La Praollina
Restaurant · Boñar
Über La Praollina
La Praollina is a Restaurante restaurant in Boñar, Boñar. Rated 4.2 out of 5 by guests. Check the opening hours and menu for the latest availability.
Was Kunden über La Praollina sagen
La Praillona destaca por su comida casera abundante y sabrosa, con una amplia carta y opciones sin gluten. Los clientes elogian la atención amable y el ambiente acogedor. Algunos mencionan esperas largas, pero la calidad de la comida compensa.
Beliebte Gerichte
Ideal für
Tip: La fabada argollana solo se sirve los sábados, y si se quiere comer otro día, hay que reservar.
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Häufig gestellte Fragen zu La Praollina
Bewertungen von La Praollina Boñar
Cada vez que mi mujer y yo nos acercamos a la montaña leonesa, el restaurante LA PRAILLONA siempre ha sido nuestro lugar de referencia a la hora de comer. Este pasado fin de semana nos sorprendió el encontrarnos con tres jóvenes al timón de este restaurante (dos chicos y una chica). Los tres realizan una magnífica labor, esforzándose constantemente en hacer la estancia muy agradable a todos los clientes. La comida sigue siendo muy buena, tanto en calidad como en cantidad. Mi mujer y yo seguiremos acudiendo a este restaurante cada vez que estemos por la zona de Boñar.
Todo muy rico y una atención excelente!
Comimos en la terraza ,pues estaba todo reservado. Aún así, muy bien atendidos, rápido. La comida genial, carrilleras con manzana y otros pedimos la fabada de la casa que estaba para hacerle la ola a todo. La camarera super atenta. Estábamos de fin de semana y la verdad para ir de paso no pudo ser mejor la elección 😋😋
Estuve hoy en su último servicio (cierran por jubilación). He tenido el placer de comer en La Praillona tantas veces en los últimos treinta años que, probablemente, sea el restaurante que más veces he visitado. Con clientes, familiares o en pareja, en tres décadas diferentes. Nunca he comido mal, ni siquiera medio normal, ni un borrón en todo este tiempo. No se me ocurre un mejor piropo. Un negocio familiar, con exquisito producto, con respeto por la tradición y a la vez capaces de actualizar carta e ingredientes sin perder esencia; con platos excelentes que saben a tiempo bien empleado en los fogones, a cariño y experiencia. Platos que saben a verdad. Un lugar donde empaparse de la verdadera gastronomía de la montaña oriental leonesa y sus buques insignias: desde el cocido argollano, el auténtico pollo de corral o la carne tratada con respeto. Pero sin perder de vista el mar (de hecho, su pulpo con ese puré de patata inolvidable del que nunca nos quisieron dar la receta o su bonito con tomate son sublimes). La Praillona es uno de esos lugares de una Hostelería (sí, con mayúsculas) que ya casi no se encuentra. Donde el respeto por la cocina y bodega honesta van acompañados de detalles que no son menores: desde los cubiertos adecuados, manteles de los de antes, que se ofrezcan a limpiarte un lenguado como mandan los cánones o esos vinos dulces que obsequian con el postre. Clase, amor por la profesión y ausencia de chabacanerías varías que tanto se están extendiendo. Que tantos comensales que me acompañaron en estos años todavía me recuerden ese solomillo o es bacalao tan rico que se comía en tu pueblo es porque lo que en la Praillona se hace, llega. Hemos disfrutado de un lujo durante muchos años: tener un lugar referente en la provincia (y fuera de ella) que echaremos tanto de menos como merecen. No olvidaremos a esa buena paisana que dirigió la cocina desde el principio. Por tantos placeres compartidos, muchas gracias y feliz descanso.
Lo mejor, la relación calidad precio, el menú 15€ (28-05-2025 miércoles) la comida, muy rica, hemos comido cocido de fréjoles, (frijoles/alubias pintas único plato) para tres y arroz a la Zamorana, de segundo codillo, (para dos) Todo exquisito. Lo recomiendo, la carta es variada, volveremos para probar otros platos. La atención muy buena 👍 Hemos salido a 15€ c/u más 1,2€ del tupper para llevar porque no hemos podido con todo lo que sirvieron del cocido. El menú incluye bebida, postre y café 😋
La atención es perfecta. Menudo cambio
Muy buena atención, llegamos a una hora que ya era tarde para comer, pero aún así nos atendieron con muy buena cara. La comida, riquísima y con buena cantidad. Pedimos platos del menú del día, y muy bien.
He venido a comer recomendada por la casera y he quedado encantada, he probado la fabada argollana que solo la sirven los sabados sin reserva si se quiere comer otro dia hay que reservar, estaba muy buena y mucha cantidad, al terminar la fabada me han obsequiado con un mosto esquisito. La atencion es muy buena y el ambiente es acojedor. Recomendadisimo.
Hemos comido muy bien en este restaurante de Boñar. Está situado en la calle, carretera, central del pueblo. El rabo de toro recomendable totalmente, también muy ricos los huevos rotos. De postre os aconsejo el helado de piñones. Me hubiera gustado comer la fabada pero sólo la hacen los sábados.
Buena comida a buen precio, el trato muy amable y todo perfecto ;)
Lo que pedimos muy rico y abundante. Tiene muchas opciones sin gluten. La carta es muy amplia y tiene cositas muy interesantes (milhojas de morcilla y Reineta, ensaladas de faisán o perdiz escabechada, revuelto de oricios y algas, helado de piñones ...). Y una amlica carta de vinos.
Buena atencion por parte de las camareras que nos atendieron. Comimos en este restaurante (porque en Boñar no hay muchos restaurantes para escoger) en la terraza. Pedimos de la carta un milhojas de morcilla con manzana (estaba rico y tenia un toque dulce que le venia genial) y solomillo de ternera (tierno, buena cantidad para el precio y con patatas caseras de acompañamiento). De postre nos pedimos arroz con leche (muy rico y casero). El menu diario costaba 12€ con 3 primeros y 3 segundos a escoger. Recomendable al 90% porque tiene buenos precios.
Un fijo absoluto en la Montaña Oriental Leonesa, con una carta muy apetecible y un menú diario muy cumplido. Somos de fuera y vamos un par de veces al año. Fans de la cadera de vaca a la piedra (aunque nos sentimos incómodos por el humo que generamos) y de las setas allioli, aunque su especialidad son las manitas, el rabo o la carrillera. Seguiremos volviendo.
Extraordinario. La calidad de la atención y lo bueno que está cada plato. Manolo y su equipo nunca defraudan.
Amplia carta, buen producto y buena elaboración. Personal atento y local acogedor. Buena carta de vinos.
Muy buena atención, llegamos a una hora que ya era tarde para comer, pero aún así nos atendieron con muy buena cara. La comida, riquísima y con buena cantidad. Pedimos platos del menú del día, y muy bien.
Producto de calidad y raciones abundantes. Han cambiado de propietarios y merece la pena una visita para probar la carne a la piedra o el pulpo!
Muy buena atención. Llegamos bastante tarde para comer y aun así nos atendieron de forma muy amable. La comida estaba riquísima y las raciones eran generosas. Pedimos platos del menú del día y fue todo un acierto. En mi caso, que me encanta el codillo, lo pedí y me encantó. ¡Muy recomendable!
Estuve en La Praillona, en Boñar, y me gustó muchísimo. La comida está muy rica, de la de toda la vida, con platos abundantes y bien hechos. Se nota que cocinan con ganas y todo tiene mucho sabor. El sitio es muy acogedor y el ambiente muy agradable. El personal es súper majo, te atienden bien y te hacen sentir cómodo desde que entras. Además, para lo bien que se come, el precio está genial. En resumen, un lugar muy recomendable. Si pasas por Boñar, merece la pena ir. Yo seguro que vuelvo.
Comimos mi marido y yo hoy viernes y nos encantó. La comida estaba buenísima y muuuuy abundante, el trato de 10 y muy buen ambiente. Así da gusto, no se puede pedir mas!!👏👏👏👏👏
Un sitio que se siente como en casa desde el primer momento. La comida es 100% casera, con sabores auténticos y platos hechos con cariño, como los de toda la vida. Se nota que cada receta está preparada con dedicación y buenos ingredientes. El dueño acaba de abrir y transmite una ilusión y unas ganas increíbles de que todo salga bien. Su trato es cercano, atento y muy humano, algo que marca la diferencia y hace que quieras volver. Un restaurante sencillo pero con alma, perfecto para comer bien, a gusto y con la sensación de estar apoyando a alguien que pone el corazón en su proyecto. Totalmente recomendable.
Un lugar sin duda muy recomendable, el dueño que lo tiene ahora una persona joven y que lo sabe llevar de maravilla, hemos estado comiendo hoy y la comida riquísima y abundante y el menú hoy lunes a 15€. Sin duda cuando pase por ahí este es mi sitio para comer , rapidez servicio, y limpieza.
Praillona es un restaurante totalmente recomendable. La comida es muy buena, con platos bien preparados y de gran calidad. El trato del personal es excelente, cercano y muy atento, lo que hace que la experiencia sea aún mejor. En general, todo está muy bueno y el ambiente resulta agradable. Sin duda, un sitio al que apetece volver.
Servicio,comida y atención de 10.Super recomendable 🤩
He venido a comer recomendada por la casera y he quedado encantada, he probado la fabada argollana que solo la sirven los sabados sin reserva si se quiere comer otro dia hay que reservar, estaba muy buena y mucha cantidad, al terminar la fabada me han obsequiado con un mosto esquisito. La atencion es muy buena y el ambiente es acojedor. Recomendadisimo.
Hemos comido muy bien en este restaurante de Boñar. Está situado en la calle, carretera, central del pueblo. El rabo de toro recomendable totalmente, también muy ricos los huevos rotos. De postre os aconsejo el helado de piñones. Me hubiera gustado comer la fabada pero sólo la hacen los sábados.
Buena comida a buen precio, el trato muy amable y todo perfecto ;)
Lo que pedimos muy rico y abundante. Tiene muchas opciones sin gluten. La carta es muy amplia y tiene cositas muy interesantes (milhojas de morcilla y Reineta, ensaladas de faisán o perdiz escabechada, revuelto de oricios y algas, helado de piñones ...). Y una amlica carta de vinos.
Buena atencion por parte de las camareras que nos atendieron. Comimos en este restaurante (porque en Boñar no hay muchos restaurantes para escoger) en la terraza. Pedimos de la carta un milhojas de morcilla con manzana (estaba rico y tenia un toque dulce que le venia genial) y solomillo de ternera (tierno, buena cantidad para el precio y con patatas caseras de acompañamiento). De postre nos pedimos arroz con leche (muy rico y casero). El menu diario costaba 12€ con 3 primeros y 3 segundos a escoger. Recomendable al 90% porque tiene buenos precios.
Un fijo absoluto en la Montaña Oriental Leonesa, con una carta muy apetecible y un menú diario muy cumplido. Somos de fuera y vamos un par de veces al año. Fans de la cadera de vaca a la piedra (aunque nos sentimos incómodos por el humo que generamos) y de las setas allioli, aunque su especialidad son las manitas, el rabo o la carrillera. Seguiremos volviendo.
Un lugar sin duda muy recomendable, el dueño que lo tiene ahora una persona joven y que lo sabe llevar de maravilla, hemos estado comiendo hoy y la comida riquísima y abundante y el menú hoy lunes a 15€. Sin duda cuando pase por ahí este es mi sitio para comer , rapidez servicio, y limpieza.
Un sitio que se siente como en casa desde el primer momento. La comida es 100% casera, con sabores auténticos y platos hechos con cariño, como los de toda la vida. Se nota que cada receta está preparada con dedicación y buenos ingredientes. El dueño acaba de abrir y transmite una ilusión y unas ganas increíbles de que todo salga bien. Su trato es cercano, atento y muy humano, algo que marca la diferencia y hace que quieras volver. Un restaurante sencillo pero con alma, perfecto para comer bien, a gusto y con la sensación de estar apoyando a alguien que pone el corazón en su proyecto. Totalmente recomendable.
Muy buena atención. Llegamos bastante tarde para comer y aun así nos atendieron de forma muy amable. La comida estaba riquísima y las raciones eran generosas. Pedimos platos del menú del día y fue todo un acierto. En mi caso, que me encanta el codillo, lo pedí y me encantó. ¡Muy recomendable!
Estuve en La Praillona, en Boñar, y me gustó muchísimo. La comida está muy rica, de la de toda la vida, con platos abundantes y bien hechos. Se nota que cocinan con ganas y todo tiene mucho sabor. El sitio es muy acogedor y el ambiente muy agradable. El personal es súper majo, te atienden bien y te hacen sentir cómodo desde que entras. Además, para lo bien que se come, el precio está genial. En resumen, un lugar muy recomendable. Si pasas por Boñar, merece la pena ir. Yo seguro que vuelvo.
Praillona es un restaurante totalmente recomendable. La comida es muy buena, con platos bien preparados y de gran calidad. El trato del personal es excelente, cercano y muy atento, lo que hace que la experiencia sea aún mejor. En general, todo está muy bueno y el ambiente resulta agradable. Sin duda, un sitio al que apetece volver.
Estuve hoy en su último servicio (cierran por jubilación). He tenido el placer de comer en La Praillona tantas veces en los últimos treinta años que, probablemente, sea el restaurante que más veces he visitado. Con clientes, familiares o en pareja, en tres décadas diferentes. Nunca he comido mal, ni siquiera medio normal, ni un borrón en todo este tiempo. No se me ocurre un mejor piropo. Un negocio familiar, con exquisito producto, con respeto por la tradición y a la vez capaces de actualizar carta e ingredientes sin perder esencia; con platos excelentes que saben a tiempo bien empleado en los fogones, a cariño y experiencia. Platos que saben a verdad. Un lugar donde empaparse de la verdadera gastronomía de la montaña oriental leonesa y sus buques insignias: desde el cocido argollano, el auténtico pollo de corral o la carne tratada con respeto. Pero sin perder de vista el mar (de hecho, su pulpo con ese puré de patata inolvidable del que nunca nos quisieron dar la receta o su bonito con tomate son sublimes). La Praillona es uno de esos lugares de una Hostelería (sí, con mayúsculas) que ya casi no se encuentra. Donde el respeto por la cocina y bodega honesta van acompañados de detalles que no son menores: desde los cubiertos adecuados, manteles de los de antes, que se ofrezcan a limpiarte un lenguado como mandan los cánones o esos vinos dulces que obsequian con el postre. Clase, amor por la profesión y ausencia de chabacanerías varías que tanto se están extendiendo. Que tantos comensales que me acompañaron en estos años todavía me recuerden ese solomillo o es bacalao tan rico que se comía en tu pueblo es porque lo que en la Praillona se hace, llega. Hemos disfrutado de un lujo durante muchos años: tener un lugar referente en la provincia (y fuera de ella) que echaremos tanto de menos como merecen. No olvidaremos a esa buena paisana que dirigió la cocina desde el principio. Por tantos placeres compartidos, muchas gracias y feliz descanso.
La comida excelente, pero el trato del señor de la coleta deja bastante que desear, a pesar de todo vale la pena comer ahí.
El pollo de corral con manzana es un plato que, aunque caro, resulta absolutamente exquisito. Sin duda, merece la pena el pedirlo. El mil hojas de manzana con morcilla de León buenísimo. Buen servicio pero el trato resulta bastante seco. Tiene también terraza. La tarta de chocolate es minúscula.
Buen menú de 14 €, consistente en espárragos blancos (gordos y tiernos), cachopo de ternera y jamón muy jugoso, natillas caseras, pan y bebida. Camarera muy amable. Servicio rápido y además no me cobraron la cerveza que me tomé en la barra mientras esperaba mesa.
En el corazón de Boñar, rodeado de los paisajes majestuosos de la montaña oriental leonesa, se encuentra La Praillona, un restaurante que aúna lo mejor de la cocina casera con el espíritu acogedor de la tierra. Porque comer aquí no es solo saciar el hambre: es saborear naturaleza, tradición y autenticidad. La montaña leonesa, con sus cumbres que rozan el cielo, sus bosques frondosos y su aire puro, imprime carácter. Y ese carácter se nota en cada plato. La carta de La Praillona es amplia y variada, con opciones para todos los gustos, pero con un hilo común: el sabor a cocina de verdad, hecha con mimo y productos de calidad. Entre semana ofrecen menú del día o carta, lo que lo convierte en una opción flexible tanto para un alto en el camino como para una comida especial. Nosotros comenzamos con unas croquetas caseras y una espectacular crema de queso de Valdeón con paté de cecina, dos entrantes que ya por sí solos merecen la visita. De principales, nos decidimos por manitas de cerdo y solomillo, ambos platos sabrosos, tiernos y con ese punto casero que reconcilia con la cocina de siempre. El personal es atento, cercano y amable, haciendo que la experiencia sea aún más agradable. En cuanto al precio, se mueve en un rango medio, más que razonable para la calidad y cantidad de los platos. En definitiva, la Praillona es uno de esos sitios que no solo se disfrutan, sino que se recuerdan. Buena comida, entorno inmejorable y trato excelente. Volveremos, sin duda.
Sitio acogedor, buen trato y excelente calidad. Siempre nos gusta. Milhojas de morcilla y Reineta exquisito y aunque en esta ocasión no tomamos vino la carta de vinos es excepcional. Volveremos sin duda.
Todo muy rico la verdad. Buen trato y servicio rápido. Un poco de frío el local para mi gusto. Buena sensación.
En el corazón de Boñar, rodeado de los paisajes majestuosos de la montaña oriental leonesa, se encuentra La Praillona, un restaurante que aúna lo mejor de la cocina casera con el espíritu acogedor de la tierra. Porque comer aquí no es solo saciar el hambre: es saborear naturaleza, tradición y autenticidad. La montaña leonesa, con sus cumbres que rozan el cielo, sus bosques frondosos y su aire puro, imprime carácter. Y ese carácter se nota en cada plato. La carta de La Praillona es amplia y variada, con opciones para todos los gustos, pero con un hilo común: el sabor a cocina de verdad, hecha con mimo y productos de calidad. Entre semana ofrecen menú del día o carta, lo que lo convierte en una opción flexible tanto para un alto en el camino como para una comida especial. Nosotros comenzamos con unas croquetas caseras y una espectacular crema de queso de Valdeón con paté de cecina, dos entrantes que ya por sí solos merecen la visita. De principales, nos decidimos por manitas de cerdo y solomillo, ambos platos sabrosos, tiernos y con ese punto casero que reconcilia con la cocina de siempre. El personal es atento, cercano y amable, haciendo que la experiencia sea aún más agradable. En cuanto al precio, se mueve en un rango medio, más que razonable para la calidad y cantidad de los platos. En definitiva, la Praillona es uno de esos sitios que no solo se disfrutan, sino que se recuerdan. Buena comida, entorno inmejorable y trato excelente. Volveremos, sin duda.
Sitio acogedor, buen trato y excelente calidad. Siempre nos gusta. Milhojas de morcilla y Reineta exquisito y aunque en esta ocasión no tomamos vino la carta de vinos es excepcional. Volveremos sin duda.
Todo muy rico la verdad. Buen trato y servicio rápido. Un poco de frío el local para mi gusto. Buena sensación.
Le pongo tres estrellas porque la comida estaba buena, pero el servicio pésimo. Tres veces nos dijeron los postres que entraban en el menú y las tres veces nos dijeron cosas distintas. Los camareros discutiendo entre ellos delante de los clientes...
Buen sitio para comer, pero...pero, mejor no lleves prisa, porque van lentisimos, algo más de 45 minutos para ser atendidos. A destacar el bacalao que estaba en su punto y las croquetas mu', mu' buenas. Una cosa que no me gustó nada es que te cobren 2,50 euros por un agua "filtrada", es decir, que es de la traida de toda la vida y supuestamente filtrada. Por 25 euritos por cabeza de puede hacer la comida, y sube si eres sibarita con el vino, pues te irás a 35-40 x persona. En fin, que estos detalles hacen perder la buena impresión que te llevas de un establecimiento y el motivo de las tres estrellas. Pese a todo el restaurante estaba lleno y presencié como tuvieron que decir a varias personas que no había sitio... mejor reservar.
Ayer fui a comer con mi pareja, teníamos reserva a las 14:30 y han tardado como 20 minutos solo en tomarnos nota. En traernos la comida una hora de reloj, es una pena que no cuiden esos detalles, porque el restaurante es acogedor y la comida a pesar de la espera estaba rica. Pedimos setas rebozadas con alioli y carne a la piedra. La atención por parte de los camareros fue correcta, pero para mi gusto demasiado tiempo de espera. Creo que no estaban muy bien organizados. Quitando esos detalles, volvería sin duda.
Buen sitio para comer, pero...pero, mejor no lleves prisa, porque van lentisimos, algo más de 45 minutos para ser atendidos. A destacar el bacalao que estaba en su punto y las croquetas mu', mu' buenas. Una cosa que no me gustó nada es que te cobren 2,50 euros por un agua "filtrada", es decir, que es de la traida de toda la vida y supuestamente filtrada. Por 25 euritos por cabeza de puede hacer la comida, y sube si eres sibarita con el vino, pues te irás a 35-40 x persona. En fin, que estos detalles hacen perder la buena impresión que te llevas de un establecimiento y el motivo de las tres estrellas. Pese a todo el restaurante estaba lleno y presencié como tuvieron que decir a varias personas que no había sitio... mejor reservar.
Ayer fui a comer con mi pareja, teníamos reserva a las 14:30 y han tardado como 20 minutos solo en tomarnos nota. En traernos la comida una hora de reloj, es una pena que no cuiden esos detalles, porque el restaurante es acogedor y la comida a pesar de la espera estaba rica. Pedimos setas rebozadas con alioli y carne a la piedra. La atención por parte de los camareros fue correcta, pero para mi gusto demasiado tiempo de espera. Creo que no estaban muy bien organizados. Quitando esos detalles, volvería sin duda.
Una experiencia irrepetible. Un comedor gélido a las 2 de la tarde, comiendo con el plumas y vacío a pesar de la insistencia de reservas….. el cocido y la fabada praillona, brillaron por su ausencia, el camarero se disculpó con una excusa que ni él se la creía, así que las sopas de cocido hicieron qe entráramos en calor, que fue lo que se salvó de la comida, el pollo en salsa, más bien en aceite y duro; y la pata de cerdo para no repetir;como comprenderéis sin ganas de postre café chupito ni Dios que lo fundo…. El pvp es lo de menos que fueron cerca de 70 euros con cuatro trozos de pan y agua del grifo …. Ahí os lo dejo sin ánimo de quitar clientela, pero desde luego a los que nos gusta comer bien es un insulto… ir por parajes irresistibles y terminar con esta comida irrepetible..
Pésimo servicio, como con prisa y muy muy muy seco (si no te gusta la sala no me fastidies la comida) y la comida pésima, menestra con verdura de bote mezclada con zanahoria fresca y poco más, la carne de cadera sola (sin nada de nada para acompañar), demasiada mordida(se hacía bola) y obviamente poca atención a la piedra para su elaboración, postre normal, lo mejor de la comida
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Informationen über La Praollina
Anfahrt
Av. de la Constitución, 41, 24850 Boñar, León, Spain
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Die Nachbarschaft
Standort
Av. de la Constitución, 41, 24850 Boñar, León, Spain
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