Balneario de Salinas
Fine dining · Arnao
Über Balneario de Salinas
In our beautiful Arnao setting, we invite you to experience the perfect blend of Asturian seafood and innovative cuisine at Balneario de Salinas. Perched atop a revamped 1916 spa, overlooking the stunning beach, our restaurant offers an unforgettable dining experience. Inspired by traditional Asturi...
In our beautiful Arnao setting, we invite you to experience the perfect blend of Asturian seafood and innovative cuisine at Balneario de Salinas. Perched atop a revamped 1916 spa, overlooking the stunning beach, our restaurant offers an unforgettable dining experience. Inspired by traditional Asturian flavors, we've added an adventurous twist to create dishes that delight your senses. Our guests rave about our exceptional food quality, warm atmosphere, and attentive service. Enjoy our signature seafood paella, expertly prepared with fresh catches from the local market, while taking in breathtaking views of the coastline, making every moment feel like a retreat.
Was Kunden über Balneario de Salinas sagen
El Balneario de Salinas ofrece una experiencia gastronómica de alta calidad con vistas espectaculares. Destacan la excelencia de la comida, el servicio atento y el ambiente cuidado. Algunos clientes mencionan que ciertos platos no cumplieron sus expectativas.
Beliebte Gerichte
Ideal für
Tip: Ideal para celebraciones y comidas familiares. Se recomienda pedir el menú degustación para una experiencia completa.
Services
Sehenswürdigkeiten in der Nähe
Daten von Wikidata
Entdecken Sie die Umgebung von Balneario de Salinas
Balneario de Salinas befindet sich in Arnao, umgeben von kulturellen und historischen Sehenswürdigkeiten. Hier sind einige der bemerkenswertesten Orte in der Nähe.
Religiöse Gebäude
- iglesia de San Martín de Laspra (A 859m) — church building in Laspra, Spain
Weitere Sehenswürdigkeiten
- Playa de Salinas (A 300m) — playa de la parroquia de Salinas en el concejo de Castrillón, España
- Playa de El Cuerno (A 399m) — playa del concejo de Castrillón, en Asturias, España
- Playa de El Dólar (A 622m) — playa de la localidad de Arnao en el concejo asturiano de Castrillón, España
- Playa de El Pedrero (A 960m) — playa de San Martín de Laspra, en el concejo asturiano de Castrillón, Espanya
Daten von Wikidata
Häufig gestellte Fragen zu Balneario de Salinas
Bewertungen von Balneario de Salinas Arnao
Tuvimos la suerte de disfrutar de una comida de trabajo en el Real Balneario de Salinas, y la experiencia fue, simplemente, excelente. Éramos seis adultos y, desde nuestra llegada, todo estuvo a la altura de lo que uno espera en un restaurante con estrella Michelin (e incluso por encima en algunos aspectos). El comedor es amplio, elegante, perfectamente decorado y aclimatado. Se respira serenidad y buen gusto. Desde nuestra mesa redonda, las vistas a la playa de Salinas eran espectaculares. Comer con el mar de fondo añadió un valor especial a la experiencia, reforzando esa sensación de estar en un lugar único. El servicio fue de diez. Atentos, profesionales, y siempre disponibles para aconsejar con criterio, sin invadir ni forzar. El equipo transmite seguridad y demuestra una gran pasión por lo que hace. El trato fue impecable, cercano pero respetuoso, demostrando el nivel del restaurante en cada detalle. Comenzamos con una emulsión de bogavante de sabor fino y elegante, perfecta como apertura. Las almejas fueron uno de los platos que más nos impresionó por su calidad: carnosas, sabrosas y con una textura impecable. También compartimos una papada con fabas y caviar imperial que nos pareció una auténtica maravilla. Una combinación atrevida, bien medida y muy bien ejecutada. En los principales, cada uno pidió el que más le apetecía, lo que nos permitió probar una buena variedad de platos. Entre ellos, destacaron la lubina al champagne, delicada y perfectamente equilibrada; la merluza fuera de carta, con una frescura y punto de cocción excepcionales (mis felicitaciones a la cocina) y un salmonete impecable, con todo su sabor concentrado, sin una sola espina, lo que permitió disfrutarlo plenamente de principio a fin. Un detalle que demuestra el cuidado extremo en la preparación y el respeto por el comensal. Para rematar, compartimos seis de los ocho postres de la carta. La repostería está a la altura del resto de la experiencia: sabores definidos, texturas trabajadas y un cierre dulce que no empalaga, sino que deja un recuerdo duradero. La estrella Michelin que ostenta este restaurante no solo está justificada: se confirma con cada paso del servicio y cada bocado del menú. El Real Balneario de Salinas ofrece una experiencia gastronómica integral, donde la cocina, el entorno y la atención forman un todo coherente y sobresaliente. Sin duda, un lugar al que volveremos.
Espectacular la pasta con trufa blanca, la ventresca de bonito y la lubina al champagne. El tocinillo de cielo riquísimo y los helados artesanos también. Fantástico servicio e insuperables vistas
Impecable: comida, servicio y ambiente. Destacar el trabajo del jefe de sala quien tuvo que aguantar a un ser desagradable a lo largo de su servicio. Pedimos el menu degustacion, precio cerrado. Ha sido un espectaculo totalmente positivo. Un placer comer alli.
Una experiencia única.Isaac Loya y su equipo una maravilla.Las vistas desde el comedor impresionantes.La comida magnífica.Gracias por está experiencia.
Siempre es un acierto. Vamos a menudo pero siempre nos encanta más que la anterior, platos buenísimos y la atención al detalle de todo el personal del restaurante, que al final esto es lo que te incita a volver. El lugar en el que se encuentra es de lo mejor de Asturias ya que prácticamente estás en la arena con unas vistas increíbles.
Una experiencia para repetir. El Balneario de Salinas es uno de esos lugares donde se nota la calidad y el buen hacer. Hoy celebramos allí nuestro aniversario de boda y quiero destacar tanto la amabilidad y profesionalidad del personal como la excelencia de su cocina. Me gusta dejar siempre críticas constructivas con el ánimo de aportar y ayudar a crecer, sobre todo tratándose de un restaurante con estrella, por lo que señalaré algunos aspectos mejorables: en primer lugar, las mesas. El uso de manteles elásticos sin planchar me parece un detalle que desmerece el increíble potencial del lugar. Asimismo, durante la comida colocan unas lámparas y unas orquídeas de gran tamaño que, aunque vistosas, terminan restando protagonismo a lo más bello del entorno: las vistas. A mi juicio, quedarían más elegantes unas lámparas finas y discretas junto con pequeños jarrones con flores frescas. Otro detalle menor serían los baños, que no están a la altura de un restaurante de esta categoría: tres rollos de papel colocados sobre el inodoro y la ausencia de un cesto para desechar las toallas de secado. Entiendo, en cualquier caso, que están en proceso de mejora. En cuanto a la comida, simplemente extraordinaria. Las croquetas de bogavante, perfectas: cremosas, sabrosas y con una fritura impecable. Los chipirones de potera, espectaculares. La lubina al champagne —sobre la cual había leído críticas por su tamaño en relación al precio— resultó sorprendente: una ración abundante y de excelente calidad. El bonito, en cambio, sin dejar de estar bueno, no alcanzó el nivel sobresaliente del resto. Tuvimos además un detalle encantador que agradecimos mucho: al ser nuestro aniversario, nos obsequiaron con un plato de felicitación decorado con mermelada, una frambuesa y una vela, además de invitarnos a un par de copas de champagne. Los camareros, una vez más, encantadores, y la cocina, de diez. Sin duda, repetiremos. Gracias por hacer de esta comida un recuerdo tan especial.
Extraordinaria experiencia gastronómica ; la galería donde nos ubicaron es un espacio privilegiado que permite ver la playa mientras degustas las excelencias del chef Isaac Loya. Recomendables las sardinas sobre ajo blanco y los chipirones. Postre celestial ( cualquiera de ellos). Repetiremos seguro.
Fuimos a comer un menú degustación por el día de la madre y este lugar tiene fama por algo. Tanto el local como el ambiente y el trato fueron espectaculares. Suelo ir a comer este tipo de menús y este merece mucho la pena.
Un sitio excelente para celebraciones y comidas familiares.
Espectacular!!!!! Instalaciones cuidadas y mimadas hasta el más mínimo detalle. Decoración agradable y acogedora en una clave inmejorable. Vistas espectaculares en días desapacibles, con el mar de fondo. Platos sabrosos y con máximo sabor. Es digno de ser visitado. muy recomendable!!!!!!!
Fuimos a celebrar nuestro aniversario, pedimos el menú degustación y además tuvieron un bonito detalle con nosotros. Un sitio con vistas increíbles a la playa de Salinas, buen servicio y comida exquisita, siendo la lubina en champán y su torrija caramelizada los platos estrella. Muy reconendado.
Gran servicio y excelente comida. El sitio es una maravilla. Insuperable en vistas, sobre la propia playa de Salinas. Se nota que el equipo de cocina y camareros están a un nivel superior. Comimos unos aperitivos, 4 platos y 3 postres y no fallaron en ninguno. Imprescindible en Asturias.
Una experiencia de 3 estrellas Michelin. Realmente increíble este restaurante: vistas de lujo al mar Cantábrico, un trato inmejorable y una comida capaz de hacerte viajar por un universo de sensaciones, texturas y creatividad que, aunque ya ha sido reconocida con la estrella Michelin... boen merece la segunda y la tercera. Mis felicitaciones a Isaac Loya y a su equipo por saber entender la calidad culinaria en todas sus dimensiones. Por favor, ¡seguid así!
Uno de los referentes de Asturias, y bien merecido. Tratan los pescados como nadie. El salón es de lo más acogedor con esas vistas al mar El trato del personal y del propio chef es excepcional saliendo a saludar a todas las mesas. Tienen una de las mejores, sino la mejor, bodegas de Asturias Un sitio para celebrar y recomendar
Siempre hemos tenido ganas de conocer el restaurante, ahora tenemos ganas de volver Todo de cinco estrellas, y si hubiera también estrellas para las vistas también se las pondría
No conocíamos el restaurante y hemos probado hoy el menú degustación, espectacular y abundante, con la mezcla perfecta entre innovación y tradicion. Ambiente tranquilo y agradable con estupendas vistas al mar y servicio impecable. Nos han regalado al irnos un libro muy bonito con la historia de la familia, el restaurante y fotos muy elegantes y cuidadas del sitio y sus platos. Recomendable y sin duda para repetir. Muchas gracias a todo el equipo y enhorabuena por vuestro buen hacer.
Realmente me sorprendió. Trato estupendo de principio a fin y con una calidad y sabores exquisitos y sorprendentes en prácticamente cada pieza. Pedimos la degustación de 7 y quedamos muy bien. La merluza y los postres de Torrija y Tocino de cielo me parecieron increíbles, por remarcar algo, ya que quedé/quedamos muy satisfechos en todo. Repetiremos
La boda de mi hermano,ya hace mucho tiempo,pero es laejor boda en la que he estado, comí de lujo, el ambiente maravilloso, el lugar a mí mar, mi playa san juan de nieva, fue todo inolvidable, fantástico lugar por todo,mi más sencilla enhorabuena
Espectacular, en general las vistas, la comida, la atención, la amabilidad y la falta de parafernalia de los restaurantes con estrella, se agradece la cercanía de todo el personal desde el chef hasta el personal que te atiende, gracias por hacer de una comida algo tan especial.
Donde el buen gusto sin pretensiones absurdas, buen producto, servicio excelente, ubicación inmejorable y detalle se encuentran en un mismo lugar. Estuvimos en la boda de unos amigos en el Palacio de Mieres donde el catering realmente sorprendente daba la casualidad que era de Isaac Loya. Entre los aperitivos el chef se encontraba controlando el personal y aprovechando la ocasión me acerqué a comentarle que comíamos dos dias después en su restaurante. El cogió su móvil y mejoró sin pedirlo la ubicación de la mesa. La cual al llegar al restaurante efectivamente, inmejorable con vistas a la playa de salinas tras volver a saludarnos. Una comida sensacional, sardinas a baja temperatura y su ajo blanco, taco de bonito, virrey delicioso y sutil, cerrando con unas fabes de capricho. Último dulce con torrija y tocino de cielo maravilla. Amplísima carta de caldos nacionales e internacionales todo ello con un excelente servicio. En especial Ivan quien hizo que no faltara detalle en la mesa, una suerte. Espacio, experiencia, vistas y merecida estrella para su chef y personal. Enhorabuena.
La comida riquísima, original, productos de mucha calidad, y presentación y servicios sublimes. Remarcar la atención de todo el personal, desde la señora adorable que nos recibió al llegar, como todos los camareros que nos atendieron. Sin duda muy recomendable.
Calidad de todos los productos es excepcional, al igual que la atención y el ambiente pero debe mejorar en la información que facilita sobre los precios de la carta.
Esta todo muy bueno, tenia muchas ganas de venir algun dia y, probar la comida de aqui. El virrey estaba espectacular nunca lo habia probado y no me defraudo. Tanto el metre como los camareros fueron super atentos y muy majos. Un diez!!!
Fuimos con reserva y la atención fue exquisita. Los platos perfectamente cocinados, pedimos el clásico de la casa y no defraudo. Los percebes también excelentes. El tartar de atún rojo con caviar estaba espectacular también. Personalmente la calidad precio está genial, ya que valga la redundancia, la calidad se paga. Todo fue perfecto. Volveremos sin ninguna duda. Recomiendo reservar ya que cuando fui, se llenó.
Ubicación privilegiada para un sitio en el que al entrar ya te sientes en otro nivel. Los ventanales a la playa otorgan luz y paisajes inigualables. El servicio es muy atento, quizás algo frío (aunque se podría entender siendo un Michelin). La comida es soberbia: tratar de virrey, bonito en salsa ponzu, mero y una fabada impresionante. No puntuamos vinos porque íbamos de tránsito y fuimos por copa. Ambiente: 10/10 Servicio: 8,5/10 Comida: 9/10 Vinos: N.A. Puntuación: 9 CC’s
Un restaurante emblemático para la zona, espectacular de principio a fin. Excelente atención, materia prima y en un lugar inmejorable, en primera línea de playa y con decoración exquisita. Clara muestra de que las estrellas en alta cocina se otorgan a los que rozan la excelencia. Muy recomendable.
Auténtica despensa del mar Cantábrico: pescados frescos trabajados con el mimo de Isaac Loya, tercera generación de una saga que alaba el buen producto, el respeto al entorno, la hospitalidad y la cercanía en el servicio. Muy recomendable, volveremos pronto sin duda.
Restaurante con zona con vistas a la playa de Salinas. Un paisaje inigualable si eliges esa zona, que es interior pero con esa vista tras una cristalera. Evidentemente será la zona más “cotizada” del lugar, así que merece la pena el reservar pidiendo esa zona. En sí, el sitio es maravilloso (un clásico de Salinas) y si a eso unimos un gran y amable servicio junto a una cocina de 10, hace de comer allí, una experiencia especial. No es un sitio barato pero me parece que por todo lo que ofrece, no puede serlo. La calidad, se paga.
Absolutamente fantástico. Restaurante de producto (¡Y qué producto!). Tiene el lado clásico de la carta, como la lubina al champán, pero luego combinan con pescado de temporada. La carta de vino extensa y, ciertamente a buen precio. Y qué decir de las vistas y el emplazamiento. Superior.
Fuimos en pareja a comer un menú degustación, y la experiencia fue fantástica. Pedimos el de 50€ por cabeza, y aunque los platos no eran muy abundantes, no quedamos con hambre. La calidad excelente, al igual que la atención. Los camareros están pendientes en todo momento de que no te falte nada, por ejemplo de rellenar el vaso de agua. A mí no es algo que me apasione porque prefiero estar a mi rollo, pero es algo que se da por hecho cuando vas a un sitio así. En todo caso, es algo personal, y los hechos son que fueron muy amables y profesionales en todo momento. Un sitio ideal para celebrar algún momento especial, o para un regalo. De 10!
Qué puedo decir... espectacular es poco. Con una vista panorámica envidiable de la playa, un ambiente sereno y elegante, el savoir faire de todo el personal de sala, una cocina igual de elegante, perfectamente ejecutada y mimando a una materia prima de la máxima calidad... no puede arrojar otro resultado que el de una experiencia a la altura de los grandes chefs del panorama nacional. Para muestra un botón: aceituna esferificada y minibrioche de bogavante, percebes locales, almejas de Carril XXL, virrey en su marmita y falta la foto de una lubina con muselina de champagne que olvidé inmortalizar en cámara pero no en el paladar, y unos postres tan nobles como un arroz con leche requemado o unas fresitas maceradas con nata y almendra tostada. Además de un muy buen café y sus petit fours, que es el colofón a este tipo de experiencias. En definitiva, lo ultrarrecomiendo. 😍
Comimos el menú degustación con maridaje en el Real Balneario y fue una de esas experiencias que te recuerdan por qué la alta cocina es puro arte. Cada plato estaba perfectamente ejecutado, con producto local llevado al límite de su sabor, sin artificios innecesarios. El maridaje acompañaba sin eclipsar, pensado al detalle. El servicio fue impecable: cercano sin ser invasivo, atentos sin caer en formalismos rígidos. El entorno… simplemente incomparable —comer frente al mar, con esa luz de Salinas, hace que todo tenga aún más sentido. Una experiencia redonda. Volvería sin dudarlo.
Ambiente muy agradable con vistas espectaculares. El servicio es atento y esmerado como es de esperar. La materia prima y preparación es excelente. Probamos el solomillo y la fabada, apostando por lo fácil y nos encantó. Al no estar disponible el tómate nos prepararon un pan con tomate, teniendo un gran detalle. Probamos las torrijas de postre, estupendas también. Sitio para volver en cada visita. Muy recomendable.
Fuimos ayer a comer allí sin reserva....(15:30h) y todo fueron facilidades. Gracias a la señora de recepción por su buen estar y dedicación hacia nosotros. Es la primera vez que pisamos UNA ESTRELLA MICHELIN, Y NO SERÁ ..YA LA ÚLTIMA. El lugar espectacular, una vistas preciosas. Las recomendaciones del asistente en mesa...acertadas. La comida, muy rica. Sabores y texturas distintos a lo que uno está acostumbrado. Entrantes, Anchoas nardin en crujiente y Xarda a la brasa con judias. Muy rico. Principal, Merluza de Celeiro y cordero lechal parmentier ( a pesar de ser costa, me gusta mas la carne) Riquisimo. Marinado con Ramon Bilbao verdejo. Cafes y su acompañamiento.. Gracias por todo.. ha sido una comida acorde al día que se festejaba.
Uno de los referentes de la gastronomía astur, que hace valer su estrella michelín en un claro enfoque a la mar. Las vistas son magníficas y con un menú degustación por poco menos de 100€, es un capricho que uno se puede dar al menos una vez. Si te gustan los sabores del mar, no puedes perdértelo.
Hemos tenido la suerte de disfrutar de nuestro día libre en este Restaurante espectacular!! Nos ha ENCANTADO!! La comida, impresionante..el servicio..la decoración.. Creo que ha sido de lo mejor que hemos visto!! La cecina, y la lubina SIN PALABRAS Enhorabuena.. porque las cosas especiales se merecen LO MEJOR
Estuvimos en octubre del 2021, y hacia un poco de frío, terminamos comiendo allí de casualidad, y fue unas de las mejores experiencias gastronómicas. Nos aconsejaron la lubina, el plato estrella y realmente estaba buenísima. Además de un magnífico servicio. Estaba todo tan bueno, que solo me acordé de hacer una foto al final, al café.
Espectacular la pasta con trufa blanca, la ventresca de bonito y la lubina al champagne. El tocinillo de cielo riquísimo y los helados artesanos también. Fantástico servicio e insuperables vistas
Tuvimos la suerte de disfrutar de una comida de trabajo en el Real Balneario de Salinas, y la experiencia fue, simplemente, excelente. Éramos seis adultos y, desde nuestra llegada, todo estuvo a la altura de lo que uno espera en un restaurante con estrella Michelin (e incluso por encima en algunos aspectos). El comedor es amplio, elegante, perfectamente decorado y aclimatado. Se respira serenidad y buen gusto. Desde nuestra mesa redonda, las vistas a la playa de Salinas eran espectaculares. Comer con el mar de fondo añadió un valor especial a la experiencia, reforzando esa sensación de estar en un lugar único. El servicio fue de diez. Atentos, profesionales, y siempre disponibles para aconsejar con criterio, sin invadir ni forzar. El equipo transmite seguridad y demuestra una gran pasión por lo que hace. El trato fue impecable, cercano pero respetuoso, demostrando el nivel del restaurante en cada detalle. Comenzamos con una emulsión de bogavante de sabor fino y elegante, perfecta como apertura. Las almejas fueron uno de los platos que más nos impresionó por su calidad: carnosas, sabrosas y con una textura impecable. También compartimos una papada con fabas y caviar imperial que nos pareció una auténtica maravilla. Una combinación atrevida, bien medida y muy bien ejecutada. En los principales, cada uno pidió el que más le apetecía, lo que nos permitió probar una buena variedad de platos. Entre ellos, destacaron la lubina al champagne, delicada y perfectamente equilibrada; la merluza fuera de carta, con una frescura y punto de cocción excepcionales (mis felicitaciones a la cocina) y un salmonete impecable, con todo su sabor concentrado, sin una sola espina, lo que permitió disfrutarlo plenamente de principio a fin. Un detalle que demuestra el cuidado extremo en la preparación y el respeto por el comensal. Para rematar, compartimos seis de los ocho postres de la carta. La repostería está a la altura del resto de la experiencia: sabores definidos, texturas trabajadas y un cierre dulce que no empalaga, sino que deja un recuerdo duradero. La estrella Michelin que ostenta este restaurante no solo está justificada: se confirma con cada paso del servicio y cada bocado del menú. El Real Balneario de Salinas ofrece una experiencia gastronómica integral, donde la cocina, el entorno y la atención forman un todo coherente y sobresaliente. Sin duda, un lugar al que volveremos.
Una experiencia única.Isaac Loya y su equipo una maravilla.Las vistas desde el comedor impresionantes.La comida magnífica.Gracias por está experiencia.
Impecable: comida, servicio y ambiente. Destacar el trabajo del jefe de sala quien tuvo que aguantar a un ser desagradable a lo largo de su servicio. Pedimos el menu degustacion, precio cerrado. Ha sido un espectaculo totalmente positivo. Un placer comer alli.
Siempre es un acierto. Vamos a menudo pero siempre nos encanta más que la anterior, platos buenísimos y la atención al detalle de todo el personal del restaurante, que al final esto es lo que te incita a volver. El lugar en el que se encuentra es de lo mejor de Asturias ya que prácticamente estás en la arena con unas vistas increíbles.
Una experiencia para repetir. El Balneario de Salinas es uno de esos lugares donde se nota la calidad y el buen hacer. Hoy celebramos allí nuestro aniversario de boda y quiero destacar tanto la amabilidad y profesionalidad del personal como la excelencia de su cocina. Me gusta dejar siempre críticas constructivas con el ánimo de aportar y ayudar a crecer, sobre todo tratándose de un restaurante con estrella, por lo que señalaré algunos aspectos mejorables: en primer lugar, las mesas. El uso de manteles elásticos sin planchar me parece un detalle que desmerece el increíble potencial del lugar. Asimismo, durante la comida colocan unas lámparas y unas orquídeas de gran tamaño que, aunque vistosas, terminan restando protagonismo a lo más bello del entorno: las vistas. A mi juicio, quedarían más elegantes unas lámparas finas y discretas junto con pequeños jarrones con flores frescas. Otro detalle menor serían los baños, que no están a la altura de un restaurante de esta categoría: tres rollos de papel colocados sobre el inodoro y la ausencia de un cesto para desechar las toallas de secado. Entiendo, en cualquier caso, que están en proceso de mejora. En cuanto a la comida, simplemente extraordinaria. Las croquetas de bogavante, perfectas: cremosas, sabrosas y con una fritura impecable. Los chipirones de potera, espectaculares. La lubina al champagne —sobre la cual había leído críticas por su tamaño en relación al precio— resultó sorprendente: una ración abundante y de excelente calidad. El bonito, en cambio, sin dejar de estar bueno, no alcanzó el nivel sobresaliente del resto. Tuvimos además un detalle encantador que agradecimos mucho: al ser nuestro aniversario, nos obsequiaron con un plato de felicitación decorado con mermelada, una frambuesa y una vela, además de invitarnos a un par de copas de champagne. Los camareros, una vez más, encantadores, y la cocina, de diez. Sin duda, repetiremos. Gracias por hacer de esta comida un recuerdo tan especial.
Fuimos a comer un menú degustación por el día de la madre y este lugar tiene fama por algo. Tanto el local como el ambiente y el trato fueron espectaculares. Suelo ir a comer este tipo de menús y este merece mucho la pena.
Espectacular!!!!! Instalaciones cuidadas y mimadas hasta el más mínimo detalle. Decoración agradable y acogedora en una clave inmejorable. Vistas espectaculares en días desapacibles, con el mar de fondo. Platos sabrosos y con máximo sabor. Es digno de ser visitado. muy recomendable!!!!!!!
Fuimos a celebrar nuestro aniversario, pedimos el menú degustación y además tuvieron un bonito detalle con nosotros. Un sitio con vistas increíbles a la playa de Salinas, buen servicio y comida exquisita, siendo la lubina en champán y su torrija caramelizada los platos estrella. Muy reconendado.
Fui hace ya dos veranos. No puse una reseña porque porque me pareció innecesaria, pero siempre me he arrepentido, porque al fin y al cabo me parecía injusto no dejar constancia del sensacional trabajo de todo el staff. Es posible decir que el buen gusto discreto destaca o brilla sin caer en una contradicción en los términos? En cada metro cuadrado, cada palabra, cada plato? Este sitio me hace pensar que si lo es.
Gran servicio y excelente comida. El sitio es una maravilla. Insuperable en vistas, sobre la propia playa de Salinas. Se nota que el equipo de cocina y camareros están a un nivel superior. Comimos unos aperitivos, 4 platos y 3 postres y no fallaron en ninguno. Imprescindible en Asturias.
Extraordinaria experiencia gastronómica ; la galería donde nos ubicaron es un espacio privilegiado que permite ver la playa mientras degustas las excelencias del chef Isaac Loya. Recomendables las sardinas sobre ajo blanco y los chipirones. Postre celestial ( cualquiera de ellos). Repetiremos seguro.
Una experiencia de 3 estrellas Michelin. Realmente increíble este restaurante: vistas de lujo al mar Cantábrico, un trato inmejorable y una comida capaz de hacerte viajar por un universo de sensaciones, texturas y creatividad que, aunque ya ha sido reconocida con la estrella Michelin... boen merece la segunda y la tercera. Mis felicitaciones a Isaac Loya y a su equipo por saber entender la calidad culinaria en todas sus dimensiones. Por favor, ¡seguid así!
Restaurante espectacular por la ubicación a pié de playa,por la decoración,por el trato y por la Comida. Para 4 personas un par de entrantes,repartidos individualmente,los platos principales de ración abundante y los postres también se pueden compartir. Está todo muy rico lo que probamos pero la lubina al champán es impresionante. Merece la pena ir a comer,dinero bien gastado.
Fui hace ya dos veranos. No puse una reseña porque porque me pareció innecesaria, pero siempre me he arrepentido, porque al fin y al cabo me parecía injusto no dejar constancia del sensacional trabajo de todo el staff. Es posible decir que el buen gusto discreto destaca o brilla sin caer en una contradicción en los términos? En cada metro cuadrado, cada palabra, cada plato? Este sitio me hace pensar que si lo es.
Aunque a nivel de cocina bajó un poco el nivel, el sitio es espectacular, frente al mar un lugar privilegiado.
Excelente propuesta en un lugar único. Comida con estrella Michelin en plena playa.
Restaurante Real Balneario (1991) de Isaac Loya del Río, alta cocina asturiana, tradicional y de vanguardia. Se asienta sobre un antiguo chalet que formaba parte del balneario de aguas marinas inaugurado en 1916 por el rey Alfonso XIII (1886/1902-1931) en Salinas (Castrillón, Asturies).
Precioso restaurante con una ubicación privilegiada sobre la playa de Salinas. Se puede disfrutar de las especialidades culinarias elaboradas por Deloya que ha de probarse por lo especiales que son. Un buen lugar donde poder celebrar algún evento con la familia.
Restaurante ubicado a pie de playa. Si tienes oportunidad reserva mesa en la galería,tiene enormes ventanales con excepcionales vistas al mar. Nosotros pedimos deliciosas almejas de carril, salmonete, lubina y milhoja de frambuesas. Todo exquisito sin embargo las cantidades resultan escuetas. Nos quedamos con hambre siendo de poco comer. Ojo a la hora de pedir marisco: el precio en la carta no está bien especificado. Asegúrate bien antes de pedir para evitar sorpresas no deseadas en la cuenta. Positivo: muy buen servicio, eficaces y atentos en cada momento. Relación calidad-precio: caro, 60€/persona siendo muy comedidos. Imprescindible reservar.
En general podemos decir que como estrella michelín nos defraudó un poco. El plato principal fué de arroz con bogavante. A 60 euros la ración merecía estar perfecto. En cocina se les debió caer el salero en el arroz, porque aquello estaba demasiado potente de sabor... por decirlo finamente. Se lo hicimos saber al maitre y que lo comentara en cocina...si no ha sido así, aquí queda. Una pena la verdad. Como parte positiva, el pan muy bueno. El entrante, de un bocado muy original. El postre muy rico. El cava que quisimos pedir estaba caliente, algo imperdonable en un restaurante de esta categoría, por lo que nos ofrecieron otro de categoría inferior. El servicio atento relativamente, hasta que se llenó el salón. Entre copa y copa tuvimos que esperar bastante. Teníamos muchas expectativas, pero se truncaron.
Excelente restaurante a pie de playa en Salinas al lado de Avilés, con una vistas espectaculares, tienen una estrella Michelin por lo que la calidad y el servicio esta a la altura de ello, un sitio para disfrutar de la comida en un entorno muy agradable, la calidad tiene su precio, por lo que no es nada económico pero creo que vale la pena.
Situado frente al mar con unas vistas espectaculares. El servicio es muy profesional y atento. El ambiente es muy tranquilo con buena separación entre mesas. Los productos son muy buenos. Jamón y percebes de máxima calidad. Probamos unas sardinas confitadas que no nos gustaron mucho por estár un poco crudas. El mero estaba bien aunque demasiado caro para la cantidad servida. El café y el postre muy bien. En resumen excepto las sardinas todo muy bueno y muy caro.
Aunque a nivel de cocina bajó un poco el nivel, el sitio es espectacular, frente al mar un lugar privilegiado.
Excelente propuesta en un lugar único. Comida con estrella Michelin en plena playa.
El enclave y el servicio siguen estando a la altura de lo que se espera de un estrella michelin, sin embargo la mayoría de los platos , a excepción de la merluza y las croquetas que sí estaba riquísimas , fueron muy planos.La torrija de postre creo que es la que menos ha gustado de todas las que he podido probar, que no han sido pocas...Nos dejaron el segundo postre en la mesa sin haber terminado el primero.Raciones muy escasas al igual que el servicio de vino. En fin, detalles que estropean la experiencia.
Un sitio precioso, pero el tamaño de las raciones es una auténtica tomadura de pelo. Los platos ricos pero nada espectacular, que era lo que se esperaba. Si quieres comer caro y salir con ganas de comer más, es el lugar perfecto. Gran decepción
Restaurante con una estrella michelin con un entorno privilegiado y preciosas vistas al mar y esto es lo único que salva nuestra última visita al restaurante. Menú degustación preparado con poca delicadeza, cambios del mismo con sustituciones bastante sin sustancia. Precios de la carta sin actualizar y otros muchos detalles que para mí gusto personal no hacen al restaurante merecedor de la estrella. Precio desorbitado relación calidad-precio, no volveré ni lo recomendaré a nadie.
Rica la comida. Si!! Pero MUY escasa para el precio que tiene. El plato de croquetas tenia 8 pero enanas. Y el de anchoas 4 (25€!!!). Las raciones de pescado, en su punto exacto pero escasisimas. Los postres muy buenos. En definitiva: no volveremos por la bajisima relacion calidad/precio
Las vistas y localización son preciosas pero la comida me decepcionó. Menú cerrado de 75 euros. Comida escasa. No estaba mal pero la relación calidad/cantidad precio no merece la pena.
Una gran decepción. Aunque he de decir que la comida fue muy buena, no se entiende que tenga una estrella Michelín. El servicio normal, pero si tengo que juzgar que se trata de un restaurante con estrella, entonces diría que servicio regulero. Platos mal colocados, camareros con poca atención al detalle, vasos de agua que parecían de ikea… El mantel estaba roto, literalmente tenía dos agujeros considerablemente grandes debajo de mi plato. Esto último me pareció de no creer. En cuanto a la comida, nos ofrecieron fuera de carta el mero. Lo vimos en la mesa de al lado y era un buen trozo de pescado con una pinta espectacular. Cuando nos lo trajeron, era una mini rodajita lo que nos sirvieron (adjunto foto). Pedimos el mero cuatro personas. En mi opinión, el camarero vendió más raciones de las que les quedaban en cocina, y simplemente nos tuvieron que dar la mitad de la ración en lugar de venir a pedir disculpas y admitir que no les quedaba suficiente. Nadie me puede asegurar que esto fue lo que ocurrió pero a juzgar por la ración de la mesa de al lado, esta fue nuestra percepción. Salimos con hambre del restaurante, los platos no llevaban ni guarnición, nos tuvimos que atiborrar a pan para llenarnos y encima pagamos 120€ persona. Por otro precio y sin tener estrella, sería menos crítica con el restaurante.
Teníamos altas expectativas respecto al restaurante con estrella,pero nos defraudó ya que a pesar de la calidad incomparable del producto ,los platos no estaban a la altura de dicho reconocimiento (todo muy rico)aunque sin novedad al paladar,el servicio al principio bien porque llegamos lo primeros pero en cuanto empezó a llenarse nos dejaban los platos en la mesa sin explicarnos el mismo(pedimos menú degustación de 7 pases)en la web ponía un precio y varios menús más que se redujeron a tan solo uno por 130 eur sin maridaje.Nos trajeron los cafés antes de que terminaran de traer los postres del menú.Un poco caótico repito para un restaurante estrella.Hemos tenido la suerte de poder comparar con otros y a pesar de la calidad del producto nos ha defraudado un poco.
No cumplió mis expectativas, antojo gastronómico veraniego deseado y solamente para una vez... Cumple todos los requisitos para tener 2 estrellas (atención, vistas, edificio, carta, productos...) y ser un tatuaje de la gastronomía personal pero para mi decepción son tan tan tan sutiles los platos que no te permiten ni disfrutar ni criticar y no corresponde en absoluto cantidad con precio. Dos estrellas sobre el papel pero no en práctica.
El enclave y el servicio siguen estando a la altura de lo que se espera de un estrella michelin, sin embargo la mayoría de los platos , a excepción de la merluza y las croquetas que sí estaba riquísimas , fueron muy planos.La torrija de postre creo que es la que menos ha gustado de todas las que he podido probar, que no han sido pocas...Nos dejaron el segundo postre en la mesa sin haber terminado el primero.Raciones muy escasas al igual que el servicio de vino. En fin, detalles que estropean la experiencia.
Llevaba tiempo con ganas de ir y después de probarlo sensaciones encontradas, por un lado lo más destacable sin ninguna duda es su excelente ubicación a mismo pie de playa, lo que hace que desde la propia mesa parezca que estes en la propia arena, el local es muy bonito, el trato por parte del personal muy correcto, pendientes de todo detalle y explicando los platos servidos y su elaboración. A la hora de pedir los platos nos decidimos por unos entrantes para compartir para luego pasar a un plato principal para cada uno de los comensales, entre estos entrantes pedimos el plato de jamón ibérico, el cual pasado un minuto el camarero vuelve para decirnos que el jamón está en su parte final ya cercana al hueso y que sería mejor cambiarlo por otro entrante, a lo cuál yo creo que si lo ofertas en tu carta y cuando me la presentas y tomas la comanda no informas de tal situación, yo creo que o bien deberían de empezar otro jamón(lo que sería lo más razonable) o a la hora te entregar la carta decir que no tienen, ya que me cuesta creer que en dicho lugar no tengan algún jamón en almacén, pero bueno cambiamos de entrante sin problema por otro fuera de carta recomendado por el camarero el cuál en ningún momento nos informa del precio que tiene al estar fuera de carta, que puede no tener mayor importancia pero cuando dicho plato "duplica" el precio del anteriormente pedido creo que se debería de informar para no llevarse sorpresas. Los platos degustados ricos y bien presentados, buenos sabores y buen producto, el camarero hizo bastante hincapié en repetidas ocasiones en el lomo de merluza, casi sintiendote forzado a pedirla,lo que hizo que 2 personas cambiaramos de idea sobre lo que teníamos en mente, ciertamente estaba muy buena, pero al probar el plato de lubina (la cuál era la primera idea) y que nuestros compis sí que pidieron, dudas si el cambio mereció la pena. En general las expectativas eran bastante altas y después de la experiencia tal vez me esperaba algo más tratándose de un restaurante de este nivel. Repito que todo estaba rico pero nada sorprendente en cuanto a ingredientes y sabores no probados en otros lugares a un precio inferior y de calidad sino igual muy similar.
Una decepción 🫤, me recomendaron ir y pedir la lubina...pues sin disponibilidad de lubina después de desplazarme casi 200km. Buena calidad pero un precio desorbitado para la ración. Carta de vinos amplia pero al igual que la comida está hinflada en el márgen de los precios de la competencia. No repetiré y no lo recomiendo teniendo cercano otras alternativas mejores.
Me ha defraudado completamente. En un sitio de esta categoría no esperas encontrarte con copas rotas, platos escachados y un servicio despistado al que le hay que pedir que te sirvan agua, vino y hasta el pan, pero todo esto es lo que nos hemos encontrado. En cuanto a la comida, escasa y sin encontrar ningún plato memorable. Fue una gran decepción para todos y desde nuestro punto de vista no merece la pena, ni mucho menos.
Ningún restaurante debe quedarse con el producto y con el dinero. No justifica los irracionales precios. Sin entrar en más detalles, nos resultó un timo en toda regla. Siento escribir algo así, pero fué demasiado...
No se de donde sacaron la estrella M Lo mejor las vistas La carta muy corta.y aún así había platos que no tenían . Tuvimos que forrar con pan,porque los platos eran de miniminiatura... Pedí un salmonete y pusieron medio y no era mas de una cuarta de una mano..la otra mitad será la dieron a otro comensal. El servicio con poca experiencia ,pedimos que nos quitaran un plato que estaba un poco cascado,y cada vez que servían la bebida ,siempre goteaban en el mantel Concluyendo no volveré ni recomendaré este restaurante.
Mi marido y yo fuimos con un menú degustación de 110 euros por persona. Ofrecían cinco platos y dos postres. De los cinco ofertados sólo coincidió uno, el resto totalmente distintos y pienso que de menor calidad. Los postres sí eran los que estaban descritos en la tarjeta y estaban buenos. El servicio del personal correcto, el sitio y el paisaje preciosos. Pero las raciones son minúsculas y no compensa el precio para lo que dan . Una experiencia que no repetiremos.
Hemos ido a comer un menú Estrellas Michelín de La Nueva España y ha sido un desastre. Desgloso los platos. De aperitivos: brioche trufado (bueno), croqueta de bogavante (a bogavante sabía poco, tal vez por su ínfimo tamaño), bikini de pitu de caleya (bueno) y mejillón Paco Lafuente en escabeche y cítrico (normalito). De platos: Vieira a la brasa e infusión de lechuga de mar (bueno), Papada ibérica a baja temperatura y su jugo (Muy buena), Pixín en su propia menier (regular tirando para malo, el pixín estropajoso, parecía congelado) y Fabada "Camín Astur" Asturiana (un auténtico desastre, fabes de distinto tamaño, unas medio crudas otras sin cocer, rotas, cualquier fabada de bote estaría mejor). El servicio excepcional. Y el ambiente y el sitio paradisíaco. Todo ello por 74 euros por persona, con bodega incluida (dos copas de vino blanco y dos de tinto, cerveza y agua). El tamaño de los platos minimalista total, aunque eso me lo esperaba, pero la fabada y el pixín, de vergüenza. Echaban la culpa de las fabes al proveedor, Camín Astur, pero el pixín no era de ellos.
Hemos ido a comer un menú Estrellas Michelín de La Nueva España y ha sido un desastre. Desgloso los platos. De aperitivos: brioche trufado (bueno), croqueta de bogavante (a bogavante sabía poco, tal vez por su ínfimo tamaño), bikini de pitu de caleya (bueno) y mejillón Paco Lafuente en escabeche y cítrico (normalito). De platos: Vieira a la brasa e infusión de lechuga de mar (bueno), Papada ibérica a baja temperatura y su jugo (Muy buena), Pixín en su propia menier (regular tirando para malo, el pixín estropajoso, parecía congelado) y Fabada "Camín Astur" Asturiana (un auténtico desastre, fabes de distinto tamaño, unas medio crudas otras sin cocer, rotas, cualquier fabada de bote estaría mejor). El servicio excepcional. Y el ambiente y el sitio paradisíaco. Todo ello por 74 euros por persona, con bodega incluida (dos copas de vino blanco y dos de tinto, cerveza y agua). El tamaño de los platos minimalista total, aunque eso me lo esperaba, pero la fabada y el pixín, de vergüenza. Echaban la culpa de las fabes al proveedor, Camín Astur, pero el pixín no era de ellos.
¡No recomiendo este restaurante! Os voy a describir mi experiencia, decidí celebrar un cumpleaños y el camarero me ofreció pescado que habían pescado por la mañana, pregunté cuánto costaría ya que no estaba en la carta y la respuesta fue 56 euros por persona, pedimos dos raciones. Es importante señalar que hablo español promedio y estoy seguro de que el camarero aprovechó esta oportunidad. Me trajeron una langosta, pensé, bueno, eso es lo que quiso decir, comimos la langosta y luego nos trajeron pescado, lo cual ya no era apropiado. Incluso antes de esto el camarero me recomendó insistentemente un determinado vino para acompañar el pescado, tuve que negarme tres veces, ¡simplemente insistió! Supongo que el precio también acabaría siendo diferente al anunciado. ¡Lo que quiero decir es que la factura final simplemente me sorprendió! ¡No había forma de que llegara ni siquiera a los 56 euros por plato! ¡La estrategia es que si no eres español te pueden engañar para que te atiborren de platos muy caros y no tendrás elección! También me gustaría recalcar que no sé cómo consiguieron una estrella Michelin, al parecer el inspector no entró al baño de hombres y no cayó en el truco (foto adjunta). I do not recommend this restaurant!!! I will describe my experience, I decided to celebrate a birthday and the waiter offered me fish that was caught in the morning, I asked how much it would cost since it was not on the menu and the answer was 56 euros per person, we ordered two portions. It is important to note that I speak average Spanish and I am sure the waiter meanly took advantage of this opportunity. They brought me lobster, I thought well that means he meant it, we ate the lobster and then they brought us fish that was no longer appropriate. Also, before this, the waiter persistently recommended a certain wine to go with the fish, I had to refuse three times, he just insisted! I assume the price would also have been different from what was announced. I mean, the final bill just shocked me! There was no 56 euros for a dish, not even close! The strategy is that if you are not Spanish, then you can be tricked into eating very expensive dishes and you will not be able to get away from it! I would also like to emphasize that I don’t know how they got a Michelin star, apparently the inspector didn’t go into the men’s room and didn’t fall for this trick (photo attached).
Execesivamente caro para las raciones que sirven. La calidad es buena, pero el tamaño de los platos ridículo. Relación calidad precio muy desfavorable. En muchos sitios de Asturias se come igual o mejor calidad por un precio mucho mejor
No entiendo la estrella de este restaurante: si tienes solo un poco de hambre no te lo recomiendo… tendrás que ir a comer un bocadillo en cuanto salgas… ningún plato sorprende ni en calidad ni en elaboración… yo personalmente es el peor restaurante estrella michelin en el que he estado… ojo 150 eu por persona por no comer…
Muy caro, muy escaso (como suele ser costumbre en este tipo de restaurantes) y muy simple en cuanto al sabor. Es un lugar nada recomendable a no ser por las vistas ya que está situado en la misma playa. En resumen, sin salir de Salinas tienes muchos restaurantes infinitamente mejores, de mejor calidad y mucho más baratos.
¡No recomiendo este restaurante! Os voy a describir mi experiencia, decidí celebrar un cumpleaños y el camarero me ofreció pescado que habían pescado por la mañana, pregunté cuánto costaría ya que no estaba en la carta y la respuesta fue 56 euros por persona, pedimos dos raciones. Es importante señalar que hablo español promedio y estoy seguro de que el camarero aprovechó esta oportunidad. Me trajeron una langosta, pensé, bueno, eso es lo que quiso decir, comimos la langosta y luego nos trajeron pescado, lo cual ya no era apropiado. Incluso antes de esto el camarero me recomendó insistentemente un determinado vino para acompañar el pescado, tuve que negarme tres veces, ¡simplemente insistió! Supongo que el precio también acabaría siendo diferente al anunciado. ¡Lo que quiero decir es que la factura final simplemente me sorprendió! ¡No había forma de que llegara ni siquiera a los 56 euros por plato! ¡La estrategia es que si no eres español te pueden engañar para que te atiborren de platos muy caros y no tendrás elección! También me gustaría recalcar que no sé cómo consiguieron una estrella Michelin, al parecer el inspector no entró al baño de hombres y no cayó en el truco (foto adjunta). I do not recommend this restaurant!!! I will describe my experience, I decided to celebrate a birthday and the waiter offered me fish that was caught in the morning, I asked how much it would cost since it was not on the menu and the answer was 56 euros per person, we ordered two portions. It is important to note that I speak average Spanish and I am sure the waiter meanly took advantage of this opportunity. They brought me lobster, I thought well that means he meant it, we ate the lobster and then they brought us fish that was no longer appropriate. Also, before this, the waiter persistently recommended a certain wine to go with the fish, I had to refuse three times, he just insisted! I assume the price would also have been different from what was announced. I mean, the final bill just shocked me! There was no 56 euros for a dish, not even close! The strategy is that if you are not Spanish, then you can be tricked into eating very expensive dishes and you will not be able to get away from it! I would also like to emphasize that I don’t know how they got a Michelin star, apparently the inspector didn’t go into the men’s room and didn’t fall for this trick (photo attached).
Anmelden, um eine Bewertung zu schreiben
AnmeldenWerbung entfernen und Menü verwalten
Entdecke deine Gegend
Café Bidul
La Dársena
Bar Luna
Tierra Astur
Restaurante Jose's
Kebab Piedras Blancas
City Kebab
Burger King
Los Fogones de Dani
Pastelería Vidal
295 Fotos
Entdecke Fotos von Balneario de Salinas
Informationen über Balneario de Salinas
Anfahrt
Av. Juan Sitges, 3, 33405 Salinas, Asturias, Spain
Arnao, Arnao 33405
Highlights
Dienstleistungen
Speisemöglichkeiten
Restaurant-Infos
Ausstattung
Die Nachbarschaft
Standort
📍 Die Nachbarschaft erkunden
playa de la parroquia de Salinas en el concejo de Castrillón, España
playa del concejo de Castrillón, en Asturias, España
playa de la localidad de Arnao en el concejo asturiano de Castrillón, España
church building in Laspra, Spain
playa de San Martín de Laspra, en el concejo asturiano de Castrillón, Espanya
Spiele
🎮 Sammle Punkte beim Entdecken!
Spiele Find Me und löse Punkte gegen Rabatte bei Balneario de Salinas und anderen Restaurants ein
Sammle Punkte bei Balneario de Salinas!
Spiele Find Me und löse Belohnungen hier ein
Sammle Extrapunkte und löse sie gegen Belohnungen von Balneario de Salinas ein
🏆 Belohnungen von Balneario de Salinas
10% Rabatt
Bei Balneario de Salinas
Gratis Vorspeise
Bei deinem nächsten Besuch
VIP-Tisch
Premium-Erlebnis
um Belohnungen einzulösen und Punkte zu sammeln
📋 Wie funktionieren die Belohnungen?
Spiele Find Me
Alle 100 Scorepunkte = 1 Belohnungspunkt
Sammle Punkte
Worker erhalten 2x Punkte pro Spiel
Löse Belohnungen ein
Rabatte, Gratis-Essen und VIP-Erlebnisse
Gehört es Ihnen? GRATIS beanspruchen!
Werbung entfernen und Menü verwalten