La Barra de Cañabota
Seafood · Sevilla
Ofertes disponibles
Sigues flexible, estalvia més
Sigues flexible, estalvia més
Sobre La Barra de Cañabota
La Barra de Cañabota, ubicada en Sevilla, es un espacio donde el producto del mar de alta calidad se presenta con una ejecución culinaria refinada. Destaca por su ambiente acogedor, ideal tanto para una comida rápida como para una cena más elaborada, con opciones para disfrutar solo o en compañía. L...
La Barra de Cañabota, ubicada en Sevilla, es un espacio donde el producto del mar de alta calidad se presenta con una ejecución culinaria refinada. Destaca por su ambiente acogedor, ideal tanto para una comida rápida como para una cena más elaborada, con opciones para disfrutar solo o en compañía. Los clientes resaltan la frescura y el sabor excepcional de sus platos, desde las croquetas de algas hasta la ensaladilla, así como la cuidada selección de vinos y un café de calidad. El servicio es atento y profesional, creando una experiencia gastronómica memorable. Ofrecemos opciones de mesas al aire libre y facilidades de acceso para personas con movilidad reducida.
Què diuen els clients de La Barra de Cañabota
La Barra de Cañabota es un templo del marisco en Sevilla, destacando por su producto fresco y de calidad. Los clientes elogian la atención del personal, especialmente a David, y la experiencia gastronómica en general. Algunos mencionan que puede ser bullicioso.
Plats populars
Ideal per a
Tip: Déjate aconsejar por el equipo para disfrutar al máximo de la experiencia y probar los productos frescos del día.
Services
Què veure a prop
Dades de Wikidata
Explora els voltants de La Barra de Cañabota
La Barra de Cañabota es troba a Sevilla, envoltat de llocs d'interès cultural i històric. Aquests són alguns dels punts més destacats als voltants.
Patrimoni Històric
- Edificio de la Antigua Universidad Literaria (A 91m) — bien de interés cultural bien de interés cultural
- Iglesia de San Andrés (A 111m) — iglesia, patrimonio histórico de Andalucía de importancia arqueológica y arquitectónica en Sevilla, España bien de interés cultural
- Iglesia de la Anunciación (A 139m) — Templo católico de Sevilla (España) bien de interés cultural
- Palacio de la Condesa de Lebrija (A 141m) — palacio de la ciudad de Sevilla, (España) bien de interés cultural
Museus
- Casa de la Memoria de Al-Andalus (Sevilla) (A 115m) — centro cultural y museo de Sevilla, (España)
Edificis Religiosos
- Iglesia de la Misericordia (A 111m) — iglesia católica en Sevilla
- Hospital de la Misericordia (A 119m) — orfanato, patrimonio histórico de Andalucía de importancia arquitectónica en Sevilla, España
Altres Llocs d'Interès
- Edificio de viviendas (A 82m) — edificio, patrimonio histórico de Andalucía de importancia arquitectónica en Sevilla, España
- Palacio del Marqués de la Motilla (A 89m) — edificio en Sevilla
- Edificio de viviendas y comercio para Manuel Nogueira (A 109m) — edificio en Sevilla
Dades de Wikidata
Preguntes freqüents sobre La Barra de Cañabota
Opinions de La Barra de Cañabota Sevilla
Maravilloso sitio para disfrutar de comida de calidad! Las sardinas, las croquetas, mejillones, las gambas.. no sabría con que quedarme pero además del producto, destaca un servicio impecable. Con profesionales del nivel de David ir a comer se vuelve una verdadera experiencia inolvidable. Gracias por hacernos disfrutar tanto! Volveré cada vez que pise Sevilla!
Sensaciones. Despierta el sentido de tu paladar, mientras disfrutas de una magnífica presentación e inigualable sabor, en cuanto al pescado y al marisco. Maravilloso trato, del camarero Antonio Perea. Super afinado, nos dejamos llevar por sus exquisitas recomendaciones. Recomendable 100%. Volveremos.
Descubrimiento absoluto. Todo lo que probamos estaba exquisito. De entrantes pedimos unas anchoas, sardinas y croquetas de ortiguilla. Tiene vitrina con pescado, mariscos y conchas. Probamos gambas y langostinos cocidos, estaban perfectos. Coquinas deliciosas y fresquisimas. Almejas y navajas para terminar. Tienen una carta de vinos muy buena con muchas opciones. El ambiente muy desenfadado y el chico que nos atendió simpatiquísimo y atento.
Con razón tiene tanta fama, llevaba mucho tiempo queriendo ir a comer a Cañabota. Queríamos habernos estrenado en el restaurante, pero estaba lleno, así que fuimos a la Barra. La experiencia ha sido de 10, una maravilla: productos de primer nivel, una atención del personal exquisita y los platos muyyy ricos. La barra, tiene algunas mesas altas en la parte exterior y dentro en su interior tiene un par de mesas altas y luego la gente come alrededor de la barra o en un salón pequeñito que tienen al fondo. El local está decorado recordando a una pescadería clásica. La camarera que nos atendió nos puso todo muy fácil con sus recomendaciones. De lo que pedimos, los carabineros fueron lo más top...nunca los había comido tan rico ni tan grandes, estaban super jugosos.
Hay que tener en cuenta que hablamos de la barra, no el restaurante con menú degustación y una Estrella Michelín. El ambiente desenfadado tiene su encanto, los camareros muy agradables te recomiendan platos realmente buenos y la calidad del producto es 10. Ticket medio 50€ por persona.
Sin duda, una experiencia gastronómica! Si quieres disfrutar de marisco y pescado de calidad y fresco, y con servicio de calidad, este restaurante no defrauda. El pescado que se elija va a peso, con lo que podía hacer variar el precio total y por ello en la carta se pone el precio al kg. Todo estaba delicioso y se notaba fresco. Se deshacía al paladar! El servicio era casi personalizado, muy atento. Te explican los cocinados y las salsas con la que aderezan los pescados y mariscos y puedes elegir a tu gusto en caso de alergias/intolerancias. Estuvimos en la barra pero también hay mesas altas y mesas bajas en un saloncito. Si se quiere y se puede gastar un poco para un momento especial, este lugar es muy recomendable.
Comida muy rica y con muy buena calidad sin duda, sobretodo la sardina marinada, incluso repetí, recomiendo mucho. La croqueta de ortiguilla también muy buena, sabe a mar. Lo único es que el sitio tiene poco espacio y puede ser un poco agobiante. Reservé una mesa en el salón, comparando con las mesas altas puede ser más tranquila pero entre mesa y mesa hay poca distancia. En general no tiene mucho espacio.
Toda palabra se queda corta para describir esta experiencia. Suelo considerarme una comensal más de carne que de pescado, pero sin duda, esta experiencia me ha hecho cambiar de parecer. Desde el servicio, muy atento a la llegada, como la cocina, todo espectacular. Sin duda, dejarse llevar por las recomendaciones de los camareros es la mejor decisión. Contando los días para repetir.
Un trato excelente. El producto fresco y de calidad. Pedimos la tabla con mojama, tosta de anchoas ( la base esquisita!) y ostras para empezar y continuamos con un guiso de calamar en su tinta ( buenísimo) y una pieza pequeña de pescado. El personal fue muy amable en todo momento y el ambiente inmejorable
Excelente y parada obligatoria en Sevilla si eres amante del buen pescado y el marisco. Así definiría la experiencia en La Barra de Cañabota. Una cena que nos conquistó de principio a fin y que deja claro por qué es uno de los grandes templos del producto marino en la ciudad. La calidad del producto es excepcional, y la forma de cocinarlo y presentarlo, simplemente exquisita. Todo estaba a un nivel altísimo, pero hubo varios platos que nos sorprendieron especialmente: - Sardina ahumada, delicada y llena de matices. - Croquetas de alga, originales y con un sabor a mar muy balanceado. - Gamba de Huelva, impecable, de las que hablan por sí solas. El choco en su tinta merece una mención aparte: profundo, intenso y sin duda uno de los mejores que he probado. El borriquete, en su punto exacto, acompañado de una salsa donostiarra elaborada con la propia grasa del pez, fue una auténtica sorpresa y un ejemplo de cocina bien pensada. Los postres estuvieron a la altura del resto de la experiencia. Probamos el flan y el chocolate con vinagre de Jerez y comino: - El flan tiene una textura increíblemente cremosa, algo que no había probado antes. - El chocolate es especial, distinto y muy bien equilibrado. Aunque no seáis de flanes, no os podéis ir sin probarlo. Y si la comida fue de 10, el trato del personal elevó la experiencia al máximo nivel. David, Fátima, Manu y Antonio nos atendieron de forma impecable: grandes profesionales que no solo supieron aconsejarnos, sino que crearon una atmósfera cercana, divertida y muy agradable. No os perdáis este sitio. Es muy especial. Una experiencia gastronómica que se queda en la memoria y a la que, sin duda, volveremos.
Calidad, esa es la palabra. Género de primera basado en pescados y mariscos, una carta que se actualiza según el mercado, y un servicio de primera por un personal atentísimo y muy educado (nos atendió Antonio) Probamos los platos que le han dado fama: una ensaladilla buenísima, con un sabor potente a mar y una patata perfecta. También las gambas, que se sirven crudas, o mejor dicho maridadas en un aove de primerísima calidad y poquita cosa más, que mantienen todo el sabor una textura de mantequilla. Sencillamente deliciosas. Luego probamos también las chuletitas de raya fritas, exquisita. Los postres no se quedan atrás y elegimos un chocolate que venía con una salsa de vinagre y cominos, un contraste entre dulce y salado riquísimo. El precio va acorde a la calidad y servicio recibidos, pero nos pareció hasta barato por lo bien que cenamos en pleno centro.
Todo super rico. Hemos pedido las gambitas de huelva marinadas - espectaculares, parecían mantequilla en la boca. Berberechos al ajillo, la sardina, la croqueta de algas y el lenguado. Los postres buenísimos también, especial mención a la naranja. Nos atendió Manuel y super bien, majísimo. Recomendamos 100% ☺️
El mejor sitio sin duda para comer en sevilla. Si te gusta el pescado cocinado con elegancia, buen sabor y un trato inmejorable, es tu sitio. David y Fátima de 10 en su atención y explicaciones. Y como sois de 10, solo un input de mejora, poned percheros en el baño de señora que si no, no se pueden colgar los abrigos. Si vais no os arrepentiréis, al contrario, estaréis deseando volver. Probamos, las sardinas, croquetas de algas, ostras, navajas, castañas en su tinta y borriquete, todo absolutamente perfecto!!!
Salimos del teatro y no sabíamos donde tomar algo, pasamos por la puerta y entramos. El trato con el personal fue fantástico, una atención de 10 y ya las tapas que pedimos de 20 sobre 10. La ensaladilla estaba riquísima, las gambas, una pasada, un sabor y textura increíbles y la raya algo muy diferente, el postre una explosión de sabores y contrates muy bien equilibrados Fue difícil elegir pues todo tenía una pinta fantástica. No es un lugar económico pero no es una cocina corriente que podamos encontrar en cualquier bar común. Alta cocina a precios más asequibles. Sin duda volveremos
Cumple muy bien su función con un servicio de nivel top, como era de esperar del hermano pequeño del estrella michelin. Si además te gusta el pescado y marisco, estás de suerte. En las mesas exteriores se está muy bien.
La experiencia en La Barra de Cañabota fue maravillosa. Aunque el producto es excelente, quienes realmente hacen especial la visita son los camareros. António Perea y David Momo nos atendieron de forma espectacular. La comida fue fantástica, y sus recomendaciones de mariscos no pudieron ser mejores. Su simpatía y profesionalidad marcan la diferencia.
Experiencia buenísima. Fuimos en una tarde lluviosa y no pudimos estar más a gusto. La comida fue excelente, con un producto espectacular y una cocina cuidada al detalle. El vino también buenísimo, con recomendaciones muy acertadas. El servicio fue de 10: súper atentos, súper agradables y con una sabiduría impresionante sobre los platos, el pescado y la cocina en general. Mención especial para Antonio, que nos atendió de maravilla y nos hizo la experiencia aún mejor. Además, nos pareció súper bien de precio para la calidad que ofrecen. Repetimos seguro.
La Barra de Cañabota juega en la liga del producto marino serio, con una ejecución muy fina para formato “barra”: cocina limpia, sabores nítidos y un servicio que acompaña sin estorbar. En mesa todo fue de 10 —comida, trato y ambiente— y se nota que aquí el foco está en la materia prima y en no estropearla. Lo mejor sale cuando trabajan el salazón y el mar: las anchoas costeras llegan tersas, brillantes, con ese punto graso impecable; las gildas son directas, bien montadas y adictivas; y las ostras se ven frescas y bien servidas sobre hielo, sin florituras tontas. La ensaladilla de langostinos va en clave cremosa y golosa (clásico de barra bien hecho), y la tosta de atún mechado tiene pinta de ser de las que se piden “una más” aunque ya no haga falta. En calientes, el borriquete a la plancha (al peso) es el plato que justifica la visita: piel marcada, carne jugosa y acompañamiento sencillo de patata que no distrae. Y los postres rematan con gracia: flan cremoso con nata, una naranja en texturas fresca y limpia, y el chocolate con vinagre de Jerez y comino con ese contraste dulce–ácido que, si está bien medido, engancha. El único “pero” es real y no menor: es un pelín subido de precio para lo que la palabra “barra” sugiere. La cuenta lo deja claro: 276,40 € para 4 (≈ 69 € por persona), con detalles que suman rápido (unidades de anchoa/ostra/gilda, pescado al peso, bebidas y el servicio y pan). No es que no lo valga; es que pagas como restaurante gastronómico, no como picoteo informal. Alternativa mejor (para maximizar calidad/precio allí mismo): ir con estrategia. 1) centrar el gasto en pescado del día + salazones/ostras (lo diferencial), 2) moderar el “por unidades” (que infla el ticket sin darte tanta satisfacción proporcional), y 3) pedir peso/precio del pescado antes para evitar sustos. Si haces eso, la experiencia sigue siendo sobresaliente, pero la cuenta duele bastante menos.
Gran descubrimiento en la Barra de Cañabota, superando con creces nuestras expectativas. El producto es de una calidad excepcional. Comenzamos pidiendo platos que estaban en carta: croquetas de algas y espinacas, sardinas marinadas que estaban espectaculares y pez espada en crudo con cítricos, todo un acierto. Continuamos con unas ostras, almejas al ajillo, gambas blancas crudas servidas con un aceite picual espectacular y rematamos con una parpatana de corvina que fue el broche perfecto. Todo ello acompañado de manzanilla Deliciosa pasada en rama, espectacular! Oscar nos atendió de maravilla: antes de pedir nos mostró y explicó todo lo que tenían fuera de carta, demostrando una profesionalidad impecable. Además, tuvimos la suerte de conversar con otros miembros del equipo, todos igual de encantadores. Una experiencia sobresaliente. Sin duda, para repetir.
Una experiencia espectacular en la barra de Cañabota. El trato del equipo, impecable: atentos, cercanos y con auténtica pasión por lo que hacen. Cada bocado fue una sorpresa —producto de primer nivel, frescura absoluta y una ejecución perfecta. Ver cómo preparan los platos delante de ti es todo un espectáculo. Una joya gastronómica en Sevilla que hay que vivir al menos una vez… y repetir sin dudarlo. 👏🐟
La calidad de su producto esta fuera de toda duda. Marisco excelente, trato al producto excelente, servicio bueno, podría mejorar la atención al vino de los comensales. La comida en barra, que no en mesa, puede llegar a parecer algo bulliciosa e incómoda, pero en mesa de restaurante es muy agradable. El marisco y el pescado es de primera. Muy recomendables las navajas con alcaparra frita.
La mejor barra de Sevilla. El "hermano pequeño" (aunque no por calidad ni falta de producto) de Cañabota, el local que tienen al lado con Estrella Michelin. Aquí te presentan el producto, fresco a más no poder, y lo sirven de forma sencilla pero sabrosa. Trato muy cercano del persona y el local acorde a lo que se espera.
Es indiscutible que el producto y la ejecución de los platos es muy buena. Pero lo que quiero destacar es al equipo que está detrás de la barra de Cañabota. En primer lugar a David, que me atendió un par de veces por teléfono y tuvo una atención profesional, cercana y personalizada. Se nota su experiencia en el sector coordinando a todo el equipo. Nos recomendó y explicó la carta a la perfección y fue ENCANTADOR. Los camareros que nos atendieron Manuel, Nico y Oscar estuvieron super pendientes de nosotros. Había fluidez en la salida de los platos y entre ellos había muy buena relación, se nota que es un equipo que está a gusto trabajando junto y eso hoy en día para mí es muy importante a la hora de salir a cenar. Además, por ser mi cumpleaños tuvieron muchos detalles durante el transcurso de la cena haciendo que mi velada fuese, simplemente, perfecta. Por eso, os quiero agradecer a todos vuestro trabajo y os deseo lo mejores repetiremos sin duda. Un abrazo
El mejor sitio para disfrutar y compartir momentos y experiencias inigualables, la atención del personal y de todos, con un cariño y una cercanía que en pocos lugares puedes encontrar. Gracias a todos por hacer más ameno los almuerzos y las cenas en nuestras visitas. Equipazo de sala y de cocina, para quitarse el sombrero
Experiencia gastronómica más que recomendada. Absolutamente todo de 10: desde el cálido y atento servicio del personal hasta la excelente calidad de la comida. Se nota que trabajan con producto fresco del día. Recomiendo dejarse aconsejar por el equipo. Gran acierto, si vuelvo por Sevilla repetiré sin duda!!
Productos de primerísima calidad y con una cocina altamente preparada. Deleitarse y disfrutar con cualquiera de sus platos, es fácil, pero si os dejáis aconsejar y guiar por David, pasaréis a otra dimensión para vuestro paladar. Visita obligada para los amantes del marisco fresco, conchas y pescados.
Lugar excelente para comer en Sevilla! Todo delicioso y la atención excelente. Hemos pedido las sardinas, la ensalada de tomates, las navajas y de pescado un borriquete. Una delicia! Los postres también súper ricos: arroz con leche y cerezas al jerez.
Nos lo recomendaron como un sitio de cocina de producto de mar renovado y con un punto innovador y no falló. El servicio es exquisito tanto en su personal, atento pero sin ser pesado como en el menaje, vasos finos de esos que dan gusto de usar y un poco de miedo de romperlos, exquisito. Si recomendaría confirmar el tamaño de las raciones (especialmente las de marisco) para que siempre toque a 2/3 por persona, véase las navajas que la ración eran 6 y éramos 4. Por otro lado hubo un despiste en cocina y nos sirvieron el pescado para compartir frito (muy rico con la mayonesa) cuando había sido pedido con su vinagreta y tomates (que habíamos visto en otra mesa y tenía una pinta espectacular), un fallo humano que podemos tener cualquiera. Las gambas blancas marinadas en AOVE son un espectáculo que no se puede dejar pasar.
Regalo de mi pareja..Y que regalazo..Aún me estoy acordando de la suavidad mantequilla de las gambas..Que bueno todo, que sabores más conseguidos..La Croqueta de Algas sabrosísima..Sin duda uno de esos sitios que hay que probar antes de..Los camareros de 10 muy profesionales.
Gran lugar de mariscos!! Excelente comida con mucha variedad y gran sabor. Destacaría el pez espada, las puntillitas y la joya de la corona, sin duda, son las gambas blancas de Huelva. El flan es uno de los mejores que he probado en mi vida. Los percebes me parecieron caros y tampoco estuvieron igual de buenos que los demás platillos. Por lo demás todo MUY BIEN.
Estábamos por la ciudad en lunes y sin reserva nos acercamos a probar suerte, la tuvimos. Producto de calidad, asesorados por el camarero escogimos un poco de todo para no quedarnos con las ganas de algo aunque volveré para probar más! Las gambas y berberechos espectaculares! Pescado fresco y sabor bueno.. en general es un si a todo. Un acierto seguro si quieres salir de lo típico que se da en el centro para los turistas.
Salimos del teatro y no sabíamos donde tomar algo, pasamos por la puerta y entramos. El trato con el personal fue fantástico, una atención de 10 y ya las tapas que pedimos de 20 sobre 10. La ensaladilla estaba riquísima, las gambas, una pasada, un sabor y textura increíbles y la raya algo muy diferente, el postre una explosión de sabores y contrates muy bien equilibrados Fue difícil elegir pues todo tenía una pinta fantástica. No es un lugar económico pero no es una cocina corriente que podamos encontrar en cualquier bar común. Alta cocina a precios más asequibles. Sin duda volveremos
Es indiscutible que el producto y la ejecución de los platos es muy buena. Pero lo que quiero destacar es al equipo que está detrás de la barra de Cañabota. En primer lugar a David, que me atendió un par de veces por teléfono y tuvo una atención profesional, cercana y personalizada. Se nota su experiencia en el sector coordinando a todo el equipo. Nos recomendó y explicó la carta a la perfección y fue ENCANTADOR. Los camareros que nos atendieron Manuel, Nico y Oscar estuvieron super pendientes de nosotros. Había fluidez en la salida de los platos y entre ellos había muy buena relación, se nota que es un equipo que está a gusto trabajando junto y eso hoy en día para mí es muy importante a la hora de salir a cenar. Además, por ser mi cumpleaños tuvieron muchos detalles durante el transcurso de la cena haciendo que mi velada fuese, simplemente, perfecta. Por eso, os quiero agradecer a todos vuestro trabajo y os deseo lo mejores repetiremos sin duda. Un abrazo
El mejor sitio para disfrutar y compartir momentos y experiencias inigualables, la atención del personal y de todos, con un cariño y una cercanía que en pocos lugares puedes encontrar. Gracias a todos por hacer más ameno los almuerzos y las cenas en nuestras visitas. Equipazo de sala y de cocina, para quitarse el sombrero
Experiencia gastronómica más que recomendada. Absolutamente todo de 10: desde el cálido y atento servicio del personal hasta la excelente calidad de la comida. Se nota que trabajan con producto fresco del día. Recomiendo dejarse aconsejar por el equipo. Gran acierto, si vuelvo por Sevilla repetiré sin duda!!
Productos de primerísima calidad y con una cocina altamente preparada. Deleitarse y disfrutar con cualquiera de sus platos, es fácil, pero si os dejáis aconsejar y guiar por David, pasaréis a otra dimensión para vuestro paladar. Visita obligada para los amantes del marisco fresco, conchas y pescados.
Nos lo recomendaron como un sitio de cocina de producto de mar renovado y con un punto innovador y no falló. El servicio es exquisito tanto en su personal, atento pero sin ser pesado como en el menaje, vasos finos de esos que dan gusto de usar y un poco de miedo de romperlos, exquisito. Si recomendaría confirmar el tamaño de las raciones (especialmente las de marisco) para que siempre toque a 2/3 por persona, véase las navajas que la ración eran 6 y éramos 4. Por otro lado hubo un despiste en cocina y nos sirvieron el pescado para compartir frito (muy rico con la mayonesa) cuando había sido pedido con su vinagreta y tomates (que habíamos visto en otra mesa y tenía una pinta espectacular), un fallo humano que podemos tener cualquiera. Las gambas blancas marinadas en AOVE son un espectáculo que no se puede dejar pasar.
Sin duda uno de los cinco mejores “bares” para comer en Sevilla. El servicio y el ambiente son fantásticos, especialmente para los amantes de la barra y las sillas altas. La comida es fantástica, acierto seguro. Tomamos de entrantes unas tostas de sardinas originales y riquísimas. A las croquetas de algas y espinacas no les terminé de coger el punto, me tendré que tomas algunas más. Almejas a la marinera estupendas (un poco grandes para mi gusto) y salmonetes fritos muy frescos. Para terminar abadejo, nos gustó mucho. Todo regado con una buena variedad de vinos. No se puede pedir más. No me pareció caro. Para repetir muchas veces
Gran lugar de mariscos!! Excelente comida con mucha variedad y gran sabor. Destacaría el pez espada, las puntillitas y la joya de la corona, sin duda, son las gambas blancas de Huelva. El flan es uno de los mejores que he probado en mi vida. Los percebes me parecieron caros y tampoco estuvieron igual de buenos que los demás platillos. Por lo demás todo MUY BIEN.
Lugar excelente para comer en Sevilla! Todo delicioso y la atención excelente. Hemos pedido las sardinas, la ensalada de tomates, las navajas y de pescado un borriquete. Una delicia! Los postres también súper ricos: arroz con leche y cerezas al jerez.
Estábamos por la ciudad en lunes y sin reserva nos acercamos a probar suerte, la tuvimos. Producto de calidad, asesorados por el camarero escogimos un poco de todo para no quedarnos con las ganas de algo aunque volveré para probar más! Las gambas y berberechos espectaculares! Pescado fresco y sabor bueno.. en general es un si a todo. Un acierto seguro si quieres salir de lo típico que se da en el centro para los turistas.
Regalo de mi pareja..Y que regalazo..Aún me estoy acordando de la suavidad mantequilla de las gambas..Que bueno todo, que sabores más conseguidos..La Croqueta de Algas sabrosísima..Sin duda uno de esos sitios que hay que probar antes de..Los camareros de 10 muy profesionales.
La mejor barra de Sevilla. El "hermano pequeño" (aunque no por calidad ni falta de producto) de Cañabota, el local que tienen al lado con Estrella Michelin. Aquí te presentan el producto, fresco a más no poder, y lo sirven de forma sencilla pero sabrosa. Trato muy cercano del persona y el local acorde a lo que se espera.
Me gustó mucho el concepto de la barra de Cañabota. Lugar de increíble con mucho cuidado del producto, sabor y presentación. Destaco la atención, un 10! La ensaladilla con langostino es un must.
Una experiencia espectacular en la barra de Cañabota. El trato del equipo, impecable: atentos, cercanos y con auténtica pasión por lo que hacen. Cada bocado fue una sorpresa —producto de primer nivel, frescura absoluta y una ejecución perfecta. Ver cómo preparan los platos delante de ti es todo un espectáculo. Una joya gastronómica en Sevilla que hay que vivir al menos una vez… y repetir sin dudarlo. 👏🐟
La calidad de su producto esta fuera de toda duda. Marisco excelente, trato al producto excelente, servicio bueno, podría mejorar la atención al vino de los comensales. La comida en barra, que no en mesa, puede llegar a parecer algo bulliciosa e incómoda, pero en mesa de restaurante es muy agradable. El marisco y el pescado es de primera. Muy recomendables las navajas con alcaparra frita.
16 de febrero fue nuestro encuentro con este sitio. Increíble mariscos y pescado fresco. Pedimos de entrante Mojama de Atún rojo exquisita, croquetas de algas y espinacas y almejas japonesas que vaya delicia y buen tamaño. De segundo pedimos Langosta woww exquisita y langostinos tigres estos no muy buenos les faltaban sabor, sólo sabían a agua. Pedí un vino espumoso y me recomendó el Nuria Claverol y la verdad excelente me encantó. De postre pedimos coulant de chocolate con helado de vainilla y tarta de queso todo delicioso. El camarero que nos atendió muy profesional y muy buena gente, desgraciadamente no recuerdo el nombre pero volvemos, es un regalo comer en vuestro restaurante. Gracias!
Experiencia buenísima. Fuimos en una tarde lluviosa y no pudimos estar más a gusto. La comida fue excelente, con un producto espectacular y una cocina cuidada al detalle. El vino también buenísimo, con recomendaciones muy acertadas. El servicio fue de 10: súper atentos, súper agradables y con una sabiduría impresionante sobre los platos, el pescado y la cocina en general. Mención especial para Antonio, que nos atendió de maravilla y nos hizo la experiencia aún mejor. Además, nos pareció súper bien de precio para la calidad que ofrecen. Repetimos seguro.
La Barra de Cañabota juega en la liga del producto marino serio, con una ejecución muy fina para formato “barra”: cocina limpia, sabores nítidos y un servicio que acompaña sin estorbar. En mesa todo fue de 10 —comida, trato y ambiente— y se nota que aquí el foco está en la materia prima y en no estropearla. Lo mejor sale cuando trabajan el salazón y el mar: las anchoas costeras llegan tersas, brillantes, con ese punto graso impecable; las gildas son directas, bien montadas y adictivas; y las ostras se ven frescas y bien servidas sobre hielo, sin florituras tontas. La ensaladilla de langostinos va en clave cremosa y golosa (clásico de barra bien hecho), y la tosta de atún mechado tiene pinta de ser de las que se piden “una más” aunque ya no haga falta. En calientes, el borriquete a la plancha (al peso) es el plato que justifica la visita: piel marcada, carne jugosa y acompañamiento sencillo de patata que no distrae. Y los postres rematan con gracia: flan cremoso con nata, una naranja en texturas fresca y limpia, y el chocolate con vinagre de Jerez y comino con ese contraste dulce–ácido que, si está bien medido, engancha. El único “pero” es real y no menor: es un pelín subido de precio para lo que la palabra “barra” sugiere. La cuenta lo deja claro: 276,40 € para 4 (≈ 69 € por persona), con detalles que suman rápido (unidades de anchoa/ostra/gilda, pescado al peso, bebidas y el servicio y pan). No es que no lo valga; es que pagas como restaurante gastronómico, no como picoteo informal. Alternativa mejor (para maximizar calidad/precio allí mismo): ir con estrategia. 1) centrar el gasto en pescado del día + salazones/ostras (lo diferencial), 2) moderar el “por unidades” (que infla el ticket sin darte tanta satisfacción proporcional), y 3) pedir peso/precio del pescado antes para evitar sustos. Si haces eso, la experiencia sigue siendo sobresaliente, pero la cuenta duele bastante menos.
Gran descubrimiento en la Barra de Cañabota, superando con creces nuestras expectativas. El producto es de una calidad excepcional. Comenzamos pidiendo platos que estaban en carta: croquetas de algas y espinacas, sardinas marinadas que estaban espectaculares y pez espada en crudo con cítricos, todo un acierto. Continuamos con unas ostras, almejas al ajillo, gambas blancas crudas servidas con un aceite picual espectacular y rematamos con una parpatana de corvina que fue el broche perfecto. Todo ello acompañado de manzanilla Deliciosa pasada en rama, espectacular! Oscar nos atendió de maravilla: antes de pedir nos mostró y explicó todo lo que tenían fuera de carta, demostrando una profesionalidad impecable. Además, tuvimos la suerte de conversar con otros miembros del equipo, todos igual de encantadores. Una experiencia sobresaliente. Sin duda, para repetir.
Cumple muy bien su función con un servicio de nivel top, como era de esperar del hermano pequeño del estrella michelin. Si además te gusta el pescado y marisco, estás de suerte. En las mesas exteriores se está muy bien.
Excelente y parada obligatoria en Sevilla si eres amante del buen pescado y el marisco. Así definiría la experiencia en La Barra de Cañabota. Una cena que nos conquistó de principio a fin y que deja claro por qué es uno de los grandes templos del producto marino en la ciudad. La calidad del producto es excepcional, y la forma de cocinarlo y presentarlo, simplemente exquisita. Todo estaba a un nivel altísimo, pero hubo varios platos que nos sorprendieron especialmente: - Sardina ahumada, delicada y llena de matices. - Croquetas de alga, originales y con un sabor a mar muy balanceado. - Gamba de Huelva, impecable, de las que hablan por sí solas. El choco en su tinta merece una mención aparte: profundo, intenso y sin duda uno de los mejores que he probado. El borriquete, en su punto exacto, acompañado de una salsa donostiarra elaborada con la propia grasa del pez, fue una auténtica sorpresa y un ejemplo de cocina bien pensada. Los postres estuvieron a la altura del resto de la experiencia. Probamos el flan y el chocolate con vinagre de Jerez y comino: - El flan tiene una textura increíblemente cremosa, algo que no había probado antes. - El chocolate es especial, distinto y muy bien equilibrado. Aunque no seáis de flanes, no os podéis ir sin probarlo. Y si la comida fue de 10, el trato del personal elevó la experiencia al máximo nivel. David, Fátima, Manu y Antonio nos atendieron de forma impecable: grandes profesionales que no solo supieron aconsejarnos, sino que crearon una atmósfera cercana, divertida y muy agradable. No os perdáis este sitio. Es muy especial. Una experiencia gastronómica que se queda en la memoria y a la que, sin duda, volveremos.
Fui invitado por un buen amigo, y es una buena opción si quieres conocer la idea o tendencia que tiene esta firma, no es complicado coger reserva; en primer lugar la ubicación del sitio es primordial y este tiene un lugar privilegiado pero en los tiempos en los que estamos y lo acelerado que vivimos es complicado llegar... C\ Orfilia el producto es de primera categoría, todo es fresco y rico, el servicio es el adecuado y nos toco una camarera con experiencia, el cañabota Barra... entiendo que tenga un ambiente un poco menos formal q en el estrella que está al lado, pero el precio no están diferente. Me gusto todo... pero todo... por destacar una especie de tosta con sardina... la gamba blanca, las croquetas de ortiguilla, los berberechos... las almejas, el vino súper rico. Pedimos los 3 postres de la carta y la verdad que el más rico, para mi gusto, era la tarta de chocolate. El precio si que es un poco alto, pero la calidad está en la línea. Lo dicho una buena opción si no tienes tiempo para esperar al estrella Michelin, y la calidad en sus platos y productos de primera, sinceramente todo un acierto, te quedas con ganas del Estrella Michelin!!!!! 👍
Nos ha gustado mucho a mi padre y a mi. Todo muy bien servido, sin espera. Fuimos temprano para poder sentarnos en una mesa con sillas y no en taburetes, que es lo más normal allí. Por ello no es muy recomendable para personas mayores. La tosta de sardina y bacalao muy ricas. Precio un poco caro pero, claro, comida de calidad.
Original establecimiento. Barra de toda la vida, de chapa/aluminio, con un toque sofisticado y cool. Cocina abierta, de alto nivel con platos elaborados. Es como estar en un capítulo de The Bear, pero en una barra española con acento andaluz, así que mejor. En lo que respecta a comida, Gilda estupenda. Ostras para mí, flojas en tamaño y sabor. Sardinas con base de hojaldre, bien pero el hojaldre algo menos crujiente de lo que debería. Anchoa excelente. Postre de chocolate, supremo. Vino blanco de Mallorca, ligero, fresco y agradable. Lo mejor sin duda, el servicio. Camareros atentos, formados y muy simpáticos.
Fuimos a este local con grandes expectativas por el éxito cosechado por el restaurante laureado Michelin. Dentro de un buen tono general, no consiguió despuntar en ningún aspecto en particular. Nos dejamos aconsejar por el servicio de mesa (un poco sobreactuado) y pedimos algunas de sus recomendaciones. Empezamos con un pez espada en crudo y cítrico (no nos dijo nada este ceviche) y unas croquetas de espinacas y algas (muy buenas aunque con predominio del sabor a espinacas) y las tostas de sardinas marinadas (de lo mejor que comimos). A continuación tomamos el escabeche de setas con berberechos (lejos de lo extraordinario con que nos vendieron este plato el escabeche estaba bastante fuerte aunque los berberechos sí estaban espectaculares), mejillones en escabeche (de nuevo el escabeche falló) y morena frita. Terminamos con un arroz con leche que sí tenía un buen nivel y un buen café. Sobre la carta de vinos (de 6-7 euros por copa de media) nos dieron una carta desactualizada y las opciones que elegimos de vino blanco ya no estaban en carta o no les quedaba. Nos ubicaron en mesa baja (lo cual agradezco) en una sala interior un tanto fría en ambientación. En conclusión, nuestra experiencia fue correcta pero se quedó por debajo de lo esperado. Total cuenta 54 euros por persona.
Fuimos a este local con grandes expectativas por el éxito cosechado por el restaurante laureado Michelin. Dentro de un buen tono general, no consiguió despuntar en ningún aspecto en particular. Nos dejamos aconsejar por el servicio de mesa (un poco sobreactuado) y pedimos algunas de sus recomendaciones. Empezamos con un pez espada en crudo y cítrico (no nos dijo nada este ceviche) y unas croquetas de espinacas y algas (muy buenas aunque con predominio del sabor a espinacas) y las tostas de sardinas marinadas (de lo mejor que comimos). A continuación tomamos el escabeche de setas con berberechos (lejos de lo extraordinario con que nos vendieron este plato el escabeche estaba bastante fuerte aunque los berberechos sí estaban espectaculares), mejillones en escabeche (de nuevo el escabeche falló) y morena frita. Terminamos con un arroz con leche que sí tenía un buen nivel y un buen café. Sobre la carta de vinos (de 6-7 euros por copa de media) nos dieron una carta desactualizada y las opciones que elegimos de vino blanco ya no estaban en carta o no les quedaba. Nos ubicaron en mesa baja (lo cual agradezco) en una sala interior un tanto fría en ambientación. En conclusión, nuestra experiencia fue correcta pero se quedó por debajo de lo esperado. Total cuenta 54 euros por persona.
Iba con las expectativas muy altas y, aunque el restaurante no es malo, no es lo que esperaba para los precios que tiene en su carta. Nos dejamos guiar y recomendar para pedir y, aunque todo estaba buenísimo, fue en exceso teniendo en cuenta que era cena. Así que, por ese lado, creo que no estuvimos nada bien asesorados por parte del camarero que nos atendió. Desde mi punto de vista, no hay equilibrio entre precio de plato, precio de copa de vino, personal y servicio. Eché de menos que no pusieran tenedor y cuchillo de pescado, y una toallita caliente, teniendo en cuenta que su especialidad es el pescado y marisco. Como dato, nos sentimos un poco observados mientras comíamos las cigalas... En un restaurante de un grupo que tiene "Estrella Michelin" espero mucho más. Espero que tenga un servicio excelente a la altura de las recetas y del producto, y, por supuesto, salir con "buen sabor de boca", con ganas de recomendar y con ganas de volver.
Un poco decepción. Leímos buenas reseñas pero ni fu ni fa la comida. Y muy importante, no tienen carta. Te cantan los platos sin decirte el precio y, por supuesto, nos metieron un buen sopapo a la hora de pagar. Precios absolutamente desproporcionados e injustificados.
Buena comida, pero al pagar SORPRESA: si pagas con tarjeta te piden propina como si Sevilla se tratara de EE.UU, y si NO das propina el camarero te mira con mala cara, no se despide de ti. Es ostensible su cambio de formas (el lenguaje no verbal). Si quiere Vd. una propina, Sevilla no es la ubicación más idónea en para recolectarla, viaje a uno de los 50 Estados de EE.UU donde el negocio le será muy satisfactorio.
Imagino que íbamos con demasiadas expectativas, un poco defraudados. Croquetas sin sabor, literalmente sin sabor. Gilda especialmente ridícula. Un guiso que sólo sabe a guiso, poco más, eso si, el pescado lo cocinan espectacular. El servicio de 10. No es que sea un gourmet, pero el paladar manda y está experiencia no mereció la pena, quizá otra vez.
Segunda reseña ⭐️. La segunda vez que voy y como es posible tener una experiencia tan diferente. La calidad de la comida muy buena pero el servicio bastante malo. El camarero nos recomendó muy mal los últimos platos sobraron, comimos sin hambre y por no tirar la comida, sentí que más que una recomendación fue venderme todo lo que pudo y más. Confié en él por mi primera experiencia pero esta vez fueron pésimas recomendaciones. Se lo recomendo normalmente a todos mis clientes que van semanalmente. NUNCA MÁS LO RECOMENDARÉ ni iré por supuesto. Primera reseña: ⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️Muy buena experiencia de principio a fin. Llame para hacer una reserva de 7pax hoy viernes para presentarnos allí en 30 min y Daniel nos encontró un hueco sin ningún problema. Al llegar Daniel nos recibió súper bien con una sonrisa llamándome por mi nombre y nos acompañó hasta nuestra mesa. El servicio fue muy bueno, nos recomiendo súper bien y nos explico cada plato al servirlo. La calidad de los langostinos y del rape es inmejorable, las croquetas, ostras y ensaladilla buenísimas. Los postres superaron mi expectativa. Los platos salieron uno por uno súper rápido y muy bien presentados. El ambiente me pareció un poco frío es lo único que no me gusto. Lo demás nota 10. Enhorabuena, volveremos pronto.
La verdad que muy a mi pesar cada vez que voy me gusta menos , será la ÚLTIMA VEZ que vaya. No hay emoción en su conjunto ( local , presentación , imagen , productos … ) y para colmo quisieron vendernos unas cigalas pasadas de varios días y con un olor a polvos de conservación que te echaba para atrás, olor a azufre, ósea para tirarlas. Gran ERROR ! un negocio como este con estrella Michelin NO se puede permitir estos fallos a costa de lo que sea por no desperdiciar producto . Mire usted gestione mejor su nevera !! . Es preferible que no quede producto a que sobre y sobre y con tal de no tirarlo te la juegues. Para mí fue una gran decepción sinceramente, las personas que habían a mi lado lo olían raro pero colaron , nosotros dimos un toque de atención . Era incomestible . Por otro lado está el camarero profesional que se esfuerza y disimula intentando agradar al máximo pero el daño ya está hecho . Él Insistió en cambiarlas por otras mejores ( sabían perfectamente , no hizo falta dar explicación ), nosotros NO queríamos pero las trajo y COBRADAS están . Me parece VERGONZOSO , fallo de ellos , detalle comercial de ellos , en mi opinión como empresaria es lo que yo hubiera hecho (por cuenta de la casa porque yo no las pedí ) , no solo han perdido esas cigalas sino a unos clientes que ya NO IRÁN . Muchas gracias Antonio por ser tan amable correcto y profesional . Pero tu jefe ha fallado . Si pagamos calidad damos calidad . Si el fallo es tuyo , yo no tengo por qué pagarlo !!! He de añadir semanas después que el dueño del restaurante se ha puesto en contacto conmigo disculpándose por lo sucedido . Un bonito gesto por su parte .
La verdad que muy a mi pesar cada vez que voy me gusta menos , será la ÚLTIMA VEZ que vaya. No hay emoción en su conjunto ( local , presentación , imagen , productos … ) y para colmo quisieron vendernos unas cigalas pasadas de varios días y con un olor a polvos de conservación que te echaba para atrás, olor a azufre, ósea para tirarlas. Gran ERROR ! un negocio como este con estrella Michelin NO se puede permitir estos fallos a costa de lo que sea por no desperdiciar producto . Mire usted gestione mejor su nevera !! . Es preferible que no quede producto a que sobre y sobre y con tal de no tirarlo te la juegues. Para mí fue una gran decepción sinceramente, las personas que habían a mi lado lo olían raro pero colaron , nosotros dimos un toque de atención . Era incomestible . Por otro lado está el camarero profesional que se esfuerza y disimula intentando agradar al máximo pero el daño ya está hecho . Él Insistió en cambiarlas por otras mejores ( sabían perfectamente , no hizo falta dar explicación ), nosotros NO queríamos pero las trajo y COBRADAS están . Me parece VERGONZOSO , fallo de ellos , detalle comercial de ellos , en mi opinión como empresaria es lo que yo hubiera hecho (por cuenta de la casa porque yo no las pedí ) , no solo han perdido esas cigalas sino a unos clientes que ya NO IRÁN . Muchas gracias Antonio por ser tan amable correcto y profesional . Pero tu jefe ha fallado . Si pagamos calidad damos calidad . Si el fallo es tuyo , yo no tengo por qué pagarlo !!! He de añadir semanas después que el dueño del restaurante se ha puesto en contacto conmigo disculpándose por lo sucedido . Un bonito gesto por su parte .
Inicia sessió per deixar una ressenya
Inicia sessióElimina anuncis i gestiona el menú
Explora la teva zona
La Cayetana
Viriato Gastrobar
Restaurante Limón
Café - Bar Catunambú
Santa Marta
Borda Vinoteca
España café & copas
Cervecería 100 Montaditos
Doña Encarna
Mentiroso
141 Fotos
Explora les fotos de La Barra de Cañabota
Informació sobre La Barra de Cañabota
Com arribar
C. Orfila, 5, Casco Antiguo, 41003 Sevilla, Spain
Destacats
Serveis
Opcions de Menjador
Informació del Restaurant
Comoditats
El Barri
Ubicació
C. Orfila, 5, Casco Antiguo, 41003 Sevilla, Spain
📍 Explorar el Barri
edificio, patrimonio histórico de Andalucía de importancia arquitectónica en Sevilla, España
edificio en Sevilla
bien de interés cultural
edificio en Sevilla
iglesia, patrimonio histórico de Andalucía de importancia arqueológica y arquitectónica en Sevilla, España
iglesia católica en Sevilla
centro cultural y museo de Sevilla, (España)
orfanato, patrimonio histórico de Andalucía de importancia arquitectónica en Sevilla, España
Jocs
🎮 Guanya Punts Mentre Explores!
Juga a Find Me i canvia punts per descomptes a La Barra de Cañabota i altres restaurants
Guanya Punts a La Barra de Cañabota!
Juga a Find Me i canvia recompenses aquí
Guanya punts extra i canvia'ls per recompenses de La Barra de Cañabota
🏆 Recompenses de La Barra de Cañabota
Descompte 10%
A La Barra de Cañabota
Aperitiu Gratis
A la teva propera visita
Taula VIP
Experiència premium
per canviar recompenses i guanyar punts
📋 Com funcionen les recompenses?
Juga a Find Me
Cada 100 punts de score = 1 punt de recompensa
Acumula Punts
Els workers obtenen 2x punts per partida
Canvia Recompenses
Descomptes, menjar gratis i experiències VIP
És teu? Reclama'l GRATIS!
Elimina anuncis i gestiona el menú