Salat
Mediterranean · Guadalest
Über Salat
Salat le da la bienvenida en Guadalest, ofreciéndole una experiencia culinaria inolvidable con vistas panorámicas al valle. Disfrute de un ambiente acogedor, ya sea en nuestro amplio comedor con chimenea o en nuestras terrazas al aire libre. Nuestra cocina casera, elaborada con tradición y esmero, d...
Salat le da la bienvenida en Guadalest, ofreciéndole una experiencia culinaria inolvidable con vistas panorámicas al valle. Disfrute de un ambiente acogedor, ya sea en nuestro amplio comedor con chimenea o en nuestras terrazas al aire libre. Nuestra cocina casera, elaborada con tradición y esmero, destaca por platos como la olleta de blat y especialidades de carne como el lechazo, cabrito o cochinillo (recomendamos encargar con antelación). No deje de probar nuestros postres caseros, acompañados de un excelente café y una selecta carta de vinos. Con atención amable y profesional, y facilidades para todos, incluyendo acceso para sillas de ruedas, Salat es su restaurante de referencia en la montaña.
Was Kunden über Salat sagen
Nou Salat destaca por sus vistas panorámicas y ambiente acogedor, ideal para disfrutar de cocina casera mediterránea. Los clientes elogian la amabilidad del personal y la calidad de la comida, aunque el servicio puede ser lento cuando hay mucha gente.
Beliebte Gerichte
Ideal für
Tip: Reserva con antelación, especialmente si quieres disfrutar de las vistas desde la terraza. Si encargas lechazo, cabrito o cochinillo, acierto seguro.
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Sehenswürdigkeiten in der Nähe
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Salat befindet sich in Guadalest, umgeben von kulturellen und historischen Sehenswürdigkeiten. Hier sind einige der bemerkenswertesten Orte in der Nähe.
Historisches Erbe
- Castillo de la Alcazaiba (A 521m) — castillo en el municipio de Guadalest, Alicante Bien inmueble de Etnología
Museen
- Museo de Antonio Marco (A 446m) — museo de la provincia de Alicante, (España)
- Museo de Instrumentos de Tortura (Guadalest) (A 454m) — museo de la provincia de Alicante, (España)
- Museo de Microminiaturas (Guadalest) (A 551m) — museo de la provincia de Alicante, (España)
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Häufig gestellte Fragen zu Salat
Bewertungen von Salat Guadalest
Es la primera vez que visitamos el restaurante. Nos impresionó su aspecto desde la carretera de subida a Guadalest. Tiene unas cristaleras con unas vistas al valle brutales. No necesitamos reservar con mucha antelación, aunque para ir con seguridad es lo más indicado. Pedimos de entrantes: Mintxo de verduras, Sombreros de champiñón con gamba y buñuelos de calabacín todos riquísimos. De principal, una olleta de Blat para compartir. Brutal el sabor de esta última, y ración perfecta para poder probar más cosas a parte del guiso. Destacable también el pan que sirven, de una calidad superior.
Pasamos el día en Guadalest y vinimos a comer en Nou Salat. Comimos de categoría! Mención especial a los buñuelos de calabacín y gamba y la tarta de queso. Increíble. Comida buenísima, restaurante con vistas y servicio atento. Lo tiene todo 👍🏼
No es la primera vez, ya conocíamos el sitio y como siempre excepcional, cocina casera, de calidad y con mucho sabor. Servicio muy familiar y amable
Una magnífica oportunidad de comer viendo uno de los pueblos más bonitos de España. Servicio excelente, arroz exquisito y en su punto. Fantástico!
Lugar al que volver! Hoy hemos ido a comer mi marido y yo junto a nuestro bebé y hemos comido de lujo, comida riquísima, la tarta de lotus espectacular, el personal súper amable y atent@s. Restaurante con unas vistas preciosas. Súper recomendable!
Sin dudarlo,cuando visitas Castell de Guadalest, hay que parar si o si. Toda la carta esta bien, y si encargas el lechazo, cabrito o cochinillo, para no pillarlos por sorpresa, pues mucho mejor y acierto seguro. Buen equipo de personal, trato familiar, y genial Rafa en cocina. Acabar en su terraza, con un cremaet y sus vistas,no tiene precio!
Restaurante con vistas al valle de Guadalest, con amplio comedor y dos terrazas. Si se quiere disfrutar de las vistas, hay que reservar en una de las terrazas. En invierno, el comedor está a una temperatura muy confortable, las terrazas (cubiertas y acristaladas), lógicamente, está a un par de grados menos. Yo reservo en terraza. El aparcamiento es muy amplio y es muy fácil aparcar. Nos obsequiaron con unas especies de mini-cocas de aperitivo, muy ricas. Pedimos un aspencat, que lo ponen con unas anchoas, francamente bueno y minxos, que son unas empanadas de masa de maíz rellenas de verdura, típicas de la zona. Si no se conoce, merece la pena pedir este plato porque estos son los minxos más auténticos que he probado. También comimos solomillo de ibérico relleno, conejo a la parrilla y olleta de blat. Muy buenos los dos primeros. Respecto a la olleta, he de decir que es costumbre traerla en una olla con cacillo para servirla al plato. En este caso, venía directamente en el plato, con lo que el plato pierde prestancia. En el guiso se echa de menos la manita de cerdo y algún embutido. Particularmente, no recomiendo este plato. De postre tomé fruta variada, presentada que es un primor. Me encantó. La carta de vinos es muy completa para este tipo de restaurante, cosa que se agradece. Los precios están en línea con los restaurantes de la zona y el servicio fue ágil y atento. Tengo que volver porque hay muchos platos que me interesa probar. En conjunto, es un restaurante muy recomendable.
Un sitio mágico, con un paisaje increíble que invita a relajarse y disfrutar. Comer en Nou Salat es como hacerlo en casa: un ambiente acogedor y familiar que te hace sentir a gusto desde el primer momento. Toda la comida está deliciosa, con platos cuidados y llenos de sabor, pero los postres son, sin exagerar, de los mejores que he probado nunca: auténticas joyas gastronómicas que convierten el final de la comida en una experiencia inolvidable. El servicio es cercano y correcto, lo que completa una visita perfecta a Guadalest. Si tuviera que poner un “pero”, sería que el interior del restaurante pide a gritos una reforma y una actualización decorativa para estar a la altura de lo que se disfruta en la mesa. Aun así, la experiencia global es fantástica y sin duda volveré muy pronto.
Vistas panoramicas, ambiente agradable. Personal amable y atento. La olleta de blat muy rica pero me la esperaba en una cazuellita de barro. Los postres son todos caseros muy ricos. Hay q venir con tiempo y sin prisas por que si hay mucha gente el servicio resulta lento... 40-45 euros por persona.
Para los por casualidad,pero fue todo un acierto comida muy rica y el precio ajustado un 10 calidad precio. Habría hecho las fotos con más comida pero teníamos hambre y estaba muy bueno
Excelente restaurante. Localización espectacular con unas vistas muy bonitas. Servicio excelente y comida de calidad. Relación calidad/precio perfecta.
Increíble lo bueno que está todo lo que hemos comido!! Nos han puesto de entrante (detalle de la casa) un paté que estaba buenísimo. Después hemos pedido dos entrantes, una ensalada de tomate y canónigos con ventresca de atún y unos champiñones rellenos de gamba y all i oli, que estaban riquísimos. Como plato principal hemos pedido una paella de arroz de montaña, sabrosísima y con el arroz en su punto. De los postres, solo se puede decir…mmmmm que bueno!!! Además han tenido el detalle, (ya que ibamos con perro y no precísamente pequeño) de ponernos en una terraza cubierta (habíamos pedido al aire libre por ir con el perro) con vistas al Castillo de Guadalest y nos han puesto un bebedero y todo para nuestro perro En fin, recomendable al 100%!! Sin duda volveremos.
De los mejores restaurantes en los que he estado. Para empezar, se sitúa en la montaña con ambiente súper tranquilo. El restaurante es grande y muy bonito, con unas vistas preciosas. Respecto a la comida, está buenísima, superó nuestras expectativas y además los precios no son desorbitados. Añadir que los postres tambien están espectaculares y se nota que son caseros. El trato del personal también muy bueno, personal muy atento. En resumen, buen restaurante donde poder disfrutar no sólo de la buena comida, sino también de las vistas, lo recomiendo sin pensarlo.
Los buñuelos riquísimo, el pan con tomate y Ali Oli especial, la ensalada muy rica y el arroz de Montaña que pedimos espectacular! Muy recomendable comer aquí, además con vistas al pueblo de Guadalest!! 😍
De camino a visitar al Castillo de Guadalest queríamos mi marido y yo con nuestros tres hijos ir a comer cerca del Guadalest y de camino desde la carretera nos llamo la atención este restaurante. Por que está metido como la naturaleza y parecía tener buenas vistas. Y nos sorprendió gratamente el sitio su ubicación y sus vistas al Castillo Es un restaurante increíble en todos sus sentidos, Lo principal el personal de servicio muy agradable y cercanos. Y como no… la comida de 10. Sin duda como volveremos a Guadalest volveremos a repetir en este restaurante. Un saludo y gracias ¡todo exquisito!
Restaurante muy acojedor y grande a 2 minutos en coche de Guadalest. Comimos ayer y nos encantó, mi pareja pidió que nos pusieran la mesa al lado de la cristalera y se agradece mucho tener esas vistas comiendo. La comida estaba muy buena y no tardaron en sacarla.
Buena comida, buen servicio, y ambiente tranquilo
Ha sido una experiencia muy buena!! El arroz del senyoret espectacular!!! Amelia es una pasada! Y María y Mercedes VOLVEREMOS SEGURO
La comida buenísima, muy bien preparada, casera, y de precio estupendo para lo que ofrecen. Muy buena atención por parte de todo el personal, son muy agradables, y el sitio amplio, fresco y cómodo. Posiblemente de lo mejor que haya por la zona si se quiere comer algo diferente al menú estándar para turistas.
Mercedes nos atendió de maravilla. Tuvimos un ligero problema con el vino pero lo gestionó con muchísima profesionalidad y nos hizo sentir muy a gusto. Muchas gracias. La comida estaba buenísima. La sopa de pelota única
Después de un buena caminata una buena cervecita y unas croquetas variadas que estaban excelentes y El jamón un sabor exquisito. Atención de 10 y el lugar un sueño con las vistas a la montaña que tiene Resaltar el detalle con nuestro perro que enseguida Le pusieron un poco de agua. Sin duda volveremos algún día a comer por allí.
Excelente. Comida original. Impresionantes vistas. Muy buena relacion calidad/precio
La comida excelente, muy bueno todo. Perfectamente presentado. Y los postres sin palabras buenísimos. La atención genial. Nos ha encantado.
Restaurante con vistas al campanario de Guadalest, servicio atento y buena comida calidad precio. El solomillo de añojo a la brasa estaba espectacular, se deshacia en la boca y las verduritas y patatas muy ricas también. La cazuela ollet muy sabrosa y el postre de coulant tenía una galleta de cacao que estaba impresionante como cristalizada... Estuvimos en la terraza acristalada con un entorno natural muy agradable.
Si vais de paseo a Guadalest, es una parada obligatoria: productazo, elaboración, servicio cálido y profesional. Ni hablar de pedazo de vistas que tiene el local. Realmente recomendable y repetiremos seguro. Da gusto experimentar gastronomía local de calidad, tradicional y bien ejecutada. Un gracias y hasta pronto!
Sitio muy agradable, buena comida y atención amable Precio adecuado. Para volver
Lo reservamos por casualidad en último minuto, íbamos con muchos niños y la carta no tenían mucho. Al llegar Nos asustó peque tenía pinta de muy lujoso, lo es pero vale la pena. Nos hicieron plato combinado muy rico para los peques y bien de precio y nos atendieron genial. 100% recomendable, gracias por su amabilidad y paciencia. Además el sitio es precioso
Increíble comida alicantina de cuchara, con unas impresionantes vistas de la montaña. Tengo ganas de volver.
Genial todo. Comida rica y vistas bonitas. Parking en el propio restaurante Destaco el solomillo de ternera con foie, los champiñones y la tarta de lotus.
La comida estupenda, croquetas caseras auténticas, la paella muy rica y los postres espectaculares..Además descubrimos una bodega alicantina, pepe Mendoza, Casa agrícola fantástico..Precio justo... Gracias
El domingo pasado estuvimos comiendo un grupo de 15 personas, nos ubicaron en un reservado con buenas vistas y muy acogedor . Probamos la “olleta de blat”, típica de la zona, estaba espectacularmente rica. La cocinera salió a explicarnos la receta, una señora encantadora con muy buena imagen, al igual que su hija. Los postres son caseros, riquísimos. Una buena experiencia.
Un restaurante espectacular, en un entorno impresionante y con una atención excepcional. Toda la comida de primerisima calidad. El arroz con rape y almejas exquisito, el solomillo a la sal, el lechazo, el rodaballo... Todo buenísimo. Los postres todos caseros, no pueden faltar para terminar. Volveremos en breve! Muchas gracias!
Todo 10. Una grata sorpresa. Confiamos en las reseñas y fotos, y reservamos en este bonito restaurante mirador. Nos instalaron en uno de los miradores. No hay menú, pedimos a la carta. Además te ofrecen platos para los niños. Comimos: pan con all i Oli y tomate, ensalada de ventresca, calamar y sopa con pelota. Ojo, no es caldo con pelota es sopa con pelota. Y para un niño pedimos pechuga de pollo empanada patatas fritas y huevo. De postre tomamos tarta de manzana, bombón de chocolate y tarta de queso (recomiendo esta última). Todo muy limpio y con buena presentación. La camarera que nos atendió muy amable y atenta. Buena calidad precio. Sin duda recomiendo 100%. Volveremos.
Ayer mi pareja y yo fuimos a comer, y la verdad que nos encantó. Cuando realizamos la reserva pedimos que nos pusieran la mesa al lado de la cristalera, y se agradece comer con esas vistas. La comida estaba muy buena y no tardaron en sacarla. El restaurante se ubica a dos minutos en coche desde la entrada del pueblo.
Comida buenísima, casera y con una carta variada para elegir. Personal muy amable , destacando a Amelia que fue muy simpática en su atención . Recomendado 100% 😊
Estuvimos de comida familiar aprovechando la visita a Guadalest. Pedimos ensalada de ventresca de entrante y de principal arroz seco de montaña y olleta de blat. Nos sirvieron de cortesía un paté muy bueno. La olleta y especialmente el arroz, muy ricos y en cantidad de sobra. La ensalada de ventresca muy buena también, pero algo escasa de verduras. De postre, comí el flan de almendras, muy bueno, y pude probar los raviolis de vainilla y el bombón de chocolate, que estaban espectaculares. En total, salimos por 111 euros los 4 adultos y 2 niñas habiendo comido de sobra y de muy buena calidad. El servicio muy amable y atento en todo momento, nos hizo sentir muy a gusto. Las vistas del lugar, preciosas. Tuvimos a las niñas entretenidas mirando por los ventanales un buen rato. Lo único a mejorar, la cantidad de verdura de la ensalada y el tamaño del refresco, que era de 237 ml (no era el más pequeño de 220, pero tampoco es el de 350 ml). En resumen, un lugar totalmente recomendable para comer bien en Guadalest. Repetiremos seguro si volvemos!
Restaurante familiar, de ambiente muy agradable. Las vistas que tiene están acorde con la calidad de la comida. Una atención esmerada acompaña una carta con un poco de todo, arroces carnes y pescados frescos. Es referencia en Guadalest, un sitio especial nada turístico. Tienen menú asequible aunque su fuerte es la carta. No es caro, aunque la calidad hay que pagarla.
Restaurante con maravillosas vistas a la montaña. Trato cercano y atento por parte del personal. Comida exquisita. No es un sitio económico, pero para ir en ocasiones puntuales está genial. Mi familia y yo estuvimos comiendo el día de Navidad, éramos 7 en total y todos optamos por el menú de Navidad que a continuación adjunto. Cabe destacar que 2 de mis familiares son celíacas y adaptaron el menú para ellas. Al terminar de comer nos invitaron a unos dulces caseros artesanales riquísimos.
Restaurante con una carta amplia y platos muy sabrosos. Precio correcto para la calidad recibida. Servicio de camareros bien, pero nos siguió atendiendo un chico joven que no nos ofreció los postres fuera de carta y nos hubieran gustado más. El servicio de la camarera fue impecable.
Es la primera vez que visitamos el restaurante. Nos impresionó su aspecto desde la carretera de subida a Guadalest. Tiene unas cristaleras con unas vistas al valle brutales. No necesitamos reservar con mucha antelación, aunque para ir con seguridad es lo más indicado. Pedimos de entrantes: Mintxo de verduras, Sombreros de champiñón con gamba y buñuelos de calabacín todos riquísimos. De principal, una olleta de Blat para compartir. Brutal el sabor de esta última, y ración perfecta para poder probar más cosas a parte del guiso. Destacable también el pan que sirven, de una calidad superior.
No es la primera vez, ya conocíamos el sitio y como siempre excepcional, cocina casera, de calidad y con mucho sabor. Servicio muy familiar y amable
Pasamos el día en Guadalest y vinimos a comer en Nou Salat. Comimos de categoría! Mención especial a los buñuelos de calabacín y gamba y la tarta de queso. Increíble. Comida buenísima, restaurante con vistas y servicio atento. Lo tiene todo 👍🏼
Una magnífica oportunidad de comer viendo uno de los pueblos más bonitos de España. Servicio excelente, arroz exquisito y en su punto. Fantástico!
Le pongo 5 estrellas porque no hay más. Las vistas preciosas y todo lo que hemos comido la verdad es que estaba exquisito. Pedimos los sombreros de champiñones, los buñuelos de calabacín y gamba y las chuletas de cordero, además del pan con tomate y all i oli. Todo buenísimo y el trato espectacular. Volveremos sin dudarlo 🥰
Lugar al que volver! Hoy hemos ido a comer mi marido y yo junto a nuestro bebé y hemos comido de lujo, comida riquísima, la tarta de lotus espectacular, el personal súper amable y atent@s. Restaurante con unas vistas preciosas. Súper recomendable!
Nuestro restaurante referencia en la montaña. Es imposible decir un plato porque toda la carta está espectacular. Se nota que es cocina casera, con tradición y con mimo. A eso se le suma una atención excelente y convierten una comida en una experencia brutal. Enhorabuena!
Sin dudarlo,cuando visitas Castell de Guadalest, hay que parar si o si. Toda la carta esta bien, y si encargas el lechazo, cabrito o cochinillo, para no pillarlos por sorpresa, pues mucho mejor y acierto seguro. Buen equipo de personal, trato familiar, y genial Rafa en cocina. Acabar en su terraza, con un cremaet y sus vistas,no tiene precio!
Estuvimos comiendo ayer a mediodía y nos pareció todo excelente. La atención, la comida, el lugar y las vistas. Pedimos un solomillo que estaba delicioso, unos entrantes muy buenos, y un helado de turrón exquisito. Lo recomiendo.
Restaurante con vistas al valle de Guadalest, con amplio comedor y dos terrazas. Si se quiere disfrutar de las vistas, hay que reservar en una de las terrazas. En invierno, el comedor está a una temperatura muy confortable, las terrazas (cubiertas y acristaladas), lógicamente, está a un par de grados menos. Yo reservo en terraza. El aparcamiento es muy amplio y es muy fácil aparcar. Nos obsequiaron con unas especies de mini-cocas de aperitivo, muy ricas. Pedimos un aspencat, que lo ponen con unas anchoas, francamente bueno y minxos, que son unas empanadas de masa de maíz rellenas de verdura, típicas de la zona. Si no se conoce, merece la pena pedir este plato porque estos son los minxos más auténticos que he probado. También comimos solomillo de ibérico relleno, conejo a la parrilla y olleta de blat. Muy buenos los dos primeros. Respecto a la olleta, he de decir que es costumbre traerla en una olla con cacillo para servirla al plato. En este caso, venía directamente en el plato, con lo que el plato pierde prestancia. En el guiso se echa de menos la manita de cerdo y algún embutido. Particularmente, no recomiendo este plato. De postre tomé fruta variada, presentada que es un primor. Me encantó. La carta de vinos es muy completa para este tipo de restaurante, cosa que se agradece. Los precios están en línea con los restaurantes de la zona y el servicio fue ágil y atento. Tengo que volver porque hay muchos platos que me interesa probar. En conjunto, es un restaurante muy recomendable.
Un sitio mágico, con un paisaje increíble que invita a relajarse y disfrutar. Comer en Nou Salat es como hacerlo en casa: un ambiente acogedor y familiar que te hace sentir a gusto desde el primer momento. Toda la comida está deliciosa, con platos cuidados y llenos de sabor, pero los postres son, sin exagerar, de los mejores que he probado nunca: auténticas joyas gastronómicas que convierten el final de la comida en una experiencia inolvidable. El servicio es cercano y correcto, lo que completa una visita perfecta a Guadalest. Si tuviera que poner un “pero”, sería que el interior del restaurante pide a gritos una reforma y una actualización decorativa para estar a la altura de lo que se disfruta en la mesa. Aun así, la experiencia global es fantástica y sin duda volveré muy pronto.
Vistas panoramicas, ambiente agradable. Personal amable y atento. La olleta de blat muy rica pero me la esperaba en una cazuellita de barro. Los postres son todos caseros muy ricos. Hay q venir con tiempo y sin prisas por que si hay mucha gente el servicio resulta lento... 40-45 euros por persona.
Excelente restaurante. Localización espectacular con unas vistas muy bonitas. Servicio excelente y comida de calidad. Relación calidad/precio perfecta.
Increíble lo bueno que está todo lo que hemos comido!! Nos han puesto de entrante (detalle de la casa) un paté que estaba buenísimo. Después hemos pedido dos entrantes, una ensalada de tomate y canónigos con ventresca de atún y unos champiñones rellenos de gamba y all i oli, que estaban riquísimos. Como plato principal hemos pedido una paella de arroz de montaña, sabrosísima y con el arroz en su punto. De los postres, solo se puede decir…mmmmm que bueno!!! Además han tenido el detalle, (ya que ibamos con perro y no precísamente pequeño) de ponernos en una terraza cubierta (habíamos pedido al aire libre por ir con el perro) con vistas al Castillo de Guadalest y nos han puesto un bebedero y todo para nuestro perro En fin, recomendable al 100%!! Sin duda volveremos.
Nuestro restaurante referencia en la montaña. Es imposible decir un plato porque toda la carta está espectacular. Se nota que es cocina casera, con tradición y con mimo. A eso se le suma una atención excelente y convierten una comida en una experencia brutal. Enhorabuena!
Comida en familia y con amigos. Platos típicos de la zona de Alicante. Personal muy amable. Fácil de aparcar. Con vistas panorámicas de Guadalest.
Servicio atento y amable. La olleta de blat, el plato típico de la zona, es algo que, por lo menos está última vez, no vale la pena pedir. Se sirve, como en muchos sitios, en una olla de barro para que el cliente se sirva lo que quiera pero con la justa cantidad para apenas servir dos platos. Con un cuarto de manita de cerdo deshecha y con más huesos que carne y tres o cuatro rodajas finas de blanquet como toda presencia de embutido y carne.
Comida muy rica, con buenos productos, vistas bonitas y servicio cercano y familiar. La paella de montaña estaba riquísima y era abundante para dos! Podríamos haber comido 3 o 4 personas. Postres caseros también muy ricos :)
Comimos arroz del senyoret y estaba rico, aunque la ración un poco escasa. Variedad de croquetas, las más ricas, las de toda la vida, jamón. Solomillo a la sal muy rico y tierno. Jamón ibérico muy rico. El sitio es espectacular, con unas vistas increíbles desde las terrazas, y la atención excelente. Volveremos sin duda
Servicio atento y amable. La olleta de blat, el plato típico de la zona, es algo que, por lo menos está última vez, no vale la pena pedir. Se sirve, como en muchos sitios, en una olla de barro para que el cliente se sirva lo que quiera pero con la justa cantidad para apenas servir dos platos. Con un cuarto de manita de cerdo deshecha y con más huesos que carne y tres o cuatro rodajas finas de blanquet como toda presencia de embutido y carne.
Comida muy rica, restaurante familiar ubicado en la sierra. Fui con mis padres y me encantó, el trato excelente del personal y el menú completo y muy bueno. Degustar platos típicos valencianos es un lujo. Buena calidad y buen precio, por ejemplo la lubina 20€ y un sabor riquísimo. El arroz meloso muy bien preparado!! Para repetir!
Comida excelente. Trato especial y muy bueno. El local muy limpio y cumpliendo las normas de seguridad del covid. La pena que la comida tardó en salir bastante. Pero valió la pena por lo bueno que estaba todo. El precio moderado alto pero lo dicho porque todo era de primera calidad. Eranos 4 y pagamos 123 euros... eso si no nos privados de nada.
Restaurante con servicio bastante bueno y unas vistas espectaculares eso sí recomiendo reservar y decirlo. Hemos pedido arroz del senyoret y estaba espectacular con unas croquetas de jamón y unos mintxos que son unas empanadillas fritas típicas de la zona todo bien. Os dejo alguna fotos. Saludos !
Comida en familia y con amigos. Platos típicos de la zona de Alicante. Personal muy amable. Fácil de aparcar. Con vistas panorámicas de Guadalest.
Un bonito dia visitando guadalest y su castillo , comimos un menú ya centrado ya que era una excursión muy dentro de la normal
Fuimos por la zona buscando un buen sitio para comer. Nuestra idea era ir al restaurante del Riu, pero hacía falta reservación, así que seguimos caminando y nos topamos con este lugar, que eso sí, tiene unas vistas estupendas. La bienvenida fue un desastre. Una camarera rubia, con un genio tremendo, nos preguntó qué queríamos tomar y luego desapareció, dejándonos más de diez minutos ahí plantados. Tuvimos que pedir ayuda a un señor mayor muy majo, que llamó a otra camarera para atendernos. Luego me enteré aquí en las reseñas de que esta señora rubia suele tener malas pulgas con los clientes… y se notó. La comida, además de carísima, fue muy normalucha. El pulpo, aparte de costar un dineral, estaba duro y chicloso . Las gambas al ajillo venían con una patata cocida sin gracia ninguna… y por 20 euros, ¡por favor! El arroz meloso con conejo y pollo tenía un sabor muy del montón, he probado muchos mejores. Para quien no lo conozca, este plato es como un arroz caldosito, casi una sopa. Los postres tampoco se salvaron: 7 euros por una cuñita ridícula de cheesecake, helados nada especiales (el de vainilla incluso tenía cristales de hielo), y el flan de huevo… horrible. No recomiendo este restaurante. Tienen precios de alta cocina, pero lo que sirven no llega ni de lejos. He comido muchísimo mejor en otros sitios por 80 euros. Si buscas comer bien y quedar satisfecho, mejor sigue de largo: este no es el sitio Definitivamente!
Ubicación muy bonita con vistas a la montaña y el restaurante está bastante cuidado. El servicio, fue bastante lento y tuvimos que estar indicándoles varias veces que nos faltaban cosas. La comida, demasiado cara para lo que ofrecen en cantidad y elaboración (la calidad era muy buena). Respecto a la comida, la ensalada 🥗 correcta pero escasa siendo el precio que tiene y bastante básica tanto en montaje como ingredientes. El hojaldre de pescado 🐟 estaba muy rico. Las chuletas también estaban ricas pero por 18€ tuvimos 3 chuletas enteras y una de las pequeñas, con patatas… esperábamos bastante más de este plato. El postre, helado de turrón, tampoco nos convenció, estaba muy congelado y además tenía unos toques a limón 🍋 bastante fuerte que no nos resultó gustoso. La chica nos confirmó que fueron buscados pero no lo entendimos.
Los champiñones rellenos de entrante muy buenos, el bacalao del esgarrat estaba muy muy muy salado era incomible. La fideuá bastante floja de sabor. El vino muy bien
Estuvimos comiendo cuatro personas y pedimos unos entrantes para terminar con un arroz meloso de rape y almejas. Entre los entrantes que se ofrecían en la carta, elegimos unas croquetas variadas, que según la camarera eran de 3 sabores, la sorpresa fue cuando vimos que había 3 croquetas de cada, siendo nosotros 4. El arroz de rape y almejas sin ningún sabor, más que caldo parecía agua con color. Finalmente después del café pedimos la cuenta en tres ocasiones y tardaron 20 minutos, en fin se puede mejorar, aunque no creo que yo lo vea. Una pena ya que es un sitio muy bonito.
El personal que nos atendió de 10. Con respecto a la comida, algún plato era original y estaba bien, pero por ejemplo el arroz del senyoret que pedimos no tenía mucho sabor y estaba demasiado seco. Por otro lado, la mesa la teníamos en la sala principal y había muchísimo escándalo, casi no sé podía hablar.
Situado fuera del centro ciudad, tiene maravillosas vistas desde la terraza aunque el restaurante y los servicios deberían darles "un repaso". Comida bien cocinada con algunas innovaciones como el prensado con anchoas (escalibada) o el hojaldre de gambas y corvina (exquisito y en su punto el hojaldre). El arroz de rape y almejas (escaso de tropezones) sin alardes.pero bueno. Vinos.locales interesantes. Precio medio 30€
Fuimos por la zona buscando un buen sitio para comer. Nuestra idea era ir al restaurante del Riu, pero hacía falta reservación, así que seguimos caminando y nos topamos con este lugar, que eso sí, tiene unas vistas estupendas. La bienvenida fue un desastre. Una camarera rubia, con un genio tremendo, nos preguntó qué queríamos tomar y luego desapareció, dejándonos más de diez minutos ahí plantados. Tuvimos que pedir ayuda a un señor mayor muy majo, que llamó a otra camarera para atendernos. Luego me enteré aquí en las reseñas de que esta señora rubia suele tener malas pulgas con los clientes… y se notó. La comida, además de carísima, fue muy normalucha. El pulpo, aparte de costar un dineral, estaba duro y chicloso . Las gambas al ajillo venían con una patata cocida sin gracia ninguna… y por 20 euros, ¡por favor! El arroz meloso con conejo y pollo tenía un sabor muy del montón, he probado muchos mejores. Para quien no lo conozca, este plato es como un arroz caldosito, casi una sopa. Los postres tampoco se salvaron: 7 euros por una cuñita ridícula de cheesecake, helados nada especiales (el de vainilla incluso tenía cristales de hielo), y el flan de huevo… horrible. No recomiendo este restaurante. Tienen precios de alta cocina, pero lo que sirven no llega ni de lejos. He comido muchísimo mejor en otros sitios por 80 euros. Si buscas comer bien y quedar satisfecho, mejor sigue de largo: este no es el sitio Definitivamente!
Hemos venido en numerosas ocasiones a este restaurante desde hace varios años pero desgraciadamente esta vez ha sido terrible. Este restaurante está regentado por una familia que siempre lo ha llevado con gran entusiasmo y profesionalidad. Sin embargo, esta vez la camarera que nos ha atendido (mujer rubia) nos ha tratado con muy poco tacto y respeto. Desde el momento que hemos llegado, nos ha tratado con evasivas y malas caras. Seguidamente nos ha puesto los cubiertos de muy mala gana, tirándolos encima de la mesa. Por otro lado, dado que íbamos con una niña pequeña, le hemos pedido un poco de ketchup y nos ha tirado en la mesa un bote de ketchup en el que no quedaba apenas nada y estaba reseco y estrujado. Amablemente, le hemos pedido si nos podía traer otro bote, sin embargo, ella ha mencionado que todavía quedaba ketchup en el bote y hemos insistido hasta que nos ha traído el otro. Finalmente, hemos solicitado una bebida la cual ha dejado en la mesa de forma brusca y maleducada. No ha tenido una interacción amable en ningún momento. Considero que en lugar como este, en el que veníamos toda la familia a pasar una agradable comida y conociendo ya el restaurante, este tipo de servicio hace que no te den ganas de volver. De hecho, hemos tenido que solicitar que nos atendiera otra camarera durante el resto de la comida, las cuales han sido encantadoras en todo momento.
Ubicación muy bonita con vistas a la montaña y el restaurante está bastante cuidado. El servicio, fue bastante lento y tuvimos que estar indicándoles varias veces que nos faltaban cosas. La comida, demasiado cara para lo que ofrecen en cantidad y elaboración (la calidad era muy buena). Respecto a la comida, la ensalada 🥗 correcta pero escasa siendo el precio que tiene y bastante básica tanto en montaje como ingredientes. El hojaldre de pescado 🐟 estaba muy rico. Las chuletas también estaban ricas pero por 18€ tuvimos 3 chuletas enteras y una de las pequeñas, con patatas… esperábamos bastante más de este plato. El postre, helado de turrón, tampoco nos convenció, estaba muy congelado y además tenía unos toques a limón 🍋 bastante fuerte que no nos resultó gustoso. La chica nos confirmó que fueron buscados pero no lo entendimos.
Un bonito dia visitando guadalest y su castillo , comimos un menú ya centrado ya que era una excursión muy dentro de la normal
Hemos venido en numerosas ocasiones a este restaurante desde hace varios años pero desgraciadamente esta vez ha sido terrible. Este restaurante está regentado por una familia que siempre lo ha llevado con gran entusiasmo y profesionalidad. Sin embargo, esta vez la camarera que nos ha atendido (mujer rubia) nos ha tratado con muy poco tacto y respeto. Desde el momento que hemos llegado, nos ha tratado con evasivas y malas caras. Seguidamente nos ha puesto los cubiertos de muy mala gana, tirándolos encima de la mesa. Por otro lado, dado que íbamos con una niña pequeña, le hemos pedido un poco de ketchup y nos ha tirado en la mesa un bote de ketchup en el que no quedaba apenas nada y estaba reseco y estrujado. Amablemente, le hemos pedido si nos podía traer otro bote, sin embargo, ella ha mencionado que todavía quedaba ketchup en el bote y hemos insistido hasta que nos ha traído el otro. Finalmente, hemos solicitado una bebida la cual ha dejado en la mesa de forma brusca y maleducada. No ha tenido una interacción amable en ningún momento. Considero que en lugar como este, en el que veníamos toda la familia a pasar una agradable comida y conociendo ya el restaurante, este tipo de servicio hace que no te den ganas de volver. De hecho, hemos tenido que solicitar que nos atendiera otra camarera durante el resto de la comida, las cuales han sido encantadoras en todo momento.
Buena ubicación para un restaurante que deja mucho que desear, especialmente en cuanto al servicio. Vinieron dos camareros que lo único que nos decían es que ellos no se encargaban de nada hasta que viniese "una chica". La ensalada de tomate y salazón... Es un robo a mano armada. Cuatro trozos de tomate y un par de trozos de hueva negra y de bacalao muy seco. El arroz... Menos de un dedo de profundidad, algunas partes de la paellera vacías. Pedid agua después, vuestro cuerpo os lo agradecerá, está muy muy salado. Es normal encontrar reserva en el mismo día.
Ensalada Ventrisca para 4dos pedacitos arroz del monte puro arroz paletilla d cordero tamaño de un conejo pequeño primera botella d Clarete Cambio estaba rancia. 150$$ ridículo. Suerte
Ha sido una experiencia mala la verdad, a priori el sitio parece de lo mejor de la zona, además de que tienen buenas reseñas pero la comida es realmente mala...creo que de los peores arroces que nos hemos comido...hasta con un caldo de gallina blanca queda más sabroso...es una lastima que la comida sea tan mala ya que el sitio es chulo y el personal agradable. Entiendo que en las zonas tan turísticas es muy difícil comer bien ya que los establecimientos no se tienen que esforzar en conseguir clientes, si no que los clientes siempre van a ir a ellos por el sitio turístico en el que se encuentran.
Sin duda no volveré. Habituo a comer fuera de casa por lo que sé de lo que hablo y me he llevado una total decepción con este sitio. El servicio es pésimo, necesitan a unos 3 camareros más, te traen las cosas tarde y después de pedirlas tres veces y he sido camarera por lo que tengo la paciencia y el respeto oportunos, pero esto ya sobrepasa limites. El seguramente dueño se pasó toda la comida hablando con los de la mesa de detrás de pie y bebiendo vinos mientras veía la saturación del restaurante (y mientras estaba en su puesto de trabajo, con uniforme incluido) Por otro lado una comida de pésima calidad, probablemte todo congelado a 40 km de la costa, el calamar estaba como un chicle y no he probado nunca un arroz tan insípido, prácticamente no tenía ningún sabor. Si me hubiese costado 40 euros la comida no me quejaría, pero por ochenta euros me parece bastante robo. Únicamente me han gustado las vistas. Tienen mucho que mejorar y sin duda podrían salir en un capítulo de pesadilla en la cocina.
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Carretera Guadalest-Callosa, Km. 2, 03517 El Castell de Guadalest, Alicante, Spain
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Die Nachbarschaft
Standort
Carretera Guadalest-Callosa, Km. 2, 03517 El Castell de Guadalest, Alicante, Spain
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museo de la provincia de Alicante, (España)
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castillo en el municipio de Guadalest, Alicante
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