Bar Remedio
Restaurant · Utrera
Sobre Bar Remedio
Bar Remedio, ubicado en Utrera, es un restaurante que ofrece una experiencia gastronómica memorable. Destaca por su ambiente acogedor, a menudo descrito como un espacio con encanto. Los clientes elogian la calidad del servicio, resaltando la amabilidad y atención del personal. La carta ofrece una va...
Bar Remedio, ubicado en Utrera, es un restaurante que ofrece una experiencia gastronómica memorable. Destaca por su ambiente acogedor, a menudo descrito como un espacio con encanto. Los clientes elogian la calidad del servicio, resaltando la amabilidad y atención del personal. La carta ofrece una variedad de platos deliciosos, ideales para compartir, con especial mención al carpaccio de gambas, los tacos de pato y el brioche de calamares, además de sugerencias fuera de carta muy recomendables. Con opciones de terraza, barra completa, y la posibilidad de reservar, Bar Remedio es un lugar perfecto para disfrutar de almuerzos, cenas y momentos especiales.
Què diuen els clients de Bar Remedio
Bar Remedio ofrece una experiencia acogedora con comida deliciosa, aunque algunos platos pueden ser inconsistentes. El servicio es generalmente excelente, con menciones especiales a José, Jan, Veronica y Beatriz. Las raciones pequeñas y los precios altos son una queja recurrente.
Plats populars
Ideal per a
Tip: Pide varios platillos para compartir, ya que las raciones son pequeñas. La tortilla de trufa es muy recomendable, pero evita la berenjena ahumada si no te gusta el sabor ahumado intenso.
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Què veure a prop
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Explora els voltants de Bar Remedio
Bar Remedio es troba a Utrera, envoltat de llocs d'interès cultural i històric. Aquests són alguns dels punts més destacats als voltants.
Patrimoni Històric
- Building in carrer Casanova, 193 (A 154m) Bien cultural parte del patrimonio cultural de Cataluña
- Institut Francès de Barcelona Building (A 222m) — building in Barcelona Bien cultural parte del patrimonio cultural de Cataluña
- Building in carrer Casanova, 184 (A 223m) Bien cultural parte del patrimonio cultural de Cataluña
- Edifici d'habitatges d'Avellana Ortiz (A 226m) Bien cultural parte del patrimonio cultural de Cataluña
- Farmàcia Maria Dolors Barri (Antiga Farmàcia R. Suriñach) (A 234m) — pharmacy in Barcelona in Eixample district Bien con protección urbanística
- Building in carrer Muntaner, 168 (A 315m) Bien cultural parte del patrimonio cultural de Cataluña
Edificis Religiosos
- Església de la Mare de Déu de Núria (A 141m) — Religious building in Barcelona (Catalonia)
- Parròquia de la Mare de Déu del Pilar (A 164m)
Altres Llocs d'Interès
- Edificio David (A 197m) — building in Barcelona Province, Spain
- Farmàcia Segon Cucurull (A 266m) — pharmacy in Barcelona (Catalonia)
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Preguntes freqüents sobre Bar Remedio
Opinions de Bar Remedio Utrera
Primera vez que hemos ido y nos ha gustado mucho. Todo lo que hemos probado nos ha gustado mucho, las bravas, los tacos de pato, el canelón…y Hatzel nos atendió y recomendó muy bien! Además el hilo musical es muy bueno. Volveremos a probar más cosas!
Gran sitio para hacer unas ricas tapas. Ha que reservar con antelación porque no es muy grande y es muy popular.
Me encanto! Beatriz super atenta y amable. La comida super y el ambiente genial !
El servicio fue muy rápido y la comida muy buena. Las raciones no son muy grandes, pero eso permite probar más cosas. Nos quedamos con las ganas de probar la tarta de chocolate, que no tenían, pero volveremos. El único pero que le pongo es que las mesas son pequeñas y están muy juntas y eso da un poco de agobio.
Muy rico el steak tartar y el canelon!!! El resto exquisito!!! Jacobo muy simpático
La comida es increíble, hace unos meses que voy, van haciendo cambios en la carta y eso se agradece a la hora de no comer siempre lo mismo, y todo lo que hacen les sale muy bien. La tortilla te la hacen al momento, poquito hecha si te gusta así, sino siempre puedes pedir que te la hagan un poco más. Los camareros son súper simpáticos y atentos, te resuelven cualquier duda que tengas y siempre aciertan con las recomendaciones, y al tener cocina abierta, depende de dónde te sientes hasta ves a loc cocineros hacerte la comida!!. El local es chiquito y acogedor, y por las noches cuando cierran cocina mantienen la barra abierta unas horas más y a veces viene un dj, muy chulo!. Lo recomiendo al 100% ya sea que te apetezca tapear un poco o comer/cenar a gusto
Ayer fui a cenar con una amiga y ahora que me decido a poner una reseña me encuentro con una serie de reseñas negativas que entiendo es un ataque coordinado de un grupo de chicas que estaban ayer en la mesa de al lado. Lo que dicen no es cierto. Fueron ellas las que increparon a la la encargada (ignoro el por qué), hasta el punto que una de ellas agarró a la encargada por el brazo de un modo muy maleducado e innecesario. Fue una situación muy desagradable para todas las mesas que estábamos cerca (lo comentamos entre nosotros porque salimos después que ellas). Ingoro la motivación para comportarse con tanta soberbia, pero la encargada mantuvo la compostura todo el rato, incluso cuando hizo el gesto de agarrarla. Si es verdad que les dijo que mejor que no volvieran, no me extraña, los demás pensamos lo mismo. La comida muy buena.
Ayer fuimos a cenar al Bar Remedios en un grupo de 9 personas y la experiencia fue excelente de principio a fin. Desde la gestión de la reserva, Beatriz nos atendió con una amabilidad excepcional. El local tiene un ambiente súper acogedor y se nota el cuidado en cada detalle. Además, todo el personal fue muy, muy amable, transmitiendo amabilidad y atención constante, lo que contribuyó a que la experiencia fuera aún más redonda. En cuanto a la comida, exquisita y espectacular en cada plato. Algo que nos encantó especialmente es que, aunque a veces cuando se va en grupo la cantidad puede quedarse corta y aquí fue todo lo contrario. En definitiva, fue una experiencia maravillosa que superó nuestras expectativas. Repetiré sin duda y lo recomendaré muchísimo a cualquiera que busque un restaurante con trato excelente, ambiente acogedor y comida deliciosa en abundancia. ♥
Éramos 3 y nos pusieron en una mesa para 2, pero como vieron que era justo enseguida nos añadieron otra mesa. Muy amables. La comida muy buena. No es mi estilo, pero las otras comensales disfrutaron.
Un lugar maravilloso para reunirse con amigos o para una cita romántica. El Hugo Spritz está muuuy rico, al igual que el brioche con atún y las mini hamburguesas. El ambiente es genial. ¡Lo recomiendo a todos!
Hace unos días fuimos a probar el Bar Remedios y se ha vuelto de nuestros nuevos restaurantes favoritos en barcelona! Ambiente acogedor pero también animado (muy buena música!), como el servicio! La comida brutal, perfecto para compartir y probar platos con muuuchismo sabor✨ Recomendamos ir con reserva ya que es un lugar pequeño y cuando fuimos estaba lleno! La ubi es perfecta ✨
Hemos comido genial! La atención es inmejorable. Beatriz nos ha cuidado como si nos conociese de toda la vida, unicamente queria que nuestra experiencia fuese bonita y agradable. Comida casera, tradicional y con un toque sorprendente. Recomiendo bravas y canelon!!! Y su vermut casero🌟🌟
Bar Remedios es un nuevo referente en el barrio. Su carta tiene todo para trapear. La cecina de Wagyu esta espectacular, la guindilla también es muy buena. Las croquetas de ibérico son cremositas de tamaño estándar. La berenjena ahumada con la vinagreta de miel tenía un toque de sabor ácido que balanceaba el plato. Es un buen restaurante con un buen ambiente sobre todo de noche.
Bar Remedios es un lugar con mucho encanto, perfecto para disfrutar de un ambiente auténtico y cercano. La comida es casera, sabrosa y preparada con ingredientes frescos, con una carta variada que ofrece desde tapas tradicionales hasta platos más elaborados. Las raciones son generosas y el precio, muy razonable. El personal es amable, atento y siempre hace que los clientes se sientan como en casa. Además, la atmósfera es acogedora, ideal para ir con amigos o en familia. Un bar que combina buena gastronomía, trato cordial y un espíritu local que invita a volver.
Local de moda en pocos meses en zona muy concurrida, platos muy sabrosos, tortilla, canelon, croquetas. Deseando volver para probar nuevos platos. Atención muy acertada, a pesar de estar llenos, sus recomendaciones, trato y amabilidad compensan el aprovechamiento del espacio, con mesas muy juntas, pero el ambiente no lo hace para nada incómodo. Decoración muy top.
La verdad que cenamos muy agusto. Sitio pequeñito pero acogedor. La responsable de Sala nos atendió muy bien, nos dejamos aconsejar por ella y acertó en todas las elecciones y sin que el precio se disparara. Sin duda lo recomendaría.
Lo poquito que probamos, todo buenisimo. Nos encantaron los tacos de pato. Opciones sin gluten!!, te pueden modificar muchas cosas para que puedas comerlo sin gluten, aunque no aseguran contaminacion cruzada en tema de patatas por las freidoras. Un poco caro de precio, pero buena calidad.
Sitio chulísimo, atención muy buena y comida inmejorable. Comí la burrata, la mini burger y el canelón, de postre la crema catalana, que estaba tan buena que me olvidé de hacerle una foto XD En definitiva cada vez que vengo la comida está más aún más buena que la vez anterior, muy recomendable ❤️
Local pequeñito y súper acogedor. Cenamos muy a gusto ya que el servicio es excelente y simpático. La comida exquisita excepto la berenjena que nos nos gustó debido a que estaba demasiado ahumada y la salsa era extraña, pero en general, estaba todo riquísimo. Nos sentimos tan a gusto que volveremos en cuanto podamos, nos invitaron a trufas de chocolate y a chupitos 🤩. Recomendamos probar la tortilla de patata tartufata, la mejor que he probado!
Muy buena experiencia! Todos los platos riquisimos, uni mejor que el otro. Recomiendo los tacos de patos y el brioche de calamares. Y la atencion de Jan increible muchas gracias por hacernos pasar una linda noche.
Hemos venido varias veces y tanto el servicio como la comida siempre es genial! José es encantador, siempre nos recomienda los mejores platos tanto de carta como fuera de carta. Recomiendo la bomba, la ensaladilla, las bravas y el rabo de toro. Siempre un acierto! El ambiente es genial!
Un sitio con mucho encanto! Comida fabulosa, imposible elegir entre los muchos platos que hemos probado, todos exquisitos! El canelón es una fantasía, las croquetas una delicia, los tacos, sus bravas, y la tortilla… bufff maravilla! El personal es increíble, atento, cercano, un amor! Volveremos seguro!
El Bar Remedios llevaba tiempo en mi lista de sitios a los que quiero ir de Google Maps. Había estado justo delante, en el Velódromo de Horta, y me costaba creer que tan cerca pudiera haber otro restaurante de tanta calidad. Son dos propuestas distintas, pero ambas valen muchísimo la pena. El Bar Remedios es un bar de platillos, con un ambiente joven y una clientela animada. El local combina mesas altas en el interior y una barra que da directamente a la calle, donde comimos nosotros, aprovechando un día de noviembre con 20 grados. Y allí apareció Jean, el camarero, un auténtico encanto, que nos atendía desde la acera. Para dos cotillas como mi mujer y yo, fue perfecto: nos encanta comentar a los transeúntes mientras comemos. Nuestro menú fue una delicia: • Ensaladilla rusa, una joya cubierta de mayonesa. • Flores de alcachofa con parmesano rallado y un huevo en el centro. • Mini bocata de calamares, dos bocados perfectos con un brioche ligeramente dulce. • Rabo de toro sobre puré de patata, con pan y su propia salsa. • Dos tacos de pato, una fusión sorprendente. • Un vermut, dos copas de Entrelobos (Ribera del Duero), agua, cortado y té verde. • Y un lemon pie espectacular para rematar. Total: 87,20 €. Y sí, repetiríamos sin dudarlo. En resumen: un bar de platillos moderno, delicioso y con mucho encanto, donde se come de maravilla y el servicio es tan cercano como amable.
Ayer llegamos a este restaurante por casualidad. Nos sentamos en la terraza para tomar algo y, con mucha amabilidad, nos informaron de que a las 20:00 estaba reservada. Preguntamos si podíamos cenar dentro y enseguida nos dijeron que sí. Íbamos con nuestra perrita y también la trataron con mucho cariño. El servicio fue de 10 y la comida, simplemente espectacular. Muy recomendable.
Deliciosa la comida, de las mejores ensaladillas rusas en mucho tiempo y el vermut casero está muy bueno. Tienen música de fondo súper a gusto y la atención de Jacobo estuvo de 10! Seguro volvemos. Además aceptan perritos. Solo asegura hacer reserva para tener mesa
El bar es muy acogedor con estilo vintage y el personal es muy atento, Beatriz en particular hizo nuestra experiencia memorable. La comida es suculenta y las porciones ideales para compartir y también para consumir individual. La música es estupenda sin molestar es super agradable. S
Muy buena experiencia! La comida estaba muy buena, El que nos gustó más fue el el carpaccio de gambas y los macarrones que estaban fuera de carta. El trato de Veronica fue impecable, recomendando platos acierto total! A demás al ser el local pequeño y no caber la botella al lado de la mesa, estuvo atenta de ir poniendo el vino para que no tuviéramos que pedirle. Muy recomendable !
El Bar Remedios llevaba tiempo en mi lista de sitios a los que quiero ir de Google Maps. Había estado justo delante, en el Velódromo de Horta, y me costaba creer que tan cerca pudiera haber otro restaurante de tanta calidad. Son dos propuestas distintas, pero ambas valen muchísimo la pena. El Bar Remedios es un bar de platillos, con un ambiente joven y una clientela animada. El local combina mesas altas en el interior y una barra que da directamente a la calle, donde comimos nosotros, aprovechando un día de noviembre con 20 grados. Y allí apareció Jean, el camarero, un auténtico encanto, que nos atendía desde la acera. Para dos cotillas como mi mujer y yo, fue perfecto: nos encanta comentar a los transeúntes mientras comemos. Nuestro menú fue una delicia: • Ensaladilla rusa, una joya cubierta de mayonesa. • Flores de alcachofa con parmesano rallado y un huevo en el centro. • Mini bocata de calamares, dos bocados perfectos con un brioche ligeramente dulce. • Rabo de toro sobre puré de patata, con pan y su propia salsa. • Dos tacos de pato, una fusión sorprendente. • Un vermut, dos copas de Entrelobos (Ribera del Duero), agua, cortado y té verde. • Y un lemon pie espectacular para rematar. Total: 87,20 €. Y sí, repetiríamos sin dudarlo. En resumen: un bar de platillos moderno, delicioso y con mucho encanto, donde se come de maravilla y el servicio es tan cercano como amable.
Ayer llegamos a este restaurante por casualidad. Nos sentamos en la terraza para tomar algo y, con mucha amabilidad, nos informaron de que a las 20:00 estaba reservada. Preguntamos si podíamos cenar dentro y enseguida nos dijeron que sí. Íbamos con nuestra perrita y también la trataron con mucho cariño. El servicio fue de 10 y la comida, simplemente espectacular. Muy recomendable.
La comida está deliciosa! Platillos para compartir con mucho sabor y gusto. Repetiremos!
El bar es muy acogedor con estilo vintage y el personal es muy atento, Beatriz en particular hizo nuestra experiencia memorable. La comida es suculenta y las porciones ideales para compartir y también para consumir individual. La música es estupenda sin molestar es super agradable. S
Muy buena experiencia! La comida estaba muy buena, El que nos gustó más fue el el carpaccio de gambas y los macarrones que estaban fuera de carta. El trato de Veronica fue impecable, recomendando platos acierto total! A demás al ser el local pequeño y no caber la botella al lado de la mesa, estuvo atenta de ir poniendo el vino para que no tuviéramos que pedirle. Muy recomendable !
Hemos venido varias veces y tanto el servicio como la comida siempre es genial! José es encantador, siempre nos recomienda los mejores platos tanto de carta como fuera de carta. Recomiendo la bomba, la ensaladilla, las bravas y el rabo de toro. Siempre un acierto! El ambiente es genial!
Local pequeñito y súper acogedor. Cenamos muy a gusto ya que el servicio es excelente y simpático. La comida exquisita excepto la berenjena que nos nos gustó debido a que estaba demasiado ahumada y la salsa era extraña, pero en general, estaba todo riquísimo. Nos sentimos tan a gusto que volveremos en cuanto podamos, nos invitaron a trufas de chocolate y a chupitos 🤩. Recomendamos probar la tortilla de patata tartufata, la mejor que he probado!
Muy buena experiencia! Todos los platos riquisimos, uni mejor que el otro. Recomiendo los tacos de patos y el brioche de calamares. Y la atencion de Jan increible muchas gracias por hacernos pasar una linda noche.
La comida es de buena calidad pero las raciones son muy pequeñas en comparativa con los precios. Estábamos sentados en la terraza y cuando ya era nuestra única mesa no venía ningún camarero ni para poder pedir, ni pagar.. Al final tuvimos que ir dentro a pagar la cuenta ya que no venía nadie De los platos que pedimos, acordamos con el camarero el orden, que además fue propuesta de el que nosotros aceptamos, y después trajo todo como quiso. De primer plano en mesa trajo los tacos de pato cuando habíamos pedido entrantes que vinieron de segundos platos..
Nuevo descubrimiento muy bien situado. El restaurante tiene royo y es muy agradable. Buen ambiente con buena música. La carta no es muy extensa pero así no tienes exceso de platos a elegir. Eché de menos opciones verdes como ensaladas o tomates. Recomendaría: - tortilla de patatas hecha al momento - steak tartar, lo pedimos poco picante y vino un poco demasiado spicy - croqueta de pollo - albóndigas con tomate, fue el plato que más me gustó De postre pedimos la tarta de chocolate que estaba muy buena. Seguro volveré
Fui ayer por primera vez a cenar con amigos y me encantó. El sitio es súper acogedor, con buen ambiente y música suave, ideal para ir con amigos o en pareja. El servicio muy atento, de esos que te hacen sentir cómoda sin agobiar. La comida fue lo mejor: el bikini trufado está espectacular, la tortilla en su punto justo y las croquetas, brutales. Eso sí, los precios son un pelín altos. Para quedarte bien tienes que pedir varias cosas, y como las tapas no son baratas, al final la cuenta sube bastante. Pero bueno, para una cena especial o si te quieres dar un capricho, vale la pena.
Sin duda un sitio a tener en cuenta. La comida estaba rica todo y que las mesas estaban muy apretadas. Las camareras hacen contorsionismo para recoger los platos ya que no tienen sitio. A destacar el servicio. La chica que nos tomo nota y nos atendió fue muy muy amable y profesional. Da gusto!!!
Fuimos con altas expectativas a probar el bar remedios, seguramente ese fue el problema. No sorprende demasiado, aunque tampoco te vas con mal sabor de boca. El precio me parece excesivo en cuanto a la cantidad y cualidad de los platillos. Eso si, la burrata nos sorprendió mucho!!
Durante el día de Halloween fuimos a cenar, los camareros estaban ambientados y fueron muy amables al atendernos. La Comida muy buena. Precio y calidad adecuados para la zona. Reserva obligatoria porque siempre está muy lleno.
Bar Remedios en Barcelona es una excelente opción para disfrutar de una comida bien elaborada a un precio justo. La relación calidad-precio es correcta, y la cocina destaca por su toque de originalidad, como en el caso de las patatas bravas con salsa de chorizo, una deliciosa y sorprendente variante del clásico. El servicio es rápido y profesional, y en especial, queremos destacar la atención del joven camarero, que, a pesar de haberse incorporado recientemente al equipo, fue encantador y mostró una gran profesionalidad. Sin duda, un lugar para volver.
Muy recomendable! La comida nos gustó bastante, sobretodo el Steak tartar, las croquetas de jamón y el bikini trufado. También pedimos tortilla de patata y cebolla y el cheescake. A pesar de que todo estaba muy bueno, la cuenta subió más de lo que esperábamos (40€/persona), pero siempre depende de lo que te pidas.
Ambiente excelente y ubicación muy buena. El local es atractivo y transmite una imagen cuidada, con una propuesta de cocina local catalana y española en clave más “premium”. El servicio es correcto, aunque claramente mejorable. Tardaron bastante en tomarnos nota y en servir los platos; en uno de los casos hubo más de 30 minutos de espera mientras el resto de la mesa ya había terminado. Da la sensación de que la cocina se queda pequeña para la capacidad del local. La comida es buena, sin ser excepcional. El principal problema son las raciones: demasiado pequeñas para el precio. En conjunto, es un sitio agradable si comes poco y priorizas el ambiente, pero por relación calidad-precio no lo repetiría. O ajustan precios o mejoran claramente las raciones.
Las dos camareras que nos han atendido han sido muy atentas y nos han invitado a un chupito riquísimo! La comida ha cumplido las expectativas aunque para quedar satisfecho tienes que pedir bastantes platitos.
Local pequeño, atrevido y ruidoso. Fuimos a cenar con reserva en pareja y los platillos para compartir son geniales. El unico pero es que el servicio fue un poco lento… como compensación por la espera nos dieron una burrata, buen gesto. Platillo a destacar: rabo de vaca!
Servicio amable, atento y un local divertido. Y muy chulo. El canelon a mi parecer necesita mas crema (leche) y los macarrones pues no fue de mi agrado. Por lo demás estuvo bien.
La tortilla de trufa fue, sin duda, lo mejor que probamos: deliciosa y muy recomendable. La berenjena ahumada, en cambio, no la sugeriría, ya que tenía poco queso y un exceso de sabor a ahumado. El ambiente del lugar es muy agradable y acogedor
Estuvimos de medio día aunque he estado en una ocasión de noche, con gran ambiente de música y copas. Carta corta pero muy buena y precios asequibles, algo cada vez más difícil en las grandes ciudades.
Ambiente excelente y ubicación muy buena. El local es atractivo y transmite una imagen cuidada, con una propuesta de cocina local catalana y española en clave más “premium”. El servicio es correcto, aunque claramente mejorable. Tardaron bastante en tomarnos nota y en servir los platos; en uno de los casos hubo más de 30 minutos de espera mientras el resto de la mesa ya había terminado. Da la sensación de que la cocina se queda pequeña para la capacidad del local. La comida es buena, sin ser excepcional. El principal problema son las raciones: demasiado pequeñas para el precio. En conjunto, es un sitio agradable si comes poco y priorizas el ambiente, pero por relación calidad-precio no lo repetiría. O ajustan precios o mejoran claramente las raciones.
El servicio fatal. No nos trajeron los platos que pedimos. En vez de tortilla de patatas nos llevaron bravas. Las bebidas estuvimos esperando mucho tiempo, recordando al camarero. Se olvidaron de traer 2 platos q pedimos y las tuvimos que reclamar. La comida normal sin mas. Platos pequeños.tarta de queso sabe mucho al queso rocafort.
Fuimos con grandes expectativas ya que nos lo habían recomendado unos amigos, la verdad que tiene una muy buena ubicación pero en sí no sorprende y si no vas no te modifica. Es decir no es un sitio in porque tiene una gastronomía poco influyente o casi nada, raciones pequeñas en comparación con el precio, vinos sobrevalorados, y un afán de los camareros porque consumas rápido y te largues para dejar la mesa disponible para el siguiente turno. Preparan unos cócteles reguleros a precios desorbitados, cometimos el error de probarlos y fue fatal con una resaca con dolor de cabeza que te deja al día siguiente si trabajas o estudias, hundido en la miseria. En fin, platos y raciones para liliputienses, alcohol de garrafón y precios inflados, eso sí rodeado de gente guapa haciéndose selfies. No es el sitio indicado si te gusta comer y beber de lujo. pagar un precio justo, relajarte y compartir con amigos.
Lo mejor fue la atención de los camareros que fuerton en todo momento muy amables. Si que es verdad que la comida esperaba que me sorprendiera más, con la de veces que me habían recomendado este local. Picamos cuatro cosas y todas aceptables lo que más nos gustó fue el tratar. Si que es verdad que la cantidad que ponen es un poco escasa por el precio que tiene.
A pesar de tener reserva nos han hecho esperar 20 minutos. La chica no era nada amable y ni lo escondia en la cara. Habia mucho personal pero todos parecían ir muy estresados y gestionando bastante mal su tiempo. Nos sacaron la factura mal con precios incorrectos y recularon al ver que se habian equivocado. Las porciones pequeñas. Precios asequibles. Me he ido a casa con hambre la verdad y no volvería por el servicio.
La comida no esta mal, recomiendo el mini bocadillo de calamares y la tortilla. No obstante el servicio es pésimo el camarero para apuntar se ha apoyado en la mesa, se equivocaron de plato, la cocina sacaba platos y ellos no los servian, para los postres han tardado mas de 10 minutos. TERRIBLE. El local es muy bonito pero las sills son incomodas y la musica esta demasiado alta.
La comida la verdad que genial, eramos un grupo grande y hemos podido probar muchas cosas. Las raciones son pequeñas pero todo estaba muy bueno, en especial, el rabo de toro. Mis 3 estrellas es debido a un camarero que no ha atinado con las bebidas, primero ha traído dos cervezas cuando era un agua y una clara, luego ha traído por duplicado dos vermuts, al pedir otra clara era sólo limón y para terminar han vuelto a fallar en los cafés. Por suerte, las bebidas eran lo de menos, espero lo mejoren.
3.5 stars El local es muy bonito y acogedor, una especie de colmado taberna con la única pega de que hay demasiadas mesas y para acceder a ellas a veces tienes q ponerte de perfil. Para beber tienen cerveza Mahou que bien tirada es una delicia pero para nuestra desgracia no estaba muy bien retirada ni reposada. La comida es correcta con platos más exitosos que otros. Puedo recomendar la burratta con cecina de waigu, estaba realmente buena. De lo que probamos lo mejor sin duda. La tortilla acabada de hacer la pedimos con chistorra y fue un poco decepcionante. Muy poca chistorra añadida y los puntos de cocción de las diferentes capas de la tortilla no estaban del todo a nuestro gusto. Las gildas muy buenas pero muy caras para tener sólo un poco de anchoa. Y el bacalao muy correcto, nos hubiera gustado un poco más de muselina on the top. En general un buen local para tomar algo, no creo que volvamos pero no nos arrepentimos para nada de haber ido.
Recomendaria el restaurante para tomar y picar algo. Ubicación muy buena pero las cantidades son pequeñas y el precio muy alto. El local es pequeño y a veces aun con reserva tienes que esperar un poco. Servicio amable y atento y un local divertido. Recomiendo el calamar y sobretodo los tacos. Lo demás no era nada especial.
Recomendaria el restaurante para tomar y picar algo. Ubicación muy buena pero las cantidades son pequeñas y el precio muy alto. El local es pequeño y a veces aun con reserva tienes que esperar un poco. Servicio amable y atento y un local divertido. Recomiendo el calamar y sobretodo los tacos. Lo demás no era nada especial.
La comida la verdad que genial, eramos un grupo grande y hemos podido probar muchas cosas. Las raciones son pequeñas pero todo estaba muy bueno, en especial, el rabo de toro. Mis 3 estrellas es debido a un camarero que no ha atinado con las bebidas, primero ha traído dos cervezas cuando era un agua y una clara, luego ha traído por duplicado dos vermuts, al pedir otra clara era sólo limón y para terminar han vuelto a fallar en los cafés. Por suerte, las bebidas eran lo de menos, espero lo mejoren.
A pesar de tener reserva nos han hecho esperar 20 minutos. La chica no era nada amable y ni lo escondia en la cara. Habia mucho personal pero todos parecían ir muy estresados y gestionando bastante mal su tiempo. Nos sacaron la factura mal con precios incorrectos y recularon al ver que se habian equivocado. Las porciones pequeñas. Precios asequibles. Me he ido a casa con hambre la verdad y no volvería por el servicio.
Raciones muy justas, precio elevado. La comida no está mal, pero por lo que pagas más faltaría. El servicio deja mucho que desear, rozando las malas caras por parte de la camarera que nos ha atendido. Para rematar la experiencia: pedimos postre, pasa media hora, preguntamos si va todo bien y nos dicen que la tarta de queso y la crema catalana que hemos pedido aún la tienen que empezar a hacer; estupendo, cancelamos el postre. Para no volver.
El local es chulo, pequeño y con bastante ruido. La comida me pareció cara para la calidad que ofrecen. Es cierto que está en una zona muy de moda en Barcelona, pero sinceramente no merece la pena ir si buscas una buena cena. Para tomar un vino y un par de tapas puede estar bien, pero sin mucha calidad. Si quieres cenar bien, mejor busca otro sitio.
Hace unas semana fui a un cumpleaños, éramos pocas personas en un día de semana, el servicio fue pésimo. Nos trataron mal por “no entender” el sistema del lugar, cuando en realidad, fuimos a compartir unas tapas de forma muy relajada. Al margen de que en ningún momento, el camarero puso buena voluntad para explicarnos. Había poca gente, lo que me da la sensación de que el personal va un poco quemado. La comida es buena, pero no regresaría. Pagamos un montón porque consumimos un montón, no fueron capaces de invitar ni un café de la casa a la cumpleañera. Bastante fuera de orbita todo. No lo recomiendo.
Comida muy buena, pero experiencia muy desagradable y poco profesional. Fuimos a cenar mi padre, mi hermano y yo. Nada más llegar, uno de los cocineros me miró de forma insistente y llamó a los demás cocineros para que me miraran también. La cocina era abierta y nos sentaron justo enfrente de ella. Durante los primeros veinte minutos, dos cocineros no paraban de mirarme de manera intimidante. Especialmente uno de ellos, que tenía tatuajes en la cara. Esto llegó a un punto en el que no pude disfrutar de la cena debido a su comportamiento. Mi hermano, que también podía ver perfectamente la cocina, se sintió incomodo al ver la escena. Mi padre, que estaba de espaldas, se giró y les preguntó si pasaba algo, respondieron entre risas que no. Al volver a preguntarles, bajaron la cabeza y dejaron de mirarnos. A partir de ahí la situación mejoró. Quise comentarlo con la jefa de sala al finalizar, pero había mucha gente y preferí dejar constancia por aquí. Me parece inaceptable que a día de hoy unos hombres de treinta y muchos intimiden a una chica de 20 años que está pagando por un servicio. La comida fue muy buena, pero una experiencia así no debería ocurrir.
Bar Remedios me decepcionó bastante. Después de ver tantos posts en redes, pensé que era un sitio donde poder comer bien, a buen precio y con un ambiente bueno. No obstante, tanto el servicio como la comida no cumplieron para nada con nuestras expectativas. En primer lugar, tardaron 30 min en sentarnos, ya que nos dijeron que nos preparaban la mesa y al final nos sentamos 30 min tarde, y eso que el restaurante no estaba lleno. Al sentarnos,también tardaron en venir a tomar nota. Y cuando pedimos, nos iban trayendo los paltos de uno en uno tardando más de 20 min entre plato y plato. Una de las comensales, no pudo comer hasta pasada 1h15 min de la reserva, dado que su plato no llegaba. Llegaron los platos de los demás pero el suyo no, y acabo cenando a las 23:15... En cuanto a la comida, la verdad es que los platos nos parecieron muy muy normales. La burrata con higos no nos sorprendió y los higos no tenian mucho sabor, luego el steak tartar estaba un poco pasado (como si lelvara mucho tiempo ya preparado), a la tortilla le faltaba sal pero el punto estaba bien. Y por último el bikini, que nos pareció un bikini normal sin nada a destacar. Al preguntarnos si queríamos algún postre, no teníamos ganas de esperar más, ya que llevabamos toda la noche esperando mucho, así que pagamos directamente en la barra y nos fuimos. No sé si todo ocurrió así porque pasó algo en cocina que les hizo irmás lentos, pero en general el servicio en mesa tampoco nos acabó de gustar como nos trataron.
La comida deliciosa, el servicio correcto y el ambiente tranquilo. Lo que realmente decepcionada y la única razón porque la que no volveremos a este sitio es la gran diferencia entre lo que pagas y la porción que te sirven, es una vergüenza lo que cobran para lo poco que te dan. Unos macarrones que te cobren casi 16€ y que en 3 cucharadas se termine. He ido a otros lugares de este tipo en Barcelona y son mas generosos con las porciones y con la misma calidad de los alimentos o hasta mejor que este lugar.
Típico bar que se ha puesto de moda en Barcelona. La cantidad de los platos es poquísima y el precio es bastante elevado en comparación. El bocadillo de calamares (12€ aprox) es un mini pan brioche con dos calamares pequeños dentro. Solo sabe a pan. Los macarrones más de lo mismo, un mini plato por 15€ que no come ni una persona. La calidad de la comida no justifica en absoluto el precio.
Buena atención y calidad de producto pero… un restaurante más de los que se están poniendo de moda en Barcelona. Platos exageradamente caros para lo que se sirve. Un “bikini” de tamaño realmente pequeño 12€. Las raciones son muy pequeñas y sinceramente para comer medianamente bien debes gastarte 40€ y al final has comido pan, patatas y croquetas… En fin, el servicio es amable y atento. La comida está bien, pero no vale lo que se paga. El restaurante en si es pequeño. No regresaré
La comida muy buena y salieron los platos muy rápidos, sin embargo, nos atendió una mujer con el pelo marrón claro sumamente desagradable. El servicio por su parte fue pésimo y vergonzoso. Fuimos un grupo con previa reserva y a la hora de cobrarnos nos dijo que la estábamos molestando y que “nos diéramos prisa que no tenía tiempo”. Le dijimos que no estaba siendo nada respetuosa y que no volveríamos y respondió que por ella perfecto. No volveremos más a pesar de que la comida estaba buena. Una pena que el personal de sala de ese local no estuviese a la altura.
El lugar es lindo y hay buen ambiente. El servicio es fatal, empiezan a apurarte media hora antes de la hora de cierre en Maps, y 10 min antes encendieron todas las luces y apagaron la música. No éramos la única mesa con gente aún. La comida me pareció cara para lo que era, lo mejor fueron los tacos.
Típico bar que se ha puesto de moda en Barcelona. La cantidad de los platos es poquísima y el precio es bastante elevado en comparación. El bocadillo de calamares (12€ aprox) es un mini pan brioche con dos calamares pequeños dentro. Solo sabe a pan. Los macarrones más de lo mismo, un mini plato por 15€ que no come ni una persona. La calidad de la comida no justifica en absoluto el precio.
La comida deliciosa, el servicio correcto y el ambiente tranquilo. Lo que realmente decepcionada y la única razón porque la que no volveremos a este sitio es la gran diferencia entre lo que pagas y la porción que te sirven, es una vergüenza lo que cobran para lo poco que te dan. Unos macarrones que te cobren casi 16€ y que en 3 cucharadas se termine. He ido a otros lugares de este tipo en Barcelona y son mas generosos con las porciones y con la misma calidad de los alimentos o hasta mejor que este lugar.
La comida muy buena y salieron los platos muy rápidos, sin embargo, nos atendió una mujer con el pelo marrón claro sumamente desagradable. El servicio por su parte fue pésimo y vergonzoso. Fuimos un grupo con previa reserva y a la hora de cobrarnos nos dijo que la estábamos molestando y que “nos diéramos prisa que no tenía tiempo”. Le dijimos que no estaba siendo nada respetuosa y que no volveríamos y respondió que por ella perfecto. No volveremos más a pesar de que la comida estaba buena. Una pena que el personal de sala de ese local no estuviese a la altura.
Teniamos las expectativas altas, por los comentarios y las recomendaciones, pero ha sido bastante decepcionante. La ubicacion y distribucion de las mesas hace que, literalmente, estes comiendo con la gente de la mesa de al lado. Preguntamos poder separar un poco o girar la mesa y nos comentaron que no. Aunque el servicio fue rapido y amable, la comida no nos sorprendió en absoluto. Pedimos algunos platillos para compartir y las raciones eran escasas. La ensaladilla, aunque buena, un poco ácida, la tortilla, la burrata y el bikini, nada sorprendete y precio exagerado por lo que dan. El bikini, algo que parecia tener buena pinta, nada nada recomendable. Pan con tomate (para la tortilla) no tienen, la ración de 2 trozos de pan 2€. Para cafes, tampoco hay leche de avena o similar. Una pena, la ubicación es perfecta, el local tiene rollo y el ambiente es wai, pero no volveremos.
Fuimos al Bar Remedios en Barcelona para celebrar mi cumpleaños y lamentablemente la experiencia fue muy decepcionante. Teníamos una reserva a las 20:00 y al llegar el camarero estaba conversando con otra persona; nos dejó esperando sin darnos ninguna indicación y, cuando preguntamos, nos levantó la mano de manera descortés para que esperáramos. Después de que finalmente nos tomara nota de las bebidas, pasó más de media hora sin que llegaran. Al preguntar a otro camarero, nos dijeron que ni siquiera las había pedido. El mismo camarero, además de grosero, nos recordó de mala manera que a las 22:00 se acababa nuestro tiempo en la mesa, como si el reloj corriera pero sin atendernos. Cada vez que intentábamos llamarlo, volvía a respondernos con la mano en alto en un gesto poco profesional. Al traer la comida, la dejaba en la mesa con mal gusto y no se molestaba en retirar los platos sucios. Es una pena, porque el sitio tiene potencial, pero el pésimo servicio arruinó lo que debía ser una celebración especial.
Teníamos muchas ganas de probarlo,en cuanto llegamos éramos 3 personas y nos juntaron dos mesas,cuando ya pedimos la bebida nos viene el camarero y nos comenta que una de las mesas la necesita… vamos mal le comentamos!!!! Pretendía que comiéramos en una mesa con todos los platillos? Finalmente nos deja la mesa… pero es un muy mal inicio… las croquetas aceitosas,las bravas más de lo mismo.. la berenjena infumable. El cánelon y la Gilda lo mejor y el bocadillos de trufa son más,más queso que otra cosa.. si a eso le sumas que sale el cocinero para decirnos que qué pasaba con la berenjena(sorprendido como ofendido y luego una de nosotras lo ve hablando mal de nuestra mesa) sin comentarios…. Decepciónate para no volver y no recomendar… es un local que bien llevado con una buena cocina y mejor servicio,ganaría más!!!! No volveremos!!!!
Llamé para hacer una reserva en el Bar porque hace tiempo que quiero ir, ya que es un local muy de moda. Voy a presentar una reclamación porque pedí una mesa para 8 personas y se me informó de que el local estaba bastante lleno (hasta aquí todo correcto). Sin embargo, la persona que me atendió me preguntó si éramos delgadas, ya que en ese caso podríamos caber en una mesa de 6. Considero que este comentario es totalmente inapropiado. En ningún momento nadie debería hacer este tipo de preguntas, y menos aún trabajando de cara al público. Además, es un aspecto irrelevante: si estoy solicitando una reserva para 8 personas, es porque realmente necesitamos una mesa para 8.
Comida buena, servicio FATAL. 4 personas comiendo 4 platos y nos vienen a decir que es poca comida, que eso no puede ser. Eso el camarero, luego la encargada lo mismo, que no volviera a pasar para una próxima vez!... jajaja. Alucinante la experiencia, como si nos estuvieran pagando para comer! HORRIBLE EL SERVICIO, NADA RECOMENDABLE
Bastante desagradable, desde el inicio a fin. Tenía reserva a las 20:00 hrs hemos llegado al lugar y la host liada por tratar de dar una mesa adentro a un grupo de chicas sin reserva, demoro por lo menos 20 mins sin siquiera capaz ubicarnos, cuando habían por los menos 5 mesas vacias. Fueron entrando otras personas luego de mi persona y mi pareja y pues buscan ubicarlas primero que nosotros que teníamos reserva. Cuando finalmente se acerca a atendernos, amablemente le he dicho que no me parecía lo ocurrido y se ha ofendido tal, que bastante mal la manera en la que se comunicó ya por allí todo mal. Finalmente nos dan una mesa, la peor de ellas, en un rincón con muy poco espacio lo que fue bastante incómodo. Luego los camareros, con una presión para pedir que no dejaban ni respirar, nos acabamos de sentar y ya querían que ordenaramos cuando apenas íbamos a ver la carta. Llegó el momento de las bebidas, hemos pedido un vino blanco Albariño creciente de rías baixas, un vino joven que resalta por su frescura, aromas y acidez en el cual su temperatura ideal debería ser entre 8-9 grados, pues estaba caliente. Hemos solicitado cambiar por uno más frío, pues descartada la opción por parte del camarero. Nos tocó ponerlo a enfriar por varios minutos, haciendo que la velada fuera seca. Luego la presión por pedir la comida, no llevábamos ni 10 minutos sentados porque a pesar que faltaba hora y media para levantar a todas las mesas por cambio de turno o reservas que tenían, pues después de que viniera 3 veces durante la primera copa de vino al tiempo y no frío, sintiéndose más alcohólico, que lo que debería sentirse, desequilibrandolo, es decir, lo que pudiera denominarse como un vino cansado 😫, nos tocó irnos por pedir algo para picar, unas croquetas muy pequeñas para su precio, y unas patatas bravas incomibles que dejamos casi un 90% de su totalidad. Decidimos disfrutar del vino y aún faltaba por consumirse una parte de la botella, nos han puesto la cuenta en la mesa. En general, muy mala la experiencia y los precios ni se diga, una botella de vino, unas croquetas y unas patatas casi 50 euros.
Ayer celebramos una cena de cumpleaños en el Bar Remedios. Teníamos mesa en el segundo turno y, cuando todavía faltaban unos 15 minutos para que terminara, los camareros empezaron a meternos bastante prisa. Estábamos empezando a comer el pastel de cumpleaños y prácticamente no pudimos disfrutarlo porque ya estaban retirando cosas de la mesa, incluso cuando aún quedaban platos de la cena. La situación resultó bastante incómoda y poco agradable. Entendemos perfectamente que existen turnos y que hay que respetarlos, pero precisamente por eso esperábamos poder disfrutar del tiempo completo que correspondía a nuestro turno. Además, si el tiempo era tan justo, quizá habría sido mejor servir la cena un poco antes para que todo pudiera desarrollarse con más calma.
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