Ikea
European · Gaztelako Atea
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Was Kunden über Ikea sagen
Ikea ofrece una experiencia gastronómica elegante y acogedora, destacando su menú degustación y la atención del personal. Los clientes valoran la copa de bienvenida y la presentación de los platos. Algunos consideran que la relación calidad-precio es mejorable.
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Tip: Si buscas una experiencia especial, no dudes en probar el menú degustación y disfrutar de la copa de cava de bienvenida.
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Entdecken Sie die Umgebung von Ikea
Ikea befindet sich in Gaztelako Atea, umgeben von kulturellen und historischen Sehenswürdigkeiten. Hier sind einige der bemerkenswertesten Orte in der Nähe.
Historisches Erbe
- Palacio de Augustin-Zulueta (A 180m) — bien de interés cultural bien de interés cultural
Museen
- Servicio de Patrimonio Histórico-Artístico y Arqueológico de la Diputación Foral de Álava (Sede Central) (A 187m) — museo en el País Vasco
- Museo de Armería (A 260m) — museo en el País Vasco
Religiöse Gebäude
- iglesia del Carmen (Vitoria) (A 439m) — church building in Vitoria-Gasteiz, Spain
Parks und Gärten
- Prado Park (A 368m) — park in Spain
Weitere Sehenswürdigkeiten
- Villa Sofía (A 217m) — edificio de la ciudad española de Vitoria
- Palace of Zulueta (A 272m)
- Ajuria Enea (A 292m) — Palacio en Vitoria, residencia del Lehendakari
- Belén Monumental de La Florida (Vitoria-Gasteiz) (A 385m) — nacimiento compuesto por figuras de tamaño natural
- La Industrial Alavesa (A 444m) — antiguo edificio de La Industrial Alavesa, empresa de principios del siglo XX, en Vitoria
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Häufig gestellte Fragen zu Ikea
Bewertungen von Ikea Gaztelako Atea
Si queréis vivir una experiencia extraordinaria, no dudéis en visitar Ikea. Nada más entrar te reciben con una copa de cava cortesía de la casa. El ambiente muy acogedor, con hilo musical tranquilo y agradable. La comida exquisita, todo lo que probamos nos encantó. Además de lo que pedimos, nos ofrecieron un aperitivo y un postre también cortesía de la casa. El personal muy profesional y agradable. Local totalmente accesible, disponen de ascensor y baño en la misma planta. Si alguna vez volvemos a Vitoria, será parada obligatoria.
Cambiaron de cocinero pero mantienen la calidad del producto con nuevos platos, todos exquisitos. Hoy en día quedan cada vez menos restaurantes en los que pagas un cierto precio pero a cambio te ofrecen un producto fresco con un buen trabajo detrás en cocina, y este sitio lo es. A destacar también el ambiente y el servicio que ofrecen, dignos de restaurantes de renombre. Enhorabuena por el trabajo que hacéis. Volveremos.
Hace mucho que no me sorprendía tanto com la calidad y el servicio de un restaurante en España. Empiezo por la comida, cada uno de los platos fue gratamente sorprendente por la calidad de los productos y las propuestas innovadoras que respetaban la esencia. Por otro lado, el servicio super atento y amable. La profesionalidad con la que nos atendieron me sorprendió. Se merece la calificación mas alta!
Desde el principio estuvieron muy atentos, y con una sonrisa. Nos invitaron a cava y a unos entrantes. Todo riquísimo excepto el bacalao que estaba salado. Pagamos a la carta 156 euros y con un vino que nos aconsejaron que nos gustó
Un lugar con encanto. Tenía ganas de probar un sitio como este y me lo recomendaron. Desde el primer momento el trato es muy personal, tienen detalles en el mismo instante en que tomas asiento, como invitarte a una copa mientras se espera o el último “postre” que estaba delicioso. Cada detalle del restaurante es precioso. Decidí probar el Menú Motza, para mí, comida suficiente. Todo riquísimo y diferente a lo habitual. Sin duda un lugar diferente, de calidad y para pasar una velada tranquila y relajada. Volveré y lo recomiendo 100%.
Restaurante elegante y muy acogedor.Carta y 2 menús(sin bebidas y cafés).Nos recibieron con unas copas de cava antes de empezar a degustar el menú Luzea.La comida muy rica y el servicio muy bien,explicando cada plato que degustamos.Volveremos
Después de mucho tiempo cerrado, el "Ikea" ha vuelto con un nuevo equipo al frente, y lo ha hecho sin hacer ruido pero con un gran nivel. El equipo del "Ikea" te recibe en la puerta del restaurante con un brindis de bienvenida antes de hacerte pasar en el cálido y original comedor presidido por la mascota del local, el karramarroa (cangrejo). Actualmente, el "Ikea", además de carta dispone de dos menús degustación el corto "Motza" con 6 pases y el largo "Luzea" con 12. Nosotros optamos por este último y os lo recomendamos totalmente. A resaltar también el excelente servicio, próximo, profesional y a la vez cálido. Os lo recomiendo y sin lugar a dudas, volveré
Local bien ambientado, trato agradable y profesional. La comida muy rica, buena combinación de sabores con una presentación excelente.
IKEA ofrece una experiencia gastronómica excepcional con su menú degustación. El ambiente es perfecto, la variedad de platos es impresionante y la copa de bienvenida es el inicio ideal para una velada inolvidable. ¡Altamente recomendado para aquellos que buscan una noche especial y buena comida!
Pedimos el menú degustación. Muy rico todo y con toques de otras cocinas que nos encantó. Quizás, lo que menos me gustó fue uno de los postres. Pero para gustos los colores. Merece la pena repetir. Trato muy profesional y educado
Llegamos a este fantástico sitio por casualidad e improvisación tras consultar a Google (no habíamos planeado comer en Vitoria). Es un lugar encantador donde se come una sabrosa comida muy innovadora pero sin alharacas estériles. Precio 60 €/persona.
Trato excelente, ambiente muy cuidado. El menu degustación muy equilibrado no defrauda ningun plato, se come con los 5 sentidos. Espectacular de 10, una gran experiencia!
Se come maravillosamente bien; eso sí es bastante caro. Pero dudo mucho que el buen sabor de la comida y el trato del personal que te atiende te haga mucho pensar en la cuenta. Eso sí no vayas con gente rata; a la hora de pagar, porque sino te puedes cabrear. Muy recomendable.
Buen lugar donde poder degustar una cocina especial..tienen dos menús degustacion que cumplen las expectativas...y la hibicacion es excelente.
Muy buena cocina y excelente servicio, los camareros no pueden ser más amables, pero han recortado detalles como la carta de panes y el cepillo de dientes en los aseos, detalles que le daban prestigio y que se hechan de menos.
Tenía muchísimas ganas de que el Ikea volviese a la vida, por lo que no me sorprende que este martes mi marido me haya traído aquí a cenar como regalo de cumpleaños. Y, aunque como aficionado a la gastronomía considero que hay pequeños detalles por pulir, estoy convencido de que, de continuar con la senda por la que han iniciado el pedido, podrían llegar muy lejos en no demasiado tiempo. En nuestro caso, hemos pedido el menú "Luzea", siendo mi recomendación para aquellas personas que queráis conocer en profundidad el estilo que el Ikea quiere adoptar en esta nueva etapa. Destacar platos como el carpaccio de gamba o el ravioli de txipiron en la parte salada, así como el Cosmo-Polita (realmente especial) y los petit fours en los postres. En cuanto al servicio, destacar su amabilidad y profesionalidad, sin atosigar en ningún momento pero estando pendientes de que no nos faltase de nada. Finalmente, reseñar y agradecer que no hayan tocado nada de la decoración original, puesto que el restaurante es realmente especial en este aspecto, siendo su atmósfera tan atemporal como única. Ojalá vayan con todo y logren recuperar la estrella Michelin que, en una etapa anterior, el restaurante lució con orgullo. Por mi parte, volveré y os lo recomiendo.
Ayer fui a comer con mi pareja La comida excelente y el trato y el ambiente inmejorable Muy buena relación calidad precio Lo recomiendo
El nuevo IKEA es un lugar donde el buen gusto y la excelencia en el servicio se combinan para ofrecer una experiencia gastronómica de alto nivel. Sin duda, es un sitio al que volveré pronto y que recomiendo a cualquiera que busque disfrutar de una comida memorable. ¡Cinco estrellas bien merecidas!
Un restaurante con detalles de "cocina de autor", aunque este aspecto es mejorable. Servicio y ambiente excelentes. A quién no le importe pagar un poco más, lo recomiendo.
Absolutamente increíble. El sitio no puede ser más bonito, perfectamente decorado y con un ambiente muy especial. La comida es de otro nivel, una calidad excepcional, que ademas preparan con un mimo y una creatividad espectaculares. Todo lo que hemos probado ha sido de 10 y el trato inmejorable. Además de la profesionalidad del equipo se nota la ilusión y la pasión en cada uno de los platos, y por supuesto, en el trato. Es sin lugar a dudas inmejorable y la mejor elección si se quiere comer bien, por un precio totalmente razonable. Totalmente recomendable.
Este último fin de semana hemos ido mis padres y yo a probar la nueva reapertura del Ikea y no podemos estar más satisfechos! Fuimos a comer y probamos el menú degustación corto. Una PASADA, sobretodo el ravioli de txipiron, estaba espectacular y muy divertido!!!! También destaco el postre cosmo-polita, estaba delicioso. 200% recomendado.
He salido absolutamente feliz!! Increible el menú. Innovador, sabroso y el postre apoteósico. La atención de los camareros y la ilusión con la que trabajan de aplauso. Ojalá que les vaya fenomenal con los nuevos duelos! Mi más sincera enhorabuena!
Espectacular, la atmósfera, el servicio , la decoración y la cocina son difíciles de mejorar. Muy recomendable. No hay que perderse las colas de cigala. Enhorabuena!!
Un gran lugar donde el trato es exquisito y la comida agrada mucho al paladar. Algún plato era como un orgasmo de sabor en mi boca. Todo ello acompañado de un buen vino. Recomendable 100%.
Menu luzea muy rico, nos encantaba El Clarete y algún plato nos lo ha recordado pero mejorandolo.Personal agradable, comedor bonito y comida espectacular.
Amabilidad y trato inmejorable. Cenamos el menú degustación y nos gusto mucho, toda una variedad de sabores, texturas y mezclas, nos encanto. Lugar muy agradable para disfrutar de una velada tranquila. Volveremos seguro.
Ya desde el mismo momento que entramos a Ikea nos damos cuenta que aquel no es un restaurante más. Decorado con sumo gusto de la mano del diseñador Javier Mariscal simulando ser un bosque con alegres cangrejos que sirven de lamparas, el comedor es muy acogedor. El servicio impecable nos atendió con gusto y amabilidad y nos sentó en una agradable mesa. Tras eso ya teníamos acordado que queríamos disfrutar del menú degustación... empezaron a desfilar platos de esos que ya entran por la vista sólo con la presentación y que luego son correspondidos también en el sabor. Todo buenísimo, acabamos realmente satisfechos y realmente no podemos sacar ninguna cosa que no nos agradase. Volveremos en más ocasiones.
Hemos celebrado un cumpleaños hoy y el trato ha sido inmejorable, la comida fantástica, sorprendente hasta en el último detalle.Un auténtico festival de sabores. Éramos tres, de las cuales dos son vegetarianas y nos han ofrecido alternativas de sobresaliente. Todo perfecto. Un lujo. Restaurante Ikea siempre es un acierto.
Experiencia genial! Fuimos un grupo de amigos y todo fue perfecto! El trato de todos, en especial de nuestro amigo Asier, y la comida, nos dejaron unas ganas terribles de repetir, algo que sin duda haremos! Nos decantamos por el menú degustación, que recomiendo totalmente ya que te permite conocer varias ramas de la cocina de Ikea: Carne, pescado, verdura, etc El sitio es muy acogedor y moderno. Tuvimos la suerte de comer en uno de los salones privados que para un grupo creo que es ideal. Muchas gracias a todo el equipo de Ikea, espero veros pronto!!
Comida espectacular y muy buena atención. El menú degustación es Increíble y las cantidades de los platos están realmente bien. Hemos salido muy contentos. Habrá que repetir!
Fui con dos amigas y su bebe a comer y la verdad que genial. Repetiremos sin duda. Juan muy atento
Muy buena comida, un capricho tras otro, plato tras plato, un trato impresionante, agradables, atentos, con el vino nos dejamos aconsejar y un éxito, decoración muy especial y bonita, muchos y buenos detalles. Por todo eso un precio un poco elevado, pero que merece la pena.
Buen sitio, para repetir!!! Menu degustacion muy bien elaborado y presentado. Excelente!!!!!!
Estuvimos el sábado con la familia a comer el menu degustacion y fue INCREIBLE, nos invitaron a cava al entrar con unos entrantes, los camareros majisimos y el sitio precioso y relajante la música, volveremos sin ninguna duda!!
Ambiente cálido y acogedor con una atención muy cuidada en cada detalle. Comida excepcional y amplia variedad de vinos, champagne etc. Recomiendo para compartir el jamón 5 jotas y las anchoas del Cantábrico. De éstas ultimas, no he probado mejores. Los ravioli de rabo de toro magníficos y las cocochas sublimes. Una grata experiencia sobretodo para compartir en pareja.
Increíble carta, increíble trato, increíble lugar. Mejor imposible, top top de vitoria
Para mí, el mejor restaurante de Vitoria. Un servicio y trato excelente. La comida no desmerece. El precio bastante ajustado
Nos gustó muchísimo, elegimos el menú luzea, la recepción de Camilo fue perfecta. Como local sinceramente, es el mejor de Gasteiz. El menú estuvo genial, los platos que menos nos gustaron fueron los raviolis y la pluma. Los postres muy ricos. Cuidan los detalles que para mí es importantísimo. Volveremos
Restaurante acogedor y bien decorado. La comida sabrosa, todo muy rico y con una presentación muy vistosa y cuidada. Debo destacar el excelente trato recibido por Andrea. Amable, atenta y agradable. Un lugar para repetir.
Increíble menú que además incluye copa de cava de bienvenida y botella de vino. Todo excelente merece matrícula de honor
Muy bien. Comimos el menú degustación largo y, la verdad, nos sorprendió bastante cada plato. No soy mucho de postres, pero esta vez me pareció la guinda del pastel, una mezcla de helado de maracuyá y txakolí que redondea el menú. Muy buena experiencia en este mítico restaurante, eso sí, con nueva oferta., nada que ver con la anterior propuesta. El Equipo, de 10, con el jefe de sala al frente siempre atento y con la información de producto necesaria (Milo me pareció entender que se llamaba). Ambiente tranquilo y agradable marcado por el perfil de usuario de este tipo de propuestas. El precio me parece ajustado para lo que ofrecen (no es barato, claro está, pero no es caro teniendo en cuenta la calidad). Volveremos, me parece perfecto para celebraciones, cena en pareja o amigos, eh, incluso, para eventos tipo empresa...
El menú luzea espectacular , superó con creces mis espectativas , todo buenísimo , elaborado y de calidad . Si tendría que poner un pero , tal vez diría que entre plató y plato se hacía lento. Totalmente recomendable , repetiré y lo recomendaré .
Muy buena experiencia. Hemos comido el menú Luzea y nos ha encantado. El restaurante es muy acogedor y el personal muy amable. Repetiremos sin duda.
La atención, el ambiente muy bien comida muy muy rica A destacar la yema de baserri, el tartar y el goxua Sin olvidar la mantequilla de txulela Muy suave y muy rica En general todos los platos estaban muy bien Un restaurante para repetir
Excelente lugar, el servicio muy profesional y la comida exquisita. Repetiremos seguro.
Ideal para quien busque tener una experiencia gastronómica diferente. Nos sirvieron muchísimos platos de degustación, todos ricos. Además te explicaban cada uno de ellos. Los camareros/as muy atentos y profesionales.
He tenido ocasión de disfrutar del menú largo degustación, con mis compañeros de trabajo en el mes de junio con motivo de una comida de trabajo. Nos ha gustado mucho la cocina, buen producto y buena ejecución. El servicio (Milo, quiero nombrarlo personalmente) muy atento y amable. Una grata sorpresa la copita de cava de bienvenida. El espacio... ¡Qué decir! Una maravilla. De esos pocos sitios en los que una no siente que está comiendo en un decorado. Por ponerle un pero, la sala no estaba al 100%, por lo que nos explicó Milo porque están llevando a cabo el incremento de la ocupación paulatinamente para asegurar una muy experiencia de cliente. En nuestro caso lo consiguieron de sobra. ¡Volveremos!
Después de mucho tiempo cerrado, el "Ikea" ha vuelto con un nuevo equipo al frente, y lo ha hecho sin hacer ruido pero con un gran nivel. El equipo del "Ikea" te recibe en la puerta del restaurante con un brindis de bienvenida antes de hacerte pasar en el cálido y original comedor presidido por la mascota del local, el karramarroa (cangrejo). Actualmente, el "Ikea", además de carta dispone de dos menús degustación el corto "Motza" con 6 pases y el largo "Luzea" con 12. Nosotros optamos por este último y os lo recomendamos totalmente. A resaltar también el excelente servicio, próximo, profesional y a la vez cálido. Os lo recomiendo y sin lugar a dudas, volveré
IKEA ofrece una experiencia gastronómica excepcional con su menú degustación. El ambiente es perfecto, la variedad de platos es impresionante y la copa de bienvenida es el inicio ideal para una velada inolvidable. ¡Altamente recomendado para aquellos que buscan una noche especial y buena comida!
El Ikea es un sitio fantástico. La decoración es cálida y moderna, te sientes cómodo y a gusto. La comida es impecable, la verdad. Muy buena. Muy buen producto. Y los postres riquísimos. Está claro que en Vitoria siempre se come muy bien, y este es uno de los sitios de comida espectacular.
Espectacular, espectacular, espectacular.... No dudéis en absoluto de acudir. Empleados-as atentos, ambiente tranquilo, ha tener en cuenta vajilla, cristalería, cubiertos, mantel de tela. Comida exquisita. Puedes pedir tanto a la carta como menús degustación, gran carta de vinos.
Fuimos a cenar y disfrutamos de una experiencia culinaria extraordinaria. Un lugar con mucho encanto, combinando tradición y modernidad: madera de roble, detalles rústicos y originales lámparas en forma de cangrejo que hacen único el ambiente. El servicio de Andrea y Camilo fue impecable, siempre atentos y amables. Nos recibieron con una copa de cava y unos entrantes exquisitos (salmorejo, pastel de txangurro y una mantequilla especial) que ya adelantaban lo que vendría después. Los platos que elegimos nos encantaron, tanto en la presentación como en el sabor, con cantidades muy bien equilibradas. Los postres, de otro nivel, y además tuvieron el detalle de regalarnos unos petit fours para acompañar el café. Un gran descubrimiento en el centro de Vitoria: excelente cocina, trato inmejorable y detalles que marcan la diferencia. ¡Para repetir, sin duda!
Lugar acogedor y ambiente espectacular mientras disfrutas de un menú degustación excelente. Sin duda un lugar al que volver.
Maravilloso. El servicio es único desde que entras: se ocupan de tu abrigo, te reciben con champán… creo que en ningún otro local de Vitoria nos han recibido igual. El ambiente es super acogedor, la decoración es muy cálida y elegante y la cocina sorprende desde los entrantes hasta los postres. Mi pareja y yo comimos a la carta, y cada plato que nos servían nos gustaba más que el anterior. El servicio fue super ágil y el personal no pudo estar más atento y más amable. La mejor sorpresa fue la cuenta: esperábamos pagar bastante más por cómo nos habían tratado y la calidad todo lo que habíamos tomado. Honestamente, creo que pocos restaurantes (o ninguno) guardan mejor relación calidad - precio en toda Vitoria. Muy recomendable y un restaurante al que volver.
Lo reservamos porque nos gustó por fuera, y tanto la carta como el menú degustación nos gustó. Un acierto total, decoración, servicio y comida deliciosa. Para darse un homenaje.
Si queréis vivir una experiencia extraordinaria, no dudéis en visitar Ikea. Nada más entrar te reciben con una copa de cava cortesía de la casa. El ambiente muy acogedor, con hilo musical tranquilo y agradable. La comida exquisita, todo lo que probamos nos encantó. Además de lo que pedimos, nos ofrecieron un aperitivo y un postre también cortesía de la casa. El personal muy profesional y agradable. Local totalmente accesible, disponen de ascensor y baño en la misma planta. Si alguna vez volvemos a Vitoria, será parada obligatoria.
Cambiaron de cocinero pero mantienen la calidad del producto con nuevos platos, todos exquisitos. Hoy en día quedan cada vez menos restaurantes en los que pagas un cierto precio pero a cambio te ofrecen un producto fresco con un buen trabajo detrás en cocina, y este sitio lo es. A destacar también el ambiente y el servicio que ofrecen, dignos de restaurantes de renombre. Enhorabuena por el trabajo que hacéis. Volveremos.
Hace mucho que no me sorprendía tanto com la calidad y el servicio de un restaurante en España. Empiezo por la comida, cada uno de los platos fue gratamente sorprendente por la calidad de los productos y las propuestas innovadoras que respetaban la esencia. Por otro lado, el servicio super atento y amable. La profesionalidad con la que nos atendieron me sorprendió. Se merece la calificación mas alta!
Un lugar con encanto. Tenía ganas de probar un sitio como este y me lo recomendaron. Desde el primer momento el trato es muy personal, tienen detalles en el mismo instante en que tomas asiento, como invitarte a una copa mientras se espera o el último “postre” que estaba delicioso. Cada detalle del restaurante es precioso. Decidí probar el Menú Motza, para mí, comida suficiente. Todo riquísimo y diferente a lo habitual. Sin duda un lugar diferente, de calidad y para pasar una velada tranquila y relajada. Volveré y lo recomiendo 100%.
Espectacular, espectacular, espectacular.... No dudéis en absoluto de acudir. Empleados-as atentos, ambiente tranquilo, ha tener en cuenta vajilla, cristalería, cubiertos, mantel de tela. Comida exquisita. Puedes pedir tanto a la carta como menús degustación, gran carta de vinos.
Una carta espectacular, bien atendidos, los menús solicitados, un diez y el local de llamar la atención
La comida muy rica, a destacar el salmonete, no se puede cocinar mejor. La única pega que los hongos no sabían a hongo (sabemos de ésto porque somos aficionados a cogerlos y a comerlos, claro). Lo demás estupendo, el servicio un 10.
Comimos el menú degustación corto y nis gustó. Muy completo y con propuestas curiosas y apetecibles
Probamos el menú Motza. Lo veo muy caro para lo que fue, 62€ sin bebida. Los 3 pequeños entrantes muy bien, pero el pescado era un chipirón y el cordero estaba hiper seco. No sé cómo se atrevieron a servirlo. El servicio genial y el sitio como siempre, muy acogedor y elegante
Estuve comiendo el pasado 7 de marzo con la familia, la relación calidad, precio y experiencia gastronómica muy buena, pedimos 4 entrantes, 4 platos principales y 4 postres, la factura muy aquilatada en el entorno de 220 euros
Decidimos darle una oportunidad el pasado mes de diciembre, un 23 de diciembre, y no podemos ponerle muchas pegas. La comida era muy correcta (pedimos el menú degustación) y el trato fue genial. De hecho, nos invitaron a una copa de cava nada más llegar. Lo que más fríos nos dejó es que estábamos solos en el restaurante. Ni un cliente más en toda la noche. Ojalá fuera algo puntual.
Lo más destacado el atento servicio y el local. La calidad de la comida es buena pero la ejecución no tanto. Los postres están un nivel por encima del resto de la comida. Le falta un puntito para justificar el precio que tiene.
Me esperaba más, probamos el menú degustacion, no me sorprendio ningún plato, todo, eso sí, muy bien cocinado y en su punto, el maridaje te lo cobran aparte, con un menú de este precio debería ir incluido una degustacion de vinos, a mi parecer. Un fallo en el servicio grande al servirnos como postre uno de los coulant de chocolate ya explotado, un restaurante de esta categoría no se lo debe permitir. Espeabamos un poquito más en general con el cambio de dueños
Un Lugar para ir, cogimos el menú degustación y bueno bastante bien aunque nos esperábamos más explosión de sabores. Aunque los productos estaban muy bien tratados y hubo platos que nos encantaron, debo de decir desde nuestro criterio y gustos que hubo otros que nos dijeron poco por falta de sal, un pelín mas de salsa..... El servicio encantador y atento. No le damos un 5 porque los tiempos entre los últimos platos fueron demasiado largos. El lugar es confortable, bonito, espacioso. Un sitio para volver y quizás comer a la carta.
Lo más destacado el atento servicio y el local. La calidad de la comida es buena pero la ejecución no tanto. Los postres están un nivel por encima del resto de la comida. Le falta un puntito para justificar el precio que tiene.
Decidimos darle una oportunidad el pasado mes de diciembre, un 23 de diciembre, y no podemos ponerle muchas pegas. La comida era muy correcta (pedimos el menú degustación) y el trato fue genial. De hecho, nos invitaron a una copa de cava nada más llegar. Lo que más fríos nos dejó es que estábamos solos en el restaurante. Ni un cliente más en toda la noche. Ojalá fuera algo puntual.
Comida bien servida en el plato y sabor satisfactorio; servicio cortés pero con políticas restrictivas para disfrutar en grupo y la experiencia es mala. Probé su menú y varios platillos. No regresaré.
Comedor muy bonito y cómodo. Menú degustación con platos de temporada, muy elaborados. Bodega cara aunque muy surtida, buena atención de los camareros. Cómo valoración general es un buen restaurante con un precio alto.
Servicio muy atento y profesional. El restaurante y la instalaciones de 10. Lástima que el menú no está a la altura de las expectativas. Por el mismo precio o incluso menos hay bastantes opciones mucho más interesantes en Vitoria. Sin duda.
Pedimos un menú de 83€, estaba todo muy rico, comida de calidad, pero cantidad muy muy justa, fueron varios platos y para lo que pagamos salimos casi con hambre.
He comido en el IKEa 3 veces, 2 hace bastantes años y la última ya con la nueva gerencia. He de decir que no me termina de gustar el menú. Para mi gusto peca de exceso de "sofisticación" tanto que a veces se pierde la conexión entre lo que tienes en el plato y el producto. No puedo negar que la calidad es excelente pero supongo que sera cuestión de gustos.
Esperábamos algo más de este restaurante con tan buena fama. El rodaballo bastante seco y con unas verduras salteadas que bien podrían ser de un menú del día cualquiera. Además la carta está un poco mal planteada, tienen medias raciones (bastante escasas) y raciones completas para los segundos. La realidad es que la media ración es escasa hasta para una persona. Decepcionados. Por ese precio hay opciones mucho más interesantes en Vitoria.
Acudimos a Ikea para probar la nueva propuesta tras haber cambiado de gerencia y salimos con una sensación agridulce. Elegimos el menú degustación y platos como la Burrata de Idiazabal y la yema de baserri y panceta nos parecieron exquisitos. El problema vino por la excesiva lentitud a la hora de servirnos el menú, la espera entre algunos platos se hizo eterna. Nos sentamos a las 15:20 y a las 18:30 estábamos terminando el segundo de los postres del menú. Una pena porque la experiencia se quedó incompleta.
Una comida muy rica, con buenos productos y bien elaborada. Las cantidades de los platos son escasas para el precio. Mi crítica es sobre todo porque les dije que si tenían platos sin carne ni pescado y después de informarme de las opciones me ponen de aperitivo (cortesía de la casa) una mousse de foie… Me pedí unas alcachofas porque me dijo la camarera que no tenían carne y al servirlas y explicarme lo que lleva el plato me comenta que tiene “miguitas” de jamón por encima…
Ojalá presten más atención a las intolerancias. 1 mes antes, formalizamos la reserva e indicamos las intolerancias. Dos días antes, tras llamar al restaurante para ampliar un comensal, no tenían conocimiento alguno de las intolerancias que en su día transmitimos. Hasta llegar a los postres, estuvo todo correcto. Pero habiendo indicado que no podía consumir determinados ingredientes, pusieron postres que incluían las intolerancias señaladas, teniendo que desconfiar constantemente de lo que comía e interpelar a la camarera. Los dulces que acompañaron al café tampoco pude comerlos, costando mi menú y café lo mismo que el resto de comensales. Entendiendo que puede ser una molestia aceptar a comensales con intolerancias, libre es el restaurante de aceptarnos pero sería de agradecer que, si nos aceptan cuiden estos aspectos ya que es por salud y tienen legislación que cumplir.
Acaban de abrir después de unos años cerrados , yo solía ir antes bastante con mi marido , le hemos querido dar una oportunidad , al ser el cocinero y gerente del clarete que nos encantaba . Para nosotros como fuimos a la carta muy corta poco de todo , entrantes , pescado y carne muy poco donde elegir y prácticamente muchos platos de los menús . No considero que sea ni mucho menos menús degustación ya que son entrantes en purés y vasitos que te los ponen como a nosotros en la carta mientras esperas de cortesía Unas lentejas en un menú para el ikea unos garbanzos una pluma y croquetas no lo veo eso lo como en casa o en bar del barrio Bueno a la carta que fuimos nosotros he de decir que el bogavante en ensalada pues le pueden poner algo más de ensalada o no lo ves y bastante duro he insípido me encantó las cigalas y el cordero una delicia Y yo que soy de bacalao pues poca salsa de sabor bogavante poco y el producto que tiene que ser saldito como buen bacalderos soso y seco no lo volvería a pedir Vinos muy bien Café con dulces Pan muy caro 6 euros y no lo sacan caliente que por lo que cobran que menos que tirar de horno La verdad en resumen comida con luces y sombras y muy lentos Desde las 15.00 hasta las 17.30 Demasiado lentos Muy buena recepción con una copita de cava de bienvenida
La comida está buena, tomamos menú degustación y una botella de vino. Los entrantes y postres nos gustaron, los 2 platos principales( bacalao y rabo de ternera) nos gustaron pero nada fuera de lo habitual. En resumen 90 euros por persona me parece caro relación calidad/precio.
No es la primera vez que vamos a.eate restaurante. Nuestra primera visita hace más o menos un año ,fue fabulosa. En esta ocasión ,ha sido una decepción. No voy a jugar el producto,pero si los detalles ,que por el precio que se paga ,un menú de 75€ por persona,creo que no fue el adecuado. Lo primero el agua puesta ya en mesa abierta y caliente , los platos calientes se sirvieron fríos hasta que nos quejamos. El servicio del café fue muy malo porque se tomó nota cuando no estaban todos el mundo en mesa , así que fue un poco lío. Y hay que añadir que a parte de la mesa se pregunto si se quería algo más después del café y a la otra parte no. Es más había gente que estaba con la copa y gente a la que no se le había traído el café. Es un restaurante de cierta categoría en la ciudad y está vez no ha estado a la altura.
Antes la relación calidad -precio era buena, pero desde esta semana sólo ofrecen el menú corto al precio del largo. Sinceramente, 80 euros por dos cherrys con burrata, una alcachofa, una yema de huevo, una carrillera y bacalao me parece excesivo, no lo veo un producto que justifique ese precio.
La comida está buena, tomamos menú degustación y una botella de vino. Los entrantes y postres nos gustaron, los 2 platos principales( bacalao y rabo de ternera) nos gustaron pero nada fuera de lo habitual. En resumen 90 euros por persona me parece caro relación calidad/precio.
No es la primera vez que vamos a.eate restaurante. Nuestra primera visita hace más o menos un año ,fue fabulosa. En esta ocasión ,ha sido una decepción. No voy a jugar el producto,pero si los detalles ,que por el precio que se paga ,un menú de 75€ por persona,creo que no fue el adecuado. Lo primero el agua puesta ya en mesa abierta y caliente , los platos calientes se sirvieron fríos hasta que nos quejamos. El servicio del café fue muy malo porque se tomó nota cuando no estaban todos el mundo en mesa , así que fue un poco lío. Y hay que añadir que a parte de la mesa se pregunto si se quería algo más después del café y a la otra parte no. Es más había gente que estaba con la copa y gente a la que no se le había traído el café. Es un restaurante de cierta categoría en la ciudad y está vez no ha estado a la altura.
Fuimos a comer a la carta 4 personas un jueves de finales de mayo. Nos sacaron un aperitivo que estaba bastante bueno, luego pedimos croquetas, que en la ración viene 3, una de cada, estaban espectaculares. Luego pedimos salpicón de centollo, no estaba mal pero no nos llamó la atención y la ración bastante escasa. Después tartar que sí que estaba bastante bien. Luego marmita de garbanzos con carabineros, bastante sin más, los garbanzos no tenían mucho sabor, el caldo no sabía a carabineros y los carabineros no estaban mal pero eran muy pequeños, no nos llamaron la atención, sin duda no volveríamos a pedir este plato. De segundo pedimos rodaballo, que estaba un poco pasado de punto y la piel tenía escamas que parecían lapas pegadas un poco desagradables, las verduras de acompañamiento nada especial. Pedimos también lubina que estaba bastante mejor que el rodaballo. El lomo de gamo estaba mejor que el pescado. De postre pedimos crema de arroz que no estaba mal, un cosmo polita que nos sorprendió y las texturas de chocolate que tampoco estaban mal pero nada reseñable. Luego nos sacaron un re postre que nos gustó más que los postres en sí. Y cuando nos sacaron la cuenta menos mal que nos dio por revisar nos intentaron cobrar 2 botellas de vino de más y una botella de agua que no habíamos pedido. Que en un restaurante de este nivel te intenten cobrar de más nos pareció poco elegante.
El menú de 78 €. Un menú que es más bien como si fuera un menú de gustación por la cantidad de comida que ponen. Todo estaba rico pero la verdad que para pagar 90 € por persona entre el menú y una botella de vino la comida muy escasa en cantidad. La camarera que nos atendió una con el pelo castaño y mechas rubias si vais y algún plato no sabéis en qué orden se come las cosas que salen porque es la primera vez que vas, mejor no preguntarle cómo se come cada cosa si no sabéis porque parece que te trata como tonto. El resto de camareros/as, que nos atendió muy bien en todo momento
Venimos al restaurante recién “re-abierto” con las expectativas muy altas ya que en teoría había sido de los mejores restaurantes de Vitoria para celebrar el cumpleaños de mi marido, y desgraciadamente nos decepcionó. Normalmente vamos a celebrar cumpleaños y ocasiones especiales a buenos restaurantes (Zaldiaran, Martin Berasategui, Asador Etxebarri, Disfrutar, etc) donde sale a Saludar el chef u ofrecen alguna tarta o chocolate o regalo especial por ello. En este caso fueron incapaces y al contrario: el chef salió a saludar prácticamente a todos alrededor de nuestra mesa que al parecer conocía y fue incapaz hasta de preguntar qué nos parecía la comida. Ojo: al hacer la reserva dejé una nota comentando que era celebración de cumpleaños pero nada, y es el servicio el que hace la diferencia de un restaurante mediocre a uno realmente bueno. Las raciones también fueron muy pobres ya que no eran de menú degustación sino de carta. El espacio, aunque bien decorado, no tiene la mejor organización y deja expuesta a algunas mesas demasiado con poca privacidad. Quizás si no hubiera llevado las expectativas tan altas mi reseña no sería tan mala. Otros restaurantes de este grupo no está tan mal en relación calidad precio (como el Orio donde también hemos estado) pero en este no han dado la talla. Si queréis ir a celebrar algo mejor ir al Andere que tiene un jardín espectacular y una cocina muy buena sin tantas pretensiones como este. Espero que despabilen!
Muy bonito sitio pero excesivamente caro. No obstante, los platos estan bien preparados y diseñados. Pero no hay equidad en cuanto calidad y precio. He probado bastante mejores carnes. No volveria .
Quien mucho abarca... Con una reserva de muchos días, avisando de que vamos con dos sillas de ruedas, no hay ascensor. Después de media hora esperando en el patio nos dicen que igual en el montacargas. Vale. Una mesa para trece comensales con 10 cubiertos. Nos añaden un apaño. La comida justita pero no está mal, el personal hace lo que buenamente puede y no sabe donde meterse pero los jefes no están. Ikea referencia ¿de qué? De nada, lo siento. ¡Ah! Creo que nos han invitado al vino pero hubiera sido mejor respetar la dignidad. Por cierto lo indicado en el menú degustación no coincide con lo que sacan. También bien...
La comida ha estado bien , calidad precio caro , personal no nos ha gustado muy poco amables , antipáticos ...para el sitio y el nivel...hace falta otra empatia y el ambiente poco acogedor.
Comimos menú degustación. La comida está rica pero ningún plato está espectacular. No me compensa pagar 80€ por persona por lo que ofrecen. Además la discografía de Antonio Orozco sonando durante dos horas non stop no ha ayudado. Hay algo que falla en el ambiente. Lo único a destacar la atención de la camarera rubia. Un amor.
Alta cocina?...en serio?... Las uñas de águila de la camarera si parecian de alta gama y diseño...
Hice una reserva para cinco personas. Llamé por teléfono para ver si podía ser en un reservado y me confirmaron que sí, que lo teníamos asignado. A los tres días me llaman diciendo que el reservado no puede ser. El problema no es tener o no el reservado sino las formas del responsable de asignar los reservados que fue muy borde y prepotente por teléfono. Creo que lo primero que hay que hacer es pedir disculpas. Hemos ido unas cinco veces desde que han vuelto a abrir el restaurante y no hemos tenido ningún problema. Es una pena este tipo de comportamientos y trato en un restaurante como Ikea.
Fuimos a comer el menú Motza. Y como bien dice la palabra fue muy escaso. El precio es de 62€ más luego vino y café a parte. El café y el vino bien cobrado también. Las raciones muy muy pequeñas. El plato de lentejas a penas son 3 cucharadas y tanto la carne como el pescado son un rectángulo del tamaño de un dedo pequeño de largo por dos dedos de ancho. De sabor un poco de todo…algunas cosas muy ricas y otras sin más. Mucha desilusión
Muy decepcionado con el servicio. Una pena porque la comida está realmente buena, quizás el menú largo se queda un poco pobre para el precio que tiene, pero estaba todo rico. Lo que no hay por dónde coger es a la mujer que nos ha atendido. Sin explicar los platos y casi tirándolos, recogiendo las copas y platos como si sería un restaurante batallero. No lo recomendaría
No me gustó. La entrada fue muy buena con el detalle de la copa de cava, pero hasta ahí. La cantidad de comida (del menú largo) para cenar podría valer, pero para comer se queda escasísima. Pero lo peor es que apenas un par de entrantes estaban ricos, los demás sin sabor ni gracia. En ningún momento pude decir que algo estaba delicioso, algo que esperaba poder decir de todos los platos, de algunos ni siquiera me acuerdo y sólo han pasado unos días. MAL, no lo recomiendo
Venimos al restaurante recién “re-abierto” con las expectativas muy altas ya que en teoría había sido de los mejores restaurantes de Vitoria para celebrar el cumpleaños de mi marido, y desgraciadamente nos decepcionó. Normalmente vamos a celebrar cumpleaños y ocasiones especiales a buenos restaurantes (Zaldiaran, Martin Berasategui, Asador Etxebarri, Disfrutar, etc) donde sale a Saludar el chef u ofrecen alguna tarta o chocolate o regalo especial por ello. En este caso fueron incapaces y al contrario: el chef salió a saludar prácticamente a todos alrededor de nuestra mesa que al parecer conocía y fue incapaz hasta de preguntar qué nos parecía la comida. Ojo: al hacer la reserva dejé una nota comentando que era celebración de cumpleaños pero nada, y es el servicio el que hace la diferencia de un restaurante mediocre a uno realmente bueno. Las raciones también fueron muy pobres ya que no eran de menú degustación sino de carta. El espacio, aunque bien decorado, no tiene la mejor organización y deja expuesta a algunas mesas demasiado con poca privacidad. Quizás si no hubiera llevado las expectativas tan altas mi reseña no sería tan mala. Otros restaurantes de este grupo no está tan mal en relación calidad precio (como el Orio donde también hemos estado) pero en este no han dado la talla. Si queréis ir a celebrar algo mejor ir al Andere que tiene un jardín espectacular y una cocina muy buena sin tantas pretensiones como este. Espero que despabilen!
Fuimos a comer a la carta 4 personas un jueves de finales de mayo. Nos sacaron un aperitivo que estaba bastante bueno, luego pedimos croquetas, que en la ración viene 3, una de cada, estaban espectaculares. Luego pedimos salpicón de centollo, no estaba mal pero no nos llamó la atención y la ración bastante escasa. Después tartar que sí que estaba bastante bien. Luego marmita de garbanzos con carabineros, bastante sin más, los garbanzos no tenían mucho sabor, el caldo no sabía a carabineros y los carabineros no estaban mal pero eran muy pequeños, no nos llamaron la atención, sin duda no volveríamos a pedir este plato. De segundo pedimos rodaballo, que estaba un poco pasado de punto y la piel tenía escamas que parecían lapas pegadas un poco desagradables, las verduras de acompañamiento nada especial. Pedimos también lubina que estaba bastante mejor que el rodaballo. El lomo de gamo estaba mejor que el pescado. De postre pedimos crema de arroz que no estaba mal, un cosmo polita que nos sorprendió y las texturas de chocolate que tampoco estaban mal pero nada reseñable. Luego nos sacaron un re postre que nos gustó más que los postres en sí. Y cuando nos sacaron la cuenta menos mal que nos dio por revisar nos intentaron cobrar 2 botellas de vino de más y una botella de agua que no habíamos pedido. Que en un restaurante de este nivel te intenten cobrar de más nos pareció poco elegante.
El menú de 78 €. Un menú que es más bien como si fuera un menú de gustación por la cantidad de comida que ponen. Todo estaba rico pero la verdad que para pagar 90 € por persona entre el menú y una botella de vino la comida muy escasa en cantidad. La camarera que nos atendió una con el pelo castaño y mechas rubias si vais y algún plato no sabéis en qué orden se come las cosas que salen porque es la primera vez que vas, mejor no preguntarle cómo se come cada cosa si no sabéis porque parece que te trata como tonto. El resto de camareros/as, que nos atendió muy bien en todo momento
Cliente muy asiduo del ya pasado a mejor vida, Clarete. Reserva realizada el 6 de Junio para el próximo sábado 22 del mismo mes. Me llaman hoy, 10 días después, para indicarme que por un "error del sistema" se dieron más reservas de las que disponen y que están cancelando las reservas más recientes. Acto seguido de colgarme recibo un correo de que he cancelado la reserva pero que gracias por avisar. Lo siento pero pasados tantos días suena a que han recibido alguna petición de alguno de los Vips del Azkena y quieren darles preferencia. Una pena que descarten a una clientela fiel de Vitoria ante un fugaz estrellato, "mala praxis" hostelera.
Fui a celebrar mi comida de cumpleaños , y no tuvieron ni la delicadeza de acercarse a dar una simple felicitación ( se escribió en la reserva). La comida muy escasa. Bastante decepcionado . No le veo gran recorrido a no ser que se pongan las pilas en bastantes cosas.
Muy decepcionante. Menú de 68 €, sin posibilidad de comer a la carta porque éramos 8 personas y a partir de ese número de comensales resulta que es obligado comer de menú, que además debes elegir con anterioridad. Pues bien: a pesar de eso tardaron tres horas en darnos de comer un menú de dos entrantes de picoteo que consistían en dos rebanadas minúsculas por persona de pan con tomate como si lo racionaran y un poco de jamón, y un pequeño plato de rabas customizadas con un poco de Teriyake (creo) para cada cuatro personas. Entre uno y otro entrante, media hora de reloj. En serio. Seguimos, una vez hecha también la digestión de las rabas, con una minúscula ensalada de bacalao, que no estaba mal, pero sin más, y un buen rato después con un tartar que a mí no me disgustó, pero que al resto de comensales les resultó basto. Y al cabo de otro buen rato nos sacaron otra minúscula ración de cordero deshuesado que hacía lustros que había dejado de ser lechal porque sabía a choto que echaba para atrás. Lo mejor: el también minúsculo goxua que nos sirvieron de postre. En resumen: malo, carísimo para lo que te dan, escasísimo y lento. Es que no hay por dónde cogerlo. No me pillan en otra ni harto de vino. Eso sí: los camareros muy amables, especialmente la chica (creo que es paraguaya) que nos tocó en la mesa. Al césar lo que es del césar. Pero es que a los restaurantes se va a comer bien. Convendría que lo recordaran.
Servicio lento. La comida normalita. Menu de 75€, no merece para nada. 3h de comida para 6 pases + 2 postres. Todo mediocre quitando el langostino. No volvería.
Muy decepcionante. Menú de 68 €, sin posibilidad de comer a la carta porque éramos 8 personas y a partir de ese número de comensales resulta que es obligado comer de menú, que además debes elegir con anterioridad. Pues bien: a pesar de eso tardaron tres horas en darnos de comer un menú de dos entrantes de picoteo que consistían en dos rebanadas minúsculas por persona de pan con tomate como si lo racionaran y un poco de jamón, y un pequeño plato de rabas customizadas con un poco de Teriyake (creo) para cada cuatro personas. Entre uno y otro entrante, media hora de reloj. En serio. Seguimos, una vez hecha también la digestión de las rabas, con una minúscula ensalada de bacalao, que no estaba mal, pero sin más, y un buen rato después con un tartar que a mí no me disgustó, pero que al resto de comensales les resultó basto. Y al cabo de otro buen rato nos sacaron otra minúscula ración de cordero deshuesado que hacía lustros que había dejado de ser lechal porque sabía a choto que echaba para atrás. Lo mejor: el también minúsculo goxua que nos sirvieron de postre. En resumen: malo, carísimo para lo que te dan, escasísimo y lento. Es que no hay por dónde cogerlo. No me pillan en otra ni harto de vino. Eso sí: los camareros muy amables, especialmente la chica (creo que es paraguaya) que nos tocó en la mesa. Al césar lo que es del césar. Pero es que a los restaurantes se va a comer bien. Convendría que lo recordaran.
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Gaztelako Atea, 27, 01007 Vitoria-Gasteiz, Araba, Spain
Highlights
Dienstleistungen
Speisemöglichkeiten
Restaurant-Infos
Ausstattung
Die Nachbarschaft
Standort
Gaztelako Atea, 27, 01007 Vitoria-Gasteiz, Araba, Spain
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bien de interés cultural
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