Descubre los alrededores de Quimet d'Horta
# Quimet d'Horta: Un Viaje al Corazón Auténtico de Barcelona
© 2026 PosDo · v3.0
Desde hace años, Quimet d'Horta es un referente gastronómico en Barcelona, destacando por nuestra Bar. Elaboramos cada plato con ingredientes frescos de mercado, combinando tradición y creatividad en cada preparación. Nuestro compromiso con la calidad y el servicio nos ha permiti...
Bar · Barcelona
Savor authentic flavors in Horta-Guinardó, where tradition meets creativity
Quimet d'Horta ist eine beliebte Bar in Barcelona, die für ihr authentisches kulinarisches Erlebnis bekannt ist. Mit einer Bewertung von 4.4 von 5 Sternen, basierend auf über 4.700 Bewertungen, steht Quimet d'Horta für Qualität und ein einladendes Ambiente. Hier genießt man eine herzliche Gastfreund...
Quimet d'Horta ist eine beliebte Bar in Barcelona, die für ihr authentisches kulinarisches Erlebnis bekannt ist. Mit einer Bewertung von 4.4 von 5 Sternen, basierend auf über 4.700 Bewertungen, steht Quimet d'Horta für Qualität und ein einladendes Ambiente. Hier genießt man eine herzliche Gastfreundschaft und kann in entspannter Atmosphäre die lokalen Spezialitäten entdecken. Quimet d'Horta bietet eine unvergessliche gastronomische Erfahrung im Herzen Barcelonas.
Quimet d'Horta, un bar emblemático con casi 100 años de historia, es famoso por sus bocadillos y su ambiente histórico. Algunos clientes mencionan decepción con las croquetas, pero en general, la relación calidad-precio y el servicio son valorados.
Tip: Es un lugar de visita obligada en el barrio de Horta, pero ten en cuenta que es casi imposible conseguir mesa los fines de semana.
Daten von Wikidata
Quimet d'Horta befindet sich in Barcelona, umgeben von kulturellen und historischen Sehenswürdigkeiten. Hier sind einige der bemerkenswertesten Orte in der Nähe.
Daten von Wikidata
Bar/restaurante con solera en Horta. Son especialistas en bocadillos (tamaño razonable) y los tienen de muchas variedades, hay que son con tortilla y luego están los que no. También tienen tapas de gran variedad. Comimos en la terraza, ya que dentro estaba lleno. Pudimos tener mesa rápido porque llegamos pronto (19:00), si venís más tarde se llena y hay que hacer cola.
Es mi primera vez aquí y me ha encantado. El ambiente es cercano entre los clientes y los camareros, la comida es otro nivel. Bocadillos BUENÍSIMOS y a muy buen precio. Repetiré sin duda.
Lo hemos encontrado por Google y la verdad que un acierto. Fácil de encontrar, parking en la puerta, buen servicio y los bocatas mejor imposible. Si volvemos a Barcelona, seguro volvemos a repetir. Éramos 2 adultos y 3 niños, hemos cogido 4 bocatas y los 4 buenísimos.
Soy fanático de una buena bocata y estas son las mejores que he comido en todo España ! Una gran relación calidad - precio y magnífico servicio ! Y a punto de cumplir 100 años ! Un imperdible del barrio de Horta en Barcelona !
He picado algo aquí en marzo 2025. Bar de toda la vida con una buena variedad de tapeo tradicional, y precios muy buenos. La bomba estaba muy rica, y las gambetas saladas y el pincho de carne también. El servicio no has sido muy rápido pero imagino que fuese debido al gran número de clientes en el local, que estaba completamente lleno. De todas formas, los camareros son atentos y cuidan a los clientes. Me lo he pasado bien tomando un vermut y picando un poco!
Muy Recomendable. Quimet d'Horta destaca no solo por su autenticidad, sino también por la rapidez del servicio, algo que no siempre se encuentra en los bares tradicionales. Los bocadillos de chapata, contundentes y cargados de sabor, son una apuesta segura para cualquier apetito. Con una variedad que impresiona y calidad en cada ingrediente, es el lugar ideal para quienes buscan una experiencia deliciosa sin esperar demasiado. El ambiente sigue siendo acogedor y tradicional, con un personal eficiente que mantiene la esencia del "bar de toda la vida". Relación calidad-precio excelente. ¡Un imprescindible en Horta para los amantes del buen comer!
Bar clásico. Las mesas en terraza con vistas a la plaza te hacen sentir en un pueblo. Buenos bocadillos
Es un oasis de satisfacción en medio de Horta, lo calificaria incluso de Patrimonio de la Humanidad, una coleccion de botellitas excepcional y un producto buenísimo.
Sitio mítico de bocatas en Barcelona, siempre pido el Poderoso con huevo frito, no falla! Lass tapas también están muy buenas sobretodo la bomba y las croquetas.
Buen pan del día. El bocata, fenomenal, con multitud de tipos de bocatas a la carta, todo unos fenómenos.
Muy buena atención como siempre. Los bocadillos excelentes, recomendable las croquetas 😀. Volveremos
Los mejores bocadillos de Horta sin ninguna duda. No tienen mucho espacio en terraza pero si se consigue mesa es un muy buen sitio para comer algo con amigos en plan informal.
El Quimet d’Horta, fundado el año 1927 y situado en el barrio de Horta, se caracteriza por sus famosos bocadillos en pan de Xapata. Más de 37 clases de tortillas diferentes y más de 85 bocadillos con todas las variaciones posibles. El ambiente familiar, con encanto y su colección de botellitas (más de 3000), lo hacen un bar muy especial. Todo el mundo es bienvenido u podréis disfrutar de la terraza y de nuestro amplio interior. Abierto todos los días de la semana, menos los miércoles no festivos, de 9:00 24:00 y los fines de semana hasta las 00:30. Abril de 1927 abrió el Bar el Sr. Quimet Carlús. De ahí el nombre del establecimiento. El 18 de Mayo de 1955 se traspasa al Sr. Jaume Jalmar i Pujol, que entre el año 1964 y 65, realiza la principal reforma del local, barra, puertas y tierra. En 1988 realizará una segunda reforma que vuelve a incluir la barra, por motivos puramente funcionales. El Abril de 1992 se llevará a cabo la reforma de los aseos. El 1 de Septiembre de 2006 el Sr. Jaime hace una transmisión de licencia a su hijo Josep Lluís Jalmar y Pallarés. Este, a petición del Ayuntamiento y de Paisaje Urbano de Barcelona, recupera las puertas antiguas con sus ornamentos y reforma los lavabos para ser accesibles a personas con discapacidad. También coloca el suelo tan característico. La colección de botellines que actualmente se expone en el Bar, es propiedad de Josep Lluís, que desde que era pequeño ido acumulando (compradas, regaladas, gente que ido de viaje, herencias, etc.), contando actualmente con más de 3.000 botellines. Los botellines son de todo tipo: Whisky, (con todas sus variedades maltas, blends, japoneses, indios, irlandeses, escoceses), anises, absentas, brandies, coñacs, tequilas, snaps, vinos, licores de chocolate, etc. Unos bocadillos increíbles!!! Con una estupenda relación calidad/precio.
Comida/bocatas excelente. Servicio poco atento y exigente. Ambiente estrecho y ruidoso .
Bocadillos buenísimos y la atención un 10. Nos atendió Carlos, cuesta encontrar profesionales en este sector y nos encantó su trato!
Lugar emblemático en el barrio de Horta. La decoración, la comida perfectos. El servicio es bueno, profesional y rápido.
Atención esmerada y con desparpajo, una carta amplia y de calidad, un lugar con historia y solera... Nos ha dejado muy buen sabor de boca. Por poner un pero, la carta solo está en catalán y para los que no lo manejamos... Pero como se dice habitualmente, preguntando se llega a Roma. Recomendable
Sitio mítico de Horta! Es un bar “de toda la vida”. Famoso por su decoración que no te dejará indiferente y sus bocadillos! Bien cargaditos, nada de eso de pan y poco relleno! El trato y el servicio muy buenos. Yo desayuné un bocadillo de fuet y un café con leche de avena. Precio : 6,85€
Un gran descubrimiento. Este bar es toda una experiencia. El lugar tiene un ambiente muy agradable. Sientes que lleva ahí toda una vida. Hay un montón de botellines que le da un toque muy especial. La atención por parte de los camareros es muy buena y ofrecen un servicio muy ágil. Solo tomamos unos vermuts con olivas, delicioso todo, pero volveremos a comer porque todo tiene una pinta espectacular!
ESPECTACULAR, Las croquetas increíbles, de calamar en su tinta, calçots con romesco, de bacalao, el bocadillo de butifarra de Solsona, lomo, bacon, queso y pimientos una explosión de sabores, muy muy recomendable. El bocadillo de tortilla de butifarra negra, blanca y queso….. UN SUEÑO para el paladar 😋😋😋 Un consejo, las croquetas sin calentar, naturales, ganan el triple 😘
Fuimos a este restaurante a comer todo muy bueno sabroso los camareros muy amable este restaurante no me defraudo pedimos unos callos muy bueno después unas patatas bravas también muy buenas para rematar un bocadillo me gustó mucho este restaurante es muy famoso en el barrio de Horta para mí este restaurante es muy bueno. Para volver otro día
El Quimet!!!!! 😊 el bar de toda la vida y el que sabes que lo que te pidas va a estar buenísimo!!! Ellos no compran un pan cualquiera para sus DELICIOSOS bocatas, ellos no ofrecen productos de baja calidad, ellos no tienen un café de los de diarrea 😉🫡, ellos saben que lo que quieres como cliente es que te atiendan rápido, amables y sin titubeos 👌🏼. El decorado interior demuestra que, lo que funciona bien, que siga así 🙏👌🏼
Tienen una carta muy variada de bocadillos originales y buenísimos! (El de tortilla de butifarra blanca i negra está espectacular). También hacen tapas muy ricas. Tiene una terraza agradable. Dos bocadillos, bravas, bebidas y dos albondigas nos costaron 27 euros. Muy recomendable!
Restaurante histórico ubicado en pleno barrio de Horta, concretamente en la Plaza Ibiza. El Quimet es conocido por la infinidad de bocatas que preparan, muy variados y muy buenos. Tienen bocadillos de tortilla con todo lo que te puedas imaginar, probaré alguno en próximas visitas. Mi recomendación particular es el bocata de lomo con queso y pimiento verde. El pan con el aceite que ponen hace que el bocadillo sea espectacular. Los precios son bajos y eso es otro atractivo del Quimet, además que desde que pides hasta que te sirven en condiciones normales no pasan más de 15 minutos
Nos encanta, solemos ir con frecuencia. Los bocatas son increíbles, deliciosos, suaves y crujientes, tienen de todo tipo! En general toda las tapas son muy ricas. La atención es genial y son muy rápidos en servir lo que pides! Lo mejor son los precios.
A algunos cuando se le sube la fama les hace mal. A los camareros les falta empatia con los clientes. Los bocadillos ricos. El sitio tranquilo. Los precios no son una sorpresa ya están en la carta. Bueno las bebidas no. 2,30€ la caña en terraza. Bocatas impresionantes pan muy bueno.
El Quimet d'Horta es un bar de tapas situado en Barcelona. Es conocido por su ambiente acogedor y su selección de tapas tradicionales catalanas, que incluyen platos como patatas bravas, montaditos y aceitunas. El bar es un lugar popular entre los habitantes locales y los visitantes que buscan disfrutar de una comida ligera y de una buena selección de bebidas, incluyendo cervezas, vinos y cócteles. La decoración del bar es informal y acogedora, con una combinación de elementos antiguos y modernos que crean un ambiente cálido y agradable. Además, el bar Quimet d'Horta es conocido por su amable y eficiente servicio de bar, que hace que los clientes se sientan bienvenidos y cómodos. En resumen, el Bar Quimet d'Horta es un lugar ideal para disfrutar de una comida ligera, una buena bebida y un ambiente agradable en el corazón de Barcelona.
De visita obligada en Horta, en plena plaza Ibiza, bar de antaño con matices rústicos, en el que sabes nada más entrar que te vas a ir con la barriga llena y bien servido. Los bocadillos son su artillería pesada, los sandwiches también están excelentes, el resto de tapas ( croquetas, bombas, etc,) ya las tienen hechas y se muestran barra y por tanto las tienen que recalentar, las bravas no son su fuerte. Pero por el resto de 10.
Hemos hecho una pausa para disfrutar de un refrigerio y recobrar energías en una cálida mañana dominical. Nos hemos acomodado en la terraza, la cual ofrece unas cuantas mesas, y hemos deleitado nuestros paladares con una cerveza acompañada de un exquisito bocadillo de tortilla con sobrasada y queso. Al parecer los bocadillos son una de las especialidades de la casa, ya que cuentan con una amplia carta con sabores y combinaciones las cuales pueden brindar una experiencia intrigante e innovadora. Un plan perfecto para disfrutar de una jornada serena, mientras observamos a los transeúntes pasear por la conocida Plaza Ibiza. Un local con història que conserva un encanto especial.
Bar casi centenario, con mucha variedad y buenas opciones veganas. Si vas en hora punta, es muy probable que tengas que esperar para coger mesa, ya que suele estar lleno y desde luego, no es por casualidad. Si no quieres esperar y te es posible, es mejor que pases un poco antes y tomar algo. Si no eres de la zona, mejor ven en transporte público porque es complicado aparcar. Les animo a que sigan siendo tan amables y si amplían más variedad vegana, mejor que mejor. Gracias!
La atención impresionante!!. Los mejores bocatas, tapas sensacionales. El lugar terraza y interior estupendo. Buen precio. Si no has venido, y te gusta el mejor pan repleto de producto de calidad, ven.
Descubriendo un Clásico Imprescindible en Horta: Un Festín de Tradición y Sabor Visitar este local es sumergirse en un verdadero clásico del barrio de Horta, un establecimiento con un encanto especial que ha perdurado a lo largo del tiempo. Si buscas una experiencia auténtica y sabores tradicionales, este es, sin duda, tu lugar. Desde el momento en que cruzas su umbral, se percibe una atmósfera acogedora y familiar, que te invita a relajarte y disfrutar. La oferta gastronómica es perfecta para aquellos que disfrutan del "picar" o tapear. Disponen de una excelente y amplia carta de opciones, pensadas para compartir y probar un poco de todo. Entre sus especialidades, hay que destacar con mayúsculas sus chapalas, una verdadera joya culinaria que no te puedes perder. La variedad es notable, pero si tengo que elegir, la chapata de butifarra es, sencillamente, excepcional. La butifarra, con su sabor característico y su textura jugosa, se combina a la perfección con el pan crujiente y caliente de la chapata, creando una explosión de sabor en cada bocado. Es un plato que te transporta directamente a la esencia de la gastronomía catalana, preparado con esmero y con ingredientes de calidad que se notan en el paladar. Pero más allá de las chapas, el resto de la carta de "picar" no se queda atrás. Puedes encontrar desde patatas bravas perfectamente preparadas, hasta embutidos ibéricos de primera, pasando por una selección de quesos que maridan a la perfección con sus vinos. Cada plato está elaborado con mimo, manteniendo la esencia de la cocina tradicional, lo que lo convierte en el sitio ideal para una comida informal o una cena entre amigos, donde el objetivo es disfrutar de buena comida en un ambiente relajado. El servicio, atento y cercano, contribuye a esa sensación de estar en un lugar donde te sientes bienvenido. Los camareros conocen bien la carta y pueden hacer recomendaciones acertadas, lo que siempre es un plus. En definitiva, si te encuentras dando una vuelta por el barrio de Horta, este sitio es una parada obligatoria. No solo por su comida, que es de una calidad excepcional, sino por la experiencia completa que ofrece. Es un lugar donde la tradición se mantiene viva, donde cada plato cuenta una historia y donde te sientes parte de la vida del barrio. Un clásico que, con toda razón, se ha ganado un lugar en el corazón de sus clientes. No pierdas la oportunidad de descubrir este rincón único.
Una experiencia excelente de principio a fin. La calidad del producto es fantástica y se nota el cuidado en cada detalle. El servicio fue impecable, cercano y profesional, creando un ambiente muy agradable. Sin duda, un lugar totalmente recomendable al que volveré pronto. ¡Cinco estrellas más que merecidas!
Soy fanático de una buena bocata y estas son las mejores que he comido en todo España ! Una gran relación calidad - precio y magnífico servicio ! Y a punto de cumplir 100 años ! Un imperdible del barrio de Horta en Barcelona !
Hemos entrado por casualidad y nos ha gustado la gran variedad de tortillas que había en la carta. Muchos bocadillos de todo, con carnes, quesos, escalivada.... A mi me ha gustado mucho la tortilla de calçots. Ideal para bocata a buen orecio.
Con casi 100 años de historia, este es un lugar mítico e histórico en el barrio Barcelones de Horta. Ideal para desayunar, comer, cenar o simplemente tomar algo a cualquier hora. El local rezuma historia y es curioso si puedes echar un vistazo a la amplia colección de mini-botellas que tienen repartidas en diversas vitrinas por el local. Con una amplia carta en bocatas y tapas, seguro que hay algo que te guste. La ensaladilla y el pincho de tortilla estaban muy buenos. Así como la bomba y el bocata de beacon con queso que sin ser los mejores que he comido, no estaban nada mal. Solo encontré que flojeaban algo las bravas. A según que horas, tanto el local como la terraza están a petar. O sea que si vas por ejemplo un fin de semana al mediodía, casi seguro que te tocará apuntarte en la lista y esperar un poco, pero vale la pena. Hay que tener en cuenta que no se hacen reservas. Nosotros por suerte a los dos minutos de llegar se fueron dos mesas y no tuvimos que esperar casi nada. Tardaron unos 10 minutos en tomarnos nota, era lógico ya que el local estaba a tope, pero luego el servicio fue fluido. Destacable que a pesar de estar a tope, en ningún momento te agobian para vaciar la mesa, algo destacable hoy en día y que te permite comer y charlar tranquilo. Precios acordes y nada caros, por la calidad del producto servido. Tras pasar decenas de veces por delante era la primera vez que nos decidimos por entrar y seguro que repetiremos.
Sitio emblemático y de visita obligada en el barrio de Horta en en que es casi imposible conseguir mesa los fines de semana, destacan por su tremendos bocatas entre otras cosas. La decoración del local es muy bonita con madera y vitrinas llenas de Mini botellas de bebidas. Te atienden y sirven rápido tanto que se olvidaron de traer los cubiertos para la ensalada, menos mal que tenía el tenedor pequeño de las croquetas 😅. Las croquetas de estas y trufas estaban bien aunque un poco pequeñas. La ensalada Capricho estaba muy buena y una buena ración al igual que el bocadillo de botifarra de Solsona con pimiento Verde y queso. Las cervezas te las sirven con una copa helada así que no se puede pedir más.
Bar de tapas en el barrio de l’Horta. Tapas y bocadillos bastante buenos. Tienen vermut propio. La bomba es de las mejores que he probado. Los postres realmente baratos y muy ricos. El local está muy concurrido por lo que conviene ir pronto.
Restaurante de tapas y bocadillos hechos en pan de chapata con diversidad de combinaciones. Preserva la decoración y el encanto de una bodega antigua y en una ubicación inmejorable del barrio de Horta
Bar de toda la vida en el barrio de Horta que cuenta con unos bocadillos mas que recomendables. Si el bocadillo existe, aquí lo puedes encontrar. Es ideal para desayunar y hacer aperitivo/comida. Cuenta con tapas típicas y las croquetas van que vuelan por todas las mesas. Suele estar lleno, sobretodo si esperas para la terraza. Sitio de culto.
Los bocatas y el ambiente geniales. Los camareros deberían ser un poco más educados
Local de toda la vida como quedan pocos en Barcelona. No pongo 5 estrellas porque hay personal que no responde en catalán; en Barcelona, de cara al público, me parece una carencia a tener en cuenta. Los bocadillos buenísimos.
Un bar de barrio muy antiguo con mucho encanto en pleno centro de Horta. Esta decorado muy rustico y es muy acogedor. Es muy amplio dispone de dos plantas y una terraza. La carta consiste en tapeo y bocadillos de pan de chapata. Fui con amigas y de tapas comimos bravas y croquetas caseras. Las de cabrales estaban de muerte...las de pollo no tenían mucho sabor. Los bocadillos están buenísimos y son generosos nos pedimos el completo que lleva, queso, bacon, lomo, butifarra y huevo frito. De postre un coulant de chocolate delicioso.
He cenado bastantes veces y también desayunado.. la comida está bien, el servicio rápido y correcto. La única pega es que tienes que esperar mesa si está lleno y la última vez fue más de media hora de espera.
El ambiente y la atmósfera son bastante agradables, hay mesas en la calle, es un bar de barrio tranquilo, como todo la gente en el barrio se hubiera reunido y viniera aquí. Segunda vez estamos aquí y la única experiencia negativa fueron las patatas bravas que estaban un poco rancias. Por eso le doy 4 estrellas pero quería darle 4,5 estrellas.
Un típico bar de barrio. Tienen tapas muy correctas y precios aceptables. Aunque lo que mejor tiene es su bocadillos de tortilla. Tiene mucha variedad y en muchas ocasiones no sabes cuál elegir. Nosotros probamos cuatro quesos, una con calçots y la clásica de patatas y cebolla. La de quesos muy buena, la de calçots muy correcta y lograda y la clásica me pareció muy buena. El trato bien, sin más. Quizás es lo menos valorado de todo, no son la alegría de la huerta.
Hacía tiempo que tenía este bar en mi lista de pendientes y hoy me he pasado. Es un clásico de Horta al lado de la plaza Ibiza y su aspecto hace honor a su fama. Tiene unas pocas mesas en el exterior en una calle sin apenas tráfico y unas cuantas más en el interior junto a unos taburetes en la barra. Su carta es amplia y en ella se encuentran varias tapas, algunas ensaladas y un extensísimo surtido de bocadillos fríos y calientes por los que el bar es conocido. En tostada o pan de xapata, en todo tipo de combinaciones de rellenos, incluyendo una gran variedad de tortillas, harán las delicias de quienes gustan de los bocadillos. En la barra destacan croquetas de no menos 7 u 8 tipos de rellenos, incluyendo cabrales con cebolla caramelizada y rabo de toro, que son las que yo probé. La de rabo de toro estaba especialmente suave y sabrosa. Además pedí un bocadillo de bacon, lomo, queso y pimiento que era de un tamaño generoso y más que correcto. Junto con una cocacola y un café no superó los 15€. Ni fue el mejor bocadillo ni las croquetas estuvieron en el top 5 que yo haya probado, pero estaba todo bien bueno y el conjunto merece sus 4 estrellas y media. El servicio eficiente. Volveré seguro más de una vez.
El sitio está bastante bien. Intenta no pedir alguna que otra tapa que no le salen del todo bien, pero el resto está bastante bueno. Lo mejor que tienen, en mi opinión, son las bombas. Están muy ricas y si tamaño es bastante generoso. La cosa que tienen bastante feo, que al menos avisaría , son los morros. Son morros de bolsa. Ya decía yo que el.precio era muy barato.. jejeje. Por otro lado, aunque el sitio está situado en la misma plaza ibiza, realmente al lado de las mesas de su terraza, está la salida de un parking , por lo que has tener cuidado si vas con niños. En definitiva, un buen sitio para ir, ya que la comida en general, está bastante rica y el servicio es cercano. Recomendable ir.
Si valoras la comida, los bocadillos son los mejores que probaras en mucho tiempo, pero las tapas y especialmente las bravas son en comparación muy flojas con una salsa sin creatividad y poco currada, la nata de los postres de spray del más sencillo, todos estos detalles no suman a otras virtudes que tienen. No obstante el local tiene un ambiente y decoración sobresaliente y un servicio notable, atento y profesional. Si no has ido, tienes que ir
Con casi 100 años de historia, este es un lugar mítico e histórico en el barrio Barcelones de Horta. Ideal para desayunar, comer, cenar o simplemente tomar algo a cualquier hora. El local rezuma historia y es curioso si puedes echar un vistazo a la amplia colección de mini-botellas que tienen repartidas en diversas vitrinas por el local. Con una amplia carta en bocatas y tapas, seguro que hay algo que te guste. La ensaladilla y el pincho de tortilla estaban muy buenos. Así como la bomba y el bocata de beacon con queso que sin ser los mejores que he comido, no estaban nada mal. Solo encontré que flojeaban algo las bravas. A según que horas, tanto el local como la terraza están a petar. O sea que si vas por ejemplo un fin de semana al mediodía, casi seguro que te tocará apuntarte en la lista y esperar un poco, pero vale la pena. Hay que tener en cuenta que no se hacen reservas. Nosotros por suerte a los dos minutos de llegar se fueron dos mesas y no tuvimos que esperar casi nada. Tardaron unos 10 minutos en tomarnos nota, era lógico ya que el local estaba a tope, pero luego el servicio fue fluido. Destacable que a pesar de estar a tope, en ningún momento te agobian para vaciar la mesa, algo destacable hoy en día y que te permite comer y charlar tranquilo. Precios acordes y nada caros, por la calidad del producto servido. Tras pasar decenas de veces por delante era la primera vez que nos decidimos por entrar y seguro que repetiremos.
Sitio emblemático y de visita obligada en el barrio de Horta en en que es casi imposible conseguir mesa los fines de semana, destacan por su tremendos bocatas entre otras cosas. La decoración del local es muy bonita con madera y vitrinas llenas de Mini botellas de bebidas. Te atienden y sirven rápido tanto que se olvidaron de traer los cubiertos para la ensalada, menos mal que tenía el tenedor pequeño de las croquetas 😅. Las croquetas de estas y trufas estaban bien aunque un poco pequeñas. La ensalada Capricho estaba muy buena y una buena ración al igual que el bocadillo de botifarra de Solsona con pimiento Verde y queso. Las cervezas te las sirven con una copa helada así que no se puede pedir más.
estuvimos el 5/9, y lo han vuelto a hacer, una cena magnifica, dinde disfrutamos a lo grande, Nos faltarin las bombas q se habian acabado, pero da igual con todo lo otro sufientes y de disfrute. A ver..., muchas reseñas seguro que dan un 5* donde doy un 4*, simplemente porque no hemos de olvidar el tipo de comida..., eso si, logradísimo a nivel de paladar y seguro que si uno va repite. Me encantan las bombas, espectaculares, increibles, me comí 3!!!..., por cierto me comí una tortilla de calçots en torrada..., el servicio es rápido y siempre está petado, pero no tienes que esperar mucho, estuve un miércoles claro, igualmente, hasta las lámparas de gente.., pero muy bien. Ambiente, obviamente, ruidoso, no se puede esperar otra cosa, pero si llegas ya con las premisas pues todo encaja y seguro que te parece muy bien, como a mi. Así que, que voy a decir de este emblemático lugar de Horta para tapas y bocatas.., todo de bien a muy bien. Por cierto, una de las mejores colecciones de botellines que he visto..., a mi modo de ver podrían abrir también la parte superior, se gana en sitio y le da un toke especial, antes estaba, lo recuerdo y era muy guay! Hot una apoteosis más, brutal de todo en positivo!!!!!!, y tomas un digestivo Licor Bonet, hecho en Sant Feliu de Guixols con receta de más de 100 años, brutalísimo!!!, te lo baja todo ya!, con hielo una copichuela!
Nada q ver con las reseñas vistas,las croquetas les faltaba sabor y eso q unas eran de queso d Cabrales y las otras de calamares en su tinta y muy blandas (decepción) los precios en carta : cada croqueta 1.70€ y cobraron 2€ la ensaladiilla lo mismo, sin ganas de discutir pagamos y nos fuimos
Le doy un tres por lo mal que me atienden en la terraza. El camarero aparte de maleducado y pasota es poco eficiente. He traido a varias personas y siempre alucinamos con el trato. Hacen ver q no te oyen, te hacen esperar porque si, muy mal. Se que tienen mucha gente pero no hace falta ese trato, de hecho no tiene nada q ver una cosa cin la otea
Servicio muy lamentable, camareros peleándose entre ellos delante de los clientes, tener que ir a la barra a pedir bebidas o la cuenta porque tras repetidas veces no te hacen ni caso... Empleados que se desentienden absolutamente de todo cuando les pides algo... Al margen de esto, comida aceptable a buen precio en un clásico de Horta.
El ambiente no está mal, es un bar restaurante clásico de estilo más o menos antiguo, pedimos bravas, morros, bomba, croqueta de rabo, callos y bocadillo de bacon, lomo y queso. La comida en general rica, lo que más me gustó fueron las croquetas y el bocadillo, para el precio está bien, pero tampoco es de la mejor calidad. El servicio fue lo que menos gustó, no se por que en muchas lugares de Barcelona como que tienes que rogar por que te atiendan, así te vean sentado y esperando les da igual, tiene uno que buscar el servicio, tiene uno que buscar la carta etc, pues asi ha sido aqui.
Nada q ver con las reseñas vistas,las croquetas les faltaba sabor y eso q unas eran de queso d Cabrales y las otras de calamares en su tinta y muy blandas (decepción) los precios en carta : cada croqueta 1.70€ y cobraron 2€ la ensaladiilla lo mismo, sin ganas de discutir pagamos y nos fuimos
Fuimos a almorzar y estaba todo muy bueno, el sitio es chulo y la atención bien, pero el precio me parece bastante desproporcionado. Nos salió por casi 37€ dos bocatas (recomendados por el camarero, uno de ellos nos salió por casi 10€), 4 cervezas (no sabíamos que valían casi 3€, evidentemente), 4 croquetas y dos cafés. Lo sentimos, pero vale el doble que otros sitios que hemos visitado con el mismo contenido. No volveremos.
Hemos ido hoy una pareja a desayunar por reseñas varias de redes sociales y su amplia carta de bocadillos y la verdad, decepcionante. El camarero, bien, la verdad. Atento, rápido y amable. Ahora bien, la persona que estaba en la cocina ha sacado unos bocadillos pésimos. Un triste bikini con dos lonchas de fiambre cuadrado enganchadas, 2 lonchas de queso frío y el pan sin mantequilla. Un desastr, pero lo peor, el bocadillo de butifarra, pimientos y queso, las mismas lonchas de queso sin separar y totalmente frías, el pan frio dada la temperatura que hace. No ha tenido ni la profesionalidad de poner unos segundos a la plancha para que se calentara el pan y se fundiera el queso. Hemos comido un trozo y el resto para llevar porque el producto era bueno pero fatal ejecutado. También nos hemos fijado que la persona de la cocina sacaba los bocadillos al pasillo y no daba aviso de que ya había sacado productos, por tanto, los minutos que pasaban los alimentos ahí, se iban enfriando y poniendo de peor ejecución todavía. Qué pena porque con la variedad que tienen y el producto, que parece bueno, (obviando el fiambre de York que utilizan para el bikini), deberían haber sido el gran lugar que parecía hace años… cuidado con los profesionales que se contrata que, teniendo potencial, pueden llevar la ruina rápidamente.
La tostada de jamón más Cara y más mala que he probado. El Jamón era incomible de lo grueso y malo. Me cobraron 8€ por una tostada. Pague 10€ por un café y la tostada que por el sabor ni siquiera me pude terminar de comer. No volvería a ir jamás. No lo recomiendo.
No suele poner reseñas negativas pero en este caso, se merecen la excepción. Bocadillo de ibérico 16€… el que pone los precios se ha debido de dar un golpe en la cabeza…. Como veo que saben contar, a partir de ahora cuentan con uno menos. Os aconsejo que pidáis la carta de precios antes de pedir nada xq 16€ x un bocadillo de ibérico es un aberración. Ciao Quimet!
Muy mal servicio, camareros descoordinados y que no atienden, uno te dice que te siestes y el otro q te vayas. Los bocatas están bien pero no vayais cuando este lleno, que suele ser siempre.
He estado otras veces y si que podría valorar que hay buen producto, pero lo de este sábado ya hace que ni eso compense para ir, no sé si había una competición entre el servicio a ver quién era más seco, borde o maleducado. No se salvó ni uno de los 4 con los que hablamos.
El bocata de sobrasada y queso frío. El de butifarra con media porción por 7€. El camarero de terraza soberbio y mal educado. Nunca más. Es una pena era un buen sitio del barrio.
1- Trato al cliente inadmisible.Hablando de muy mala manera y a voces que nos apartamos del medio de la zona paso de camareros.Zero tacto y zero educación.Experiencia muy desagradable. 2-La comida llegó fría ( incluso las croquetas).A uno de los comensales le vino su bocadillo cuando el resto ya casi había terminado.
Los bocadillos son lo mejor por lo visto no los hemos probado pero lo demás no hay por donde cogerlo, todo recalentado en microondas en la barra , las croquetas mal , las bravas mal, la ensaladilla sin sabor y las Gilda's sin refrigerar, lastima de bar emblemático , por no decir nada de la limpieza del lugar
Personal mal educado, poco profesional. De que sirve que todo este bueno si la persona que te atiende te falta al respeto, te habla con soberbia y no te mira ni a la cara? Muy desagradable! Te grita delante los clientes y los compañeros cuando solo preguntas si hay sitio para comer. Plantearos como atender a vuestros clientes!
No he comido en este sitio ni pienso hacerlo.Me he parado a hacer un café y menudo robo 2.20€ y lo mejor es que si miras en internet te pone que según lo que tardas en tomartelo tiene una tarifa. Este sitio no me ha gustado nada el personal con cara de amargado un señor barriendonos los pies y que encima coge un azucarillo del suelo que estaba lleno y se lo guarda.Decepcionante!
Supongo que para ir como máximo 4 clientes. Queríamos un desayuno de tenedor para un grupo de 9 personas, dentro es imposible un grupo tan grande tuvimos que esperar fuera y no paraban de venir clientes en pareja sentándose mientras esperábamos. En cuanto se liberaron 3 mesas de fuera y viendo que no nos preparaban la mesa fuimos nosotros mismos a adelantarle faena al camarero. Nos pegó una voz desde lejos de malas maneras diciendo que de las mesas se encargaba él que para eso le pagaban. Luego nos preparó 2 mesas para 9 comensales en la que no llegábamos ni para tomar café. No tuvimos más remedio que marcharnos a un lugar que pudiéramos estar más amplios.
Anmelden, um eine Bewertung zu schreiben
AnmeldenWerbung entfernen und Menü verwalten
Entdecke Fotos von Quimet d'Horta
Plaça d'Eivissa, 10, Horta-Guinardó, 08032 Barcelona
Plaça d'Eivissa, 10, Horta-Guinardó, 08032 Barcelona
# Quimet d'Horta: Un Viaje al Corazón Auténtico de Barcelona
Barcelona, una ciudad que vibra con la energía del Mediterráneo y la riqueza de su historia, esconde en cada uno de sus barrios tesoros que invitan a ser descubiertos. Lejos del bullicio turístico del centro, el distrito de Horta-Guinardó se alza como un remanso de autenticidad, un lugar donde el tiempo parece discurrir a otro ritmo, conservando la esencia de un pueblo dentro de la gran metrópolis. Y en el corazón de este barrio, en la emblemática Plaça d'Eivissa, se encuentra Quimet d'Horta, un establecimiento que encarna a la perfección el espíritu local y la tradición gastronómica catalana.
Este artículo es una invitación a sumergirse en la experiencia que ofrece Quimet d'Horta y a explorar los encantos de su entorno. Desde su legado culinario hasta la rica historia y los puntos de interés que lo rodean, descubriremos por qué este rincón de Barcelona es una parada obligatoria para quienes buscan una vivencia genuina.
Ubicado en Plaça d'Eivissa, 10, 08032 Barcelona, Quimet d'Horta no es solo un bar o un restaurante; es una institución, un punto de encuentro que ha sido testigo de innumerables conversaciones, celebraciones y momentos cotidianos de los vecinos de Horta. Su emplazamiento privilegiado en una de las plazas más vivas y queridas del barrio le confiere un ambiente inigualable, donde la vida local se despliega con naturalidad.
Aunque no disponemos de datos históricos específicos sobre la fundación de Quimet d'Horta, su estilo y ubicación sugieren que es un establecimiento con una larga trayectoria, posiblemente una de esas bodegas o casas de comidas que han alimentado a generaciones. En Barcelona, este tipo de locales son guardianes de la cocina tradicional, y Quimet d'Horta no es una excepción.
La propuesta gastronómica de Quimet d'Horta se centra en los pilares de la cocina catalana y española: tapas y platillos elaborados con productos frescos y de temporada. Aquí, la sencillez se eleva a arte, y cada bocado es un homenaje a los sabores auténticos. Se puede esperar encontrar clásicos como las patatas bravas, croquetas caseras, una variada selección de embutidos ibéricos y quesos, calamares a la romana, boquerones en vinagre, y el imprescindible pan con tomate. La especialidad de la casa, si bien no documentada, a menudo reside en la calidad de sus productos y en la maestría de su preparación, que se transmite de generación en generación.
El vermut, una bebida que ha experimentado un resurgimiento en popularidad en toda Cataluña, es probable que sea una de las estrellas de la carta, especialmente durante los fines de semana. Acompañado de unas aceitunas o unas anchoas, se convierte en el ritual perfecto para el aperitivo. La oferta de vinos, cervezas y otras bebidas complementa una experiencia culinaria que busca satisfacer tanto al paladar más exigente como a aquel que simplemente busca disfrutar de la buena mesa en un ambiente relajado.
Entrar en Quimet d'Horta es sumergirse en la vida del barrio. El local, con su decoración que evoca tiempos pasados –posiblemente con azulejos, mobiliario de madera y un ambiente que respira historia–, invita a la conversación y al disfrute sin prisas. La Plaça d'Eivissa, con sus terrazas y su constante ir y venir de gente, es una extensión natural del restaurante, especialmente en los días soleados.
La experiencia en Quimet d'Horta es intrínsecamente social. Es el lugar donde los vecinos se encuentran, donde las familias celebran y donde los visitantes pueden observar la vida barcelonesa en su estado más puro. El servicio, aunque profesional, suele ser cercano y amable, reflejando la calidez característica de los establecimientos de barrio. Es un lugar para sentirse como en casa, lejos de la impersonalidad de algunas zonas más turísticas.
Quimet d'Horta no puede entenderse sin el contexto del barrio que lo acoge. Horta, parte del distrito Horta-Guinardó, es uno de esos rincones de Barcelona que han logrado preservar su identidad a pesar de la expansión urbana. Antiguamente un municipio independiente, anexionado a Barcelona en 1904, Horta mantiene un encanto particular, una mezcla de pasado rural y vida urbana.
La historia de Horta se remonta a la época romana, aunque su desarrollo como núcleo poblacional comenzó en la Edad Media. Su nombre proviene de la familia Horta, que poseyó tierras en la zona en el siglo X. Durante siglos, fue una villa agrícola, famosa por sus huertas y sus numerosas fuentes y pozos que abastecían de agua a Barcelona. De hecho, la abundancia de agua y la belleza de sus paisajes atrajeron a la burguesía barcelonesa, que construyó aquí sus casas de veraneo y fincas señoriales, algunas de las cuales aún se conservan.
La llegada del tranvía en el siglo XIX y la posterior anexión a Barcelona supusieron un cambio radical, transformando Horta en un barrio residencial. Sin embargo, a diferencia de otras zonas que perdieron su carácter, Horta ha sabido mantener un fuerte sentido de comunidad y una atmósfera de pueblo, especialmente en su núcleo antiguo. Las calles estrechas, las plazas arboladas y la presencia de comercios tradicionales son testimonio de este legado.
El barrio de Horta ofrece una interesante mezcla arquitectónica. Junto a las masías y casas de campo que recuerdan su pasado rural, se encuentran edificios de estilo modernista y noucentista, vestigios de la época en que fue elegido como lugar de veraneo. Las plazas, como la Plaça d'Eivissa, son el corazón social y comercial, mientras que las calles adyacentes invitan a perderse y descubrir rincones con encanto.
La cultura en Horta se vive en sus asociaciones vecinales, en sus fiestas mayores y en la calidez de sus habitantes. Es un barrio donde la tradición se fusiona con la modernidad, ofreciendo una experiencia auténtica y alejada de los circuitos turísticos más transitados.
La Plaça d'Eivissa es, sin duda, el epicentro de la vida social de Horta. Esta plaza peatonal, presidida por una fuente central y rodeada de edificios históricos y terrazas, es un hervidero de actividad desde la mañana hasta la noche. Es el lugar de encuentro por excelencia, donde los niños juegan, los mayores charlan y los amigos disfrutan de un aperitivo.
La plaza es un reflejo de la identidad del barrio: acogedora, animada y profundamente arraigada a sus tradiciones. Alberga comercios de toda la vida, pastelerías que endulzan las mañanas y, por supuesto, bares y restaurantes como Quimet d'Horta, que son pilares de la vida comunitaria. Su ambiente es un testimonio viviente de la capacidad de Barcelona para mantener la esencia de sus barrios.
Una visita a Quimet d'Horta es la excusa perfecta para explorar los alrededores. El barrio de Horta y el distrito Horta-Guinardó ofrecen una gran variedad de puntos de interés, desde parques históricos y jardines exuberantes hasta mercados locales y miradores con vistas espectaculares.
Parque del Laberinto de Horta:
Mercat d'Horta:
Velódromo de Horta Miquel Poblet:
Parque de la Creueta del Coll:
Antiguo Pueblo de Horta:
Miradores de Collserola:
Estas rutas son estimaciones y pueden ajustarse según el ritmo y el interés del visitante.
Ruta 1: El Corazón Histórico de Horta
Ruta 2: Jardines y Deporte en Horta
Ruta 3: Vistas Panorámicas y Arte
El barrio de Horta está muy bien conectado con el resto de Barcelona, principalmente a través de la red de transporte público:
Quimet d'Horta es más que un simple establecimiento gastronómico; es un portal a la esencia de Horta, un barrio que se resiste a perder su identidad en la vorágine de la gran ciudad. Su ubicación en la vibrante Plaça d'Eivissa lo convierte en el punto de partida ideal para explorar un rincón de Barcelona donde la historia, la cultura y la vida local se entrelazan de manera fascinante.
Invitar a Quimet d'Horta es invitar a una experiencia auténtica: a saborear la tradición en cada tapa, a sentir el pulso de un barrio con alma de pueblo y a descubrir joyas ocultas que aguardan a ser exploradas. Es un recordatorio de que, incluso en una ciudad tan cosmopolita como Barcelona, todavía existen lugares donde el tiempo se detiene y la autenticidad es el ingrediente principal.
17 Mai 2026, 20:30
Palau Sant Jordi
18 Mai 2026, 20:00
Sala Razzmatazz 2
20 Mai 2026, 20:30
Sala Razzmatazz 3
21 Mai 2026, 20:30
Sala Razzmatazz 1
Guía completa sobre Quimet d'Horta en Horta-Guinardó, Barcelona.
# Descubriendo Quimet d'Horta: El Corazón Gastronómico de la Plaça d'Eivissa en Horta-Guinardó Barcelona es una ciudad de infinitas capas, donde cada barrio guarda su propia esencia, historia y ritmo...
Guía completa sobre Quimet d'Horta en Horta-Guinardó, Barcelona.
building in Barcelona (Catalonia)
Administrative building in Barcelona (Catalonia)
building in Barcelona in Horta-Guinardó district
former bridge in Barcelona, Spain
building in Barcelona in Horta-Guinardó district
building in Barcelona in Horta-Guinardó district
building in Barcelona in Horta-Guinardó district
Spiele Find Me und löse Punkte gegen Rabatte bei Quimet d'Horta und anderen Restaurants ein
Spiele Find Me und löse Belohnungen hier ein
Sammle Extrapunkte und löse sie gegen Belohnungen von Quimet d'Horta ein
Bei Quimet d'Horta
Bei deinem nächsten Besuch
Premium-Erlebnis
um Belohnungen einzulösen und Punkte zu sammeln
Alle 100 Scorepunkte = 1 Belohnungspunkt
Worker erhalten 2x Punkte pro Spiel
Rabatte, Gratis-Essen und VIP-Erlebnisse
Gehört es Ihnen? GRATIS beanspruchen!
Werbung entfernen und Menü verwalten
Sparen Sie bei Reservierungen außerhalb der Stoßzeiten