Casa 887
Restaurant · San Sebastián
Sobre Casa 887
En Casa 887, te invitamos a disfrutar de una experiencia gastronómica única en Donostia-San Sebastián. Ofrecemos una cocina regional de alta calidad en un ambiente informal y acogedor, donde cada plato es una celebración de los sabores locales. Ven a descubrir por qué nuestros clientes nos valoran c...
En Casa 887, te invitamos a disfrutar de una experiencia gastronómica única en Donostia-San Sebastián. Ofrecemos una cocina regional de alta calidad en un ambiente informal y acogedor, donde cada plato es una celebración de los sabores locales. Ven a descubrir por qué nuestros clientes nos valoran con una puntuación de 4.3/5 y déjate sorprender por nuestra propuesta culinaria.
Què diuen els clients de Casa 887
Casa 887 es un restaurante muy recomendado en San Sebastián, destacando por su innovadora comida y excelente servicio. Los clientes elogian el tiradito de atún, las gyozas y el solomillo. Algunos mencionan que los precios son altos y los platos pequeños.
Plats populars
Ideal per a
Tip: Ideal para una ocasión especial, aunque puede resultar caro. Se recomienda pedir varios platos para compartir y probar diferentes sabores.
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Explora els voltants de Casa 887
Casa 887 es troba a San Sebastián, envoltat de llocs d'interès cultural i històric. Aquests són alguns dels punts més destacats als voltants.
Patrimoni Històric
- trinquete de Gros (A 232m) — trinquete de San Sebastián patrimonio construido vasco destacado
- Casa De Oquendo (A 365m) — bien de interés cultural (RI-51-0001557). Patrimonio construído vasco destacado en Donostia bien de interés cultural
Museus
- Sala Kubo-kutxa (A 408m) — museo
Edificis Religiosos
- iglesia de San Ignacio de Loyola (A 152m) — church building in Donostia-San Sebastian, Spain
Altres Llocs d'Interès
- playa de la Zurriola (A 225m) — playa de San Sebastián
- Q125393679 (A 270m)
- Casa de Oquendo (A 369m) — Casa de cultura en el barrio de Gros
- Gastronomy Open Ecosystem (A 373m)
- Edificio Urumea (A 408m)
- edificio de La Equitativa (A 423m) — edificio en San Sebastián
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Preguntes freqüents sobre Casa 887
Opinions de Casa 887 San Sebastián
Brutal…. Cocina de producto 10, bien trabajada por profesionales y enamorados de la profesión. Tremendo el pulpo…. En realidad todo es destacable. Una cuidada selección de vinos, vajilla y cristalería de calidad, buena cerveza y bien tirada y excelente servicio y buena música. De mis favoritos de Donosti. Gracias equipo!
Me ha sorprendido muchísimo. La calidad de la comida y el ambiente. Y lo mejor los postres en especial el cremoso de flan. Y me ha encantado la disposición de las mesas que no estás pegados a otros. Me ha encantado el lugar
En nuestra última comida en San Sebastián decidimos venir a este restaurante por las reseñas y fue un ACIERTO TOTAL. Tienen mucha variedad de platos y algunos de temporada. Ofrecen ración o media ración, por lo que pudimos probar varios platos. Las cantidades están muy bien. Y todo lo que pedimos estaba buenísimo. El arroz con carabineros de huelva exquisito, al igual que el Txakoli Antaren. El micuit de foie y el pulpo a la brasa deliciosos. La tarta de queso no tiene nada que envidiar a la de La Viña. El personal muy atento y agradable. El servicio era rápido y correcto. Sin duda un restaurante para repetir. En las próximas visitas a San Sebastián VOLVEREMOS.
Primera visita a Casa 887. Cena para dos. El local, moderno, decorado provocador, ambiente agradable con buena selección musical. Carta variada con posibilidad de pedir medias raciones que es lo que hemos hecho por probar un poco de todo. Para empezar una ración de burrata artesanal. Muy bueno y sabroso. Floral con frutos secos y pesto. A continuación dumplings de centolla. Sabor intenso y color. Seguimos con Bao de langostino. Otra vez, sabor, mezcla de texturas, color... Muy bueno. Después media de pulpo. Y terminamos con media de arroz con carabineros. Sabor intenso, arroz al dente,.. muy bien. Para rematar con una Ganache de chocolate y helado de pistacho. Para quitar el hipo. Lo dicho mucho sabor, color, intensidad. El servicio de diez y precio equilibrado para la calidad y cantidad recibida. Sorprendente, moderno y variado. Para repetir y seguir probando otros platos.
Es la primera vez que íbamos y repetiremos sin dudar. La comida nos encantó. La camarera nos aconsejo muy amablemente y salimos muy contentos. Se nota la calidad de todos los platos. Están muy bien elaborados y los sabores son espectaculares. La atencion al cliente y el servicio también me gustaria destacarlos porque fueron muy atentos y amables. Recomendamos ir a todo el que le guste comer bien y disfrutar de la comida.
Un restaurante con gastronomía espectacular! Recomendamos el Tartar de Txuleta Las Gambas de Huelva a la Plancha Las Quisquillas Tartare La Bomba de Arroz con Carabinero y la Tarta de Queso acompañado de un buen vino blanco. De seguro quedará en la memoria como una de las mejores experiencias culinarias en San Sebastian! Espectacular!
Restaurante joven de Donosti, gente joven con muchas ganas. Buen servicio, en especial de una chica q nos ha servido; atenta y muy profesional. Precio calidad muy buena la relación: nos ha recomendado para 2, 4 medias raciones, nos hemos quedado muy bien: tartar de atún, foie, pulpo asado y mejillones Thai; todo muy bueno. Después un helado de queso idiazabal riquísimo con un café muy rico, cosa importante, ya q me han estropeado muchas comidas por culpa de un mal café. En conclusión, buen servicio, buena cocina y precio ajustado, qué más?. Gracias
Una cena muy agradable. Nos hemos dado un homenaje. Comida algo pasada de sal. A destacar la atención de Blanca, una camarera de 10 y de ahí las 5 estrellas. También buena cerveza que se agradece. Brownie espectacular. Precio algo excesivo, pero para día puntual, vale mucho la pena. Repetiremos.
Llevaba tiempo queriendo ir y no ha defraudado. Cierto es que no es barato, pero los sabores, el lugar y la atención bien lo merecen. Nos decantamos por 6 platos, alguno media ración, y un postre, todo riquísimo, con sabores muy marcados: bao, nécora, tacos, arroz, hongos y dumplings. Volveré en alguna otra ocasión especial, hay que seguir probando sus platos!!!
Estuvimos un grupo de 10 personas comiendo el martes de la gastronómica y qué maravilla!! Nos encantó! Desde la decoración del local, hasta la atención del equipo de sala! Pedimos diferentes cosas para compartir ya que era lo que nos habían recomendado y me gustaría hacer una mención especial a sus niguiris y el bao. Volveremos seguro!!
Nos encantó este restaurante, todo estaba delicioso. El tiradito de atún rojo fue impresionante. Los precios son altos pero merece la pena para una ocasión especial. Lo único que no nos gustó fue la mezcla de la tarta de queso y el helado de fresa (ya que la tarta de queso llevaba ralladura de queso azul por encima). Pero la tarta de queso en sí estaba muy bueno.
Debo decir que ha sido una grandiosa experiencia, a modo resúmen todo parecía mantequilla por como se derretía todo en la boca, increíblemente divino. Entre los platos que pedíamos punteamos según los que más nos sorprendió tartar de carabinero 8/10, tiradito de atún 12/10, ostra con salsa Ponzu demasiado fría quizás 7/10, niguiri wagyu 10/10, niguiri viera 10/10, pan bao con langostino 9/10, gyosas 9/10 y la txuleta que debo decir tenía mis dudas de pedirla en lugar de este tipo pero estaba de otro mundo 12/10, sin duda alguna mi
Me lo habían recomendado y ha superado nuestras expectativas. El moderno local en el corazón del barrio de gros y cerca de la playa de la Zurriola junto con la magnífica atención del servicio solo son superados por la fabulosa comida. Desde el primer bocado hasta el postre estaba todo fantástico, buen producto y presentación y magnífica cocina. Desde luego absolutamente recomendable y repetiremos. Gran hallazgo.
No entiendo las reseñas negativas. Fui con mi novio y mi mamá que venía de visita y la pasamos de lo más lindo. El servicio de todos los meseros inigualable y la comida insuperable. Probamos de todo y también las recomendaciones del personal, súper adecuadas. gran calidad de todo el producto, sin duda, regresaré cuando vuelva a San Sebastián.
Espectacular!! La comida realmente es innovadora, deliciosa y se siente la calidad. El menu al no ser tan extenso permite probar y compartir medias raciones. El nigiri de wagyu y el tartar de lomo, fueron los protagonistas de la cena!! Fenomenal. El personal super preparado y muy atentos. Regresaremos.
Planeamos un día en Donosti pero no teníamos donde comer. Nos recomendaron este sitio y en el último momento hicimos una reserva. La verdad es que tuvimos mucha suerte de que hubiese sitio ya que la experiencia fue brutal. El servicio fue muy atento y rápido. La comida nos encantó, sobre todo el Nigiri (se deshacía en la boca) y el cordero. Por poner un pero, la música estaba un poco alta. Les pedimos que la bajasen y nos hicieron el favor. Sin duda, volveremos. Muy recomendable.
INCREÍBLE! Es bastante caro pero merece la pena. Nosotros pedimos para compartir entre toda la mesa y imprescindibles el tiradito de atún, los niguiris de steak tartar y las gyozas. De segundo pedimos arroz de carabinero y lubina, el arroz aunque estaba bueno no nos sorprendió.
Todo perfecto! Fui con mi pareja y tomamos el menú degustación. Tanto la presentación como la elaboración de los platos se nota que lo hacen con mucho mimo. El ambiente que hay es tranquilo y consigues sentirte como en casa. Sin duda volveremos!!
Sin duda recomendaría la visita a este restaurante. El bao de langostino, las gyozas, el centollo a la donostiarra, el solomillo y la torrija estaban realmente deliciosos. El arroz con carabineros nos resultó levemente duro, aunque estaba rico. La atención fue muy agradable. Seguro que volveremos para probar cosas nuevas. Gracias por habernos hecho disfrutar tanto!
Nos encantó este restaurante, todo estaba delicioso. El tiradito de atún rojo fue impresionante. Los precios son altos pero merece la pena para una ocasión especial. Lo único que no nos gustó fue la mezcla de la tarta de queso y el helado de fresa (ya que la tarta de queso llevaba ralladura de queso azul por encima). Pero la tarta de queso en sí estaba muy bueno.
Tanto el trato del sevicio como la comida son buenísimos. Ibamos a compartir algunos platos y nos recomendaron incluso cuantos pedir además de traernos las raciones en platos separados ya desde cocina, lo que consideramos un detallazo. Todo lo que probamos fue excelente pero si tuviera que quedarme con un solo plato sería la carbonara con trufa, que es la mejor que he probado en mi vida. El ambiente es acogedor, moderno y con un punto canalla que lo hace más distendido en comparación a otros restaurantes de alto nivel donde noto el ambiente más de etiqueta y cuadriculado. En resumen, un imprescindible de Donosti sin duda, pruebalo si no lo has hecho todavía.
He visitado este restaurante con mi pareja, recomendado por unos amigos. Y la conclusión principal es que me ha gustado mucho. Para empezar, el trato de todo el personal ha sido súper agradable. A mi me gusta preguntar si lo que hemos pedido es suficiente o demasiado y nos han recomendado muy bien, ajustando raciones. La comida está muy buena. Nos ha gustado todo lo que hemos probado. Todo muy sabroso. Las raciones enteras las sirven ya para dos, por lo que no tienes que repartir. La media ración si que se comparte. Somos de buen comer y con 3 raciones enteras y una media nos hemos quedado bien (sin pasarse). El postre lo hemos compartido. En cuanto a calidad/precio me parece que está correcto. Os dejo la factura para que os hagáis a la idea. ¡Que aproveche!
Fui a celebrar el cumpleaños de mi mama a este restaurante y puedo decir sin ningún problema que es de los mejores en San Sebastian y con uno de los mejores productos también. El chef Antonio Belotti tiene influencia de diferentes partes del mundo es su comida por lo cual sus platos tienen un sabor espectacular. El servicio de sala también fue perfecto la verdad fue una experiencia de 10!
Excelente restaurante de la guía michelin. Muy fresco y productos de calidad.
Tanto el trato del sevicio como la comida son buenísimos. Ibamos a compartir algunos platos y nos recomendaron incluso cuantos pedir además de traernos las raciones en platos separados ya desde cocina, lo que consideramos un detallazo. Todo lo que probamos fue excelente pero si tuviera que quedarme con un solo plato sería la carbonara con trufa, que es la mejor que he probado en mi vida. El ambiente es acogedor, moderno y con un punto canalla que lo hace más distendido en comparación a otros restaurantes de alto nivel donde noto el ambiente más de etiqueta y cuadriculado. En resumen, un imprescindible de Donosti sin duda, pruebalo si no lo has hecho todavía.
He visitado este restaurante con mi pareja, recomendado por unos amigos. Y la conclusión principal es que me ha gustado mucho. Para empezar, el trato de todo el personal ha sido súper agradable. A mi me gusta preguntar si lo que hemos pedido es suficiente o demasiado y nos han recomendado muy bien, ajustando raciones. La comida está muy buena. Nos ha gustado todo lo que hemos probado. Todo muy sabroso. Las raciones enteras las sirven ya para dos, por lo que no tienes que repartir. La media ración si que se comparte. Somos de buen comer y con 3 raciones enteras y una media nos hemos quedado bien (sin pasarse). El postre lo hemos compartido. En cuanto a calidad/precio me parece que está correcto. Os dejo la factura para que os hagáis a la idea. ¡Que aproveche!
Fui a celebrar el cumpleaños de mi mama a este restaurante y puedo decir sin ningún problema que es de los mejores en San Sebastian y con uno de los mejores productos también. El chef Antonio Belotti tiene influencia de diferentes partes del mundo es su comida por lo cual sus platos tienen un sabor espectacular. El servicio de sala también fue perfecto la verdad fue una experiencia de 10!
¡Una experiencia estupenda a muchos niveles! El equipo de servicio fue muy eficaz y cariñoso. Nos gusto la presentación de los platos, el producto, la elaboracion, el ritmo de los platos del menu degustacion. Quedamos los tres muy felices. Tambien destacararia el hilo musical. Con ganas de volver y provar otros platos.
Debo decir que ha sido una grandiosa experiencia, a modo resúmen todo parecía mantequilla por como se derretía todo en la boca, increíblemente divino. Entre los platos que pedíamos punteamos según los que más nos sorprendió tartar de carabinero 8/10, tiradito de atún 12/10, ostra con salsa Ponzu demasiado fría quizás 7/10, niguiri wagyu 10/10, niguiri viera 10/10, pan bao con langostino 9/10, gyosas 9/10 y la txuleta que debo decir tenía mis dudas de pedirla en lugar de este tipo pero estaba de otro mundo 12/10, sin duda alguna mi
Me lo habían recomendado y ha superado nuestras expectativas. El moderno local en el corazón del barrio de gros y cerca de la playa de la Zurriola junto con la magnífica atención del servicio solo son superados por la fabulosa comida. Desde el primer bocado hasta el postre estaba todo fantástico, buen producto y presentación y magnífica cocina. Desde luego absolutamente recomendable y repetiremos. Gran hallazgo.
Espectacular!! La comida realmente es innovadora, deliciosa y se siente la calidad. El menu al no ser tan extenso permite probar y compartir medias raciones. El nigiri de wagyu y el tartar de lomo, fueron los protagonistas de la cena!! Fenomenal. El personal super preparado y muy atentos. Regresaremos.
INCREÍBLE! Es bastante caro pero merece la pena. Nosotros pedimos para compartir entre toda la mesa y imprescindibles el tiradito de atún, los niguiris de steak tartar y las gyozas. De segundo pedimos arroz de carabinero y lubina, el arroz aunque estaba bueno no nos sorprendió.
No entiendo las reseñas negativas. Fui con mi novio y mi mamá que venía de visita y la pasamos de lo más lindo. El servicio de todos los meseros inigualable y la comida insuperable. Probamos de todo y también las recomendaciones del personal, súper adecuadas. gran calidad de todo el producto, sin duda, regresaré cuando vuelva a San Sebastián.
Todo perfecto! Fui con mi pareja y tomamos el menú degustación. Tanto la presentación como la elaboración de los platos se nota que lo hacen con mucho mimo. El ambiente que hay es tranquilo y consigues sentirte como en casa. Sin duda volveremos!!
Planeamos un día en Donosti pero no teníamos donde comer. Nos recomendaron este sitio y en el último momento hicimos una reserva. La verdad es que tuvimos mucha suerte de que hubiese sitio ya que la experiencia fue brutal. El servicio fue muy atento y rápido. La comida nos encantó, sobre todo el Nigiri (se deshacía en la boca) y el cordero. Por poner un pero, la música estaba un poco alta. Les pedimos que la bajasen y nos hicieron el favor. Sin duda, volveremos. Muy recomendable.
Sin duda recomendaría la visita a este restaurante. El bao de langostino, las gyozas, el centollo a la donostiarra, el solomillo y la torrija estaban realmente deliciosos. El arroz con carabineros nos resultó levemente duro, aunque estaba rico. La atención fue muy agradable. Seguro que volveremos para probar cosas nuevas. Gracias por habernos hecho disfrutar tanto!
Me ha sorprendido muchísimo. La calidad de la comida y el ambiente. Y lo mejor los postres en especial el cremoso de flan. Y me ha encantado la disposición de las mesas que no estás pegados a otros. Me ha encantado el lugar
4/5 aunque podría ser 3/5. La comida excelente uno de los mejores restaurantes en este viaje, tienen que pedir: El bao estupendo fuera de carta y los tacos mis dos favoritos. El arroz también lo tienen que pedir! El pulpo se paso y nos pareció que estuvo un poco quemado, cual nos causó que fuera muy fuerte el sabor. Las mesoneras todas muy amables y ayudaron a que se pasara un tiempo agradable. Desafortunadamente los tiempos de la comida fueron muy lentos. Pedimos ocho platos salados y salían entre 5-15 minutos entre cada uno. Cual provocó que hagamos tenido que esperar mucho tiempo y desaparezca el encanto. Sino hubiese sido por la buena actitud y atención de las mesoneros hubiese sido un 3/5.
Acudimos por una celebración familiar y en esas ocasiones hay que tirar un poco la casa por la ventana. Pedimos el menú degustación de 75€. Los platos más exitosos fueron de más a menos, el tartar de txuleta (espectacular y es uno de mis favoritos), el rabo de toro (un manjar, tierno, jugoso y buena cantidad), el tataki de atún rojo con salsa cítrica o "tiradito" (equilibrado y de mucha calidad ), el mero a la brasa, el carpaccio de gambas, la ventresca de atún y la tarta de queso. Se nota el buen arte en cocina y la calidad de las materias primas en los platos. El servicio amable y correcto. Pedimos para beber cañas de cerveza y agua, ya que 15€ por una botella de sidra me parece muy caro. Comentar que la caña la sirvieron en copa pero con la cantidad de un zurito y a 3,5€. Un disfrute para el paladar. Lo recomiendo por la comida y sí que volvería, pero es una lástima el precio tan desproporcionado de las bebidas básicas. Han subido el precio del menú a 85€.
Un restaurante ideal para aquellos a los que os gusta probar comida elaborada y con esos toques que hacen algunos platos gusten mucho y otros no tanto.... por eso no recomiendo que cada uno se pida un plato, sino que penséis en compartir y disfrutar de raciones. Aunque la relación calidad/precio es alta me parece un restaurante algo caro comparado con otros similares.
La atención fue muy buena, los vinos muy buenos y la comida también pero es excesivamente caro. En San Sebastián hay muchos sitios para comer con un buen nivel y con mejores precios. El tartar de carabinero por ejemplo, 40 euros y era pequeño y finísimo. Repito no puedo decir que estuviera mala la comida por qué no es así pero relación calidad-precio es caro. No había más que ver que de unas 10 mesas, 8 las ocupaban americanos, ingleses...
El restaurante está al lado de la catedral de San Sebastián. El personal es muy amable, eficiente y atento y la comida está muy buena (bien elaborada y con productos de calidad). Por estos dos motivos le daría cinco estrellas, pero, definitivamente, me decanto por cuatro porque los precios de algunos platos están por encima de las cantidades que ponen. 9€ por 3 pimientos y medio del piquillo (eran 7 mitades) es excesivo. Incluso la media de rusa a 8€ está subida de precio.
Un lugar divertido, con gusto.comida bastante buena pero hecho de menos un perfil de sabores un poco más pronunciados. Qué se note más la mezcla de culturas. Empezamos por una ensalada de burrata con tomates secos. Este plato depende totalmente de la burrata que es de bastante buena calidad aunque q supiese un poquitín más a nata. No le vendría mal. El foie posiblemente fue lo más flojo junto a los postres. Todo era dulce, el brioche una pasada . La ensaladilla rusa estaba increíble , tan increíble que incluso sin carabinero pagaría lo que vale. La estrella del día son los dumplings de txangurro, con mayonesa de chipotle y katsobushi. De 9. Para mi gusto personal un poco más de intensidad al relleno no le iría mal. Sobre todo teniendo q competir con el chipotle, pero potenciaría el sabor a mar. No sé. Un poco de caviar de algas o así. Y finalmente el arroz con bogavante . Muy bueno. De postre tomamos ganache de chocolate y helado de pistacho. Y brownie. Lo mejor los helados de Papperino y una oblea galleta de limón. Y obligado los cocktails. Saltate el postre si quieres y toma por ejemplo una pasión basil. Para coronarse. El servicio muy rápido y fluido. Gente muy amable. En resumen lo mejor de este lugar es q vas a comer bien y es un poco diferente Lo peor q solo sea un poco diferente, le vendría bien un poquito de rock and roll a sus platos.
Reservamos por ‘El tenedor’, nos gusto mucho a nivel comida, raciones bien (pensamos que serían más escasas). Todo muy rico: - El tartar de atún con yema increíble. - El ceviche súper equilibrado de sabor, no le faltaba ni sobraba nada (nada ácido) - Los baos de langostino nos gustaron mucho Y de postre pedimos brownie, correcto. Buen ambiente, camareros amables.
Teníamos muchas ganas de probar este restaurante y fuimos a comer el menú de 65€ (887 Signature’s) -bebidas no incluidas-. La experiencia fue definitivamente buena. Nos encantó el tiradito de atún y el tartar de txuleta. El bao de langostino se nos hizo pesado por la tempura. Las gyozas estaban ricas. Y la carbonara deliciosa con trufa y guanciale. Nos dieron opción a cambiar el postre y yo pedí la tarta de queso, que estaba cremosa y muy rica aunque en mi opinión le sobraba la capa de azúcar caramelizado. El espacio decorado de forma minimalista. La música en mi opinión muy alta, coincidió que estábamos al lado del altavoz… Asimismo, hubo demasiado tiempo entre platos lo que nos dio más sensación de estar llenos a pesar de que las cantidades no eran grandes. Atención amable por parte de los camareros. Los precios del restaurante son más bien caros. Estando en una ciudad gastronómica como Donosti y teniendo tantas opciones quizás no repetiría pero lo recomiendo.
Todo bueno y excelente pero un error que puede costar caro. Carpaccio de picaña, brutal 100/10 Bao de langostinos en tempura 10/10 Gyozas de cerdo crujiente 9/10 Txuleta vaca premium 10/10 Tarta queso 9,5/10 Tiramisu 0/10 estaba ácido no se puede perdonar y nos devolvieron el chiste del postre... Una pena que por el postre, había sido la mejor comida de nuestra estancia en San Sebastián en todos los días que estuvimos. Volveremos y ojalá sólo fuese un error puntual.
Cena 29/06/24 Restaurante situado en el barrio de Gros, cerca de la Zurriola. Se accede bajando unas escaleras. Decoración de moda, mesas de madera sin mantel. Al llegar nos comunican que nuestra mesa aún no está preparada, llevábamos reserva, y que tenemos que esperar en una mesa alta de la entrada. Mientras tanto nos traen la carta de vinos para ir eligiendo, así como la de comer, ya que nos íbamos a sentar un poco tarde...(en fin). Lo que iban a ser 5 minutos terminan siendo 20 minutos de espera. Una vez en la mesa, nos ayudan a elegir haciéndonos algunas recomendaciones. Comenzamos con un aperitivo de bonito con tomate rallado y licuado de perejil (o algo similar). Después una ostra a la parrilla, que la salsa blanca que llevaba encima, además de ser algo grasa, se comía por completo el sabor marino y los toques ahumados de la ostra. Continuamos con los nigiris: De vieira con tartufo. Correcto, teníamos miedo de que el tartufo se comiera todo el sabor. De atún rojo O-toro con caviar. Rico. De steak tartar con yema ahumada. Correcto. El arroz se notaba que era el del final de la noche, algo duro y poco jugoso. Los tiraditos de atún rojo y atún rojo O-toro, sin duda lo mejor. Las gyozas de cerdo crujiente con mahonesa de miso rojo y salsa ponzu, ricas. La tabla de queso, bien presentada y con una buena selección de quesos, pero falló la presentación de la misma, ya que al traerla no nos dijeron que quesos eran ni en qué orden debíamos comerla. Pedimos que nos dijesen qué tipos eran y en algunos nos hablaban del nombre del queso pero no del tipo...tampoco nos informan del orden. Una pena. Lo mejor el vino, que acompañó toda la cena sin problema.
Nos gustó pero no le doy un 5 por el precio excesivo (a mi parecer) en comparación con el tamaño de los platos, con añadir algo más (o bajar el precio) sería perfecto. Mención especial para una "ración" de oreja que nos costó 15€ y era tamaño pintxo. Para dos personas te dicen que pidas 5 o 6 platos (y fuimos a cenar)
Teníamos muchas ganas de probar este restaurante y fuimos a comer el menú de 65€ (887 Signature’s) -bebidas no incluidas-. La experiencia fue definitivamente buena. Nos encantó el tiradito de atún y el tartar de txuleta. El bao de langostino se nos hizo pesado por la tempura. Las gyozas estaban ricas. Y la carbonara deliciosa con trufa y guanciale. Nos dieron opción a cambiar el postre y yo pedí la tarta de queso, que estaba cremosa y muy rica aunque en mi opinión le sobraba la capa de azúcar caramelizado. El espacio decorado de forma minimalista. La música en mi opinión muy alta, coincidió que estábamos al lado del altavoz… Asimismo, hubo demasiado tiempo entre platos lo que nos dio más sensación de estar llenos a pesar de que las cantidades no eran grandes. Atención amable por parte de los camareros. Los precios del restaurante son más bien caros. Estando en una ciudad gastronómica como Donosti y teniendo tantas opciones quizás no repetiría pero lo recomiendo.
Cena 29/06/24 Restaurante situado en el barrio de Gros, cerca de la Zurriola. Se accede bajando unas escaleras. Decoración de moda, mesas de madera sin mantel. Al llegar nos comunican que nuestra mesa aún no está preparada, llevábamos reserva, y que tenemos que esperar en una mesa alta de la entrada. Mientras tanto nos traen la carta de vinos para ir eligiendo, así como la de comer, ya que nos íbamos a sentar un poco tarde...(en fin). Lo que iban a ser 5 minutos terminan siendo 20 minutos de espera. Una vez en la mesa, nos ayudan a elegir haciéndonos algunas recomendaciones. Comenzamos con un aperitivo de bonito con tomate rallado y licuado de perejil (o algo similar). Después una ostra a la parrilla, que la salsa blanca que llevaba encima, además de ser algo grasa, se comía por completo el sabor marino y los toques ahumados de la ostra. Continuamos con los nigiris: De vieira con tartufo. Correcto, teníamos miedo de que el tartufo se comiera todo el sabor. De atún rojo O-toro con caviar. Rico. De steak tartar con yema ahumada. Correcto. El arroz se notaba que era el del final de la noche, algo duro y poco jugoso. Los tiraditos de atún rojo y atún rojo O-toro, sin duda lo mejor. Las gyozas de cerdo crujiente con mahonesa de miso rojo y salsa ponzu, ricas. La tabla de queso, bien presentada y con una buena selección de quesos, pero falló la presentación de la misma, ya que al traerla no nos dijeron que quesos eran ni en qué orden debíamos comerla. Pedimos que nos dijesen qué tipos eran y en algunos nos hablaban del nombre del queso pero no del tipo...tampoco nos informan del orden. Una pena. Lo mejor el vino, que acompañó toda la cena sin problema.
Nos gustó pero no le doy un 5 por el precio excesivo (a mi parecer) en comparación con el tamaño de los platos, con añadir algo más (o bajar el precio) sería perfecto. Mención especial para una "ración" de oreja que nos costó 15€ y era tamaño pintxo. Para dos personas te dicen que pidas 5 o 6 platos (y fuimos a cenar)
Muy buena experiencia en general. El trato fue excelente desde el primer momento: servicio atento, profesional y muy cuidado en cada detalle, algo que siempre se agradece. Destacaría especialmente el arroz con camarones, espectacular en sabor y punto de cocción, y el sashimi de atún, simplemente increíble, con un producto de altísima calidad que hablaba por sí solo. Sin duda, los mejores platos de la experiencia. Quizá, tratándose de un restaurante con estrella Michelin, en algunos otros platos tuve la sensación de que al buscar tanta innovación y elaboración se perdía un poco la esencia del sabor. A veces, menos es más, y en ciertos casos lo más simple como el arroz o el sashimi, fue precisamente lo que más brilló. Aun así, la experiencia fue muy positiva y sí lo recomendaría, especialmente por el producto y por esos platos que realmente marcan la diferencia.
Todo bueno y excelente pero un error que puede costar caro. Carpaccio de picaña, brutal 100/10 Bao de langostinos en tempura 10/10 Gyozas de cerdo crujiente 9/10 Txuleta vaca premium 10/10 Tarta queso 9,5/10 Tiramisu 0/10 estaba ácido no se puede perdonar y nos devolvieron el chiste del postre... Una pena que por el postre, había sido la mejor comida de nuestra estancia en San Sebastián en todos los días que estuvimos. Volveremos y ojalá sólo fuese un error puntual.
Restaurante diferente en el barrio de gros. Quizá no comparta tanto el concepto y eso me lleve a dar solo 3 estrellas. Bajo mi punto de vista, todos los platos tienen demasiadas salsas, especias o aliños, tanto, que el producto ( que es de buena calidad) desaparece. Por ejemplo, si los mejillones fuesen berberechos sabrían exactamente igual ( a la salsa picante y especiada) y esto lamentablemente se repite en casi todos los platos. Si pido carabineros espero que sepa a carabinero, pero el sabor de un gran producto de diluye al no darle el protagonismo que merece. No hay prácticamente nada en la carta para los niños así que no es muy recomendable que vayas con ellos. Durante toda la comida mantuvieron la música bastante alta y no creo que sea la mejor idea para un restaurante. Voy a disfrutar de la comida y la compañía no entiendo ese concepto de popurri musical como plato principal. Como nota positiva diría que el servicio es amable y atento. También que el steak tartar es de 10.
Fuimos a probarlo por recomendación, de primeras el sitio muy curioso por el concepto de bajar como en un sótano con muy buena decoración de local, la atencion de todo el personal buena. La comida muy buena, es cierto que es elaborada pero en cantidad se queda escaso, al menos con la media ración de dumplings de rabo si consideramos que 4 valen 28€. La media ración de stick tartar txuleta bien ajustado su precio, al igual que los 2 baos de langostino, su sabor es lo que resalta en el bao. En una de las 2 copas de txacoli muy poca cantidad costando 4,50 la copa. El tiramisu para nuestro gusto, el precio muy excesivo y el cafe de buena calidad. En definitiva 3 estrellas de 5. Ticket de la cuenta: -pan 2,50 -media steak tartar txuleta 18€ - 2 baos langostino 16€ -4 dumplings de rabo 28€ -pulpo robatayaki 22€ -2 carabinero brasa 30€ -2 txacoli Txomin 9€ -1 agua filtrada 1,50€ -2 cortado 4,20€ -1 tiramisu 8,50€ Total: 139,70€ (Iva incluido)
Casa 887 es un lugar que sorprende gratamente por su propuesta gastronómica, donde se fusionan con acierto sabores asiáticos y cocina vasca. Los platos son realmente espectaculares, tanto en presentación como en sabor. Se nota el cuidado en cada preparación, y el resultado es una experiencia culinaria muy satisfactoria. El precio es acorde a la calidad, teniendo en cuenta además que estamos en Gipuzkoa, donde los precios tienden a ser elevados. En este sentido, la relación calidad-precio nos pareció justa. Sin embargo, hay un detalle importante que empañó nuestra experiencia. En la carta, algunos platos —como el tartar de atún y el steak tartar— mostraban dos precios (entendemos que por tapa y ración), pero nos sirvieron directamente la ración sin preguntar, lo que supuso pagar el doble de lo que inicialmente pensábamos. Aunque los platos estaban muy buenos, este tipo de prácticas debería evitarse o al menos comunicarse claramente, ya que genera una sensación de desconfianza que podría arruinar una experiencia excelente. Recomendamos especialmente las gyozas y la pluma ibérica, dos platos deliciosos. Eso sí, mejor pedirlas con patatas fritas en vez de panaderas, ya que las panaderas que sirven son cocidas y no aportan tanto al conjunto. El trato del personal fue correcto y amable, pero faltó información clave en el servicio, como los detalles sobre los precios o el tamaño de los platos. Esto, aunque parezca menor, puede marcar la diferencia entre una experiencia redonda y una que se queda a medias.
La comida en general nos ha gustado, pero los tiempos de espera entre plato y plato nos han parecido excesivos para el precio que se paga. El solomillo ha tardado más de media hora en llegar, y los anteriores poco menos. Tampoco nos ha gustado el detalle de cobrar el pan sin previo aviso cuando te lo sacan sin pedirlo. En resumen, no está mal, pero creemos que tiene bastante margen de mejora.
La comida en general nos ha gustado, pero los tiempos de espera entre plato y plato nos han parecido excesivos para el precio que se paga. El solomillo ha tardado más de media hora en llegar, y los anteriores poco menos. Tampoco nos ha gustado el detalle de cobrar el pan sin previo aviso cuando te lo sacan sin pedirlo. En resumen, no está mal, pero creemos que tiene bastante margen de mejora.
Casa 887 es un lugar que sorprende gratamente por su propuesta gastronómica, donde se fusionan con acierto sabores asiáticos y cocina vasca. Los platos son realmente espectaculares, tanto en presentación como en sabor. Se nota el cuidado en cada preparación, y el resultado es una experiencia culinaria muy satisfactoria. El precio es acorde a la calidad, teniendo en cuenta además que estamos en Gipuzkoa, donde los precios tienden a ser elevados. En este sentido, la relación calidad-precio nos pareció justa. Sin embargo, hay un detalle importante que empañó nuestra experiencia. En la carta, algunos platos —como el tartar de atún y el steak tartar— mostraban dos precios (entendemos que por tapa y ración), pero nos sirvieron directamente la ración sin preguntar, lo que supuso pagar el doble de lo que inicialmente pensábamos. Aunque los platos estaban muy buenos, este tipo de prácticas debería evitarse o al menos comunicarse claramente, ya que genera una sensación de desconfianza que podría arruinar una experiencia excelente. Recomendamos especialmente las gyozas y la pluma ibérica, dos platos deliciosos. Eso sí, mejor pedirlas con patatas fritas en vez de panaderas, ya que las panaderas que sirven son cocidas y no aportan tanto al conjunto. El trato del personal fue correcto y amable, pero faltó información clave en el servicio, como los detalles sobre los precios o el tamaño de los platos. Esto, aunque parezca menor, puede marcar la diferencia entre una experiencia redonda y una que se queda a medias.
Hola fuimos a cenar un miércoles noche un grupo de 12 y la verdad que sea recomendado por Michelin me parece un engaño . Teníamos reserva desde el día anterior, nos pusieron en una mesa pegada totalmente a la pared parecéis un bar de mi pueblo , para entrar teníamos que salir unos para entrar otros y ya no te digo nada de a la hora de pasar los platos en este caso el pan y los cubiertos y las bebidas las camareras muy perdidas no sabían que tomaba cada comensal nos decían toma pasa esto yo estaba en una esquina y ese servicio fue un desastre . La cuenta para la comida y lo que comimos no iba acorde . Qué pena que cuando vienen los inspectores de Michelin les hacen la pelota porque en serio el Personal solo se salva la chica que se encabezó de la comanda . No es un sitio para repetir no para recomendar . Para comer diferente me voy a la zona vieja en cualquier sitio la atención y el servicio mucho mejor y eso que éramos un grupo de cocineros que fuimos a la feria Gastronomika . Aquí en la isla de Fuerteventura le damos Mil vueltas a este establecimiento . Muchas gracias Insisto me pasé toda la cena pasando pan y cubiertos y bebidas a la gente d atrás porque su personal no podían acceder a cada comensal si es usted lo ve como un servicio Michelin , pues poco anda el usted en la sala y fíjese en esa mesa del fondo a ver si el servicio no se hace como le cuento además estrechos los sitios ya que quiere abarcar más de lo que puede y en esa mesa es para 10 Personas máximo creo usted interpreta como quiere
Robo a mano armada! Ni calidad, ni elaboración, ni buen servicio. Carisimo no lo siguiente, teniendo en cuenta lo que sirven y como te lo sirven (debe de ser el restaurante que más filamento de guindilla utiliza del pais), 2 horas de reloj para servir 9 medias raciones entre tres personas... Por si fuera poco, hubo un error en la cuenta ya que apuntaron dos botellas de vino cuando solo habíamos tomado una, la reacción de la camarera cuando se lo comentamos fue hacer aspavientos y volver a la mesa para tirarnos literalmente la cuenta corregida... En fin 150,00€ tirados a la basura. Nada recomendable.
Cuidan mucho el producto y hay platillos exquisitos. El problema es la impertinencia y prepotencia de la jefa de sala, que lejos de recomendarte y hacerte una estancia agradable dinamita sin piedad cualquier celebración. Tremenda pena. Contábamos con este establecimiento para eventos importantes pero no volveremos.
El maridaje comprado desde la web no existe. Si te das cuenta, por muchos menús que añadas, no sube el precio del maridaje; y cuando llegas al restaurante, te dicen que solo has pedido uno y que además, no hay personal para servirlo. Por otro lado, yendo con el bono, llegas el primero y eres el último en salir, aunque los demás pidan el mismo menú. Diferencia de trato evidente.
Buenas noches! Doy mi opinión sobre lo que nos ha sucedido en este lugar. Hemos reservado mesa para dos pax hoy y nuestra experiencia ha sido bastante mala. Para empezar hemos llegado y nos han ofrecido sentarnos a nuestra elección en su comedor (en el cual las paredes están bastante sucias) . Hemos echado un vistazo a su carta y nos hemos puesto de acuerdo en pedir para compartir una ensaladilla( buen producto , pero para nuestro criterio le faltaba un hilo conductor entre los productos y la base). Después nos han traído unos nigiris de atún que estaban espectaculares con una ostra al natural bastante floja la verdad. Seguidamente nos han traído unas alcachofas bastantes buenas. De plato individual nos hemos decantado por una paletilla confitada y terminada a la brasa acompañada con su demiglace ( el asado bastante soso) y un entrecot premium a la brasa( tal cual ponía en la carta) y ha llegado un entrecot bien de punto , pero venia trinchado y con una salsa demiglace(que no se detallaba en la carta y por encima del producto, la cual mataba el sabor),encima de que la carne no era nada especial para la zona especializada en carne en la que estamos. He comido tres trozos literalmente del producto y no he querido seguir porque no estaba nada bueno. Ha venido a retirarnos los platos la camarera , le hemos explicado todo el malestar y no ha sido capaz de solucionarnos nada, puesto que ni nos entendía y nos pedia que habláramos mas despacio( ni un simple quiere que le repitamos el plato o quiere otra cosa ), a todo esto que añadir que ningún responsable se hizo cargo del malestar de la situación. He aquí nuestra decepción . Hemos pedido la cuenta y no creéis que han quitado el entrecot. Bueno esta crítica no va por los precios que cobran ( que son abusivos 1 entrecot 55 €) sino por la decepción de no tener una solución ante dicho suceso, sintiéndonos engañados.
Llegamos y pedimos unos nigiris de atún, una ensaladilla, y un entrecot. Honestamente, la comida no estaba mala, de hecho, estaba buena. Sin embargo, mientras esperábamos a que nos sirvan la carne vimos 2 cucarachas en pleno restaurante. Le informamos al personal y procedieron a tratar de atraparlas sin éxito. Tuvieron que pisarlas en frente nuestro para poder sacarlas. Es entendible que este tipo cosas pasen, pero la actitud del staff encima fue condescendiente. Estábamos llamando para cancelar la orden y pedir la cuenta porque ya no nos apetecía comer después de lo ocurrido. Finalmente, no hubo ninguna clase de atención o disculpas pero puntos extra porque no nos cobraron el agua con gas! Si quieres comer rico pero ver una que otra cucaracha en San Sebastian y que te traten de manera indiferente sinceramente Casa 887 es tu lugar.
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Informació sobre Casa 887
Com arribar
Gran Vía, 9, 20002 Donostia / San Sebastián, Gipuzkoa, Spain
Destacats
Serveis
Opcions de Menjador
Informació del Restaurant
Comoditats
El Barri
Ubicació
Gran Vía, 9, 20002 Donostia / San Sebastián, Gipuzkoa, Spain
📍 Explorar el Barri
church building in Donostia-San Sebastian, Spain
playa de San Sebastián
trinquete de San Sebastián
bien de interés cultural (RI-51-0001557). Patrimonio construído vasco destacado en Donostia
Casa de cultura en el barrio de Gros
museo
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