas son preciosas. El personal súper atento y amable siempre con una sonrisa. El desayuno con un precio muy asequible dada la cantidad y la calidad. A destacar las empanadillas de carne y el cachopo, todo un espectáculo. Merece mucho la pena pasar unos días en esta posada para desconectar y vivir en plena naturaleza. Volveremos ☺️
Una posada con mucho encanto en un entorno espectacular. Nos alojamos en la Posada El Hoyal, en Pesaguero, cerca de Potes, y la experiencia fue inmejorable. Todo está muy limpio, bien cuidado y con una decoración acogedora. El paisaje que la rodea es maravilloso, ideal para desconectar. El desayuno es de lo mejor: tostadas de pan de pueblo, mermelada y miel caseras, zumo de naranja natural… Todo riquísimo y con una atención excepcional. Sin duda, un lugar para repetir."
Hemos ido a cenar un par de veces y la comida de 10. Se agradece el trato amable y cercano del dueño. Si pasas por aquí, merece la pena parar a comer o dormir. La comida es la tradicional de la región, con ingredientes de primera 👌
Acabamos de pasar una semana en el hoyal en familia. Nos ha encantado el entorno, muy tranquilo . Las vistas del hostal preciosas . Nos ha gustado mucho la comida , cocina casera de cálidad. El trato de los dueños ha sido cercano y muy agradable. También hemos disfrutado mucho de la.piscina ... Un sitio estupendo para relajarse y conocer el entorno.
He pasado un día y la verdad que me ha sorprendido gratamente en general todo. No suelo poner 5 estrellas ...pero este en general se lo merece especialmente por la entrega que tienen a los peregrinos que vamos a Santo Toribio de Liebana. Si no existiesen estos establecimientos, la ruta sería imposible. En primer lugar el buen trato y profesionalidad de Carmen y su familia, la encargada-jefa. El establecimiento está muy correcto y la restauración muy bien conseguida. Se cena y desayuna Genial. Siempre pendiente de los clientes. Por cierto la perrita Lola es un delicia de jugotona. Recomendado.
Hemos pasado un fin de semana genial en la posada del Hoyal. El entorno es espectacular, rodeado de montañas. Muy tranquilo para poder descansar y desconectar. El trato del personal inmejorable, muy cercanos y atentos a todas nuestras necesidades, así como para darnos recomendaciones. Sin duda repetiremos
Impresionante todo, la limpieza, las habitaciones y sobre todo el trato personal de Carmen y Óscar. Y ya si hablamos del restaurante, no tengo palabras, increíble. De verdad lo recomiendo con un 11 sobre 10.
Agradable, acogedor, comida muy rica, vamos que nos ha sorprendido, un placer haber estado dos noches
¡Restaurante espectacular! Increíble cocina, desde los entrantes que resultan exquisitos, hasta los postres que son absolutamente deliciosos. Sin duda un lujo cenar allí. Estuvimos 3 días en el valle y los 3 cenamos allí. La amabilidad del personal y el entorno también de 10. He comido en muchos restaurantes de alto standing que no le llegan ni a la suela de los zapatos. Trabajo bien hecho desde el amor más absoluto. Gracias
Acabamos de irnos del hostal, lugar tranquilo y agradable, rodeados de naturaleza, árboles frutales, gallinas, ocas y un perrete muy simpático, por la noche no hemos oído ninguno los animales. El desayuno excelente y abundante. La comida genial y los postres buenísimos. Los dueños y el personal muy agradables y atentos, sin duda volveríamos a repetir.
Situado a unos pocos kms de Potes y bien situado para realizar rutas por la zona te sorprenderá si lo que buscas es disfrutar de la estancia en un entorno tranquilo donde podrás disfrutar de una idílica piscina y descansar en sus hamacas para reponer fuerzas antes de deleitarte con una cena que seguro te sorprenderá por la cuidada elaboración y las inesperadas elaboraciones. Un trato amable y cuidado que te hará sentir como en casa y además a unos precios razonables para la calidad que recibes. Desde luego una opción excelente tanto para quedarse unos días como para parar a comer.
Maravillosa casona diseñada y decorada s la antigua, con muy buen gusto. Interior muy confortable y habitaciones muy cómodas y acogedoras. Baño con todo lujo de detalles, hasta secador del pelo. Terracita en la habitación con vistas al jardín y dos butacas con mesa. Buena y sana cocina. Pero aún mejor la amabilidad y la disposición de sus dueños. Algo que me llamó la atención fue lo bien que el dueño llevaba el comedor pese a que estaba lleno; con calma, amabilidad y suma eficiencia, estaba en todo, y en ningún momento tuve que esperar por mis platos. Iba haciendo mi camino Lebaniego como peregrina, y la acogida fue excepcional. Pena que sólo dispuse de unas pocas horas para poder disfrutar del lugar. Espero volver algún día con más tiempo para poder hacerlo. Quedé encantada. Para mí un10.
Hemos pasado el puente en esta posada rodeados de naturaleza, los dueños son muy agradables y atentos. Las cenas y los desayunos están deliciosos y son caseros. Es una experiencia recomendable 100%
Fuimos a cenar por recomendación de un alojamiento cercano. El sitio es precioso, el entorno maravilloso. La estancia es sobria pero acogedora. Nos trataron muy bien y de forma muy cercana. La comida estaba exquisita. Muy recomendable. Para volver.
No hemos probado mejores postres que en este lugar :) Merece labpena pagar el desayuno
El hotel muy bien situado cerca de los lugares típicos para visitarlos. Muy limpio y la habitación amplia y acogedora. El servicio de restaurante muy bueno con productos de la zona y muy bien elaborados, nosotros en particular desayunamos y cenamos. La atención de los dueños muy cercana y agradable. Un sitio recomendable para ir y por supuesto la zona es espectacular. Muchas gracias por vuestra amabilidad y atención y como os dije volveré.
Preciosa posada rural, bien ubicada, muy limpia, con un desayuno y cena inmejorables, con productos típicos de la zona y caseros por ellos. Dueños encantadores. Íbamos con un bebé de un año y todo fueron facilidades para calentar biberón, purés .. volveremos en verano a disfrutar de la piscina y las vistas
Muy recomendable, cogí una habitación después de un largo día de ruta en moto, y hemos descansado de lujo, los dueños muy cariñosos incluida la perrita que tiene allí. La habitación muy acogedora, grande y con un balcón super bonito. La cena y el desayuno riquísimo. Además pusimos las motos bajo techado. Solo puedo decir cosas buenas. Volveremos!! Gracias
Estuvimos la semana pasada y nos trataron genial, muy amables y atentos tanto Carmen como Oscar. Habitación confortable y grande. El paisaje y la comarca espectacular la comida muy buena y sabrosa. Un diez en todo. Repetiremos seguro.
Preciosa posada rural, bien ubicada, muy limpia, con un desayuno y cena inmejorables, con productos típicos de la zona y caseros por ellos. Dueños encantadores. Íbamos con un bebé de un año y todo fueron facilidades para calentar biberón, purés .. volveremos en verano a disfrutar de la piscina y las vistas
Si vienes por liébana y quieres comer bien esta es una parada obligada. Tienen una cocina muy buena con productos de la zona y la atención es de diez. No puedo recomendar solo un plato, está todo espectacular. Deseando volver 😍
Buenísima atención con un trato cercano y familiar. Los dueños son increíblemente amigables y no falta la atención personalizada en temas de alergias o lo que el cliente pueda disponer. La zona del restaurante con cocina muy bien elaborada y exquisita. Lugar para disfrutar tanto en familia, con la pareja o hacer un retiro en solitario. Buena ubicación muy cerca de Potes y lugares de interés. Además los dueños te recomendaran varias zonas que se pueden visitar y merecen la pena ser vistas.
Hemos venido a cenar y la comida esta realmente buena! Hemos pedido unas bolsitas de queso para picar (MUY BUENOS) y de segundo unbacalao y un solomillo (ESPECTACULAR) y ha sido una excelente elección!! Postres caseros muy buenos también. Recomendamos 100% este lugar.
Fuimos al restaurante para cenar, y la pena es que no volvimos para repetir porque estaba completo los soguientes días. Es un restaurante familiar, muy agradable, y con una cocina excelente. El bacalao al pil pil estaba muy bueno, se deshacía. El plato de hojaldre con foie y huevos estaba de 10, nos sorprendió, muy recomendable. El flan delicioso y casero.
He pasado un día y la verdad que me ha sorprendido gratamente en general todo. No suelo poner 5 estrellas ...pero este en general se lo merece especialmente por la entrega que tienen a los peregrinos que vamos a Santo Toribio de Liebana. Si no existiesen estos establecimientos, la ruta sería imposible. En primer lugar el buen trato y profesionalidad de Carmen y su familia, la encargada-jefa. El establecimiento está muy correcto y la restauración muy bien conseguida. Se cena y desayuna Genial. Siempre pendiente de los clientes. Por cierto la perrita Lola es un delicia de jugotona. Recomendado.
El hotel muy bien situado cerca de los lugares típicos para visitarlos. Muy limpio y la habitación amplia y acogedora. El servicio de restaurante muy bueno con productos de la zona y muy bien elaborados, nosotros en particular desayunamos y cenamos. La atención de los dueños muy cercana y agradable. Un sitio recomendable para ir y por supuesto la zona es espectacular. Muchas gracias por vuestra amabilidad y atención y como os dije volveré.
Situada en el corazón de Pesaguero la posada el Hoyal es un lugar con encanto. Destaca por sus vistas a la montaña, su tranquilidad y amabilidad del personal. Disfrutar de la naturaleza y la gastronomía de la zona. Ideal para perderte unos días.
Estuvimos la semana pasada y nos trataron genial, muy amables y atentos tanto Carmen como Oscar. Habitación confortable y grande. El paisaje y la comarca espectacular la comida muy buena y sabrosa. Un diez en todo. Repetiremos seguro.
Muy recomendable, cogí una habitación después de un largo día de ruta en moto, y hemos descansado de lujo, los dueños muy cariñosos incluida la perrita que tiene allí. La habitación muy acogedora, grande y con un balcón super bonito. La cena y el desayuno riquísimo. Además pusimos las motos bajo techado. Solo puedo decir cosas buenas. Volveremos!! Gracias
Muy recomendable, la comida espectacular y muy bien preparada. Lugar tranquilo y privilegiado como base para rutas en moto. Posada y habitación muy bien, altamente recomendable. Con piscina.
Un sitio básicamente espectacular! Rodeado tranquilidad y naturaleza. Un trato estupendo por parte del dueño Óscar y Carmen que no sé si es la dueña pero si se que es una cocinera estupenda! Una comida a la altura del lugar, precios accesibles y una hospitalidad muy natural! Fuimos dos parejas desde Valencia y no descartamos pasarnos de vuelta por el hostal si decidimos volver a visitar el Norte, un placer!
Impresionante todo, la limpieza, las habitaciones y sobre todo el trato personal de Carmen y Óscar. Y ya si hablamos del restaurante, no tengo palabras, increíble. De verdad lo recomiendo con un 11 sobre 10.
Hemos ido a cenar un par de veces y la comida de 10. Se agradece el trato amable y cercano del dueño. Si pasas por aquí, merece la pena parar a comer o dormir. La comida es la tradicional de la región, con ingredientes de primera 👌
Hemos pasado el puente en esta posada rodeados de naturaleza, los dueños son muy agradables y atentos. Las cenas y los desayunos están deliciosos y son caseros. Es una experiencia recomendable 100%
Fuimos a pasar el fin de semana y ha sido un sitio increíble e idílico, en plena montaña rodeados de árboles las vistas son preciosas. El personal súper atento y amable siempre con una sonrisa. El desayuno con un precio muy asequible dada la cantidad y la calidad. A destacar las empanadillas de carne y el cachopo, todo un espectáculo. Merece mucho la pena pasar unos días en esta posada para desconectar y vivir en plena naturaleza. Volveremos ☺️
Una posada con mucho encanto en un entorno espectacular. Nos alojamos en la Posada El Hoyal, en Pesaguero, cerca de Potes, y la experiencia fue inmejorable. Todo está muy limpio, bien cuidado y con una decoración acogedora. El paisaje que la rodea es maravilloso, ideal para desconectar. El desayuno es de lo mejor: tostadas de pan de pueblo, mermelada y miel caseras, zumo de naranja natural… Todo riquísimo y con una atención excepcional. Sin duda, un lugar para repetir."
Acabamos de irnos del hostal, lugar tranquilo y agradable, rodeados de naturaleza, árboles frutales, gallinas, ocas y un perrete muy simpático, por la noche no hemos oído ninguno los animales. El desayuno excelente y abundante. La comida genial y los postres buenísimos. Los dueños y el personal muy agradables y atentos, sin duda volveríamos a repetir.
Acabamos de pasar una semana en el hoyal en familia. Nos ha encantado el entorno, muy tranquilo . Las vistas del hostal preciosas . Nos ha gustado mucho la comida , cocina casera de cálidad. El trato de los dueños ha sido cercano y muy agradable. También hemos disfrutado mucho de la.piscina ... Un sitio estupendo para relajarse y conocer el entorno.
3 peregrinos en el camino, el sitio estupendo, solo hechamos en falta un poco de complicidad con los peregrinos, nos podia haber dejado un simple descafeinado con 3 galletas Maria, no es mucho pedir, No tubimos esa suerte y hasta Potes en ayunas.
Sólo podemos opinar sobre la comida, ya que no nos hospedamos allí. El servicio realmente amable, ante todo. Llegamos a las 15'30 y nos han preparado una mesa sin problema. Pero cuando te cobran 4 cachititos de pan 80 céntimos y cuando les pides más, te cobran otro tanto... una practica cada vez más habitual que siempre he visto muy "cutre". Y para beber vino con gaseosa y te cobran la botella de vino entera más el refresco..6 euros.. Quizá sea que no estoy acostumbrada a esos "detalles". Pedimos una ensalada de ventresca con pimientos asados, aceptable, aunque los pimientos tenían mucha pepita por casi 10 euros. Unos huevos con patatas y 4 lonchas de jamón serrano por 7. Y unos txipirones a la plancha por 11 euros. Pasable.
Encontramos está Posada a través de unas cajas de regalo y no pudo ser más grata la experiencia. Trato inmejorable. Habitación con baño cama de matrimonio grande y cómoda (muy cómoda). Todo con una limpieza impecable. Desayuno completísimo: cesta de mimbre con bizcocho y pan tostado en abundancia, tomate y mermeladas, tetera de café de 1L más otra igual de leche para echar al gusto más zumo(15 euros dos personas aunque podríamos haber desayunado tranquilamente cuatro). La primera noche cenamos alli tienen comedor y zona de barra para tomar algo. Carta variada incluyendo platos de la zona y muy rica. Las vistas a la naturaleza en un entorno tranquilo, rural de montaña. Bien conectado con Potes y pueblos bonitos de Cantabria. Desde allí hicimos varias rutas por el Desfiladero de la Hermida y Fuente De. Finalmente decir que es un lugar al que volvería.
La atención de la dueña fue buena. La habitación estaba bien pero todo el suelo crujía al caminar. Tendrían que solucionar ese problema . Y el desayuno que se tomaron 2 cafés con leche , un tostada de pan y un trozo de bizcocho 12 euros me pareció muy caro
Hemos comido un magnifico cocido leibanés y de postre canónigo. El servicio muy correcto y atento. La unica peguita que, a título muy personal, el fideo de la sopa nos gusta más entero. Totalmente recomendable y bien de precio.
Habitaciones sencillas, buena limpieza y lo mejor la piscina en medio de la naturaleza con una zona de hamacas para tomar el sol, el desayuno rico aunque para mí esxesivo, te sirven zumo de naranja natural, café recién hecho, pan tostado con opción de tomate, y mantequilla con dos mermeladas, y unos frisuelos lebaniegos típico de la zona con miel y azúcar, (15€ pareja), otra pega que tienen ocas y por la noche se las oye y molesta.
El restaurante es magnífico. Comida casera muy rica. En pocos sitios se come así de bien, y no por un precio muy elevado. El cocido es maravilloso, de los mejores que he probado. Ya he ido unas cuantas veces, y siempre que paso por allí es parada obligatoria. Personal súper amable. Sitio privilegiado en medio de las montañas.
Realmente fui solo a comer, no pernocté, pero la comida fue excelente. El cocido levaniego está riquísimo y la torrijas, espectaculares. También tratan muy bien la carne dándole el punto justo. En cuanto al lugar, es precioso y está bastante apartado, lo que le da un punto bucólico. Si accedes al valle de Liébana se el sur, no dudes en pararte a comer aquí, te alegrarás.
El entorno es espectacular y muy tranquilo, la atención y la limpieza ha sido inmejorable y se come de lujo 🥰
Habitaciones sencillas, la bañera mal posicionada y dificil de salir, sin cortina por lo que es dificil que no se salga algo del agua. El desayuno estaba bien, no es tipo bufet pero está completo. Te hacen la habitación diariamente. El lugar donde se situa está bonito y a 12 minutos de Potes. Ahora bien, la piscina bastante sucia y lo peor las noches: hemos ido a descansar y respirar aire fresco y nos hemos encontrado con que tienen animales de granja pegadas a las habitaciones que por las noches hacen ruido (ocas que cada vez que pasa alguien hacen mucho ruido, perro que no para de ladrar, gallinas y gallos, caballos, vacas con su cencerro...). Entiendo que estoy en el campo y son ruidos normales pero en verano (o al menos en la fecha que nosotros hemos estado) en una habitación sin aire acondicionado no se podía estar con las ventanas cerradas, así que descansar ha sido imposible.
Decepcionante Tiene mucha apariencia exterior pero el interior no vale nada. Se nota que no hay detalles para que el cliente se sienta acogido ni satisfecho. No hay nada en los alrededores. Hay que desplazarse varios kilómetros para encontrar un bar o restaurante. La piscina no cuenta con espacio para tomar el sol y el desayuno se sirve en un espacio oscuro y lúgubre, a pesar de contar con mesas en el exterior donde da el sol pero nos dijeron que ahí no servían el desayuno. En definitiva, un hotel que no piensa en el cliente sino en su propia comodidad, no hay nada que haga pensar que están para el bienestar del cliente. El desayuno sólo cuenta con productos harinosos como pan y bollería industrial, ni fruta ni huevos, ni nada casero ni típico de la zona. No volveremos ni lo recomendaremos, una pena porque en las fotografías da el pego...
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Barrio La Gloria, s/n, 39572 Pesaguero-La Parte, Cantabria
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Barrio La Gloria, s/n, 39572 Pesaguero-La Parte, Cantabria
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