El Sabor del Parante
Fast food · Bogota
Über El Sabor del Parante
En El Sabor del Parante, ubicado en Bogotá, Colombia, te ofrecemos una deliciosa experiencia de comida rápida con opciones para todos los gustos. Con una calificación de 4.3 estrellas basada en 150 reseñas, nos esforzamos por brindar un servicio de calidad. Abrimos de lunes a miércoles de 7AM a 7PM,...
En El Sabor del Parante, ubicado en Bogotá, Colombia, te ofrecemos una deliciosa experiencia de comida rápida con opciones para todos los gustos. Con una calificación de 4.3 estrellas basada en 150 reseñas, nos esforzamos por brindar un servicio de calidad. Abrimos de lunes a miércoles de 7AM a 7PM, los jueves y sábados de 7AM a 10PM, y los domingos de 7AM a 7PM. Los viernes permanecemos cerrados. Disfruta de nuestras opciones de desayuno y almuerzo, ya sea en nuestro ambiente casual y acogedor, con servicio a la mesa, o a través de nuestros servicios de entrega sin contacto, entrega a domicilio o para llevar. Contamos con baño y somos ideales para comer solo.
Was Kunden über El Sabor del Parante sagen
El Sabor del Parante ofrece comida deliciosa a precios razonables en un espacio bonito. Destacan la buena atención del personal y la ambientación del lugar. Algunos clientes mencionan demoras en el servicio y comida fría, especialmente cuando el restaurante está lleno.
Beliebte Gerichte
Ideal für
Tip: Si vas en grupo, las costillas de tamarindo y la sobrebarriga son muy recomendadas. Algunos sugieren ir temprano para evitar demoras en el servicio.
Services
Häufig gestellte Fragen zu El Sabor del Parante
Bewertungen von El Sabor del Parante Bogota
El lugar es muy lindo, perfecto para una ocasión especial, éramos una mesa de 12 y nos sirvieron los platos en menos de 20 minutos Recomendados: Costillas de tamarindo, Mojarra y sobre barriga La punta de anca podría ser un poco más suave pero es buena porción La decoración de cumpleaños es costosa para lo que es, pero el lugar nos permitió llevar una torta, todos son muy amables Las porciones son suficientes y los platos se sirven muy lindo Volvería sin dudar 😋😋
Restaurante con apenas seis meses de apertura y una infraestructura sorprendente: tres pisos, detalles arquitectónicos muy agradables y un manejo responsable de residuos con empaques orgánicos. El personal impecable en atención. En cuanto a la comida, probamos las costillas en salsa de tamarindo: textura perfecta, presentación cuidada y un sabor excepcional. Calidad a un precio justo 😍
Deliciosa la comida, la atención 10/10, todo muy pero muy delicioso
Delicioso el ambiente, la música en vivo y la comida, los chicos fueron muy amables Carol y Santiago fueron excelentes en el servicio e hicieron ir la experiencia fuera muy bonita para mi hermano en su cumpleaños, muchas gracias, los recomiendo mucho
Me encanto este restaurante y lo recomendaría con los ojos cerrados, fui con mi esposo y mi hermana y todo lo que probamos estaba delicioso. 100% recomendado las costillas
Una experiencia muy linda y tranquila . El personal es muy amable y agradable . La comida es deliciosa . Aunque con detalles a mejorar . Aun es un restaurante nuevo asi que se puede mejorar.
Un pedazo del Romina llega a un barrio llamado ciudad montes, y si es delicioso para compartir en familia, las instalaciones son muy bonitas, en esta ocasión la comida nos llegó rápido y pues no llegó fría, lo digo por los demás comentarios que están describiendo el lugar, el personal muy atento
Excelente lugar para disfrutar, comer y compartir. La atención de los meseros y el personal del restaurante es muy buena. Un restaurante muy bonito. Se nota el esfuerzo y cariño por dar una experiencia diferente.
He ido desde que abrieron y debo decir que cada día van mejorando más y más, un lugar amenos, comida rica y generosa, hice un evento y me fue muy bien, la atención de los dueños y la atención al detalle me hace querer volver, recomendadisima la cola y la sobre barriga, los tamales muy ricos! Y los postres increíbles
Excelente servicio y la Lechona es deliciosa. Muy recomendado!
Excelente comida. Espectacular la arepa de choclo. Las porciones son buenas. El precio me parece muy adecuado. El local es muy bonito, elegante. Volvería sin dudarlo. Felicitaciones a sus propietarios y empleados.
Una excelente opción si buscan un espacio que además de bonito, tiene platos muy deliciosos y a precios razonables. La atención fue muy buena, todo el personal con disposición para ayudar y ser oportunos con el servicio. Espero volver pronto👌🏻
Fui a desayunar buscando sabores auténticos de Colombia y este lugar superó mis expectativas. El sitio es precioso, súper acogedor y la decoración navideña le daba un toque mágico. La música fue excelente, realmente me sentí inmerso en la cultura local. La comida es espectacular. Probé el Tamal con Lechona (una combinación increíble de tamal con arroz y piel de cerdo crujiente encima) y estaba delicioso, los sabores fueron excelentes. Mis compañeros pidieron waffles y también les gustaron mucho. El café estaba muy rico y perfecto para acompañar. La atención fue excelente de principio a fin. Es un lugar imperdible si estás de viaje en Bogotá y quieres probar la verdadera sazón del Tolima. ¡Definitivamente volvería a ir!
Fui con unos amigos a desayunar modo turistas ya que estábamos de visita en Bogotá. La verdad nos encantó el lugar. Un menú diverso, con sugerencias propias de la casa y platos colombianos. Me gustó mucho la mezcla de sabores, todo estaba delicioso, incluso las bebidas. El local es bastante agradable y tranquilo, buen ambiente, pusieron música autóctona de Colombia. La atención fue excelente. En relación al tema precio: no me pareció costoso. La cuenta salió bastante bien para lo que consumimos.
Hemos ido dos veces, la primera a almorzar. En esa ocasión pedimos una picada y es suficiente para dos personas, la comida es rico, particularmente las costillas, son deliciosas. Pero pedimos una entrada de mazorcas que no estaban tan ricas, a nuestro gusto, porque era de la mazorca pequeña y venía picante. La segunda vez fuimos a desayunar, comimos un tamal volteado y un plato de tamales mini. El volteado, tenia solo como 3 cucharaditas de lechona y estaba fría, no me pareció tan rica y el tamal rico, pero esperaba más por ser un sitio "tolimense". Y el plato de los mini, son tres miniplatos con base de la masa de tamal y encima la carne, chicharrón y lechona, pero es como combinarle esas proteinas al tamal, más no es comer tres tipos de tamal, entonces nos pareció como extraño, pero no estaba mal. En cuanto a precios, nos parece bien, costo beneficio. No son los mejores tamales que haya comido pero son ricos.
La comida tiene un sabor delicioso, servicio oportuno y atento. Dependiendo de cuánto coma una persona puede no ser suficiente, pero son porciones acordes al valor del plato. El ambiente del lugar da una sensación de casa. Recomiendo la limonada de coco, la avena cubana fría, el sudado de sobrebarriga y el tinto campesino para terminar su comida.
Un lugar bonito, agradable para comer con una forma diferente y creativa para presentar los platos típicos de la región tolimense. Las porciones son adecuadas y con un muy buen sabor. Me sorprendió la presentación del tamal con lechona y chicharrón, pero ante todo muy rico.
Me gusta buena comida servicio y ambiente Local amplio y agradable para visitar con familia y amigos
La comida llega fría porque no calientan los platos. Los platos son de barro entonces aunque sirvan la comida caliente se enfría muy rápido, es cuestión de 3-5 minutos para que ya tengas la comida súper fría. Adicional pedí un plato que se llama “3 típicos” en la carta decía tamal, lechona y chicharrón y aunque lo trae, tiene tamal en todos los platos la lechona fue una ligera capa que tapaba el tamal que tenía por debajo.
Una experiencia que pone a prueba la paciencia Llegamos antes de las 3 p.m. y salimos pasadas las 6. No porque el lugar invite a quedarse, sino porque los tiempos de atención parecen sacados de una mala telenovela: 15 minutos para tomar el pedido, 30 más para una y otros 45 para el plato fuerte. ¿Y la cuenta? Tuvimos que ir a buscarla porque al parecer también estaba en "preparación" y no llegaron a la mesa y ya nos queríamos ir. El lugar aunque bonito, no compensa el desorden de meseros que van y vienen pero nada que llegan los platos. Lo peor es que atienden primero a mesas que llegaron después. Y para colmo, cuando al fin aparece la comida se equivocan de pedida, la traen fría y a destiempo primero llego un plato, y 20 minutos después los demás platos. Una falta de respeto ¿La comida? Deliciosa... Pero con hambre esperando 2 horas todo sabe rico. La entrada de chunchullo eran literalmente cuatro rodajitas frías. La mojarra: modesta por no decir pequeña. Los frijoles: sin alma. El sancocho parecía un caldo de aceite de lo frio. Y el famoso “Tres Típicos” debería llamarse “Tres Tristes Bocaditos”: una cucharada de tamal, 20 gramos de lechona y un par de chicharrones que dan lástima por el precio que cobran. Es el robo disfrazado de tradición sale más barato comprar el tamal, la lechona y la porción de chicharrones por separado y vendría más. No sé qué duele más; el sentimiento de haber tirado toda la tarde alli, o que la comida sea rica pero no den ganas de volver. Al menos no se atrevieron a cobrar el servicio y estaban dispuestos a escuchar la retroalilentacion. Lastima que este tipo de experiencias espantan igual o más que un mal sabor en la comida Las bebidas estaban ricas
He ido varias veces a este lugar, generalmente fines de semana muy temprano y no había tenido inconveniente con el servicio ni con la comida. Sin embargo, hoy fui a almorzar y en primer lugar primero nos tomo la orden uno de los meseros y a los 20 minutos se acercaron a la mesa indicando que tomarían la orden de nuevo. Se pidió una entrada, dos platos fuertes y dos bebidas. Esperamos más de 40 minutos y cuando se acercan a la mesa hacen entrega de los platos fuertes, es decir la entrada no llego, cuando ya estábamos finalizando de comer nos preguntan si podemos recibir la entrada que en 10 minutos estará lista a lo cual respondimos que no puesto que ya llevábamos más de dos horas en el lugar. En general las instalaciones son agradables e incluso tienen música en vivo los fines de semana, pero todo eso se ve opacado por el mal servicio, los empleados no conocen bien la carta, el tiempo de espera hasta para las bebidas es absurdo e incluso aunque la comida es rica cuando llega ya estás muy indispuesto para disfrutarla.
El lugar es muy bonito por eso decidimos entrar a comer, pero no sabíamos que durariamos hay dos horas y media. Se demoró mucho el servicio y los platos los trajeron fríos, lastima por que la comida es rica pero fría ya no es lo mismo y menos un sancocho donde se vuelve grasoso. Las bebidas están ricas, pero, eramos 4 y nos trajeron los platos como con 10 min de diferencia cada uno, por lo cual cuando yo empezaba a comer mi hermano ya había terminado hace tiempo lo cual me parece una falta de respeto de ellos no traer los platos de una mesa al mismo tiempo.
Siendo apenas las 4:00 pm de una día domingo llegamos al restaurante, no encontramos con gran cantidad de meseros y varias mesas desocupadas. Recibimos la carta con prontitud, en la cual se evidenciaban buenos platos con precios acorde a lo esperado. Pasados 15 minutos llegan a tomar el pedido, y es allí cuando empieza el pésimo servicio, ya que el mesero que toma el pedido lo hace sin restricción alguno, pasado un tiempo de 10 minutos se acerca a la mesa el mesero a decir que se había acabado uno de los productos solicitados (hasta ahí diríamos que normal). Pasados otros 15 minutos, llega otro mesero a decirnos que no había 3 de los cuatro platos pedidos, como tampoco la entrada (la cual pedimos atendiendo a la sugerencia de la casa), cosa que realmente deja mucho por considerar; falta de productos, falta de comunicación, falta de respeto…en fin. Para ser un domingo a las 4:00 pm que ya no tengan la posibilidad de sacar la mitad de la carta que ofrecen, deja mucho que pensar…perdimos casi una hora para finalmente salir del sitio sin probar bocado. Si no tienen productos para sacar la mitad de platos que ofrecen, deberían cerrar y así saber que ya no hay más servicio, o en su defecto, el mesero que toma el pedido debería informar desde que uno llega la situación, para así tomar como cliente la decisión de escoger de lo poco que queda, o simplemente retirarse, y no hacerlo perder a uno casi una hora para haber vivido tan mala experiencia.
Anmelden, um eine Bewertung zu schreiben
AnmeldenWerbung entfernen und Menü verwalten
Entdecke deine Gegend
Brisitas Al Rojo De La 46
La Crema del Pan
Tai-Yuang
Establo Burger
Pizza Pipe
FrutiFonti
Asadero Mi Rancho Llanero
Sangucheria Peruana
Rojug
Crescent Garden
Galerie
Keine Fotos verfügbar
Fotos werden hier angezeigt, wenn sie von Google Places synchronisiert werden
Informationen über El Sabor del Parante
Anfahrt
Cl. 8 Sur #38b - 17, Bogotá, Colombia
Bogota, Bogotá D.C. 111631
Highlights
Dienstleistungen
Speisemöglichkeiten
Restaurant-Infos
Ausstattung
Die Nachbarschaft
Standort
📍 Die Nachbarschaft erkunden
Spiele
🎮 Sammle Punkte beim Entdecken!
Spiele Find Me und löse Punkte gegen Rabatte bei El Sabor del Parante und anderen Restaurants ein
Sammle Punkte bei El Sabor del Parante!
Spiele Find Me und löse Belohnungen hier ein
Sammle Extrapunkte und löse sie gegen Belohnungen von El Sabor del Parante ein
🏆 Belohnungen von El Sabor del Parante
10% Rabatt
Bei El Sabor del Parante
Gratis Vorspeise
Bei deinem nächsten Besuch
VIP-Tisch
Premium-Erlebnis
um Belohnungen einzulösen und Punkte zu sammeln
📋 Wie funktionieren die Belohnungen?
Spiele Find Me
Alle 100 Scorepunkte = 1 Belohnungspunkt
Sammle Punkte
Worker erhalten 2x Punkte pro Spiel
Löse Belohnungen ein
Rabatte, Gratis-Essen und VIP-Erlebnisse
Gehört es Ihnen? GRATIS beanspruchen!
Werbung entfernen und Menü verwalten