Restaurante Pepe Vieira
Fine dining · Poio
Sobre Restaurante Pepe Vieira
In Poio's heart, we invite you to experience the avant-garde essence of Restaurante Pepe Vieira. Our sleek, contemporary building is set amidst leafy grounds, where creativity meets nature. Inspired by Galician flavors, our tasting menus take you on a culinary journey through the region's rich herit...
In Poio's heart, we invite you to experience the avant-garde essence of Restaurante Pepe Vieira. Our sleek, contemporary building is set amidst leafy grounds, where creativity meets nature. Inspired by Galician flavors, our tasting menus take you on a culinary journey through the region's rich heritage. We've been praised for our exceptional food quality, with dishes that delight the palate and leave a lasting impression. Our service team is known for their warm hospitality, ensuring an unforgettable experience from start to finish. Come and discover the unique charm of Restaurante Pepe Vieira, where flavors, atmosphere, and service come together in perfect harmony.
Què diuen els clients de Restaurante Pepe Vieira
Restaurante Pepe Vieira ofrece una experiencia gastronómica excepcional, destacando la comida, el servicio amable y el entorno espectacular. Algunos clientes mencionan detalles a mejorar en la decoración y limpieza, pero la mayoría valora la experiencia como inolvidable.
Plats populars
Ideal per a
Tip: Se recomienda disfrutar de un cóctel en el entorno con vistas a la ría antes de entrar al restaurante para complementar la experiencia.
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Què veure a prop
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Explora els voltants de Restaurante Pepe Vieira
Restaurante Pepe Vieira es troba a Poio, envoltat de llocs d'interès cultural i històric. Aquests són alguns dels punts més destacats als voltants.
Edificis Religiosos
- Q134611593 (A 640m)
- Q134611537 (A 659m)
- Q134611684 (A 720m)
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Preguntes freqüents sobre Restaurante Pepe Vieira
Opinions de Restaurante Pepe Vieira Poio
Restaurante Pepe Vieira ofrece una experiencia gastronómica extraordinaria, cuidada al detalle desde el primer momento. El trato de todo el equipo es excepcional, muy amable, cercano y profesional, haciendo que la experiencia sea cómoda y especial durante todo el servicio. Se agradecen especialmente las recomendaciones y explicaciones durante el servicio, siempre acertadas y transmitidas con pasión y conocimiento, lo que permite disfrutar aún más de cada plato y del conjunto del menú. Todo fluye con naturalidad, sin prisas y con una atención impecable. Uno de los momentos más memorables fue poder probar uno de los platos dentro de la cocina, una experiencia diferente y muy atractiva que te permite entrar en “el corazón” del restaurante y comprender de cerca el trabajo, la coordinación y el cariño que hay detrás de cada elaboración. Además, alojarse en el Hotel Pepe Vieira completa un “combo” perfecto, convirtiendo la visita en un día (y una noche) mágicos, en un entorno increíble donde gastronomía, descanso y naturaleza se unen de forma impecable. Sin duda, una experiencia que merece totalmente la pena vivir
Una experiencia mucho más premium que otros restaurantes 3 estrellas Michelin. La atención más cercana y el menú Romasanta una auténtica pasada. Habitaciones con vistas a la ría y diseñadas para la desconexión. Repetiría sin duda.
Tuve la oportunidad de disfrutar de la experiencia gastronómica en Pepe Vieira y fue, sin duda, un viaje inolvidable por los sabores y la esencia de Galicia. El menú degustación está diseñado como una historia, donde cada plato sorprende no solo por su técnica y creatividad, sino también por la conexión con el entorno y la tradición gallega. El servicio fue impecable: cercano, atento y con una explicación detallada de cada propuesta, lo que convierte la experiencia en algo mucho más profundo que simplemente comer. El entorno es mágico, rodeado de naturaleza, con unas vistas espectaculares que acompañan a la perfección la velada. Destaco la originalidad de los platos, la delicadeza en la presentación y el equilibrio entre modernidad e identidad local. No es solo un restaurante, sino una vivencia sensorial que recomiendo a cualquiera que busque algo único en Galicia.
La mejor experiencia Michelin hasta el momento, y acumulo unas cuantas en España, Londres y Berlin. Empezando por la comida, continuando por el servicio, acabando por la ubicación y el espacio. La suma de estos tres factores hacen de esta una experiencia inolvidable.
Experiencia increíble, cada plato es un desafío culinario. La atención al detalle exquisito y el equipo que lo forma terminan de elevar el local a excelente. Las cabañas son originales, acogedoras y silenciosas. Sin duda repetiremos tan pronto tengamos ocasión. Si aún no habeis ido, os recomiendo la experiencia completa.
Pedazo de menú y pedazo de sitio. Pepe Vieira es mucho más que un restaurante: es una experiencia sensorial en un espacio vanguardista donde cada detalle está pensado al milímetro. Han logrado algo único: integrar con elegancia el estilo Corbusier en un entorno relajado, natural y con mucho encanto. La cocina es espectacular. Cada plato sorprende por su creatividad, sabor y presentación. Subo foto de los que más nos han gustado, porque merecen ser vistos. Es un menú que emociona y deja huella. También probamos el desayuno, que fue otra maravilla: variedad, calidad y mimo. El café podría mejorar, aun así de 10. Sin duda, repetiré. Y seguro que lo recomendaré. Un lugar que deja ganas de volver.
Experiencia completamente recomendable. Fui el día de Reyes y disfruté todo momento de la comida. En un momento de la comida te llevan a la bodega y te preparan un plato en la cocina, a la que también te llevan (por lo menos en el menú que nosotros tomamos). Por esto y otras cosas, creo que es algo que merece la pena. La comida fuye abundante y de calidad. Además, el ambiente es muy agradable. Lo recomendaría.
Solo puedo decir cosas positivas de este restaurante y de su entorno. La comida fantástica y bien servida. Las vistas a la ría excelente. El comedor amplio y buen decorado. Antes de entrar tomamos un cóctel fuera con un entorno con árboles autóctonos y vistas a la ría. Leyendo algunos comentarios me he dado cuenta q algunos usuarios confunden Pepe Vieira con Ultramar(para revisar)
Emplatado , decoración muy colorida y con gran sabor .Vieiras muy ricas . Servicio muy amable
Como fotógrafo de bodas, he tenido el placer de trabajar en el maravilloso Restaurante Pepe Vieira en Pontevedra y debo decir que es un lugar verdaderamente excepcional. Cada vez que tengo la oportunidad de capturar momentos especiales en este restaurante, sé que las imágenes resultantes serán simplemente deslumbrantes. El Restaurante Pepe Vieira ofrece un escenario perfecto para bodas íntimas y elegantes. Su ubicación junto al mar y su entorno natural proporcionan un telón de fondo impresionante para cualquier celebración. Como fotógrafo, encuentro infinitas posibilidades para capturar instantes llenos de romance y emociones auténticas en este entorno único. El equipo del Restaurante Pepe Vieira es excepcional en todos los aspectos. Su atención al detalle y su dedicación para que cada boda sea perfecta son admirables. Siempre están disponibles para colaborar y asegurarse de que cada momento importante se capture de manera impecable. Su profesionalismo y amabilidad hacen que trabajar con ellos sea una experiencia grata y sin complicaciones. La cocina del Restaurante Pepe Vieira es simplemente excepcional. Cada plato es una delicia culinaria, presentado con elegancia y preparado con ingredientes frescos y de la más alta calidad. Como fotógrafo, disfruto capturando la belleza de cada plato y la emoción en los rostros de los comensales mientras disfrutan de una experiencia gastronómica inolvidable.
Impresionante! Una experiencia para vivirla. Ubicado en medio de la naturaleza con vistas a la ría; te ayuda a desconectar y solo disfrutar. Quizás está un poco escondido pero merece la pena y hoy en día con Google esto no es un problema. El equipo de sala muy correcto, perfectamente coordinados y atentos sin resultar cargantes. Íbamos de viaje por lo que no bebimos y no puedo comentar nada a cerca de la bodega y del sumiller. El menú de 12!! Desde las vajillas y presentaciones hasta el sabor. No hubo ni un plato en el que nos quedáramos a medias, cada uno de ellos sorprendía con un sabor perfecto que recuerdas con el paso del tiempo.En el menú destaca el pescado de una calidad inmejorable. Tras visitar muchos restaurantes con estrellas tengo la sensación de que está por encima de muchos con una estrella. En mi ranking personal tendría dos.
Un sitio singular para vivir una experiencia gastronómica única.. Desde su presentación en su página web te das cuenta que todo va a ser diferente . Cuando llegas al lugar lo primero que te impresiona son las vistas y la estructura del local, todo a lo grande. Te reciben y te acompañan a unos sillones donde tomas los primeros aperitivos. Luego te pasan a una mesa donde comienza la experiencia. Es un menú único que consta de varios platos. Son pequeños bocados del pasado con una envoltura moderna donde cada uno es explicado al detalle por el personal del restaurante. Cuando es el turno del pescado, te llevan a la cocina y lo comes junto a la persona que lo ha preparado... Puedes acompañarlo con un maridaje que te ofrecen pero nosotros, por tema de coche, solo tomamos un par de copas de vino. Hay pocas mesas y muy separadas entre ellas, por lo que nadie se tropieza con nadie. Totalmente recomendado.
Merecidísima segunda estrella Michelin, el menú que degustamos hoy "O Señor de Andrade" perfecto equilibrio ente sabores, aromas y la estética de los platos. De duración y numero de platos, 6, perfecto también. A lo largo del menú hay dos platos que se preparan delante del comensal uno en la barra y otro en la cocina. La atención y el trato es exquisito por parte de todo el personal. Sin duda sitio para repetir e ideal para celebraciones en pareja.
Hemos ido a comer a este local el pasado sábado, dos personas, previa reserva a través de su página web. Nada más llegar, te das cuenta que ese día vas a jugar en una liga diferente a la que comúnmente estamos acostumbrados. El entorno es espectacular, el local es enorme, amplio y precioso. Tienes el huerto enfrente del mismo, por si quieres echar un vistazo al origen de muchos de los productos que luego degustarás en su interior. Pasando a la experiencia en sentido estricto, no quiero entrar en muchos detalles, pero si diré que la atención es atenta desde el momento en el que cruzas con el coche la puerta del garaje; te recibe una persona que te acompaña a la puerta, donde te dan la bienvenida, te enseñan el local y te acomodan en el exterior para degustar los aperitivos (del que me quedo con la chula y la vieira). Acto seguido, te hacen pasar a la sala y comienza la verdadera magia: visitas a una barra con cocina integrada en la sala, paso por la bodega, por la cocina real del restaurante, etc. En nuestro caso, optamos por el menú largo (Romasanta) y puedo asegurar que sales a rebosar de comida. El ritmo, las cantidades y la secuencia de pases es perfecto. Debo destacar que uno de los dos comensales era intolerante a la lactosa y le adaptaron todos los pases que podían contenerla. Fenomenales adaptaciones sin que pierdan la esencia los pases. Debo agradecer igualmente, además de a todo el personal por igual, a la sumiller. Hemos conversado con ella sobre algunas opciones específicas que buscábamos para maridar el menú y dio en el clavo estupendamente. Espero volver pronto al que considero uno de los mejores restaurantes en los que he estado.
Experiencia de 10. Merecidísima 2a estrella Michelin y no creo que tarde en recibir la 3a. Pedimos el menú largo ( ya que vas, merece la pena). La ubicación increíble, servicio impecable (correctos sin ser empalagosos), platos espectaculares y además te enseñan la bodega y cocina. En la cocina te preparan un plato. Toda una experiencia! Cada plato te lo terminan delante (eso me encanta) y además nos dieron un librito con más historia de cada plato por si quieres saber más (luego te lo llevas de recuerdo. Se nota que ponen cariño en todo lo que hacen, chef, cocineros, camareros.. Enhorabuena. Ha sido una delicia. Un 10.
En el mes de Agosto, hará un año que estuvimos ahí, y he de decir que sin duda ha sido la mejor experiencia gastronómica que hemos tenido nunca mi pareja y yo! Somos habituales del Ultramar, (otra verdadera pasada) y el año pasado nos arrancamos a probar en Camiño da Serpe y que pasada!!!! No puedo decir un pero de este fabuloso lugar. La comida orgásmica por completo. El margarita de pimientos de Padrón, brutal!! El ambiente y las vistas inigualables, el diseño increíble, el poder degustar en la cocina uno de los platos del menú... Un detallazo!! Pero sin duda, esa experiencia fue todavía más maravillosa con la camarera que nos atendió! Noa! Yo trabajo al otro lado de un mostrador y se reconocer cuando veo una auténtica profesional! Y ella lo es! Una amabilidad increíble! Unas explicaciones magníficas, super sonriente, amable, atenta... Si digo un 10 me quedo corta! Esa chica se merece la valoración de un 200!!Gracias a ella al día siguiente acabamos en la bodega de attis comprando el vino que nos recomendó y enamoró el Sitta Pereira y el Sitta Dulce Nana! Gracias Noa de corazón por tan gran recomendación! Cada vez que bebemos una copa de ese vino en casa (ahora no falta nunca una botella en el botellero) nos acordamos y brindamos por ti! Le dijimos que éramos habituales del Ultramar y nos recomendó un platazo increíble que no probaramos... El arroz seco con croca!!! Increíble! Otro gran acierto por su parte! Total que si la experiencia en Pepe Vieira ya era de 100, con la atención de Noa se multiplicó x1000!! Señor Pepe Vieira, tiene usted un diamante en el medio de su personal! Este año, estamos pensando en volver y si lo hacemos, será gracias a ella!! Gracias de corazón por esta increíble experiencia, porque habéis conseguido, que parte de nuestro corazón se haya quedado con vosotros!
Hace muchos años que se merecía esa segunda estrella, esa injusticia aunque tarde, ha llegado y como ha tardado tanto, ahora está más cerca de la tercera Estrella, que de la segunda. El restaurante lo tiene todo, diseño, vistas, servicio, pero encima destaca su extraordinaria cocina, producto gallego con el toque del gran Xosé Cannas. Y ahora tiene también, un increíble y lujoso hotel, donde poder descansar sin tener que coger el coche. Sin duda alguna, merece la pena venir desde cualquier punto de España, solo para disfrutar de este increíble Restaurante Hotel Pepe Vieira.
Buscaba un sitio para sorprender a mi mujer en nuestro 10º aniversario y di en el clavo. Comida espectacular, no sabría decir cuál fue el mejor plato. Los vinos muy especiales y cuidadosamente seleccionados. La habitación, inmejorable. Las fotos son del desayuno, no de la cena.
Increíble experiencia, la comida espectacular. Esta pensado para disfrutar de cada detalle. En nuestra experiencia todo el servicio fue excelente en especial a Valentin y a Sabela que nos estuvieron sirviendo. En conjunto todos fueron impecables en el servicio. Recomendamos totalmente venir a probarlo y sobre todo seguir disfrutando de lo que vayan creando.
Una experiencia fantástica, dos horas y media para disfrutar del conjunto. El entorno, la vistas, la estructura del restaurante y por supuesto la comida. Todo espectacular. Y destacar que nos encantó la idea del cuaderno de trabajo y la visita a la cocina, una experiencia para descubrir... Además del buen trato de todo el personal. Escogimos el menú O señor de Andrade, para nosotros suficiente.
Lo importante: una experiencia culinaria excepcional. La cocina del pescado hecha Arte, punto, lo demás, también excelente. Para los amantes del pescado y el marisco. Un ambiente acogedor y servicio impecable. Recomiendo menu “O Señor de Andrade”, ilusión plato tras plato para finalizar con un café y dulces artesanales en la zona de sofás. No vamos a hablar de los platos, que no me da la vida. Recomendable 100%.
Increíble la experiencia ! Desde el entorno, la atención del personal inmejorable , y la cocina se nota el mimo y dedicación de cada plato del chef . Sin duda merecedora de dos estrellas! Volvería a repetir
Finca muy bonita, con espacios cuidados al aire libre e interior. Muy buen servicio por parte de los camareros y camareras. Le pongo un cinco aunque la comida, muy rica, no me parece que estuviera sobresaliente, no me pareció especial.
Increible lugar, servicio y la experiencia que se transita al comer el menu Home y Peixe con el maridaje de vinos, en donde el chef hace una original propuesta de transitar sus raices gallegas a traves de un viaje por la historia y los productos de Galicia. Imperdible para los paladares exigentes. Precio del menu de 9 pasos 100 € y 125 con maridaje. Valio cada euro.
Experiencia gastronómica única..!! Simplemente impresionante. Lugar al que hay que ir al menos una vez en la vida y poder disfrutar de esas vistas.Trato impecable, comida, como debe ser, de Galicia y todo riquísimo... (esos percebes del Roncudo nunca se me olvidarán). Sin duda le doy un 10.
Sábado 17 noviembre celebramos la boda d mí hija;espectacular escenario,inmejorable trato y exquisito el servicio d cocina. No podíamos haber elegido mejor lugar. Invitados y nosotros gratamente satisfechos. Un placer
El "Menú Romasanta" ha sido increíble, sorprendidos gratamente. Un menú largo con platos deliciosos, desde los aperitivos, vieira, cigala, bogavante, merluza, mero, caldeirada, o cualquiera de los postres, aunque el montonico podría ser el preferido. Maravillosa puesta en escena y presentación, interesante el cuaderno que relata historia-plato. Hemos encontrado en este menú, la familiaridad de lo conocido, de los productos de nuestra tierra, pero en la mejor versión que pudiésemos imaginar. Galicia es verdura, marisco, pescado, queso, fruta. Tambien es paisaje y es que el restaurante tiene una ubicación inmejorable. El espacio, el ambiente, la música, la atención del personal en sala, las elaboraciones, los vinos, ... todo ha sido perfecto. Hemos disfrutado y nos hemos divertido. Enhorabuena a todo el equipo!
Todos los platos increíblemente buenos, ninguno que te dejará indiferente. El sitio es espectacular, con unas vistas impresionantes de la ría. Todo el personal amabilísimo y en uno de los platos lo comes en la cocina viendo cómo lo prepara el chef. Esperando repetir el año que viene a mediodía en lugar de cena.
Todo de 10. Tanto la atención como la comida.Estaba todo delicioso.
Fue una de las mejores experiencias culinarias que he tenido. El lugar maravilloso, la atención impecable, la comida espectacular y la habitación perfecta y tranquila.
Asistí a la celebración de una boda. El cocktail para invitados fue excelente, tanto en calidad como en cantidad. El menú de boda, aunque en pequeñas cantidades, estaba delicioso. Buenas instalaciones y excelentes vistas de la Ría.
fui por un evento. entorno muy agradable. comida excelentemente al punto. tanto la carne como el pescado. las vistas son inmejorables. el personal está permanentemente a elementos como la luz, las vistas abriendo y cerrando cortinas... una gran experiencia :)
Espectacular. Con el menú ya contaba. Pero el servicio me impresionó. Era el cumpleaños de mi mujer, y no se cansa de repetirme que este fue su mejor regalo. Chicos gracias a todos. ¡Cuidalos pepe!
El restaurante sito en un enclave privilegiado con vistas a la ría; los jardines que rodean el edificio moderno son acogedores y transmiten un aire de armonía que se corrobora al entrar descendiendo la escalinata, en el local; amplio, con vistas maravillosas y con unos sofás que te reciben con los brazos abiertos. El día era magnífico, asi que el aperitivo transcurrió en el exterior comenzando el menú " Romasanta" de este modo excepcional! ( Llamo la atención a la brillantez de las cartas que recogen el menú, magnífica la piel de raya). La sucesión de platos ya en el restaurante es deliciosa ! No quiero desvelaros las delicias que probamos porque merece la pena la sorpresa! Es una experiencia que invita a los sentidos y lo mejor es disfrutarla y pasar un buen rato en grata compañía!!! Hacía tiempo que no me sorprendían con los postres( soy golosa sin remedio)pero el postre "Neveiras de Fixó" es magnífico! El trato del personal muy bueno, jóvenes que se esfuerzan en dar lo mejor de si y lo consiguen.
Organicé mi boda en pepe vieira, la verdad que espectacular. El lugar y las vistas dejan sin palabras, muy buena atención y coordinación del evento, y la comida fantastica. Pedid el postre de tarta de santiago! Muy recomendable, volveremos en cuanto podamos.
Era la estrella que me faltaba por probar de las Rías Baixas y me parece una cocina que está al nivel de los mejores (para mí, Culler de pau y Maruja Limón), profundizando en las raíces antropológicas de la cocina galaica. Cada plato tiene una historia detrás, y Xosé Cannas y su equipo (amabilísimo Álvaro) nos la cuentan. Si a eso añadimos que dispone de unas instalaciones fantásticas, poco más hay que decir. Quizás el precio de los menús pueda parecer desajustado, pero, teniendo en cuenta que para dos mesas ocupadas y un total de cinco comensales había más de 12 personas de servicio, se entiende como parte de la experiencia.
Excepcional! Comparable a otros grandes restaurantes renombrados del pais. Hace 3 semanas estuvimos en el Celler de los hermamos Roca (también excepcional) y Pepe Vieira y su equipo han sabido contruir un entorno donde disfrutar de una experiencia sublime para los sentidos a este lado de la península. Nivelón!!! Muy, pero que muy recomendable.
Genial experiencia ! instalaciones de primera, servicio excelente y el menú degustación que va de menos a más, dejandote pasar por la vinoteca y comer uno de los platos en la cocina Agradecido de tener este nivel gastronómico tan cerca de casa enhorabuena !!
Espectacular, no hace falta añadir más. La mejor experiencia de mi vida, elegimos el menú largo y todos los platos son increíbles. Visita a la bodega y a la cocina incluída. La atención por parte del personal de sala es perfecta y el sitio es de ensueño. El conjunto hace una experiencia única, recomendable al 100%, una pena que no se lo pueda permitir todos los bolsillos, pero si uno se puede dar un capricho, merece la pena. Sin duda algún día volveré!
Simplemente maravilloso! Una experiencia gastronómica que te deja sin palabras! El lugar idílico, el comedor perfecto, la música inmejorable, la atención insuperable y lo mejor es la visita a sus cocinas, donde crean todo este viaje de sensaciones y sabores. Volveremos sin dudarlo.
Experiencia perfecta. El local increíble, acogedor, moderno y muy cómodo. La atención inmejorable al igual que los tiempos y la experiencia en sí. Y la comida, aunque algunos platos pueden ser más o menos de tu gusto, con una elaboración de 10 y mucho sabor. Perfecto.
Muy recomendable. Localización excelente con vistas espectaculares de la ría. Menú exquisito y experiencia fantástica. Adaptaron el menú a nuestras restricciones alimentarias (vegetarianos). Detalles muy cuidados y un equipo estupendo. Sinceramente supero nuestras expectativas, . Vinos fantásticos y únicos.
Súper recomendable, nos ha gustado todo, tanto el trato del personal como la decoración y la música. La comida, una exquisitez. Un puntazo llevarnos a la cocina. Repetiremos
Es el mejor restaurante que he visto en toda mi vida, y he visitado unos cuantos incluidos con estrella Michelín. La comida y el servicio son sublimes, de otro mundo, como no hay palabras para definirlo pues no digo más. A pesar de ello, siempre hay algún detalle que mejorar. Uno no tiene remedio, el restaurante ha perdido las vistas al mar por culpa de unos enormes eucaliptos. Por último, y fue lo único realmente negativo, al reservar te preguntan si se trata de una celebración especial (como era en mi caso), pero luego no lo tienen en cuenta, por lo que no entiendo por qué preguntan. Pero lo recomiendo una y mil veces. PD: dos semanas más tarde, después de esta reseña en Google y de la encuesta online del propio restaurante, no han tenido a bien aclararme por qué demonios preguntan si es una ocasión especial al hacer la reserva. Parece que no en todos los aspectos tienen la misma excelencia que en la cocina.
Maravillosa experiencia. El lugar es perfecto en donde está cuidado todo hasta al mínimo detalle. Se percibe que buscan la excelencia hacia el cliente del modo más exigente y, de verdad, lo consiguen. En mi visita, capítulo aparte merece el personal de sala. La atención, el detalle y el esmero de Adriana, Diana y Julieta es elogiable. Su entusiasmo y compromiso hace parecer que tienen por primera vez delante a un cliente.
Elegimos el menú “O señor de Andrade” y el resultado fue sobresaliente. Menú de altísimo nivel, del que cabe destacar la merluza y la cigala, dos platos de los que te comerías a cubos. Muy buen servicio de sala y muy dinámico el menú, empezando la experiencia con unos aperitivos en una zona de sofás y a mitad de camino visita de la cava y degustando un plato directamente en la cocina. El restaurante es un edifico muy chulo en un entorno sostenible y muy bonito. Repetiremos sin dudas.
Impresionante. De los mejores restaurantes en los que he comido nunca. No es barato, pero mereció la pena sin ninguna duda. Pedimos el menú intermedio y salimos completamente saciados. Local muy agradable, con grandes vistas. Muy buen trato. Buenas sorpresas durante el menú que no desvelo para no hacer "spoilers". Lo recomiendo sin lugar a dudas.
Hola, no sé si alguien leerá esta reseña pero tengo la necesidad de hacerla. Normalmente no suelo escribir nada de los sitios a los que voy, pero hoy tenia que hacer una excepción. Ahora mismo estoy en la terraza del restaurante, en un lugar idílico por cierto, mientras me tomo un café muy bien hecho, pensando en lo bien que acabo de comer. Este restaurante es una maravilla, sus trabajadores son profesionales de gran categoría, atentos y serviciales, siempre con una sonrisa y de la comida solo puedo decir que es probablemente el mejor estrella michelín en el que estuve. No se me ocurre nada mejor que decir de este lugar, aunque me encantaría, solo puedo estar agradecido por todos los momentos que ha tenido esta experiencia. Sin duda, el día que vuelva a las tierras gallegas tendré el gran placer de volver. Muchas gracias por todo al Chef y a todo su equipo.
Decidimos celebrar nuestra boda en Pepe Vieira y estamos encantados. Comida deliciosa y servicio estupendo en todos los sentidos. Laura es encantadora y nos han puesto todas las facilidades para poder celebrarla en tiempos complicados. Muy recomendable.
Toda experiencia gastronómica, un festín de comida desde el primer plato hasta el último, merece las dos estrellas que tiene y seguramente llegarán a ganar la tercera. Si te gusta el mar este es tu sitio, todo estaba en su punto perfecto! Ahora bien… no le pongo las 5 estrellas porque la sumiller nos recomendó nefastamente el vino. Primero: No nos dejó la carta de vinos para así poder visualizar las referencias y los precios (si vais, pedidla). Segundo: Como sumiller que es, nos recomendó y nosotros le pedimos un vino con ciertos matices y no acertó en absolutamente nada. Tercero: Creo que nos recomendó solamente para vender una botella cara y quedar bien con su jefe. (50€ de un vino que no maridó ningún plato del gran menú largo que cenamos). Pero en general le doy un 10 a todo el equipo menos a ella porque en ese aspecto nos sentimos estafados. Por lo demás es un sitio que te hacen sentir como en casa y todo su personal es muy amable y cercano. Recomiendo ir y disfrutar de un GRAN SERVICIO Y UNA GRAN COMIDA!!
En un remanso de paz campestre, con una estética industrial pero cómoda, un gran restaurante de renombre. El menú degustación muy completo, volcado en los productos de proximidad y con un maridaje también local es una delicia. Personal muy amable y competente. No es barato, pero se abona con mucho gusto una experiencia así.
Acudí a una boda, todo fue perfecto. Las vistas en un día despejado son espectaculares. El trato y la comida excelentes, para los alérgicos hubo una detallada explicación por parte de un responsable de la composición de los platos. Fue un placer.
El restaurante es una maravilla, para mi de los más bonitos en los que he estado. La ubicación perfecta para disfrutar de una experiencia gastronómica , con su menú degustación acompañado de un maridaje , personalmente exquisito. Sin duda, un lugar muy recomendable.
Una experiencia única y excepcional, merece la pena de principio a fin. Nos encantó el menú, el servicio, los detalles y sorpresas.
Perfecto,menú riquísimo,ubicación extraordinario y servicio un diez,da gusto ver gente joven tan implicado en su trabajo.
Una experiencia maravillosa de principio a fin. La cocina estuvo excepcional, cada plato perfectamente elaborado y delicioso. El ambiente acogedor y cuidado al detalle, y el servicio impecable. ¡Todo de 10! Sin duda, para repetir.
Restaurante Pepe Vieira ofrece una experiencia gastronómica extraordinaria, cuidada al detalle desde el primer momento. El trato de todo el equipo es excepcional, muy amable, cercano y profesional, haciendo que la experiencia sea cómoda y especial durante todo el servicio. Se agradecen especialmente las recomendaciones y explicaciones durante el servicio, siempre acertadas y transmitidas con pasión y conocimiento, lo que permite disfrutar aún más de cada plato y del conjunto del menú. Todo fluye con naturalidad, sin prisas y con una atención impecable. Uno de los momentos más memorables fue poder probar uno de los platos dentro de la cocina, una experiencia diferente y muy atractiva que te permite entrar en “el corazón” del restaurante y comprender de cerca el trabajo, la coordinación y el cariño que hay detrás de cada elaboración. Además, alojarse en el Hotel Pepe Vieira completa un “combo” perfecto, convirtiendo la visita en un día (y una noche) mágicos, en un entorno increíble donde gastronomía, descanso y naturaleza se unen de forma impecable. Sin duda, una experiencia que merece totalmente la pena vivir
Sin duda uno de los top 3 que hemos visitado, autenticos sabores de mar, nos atendieron muy rápido y los camareros supieron aconsejarnos en vino excelentemente, lo mejor sin duda fue el postre que estaba delicioso. Me hubiese comido 3 si no estuviera lleno.
Una experiencia mucho más premium que otros restaurantes 3 estrellas Michelin. La atención más cercana y el menú Romasanta una auténtica pasada. Habitaciones con vistas a la ría y diseñadas para la desconexión. Repetiría sin duda.
Tuve la oportunidad de disfrutar de la experiencia gastronómica en Pepe Vieira y fue, sin duda, un viaje inolvidable por los sabores y la esencia de Galicia. El menú degustación está diseñado como una historia, donde cada plato sorprende no solo por su técnica y creatividad, sino también por la conexión con el entorno y la tradición gallega. El servicio fue impecable: cercano, atento y con una explicación detallada de cada propuesta, lo que convierte la experiencia en algo mucho más profundo que simplemente comer. El entorno es mágico, rodeado de naturaleza, con unas vistas espectaculares que acompañan a la perfección la velada. Destaco la originalidad de los platos, la delicadeza en la presentación y el equilibrio entre modernidad e identidad local. No es solo un restaurante, sino una vivencia sensorial que recomiendo a cualquiera que busque algo único en Galicia.
Experiencia increíble, cada plato es un desafío culinario. La atención al detalle exquisito y el equipo que lo forma terminan de elevar el local a excelente. Las cabañas son originales, acogedoras y silenciosas. Sin duda repetiremos tan pronto tengamos ocasión. Si aún no habeis ido, os recomiendo la experiencia completa.
La mejor experiencia Michelin hasta el momento, y acumulo unas cuantas en España, Londres y Berlin. Empezando por la comida, continuando por el servicio, acabando por la ubicación y el espacio. La suma de estos tres factores hacen de esta una experiencia inolvidable.
Pedazo de menú y pedazo de sitio. Pepe Vieira es mucho más que un restaurante: es una experiencia sensorial en un espacio vanguardista donde cada detalle está pensado al milímetro. Han logrado algo único: integrar con elegancia el estilo Corbusier en un entorno relajado, natural y con mucho encanto. La cocina es espectacular. Cada plato sorprende por su creatividad, sabor y presentación. Subo foto de los que más nos han gustado, porque merecen ser vistos. Es un menú que emociona y deja huella. También probamos el desayuno, que fue otra maravilla: variedad, calidad y mimo. El café podría mejorar, aun así de 10. Sin duda, repetiré. Y seguro que lo recomendaré. Un lugar que deja ganas de volver.
Experiencia completamente recomendable. Fui el día de Reyes y disfruté todo momento de la comida. En un momento de la comida te llevan a la bodega y te preparan un plato en la cocina, a la que también te llevan (por lo menos en el menú que nosotros tomamos). Por esto y otras cosas, creo que es algo que merece la pena. La comida fuye abundante y de calidad. Además, el ambiente es muy agradable. Lo recomendaría.
Una comida exquisita, el trato inmejorable y el sitio espectacular. Estrellas más que merecidas!!! Gracias por todo
Solo puedo decir cosas positivas de este restaurante y de su entorno. La comida fantástica y bien servida. Las vistas a la ría excelente. El comedor amplio y buen decorado. Antes de entrar tomamos un cóctel fuera con un entorno con árboles autóctonos y vistas a la ría. Leyendo algunos comentarios me he dado cuenta q algunos usuarios confunden Pepe Vieira con Ultramar(para revisar)
Una experiencia muy gratificante en todos los sentidos . Un placer . Volveremos .
Emplatado , decoración muy colorida y con gran sabor .Vieiras muy ricas . Servicio muy amable
Me encanta el local y su comida. Lo que no me gusta es que las puertas están todas pintadas, pareciendo un local abandonado cuando tiene las puertas cerradas. Sin ir más lejos, vino a visitarme un familiar y pasamos por delante del mismo y le dio esa impresión.
Una experiencia muy gratificante en todos los sentidos . Un placer . Volveremos .
Una comida exquisita, el trato inmejorable y el sitio espectacular. Estrellas más que merecidas!!! Gracias por todo
Una experiencia única y excepcional, merece la pena de principio a fin. Nos encantó el menú, el servicio, los detalles y sorpresas.
Me encanta el local y su comida. Lo que no me gusta es que las puertas están todas pintadas, pareciendo un local abandonado cuando tiene las puertas cerradas. Sin ir más lejos, vino a visitarme un familiar y pasamos por delante del mismo y le dio esa impresión.
Cocina de alto nivel, platos muy elaborados, muy bien presentados y exquisitos, los menús degustación son muy completos, es verdad que individualmente los platos son pequeños pero al ser muchos sales lleno. No le doy 5 estrellas porque aunque en su web aparecen 3 menús diferentes a nosotros el más barato no nos lo ofrecieron en el restaurante, solo los 2 más caros, además se olvidaron de servirnos uno de los aperitivos cosa que rompió la experiencia con el maridaje de vinos ya que cada vino se debería de tomar con un plato específico. Por el resto, tanto el local, comida como el personal muy bien.
Gran restaurante con 2* Michelin y un discurso alrededor del producto y la aproximación sostenible a la gastronomía del lugar. Propuesta creativa sustentada en un conjunto de pases con sabores precisos y bien definidos. Extensa carta de vinos con muchas referencias locales que le aportan gran interés y valor. También carta de cócteles. Sala muy amplia. Para celebraciones de momentos especiales. >100€.
Restaurante emblema con muchos años de trabajo por labrarse su hueco en la cocina de vanguardia. Llegar a él es en si una pequeña experiencia por lo recóndito del lugar. En primera instancia te conducen a una zona informal donde tomar una bebida con un par de aperitivos, para después degustar un tercero que preparan delante de ti en una barra situada en el centro de la sala y finalmente sentarte en la mesa. Inicialmente me decepcionaron un poco los platos, pero después se fue recuperando hasta acabar muy bien con el trío cárnico y los postres. Ponen especial esfuerzo en seguir ligados a la cocina gallega e intentan relacionar cada plato con una historia o leyenda de la tierra. Como únicos puntos negativos, la iluminación tanto del interior como del exterior (al hacerse de noche, puesto que de día es perfecta al ser uno de los lados de la sala una cristalera todo él) y el hecho de que, a priori, no se puedan escoger platos a la carta. Sólo había tres menús, el segundo de los cuales incluía en su totalidad al primero. El tercero era un menú vegetariano sólo disponible solicitándolo previamente.
Excelente reinterpretación de la cocina gallega… El jefe no estaba en la casa; pero su equipo ejecuta con precisión su cocina!!! Un equipo de sala joven pero muy profesional, atento y servicial… Entre todos sacan mucho provecho a un entorno escondido pero maravilloso y fascínate!!!
El trato y el lugar está a nivel de un 2 estrellas michelin. Sin embargo, la comida es acorde con 1 estrella michelin y los precios son desorbitados en lo que respecta a las bebidas sobre todo. 8€ por copa de vino y 15€ una copa de vino dulce no hay parafernalia que lo justifique, cuando en cualquier otro estrella michelin dichos vinos valdrían la mitad. Sobrevalorado.
Lugar simplemente espectacular. El trato corresponde con el lugar. a pesar de todo para mi gusto el menú de degustación no fua muy de mi agrado, pero es una opinión personal sobre gustos. por la experiencia volvería a repetir.
Fue una experiencia diferente y tal vez no sea el indicado para hacer una reseña de este restaurante. La propuesta de cada plato combinada con la tradicion gallega es buena. Muy buena tecnica en la elaboracion de cada uno de los elementos. Como en todas las obras de arte de un autor, unas triunfan mas que otras. Yo soy tradicionalista en la cocina y tal vez tiendo a comparar sabores. No me decepciono, pero no me impacto.
Excelente experiencia, sin duda, algo que merecidamente le consolida como referencia. Estuvimos alojados y probamos el restaurante, en ambos sitios un trato esmerado y atento, fantástico en muchos aspectos. Cocina espectacular, bodega increíble y ambiente lujosamente cuidado. La reseña no tiene un 5 por un contratiempo en el que pienso no sé han movido bien. Nuestra reserva (mes y medio antes) fue telefónica y con unas condiciones dictadas por teléfono que nos convencían a todos y que finalmente no se respetaron. Argumentando que fueron telefónicas y la persona que la hizo ya no trabaja allí, que no tienen forma de comprobar lo dicho, pero en todo caso sin alternativas ni opciones, por lo que todo el grupo asumimos un error que no originamos. Es algo a cuidar y que deja una sensación distinta a la buscada y un boca a boca poco agradecido. En todo caso insisto que es un claro lugar de referencia no sólo a nivel gallego sino nacional y doy fe de ello.
Hemos ido a comer estos días y la experiencia ha sido muy buena. Desde el trato al inicio, los aperitivos en la terraza y los platos principales, algo que es de esperar lógicamente en un 2 estrellas. No pongo 5 estrellas por varios motivos que me han hecho irme con un sabor un tanto agridulce. Por un lado, me cuesta entender que después de gastarte más de 500€, te cobren 2 cafés a 3,50€ cada uno de ellos, en vez de no cobrarlos tras ese gasto en el restaurante. Por otro lado creo que el producto que comes (más allá de una brutal preparación de este) no justifica el precio que tiene, hay un montón de platos de vegetales y pescados nada caros. Y por último, el chef estaba en el restaurante y creo que sería un detalle que hubiese pasado a saludar por las 5 mesas que había ese día. Aún así, valorando únicamente la comida, la experiencia fue realmente buena
Hemos ido a comer estos días y la experiencia ha sido muy buena. Desde el trato al inicio, los aperitivos en la terraza y los platos principales, algo que es de esperar lógicamente en un 2 estrellas. No pongo 5 estrellas por varios motivos que me han hecho irme con un sabor un tanto agridulce. Por un lado, me cuesta entender que después de gastarte más de 500€, te cobren 2 cafés a 3,50€ cada uno de ellos, en vez de no cobrarlos tras ese gasto en el restaurante. Por otro lado creo que el producto que comes (más allá de una brutal preparación de este) no justifica el precio que tiene, hay un montón de platos de vegetales y pescados nada caros. Y por último, el chef estaba en el restaurante y creo que sería un detalle que hubiese pasado a saludar por las 5 mesas que había ese día. Aún así, valorando únicamente la comida, la experiencia fue realmente buena
Luces y sombras y detalles por pulir. Acudimos al mediodía a comer y la primera sensación no fue agradable de todo, ya que nos sentaron en una terraza con unas sillas llenas de hojas y de suciedad y nos sorprendió que en un restaurante de esta categoría vean a una clienta limpiar la silla antes de sentarse y no te echen un cable. Los entrantes nos parecieron agradables, bien explicados por un equipo algo nervioso, nos dio la sensación. A continuación, cuando entramos al comedor sí que nos sorprendió negativamente que el mantel contase con tres manchas de grasa como las que adjuntamos. Respecto al menú, cuando elegimos visitar restaurantes de dos estrellas lo que buscamos es encontrar y descubrir técnica, pues Galicia es una tierra que de por sí ya ofrece producto, pero las dos estrellas para nosotros llegan de la mano de una hospitalidad y técnica aplicada que un usuario no puede replicar, y en este caso he de reconocer que sí que la he encontrado en alguno de los platos más icónicos que están fantásticos, como el salmonete pero sin embargo otros nos dejaron bastante fríos, en concreto el carpaccio nos preció que no estaba al nivel y que el punto de algún plato como la merluza no era el óptimo. Igualmente la repostería para mí ha sido la pata más floja, a excepción de los Petit fours. Un aspecto que sí he adorado es la parte de entrar en cocina, un clásico del lugar pues no era nuestra primera vez pero que yo en particular disfruto muchísimo. En resumen considero personalmente que para poseer las dos estrellas ese día en concreto encontramos muchos aspectos que pulir a nivel de estabilidad del menú y pequeños detalles de hospitalidad que no nos hicieron marchar con buen sabor de boca.
Vale destacar que el restaurante se encuentra en un entorno maravillo, aunque fuimos de noche y no pudimos apreciarlo. Me decepciono un poco que Pepe saliera varias veces a la sala y jamás tuvo la humildad de acercarse a la mesa. La atención de las camareras y los cocineros fue excepcional, lo mejor de toda la cena sin duda. Si bien la comida a sido buena me quede con más ganas de ver algo más renovado en la sustancia y menos en comer sin platos, con las manos y sobre paños. Los vinos no fueron de mi total agradado ciertamente y nos quedamos con ganas en los tres postres (tomamos el menú más caro) de algún acompañamiento de vino dulce y no tomarlos con un vaso de agua....fatallllll. No volvería pero gracias !!!
MUY DECEPCIONANTE. Había estado varias veces en el restaurante cuando tenía 1 estrella, y me gustaba mucho. Es la primera vez que voy desde la segunda estrella, y me he sentido estafado. No es que comiera mal, en absoluto, pero he comido mucho mejor las otras veces. De entrada, tardaron más de una hora en empezar la cena: tantos platos a las 11 de la noche no le pueden sentar bien a nadie! He echado de menos elaboraciones que sí probé antes; el menú solo tiene pescados, muy buenos, pero muchos casi crudos, o escabechados… 🤷🏼♂️ el maridaje fue una auténtica tomadura de pelo, y los vinos por botellas… en fin. El servicio, aturullado, como si estuvieran de prácticas; y extremadamente lentos. Al final, tras una comida decepcionante y un servicio mejorable, el precio exorbitante nos dejó con una sensación muy mala. No volveré.
Es un restaurante de 1 estrella michelín que a mi parecer los menús son caros para la calidad que ofrecen, algunos platos estaban a la altura de la estrella, pero otros muchos ni se le acercaban. Los alrededores del restaurante estaban descuidados, con un cesped descuidado y con trozos embarrados. El servicio no me ha parecido ni por asomo a la altura de un estrella michelín, te sientan para el aperitivo en una mesa de fuera que no se molestan ni en limpiar y eso que estaba sucia, con chorretones de las copas de los anteriores que hubieran estado. Los cuartos de baño no es que estuvieran sucios, pero si se notaba esa dejadez con por ejemplo el espejo del baño descolgado o los lavabos y el wc sucios. Y por último, me pereció muy feo el que me gastara 300€ en un menú para 2 personas (incluyendo maridaje 32€ por persona) y no sólo te cobren los cafes y el agua sino que 4 copas de vino a 7€ la copa, que no tomamos fuera del menú, en fin, una experiencia agridulce, tienen mucho que mejorar si quieren que la experiencia del cliente sea inmejorable...
Comida expectacular. Servicio de camareras impecable y amable. Lo que arruinó la velada en un restaurante de tanto nivel es que habíamos hecho reserva con antelación para cena de empresa una mesa redonda en salón principal y sin avisarnos cuando llegamos nos metieron en salón lateral y frío tuvieron que poner radiador portátil. Cuando le dijimos que habíamos reservado en salón principal nos dijeron que tenían evento privado y que lo sentian mucho por el inconveniente. Al final de la noche y tomando copa ya pedimos sentarnos en el salóncito que tienen al lado del salón dividido por un biombo y nos lo negaron fue entonces cuando pedimos hablar con gerente y nos dijo que no podía ser cuando le explicamos lo que nos había sucedido su respuesta mal encarado fue que acabasemos copa y nos invitó a marchar. Una pena que un restaurante con tanto nivel tenga un gerente mediocre
Para gastrónomos atrevidos. Una experiencia que todo aficionado a la gastronomía debe disfrutar, pero ojo, hay que ir con mente abierta. El personal es super amable, te hacen sentir como en casa, la experiencia merece la pena. La puesta en escena es muy original, realmente me sorprendieron. Que por que digo que hay que ir con mente abierta? Pues bien, cuando llegas te dan a elegir entre tres menús, sabes cuánto vas a pagar, pero no sabes que vas a comer, primer salto al vacío y no sabemos si llevamos paracaídas. Que por que no le doy la máxima puntuación? Pues porque francamente, del gallo y del cerdo prefiero comer partes más "nobles", por muy bien preparados que estén, donde esté un solomillo o un zanco, que se quite el corazón, la sangre y el rabo. En fin, es mi opinión, me gustó el sitio y el resto por parte del personal, pero la comida no me invita a repetir, al menos a corto plazo.
Valoración según mi experiencia con un menú degustación con maridaje. Platos elaborados con grandes sabores, muy correctos. El maridaje excepcional . La atención de estupenda. Puntos negativos: exceso de sal , en dos platos llegó hasta ser molesto. El orden de alguno de los platos Con un menú degustación con maridaje nos cobraron el vino del aperitivo sin previo aviso. Poco serio.
Es la sexta vez que vamos y ha sido un poco decepcionante. Hoy, segundo día de apertura, no han estado al 100% como otras veces. Muchos fallos en el servicio, un exceso de pétalos de flores, algún plato un tanto caótico de presentación, un sorbete de frambuesa excesivamente ácido… A pesar de ello, el resto de los platos: exquisitos, como siempre. Los vinos demasiado ácidos, y no hemos tomado ni media copa de muchos de ellos. Dos productos que no como, y que les he indicado tras preguntarme, y producto principal del primer aperitivo… Los arranques son complicados. La factura no se corresponde con la experiencia que esperábamos tener.
Ibamos con mucha ilusión de ir a un Estrella en Galicia, La comida fue realmente espectacular, los platos nos sorprendieron gratamente, el pescado y mariscos están muy presentes, son muy completos y deliciosos. El servicio todo lo contrario, comenzamos mal, nos traían los platos sin los cubiertos puestos, agua sin vasos, vino sin copas, el aperitivo lo tomamos deprisa y corriendo, el mantel estaba sucio, y queríamos un aperitivo concreto que no había (algo inaceptable en un restaurante de este tipo ), nos sentimos también algo mal tratados ya que los platos no nos explicaban bien de que iban. Finalmente vimos como se fue acomodando todo según fue entrando las mesas y el servicio tomo nuevamente su forma. En España valoramos mucho un servicio de calidad y por eso decidimos ir a un estrella y no a un restaurante al uso. Estoy seguro que fue una cuestión particular por la cantidad de gente que entro en el mismo momento.
Fuimos en 3 amigos . Aperitivo bonito con vista sentados fuera , comida sin más . Arrancamos así. Empieza menú degustación Roma, menú largo, y empezamos con una nécora increíble . Gran Producto , y sin estar en temporada. Poco a poco que la cena iba yendo , unos de los comensales se levantaba para ir a fumar y ,estando avisado el personal de sala , quisieron servir y explicar el siguiente plato del menu degustación . Otra vez , un comensal se levanta para il al servicio , y pasa lo mismo . Y otra vez . En 3 en la mesa, llegando platos que los camareros tenían que servir y explicar, lo hacían detrás de uno de los 3 comensales ( ponte un poco a la derecha así que toda la mesa pueda escucharte y ver lo que estás sirviendo) cosa que nos pareció bastante rara . En fin , falta de conocimiento de parte del personal de sala , meno la jefa de sala que si resultó apta al trabajo asignado. Y SOLAMENTE por su profesionalidad , no he puesto 1 estrella en este comentario. Aunque fue un servicio pésimo , tanto ella como el personal de cocina , nos trasmitió todo el amor que hacían para servir esos tipología de platos . Hace falta personal adecuado para un dos estrellas y con ese nombre . Y si hay chicos que no saben aún cómo es eso , ponerle más gente a ayudarle y a explicarle cómo es un servicio de verdad . Cocina bien por los productos y las elaboraciónes . no de 10 porque faltaban en algún pescado algo de sal ( por mi gusto , por el resto de los comensales bien ) y porque hay que estar más atentos (malasuerte, pero hay que estar atento !) ;) . En fin , quiero volver seguramente , y espero con todo mi corazón que el personal de sala no puede arriesgar de arruinar una cena entre amigos. Siento ser tan duro , pero hay que conocer quién se pone a dar un servicio . Más atención a eso . Gracias por la experiencia, fuè muy bonita . Gracias sobretodo a la jefa de sala que hizo que todos esos errores se transformarán en una gran experiencia. Hasta pronto
Una experiencia con luces y sombras. Las luces: el espacio, el servicio y tres "platos": el mini vasito con almeja y crema (aperitivo), la crema adornada con pétalos de flores (exquisita) y el salmonete (riquísimo, pero medio salmonete para dos personas como plato fuerte). Las sombras: la música: rock duro -a nuestro juicio inadecuada- y la ridiculez de las cantidades servidas en cada uno de los platos: irrisorias (una tomadura de pelo). Quise hacer un regalo especial a mi pareja y cada vez que nos servían un plato se nos quedaba cara de incredulidad. El maridaje mediocre. La experiencia gastronómica decepcionante. No volveremos.
Luces y sombras y detalles por pulir. Acudimos al mediodía a comer y la primera sensación no fue agradable de todo, ya que nos sentaron en una terraza con unas sillas llenas de hojas y de suciedad y nos sorprendió que en un restaurante de esta categoría vean a una clienta limpiar la silla antes de sentarse y no te echen un cable. Los entrantes nos parecieron agradables, bien explicados por un equipo algo nervioso, nos dio la sensación. A continuación, cuando entramos al comedor sí que nos sorprendió negativamente que el mantel contase con tres manchas de grasa como las que adjuntamos. Respecto al menú, cuando elegimos visitar restaurantes de dos estrellas lo que buscamos es encontrar y descubrir técnica, pues Galicia es una tierra que de por sí ya ofrece producto, pero las dos estrellas para nosotros llegan de la mano de una hospitalidad y técnica aplicada que un usuario no puede replicar, y en este caso he de reconocer que sí que la he encontrado en alguno de los platos más icónicos que están fantásticos, como el salmonete pero sin embargo otros nos dejaron bastante fríos, en concreto el carpaccio nos preció que no estaba al nivel y que el punto de algún plato como la merluza no era el óptimo. Igualmente la repostería para mí ha sido la pata más floja, a excepción de los Petit fours. Un aspecto que sí he adorado es la parte de entrar en cocina, un clásico del lugar pues no era nuestra primera vez pero que yo en particular disfruto muchísimo. En resumen considero personalmente que para poseer las dos estrellas ese día en concreto encontramos muchos aspectos que pulir a nivel de estabilidad del menú y pequeños detalles de hospitalidad que no nos hicieron marchar con buen sabor de boca.
Una experiencia con luces y sombras. Las luces: el espacio, el servicio y tres "platos": el mini vasito con almeja y crema (aperitivo), la crema adornada con pétalos de flores (exquisita) y el salmonete (riquísimo, pero medio salmonete para dos personas como plato fuerte). Las sombras: la música: rock duro -a nuestro juicio inadecuada- y la ridiculez de las cantidades servidas en cada uno de los platos: irrisorias (una tomadura de pelo). Quise hacer un regalo especial a mi pareja y cada vez que nos servían un plato se nos quedaba cara de incredulidad. El maridaje mediocre. La experiencia gastronómica decepcionante. No volveremos.
Restaurante situado en un sitio privilegiado. Te reciben estupendamente, te sientan en unos sillones con vistas magníficas y ahí acaba la experiencia gastronómica. Totalmente plano, un menu sin ninguna historia, no cuenta nada, sabores que no arriesgan salvo alguna pincelada suelta. Una carta de vinos desmedida, demasiado grande. El servicio muy lejos de una estrella Michelin.Este año se quedan sin estrella me temo. Listón muy bajo ahora mismo
Fuimos el 14 de Agosto a cenar mi mujer, mi hijo y yo. Pedimos el menú largo con maridaje de vinos. El menú en general no tiene la creatividad que pido a un restaurante con estrella Michelín. Cuando nos sirvieron los postres no ofrecieron vino de postre. Lo reclamamos y el chef nos dijo que en Galicia no se dan estos vinos. Una contestación alucinante!!!. Cuando le dijimos que era el primer restaurante de su categoría que no tenían en un maridaje nos sirvieron un vino blanco. Los tres vinos de maridaje no eran para recordar. Por último el precio nos pareció excesivo para lo que ofrecieron. La factura fue de 492 € por los tres menús.
He estado este sábado al mediodía con mi marido disfrutando de dos menús degustación señor de Andrade con maridaje y aunque la comida y todo el servicio nos ha gustado mucho,nos hemos ido con muy mala sensación ya que a mayores de los más de 500€ q cuestan esos menús, hemos tenido que pagar aparte los cafés y el agua y las bebidas de los aperitivos (cuando todas estas cosas nos las han ofrecido ellos, no las hemos solicitado nosotros).Nos ha parecido un detalle de muy mal gusto, tener que pagar 41€ más ,cuando ya habíamos pagado 512 €. Nunca nos había pasado nada igual en un restaurante de esta categoría
Totalmente una decepción, el peor Michelin que he estado, la comida muy básica y el lugar sucio, hasta tenían un vidrio roto… lo único a destacar el servicio muy amable
Nuestra experiencia en Pepe Vieira fue decepcionante. Optamos por el menú largo, el más caro, esperando algo sorprendente y memorable. Los platos estaban bien ejecutados, pero me faltó ese toque de originalidad que uno espera en un restaurante de esta categoría. Además, me pareció cutre que el café se cobre a 5 euros, y el desayuno “gourmet” también tiene margen de mejora. Me llamó la atención que prácticamente todo el personal fuese tan joven. Entiendo que se quiera dar oportunidades, pero resulta poco convincente que alguien de apenas 20 años se presente como responsable de vinos en un lugar así; en un restaurante de este nivel se espera mayor experiencia y seguridad. En cuanto a la parte de la estancia, la habitación estaba muy cuidada y con detalles bonitos, lo cual agradecimos. Sin embargo, a las 12:10 ya nos estaban llamando para dejar la habitación, lo que empañó un poco la experiencia. En general, me fui decepcionada: por lo que pagué, esperaba algo más redondo, sorprendente y mejor gestionado.
El producto es bueno pero esperábamos mucho más. El camarero no era acertado en sus explicaciones (había ingredientes que decía mal) y se crujía los dedos al lado de la mesa. El precio del menú degustación es elevado y no te sorprende como esperas. He ido a varios restaurantes de este estilo y por el precio de este esta por debajo de los demás. La zona alrededor, está muy dejada, el chef estaba allí y no se acercó a la mesa en ningún momento. Lo mejor el momento que te llevan a la cocina para una cata. No nos gustó. Producto bueno, poco sorprendente y trato al cliente poco cuidado
Nuestra experiencia en Pepe Vieira fue decepcionante. Optamos por el menú largo, el más caro, esperando algo sorprendente y memorable. Los platos estaban bien ejecutados, pero me faltó ese toque de originalidad que uno espera en un restaurante de esta categoría. Además, me pareció cutre que el café se cobre a 5 euros, y el desayuno “gourmet” también tiene margen de mejora. Me llamó la atención que prácticamente todo el personal fuese tan joven. Entiendo que se quiera dar oportunidades, pero resulta poco convincente que alguien de apenas 20 años se presente como responsable de vinos en un lugar así; en un restaurante de este nivel se espera mayor experiencia y seguridad. En cuanto a la parte de la estancia, la habitación estaba muy cuidada y con detalles bonitos, lo cual agradecimos. Sin embargo, a las 12:10 ya nos estaban llamando para dejar la habitación, lo que empañó un poco la experiencia. En general, me fui decepcionada: por lo que pagué, esperaba algo más redondo, sorprendente y mejor gestionado.
Totalmente una decepción, el peor Michelin que he estado, la comida muy básica y el lugar sucio, hasta tenían un vidrio roto… lo único a destacar el servicio muy amable
El producto es bueno pero esperábamos mucho más. El camarero no era acertado en sus explicaciones (había ingredientes que decía mal) y se crujía los dedos al lado de la mesa. El precio del menú degustación es elevado y no te sorprende como esperas. He ido a varios restaurantes de este estilo y por el precio de este esta por debajo de los demás. La zona alrededor, está muy dejada, el chef estaba allí y no se acercó a la mesa en ningún momento. Lo mejor el momento que te llevan a la cocina para una cata. No nos gustó. Producto bueno, poco sorprendente y trato al cliente poco cuidado
Hemos ido a comer con un regalo el menú de Roma Santa más bebida, el más completo..y la verdad, decepcionante..un menú que vale sobre 500 € y que te cobren el café...una vergüenza.. tomamos 4 vinos y 3 vasos de agua y una copa y nos han cobrado 33 € a parte.. no volveremos y no lo recomendaremos ..a parte el chef Pepe Vieira al final está en la entrada y ni nos saludó.. un cristal roto en la cristalera, la hierba sin cortar..un querer y no poder.. Nos dijeron a la entrada , espero que disfrutéis de la experiencia...pues no....FATAL
En mi humilde opinión no están a la altura de una estrella Michelín. Compartiré mi experiencia personal. Entiendo que existen momentos en los que todo no puede ir bien y así me ha tocado a mi. Pedimos tortilla abierta, gyozas y tacos. La tortilla era escasa y muy fina, ya que el contenido no era extraordinario, pensábamos que sería algo más contundente (setas y queso azul). Los tacos estaban bien pero su presentación no era correspondiente al precio, las tortitas estaban escondidas en un paño. Las gyozas de “Bruce Lee” solamente sabían a agua con sal, no había rastro del contenido en la boca en ningún momento (gambas y puerro). Lo mejor de la cena el vino y el pan con mantequilla. El camarero muy amable en todo momento. Lo peor de la cena fue cuando revisamos el ticket y el precio no correspondía con los precios de la carta. En un sitio así me espero un orgasmo en cada bocado. Nos trataron bien y había buen ambiente pero eso no llega cuando pagas tanto.
Resumen de la reseña: - Valoración de 1 sobre 5 porque es un sitio de 1 estrella Michelín que te cobran casi 400€ por pareja. - Vinos de una calidad media-alta, pero de los 5 creo que sólo querría repetir 1. - Les 3 platos de marisco realmente mal, sin aprovechar al máximo el sabor de un buen producto en temporada. El resto de platos, a excepción de los pescados que estaban espectaculares, bastante flojos. - El sumiller demasiado informal. El metre y los camareros te recitaban un guión, con unas sonrisas poco naturales. Un trato nada cercano. - Entorno que debería ser espectacular (por el diseño), mal cuidado. - A años luz de otros restaurantes de 1 estrella de Galicia, como Yayo Daporta o Árbore da Veira. La experiencia en la terraza previa fue mala. Ya conocíamos las vistas, que son increíbles, por lo que no estábamos embobados viéndolas. Nos sientan en una de las dos mejores mesas de la terraza. Resulta que una de las dos sillas está mirando para atrás, para la copa de un árbol que estaba a 5 metros. Les pregunté si me podía mover al otro lateral, me dicen que sí y se van sin movérmela ellos. En segundo lugar, el césped de lo peor cuidado. Un césped requiere un cuidado exhaustivo desde el invierno. Éste parece que lo atendió un amateur. Estaba destrozado. Demasiadas zonas secas y con tierra levantada, se veía claramente que no era algo puntual. Por otro lado el ventanal... no tiene nombre lo sucio que estaba. Debe de ser por el agua del riego pero no hay excusa, ese pedazo ventanal tienes que limpiarlo 1 vez al día. En pocas palabras: El entorno con un diseño espectacular 10/10 cuidado por un novato 3/10. El resumen del sumiller es el siguiente: Explica el maridaje a la mesa de al lado dándonos la espalda a nosotros (lógico), luego se gira y nos dice: "Escuchasteis no? queréis el maridaje?" Creo que dicho esto no hace falta decir más (recordad que hemos pagado 400€ para 2 personas). Esta fue la tónica general toda la velada: Como hablamos varias veces con él sobre los vinos, nos dijo que nos iba a dar un detalle especial a nosotros ya que apreciábamos el mundillo... y luego vimos que se lo daba a todas las mesas que tenían los mismos platos que nosotros. Por otro lado, para abrir de forma "espectacular" una botella de un espumoso, reventó el cuello de cristal de la botella. Con el show puso perdido el suelo y salpicó el bolso de mi mujer. Además, le dijimos que no nos fiábamos por si tuviera restos de cristal. Nos dijo que "sabía lo que hacía". Pues mira, no creo que controles cómo se astilla un vidrio. En cualquier caso, sólo 1 de los 5 vinos del maridaje era de primer nivel, el resto, con ánimo de coger vinos variados y de la zona, no tenían la calidad adecuada. Para entendernos, eran vinos buenos de una calidad media o media-alta pero nada que ver con vinos de referencia/primer nivel (que también los hay, y muchos, por la zona). Los percebes, aún grandes, no estaban todavía en su pleno esplendor. Parece que servir percebe es muy exclusivo. El cachito (1/5) de bogavante crudo te lo sirven en un caparazón entero (parece recochineo) con piedras de hielo que le restan sabor. La navaja normalita. 3 platos de marisco de calidad media pero no alta (como suele ser en cualquier restaurante bueno de la zona). Recordad que pagamos 400€/2 personas. Con el 3er postre tuvimos un detalle un poco feo. Te sirven una carta con los 46 ingredientes del postre para sacar pecho. Al servírtelo, vemos que, de las 19 frutas que debería haber, faltan 5. Quién sabe cuántos faltarían de las demás hierbas/flores/especias que desconocíamos. Supongo que no tenían algún ingrediente y dijeron: "Qué más da? si no se nota". Pues no pongas esa carta para chulear y colárnosla, como si fuéramos ignorantes. Hemos ido a 6 locales premiados de la guía hasta ahora y éste ha sido el peor. Se lo recomendaremos a todas aquellas personas que no tengan todavía experiencia en restaurantes con estrella Michelín, pues van a disfrutar y esas vistas no tienen precio. No se lo recomendaremos a nadie que tenga ya una trayectoria en este tipo de hostelería.
Una pena. El sitio es espectacular. Y la comida también. Estropearon una boda que había sido perfecta simplemente porque pusieron todos los solomillos muy hechos. No se podían comer de lo hechos y duros que estaban. Sin duda esto no se puede admitir porque no lo esperas nunca que pase en un Estrella Michelin, pagando lo que se paga. No lo recomendaré
Suelo ir a bastantes sitios gastronómicos, y nunca pienso en el dinero pagado, más bien en la experiencia, pero en este caso, he de reconocer que un menú a base de productos muy económicos, no es ,desde mi humilde opinión correspondiente. Soy el primero en justificar el servicio, el trabajo de los platos…. Pero por resumir mi experiencia (contaré de los platos que recuerdo) nos tomamos los primeros aperitivos, que estaban desde mi punto de vista insípidos ( con falta de sabor) Después una vieira que te marcan en directo, muy plana, después hay varios platos a mi gusto insulsos, nos meten a comer en cocina 4 lonchas de pescados adobados, sin casi sabor, quizás si se pone sal, el producto se potenciaría, nos pusieron un bogavante, que sabía s palitos de merluza rebozados, pasa lo mismo con la merluza el puto del pesacado increíble, pero volvemos al sabor, dicen que va con cítricos y no tiene casi sabor, el caldo que va con cigala, ese estaba muy bueno, un sabor potente, de lo que repetirías mil veces, y el mero con granizado de almendras hecho con nitro! Muy bueno también, de los platos que no me acuerdo, solo recuerdo que si fermentación de la leche y mucho sabor a mantequillas y toques lácteos. El postre de manzana muy bueno y los acompañamientos del postre también, como digo, ni trufas, ni caviar, ni carne, ni foie, nada que digas bueno, no lo como todos los días, como comprenderás una cigala, un bogavante, mero, y merluza, no justifican 500€ y repito he gastado bastante más en otros templos y sin dudar, no me he llevado jamás esa sensación!
Entramos porque está enfrente al museo de Pontevedra, que es muy bueno. Pagamos 26 euros por un guiso para dos que era tan escaso que da vergüenza decirlo. Tocamos el fondo de la olla al apoyar la cuchara. No es un lugar para personas normales que quieren comer. No lo recomiendo en absoluto.
Una decepción. La comida rica y el personal amable. Pero nosotros nos quedaremos con el recuerdo de que son unos avariciosos. Fuimos a comer con un regalo de menú degustación con maridaje para 2 personas ( sobre 550€) y nos cobraron café, agua y la bebida de los aperitivos ( a 15€ la copa). Sigo sin entender cómo 4-5 aperitivos que forman parte del menú ( 4 en mesa y 1 vieira en barra pegada a plancha de cocina) no llevan un maridaje y si no está incluida esa bebida deberían informarte y no ofrecértela como si sí estuviera incluida. Por otro lado, no sería mejor subir el precio del menú 5€ y no cobrar aparte por el café que parece de lo más tacaño. Ni volveré, ni lo recomiendo.
Una decepción. La comida rica y el personal amable. Pero nosotros nos quedaremos con el recuerdo de que son unos avariciosos. Fuimos a comer con un regalo de menú degustación con maridaje para 2 personas ( sobre 550€) y nos cobraron café, agua y la bebida de los aperitivos ( a 15€ la copa). Sigo sin entender cómo 4-5 aperitivos que forman parte del menú ( 4 en mesa y 1 vieira en barra pegada a plancha de cocina) no llevan un maridaje y si no está incluida esa bebida deberían informarte y no ofrecértela como si sí estuviera incluida. Por otro lado, no sería mejor subir el precio del menú 5€ y no cobrar aparte por el café que parece de lo más tacaño. Ni volveré, ni lo recomiendo.
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Com arribar
Camiño Serpe, s/n, 36992 Raxó, Pontevedra, Spain
Poio, Poio 36992
Destacats
Serveis
Opcions de Menjador
Informació del Restaurant
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