SASHA
Tomares
Horari de SASHA
Sobre SASHA
SASHA, ubicado en Tomares, es un restaurante que ofrece una experiencia gastronómica memorable. Su ambiente acogedor, con una terraza agradable y un interior cómodo, invita a disfrutar de una comida o cena especial. Destacan sus tapas de autor, como la premiada "Entre Sevilla y Cádiz", elaboradas co...
SASHA, ubicado en Tomares, es un restaurante que ofrece una experiencia gastronómica memorable. Su ambiente acogedor, con una terraza agradable y un interior cómodo, invita a disfrutar de una comida o cena especial. Destacan sus tapas de autor, como la premiada "Entre Sevilla y Cádiz", elaboradas con dedicación y técnica. La carta ofrece platos con ingredientes de calidad, incluyendo opciones vegetarianas y platos orgánicos, acompañados de una cuidada selección de vinos, cervezas y café. El servicio, atento y profesional, es un punto fuerte, con personal dispuesto a aconsejar y hacer de tu visita una experiencia inolvidable. Abierto para desayuno, almuerzo y cena, SASHA ofrece una propuesta innovadora con una excelente relación calidad-precio.
Què diuen els clients de SASHA
Sasha es un restaurante muy recomendado por su excelente comida, trato amable del personal (mencionan a Joaquín y Rocío) y ambiente agradable. Destacan la fondue de quesos, las patatas bravas y la ensaladilla de gambas al ajillo. Algunos clientes mencionan tiempos de espera un poco largos.
Plats populars
Ideal per a
Tip: Si estás pensando en ir, ¡reserva ya! La comida es original y rica, y el local es muy bonito.
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Preguntes freqüents sobre SASHA
Opinions de SASHA Tomares
Gran opción! Relación calidad-precio acorde, no es un sitio muy económico pero las tapas y raciones son bastante considerables y de buena calidad… mejoraría la presentación de las comidas y los tiempos de espera que considero son un poco largos, como dije las porciones están muy bien pero además saben bastante bien y se siente que el genero es de calidad, el camarero fue bastante sincero con sus recomendaciones, punto que se valora mucho!
Después de mucho tiempo tuve el gusto de volver y degustar sus platos. Tal y como lo recordaba, todo estaba muy bueno y el servicio fue fantástico. Destacar las patatas bravas, con una presentación distinta y la ensaladilla de pulpo con huevo frito, original y muy rico. Tocará volver para seguir probando.
Lugar ideal para ir en familia, en pareja o con amigos. Carta con bastante variedad y platos originales, todos servidos con perfecta presentación. Personal muy amable y ambiente de 10. Todo lo que tomamos estaba exquisito. Volveremos para degustar otros platos de la carta.
Si estás leyéndome pensando si ir o no, PARA de leer, llama y RESERVA YA! Ahora, te cuento. El local es muy bonito, la atención maravillosa, la variedad de vinos muy buena. Vamos a lo que importa, la comida… 10/10 sin la más mínima duda. De los gastrobares más originales y ricos que he estado en toda Sevilla. Cada plato es una pasada, y sabe y es, a lo que dicen que es!! Ojo! Que no siempre pasa…. Pedimos (y recomendamos 100%): Ensaladilla de gambas al ajillo, patatas bravas, bocata de calamares (las mayonesas que lleva espectaculares), raviolis de huevo y jamón, croquetas variadas, y un tiramisu casero buenísimo. Y sus correspondientes digestivos. Quiero destacar la atención y amabilidad del dueño, lo de este hombre es impresionante, de 100 sobre 10! Enhorabuena, nos volveremos a ver.
Un restaurante innovador, con un gran encanto nada más entrar. Tiene una terraza muy agradable y bien ambientada para aquellos que les apetezca el aire libre, el interior es cómodo y coqueto. En cuanto a la comida podría calificarlo de explosión de sabores Sorprende la excelente combinación de productos. No dejen de probar los ravioles de huevo frito y jamón Buena calidad precio y la atención al cliente es excepcional
“Entre Sevilla y Cádiz”, la tapa de autor presentada por Sasha en la Ruta Tomares Gourmet 2024, es una obra de técnica y dedicación meticulosa. La harina de camarones, molida con piedras para lograr una textura perfecta, se convierte en un encaje casi transparente, sin rastro de aceite y con una presentación impecable. Este plato evoca los sabores y aromas de la desembocadura del Guadalquivir en Sanlúcar. Como acompañamiento, una maceración de fresas en manzanilla, servida en forma de rebujito rosa, aporta frescura y originalidad, redondeando una experiencia gastronómica magistral. Fuera de concurso, sorprenden con un steak tartar de lomo bajo macerado, acompañado de espuma de mantequilla tostada y esferificaciones cítricas que explotan en boca, aportando frescura y un contraste original al plato. Para completar, un ceviche de corvina salvaje preparado con una leche de tigre sin cilantro, adaptado al gusto español con rabanitos y fusionado con salsa syracha y aguacate, que aporta un equilibrio perfecto..
Fuimos por primera vez a cenar, recomendado por amigos y nos encantó tanto el restaurante como la comida y por supuesto la atención del personal. Nos recomendaron qué tomar y nos explicaron cada plato. Nos dejamos aconsejar y disfrutamos de una gran cena. La foundue de quesos es espectacular, para compartir entre dos o tres personas. También los ravioles de huevo frito que es uno de los platos estrella del restaurante y que en la versión tapa es más asequible y perfecta para degustar. Repetiremos para seguir conociendo la carta!
Empezaré por valorar la atención de Rocío, de 10 y me quedo corto!!! Servicial, Atenta, Simpática, Educada y siempre con una sonrisa aconsejándote, ya que ha sido la primera vez, peeeeeeero no la última!!! Trato INMEJORABLE y comida de auténtica, pero auténtica categoría, que más se puede pedir?? Como suelo decir una imagen vale más que mil palabras. VOLVERÉ... Vaya si volveré!!!!!!!
Recomiendo 100%!! ¡Trato del personal increíble y la comida ni os cuento lo buenas que están! Nos lo recomendaron hace un par de años fuimos y nos encantó 🤤 Ayer volvimos a repetir y volveremos próximamente. Mil gracias por el trato recibido y por la exquisitez de lo que comimos. ¡¡Pagas por la calidad y merece muchísimo la pena !!
Pedimos Fondue con queso setas y brocheta de ibéricos, Ensaladilla de gambas al ajillo, Foie y Papas bravas. Muy bien presentado y de sabor. La mesa se queda pequeña cuando se piden las tapas o raciones. Personal atento. Local bien decorado. Hemos repetido varias veces.
Restaurante muy agradable Trato exquisito, nos atendió Joaquín que estuvo pendiente en todo momento, sacándonos los platos en el momento justo y con buenas recomendaciones de la carta. Comida exquisita con muy buena presentación. Muy recomendable. Para repetir. Gracias por todo.
Admiten reserva para comer. Echa un vistazo a la carta, piensa lo que quieres comer, y pide sin miedo. Está todo buenísimo. Los camareros y camareras te aconsejarán para no pasarte, y más si quieres probar alguno de sus postres. Los platos están muy bien servidos, la atención es rápida y eficaz, el trato muy atento y amable. Y sobre todo, todo buenísimo. Volverás de nuevo a comer el resto de los platos que no pediste.
Después de mucho tiempo tuve el gusto de volver y degustar sus platos. Tal y como lo recordaba, todo estaba muy bueno y el servicio fue fantástico. Destacar las patatas bravas, con una presentación distinta y la ensaladilla de pulpo con huevo frito, original y muy rico. Tocará volver para seguir probando.
Lugar ideal para ir en familia, en pareja o con amigos. Carta con bastante variedad y platos originales, todos servidos con perfecta presentación. Personal muy amable y ambiente de 10. Todo lo que tomamos estaba exquisito. Volveremos para degustar otros platos de la carta.
Si estás leyéndome pensando si ir o no, PARA de leer, llama y RESERVA YA! Ahora, te cuento. El local es muy bonito, la atención maravillosa, la variedad de vinos muy buena. Vamos a lo que importa, la comida… 10/10 sin la más mínima duda. De los gastrobares más originales y ricos que he estado en toda Sevilla. Cada plato es una pasada, y sabe y es, a lo que dicen que es!! Ojo! Que no siempre pasa…. Pedimos (y recomendamos 100%): Ensaladilla de gambas al ajillo, patatas bravas, bocata de calamares (las mayonesas que lleva espectaculares), raviolis de huevo y jamón, croquetas variadas, y un tiramisu casero buenísimo. Y sus correspondientes digestivos. Quiero destacar la atención y amabilidad del dueño, lo de este hombre es impresionante, de 100 sobre 10! Enhorabuena, nos volveremos a ver.
Gran opción! Relación calidad-precio acorde, no es un sitio muy económico pero las tapas y raciones son bastante considerables y de buena calidad… mejoraría la presentación de las comidas y los tiempos de espera que considero son un poco largos, como dije las porciones están muy bien pero además saben bastante bien y se siente que el genero es de calidad, el camarero fue bastante sincero con sus recomendaciones, punto que se valora mucho!
Un restaurante innovador, con un gran encanto nada más entrar. Tiene una terraza muy agradable y bien ambientada para aquellos que les apetezca el aire libre, el interior es cómodo y coqueto. En cuanto a la comida podría calificarlo de explosión de sabores Sorprende la excelente combinación de productos. No dejen de probar los ravioles de huevo frito y jamón Buena calidad precio y la atención al cliente es excepcional
“Entre Sevilla y Cádiz”, la tapa de autor presentada por Sasha en la Ruta Tomares Gourmet 2024, es una obra de técnica y dedicación meticulosa. La harina de camarones, molida con piedras para lograr una textura perfecta, se convierte en un encaje casi transparente, sin rastro de aceite y con una presentación impecable. Este plato evoca los sabores y aromas de la desembocadura del Guadalquivir en Sanlúcar. Como acompañamiento, una maceración de fresas en manzanilla, servida en forma de rebujito rosa, aporta frescura y originalidad, redondeando una experiencia gastronómica magistral. Fuera de concurso, sorprenden con un steak tartar de lomo bajo macerado, acompañado de espuma de mantequilla tostada y esferificaciones cítricas que explotan en boca, aportando frescura y un contraste original al plato. Para completar, un ceviche de corvina salvaje preparado con una leche de tigre sin cilantro, adaptado al gusto español con rabanitos y fusionado con salsa syracha y aguacate, que aporta un equilibrio perfecto..
Fuimos por primera vez a cenar, recomendado por amigos y nos encantó tanto el restaurante como la comida y por supuesto la atención del personal. Nos recomendaron qué tomar y nos explicaron cada plato. Nos dejamos aconsejar y disfrutamos de una gran cena. La foundue de quesos es espectacular, para compartir entre dos o tres personas. También los ravioles de huevo frito que es uno de los platos estrella del restaurante y que en la versión tapa es más asequible y perfecta para degustar. Repetiremos para seguir conociendo la carta!
Empezaré por valorar la atención de Rocío, de 10 y me quedo corto!!! Servicial, Atenta, Simpática, Educada y siempre con una sonrisa aconsejándote, ya que ha sido la primera vez, peeeeeeero no la última!!! Trato INMEJORABLE y comida de auténtica, pero auténtica categoría, que más se puede pedir?? Como suelo decir una imagen vale más que mil palabras. VOLVERÉ... Vaya si volveré!!!!!!!
Recomiendo 100%!! ¡Trato del personal increíble y la comida ni os cuento lo buenas que están! Nos lo recomendaron hace un par de años fuimos y nos encantó 🤤 Ayer volvimos a repetir y volveremos próximamente. Mil gracias por el trato recibido y por la exquisitez de lo que comimos. ¡¡Pagas por la calidad y merece muchísimo la pena !!
Pedimos Fondue con queso setas y brocheta de ibéricos, Ensaladilla de gambas al ajillo, Foie y Papas bravas. Muy bien presentado y de sabor. La mesa se queda pequeña cuando se piden las tapas o raciones. Personal atento. Local bien decorado. Hemos repetido varias veces.
Restaurante muy agradable Trato exquisito, nos atendió Joaquín que estuvo pendiente en todo momento, sacándonos los platos en el momento justo y con buenas recomendaciones de la carta. Comida exquisita con muy buena presentación. Muy recomendable. Para repetir. Gracias por todo.
Admiten reserva para comer. Echa un vistazo a la carta, piensa lo que quieres comer, y pide sin miedo. Está todo buenísimo. Los camareros y camareras te aconsejarán para no pasarte, y más si quieres probar alguno de sus postres. Los platos están muy bien servidos, la atención es rápida y eficaz, el trato muy atento y amable. Y sobre todo, todo buenísimo. Volverás de nuevo a comer el resto de los platos que no pediste.
Para ser la primera vez que acudimos a ese lugar fue bastante bien , el trato con el cliente súper amable y la estética del local da una buena impresión. De entrada diría que es un buen sitio para una cita de noche y por su carta o almenos lo que hemos probado te da la opcion a compartir entre 2 sin quedarte con hambre. Tema calidad y precio sinceramente esta acorde y no existen motivos de quejas , por lo general todo ha sido genial y si tengo que mencionar que nosotros llegamos justo cuando abrieron para evitar el barullo de personas típicas de las 3 de la tarde donde ni hablar puedes al sentarnos se podía oler muchísimo característico olor a trapo de cocina que acaba de limpiar la mesa y eso pues desagrada pero vamos nada que con un trapo limpio no se puede arreglar así que un 4/5 no por el trapo sino porque siempre se puede mejorar las cosas y procuraré volver para comer el resto de la carta ya que lo que he tomado me ha gustado bastante.
Un restaurante de nivel intermedio, elegante y con un local cuidado. Las camareras son un encanto, una de ellas muy simpática y siempre atendiendo con una bonita sonrisa. Así da gusto. Respecto a la carta, es bastante variada y destacan sus recetas más innovadoras o curiosas. Por ejemplo, el ravioli de huevo frito y jamón o los huevos rellenos de corvina. También la lasaña de buey. Es un lugar ideal para probar platos diferentes, diría que de autor. Tienen que tener algún chef que cocina refinado. Repetiremos, nos gustó todo. Fuera de la carta también hay postres, ¡riquísimos!
Este pasado sábado elimine de mi lista de pendientes en zona Aljarafe este lugar. Fuimos a cenar tres amigos y la verdad que fue una buena experiencia. No teníamos reserva pero muy amablemente nos invitaron a pasar y esperar tomándonos algo en barra mientras hacíamos tiempo, propuesta que aceptamos gustosamente. Decidimos maridar la cena con un ribera del duero y la elección fue un Marqués de Burgos, crianza 2018. Vino con aroma frutal y algo aromático, jugoso con un final agradable. En relación a elección de platos, tras ver carta consúltanos recomendaciones de la casa y finalmente pedimos: - Raviolis de huevo frito y jamón, fue una de las recomendaciones que nos hicieron y la verdad que la descripción de sabor y textura me gustó más que al degustarlo. Desde mi humilde opinión estaba algo seco, el punto de cocinado del huevo lo bajaría. No destacable. - lasaña de buey gallego, nos llamó la atención al ver carta y también nos lo recomendaron. Un sabor y textura top, nos encantó. Muy recomendable. - flamenquin de vieiras y gambones con salsa de carabineros, atrevido, diferente y muy rico. Recomendable. Lo comentado ascendió a poco menos de 53€. Hacer mención especial al fabuloso trato del personal, su amabilidad y profesionalidad fue de diez. Regresaré a probar platos que han quedado en el tintero.
En general, cocina muy elaborada, rematada con una muy buena ejecución. Por poner alguna falta, sus famosas bravas, que tienen un punto de cocción y de fritura estupendo, así como un aspecto muy innovador al presentarse huecas con salsa como núcleo, tienen un grave problema: la salsa brava brilla por su ausencia; es tomate frito con una pizca de mayonesa. Lo cual, claro, decepciona de entrada. El precio es algo elevado, pero tienen un muy buen servicio.
Para ser la primera vez que acudimos a ese lugar fue bastante bien , el trato con el cliente súper amable y la estética del local da una buena impresión. De entrada diría que es un buen sitio para una cita de noche y por su carta o almenos lo que hemos probado te da la opcion a compartir entre 2 sin quedarte con hambre. Tema calidad y precio sinceramente esta acorde y no existen motivos de quejas , por lo general todo ha sido genial y si tengo que mencionar que nosotros llegamos justo cuando abrieron para evitar el barullo de personas típicas de las 3 de la tarde donde ni hablar puedes al sentarnos se podía oler muchísimo característico olor a trapo de cocina que acaba de limpiar la mesa y eso pues desagrada pero vamos nada que con un trapo limpio no se puede arreglar así que un 4/5 no por el trapo sino porque siempre se puede mejorar las cosas y procuraré volver para comer el resto de la carta ya que lo que he tomado me ha gustado bastante.
En general, cocina muy elaborada, rematada con una muy buena ejecución. Por poner alguna falta, sus famosas bravas, que tienen un punto de cocción y de fritura estupendo, así como un aspecto muy innovador al presentarse huecas con salsa como núcleo, tienen un grave problema: la salsa brava brilla por su ausencia; es tomate frito con una pizca de mayonesa. Lo cual, claro, decepciona de entrada. El precio es algo elevado, pero tienen un muy buen servicio.
Un restaurante de nivel intermedio, elegante y con un local cuidado. Las camareras son un encanto, una de ellas muy simpática y siempre atendiendo con una bonita sonrisa. Así da gusto. Respecto a la carta, es bastante variada y destacan sus recetas más innovadoras o curiosas. Por ejemplo, el ravioli de huevo frito y jamón o los huevos rellenos de corvina. También la lasaña de buey. Es un lugar ideal para probar platos diferentes, diría que de autor. Tienen que tener algún chef que cocina refinado. Repetiremos, nos gustó todo. Fuera de la carta también hay postres, ¡riquísimos!
Este pasado sábado elimine de mi lista de pendientes en zona Aljarafe este lugar. Fuimos a cenar tres amigos y la verdad que fue una buena experiencia. No teníamos reserva pero muy amablemente nos invitaron a pasar y esperar tomándonos algo en barra mientras hacíamos tiempo, propuesta que aceptamos gustosamente. Decidimos maridar la cena con un ribera del duero y la elección fue un Marqués de Burgos, crianza 2018. Vino con aroma frutal y algo aromático, jugoso con un final agradable. En relación a elección de platos, tras ver carta consúltanos recomendaciones de la casa y finalmente pedimos: - Raviolis de huevo frito y jamón, fue una de las recomendaciones que nos hicieron y la verdad que la descripción de sabor y textura me gustó más que al degustarlo. Desde mi humilde opinión estaba algo seco, el punto de cocinado del huevo lo bajaría. No destacable. - lasaña de buey gallego, nos llamó la atención al ver carta y también nos lo recomendaron. Un sabor y textura top, nos encantó. Muy recomendable. - flamenquin de vieiras y gambones con salsa de carabineros, atrevido, diferente y muy rico. Recomendable. Lo comentado ascendió a poco menos de 53€. Hacer mención especial al fabuloso trato del personal, su amabilidad y profesionalidad fue de diez. Regresaré a probar platos que han quedado en el tintero.
Está bien, pero calidad-precio no se corresponden. La comida buena, sin destacar, precios un poco altos. La ensaladilla de gambas al ajillo con trozos grandes de patata, poquitas gambas, y el ajo parecía de especias (seco). Los raviolis de huevo y jamón aceitosos, algo salados y la yema pasada de cocción. Los champiñones bien, mucha mayo en algunos. El atún del tataki bueno, aunque los cortes bastante irregulares y la salsa igual normalita. En resumen como otros comentarios "bien, pero no sobresaliente", "tapas algo caras para el precio", "comida buena/aceptable, precios altos / no se corresponden con la experiencia". La atención en terraza estupenda, aunque nos dio la impresión que la camarera estaba algo saturada al llevarlo sola. Quizás recomendaría mejorar las texturas y mezclas de sabores, las salsas de los tres platos que llevaban tipo "mayo" se parecían bastante.
Pues lo siento porque no ha sido una buena experiencia. Comimos en terraza, y nos tocó una mesa que debido al desnivel del suelo no estaba recta. Es lo de menos. Se que es muy de buenismo permitir mascotas, pero nos tocó al lado un perro que aparte de estar ladrando cada 2x3, hizo tropezar a la camarera de terraza, que estuvo a punto de hacerse mucho daño y de tirarme todos los vasos que llevaba encima. Menos mal que iban vacíos y que la pobre no se hizo daño, pobre Andrea. Dentro del local había una reunión que nos deleitaron con cantes flamencos, bueno, es época de comidas navideñas de trabajo. Pedimos ensaladilla, croquetas, tataky de atún, y secreto ibérico con un pan redondo lleno de queso, estilo fondue. La comida de 10. La camarera Andrea muy amable y correcta. Nada que objetar a su servicio. Lo que ya no es normal es que entre plato y plato se tarde más de 15 minutos, y el último plato, la fondue de queso con presa, tardó casi 30 minutos desde el plato del tataky de atún. Un tirón de orejas a .... pues no sé si a la cocina, o no sé qué pasaría, pq este tiempo no es normal. Es más, no nos fuimos antes de que llegara el último plato por mí pareja, que tiene más paciencia que yo. El precio? Un poco caro, pero hoy en día, que hay barato? Una última sugerencia, las cañas de cerveza en copa de vino aunque solicité que me la trajeran en vaso de caña o sidra, no hombre, no.
Almuerzo para 4 un sábado de marzo. Personal atento, amable, pendiente de que todo vaya bien. Lugar agradable para comer, donde se puede mantener cierta conversación entre comensales (otros lugares parece que estás en mitad de un after) y perfectamente cuidado y limpio. La valoración de 3 ⭐ es por su comida. Pedimos: 6 cervezas , 4 cocacolas, 2 copas de vino de rueda, ración de bravas (en su carta dice que a lo ¿¿"Sergi Arola"???, ¿¿en serio???distintas en su presentacion y elaboración, pero de bravas poco), ración de ensaladilla (con mermelada de pimientos. Llevan langostinos al ajillo, pero el sabor del ajo es el de ajo en polvo), ración de raviolis de huevo frito (en mi opinión quedan grasientos y la espuma le quita parte del sabor), lasaña de buey (correcta, aunque con sabor semejante a los raviolis por la decoración) y plato de arroz con presa y carrillada. Sin postres, ni copas 116,60€. En resumen cocina pretenciosa y cara, carísima, para la calidad de lo que ofrecen, y que hace que un lugar que podría ser uno de las grandes sitios de Tomares se quede a medio camino entre lo que quiso ser y realmente lo que es
Está bien, pero calidad-precio no se corresponden. La comida buena, sin destacar, precios un poco altos. La ensaladilla de gambas al ajillo con trozos grandes de patata, poquitas gambas, y el ajo parecía de especias (seco). Los raviolis de huevo y jamón aceitosos, algo salados y la yema pasada de cocción. Los champiñones bien, mucha mayo en algunos. El atún del tataki bueno, aunque los cortes bastante irregulares y la salsa igual normalita. En resumen como otros comentarios "bien, pero no sobresaliente", "tapas algo caras para el precio", "comida buena/aceptable, precios altos / no se corresponden con la experiencia". La atención en terraza estupenda, aunque nos dio la impresión que la camarera estaba algo saturada al llevarlo sola. Quizás recomendaría mejorar las texturas y mezclas de sabores, las salsas de los tres platos que llevaban tipo "mayo" se parecían bastante.
Pues lo siento porque no ha sido una buena experiencia. Comimos en terraza, y nos tocó una mesa que debido al desnivel del suelo no estaba recta. Es lo de menos. Se que es muy de buenismo permitir mascotas, pero nos tocó al lado un perro que aparte de estar ladrando cada 2x3, hizo tropezar a la camarera de terraza, que estuvo a punto de hacerse mucho daño y de tirarme todos los vasos que llevaba encima. Menos mal que iban vacíos y que la pobre no se hizo daño, pobre Andrea. Dentro del local había una reunión que nos deleitaron con cantes flamencos, bueno, es época de comidas navideñas de trabajo. Pedimos ensaladilla, croquetas, tataky de atún, y secreto ibérico con un pan redondo lleno de queso, estilo fondue. La comida de 10. La camarera Andrea muy amable y correcta. Nada que objetar a su servicio. Lo que ya no es normal es que entre plato y plato se tarde más de 15 minutos, y el último plato, la fondue de queso con presa, tardó casi 30 minutos desde el plato del tataky de atún. Un tirón de orejas a .... pues no sé si a la cocina, o no sé qué pasaría, pq este tiempo no es normal. Es más, no nos fuimos antes de que llegara el último plato por mí pareja, que tiene más paciencia que yo. El precio? Un poco caro, pero hoy en día, que hay barato? Una última sugerencia, las cañas de cerveza en copa de vino aunque solicité que me la trajeran en vaso de caña o sidra, no hombre, no.
Almuerzo para 4 un sábado de marzo. Personal atento, amable, pendiente de que todo vaya bien. Lugar agradable para comer, donde se puede mantener cierta conversación entre comensales (otros lugares parece que estás en mitad de un after) y perfectamente cuidado y limpio. La valoración de 3 ⭐ es por su comida. Pedimos: 6 cervezas , 4 cocacolas, 2 copas de vino de rueda, ración de bravas (en su carta dice que a lo ¿¿"Sergi Arola"???, ¿¿en serio???distintas en su presentacion y elaboración, pero de bravas poco), ración de ensaladilla (con mermelada de pimientos. Llevan langostinos al ajillo, pero el sabor del ajo es el de ajo en polvo), ración de raviolis de huevo frito (en mi opinión quedan grasientos y la espuma le quita parte del sabor), lasaña de buey (correcta, aunque con sabor semejante a los raviolis por la decoración) y plato de arroz con presa y carrillada. Sin postres, ni copas 116,60€. En resumen cocina pretenciosa y cara, carísima, para la calidad de lo que ofrecen, y que hace que un lugar que podría ser uno de las grandes sitios de Tomares se quede a medio camino entre lo que quiso ser y realmente lo que es
Esperaba MÁS…sin ninguna magia su cocina. Le falta personal, una chica para el comedor y la barra…lleno. Una persona en la cocina, no llegan y tardan la vida. No tienen aperitivo, si es gratis con el vino, de pago los que quieras. Cobran 3,90 por un vino blanco rueda. Muy altos de precio. TIENEN QUE MEJORAR BASTANTE!!! Yo no lo recomiendo!!!
Esperaba MÁS…sin ninguna magia su cocina. Le falta personal, una chica para el comedor y la barra…lleno. Una persona en la cocina, no llegan y tardan la vida. No tienen aperitivo, si es gratis con el vino, de pago los que quieras. Cobran 3,90 por un vino blanco rueda. Muy altos de precio. TIENEN QUE MEJORAR BASTANTE!!! Yo no lo recomiendo!!!
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