Restaurante MENTXACA
Regional · El Campello
Öffnungszeiten von Restaurante MENTXACA
Über Restaurante MENTXACA
Restaurante MENTXACA, ubicado en El Campello, ofrece una experiencia gastronómica auténtica y acogedora. Destaca por su ambiente agradable, con un espacio al aire libre cuidado con esmero por su dueña, Carmen. El trato cercano y atento del personal, incluyendo Carmen y su hijo, hace que los clientes...
Restaurante MENTXACA, ubicado en El Campello, ofrece una experiencia gastronómica auténtica y acogedora. Destaca por su ambiente agradable, con un espacio al aire libre cuidado con esmero por su dueña, Carmen. El trato cercano y atento del personal, incluyendo Carmen y su hijo, hace que los clientes se sientan como en casa. La comida casera, elaborada con mimo, complementa a la perfección la atmósfera relajada y agradable. Muchos aprecian la música en vivo que ofrece los fines de semana, creando un ambiente ecléctico donde todos son bienvenidos y el buen rollo es contagioso.
Was Kunden über Restaurante MENTXACA sagen
Restaurante MENTXACA destaca por su ambiente acogedor, música en vivo y trato cercano de Carmen y su equipo. Los clientes elogian la comida casera, especialmente el cous-cous. Algunos mencionan problemas con la política hacia los niños y la falta de carta de precios.
Beliebte Gerichte
Ideal für
Tip: Ideal para disfrutar de música en directo los domingos. Algunos clientes sugieren preguntar los precios antes de ordenar debido a la falta de carta.
Häufig gestellte Fragen zu Restaurante MENTXACA
Bewertungen von Restaurante MENTXACA El Campello
Me encanta ir allí, comes muy bien, buen servicio de camareros,especialidad berenjena con miel,suelen tener conciertos,aire libre,buena terraza con sombra.
Una atención familiar, muy buena comida. La noche amenizada con una guapísima bailarina que desafía al mareo y al vértigo con sus interminables giros y movimientos de cintura.
Las jornadas de música en vivo tras una muy buena comida es impagable. Ambiente ecléctico donde todo el mundo es bien recibido. El "buen rollo" es contagioso gracias a los que allí trabajan, que son encantadores y te hacen partícipe del ambiente festivo que se montan. Muy recomendable.
El trato excelente, la comida excelente y todo genial. El precio lo que vale, normal y justo.
Una experiencia maravillosa,nos alojamos en el camping y descubrimos este maravilloso sitio para comer y beber. Aparte de la comida que está buenísima,recomendado 100x100 las chicas son un amor y un encanto ,sobretodo una mujer que no me acuerdo del nombre pero es la única que lleva gafas ,darla las gracias por hacernos sentir como en casa ,no se puede tratar mejor de como nos a tratado ella a nosotros y nuestros hijos ,volveremos seguro.
Fuimos a cenar 4 personas. Nos trataron muy bien. La comida muy rica. El sitio bonito, parece un chiringuito de playa
Sitio muy acogedor y personal muy amables y simpaticos, la comida de 10
Comida casera y de gran calidad. Las carnes a la brasa y la patata asada con roquefort son deliciosas. En ocasiones tienen música en vivo o monólogos. No aceptan pagos con tarjeta. Precio: 20/25 por persona Ambiente: agradable Servicio: amable
Muy buena relación calidad precio. Todos los platos que nos sirvieron resultaron exquisitos, elaborados con ingredientes de primera y con una muy buena presentación. El equipo muy agradable y profesional. Muy buen ambiente con el concierto. Volveremos
Para volver una y otra vez, desde la entrada ya te saludan como si nos conociéramos de toda la vida, abra quien eso no le guste, a mí me encanta, un trato familiar y cercano, jugando con los críos y bromeando con los adultos tanto la dueña como el equipo, lo que empieza siendo ir a cenar algún restaurante, termina pareciendo más una barbacoa con los colegas, la comida de 10, a mi hija y a mí nos ganaron con las entrañas, madre mía qué rico, el huevo con sobrasada picante buenísimo, por buscar fallos solo encontré uno, que se lo comente al equipo y lo aceptaron de agrado, he visto reseñas por ahí que hay teatro especial a los amigos, nosotros no conocíamos a esta familia y se nos ha tratado de lujo,encima había concierto y la dueña se puso a bailar con mis hijos y también les invito a helados A mi parecer no hay nada mejor que salir a cenar fuera y parecer que estás en casa pero sin tener que meterte a la cocina Volveremos pronto
Muy buen descubrimiento fuera de lo más turístico pero a 5 minutos de la playa. Terraza agradable a la entrada de un camping, donde suele haber actuaciones los domingos. Tenían cuscús impresionante y contundente. Buena cerveza y atención, con las niñas pasamos un muy buen rato. Tenían espacio para jugar y pájaros en una gran pajarera. Buen precio. Volveremos.
Un sitio que te sorprenderá y al que querrás llevar a todos tus amigos. Lo primero que nos sorprendió es que estaba dentro del cámping Bon Sol. Pero una vez que te sientas entre sus plantas se te olvida totalmente y simplemente disfrutas de su ambiente relajado y su bonita decoración de plantas naturales. En cuanto entras te reciben como si fueras de la casa. Es genial encontrar gente tan simpática y amable y lo segundo domingo que te sorprenderá es la variedad de platos originales. No puedes perderte sus berenjenas con vinagre balsámico y parmesano. Están espectaculares, elEl pulpo a la gallega se deshacía en la boca y la lubina y la entraña a la brasa espectaculares. De postre comimos bizcocho de calabaza con chocolate y helado de turrón y estaba buenisimo. Es un sitio al que volveremos sin duda por la buena comida y la mejor atención. Y estamos deseando que llegue otoño para ir a probar su cous cous.
Ambiente immejorable, comida de primera calidad cocinada de un modo tan sencillo como sabroso, musica en directo cada fin de semana y el mejor sol de invierno de alicante por su ubicación. Una delicia para los sentidos 😍
Trato increíble. La dueña es muy agradable y el servicio es espectacular y la comida buenísima. También tiene música en directo. Todo muy recomendable. Repetiré
Tanto el lugar, con mucho encanto, como la comida como Carmen son de diez, sin duda de nuestros sitios favoritos.
Comida espectacular, servicio increíble. Tienen música en directo y la dueña es un encanto, al igual que las camareras. Volveré a por más bizcocho de calabaza casero.
Buen ambiente, buena comida y actuaciones en vivo... Al estar cerca de la playa es ideal para pasear y luego comer. La cantidad de plantas generan un ambiente fresco y agradable
Restaurante super agradable empezando por el trato recibido, los camareros son muy simpáticos y eficientes, la comida está muy buena. Lo que mas nos gustó fue la música en directo los fines de semana que le dan a las comidas/cenas un toque especial. Gracias por hacernos sentir como en casa, un saludo de vuestros maños.
Siempre que he ido a comer al Mentxaca, la experiencia es de 10. El restaurante al aire libre, rodeado de plantas que Carmen, la dueña, cuida de manera excelente, siempre es una apuesta segura. La comida es excelente: las berenjenas con miel, el tomate con salazones, las patatas con salsa roquefort, la ensalada de mango, la brasa (da igual carne o pescado)....da igual lo que pidas. Los domingos, además, hay música en directo siendo un plus a este ambiente tan agradable que, tanto la dueña como sus hijos, contribuyen a que así sea. Totalmente recomendable.
Es un sitio con un trato espectacular, Carmen la dueña super atenta, cariñosa, su hijo igual, te hacen sentir en casa. La comida es espectacular, todo casero con mimo, música bonita un sitio tranquilo , el Mejor Cous Cous que podéis comer,buena calidad precio. Se nota el cariño y esmero en la cocina. Recomendable 100x 100. Los Domingos después de comer hay música en directo.
Muy buena experiencia,aver veo comentarios sobré los niños...es un restaurante,bar..etc..no puedes ponerte a tomar 50 copas mientras los niños hagan lo que quieran pues no...yo tengo hijas y hijos pero no puedes molestar a los demás por ser niños,yo creo que una buena educación y más cuidado de los padres puede solucionar las cosas
Un lugar auténtico. Y bla bla bla qué es lo que quieras pero no me pidan más de una hora de las mejores marcas del elaborado en base a las 17 que no se puede ver el estado que no están los datos para que me llame de vuelta a la brevedad que no me lo que quieras que no me lo que hacemos en la piscina de agua potable de la ciudad y el móvil en la orilla del elaborado con el iPhone de la empresa y si es posible me lo creo a los dos días en el gancho para colgar la empresa para poder realizar el día de mañana tengo una duda en el gancho de remolque de tardes también me gustaría saber no ocupa de las dos primeras hojas de cálculo de Google Drive ten todos tus archivos a mano y si no es el destinatario de este mensaje por si acaso no lo veo y te he enviado a la brevedad para que se la envío en archivo adjunto de la mañana y el día de hoy.
Entorno precioso, calidad del producto buenísimo y la atención de Carmen es fantástica. Los domingos tienen música en directo por lo que le hace aún más especial.
Desde aquí disculparme por no tener un parque infantil. A mí personalmente me encantan los niños,lo que no me gustan son los padres que se piensan que sus hijos pueden hacer lo que quieran por estar en un bar hippy de un camping.No se puede llegar a un restaurante con 5 niños y soltarlos para estar cómodamente charrando mientras que sus hijos hacen y deshacen a su antojo.Sentimos que vuestra experiencia haya sido negativa.La nuestra con vosotros también.
Una sorpresa encontrar esta comida deliciosa al lado del camping. Buen servicio y muy buen precio-calidad. Para repetir sin duda
Comí con la familia porque estábamos alojados en el camping y la verdad que estuvimos agustisimo. La comida de 100, el ambiente también, ponían una música chulisimaaa. Dan gusto los tíos así. Carmen encantadora y sus trabajadores también 🤘🏽
El restaurante está dentro del camping. Ambiente familiar, música, copas....el cous cous muy bueno.
Un lugar auténtico. Y bla bla bla qué es lo que quieras pero no me pidan más de una hora de las mejores marcas del elaborado en base a las 17 que no se puede ver el estado que no están los datos para que me llame de vuelta a la brevedad que no me lo que quieras que no me lo que hacemos en la piscina de agua potable de la ciudad y el móvil en la orilla del elaborado con el iPhone de la empresa y si es posible me lo creo a los dos días en el gancho para colgar la empresa para poder realizar el día de mañana tengo una duda en el gancho de remolque de tardes también me gustaría saber no ocupa de las dos primeras hojas de cálculo de Google Drive ten todos tus archivos a mano y si no es el destinatario de este mensaje por si acaso no lo veo y te he enviado a la brevedad para que se la envío en archivo adjunto de la mañana y el día de hoy.
Música, buena comida, producto muy fresco! No falla!
Un lugar genial donde puedes disfrutar tanto de un cous-cous como de un concierto en directo.
Restaurante super agradable empezando por el trato recibido, los camareros son muy simpáticos y eficientes, la comida está muy buena. Lo que mas nos gustó fue la música en directo los fines de semana que le dan a las comidas/cenas un toque especial. Gracias por hacernos sentir como en casa, un saludo de vuestros maños.
Sitio muy acogedor y personal muy amables y simpaticos, la comida de 10
El trato excelente, la comida excelente y todo genial. El precio lo que vale, normal y justo.
Entorno precioso, calidad del producto buenísimo y la atención de Carmen es fantástica. Los domingos tienen música en directo por lo que le hace aún más especial.
Muy buena experiencia,aver veo comentarios sobré los niños...es un restaurante,bar..etc..no puedes ponerte a tomar 50 copas mientras los niños hagan lo que quieran pues no...yo tengo hijas y hijos pero no puedes molestar a los demás por ser niños,yo creo que una buena educación y más cuidado de los padres puede solucionar las cosas
Siempre que he ido a comer al Mentxaca, la experiencia es de 10. El restaurante al aire libre, rodeado de plantas que Carmen, la dueña, cuida de manera excelente, siempre es una apuesta segura. La comida es excelente: las berenjenas con miel, el tomate con salazones, las patatas con salsa roquefort, la ensalada de mango, la brasa (da igual carne o pescado)....da igual lo que pidas. Los domingos, además, hay música en directo siendo un plus a este ambiente tan agradable que, tanto la dueña como sus hijos, contribuyen a que así sea. Totalmente recomendable.
Es un sitio con un trato espectacular, Carmen la dueña super atenta, cariñosa, su hijo igual, te hacen sentir en casa. La comida es espectacular, todo casero con mimo, música bonita un sitio tranquilo , el Mejor Cous Cous que podéis comer,buena calidad precio. Se nota el cariño y esmero en la cocina. Recomendable 100x 100. Los Domingos después de comer hay música en directo.
Desde aquí disculparme por no tener un parque infantil. A mí personalmente me encantan los niños,lo que no me gustan son los padres que se piensan que sus hijos pueden hacer lo que quieran por estar en un bar hippy de un camping.No se puede llegar a un restaurante con 5 niños y soltarlos para estar cómodamente charrando mientras que sus hijos hacen y deshacen a su antojo.Sentimos que vuestra experiencia haya sido negativa.La nuestra con vosotros también.
Las jornadas de música en vivo tras una muy buena comida es impagable. Ambiente ecléctico donde todo el mundo es bien recibido. El "buen rollo" es contagioso gracias a los que allí trabajan, que son encantadores y te hacen partícipe del ambiente festivo que se montan. Muy recomendable.
Posiblemente de los lugares más auténticos de que he vivido. Buena comida, servicio y entorno agradable!! Un sitio distinto donde disfrutar del momento. 🔝
Posiblemente de los lugares más auténticos de que he vivido. Buena comida, servicio y entorno agradable!! Un sitio distinto donde disfrutar del momento. 🔝
Calidad de comida Trato excelente , os recomiendo 100% pescado exquisito Ambiente alternativos Buen rollo global
La camarera que nos atendió fue muy simpática y educada. No tienen carta, te dicen lo que hay y tú eliges, poca variedad pero la comida está buena.
La comida es muy muy buena, destacando incluso entre los restaurantes de nivel de la ciudad. Eso sí, carne y pescado del día; no hay una gran variedad. Sin embargo, se nota que es el restaurante de un camping, con techos de caña y sombrillas, mesas y sillas de plástico, y un calor sofocante que invita a visitar el lugar solo fuera de la temporada de verano. El ambiente es muy hippy, quizás demasiado; puede que no guste este ambiente a todos los públicos.
No hay carta con precios de los platos. Las chuletas de cordero a la brasa las sirven con patatas panaderas (!!!) Y la entraña no es lo q mejor les sale. Lo mejor la lubina a la brasa y el trato. Pero en Campello hay sitios mucho mejores.
cocina correcta aunque nos extraño después de un problema con la jefa y que al llegar la policía local, mando urgentemente al cocinero a la cocina y que cuando se fue la policía, tiraron muchas basuras, a las cuatro de la tarde... Era la primera vez que iba con mis nietos de 2 y 3 años y lo dije cuando hice la reserva. Parece que en este camping, no son bienvenidos los peques. Estábamos a un metro de la pista y los niños iban de la pista a la mesa, sin molestar por no haber clientes entre las dos. La familia de la jefa estaba comiendo allí y cuando pedimos la cuenta por no molestar más... el tono subió entre todos ... Mi padre de 84 años se desmayo pero esto no les importo... La jefa no se controlaba aunque ella hubiera tenido que cumplir y controlar a su familia y a su negocio. Resumen, no ir con niños, es un camping pero no quieren recibir a familias con niños pequeños.
Restaurante en el que los niños no son bienvenidos. Carmen que es la mande e impone, nada más llegar, prohibió a los niños estar de pie y mucho menos pasear y jugar por los alrededores del camping, obligándoles a estar sentados todo el tiempo. A la hora de pedir también le tuvimos que hacer caso a dicha señora y el pobre cocinero y Laura (la amable camarera) son los que merecen la pena del lugar por que la comida es muy buena y el sitio acogedor pero no volveremos a pisar este restaurante. Pero si vas con perros es el sitio ideal ya que esta señora los adora y les hace más caso que a las personas.
Restaurante en el que los niños no son bienvenidos. Carmen que es la mande e impone, nada más llegar, prohibió a los niños estar de pie y mucho menos pasear y jugar por los alrededores del camping, obligándoles a estar sentados todo el tiempo. A la hora de pedir también le tuvimos que hacer caso a dicha señora y el pobre cocinero y Laura (la amable camarera) son los que merecen la pena del lugar por que la comida es muy buena y el sitio acogedor pero no volveremos a pisar este restaurante. Pero si vas con perros es el sitio ideal ya que esta señora los adora y les hace más caso que a las personas.
La comida no estuvo mal, pero no tienen carta y se pasaron mucho cobrando para lo que pusieron. No volveré, me pareció un engaño, no deja de ser un chiringuito.
El trato de las camareras bien pero el de la jefa pésimo. Le hemos explicado que había fallos en los platos y en vez de aceptarlo nos echó la culpa a nosotros. Empezando por que es un chiringuito en un camping y terminando por que las dueñas y las camareras fuman dentro de la terraza eso deja mucho que desear. No volveré y aconsejo que vayan solo aquellos que son amigos de la dueña ya que recibirán un trato distinto al resto, lo digo con conocimiento de causa puesto que en la mesa de al lado han pedido cosas como las nuestras y las han servido de mejor forma e individualmente y no al centro como a nosotros.
AHORRAROS LA EXPERIENCIA!! No entiendo como en un chiringo hippy la gerente puede ser una dictadora, ya que sólo vas a pedir lo que ella quiera. Personas así no pueden estar de cara al publico. La comida bien
Decepción de lugar he ido con mi hija de 4 años a por un helado y la camarera joven muy amable iba a vendérmelo pero la dueña ha venido y de muy mala manera delante de mi hija me ha dicho que no hay helados y ha sido muy maleducada, la señora creo que es la dueña o jefa tenia cara de amargada , debería de mirárselo
Esta señora lo primero que tiene que reconocer es que tiene un chiringuito en un camping y no un gran restaurante. Los precios excesivamente caros, ya que la comida era poco abundante, el pan estaba duro y los platos no eran individuales (a tener en cuenta porque los platos te los cobran individuales y los sirven centrales) Nuestra experiencia fue bastante mala ya que al principio pedimos unos platos y cada cinco minutos venían a decirnos que no les quedaba nada de lo que nos ofrecía, no consta de carta, el trato hacia los clientes que eran amigos de la dueña ers distinto al nuestro, ya que sus platos eran mucho más abundantes e individuales. Las hamburguesas es uno de sus platos "estrella" la carne estaba buena pero el pan era de hacia un par de días y no llevaba ninguno de los ingredientes que se suponía que llevaba. Al comunicarle estas cosas a la dueña, actuó de manera soberbía. Estos comentarios nos hacen amar más nuestra profesión que es la hostelería.
La vdd es que antes de la pandemia me gustaba este sitio, pero en estos momentos las camareras te atienden sin mascarillas, el trato no ha sido bueno, no se respetan las distancias de seguridad y al ir al baño no había papel higiénico y me dicen que no tienen y que te apañes, igual con el jabón que también se ha terminado y no lo reponen. Un desastre. Tardaré un tiempo en volver.
Fuimos con nuestros hij@s y, desde el principio, nos sentimos muy incómodos con el trato recibido. A la camarera le molestaban los niñ@s. Lo mejor en estos casos es que avisen que es un restaurante "solo adultos". Además de tener un precio excesivo. No volveremos más.
No me gustó, entiendo que la terraza estaba llena y había mucho trabajo, pero fueron muchos los errores, no hay carta para que puedas ver precios, 45 minutos esperando que nos tomarán nota, las sardinas que era un entrante salio lo último, a la hora de pedir un café te dicen espera y con la mano, me lo trajeron a la media hora, y para terminar se equivocaron en la factura con las bebidas, platos y postres.
No volveré a este sitio por el trato recibido por la propietaria. No son bienvenidos los niños y parece que le gusta el enfrentamiento, solo se puede hacer lo que ella dice
No me gusta dejar malos comentarios en los restaurantes, ya que no es mi intención perjudicar a nadie, pero lo que vivimos el domingo pasado es digno de estudio (o por lo menos, de mención...). Llegamos a la hora acordada, mi marido, los dos niños y yo, tras haber reservado telefónicamente esa misma mañana y, primera sorpresa: nos comenta la dueña que "nos han quitado la mesa" (no pasa nada...le decimos) y, tras unos 15 minutos de pie, nos proporciona otra mesa que llevaba preparada casi los 15 minutos de espera, mitad sombra mitad sol (no pasa nada). Pasa un buen rato y viene a tomarnos la comanda, para los niños ya habíamos acordado por teléfono que sería pollo, y para nosotros... Empieza a cantarnos la carta de memoria rectificándose a sí misma al no quedar muchos de los platos que acababa de ofrecernos, ante lo cual le pedimos una carta física con precios, cosa que no le hizo mucha gracia. Nos la trae de mala gana y nos sugiere pedir ciertos platos (los más caros, por cierto). Accedemos a pedir sus sugerencias (salchichas morunas a 9€ el plato, aunque luego nos lo cobró a 15€ y entraña a 18€ el plato), le preguntamos si van acompañados estos platos de algo y nos dice que de patatas y pimientos. Cuando está a punto de irse le decimos que no nos ha tomado nota de las bebidas y nos dice si los camareros no lo habían hecho ya, que son nuevos y no se enteran. Al rato (bastante) nos trae los dos entrantes (bastante normales, pero vale) y al mucho por fin trae lo de los niños (aceptables) cada uno con su ración de patatas (los pimientos se ve que se quedaron por el camino). Al poco, los nuestros... Rectifico, el nuestro. Resulta que pedimos dos platos diferentes y, por alguna razón que desconocemos, nos traen esos dos platos en un solo plato, con su correspondiente ración de patatas (los pimientos se evaporaron otra vez) PARA UNO. Aún no sé el porqué no le dijimos nada al respecto (en parte por no tenerla con ella, supongo). Nos lo comemos, compartiendo el plato y ya bastante mosqueados. La traca final fue que a la hora de pagar nos devuelve mal el cambio; faltaban 90 céntimos, que si bien no nos sacan de pobres, son nuestros... Y ya decidimos nosotros si dejamos o no propina. Mientras tanto le pide a mi marido 4 veces la voluntad para un grupillo de música que había empezado a tocar (por cierto lo único agradable de tan nefasta experiencia). Mi marido le dice que primero el cambio... Y aquella que no lo trae, antes tenía que subir al escenario a "cantar" (prefiero no opinar sobre esto). Al final, a la cuarta vez que le pide la voluntad, bastante borde... mi marido le recuerda que sigue esperando el cambio, aún así accede a dejarles 5 eurillos en la cesta para el grupo, y esta señora que tiene la cara más dura que el cemento coge uno de los 5€ para devolvernos los 90 céntimos (pero a ver, no era para el grupo?). En fin, un sitio para no volver... Y por supuesto no recomendar a nadie a quien le tengamos aprecio.
NO HAY CARTA DE PRECIOS!!! NO LES GUSTAN LOS NIÑOS!!! There are not prices!! They don’t like children!! A partir de aquí, sigue leyendo si te interesa de qué va ésto. Cómprate un perro y ven, serás bienvenido. Fumas?, ven! Tienes niños?… devuélvelos, estás a tiempo! Te sobra tiempo para tirar en un local de hippies? estás invitad@!! La camarera Laura, muy atenta y cordial, (estará aguantando demasiado con la jefa) Tan sólo me centraré en puntuar el comportamiento de la dueña/gerente/jefa/mandamás…, ya que es lo peor del lugar. No pondré nada de la comida, porque el tema central es la dueña. Restaurante en el Camping Bon Sol, venimos con niños, nada más entrar, y en tono absolutamente reprochable, no permite que se paseen en bici por el camping, pero sí a los que se hospedan, ( Entiendo que normas del camping, pero hay formas de decirlo), forma inadecuada, desagradable y altiva, teniendo en cuenta que venimos con 5 niños, a un camping, NO al Ritz. Tampoco le hace gracia que se levanten. Antes de atendernos, llevando tiempo esperando a que vinieran a tomar nota, le hace arrumacos a los perros de los clientes, que por supuesto, sí pueden estar, pero no se acerca por la mesa hasta dejar a los perros bien saludados, acariciados y alabados. Hoy, 2 personas para toooda la terraza. Pedimos patatas con roquefor, vienen las patatas y 5 minutos después de comer las patatas, viene el Roquefort, hubo que mojar pan… . Además, se entromete en la vida personal, “seguro que vuestros padres no os han llevado a la playa, verdad?, por eso queréis pasear en bici ahora!”, (niños de 1-3 y 6 años), aburridos en espacio abierto, prácticamente nos obliga a que los sentemos… “no habíais estado antes aquí,verdad?,” dando a entender que los niños no son bienvenidos de forma clarísima. Pedimos x platos, y dice que falta una persona, decimos que es para compartir, y dice que no. Pedimos 3 veces cervezas a la jefa, no las trae, se lo pedimos a la camarera , y ella, a la primera vez que lo pedimos, las trajo. Tooodo el rato saludando y abrazando a amigos, familiares y demás conocidos, cuyo trato con ellos era totalmente distinto a los que no conocía ( no te hace caso ). Regañó a la camarera por sentar en una mesa vacía desde el principio, a una pareja bastante mayor, que no tenían reserva y estaban esperando de pie al Sol mucho tiempo. Cuarto de baño unisex cutre, pone “no tirar papel al vater, se atasca inmediatamente”, y ves al lado una papelera abierta llena de papel del váter con heces restregadas,… normal!! Ahh, en la cuenta, nos cobran una cerveza de más, …equivocaciones, supongo. No estoy acostumbrado a un trato tan invasivo y nefasto para lo que ofrecen. No nos fuimos por los niños y para no dar espectáculo con el resto de mis familiares que nos acompañaban. Resumen, si has leído hasta aquí, y no eres amigo de la dueña, y vas , dile que vaya poniendo cartas con precios, que se compre una calculadora o un ábaco, que arregle el váter, que trate mejor a sus empleados, que trate mejor a los niños ( o que los trate por lo menos igual que a los perros), y que se peine. Un saludo!!
No me gusta dejar malos comentarios en los restaurantes, ya que no es mi intención perjudicar a nadie, pero lo que vivimos el domingo pasado es digno de estudio (o por lo menos, de mención...). Llegamos a la hora acordada, mi marido, los dos niños y yo, tras haber reservado telefónicamente esa misma mañana y, primera sorpresa: nos comenta la dueña que "nos han quitado la mesa" (no pasa nada...le decimos) y, tras unos 15 minutos de pie, nos proporciona otra mesa que llevaba preparada casi los 15 minutos de espera, mitad sombra mitad sol (no pasa nada). Pasa un buen rato y viene a tomarnos la comanda, para los niños ya habíamos acordado por teléfono que sería pollo, y para nosotros... Empieza a cantarnos la carta de memoria rectificándose a sí misma al no quedar muchos de los platos que acababa de ofrecernos, ante lo cual le pedimos una carta física con precios, cosa que no le hizo mucha gracia. Nos la trae de mala gana y nos sugiere pedir ciertos platos (los más caros, por cierto). Accedemos a pedir sus sugerencias (salchichas morunas a 9€ el plato, aunque luego nos lo cobró a 15€ y entraña a 18€ el plato), le preguntamos si van acompañados estos platos de algo y nos dice que de patatas y pimientos. Cuando está a punto de irse le decimos que no nos ha tomado nota de las bebidas y nos dice si los camareros no lo habían hecho ya, que son nuevos y no se enteran. Al rato (bastante) nos trae los dos entrantes (bastante normales, pero vale) y al mucho por fin trae lo de los niños (aceptables) cada uno con su ración de patatas (los pimientos se ve que se quedaron por el camino). Al poco, los nuestros... Rectifico, el nuestro. Resulta que pedimos dos platos diferentes y, por alguna razón que desconocemos, nos traen esos dos platos en un solo plato, con su correspondiente ración de patatas (los pimientos se evaporaron otra vez) PARA UNO. Aún no sé el porqué no le dijimos nada al respecto (en parte por no tenerla con ella, supongo). Nos lo comemos, compartiendo el plato y ya bastante mosqueados. La traca final fue que a la hora de pagar nos devuelve mal el cambio; faltaban 90 céntimos, que si bien no nos sacan de pobres, son nuestros... Y ya decidimos nosotros si dejamos o no propina. Mientras tanto le pide a mi marido 4 veces la voluntad para un grupillo de música que había empezado a tocar (por cierto lo único agradable de tan nefasta experiencia). Mi marido le dice que primero el cambio... Y aquella que no lo trae, antes tenía que subir al escenario a "cantar" (prefiero no opinar sobre esto). Al final, a la cuarta vez que le pide la voluntad, bastante borde... mi marido le recuerda que sigue esperando el cambio, aún así accede a dejarles 5 eurillos en la cesta para el grupo, y esta señora que tiene la cara más dura que el cemento coge uno de los 5€ para devolvernos los 90 céntimos (pero a ver, no era para el grupo?). En fin, un sitio para no volver... Y por supuesto no recomendar a nadie a quien le tengamos aprecio.
La comida no estuvo mal, pero no tienen carta y se pasaron mucho cobrando para lo que pusieron. No volveré, me pareció un engaño, no deja de ser un chiringuito.
NO HAY CARTA DE PRECIOS!!! NO LES GUSTAN LOS NIÑOS!!! There are not prices!! They don’t like children!! A partir de aquí, sigue leyendo si te interesa de qué va ésto. Cómprate un perro y ven, serás bienvenido. Fumas?, ven! Tienes niños?… devuélvelos, estás a tiempo! Te sobra tiempo para tirar en un local de hippies? estás invitad@!! La camarera Laura, muy atenta y cordial, (estará aguantando demasiado con la jefa) Tan sólo me centraré en puntuar el comportamiento de la dueña/gerente/jefa/mandamás…, ya que es lo peor del lugar. No pondré nada de la comida, porque el tema central es la dueña. Restaurante en el Camping Bon Sol, venimos con niños, nada más entrar, y en tono absolutamente reprochable, no permite que se paseen en bici por el camping, pero sí a los que se hospedan, ( Entiendo que normas del camping, pero hay formas de decirlo), forma inadecuada, desagradable y altiva, teniendo en cuenta que venimos con 5 niños, a un camping, NO al Ritz. Tampoco le hace gracia que se levanten. Antes de atendernos, llevando tiempo esperando a que vinieran a tomar nota, le hace arrumacos a los perros de los clientes, que por supuesto, sí pueden estar, pero no se acerca por la mesa hasta dejar a los perros bien saludados, acariciados y alabados. Hoy, 2 personas para toooda la terraza. Pedimos patatas con roquefor, vienen las patatas y 5 minutos después de comer las patatas, viene el Roquefort, hubo que mojar pan… . Además, se entromete en la vida personal, “seguro que vuestros padres no os han llevado a la playa, verdad?, por eso queréis pasear en bici ahora!”, (niños de 1-3 y 6 años), aburridos en espacio abierto, prácticamente nos obliga a que los sentemos… “no habíais estado antes aquí,verdad?,” dando a entender que los niños no son bienvenidos de forma clarísima. Pedimos x platos, y dice que falta una persona, decimos que es para compartir, y dice que no. Pedimos 3 veces cervezas a la jefa, no las trae, se lo pedimos a la camarera , y ella, a la primera vez que lo pedimos, las trajo. Tooodo el rato saludando y abrazando a amigos, familiares y demás conocidos, cuyo trato con ellos era totalmente distinto a los que no conocía ( no te hace caso ). Regañó a la camarera por sentar en una mesa vacía desde el principio, a una pareja bastante mayor, que no tenían reserva y estaban esperando de pie al Sol mucho tiempo. Cuarto de baño unisex cutre, pone “no tirar papel al vater, se atasca inmediatamente”, y ves al lado una papelera abierta llena de papel del váter con heces restregadas,… normal!! Ahh, en la cuenta, nos cobran una cerveza de más, …equivocaciones, supongo. No estoy acostumbrado a un trato tan invasivo y nefasto para lo que ofrecen. No nos fuimos por los niños y para no dar espectáculo con el resto de mis familiares que nos acompañaban. Resumen, si has leído hasta aquí, y no eres amigo de la dueña, y vas , dile que vaya poniendo cartas con precios, que se compre una calculadora o un ábaco, que arregle el váter, que trate mejor a sus empleados, que trate mejor a los niños ( o que los trate por lo menos igual que a los perros), y que se peine. Un saludo!!
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Informationen über Restaurante MENTXACA
Anfahrt
Camí Reial de la Vila Joiosa, 35
El Campello, Alicante 03560
Highlights
Restaurant-Infos
Ausstattung
Die Nachbarschaft
Standort
📍 Die Nachbarschaft erkunden
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