Venta de Alfarnate
Regional · Villanueva del Trabuco
Sobre Venta de Alfarnate
Venta de Alfarnate is a restaurant in Villanueva del Trabuco, Villanueva del Trabuco. Rated 4.4 out of 5 by guests. Check the opening hours and menu for the latest availability.
Què diuen els clients de Venta de Alfarnate
Venta de Alfarnate es un restaurante histórico y acogedor, famoso por su ambiente rústico y chimeneas. Los clientes elogian la comida casera y abundante, especialmente las migas y los huevos a lo bestia. Algunos mencionan un servicio lento o inexperto, pero la mayoría destaca la amabilidad del personal.
Plats populars
Ideal per a
Tip: Ideal para ir con amigos y compartir varios platos. Si vas en grupo, pide las migas para compartir, ya que la ración es grande.
Services
Preguntes freqüents sobre Venta de Alfarnate
Opinions de Venta de Alfarnate Villanueva del Trabuco
Todo buenísimo y de primera calidad El trato excelente
Lugar muy recomendable, tanto por el sitio donde se ubica, como por la atención del personal, como por la exquisita comida.
Relación precio calidad muy buena. El servicio magnífico, profesional y sumamente amable.
Comimos estupendamente las 10 perdonas que fuimos, trato inmejorable y servicio magnífico
Iba haciendo yo solo una ruta en moto. Decidí parar allí. Me pedí un plato de jamón, y por 15 € no he comido tanto jamón y tan rico y también presentado en mi vida, y tengo muchos años… Pedí también las berenjenas con miel de caña, y estaban preparadas absolutamente exquisitas, crujientes, perfectamente en el punto delicioso de una cocina extraordinaria, vamos… Los dos hermanos que me atienden y el resto del personal fueron simpáticos y amables conmigo. Un sitio que hay que volver
Nos ha encantado. Un entorno muy bonito, limpio y cuidado. El servicio muy atento y solícito. La comida fantástica. Hemos probado las croquetas de puchero y el pil pil, muy buenas. Las berenjenas fritas fenomenales. Y el plato estrella de las migas con lomo, huevos y chorizo y morcilla de escándalo. La cantidad muy adecuada. Y para finalizar los postres todos muy buenos, pero destacó la torrija, las gachas y los roscos. Totalmente recomendable.
El mejor restaurante que he estado en mi vida, así de sencillo, es una autentica Venta Andaluza con mucha historia ,impresionante como se come allí, para repetir 3000 veces más, el servicio es impecable, nos atendió María y sinceramente roza la perfección con su impresionante trato, sólo entrar ya notaba que me esperaba una sensación única. La ostia que bueno todo!!!
Merece la pena desplazarse a esta venta tanto el trato como la comida de 10, muy profesionales y eso que llegamos bastante tarde pero todo fue fenomenal
Para una escapada Alfarnate es un pueblo precioso y después de una ruta de senderismo por la zona comer en este restaurante es todo un placer..han respetado la venta con su decoración Antigua .El servicio por parte de los dueños del local excelente ,nos dejaron entrar con nuestro perro ya que estabas lloviendo ,en una zona donde ni molestaba a los demás comensales..la comida fantástica al lado de la chimenea.Las migas expectaculares..Gracias por mantener las tradiciones es maravilloso ver gente joven trabajando por ello .Volveremos seguro
Como siempre que hemos ido una experiencia. Diego y su equipo son una maravilla de personas, Andrea encantadora y súper profesional como siempre, Diego y su hermano de 10, su madre cocina como los ángeles. Volvemos regularmente porque además de ser un paseo súper agradable entre unos paisajes de ensueño nos sentimos cuidados como en casa. Y la comida toda buenísima, productos de calidad. Gracias de verdad por el amor que le ponéis a vuestro trabajo.
Excelente lugar, regentado por unas magníficas personas. Un trato sinigual por parte de todo el personal, des de las recomendaciones del hijo de la propiedad, el perfecto trato de la dueña, la simaptía de la camarera y las grandes explicaciones de Manuel. Sinceramente, se come de espectáculo. Volvería una y mil veces más
Fuimos a comer un grupo de amigos y la verdad es que estuvimos muy a gusto. Todo lo que pedimos estaba bueno y el trato también fue de la mano. Lls huevos a lo bestia muy buenos (cuidado que vienen bien cargados), la tabla de quesos excelente y la morcilla de Wagyy. Repetiremos esperando que todo siga igual. Gracias a Diego y demás por el trato.
En plena naturaleza lugar precioso con aire puro.. Este restaurante del siglo XIII emblemático y lleno de historia. Todas sus reseñas son buenas . Nada más entrar te encuentras con ese olor a chimenea y comida de antaño casera. El restaurante parece un museo y recorrerlo nada más terminar de comer . Lugar de escondite para los bandoleros de esa época sus paredes están igual. Las croquetas de puchero buenísimas.9€ El plato de huevos a lo bestia o plato los montes 15€ esta bastante bien servido como para compartir. Pero para mí el postre fue lo más.... Gachas con miel de caña las recomiendo están deliciosas con sabor anís. Fui con un amigo a visitar este lugar en la entrada de Alfarnate, sin duda volvere en otra ocasión. Resaltar la atención tan buena de los camarerosy todo el personal en general.. Gracias 🍂
Fuimos a comer con unos amigos y los niños, la comida estuvo muy bien, todo muy rico, lo que más nos gustó fue la carne y las croquetas de pil pil, aunque lo demás tb estaba bueno, el servicio estupendo. Sitio muy recomendable
Me gustó mucho el plato de los montes a lo bestia con chorizo y regado con un buen vino. El café doble con un buen postre casero completan una experiencia gastronómica inolvidable.
Hacia tiempo que no pasaba por el lugar y me he llevado una muy grata sorpresa. Lugar restaurado, comida excelente y servicio muy profesional. La nueva dirección, ha sabido recuperar y mejorar tanto su cocina, como nuevas expectativas y atenciones a sus clientes. Hemos sido un grupo familiar de once miembros, platos diferentes apetitosos, elaborados y presentados en cantidad y calidad. Enhorabuena y volveremos. Eso sí, les aconsejo que reserven antes, están todos los días cubiertos.
Hemos comido hoy allí y es muy grato encontrarte con que la calidad sigue siendo tal y como la recuerdas aunque hayan pasado años sin ir. La comida toda buenísima y la atención del camarero que nos atendió fue estupenda. En cuanto estemos por la zona volveremos a repetir.
Una venta con mucha historia. El lugar es precioso, digno de visitar. La comida está de escándalo. Buenas raciones y muy buen precio. Nos ha gustado todo, la verdad. Las croquetas de puchera están buenas pero las de pilpil ya se salen. De cuchareo una sopa de ajo mejor que la mía, y eso que la mía está buena y el plato de huevos a lo bestia, pues eso, bestial en calidad y cantidad. Los postres también exquisitos. Y la familia que lo lleva son muy profesionales y a la vez cercanos. Sin duda para repetir. La mejor venta en la que he estado en todo Málaga.
Es la venta más antigua de Andalucía. Un rincón con encanto. La comida ha estado muy bien. Los huevos a lo bestia es lo que yo recomiendo. El vino del terreno está muy bueno también. El servicio de diez con especial mención para el camarero de sala Diego. Ha sido super amable y atento. Recomiendo el sitio si se desea visitar un lugar pintoresco y con mucha historia.
Un servicio espectacular, Diego es un gran camarero (dejarse recomendar). Comimos cuchareo del día y un chuletón de gallega, las torrijas de postre muy recomendades
Venir aquí es montarte en una máquina del tiempo y transportarte a la Andalucía del siglo XVIII. Esta venta es la más antigua de Andalucía y data del siglo XIII. Tiene distintas salas y entre semana suele estar abierta exclusivamente la que está donde se encuentra la barra. Para no perderse en este lugar: huevos bestia (migas con lomo, huevos, chorizo, morcilla y naranja (o melón según la temporada)), berenjenas con miel y todo tipo de ibéricos así como las carnes que están espectaculares. Especial mención también a los postres, que son caseros. Servicio muy amable y atento, además de servir rápido. Si vienes es recomendable reservar
Visita obligada. Un lugar lleno de historia. El Servicio muy atento y profesional, algo necesario y muy a valorar. La carta a pesar de no ser muy variada, es sencilla pero bien cocinada y presentada. Para comer tranquilos, recomendado cualquier día entre semana mejor.
Buena atención ( estuve un jueves mediodía, por tanto tampoco excesiva la afluencia). Bien cocinado y raciones generosas. Local con encanto.
Sigo con la tradición de ir a comer como mis padres y familia me enseñaron..... Una experiencia gastronómica y cultural...... Diego está al cargo de este emblemático lugar lleno de historia, su madre a los fogones y un equipo pendiente del cliente. Platos tradicionales y raciones generosas, cada estancia es diferente y una experiencia única. Hay que disfrutar tanto del interior como del exterior. Buscar en Wikipedia sobre este lugar y veréis el romanticismo que envuelve a estos lares. 47 años y no me defraudan nunca. Diego esta haciendo mejoras para tener estancias en las cuales puedas descansar y pasar la noche.
Sitio super acogedor. Llevaba tiempo queriendo tomar un plato del monte. Una vez probé uno de un sitio y me quedé con la sensación de que no había un buen plato de estos. Lo he probado aqui y lo confirmo, el plato de los montes aquí es una locura. Aparte hemos pedido unas croquetas de gambas al pilpil, simplemente sublime, y las berenjenas con miel de caña también increíble. El trato y el servicio han sido muy buenos. Lo guardo como sitio al que ir de vez en cuando
Ya no solo es la experiencia de comer en una Venta del siglo XVII llena de historia, sino la comida tan fantástica que sirven y el excelente servicio. Cada vez que venimos al área con nuestra caravana hemos intentando comer aquí pero no habíamos podido, normalmente por estar completos de reservas. Repetiremos sin duda y nos quedamos con ganas de probar el postre de gachas. Valorar opción de compartir platos porque son contundentes Probamos Huevos a lo Bestia, Codillo y lagrimitas de pollo para las crías. El vermut buenisimo, casero al parecer. Espectacular.
La comida en esta venta está riquísima! Fuimos una comida de 5 amigos y fue excepcional. Muy recomendables las migas y las carrilleras. El servicio muy bueno también y el ambiente maravilloso. Es un lugar súper acogedor. Recomiendo que no os perdáis esta experiencia.
Comimos en la Venta de Alfarnate y salimos encantados. El local tiene muchísimo encanto, con ese estilo de venta tradicional andaluza que se nota nada más entrar. La atención fue muy cercana y profesional en todo momento, recomendando platos y pendientes de que no nos faltara de nada. La comida estaba riquísima, raciones abundantes y buena relación calidad‑precio para lo bien que se come. Sin duda es un sitio al que merece la pena ir a propósito y al que volveremos
Venta histórica en Andalucía a la que además sumamos un servicio excelente y comida exquisita y casera a precios contenidos. Visita recomendable. Toda la comida espectacular, especial mención a los callos y las gachas. Hemos de volver a probar las migas.
Comida deliciosa, ambiente acogedor y con amplio parking cercano. Vale la pena venir entre varios amigos y picar de todo! Diego Palomo es un tremendo camarero y agrega mucho a ma experiencia en la Venta. Acceso en coche o moto. No hay mucho espacio para niños aunque sea amplio y el acceso a personas con discapacidad es ligeramente limitado. Reservar antes!
Todo espectacular, para repetir. El ambiente muy casero y la comida buenísima.
Cómo mantener la esencia de manera real, sin postureo. Altamente recomendables sus carnes, descubrimiento exquisito de la sopa de ajo, nos encantó que promovieran productos de la provincia de Málaga
Acabamos de visitar esta venta y la experiencia no podría haber sido mejor. La comida estaba exquisita, cada plato estaba perfectamente elaborado y lleno de sabor. Se nota que utilizan ingredientes frescos y de calidad, lo que hace que cada bocado sea una auténtica delicia. Los vinos fueron otro de los grandes aciertos de la visita. La selección es espectacular, con opciones que se adaptan a todos los gustos, desde los más clásicos hasta los más innovadores. Es el lugar perfecto para disfrutar de una buena copa en un ambiente relajado. El camarero (Diego palomo) fue todo un profesional, un verdadero "máquina" que se encargó de hacernos sentir como en casa. Su atención al detalle, simpatía y rapidez realmente marcaron la diferencia, haciendo que nuestra experiencia fuera aún más agradable. Y por último, el establecimiento en sí mismo es impresionante. El ambiente es acogedor, con una decoración cuidada, donde la historia de hace siglos se cuentan solas, un espacio que invita a relajarse y disfrutar de una buena comida. La Venta de Alfarnate tiene ese toque especial que hace que sea un lugar al que siempre quieres volver.
Hemos comido hoy en esta venta muy bonita y acogedora con sus chimeneas,el personal muy amable y con buen servicio.La comida muy buena y abundante,unas croquetas de pil pil excelentes,la sopa de ajo,l los huevos a la bestia,en fin todo buenísimo,repetiremos . Venimos de Estepona .
Un restaurante con mucha historia y muy bonito, volveré sin duda
Una Magnífica experiencia…!! Soy motero y ya había estado antes allí, y siempre he sido muy bien atendido, al tiempo que he comido magníficamente… Hoy incluso mejor, con la atención de Diego en la sala, extremadamente bien. La experiencia ha sido muy buena. La calidad de la comida excelente y muy buen precio. Volveré pronto. Sin duda.
Fuimos a comer en familia , venta muy acogedora.. en cada salón tienen chimenea y estufa. La decoración está muy chula , el museo no lo vimos pero si alguna celda de los bandoleros. La comida estaba espectacular , el resto de platos no me dio tiempo a hacer foto pero todo muy rico y en cantidad, platos muy abundantes. El servicio del personal un 10, hemos pasado un almuerzo muy agradable.
sitio super chulo, original y autentico. Javi y Diego nos atendieron genial. relación calidad precio super!!
Ya no solo es la experiencia de comer en una Venta del siglo XVII llena de historia, sino la comida tan fantástica que sirven y el excelente servicio. Cada vez que venimos al área con nuestra caravana hemos intentando comer aquí pero no habíamos podido, normalmente por estar completos de reservas. Repetiremos sin duda y nos quedamos con ganas de probar el postre de gachas. Valorar opción de compartir platos porque son contundentes Probamos Huevos a lo Bestia, Codillo y lagrimitas de pollo para las crías. El vermut buenisimo, casero al parecer. Espectacular.
La comida en esta venta está riquísima! Fuimos una comida de 5 amigos y fue excepcional. Muy recomendables las migas y las carrilleras. El servicio muy bueno también y el ambiente maravilloso. Es un lugar súper acogedor. Recomiendo que no os perdáis esta experiencia.
Fuimos a visitar esta magnífica venta recomendados por amigos que ya habían estado. Por supuesto tuvimos que probar una de sus excelentes carnes además de torreznos y la morcilla casera. Destacar sobre todo el chuletón que comimos. La atención magnífica y el sitio acogedor y repleto de historia.
Comimos hoy dos matrimonios en la Venta de Alfarnate. Teníamos mesa reservada a las 14:00 y al llegar pudimos elegir sitio. El lugar es precioso, con mucho encanto e historia —es la venta más antigua de Andalucía y también museo. Pedimos un chuletón de vaca Simmental, una ensalada templada con queso de cabra y una hamburguesa de ternera. Todo estaba delicioso, especialmente la carne. El servicio fue excelente, muy atentos y amables. Un sitio muy recomendable para disfrutar de buena comida tradicional en un entorno con historia. ¡Volveremos sin duda!
Comimos en la Venta de Alfarnate y salimos encantados. El local tiene muchísimo encanto, con ese estilo de venta tradicional andaluza que se nota nada más entrar. La atención fue muy cercana y profesional en todo momento, recomendando platos y pendientes de que no nos faltara de nada. La comida estaba riquísima, raciones abundantes y buena relación calidad‑precio para lo bien que se come. Sin duda es un sitio al que merece la pena ir a propósito y al que volveremos
Venta histórica en Andalucía a la que además sumamos un servicio excelente y comida exquisita y casera a precios contenidos. Visita recomendable. Toda la comida espectacular, especial mención a los callos y las gachas. Hemos de volver a probar las migas.
Comida deliciosa, ambiente acogedor y con amplio parking cercano. Vale la pena venir entre varios amigos y picar de todo! Diego Palomo es un tremendo camarero y agrega mucho a ma experiencia en la Venta. Acceso en coche o moto. No hay mucho espacio para niños aunque sea amplio y el acceso a personas con discapacidad es ligeramente limitado. Reservar antes!
Una Magnífica experiencia…!! Soy motero y ya había estado antes allí, y siempre he sido muy bien atendido, al tiempo que he comido magníficamente… Hoy incluso mejor, con la atención de Diego en la sala, extremadamente bien. La experiencia ha sido muy buena. La calidad de la comida excelente y muy buen precio. Volveré pronto. Sin duda.
Fuimos a comer en familia , venta muy acogedora.. en cada salón tienen chimenea y estufa. La decoración está muy chula , el museo no lo vimos pero si alguna celda de los bandoleros. La comida estaba espectacular , el resto de platos no me dio tiempo a hacer foto pero todo muy rico y en cantidad, platos muy abundantes. El servicio del personal un 10, hemos pasado un almuerzo muy agradable.
Cómo mantener la esencia de manera real, sin postureo. Altamente recomendables sus carnes, descubrimiento exquisito de la sopa de ajo, nos encantó que promovieran productos de la provincia de Málaga
Todo espectacular, para repetir. El ambiente muy casero y la comida buenísima.
Acabamos de visitar esta venta y la experiencia no podría haber sido mejor. La comida estaba exquisita, cada plato estaba perfectamente elaborado y lleno de sabor. Se nota que utilizan ingredientes frescos y de calidad, lo que hace que cada bocado sea una auténtica delicia. Los vinos fueron otro de los grandes aciertos de la visita. La selección es espectacular, con opciones que se adaptan a todos los gustos, desde los más clásicos hasta los más innovadores. Es el lugar perfecto para disfrutar de una buena copa en un ambiente relajado. El camarero (Diego palomo) fue todo un profesional, un verdadero "máquina" que se encargó de hacernos sentir como en casa. Su atención al detalle, simpatía y rapidez realmente marcaron la diferencia, haciendo que nuestra experiencia fuera aún más agradable. Y por último, el establecimiento en sí mismo es impresionante. El ambiente es acogedor, con una decoración cuidada, donde la historia de hace siglos se cuentan solas, un espacio que invita a relajarse y disfrutar de una buena comida. La Venta de Alfarnate tiene ese toque especial que hace que sea un lugar al que siempre quieres volver.
sitio super chulo, original y autentico. Javi y Diego nos atendieron genial. relación calidad precio super!!
Hemos comido hoy en esta venta muy bonita y acogedora con sus chimeneas,el personal muy amable y con buen servicio.La comida muy buena y abundante,unas croquetas de pil pil excelentes,la sopa de ajo,l los huevos a la bestia,en fin todo buenísimo,repetiremos . Venimos de Estepona .
Un restaurante con mucha historia y muy bonito, volveré sin duda
Como siempre que comemos aquí, todo fenomenal. La comida muy rica, recomendable las migas, es un plato contundente y excelente para compartir. Si se tiene previsión de ir, es aconsejable hacer reserva.
Sitio super acogedor. Llevaba tiempo queriendo tomar un plato del monte. Una vez probé uno de un sitio y me quedé con la sensación de que no había un buen plato de estos. Lo he probado aqui y lo confirmo, el plato de los montes aquí es una locura. Aparte hemos pedido unas croquetas de gambas al pilpil, simplemente sublime, y las berenjenas con miel de caña también increíble. El trato y el servicio han sido muy buenos. Lo guardo como sitio al que ir de vez en cuando
Tienen el personal más amable y servicial que he visto en muchooo tiempo. Las migas pasables y bastante caras 17.50€ pero lo di por bueno porque el personal compensó con creces el precio de un plato tan simple (además me lo pedí sin chorizo ni morcilla y era pan con 2 huevos y 1 pimiento verde).
Típica venta para visitar esos días de frío que sales a dar un paseo al monte. Lo ideal: Ir sin prisas. Pedirte una copa de vino dulce del terreno y un plato contundente y calórico, como pueden ser sus "Huevos a lo bestia" (Migas, huevos, lomo y chorizo) y a disfrutar. Atención agradable y comida buena. Mejor ir con reserva.
Histórica venta del siglo XIII que mantiene el espíritu y las recetas del interior de la provincia. Muy rico el guiso del día (garbanzos con setas, melosos y suaves) y no se puede prescindir de los huevos a lo bestia (migas acompañadas de huevo, chorizo, morcilla, pimiento y taco de lomo). Muy recomendable para compartir. Visita obligada en una provincia que tiene muchas.
El sitio está bien ubicado, fuera del pueblo, posee unas vistas fantásticas de la sierra. Las instalaciones son muy acogedoras, ideales para visitarla en época de frío porque tienen salones con chimenea. La comida bien, especialmente las carnes de asado y los huevos con migas. El precio está bien, no es desorbitado para lo que comes, excepto en el caso de los postres, que son excesivamente caros (el ejemplo es el tocino de cielo que vale 5€ y que en cualquier pastelería lo puedes comprar por 2€. La atención del personal estupenda.
Visité esta famosa Venta de Alfarnate que se jacta de ser la más antigua de Andalucía. Sus salones se corresponden a la época que data. Muy concurrido los sábados y domingos, nosotros reservamos para un jueves, mucho más tranquilo. Bajo petición, admitieron la compañía de nuestro perrito de agua. La amabilidad del camarero que nos atendió fue muy buena en todo momento y pese a habernos advertido que mi plato elegido era contundente: Huevos a lo Bestia. Fui a por él y comí cuanto pude. Muy bueno por cierto, hasta que el estómago dice basta.El resto lo llevé a casa en un tupper como nos sugirió el camarero. Mi esposa pidió de entrada unas Berenjenas a la Miel de Caña, muy ricas y después una tierna y sabrosa Carrillada de cerdo al vino tinto. Terminamos compartiendo un postre de la casa: Brownie que hay que mejorar y dos buenos cafés. Gracias por la atención dispensada. Volveremos en otra ocasión.
El encanto de este lugar te transporta a otra época, parece que va a aparecer un grupo de bandoleros con el trabuco en la mano en cualquier momento. La comida magnífica y la atención genial. Mejoraría un poco la organización y quitaría mesas para que el lugar ganara más encanto porque está demasiado abarrotado.
Lugar emblemático en la Axarquia malagueña. Mezcla lo tradicional y la historia con un servicio de camareros jóvenes y con ganas de trabajar. La comida muy buena, precio muy bien (2 personas 60€ aprox.) Tiene muchos detalles curiosos de la historia de España. Recomendable visitar
Conozco esta venta desde hace años y la verdad es que el cambio es notable. 🏠Sobre el ambiente, no tengo nada que decir. Es la venta más antigua de Andalucía y tiene un encanto sin igual. Ahora bien, el deterioro de alguna de sus estructuras es más que visible y deberían replantearse su rehabilitación. 🍽️Con respecto a la comida, los platos no son tan abundantes como antes, pero mantiene la calidad. El plato por excelencia de este lugar es el plato a lo bestia, que se caracteriza por su lomo, pimiento, morcilla y migas. Ya no es tan bestia como antes, pero si vas, tienes que pedirlo. Con respecto a la carrillada, creo que la porción es bastante reducida, pero con un sabor muy particular y conseguido que seguro te encantará. También recomiendo el potaje de setas y garbanzos. Es una ración pequeña, pero apetece con la llegada del frío. 💵 Con respecto al precio, creo que la relación calidad-precio puede mejorarse, ya que es un poco caro. También recomiendo comenzar con un vermut casero que hacen y que está riquísimo. Precio por persona: 26€/pax (habiendo una de ellas pedido el potaje que costaba 6,50€)
La venta más antigua de Andalucía en activo . Un salto a un siglo atrás ,con encanto.. Un restaurante museo . La comida es muy buena, abundante y exquisita. El servicio puede mejorar ,un poco de despiste o poca atención, sirviendo platos a otras mesas cuando lo has pedido antes .....pero comes un poco lento pero comes . Lo recomiendo.
Hemos estado el domingo comiendo con unos amigos. Es un sitio muy peculiar. Todo lo que hemos pedido estaba bien. Las cantidades de comida normal. Se lo digo por el motivo que voy por muchas ventas y por general los platos suelen ser bastante más abundantes. Los precios un pelín elevados, como ya comenté los platos no son abundantes. El personal correcto ✔️
Es una venta muy destacada en todos los sentidos, en servicio me resultó extraordinario, el local es muy bonito con mucha personalidad y la comida bastante buena, el plato estrella son sus huevos a lo bestia, con un lomo y migas que pocos "platos de los montes" pueden superar. Muy recomendable.
Es una venta muy destacada en todos los sentidos, en servicio me resultó extraordinario, el local es muy bonito con mucha personalidad y la comida bastante buena, el plato estrella son sus huevos a lo bestia, con un lomo y migas que pocos "platos de los montes" pueden superar. Muy recomendable.
La comida nos pareció buena, aunque la atención recibida deja mucho que desear.
Estoy mirando las reseñas y al ver que la mayoría son muy buenas llego a la conclusión de que hoy algo ha salido mal ahí. La comida está buena , carrillada, croquetas pilpil y las migas. Servicio superlento, desde las 14.00 que llegamos y salimos a las 16.30. Al llegar descontrol en la puerta porque nadie parece que está para atender las reservas. Tapón de gente en la puerta. Algunos platos ya no tenían ( cosa que no entiendo porque eran las 14.30). Los entrantes iban trayéndolos a cuenta gotas. Y no pedimos postre por no tardar más. El sitio es bonito. La comida muy buena. Pero han de estar más preparados y organizados. No volveré a ir.
Servicio muy muy lento. Las migas estan buenas, el plato mejor pedirlo para dos personas, porque es muy grande. El solomillo bueno pero muy seco. Una copa de vino tinto, muy cortita, 4,5 euros… lo he visto excesivo. El lugar es muy bonito y aunque tienen chimenea hace frio.
Estoy mirando las reseñas y al ver que la mayoría son muy buenas llego a la conclusión de que hoy algo ha salido mal ahí. La comida está buena , carrillada, croquetas pilpil y las migas. Servicio superlento, desde las 14.00 que llegamos y salimos a las 16.30. Al llegar descontrol en la puerta porque nadie parece que está para atender las reservas. Tapón de gente en la puerta. Algunos platos ya no tenían ( cosa que no entiendo porque eran las 14.30). Los entrantes iban trayéndolos a cuenta gotas. Y no pedimos postre por no tardar más. El sitio es bonito. La comida muy buena. Pero han de estar más preparados y organizados. No volveré a ir.
Servicio muy muy lento. Las migas estan buenas, el plato mejor pedirlo para dos personas, porque es muy grande. El solomillo bueno pero muy seco. Una copa de vino tinto, muy cortita, 4,5 euros… lo he visto excesivo. El lugar es muy bonito y aunque tienen chimenea hace frio.
La comida que pedimos nos decepcionó bastante .Las croqueta de puchero eran solo masa, nada más. Las patatas fritas de la guarnición quemadas por fuera y crudas por dentro. Incomestibles. El codillo ,el servicio y el ambiente bien. La carrillada que pedimos bastante escasa
Sitio agradable y comida en principio correcta, hasta llegar al plato principal donde se pidieron dos entrecot, uno al punto y otro al punto más. Ambos llegaron pasados de cocción, de hecho el del “punto más” (foto) estaba demasiado hecho por lo que estaba seco y no se podía comer. Lo comentamos y desde cocina indicaron que estaba correcto de cocción y que si queríamos cambiarlo debíamos pagar otro… en fin, una pena acabar el almuerzo de esta manera cuando podía haber sido una buena experiencia.
Buen sitio buena comida pero mal tiempo de espera, nos dijeron que comeríamos en segundo turno a las 15:30 ( con reserva de dos días antes) y no comímos hasta las 16:40 en mesa de al lado de la barra sin ni siquiera mantel. Y encima en la contestación mienten.....mal, hay que reconocer los errores...
Despues de hacer una reserva previamente, al llegar a mi hora me dicen que espere que la cocina aun no está abierta 13:30 de la tarde, no me preguntaron ni siquiera si quería tomar algo! Después de un rato esperando me pasaron al salón ,los camareros super atentos pero muy poco profesionales ,la carne fría y sin plato caliente me preparan una plancha caliente que tan solo calentó la mitad de la comida ,el precio no es acorde ala calidad ,no volveré.
Estuvimos el jueves con reserva haciendo bastantes kilómetros,cuando llegamos el sitio es super bonito,con encanto e historia,pensábamos que íbamos a tener un almuerzo buenísimo pero menos de lo esperado...el camarero apañado pero un poco lento para la gente que estábamos,unas 4 mesas.Quisimos pedir croquetas de puchero y berenjenas,nos trajeron las croquetas buenas pero tampoco del otro mundo y al raaaato vino el camarero que no podía ponernos berenjena porque solo le quedaba una ración y se la había pedido la mesa de al lado...pedimos chorizo y si estaba bueno junto con el pan que te ponen que está absolutamente delicioso!luego pedimos codillo y dos entrecot pero de guarnición no tenían ni verduras,ni patata asada..tenía que ser patatas fritas si o si no había otra cosa.Segun el camarero porque era jueves y las cosas llegaban el viernes...luego los entrecot de los peores que me he comido en la vida,de hecho no pude comérmelo casi la mitad me lo saqué de la boca porque no se podía,le pedimos si tenía alguna salsa(para que se hiciera más ameno)y tampoco tenía,en fin el sitio está muy bonito pero la comida deja mucho mucho que desear,no volveremos.
Estuvimos el jueves con reserva haciendo bastantes kilómetros,cuando llegamos el sitio es super bonito,con encanto e historia,pensábamos que íbamos a tener un almuerzo buenísimo pero menos de lo esperado...el camarero apañado pero un poco lento para la gente que estábamos,unas 4 mesas.Quisimos pedir croquetas de puchero y berenjenas,nos trajeron las croquetas buenas pero tampoco del otro mundo y al raaaato vino el camarero que no podía ponernos berenjena porque solo le quedaba una ración y se la había pedido la mesa de al lado...pedimos chorizo y si estaba bueno junto con el pan que te ponen que está absolutamente delicioso!luego pedimos codillo y dos entrecot pero de guarnición no tenían ni verduras,ni patata asada..tenía que ser patatas fritas si o si no había otra cosa.Segun el camarero porque era jueves y las cosas llegaban el viernes...luego los entrecot de los peores que me he comido en la vida,de hecho no pude comérmelo casi la mitad me lo saqué de la boca porque no se podía,le pedimos si tenía alguna salsa(para que se hiciera más ameno)y tampoco tenía,en fin el sitio está muy bonito pero la comida deja mucho mucho que desear,no volveremos.
No saludan ni al entrar , ni te miran a la cara vaya, no Dan las gracias ni al pagar, una camarera se ríe de nosotros por no tener reserva , nos mira mal y hace comentarios con el resto de camareros riéndose de nosotros ,eso si q es de triste y de tener frustración interna, doy mi opinión en una reseña (q para eso está ésto ,si no lo llevas bien haztelo mirar) y es borrada dado el tono con el q contesta el "propietario " que habrá heredado , se cree más que nadie detrás de una barra y que ofrece a un cliente comerse sus "huevos a lo bestia" y no tocarselos. Falta de profesionalidad y educación por los 4 costados. Tu si que sales poco viendo la conducta que gastas. Menos mal que hay bastantes restaurantes y ventas en ésta zona donde si son profesionales, la comida está muy buena y el trato es humano, profesional y agradable. Un lugar para no volver nunca sin duda alguna.
Las migas regular y el torreznos poquita cantida para mí el precio no va acorde con la calida
El servicio pésimo, teníamos q estar detrás de la persona q nos atendía. La comida pésima tb, migas q no sabían a nada, las berenjenas con miel de caña duras y tres veces para por harina. Dejamos de todo menos mal q pedimos pocas cosas. Lo único, el entorno que era espectacular y la venta muy bonita aunque al entrar te da un golpe de olor a insecticida desagradable
No les pongo 0 estrellas porque no me deja. Nos hemos sentido como una mierda el grupo que íbamos, 14 en total. Se han reído en todo momento, para una copa de vino han usado tres culitos de tres botellas. La carne regular para mal, primero nos dijeron que nos traían con la carne papas asadas y a la hora y media nos traen con patatas fritas y los que la habían pedido con verduras y muy hecha todo lo contrario, muy poco hecha y con lechuga que ninguno entendimos. Y encima todos los camareros se mofaron menos un chico que ha sido un encanto no se como se llama pero si sé que es de el Palo lo demás puro desastre. No lo recomiendo a nadie, por supuesto no iremos más aunque nos lo regalen. Por cierto los dos últimos comensales le trajeron la comida a las 17:25. Habiendo entrado a las 14:50.Un desastre mire por donde lo mires
Lamentable comida, precios altísimos . 2 copas de vino 9€ y copas que no son las copas adecuadas. Carrilera de cerdo 19€(3trocitos pequeños) croquetas (6 unidades -9€)Comilos a las 16h teniendo mesa a las 15:3, además cuando nos sientan vemos que había mesas libres y nos tuvieron esperando casi 1 h para sentarnos y otra hora para servir , penoso. Venta con precios carísimos y mal en los tiempos y poco personal.
Hemos estado hoy en familia. El lugar es precioso pero el servicio de camareros nefasto, chicos muy inexpertos y sin saber donde dejar los platos. Y llegamos a las 13.30h.La comida del montón. No lo recomiendo. Las migas sin sabor ,puro pan seco .
⭐ Una experiencia lamentable y humillante ⭐ Paramos en Venta de Alfarnate después de venir desde Ojén, tras muchos kilómetros de coche, con lluvia, carretera de montaña y ya pasadas las 2 de la tarde, con la lógica intención de comer algo y conocer el pueblo. Entramos educadamente a preguntar si podíamos comer y la respuesta del camarero (vestido de negro) fue despreciativa y seca: “Aquí no se come si no tienen reserva”. Ante esto, le preguntamos con toda educación si al menos podía ponernos una simple tapa, aunque fuera un poco de queso o unas aceitunas, y nos dijo rotundamente que no. Aun así, pedimos una Coca-Cola y dos cervezas, que sí nos sirvió… pero sin absolutamente nada de acompañamiento. Mientras estábamos allí, entró un matrimonio mayor, claramente cansado, que explicó que llevaba toda la mañana llamando por teléfono. La respuesta del mismo camarero fue maleducada y prepotente, diciendo que ellos no podían estar “todo el día con el teléfono en la mano” y que “cogen el teléfono cuando les conviene”, rematando con un “esto es lo que hay”. El pobre matrimonio se quedó cortado, sin saber qué responder. Poco después, llegó otro matrimonio sin reserva. Les ocurrió exactamente lo mismo: se les negó comida, se les negó una tapa, y solo pudieron pedir dos cervezas. El señor, al ver que otras mesas sí tenían aceitunas y queso, lo comentó, y el camarero se quedó callado. Finalmente tuvo que venir otro camarero, que sí les puso algo. Para colmo, a pocos metros, un grupo que sí tenía reserva pidió tranquilamente una tapa de lomo “mientras esperaban”, y se la pusieron sin problema. Todo esto con mesas libres frente a la barra, en un lugar aislado, de montaña, donde sabes perfectamente que la gente llega tras hacer kilómetros, rutas y carretera complicada. Negar un poco de comida en estas condiciones, cuando se ve claramente que sí hay género, me parece feo, rastrero y totalmente falto de humanidad. No se trata de no tener reserva, se trata de las formas. Se puede decir: “Trabajamos con reservas, pero vamos a ver qué solución podemos encontrar”, o poner una mínima tapa de cortesía, como se ha hecho toda la vida. Nos fuimos muy indignados, con la sensación de haber sido tratados como clientes de segunda. Desde luego, no volveremos ni lo recomendaremos a nadie. Una experiencia bochornosa que empaña por completo la visita al pueblo.
⭐ Una experiencia lamentable y humillante ⭐ Paramos en Venta de Alfarnate después de venir desde Ojén, tras muchos kilómetros de coche, con lluvia, carretera de montaña y ya pasadas las 2 de la tarde, con la lógica intención de comer algo y conocer el pueblo. Entramos educadamente a preguntar si podíamos comer y la respuesta del camarero (vestido de negro) fue despreciativa y seca: “Aquí no se come si no tienen reserva”. Ante esto, le preguntamos con toda educación si al menos podía ponernos una simple tapa, aunque fuera un poco de queso o unas aceitunas, y nos dijo rotundamente que no. Aun así, pedimos una Coca-Cola y dos cervezas, que sí nos sirvió… pero sin absolutamente nada de acompañamiento. Mientras estábamos allí, entró un matrimonio mayor, claramente cansado, que explicó que llevaba toda la mañana llamando por teléfono. La respuesta del mismo camarero fue maleducada y prepotente, diciendo que ellos no podían estar “todo el día con el teléfono en la mano” y que “cogen el teléfono cuando les conviene”, rematando con un “esto es lo que hay”. El pobre matrimonio se quedó cortado, sin saber qué responder. Poco después, llegó otro matrimonio sin reserva. Les ocurrió exactamente lo mismo: se les negó comida, se les negó una tapa, y solo pudieron pedir dos cervezas. El señor, al ver que otras mesas sí tenían aceitunas y queso, lo comentó, y el camarero se quedó callado. Finalmente tuvo que venir otro camarero, que sí les puso algo. Para colmo, a pocos metros, un grupo que sí tenía reserva pidió tranquilamente una tapa de lomo “mientras esperaban”, y se la pusieron sin problema. Todo esto con mesas libres frente a la barra, en un lugar aislado, de montaña, donde sabes perfectamente que la gente llega tras hacer kilómetros, rutas y carretera complicada. Negar un poco de comida en estas condiciones, cuando se ve claramente que sí hay género, me parece feo, rastrero y totalmente falto de humanidad. No se trata de no tener reserva, se trata de las formas. Se puede decir: “Trabajamos con reservas, pero vamos a ver qué solución podemos encontrar”, o poner una mínima tapa de cortesía, como se ha hecho toda la vida. Nos fuimos muy indignados, con la sensación de haber sido tratados como clientes de segunda. Desde luego, no volveremos ni lo recomendaremos a nadie. Una experiencia bochornosa que empaña por completo la visita al pueblo.
Hemos estado hoy en familia. El lugar es precioso pero el servicio de camareros nefasto, chicos muy inexpertos y sin saber donde dejar los platos. Y llegamos a las 13.30h.La comida del montón. No lo recomiendo. Las migas sin sabor ,puro pan seco .
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Com arribar
Ctra. de Málaga, km 513, 29194 Alfarnate, Málaga, Spain
Villanueva del Trabuco, Villanueva del Trabuco 29194
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