Llagar La Hacienda De La Abuela
Restaurant · Prendes
Horari de Llagar La Hacienda De La Abuela
Sobre Llagar La Hacienda De La Abuela
Llagar La Hacienda De La Abuela es un restaurante ubicado en el hermoso paisaje rural de Prendes, Asturias, donde la tradición gastronómica cobra vida. Más que un simple restaurante, ofrece una experiencia acogedora y auténtica. Destaca por su ambiente tranquilo y familiar, ideal para disfrutar de u...
Llagar La Hacienda De La Abuela es un restaurante ubicado en el hermoso paisaje rural de Prendes, Asturias, donde la tradición gastronómica cobra vida. Más que un simple restaurante, ofrece una experiencia acogedora y auténtica. Destaca por su ambiente tranquilo y familiar, ideal para disfrutar de una comida memorable. Su cocina casera, con platos como el cachopo y los postres de la abuela, deleita a los comensales. El servicio es atento y cercano, haciendo que cada visitante se sienta como en casa. Además, al ser un llagar, elaboran su propia sidra, que se puede degustar en su pomarada. Ofrecen opciones para todos, incluyendo asientos al aire libre y accesibilidad para personas con movilidad reducida.
Què diuen els clients de Llagar La Hacienda De La Abuela
Llagar La Hacienda De La Abuela destaca por su comida casera de alta calidad, sidra propia y un trato cercano y amable. Los clientes elogian el entorno tranquilo y la excelente relación calidad-precio. Ideal para disfrutar de la gastronomía asturiana en un ambiente familiar.
Plats populars
Ideal per a
Tip: No te pierdas los postres caseros y la sidra de la casa. Si el tiempo lo permite, disfruta de la comida al aire libre rodeado de manzanos.
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Preguntes freqüents sobre Llagar La Hacienda De La Abuela
Opinions de Llagar La Hacienda De La Abuela Prendes
Llegamos a este sitio por casualidad buscando en el GPS un lugar cercano para comer,eran las 15:30 de la tarde y el camarero muy agradablemente pregunto en la cocina y nos dijo que sin problema nos prepara una mesa,lo cual agradecemos mucho por la hora que era .Antes de comer nos pusieron un pincho de tortilla y unas aceitunas. Comimos croquetas de jamón y de compango 6 y 6 muy buenas,tortos con picadillo y huevos y la carne de la abuela que estaba espectacularmente tierna y sabrosa. También probamos la sidra de su propio llagar que he de decir que estaba muy buena y unos cafés. Todo ello 41 euros ,es decir un precio muy bueno. El sitio es precioso tanto fuera con la pradera tan bonita y los bancos y mesas que tiene fuera ,como dentro con sus techos de madera preciosos y lo espacioso que es. Es un sitio muy bonito para cualquier tipo de celebración en grupo. Y una cosa importante tienen todo adaptado para personas con movilidad reducida. A destacar la amabilidad de los dueños. Sin duda lo recomiendo 100%
Todo lo que pone de la abuela en Asturias hay que probarlo porque no defrauda, la tarta de la abuela, la carne de la abuela, el plato de la abuela y la hacienda de la abuela. Todo increíble y exquisito!!! Iría a comer allí todos los días. Nunca he probado un criollo de cabales y no es que tenga la salsa de cabales es que el criollo tiene sabor a cabrales. La cecina con un sabor ahumado riquísimo y los platos de la abuela espectacular. No tengo malas palabras ni para los camareros ni para el dueño que es encantador y atento. Hacen su propia sidra y venden la caja de 6 botellas por 12 euros.
Definirlo como espectacular se queda corto. He llamado a las 13.25h para saber si podríamos reservar mesa y el dueño me ha cogido el teléfono diciendo: "Vente vida, que os voy a hacer el favor de daros de comer". ¡Y qué razón tenía con lo de hacernos un favor! Menudo sitiazo. Una carta pequeñita pero matona (la podéis ver en las fotos). Ha sido llegar y besar el santo, a las 13.45 estábamos comiendo y bebiendo su propia sidra. Hemos probado el criollo al cabrales (saborazo y punto perfecto), callos (muchísimo sabor, trocitos muy pequeños que hacen que sea muy fácil de comer y sé de lo que hablo, que somos de Madrid) y para terminar, teníamos antojo de escalopines al cabrales (la salsa hay que pedirla, te la ponen a parte y tanto la carne, finita y tierna, como la salsita estaban increíbles). Los 3 platitos, el pan, 2 botellas de sidra y postre (tarta de queso que sabe a queso de verdad) por 38€. Vamos, comida redonda, completa, rica y barata. ¡Qué decir del dueño y la camarera! Atención profesional y a la vez cercana y súper familiar. Parecía que nos estuviera dando de comer nuestra abuela. Toda la comida casera, el pan está en la carta (pan rico y de verdad, 5 trocitos por 1€), un ambiente genial. Si comes en la terracita, tendrás vistas a su finca llena de manzanos y si vas con niños, hay columpios y un sitio enorme y cerrado para que corran y jueguen. Amenazamos con volver, porque queremos probar ese cachopo y si tú que lees esto, estás dudando en ir a cualquier otro sitio, siento decirte que te vas a perder una de las mejores experiencias gastronómicas de Asturias. No entiendo como lugares tan mágicos como este no son conocidos. RECOMENDABLE AL 300%.
Un sitio espectacular,la comida buenísima,los camareros siempre pendientes de todo me ha encantado recomendable 100% volveré sin dudarlo
Una de las mejores experiencias que he podido tener. Me he sentido como en casa desde que entramos. El servicio es increíble, la comida y la sidra es casera y de lo mejor que he podido probar. Recomiendo especialmente los criollos, la carne de la abuela, el cachopo y los postres, que son caseros, aunque cualquier cosa que se pida, estará buenísima. Mi rincón favorito a partir de ahora, sin ninguna duda.
Sitio muy recomendable para comer o cenar! La finca es espectacular y la comida 100% casera. No os perdáis los postres! Personal muy amable y camareros eficaces. Recomendable siempre! No defrauda
Un lugar tranquilo, con una preciosa pomarada, ideal para tomarse unas botellas de sidra, de las que ellos mismos elaboran, ya que se trata de un llagar, sobre todo si el tiempo lo permite y puedes estar fuera. La carta es pequeña, pero suficiente y por encargo tambien puedes comer fabada o chuleton. La gente es muy amable, siempre tratando de que estés lo más cómodo posible, y los precios razonables. Uno de esos sitios que creo aun no es muy conocido, pero lo será.
Todo perfecto: comida muy rica , sidra de gran calidad, personal muy amable, un entorno precioso, postres caseros y encima acompañó un dia de sol. Hay que ser muy amargado para poner menos de 5 estrellas para este sitio. Nos llevamos 4 cajas de sidra Guimaran para casa😉 Ojo que solo abren el fin de semana
Increíble lugar. El cachopo que nos apretamos espectacular. El personal muy amable y como si te conocieran de toda la vida, te hacen sentir a gusto. Comimos 4 personas y todo de gran calidad y a buen precio. Recomendable sin duda
Magnífico lugar y magnífica experiencia Comer al aire libre rodeado de manzanos Comida de picoteo con propuestas realmente apetitosas Muy buen servicio
Se come muy bien, el entorno es una pasada, muy tranquilo. Calidad precio correcto ✔️ recomendado
Excelente.! Para repetir sin duda!. Todo súper casero.. El cachopo de los Mejores que he comido... Los postres exageradamente ricos. Caseros de verdad.. La sidra ácida. Muy rica... Y muy atentos. Lo mejor de todo. Comimos a reventar calidad de verdad. Y salimos a 15€ por persona. Buen precio!
Excelente producto y atención. Ternera asturiana de primera calidad y una cercanía extraordinaria. Volveremos
Un lugar espléndido, hemos comido de maravilla. Tanto la comida como el trato ha sido de 10. Probamos el pastel de ñocla, el plato de la abuela y la ensalada mixta. Y no podía faltar la sidra☺️.
Hemos comido de maravilla. Ayer probamos las fabes y hoy el cachopo. Todo exquisito y de muy buena calidad. La sidra de la casa, marca Guimarans, está buenísima. Compramos una caja para llevar. El dueño es muy atento y amable. La atención de 10. Volveremos sin duda! Muchas gracias.
Estuvimos en una comunión a mediados de agosto. Un domingo con buen tiempo y el sitio es espectacular. Las mesinas q tienen entre los Pomares le dan un encanto especial. Comimos super rico. Repetiremos seguro.
Las personas al frente sin muy agradables y atentas. La comida muy buena, abundante y a un precio extraordinario. El sitio precioso, lleno de manzanos. Sólo abre sábados y domingos. Merece mucho la pena. Un 10.
Un llagar asturiano con comida de calidad y variedad de postres (todos caseros!). Buen precio y sidra hecha por ellos muy muy rica. Amplio parking. Recomendado 100%
llagar autóctono comimos genial .Cachopo exquisito .Mantienen las raíces de Asturias. José Ramon atención personal y exquisita.Como si fuera tu padre o tu tío.Su hija nos enseño el.Llagar. Sidra excelente , se nota la cosecha limitada que le da calidad. recomendable al.cien por cien.Un Once
Menú a 10 euros. Me comí un pote y un lomo con patatas que me sentó de maravilla. Se come genial y el trato también muy bueno. Recomendado 100%
Lugar muy bonito, ideal para ir con niños. Personal muy agradable y atento. Comida correcta y a buen precio. La sidra muy rica. En conjunto, un sitio para visitar.
Nunca habia ido, me quedé enamorada del lugar. Tienen una finca maravillosa, la atencion estupenda y la sidra fresquita y muy rica. Los precios nada caros. Volveremos! Lastima que solo abra fines de semana y festivos.......
Hoy 14 de septiembre dia de los Remedios en Guimaran,hemos llamado para reservar, y aceptaron la reserva, comimos y todo muy bien ,un diez en todo,no lo conocía, lo recomiendo.
El sitio es precioso, la sidra la más rica que he probado, la atención buenísima y la carne espectacular. Gran descubrimiento, volveremos!
El sitio es muy bonito tanto dentro como el exterior Muy amplio y con una terraza, que da a una pumarada Carta corta pero para picar algo está bien
Estubo todo muy bien el sitio precioso tranquilo y para los niños genial.
Impresionante lugar, buena comida y servicio. Muy recomendable. Recomiendo reservar con antelación.
Buena comida a precio razonable. La sidra es propia. Está buenísima. Imprescindible reservar para comer.
Lugar idilico y tranquilo.Ideal para estar en familia con niños o grupo d amigos.Con buen tiempo, fabuloso,pues la terraza esta en una pomarada. Este sitio se encuentra e el Valle d Carreño. Cocina casera,con precios evonomicos.
Un lugar muy hermoso para el verano, con raciones de tapa magnificas, especialmente el pastel de ñocla. También, creo, yo nunca lo hice, puedes encargar comidas, previamente.
Lugar de culto, hacía tiempo que no comía una comida tan rica, con un trato excelente y un entorno espectacular. Repetiremos sin duda.
Lugar apacible para pasar un rato con los amigos. Sidra de 10. La comida, sencilla pero de.calidad extraordinaria. Trato amable y profesional.
Comida increíble y servicio muy agradable, además de un lugar precioso. Super recomendable el criollo de cabrales.
Primera vez y para repetir sitio apartado pero con encanto .Personal muy amable y cachopo de 10
Comida casera espectacular, trato excepcional en un sitio precioso. Para repetir muchas veces!!!
Un sitio muy recomendable por la comida ,lugar y por supuesto el trato de los camareros q nos aconsejaron muy muy bien .Un sitio al q volveré sin pensarlo.
Todo excelente, lugar con encanto muy tranquilo, personal de diez y comida casera.. no se puede pedir más . Súper recomendable
Destacar la atencion de los propietarios y del personal. La sidra estaba muy buena al igual que la comida. La carta no es muy extensa pero para nosotros fue suficiente. Volveremos. Recomiendo ver su carta previamente. Se puede pagar con tarjeta.
Un restaurante diferente en un emplazamiento magnífico. La comida muy buena, bien de cantidades (a veces se agradece que las raciones no sean monstruosas para no repetir y repetir e ir rodando a casa) y bien de precio. Los dueños espectaculares, te tratan como si fueses de casa. En resumen, genial. Habrá que volver en verano a comer una tortilla al sol en una pomarada de postal.
Muy buen lugar para comer en un entorno muy bonito. La única razón por la que no he dado la puntuación máxima es porque la carta se queda un tanto corta, pues aparte del Pastel de Ñocla que estaba espectacular no tienen más opciones de Pescado.... así como algún plato para Vegetarianos, también se echaba de menos El trato muy bueno, especialmente la Camarera Uma que hablaba English perfecto e hizo a mis invitados sentir muy bienvenidos. Sin lugar a dudas un sitio para repetir.
La comida está muy buena, y la sidra también. Un sitio ideal para eventos. La finca es preciosa, con mesas fuera y cerrada. El local adaptado. Nos encanta para ir con niños tanto si llueve (amplio interior) como si hace sol. Mucho espacio para que jueguen y los dueños encantadores
Hemos estado hoy comiendo en este llagar donde te sirven la sidra que ellos mismos elaboran. La comida y el trato no han podido ser mejores, ibamos un grupo grande con niños y perros y han estado todo el rato pendientes de nosotros. Rápidos en el servicio, y todos lo platos que hemos pedido estaban increíbles. Perfecto para comer por la zona sin prisa y disfrutar.
Nos encantó. Precioso llagar cerca de Gijón. Rodeado de una pumarada en la que los días de buen tiempo tienen mesas para tomar algo o comer al aire libre. La carta no es muy extensa pero todo lo que probamos estaba muy bueno. Un sitio muy recomendable.
Reserva previa, fuimos un grupo de doce personas. Comimos en plan espicha, y todo muy bueno. Destacar el pastel de ñocla y el cachopo, muy jugoso. Bueno todo: los embutidos, los quesos, las croquetas,... y los postres buenísimos. Sidra buena 👍. El entorno fenomenal.
Sidrería rodeada de una pomarada. Carta que aunque no es muy abundante, es variada y donde importa la calidad. Cocina totalmente casera. El trato por parte del personal muy cercano y amable. La sidra, de elaboración propia, es muy buena. Raciones abundantes sin ser exageradas y bien preparadas. Ideal tanto para comidas de dos como en grupos. Amplio aparcamiento.
Restaurante con vistas preciosas. La atención de 20. Estábamos esperando fuera mientras se columpiaban las niñas y nos sacaron un banco para que estuviéramos más cómodos. Súper amables, muy atentos. La comida riquísima (probamos los tortos de picadillo, croquetas, fabada y tortilla). Comedor amplio y confortable. Los baños también genial, muy limpios. Para volver a menudo.
Un Llagar muy chulo donde comer. La familia que lo llevan son súper agradables. Es la segunda vez que vamos y volvemos a salir contentos. A destacar las Croquetas y la carne de la abuela. Los postres son todos buenísimos, tienen un helado de arroz con leche muy rico. Volveremos
Comida muy rica y trato maravilloso. Nos pusieron una trona de madera, con cojín, de las que tienes en casa, no de restaurante. Lo mejor: poder ver a los niños jugar fuera por los grandes ventanales mientras nosotros tomamos el café dentro...
Lugar excepcional con bellos paisajes. Trato familiar y exquisito por parte del propietario, con un saber estar, sólo comparable a un licenciado en - Marketing-. Comida excelente, muy casera con precios más que razonables. Lástima, que seamos de Valencia, ya que de lo contrario, iríamos todos los fines de semana a comer allí!
De camino al País Vasco decidimos desviarnos para comer en este lugar. Ha sido una decisión muy acertada. El entorno espectacular, la atención de Marina muy profesional y nada que decir del cachopo, tiernisimo y en su punto de sal. Y para concluir pediros un arroz con leche(manjar de Reyes)
Sitio espectacular, muy buen servicio por parte del personal, nos recomendó el postre de mouse de limón y un acierto total, pedimos varios platos y todos riquísimos. Así da gusto comer fuera, volveremos.
100% recomendable. Comida casera buenísima. Pedimos fabada, cachopo, croquetas y varios postres, todo riquísimo. Fuimos un grupo de 10 personas con niños y perros. Los dueños son encantadores y el trato inmejorable
Atención comida y sitio espectacular. El mejor cachopo que he provado en mi vida Las croquetas buenísimas , el criollo al cabrales brutal y la tarta de lotus inmejorable. 100% recomendable
Espectacular todo, siempre lo digo, estar allí es el paraíso en todos los sentidos, lugar con vistas preciosas. La comida (casera y de calidad),la sidra (de las mejores que he bebido) y el trato de 10 se queda corto. Gracias como siempre, y sobre todo enhorabuena por el gran trabajo qué hacéis!!!! Espectaculares!!
Esta sidriería cuenta con un área abierta que la hace un lugar muy especial para pasar una tarde ageadable disfrutanto de una rica sidra al lado de los manzanos. La foto que tomé no le hace justicia al lugar porque la tomé justo antes de irnos porque comenzaba a llover. Un lugar absolutamente recomendable. No hemos tenido oportunidad de probar la comida pero volveremos en definitiva.
Un lugar estupendo rodeado de manzanos con una comida mejor aún todavía. Muy familiar y con trato excelente. Gastronomía tradicional asturiana, rica, rica, como si fueras a casa de la abuela a comer.
Muy bien lugar para comer. Carta corta,pero cada uno de los platos merecen la pena. Para destacar los tortinos con picadillo, el cachopo y los escalopines. Ah y la sidra claro, que ellos mismos producen.
Es un lugar muy tranquilo ,rodeado de Pomares ,me encantó el lugar ,el servicio ,nos atendió Marina ,una nena muy agradable y profesional ,el dueño ,es un hombre muy majo y cercano ,y la cocina....vaya !!! Probamos los criollos en salsa cabrales y estaban buenísimos!!! Y el arroz con leche!!! Espectacular ,todo estába muy rico 🤤
Es un lugar muy bonito, genial para tomar unas sidras, qué por cierto, estaba buenísima,la comida muy bien,por poner un pero,la carta no es muy amplia,pero lo que hay,muy rico. Y el trato, bueno, que decir de 10,le pongo un doce!!!
Enclavado en el paisaje rural de Carreño, este establecimiento es mucho más que un restaurante; es un guardián de la identidad gastronómica de la región. Al cruzar el umbral, uno respira la autenticidad de un llagar en funcionamiento, donde el aroma a manzana prensada y madera prepara el paladar para una experiencia culinaria sin artificios. La cocina se rige por un respeto absoluto al recetario tradicional. Sus platos de cuchara denotan paciencia y "savoir-faire": una fabada de legumbre mantecosa y compango de primera, y unos callos untuosos, de sabor profundo y ejecución impecable, que justifican por sí solos el viaje. En el apartado de carnes, la propuesta es generosa y suculenta. Destacan cortes nobles tratados con acierto, brillando con luz propia su cachopo y unos escalopines que son referencia en la zona por su terneza y equilibrio. Todo ello maridado, como dictan los cánones, con su propia Sidra Guimarán, vertida con maestría y que aporta la acidez perfecta para limpiar el paladar entre bocado y bocado. El broche dulce lo ponen unos postres que evocan la memoria de las cocinas de antaño. Pero lo que verdaderamente eleva la visita es la calidez humana: la familia al frente del negocio orquesta un servicio cercano y genuino, logrando ese difícil equilibrio entre la profesionalidad y la sensación de estar en casa. Un alto en el camino imprescindible para comprender el sabor de Asturias. "No se deje engañar por la sencillez del entorno; aquí se viene a comer con mayúsculas. La combinación de su sidra de elaboración propia con la contundencia de sus guisos y carnes crea una simbiosis perfecta de 'terroir'. La pasión de la familia propietaria es el ingrediente secreto que se nota en cada plato."
Una de las mejores experiencias que he podido tener. Me he sentido como en casa desde que entramos. El servicio es increíble, la comida y la sidra es casera y de lo mejor que he podido probar. Recomiendo especialmente los criollos, la carne de la abuela, el cachopo y los postres, que son caseros, aunque cualquier cosa que se pida, estará buenísima. Mi rincón favorito a partir de ahora, sin ninguna duda.
Ya fuimos a celebrar dos cumpleaños allí y solo puedo decir cosas positivas del sitio. Nos encanta!!! Y los postres, pedimos uno de cada, no tengo palabras! La tarta de Lotus es la tarta más rica que probé en mi vida! Además son encantadores!
Un lugar tranquilo, con una preciosa pomarada, ideal para tomarse unas botellas de sidra, de las que ellos mismos elaboran, ya que se trata de un llagar, sobre todo si el tiempo lo permite y puedes estar fuera. La carta es pequeña, pero suficiente y por encargo tambien puedes comer fabada o chuleton. La gente es muy amable, siempre tratando de que estés lo más cómodo posible, y los precios razonables. Uno de esos sitios que creo aun no es muy conocido, pero lo será.
Todo perfecto: comida muy rica , sidra de gran calidad, personal muy amable, un entorno precioso, postres caseros y encima acompañó un dia de sol. Hay que ser muy amargado para poner menos de 5 estrellas para este sitio. Nos llevamos 4 cajas de sidra Guimaran para casa😉 Ojo que solo abren el fin de semana
Excelente.! Para repetir sin duda!. Todo súper casero.. El cachopo de los Mejores que he comido... Los postres exageradamente ricos. Caseros de verdad.. La sidra ácida. Muy rica... Y muy atentos. Lo mejor de todo. Comimos a reventar calidad de verdad. Y salimos a 15€ por persona. Buen precio!
Fuimos en familia, comida muy bien preparada, raciones abundantes, probamos de distintas cosas todo para compartir y estaba todo buenisimo. Y la relacion calidad, cantidad precio buenisima. Repetiremos seguro. Recomendable 100% 😃👍👍👏👏👏
Un sitio espectacular, con un encanto maravilloso (no digo más para no spoilear). Comida buenísima y una atención sobresaliente. Totalmente aconsejable. Sugiero siempre reservar.
¡Nos encantó conocer el sitio! La comida muy rica y los postres aún más 🥰
Comida deliciosa, personal encantador, nos han enseñado como hscen su propia sidra, unas vistas muy bucólicas rodeados de manzanos. 100% recomentable
La comida muy buena y el trato súper agradable, lo recomendaría siempre.
Es excelente, muy cercano, muy campechanos... Tienen que conocer a la abuela Chelo...es un amor
Localizado de carambola, fácil reserva, buena atención, se come bien, buena relación calidad precio, y cargamos sidra pa casa... No se puede pedir mas. Llegado el caso repito. Solo un pero, la carta algo justa, me hubiera gustado que fuera más extensa pero con lo disponible cumplió de sobra.
Negocio familiar en el que te hacen sentir como en casa. El comedor es amplio y acogedor sin saturación de mesas y no hacen turnos por lo que puedes disfrutar de una buena sobremesa. Comida casera elaborada con mucho cariño y de gran calidad. Probamos el pastel de ñocla, la ternera de la abuela que se deshace en la boca y cachopo delicioso. Los postres caseros riquísimos. Nos recomendaron la tarta de zanahoria y la tarta de lotus con chocolate blanco y no nos defraudó. Uno de los pocos lugares el el que las patatas son caseras y fritas en sartén, como en casa. Y café de puchero. Además, muy bien de precio. Y la sidriña que elaboran ellos mismos. Para repetir sin duda!!
En Carreño, en un precioso y verde valle al pie del Monte Areo, se encuentra una amplia pomarada que, además de manzanos, alberga un pabellón generoso, parcialmente ocupado por un comedor muy considerable con vistas a la finca y al monte. Nos recibieron a la puerta con un saludo cordial, y así fue el trato durante las dos horas que estuvimos. El servicio fue rápido y atento, cercano, agradablemente informal, como lo es el conjunto de la rústica instalación, que resulta amplia y cómoda, sin dejar de ser un llagar, donde no suele haber concesiones al lujo. Los aseos son amplios y están muy bien mantenidos. La breve carta donde predominan las carnes, contiene lo suficiente para disfrutar de una auténtica inmersión asturiana. Compartimos unos entrantes y nos decidimos por unos cachopos, seguidos de postres caseros. La carne del cachopo, sencillo y sin las florituras que proliferan en los restaurantes, era de excelentísima calidad, y el arroz con leche estaba cremoso y equilibrado, digno de mención. La sidra estaba muy buena y la sirvieron a una temperatura muy adecuada, no demasiado fría. A mejorar, agradecería algún tipo de mullido en el asiento de lisa y dura tabla, que terminó por cansarme. El café de pote, que comprendo que encaja conceptualmente en le propuesta, no estaba a la altura.
Llegamos a este sitio por casualidad buscando en el GPS un lugar cercano para comer,eran las 15:30 de la tarde y el camarero muy agradablemente pregunto en la cocina y nos dijo que sin problema nos prepara una mesa,lo cual agradecemos mucho por la hora que era .Antes de comer nos pusieron un pincho de tortilla y unas aceitunas. Comimos croquetas de jamón y de compango 6 y 6 muy buenas,tortos con picadillo y huevos y la carne de la abuela que estaba espectacularmente tierna y sabrosa. También probamos la sidra de su propio llagar que he de decir que estaba muy buena y unos cafés. Todo ello 41 euros ,es decir un precio muy bueno. El sitio es precioso tanto fuera con la pradera tan bonita y los bancos y mesas que tiene fuera ,como dentro con sus techos de madera preciosos y lo espacioso que es. Es un sitio muy bonito para cualquier tipo de celebración en grupo. Y una cosa importante tienen todo adaptado para personas con movilidad reducida. A destacar la amabilidad de los dueños. Sin duda lo recomiendo 100%
Todo lo que pone de la abuela en Asturias hay que probarlo porque no defrauda, la tarta de la abuela, la carne de la abuela, el plato de la abuela y la hacienda de la abuela. Todo increíble y exquisito!!! Iría a comer allí todos los días. Nunca he probado un criollo de cabales y no es que tenga la salsa de cabales es que el criollo tiene sabor a cabrales. La cecina con un sabor ahumado riquísimo y los platos de la abuela espectacular. No tengo malas palabras ni para los camareros ni para el dueño que es encantador y atento. Hacen su propia sidra y venden la caja de 6 botellas por 12 euros.
Definirlo como espectacular se queda corto. He llamado a las 13.25h para saber si podríamos reservar mesa y el dueño me ha cogido el teléfono diciendo: "Vente vida, que os voy a hacer el favor de daros de comer". ¡Y qué razón tenía con lo de hacernos un favor! Menudo sitiazo. Una carta pequeñita pero matona (la podéis ver en las fotos). Ha sido llegar y besar el santo, a las 13.45 estábamos comiendo y bebiendo su propia sidra. Hemos probado el criollo al cabrales (saborazo y punto perfecto), callos (muchísimo sabor, trocitos muy pequeños que hacen que sea muy fácil de comer y sé de lo que hablo, que somos de Madrid) y para terminar, teníamos antojo de escalopines al cabrales (la salsa hay que pedirla, te la ponen a parte y tanto la carne, finita y tierna, como la salsita estaban increíbles). Los 3 platitos, el pan, 2 botellas de sidra y postre (tarta de queso que sabe a queso de verdad) por 38€. Vamos, comida redonda, completa, rica y barata. ¡Qué decir del dueño y la camarera! Atención profesional y a la vez cercana y súper familiar. Parecía que nos estuviera dando de comer nuestra abuela. Toda la comida casera, el pan está en la carta (pan rico y de verdad, 5 trocitos por 1€), un ambiente genial. Si comes en la terracita, tendrás vistas a su finca llena de manzanos y si vas con niños, hay columpios y un sitio enorme y cerrado para que corran y jueguen. Amenazamos con volver, porque queremos probar ese cachopo y si tú que lees esto, estás dudando en ir a cualquier otro sitio, siento decirte que te vas a perder una de las mejores experiencias gastronómicas de Asturias. No entiendo como lugares tan mágicos como este no son conocidos. RECOMENDABLE AL 300%.
Enclavado en el paisaje rural de Carreño, este establecimiento es mucho más que un restaurante; es un guardián de la identidad gastronómica de la región. Al cruzar el umbral, uno respira la autenticidad de un llagar en funcionamiento, donde el aroma a manzana prensada y madera prepara el paladar para una experiencia culinaria sin artificios. La cocina se rige por un respeto absoluto al recetario tradicional. Sus platos de cuchara denotan paciencia y "savoir-faire": una fabada de legumbre mantecosa y compango de primera, y unos callos untuosos, de sabor profundo y ejecución impecable, que justifican por sí solos el viaje. En el apartado de carnes, la propuesta es generosa y suculenta. Destacan cortes nobles tratados con acierto, brillando con luz propia su cachopo y unos escalopines que son referencia en la zona por su terneza y equilibrio. Todo ello maridado, como dictan los cánones, con su propia Sidra Guimarán, vertida con maestría y que aporta la acidez perfecta para limpiar el paladar entre bocado y bocado. El broche dulce lo ponen unos postres que evocan la memoria de las cocinas de antaño. Pero lo que verdaderamente eleva la visita es la calidez humana: la familia al frente del negocio orquesta un servicio cercano y genuino, logrando ese difícil equilibrio entre la profesionalidad y la sensación de estar en casa. Un alto en el camino imprescindible para comprender el sabor de Asturias. "No se deje engañar por la sencillez del entorno; aquí se viene a comer con mayúsculas. La combinación de su sidra de elaboración propia con la contundencia de sus guisos y carnes crea una simbiosis perfecta de 'terroir'. La pasión de la familia propietaria es el ingrediente secreto que se nota en cada plato."
Ya fuimos a celebrar dos cumpleaños allí y solo puedo decir cosas positivas del sitio. Nos encanta!!! Y los postres, pedimos uno de cada, no tengo palabras! La tarta de Lotus es la tarta más rica que probé en mi vida! Además son encantadores!
Fuimos en familia, comida muy bien preparada, raciones abundantes, probamos de distintas cosas todo para compartir y estaba todo buenisimo. Y la relacion calidad, cantidad precio buenisima. Repetiremos seguro. Recomendable 100% 😃👍👍👏👏👏
Si buscas un lugar con auténtico sabor rústico para una comida memorable, ya sea en familia o en pareja, Llagar La Hacienda De La Abuela, ubicado en el Barrio la Vega, en pleno Valle de Carreño, es una elección fantástica. Desde el momento en que llegas, te envuelve un ambiente cálido y tradicional, que evoca la sensación de estar en una antigua casa de labranza. La decoración, los materiales y cada detalle contribuyen a crear una atmósfera acogedora y sin pretensiones, perfecta para desconectar y disfrutar de la buena compañía. ¡Y qué mejor manera de hacerlo que comiendo debajo de un manzano! Este detalle no solo realza la belleza del lugar, sino que ofrece una experiencia única y memorable, conectando directamente con la esencia natural y sidrera de la región. Es el tipo de sitio donde la comida casera y asturiana cobra protagonismo. En nuestra visita, pudimos disfrutar de un festín con una deliciosa cecina aliñada y la inigualable carne de la abuela (que seguro honra su nombre con un sabor tradicional y contundente). Sin embargo, el cachopo, aunque presente en la mesa, resultó estar un poco flojo, quizás no alcanzando el nivel esperado de este plato. A pesar de ello, el resto de los platos honran las recetas de siempre, con productos de calidad y ese toque de "cocina de abuela" que tanto se valora. Y al ser un "llagar", la sidra es, sin duda, una parte fundamental de la experiencia, servida de la manera tradicional y acompañando a la perfección cada bocado. En resumen, Llagar La Hacienda De La Abuela es ideal para aquellos que aprecian la esencia de lo auténtico, un lugar donde la tradición se marida con el buen comer en un entorno entrañable y con una propuesta gastronómica que te dejará con ganas de volver
Estuve en una boda tipo espicha y fue realmente fantástico . El trato familiar y muy eficiente, la comida muy buena en relación a la calidad del producto y su puesta en mesa...el cordero a la estaca ,espectacular...el resto de picoteo de espicha,perfecto. Un jamón excelente y cortado allí, el resto de aperitivos al mismo nivel. Vino , sidra de la casa. Postres variados y un arroz con leche....buenísimo....Servicio excelente tanto en mesa como en barra...me ha sorprendido muy gratamente.... acorde con un día tan especial.
Ambiente muy bueno, pero el servicio muy lento y poco atento. La comida buena pero cada plato con poca cabtidad y siempre con papas fritas
Un buen sitio para venir si tiene niños, la carta más bien es en plan de picoteo tipo espicha y las tortillas hay que encargarlas con antelación, solo abren días festivos y fines de semana cuenta también con un parking y una Pumarada llena de árboles para gatas de manzanas para la sidra .
Sitio genial en un entorno precioso, la atención estupenda y rápida. La comida muy rica y los postres ESPECTACULARES. Para repetir sin duda. La única pega a tener en cuenta es que no se puede pagar con tarjeta
MUY RECOMENDABLE. Todo correcto, comida satisfactoria al igual que la sidra. El sitio agradable, sobre todo en un día soleado. Trato familiar. Desde luego repetiremos.
Comida buena pero raciones algo escasas para estar en Asturias. Camareros majos y ambiente agradable
Tienen cordero a la estaca muy bueno,precios asequibles y buen aparcamiento,ubicado en el valle de Carreño,tiene buenas vistas y aparcamiento,hay que hacer reserva,solo habré fines de semana
El jefe y el resto de trabajadores son muy amables, gracioso y te hacen estar como en casa. Pedimos unas croquetas, un cachopo y dos postres y todo genial, excepto el cachopo el cual es más bien un filete empanado y con poco queso, pero lo demás casero y muy muy rico.
Un llagar en un lugar muy tranquilo, es como estar en un prau. Con gran extensión, mesas debajo de los árboles y la opción de estar al aire libre es muy interesante. Si vas con niños, ideal para que corran y se diviertan por la finca. Comida muy rica, hemos ido en un par de ocasiones, y nos ha gustado.
Todo buenisimo . Lo malo es que si quieres entrecot lo tienes que reservar con antelacion . Y el cachopo no lo hacen sin gluten una pena . Elnservicio muy bueno y muy amables . El lugar muy chulo . Si volveria claro .
Si buscas un lugar con auténtico sabor rústico para una comida memorable, ya sea en familia o en pareja, Llagar La Hacienda De La Abuela, ubicado en el Barrio la Vega, en pleno Valle de Carreño, es una elección fantástica. Desde el momento en que llegas, te envuelve un ambiente cálido y tradicional, que evoca la sensación de estar en una antigua casa de labranza. La decoración, los materiales y cada detalle contribuyen a crear una atmósfera acogedora y sin pretensiones, perfecta para desconectar y disfrutar de la buena compañía. ¡Y qué mejor manera de hacerlo que comiendo debajo de un manzano! Este detalle no solo realza la belleza del lugar, sino que ofrece una experiencia única y memorable, conectando directamente con la esencia natural y sidrera de la región. Es el tipo de sitio donde la comida casera y asturiana cobra protagonismo. En nuestra visita, pudimos disfrutar de un festín con una deliciosa cecina aliñada y la inigualable carne de la abuela (que seguro honra su nombre con un sabor tradicional y contundente). Sin embargo, el cachopo, aunque presente en la mesa, resultó estar un poco flojo, quizás no alcanzando el nivel esperado de este plato. A pesar de ello, el resto de los platos honran las recetas de siempre, con productos de calidad y ese toque de "cocina de abuela" que tanto se valora. Y al ser un "llagar", la sidra es, sin duda, una parte fundamental de la experiencia, servida de la manera tradicional y acompañando a la perfección cada bocado. En resumen, Llagar La Hacienda De La Abuela es ideal para aquellos que aprecian la esencia de lo auténtico, un lugar donde la tradición se marida con el buen comer en un entorno entrañable y con una propuesta gastronómica que te dejará con ganas de volver
Estuve en una boda tipo espicha y fue realmente fantástico . El trato familiar y muy eficiente, la comida muy buena en relación a la calidad del producto y su puesta en mesa...el cordero a la estaca ,espectacular...el resto de picoteo de espicha,perfecto. Un jamón excelente y cortado allí, el resto de aperitivos al mismo nivel. Vino , sidra de la casa. Postres variados y un arroz con leche....buenísimo....Servicio excelente tanto en mesa como en barra...me ha sorprendido muy gratamente.... acorde con un día tan especial.
Bien, tranquilo, solo tienen para picar, pero todo bueno El precio no es caro, la sidra muy buena, suavina, traidora, parez que nun bebes de lo suavina que ta. Escalopinos bien, callos bien pero escasos, croquetes bien, carne al estilu de la casa bien y arroz con llechi bueno con azúcar requemado, ahora se llama el llagar de la abuela
Carta pequeña pero suficiente y buena relación calidad precio. Personal amable y el lugar donde está ubicado muy bonito y más si hay buen dia y puede tomarte una sidra fuera en la pumarada
Hemos ido a una espicha.La verdad es que la comida estaba muy rica,pero por el precio que pagamos me pareció muy escasa.En estos casos se que lo que se paga es la sidra,pero cuando llevábamos una hora y poco los vasos desaparecieron y tampoco se pudo seguir bebiendo nada. Empezamos la espicha a las 21 y a las 23.30 ya no teníamos vasos porque empezaron a recoger.Ignoro si siempre es así o sólo ha sido que hemos tenido mala suerte,porque por lo que veo las opiniones son muy buenas.He de decir que el trato también ha sido exquisito.
Fuimos domingo 7 de nov. Ponía q estaba abierto los fines de semana y llegamos alli y cerrado. No quedamos sin comer... Una lástima q no actualizen horarios ni nada por el estilo en redes sociales.
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Com arribar
Barrio la Vega, 12A, 33438, Asturias, Spain
Prendes, Prendes 33438
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