Cafè Salambó - Guía de local_museums
# Cafè Salambó: Un Rincón con Alma en el Corazón de Gràcia, Barcelona
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Cafè Salambó, con una valoración de 4.4 sobre 5 basada en más de 3,400 reseñas, ofrece una experiencia gastronómica única en el corazón de Barcelona. Este bar se distingue por su ambiente acogedor y la calidad de sus productos, invitando a disfrutar de momentos especiales en un e...
Bar · Barcelona
Indulge in Barcelona's charm at Cafè Salambó, where every detail complements a culinary experience
Willkommen im Cafè Salambó in Barcelona! Bei uns erwartet Sie eine einladende Bar-Atmosphäre, die zum Verweilen und Genießen einlädt. Wir legen großen Wert auf Qualität und bieten Ihnen eine sorgfältig ausgewählte Auswahl, um Ihr gastronomisches Erlebnis unvergesslich zu machen. Mit einer Bewertung...
Willkommen im Cafè Salambó in Barcelona! Bei uns erwartet Sie eine einladende Bar-Atmosphäre, die zum Verweilen und Genießen einlädt. Wir legen großen Wert auf Qualität und bieten Ihnen eine sorgfältig ausgewählte Auswahl, um Ihr gastronomisches Erlebnis unvergesslich zu machen. Mit einer Bewertung von 4.4 von 5 Sternen und über 3.488 Bewertungen, sind wir stolz darauf, unseren Gästen in Barcelona einen Ort zu bieten, an dem man sich wohlfühlt und die Zeit genießen kann. Kommen Sie vorbei und erleben Sie es selbst!
Cafè Salambó es un bar con menús asequibles y comida casera. Destacan las alitas de pollo y las patatas bravas. Algunos clientes mencionan que la calidad puede variar en diferentes visitas. Luana y Laia reciben elogios por su excelente atención.
Tip: Ideal para el menú del mediodía por su buena relación calidad-precio. Algunos clientes recomiendan probar las alitas y los buñuelos.
Daten von Wikidata
Cafè Salambó befindet sich in Barcelona, umgeben von kulturellen und historischen Sehenswürdigkeiten. Hier sind einige der bemerkenswertesten Orte in der Nähe.
Daten von Wikidata
Celebre mi cumpleaños en café Salambo y debo decir que me encantó todooooo, la comida estuvo deliciosa, el servicio excelente y el ambiente muy agradable. Felicidades por la remodelación del local, está súper bello!!
Es mi segunda vez en Barcelona, y de todos los bares en que he entrado es el mejor de todos … mi experiencia fue increíble .. cuando regrese será el primer sitio que quiero visitar .. Luana y Laia son las mejores camareras , excelente atención … mil gracias
El domingo fuimos a esta cafetería-bar y la experiencia fue genial. Tenía la idea de picar unas tapas y al final acabamos montando una comidita a base de ellas. Todo estaba muy rico y a muy buen precio. Las alitas de pollo estaban jugosas y sabrosas, las patatas bravas con un toque de chili que les daba un punto especial, y los tomates con burrata… ¡otro nivel, espectaculares! Además, quiero destacar algo que me pareció un detalle enorme: últimamente en muchos sitios del barrio, si llegas a las 12 ya te dicen que la mesa es solo para comer, enfocado más para el guiri, como si el vermouth ya no tuviera sitio. Aquí, en cambio, nos dijeron que sí, que podíamos hacer un vermouth tranquilamente a la hora que era, y eso lo valoro muchísimo. Muy contenta con el servicio, la comida y el ambiente. ¡Repetiremos sin duda!
Soy clienta del mediodía, los menús no defraudan comida muy elaborada casera, el menú en relación calidad precio esta muy bien, un muy buen sitio para desconectar los mediodías, Sara es siempre muy atenta y trata en lo posible de ajustar mi horario para conseguir una mesa, un amor!
Sin palabras, la atención, servicio, comida, precio-calidad, no los había recibido hace 6 años que llegué a Barcelona. Hemos pedido pimientos del padrón, patatas bravas, croquetas de pernil, pulpitos, torreznos y buñuelos de bacalao, todo ha sido espectacular!!!! Quiero destacar dos cosas: la atención de Chris y el vino "Pandora" un Verdejo que será el mejor acompañante de su experiencia en Cafè Salambó. Recomendado 1000%, volveré sin duda y será mi primera opción.
Una auténtica joya escondida en el barrio de Gracia. El restaurante tiene una energía cálida y vibrante, ideal tanto para una comida tranquila como para una cena especial. La carta ofrece una excelente variedad de platos, todos con sabores bien equilibrados y presentaciones cuidadas. Se nota el cariño en cada detalle. Pero lo que realmente hizo que la experiencia fuera de 10 fue el servicio. Queremos destacar especialmente a Jessica y Cristian, quienes nos atendieron con una amabilidad y profesionalismo que hoy en día no siempre se encuentra. Atentos, rápidos y siempre con una sonrisa, lograron que nos sintiéramos como en casa. Volvere sin duda, tanto por la comida como por el excelente trato parte de Jessica y Christian. ¡Un lugar que merece ser recomendado!
Hemos ido recomendados y nos ha encantado!! El local es súper agradable, el personal muy profesional y atento. Hemos hecho el menú del mediodía y está muy bien, todo buenísimo. El precio muy correcto... Y cuando nos hibamos hemos descubierto que en la parte de arriba había un billar y el chico nos ha contado muy amablemente que solo habren la parte de arriba los fines de semana pero si se quiere jugar a billar te dejan pasar sin problema. Esto es una alegría para los amantes del billar!!! Así que volveremos mil veces!!!
WOOOW EL GINGER MOJITO 👏🏽👏🏽👏🏽 A quienes le ocurrió ! Los disfrutamos mucho! El lugar tiene ese ambiente característico que no hace falta modernizarlo . Te atienden muy bien . Tomamos 1 piña colada y 3 mojitos de jengibre y gastamos 32€ . Otro sitio que encontramos Iara tomar buenos mojitos… no hay muchos … gracias !
Tapas muy ricas. Los huevos estrellados espectaculares. Camarera muy atenta y simpatica.
El Café Salambó abrió en una de las tres naves de una antigua fábrica textil en octubre de 1992, mientras se celebraban las Olimpiadas. El local funciona como café, restaurante y bar de copas de primera hora. En su carta, platos creativos pero sencillos, variedad y buenos precios. Se aprecian sus carnes, la presentación. El ambiente es muy acogedor y se presta para reuniones, cenas, tapas, copas. Me gustó el trato y atención por parte del personal. Además por la ubicación, en pleno barrio de Gracia, se ha de conocer y disfrutar.
Fuimos e hicimos unas birras. Naza y Kretta han sido súper majas y nos han atendido muy bien
El trato fue genial, me encanto la cena y la bebida!!!! El cóctel delicioso, Javier es encantador súper buen trato, nos presento el plato increíble. Y Facundo nos sirvió con mucha atención, sin olvidar ningún detalle. Volveré solo para que me atienda 😜El ambiente está súper!! Lo recomiendo mucho
María nos ha atendido con mucha atención y buen hacer
En verdad de lo mejores lugares en Gràcia, la atención de Maria es súper buena. La pasé increíble.
Ambiente tranquilo y acogedor, las camareras Laia y Luana un servicio perfecto y amable, recomendable venir aqui para una quedada con amigos tranquila y jugar al billar!!
Visitamos este encantador restaurante en el corazón de Gracia y la experiencia fue excelente de principio a fin. El ambiente es acogedor, con una decoración cuidada que mezcla lo moderno con toques tradicionales del barrio. La comida fue simplemente deliciosa: cada plato estaba lleno de sabor, bien presentado y con ingredientes de calidad. Se nota el mimo en la cocina. Pero lo que realmente marcó la diferencia fue la atención del personal. Queremos hacer una mención especial a Cristian y Jessica, los camareros que nos atendieron con una sonrisa desde el primer momento. Fueron atentos, cercanos y supieron recomendarnos con mucho acierto. Su trato hizo que la velada fuera aún más especial. Sin duda, un lugar al que volveremos. ¡Muy recomendable tanto para una cena romántica como para quedar con amigos!
Un lugar cálido con unos desayunos estupendos. La camarera un encanto.
Fue facilísimo organizar un evento de 50 personas, y la realización impecable con buena comida, bebida, y un entorno cómodo y divertido.
Excelente servicio. Sobre todo la atención de las camareras, que nos atendieron muy amablemente.
El bar mas top para tomar unas pintas Después de currar, a toda persona q llevo quedan fascinados con la atención y los platos, gracias por su servicio y nos veremos seguido
El menú bien, las tapas buenísimas y los precios también. En cuanto al servicio, la camarera Luana nos atendió muy bien y cordialmente, éramos un grupo grande y tomó nota de todo, sin cometer errores. Volveríamos sin duda.
Este restaurande del barrio de Gracia es imprescindible. Hay buen ambiente, el espacio es amplio y acogedor, con una decoración minimal y cálida. Muy buena música ambiental, apto tanto para grupos, como para ir sólo/a. La carta, a parte de ofrecer gran variedad de productos, todo (absolutamente) es muy apetecible, desde las tapas o platillos, hasta los platos principales son de muy buen gusto. Sus platos tienen equilibrio entre moderno y de mercado, con algunos toques tradicionales o asiáticos, muy acertado. Todo de muy buena calidad. Además tienen buena carta de vinos y se puede tomar copas. El personal muy profesional a la vez que cercano y amable. Muy buena relación calidad precio. Muy recomendable. Repetiré seguro!
Estuve ayer viernes y me he decido a escribir porque me vino a la memoria lo bien que me atendieron la chica que estaba en la barra y la persona que nos atendió en la mesa. Naza y Kretta. Execelentes profesionales!!!!! Volveré seguro!
Hace mucho que no venia a comer, a parte la amabilidad del personal,la limpieza 100% ma la comida es lo que te da gana de volver una y otra vez,tiene variedad de platos y todos pero todos son de alucinar!!!Hoy en el menú el Tataki de salmón con mousse de abogado fue increíble,los totrtellini de cecina para morirse,en este sitio comes a 5⭐️Los postres de remate,increíbles!!! El único problema es que quisiera repetir todo!!!Volveremos muy pronto!!
Visité este local con mi pareja sin tener mesa reservada. Desde que entramos el trato fue en todo momento muy amable y educado. La limpieza del lugar también a destacar. Probamos diferentes platos, todos muy buenos y exquisitos. Al no ser del lugar nos dejamos aconsejar por una de las camareras, Anna, que merece todo nuestro reconocimiento por su profesionalidad siendo sobre todo tan joven. Enhorabuena y gracias. Volveremos seguro y lo recomendaremos.
No falla nunca! Mejor sitio en Gràcia para un menú del día, siempre hay platos interesantes y ricos (muchas gracias a Lua por tratarnos tan bien!)
Fui con unos amigos a cenar, todo buenísimo, especialmente el pollo a la Moritz mestiza, espectacular. Las camareras María y Naza gracias por la atención
Inma, Kreeta y Sara encantadoras. El menú muy sabroso y muy bien de cantidad. Precios competitivos. El local es precioso. ¡Menos KFC y más esto!
Un clásico de Gracia. Un lugar excelente para parar a tomar un café, una copa y a cenar. Hemos estado varias veces, como bar. Esta vez reservamos para cenar. Sin sorpresas. Buen servicio y atención correcta. En una carta nada sofisticada pero con buenos platos. La carta de vinos justa. Correcto en general. La música da un punto extra. Realmente es increíble como un local como este pueda estar en la cresta durante tanto tiempo.
Un lugar super acogedor y con comida muy rica! Tarta de parmesano la mejor ❤️
Hemos celebrado un cumpleaños y estamos muy agradecidos por la buena atención de los camareros, su rapidez, la buena calidad de la comida... Totalmente recomendable. Un dato: Tienen las mejores patatas bravas de Barcelona.
Muy buenas recomendaciones de Alan , muy atento y simpático. Nuestra cena fue de 10, la comida estaba increíble, y el servicio ideal. Nos guardamos el lugar para volver otro día!
Un lugar agradable, relación calidad-precio correcta, el camarero que nos atendió Bruno muy amable y servicial. Volveremos!!
Bueno, un éxito, hemos aperecido de rebote y Jesica ha sido una total experta en la restauración, nos hemos quedado con sus recomendaciones, y pese a no saber donde tomar algo, nos ha contagiado en un buen rollo de primera superior. Gracias a Jessica y a Salambo
Café Salambó es uno de mis restaurantes favoritos y de referencia en Barcelona. Toda la carta es recomendable y lo único que deseo es que no se llene de turistas. El Salambó es un full pack, atencion, comida, ambiente, precio, ubicación...
Comido excelente. Gran atención de María. Repetiremos
Un lugar genial! Se come muy bien y el trato es excelente!
El mejor lugar para beber unas copas y un pasar un rato de relajo después del trabajo en la Vila de gracia. Lo mejor, su personal… las chicas muy atentas… y María… joder! Parece Rayo McQueen… ⚡️excelente servicio
Restaurante mediterráneo en el barrio de gracia en Barcelona, la comida y el servicio muy buena. Vinimos a comer un sábado con un grupo de amigos y fue perfecto porqué era muy amplio. Tienen una carta con platos de Calidad.
Un clásico, buena comida en un ambiente acogedor y tranquilo. Tiene un 'vibe' que me encanta. También es genial para tomar una cerveza y jugar al billar en la planta de arriba.
Almorzamos aquí y fue una experiencia excelente. Probamos la nueva carta y todo estuvo delicioso, con platos bien preparados y sabores que se notan cuidados al detalle. Sin duda, una propuesta fresca que vale mucho la pena descubrir. El ambiente es muy agradable y perfecto para disfrutar con calma. Además, queremos destacar especialmente a Kreta, la camarera, por su atención tan amable y cercana, siempre pendiente de que todo estuviera perfecto. Un lugar muy recomendable para comer rico y pasar un buen rato. ¡Volveremos! 🍽️
Vine a cenar con amigos y me encantó! Servicio muy amable y eficaz, comida riquísima, clásicos con toques originales y muy bien presentados. El local es elegante y con detalles muy bien cuidados. Alan nos preparó unos cocktails excelentes, volveremos!
Encuentro de 5 amigas. Atención de María e Isabel excelente y además entrañable. Tuvimos mesa redonda, ideal para 5 personas. Cenamos muy bien y pudimos conversar en un ambiente agradable sin ruido. Muy recomendable.
Hemos comido el menú de día. Muy rico todo. El filete de coliflor asado con cacio e pepe con romesco muy original y sabroso. Todo muy bien y recomendable.
Es la segunda vez que voy al cafè con mis amigas, un sábado por la noche, hemos cenado muy rico ambas ocasiones!! los bocadillos súper recomendables. Es un sitio perfecto para ir a disfrutar con amigos e incluso conocer gente, ya que gracias al pool que tienen y a un dj que esta los fin de semanas, se genera un ambiente muy relajado y agradable para divertirse, jugar y bailar en Gràcia. Tanto camareras/os como gente en la barra super amable 🤍 Volveremos !!!
Hermoso lugar y deliciosa comida. La remodelacion fue para bien. La relacion costo-beneficio es muy buena. Maria es muy amable y muy atenta
Disfruta de un menú de mediodía muy exquisito, bueno, bien elaborado y que te deja con ganas de probar lo siguiente, bonito lugar y buen trato. Muy recomendable.
Es mi segunda vez en Barcelona, y de todos los bares en que he entrado es el mejor de todos … mi experiencia fue increíble .. cuando regrese será el primer sitio que quiero visitar .. Luana y Laia son las mejores camareras , excelente atención … mil gracias
Soy clienta del mediodía, los menús no defraudan comida muy elaborada casera, el menú en relación calidad precio esta muy bien, un muy buen sitio para desconectar los mediodías, Sara es siempre muy atenta y trata en lo posible de ajustar mi horario para conseguir una mesa, un amor!
El domingo fuimos a esta cafetería-bar y la experiencia fue genial. Tenía la idea de picar unas tapas y al final acabamos montando una comidita a base de ellas. Todo estaba muy rico y a muy buen precio. Las alitas de pollo estaban jugosas y sabrosas, las patatas bravas con un toque de chili que les daba un punto especial, y los tomates con burrata… ¡otro nivel, espectaculares! Además, quiero destacar algo que me pareció un detalle enorme: últimamente en muchos sitios del barrio, si llegas a las 12 ya te dicen que la mesa es solo para comer, enfocado más para el guiri, como si el vermouth ya no tuviera sitio. Aquí, en cambio, nos dijeron que sí, que podíamos hacer un vermouth tranquilamente a la hora que era, y eso lo valoro muchísimo. Muy contenta con el servicio, la comida y el ambiente. ¡Repetiremos sin duda!
Sitio recomendado. De barrio. Se come muy bien a muy buen precio es complicado encontrar un menú de 15.50€ por barcelona. Incluye primero segundo postre bebida y pan. A parte la comida está buena, recomiendo las alitas y los buñuelos. También tengo que decir que la burrata no me encantó y el plato al ser hondo costaba cortar el tomate. Lo digo como recomendación para mejorar. El sitio es agradable con aire condicionado. Hay un poco de ruido porque siempre está lleno por eso recomiendo reservar antes.
Vinimos aquí un sábado noche buscando un sitio en Gràcia donde poder sentarnos un grupo grande (7-8 personas). Tuvimos la suerte de encontrar una mesa aquí, ya que el local es bastante grande, y entramos sin ningún tipo de expectativa. La comida está bien, platos no muy grandes pero todo lo que probamos (opciones para compartir) estaba bueno. Destacar la atención por parte del camarero y la camarera que nos atendieron.
Las camareras estuvieron más que eficaces pero tuvimos la mala suerte de que nos ubicarán en la parte superior que es donde está la zona de baile y pasamos la cena con calor y una luz roja a mi modo de sentir incomodísima y junto a un DJ de un grupo que celebraba un cumpleaños.
Sorprendió la calidad de los platos y la buena predisposición del personal. Recomendable.
Los huevos estrellados y el sandwich de roast beef estaban muy buenos. Además, la camarera María es un encanto!
Local bien ubicado con un comedor muy agradable con luz tenue y techos altos. Carta variada y bien pensada, especial mención a los pulpitos encebollados. Es increíble cómo trabaja el camarero que se llama Christian, lleva un ritmo frenético atendiendo a un gran número de clientes, mesas, y siempre con buena cara y simpatía, educación y eficiencia. Incluso le hemos visto subir a la planta de arriba, atender mesas en la terraza de fuera... Realmente impresiona ver cómo él sólo puede aguantar este ritmo de trabajo con tan buena predisposición, no es para nada normal.
Todo buenísimo y muy elaborado, una pena que falten camareros, solo de ver el estrés que llevan las chicas te estresas tu, el servicio por lo mismo, se hace lento y cansino, ya he venido a comer muchas veces y es siempre igual. La comida hace que valga la pena volver, pero el servicio tan lento hace que no te queden ganas de hacerlo, una pena, espero que se den cuenta de esto y lo solucionen de alguna manera. El sitio es original precioso y con una decoración entre industrial y de sala de baile, que hace que este local sea encantador.
En mitad de Gràcia. Es un local bastante grande y con bastantes mesas. No por ello dejes de reservar porque, como hoy, se presentan varios grupos grandes y queda saturado. Al estar lleno, se nos ha hecho un poco incómodo hablar. Había mucho bullicio. He puesto 4 estrellas en vez de 5 por algo de mala suerte. Aún habiendo reservado, hemos coincidido con que mucha gente (en especial grupos grandes) ha llegado a la misma hora que nosotros. Eso ha provocado que nos hayan hecho esperar para sentarnos (con reserva) y que nos hayan tomado nota. Eso sí, una vez ha empezado el ritual de la comida, el servicio ha sido ágil. El trato con el personal es muy agradable. Incluso cuando no podían atendernos, nos lo han explicado amablemente y con argumentos. Creo que les haría falta un camarero más para cuando el local está lleno. Es mi impresión. El menú (13,50€) me ha parecido muy bueno. Todos los platos que nos han servido estaban excelentemente tratados y presentados. Un punto muy positivo pensando en la cantidad de gente que atendían a la vez. La calidad y el cocinado son muy buenos y convierten el precio en barato. Bien es verdad que las cantidades no son muy grandes, pero no sales con sensación de hambre. Excepto por el ruido y 7n poco por la espera que hemos tenido que hacer, todo genial.
Sitio amplio, la comida está bastante bien, y no es demasiado ruidoso, aunque podrían poner algún aislamiento acústico. Hemos ido unos amigos a tomar algo y charlar tranquilamente, y el servicio está muy bien, la carta variada y divertida, tiene bastantes opciones. Cuando se llena, en horas punta sí hace mucho ruido. Además la puerta de entrada no cierra bien, por lo que entra mucho humo de tabaco y frío en otoño/invierno. Si tuvieran el local en sobre presión (aire acondicionado simplemente entrando aire filtrado) se evitarían estos dos temas.
Todo buenísimo: el servicio, la comida, el vino y el café. Grata sorpresa encontrarnos con este lugar. Nuestro camarero súper simpático y atento sin estar todo el rato encima nuestro. 100% recomendado. Si pudiera cambiar algo sería poder escoger verdura en lugar de patatas/carbohidratos en las guarniciones.
De Tota la vida....podría ser 5 pero han reformado y consideramos que no han acabado de darle el punto que antes llegó a tener,la planta alta sobretodo es el ambiente a mejorar,entre semana algo desértico pero el finde disimula con ambientillo de grupos y buena música de fondo. El barman de la planta alta es muy profesional,abajo para comer es una muy buena opción. Calidad precio,correcto
Sitio recomendado. De barrio. Se come muy bien a muy buen precio es complicado encontrar un menú de 15.50€ por barcelona. Incluye primero segundo postre bebida y pan. A parte la comida está buena, recomiendo las alitas y los buñuelos. También tengo que decir que la burrata no me encantó y el plato al ser hondo costaba cortar el tomate. Lo digo como recomendación para mejorar. El sitio es agradable con aire condicionado. Hay un poco de ruido porque siempre está lleno por eso recomiendo reservar antes.
Tercera vez que iba, y esta última la comida era muy muy mediocre y mal preparada . Bravas recalentadas, tartar de atún sin sabor, pimientos de padrón mal fritos . Los torreznos y los espárragos normales . Las limonadas tenían cierto sabor artificial El ambiente es chulo, el local interesante, y la chica que nos atendió dio, muy maja
Creo que con la reforma, que han puesto mas luz, han perdido esa esencia que tenían de penumbra, intimidad, nocturnidad, ambiente cálido
Menu de 25€ muy escueto, hemos tenido que comprar pizzas en el restaurante de al lado nada mas salir, todo el mundo tenia mucho hambre. El sitio esta bien para tomar una copa pero no para cenar.
Sitio muy bonito y agradable. Comida mediana. Bien temperada, pero, los primeros mucha cantidad, y en los segundos nada. Yo de primero pedí una ensalada, que estaba muy bien, pero mucha cantidad, y de segundo una milanesa, que estaba muyyyyy grasa. De la fritadera directo al plato... Pobre corazón mío... El postre, una tarta de chocolate micro, horrorosa... Un bizcocho flojo, no crujiente. Y el chocolate, ok. Por el precio del menú, 14,50, no volvería. Hay sitios mejores.
Bar restaurante muy tipico del barrio de Gracia. Esta al lado de los cines Verdi. Muy bien ambientado, con una sala arriba para jugar al billar y tomar una buena copa. La comida muy exquisita pero, el precio es elevado ya que los productos són de muy buena calidad. Recomiendo los mejillones, de las cosas mas economicas y de calidad. Tambien, la hamburguesa es muy tipica en este restaurante. (10/12€) Tienen postres muy buenos y artesanales, el tiramisú esta muy aceptable. Por ultimo, recomiendo pedir de beber una buena botella de vino para acompañar la calidad de los productos.
Tercera vez que iba, y esta última la comida era muy muy mediocre y mal preparada . Bravas recalentadas, tartar de atún sin sabor, pimientos de padrón mal fritos . Los torreznos y los espárragos normales . Las limonadas tenían cierto sabor artificial El ambiente es chulo, el local interesante, y la chica que nos atendió dio, muy maja
Para cena, no recomiendo, solo hay las tapas y todo sale carísimo mínimo 30 € por una persona pero eso digo mínimo. Las porciones son muy pocas en todo en bebidas, en tapas en todo. Personal, estresado y con cara de enfado todo el mundo encima embarra un chico súper tenso y estresado y con cara vamos no vas a preguntar nada 🤌🤣 No entiendo concepto de este restaurante simplemente si alguien quiere tomar una copa puede ir y tomar pero para la cena y si quieres comer o si tienes hambre y piensas comer bien te garantizo que sales con hambre 🤤 En mi caso, me enfadé mucho porque me han servido la copa de vino 50 ml. Dentro alucinante 🤌😂 He bajado y he reclamado a la barra y el chico me dice tan poco nosotros nos servimos encima me acusó que yo tomé y ahora estoy reclamando!! Cuando mis compañeros que tenía al Al lado han servido mismo cantidad de vino. Al final me han llevado una copa bien lleno 😂 No puede ser que pagas por una copa cuatro euros, y dentro te sirven 50 ml 🤌😂😂 Opinión de mí y de mis amigos se siguientes hemos salido con hambre y hemos gastado casi 300 € así que no sé qué decir. Adjunto fotos donde vosotros podéis ver un plato mío que era queso crema y 5 g de salmón encima y una copa de vino que no se el vino dentro 😂
Si tienes toda la paciencia del mundo, este lugar es para ti. Esperar por el menú, para que tomen tu pedido, para que te traigan la comida y más aun para que te traigan un vermut, se hizo eterno. Y no era un problema solo de nuestra mesa, vimos el mismo problema en otras mesas, con sus excepciones claro está porque si eres influencer o chicas de imagen, te atenderán de inmediato. PD: gracias al camarero que quiso salvar la noche con chupitos.
La comida no está mal, el servicio pésimo. Estuve en otra ocasión y sinceramente, ha empeorado mucho. Se olvidaron o no apuntaron la mitad de la orden... En cambio, a una mesa de ""influencers"" o "chicas de imagen" todo les venía rápido y perfecto.
Mucho ruido, los grupos hablan muy fuerte, incluso gritan y se hace dificil la instancia. Se debería pedir a la gente que intenten bajar la voz oara no molestar al resto de comensales, como se hace en otros países.
Ia comida horrible, guisantes con demasiada sal, atun seco y quemado por ambas caras, y las otras opciones del menu, simplememte no las tenian, no volveré. Eso si, el servicio, muy agradable
Local muy bonito en el corazón de gracia. Y hasta aquí lo bueno. Lo malo: la comida es del montón : pastel de escalivada muy básico, pescado morralla, pastel de zanahoria duro… y cocinero poco escrupuloso con las medidas básicas de higiene. En cuanto al servicio, pues hacen lo que pueden y más, pero se ha de ser un empresario con poco interés por el servicio al cliente y mucho por los excels para poner solo a dos personas en sala en un servicio de comida. Par tomar una copa está bien, pero huid de la comida
Fuimos un grupo de amigas a tomar una copa y pedimos unos cócteles que segun la carta valian entre 7 y 8 euros. Cuando nos trajeron la cuenta vimos que nos cobraban 10 euros por cóctel, que no los valian ni de lejos. Se lo dijimos a la camarera y nos dijo que las cartas no estaban actualizadas. Lo lógico hubiese sido que nos avisaran antes de consumir. Vamos que ibamos con ilusión para descubrir un sitio para ir con el grupo y descartado, una estafa, un timo. Nos sentimos engañadas. Y a resaltar que los cócteles eran sin alcohol, así que el precio lo encontramos abusivo , pero la queja es por la estafa del precio que aparece en carta y el que aparece en la cuenta.
Fuimos a cenar un grupo de amigxs y la experiencia fue decepcionante, despues de esperar 1,30h !! dos bocadillos aun no estaban hechos , la atencion al cliente nefasta , el camarero despues de reclamar varias veces , solo nos decia que paciencia que lleva tiempo y que solo hay un cocinero. al final decidimos irnos sin esperar mas. Milagrosamente cuando ya habiamos pagado y nos ibamos aparecieron los dos bocadillos que mis amigos tuvieron que comese en la calle. No es un sitio para cenar la carta es bastante pobre, 4 bocadillos y algunas tapas.Una caña 2,90€. La relación calidad precio no me parece óptima , comi un bikini de jamon con queso y trufa(que no se donde estaria) 12,90€ . En cambio en su web el precio son 9,90€¿¿??
Las goteras que están cayendo del techo han servido de un perfecto landscape de lluvia otoñal para las dos cucarachas que, sin parar de copular en una lascividad incluso excesiva para ser animales, están al menos trayendo una vida nueva que, con suerte, pueda ver un Salambó diferente al que tenemos ahora.
Barcelona pierde otra joya por la avaricia del dinero, es triste saber que ya no queda nada de lo que era mi bar favorito Se ha perdido toda la esencia, ahora es un lugar sin más, será el spot perfecto para algún guiri de paso y los mismos 8 jubilados que van de toda la vida Increíble lo de quitar el pool con el fin de meter más mesas RIP SALAMBO 2026
Que vergüenza lo que han hecho con este lugar tan emblemático ( el bar de siempre al lado del cine Verdi) contratando a gente tan ineficiente y que no entiende lo que es el servicio. Después de ir a buscar una mesa porque no había nadie que nos sentara, verificar con alguien que efectivamente nos podíamos sentar allí, e ir a buscar la carta porque nadie nos la ofrecía, tuve que ir 3 veces a decirles que nuestros platos no llegaban cuando los de otras mesas que llegaron después que nosotros si que lo hacían de manera regular. Ante el reclamo lo único que hacían era dar excusas pero los platos seguían sin llegar. Que pena ver que contratan a gente que no sabe como dar un servicio decente, ni si quiera de calidad, sobre todo después de haberles avisado 3 veces de que los platos llegaban a otras mesas menos la nuestra. No vuelvo más, escojan otro lugar de Gracia que hay cientos…
Esperar 45 minutos por una bebida podría tener su encanto en algún universo paralelo, pero no en este. Entre la barra y el salón se perdieron las órdenes, las ganas y, de paso, el sentido del servicio. Nos dejaron plantados, sedientos, mientras las miradas huidizas sustituían cualquier intento de atención. Cuando por fin alguien se dignó a acercarse, lo hizo con la desgana de quien preferiría estar en cualquier otro sitio. Ni una disculpa, ni una sonrisa, ni el más mínimo intento de arreglar el despropósito. Solo el gesto torcido de quien parece hacerte un favor por dejarte quedarte sentado. Un lugar puede tener un mal día, pero lo de aquí fue una obra maestra de la indiferencia. Y en ese arte, hay que reconocerlo, son verdaderos expertos.
Era un restaurante maravilloso, súper acogedor, auténtico y muy agradable, pero… la reforma que se ha hecho es horrible, se han cargado todo. Han perdido a una fiel clienta…y el dinero de la reforma. Aún así, el servicio sigue siendo agradable y atento, la carta; ni buena ni mala. Una pena que un lugar como el billar que invitaba a la conversación y a sentirse en casa haya sido demolido por una reforma que no era necesaria.
Nada que ver con lo que había sido. Para nosotros, antes un referente de gastronomía en el barrio. Por sus menús de gran calidad -variedad - precio. Además el trato era de lo más profesional. En cambio, hoy me he llevado una desilusión al descubrir que había cambiado de gestión. Sólo hemos podido elegir entre tapas. Éstas han resultado muy justas, de cantidad y nada del otro mundo, de calidad. Encontré el precio desproporcionado y nos hemos quedado con hambre. Respecto al servicio, anónimo. No volveremos. En efecto, el local estaba prácticamente vacío.
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Carrer de Torrijos, 51, Gràcia, 08012 Barcelona
Carrer de Torrijos, 51, Gràcia, 08012 Barcelona
# Cafè Salambó: Un Rincón con Alma en el Corazón de Gràcia, Barcelona
Barcelona, una metrópolis vibrante y cosmopolita, es un tapiz de barrios con personalidades distintivas. Entre ellos, Gràcia se erige como un universo propio, un antiguo pueblo que, a pesar de haber sido absorbido por la expansión de la ciudad, ha conservado su esencia, su ritmo pausado y su inconfundible espíritu. En el corazón de este enclave singular, en la Carrer de Torrijos, 51, se encuentra Cafè Salambó, un establecimiento que encarna la atmósfera bohemia y auténtica que define a este querido barrio.
Adentrarse en Gràcia y descubrir lugares como Cafè Salambó es sumergirse en una Barcelona diferente, más íntima y local, lejos del bullicio turístico de las Ramblas o el Gòtic. Es un viaje a través de calles estrechas, plazas arboladas y fachadas modernistas que cuentan historias de un pasado independiente y un presente vibrante.
Para comprender plenamente el encanto de Cafè Salambó, es esencial explorar el alma del barrio que lo acoge. Gràcia no es solo un distrito más de Barcelona; es una identidad, un sentimiento, una forma de vida.
La historia de Gràcia es fascinante y fundamental para entender su carácter actual. Durante siglos, lo que hoy conocemos como Gràcia fue una villa independiente, separada de Barcelona por el Pla de Barcelona y el Passeig de Gràcia, entonces un camino rural flanqueado por campos y masías. Esta independencia, que duró hasta finales del siglo XIX, permitió a Gràcia desarrollar su propia idiosincrasia, sus costumbres y una fuerte identidad comunitaria que perdura hasta hoy.
Los habitantes de Gràcia, los "gracienses", siempre han sentido un profundo apego a su tierra. La villa prosperó gracias a la agricultura, la artesanía y, más tarde, la industria textil. Sus calles, a diferencia del diseño cuadriculado del Eixample de Cerdà, conservan el trazado irregular y orgánico de un pueblo medieval, con plazas que servían como puntos de encuentro y mercados. Esta configuración urbana es uno de los mayores encantos del barrio, invitando a la exploración a pie y al descubrimiento de rincones inesperados.
La anexión a Barcelona en 1897 fue un proceso gradual y, para muchos gracienses, agridulce. Aunque la integración trajo consigo mejoras en infraestructuras y servicios, también marcó el fin de una era. Sin embargo, la memoria de su pasado como villa independiente se ha mantenido viva, alimentando un orgullo local que se manifiesta en sus fiestas, sus tradiciones y su fuerte sentido de comunidad.
Gràcia es sinónimo de ambiente bohemio, artístico e intelectual. Desde principios del siglo XX, ha sido un refugio para artistas, escritores, músicos y pensadores, atraídos por su ambiente relajado, sus precios más asequibles que el centro y su vibrante vida cultural. Esta herencia se palpa en cada esquina, en las galerías de arte, las pequeñas librerías, los cines de autor y los teatros independientes que salpican el barrio.
El corazón social de Gràcia late en sus numerosas plazas: Plaça del Sol, Plaça de la Vila de Gràcia, Plaça de la Revolució, Plaça de la Llibertat, entre otras. Estas plazas no son meros espacios urbanos; son verdaderos salones al aire libre, donde los vecinos se encuentran para tomar el vermut, charlar, jugar a la petanca o simplemente observar el ir y venir de la gente. Son el epicentro de la vida social, especialmente durante las cálidas noches de verano, cuando se llenan de terrazas y un alegre bullicio.
La Festa Major de Gràcia, que se celebra cada agosto, es la máxima expresión del espíritu comunitario y festivo del barrio. Durante una semana, las calles se transforman en obras de arte efímeras, decoradas con ingenio y dedicación por los propios vecinos. Es una explosión de color, música y tradición que atrae a miles de visitantes, pero que conserva su carácter profundamente local y participativo. Es en eventos como este donde la identidad gracienca brilla con más fuerza, demostrando que, a pesar de los cambios, el alma del pueblo sigue intacta.
Pasear por Gràcia es un deleite para los amantes de la arquitectura. Sus calles estrechas y sinuosas contrastan con la majestuosidad de las avenidas del Eixample, ofreciendo una experiencia más íntima y acogedora. Aquí, el Modernismo catalán se mezcla con la arquitectura popular, creando un paisaje urbano único. Se pueden admirar edificios con elaboradas fachadas, balcones de hierro forjado y detalles ornamentales que revelan la riqueza artística de la época.
Más allá de los grandes ejemplos modernistas, es la arquitectura de las viviendas tradicionales, con sus patios interiores y sus pequeños detalles, lo que confiere a Gràcia su encanto particular. El barrio ha sabido preservar su herencia, manteniendo un equilibrio entre la modernidad y el respeto por el pasado. Es un lugar donde el tiempo parece ralentizarse, invitando a perderse y descubrir sus secretos a cada paso.
Ubicado en la Carrer de Torrijos, 51, Cafè Salambó se inserta de forma natural en este tejido urbano y cultural tan particular. La Carrer de Torrijos es una de las arterias que atraviesan el corazón de Gràcia, conectando diversas plazas y concentrando una interesante mezcla de comercios locales, bares tradicionales y restaurantes modernos. Es una calle con vida propia, por la que transitan vecinos y visitantes, creando un ambiente dinámico y auténtico.
El nombre "Cafè Salambó" evoca una cierta sofisticación literaria y un aire clásico, resonando con la tradición de los cafés intelectuales y artísticos que han sido tan importantes en la vida cultural de Barcelona. Aunque no disponemos de datos históricos específicos sobre el establecimiento, su ubicación en Gràcia y su denominación sugieren un lugar con carácter, un punto de encuentro que va más allá de la mera función de servir café.
Un café en Gràcia, por definición, suele ser un espacio donde la gente se siente como en casa. No es solo un lugar para tomar algo, sino un centro social, un punto de reunión para amigos, un espacio para la lectura o el trabajo tranquilo, y un escenario para conversaciones profundas o debates animados. Es probable que Cafè Salambó, como muchos establecimientos en el barrio, refleje esta filosofía, ofreciendo un ambiente acogedor y relajado.
Los cafés de Gràcia a menudo se distinguen por su decoración con personalidad, que puede ir desde lo rústico y tradicional hasta lo vintage o lo ecléctico, reflejando el espíritu creativo del barrio. Muebles de madera, detalles artísticos, iluminación cálida y una atmósfera que invita a la tertulia son características comunes que se pueden esperar de un lugar como Cafè Salambó.
En un café con la esencia de Gràcia, la oferta suele ser variada y pensada para satisfacer diferentes momentos del día. Desde el café de la mañana, que marca el inicio de la jornada para muchos vecinos, hasta el vermut de mediodía o la copa de la tarde.
Cafè Salambó, en su ubicación privilegiada en Carrer de Torrijos, se presenta como un lugar ideal para experimentar esta faceta gastronómica y social de Gràcia. Ya sea para un desayuno tranquilo, un almuerzo informal, un vermut animado o una copa relajada al final del día, es el tipo de lugar que invita a quedarse y empaparse del ambiente local.
Más allá de la comida y la bebida, Cafè Salambó, como otros cafés emblemáticos del barrio, cumple una función cultural y social vital. Es un espacio donde se cruzan historias, se forjan amistades y se comparten ideas. Su atmósfera propicia la conversación, la lectura o simplemente la observación, permitiendo a los visitantes conectar con el ritmo pausado y auténtico de Gràcia. Es fácil imaginar a artistas y escritores del barrio encontrando inspiración entre sus paredes, o a vecinos discutiendo los acontecimientos del día.
En un mundo cada vez más digital, estos espacios físicos de encuentro son más valiosos que nunca. Cafè Salambó representa esa tradición de los cafés como centros neurálgicos de la vida comunitaria e intelectual, un legado que Gràcia ha sabido preservar con orgullo.
La ubicación de Cafè Salambó en Carrer de Torrijos, 51, lo convierte en un punto de partida ideal para explorar lo mejor de Gràcia. El barrio es eminentemente peatonal, lo que invita a perderse por sus calles y descubrir sus múltiples encantos.
Desde Cafè Salambó, varias de las plazas más icónicas de Gràcia se encuentran a poca distancia:
Gràcia es un paraíso para los amantes de las compras alternativas. Lejos de las grandes cadenas, aquí abundan las boutiques independientes, las tiendas de ropa vintage, las joyerías de diseño, las librerías especializadas y las tiendas de artesanía. Es el lugar perfecto para encontrar un regalo único o un recuerdo especial. Las calles que rodean Carrer de Torrijos, como Carrer de Verdi, Carrer Major de Gràcia y Travessera de Gràcia, están repletas de estas pequeñas joyas comerciales.
El barrio también ofrece una rica oferta cultural. Hay pequeños cines que proyectan películas de autor, teatros independientes con programaciones innovadoras y centros culturales que organizan exposiciones, conciertos y talleres. Gràcia es un hervidero de creatividad y siempre hay algo interesante que ver o hacer.
Más allá de Cafè Salambó, Gràcia es un referente gastronómico en Barcelona. Desde restaurantes de cocina tradicional catalana hasta propuestas internacionales, pasando por bares de tapas innovadores y pizzerías artesanas. La diversidad es enorme y la calidad, en general, muy alta. Pasear por sus calles y dejarse llevar por los aromas es una experiencia en sí misma.
Visitar Gràcia y disfrutar de lugares como Cafè Salambó es una experiencia gratificante. Aquí algunos consejos prácticos:
Los horarios de Cafè Salambó, como los de muchos establecimientos en Gràcia, suelen adaptarse al ritmo del barrio. Es común que los cafés abran desde primera hora de la mañana para los desayunos y permanezcan abiertos hasta la noche, transformándose en bares de copas. Te recomendamos verificar sus horarios específicos si tienes planes concretos.
El mejor momento para visitar Gràcia depende de lo que busques:
Cafè Salambó, ubicado en la vibrante Carrer de Torrijos, 51, es más que un simple establecimiento en Barcelona; es un reflejo del alma de Gràcia. Es un lugar donde la tradición se encuentra con la vida moderna, donde el pasado de una villa independiente se entrelaza con el presente de un barrio cosmopolita pero con profundas raíces locales.
Visitar Cafè Salambó es sumergirse en la auténtica experiencia gracienca: disfrutar de un buen café o un vermut en un ambiente con carácter, observar la vida pasar en una de las calles más transitadas del barrio y sentir la energía de una comunidad que ha sabido preservar su identidad única. Es un recordatorio de que, a veces, los mayores tesoros de una ciudad se encuentran en sus rincones más inesperados, esperando ser descubiertos por aquellos que buscan algo más que lo evidente.
Así que, la próxima vez que te encuentres en Barcelona, haz una pausa en tu itinerario y déjate seducir por el encanto de Gràcia. Y cuando busques un lugar donde sentirte parte de su pulso, recuerda el nombre de Cafè Salambó: un rincón con alma que te espera con los brazos abiertos en el corazón de uno de los barrios más queridos de la ciudad condal.
¿Listo para disfrutar de una experiencia gastronómica inolvidable? Reserva tu mesa en Cafè Salambó y descubre por qué es uno de los restaurantes mejor valorados de Gràcia.
17 Mai 2026, 20:30
Palau Sant Jordi
18 Mai 2026, 20:00
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20 Mai 2026, 20:30
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Barcelona
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School building in Barcelona (Catalonia)
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