Restaurante En La Parra
Fine dining, spanish · Salamanca
Sobre Restaurante En La Parra
En Restaurante En La Parra, en pleno corazón de Salamanca, te invitamos a disfrutar de una experiencia gastronómica única. Nuestra cuidada selección de platos de temporada, presentados en un exquisito menú degustación, te sorprenderá con sabores auténticos y toques innovadores. Sumérgete en un ambie...
En Restaurante En La Parra, en pleno corazón de Salamanca, te invitamos a disfrutar de una experiencia gastronómica única. Nuestra cuidada selección de platos de temporada, presentados en un exquisito menú degustación, te sorprenderá con sabores auténticos y toques innovadores. Sumérgete en un ambiente acogedor y elegante, donde nuestra bodega acristalada realza el placer de cada bocado.
Què diuen els clients de Restaurante En La Parra
Restaurante En La Parra ofrece una experiencia gastronómica de alta cocina, destacando su menú degustación y la atención al detalle. Los clientes elogian la creatividad en los platos, especialmente los que incluyen cerdo ibérico, y el servicio atento y amable. Algunos mencionan que la cantidad puede ser escasa.
Plats populars
Ideal per a
Tip: Si vas con mascota, llama con antelación. El menú degustación 'Pizarra' es una opción popular, pero considera el 'Granito' si buscas algo diferente.
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Explora els voltants de Restaurante En La Parra
Restaurante En La Parra es troba a Salamanca, envoltat de llocs d'interès cultural i històric. Aquests són alguns dels punts més destacats als voltants.
Patrimoni Històric
- convento de las Dueñas (A 80m) — bien de interés cultural bien de interés cultural
- Catedral Nueva de Salamanca (A 142m) — templo católico de Castilla y León (España) bien de interés cultural
Museus
- Salmantica Sedes Antiqua Castrorum (A 61m)
- Cueva de Salamanca (A 72m) — lugar de Salamanca, España
Edificis Religiosos
- iglesia de San Pablo (A 153m) — edificio en Salamanca, España
- iglesia de San Polo (A 164m) — church building in Salamanca Province, Spain
Altres Llocs d'Interès
- Palacio de Anaya (A 114m) — edificio de Salamanca, (España)
- Palacio de Abrantes (A 139m) — palace
- Torre de los Anaya (A 145m) — también conocida como Torre de Anaya, es una estructura defensiva ubicada en Salamanca, España. Construida en el siglo X
- monumento a San Juan de la Cruz (A 152m) — escultura en Salamanca
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Preguntes freqüents sobre Restaurante En La Parra
Opinions de Restaurante En La Parra Salamanca
Hemos probado el menú granito y ha sido toda una experiencia, desde el local, pasando por los platos de gran calidad y sabor, hasta la atención. Merece totalmente la pena venir y disfrutar, al menos una vez, de este tipo de preparaciones. Como digo, no es solo la comida si no la experiencia completa.
Fui recomendado por un amigo y ahora me toca recomendarlo al mundo. Un diamante en bruto. Calidad de 2 estrellas Michelin a precio para todos los públicos. Dará mucho que hablar. Trato estupendo, se come de maravilla y te sacias sin problema. Recomendable reservar. Cuando pase por ahí, repetiré sin duda.
Sensacional, ¡magnífico! La estrella Michelin otorgada recientemente es totalmente merecida. Visita obligada en Salamanca para disfrutar de una experiencia de sabores de la tierra y del ibérico fabulosa. El lugar tiene un ambiente muy acogedor y muy cómodo. El servicio es muy atento y rápido. El menú degustación (Pizarra) esta muy bueno, es muy variado y contundente, en el sentido de que no te quedas con hambre. Muy muy rico todo. ¡Volveremos sin duda!
Elegimos el menú pizarra y no nos defraudó, la comida muy rica con combinaciones originales. El restaurante es pequeño pero muy acogedor. La gente del restaurante es muy amable, te hacen estar muy agusto. El precio del menú es ajustado teniendo en cuenta que tiene una estrella Michelin
Estuvimos cenando en este restaurante durante nuestra visita a Salamanca y quedamos encantados. Pedimos dos menús Granito y un vino y quedamos más que satisfechos. Los platos estaban muy sabrosos y eran realmente originales El camarero que nos atendió tuvo un trato impecable, detalle especial que cuando puse mis cubiertos a la izquierda me preguntó si era zurdo para tenerlo en cuenta. Los baños están equipados con cepillos de dientes, lo cual es muy de agradecer
Todo divino, los 15 pases acertados, especialmente el brioche y el gazpacho. La cata de aceites muy divertida. Una estrella totalmente merecida. La atencion muy buena y la explicacion de los platos ideal. Por poner un pero esperaba algo mas de la croqueta de jamon al ser Salamanca. La croqueta de trivio en cuenca es mas mejor :p 150% recomendado y mas por el precio que tiene, ademas no abusan con los precios de las bebidas como otros estrellas. Si estas dicidiendote ente los dos estrellas de Salamanca vete a este.
En Salamanca gran descubrimiento!!!!!! Paseando nos encontramos con este restaurante con Estrella Michelín!!! Al estar una semana allí, reservamos, únicamente tenían mesa en la terraza y al mediodía (que calor. ) valió la pena!!!!! En terraza solo tiene el menú Jardín. Todo estaba buenísimo además el maridaje de vinos espectacular. Para mi el carpaccio de lengua ahumada con pasta fresca y cacahuete en texturas fue mi plato favorito, en cuestión maridaje el moscatel para el postre, de Setubal, me lo apunto, pero todos estaban muy buenos, tanto los platos como los vinos, productos de calidad bien presentados y muy sabrosos. A destacar el servicio impecable en terraza, muy atento, agradable y profesional. Fue un gustazo poder comer En la Parra, en Salamanca, les deseo todo los éxitos porque se los merecen, que sigan trabajando así.
Excelente relación calidad/precio para 1 estrella Michelín en el menú corto. Comida impecable. Pegas: llegamos 5 minutos antes y nos pidieron que volviéramos en 7 minutos, así que paseo por la calle, pusieron una taza de te, preciosa, pero con un desconchón, y cervezas no hay más que la de barril, vinos los que quieras, pero cerveza sólo una, para mí un fallo. Por lo demás para repetir
Situado muy cerca de la catedral, en pleno centro histórico de Salamanca, En la Parra es un restaurante que puede ser que por la fachada no llame la atención pero anímate y entra porque vaya si sorprende!! Magnifica experiencia... Su forma de trabajar se basa en un menú de 8 pases (38€) que van cambiando cada tres semanas, pudiendo sacar así el máximo partido a los productos de temporada. En nuestro caso el menú tenía influencias japonesas, pero siempre manteniendo la cocina local, una maravilla. Por la parte del maridaje tiene una carta extensa de vinos pero nosotros quisimos probar el maridaje que tiene para el menú (que también va cambiando) con vinos ecológicos de Cadiz que combinaban genial con cada plato. En cuanto a la atención del personal de 10 también! Cuando hice la reserva les comenté que era el cumple de mi chico y al final de la cena tuvieron el detalle de sacarle una pequeña tarta para que soplara las velas, mil gracias chicos! En resumen, este pequeño gran restaurante ea digno de estrella Michelin. Ya estamos deseando volver :)
Gran restaurante en Salamanca al que todo el mundo debería ir una vez en la vida. Ya impresiona con la sesión de cerdo ibérico inicial y el nivel no baja. Además el equipo es magnífico e igual la sumillería, quien nos recomendo muy buenos vinos de Salamanca. Visitaremos otra vez cuando volvamos a Salamanca seguro!
Toda una experiencia gastronómica. Decidimos pedir el menú granito (19 pases) y quedamos ampliamente satisfechos. El trato y servicio fue muy correcto y el sumiller Alberto nos recomendó varias copas de vino para acompañar el menú que fueron todo un acierto. El menú, que gira entorno al mundo del ibérico, no nos resultó para nada cargante y lo combinaron con otro platos algo mas refrescantes como el gazpacho de mar que nos encantó. Repetiríamos sin duda en un futuro cuando volvamos por Salamanca. Gran trabajo de todo el equipo, sin duda se merecen la estrella michelín y el sol repsol.
Experiencia formidable en este restaurante! El equipo no atendió de forma muy cordial y simpáticos, y nos detalló todo de cada plato durante todo el menú (elegimos el Granito - 19 platos). Aprovecham muchísimo ingredientes locales donde el Cerdo es la estrella, nada más justo ! Para nosotros el destaque fue la Croqueta de Jamon , Gazpacho y las Carrilleras de Iberico. El sitio es súper silencioso, con luminosidad baja ... perfecto para amigos y parejas.
Precioso local en el corazón de Salamanca. No me extraña que tengan una estrella Michelin, se la merecen. Cuidan muy bien cada detalle. Comida riquísima con materia prima de calidad y productos de la zona. Nos ha encantado. Muy buen servicio, profesionales y atentos en cada momento que no te falte nada. Muy recomendable.
Elegimos el menú degustación más largo. La verdad es que nos gustó mucho la experiencia, todos los platos han merecido la pena. Destacaron el tartar de lomo y croissant, oreja y gamba, morro vs carabinero y magret de pato coco y piña. La única pega son los precios de los cafés. No es el primer estrella Michelin al que vamos en el que cada café cuesta 4€. Creo que después de un menú degustación de estas características, pagando botella de vino de 50€, cuatro botellas de agua a 4€ cada una, estaría bien que invitaran al cafe o que no costara tanto. Eso si, cenar en un estrella Michelin es algo más que comer algo bonito y caro, es una experiencia única que merece la pena.
Excepcional. Pedimos el menú degustación de 19 pases con armonía de vinos (75 euros el menú y 60 el Maridaje). Nos ha encantado de principio a fin: la calidad de los ingredientes, la presentación, la fusión de sabores (increíble el tartar de lomo y croissant y el bao de papada curada y cebolleta), la vajilla, la cristalería... Y, por supuesto, el servicio. Tanto nuestra camarera como el somelier han estado de 10, brindando un trato cercano, amable y muy muy profesional. Muy recomendable, es muy difícil encontrar un sitio con esa relación calidad-precio hoy en día. Enhorabuena a todo el equipo.
Excelente e inusual restaurante, que nos sorprendió con un hilo de historia a la presentación de cada plato, como si de una obra de teatro se tratara, combinando extraordinarios sabores al paladar. Atención muy personalizada, que hace sentir al cliente como único. Gracias a todo el equipo. Visita imprescindible. Bravo!
El servicio fue magnífico y los platos espectaculares. Cogimos el menú granito y nos sorprendieron la mayoría de los platos por su sabor y sobre todo por las texturas, sería difícil destacar sólo uno. El único pero que le pondría es la cantidad debido al precio que tiene ya que de todos los pases que tiene la mayoría son de uno o dos bocados.
Repetimos y cada vez mejor que la anterior. Increíble el brioche.Recomendable 100 por 100. Elegimos menú pizarra de 25 pases, cada cual mejor.Original la vajilla, para cada plato una diferente, me encantó el cerdito del bao de papada. El personal de sala superagradable y muy profesional.El único detalle que en mi opinión mejorable fue que al servir el brioche se ayudaron de la mano en vez de usar unas pinzas. La sorpresa final es increíble, pero no lo puedo contar, lo tiene que descubrir cada uno.Repetir seguro Volver otra vez y siempre impresionante
Decidimos cenar en este restaurante y fue todo un acierto. Elegimos el menú degustación granito, por 55€ con 13 pases. Algunos pases son de bocado, aún así, salimos bien llenos de la cena, no sé si hubiéramos podido con todo si hubiéramos cogido el menú degustación pizarra con 18 pases por 68€! El restaurante es acogedor, los camareros atentos y amables que hacen que disfrutes en todo momento de la cena. Gran carta de vinos. Tres menús, dos botellas de agua, tres de pan y la botella de vino nos costó 205€. Cada uno de los platos llenos de sabor, en mi opinión, el que menos sabor me aportó fue la caldereta de lechazo, aún así, gran cena, y pagado con gusto. Seguid así!
Uno de los mejores sitios para disfrutar de la alta cocina que hay en Salamanca. Cuidan mucho los detalles y explican cada plato que sirven. Escogimos un menú degustación de 25 pases y nos encantó, estaba todo muy rico. El personal del restaurante es muy amable. Merece la pena probarlo una vez.
Bonito restaurante situado en una zona céntrica y de fácil acceso en Salamanca. Su fuerte es el cerdo ibérico, y su menú degustación está basado en este producto. Disfruté mucho durante la comida, todos los platos del menú estaban deliciosos, muy bien terminados. Servicio en sala deslumbrante. Para repetir sin duda. Bodega completa, que incluye referencias locales poco frecuentes fuera de Salamanca.
Una experiencia increíble con un producto salmantino de categoría. El sitio es precioso y su equipo atento y encantador. Nos atendieron 4 personas diferentes y todos se merecen palabras de atención y agradecimiento, pero en nuestro caso quedamos encantadas con Lucía, la camarera que nos atendió mayoritariamente, un encanto❤️. Con profesionales así da gusto salir a cenar… Pagas por una experiencia gastronómica y cumplen con lo esperado con creces. Para repetir sin dudarlo
Magnífica experiencia gastronómica, quizás la mejor hasta la fecha. Todos los platos con un sabor exquisito que te dejaban sin palabras. El trato por parte del personal muy profesional y el ambiente super tranquilo para poder relajarte y disfrutar al máximo. Ps: creo que el sabor de la sopa de trucha leonesa lo recordaré toda mi vida, qué delicia!
Simplemente uno de los mejores menus degustación que he tenido la oportunidad de comer. Todo bien, no hay ningún plato que "desencante"; pero si hay que destacar, el "brioche de presa y caviar" me parecio sublime. Como "sorprendrente", la "oreja y gamba", me lleve una sorpresa enorme con al textura y el sabor. En general, gratamente sorprendido y, por la cantidad y calidad de los platos, no me parecio un menú "caro". Lo unico que mejoraría son los postres, encontre a faltar algo más rompedor (aunque la presentación de la "chuches" mola mucho).
Una experiencia única por maravillosa en y para todos los sentidos. El ambiente acogedor desde la llegada, la amabilidad en el trato, la anticipación a la necesidad de todo el equipo, la coordinación absoluta con la cocina y la familiaridad con la que nos trataron, especialmente Cristina hace que "extraordinario" no alcance para describirlo. ¡Enhorabuena!
Regalo de cumple increíble. Experiencia perfecta para saborear los productos del cerdo. Platos buenísimos y todo cuidado al detalle. Servicio perfecto en todo momento. Lugar tranquilo y acogedor para disfrutar del momento. Volveremos para poder hacernos una foto con Rocío😂
Un lugar muy acogedor, un servicio muy adecuado y muy buena comida. El menú consta de 19 pases o de 25 y su precio es de 75€ o 95€ respectivamente (bebidas aparte). Se basa en su mayoría en el cerdo, siendo todos los platos una parte del mismo, espectáculo garantizado. Tiene una Estrella Michelin y bien merecida, recomendable si se quiere vivir una experiencia gastronómica única en la ciudad de Salamanca.
Excelente restaurante digno de estrella Michelin. La cocina es excelente con un hilo conductor claro y que te hace sentir en la tierra charra. Todos los platos mimados al detalle y además de buen sabor una historia maravillosa. Es una experiencia para todos los sentidos. El servicio encantador miman todo detalle desde recoger los abrigos hasta tener cepillo de dientes en el baño. Un indispensable en Salamanca desde el primer plato a las sorpresas finales. Además el vino es excelente y nada caro para la calidad.
Gran restaurante donde ninguno de sus platos dejará indiferente tus sentidos. Todo aquí es una gran experiencia, desde el buen y profesional servicio de los camareros, así como una rápida atención y un ambiente acogedor y tranquilo para disfrutar y degustar todas y cada una de las elaboraciones. Si vas a por el menú largo ponte cómodo y disfruta de 2-3 horas de sensaciones inolvidables! No se puede definir mucho mejor escribiéndolo, hay que ir a probarlo!
Creo que no es nada nuevo si digo que actualmente es el mejor restaurante de Salamanca, independientemente de la estrella Michelin. Ojo que no el que tiene la mejor calidad/precio. Ya que no es para todos los públicos. Entre otras cosas destaca por su presentación, muy cuidada y un servicio impoluto como se espera de un restaurante de esta categoría, no dejan ningún detalle al azar, el ambiente tranquilo yo lo valoro muchísimo estéticamente también esta bien es sencillo pero no necesita nada más, con cocina vista. El sommelier muy agradable y comunicativo, en general todo bien sin lugar a dudas repetiremos. Por poner un pero el plato “selección de curados” lo veo flojo en comparación con el resto, no digo que este malo pero en comparación con los demás se queda corto.
En la parra, comida de la tierra… una excelente opción si lo que buscas es comer bien, abundante y a buen precio para lo que se pide en este tipo de restaurantes. El servicio, menaje, y la calidad del producto son espectaculares. Pedimos el menú granito, y un menú degustación infantil, quedamos todos encantados, producto tradicional combinado con maestría con sabores sorprendentes. Sin duda merece la pena, sin duda volveremos. No mires las reseñas, comételo!!!
Si aprecias el cerdo ibérico y te gustaría tener una experiencia de alta cocina donde se mima el género y se cuida con detalle la presentación, creo que este restaurante es el mejor lugar que puedes visitar. Actualmente, dispone de dos menús degustación: pizarra ( 25 pases por 90€) y granito (19 pases por 70€). El contenido de ellos procede en su mayoría de Salamanca o localidades cercanas y es rotado según la temporada. Teniendo en cuenta el tipo de cocina que ofrece y la cantidad de elaboraciones/pases que incluye cada menú, el precio es muy bueno a mi parecer. El detalle de cada uno de ellos puede consultarse en la propia web del restaurante. En mi caso, la cena se desarrolló de una forma muy agradable. El lugar es pequeño aunque muy acogedor. Las mesas tienen un tamaño amplio permitiendo que la comida sea la atracción principal, pero sin hacerte sentir distanciado de tu acompañante. La atención fue estupenda, como suele ser en este tipo de establecimientos. En cuanto a la comida, tuve la oportunidad de probar el menú pizarra, el cual me pareció que mostraba a la perfección todo el gran partido que se puede sacar del cerdo ibérico. De todos los platos exquisitos que degusté mis preferidos fueron: La croqueta de Rocío; Bao de papada curada y cebolleta; Brioche, presa y caviar y la Castañeta, melocotón y especias. Puede que para las personas acostumbradas al buen producto ibérico no exista un efecto sorpresa en cuanto al sabor, sin embargo, es un restaurante que recomiendo totalmente. Por último, las fotos se corresponden al menú de octubre de 2022.
Ubicado frente al imponente convento de San Esteban o de los Dominicos, este restaurante cuenta con una estrella Michelín, y nos ofrece dos menús: el Pizarra, que consta de 25 pases, a un precio de 90 €, y el Granito, con 19 pases y un precio de 70 €. Con unos productos de proximidad, cuenta con dos salones, uno más pequeño con cuatro mesas cuadradas y otro, donde comí yo, con cinco mesas redondas, muy amplias, y donde asistimos a la cocina en directo. He de confesar que al principio me sentí un poco decepcionado, pero conforme iba avanzando la degustación, cada vez me iba gustando más, y hubo algunos platos realmente espectaculares. La experiencia duró dos horas, con una muy buena atención, perfecta explicación de los platos y con la pausa correcta entre cada uno de ellos. Reseñar que tienen una cerveza tostada muy buena y el precio de la copa es de 4 €, a años luz de lo que he pagado por una cerveza en otros restaurantes con estrella. En resumen, y salvo la pequeña decepción del principio, me fui con muy buen sabor de boca y me parece que es una excelente opción, con una relación calidad-precio más que moderada. Acompaño fotos del menú y de todos los platos
Espectacular restaurante galardonado, con razón, con una estrella Michelín. Su menú se basa en uno de los mejores productos que tenemos en nuestro país: el cerdo. De él se dice que se aprovecha todo y prueba de ello es la comida de este restaurante. El equipo es estupendo y el local tiene una atmósfera muy acogedora. Siempre es bueno volver a disfrutar en ese sitio, por eso lo visito con regularidad.
Cenamos el menú Pizarra, experiencia muy recomendable. Teníamos un bono regalo con el Menú Pizarra comprado antes de la reforma y, aún así, pese a incrementar los precios así como los pases en cada menú después de su realización, se respetaron todas las condiciones del bono. Cada uno de los pases, con sus texturas y sabores eran una auténtica maravilla. El tiempo entre pases era el correcto, no había que esperar mucho tiempo entre cada plato. Todo el personal tuvo un trato correcto, muy atentos. Recomendable reservar con tiempo, sobretodo si se quiere comer un sábado. En nuestro caso, reservamos con más de un mes de antelación un sábado y únicamente quedaban los horarios de cena.
Comida familiar de celebración y no pudimos elegir mejor. Ambiente cálido y elegante, atención estupenda (mil gracias Cristina) y comida cuidada y muy bien presentada. A destacar las croquetas - cremosas y muy sabrosas-, la sopa de ajo, el postre de calabaza... todo estuvo delicioso. Los adultos lo acompañamos de un vino excelente y el resultado no pudo ser mejor.
Merece la pena ir a disfrutar el menú degustación para probar esa fusión de sabores en cada plato. El personal es muy atento y servicial y los diferentes platos llegan con bastante rapidez. No obstante, cuenta con estar unas dos horas y medias si escoges el menú degustación pizarra. Lo que más llama la atención es sin duda la presentación de cada plato, pero cuando pruebas cada uno de ellos, descubres todos los sabores unidos. Volveremos cuando renueven la carta a seguir disfrutando.
Restaurante para poder disfrutar una experiencia muy agradable. Lugar con un ambiente muy acogedor, un trato perfecto por parte del servicio y una comida perfectamente elaborada. Dos opciones de menú, uno más corto y otro más largo. Nosotros nos decantamos por el de 25 pases. Muy variado y muy entretenido. Todos los platos perfectamente elaborados. Quizá la parte más floja ( y no por ello mala ) desde mi punto de vista, son los postres. Esperaba más teniendo en cuenta un menú de esas caracteristicas. Carta de vinos muy extensa con variedades para todos los gustos. Adjunto foto de algunos de los platos. En definitiva, un sitio sinceramente muy recomendable. Repetiría sin dudarlo.
Elegimos el menú granito, y salimos súper satisfechos. Un menú muy completo, bien elaborado y sabores bien definidos. Entre los entrantes la croqueta y el buñuelo son excelentes y el limón serrano brutal. Los principales el bonito es superior y el postres cítrico y dulce. Reservamos para celebrar el cumpleaños de mi mujer y tuvieron un detallazo con un postre especial para ella. Lo que no nos gustó fue que el servicio entre platos era demasiado rápido. Nos querían quitar los platos casi sin poder terminarlos, y eso no gusta. La selección de vinos es buena pero con un sobreprecio de X2. El salón es frío y la luz algo tenue Es un lugar para bueno para repetir.
Excepcional. Todo estaba exquisito, el servio inmejorable. Se confundieron y sirvieron de nuestra botella de vino un par de copas a la mesa de al lado, ni mi pareja ni yo nos dimos cuenta, nos lo comentaron y nos abrieron una botella nueva del mismo vino sin coste alguno. Fue un gran detalle. Muy buen trato de todo el personal y el menú nos encantó, hicieron que me gustaran ciertas cosas que nunca me habían gustado (oreja, morro…).
La palabra que define la experiencia es “Espectáculo”. Fuimos el día de reyes al menú degustación y nos decidimos por el maridaje que nos recomendaron…una auténtica pasada. Totalmente recomendable, volveremos sin duda. Para la sobremesa nos ofreció una ginebra que no conocíamos y como el resto de la cena fue un acierto.
Excelente menú de degustación en el centro histórico de Salamanca. Con un peso importante en torno a los productos del cerdo, el menú va desplegando ante el comensal un abanico de texturas, sabores e ingredientes muy sorprendentes. La estrella Michelin del lugar queda más que justificada. Servicio ágil y esmerado. Carta de vinos extensa con referencias curiosas. Quizás le faltaba un poco de calidez a la decoración de los salones y al mobiliario en general.
Menú degustación, largo y extenso, con guiños muy buenos al cerdo ibérico y al producto local. Me encantó muchísimo el pan brioche con mantequilla nousset y caviar, al igual que la croqueta de chorizo (muy suave y delicada) entre otros platos. Sin duda, 100% recomendable
⭐⭐⭐⭐⭐ Comimos el menú degustación Pizarra y salimos encantados. Se nota muchísimo el trabajo y el cariño que hay detrás de cada plato. La cocina de Rocío es una pasada: sabores muy bien pensados, producto de calidad y todo súper bien hecho. La oda al cerdo nos flipó, de lo mejor del menú, pero la verdad es que no hubo ningún paso flojo. Todo estaba buenísimo y muy bien presentado sin ser exagerado. Tuvieron un detalle con nosotros por estar de celebración de cumpleaños, muy considerados. Un sitio muy recomendable si te gusta comer bien y disfrutar de la experiencia.
Maravillosa experiencia. Elegimos el menu pizzara y nos gustó mucho la fusión de sabores, así como los trampantojos. Es de destacar el trabajo que hay detrás de cada plato y el cuidado en su elaboración. Ambiente tranquilo, personal amable y simpatico. Estoy segura de que repetiré.
Elegimos el menú degustación 'Granito' y nos ha encantado. El sitio es muy bonito y cuidado, con música ambiente , el personal muy agradable y la comida riquísima. Hay una gran variedad de vinos, te orientan si tienes dudas y cada plato se nota que tiene mucho esmero, te lo explican muy bien. Los baños también están súper limpios. Lo recomiendo al 100%, ojalá podamos repetir más adelante. Por poner una pega, 5€ me ha parecido algo elevado por una botella de agua o un café, pero entiendo que el sitio lo merece y hay que saber dónde estás comiendo. Muy buen restaurante!
Experiencia inolvidable. Ambiente espectacular y la comida, indescriptible. La cercanía mostrada por todo el personal, incluyendo los gerentes del restaurante, no tiene precio. Dentro de los que es un restaurante con estrella Michelín (y merecida), la calidad relación/precio es insuperable. Gracias por dejarnos disfrutar de tan inolvidable rato. Un abrazo.
Restaurante de los de categoría, gran emplazamiento. Fuimos dos amigos solterones, de los que ni las buscamos, ni las esperamos, (por no decir que ni nos ven) creo que somos más majos que agradecidos en el contorno. Pedimos el menú "pizarra", el caro, el de infinidad de bocados meticulosamente preparados. Menú degustación de los de apreciar, nosotros como somos a los que nos han sacado 3-4 veces del entorno rural, nos cuesta dejar a un lado el orgullo de lo tradicional y poner sonrisa de satisfacción ante suculento manjar, pero reconozco que estaba todo exquisito. En la puerta tiene algo que desconcierta, algo de neumáticos: michelin; y si que es verdad que últimamente están caros, en nuestro caso 142,50€/persona. Pero bien pagados, el surtido de ibéricos me recordó al bocadillo de taquitos de jamón que hacía mi abuelo 25 años atrás (imposible cortarlo peor), inimaginable saborear esas mieles de nuevo. El resto de preparaciones son innovaciones muy correctas, estudiadas a la par que apropiadas. Todo lo propuesto corroboraba tiempo en su cocinado, y así lo denotaba el conglomerado de sabores de cada bocado. Un menú muy compensado, en los que cualquier cuñado diría que se hubiera comido un Big Mac después del postre, pero la realidad es que la selección del chef en la cantidad/degustación ha sido precisa, excelente. Consta de 19 platos con sus postres adicionales, de los que destaco 14 de 19, a los otros 5 les daba una vuelta o un ultimátum. Sabores muy destacados de la tierra salmantina. Excelente atención, muy buen tempo entre plato y plato. Como "pero" pondré el vino, pedimos un muga y el sabor fue excelso, pero el precio más que excelso me pareció excesivo, lo mismo el café, me ha dolido pagar 5€ por un café solo, sin palillo ni periódico, ni conversación con el tabernero. Restaurante top al que acudes con grandes expectativas culinarias, y las satisface en todos sus sentidos. Gracioso que tengo las mismas cucharitas de uno de los platos y las compramos en shein. Muy bien, prepara los billetes, lo vale.
Hemos tomado el menú degustacion Pizarra y en general todo muy bien. Hay varios platos que destacan muy por encima del resto: el Brioche con mantequilla y presa Ibérica es una auténtica barbaridad, al igual que el bollo frito de calamar y jamón o el katsu sando y el pumpkin cake. También nos ha gustado la mousse de salchichón, el crujiente de farinato o la croqueta de Rocío. Tanto la atención del equipo de Rocío Parra, como el local, son fantásticos y el precio del menú degustación está muy bien. Totalmente recomendable para una ocasión especial.
En Salamanca hay una parada obligatoria para los que buscamos algo más que comer: vivir la cocina. ⭐️ El Restaurante En La Parra (1 estrella Michelin) no defrauda. Probamos el menú Pizarra (110 €) y empieza fuerte: un viaje por los ibéricos de la zona con bocados que te cuentan historias. El brioche de presa y caviar 🔝, de los que se te quedan grabados. Luego van llegando platos más variados, equilibrados, con ese ritmo que no satura. Y los postres… finísimos. La sala elegante, servicio correcto y cercano. Y ojo con el maridaje: Alberto Rodríguez en la bodega me descubrió vinos sorprendentes, mientras Rocío Parra manda en cocina con mucha personalidad. 🍷👩🍳 📍 Restaurante En La Parra, Salamanca – una estrella Michelin que sabe a territorio y merece la visita.
Comida en @enlaparra.restaurante , menú degustación Granito, exquisito de rico ❤️❤️❤️, todos y cada uno de los platos, la atención excelente, se adjunta foto del menú, disfrutamos de su cocina, muchas gracias por vuestra atención y amabilidad
Qué nivel. Qué servicio. Qué bonito lugar. Y qué comida. Fuimos en viernes santo, habiendo reservado una semana antes. Como tenemos un perro pequeño, preguntamos si podía ir con él. Rocío, la chef, personalmente atendió el teléfono y muy amablemente nos dijo que con buen comportamiento (del perro) lo aceptarían. Qué detallazo. Llegamos al local y desde el principio la atención fue excelente. El lugar precioso y de un diseño impecable. Elegimos el menú "pizarra" y no dejaron de llegar platos que nos sorprendieron y nos encantaron. Desde las variaciones de cerdo hasta los vegetales y el bacalao skrei... todo sobresaliente. Especialmente el katsu y el brioche. Todo el staff merece una mención especial, sobre todo Cristina. Fueron encantadores. Rocío y su marido (el sumiller, quien hizo un muy buen trabajo recomendando vinos) nos hicieron sentir como en casa. Es muy bonito ver cómo un restaurante de alta cocina pueda ser tan entrañable y tan cálido. Os felicito chicos. Esa estrella Michelin os la habéis ganado bien ganada.
Qué nivel. Qué servicio. Qué bonito lugar. Y qué comida. Fuimos en viernes santo, habiendo reservado una semana antes. Como tenemos un perro pequeño, preguntamos si podía ir con él. Rocío, la chef, personalmente atendió el teléfono y muy amablemente nos dijo que con buen comportamiento (del perro) lo aceptarían. Qué detallazo. Llegamos al local y desde el principio la atención fue excelente. El lugar precioso y de un diseño impecable. Elegimos el menú "pizarra" y no dejaron de llegar platos que nos sorprendieron y nos encantaron. Desde las variaciones de cerdo hasta los vegetales y el bacalao skrei... todo sobresaliente. Especialmente el katsu y el brioche. Todo el staff merece una mención especial, sobre todo Cristina. Fueron encantadores. Rocío y su marido (el sumiller, quien hizo un muy buen trabajo recomendando vinos) nos hicieron sentir como en casa. Es muy bonito ver cómo un restaurante de alta cocina pueda ser tan entrañable y tan cálido. Os felicito chicos. Esa estrella Michelin os la habéis ganado bien ganada.
En Salamanca hay una parada obligatoria para los que buscamos algo más que comer: vivir la cocina. ⭐️ El Restaurante En La Parra (1 estrella Michelin) no defrauda. Probamos el menú Pizarra (110 €) y empieza fuerte: un viaje por los ibéricos de la zona con bocados que te cuentan historias. El brioche de presa y caviar 🔝, de los que se te quedan grabados. Luego van llegando platos más variados, equilibrados, con ese ritmo que no satura. Y los postres… finísimos. La sala elegante, servicio correcto y cercano. Y ojo con el maridaje: Alberto Rodríguez en la bodega me descubrió vinos sorprendentes, mientras Rocío Parra manda en cocina con mucha personalidad. 🍷👩🍳 📍 Restaurante En La Parra, Salamanca – una estrella Michelin que sabe a territorio y merece la visita.
Comida de pareja para ver espectativas de menú degustación de un estrella michelín en Salamanca. ESPECTACULAR el recorrido de sabores que se pueden degustar con unos 20 platos, trato impecable de todos los camareros, cambio de cubiertos en cada plato. Buena música ambiental. Las fotos de los platos no pueden transmitir al paladar lo que ofrecen. Los postres la Apoteosis final. La bebida no entra en menú, copa de vino 10 €.
Probamos el menú Granito, un recorrido muy bien construido, con platos elaborados, creativos y presentaciones cuidadas y originales. Destaca la excelente calidad del producto y el esmero en cada detalle, tanto en la técnica como en la estética. Todo resultó muy rico y equilibrado, demostrando una cocina precisa y con identidad. El personal, profesional y cualificado, acompaña la experiencia presentando y explicando cada plato, lo que aporta un valor añadido y hace que la experiencia sea aún más completa y especial. Una opción muy recomendable para disfrutar de alta cocina en Salamanca.
⭐⭐⭐⭐⭐ Comimos el menú degustación Pizarra y salimos encantados. Se nota muchísimo el trabajo y el cariño que hay detrás de cada plato. La cocina de Rocío es una pasada: sabores muy bien pensados, producto de calidad y todo súper bien hecho. La oda al cerdo nos flipó, de lo mejor del menú, pero la verdad es que no hubo ningún paso flojo. Todo estaba buenísimo y muy bien presentado sin ser exagerado. Tuvieron un detalle con nosotros por estar de celebración de cumpleaños, muy considerados. Un sitio muy recomendable si te gusta comer bien y disfrutar de la experiencia.
Maravillosa experiencia. Elegimos el menu pizzara y nos gustó mucho la fusión de sabores, así como los trampantojos. Es de destacar el trabajo que hay detrás de cada plato y el cuidado en su elaboración. Ambiente tranquilo, personal amable y simpatico. Estoy segura de que repetiré.
Hemos tomado el menú degustacion Pizarra y en general todo muy bien. Hay varios platos que destacan muy por encima del resto: el Brioche con mantequilla y presa Ibérica es una auténtica barbaridad, al igual que el bollo frito de calamar y jamón o el katsu sando y el pumpkin cake. También nos ha gustado la mousse de salchichón, el crujiente de farinato o la croqueta de Rocío. Tanto la atención del equipo de Rocío Parra, como el local, son fantásticos y el precio del menú degustación está muy bien. Totalmente recomendable para una ocasión especial.
Elegimos el menú degustación 'Granito' y nos ha encantado. El sitio es muy bonito y cuidado, con música ambiente , el personal muy agradable y la comida riquísima. Hay una gran variedad de vinos, te orientan si tienes dudas y cada plato se nota que tiene mucho esmero, te lo explican muy bien. Los baños también están súper limpios. Lo recomiendo al 100%, ojalá podamos repetir más adelante. Por poner una pega, 5€ me ha parecido algo elevado por una botella de agua o un café, pero entiendo que el sitio lo merece y hay que saber dónde estás comiendo. Muy buen restaurante!
Restaurante de los de categoría, gran emplazamiento. Fuimos dos amigos solterones, de los que ni las buscamos, ni las esperamos, (por no decir que ni nos ven) creo que somos más majos que agradecidos en el contorno. Pedimos el menú "pizarra", el caro, el de infinidad de bocados meticulosamente preparados. Menú degustación de los de apreciar, nosotros como somos a los que nos han sacado 3-4 veces del entorno rural, nos cuesta dejar a un lado el orgullo de lo tradicional y poner sonrisa de satisfacción ante suculento manjar, pero reconozco que estaba todo exquisito. En la puerta tiene algo que desconcierta, algo de neumáticos: michelin; y si que es verdad que últimamente están caros, en nuestro caso 142,50€/persona. Pero bien pagados, el surtido de ibéricos me recordó al bocadillo de taquitos de jamón que hacía mi abuelo 25 años atrás (imposible cortarlo peor), inimaginable saborear esas mieles de nuevo. El resto de preparaciones son innovaciones muy correctas, estudiadas a la par que apropiadas. Todo lo propuesto corroboraba tiempo en su cocinado, y así lo denotaba el conglomerado de sabores de cada bocado. Un menú muy compensado, en los que cualquier cuñado diría que se hubiera comido un Big Mac después del postre, pero la realidad es que la selección del chef en la cantidad/degustación ha sido precisa, excelente. Consta de 19 platos con sus postres adicionales, de los que destaco 14 de 19, a los otros 5 les daba una vuelta o un ultimátum. Sabores muy destacados de la tierra salmantina. Excelente atención, muy buen tempo entre plato y plato. Como "pero" pondré el vino, pedimos un muga y el sabor fue excelso, pero el precio más que excelso me pareció excesivo, lo mismo el café, me ha dolido pagar 5€ por un café solo, sin palillo ni periódico, ni conversación con el tabernero. Restaurante top al que acudes con grandes expectativas culinarias, y las satisface en todos sus sentidos. Gracioso que tengo las mismas cucharitas de uno de los platos y las compramos en shein. Muy bien, prepara los billetes, lo vale.
Experiencia inolvidable. Ambiente espectacular y la comida, indescriptible. La cercanía mostrada por todo el personal, incluyendo los gerentes del restaurante, no tiene precio. Dentro de los que es un restaurante con estrella Michelín (y merecida), la calidad relación/precio es insuperable. Gracias por dejarnos disfrutar de tan inolvidable rato. Un abrazo.
Restaurante con estrella Michelin en Salamanca, con un menú centrado en el cerdo, motivo por el cual me decidí por él. La comida con una calidad a la altura de lo esperado, unos platos muy bien elaborados y presentados. Nos gustó mucho el menú y lo disfrutamos toda la mesa. El trato fue exquisito y la recomendación del vino muy acorde con nuestros gustos, también nos pareció perfecta. Fuimos a celebrar una ocasión especial pero desde luego me apetece repetir cuanto antes.
Le regalé a mi padre el menú degustación Granito. La comida estaba riquísima, y el trato del personal excelente.
Una cena sorpresa en mi viaje sorpresa a Salamanca, fue el broche a una escapada muy bonita. Nos recibieron en un ambiente íntimo y cuidado al detalle. La elección del menú creo recordar que fue "el pizarra" 13 bocaditos que piensas que te van a dejar con hambre y para nada. Con cada plato nos explicaban como se habia realizado. Mis favoritos, muchos jajajaja quizá me sobró la merluza rebozada... no le vi mucho sentido. Y me quedé con ganas de probar la carrillada, porque me picaba demasiado (para mí) Desde la mesa puedes ver la zona donde preparan los platos y trabajan en perfecta combinación. Dato importante, hay que comunicar alergias o intolerancias para que puedan adaptar los menús, en la medida de lo posible. En mi caso hubo alguno que no toleré por el picante, pero tengo que decir que fueron muy comprensivos. No sabíamos que el menú tuviera cosas picantes. El menú nos gustó mucho y pudimos probar de todo. Le doy un 10/10 a la decoración, ambiente, trato del personal y bueno el detalle de los cepillos de dientes en el baño 😍 lo más. Muy recomendable si pasáis por allí ❤️❤️
Comida de pareja para ver espectativas de menú degustación de un estrella michelín en Salamanca. ESPECTACULAR el recorrido de sabores que se pueden degustar con unos 20 platos, trato impecable de todos los camareros, cambio de cubiertos en cada plato. Buena música ambiental. Las fotos de los platos no pueden transmitir al paladar lo que ofrecen. Los postres la Apoteosis final. La bebida no entra en menú, copa de vino 10 €.
Menú degustación, largo y extenso, con guiños muy buenos al cerdo ibérico y al producto local. Me encantó muchísimo el pan brioche con mantequilla nousset y caviar, al igual que la croqueta de chorizo (muy suave y delicada) entre otros platos. Sin duda, 100% recomendable
Una cena sorpresa en mi viaje sorpresa a Salamanca, fue el broche a una escapada muy bonita. Nos recibieron en un ambiente íntimo y cuidado al detalle. La elección del menú creo recordar que fue "el pizarra" 13 bocaditos que piensas que te van a dejar con hambre y para nada. Con cada plato nos explicaban como se habia realizado. Mis favoritos, muchos jajajaja quizá me sobró la merluza rebozada... no le vi mucho sentido. Y me quedé con ganas de probar la carrillada, porque me picaba demasiado (para mí) Desde la mesa puedes ver la zona donde preparan los platos y trabajan en perfecta combinación. Dato importante, hay que comunicar alergias o intolerancias para que puedan adaptar los menús, en la medida de lo posible. En mi caso hubo alguno que no toleré por el picante, pero tengo que decir que fueron muy comprensivos. No sabíamos que el menú tuviera cosas picantes. El menú nos gustó mucho y pudimos probar de todo. Le doy un 10/10 a la decoración, ambiente, trato del personal y bueno el detalle de los cepillos de dientes en el baño 😍 lo más. Muy recomendable si pasáis por allí ❤️❤️
Muy buena experiencia en este restaurante de Salamanca. Tomamos el menú corto (46€), difícil encontrar una relación calidad precio superior a esta. El menú constaba de 10 pases, con algunos memorables (bao de papada curada, croqueta, gyozas de pollo en pepitoria) y otros no tanto pero correctos (gazpacho, trucha, solomillo). Carta de vinos muy apetecible y precios comedidos (tomamos un Roda I Reserva 2014 por 50€). Otros puntos a favor: Copas Zalto (top!), decoración en sala y música ambiente cuidadas, y la chef presente y pendiente de todo en todo momento. Únicas pegas: en plena ola de calor Lucifer, hubiese agradecido el aire acondicionado un poco más alto, pasé calor. No todos, pero algunos de los camareros en sala eran algo secos.
Hace unos días fui con un amigo que nunca había comido en un restaurante de alta cocina. Había encargado el menú del día, porque tampoco disponíamos de mucho tiempo y era una buena forma de probar el lugar. La experiencia fue satisfactoria, el lugar era tranquilo aunque estaba lleno, la comida fue llegando en el momento justo, el servicio de sala fue muy correcto y la comida resultó lo esperado por mí (con más costumbre de visitar restaurantes con estrellas Michelin) y acorde con el precio. Solo tengo una pequeña pega: las cantidades eran un poco cortas. Si el menú hubiera tenido un 15 o un 20% más de cantidad, la experiencia hubiera sido perfecta a mí gusto. La sorpresa, para mi, fue el postre que contenía farinato, y siendo salmantino no era capaz de imaginar que pudiera hacerse algo agradable en el mundo de lo dulce con ese producto. Por suerte, estaba equivocado y resultó ser un postre que maravilló a mi comensal, que no notaba el farinato. Yo sí lo noté, y lo encontré perfectamente usado en cantidad y empastado en digo plato. Merece la pena, habrá que volver en otra ocasión y probar un menú más extenso.
En La Parra es un restaurante de alta cocina española en el casco antiguo de Salamanca. El local es grande y la decoración es sobria. Hay que ir con reserva ya que tienen 1 estrella Michelín. El servicio es correcto. Probamos el menú granito por 90 euros que incluye una serie de tapitas homenaje al cerdo ibérico de Salamanca. En general el menú me gustó, lo mejor los platos principales, especialmente el pescado. La mantequilla con sobrasada es un buen punto también. Las tapas no me sorprendieron mucho, especialmente la croqueta, el bao y el lomo con crema de piparras y el postre estaba bien, sin más. Por 90 euros la relación calidad-precio es buena pero le falta algo de originalidad comparado con otros restaurantes de un nivel de precio similar.
Sitio con estrella Michelín (2024) en Salamanca. Elegí el menú degustación largo con maridaje para cenar un miércoles. Aunque hubo algunos fallos durante el servicio y algunas de las elaboraciones no estuviesen a la altura de lo que uno se espera al acudir a un establecimiento con esta distinción, es un restaurante para disfrutar de alta cocina de la región y lo recomiendo.
La verdad es que disfrutamos de una magnífica comida. El servicio muy cercano, pero a la vez formal y exquisito. La comida estuvo toda francamente buena y bien trabajada y presentada. La relación calidad-precio de muy buen nivel. Los postres originales y muy ricos. La carta de vinos, cara, pero generosa. Sitios a los que hay que volver.
Recomiendo probar este restaurante, el cual desde mi punto de vista tiene una buena relación calidad precio . Probamos el menú pizarra de 25 pases ( no se hacen pesados) de una duración aprox de 3 horas. productos de la tierra preparados de forma muy diferente ( el rey el jamón ibérico ), y varios pases me sorprendieron muy positivamente. Buen ambiente y servicio en el local . Como punto de mejora , me parece desmesurado un café sin ningún tipo de gracia por 5 euros , el resto todo correcto.
El restaurante es bonito, todo muy cuidado, la comida está muy rica, el servicio muy bueno, eso sí la cantidad es escasa, y el precio elevado... Como en otros sitios del estilo y de estrella Michelin es más para vivir la experiencia que para llenar el buche. Pedimos el menú más largo y mi novia de 50 kilos no dejo na... yo que soy de buen comer pues si no es porque se tarda más de 2 horas (ya que son muchos platos) pues me kedo a medias y sino es por el pan con sobrasada de mantequilla que por cierto estaba también muy rico pues ni así te llenas... vamos que si me lo ponen todo junto en 10 min estoy en el coche. Por eso las 4 estrellas. Merece la pena para una ocasión especial. Pero el precio no es para todos los días. El vino acertamos y estaba buenísimo, tienen una carta con casi 300 vinos ... Eso sí el más barato creo q eran 40€ o 45€ y cuanto más barato más hinchado el precio ... Recomiendo uno a partir de 55€ 60€. Por último el baño estaba muy bien y muy limpio y con toallas individuales y cepillo de dientes y pasta como los de los hoteles que es un detalle. En resumen todo muy bien pero a estos sitios hay que ir con mucha pasta y poca hambre
En Salamanca es un lugar muy recomendable para aquellos que busquen una buena experiencia gastronómica, que no resulte exagerada en su precio y que permita disfrutar de una alta cocina innovadora aunque aún con mucho potencial de desarrollo por parte de su creadora. Nuestra elección fue el menú del día, por razones de tiempo, pero ha quedado en mi mente como un lugar al que le debo otra visita para comer su menú degustación, porque seguro que hay muchas sorpresas que descubrir en esa cocina. En el menú del día hubiera agradecido una cantidad ligeramente mayor, pero no puedo decir que fuera escaso sino que un poco más hubiera resultado ideal. Volveré, la Chef Parra merece explorar su cocina con más detenimiento. 👍👏
Comimos el menú granito. La comida fue buena con algún altibajo. No me gustó el crujiente de farinato y la croqueta la tomé fría, sin embargo me gustó mucho el pase de mar y montaña. Al ser menús cerrados no puedes evitar platos que ya sabes que es posible que no te vayan a gustar. Los 9 pasos estaban bien elaborados, presentados y servidos al detalle. Como pega la calidad del pescado y carne principal no era excelente, algo de esperar en un restaurante Michelin.
Degustamos el menú pizarra de 110 euros y salvo algunos pases, el resto destacaron por su sabor con gran producto local y su originalidad. El ambiente y espacio es cuidado y tranquilo. Sin embargo, el servicio debería mejorar ciertos detalles como echar el agua con más mimo ya que la derramó en todas las ocasiones y estar más pendiente de si te falta, además de retirar los platos sin dejarte terminar. Yo no me quede con hambre pero porque soy de poco comer. Creo que una botella de agua y un café nada destacable a 5 euros es algo exagerado. Recomiendo la experiencia, sabemos que para gustos colores, yo soy muy especial con los menús de esta categoría y he de decir que me comí todos los pases.
Descubrimos En La Parra a través de la Guía Michelin y reservamos online. Nos encanta volver a Salamanca y queríamos probar algo diferente. Elegimos el menú Granita y disfrutamos muchísimo de todos los platos. También agradecemos mucho que, a pesar de nuestra petición de última hora para nuestra hija, le ofrecieran un menú infantil. Finalmente ella no comió porque se estaba recuperando de un pequeño golpe de calor, y aun así el personal fue muy comprensivo y amable. La comida y la presentación son preciosas. Los primeros platos fueron pequeños pero exquisitos y los siguientes nos dejaron más que satisfechos. Fue una experiencia muy especial. Como sugerencia constructiva, quizás el servicio podría elevarse un poco más para estar al nivel de una estrella Michelin, ya que a veces nos pareció algo informal. Todo lo demás, perfecto. ¡Muchas gracias y deseando volver pronto!
El restaurante es bonito, todo muy cuidado, la comida está muy rica, el servicio muy bueno, eso sí la cantidad es escasa, y el precio elevado... Como en otros sitios del estilo y de estrella Michelin es más para vivir la experiencia que para llenar el buche. Pedimos el menú más largo y mi novia de 50 kilos no dejo na... yo que soy de buen comer pues si no es porque se tarda más de 2 horas (ya que son muchos platos) pues me kedo a medias y sino es por el pan con sobrasada de mantequilla que por cierto estaba también muy rico pues ni así te llenas... vamos que si me lo ponen todo junto en 10 min estoy en el coche. Por eso las 4 estrellas. Merece la pena para una ocasión especial. Pero el precio no es para todos los días. El vino acertamos y estaba buenísimo, tienen una carta con casi 300 vinos ... Eso sí el más barato creo q eran 40€ o 45€ y cuanto más barato más hinchado el precio ... Recomiendo uno a partir de 55€ 60€. Por último el baño estaba muy bien y muy limpio y con toallas individuales y cepillo de dientes y pasta como los de los hoteles que es un detalle. En resumen todo muy bien pero a estos sitios hay que ir con mucha pasta y poca hambre
Comida muy agradable. El trato estuvo muy bien y todo lo que probamos nos gustó, como siempre, unos bocados más que otros. Si le pongo 4 estrellas es porque en comparativa con otros restaurantes del mismo nivel no ha terminado de destacar o sorprenderme. Igualmente es recomendable!
Comida muy agradable. El trato estuvo muy bien y todo lo que probamos nos gustó, como siempre, unos bocados más que otros. Si le pongo 4 estrellas es porque en comparativa con otros restaurantes del mismo nivel no ha terminado de destacar o sorprenderme. Igualmente es recomendable!
Comimos el menú granito. La comida fue buena con algún altibajo. No me gustó el crujiente de farinato y la croqueta la tomé fría, sin embargo me gustó mucho el pase de mar y montaña. Al ser menús cerrados no puedes evitar platos que ya sabes que es posible que no te vayan a gustar. Los 9 pasos estaban bien elaborados, presentados y servidos al detalle. Como pega la calidad del pescado y carne principal no era excelente, algo de esperar en un restaurante Michelin.
Degustamos el menú pizarra de 110 euros y salvo algunos pases, el resto destacaron por su sabor con gran producto local y su originalidad. El ambiente y espacio es cuidado y tranquilo. Sin embargo, el servicio debería mejorar ciertos detalles como echar el agua con más mimo ya que la derramó en todas las ocasiones y estar más pendiente de si te falta, además de retirar los platos sin dejarte terminar. Yo no me quede con hambre pero porque soy de poco comer. Creo que una botella de agua y un café nada destacable a 5 euros es algo exagerado. Recomiendo la experiencia, sabemos que para gustos colores, yo soy muy especial con los menús de esta categoría y he de decir que me comí todos los pases.
Descubrimos En La Parra a través de la Guía Michelin y reservamos online. Nos encanta volver a Salamanca y queríamos probar algo diferente. Elegimos el menú Granita y disfrutamos muchísimo de todos los platos. También agradecemos mucho que, a pesar de nuestra petición de última hora para nuestra hija, le ofrecieran un menú infantil. Finalmente ella no comió porque se estaba recuperando de un pequeño golpe de calor, y aun así el personal fue muy comprensivo y amable. La comida y la presentación son preciosas. Los primeros platos fueron pequeños pero exquisitos y los siguientes nos dejaron más que satisfechos. Fue una experiencia muy especial. Como sugerencia constructiva, quizás el servicio podría elevarse un poco más para estar al nivel de una estrella Michelin, ya que a veces nos pareció algo informal. Todo lo demás, perfecto. ¡Muchas gracias y deseando volver pronto!
Fuimos a este lugar con el animo reacio a visitar esta clase de restaurante y a la salida confirme mi opinion previa. No me gusta esta clase de restaurante pues en ellos se escenifica un pase de platos a veces muy bien elaborados pero que en mi opinion no me hacen cambiar mis presentimientos. Platillos bien decorados, con texturas y sabores bien conocidos, soy de Salamanca, pero que no me hacen cambiar. Fue una experencia buena, un servicio muy bueno pero sigo sin sorprenderme en cuanto la preparacion de los platillos.
En Salamanca es un lugar muy recomendable para aquellos que busquen una buena experiencia gastronómica, que no resulte exagerada en su precio y que permita disfrutar de una alta cocina innovadora aunque aún con mucho potencial de desarrollo por parte de su creadora. Nuestra elección fue el menú del día, por razones de tiempo, pero ha quedado en mi mente como un lugar al que le debo otra visita para comer su menú degustación, porque seguro que hay muchas sorpresas que descubrir en esa cocina. En el menú del día hubiera agradecido una cantidad ligeramente mayor, pero no puedo decir que fuera escaso sino que un poco más hubiera resultado ideal. Volveré, la Chef Parra merece explorar su cocina con más detenimiento. 👍👏
Fuimos a comer el menú granito, el cual consta de 19 pases que van trayendo en distintas tandas. En primer lugar nos sirvieron el mousse de jamón ibérico (uno de nuestros favoritos sin duda) y la croqueta de Rocío (no nos gustó, con muy poco sabor aunque sí muy cremosa). A continuación nos sirvieron otros tres pases; bao de papada curada y cebolleta (normalito, con mucha masa para poco relleno), chawanmushi de farinato (no somos muy fans del farinato, pero estaba rico) y limón serrano (rico, pero no es algo que repetiríamos). Seguimos con otros tres pases; oreja y gamba (muy rico, con intensidad en ambos sabores), taco de ibérico pibil (la carne bien, pero el taco muy seco) y tortilla líquida de castañetas (otro de los favoritos sin duda, increíble su sabor). Antes de pasar a los ‘principales’ nos sirvieron la selección de curados En la Parra (y hemos de decir que la lengua muy rica, pero el solomillo no nos gustó nada), y finalmente la mantequilla de sobrasada con pan de la Tahona (increíbles ambos, pero un poco triste llenarse a pan en un sitio así). El primer principal que probamos fueron las verduras de temporada, que en nuestro caso fueron unos espárragos en salsa holandesa (riquísimos, de nuestros favoritos), urta soasada, gazpachuelo y puerro (increíble, nunca habíamos probado este pescado y nos encantó) y carrillera de morucha guisada (muy rica y jugosa, y el bizcocho de remolacha que acompaña increíblemente bueno). A continuación pasamos al postre; flor de boniato, helado de brioche y jengibre (nos encantó, sobretodo la parte de boniato, con mucho sabor a canela). Finalizamos la comida con las ‘chuches’, y en orden de gusto diríamos que fueron galleta (réplica de una oreo), buñuelo relleno (de queso, muy intenso y rico), bombón (con sabor a coco), naranja chocolate y gominola (demasiado pica pica). No es una experiencia que repetiríamos ya que aunque algún plato puntual nos gustó mucho, la mayoría de ellos no nos dijeron nada.
En la Parra es un restaurante bien cuidado, con unos platos que sorprenden. Tienen dos menús; Granito, de 70€, con varios entrantes, 4 pases de platos principales, postre y chuches caseras varias, 19 pases en total; y tienen otro, Pizarra, de 90€, de 25 pases. El menú Granito te dejará algo satisfecho, echando en falta más cantidad en general, y para la parte de los postres quitaría tanta variedad y añadiría más armonía de sabores. Era como un collage de productos, bien elaborados pero sin mucha sintonía. Si llega al 6 sobre 10 como nota sería por el lugar y la comodidad del sitio. Pagar 80€ por comensal y no salir bien satisfecho y contento... debería preocupar. Veo un problema importante, y algo que no viene al caso en este tipo de cocinas, que es el detalle de cobrar el agua aparte del menú, que por 4€ no te dejan ni la botella en la mesa para que te eches la que necesites. El problema de esto es que, por tener el local prácticamente lleno, bebimos sólo vaso y medio de agua, teniendo que pedirle al servicio que nos vertieran más cuando se quedó el vaso vacío. Otro detalle fue que había una espera de 4-7 minutos entre pase y pase, que bien podría deberse a que había muchos clientes, pero sin duda han sido las esperas más largas en un menú degustación que hemos probado. Por último y en referencia a los platos del propio menú, elegir como plato único de carne el Magret de Pato me pareció una malísima elección, creo que con diferencia el peor plato del menú; no ofrecía ningún tipo de elaboración especial ni mucho menos sorprendía. Hubiera elegido alguna pieza de cerdo u otro producto típico de la zona. Y además, esperas durante toda la experiencia un postre que te sorprenda...y quizás la expectativa fue muy superior; amalgama de sabores interesantes pero por separado, ya que conjuntamente resultan en un plato que no dice nada, sin estar a la altura de una estrella Michelín. En definitiva, Rocío,la Chef, se esmera muchísimo en la presentación de los platos, cuidando cada detalle, pero los problemas antes mencionados hacen que su menú Grafito pierda bastante nota. Creo firmemente que, tras pulirlos un poco y mejorarlos, En la parra se colocará a la altura de prestigiosos restaurantes de estrella Michelín, tanto de su comunidad autónoma como del país.
Después de probar varios menus de este estilo creo que esta bastante subido de precio para lo que realmente se come El servicio nos sorprendió mucho que parecía que había que estar detrás de ella. Al pedir agua te la servían, se llevaban la botella a una mesa lejos y absolutamente todas las veces que servia agua tiraba la mitad en la mesa Por no hablar de que te cobren 5/6€ por una botella de agua es una broma aqui y en cualquier restaurante . Vendeis comida, no agua Por lo demás, un sitio muy bonito donde comer, comida buena pero nada sorprendente . Si es tu primera experiencia y buscas algo que no has probado nunca, no es tu sitio
Como experiencia única (en ambos sentidos) es recomendable. Hay recetas originales y bien ejecutadas, aunque otras nos dejaron con ganas de más. Es comprensible que los precios sean altos en cuanto al nivel de elaboración de cocina, pero no para sacarte una botella de agua o un café. El servicio es correcto, quizá esperábamos más tras lo visto en otros casos.
Una experiencia alejada de una estrella Michelin. 'En la Parra' tiene una estrella Michelin, pero la experiencia con el menú 'Pizarra' (110€ por persona, bebida aparte) no estuvo, en mi criterio, a la altura de un restaurante de alta cocina. Os dejo menú y factura en las fotografías que acompaño. Cocina: fallos que no se pueden justificar. -En uno de los pases me encontré masticando un pelo duro de cerdo (eso me dijo la camarera -no sé si jefa de sala- cuando al finalizar se lo comenté), lo cual fue bastante desagradable. Esto no es un detalle, es un fallo serio, y, desde luego, en un restaurante con estrella, es inaceptable. -La mantequilla de sobrasada... ni sabía a mantequilla ni a sobrasada. No me gustó el sabor (algo, lógicamente, subjetivo). Tampoco entendí la exuberante escenificación de la preparación del pase, con un carrito al lado de la mesa para, con un gran cuenco con la mezcla de mantequilla y sobrasada, para, finalmente, poner en un pequeño cuenco un poco de la mezcla y algo de sal encima. El plato se acompaña de un rico pan artesanal. El camarero que preparaba muy agradable, he de señalar. -El pase del bacalao confitado, el sabor era tan desacertado -por no decir desagradable- que todos los comensales dejamos el plato. Nos dijeron que el pilpil ibérico otorgaba ese sabor 'particular'... Pero, seamos serios, en un menú degustación, que un pase entero sea un desastre, rechazado por todos los comensales, es un síntoma claro de que algo falla o en el plato o en la ejecución del mismo. -En la carrillera de ternera con noodles, las coles en escabeche estaban excesivamente avinagradas, con el obvio resultado (para mí desagradable) al meterlas en la boca. El plato está muy rico, si no combinamos esa col (pero, bueno, es una apreciación muy personal, cuestión de gustos). -En el pumpkin cake, me traen la flor que corona el postre rota. He de decir que el plato estaba bueno de sabor, pero, en alta cocina, la presentación no es un adorno: es parte del plato. Servir una flor partida a uno de los comensales demuestra descuido y falta de revisión. -Las esferificaciones del postre 'nuestro roscón' al romperse en boca, dejaban un residuo que recordaba a plástico. Técnica mal ejecutada, sin matices. -El episodio de las Chuches fue algo surrealista. Las traen en un objeto grande que tiene tres trampillas o cajones donde están escondidos los platos; llega a la mesa, la camarera abre la primera trampilla… y no hay nada. Se lo lleva. Lo trae de nuevo, y... Esta vez falta el plato en otra de las trampillas que abre. Se lo vuelve a llevar, y... A la tercera, por fin, llega completo. Tres intentos para servir un pase completo en un restaurante con estrella Michelin. No hay forma amable de describirlo: descontrol absoluto. El resto de pases, de los que no he hecho especial referencia, tuvieron, a mi juicio, luces y sombras. La mayoría agradables, correctos (destacando entre ellos el tartar de cabecero de lomo, el bollo frito de calamar y jamón, el brioche o la crema de hinojo); aunque, al menos para mí, sin llegar ninguno a entusiasmar o sorprender. Local: Muy Agradable. El local es bastante agradable, bien decorado, con mesas amplias y suficientemente espaciadas entre sí para mantener la intimidad. Buen ambiente. Servicio: bastante correcto, pero con 'peros'. El servicio fue amable y atento, aunque con tres 'peros': ante la aparición del pelo duro hubo la explicación antes referida, pero no hubo una disculpa; el episodio del pumpkin, traen un plato mal presentado; y el episodio de las Chuches: antes de llevar algo a una mesa se ha de comprobar que está correcto, completo (aquí sí hubo disculpa). -Por cierto, la Chef Parra no estaba -o, al menos, no la vi-. Conclusión: una experiencia que, desgraciadamente, no estuvo a la altura. 'En la Parra' puede tener actualmente una estrella Michelin, pero lo vivido distó del nivel que esa distinción exige. Cuando finalizo una experiencia en un restaurante, sea del nivel que sea, siempre me hago la misma pregunta: ¿Volvería? En este caso la respuesta es NO. Una lástima.
Esperabamos mas para tener una estrella michelin, elegimos el menú de degustación pizarra, hubo detalle que no estan a la altura de esa estrella, un plato de bacalao incomible, esferificaciones con sabor a plastico, platos que les faltaba equilibrio, llegaban las bandejas y faltaban platos de otro comensal, poca comunicacion en cocina en la puesta en escena, tiempos de espera entre plato y plato, detalles que no se esperan de un sitio de esta categoria, no solo hay que estar a la altura el dia que va el critico. No hay ningun plato que me recuerda como espectacular. El sitio es agradable, la ubicación magnifica. Pero no repetire ni recomiendo.
Una experiencia alejada de una estrella Michelin. 'En la Parra' tiene una estrella Michelin, pero la experiencia con el menú 'Pizarra' (110€ por persona, bebida aparte) no estuvo, en mi criterio, a la altura de un restaurante de alta cocina. Os dejo menú y factura en las fotografías que acompaño. Cocina: fallos que no se pueden justificar. -En uno de los pases me encontré masticando un pelo duro de cerdo (eso me dijo la camarera -no sé si jefa de sala- cuando al finalizar se lo comenté), lo cual fue bastante desagradable. Esto no es un detalle, es un fallo serio, y, desde luego, en un restaurante con estrella, es inaceptable. -La mantequilla de sobrasada... ni sabía a mantequilla ni a sobrasada. No me gustó el sabor (algo, lógicamente, subjetivo). Tampoco entendí la exuberante escenificación de la preparación del pase, con un carrito al lado de la mesa para, con un gran cuenco con la mezcla de mantequilla y sobrasada, para, finalmente, poner en un pequeño cuenco un poco de la mezcla y algo de sal encima. El plato se acompaña de un rico pan artesanal. El camarero que preparaba muy agradable, he de señalar. -El pase del bacalao confitado, el sabor era tan desacertado -por no decir desagradable- que todos los comensales dejamos el plato. Nos dijeron que el pilpil ibérico otorgaba ese sabor 'particular'... Pero, seamos serios, en un menú degustación, que un pase entero sea un desastre, rechazado por todos los comensales, es un síntoma claro de que algo falla o en el plato o en la ejecución del mismo. -En la carrillera de ternera con noodles, las coles en escabeche estaban excesivamente avinagradas, con el obvio resultado (para mí desagradable) al meterlas en la boca. El plato está muy rico, si no combinamos esa col (pero, bueno, es una apreciación muy personal, cuestión de gustos). -En el pumpkin cake, me traen la flor que corona el postre rota. He de decir que el plato estaba bueno de sabor, pero, en alta cocina, la presentación no es un adorno: es parte del plato. Servir una flor partida a uno de los comensales demuestra descuido y falta de revisión. -Las esferificaciones del postre 'nuestro roscón' al romperse en boca, dejaban un residuo que recordaba a plástico. Técnica mal ejecutada, sin matices. -El episodio de las Chuches fue algo surrealista. Las traen en un objeto grande que tiene tres trampillas o cajones donde están escondidos los platos; llega a la mesa, la camarera abre la primera trampilla… y no hay nada. Se lo lleva. Lo trae de nuevo, y... Esta vez falta el plato en otra de las trampillas que abre. Se lo vuelve a llevar, y... A la tercera, por fin, llega completo. Tres intentos para servir un pase completo en un restaurante con estrella Michelin. No hay forma amable de describirlo: descontrol absoluto. El resto de pases, de los que no he hecho especial referencia, tuvieron, a mi juicio, luces y sombras. La mayoría agradables, correctos (destacando entre ellos el tartar de cabecero de lomo, el bollo frito de calamar y jamón, el brioche o la crema de hinojo); aunque, al menos para mí, sin llegar ninguno a entusiasmar o sorprender. Local: Muy Agradable. El local es bastante agradable, bien decorado, con mesas amplias y suficientemente espaciadas entre sí para mantener la intimidad. Buen ambiente. Servicio: bastante correcto, pero con 'peros'. El servicio fue amable y atento, aunque con tres 'peros': ante la aparición del pelo duro hubo la explicación antes referida, pero no hubo una disculpa; el episodio del pumpkin, traen un plato mal presentado; y el episodio de las Chuches: antes de llevar algo a una mesa se ha de comprobar que está correcto, completo (aquí sí hubo disculpa). -Por cierto, la Chef Parra no estaba -o, al menos, no la vi-. Conclusión: una experiencia que, desgraciadamente, no estuvo a la altura. 'En la Parra' puede tener actualmente una estrella Michelin, pero lo vivido distó del nivel que esa distinción exige. Cuando finalizo una experiencia en un restaurante, sea del nivel que sea, siempre me hago la misma pregunta: ¿Volvería? En este caso la respuesta es NO. Una lástima.
Esperabamos mas para tener una estrella michelin, elegimos el menú de degustación pizarra, hubo detalle que no estan a la altura de esa estrella, un plato de bacalao incomible, esferificaciones con sabor a plastico, platos que les faltaba equilibrio, llegaban las bandejas y faltaban platos de otro comensal, poca comunicacion en cocina en la puesta en escena, tiempos de espera entre plato y plato, detalles que no se esperan de un sitio de esta categoria, no solo hay que estar a la altura el dia que va el critico. No hay ningun plato que me recuerda como espectacular. El sitio es agradable, la ubicación magnifica. Pero no repetire ni recomiendo.
La verdad que me sorprende que le hayan dado una estrella michelin… Pedimos el menú de 95€ y la verdad que deja mucho que desear. Para paladares más básicos puede que sorprenda, pero la realidad es que se trata de elaboraciones sencillas y con producto regular. Las fotos creo que hablan por si solas. Es una lástima pero no repetiría ni un plato, ni siquiera el pan. Confio en que cambien el enfoque y mejoren.
Pedimos el menú degustación granito, para nosotros que éramos 4 personas no nos gustó nada, quitando 2 entrantes y el postre no tiene esa sensación de sabores, si más... no se por qué la mayoría de gente dice q es el mejor de Salamanca, deja mucho que desear, los 4 coincidimos en lo mismo
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C. San Pablo, 80, 37008 Salamanca, Spain
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El Barri
Ubicació
C. San Pablo, 80, 37008 Salamanca, Spain
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lugar de Salamanca, España
bien de interés cultural
edificio de Salamanca, (España)
palace
templo católico de Castilla y León (España)
también conocida como Torre de Anaya, es una estructura defensiva ubicada en Salamanca, España. Construida en el siglo XV, esta torre medieval es un ejemplo destacado de la arquitectura militar de la época. Con una altura de aproximadamente 25 metros
escultura en Salamanca
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