La Mano Jardín
Brunch · Álvaro Obregón
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Über La Mano Jardín
En La Mano Jardín, te invitamos a disfrutar de un oasis de tranquilidad en pleno corazón de Álvaro Obregón. Nuestra carta de brunch te ofrece desde cafés de especialidad y deliciosos dulces hasta almuerzos ligeros, todo ello en un entorno de patio encantador. Ven a descubrir un rincón único donde la...
En La Mano Jardín, te invitamos a disfrutar de un oasis de tranquilidad en pleno corazón de Álvaro Obregón. Nuestra carta de brunch te ofrece desde cafés de especialidad y deliciosos dulces hasta almuerzos ligeros, todo ello en un entorno de patio encantador. Ven a descubrir un rincón único donde la buena comida y el ambiente acogedor se unen para crear una experiencia inolvidable.
Was Kunden über La Mano Jardín sagen
La Mano Jardín destaca por su ambiente tranquilo y hermoso, ideal para escapar del bullicio de la ciudad. Los clientes elogian la comida mexicana creativa, el buen café y el servicio atento, aunque algunos mencionan que el servicio puede ser lento. Las chilaquiles y las enmoladas son muy recomendadas.
Beliebte Gerichte
Ideal für
Tip: Visita durante la semana para evitar multitudes, ya que suele estar lleno los fines de semana. Prueba las chilaquiles o las enmoladas.
Services
Sehenswürdigkeiten in der Nähe
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Entdecken Sie die Umgebung von La Mano Jardín
La Mano Jardín befindet sich in Álvaro Obregón, umgeben von kulturellen und historischen Sehenswürdigkeiten. Hier sind einige der bemerkenswertesten Orte in der Nähe.
Historisches Erbe
- Puente de San Antonio Panzacola (A 359m) — puente de la Ciudad de México Monumento Histórico
Museen
- Museo Nacional de Acuarela Alfredo Guati Rojo (A 144m) — museo de la Ciudad de México
- Casa Fuerte del Indio Fernández (A 315m) — museo de la Ciudad de México
Religiöse Gebäude
- Templo de San Antonio Panzacola (A 366m) — church building in Mexico City, Mexico
Weitere Sehenswürdigkeiten
- Puente del Carmen (A 250m)
- Q100846142 (A 310m)
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Häufig gestellte Fragen zu La Mano Jardín
Bewertungen von La Mano Jardín Álvaro Obregón
Es un lugar auténtico, con un espacio exacto y lleno de naturaleza. Mi visita fue por la mñana. La comida, con buen sazón, y buenas proporciones. El café realmente de especialidad ( flatwhite) Los chilakiles de cochinita fueron de mi elección. Eso si, lleguen temprano, después de las 10 ya tienen que esperar, sobre todo los fines de semana. Se ve q por la noche se ha de disfrutar mucho el ambiente.
El jardín es muy bonito, aún con frío es un lugar muy bello para pasar el rato. La comida es muy buena, los chilaquiles son un poco picositos pero muy ricos, las ensaladas muy completas, aunque no hay mucha variedad en la carta todo es muy rico. Lo mejor son los postres en especial el pastel Napoleón, si lo compartes con un café aún mejor. El servicio es bastante lento, no tienen mucho orden y no están al pendiente de las mesas, tardaron mucho en llevarnos la cuenta y aún más cuando queríamos pedir el postre. Durante el rato que estuvimos ahí los meseros (todos) se tomaron su descanso (tiempo de comida) por lo que no había nadie que atendiera las mesas o que estuviera al pendiente. Recomiendo el lugar ampliamente, pero ve con tiempo y mucha paciencia.
Me encantó! Las reseñas de TikTok no se equivocan jaja El sabor de la comida es exquisito, se nota el sabor de los ingredientes en los platillos y bebidas. En cuanto al servicio fue bastante rápido y el personal muy atento de que te sientas a gusto. El espacio es como sentirse en el jardín de una casa, se disfruta el delicioso clima de Coyoacán y queda perfecto con el cafecito de olla.
Muy agradable que sea un restaurante abierto y con vegetación, las dos veces que lo he visitado no a tenido mucha gente , la comida es muy buena , los baños están bien , están preparados por si llueve con sombrillas para cada mesa , la atención del Personal Es Muy buena lo recomiendo y lo visitaré hoy nuevamente. Por qué no ?
El lugar es bastante lindo, todo es exterior y las mesas están algo juntas pero no súper pegadas, por lo que se siente acogedor sin llegar a ser invasivo con los demás comensales. No hicimos reservación, por lo que tuvimos que esperar a que se desocupara una mesa. Llegamos a las 12 pm de un domingo, éramos 4 personas y realmente no fue mucho el tiempo de espera, fueron como 15 minutos. El servicio es muy bueno, las chicas y los chicos que atienden son muy amables y siempre están al pendiente. Los alimentos llegaron muy rápido, me sorprendió bastante que llegaron como 10 minutos después de haberlos pedido. Pedimos chilaquiles verdes con pollo, enchiladas suizas y tostadas de huevo. Tenían muy buen sabor. Las bebidas también estuvieron muy bien, el matcha es muy recomendable. Es un buen lugar para desayunar y almorzar. Sin duda regresaré para probar los platillos de la hora de la comida. ❤️🩹
Un refugio para el alma en el corazón de Coyoacán. Hay lugares que alimentan el cuerpo y lugares que sanan el espíritu; este rincón en Coyoacán logra ambas cosas con una armonía envidiable. La excelencia en el plato Lo primero que cautiva es la honestidad de su cocina. Se nota de inmediato que hay un respeto absoluto por el producto: la calidad de los ingredientes es excepcional. No hay pretensiones innecesarias, solo sabores vibrantes, frescos y texturas que delatan un origen cuidado. Cada bocado se siente como un homenaje a la tierra, recordándonos que la buena comida empieza mucho antes de llegar al plato. El jardín es, sin duda, el protagonista silencioso. Es un espacio que parece detenido en el tiempo, donde el murmullo de las hojas, los pajaritos y la luz filtrada por los árboles crean una atmósfera de paz profunda. Es el refugio perfecto para escapar del caos de la Ciudad de México sin salir de ella. Mi recomendación para el comensal: Si decides venir, hazte un favor: suelta el teléfono y desconéctate del ruido mental. Este es el lugar ideal para practicar el arte de estar presente. Permítete que el entorno haga su magia.
El lugar es hermoso y los cafés estan muy ricos. Ademas, el servicio es de verdad excelente! Intenté ir un sabado pero habia que esperar mucho para sentarse entonces regresé un lunes en la tarde y estaba casi vacio. Consejo ir entre semana para aprovechar del jardin en toda tranquilidad :)
Cómo nos fue en la feria verdad? Pues a nosotros nos atendieron muy bien. El lugar es muy bonito y estar escuchando pajaritos un plus. La comida bien con buen sabor (fuimos en desayuno). Precios Coyoacán la experiencia estuvo buena!!! Ah si hay algo incómodo... Solo hay un baño entonces derrepente hay que hacer cola o esperar paciente o suerte.
Al llegar al lugar, no hay estacionamiento como tal, pero busca lugar en la calle y todo bien. Es pequeño el lugar pero bonito ... hay que ir abrigado en estas fechas, con zapato cómodo, el servicio rápido atentos, baño limpio, la comida me encantó no se me hizo caro ( depende el bolsillo de cada quién). Puede ser un espacio Ideal en familia o romántico.
Hice una reservación para mi cumpleaños y fue perfecta. El lugar es hermoso, tiene una vibra muy única y los alimentos se sienten naturales. El servicio es realmente bueno. Quizá la rapidez de los platos podría mejorar, en algunos platillos se tardaron de más, pero de ahí en fuera, todo excelente.
La mano es un restaurante precioso, literalmente un jardín amplio lleno de vegetación. El ambiente es súper agradable y, sorprendentemente, no había ni un solo mosquito, ¡se agradece muchísimo considerando el concepto al aire libre! La comida está deliciosa. Yo pedí el mole blanco y lo recomiendo muchísimo: sabor equilibrado, original y muy bien preparado. El servicio fue un poco lento, pero nada grave; simplemente no vayas con demasiada hambre para disfrutar la experiencia con calma. Tienen cervezas artesanales. Éramos un grupo de 10 personas, así que esperamos alrededor de 20–30 minutos para entrar, pero valió totalmente la pena. En general, un lugar encantador para comer rico y pasar un rato muy agradable. ¡Definitivamente volveré!
Ame este lugar, que es estooooo!! Deliciosa comida, hermoso y súper agradable el lugar, inclusive aún que no tenga acústica en música o por lo menos no me tocó, disfrutas delicioso el sonido de la naturaleza. Todo perfectamente cuidado y el servicio de lo más amable. Me encantó!!
Un lugar tranquilo,cómodo y lindo para ir a comer o sólo echar el chismecito. La atención es amable, los alimentos van acorde a calidad y precio. Su menú es variado y por lo que ví tiene opciones diferentes y no dudo que ricas. Tienen una boutique en la entrada que está linda. Sin duda alguna ,volveré,me gustó bastante
Es la segunda vez que hoy a La Mano Jardin. Me gusta mucho el lugar, el ambiente y la atención del personal. En esta ocasión el frío ameritaba empezar con con un delicioso café olla que acompañe con un Pan Totoro (precioso y delicioso hecho con piloncillo y relleno de crema de avellana). Y le seguí con unas enmoladas, que estuvieron muy bien pero para mí gusto le hace falta alguito de condimento. Están buenas y mi estómago y falta de vesícula lo agradecen pero el mole oaxaqueño es más potente. Terminamos el día con unas fresas con crema acompañadas de un Método V60, un café que de acuerdo a su preparación es más concentrado pero este era el más ligero. No me pareció brutal, estuvo bien. Y nos comentaron que iba a tardar pero los 45 min que tardó no valieron la pena. Creo que más bien se les olvidó y además llegó frío. Tengo que regresar por un tamal de flor de calabaza en salsa verde y otras cositas del menú que se me antojaron que por la hora y el día no pude probar.
Dimos con el establecimiento por recomendación de una amiga que ya lo había visitado. El espacio es abierto con decoraciones rústicas de materiales naturales, árboles y plantas. La mesa que nos asignaron aunque muy bonita, al ser una banca era algo incómoda para estar. La comida que decidimos probar fue sumamente deliciosa de molesto blanco con pollo y enchiladas suizas, que cada una acompañó con el aguda del día que fue un tipo té verde frio. Aunque los precios son elevados vale la pena por el tamaño y sabor de sus porciones.Para terminar yo pedi un rico espreso tonic. Como nota final mencionar la agradable atención que recibimos por parte de las meseras y meseros a lo largo de nuestra visita.
Si quieres una vibe pacífica y buena comida aquí es Es el restaurante más cercano al museo de la acuarela y fue la mejor opción para continuar con la vibe de paz, una jardín increíble y buena comida El estofado de res sabe a qué tu abuelita te preparó tu comida favorita, sabe a casa, y el concepto de jardín increíble El mole blanco un platillo de Hierbas con varios sabores al mismo tiempo, buena experiencia de sabor herbal. Únicamente cuidaría que la res del estofado este menos cocida y la cochinita de los sopes un poco más jugosa.
El lugar está lleno de plantas y la decoración en tonos terracota, los alimentos deliciosos y la atención por parte de los meseros muy atentos y serviciales. Solo pudimos probar latte, leche dorada, café americano, pan de elote y un pan de Totoro. El menú es variado, regresaré para probar los platillos del desayuno. Un lugar agradable para disfrutar un día tranquilo.
Después de casi 2 años sin viajes, nuevamente nos tocó viajar, en esta ocasión a CDMX, por lo que asistimos a Coyoacan, ubicando este hermoso lugar que asemeja un jardín posterior , donde desayunamos delicioso, un café de olla exquisito. Los alimentos son deliciosos pero petit. Llegamos como a las 11 am y tuvimos que esperar unos 20 minutos, pero la espera valió la pena. Muy recomendable.
La Mano es un jardín en Coyoacán, uno de los barrios más antiguos de la Ciudad de México. Ofrecen cocina mexicana y organizan eventos con cocineras tradicionales de Oaxaca a lo largo del año. Su mole es delicioso y la energía del lugar es única. Es ideal para desayunar, comer o cenar, y es un espacio adecuado tanto para parejas como para familias.
Este lugar sirve excelente comida. He ido principalmente por el desayuno y es delicioso, recomiendo los huevos rancheros. El café es muy bueno y el pan también. Recientemente probé el agua de horchata con cacao y está espectacular. También probé el tamal de flor de calabaza con queso, y está muy bueno. Recomiendo pedir el tamal como complemento de otro platillo. Añado a la recomendación la quesadilla de papa para complementar. El servicio de todo el personal es sumamente amable, desde la host, meseros y la barra. En fin de semana por la mañana tiene bastante gente. Si llegas después de las 9am, hay que esperar. Es facil estacionarse en las calles aledañas.
De los mejores restaurantes y cafeterías de Coyoacán, tienen un espacio muy bello alejado del bullicio de la ciudad y están ubicados en ll que à mi opinion es una de las calles más bellas de la CDMX, llena de historia à cada paso la Av. Francisco Soza rebosa de cultura y anécdotas desde antes de la conquista, llena de casas de la época de la conquista y ex haciendas, sin olvidar la Fonoteca Nacional y miles de historias.
A definite favourite in all Mexico City. I was just walking around and discovered this gem, the drinks are amazing, their cacao is very good quality but the delight was the Enmoladas, definitely on the top 2 of my favorite meals in the all city. I’ve come back twice and had to drive an hour to get there the next day just because of this Enmoladas. The rest seems nice too on people’s plate. The staff are all amazing, the outside garden is so pleasant on the morning with the sun and their little shop is fantastic too. This is so nice to have such a high quality cuisine in the heart of Coyohacan, just a tiny 5mn walk out so you can find some peace too. Amazing that some places like this one really cares about the cuisine they create at reasonable prices. Amazing job guys! A special thanks. Oh also the order is done in few minutes very impressive no wait and they are cooking outside with an opened kitchen with well sourced products.
I've visited La Mano three times now and feel confident in saying it’s a good place for breakfast in Coyoacán. While it may not be mind-blowing, the overall experience is great, given the beautiful setting and fair prices. The breakfast options are solid and include most traditional Mexican breakfast dishes. I especially loved the enfrijoladas; the fresh maiz azul tortillas were excellent. I was particularly impressed by the pastries, which were very good. However, the service could use significant improvement, but in my experience it’s not as terrible that justifies a bad review. La Mano also has a nice selection at their store. Although the prices are on the higher side, it's fun to browse. This could be a great spot for tourists looking for curated items instead of searching for things themselves.
Visita obligada. Este lugar en Coyoacán está en el patio de una casa antigua y tiene mesitas bajo los árboles con sombrillas para guarecerse del sol. El menú es mexicano y delicioso. Sopa de frijol, …
El lugar es un espacio al aire libre, está bonito, hay mucho espacio, todo está en planta baja. Los platillos están muy bien servidos , y esta rico. Hay desayunos, comida de cómal ,quesadillas, etc … De platillo fuerte hay mole de tres diferentes presentaciones. Los postres, están ricos… El lugar está muy fresco con sombrillas, y ambiente relajado.
El lugar es hermoso, la comida normal pero quizá nos tocó mala suerte pero no tenían disponibles algunas cosas del menú, cosa que deja una mala impresión, no había tamal de flor de calabaza ni afogato, además que en traer una salsa tardaron y también en tomarnos la orden
Lugar muy bonito y el servicio amable. Las porciones son muy pequeñas, pero en cuanto a sabor está bien. Tienen la opción de agregar proteína extra y el precio es razonable.
Si te gusta comer al aire libre rodeado de vegetación y con relativa tranquilidad, La Mano Jardín es lugar indicado para ti. Pedí para desayunar los huevos al albañil y un chai. El chai estaba un poco desabrido pero los huevos al albañil estaban muy ricos. Buenas porciones en relación con el precio. El servicio fue agradable y veloz. Si bien no cuentan con bici estacionamiento, algo que se agradece es que y me dejaron entrar con mi bicicleta y ponerla cerca.
El domingo fuimos a desayunar, tuvimos que esperar 45 minutos, pero súper valió la pena. Mis tostadas de huevo con hoja santa estaban buenísimas. Regresaré entre semana a ver si hay menos fila. Todos muy amables.
La Mano es un espacio hermoso, tranquilo y lleno de árboles que le dan un ambiente fresco al lugar. Aunque la carta es pequeña, los alimentos son deliciosos, con sabores que no imaginas y a un precio muy accesible. Definitivamente regreso por el café de olla que si es de olla tradicional, el pan dulce hecho en casa, las enfrijoladas de desayuno y los tacos de camarón para la comida. El servicio es amable y bueno en general aunque en las dos ocasiones que he ido, un poco lento y a algunos de los meseros se les olvida que están trabajando y es posible escucharlos jugando, decir algunas groserías y llevarse pesado con el personal de la cocina (que está abierta).
Muy bonito jardín, buen servicio y comida muy rica. Las enfrijoladas y los chilaquiles son buenos, pero todo lo del comal es espectacular. La tetela me encantó! Suele haber mucha gente, pero pude reservar un día antes en fin de semana. Los precios son algo elevados pero con la experiencia completa quedas satisfecho
El lugar es muy bonito. La comida se ve muy buena aunque nosotros solo pedimos cold brew, conchas y un pastel de miel, este último es muy recomendable. En cuanto al servicio se tardan un poco en atenderte o se olvidan de tus platillos, pero es algo tolerable. Definitivamente un lugar para pasar un rato tranquilo.
Servicio: Nos atendió una mesera Dalia y excelente servicio. Comida: pedimos enmoladas y estaban algo insípidas (pedimos 3 estaban igual ); huevos rancheros (buen sabor y no pican) y chilaquiles (buen sabor). En general, son porciones pequeñas y algo caro por las porciones tanto en tamaño, como ingredientes (pollo en chilaquiles, por ejemplo). El lugar está bastante agradable, aunque recomiendo reservar, ya que en sábado esperarías tal vez entre 20-40 mins por mesa. El personal es amable, a excepción de la host, ya que parece que te está haciendo un favor. Regresaríamos para probar otras cosas y ver si la porción / sabor sigue igual o fue un caso atípico.
Un lugar agradable,el ambiente es familiar. El tiempo de espera es largo 40min. No hay estacionamiento. Precios accesibles. El sabor es muy agradable. No se vende ningún refresco más que el propio. Es el patio de una casa no es el mejor lugar que he visitado pero si es agradable en mi opinión le hace falta color. Sirven desayunos tradicionales. Chilaquiles,huevos al gusto, cafe, capuchinos. En resumen lo recomiendo y le doy un 8 de 10 Saludos
Cómo dice la publicidad es un espacio con jardín al aire libre, bien distribuido, con amplitud, relajante, quiero, en ese sentido es muy disfrutable. La atención genial. Puntos en contra por los que no puse excelente: Hay mucha gente, tiempo de espera 40 minutos. Las mesas tienen bancas de madera rígida incómodos para sentarse. La comida del 1-5 la califico con 3.5 no hay mucha variedad, la presentación es buena, la comida tiene un sazón estándar que te deja con anhelo de algo mejor, congruente con el escenario.
El lugar es hermoso, muy amplio, al aire libre, el ambiente es muy agradable y el servicio es muy bueno, el personal es bastante amable y a pesar de que cuando llegamos estaba lleno (sábado a las 11 am), el servicio fue muy rápido y los alimentos llegaron en máximo 10 minutos. Se recomienda reservación, ya que se llena rápido. La comida es buena, sin más. No es para nada mala, pero tampoco creo que sobresaldría por eso. Las porciones son algo pequeñas en comparación al precio de los alimentos. Y hablando del precio, creo que se justifica por el espacio, el ambiente y el servicio que ofrecen, el cual, reitero, es muy bueno, y creo que por eso los platillos tienen esos precios, que no son caros, pero tampoco baratos, creo que está en un punto medio. Recomiendo este lugar si buscas algo tranquilo, agradable y acogedor para pasar un buen rato comiendo y conviviendo con quien vayas, la atención es excelente y el espacio es hermoso.
Era la primera vez que iba al lugar y me pareció estéticamente muy bonito, si quieres ir con un grupo de amigos o tu familia a convivir está perfecto. Sin embargo, la atención de los meseros es un punto de mejora, ya que queríamos pedir un plato de fruta, y sólo por ser la 1:30 de la tarde ya no nos lo quisieron traer. El sabor de la comida es bastante agradable y las bebidas también. Definitivamente volvería a regresar.
Es un lugar demasiado bonito, el café es delicioso y la comida también es muy rica. El ambiente es muy agradable, si piensas en un plan grupal este lugar es ideal. Lxs meserxs muy amables. Nosotras asistimos con reservación y el acceso fue rápido, cabe mencionar que si había fila para entrar.
Es lindo desayunar en un jardín tan bonito con la auténtica vibra de Coyoacán. El servicio del personal es cordial y profesional. El café de olla es delicioso, le pongo 5/5 y a los chilaquiles verdes con pollo que pedí les pongo 3/5. Volvería con gusto a disfrutar de tan lindo lugar.
Me gusta mucho este lugar para desayunar. El jardín es bonito y es una buena opción para desayunar los domingos. No hay tanta espera si tienes reservación, aunque lo ideal es llegar temprano. La comida no es espectacular, pero es buena. Me gustan mucho los chilaquiles de cochinita y los panes de Totoro. El lugar es muy lindo y, por su concepto, creo que vale la pena conocerlo.
La comida del lugar es de buena calidad, sabores frescos y agradables. Es una pena que tuviéramos que esperar una hora y media por una mesa, indispensable hacer reservación porque tiene mucha demanda. No cuentan con wifi, y los baños son 2 y un solo lavamanos. Eso sí bastante limpio el lugar, y una vez que logramos tener mesa y ordenar el servicio fue muy rápido. Otro punto negativo es que su menú es limitado, sobre todo el infantil, y por el precio les dan una porción muy miserable.
Un buen lugar para domingos de desayuno. El lugar es fresco, tranquilo y agradable para platicar. El servicio muy amable. Y la comida una buena sorpresa :) (No hay tanta variedad, pero la suficiente). Es un lugar concurrido, la espera es como de 40 min. (domingos). Se puede hacer reserva con 24 hrs.
Nice outdoor place for breakfast on 2025-10-06. Service forgot our fruit plates bevor main course which was good. Coffee was weakish.
Food is great, one of my favorite breakfast/brunch places. Service is not so great… we were there early, it was empty and still the hostess made us wait about 5 mins to sit in order to check if they had room for us (there were 10+ tables free). Chilaquiles and enchiladas are amazing. Try the ginger water too. Would recommend but only with a table reservation to avoid the not so kind welcoming.
Fuimos ayer porque me lo recomendaron. Mi esposo y yo venimos del extranjero y una de las cosas que caracteriza este bello país es su servicio al cliente. Este restaurante fue decepcionante en este aspecto. Parecía que nos hacían un favor al servirnos. Las bebidas y el pan lo tuvimos que pedir 3 veces. El servicio de caja muy lento y se equivocaron al cobrarme. Coyoacán es un lugar para el turismo local y extranjero, este aspecto les afecta mucho quitando placer a su propuesta de platillos tradicionales.
El lugar es muy bonito, sin embargo les hace falta organizarse un poco mejor. El chico de caja estaba solo cobrando las órdenes de café y las cuentas del restaurante y no se daba abasto. Las porciones son pequeñas por lo menos en los chilaquiles.
La atención al llegar fue buena y amable; sin embargo, durante el servicio dejó mucho que desear. En varias ocasiones tuve que pedir las cosas hasta tres veces porque no nos hacían caso. La única persona que realmente estuvo al pendiente fue un chico; el resto del personal casi no atendía la mesa. En cuanto a la comida, las enchiladas suizas estaban saladas y, en general, los platillos son normales y comunes, sin un sazón que impresione ni algo que te haga querer regresar o recomendar el lugar. Es un restaurante con potencial, pero necesita mejorar tanto en el servicio como en la calidad de sus platillos. tuve la experiencia de visitar
El lugar es muy bonito por la naturaleza que hay y muy tranquilo el ambiente; la comida muy buena, entre semana pasas muy rápido la espera es como de 15 min y la atención excelente; el tema es el domingo la espera es de 30 min a 35 min hay que ir con paciencia, la comida sale super rápido personalmente pedimos unos cafés y al recordarle a uno de los meseros me dijo "los están haciendo, tardan" y nunca llegaron; le dije a la chica que los cancelara ya había terminado mi comoda no le ví mucho caso, ella muy amable nos los ofreció de cortesía pero ya habíamos pasado el mal rato. Así que no vayan en domingo para que no pasen un mal rato
La comida es muy buena, tiene buen sabor casi no tiene sal y me imagino que en parte ese es el objetivo del lugar ser más saludable y natural con el uso de sus ingredientes, las porciones son adecuadas ni muy bastas pero tampoco es poco lo que sirven. De entradas pedimos esquites y sopa de frijol, muy ricos ambos, de plato fuerte enchiladas verdes y mole negro, ambos platillos muy ricos también, finalmente cerramos con broche de oro con el pastel de miel, un carajillo y una margarita de mezcal de limón. El servicio bastante bueno, sin embargo, el día que fuimos había muchos niños jugando por todos lados, no sé si el hecho de que sea un jardín es en parte para este propósito pero me parece irresponsable primero por los padres que no atienden a los infantes y por el otro lado no les decían absolutamente nada los meseros a pesar de que corrían por las mesas e incluso jugaron pelota dentro del lugar, me pareció una falta de respeto para los comensales que queríamos comer en un lugar tranquilo en pareja o solos. Pagamos $1100 pesos por una cuenta de dos.
El lugar es bonito, los chilaquiles con cochinita no me gustaron, la salsa verde estaba equis, el café estaba regular pero la atención de las chicas si me decepcionó, venimos de fuera con grandes expectativas y jamás en cualquier visita a cdmx me habían atendido con tanto flojera :(
Honestamente tenía muchas expectativas de este lugar, tanto por el nombre como recomendaciones, pero quedé un poco decepcionado sobre todo por el tiempo de espera tan amplio que manejan. La comida no es algo tan espectacular como esperaba, tiene un sabor muy promedio no considero que vaya acorde a la calidad-precio. Algunos meseros son amables y otras pareciera que están de malas. El lugar y ambiente es lindo. Hay muchos lugares más ricos y bonitos en Coyoacán.
Mi desayuno estuvo rico, el café igual. Tal vez porque es todo en el exterior, es normal que las sillas y las mesas se sientas sucias pero creo que pueden poner más atención en ello. El servicio en general fue deficiente, lento. No volvería, cero apto para trabajo remoto al no contar con wifi.
La comida está bien y el lugar es bonito pero el servicio es muy lento solo hay 2 meseras que aunque son amables obviamente se ven sobrepasadas para la cantidad de mesas que tienen, tardaron mas de 10min en siquiera llevarnos la carta y fácil otros 10 en tomarnos la orden. Pedí unas enmoladas qué en la carta dice que van con platano frito, y nunca me dijeron que no tenían platano hasta que les pregunte después. Las bebidas nos las trajeron casi hasta que ya habíamos terminado nuestros platillos y nunca nos levantaron los platos sucios de la mesa, pensabamos pedir cafes y postres pero con la lentitud del servicio y casi nula atención preferimos irnos a otro lado. En general la comida y el servicio no está a la altura de sus precios ni del lugar, al final nos fuimos con una mala experiencia y sin ganas de regresar.
Al llegar vimos que había mucha gente esperando sin embargo nos acercamos a apuntarnos en la lista de espera preguntando cuál era aproximadamente el tiempo de espera y nos dijeron que como 35 minutos. Nos salimos a dar una vuelta y hacer tiempo, regresamos y nos pasamos a unas banquitas a esperar, así pasó una hora por lo que me acerqué a preguntar y aún faltaban 3 personas antes que nosotros. Por fin como a la hora y cuarto nos hablan y cuando vamos pasando la chica nos dice "ay no esperen es que no hay mesa" y comienza a hablar con sus compañeros que le dijeron que había mesa y no había y no sé qué más. Nos ofrecen poner una mesa y sillas en una orilla donde según ellos no daba el sol pero estabas casi encima de las plantas que hay, no había sombrilla y las sillas eran de plástico totalmente diferentes al mobiliario que tienen en las otras mesas (que porque eran más resistentes)y ya que habíamos esperado tanto decidimos no aceptar, esperar una mesa con el mobiliario y estilo que tiene el restaurante. La comida no fue totalmente mala (además ya teníamos mucha hambre), es aceptable, pero ningún sabor que recordar ni en las enchiladas ni en el pan ni en el café. El ambiente es lindo, tranquilo, muy agradable para el clima del día que estaba soleado. Los salvó un poco que el servicio, ya que estuvimos en nuestra mesa, fue muy rápido y que la hostess si se preocupó y trató de resolver el error de pasarnos sin mesa.
I love this place and they have great food and great coffee. Also, in general the service is fairly good and get along well with the servers and baristas. That’s said I’ve had a few incidents that sour my day. For example, I recently visited for a coffee and the tables were all taken, so I went to the coffee bar and asked for a coffee on one of their mugs. They refused and said that as it was “to go” they’d only give me a paper cup (which I can’t stand, and will always go for a real mug when possible). It wasn’t a coffee to go. The other problem is that they often close for events, without informing ahead of time. I’ve invited friends and when we arrive, it is close to the public. Unfortunately, as good as the place may be, this u reliability, and the close mindedness of the staff, make me give them a lower general rating, even though they’d deserve four or five stars.
Just had a drink there, and the environment is really good. But you should fire the lady at the entrance, so unfriendly, terribly slow and condescending. The other waiters are also really slow
We arrived at 12:30 only breakfast options tiny portions no lunch or more substantial menu only one juice. The food is good enough but over all experience is not right.
Pésimo servicio de meseros, prácticamente no te atienden, no aclaran dudas, la comida no es mala, pero el trato hace que la experiencia sea menos placentera.
La comida en general está bien. Buen sazón, buena temperatura, cantidad normal. Lo malo fue el servicio que recibimos. Esperamos más de 1 hora y al momento de preguntar cuánto falta para la asignación de mesa nos dijeron que 40 minutos o nos podíamos retirar de manera grosera. La mesera asignada igualmente grosera y poco atenta y amable. Tienen varias áreas de oportunidad.
La Mano Jardín es un restaurante con un concepto fresco y atractivo: comida orgánica, saludable y de buen sabor, acompañada de un ambiente rodeado de vegetación que resulta muy agradable para quienes disfrutan de lo natural. Las porciones pueden parecer algo pequeñas, pero el sabor es bueno y el precio resulta justo en relación con la calidad de los ingredientes. El entorno entre plantas genera una atmósfera relajante, aunque también implica la presencia ocasional de insectos, nada que afecte realmente la experiencia. Sin embargo, hay varios aspectos que deben tomarse en cuenta antes de decidir visitarlo. En primer lugar, el lugar no cuenta con estacionamiento, lo que representa un inconveniente real, sobre todo en fines de semana o en horarios de mayor afluencia. En época de calor, el hecho de dejar el coche expuesto al sol sin sombra disponible hace que al salir del restaurante el calor acumulado en el vehículo sea muy molesto. Otro punto importante es el tiempo de espera. Si no cuentas con reservación, es probable que debas esperar un buen rato. Esto se comprende, ya que priorizan a quienes reservan, pero es algo que debe considerarse para no llevarse una mala sorpresa. Lamentablemente, el mayor punto en contra de La Mano Jardín —y el motivo por el que no recomendaría volver— es el servicio. A pesar de que el restaurante no es grande y cuenta con la cantidad suficiente de meseros, la atención es francamente deficiente. Los meseros suelen estar distraídos, muestran poco interés y, aunque intentan disimularlo, la mala actitud y la falta de disposición son evidentes. No importa en qué mesa estés, puedes pasar más de 15 minutos con la mano levantada sin que nadie te atienda. Cuando finalmente logras hacer un pedido adicional, tienes que repetirlo varias veces, y aún así el servicio es lento, incluso para cosas sencillas como un café o un pan, que pueden tardar otros 20 minutos en llegar. He visitado el lugar más de cinco veces en distintos días y horarios, con la intención de darle el beneficio de la duda, pero la experiencia ha sido consistentemente decepcionante en cuanto al trato recibido. Incluso cuando se expresa alguna inconformidad al final, el personal insiste en preguntar si se dejará propina por el servicio, lo cual parece una burla considerando la calidad de atención. En resumen: aunque La Mano Jardín ofrece buena comida y un entorno atractivo, el pésimo servicio al cliente opaca totalmente la experiencia. Existen muchas otras opciones con un ambiente igual de agradable, precios similares, estacionamiento disponible y —lo más importante— una atención digna que te haga querer regresar. Por todo esto, no puedo recomendar este lugar.
Lástima que el lugar es agradable y la presentación de los platillos es muy buena, porque el sazón de todas las comidas y bebidas deja mucho que desear, las conchas son secas y el dulce apelmazado, el cacao está muy desabrido, los chilaquiles muy agrios y ácidos, el café de olla tiene exceso de piloncillo, no se disfruta la comida pors muy estética que se vea.
Me decepcionó completamente. Si bien el jardín es muy lindo y se presta para un ambiente sin igual me di cuenta que a las personas que vienen en solitario las aíslan y lamentablemente oí a la hostes burlarse de eso y quejarse de que solo venía 1 persona, así como de la gente que permanece mucho tiempo en el lugar. Llegué entre la 1 y las 2, todavía tenían desayunos y a esa hora no había tanta gente pero de la nada comenzó a llenarse. Ahora los platillos: el menú es limitado porque "cuidan el sabor de los platillos" (vil mentira). El smoothie de frutos rojos muy rico pero nada del otro mundo, se tardaron una eternidad en traerlo. Es un lugar que presume de ser ecofriendly y tienen muchas cosas con bambú, madera, etc; para el smoothi podrían ofrecer una pajilla reusable porque es difícil tomar así, lo bueno es que traía la mía. Los Chilaquiles fueron la gran decepción o debería decir "los Totopos con salsa": los trajeron muy rápido y desde que los vi supe el motivo... secos, la salsa estaba hasta abajo, poco queso, poco pollo, poca crema, lo único rescatable fue la cebolla. Al final me quedaron muchísimos Totopos obvio secos que no quise comer. Conclusión: muy instagrameable pero nada bueno. No lo recomiendo.
La experiencia no fue tan buena como esperábamos, nos recomendaron el lugar. Las expectativas eran altas y para empezar tuvimos que esperar más de media hora a pesar de que se hizo reservación, desde q llegamos sinoa el nombre la hora y no comentaron que no aparecía el nombre en la lista, fue media hora después q indicaron q no coincidía el nombre proporcionado. Finalmente nos otorgaron mesa, los platillos muy comunes, nada fuera de lo normal, chilaquiles, enfeijoladas, enmoladas y huevos. La porción correcta y el sabor normal, sin embargo a pesar de que anotan lo q pides, se equivocan mucho y te andan dejando platillos que no pides. La mesera hasta se molestó y nos hizo caras cuando no era una situación provocada por nosotros. Yo no lo recomiendo, no volvería.
La comida no está mal, pero no creo que sea lo más rico que haya probado, además que la porciones creo que son pequeñas, yo pedí unos huevos rancheros, un café de olla que estaba exageradamente dulce (ni me lo pude tomar) y luego un chai latte que sabía solo a leche, aunque yo fui por el pan de elote que no había por cierto, pero el servicio deja mucho que desear, nunca había tenido una experiencia tan mala, tuve que levantarme de mi mesa un par de veces a buscar picante y a buscar azúcar, nadie se acercaba a la mesa, bueno ni se veían por ahí, y cero actitud para el servicio, el lugar es agradable por sí solo, pero creo que no regresaría.
No fue una buena experiencia. El servicio fue muy lento y hubo falta de comunicación sobre la disponibilidad de los platillos. Esperamos demasiado tiempo para recibir la comida. Necesitan mejorar la organización y el servicio al cliente. No deberían de abrir en la noche si no tienen la capacidad de dar un buen servicio.
El lugar es lindo y la comida buena. Lo malo de mi experiencia fue que me golpe en la cabeza con la puerta del baño de mujeres ya que es demasiado baja y no cumple con las dimensiones de altura requerida. Me di un golpe muy fuerte y me salió un chichón y me duele mucho. Cuando fui a comentarle al chico encargado de lo sucedido me dijo que era raro que nunca había pasado en 2 años. No tomando muy enserio lo que le comentaba. Siendo que yo si me golpee porque la puerta es muy pequeña. Por lo que les sugiero que pongan un letrero de CUIDADO PUERTA BAJA. Porque está muy mal diseñado eso.
Es una lástima q tan hermoso jardín secreto tenga pésimo servicio. Se tardan muchisimo en servir tan solo el café y el pan , pues según las meseras debemos esperar el turno de la. Comanda completa. Se sentiría menos la espera en el Antonino degusta su café con pan. Sería bueno q a las meseras.les dieran un curso de atención a clientes pues cuando uno solicita solo comer.melon ,no se puede pues uno tiene q comer.toda la fruta q ofrecen en su plato, tampoco hay posibilidad de solicitar un huevo estrellado al gusto pues nada es.posible, según las.meseras....que lástima!
Un lugar más que se hace de las reseñas y colaboraciones de “influencers” pero que no tiene nada de especial. Esperas larguísimas para pasar a la mesa, sin ninguna atención para explicar los tiempos de esperas, pésima atención y preparación de los meseros… los de la entrada no tienen nada que hacer más que apuntar el nombre y esperar las reservaciones pero sin capacidad de coordinar, los encargados te dicen “no se puede hacer nada” si no tienen mesas. Pues claro que puedes hacer algo, como no esperar más de x minutos por los que “reservaron” ofrecer un asiento en el lobby, decir los tiempos de espera. Poner sombrillas en todas las mesas. Es tan tardado el servicio que la comida llega antes que la bebida . No están capacitados para recibir feedback. Pedimos cafés, por ejemplo, a la mesera se le cayó el café en la mesa, se ensució la taza y la mesa y no cambio el café ni limpió la mesa, esperó a que se secara. El menú está confuso y deshojado. Dieron 2 menús para que lo vean 6 personas y llegan al minuto de que te lo dan para levantar el pedido. No pasan a la mesa a ver si algo se necesita. Y todavía se ofenden si no les dejas propinas, te preguntan cuál fue el problema con el servicio y pues te quedas pensando… cuál servicio. Si se pueden evitar la visita, háganse ese favor, no se pierden de nada.
No vayas, si no quieres pasar un mal rato. Fui con mi mejor amigo a este restaurante por primera vez por el concepto, sin embargo, es el peor restaurante en el que he estado. Al llegar la hostess nos indicó que el tiempo de espera era de 35 min, lo cual nos hizo sentido pues era sábado en la mañana, pero parecía molesta de estar ahí. Los meseros te atienden con una amabilidad forzada, además de que no vuelves a saber de ellos después de que te entregan la comida. Lo que de verdad me molestó fue que le pedimos a una mesera una rodaja de limón para el agua mineral, puso sus ojos en blanco y cara de molestia, tardó unos 20 min en traerlos y los aventó sobre la mesa, además de que no los trajo en rodaja sino 2 cuartas partes.... sin problema rebane yo la rodaja de limón, sin embargo, es la actitud de la mesera la qué me molestó. Definitivamente, no volveremos a pesar del potencial que tiene, el servicio deja muy mal al restaurante.
Pésimo servicio, muy mala experiencia Siendo miércoles a las 3:30 pm en el área de recepción no había nadie, tuvimos que entrar hasta el área de la barra en donde habían 4 empleados, quienes desde que llegamos nos veían desde lejos y discriminando con la mirada, a regañadientes nos dijeron que nos sentáramos donde quisiéramos, nos traen las cartas y nos dicen que no tienen alimentos calientes; solamente había máximo 10 comensales más en el lugar, pésimo el trato al cliente, cero empatía, y como más comentarios que hay aquí me uno, le dan preferencia a los extranjeros. Terrible el servicio.
Pésimo servicio. La mesera solo se paró en mi mesa al tomar la orden y no volvió… las bebidas llegaron después de que acabamos alimentos, nunca nos trajeron un pan que pedimos. Platillos con porciones muy pobres.
No es un lugar familiar, los meseros discriminan a las familias. Servicio malo, tuvimos que insistir varias veces para que nos trajeran la comida, mi hijo esperó más de una hora por su sope, lo habían olvidado. Un amigo tuvo que pedir una cerveza más de tres veces para que se la trajeran. La comida que pedí estuvo insípida, no recomiendo ni las enfrijoladas, ni el fideo seco que me causaron malestar estomacal. Lástima porque el jardín es lindo, pero no cuenta con las normas básicas de seguridad, alcaldía Coyoacán y protección civil deberían supervisar todos los tema que tienen, objetos oxidados y filosos, instalaciones eléctricas expuestas, así como estructuras frágiles que ponen en peligro a los comensales. Ojalá mejoren y tengan éxito.
Hoy fui y me pareció decepcionante, un solo taco de mole con súper poquita carne por 90 pesos. Me da tristeza porque me encantaba este lugar. Tenían platos muy buenos para comer y los quitaron. Había estofado, tételas, un mole blanco delicioso y ahora además que ya no están redujeron las porciones de los platillos que quedan. Ya no vale lo que cuesta :(
El lugar es bonito, la carta trae solo platillos de desayuno, aunque sea hora de la comida, solo chilaquiles, enfrijoladas, enchiladas y tacos individuales. La mesera que nos tomó la orden estaba mal encarada, como si estuviera enojada con nosotros. El mesero que nos trajo la comida, nos contestaba muy grosero. Por ejemplo al mencionarle que faltaban platillos contestaba subiendo la voz y en un tono agresivo “ya los pedí, ya te los están haciendo”. Los platillos tardaron alrededor de cuarenta minutos en llegar y hubo una persona a la que no le sirvieron nunca nada. Al reclamar, no sabían ni dónde estaba la comanda. El hecho es que una de las personas que iban con nosotros se quedó sin comer nada. Éramos una mesa de 17 personas y perdieron la propina de una buena mesa. No volveremos.
La verdad iba muy ilusionada por los buenos comentarios que ví, pero al entrar primero nos dijeron que teníamos que reservar lo cual no viene en ningún momento específicado, pero esperamos mesa. El lugar estaba lleno de extranjeros (lo cual no tiene nada de malo) pero nos asignaron una mesa escondida en la esquina como para que no nos viéramos. Lo cual pues si molesta, después empezamos a pedir y pues decían que ya no tenían el menú anterior y solo había como antojos como quesadillas y así. Mi familia quiso pedir sopes y dijeron que ya no había, después ceviche y nos dijeron que ya no había pero que nos hacían uno de atún. Mi familia se decidio por tacos y luego pedimos quesadillas y nos dijeron que igual ya no había. Literal ya no había nada, nos hubiera gustado que nos avisarán antes de esperar por 40 min mesa que ya no tenían casi nada. Las bebidas malísimas sin sabor, pedi un agua de horchata que al final dijeron que siempre no tenían. A los extranjeros si se notó que los atendian primero y a nosotros casi no nos daban servicio, tanto que pedi un café que nunca llegó. La verdad desilusionada ya que escoji el lugar por sus buenos comentarios para celebrar y comer con mi familia pero se vio bastante la preferencia con extranjeros y su mal servicio.
Fuimos con mucha expectativa. Inicialmente no pudimos entrar porque no es pet friendly y además suele estar bastante lleno, pero finalmente logramos visitarlo. La comida es buena y bien presentada, sin embargo la experiencia general se ve afectada por el servicio. La atención fue lenta, poco atenta y los meseros se mostraron indiferentes durante casi toda la estancia. Es una lástima, porque el sitio tiene potencial, pero definitivamente el servicio necesita mejorar para que la experiencia esté a la altura de la comida.
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Av. Francisco Sosa 363, Santa Catarina, Coyoacán, 04100 Ciudad de México, CDMX, Mexico
Álvaro Obregón, Álvaro Obregón 04100
Highlights
Dienstleistungen
Speisemöglichkeiten
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Ausstattung
Die Nachbarschaft
Standort
Av. Francisco Sosa 363, Santa Catarina, Coyoacán, 04100 Ciudad de México, CDMX, Mexico
Álvaro Obregón, Álvaro Obregón 04100
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