Sala Gastronómica
Mexican · Ciudad de México
Über Sala Gastronómica
Sala Gastronómica, ubicada en el corazón del Museo Nacional de Antropología en la Ciudad de México, es un verdadero tesoro culinario. Más que un simple restaurante de museo, es un punto de orgullo que ofrece una experiencia gastronómica excepcional. Descubra la riqueza de la cocina mexicana con un m...
Sala Gastronómica, ubicada en el corazón del Museo Nacional de Antropología en la Ciudad de México, es un verdadero tesoro culinario. Más que un simple restaurante de museo, es un punto de orgullo que ofrece una experiencia gastronómica excepcional. Descubra la riqueza de la cocina mexicana con un menú ingeniosamente organizado por regiones, revelando la extraordinaria diversidad del país. Los comensales destacan la calidad y presentación de los platillos, especialmente el mole, así como los precios accesibles. El ambiente invita a relajarse y disfrutar de un descanso reparador durante su visita al museo. El servicio atento y personalizado, como el ofrecido por Claudia, contribuye a una experiencia memorable. Abierto de martes a domingo de 9 a.m. a 6 p.m., Sala Gastronómica es el lugar perfecto para una pausa deliciosa.
Was Kunden über Sala Gastronómica sagen
Sala Gastronómica ofrece una experiencia culinaria excepcional dentro del Museo Nacional de Antropología. Destacan la comida fresca y deliciosa, el excelente servicio (especialmente de Claudia y Crispin) y un ambiente agradable. Ideal para una pausa durante la visita al museo.
Beliebte Gerichte
Ideal für
Tip: Pregunta por los platillos recomendados de cada región de México y pide que te atienda Crispin o Claudia para una experiencia aún mejor.
Sehenswürdigkeiten in der Nähe
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Entdecken Sie die Umgebung von Sala Gastronómica
Sala Gastronómica befindet sich in Ciudad de México, umgeben von kulturellen und historischen Sehenswürdigkeiten. Hier sind einige der bemerkenswertesten Orte in der Nähe.
Museen
- Museo Nacional de Antropología (A 74m) — museo nacional de México
- Casa del Lago Juan José Arreola (A 313m) — centro cultural en la Ciudad de México
- Museo del Axolote y Centro de Conservación de Anfibios (A 391m) — Museo y centro de conservación
- Sala de Arte Público Siqueiros (A 408m) — museo de arte mexicano
- Museo Tamayo Arte Contemporáneo (A 461m) — museo en Chapultepec, en la Ciudad de México
Weitere Sehenswürdigkeiten
- Biblioteca Nacional de Antropología e Historia (A 117m) — library
- Canadian Embassy building (A 394m) — building in Mexico City, Mexico
- Pabellón Coreano de la Amistad (A 529m) — Korean pagoda in Mexico City, Mexico
- Torre Chapultepec (A 580m) — edificio en la Ciudad de México
- Monumento a Winston Churchill (A 634m) — estatua de Winston Churchill en Polanco
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Häufig gestellte Fragen zu Sala Gastronómica
Bewertungen von Sala Gastronómica Ciudad de México
Luis Alberto nos atendió de una forma espectacular! La comida DELICIOSA, de echo me sorprendió mucho. Teniamos prisa y todo salio de volada. 10 de 10!!!
Para ingresar únicamente al restaurante no es necesario pagar entrada, solo debes avisar en el acceso. El ambiente en este lugar es muy agradable, los baños muy limpios, linda decoración y adecuado volumen de la música. La atención de Marcos Alpízar excelente! Se acercaba a preguntar qué tal nos parecía la comida y también nos daba sus recomendaciones. Lo que me llamó la atención es que en la carta no vienen las bebidas ni postres, lo que nos hacía pensar que iba a estar muy elevado el precio, pero no; un vaso de limonada estuvo en $40 y las bebidas con alcohol al rededor de $150. Los precios me parecieron muy accesibles considerando la zona en la que se encuentra el restaurante, además la comida estuvo muy rica. Recomiendo mucho este restaurante, considero que lo vale completamente.
Muy buena atención, aunque lenta la llegada de los alimentos. Tal vez no es el restaurante, pudo ser mi hambre canina. Todo muy rico y tiene su propio sello. El sitio es muy bonito y agradable. Pueden ir antes, durante o después de una visita al museo. Siempre hay algo nuevo. O simplemente, puede uno ir a leer o a echar el chal. No se crean de mitos urbanos: una vez leí en FB que era uno de los peores lugares del mundo. El personal no te atendía, que estaba situado en un sótano oscuro... Todo lo contrario. Además, me encantó la música que tenían.
Delicioso! Si vienen al Museo de Antropología, no pierdan la oportunidad de comer aquí. Nos atendió la señorita Claudia, es súper amable y contestó todas nuestras preguntas y nos hizo sugerencias de acuerdo a nuestros gustos. La comida es deliciosa, de buena calidad, bien presentada, el ambiente es agradable y el servicio es muy especial.
Muy buena opción para comer durante la visita al museo. Claudia atendió con un trato excelente y me explicó detalles de las recetas de platos típicos de México que comí. Vale la pena reservar con antelación.
Pedimos el menú de degustación con maridaje y fue una experiencia muy valiosa. Aprendimos de los platillos, lso ingredientes y los mezcales elegidos para el maridaje. La Atención Francisco fue excepcional y la comida deliciosa. Cabe señalar que no es necesario boleto de entrada al museo. Basta con reservar y mostrar la reservación en la entrada del museo.
La atención es muy buena, desde la persona que te recibe en la entrada, meseros y supervisores, todos muy amables. Nos atendió Jaqueline y fue muy linda, siempre al pendiente. El precio de los platillos y bebidas es elevado pero por el sabor, presentación y calidad esta bien; y la opción que te “sugieren” de propina es mínimo del 15% pero por la atención creo que los vale. Definitivamente pensamos en regresar. Ojalá extiendan el horario:)
Un excelente lugar para comer y disfrutar de la variedad de la cocina mexicana! La carta está organizada por regiones en los platos fuertes, los antojitos (entradas), ensaladas y sopas, son una muy buena representación de todo México! De entrada una cerveza doble malta,muy buena! Molotes de plátano macho: 💯 / 100 Jaibas rellenas: 💯 /100 Queso fresco asado 70/100, le faltó mucho mucho sabor al queso, deberían usar algo mucho más tradicional, el resto de los sabores de este plato, son muy buenos, pero el queso en si, quedó a deber. Postres: buñuelos y pan de elote 💯 /100 El servicio muy amable y .. Cuenta de 900.00 MX me parece razonable por la ubicación y sabores de los alimentos. Vale la pena!!!!!
Quizá no elegimos los mejores platillos 🤭 pero la atención de los meseros, afanadores, host, lo hizo una grata experiencia. Muchas gracias a Claudia, quién estuvo atendiéndonos, al notar que mi mamá tenía un problemita con el vaso, nos auxilió con uno para que pudiera tomar con más facilidad. Excelentísimo servicio ⭐⭐⭐⭐⭐
Sus platillos están súper ricos, el sabor es exquisito ! Su servicio, a pesar de que estaba lleno, la espera fue aproximadamente de 25 minutos para esperar mesa, el servicio para servir fue del mismo tiempo, pero siempre estuvieron atentos Probable de postre de temporada flan con tejote y coco, muy recomendable. Los precios, valen la pena por sus platillos Les sugerimos, pasar a probar de sus platillos cuando vengan al museo de antropología
Excelente experiencia, la comida es auténticamente mexicana, el sabor es increíble, la atención formidable y el precio no es alto. Especial felicitación al Sr. Iván que nos atendió excelentemente.
Hoy visitamos el restaurante Sala Gastonomia y la experiencia fue extraordinaria. Probamos las carnitas que estuvieron deliciosas. Nuestro mesero Luis Alberto fue excepcional. Su atención a detalle y recomendaciones fueren estupendas! El postre de flan con careta y nieve de plátano y el postre de bomba de chocolate son unos de los postres más deliciosas que mi familia a probado. La experiencia completa fue maravillosa! My family and I are visiting from Los Angeled and our experience was excepcional! The carnival plate was delicious. We tried the flan and chocolate bomb and both were excepcional! Our waiter Luis Alberto made us feel at home and his service was excelent!
El lugar es muy amplio y moderno, tanto los espacios interiores como exteriores son bonitos y acogedores. El personal tanto de hostess y servicio fueron muy amables. No hubo casi tiempo de espera para acceder y el tiempo en la preparación de los alimentos fue muy razonable. Si bien nos atendieron amablemente, no se acercaban a revisar si requeríamos algo más. Los platillos fueron deliciosos, todo era fresco y resaltaba los sabores de la cocina mexicana. La presentación era simple pero bonita. Tiene opciones que no tienen gluten, y hay una variedad de alimentos para todos los gustos. $$$, Los rangos de precios van de los 200 a 300 por persona. Por el lugar y la comida la relación precio si corresponde.
Delicioso. Toda una experiencia gastronómica, puedes probar platillos representativos de diferentes estados, el lugar es muy cómodo y te permite tener un descanso antes o después de hacer el recorrido del museo, los precios no son tan baratos pero sinceramente vale la pena por el lugar, la atención y la comida. 10 de 10 👍🏻
El ambiente es muy tranquilo, tiene una terraza amplia y con sombra. La atención fue muy buena y los platillos muy ricos, importante considerar que los antojitos son grandes por lo que compensa la cantidad/calidad/precio. Se puede pasar sin pagar la entrada al museo, indicarlo en la entrada y puedes ir directo. Muy recomendable
Ubicado en el corazón del Museo de Antropología e Historia, este restaurante ofrece una experiencia culinaria que va más allá de lo esperado. Desde la conveniencia de su estacionamiento cercano hasta la facilidad de acceso al restaurante dentro del museo (solo necesitas una pulsera, ¡sin pagar entrada del museo!), todo está pensado para el disfrute del comensal. La comida es, sencillamente, un viaje por México. El menú, amplio y diverso, abarca los sabores de cada rincón del país, desde la península de Yucatán hasta la Baja California. Cada platillo es una explosión de sabor, preparado con ingredientes frescos y auténticos. Pero lo que realmente hace destacar a este restaurante es el trato excepcional de su personal. La calidez y profesionalismo con que te reciben y atienden es inigualable. Quiero hacer una mención especial a la Sra. Selene Romero, cuya atención personalizada y amable hizo de nuestra visita una experiencia memorable. ¡Gracias, Sra. Selene, por su dedicación y pasión por el servicio! Sin duda, este restaurante es un tesoro escondido dentro del museo, un lugar donde la gastronomía mexicana y la atención al cliente se fusionan para crear momentos inolvidables.
Tuve la oportunidad de ir el día de ayer en la noche de museos. Desde que pasamos el umbral de la zona del museo, personal del restaurante nos invitaba a pasar a comer. Decidimos ir. Nos atendió desde un primer momento Rafael, fue súper amable, preguntando sobre el sabor de los alimentos y dándonos recomendaciones, consumimos unos tacos que el precio era justo por estar en el museo, $130-$150 por platillo, pasó el chef nos recomendó la cerveza de la casa(88-100$) y aceptamos, ¡excelente! el cap de meseros de igual manera y nos obsequiaron una rebanada de pastel por ser mi cumpleaños, tuvimos una atención de lujo, pa’pronto, nos consintieron. Solamente sugiero que puedan darle una buena limpiada a los sillones que dan hacia la cafetería, se entiende qué va bastante gente pero si había varias manchas en el mobiliario.
Gratamente sorprendida por la autenticidad de los platillos mexicanos y la intensidad de sus sabores. Una verdadera búsqueda culinaria en este restaurante. El servicio es excelente y muy cálido por parte de todo el equipo, en especial del gerente y de Claudia, quien nos atendió de maravilla. Visita obligada a la Sala Gastronómica al visitar el museo. Es raro encontrar un restaurante de esta calidad dentro de un museo. Además, existe la posibilidad de acceder directamente al restaurante sin necesidad de visitar el museo. Si te gusta la buena cocina mexicana, este lugar te va a encantar. Ven, disfrútalo y déjate sorprender !
Fui a Sala Gastronómica en el Museo de Antropología y debo confesar algo: yo, equivocadamente, pensé que sería un restaurante más enfocado en turistas y no necesariamente en quienes vivimos aquí. Qué grata sorpresa. La experiencia fue maravillosa de principio a fin. La calidad, el ambiente y cada detalle superaron mis expectativas. Y quiero hacer una mención especial a Claudia Contreras, nuestra mesera. Su trato, sus atenciones y sus recomendaciones hicieron que la comida se convirtiera en algo mucho más que una buena mesa: se sintió cuidado, dedicación y auténtico don de servicio. Eso, como comensal, se agradece profundamente. Mi mejor recomendación para este lugar. Vale totalmente la pena.
Muy lindo espacio, muy rica la comida y muy buen servicio 🥰 Empecé con unos tamales 🫔 de excelente sabor y una presentación hermosa 🤩 Depues unos ricos huevos 🥚 veracruzanos 😋 Ricos y una porción muy generosa Pal bajón un tequila y cerveza artesanal El servicio es muy bueno , se puede reservar , casi siempre está lleno en fin de semana. Y ya sea antes o después de ver este gran museo de nuestra cultura 🇲🇽
Un museo tan espectacular como es el museo de antropología debía tener un restaurante igual de espectacular, y ese es la Sala Gastronómica. Es un restaurante completo. Tiene buen servicio, buenas instalaciones y muy buena comida. Los precios son elevados pero como no hay más opciones interesantes, esa opción vale la pena.
Gran lugar para degustar la comida mexicana, es rica y de buenas proporciones, tiene el toque refinado que puede darle un chef pero sin perder su esencia. Para entrar sin pagar la entrada al museo es necesario informarle al guardia la intención de entrar solo al restaurante. Los molotes de plátano muy ricos. Es necesario reservar para no esperar tanto por una mesa.
Amazing food, beautiful presentation, and a great atmosphere. Claudia was an excellent waitress—very kind, attentive, and made the experience even better. Highly recommend! Comida increíble, muy bien presentada y con un ambiente excelente. Claudia fue una mesera excepcional, muy atenta y amable. ¡Súper recomendado!
Muy rica la comida y el chef más que dispuesto a satisfacer las necesidades alimentarias de mis compañeros. Uno de ellos mencionó cuánto disfrutó los plátanos y le trajeron más. Luis Alberto también muy bien con su servicio. Comimos el pescado del día y el pulpo zarandeado. Muy rico y la presentación muy bonita. Gracias por todo!
Creo que Sala Gastronómica es de esos lugares que te dejan con una sensación rara… buena, pero rara. Como cuando descubres algo que siempre estuvo ahí y te cae el veinte de que, la verdad, los que vivimos aquí casi nunca lo aprovechamos. El turista —sí, ese que llega con cara de “a ver sorpréndanme”— es el que acaba disfrutando más del homenaje a la cocina mexicana que ahí se arma. Y eso, si lo piensas un segundo, es casi trágico. Porque lo que sirven no es un “platito bonito para foto”, sino una especie de recordatorio de lo que esta cocina puede ser cuando alguien la toma en serio y no como trámite. Los sabores… uff. Hay platos que no buscan caer bien. Llegan directos, sin pedir permiso. Yo probé uno con maíz que me hizo pensar: ¿por qué demonios no comemos así todos los días si se supone que esto es lo nuestro? Y luego otro con moles que, bueno, digamos que me obligó a quedarme callado un rato, y eso no me pasa seguido. El servicio no es empalagoso, cosa que agradezco. Te explican lo justo, sin ese teatro absurdo que algunos restaurantes inventan para sonar “conceptuales”. Aquí no. Aquí te hablan como si realmente entendieran lo que están sirviendo… y como si asumieran que tú también puedes entenderlo. La sala es íntima, casi incómoda si eres de los que necesitan distracciones para evitar pensar. Pero si vas con ganas de comer en serio, se vuelve un refugio. Y sí… todos deberíamos ir. No para pretender ser críticos gastronómicos, ni para subir stories. Sino porque cada tanto necesitamos que alguien nos recuerde que la comida mexicana no es solo nostalgia ni relleno emocional. Es técnica, es historia y es carácter. Y quizá, solo quizá, sea una buena idea dejar de regalarle esas experiencias principalmente a los turistas. Porque, la verdad, a veces ellos valoran mejor lo que nosotros damos por hecho. Sin duda regresaré por el Menú Degustación de 8 tiempos.
Me encantó... fui a comer al restaurante del museo y su carta es enorme y variada, pedí una tortita de huauzontle y molotes de plátano macho relleno de queso... todo estaba delicioso, te atienden rápido y el lugar está bonito... Tienen tmb la opción de "sala gastronomica" qué es un menú de degustacion de varios tiempos, pero para ese tienes que hacer reserva.
Una experiencia gastronómica excepcional en un entorno único – Sala Gastronómica Tuvimos la oportunidad de visitar Sala Gastronómica durante un brunch dominical en pareja, y la experiencia fue simplemente maravillosa. Desde el primer momento, el ambiente es fabuloso, elegante y muy bien cuidado, lo que lo convierte en un espacio ideal para una cita especial o una ocasión significativa. El hecho de que se encuentre dentro del Museo de Antropología e Historia le da un valor agregado único; comer en un entorno cultural tan emblemático hace que la experiencia sea diferente y memorable. Todo el espacio está muy bien organizado y transmite tranquilidad. Quiero destacar que los baños estaban impecables, algo que siempre habla muy bien del cuidado y la atención al detalle del lugar. El servicio fue excelente, con un equipo muy amable, atento y cordial en todo momento, siempre dispuesto a ayudar y a hacer recomendaciones. El tiempo de espera fue corto y mostraron gran flexibilidad al asignarnos mesa, lo cual hizo que todo fluyera de manera muy cómoda y sin contratiempos. La comida estuvo deliciosa, bien presentada y con un sabor que realmente se disfruta. El café con cacao estuvo delicioso. Un detalle que nos sorprendió gratamente fue que nos enviaron los extras que solicitamos sin costo adicional, un gesto que se agradece y que demuestra una verdadera vocación de servicio. Sin duda, el lugar hizo que nuestra cita fuera algo muy especial, cuidando cada detalle para que la experiencia fuera redonda. Totalmente recomendable para brunch, citas en pareja o para disfrutar de buena comida en un entorno único. ⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️
Una gran opción si visitas el museo de antropología. Tienen un área de terraza muy cómoda para días cálidos. La comida es rica y busca hacer homenaje a distintas regiones del país. El acceso con silla de ruedas puede ser complicado, pero cuentan con un elevador especial en las escaleras
El lugar es perfecto para descansar después del recorrido por el Museo. Esta fresco, se puede comer en un espacio abierto debajo de unos árboles y sombrillas o dentro del restaurante. El servicio es de mucha calidad y calidez, particularmente Marcos Alpízar, a quien le agradecemos las sugerencias de los platos y lo veloz que fue para atendernos. Los platillos son de alta cocina, pero si recomendamos los tacos Rosarito, los molotes de plátano y el aguachile de robalo. Los postres tambien son exquisitos, sobre todo la bomba de chocolate y el panqué de elote. Recomendamos llegar entre 2 y 3, porque el servicio cierra a las 5 de la tarde.
Restaurante adentro del Museo Nacional de Antropología (para accesar debes adquirir la entrada al museo), es muy bonito, con espacio en exterior en un jardín e Interior en un espacio amplio y con elementos alusivos al museo. El servicio es excelente, las opciones del menú variadas dentro de los platillos mexicanos, pero nada muy espectacular , los precios sí son algo elevados y los sabores no son destacables. Recomiendo solo si se esta visitando el museo y te agarra el hambre.
I was not expecting much, as museum restaurants aren’t exactly known for providing excellent anything. I couldn’t have been more pleasantly surprised! Despite it being busy, the hostess accommodated us with a lovely shaded table outside. Our server, Claudia, made thoughtful recommendations and we could not have been happier with the broad selection of regional options. Food was tasty and service was outstanding. A great place to take a break from all of the amazing sights at the museum while having great refreshments. No esperaba mucho, ya que los restaurantes de los museos no son exactamente conocidos por ofrecer algo excelente. ¡No podría haber estado más gratamente sorprendido! A pesar de estar ocupado, la anfitriona nos acomodó con una encantadora mesa a la sombra afuera. Nuestra camarera, Claudia, hizo recomendaciones reflexivas y no podríamos haber estado más contentos con la amplia selección de opciones regionales. La comida era sabrosa y el servicio era excepcional. Un gran lugar para tomar un descanso de todas las increíbles vistas del museo mientras disfruta de excelentes refrescos.
Primero visité el museo y después de caminar tanto, pasé por aquí para algo de comer. El servicio fue increíble, al igual que la comida. Estuve aquí durante la semana del Día de los Muertos y tuve el placer de probar el pan de muerto por primera vez y no me decepcionó. Espero volver en el futuro.
Muy buena comida. La ensalada de frutas de temporada bien fresca, y los tamales deliciosos como postre. El servicio también muy bueno, hubo un problema con el orden en que salieron los platillos y tanto la mesera Jessica como el manager Arturo resolvieron la situación de una manera bien elegante.
Un lugar muy grande, con muchas mesas donde te puedes sentar. Cuentan con una sala pequeña para esperar, el tiempo de espera fue de menos de 5 min. Los platillos son pequeños y están un poco caros, pero vale la pena porque está muy rico. Las bebidas están muy buenas también y el precio depende de la que pidas. Los tiempos de espera son cortos y la atención del personal es muy buena y rápida. Los baños son lindos, la verdad si volvería.
Una propuesta gastronómica interesante, con platillos de las regiones de la república aunque algunas no tan representadas, pero muy buena cocina platillos diversos con una presentación muy atractiva . Solo un tema que atribuyó más a la fecha y el horario que asistimos pero si la atención fue un poco lenta pero salvo eso fue una muy grata experiencia
We enjoyed the Sala Gastronómica - the menu selection was great, drinks and food were delicious. We greatly enjoyed the ambiance and location. Our service was really good, at the end the restaurant got very busy and it was a bit challenging to get our bill, but overall great service! We had the chilaquiles and rajas omlette - Both delicious and a great choice for vegetarian eaters. We particularly enjoyed the chocolate Oaxaqueño.
100% recommend the french toast and juices. Such a lovely place to eat at when taking a break from the beautiful museum. I felt privileged to have been served by the lovely Claudia, who helped me patiently practice ordering in Spanish, approached me with incredible energy and was all in all a very lovely server. I hope to be back soon :)
This restaurant is a life saver as the museum is such a behemoth to conquer and the need to take a rest and get some food is a must. I was pleasantly surprised by the food, it was extremely delicious. I had the guacamole with chapulines (top notched crickets) and their tortilla soup. The soup presentation was unexpected as it's poured into the dish as to not sog up the chips. The flavor was very comforting which is what you want from a broth. Francisco, our waiter, was very attentive and very likeable. My godmother had the chicken breast which she loved.
Sala Gastronómica (inside the Museo Nacional de Antropología) is the rare museum restaurant that doesn't feel like an afterthought--it feels like a point of pride. The food was fantastic across the board: fresh, deeply flavorful, and clearly made by people who care. Service was impeccable--attentive, professional, and warm without hovering. We ate extremely well, then went right back into the museum feeling like the day had somehow gotten better instead of interrupted. Everything we had tasted fresh and properly made. The guacamole de la casa was straightforward and satisfying, the carnitas estilo Michoacán had real depth, and the esquites hit that sweet spot between snack and comfort food. Close it out with a carajillo and the flan de cajeta and you'll walk back into the galleries feeling better than human. I left thinking: a lot of US restaurants--especially museum restaurants--could learn a thing or two from our neighbors in Mexico. If you're at the museum, don't settle for a snack and a shrug. Sit down and eat here.
The restaurant is located within the museum and provides a great environment to rest and take in some good food. The service we received from Claudia was excellent. She was attentive to our needs and ensured our food allergies were taken into account when recommending dishes to us. The guacamole and salsa was super good. We would definitely come again and appreciate the staff’s hospitality especially with my broken Spanish. Highly recommend to those who want a good meal while learning about the history of Mexico at the same time.
I had an unexpectedly amazing visit to Sala Gastronómica during my visit to the museum. I had originally planned to leave the museum to eat, but the tour guide from the museum recommended this place, and I was not disappointed at all. It's tucked away on the lower level of the museum, off in a side courtyard that feels like it's own little world and a lovely place to take a break from the hustle and bustle of the museum itself. From the moment I arrived, the staff were super attentive to me and kind. I am a solo traveler and was seated immediately on the inside of the restaurant at a table that could seat 6. The restaurant seems to be primarily set up to accommodate groups, so this is a great place to come with your family or traveling group. Most of the tables could seat 6 or more. Upon being seated, I put my items in the very convenient coat rack next to my table (so nice to have this after carrying my stuff around the museum for hours). Two wait staff came up to me also immediately to ask how I was doing and take my drink order. The highlight of my lunch here was Claudia, my waiter. She was so lovely and incredibly knowledgeable about the menu. She suggested some very enticing cocktails that sounded delicious, including a seasonal option. I wanted a non-alcoholic drink though, and she was immediately able to list several fresh fruit juices. I ordered a green juice which I was amazed they had. She also suggested a Oaxacan hot chocolate which I immediately said yes to because it sounded amazing. I also ordered water. All three beverages came out minutes later. The hot chocolate was served in a gorgeous black mug and saucer and was absolutely fantastic. It was a bit chilly during my visit so it was very nice to get warmed up this way. Then - the menu. It's huge! And features five regions of Mexico's incredible cuisine, by geography. I was honestly a bit overwhelmed by the menu as everything sounded delicious and emblematic of its region. Claudia came by very soon to take my order and I had no idea what to do and, bless her, she immediately suggested the ceviche de atún, from the Baja region. I said yes then settled in to wait. Staff came by every couple of minutes to chat and check up on me, and as I finished my drinks they would remove the no longer needed cups and items. The staff, especially Claudia, were amazing, knowledgeable, and so attentive. They also speak English if you are concerned about your Spanish and the menu is bilingual. My meal came and it was delicious and a great portion - I was a bit stuffed by the end eating by myself. Claudia came by again with a menu containing a gorgeous selection of desserts. I was having such a grand and peaceful time at the restaurant that I couldn't say no. After some chatting with Claudia as she walked me through the options, I settled on the chocolate bomb with guava sorbet. It was excellent. I left very full and very happy. If you are at the museum and wanting a break from the crowds or a delicious bite to eat, I absolutely recommend the Sala Gastronómica. It was my favorite place I dined in Mexico City.
You are planning to visit the Museo Nacional de Antropología and wonder if this restaurant is a good place for lunch. Well, you are in luck, it's fantastic. Located on the lower level down a large flight of steps, this indoor/outdoor restaurant offers a wide array of Mexican specialties organized by region, making it a fun culinary adventure and a lesson in Mexican food. The full menu is not available till 1 pm, if my memory serves correctly. Still, they will seat you before, and you can enjoy an order of guacamole, with or without Chapulines (smoked grasshoppers), and a beverage until the kitchen is fully open. I will caveat this review with two statements: one, the servings are large, so be mindful that one order of tacos will feed one starving guy or two normal humans. Second caveat: there is exceptional food in CDMX; this is a great place, but not a destination for food. If you are already at the museum, you are in luck. We ordered guacamole, a carne asada taco platter, chicken Tinga, and elotes. This was way too much food for the two of us, and we could have shared the carne asada and the guacamole and called it a day. The surprise and delight for me was the fresh lemonade they make, which is so good. This spot does get crowded, as it's a big museum with many guests, so if you are adding this to your itinerary, make your way here around 12:45 to ensure you get a table outside. Enjoy a lemonade for me.
An absolute culinary gem hidden inside one of Mexico City’s greatest landmarks. The menu is brilliantly organized by ethnic cuisines across Mexico — a true eye-opener that reveals the country’s extraordinary diversity beyond tacos and enchiladas. Each dish feels like a journey through the many cultures that shape Mexican gastronomy, and it’s impossible not to be amazed by the depth and creativity on display. Our waiter was one of a kind — exceptionally attentive, warm, and knowledgeable. He carefully suggested both dishes and desserts based on our tastes and food sensitivities, and every recommendation was spot on. It was nothing short of a festival for our bellies — one of the best $60 we’ve ever spent anywhere in the world. A must-visit experience for anyone who wants to taste the real Mexico.
We are here for lunch while at the museum and we were blown away by the food and service. Elias our waiter was very nice and attentive, providing us with recommendations on what to order. We started with the tortilla soup, which was one of the best we’d ever had. We shared maduros and ordered cochinita pibil and the tampiqueña as our main plates. It was a bit pricey but so worth it given the quality of the food.
What an amazing experience in food. It was well presented and very VERY GOOD. They offer food from different regions of Mexico and at great prices. The mole is highly recommended. The service was excellent, but watch out for the servers trying to upsell you on ridiculously expensive items. I unfortunately got conned into buying water that was 3x more expensive because they were "sold out" of regular bottled water. It was my own fault for not asking for the menu back to choose something else. As I was leaving I noticed another table had the regular bottled water so yeah.....all I can do is caution others.
We loved the food, service and the waiter Crispin was so nice and helpful - he made our lunch a great experience. I think I might come back tomorrow again.
We loved the food, service and the waiter Crispin was so nice and helpful - he made our lunch a great experience. I think I might come back tomorrow again.
We loved the food, service and the waiter Crispin was so nice and helpful - he made our lunch a great experience. I think I might come back tomorrow again.
Beautiful outdoor dining and a wide menu to choose from, perfect to fuel you for your museum visit! Had great service from Crispín! He is fantastic ask for him :D very informative and helpful in both…
Beautiful outdoor dining and a wide menu to choose from, perfect to fuel you for your museum visit! Had great service from Crispín! He is fantastic ask for him :D very informative and helpful in bo…
Beautiful outdoor dining and a wide menu to choose from, perfect to fuel you for your museum visit! Had great service from Crispín! He is fantastic ask for him :D very informative and helpful in bo…
The food was delicious and well presented. Crispin's service was efficient and courteous.
Freshly made food for all palettes. Tranquil atmosphere inside or outside. Friendly staff and fast service. Would highly recommend and return if in the city again.
The outdoor seating is attractive. The menu is amazing, full of traditional Mexican dishes presented area by area. We had a huazontle dish and one with a mole both from Oaxaca and both delicious an…
The food and ambience were excellent and so is their friendly service. Crispin Hernandez was the best. The Flan, Cocinita pibil and Queso asada are highly recommended.
My husband and I had a wonderful experience. Nice ambience and delicious food. The food came out super quick and there was no wait for the table. Great recommendations from Claudia! Muchos graci…
My husband and I had a wonderful experience. Nice ambience and delicious food. The food came out super quick and there was no wait for the table. Great recommendations from Claudia! Muchos gracias…
The restaurant offers great options for food and drinks. They also have amazing service. Our server, Elias, was super friendly and helpful in both English and Spanish.
When we arrived, we realized our reservation was 1 hour away and we were a group of 22! But staff was accommodating and helped us get seated quickly. The food was good, lunch is served late so you …
Everything was so delicious! Our server, Claudia was so kind and accommodating. She also gave us great recommendations. We enjoyed all seven of our dishes, the dessert, and our drinks. The guacamol…
El lugar está muy bonito, sorprende que en un lugar tan concurrido haya un lugar tan tranquilo. La comida está decente no es lo máximo o por lo menos lo que hay de desayuno, en general el servicio es bueno, son atentos y corteses. Recomiendo hacer una parada en este lugar.
Se encuentra dentro del museo de antropología, sin embargo si solo quieres entrar aquí sin pagar la entrada al museo debes comentarlo con los policías de la entrada para que te den un brazalete solo para accesar al restaurante. El lugar en sí es muy bonito, tiene mesas en la parte de afuera y adentro, es cómodo y tiene un menú a la carta 100% de comida mexicana, también tienen un menú de degustación con un costo de $2,000 por persona que incluye mezcal en cada tiempo de la experiencia. Ahora si resumiendo de forma honesta el sabor de los alimentos es básico, siento que está hecho para extranjeros, es decir; no sentí que fuera una auténtica comida mexicana de raíces como te lo promete y como debería de ser para el precio y por encontrarse dentro de un museo que es icónico y uno de los más importantes de nuestro país. El menú de degustación tiene tiempos en los que no explotan los sabores de los alimentos, si no que se siente muy básico. Aún así para conocerlo está bien, siempre hay que darnos la oportunidad de conocer lugares nuevos. El precio por supuesto es elevado, pero vale la pena por la atención que es buena.
Lo más llamativo de este lugar es el espacio que ocupa: un costado del magnífico museo de antropología e historia. El espacio te transporta a una calma y paz en medio de la vorágine citadina. Los alimentos están bien presentados y cocinados, pero sin destacar nada en el sabor. El servicio es atento y eficiente. Un detalle no muy agradable es el aseo de las sillas que parecen haber visto tiempos mejores ya muy lejos. Una experiencia para visitantes de la ciudad y uno que otro mexicano como yo, que considera este magnífico museo uno de sus sitios favoritos.
Bonito lugar, sobre todo la parte externa rodeada de naturaleza y tranquilidad. El servicio es muy bueno, están siempre al pendiente y listos para hacer cualquier recomendación. Los platillos son buenos y en porciones adecuadas, no es excesivamente caro. Yo probé los chiles en nogada y me pareció un buen sazón, sobre todo que no estaban tan dulces. Es un buen lugar para vivir la experiencia del museo completa.
Ambiente acogedor, el servicio muy atento, gran sabor en los alimentos y las porciones son suficientes. No hay refill de café. El estacionamiento es el del museo, con tarifas de $70 la hora y $100 tiempo libre. Si solo vas al restaurante se tiene que avisar a los guardias del acceso para que coloquen un brazalete
Un lugar agradable y tranquilo dentro del Museo Nacional de Antropología, platillos interesantes que mantienen los sabores tradicionales divididos por regiones. Platillos para degustar. Los cócteles con mezcal estimulan al paladar y son de buen gusto ... Excelente servicio por parte del personal!
El lugar es muy lindo, pedimos chilaquiles, jugos, chocolate, pan y una tortilla que viene rellena de huevo y bañada en salsa. Todo está muy rico y las porciones son grandes. Sim embargo considero que los desayunos deberían incluir el café o el jugo ya que todo se vende de manera individual lo cual eleva los precios y las bebidas considero que a pesar de ser ricas son caras al igual que las piezas de pan.
Tenía mucho tiempo de querer venir. Es muy bello estar en terraza, ardillas, naturales e historia. Comida y bebidas bien. Solo que mis tostadas de atún hubiera sido mas delicioso tener unas tostadas frescas y crujientes, estaban chiclosas. Espero en otro momento regresar y seguir degustando.
Very pleasant museum restaurant in beautiful setting, with excellent service, and tasty food which hit the spot after a morning in the museum.
Very pleasant museum restaurant in beautiful setting, with excellent service, and tasty food which hit the spot after a morning in the museum.
Very pleasant museum restaurant in beautiful setting, with excellent service, and tasty food which hit the spot after a morning in the museum.
You expect very little of museum restaurants so this was a delightful surprise. Both indoor and outdoor seating and a large menu with interesting selections. I had a delicious black bean soup to …
Es un lugar agradable pero no regresaría… La atención fue lenta y mala y para lo que cuesta hay mejores opciones, además de que la carta no es grande y no tienen muchas cosas. Las porciones son pequeñas y sin mucho sabor. El café no está bueno y el agua de sabor no es natural. Precio: Elevado para las porciones y no es cocina de autor. Calidad: Ingredientes de calidad pero en un plato sin mucho sabor. Lo que más me gustó fue la enchilada de mole que venía de acompañamiento. Atención: Mala! Tuve que pedirles que me cobraran el vaso de agua que pedí primero porque no me llevaron el desayuno hasta después de 40 min. Honestamente no lo recomiendo, tiene muchas áreas de oportunidad.
Me parece que la CDMX en serio está súper gentrificada, tratan mucho mejor a los extranjeros. No me gustó para NADA EL servicio, súper groseros. La comida ni fu ni fa. Las gorditas vienen de haba, de frijol y de requesón. Le pregunté si podían ser de una sola cosa y antes de poder terminar mi pregunta me cortó y me dijo que no. Yo entiendo que no se pueda cambiar , después de todo el platillo viene así. Pero hay formas de responder.
Honestamente la comida con poco sazón, el ambiente es tranquilo y bonito, la atención es muy amable pero la comida definitivamente es pasable, me parece incluso cara para el sabor. He probado mejores platillos en la ciudad de México. No volvería a comer, y venía con hambre lo cuál es mal pronóstico para el sabor del restaurante
El lugar está muy lindo, amplio lugar al aire libre, rodeado de árboles así que se mantiene fresco. Ideal para pasar un rato muy agradable. Sin embargo la comida no me agradó tanto. Pedí un capuchino y estaba muy rebajado, apenas era perceptible el sabor a café, y el café no tenía buen sabor. Pedí una concha y estaba algo seca. Los chilaquiles, a mi gusto, les faltaba picar aunque sea un poquito, pero las salsas bien sabor. Queso y crema de calidad pero en muy poquita cantidad.
Por desgracia sobrevalorado y una experiencia elitista como si visitar museos fuera cosa de adinerados. No solo no es económico, sino que es la única opción del museo y resulta que ni bueno. No dejan entrar comida de fuera para obligarte a consumir. No parece eso muy ético. Además nos sirvieron un pollo bastante seco, al menos el mole estaba bueno, pero que mal cocinado el pollo. Y el buñuelo fue decepcionante. Se salva el café que sí está bien.
💲Los precios son elevados para la porción, pero las instalaciones se prestan para descansar y la presentación de los platillos está súper linda. ❌El sabor de la comida y el cafe está meh! , no es memorable. 😐 ❌La mixologia súper dulce, nada rescatable , no lo vale. ❌Las aguas de sabor son de jarabe no están echas artesanalmente. - El lugar es limpio y el trato fué amable. ✅ el chile hojaldrado, creme brulee de camote, guacamole con hormiga chicatana...si valen la.pena probar.
Fuimos pensando que era un lugar acorde al centro que lo alberga. Aparentemente con clase y estilo. Nuestra sorpresa fue que nos atendieron de forma poco profesional; al no entender los nombres de la comida ni la costumbre de cómo comerla, nos sirvieron cosas sin saber el precio y que resultaron extraordinariamente caras. A la hora del pago, el porcentaje d propina, se selecciono por error, y al corregirlo para poner el importe que considerábamos oportuno, el mesero me puso el anterior, lo que tuve que volver a corregir. Por no armar una bronca allí, no dijimos nada, pero no habíamos visto cosa igual en toda CdMx, donde la hostelería nos parece d lo más profesional. Y precisamente en un lugar que se supone con una categoría. Para no recomendar.
El lugar es muy bonito, muy a gusto, la cuestión es que el lugar se define como Gourmet y la vdd ninguno de sus platillos me sorprendió… de entrada pedimos un guacamole con chicatana y todo muy x, pedí una tétela de chicharrón con camarones (preciosa la presentación) que solo le encontré dos pedacitos pequeños de camaron y no tenía sabor, un drink “sangre azteca” que estaba super empalagoso era puro jarabe, de postre pedí una bomba de chocolate que de vdd parecía un mug cake que uno puede hacer en el microondas, tenía una nieve de guayaba que si me gustó mucho y es lo que podemos rescatar, el precio me parece excesivo para la experiencia
Sala Gastronómica – Museo de Antropología, CDMX 🇲🇽 ⭐ Rating: 6/10 This restaurant is extremely overpriced — honestly, avoid it if you can. The only real positive is the beautiful setting, very elegant and nicely decorated, which fits well within the museum’s vibe. Unfortunately, that’s where the good part ends. The food was mediocre at best, far from authentic Mexican cuisine, and the prices are ridiculously high, clearly aimed at tourists rather than locals. We tried the tampiqueña, guacamole, sopa de tortilla, and a café de olla that was completely tasteless. Everything was just okayish, definitely not worth the cost — especially when the tasting menu costs a shocking 2000 MXN. 💡 Verdict: Pretty place, but not good value for money. There are plenty of other spots in CDMX where you can get truly delicious, authentic food for a fraction of the price. #CDMX #FoodReview #MuseoDeAntropología #OverpricedEats #NotWorthIt
Horrible experience. We waited over an hour for our food and drinks, and when it finally arrived, the food was completely tasteless. Lack of respect with customers Overall, the experience was not w…
Horrible experience. We waited over an hour for our food and drinks, and when it finally arrived, the food was completely tasteless. Lack of respect with customers Overall, the experience was not w…
Please note that this restaurant is located inside the National Museum of Anthropology in Mexico. The place surprised us not honouring the reservation and imposing additional requirements. Sinc…
No regreso, la comida esta muy cara para lo que es, mi ensalada, la lechuga estaba oxidada, 200 gramos de carnitas más de $300, la sopa de tortilla fría y dicen que es con queso de cabra y parecía Oaxaca de plástico. Además que tardan mucho en servir y atender Recomiendo comer en otro lugar. Aguántese un poco el hambre y vayan a otro restaurante
Pese a estar en uno de los mejores museos del país y decir que es un exponente de la comida nacional, su platos carecen de autenticidad. No vale lo que cuesta, esta hecho para encantar a extranjeros. Un cóctel rebajado que sabe a agua con alcohol. Tortillas de harina tía rosa. Camarones de congelador
Tuve un desayuno del trabajo, pedí chilaquiles sin crema y la jefa de meseros muy prepotente dijo así se sirven, no habia anotaciones para unos chilaquiles sin crema,cuando claramente al mesero que ordenamos le pedimos las cosas como las queríamos, una llovizna de queso en polvo casi invisible. Le quité la crema y así me los tuve que comer, me provocó dolor de estómago.Se tiene que comer uno lo que les dé su gana???????
No hemos podido ni llegar al restaurante ni probar la comida que según las reseñas es maravillosa, ya que tienen un pésimo servicio de información al cliente, nos aseguraron que podríamos entrar con una reserva sin necesidad de hacer la cola de acceso al museo. Esto no era cierto, ya que los policías de la entrada nos remitieron a la cola. Después de llamar al restaurante, que además nos corto la llamada en repetidas ocasiones, reiterando que si era posible pasar sin hacer la cola, absurdamente hemos tenido que hacer la cola. Una vez dentro, ya en la puerta de acceso a la zona donde se encuentra el restaurante, resulta que teníamos que obtener un brazalete adicional en un módulo de vigilancia para acceder. Con este último obstáculo difícil de creer, hemos decidido dar media vuelta ya que habíamos perdido mas de media hora en el proceso.
Deben organizarse mejor. Nos sentamos en el restaurante y aparentemente no podíamos sentarnos allí ya que no íbamos a comer, nos movieron a la cafetería y no tenían cervezas, nos dijeron que podíamos pedir la cerveza desde la cafetería pero pagarla en el restaurante. La señora en caja del día 19/02/2026 usaba palabras de cortesía pero tenía un tono raro hacia el cliente. Por favor más coordinación, es muy poco profesional complicarle la vida al cliente y más si van a tener esos precios elevados.
Que intoxicada me di. En mi vida me había puesto así. Los visité el 24 de Agosto 2025. Servicio excelente. Lugar bonito y agradable. Precios no populares pero por el servicio y lugar valían la pena, la comida con excelente presentación, pondré la foto, me supo rica, pero a las pocas horas se me salía el alma. Le compartí un poco de mi plato a mi señora, con eso tuvo para también enfermar, aunque en ella fue mas leve por la cantidad de comida, por eso estamos seguros que fue en este lugar. La experiencia en ese momento fue muy buena, pero las consecuencias con las que me dejó son HORRIBLES!
Nos informaron que para entrar al restaurante y con la reserva hecha, no era necesario pasar los controles del museo. MENTIRA. Al llamarles para comentarles que no nos debajan entrar, te cuelgan el teléfono y te mienten descaradamente en cada llamada.... (Si me informan que tendría que hacerlo por el museo, quizás me interese hacer la cola) Menos mal que hay opciones mejores en esta ciudad para disfrutar.... No se, y ya no me interesa que tipos de platos y comida haga, como turistas me pareció ofensivo.
La comida claramente estaba preparada con anticipación y se sirvió fría. Nuestro pedido llegó unos 10 minutos después de ordenar, lo que hizo evidente que nada se preparó al momento. Los tacos estaban fríos y además muy caros para lo que eran. La quesadilla también llegó fría y el queso ni siquiera estaba derretido. El tamal fue especialmente decepcionante: se suponía que llevaba pollo, pero solo tenía un pequeño pedazo. Todo estaba demasiado caro para la calidad que ofrecían. El servicio también fue frío y sin amabilidad. En general, fue una muy mala experiencia. Al final, fue mejor que no probáramos el menú de degustación de $2,600.
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Av. Gandhi S/N Dentro del Museo Nacional de Antropología, Polanco, 11560 Ciudad de México, CDMX
Highlights
Speisemöglichkeiten
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Ausstattung
Die Nachbarschaft
Standort
Av. Gandhi S/N Dentro del Museo Nacional de Antropología, Polanco, 11560 Ciudad de México, CDMX
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