El Cenador del Capitán
Regional · Potes
Sobre El Cenador del Capitán
El Cenador del Capitán, ubicado en Potes, les invita a disfrutar de una experiencia gastronómica única. Nuestro ambiente, con toques originales y una ubicación singular, crea el escenario perfecto para una comida memorable. Nos especializamos en cocina cántabra auténtica, con platos generosos como e...
El Cenador del Capitán, ubicado en Potes, les invita a disfrutar de una experiencia gastronómica única. Nuestro ambiente, con toques originales y una ubicación singular, crea el escenario perfecto para una comida memorable. Nos especializamos en cocina cántabra auténtica, con platos generosos como el cocido lebaniego y el cocido montañés. Complemente su comida con una selección de nuestra excelente carta de vinos y deliciosos postres. Ofrecemos servicio de almuerzo y cena, con opciones para comer en el interior o disfrutar de nuestra terraza al aire libre. Además, nos complace recibir a sus mascotas. En El Cenador del Capitán, nos esforzamos por brindar un servicio atento y una atmósfera acogedora, garantizando una experiencia culinaria excepcional.
Què diuen els clients de El Cenador del Capitán
El Cenador del Capitán es un restaurante con buena atmósfera y decoración peculiar en Potes. Destacan el cocido lebaniego y montañés, y la posibilidad de ir con mascotas. Algunos clientes mencionan servicio lento o comida no tan buena como esperaban.
Plats populars
Ideal per a
Tip: Si vas a cenar, llega a las 8pm para conseguir mesa con vistas a la plaza.
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Explora els voltants de El Cenador del Capitán
El Cenador del Capitán es troba a Potes, envoltat de llocs d'interès cultural i històric. Aquests són alguns dels punts més destacats als voltants.
Patrimoni Històric
- Iglesia de San Vicente (A 108m) — edificio en Potes, España bien de interés cultural
- Liébana (A 479m) — comarca histórica de Cantabria, España bien de interés cultural
Museus
- Casa del Oso en Liébana (A 5m) — museo en Potes, Cantabria
- Museo del Beato de Liébana (A 35m) — museo en Potes, Cantabria
Edificis Religiosos
- iglesia de San Vicente (A 42m) — Trescares
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Preguntes freqüents sobre El Cenador del Capitán
Opinions de El Cenador del Capitán Potes
La ubicación inmejorable. En el centro de Potes, justo al lado de la Torre del Infantado. La decoración interior muy cuidada y original. El servicio y calidad de la comida excelente. El precio, acorde con lo ofrecido. No hay menú (por lo menos en dos festivo) lo que hizo que el importe final fuera un poco elevado aunque considero que vale la pena. Lo recomiendo 100%
Hemos ido con nuestro con nuestro "pequeño" Mastin y nos han recibido con los brazos abiertos. La comida esa deliciosa y el restaurante es muy bonito. Hemos pedido el menu del peregrino que viene con el cocido Lebaniego estaba tremendo (primero sopa y luego el compango) y postre. Tambien pedidos pimientos asados con queso y unos langostinos con bechamel que estaban de muerte. El trato ha sido fantastico y nos han traido un bol de agua para el perro. Muy muy recomendable
Maravilloso llugar, maravillosa comida y los camareros trabajando al máximo para hacer que el cliente se sienta en casa a pesar de la cantidad de trabajo que tenían. Una vez más encantada de volver y mis hijos de 13 y 5 años tan encantados como yo. Muchísimas gracias por vuestro trabajo.
Hicimos una reserva para ir a comer con nuestro perrito y nos tenian una mesa preparada en una zona del restaurante para que estuviesemos comodos incluyendo un cuenco de agua, increible. La comida estaba buenisima, tomamos un cocido lebaniego y unas carrilleras. Los postres tambien estaban espectaculares. Repetiremos sin duda!!
Comer donde Wences se ve que es sinónimo de calidad y de buen gusto, he ido en tres ocasiones y en las tres ha salido más que satisfecha en cuanto a sabor, cantidad, calidad y precio. Comí un plato que me encanto, consistía en unas anchoas, queso de Pido y mermelada de vino... impresionante, delicioso!
Increíble lugar, muy buena oferta gastronómica, y una ambientación de la sala muy elaborada y trabajada. La comida muy buena y abundante, sobre todo la especialidad de la casa el “Cocido Liebanés”. Los niños (pequeños) no pudieron con todo lo que les pusieron en el menú infantil con filetes de cinta de lomo empanada, croquetas y patatas fritas caseras. Postres también caseros típicos y muy ricos, y café Nesspreso que siempre es un diferencial. Además, llegamos pronto, sin reserva y con tres niños, y nos hicieron un hueco (eso si, negociando la salida de la mesa ;) Una amabilidad y un servicio exquisito. Sin ninguna duda un lugar para no perderse en un entorno increíble como es Potes.
Sin duda uno de los mejores sitios para comer sin gluten. Tienen muchísimas opciones incluyendo el cocido lebaniego y el montañés (que si eres celiaco sabrás que es muy difícil encontrar la versión gluten free). Son muy profesionales y controlan perfectamente el tema de la contaminación cruzada. Sin duda, cuando vuelva a Potes repetiré en este restaurante. Incluso a las personas que no comen sin gluten habitualmente les gustó la comida. Todo un acierto. Gracias!!!
Todo genial! Los camareros nos han tratado muy bien desde el principio, la comida estaba super buena y lo que es mas importante, han cuidado a mi perro como a uno mas. Sin duda, de las mejores opciones en Potes 🥰
Increíble restaurante !!!!!. Comida espectacular. Un día comimos el menú del peregrino cocido impresionante con un postre del lugar exquisito. Otro día la cena ensalada de tomate (de huerto lugareño), revuelto de setas y hamburguesa de buey.....todo un homenaje de sabores. El precio merece la pena. Volvere seguro y lo recomiendo al 100%. Atención fantastica . En la situación que hemos vivido y vivimos damos las gracias a todos los empresarios que han vuelto y nos permiten disfrutar de unos días de descanso. Después de un año volvimos . Mi opinión sigue siendo la misma. Seguro que volvemos Volvimos no se puede comer mejor. Repito mi reseña un festival de sabores, entrecot inmejorable. Volveremos😉 Hemos vuelto nunca decepciona Increíble la ensalada de tomate y la parrillada liebanega . Volveremos seguro🥰
Un restaurante auténtico! Me gustó mucho el trato que recibí además de que la comida estaba riquísima! La decoración preciosa
El sitio es pequeño pero si vas con reserva o tienes la suerte de conseguir mesa, es de lo mejor que podrás encontrar en Potes. Nosotros eramos dos personas, y los dos pedimos el Menú peregrino, y Mamma Mia, menudo cocido Lebaniego nos comimos. Espectacular y sin palabras. Lo recomendamos muchísimo. Ademas de que el sitio es precioso y acogedor por dentro.
Comida excepcional: Elegimos el Menú del peregrino por 17 euros por persona. Tengo que Añadir que uno de los comensales es Celiaco y le prepararon el mismo menú que al resto SIN GLUTEN y sin variar el precio del mismo(adjunto fotos de ambos menús ). Los postres son caseros y adictivos. 😊 Local :Restaurante ubicado en una buhardilla muy acogedora y decorada con objetos antiguos y variados . Tiene un pequeño espacio para que jueguen los niños. Un acierto y los peques quedaron encantados. Servicio y trato inmejorable. Si pasáis por la zona , recomiendo 100% parar a comer.
Un sitio genial donde comer muy bien y con una buena relación calidad-precio. Hemos ido con nuestro perro y ya desde que llegamos habían puesto para él agua fresca. La comida buenísima, un cocido lebaniego muy bueno que nos han traído además muy rápido. Los postres también riquísimos, en especial la tarta de queso. Recomiendo sin duda ir a comer y si vuelvo por aquí no lo dudo!
Restaurante no apto para degustadores de comida rápida y tapeo, si quieres vivir una experiencia gastronómica completa este es tu sitio. Ambiente extraordinario, elaboraciones cuidadas y tradicionales, atención excepcional y sobre todo cariño, el mismo que dedican a las mascotas porque en este restaurante son bienvenidas. Muchísimas gracias por hacernos sentir como clientes normales aunque llevemos mascotas, atención, cocina y servicio de 10. Repetiremos siempre que vengamos a Potes con o sin mascota. Importante, hay que pedir cocido lebaniego y si se puede la costilla Tudanca a baja temperatura. Gracias por todo
Restaurante pintoresco ubicado en un edificio histórico donde disfrutar de la gastronomía de la zona. Carta variada con opciones de menú, con revueltos, platos de cuchara y carnes. Una buena opción es elegir el menú peregrino, que incluye bebida, el cocido lebaniego (sopa y compango), postre y bebida por 20€ por persona. El cocido estaba muy rico por lo que la relación calidad-precio es muy buena. Además, dejan acceder al restaurante con mascotas, lo cual se agradece mucho.
El restaurante es un 10 en general, la comida un espectáculo, el menú del capitan tiene cocido lebaniego que está riquísimo y además trae costilla que también está muy muy rica. Los postres se notan caseros, el canónigo especialmente estaba de 10. Los camareros muy atentos y agradables. La decoración y el establecimiento son para verlos, es muy original y las vistas, tienes la montaña y el río, y, si te toca una de las mesas pegadas a la ventana, entonces ya lo más de lo más.
Hemos ido varias veces durante los días que hemos estado de vacaciones. Todo lo que hemos probado estaba espectacular: el cocido brutal, pero las costillas a baja temperatura es de lo mejor que he comido. Y la tarta de queso de Lotus impresionante. La cocinera Soraya es súper simpática, nos hizo muchas recomendaciones siempre acertadas, y los camareros también eran muy agradables. Además el restaurante tiene muy buenas vistas de Potes desde el mirador, y de precio está bastante bien.
Reservamos después de leer las buenas reseñas y fue todo un acierto. Pedimos cocido lebaniego con sopa para dos personas y salimos llenísimos. Estaba espectacular. Pedimos sidra para acompañar, estaba buenísima. Aunque no lo pedimos como tal, nos cobraron como menú individual, 20€ cada uno. Muy bien de precio para todo lo que comimos. Además estuvimos sentados en la ventana con unas vistas preciosas. El restaurante es muy curioso por dentro. La atención fue buenísima. Sitio muy recomendable.
El lugar es precioso por dentro y por fuera. Tuvimos suerte y nos pusieron en una de las mesas de la ventana, con unas vistas espectaculares. El servicio estupendo. Nos ayudaron a decidir algunos platos y se preocuparon por cómo estaba la comida en varias ocasiones, lo que se agradece. El menú Peregrino, sopa y cocido lebaniego con compango estaba buenísimo. El entrecot de vaca vieja muy sabroso con el centro blandito, una delicia unido a la salsa de queso 👌🏻 La tarta de queso de postre increíblemente cremosa y con un sabor a queso como pocas he probado. ¡Riquísima! El detalle de dónde te traen la comanda ya es la puntilla. Me ha encantado 👏🏻
Un lugar muy acogedor y recomendable. Nos dejaron acceder con nuestra perrita Lola, y en el salón habían más perros. Todo un detalle. El servicio excelente y sitio acogedor con muchas cosas de la vida de antes. Pedimos el cocido lebaniego. Todo un espectáculo de sabores y combinación de comidas tradicionales. Muy recomendable y si volvemos, es un sitio de parada obligatoria.
Todo de diez! Ambiente hogareño y decoración super acogedora y original. Además de confortable, unas vistas espectaculares al centro histórico, puente medieval y al río Quiviesa. Camareros muy amables y atentos. El jefe nos aconsejo pedir media ración en vez de entera y acertó completamente! La comida buenísima, una tabla con embutido típico y una hamburguesa con abundante carne de Tudanca, que hacía tiempo que no comía una tan buena. Y para terminar calidad precio fenomenal. Ah! Además, admiten perros y vamos que si, estuvieron como reinas. Repetiremos seguro, muchas gracias por el buen trabajo y por la dedicación.
Hemos estado comiendo la familia con el perro, muy atentos en todos los sentidos, con la perrita agua y chuches, la comida espectacular el cocido lebaniego con su sopa buenísimo, hamburguesa y menú infantil los críos les encantó, los postres muy buenos también. Muy buen restaurante para repetir. Volveremos sin duda.
El trato fue exquisito, el ambiente acorde a la zona, la comida, todo muy bueno. Nos dejaron entrar con nuestras mascotas, eso hizo que la comida fuese mucho más agradable. El cocido.... que decir no puedes ir, y no probarlo, los postres caseros. Lo recomiendo El trato del personal impecable. Volveremos.
Es un sitio muy especial por su decoración, los camareros son superamables y un gran punto a favor es que puedes llevar a tu perro, el propio camarero le pone un cuenco con agua al llegar. Yo pedí de beber una sangria de litro y agua y el menú para 2 (capitan) con el cocido lebaniego y su sopa de cocido, de segundo plato, costilla de tudanca y de postre, un postre típico de la zona y una tarta de queso riquísima. Por último un café y chupito de crema de orujo. Todo por 60€ Acabamos a reventar y todo estaba de 10. Lo recomiendo al 100% y más si vas con tu mascota
Un restaurante que sorprende desde el primer momento. La decoración es muy original y peculiar, lo que hace que la experiencia sea única y diferente. La comida es simplemente exquisita, con sabores cuidados y una calidad excelente. Además, las raciones son muy generosas, perfectas para disfrutar sin quedarse con hambre. El servicio es atento y amable, lo que completa una velada redonda. Sin duda, un lugar al que volveré y recomendaré sin dudar.
SITIO IMPRESCINDIBLE. Llamamos para reservar y, aún estando lleno, nos hicieron un hueco. Cuando llegamos, nos pareció sin duda un sitio típico, con encanto. Las vistas mejor imposible, queríamos probar varios entrantes y nos pusieron medias raciones. El cocido lebaniego nos dejó sin palabras, una experiencia gastronómica espectacular. Los postres han sido un cierre de comida magnífico. Reseñar por supuesto el trato del dueño y de todo el personal que hacen que disfrutes aún más si cabe de la comida. Volveremos sin duda!
Estuvimos comiendo dos personas el domingo 28 de abril con reserva. Desde el primero momento el trato del personal fue muy bueno, atentos y aconsejando por nuestras dudas. La calidad de la comida es espectacular, especialmente nos encanto el cocido lebaniego pero todo estaba muy bueno. Nos llamo la atención la relación de la calidad de la comida y la cantidad con respecto al precio, son unas cantidades muy grandes a un precio contenido. El tiempo de espera entre platos fue el adecuado y para finalizar la tarta de queso es la guinda al pastel, increíble el sabor que tiene. Restaurante muy recomendable, volveremos!
Después de haber estado hace aproximadamente 13 años y haberme quedado con buen recuerdo decidí volver. No se si lo siguen llevando los mismos pero la experiencia esta vez fue totalmente diferente. Lo primero y mas importante para nosotros es que son Pet Friendly así que pudimos acudir con nuestra Perrita Danah e incluso le ofrecieron un cuenco de Agua para poder hidratarse. La decoración del lugar es impresionante, super especial, con un encanto digno de admirar. No he visto un restaurante igual. Con la carta nos sacaron unas castañas para picar mientras pensabamos que pedir. La comida muy rica, pedimos croquetas,revuelto de morcilla y cebolla, pato confitado y solomillo.De postre tarta de queso y Canonigo.Todo de 10! La atención del personal maravillosa, súper amables,correctos y simpaticos. Colaboran con una fundación infantil mediante la venta de decimos de lotería de Navidad asíq aprovechamos y compramos 2 decimos. Un lugar para visitar sin duda si te pasas por Potes.
Espectacular. De 10. Hemos ido dos veces esta semana porque de verdad, que no hay un solo plato que no esté sobresaliente de todos los que hemos probado. El servicio súper atento. Reservamos un sitio al lado de la ventana y mientras esperábamos a que la pareja que estaba terminando de cenar dejase la mesa, nos sirvieron unas bebidas a las que fuimos invitados. Hemos probado los patés de jabalí y venado (son de la zona y merecen mucho la pena), el caldo de cocido, el revuelto de boletus, el entrecot de vaca vieja ( el punto de la carne fenomenal), el cocido montañés, el lomo de venado con foia y hongos (tiernisimo) y los típicos canónigos de postres. Sin duda, un sitio que repetiré cuando tenga la suerte de volver de vacaciones, que es a menudo porque soy una enamorada de la tierra y el producto. Bravo por los chicos que llevan el local.
Hoy hemos decidido comer en otro lugar estupendo de Potes (Cantabria). Se llama El Cenador del Capitán. Tiene unas vistas muy bonitas. La cocina es casera, con productos del lugar. Pedimos platos típicos de la zona, todo riquísimo y de buena calidad. El personal ha sido muy amable. Recomiendo que si venís a Potes hagáis una parada en este restaurante.
Nos lo recomendaron y fue todo un acierto. En la visita a potes no puede faltar. Ya sólo la decoración del local llama toda la atención. Teníamos reserva para las 15:30 y fueron puntuales. Quedó una mesa libre junto al ventanal y nos ofrecieron cambiar. Destacar el cocido lebaniego, el lomo de venado con salsa de setas y foie. Para los niños pedimos un solomillo para compartir y parecía que habíamos pedido dos. Nos dejéis de ir.
El restaurante ubicado en un antiguo edificio en pleno centro histórico de Potes, justo al lado de la torre del Infantado. El restaurante se encuentra en la parte más alta del edificio en una especie de ático o desván. Algunas mesas dan a unos ventanales con unas magníficas vistas sobre el pueblo de Potes. La sala es bastante amplia con algunas mesas grandes para grupos. Aunque el restaurante destaca, especialmente, por una decoración muy particular, con innumerables objetos, fotos y recuerdos antiguos que sorprenden nada más entrar. La comida es excelente con una cocina casera y tradicional elaborada con ingredientes de calidad y cercanía, y con platos de cuchara riquísimos. Los platos son generosos, así que no te quedas con hambre. Tienen carta con una buena variedad de platos y dos menús, el del peregrino a 25 euros con un excelente cocido con su acompañamiento. Tienen, también, un menú infantil. Recomiendo pedir el cocido lebaniego que está buenísimo y servido en un perol en buena cantidad. Los postres son caseros, nos recomendaron pedir un postre típico llamado Alhambra hecho con natillas, caramelo y merengue que estaba espectacular. La carta de vinos es bastante amplia con algunos buenos caldos nacionales. Hay opciones sin gluten para celiacos y preparan platos adaptados para posibles alergias o intolerancias alimentarias. La atención del personal fue en todo momento magnífica, atentos y muy amables, recomendando y asesorando sobre los distintos platos. Potes es uno de los pueblos más visitados de Cantabria, así que es conveniente reservar con antelación ya que se suele llenar, especialmente los fines de semana. Un restaurante agradable y acogedor muy recomendable por su excelente gastronomía y con una buena relación calidad-precio.
Comimos un cocido Levianes y el cordero, todo muy bueno, especialmente el cordero. Nos dejamos aconsejar con el vino y nos trajeron un vino tinto de la zona, riquísimo y a muy buen precio. Rematamos con un postre espectacular, flan de queso. Y el servicio a la altura, todas super atentos.
Mi familia y yo estuvimos comiendo el domingo. El acceso es un poco extraño ya que has de subir por unas escaleras, sin saber muy bien di vas a comer o a casa de un amigo. Nos llevamos una grata sorpresa al ver la decoración de la zona noble del restaurante. Está un poco sobrecargado, para mí gusto, pero el conjunto es muy agradable y acogedor. Las recomendaciones del encargado un acierto. Gracias! Comimos súper bien y nos sentimos muy acogidos. La calidad del producto y el cariño con el que se preparan los platos, hacen del lugar, un restaurante obligatorio para cualquier visitante que quiera comer la auténtica cocina cántabra. Un gran acierto. Ojalá volvamos!
Brutal,la palabra para describir esta experiencia es BRUTAL. A pesar de que se nos hizo tarde para comer en un restaurante y tras varios intentos de reservar mesa, el capitan nos abrió las puertas del precioso y autentico restaurante. Un carta con dos menús MUY completos. Raciones en abundancia y calidad... inmejorable. Hoy en día es difícil encontrar un sitio donde te sirven tan bien,atentos, que no te quedes con hambre y de precio muy muy bien. Sin duda repetiremos en nuestras visitas a Liébana.
Tuve la oportunidad de cenar y otro día comer en este restaurante situado en el Centro de Potes. Se trata de un restaurante con mucho encanto, tanto por su decoración como el lugar en el que está situado, como si fuera un mirador, que lo convierte en toda una experiencia. La comida sencillamente deliciosa, el día del almuerzo pedimos el menú para dos personas, son 65 euros que están plenamente justificados, tanto por la cantidad y sobre todo la calidad, no hay pero que poner, todo lo contrario. A ello hay que añadirle la calidad del servicio, atento y rápido. Es sin duda un sitio recomendable que merece la pena visitar.
Pongo 5 estrellas porque no se puede poner más. Una experiencia inmejorable, muy buena atención tanto para nosotros como para nuestros perros. No nos habíamos sentado y ya teníamos una botella de agua para nosotros y un bol para ellos, así como un aperitivo para todos (galletitas para los perros). Situado en el bonito pueblo de Potes y una parada obligada si vas o vuelves de Fuente Dé. De comida podemos decir que nos encantó todo, pero especial mención al cocido Lebaniego, una delicia, eso sí, ¡mejor ir con hambre!
Descubrimos este sitio gracias a que es de los pocos de Potes que aceptan perros en el interior DogFriendly de verdad. Sin duda, es el mejor en el que hemos comido. Pedimos la costilla al horno, croquetas y borono….una auténtica pasada, al igual que el postre. También pusieron de comer y beber a nuestro perro. Las vistas espectaculares y la atención de los camareros igual, repetiremos.
Hemos ido con 2 perros , y no podíamos estar más contentos, te reciben súper bien, te traen agua y chuches para peludos. Comida riquísima, hemos escogido cocido para probar lo más típico, y es buenísimo, contundente.....de entrante carpaccio de Tudanca y luego plato de lomo de venado. Postre casero y rico, rico.....una experiencia muy agradable, los camareros muy majos y simpáticos, comida muy muy buena y precio ajustado a la calidad de comida. No es barato pero tampoco caro. Volveremos seguro porque en la carta hay platos que queremos probar, así que tocará volver algún día, jajajajaj Muchas gracias x todo.
Un 10/10! El restaurante está en pleno casco histórico de Potes. El lugar es muy acogedor a la par que original. Pedimos el menú peregrino para los dos y nos lo adaptaron genial, ya que, mi novia es celiaca. Nos sacaron dos cuencos de sopa diferentes, uno con fideos normales y otro sin gluten. Los postres caseros una maravilla. Sin lugar a dudas un sitio 10, con buena atención al cliente y preocupados para adaptar bien el menú. Si venís a Potes, no dudéis en hacer una parada aquí.
Llamamos para reservar porque íbamos con nuestros dos perros y había leído que si se podía y la verdad que fue el mayor acierto. El sitio por dentro es muy curioso como lo tienen decorado y nos gusto mucho, es muy acogedor y las vistas a Potes son muy chulas. La mesa cuando fuimos a sentarnos nuestros perros ya tenían el cuenco de agua y el sitio era espacioso para ellos y para que estuvieran tranquilos sin molestar a nadie, un detallazo. Para empezar cogimos pate de jabalí, carpaccio de tudanca que estaba buenísimo!! ( recomendable ) seguimos con parrilla lebaniega y lo que más nos gustó sin duda por recomendación del camarero fue la Costilla al horno a baja temperatura 18h. IMPRESIONANTE ! Se deshacía en la boca. Sin duda nos gusta mucho ir a Potes y nunca habíamos tenido oportunidad de comer aquí pero cuando volvamos volveremos allí sin dudarlo!! Los 4 !!
Reservamos para cenar porque leímos que era dog friendly, pero no nos esperábamos que al llegar ya nos estuviera esperando un bebedor en la mesa, un detalle pequeño pero indicativo de que nuestro perrete era más que bienvenido. Tanto el dueño como los camareros súper amables y atentos, ¡y qué decir de la comida! El mejor carpaccio que hemos probado y unas croquetas de jamón que no se quedan atrás. Ambiente y decoración estupendas y productos de proximidad. Si volvemos a Potes, repetiremos!
Es un restaurante increíble, parece un museo de la cantidad de antigüedades que tiene por todas partes. Hay que subir unas escaleras hasta la segunda planta. Los camareros en todo momento están muy atentos y te recomiendan muy bien que pedir y sobre todo no pasarte con la comida ya que es muy fácil. El el cocido es uno de los mejores que he probado en mi vida. Es obligado reservar
Si venís a Potes, os recomiendo “el cenador del capitán” sin duda alguna. Hemos venido 6 personas y dos perritos, y no solo hemos podido comer dentro con ellos dos, si no que les han puesto chuches y un cuenquito de agua (ponian todo eso en cada mesa que había perritos). Hemos pedido 6 menús del peregrino y os puedo asegurar que son los 26€ mejor invertidos que hemos gastado: la sopa buenísima, con muchísimo sabor y en su olla de barro; la bandeja de carne, el compango, estaba buenísimo y aún siendo 6, ha sobrado un poquito; y que decir del postre, miradlo vosotros mismos. Además pudimos probar también las fresas con nata (fresas de la zona que estaban buenísimas). Y lo mejor de todo sin duda es la atención de los camareros: están super pendientes de ti todo el rato y muy simpáticos. Una experiencia buenísima para nuestro último día de vacaciones.
Fuimos a cenar al saber que tenía bastantes opciones sin gluten o adaptadas y la verdad.... Espectacular !! La cena una maravilla y el trato aún mejor! Y como nos gustó tanto repetimos para comer y probar el cocido lebaniego! Una maravilla hasta los fideos fueron si gluten! Gracias por vuestro trato y por tratar con tanto cariño la intolerancia al gluten. Nos vemos en cuanto volvamos por el norte
Hemos comido el menú del capitán. Hay que ir con hambre, las raciones son potentes. La comida buenísima El personal súper amable. Un puntazo que admitan mascotas. La verdad que para nosotros que viajamos con dos perros, es un placer. Por desgracia nos cuesta mucho encontrar sitios donde admitan mascotas. Hasta la música de ambiente nos ha encantado. Gracias
Este lugar es para nosotros donde mejor nos hemos encontrado en Potes con diferencia. La comida es extraordinaria. Relación calidad precio ajustada. La atención es excepcional y la decoración y ambiente del local espectacular. Poder cenar al lado del balcón acristalado es ya lo único que nos falta y lo haremos. Enhorabuena por vuestra atención y dedicación
Fuimos a comer sin tener reserva y fue el mejor acierto. Éramos 6 y pedimos varias cosas para compartir, todo riquísimo y muy generosas de cantidad. El cocido estaba riquísimo, y el revuelto de morcilla espectacular. Pero sin duda, la tarta de queso de las mejores que he comido. Totalmente recomendable para comer por Potes.
Nos decantamos por comer en él por las buenas reseñas. El lugar es encantador, tiene una decoración que lo hace único. Tiene muchísimos detalles antiguos, mires dónde mires hay objetos impresionantes. Tuvieron un gran detalle de pica pica antes. La atención fue muy buena, muy atentos de principio a fin. La comida muy buena.
Un restaurante espectacular, decoración apabullante, precioso. La comida excelente y el servicio sobresaliente. Pudimos cenar en la ventana con unas vistas geniales y la resistencia fue ya de diez. La costilla espectacular... Precios ajustados. La mejor experiencia en nuestra visita a potes...
Seguimos las recomendaciones y fue un acierto . El lugar muy peculiar , los camareros muy agradables y probamos el cocido lebaniego … estaba buenísimo y parrillada que también merece la pena . Había menú infantil con su postre incluido . Calidad /precio muy bueno. El único pero es que pasamos calor porque estábamos en plena ola.
El Cenador del Capitán, situado en el pintoresco pueblo de Potes, es una joya gastronómica que destaca no solo por la calidad de su cocina, sino también por la calidez y profesionalidad de su personal. Cada visita se convierte en una experiencia inolvidable, gracias al exquisito trato y la atención meticulosa que ofrecen. Las costillas son un auténtico espectáculo para el paladar, cocinadas a la perfección, con un sabor ahumado que conquista desde el primer bocado. El cabrito, tierno y jugoso, refleja la maestría en la cocina tradicional, y el borono, un manjar típico de la región, sorprende con su textura y sabor únicos, evocando las raíces culinarias cántabras. Pero la experiencia no se limita a los platos. Las vistas desde El Cenador del Capitán son simplemente impresionantes, con un entorno natural que invita a la tranquilidad y a disfrutar del momento. La combinación de una gastronomía de excelencia y un ambiente acogedor hacen de este restaurante un destino imprescindible. Sin lugar a dudas, El Cenador del Capitán es el lugar ideal para aquellos que buscan deleitarse con sabores auténticos, rodeados de un entorno inigualable y el trato cálido de un equipo que pone el corazón en cada detalle. ¡Un rincón que enamora!
Pues no he comido en otro restaurante de Potes, pero puede que esté, sea uno de los mejores para comer. Buen ambiente, buen servicio de los camareros y la comida buenísima, grandes cantidades. Admites perros y tienen un detalle de bienvenida, le ponen un cuenco con agua y 4 chuches. Nos tocó la mesa con vistas al pueblo, así que genial.
El cocido montañés con alubias,cordero asado y el postre el canónigo todo espectacular. Nos pedimos todo para compartir, los platos son muuuuy génerosos. Nos dejaron estar con las perritas y fueron super atentos, plato de agua y chuches para ella. Mil gracias por aceptar clientes con mascotas🐩❤️
Reservamos después de leer unas cuantas reseñas positivas y la verdad que poco más que añadir. Excelente trato. Comida muy sabrosa y atención perfecta. Los camareros en todo momento nos ayudaron con la selección de los platos. Si bien es cierto que las raciones son bastante grandes por lo que puede ser buena idea compartir. En nuestro caso nos lo pusieron para llevar porque no pudimos con todo 😅 Repetiremos 100% cuando volvamos a Potes 👌🏻
Un verdadero descubrimiento que conocí gracias a una recomendación en TikTok y que, sin duda, me sorprendió gratamente. El servicio fue muy atento y el ambiente, original y lleno de detalles. El menú ofrece opciones exóticas y de gran calidad. Comenzamos con media tabla de quesos, todos deliciosos y de sabor suave. Luego disfrutamos de una costilla cocinada a baja temperatura, acompañada de una salsa a base de su propio jugo, whisky y miel, y de un solomillo de venado con salsa de setas y patatas. Todo estaba perfectamente presentado, en raciones generosas y con un sabor excepcional. ¡Lo recomiendo al 100%!
Se trata de un restaurante con decoración retro, con muchos objetos colgando del techo. Las recomendaciones de nuestro camarero fueron atinadas y dio justo con lo que queríamos. Nos gustaron mucho la ensalada de queso pido, pimiento asado y anchoa, y el costillar asado a baja temperatura. Precio bastante ajustado para la calidad que se ofrece.
El mejor sitio de la zona. Trato excepcional, la comida buenísima. APTO PARA CELIACOS, prácticamente toda la carta es sin gluten excepto 4 platos. Tienen fideos sin gluten para la sopa del cocido, pan y cerveza sin gluten. Controlan completamente la contaminación cruzada. Te ponen de aperitivo un humus (sin comino) con verdura. Pedimos unos huevos rotos con chorizo, sopa y cocido lebaniego. De postre un dulce de la zona que se llama Canónigo (natillas con merengue y caramelo). Todo con bebidas, 50€. Es pet friendly. Es recomendable reservar, se puede pedir al lado de la ventana que hay dos mesas y es más bonito. Sin duda 10/10.
Bajábamos de los picos de Europa ⛰️ y vimos que este restaurante se recomendaba mucho. Está en pleno centro de Potes, tienes aparcamiento fácil y tiene vistas increíbles. El restaurante por dentro es súper original, lleno de objetos antiguos. Nos pedimos el menú del peregrino 🍽️ y sin duda nos ha sorprendido para bien, un buen cocido lebaniego. 🍲 La comida estaba espectacular, el sitio precioso y único, y los camareros muy atentos, amables y educados. Recomendadísimo, repetiremos seguro. 😊
Comimos dos menus para 2 personas y la verdad es que quedamos tremendamente satisfechos. La comida tiene un sabor exquisito y tradicional. La atención no se queda atrás, son muy atentos y agradables. Nos trataron muy bien. En resumen, se come genial, agusto y te atienden de maravilla.
Do yourself a favour and have a meal here. Generous portions. Great flavours and presentation. Atmospheric surroundings that will spark conversations.
This is a fantastic restaurant. We ordered cocido lebaniego and cocido montanes - both dishes were huge and delicious. It’s a great place to try authentic Cantabrian food.
Great food and service. We really loved it!
Went here on one last night not expecting to get in. We were the first to arrive when it opened for dinner at 8pm (typical tourists!) It was quiet, and we got a table right at the front of the window with a view of the square below. Food was fantastic and more than reasonably priced. We ordered the stews to share and took the waiter’s advice to order the cocido to mix with the Leban stew. It was simply delicious, very authentic, but huge. One order of stew is enough for two we definitely didn’t need both the mountain and leban versions, not sure how 1 person would finish particularly with bread! Wine was also delicious. All up seems like a very authentic, family run place. Highly recommend.
Love the atmosphere, exterior interior and food!
I recommend this restaurant, great food and great service. Allow pets! Delicious!
Super tapas and motoGp on the tv
Best place, dogs allowed
Big bean hotpot and cheese board.
Great setting good food and service not too expensive
Lugar muy apetecible para comer agusto y bien. Es recomendable pedir reserva, las mascotas son muy bien venidas,la comida y la calidad BUENA!! El trato muy agradable sin atosigar. Las vistas son formidables al estar en lugar alto en el centro de potes. Precio calidad y variedad muy bueno.
El restaurante es muy peculiar por dentro, decoración asombrosa. Aunque no pudimos comer en una de las mesas de la ventana, tiene unas vistas increíbles. Puedes encontrar tanto el típico cocido lebaniego con compango como comida a la carta. Todo lo que probamos estaba riquísimo y raciones abundantes. Buena relación calidad-precio. La tarta de queso de postre era cremosísima y con un sabor a queso como pocas he probado. Especial , como detalle, dónde te traen la cuenta. Recomiendo llamar para reservar porque suele estar bastante concurrido. Los fines de semana tienen dos turnos de comida, uno empieza a las 13:30 y el segundo a las 15:00
Un restaurante de pueblo turístico. Pero con un buen servicio y comida bien preparada, no hay nada espectacular en el menú, pero comida más que correcta. En la cocina vuelan, 3 personas sacando platos a una velocidad pasmosa. La decoración del local llama la atención. Buenas vistas de la plaza de Potes.
Comimos en un restaurante del centro de Potes, muy bien ubicado y con buenas vistas, pero el calor que hacía era bastante agobiante, a pesar de ser octubre. La comida estaba bastante buena. El cocido lebaniego con su sopa era una pasada. También probamos las costillas con salsa de brandy, muy sabrosas. Los camareros fueron un poco insistentes en que eligiéramos el menú, pero con estos platos y un postre para compartir tuvimos más que suficiente. En general, una experiencia recomendable.
I loved it but one of our group ordered chrizo in cider that was soooooo sweet otherwise lovely place with some very odd decor
The place is amazing. It has a rustic touch combined with a lot of every day antiques, like rusty old oil lamps and giant keys. We had a cheese board, two main dishes, two sodas, two desserts and a cup of coffee. Everything was between quite good and delicious. Service was quite good, and fast enough that we didn't have to wonder where our food was. They even had some gluten free bread and cookies for my celiac wife. The only bad thing is that it can get quite expensive. We ended up paying 74 euros for our meal. Really high for what we're used to pay.
Tasty cooking but slow service
Got allot of good recommendations about the place. Unfortunately, the expectations where not fulfilled. The food was good, but not great. The service was nice, but not the best, especially if you don't speak Spanish.
In the heart of Potes, El Cenador del Capitán is a gastronomic haven that celebrates the rich flavors of Cantabria. The croquetas were crispy on the outside and creamy on the inside like they should…
La comida espectacular la verdad y el lugar curioso. No podemos darle un 5 por que a mi me fastidia mucho que te vayan poniendo pan y jarras de agua sin haberlas pedido y sin que te pregunten si quieres y luego lo cobren todo al final aún no habiéndolo consumido. Si vienes y no quieres pan ni agua, nada más te lo ponen en la mesa decirles que no queréis u os lo cobraran todo.
Expectativas 10 realidad 3. El servicio mas plano y parco del mundo. Para empezar pedi mesa para 7 tenia un niño de 4 años pero confirme que necesitaria una silla. En un restaurante que estaba casi vacio nos ponen en una esquina en mesa de 6 con un plato en el extremo de la.mesa sin silla. Incomoda por todos los lados y ni caso. El camarero mas borde y me muero... ofrecieron unos chupitos que nunca aparecieron. llega la cuenta para rematar y les falta cobrar un plato de 26 euros. Se los digo. y bueno esperando los chupitos a si sea por agradecimiento pero tampoco llegaron. Pueblo turistico....restaurante turístico...y atencion 0 al turista....
La verdad que ha sido bastante incómodo comer con el calor que hacía allí dentro, comerte un cocido lebaniego sudando no apetece mucho, además, para mí gusto estaba insípido, me he dejado la mitad y nunca suelo dejar nada. Tener en cuenta que hay bastantes escalones para acceder al comedor, en silla de ruedas imposible comer aquí, y si vas con carros de bebé hay que plegarlos, apenas hay espacio, el sitio nos ha agobiado bastante, es curioso todo lo que tiene para ambientar pero entre el calor, el sitio pequeño y todo lo que tienes alrededor ha hecho que nuestra comida sea bastante incómoda. El personal es agradable y hacen bien su trabajo, pero no creo que repitamos, lo siento. Algo curioso, la forma donde te dan la cuenta al pedirla, en un zueco, forma muy original.
I'M HUNGRY 🐰🐷
Long time waiting for garson
This was an interesting restaurant with all sorts of items on display. We’d been wanting to try some of the local dishes and did so here. Service was a bit casual. The food was ok including desser…
This was an interesting restaurant with all sorts of items on display. We’d been wanting to try some of the local dishes and did so here. service was a bit casual. The food was ok including dessert…
Typical dishes of the region but one very stressed out and rude proprietor serving us. Eventually a very lovely female waiter turned up and helped us out so we could order food
The server has clearly been there too long and not enjoying it because he could clearly care less about us. Slamming cups down on the table and telling us the stale bread was hard because that's…
The server has clearly been there too long and not enjoying it because he could clearly care less about us. Slamming cups down on the table and telling us the stale bread was hard because that's n…
Of the 6 nights spent in Potes this was by far a culinary disaster. Unable to cut the meat , food was deplorable and waiter couldn’t care less.
Of the 6 nights spent in Potes this was by far a culinary disaster. Unable to cut the meat , food was deplorable and waiter couldn’t care less.
Of the 6 nights spent in Potes this was by far a culinary disaster. Unable to cut the meat , food was deplorable and waiter couldn’t care less.
Of the 6 nights spent in Potes this was by far a culinary disaster. Unable to cut the meat , food was deplorable and waiter couldn’t care less.
i believe i asked the waiter to warm up the soup twice and both times it came back cold. we then asked for some drinks and my coke came 10 mins later. the service was appalling and the people were …
i believe i asked the waiter to warm up the soup twice and both times it came back cold. we then asked for some drinks and my coke came 10 mins later. the service was appalling and the people wer…
i believe i asked the waiter to warm up the soup twice and both times it came back cold. we then asked for some drinks and my coke came 10 mins later. the service was appalling and the people were …
De las peores experiencias de nuestra vida…por partes lo justifico: Acabamos allí dejándonos guiar por las reseñas en Google pero está visto que no siempre son buena guía… - desde fuera el sitio pinta genial pues es una casona antigua y te imaginas un restaurante elegante y agradable, para mi gusto, nada más lejos de la realidad… el restaurante está en la planta más alta por lo que después de un buen chorro de escaleras (que no es ese un problema en sí si no tienes limitada la movilidad) cuando llegas al restaurante en sí no sabes si estás entrando a una tienda de antigüedades, un caso de síndrome de Diógenes o una chatarrería, el sitio está ahogado de todo tipo de trastos…algunos con más gusto y sentido que otros. Llega a ser abrumador y claustrofóbico a partes iguales porque se suma a que el lugar no es demasiado amplio y al techo abuhardillado que obliga en algunas partes incluso a agacharse para acceder a algunas mesas. Por supuesto está amalgama de cachivaches para lo único que sirven es para almacenar toneladas de polvo como el que doy fe que había (lógico porque es imposible mover todos esos chismes para limpiar a menudo) por lo tanto higiene -10. - Hablando de la comida, ya que es un restaurante, de entrada la carta es bastante escasa en cuanto a variedad se refiere, en nuestro caso fuimos a cenar y debido que a medido día nos habíamos dado un homenaje no teníamos mucho apetito por lo que optamos por algo ligero. Ensalada de pimientos, con queso fresco de la zona y anchoas…que sin más, no tiene misterio coger los pimientos rojos de bote, brotes verdes de bolsa y presentarlos con lo demás….ni fú ni fá. Seguimos con unas croquetas de jamón y queso de la zona, cuya presentación fue vergonzosa al venir aceitosas, aplastadas y una de ellas reventada, con el relleno fuera. En cualquier lugar decente si en cocina revienta una croqueta en la freidora (cosa que ya dice mucho de los conocimientos y la mano del chef) directamente no se presenta y punto. Sin hablar de que no estaban buenas por estar extremadamente aceitosas. Soltaban más aceite que el bocadillo de Paco Roncero, por lo que la digestión sin sal de frutas fue un calvario. - Mi mayor indignación y la auténtica vergüenza de este restaurante es el aceite que te ponen para aliñar la ensalada, soy de Jaén y nadie me va a enseñar lo que es un AOVE, por lo que es un aspecto en el que me fijo allá dónde voy, pues bien… nos ponen una botellita de cristal de una empresa de Tudela (Navarra) al servirlo en plato vacío (como hago siempre para probarlo antes de echarlo sobre la comida) veo que el aceite es transparente por lo que ni en sueños eso era AOVE, ni si quiera aceite de oliva. Me indigné con la marca del supuesto aceite de oliva pero para mi sorpresa al día siguiente hemos comido en un restaurante donde nos han puesto monodosis de aceite de la misma marca (adjunto fotos)que este y en este caso sí que tenía su color verde brillante y perfecto, así como el olor y el sabor de un aceite de oliva (sin llegarle a la suela de los zapatos a uno de Jaen, dicho sea de paso) por lo tanto llego a la conclusión de que es el restaurante el que ha rellenado las botellas de AOVE originales con dios sabe qué aceite, lo que está legalmente PROHIBIDO. De todo lo que digo adjunto fotos. Esto para mi es un restaurante para engañar guiris pero cualquier persona con un mínimo gusto no saldría de allí contento. Una auténtica vergüenza. No volveré jamás y tengo base suficiente para decir que es el peor sitio de Potes de largo…. Lo único bueno por decir algo es que la sidra natural estaba bien fresquita…pero a 6 eurazos la botella
Presenciamos un acontecimiento muy bochornoso y desagradable del que parece ser el dueño del restaurante hacia una de las empleadas en nuestra presencia. Con muy malas formas déspota prepotente y mala educación rozando la vejación se dirige a su empleada haciendo un abuso de autoridad. Es intolerable y jamás volveré a un establecimiento con un personaje al mando de este calibre.
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C. Cervantes, 3, 39570 Potes, Cantabria, Spain
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C. Cervantes, 3, 39570 Potes, Cantabria, Spain
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