Guía de Cafè Godot-TANCAT PERMANENTMENT
# Cafè Godot y el Alma de Gràcia: Un Viaje a Través de un Barrio con Encanto Propio
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Modern cuisine spanning Mediterranean to Thai, plus brunch, amid exposed brick in a stylish cafe.
Bar · Barcelona
Savor the East in Gràcia
Cafè Godot-TANCAT PERMANENTMENT war einst ein beliebter Treffpunkt in Barcelona, bekannt für seine einladende Atmosphäre und die hohe Qualität seiner Angebote. Als Bar bot es seinen Gästen ein besonderes gastronomisches Erlebnis, das durch die vielen positiven Rückmeldungen von über 1.445 Bewertunge...
Cafè Godot-TANCAT PERMANENTMENT war einst ein beliebter Treffpunkt in Barcelona, bekannt für seine einladende Atmosphäre und die hohe Qualität seiner Angebote. Als Bar bot es seinen Gästen ein besonderes gastronomisches Erlebnis, das durch die vielen positiven Rückmeldungen von über 1.445 Bewertungen mit einem Durchschnitt von 4.3 von 5 Sternen bestätigt wurde. Leider ist das Cafè Godot-TANCAT PERMANENTMENT dauerhaft geschlossen. Wir bedanken uns bei allen Gästen für ihre Treue und die unvergesslichen Momente, die wir gemeinsam in Barcelona erleben durften.
Cafè Godot es un lugar muy agradable en Gracia, con un servicio espectacular y amable. Destacan sus platos variados con toques asiáticos y mediterráneos, y sus postres como el tiramisú de té matcha. Ideal para compartir platos.
Tip: Es un restaurante para compartir platillos, pide dos por persona para quedar satisfecho.
Daten von Wikidata
Cafè Godot-TANCAT PERMANENTMENT befindet sich in Barcelona, umgeben von kulturellen und historischen Sehenswürdigkeiten. Hier sind einige der bemerkenswertesten Orte in der Nähe.
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En el centro del barrio del Gracia al lado de la plaza de Villa de Gracia nos encontramos este sitio tan bonito!! Con el local con un ambiente muy bonito, con los camareros super amables y atentos y con una comida muy miy rica!! Nos gustaron todo .. plato estrellado el phad tai y a mejorar el areod del dia que estaba muybrico pero hania mucha sal!! Solo este detalle!! Seguro que volveremos!!!
Una excelente sorpresa en el corazón del Barrio de Gracia. Tienen un menú a muy buen precio que incluye una copa de muy buen vino ecológico, platos deliciosos y muy variados, opciones muy saludables y sabrosas y unos postres excelentes. Personalmente el tiramisu de té verde, el pudding de chia y los currys me han encantado. Éramos varios y todos los platos estaban excelentes, además el sitio es acogedor y el personal muy amable, nos dieron una excelente mesa, totalmente recomendado. Lo único que mejoraría es la ensalada Dijon de entrante que creo se podría hacer más variada y aliñada, lo demás excelente. Volveremos!
Sitio muy agradable en gracia. Rico y talentoso con menu de mediodía y platos especiales durante la semana. Asiático como curris, padthai y Mediterráneo con pastas y ensaladas y unos postres espectaculares, tiramisu de te de matcha. Amabilidad entre el personal y zonas amplias y separadas para familia y niños.
¡Espectacular! 😍 Tienen platos súper variados y muy elaborados. Las cantidades son correctas y la calidad de la comida excelente. Sin duda, todo lo que he comido esta buenísimo. El lugar es precioso, súper bien decorado y además tienen un sofá así que es bastante cómodo comer ahí. Debo decir que uno de los camareros ha sido súper amable y además simpático e incluso gracioso con nosotros. También han sido muy rápidos en atendernos y la comida llegaba recién hecha. Ofrecen un menú de un entrante, plato principal, postre y bebida por 14,5€. Algunos de los platos y postres están fuera del menú pero pagando 1€ de más puedes pedirlos. No os quedaréis con hambre, os lo aseguro. Lo que no es menú, también es bastante asequible. Los precios no son súper elevados aunque sin duda la recomendaría coger un menú o medio menú puesto que vale mucho la pena.
Sitio muy recomendable en El Barrio de Gracia. A destacar el cuidado y la presentación de los platos. Destacables y recomendable el Pollo de Payés y Pad Thai. La tarta de zanahoria buenísima Las raciones bien servidas y calidad precios correcto. Tiene Juan Gil uno se los vinos de Jumilla a destacar. Nice place located in Gracia neighborhood. Good services , nice introduction and price-vice very competitive. Very tasty carrot cake To highlight Pollo Payés and Pad Thai.
Agendado desde tiempo, el momento es llegado para el Menú del Día 😁 Excelente género con una muy correcta cantidad, elaboración y presentación en Cocina. Trato igualmente esmerado y profesional en Sala por un personal desenfadado y formado para, con educación, agradar. Obligada visita para degustar la Carta.
Lo descubrí por casualidad y lo recomiendo mucho! Nos llamo la atención la buena iluminación que tenía por la noche y el local se veía cálido y agradable sin estar abarrotado. El servicio allí fue espectacular, muy amable y divertido. El menú era tipo bistro francés, comida española con un toque asiático. Pedimos el Sautee de verduras, el bao de papada (la papada súper tierna), el pollo de Pages y el curry verde (muy suave, podría haber sido algo más picante). Nos recomendaron dos platos por persona y deberíamos haber guardado uno para el postre, pero todo lo que pedimos estaba muy rico. Repetiremos!
Restaurante con muy buena comida, de buena calidad y precio razonable. La decoración y el ambiente del local favorecen a crear un clima acogedor, que invita a tomar una buena copa de vino y quedarte un buen rato cenando y hablando con los amigos. Nosotros nos hemos pedido varios platos y la verdad que todos estaban muy buenos, pero en especial el tataki i el pollo thai (con una salsa picante buenísima). La única pega es que la hamburguesa era bastante normalità, pero estaba buena. La localización es muy buena, ya que es un barrio con muchos más restaurante y hay bastante ambiente. Lo único es que es difícil encontrar aparcamiento.
Un restaurante acogedor, con apartado para grupos con mesas grandes. El servicio es amable y atento. El menú de grupos tiene una buena relación calidad-precio según están los tiempos.
El sitio es súper agradable, el menú mediodía es fantástico y económico, con opciones para todos los paladares y el servicio es lo mejor. Para repetir y recomendar! Lo único es que no reservan mesas
El local es encantador y precioso. Los precios están muy buen para la experiencia que vives. Es ideal para esas cenas con amigos, o al menos es para lo que yo siempre lo he recomendado. Si te gustan los locales actuales, cuidados y con encanto, te gustará.
Perfecto para amigos, parejas y familias. La sección familiar es genial, con dos grandes mesas comunes, con juegos disponibles para los ninos y una gran pizarra en la pared del fondo. Estuvimos muy bien.
El local es encantador. La comida, muy buena y bien presentada. Las raciones no son grandes. El trato perfecto. Es un buen lugar para tener una cena especial en mitad de Gràcia.
Excelente!!! Muy buena comida y un servicio maravilloso, nos atendio un joven que se llamaba Marti que nos recomendo el arroz negro de temporada y el pollo de pages que segun el era lo mejor de la casa, buen vino, buen ambiente y buena musica. Repetiria otra vez de seguro.
Un lugar excelente, comida de calidad y un trato impecable por parte del personal. ¡Salimos encantados del restaurante! Sin duda repetiremos. 100% recomendable.
Es un lugar muy agradable, hemos venido a comer sin reserva y tenían sitio, el personal muy amable, tenían menú brunch y muy bueno, probamos huevos blackstone y sándwich Bahn Mi, delicioso y generoso acompañado de patatas, de postre, cremoso de tiramisu con té verde y es espectacular. Muy buen lugar con ambiente tranquilo, recomendado
Sitio familiar, buena atención y mejor comida!!! Recomiendo el steak tartar, los mejillones en salsa y las ostras!! Lugar con encanto del barrio de Gracia, fuimos con grupo de amigos y salimos encantados!! Repetimos seguro! La atención de betty, la camarera, hizo la velada más amena!!
The food was superb and the waitress with tattooes who attended us, I think her name is Ana, was really kind and nice. She was the best of the restaurant. La comida estaba riquísima y había muy buen ambiente en el restaurante. Además la camarera que nos atendió fue súper atenta en todo momento y muy simpática con todos nosotros. Creo que se llama Ana y fue lo mejor de la visita.
Tienen una zona para niños muy adecuada. Parece que si se desmadran mucho puedan cerrar y tirar la llave. La comida es correcta, ni tremenda ni excelente. Cierto es que cuando estás con niños no puedes estar por más. Lo recomiendo para ir con y din niños. En pleno centro de la vila de gracia. 👍
Excelente, 100% recomendable. Un tesoro oculto en pleno barrio de Gracia. Comida espectacular acompañado de un servicio excelente. Calidad-precio inmejorable. Repetiremos sin ninguna duda!
Menú del día muy bueno. Nos han atendido genial! Por 15 euros por persona vale mucho la pena!! Además tienen espacio para los niños.
sin duda de los mejores restaurantes precio calidad de gracia!! Tipo Brunch. Servicio súper amable y atento. Fui con toda mi família.. Con mi hija, que le gustan pocas cosas, abuelita carnívora, hermana vegetariana, marido exigente y estuvieron todos encantados!
Que buena comida Y llevaban el uniforme que ponia Kibuka,,, asi nos hemos enterado, despues de tantos años, que son del mismo grupo de nuestro japo preferido del barrio,,, Ambiente genial y los camareros muy enrollados ,,, enhorabuena grupo Kibuka,,, recomendado.
Dentro de lo alternativo que es el barrio de Gracia, aparece este bonito sitio. Ideal para tapear ya que ofrecen tapas muy buenas y vino a copas que no te defraudará. Lo mejor? su servicio. Son encantadores, amables y eficientes. No os perdáis su brunch.
Excelente trato, cena y ambiente. Celebramos un cumpleaños sorpresa y salió todo genial. Muy recomendable. El personal es muy profesional y amable.
100% recomendable. Restaurante pequeño pero con mucho encanto. Teníamos reserva para 2 y al final fuimos 3, a pesar de que el local estaba lleno, nos arreglaron la mesa sin ningún problema. Comida exquisita y una oferta de vinos naturales muy buena. Trato muy correcto y amable.
Comida muy buena, con mezcla( fusión ) de estilos de cocina, pero todo muy bueno. El steak tartar muy bueno y te preguntan de cero a cinco si lo quieres picante, unos calamarcitos fritos geniales con una salsa muy buena, aunque si los comes solos estan buenísimos. Vino verdejo muy correcto y croquetas buenas. Hablo de lo que probé pero hay más platos. Servicio atento y muy correcto. Sitio agradable y al menos hoy poco ruidoso, cosa que se agradece.
Muy recomendable! Todo un descubrimiento en el centro de Gracia. Comida muy buena, en especial el pan Bao y los dumplings. Los camareros fueron muy simpáticos y el responsable Marcos estuvo muy pendiente y acertó en todas las recomendaciones. El ambiente es tranquilo y acogedor. Volveremos sin duda.
Un lugar tranquilo y relajante con un fondo de música agradable y bien decorado...cuando llegamos nos atendió un chico de color muy gracioso, profesional y amable..nos dio la mesa en seguida y nos recomendó varios platos..y todo fue un acierto ...hasta las ostras que estaban riquísima....El servicio por parte de todos ha sido en todo momento atento y súper amable...siempre sonriente...nos gusto mucho este detalle!! En cuanto a la comida los platos estaban deliciosos...croquetas. calamares. Huevos sándwich de iberico...las patatas. .una Pena que al final de la comida nos dicen que van a cambiar oferta gastronómica para vender ramen🙄🙄🙄nos quedamos sin palabras porque queríamos volver y volver a repetir estos deliciosos platos y con este buen ambiente y servicio....para nosotros es un sitio muy recomendable pero con el cambio que dicen que harán no se podrá probar los platos deliciosos que comimos. 🤔
El ambiente es tranquilo y acogedor. Elprecio del menú es una propina con respecto a la calidad y elaboración de los platos. Todos exquisitos, y bueno, qué decir de la atención del camarero, un artista leyendo los platos, con bromas y juegos de palabras en su justa medida, sin agobiar. Repetiremos
Todo aquí es rico. Sorprende por que hay cosas asiáticas y las hacen muy, muy bien. El bao con secreto Ibérico le encanta a hijo. Yo siempre como la ensalada frisé por que el aderezo es espectacular. Los meseros se recuerdan de ti y te tratan muy bien.
Sitio cálido y con un menú que vale la pena. Presentación, cantidad y calidad correcta. La camarera nos recomendó que fuéramos a cenar ya que variaban los platos y que también estaban muy bien. Tendremos en cuenta la recomendación y volveremos.
Recomendado 100% tanto por la comida como por el trato del personal d sala. Muy buen ambiente. Entré para picar algo y acabé cenando, pidiendo más platos de la carta. Todo muy bien presentado. Los raviolis, el pato, el jamón, el tartar...deliciosos! Es buena idea compartir los platos para poder probarlo todo como te aconsejan antes de pedir.
El sitio muy chic y la comida espectacular. Nos encontramos un servicio impecable. Lo recomiendo mucho, sobretodo el bikini trufado, espectacular. Se encuentra en medio del barrio de gracia, lo que lo hace un sitio dinámico y divertido pero es de difícil acceso. Sobretodo en coche. Muy recomendable para ir con amigos por una gran selección de opciones y precio razonable. Sin embargo no lo pondría en un sitio para ir de cita ya que el ambiente no es particularmente íntimo.
Fuimos con los compis de la oficina. Los sándwiches se veían buenísimos y las patatas fritas que acompañaban caseras. Yo pedí el menú, eliges un 1o del día y 2o de la carta + postre + bebida. Servicio excelente, los dos camareros muy majos. Volveremos.
Lugar con mucho encanto y personalidad. El último día de Café Godot ha sido increíble, marcado por su buena comida, buen servicio y un ambiente inmejorable. Simplemente, desear mucha suerte al nuevo proyecto del Kibuka Ramen. Con la experiencia de la marca, seguro que será un éxito más 💪🙌💪
Se nota que el camarero toma su trabajo en serio! Muy buen servicio, y toda la comida muy buena - incluso más por el precio. Aunque sobre todo, el alioli es maravilloso. Nos gustó mucho que nos empezara hablar en catalán aunque si me falta el idioma.
Una excelente sorpresa en el corazón del Barrio de Gracia. Tienen un menú a muy buen precio que incluye una copa de muy buen vino ecológico, platos deliciosos y muy variados, opciones muy saludables y sabrosas y unos postres excelentes. Personalmente el tiramisu de té verde, el pudding de chia y los currys me han encantado. Éramos varios y todos los platos estaban excelentes, además el sitio es acogedor y el personal muy amable, nos dieron una excelente mesa, totalmente recomendado. Lo único que mejoraría es la ensalada Dijon de entrante que creo se podría hacer más variada y aliñada, lo demás excelente. Volveremos!
Lo descubrí por casualidad y lo recomiendo mucho! Nos llamo la atención la buena iluminación que tenía por la noche y el local se veía cálido y agradable sin estar abarrotado. El servicio allí fue espectacular, muy amable y divertido. El menú era tipo bistro francés, comida española con un toque asiático. Pedimos el Sautee de verduras, el bao de papada (la papada súper tierna), el pollo de Pages y el curry verde (muy suave, podría haber sido algo más picante). Nos recomendaron dos platos por persona y deberíamos haber guardado uno para el postre, pero todo lo que pedimos estaba muy rico. Repetiremos!
Sitio muy agradable en gracia. Rico y talentoso con menu de mediodía y platos especiales durante la semana. Asiático como curris, padthai y Mediterráneo con pastas y ensaladas y unos postres espectaculares, tiramisu de te de matcha. Amabilidad entre el personal y zonas amplias y separadas para familia y niños.
¡Espectacular! 😍 Tienen platos súper variados y muy elaborados. Las cantidades son correctas y la calidad de la comida excelente. Sin duda, todo lo que he comido esta buenísimo. El lugar es precioso, súper bien decorado y además tienen un sofá así que es bastante cómodo comer ahí. Debo decir que uno de los camareros ha sido súper amable y además simpático e incluso gracioso con nosotros. También han sido muy rápidos en atendernos y la comida llegaba recién hecha. Ofrecen un menú de un entrante, plato principal, postre y bebida por 14,5€. Algunos de los platos y postres están fuera del menú pero pagando 1€ de más puedes pedirlos. No os quedaréis con hambre, os lo aseguro. Lo que no es menú, también es bastante asequible. Los precios no son súper elevados aunque sin duda la recomendaría coger un menú o medio menú puesto que vale mucho la pena.
Tengo sentimientos encontrados despues de visitar Café Godot, nos atendieron en todo momento muy amablemente. Me hubiera gustado poder disfrutar del patio o zona exterior, aunque en la puerta ya avisaban de que no era accesible. El salón donde estuvimos tenía una genial zona con juguetes y libros para los más pequeños. Heramos 9 comensales y pedimos 3 platos para compartir a modo de "vermut" o entrantes. Hubiera agradecido alguna indicación por parte de los camareros que los 3 platos para 9 se quedarían totalmente ridículos debido a la cantidad en todos ellos. Luego pedimos cada uno un plato a modo de segundo y personalmente como ya habíamos tomado patatas solicite la ensalada como acompañamiento a mí hamburguesa, también habría agradecido que me hubieran indicado que está llevaba una vinagreta, a mí gustó bastante fuerte y que hizo que no la pudiera tomar. Los postres al igual que los entrantes se quedaron justos por tamaño. Finalmente el precio por comensal no se disparó demasiado, unos 17€ por cabeza, pese a compartir primeros y postres. Un sitio interesante pero en mi opinión no para ir de forma asidua. El sándwich club, cumple como un campeón. Una buena alternativa a las terrazas de la plaza pero sin su situación y en un interior.
El ambiente y la decoración son muy elegantes. Pedimos el bao, steak tartar y calamares. Toda la comida estuvo increíble, la calidad es muy buena. El servicio es muy bueno también pero es verdad que con otras mesas fue mucho más atento que con mi mesa. De hecho pedimos una botella de vino y no nos lo hizo degustar antes de servirlo. Y el otro punto que quiero destacar: llamé esa mañana para reservar una mesa para la cena y me dijeron que no tenían ni un hueco. Cuando entré a TheFork, había disponibilidad y reservé por ahí. (Por este motivo quito una estrella).
Lugar súper recomendado, los camareros son súper amable y te dan recomendaciones. Este restaurante es para compartir platillos ya que no vienen muy grandes, pero puedes elegir dos por persona y quedas muy satisfecho. Lo buns de carrillera los recomiendo muchísimo, la carne es muy suave, limpia y con mucho sabor. El pad thai y las croquetas también las recomiendo al 100. Y de postre el carrot cake es delicioso y con el punto de azúcar perfecto. Calidad/precio excelente
Hemos comido en Domingo en Cafe Godot en familia (3 personas) y nos ha encantado, la carta constaba de un Brunch con muchas opciones para elegir. El servicio excelente, precios buenos y todo delicioso... Que más se puede pedir, repetiremos seguro, lo recomiendo.
Maravilloso local, genial trato del personal. Se come bien. Un poco caro. Tienes mesas grandes por si se va con más de 8 personas.
He comido menú del día. La comida bastante normal. El restaurante tiene aspecto y actitud más bien pijos de lo que es. De primero, brócoli y coliflor cocidos – nada del otro mundo. El gazpacho de sandía sabe más a pimienta que a sandía. El Thai curry no tiene sabor nada auténtico, pero es soso. Sorbete de maracuya muy rico.
Se come estupendamente en Café Godot, altamente recomendable el menú de mediodía (¡Y sobre todo el arroz del día!). Lo único molesto es la infantilización a la que te someten los camareros. Extremadamente amables, pero se pasan con el "princesa", "guapísima" y el "cariño". Una vez me dijeron que no me retiraban el plato "hasta que no te acabes el brócoli, princesa". Supongo que si eres un señor de 50 años, esto no pasa. Por lo demás, todo correcto.
Sitio típico de brunch en Gràcia. Es genial tener la opción de reservar mesa. Cafè Godot es un lugar de referencia para los platos tradicional de brunch. Pedí un smoothie green, un capuchino, un agua de gas, Huevos Benedict pero con salmon y carrot cake y me salió por cerca de 25€. Trato muy bueno y servicio rápido, gracias!
Un lugar donde desayunar, hacer brunch o comer...tiene como una sala donde poder reunir a un grupo. Nosotros éramos 16 y al lado había otro de unos 12. Buen servicio y el menú bien, sin más. Recomendable por eso.
Trato muy amable y atento y una cocina muy buena! Especialmente todos los platos relacionados con huevos!!, Lástima que solo se pueden pedir los fines de semana y días festivos, pero entiendo que son un reclamo para ir estos días.
Estuvimos comiendo el pasado fin de semana, no se puede reservar para grupos menores de 8 personas por lo que tuvimos que esperar un poco. La comida muy buena tipo brunch, con diferentes tipos de huevos. El servicio también muy bien, el camarero simpático y atento. Por poner una pega los precios son un poco altos.
Buen lugar para comer, con un menú al mediodía excelente. Para ir a comer sin prisas y disfrutar del momento. Buena calidad de producto y bien cocinado. El espacio es reconfortante y acogedor. Se agradece que este disparado una zona para ir con niños y otra para adultos, así cada uno tiene su espacio.
Lindo restaurant. La hamburguesa estuvo rica, la atención fue buena. El ambiente es tranquilo. Todo estaba en orden pero....no sé, como que le faltaba algo....esperaba alguna referencia literaria, alguna columna derruida, un adorno de un carruaje, algo que tenga que ver con el nombre; devenir un café temático.
Para salir a cenar con tu pareja es ideal. Ambiente íntimo y decoración muy agradable. El ceviche estaba exquisito. Y una carta de vinos más que aceptable! Volveremos seguro.
Genial la comida aunque con raciones más bien justas, para mi la mención de honor se la llevan los sándwiches, pero tampoco he probado nada que falle. El local es acogedor, desde iluminación al diseño, lo malo es que a veces comes mas cerca de tus vecionos de mesa que de con quien estés comiendo.
Fuimos a cenar con 4 amigas. El trato fue excelente, los platos muy ricos. En mi caso probé un tataki de atún rojo que me sació por completo, algo inusual con este tipo de platos que suelen presentar cantidad escasa. Si no hay mesa libre, pese a reservar, te preguntan si quieres compartir sitio en una mesa larga con otras personas. A nosotras no nos importó, pero debe tenerse en cuenta si se busca algo de privacidad :)
Encera tu bigote, perfila tu barba y ponte tu mejor camisa de cuadros para disfrutar de este restaurante para modernos en el corazón de Gracia. La comida es buena, variada y para todos los gustos; tanto del menú como de la carta. Servicio amable, con dominio del inglés y muy atento. No es excesivamente caro y es acogedor. Tienen una sala especial para grupos, pero mucho cuidado si no vas con críos, porque acostumbran a meter aquí a las familias numerosas y puede que acabes con la cabeza más machacada que un metalero después de un festival de heavy. La selección de vinos es algo corta, pero no esta mal. Da igual si es temporada alta o baja, siempre hay gente y la mayoría son turistas. Mejor reservar, especialmente los viernes y fines de semana.
Buen menu, con diferentes posibilidades a un precio asequible. Los camareros súper agradables, hablaban con diferentes clientes en el idioma que les venía mejor. Dentro de los platos los hay adaptables para los más pequeños.
Local con mucho encanto. Tiene un reservado ideal para los peques, con un montón de juguetes y pizarra para pintar y así no tienes la sensación de molestar a nadie y los mayores pueden comer tranquis mientras ellos disfrutan mucho más. Comida original, raciones muy ricas aunque no muy abundantes.
Lugar súper recomendado, los camareros son súper amable y te dan recomendaciones. Este restaurante es para compartir platillos ya que no vienen muy grandes, pero puedes elegir dos por persona y quedas muy satisfecho. Lo buns de carrillera los recomiendo muchísimo, la carne es muy suave, limpia y con mucho sabor. El pad thai y las croquetas también las recomiendo al 100. Y de postre el carrot cake es delicioso y con el punto de azúcar perfecto. Calidad/precio excelente
No estuvo mal, la comida muy buena pero no tanto la atención. En la mesa de al lado nuestro ofrecieron un plato como primero muy sugerente estaba en el menú como segundo. Como lo escuché pues las mesas están muy juntas, lo pedimos mi acompañante u yo, pero mira por donde la srta.que nos atendía tuvo que preguntarlo . Resultado, que teníamos un suplemento de dos euros. No es por los dos euros, pero me supo fatal esa falta de profesionalidad y ética. Señores de Café Godoy, a los clientes deben tratarlos de igual forma sobre todo si estámos sentados en mesas largas todos juntos. Es una buena forma de que no vuelva por allí una persona que quizás al gustarle la cocina lo recomendaría. Esto sucedió hace unos 10 días aproximadamente. Era lunes para más información. No estoy enfadada por lo sucedido, en absoluto pero si me.molesto , así se lo hice saber a la srta. Que nos atendió en su momento. Ella fue muy amable pero no podía decidir. Nada más puedo explicar, sólo mi experiencia personal .
La comida buena.. el trato también... Eramos 6 y los menús todo a compartir.. por el precio lo encontré muy justo.. por ej. te toca 1 bunyol, 1 croqueta, 1 trozo de carne.. y los postres a compartir.... los pasteles..1 trozo(individual) de pastel para 6?? Vamos, por 33 euros muy justo!
El servicio ha bajado mucho en nuestra última visita. Muy desinformados de los platos que sirven, mal etiquetado en la carta sobre opciones vegetarianas y peor calidad en el cocinado de algunos platos que otras veces. Seguro que en nada se ponen las pilas para estar en el nivel que estaban.
Un sitio muy agradable en la ambientación y atención. Menú de mediodía que no está mal. en cuanto al brunch, comienza recién a las 12 (¡podría ser antes la verdad!) y no hay menú: debes pedir todo por separado y eso sube el precio mucho. Estaría bien que evalúen un menú al menos. Los platos están muy bien elaborados con productos de calidad. Los zumos podrían tener un tamaño más generoso por el precio que tienen.
La comida estaba buena, pedí la hamburguesa de buey. Lo único malo es que tardaron mucho en traer el postre, olvidaron dos bebidas que pedimos y después de casi 20 minutos reclamando, admitieron que se le había olvidado. Como detalle nos regalaron el postre. No es de lo mejor que he comido, pero el sitio es muy agradable y la comida está bien!
el restaurante era agradable y la comida buena, pero no volveré porque descubrí que el servidor impulsa demasiado el consumo. Llegué con una cita y en el momento en que terminé mi bebida, el mesero vino a rellenarla a pesar de que no la había pedido. también revendió mi cita cuando todavía tenía vino en su copa. Cuando voy a un restaurante me gusta que me traigan lo que pido cuando lo pido y no lo que el camarero ha decidido cobrarme porque al final pago la cuenta.
A ver, no está, mal, el local es bonito, la comida buena, en mi caso una sopa de cebolla, estaba muy buena, curry de langostinos, normalito. El trato muy bueno. La cerveza exquisita, parece tirada en Madrid. Hay que seguir probando porque la oferta promete.
Tengo el corazón dividido con este sitio. Había ido a comer a mediodía y su menú me había encantado, sus patatas también exquisitas. Me llevaron unos proveedores de la zona y simplemente me sedujo. Vi la zona para familias y pensé en ir algún día con mis hijas. Ese día llegó, ayer tras un evento por la zona fuimos tres parejas con 5 niños. La comida es buena, no es barata pero bueno, el contexto está muy bien, los niños encantados, bikinis, patatas y croquetas, apuesta segura. Los adultos pedimos varios platos para compartir. A la hora de irnos y mientras pagábamos estuvimos ayudando a los niños a recoger pues había un cartel que invitaba a dejarlo como lo encontraste, cosa lógica y normal. A la hora de irnos y cuando estábamos en la puerta salió un empleado a decirnos que nos agradecería que la próxima vez recogiéramos la zona de juegos. No fueron malos sus modos, por supuesto, pero considero que no a lugar este comentario por cuanto había más niños que los nuestros jugando (y entiendo que no era plan quitarles los juguetes de las manos) y por cuanto la zona infantil es un reclamo importante. Sinceramente considero que estaba fuera de lugar un comentario de ese tipo
El Godoy es entretenido, sobretodo si tienes niños!! Tienen una sala a parte donde familias y grupos grandes pueden ponerse cómodos, y los niños tienen espacio para jugar y pintar. La comida es correcta, la atención es muy agradable y el espacio es acogedor. Perfecto para cualquier momento!!
Fuimos a cenar con un grupo de amigos, el salón donde estuvimos muy bien, la calidad de la comida muy buena. El único problema que tuvimos es que éramos 9 y los menús están pensados para 4 personas. Nos comentaron que no habría problema, pero la realidad es que menos las croquetas, que si que pusieron 1 por persona, los otros platos tuvimos que comer 9 de un menú pensado para 8, que obviamente nos cobraron por 9. Una vez reclamamos nos lo compensaron con muchos postres. Si son capaces de adaptarse a grupos de cualquier número, restaurante muy recomendable.
El ambiente es bonito, dentro del barrio es el que mejor pinta tiene, la música mejor aún! La comida no es especialmente deliciosa (Ni buena ni mala). Y el servicio de mesa tampoco destaca. Creo que se le podría sacar mayor partido a un sitio que tiene buen espacio.
En Gracia hay menús de mediodía muuucho más elaborados y con mejor servicio. La crema de remolacha, curiosa. La hamburguesa deja mucho que desear: el pan sin un sabor ni textura especial, la carne fatal, la cebolla cruda,... Preguntamos si la carne era de ternera porqué el sabor era muy fuerte, incluso creemos que no estaba en buenas condiciones. Nos dijeron que era de buey. No lo vimos nada claro. Lo mejor: la decoración. Lo peor: el servicio; muy poco centrado y atento. La cocina se puede elaborar con más cariño. La cercanía de las mesas entre ellas.
Siendo un lugar interesante tiene la clara tendencia de muchos restaurantes de la zona, pasar del cliente y hacer lo que les de la gana. La atención al cliente esta muy poco cuidada, lo importante es llenar el local . No reservan si no son mesas grandes, no puedes sentarte en el sitio que quieres, pese que se sirve como bar, cuando les apetece tienes que cenar si o si, en fin todas aquellas cosas que potencian un negoció donde prima los intereses del mismo, por encima a los del cliente . Son lugares que no deberíamos ir tanto, porque se lo creen.
Fuimos a tomar brunch un día, la verdad es que teníamos muchas ganas de ir, y nos quedamos con mal sabor de boca. Pedimos huevos benedict y un bocata de secreto al estilo vietnamita, y nos decepcionaron ambos platos. Estaban fríos, sospechamos que los tenían hechos de hace un rato y los huevos escasos de bacon y sabor. La decoración del restaurante tampoco nos convenció, ya que parece que estas en un bar de tomar unas copas en vez de en un café, tal y como indica el nombre del sitio. Hemos probado otros lugares similares y este no estaba a la altura de un buen brunch en Barcelona.
Últimamente ha empeorado bastante. Los platos son justitos (algunos ingredientes apenas se aprecian; por ejemplo, el salmón en la mayoría de platos con huevos); la relación calidad precio ha bajado mucho. Las mesas para grupos son incómodas y muy ruidosas.
Fuímos con un grupo de 8 a celebrar un cumpleaños. Todo estaba muy bueno, pero las políticas del restaurante y la intención de sacarte dinero haran que no volvamos. Nos cobraron 2 € por persona por traer nuestro pastel. 16 € robados además de tener que esperar media hora.
Entrantes muy sencillos, comida justa y... los postres son a compartir????. Una crema catalana para cuatro y cada uno mete su cuchara... poco higiénico y muy raro. El resultado 33€ para comer caro, comida del montón pero el sitio es correcto.
Cenamos anoche. Como siempre la comida muy buena y nuestro camarero muy atento. Pero justo antes de irnos otro camarero nos trajo no solo la cuenta, sino un sin fin de preguntas de qué relación había entre nosotras. Sinceramente me dio vergüenza ajena. Nos puso en una situación incómoda no, lo siguiente. Que si éramos madre e hija (implicando no de manera sutil la diferencia de edad), que si éramos amigas, que si éramos (ya dejé de escuchar y opté por ignorarlo para no arruinar la noche). En que momento un hombre se siente con la libertad extrema de hacerles todo tipo de preguntas a dos mujeres que no conoce de nada, sin detenerse a pensar un momento que ni estamos en obligación de contestarle a un extraño sus “dudas” sobre dos mujeres cenando ni mucho menos. Es que lo han sacado de una caverna? En fin. El escudo de hacerse el simpático y vomitar un cuestionario de mal gusto de los 50s ya no cuela en 2022. Pobrecito, debe seguir con sus dudas en su pequeñísima cabeza. Gracias por la comida pero prefiero cenar la próxima en un lugar con gente que no se mete donde no lo llaman.
Fuimos por el brunch, pero de brunch solo tiene el título. Te venden platos sueltos a precios nada competitivos, ósea la carta normal de comidas. Eso no es un brunch. Por lo tanto, al menos que quieras gastarte un mínimo de 50 euros pagando todo por separado (café, bebidas, platos principales etc) este sitio no es para ti. Debido a este “sistema”, limitamos bastante lo que pedir. Entre lo que pedimos se encontraba el yogur con muesli, y al rato volvieron diciendo que no tenían. NADA recomendable.
Llevo mucho tiempo cenando en Café Godot... Dos o tres veces a la semana.. lástima . Tenían un muy buen equipo.. Super.! ahora creo que no volveré. Me siento muy mal atendida por los nuevos camareros. Se han equivocado. Si no me siento bien recibida no vuelvo.
Se come mal y sirven muy poco, además lo del área de niños es una mentira ya que es una esquina donde los niños apenas pueden acceder. Tampoco se puede ir con grupos porque no pueden dividir la cuenta para pagar cada uno con su tarjeta. Simplemente una mala experiencia, se merecen una estrella negativa
La atención de dos de los mozos dejaba mucho que desear. Bastante mal educados y sin ganas de atender. Mal para el precio que se paga. Solo el chico de la barra tenía buenos modos y buena predisposición. No volveremos. Respuesta al comentario del local: sí seguramente los dos mozos tenian un mal dia. Preguntar que platos son sin carne y que la respuesta sea "el pan", que nos riamos obviamente de esa respuesta y que la moza se enoje y se vaya a contarselo a sus compañeros sin tomar el pedido demuestra que ya estaba cansada y no tenia ganas de atender. Que llegue una persona mas a la mesa, pedirle una silla extra al mozo y que se moleste por ello, es haber tenido un mal dia. Llamarlos para hacerles el pedido y hacerse los que no escuchan porque estan "ofendidos" de que nos haya causado gracia la respuesta del pan, es tener un mal dia y no tener ganas de trabajar. Un mal dia lo tiene cualquiera, pero los clientes no tenemos la culpa :) Y además, hay varios comentarios de mala atención anteriores. Claramente tiene mozos educados y mozos mal educados. Rescatamos la atención del chico de la barra, él si tuvo muy buena atención.
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Carrer de Sant Domènec, 19, Gràcia, 08012 Barcelona
Carrer de Sant Domènec, 19, Gràcia, 08012 Barcelona
# Cafè Godot y el Alma de Gràcia: Un Viaje a Través de un Barrio con Encanto Propio
El barrio de Gràcia, en Barcelona, es un universo aparte. Con sus plazas vibrantes, sus calles estrechas y su inconfundible aire de pueblo dentro de la gran metrópolis, ha cautivado a residentes y visitantes durante generaciones. En el corazón de este entramado de vida y cultura, en la Carrer de Sant Domènec, 19, se encontraba un establecimiento que, como tantos otros, formó parte del tejido social y gastronómico del barrio: el Cafè Godot. Aunque hoy sus puertas permanezcan cerradas permanentemente, su recuerdo, y la esencia del lugar que lo albergó, perduran como testimonio de una Barcelona que celebra su historia y su carácter.
La historia de Gràcia es la historia de una villa independiente que, a pesar de su anexión a Barcelona en 1897, siempre ha conservado una identidad ferozmente propia. Esta independencia se refleja en su arquitectura, en sus tradiciones y, por supuesto, en sus establecimientos. Cafè Godot, ubicado en una de sus arterias más auténticas, encapsulaba probablemente esa misma filosofía: un lugar con carácter, arraigado a su comunidad y testigo silencioso de la vida diaria del barrio.
Para comprender la relevancia de un lugar como Cafè Godot, es fundamental sumergirse en la rica historia y la vibrante cultura de Gràcia. Originalmente, Gràcia era un municipio rural, rodeado de campos y masías, que se extendía más allá de las murallas de Barcelona. Su origen se remonta al convento de los Josepets (Nuestra Señora de Gràcia), fundado en el siglo XVII, alrededor del cual comenzó a crecer un núcleo de población. Este pasado agrario y su posterior desarrollo como villa industrial y obrera le confirieron un carácter único, distinto al del Eixample burgués o el Gótico medieval.
La anexión de Gràcia a Barcelona fue un proceso largo y a menudo resistido, y la villa nunca perdió su "alma de pueblo". Sus calles estrechas, que contrastan con el plan hipodámico del Eixample, sus bajas edificaciones y, sobre todo, sus numerosas plazas, son el legado de su diseño original. Estas plazas, como la Plaça del Sol, la Plaça de la Vila de Gràcia (con su emblemático campanario), la Plaça de la Revolució o la Plaça de la Gata Negra, no son meros espacios públicos; son el verdadero corazón social y cultural del barrio. Han sido, y siguen siendo, puntos de encuentro, escenarios de tertulias, juegos infantiles y celebraciones, y el alma de la vida comunitaria gracienca.
El ambiente de Gràcia se ha forjado a lo largo de los siglos, atrayendo a artistas, intelectuales y bohemios. Durante la Renaixença catalana y el Modernismo, Gràcia fue un foco de efervescencia cultural. Sus teatros, sus talleres de artesanos y sus cafés se convirtieron en epicentros de la vida social y creativa. Esta tradición persiste hoy en día, con una profusión de galerías de arte, librerías independientes, cines de autor y pequeños locales de música en vivo que salpican sus calles. Es un barrio que valora lo auténtico, lo artesanal y lo local, un rasgo que se ve reflejado en su comercio y en su gastronomía.
Las plazas de Gràcia son la columna vertebral de su identidad. Cada una tiene su propio carácter, su propia historia y su propia clientela. La Plaça del Sol, por ejemplo, es famosa por su ambiente joven y nocturno, con sus terrazas siempre llenas y su energía contagiosa. La Plaça de la Vila de Gràcia, con el imponente campanario de la antigua Casa de la Vila, es el centro institucional y un punto de referencia histórico, donde los gracienses celebran sus grandes eventos. La Plaça de la Revolució evoca el pasado combativo del barrio, mientras que otras como la Plaça de la Virreina o la Plaça del Diamant ofrecen un ambiente más tranquilo y familiar.
Estos espacios abiertos son el escenario de la Festa Major de Gràcia, una de las festividades más emblemáticas de Barcelona, declarada Fiesta Tradicional de Interés Nacional. Durante una semana de agosto, las calles del barrio se transforman en obras de arte efímeras, decoradas por los propios vecinos con temáticas sorprendentes y un derroche de creatividad. La Festa Major no es solo una celebración; es una manifestación del espíritu comunitario, la colaboración y el orgullo de ser graciense. Es un momento en el que el barrio se abre al mundo, mostrando su capacidad de organización, su sentido de la fiesta y su profundo arraigo a sus tradiciones. Un café como Godot, en su momento, habría sido sin duda un punto estratégico para observar este espectáculo, un refugio para los que buscaban un respiro entre la algarabía, o un lugar para comentar las decoraciones con los vecinos.
El Cafè Godot, situado en la Carrer de Sant Domènec, 19, ocupaba una ubicación privilegiada en un barrio que respira historia. Aunque los detalles específicos de su interior o de su oferta gastronómica no han llegado hasta nosotros a través de los datos proporcionados, podemos inferir mucho sobre su carácter basándonos en el entorno que lo rodeaba. Un nombre como "Godot" evoca inmediatamente la obra de Samuel Beckett "Esperando a Godot", una pieza teatral que se ha convertido en sinónimo de la condición humana, la espera y la búsqueda de sentido. Este nombre, por sí mismo, sugiere un establecimiento con una cierta sensibilidad cultural, un guiño a la intelectualidad y al arte. No sería descabellado imaginar que Cafè Godot fuera un punto de encuentro para conversaciones profundas, para leer el periódico con calma o para disfrutar de un café mientras se observaba el ir y venir de la vida gracienca.
En Gràcia, los cafés y bares son mucho más que simples lugares para tomar algo; son extensiones del hogar, foros improvisados, oficinas informales y centros de la vida social. Cafè Godot, con su dirección en una calle tan característica, habría sido parte de esta tradición. Es probable que ofreciera una atmósfera acogedora, quizás con una decoración sencilla pero con encanto, reflejando el gusto por lo auténtico y lo no pretencioso que caracteriza a Gràcia. Su clientela habría sido una mezcla de vecinos del barrio, trabajadores locales, artistas y quizás algunos visitantes en busca de una experiencia genuina.
Imaginemos el aroma a café recién hecho mezclándose con el murmullo de las conversaciones, el tintineo de las tazas y el sonido de las noticias locales que se comentaban entre los parroquianos. Un lugar donde se podría haber disfrutado de un desayuno tradicional catalán, una pausa para el almuerzo con un menú del día sencillo pero sabroso, o una copa al final de la jornada. Su ubicación en Carrer de Sant Domènec, una calle que, como muchas en Gràcia, combina la tranquilidad residencial con pequeños comercios y servicios, lo habría hecho accesible y familiar para la gente del barrio. La permanencia de un establecimiento como este, antes de su cierre, habría contribuido a la rica paleta de opciones que Gràcia ofrecía a sus habitantes, consolidando su reputación como un barrio donde la vida de barrio se vive plenamente.
Gràcia es un paraíso para los amantes de la buena mesa, y la diversidad de su oferta gastronómica es un testimonio de su carácter abierto y cosmopolita, a la vez que arraigado. Desde pequeños bares de tapas tradicionales donde el vermut es una religión, hasta restaurantes de alta cocina que fusionan sabores de todo el mundo, Gràcia lo tiene todo. Este barrio se distingue por su apoyo a los productos de proximidad y a los pequeños productores, una filosofía que se refleja en sus mercados y en la calidad de sus ingredientes.
El Mercat de l'Abaceria Central, aunque actualmente en proceso de rehabilitación, ha sido durante décadas un epicentro de la vida comercial y gastronómica de Gràcia. Sus puestos ofrecen desde frutas y verduras frescas hasta carnes, pescados, quesos y productos delicatessen, todo ello con el trato cercano y personalizado que caracteriza a los mercados de barrio. La existencia de un mercado tan vibrante en las cercanías del Cafè Godot subraya la cultura de la buena comida y los ingredientes frescos que impregna el barrio.
Además de los restaurantes, Gràcia alberga una impresionante cantidad de panaderías artesanales, pastelerías, tiendas de productos ecológicos y bodegas que venden vino a granel, manteniendo vivas las tradiciones culinarias catalanas. La gastronomía en Gràcia no es solo comer; es una experiencia social, un ritual. Las terrazas de sus plazas son un hervidero de actividad, especialmente en los meses más cálidos, donde la gente se reúne para compartir platos, copas y conversaciones. Cafè Godot, en su momento, habría sido parte de esta cadena gastronómica, ofreciendo su propia propuesta, quizás más clásica y local, que complementaría la oferta diversa del barrio. Su cierre marca el fin de un capítulo, pero la historia gastronómica de Gràcia sigue escribiéndose con nuevos y emocionantes proyectos.
Más allá de la gastronomía, Gràcia es un bastión del comercio local y artesanal. Sus calles están repletas de boutiques independientes, talleres de diseñadores, joyerías hechas a mano y tiendas de decoración que ofrecen productos únicos y con personalidad. Aquí es donde se puede encontrar ese regalo especial, esa prenda de vestir que nadie más tiene, o ese objeto de arte que añade un toque distintivo al hogar. Este tipo de comercio contrasta fuertemente con las grandes cadenas y los centros comerciales, y es una de las razones por las que Gràcia conserva su autenticidad.
La presencia de numerosos artistas y artesanos en el barrio no es casualidad. Gràcia ha sido históricamente un refugio para la creatividad. Muchos de sus edificios antiguos albergan estudios de artistas, escuelas de danza, salas de ensayo y pequeños teatros experimentales. Esta efervescencia artística se manifiesta en los eventos culturales que se organizan regularmente, desde exposiciones de arte hasta conciertos íntimos y representaciones teatrales. El espíritu bohemio de Gràcia es palpable en cada rincón, y es este ambiente el que atrae a aquellos que buscan un estilo de vida más alternativo y enriquecedor. Un café como Godot, con su nombre de resonancias literarias, encajaría perfectamente en este ecosistema cultural, quizás albergando pequeñas exposiciones de arte local o siendo punto de venta de entradas para eventos culturales del barrio.
A pesar de su aire de pueblo, Gràcia está perfectamente integrada en la vida de Barcelona y cuenta con excelentes conexiones. Las líneas de metro L3 (verde) y L4 (amarilla) atraviesan el barrio, con paradas clave como Fontana, Lesseps, Joanic o Diagonal, que lo conectan rápidamente con el centro de la ciudad y otras áreas importantes. Además, una extensa red de autobuses facilita la movilidad interna y hacia otros distritos. La proximidad a arterias principales como la Diagonal y su acceso relativamente sencillo a las rondas (Ronda de Dalt y Ronda Litoral) hacen que Gràcia sea un punto estratégico para aquellos que necesitan moverse por la ciudad o salir de ella.
El barrio ofrece una calidad de vida excepcional, combinando la tranquilidad de sus zonas residenciales con la vitalidad de sus plazas y su oferta comercial y cultural. Es un lugar donde se puede vivir a pie, disfrutar de los pequeños placeres de la vida de barrio y, al mismo tiempo, tener acceso a todos los servicios y oportunidades de una gran ciudad. La vida en Gràcia es una invitación a la pausa, a la observación, a la interacción social en sus plazas y a la exploración de sus rincones escondidos.
Aunque el Cafè Godot ya no esté abierto, el barrio de Gràcia sigue ofreciendo un sinfín de experiencias para el visitante. Un paseo por sus calles es un viaje en sí mismo. Se puede empezar por la Plaça de la Vila de Gràcia para admirar su campanario y el edificio de la antigua Casa de la Vila, y luego perderse por las calles adyacentes, descubriendo tiendas de diseño, librerías acogedoras y fachadas modernistas.
Una visita al Parc Güell, una de las obras maestras de Gaudí, es casi obligatoria y se encuentra a poca distancia, en la parte alta de Gràcia. Sus vistas panorámicas de la ciudad y su arquitectura fantástica son una experiencia inolvidable. Para los amantes del cine, los Cines Verdi ofrecen una programación de cine de autor y en versión original, un clásico del barrio. Y para aquellos que buscan un momento de paz, el Parc de la Creueta del Coll, con su estanque y su escultura de Chillida, ofrece un remanso de tranquilidad.
La vida nocturna de Gràcia es vibrante pero relajada, lejos del bullicio turístico de otros puntos de la ciudad. Predominan los bares de copas con encanto, las vermuterías y los locales con música en vivo, donde se puede disfrutar de una cerveza artesanal o un cóctel en un ambiente distendido y auténtico. Las terrazas de las plazas son el epicentro de esta vida social, especialmente en verano.
El cierre de un establecimiento como Cafè Godot, aunque sea una pérdida para el barrio, es también parte del ciclo natural de una ciudad viva y en constante evolución. Sin embargo, el espíritu que representaba, esa mezcla de autenticidad, cultura y vida de barrio, sigue plenamente vigente en Gràcia. Este barrio no es solo un conjunto de calles y edificios; es una forma de entender la vida, un refugio para la creatividad y la comunidad, y un testimonio de la rica diversidad de Barcelona.
Explorar Gràcia es descubrir un trozo de historia, saborear una gastronomía que valora la tradición y la calidad, y sumergirse en un ambiente cultural vibrante. Es un lugar donde cada rincón cuenta una historia, donde las plazas son el salón de la comunidad y donde, a pesar del paso del tiempo y el cierre de establecimientos emblemáticos, el alma de pueblo sigue latiendo con fuerza. Cafè Godot, aunque ya no exista físicamente, permanece en la memoria colectiva como parte de ese encanto imperecedero de Gràcia, un barrio que nunca deja de sorprender y enamorar.
Gràcia, más que un barrio, es un estilo de vida. Este distrito barcelonés, que una vez fue un municipio independiente, ha logrado conservar un carácter distintivo de "pueblo dentro de la ciudad". Es un lugar que enamora a quienes buscan una combinación de autenticidad, vitalidad cultural y una fuerte vida comunitaria, todo ello sin renunciar a las comodidades de una gran urbe. Si estás buscando un hogar en Barcelona, Gràcia ofrece una experiencia residencial única que vale la pena explorar.
Gràcia se caracteriza por ser un barrio eminentemente residencial, pero con una intensa vida comercial y cultural. No es un barrio predominantemente turístico en el sentido masivo, aunque atrae a muchos visitantes por su encanto, sus plazas y su oferta gastronómica y de ocio. Su atmósfera es bohemia, artística y familiar, con un ritmo de vida más pausado que el centro, pero siempre animado. Sus calles estrechas y sus edificios de baja altura le confieren un aire mediterráneo y acogedor, a menudo comparado con un pequeño pueblo.
El perfil de los residentes en Gràcia es muy diverso, lo que contribuye a su riqueza cultural. Es un barrio popular entre:
Es una comunidad activa y comprometida, con un fuerte sentido de pertenencia y participación en la vida del barrio.
El mercado inmobiliario en Gràcia es uno de los más deseados y, por ende, de los más competitivos de Barcelona.
Gràcia goza de excelentes conexiones de transporte público, lo que facilita la movilidad por toda la ciudad.
Gràcia cuenta con una infraestructura de servicios completa que cubre todas las necesidades diarias de sus residentes.
El ambiente de Gràcia es uno de sus mayores atractivos.
Gràcia es el barrio ideal para aquellos que buscan:
Es un barrio que requiere una inversión inmobiliaria considerable, pero que recompensa con un estilo de vida inigualable y una experiencia auténtica de Barcelona. Si buscas un hogar con alma, historia y una comunidad vibrante, Gràcia podría ser tu lugar.
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Umfassender Parkleitfaden in der Nähe des Cafè Godot - DAUERHAFT GESCHLOSSEN. Öffentliche Parkplätze und Parkzonen.
Guía completa sobre Cafè Godot-TANCAT PERMANENTMENT en Gràcia, Barcelona.
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