Carpio Somontes
Restaurant · Madrid
Über Carpio Somontes
Carpio Somontes es un restaurante en Madrid que ofrece una experiencia gastronómica tradicional en un ambiente agradable y relajado. Destaca por su amplia terraza rodeada de árboles, ideal para disfrutar de un café, una cerveza o una comida casera después de una ruta por El Pardo. El servicio es ate...
Carpio Somontes es un restaurante en Madrid que ofrece una experiencia gastronómica tradicional en un ambiente agradable y relajado. Destaca por su amplia terraza rodeada de árboles, ideal para disfrutar de un café, una cerveza o una comida casera después de una ruta por El Pardo. El servicio es atento y cercano, creando un ambiente acogedor. Además de su excelente ubicación y fácil aparcamiento, Carpio Somontes ofrece opciones de desayuno y almuerzo, con platos tradicionales y una buena selección de bebidas, incluyendo alcohol y cerveza. Con acceso para personas con movilidad reducida, es un lugar perfecto para disfrutar solo, en familia o con amigos.
Was Kunden über Carpio Somontes sagen
Carpio Somontes ofrece comida casera tradicional en un entorno natural agradable, ideal tras una ruta. Destacan la terraza amplia y la atención del personal, aunque algunos mencionan el frío en el interior y problemas puntuales con el servicio.
Beliebte Gerichte
Ideal für
Tip: Ideal para ir en bicicleta después de una ruta por El Pardo. La terraza es espectacular para tomar una cerveza.
Services
Häufig gestellte Fragen zu Carpio Somontes
Bewertungen von Carpio Somontes Madrid
Nos ha gustado mucho. Buscabamos un sitio oara hacer una junta con muchas oersonas al aire libre y la verdad que fenomenal. Un menú completo y rico. Si hace buen dia se está genual al solecito, por la noche refresca. Los camaremos muy amables con todo y nos han atendido fenomenal.
Un sitio muy agradable y tranquilo. Perfecto para ir con niños. Comida normalita, sin ninguna pretensión. Destacar el servicio de la camarera que nos atendió por su amabilidad y profesionalidad. Una camarera de 10.
Comida muy de batalla pero rica, Sin grandes preparaciones , camareras de 10 , servicio comida rapidísimo, super atentas y muy amables. Volveré si dudas Sitio tranquilo en el campo.
Servicio muy agradable y atento. Tienen un menu muy variado con platos tradicionales en un entorno natural a 5 m de Madrid. Ideal para familias y admiten mascotas
Es un maquina el dueño, somos clientes habituales y nos trata genial, siempre da raciones de acompañamiento muy generosas. Buen precio, y en un enclave único en el monte del pardo, siempre volvemos cada semana.
La comida está riquísima y las raciones son bien grandes. Miguel Ángel ha sido muy amable y simpático.
No hay ruta en bici que no termine allí. Excelente atención. Muy fácil aparcar.
Después de hacer una ruta, pasamos por ahí para tomar algo. Acabamos comiendo una comida casera, que estaba buenísima. El personal que trabaja ahí, no puede ser más atento y encantador. En cuanto al ambiente, no lo puntúo con cinco estrellas, porque pasamos un poquito de frío.
Fantástica comida tradicional en un local de los de toda la vida.Volveremos.
Un año más, hemos celebrado una comida familiar de casi cuarenta personas. No se me ocurre un sitio mejor donde puedan jugar los niños y estar cómodos los mayores. Excelente trato y organización.
Todo, todo, de fábula. El camarero no pudo ser más agradable. Dejo para otros la opinión de las tapas (excelentes y a muy buen precio), pero sí quisiera resaltar un detalle, por lo inusual en otros establecimientos: La ración de croquetas era de 10 unidades; pedimos media ración, y la sorpresa fue que, como éramos tres, nos trajeron 6, sin pedirla y sin cobrar la adicional ¿Cabe mejor detalle? Desconozco si es práctica habitual, pero nos han ganado para siempre.
Es un restaurante bueno para ir en bicicleta cuando vas en ruta ciclista, el precio esta bien, el menú esta a buen precio., son muy amables. Recomendaría ir esta bastante cerca para ir en bicicleta de montaña desde pitis. Tiene lugares sombras
Tranquilo y agradable entorno naturaleza río Manzanares
Es un sitio muy agradable. Terraza muy amplia entre árboles. La atención es maravillosa y cercana. Y la comida está muy bien. He repetido varias veces y repetiré seguro.
Terraza espectacular para tomarte una cerveza al terminar una ruta por el pardo
Espectacular complejo, limpio tranquilo muy bueno
No hay ruta en bici que no termine allí. Excelente atención. Muy fácil aparcar.
Todo, todo, de fábula. El camarero no pudo ser más agradable. Dejo para otros la opinión de las tapas (excelentes y a muy buen precio), pero sí quisiera resaltar un detalle, por lo inusual en otros establecimientos: La ración de croquetas era de 10 unidades; pedimos media ración, y la sorpresa fue que, como éramos tres, nos trajeron 6, sin pedirla y sin cobrar la adicional ¿Cabe mejor detalle? Desconozco si es práctica habitual, pero nos han ganado para siempre.
Fantástica comida tradicional en un local de los de toda la vida.Volveremos.
Después de hacer una ruta, pasamos por ahí para tomar algo. Acabamos comiendo una comida casera, que estaba buenísima. El personal que trabaja ahí, no puede ser más atento y encantador. En cuanto al ambiente, no lo puntúo con cinco estrellas, porque pasamos un poquito de frío.
Lugar muy agradable para disfrutar de comida en la terrazas. Los camareros amables. Y yo siempre que he comido he quedado satisfecho
Fuimos a tomar el aperitivo haciendo la ruta del Manzanares y no pudo ser mejor. Nos acompaño el tiempo para estar en la terraza y probamos unas croquetas exquisitas. No tomamos nada más, pero repetiré sin duda.
Un lugar muy agradable, rodeado de árboles y al lado Del Río Manzanares, ideal para ir con los peques, tiene jardines cerrados y un parque al lado lleno de atracciones! La comida es casera y destacaría la tortilla de patata (solo por encargo). Muy recomendable.
La relación calidad precio es aceptable, algunas cosas mejor otras peor. He comido de menú y a base de raciones y eso, unas cosas muy bien y otras mediocres, hay que acertar. El lugar es muy agradable, en la entrada a El Pardo, y la gente que lo lleva educada y amable.
Comida correcta eso si con cantidades generosas. El servicio regulinchi. El sitio tiene muchísimo potencial, ubicación estupenda… si invirtieran un poco en cambiar la vajilla y decorarlo un poco, sería un sitio mágico. Eso si, tienen que mejorar un poco la calidad de los platos. Tomamos 3 refrescos, 4 tintos de verano, croquetas, morcilla, huevos rotos con jamón y secreto (2 raciones). Un café y un helado, algo más de 100€. Eramos 5 y sobró comida.
Ubicacion única. Tomar una cerveza en la zona de la terraza me retrotrae a mis 20 años, cuando este sitio era apenas conocido. Trato amable y de agradecer la posibilidad (cada vez más dificil) de disponer de algunas mesas para tomar un aperitivo sin que te pongan "cara de perro" y te digan que las mesas... solo están para comer y además están reservadas. Echo de menos el gigantesco árbol que nos recuerda el tocón talado a la entrada...🥺 O tempora.... O mores...
Comida correcta, con raciones abundantes. Para 2 personas es mejor pedir medias raciones. Servicio agradable y simpático. Es una pena, pero en casi todos los restaurantes echo de menos patatas fritas caseras 😢😢 y aquí tampoco las sirven.
Dimos una vuelta por el pardo y dio la casualidad que acabamos sobre las 14:00 y vimos este bar. Comimos en la terraza al sol y muy a gusto. Los camareros atentos y la comida estaba buena. Dos Menus y dos bebidas a parte 50e
Restaurante con terraza amplia al aire libre. Servicio bueno. La comida estaba sabrosa. Buenos platos.
Comida correcta, con raciones abundantes. Para 2 personas es mejor pedir medias raciones. Servicio agradable y simpático. Es una pena, pero en casi todos los restaurantes echo de menos patatas fritas caseras 😢😢 y aquí tampoco las sirven.
Fuimos a tomar el aperitivo haciendo la ruta del Manzanares y no pudo ser mejor. Nos acompaño el tiempo para estar en la terraza y probamos unas croquetas exquisitas. No tomamos nada más, pero repetiré sin duda.
Es un sitio agradable, estupendo para parar cuando vuelves de caminata, pero ya que tienen pocos platos deberían esmerarse un poquito más en ellos. Los huevos rotos por ejemplo, cuesta tanto hacer las patatas naturales????el conejo está bueno
Merendero justo en la entrada al Palacio de la Zarzuela. Interior muy pequeño, menos mal que habíamos reservado. Además hacía mucho frío en el interior. Menú de fin de semana, normalito, El servicio fue correcto aunque a veces parecía que iban por libre y teníamos que repetir la petición. Lo pasamos bien, si no hubiera sido por el frío ...
Restaurante-cabaña justo junto a la entrada del Palacio de la Zarzuela. Menú 22 euros. Cocina tradicional, sencilla. Ambiente gélido, lo recomiendo para primavera-verano si eres friolero ( comimos con abrigo puesto). En total unos 25 euros por comensal. Con los cafés. Arroz con leche casero, rico. Deberían renovar la loza.
Restaurante-cabaña justo junto a la entrada del Palacio de la Zarzuela. Menú 22 euros. Cocina tradicional, sencilla. Ambiente gélido, lo recomiendo para primavera-verano si eres friolero ( comimos con abrigo puesto). En total unos 25 euros por comensal. Con los cafés. Arroz con leche casero, rico. Deberían renovar la loza.
Merendero justo en la entrada al Palacio de la Zarzuela. Interior muy pequeño, menos mal que habíamos reservado. Además hacía mucho frío en el interior. Menú de fin de semana, normalito, El servicio fue correcto aunque a veces parecía que iban por libre y teníamos que repetir la petición. Lo pasamos bien, si no hubiera sido por el frío ...
Pedimos unas croquetas y una ración de conejo al ajillo. Un conejo seco y frito y las croquetas congeladas y con poco sabor. Poco corazón en los fogones. Precio excesivo por la mala calidad. No se justifica en ningún caso.
Fuimos un grupo grande a celebrar un cumpleaños. Las raciones de poca calidad y cantidad, muy poco elaboradas y bastante caras en relación. Una atención al cliente pobre, no tengo muy buena valoración.
Menú de 22€ que más bien vale 10€. Tomamos un salmorejo, aceptable y un escalope de ternera, grasoso, casi transparente de lo fino que era y con las patatas congeladas más baratas del mercado. También unas judías verde con jamón excesivamente cocidas, sin más que eso, judías y jamón, ni un poquito rehogadas, ni unos ajitos... También unos solomillitos con cebolla que no estaban mal. En general la comida bastante sosa. Sin duda, ni la calidad, ni la apariencia, ni la intención de un menú de 22€ Además el dueño fue muy desagradable, el único amable fue el camarero
Nos hemos venido a tomar una cerveza después de jugar al padel. Han perdido las formas porque queríamos que nos limpiaran las mesas para poder dividirnos. La camarera rubia no puede tener menos vergüenza hablando así a los clientes...
Si queréis que os traten a patadas es el sitio correcto. Es el primer bar que nos niegan servirnos una cerveza y tomar un aperitivo en familia, con una educación lamentable... Qué pena que alguien se dedique al trato con el público pueda dar ese trato... Luego nos preguntamos que los negocios cierren.
EL PEOR TRATO QUE SE PUEDE ESPERAR Después de montar en bici decidimos parar en este bonito y pintoresco restaurante para tomar un café y picar algo ( eran las 16:15 aprox). En la entrada no hay gel desinfectante. Todo el suelo lleno de Basura de un monto de mesas que no habían recogido de la comida. Hasta este punto todo dentro de lo comprensible y que puede pasar. Ahora viene lo grave; No sirven ningún tipo de tapa, ni siquiera frutos secos. El camarero que nos atiende agrio e irrespetuoso acaba trayendo una bolsa de patatas cerrada dentro de un cuenco (en cualquier otro sitio un cuenco con patatas se regala con la consumición) Mi compañero decide poner una reseña de lo mencionado anteriormente. El camarero viene y nos reprocha la reseña. Nos dice que " como nos aburrimos" "no tenéis nada mejor que hacer" , lejos de tomárselo como algo constructivo (nosotros le explicamos que no es algo personal para fastidiar sino algo que creemos pueden mejorar) En esta discusión que no va a ningún lugar y que ya nos estaba escandalizado ya que estábamos siendo faltados al respeto y acosados por haber puesto la reseña. Además el camarero se bajó la mascarilla cuando vino a reprochar la reseña. Ni abrimos las patas, nos queremos ir rápido porque no estamos nada cómodos. Aún así pretendían cobrarlas. Lo más grave, al decirle al camarero que la crítica es nuestro derecho y que es constructiva nos amenaza. "PORQUE ESTOY EN MI TRABAJO, FUERA EN LA CALLE TE LO EXPLICO CHAVAL" (o algo similar) Al decirle al dueño lo sucedido, no dice nada ni hace nada al respecto. Jamás había puesto un comentario, jamás me han tratado de esta manera en un sitio. Como se puede permitir tener camareros que amenazan a su cliente por ponerle una reseña. VERGONZOSO TRATO
El sitio esta muy bien situado y es lo unico q tiene. Comida básura y cara para lo que es. Por dentro mejor ni hablar. Y la camarera rubia para echarle de comer aparte. Se cree q está en el palace y van borregos a tomarse una cerveza. Pues no!!! Es maleducada y chula y se encara al cliente. Y el dueño más de lo mismo. Otro que se cree q tiene 2 estrellas michelin por sus exquisitos platos!! Sitios asi de situados y con infinita mejor calidad hay bastantes por la zona. Asi que NO VAYAIS!!!!
La estrella es para el entorno y para lo bien que estaba tirada la caña “estrella galicia” ummm que ricaaa!!! Y tomarse una cerveza a la sombra de un árbol siempre es reconfortante. Pero todo lo demás, todo lo que hay que poner de manera particular por quien regenta un bar está mal, que desperdicio de lugar. 3 pavos la birras es algo que asumimos los madrileños porque tenemos las tragaderas dadas de sí, pero cuando le sumas que para ti es así y a ti asao, que vaya quien considere que unos valen más que otras, yo desde luego que no volveré. Y aunque os fastidie a algunos españolitos nosotras también somos españolas y si tanto amas tu país asume que en él también hay bolleras.
Buenas tardes, mi nombre es Emily y escribo en respuesta a Miguel Angel. En primer lugar, os invito a que dejéis de inventaros las cosas, dado que la injuria puede ser denunciada y en este caso hasta demostrada puesto que ha dejado constancia en Internet. En segundo lugar es curioso que diga que íbamos bebidos y drogados cuando pedimos 2 coca-colas, 2 cafés, uno de los cuales era escafeinado, (igual es que ustedes consideran la cafeína de sus bebidas una droga altamente peligrosa) y dos botellas de agua grandes para seguir la ruta la cual fue de más de 30 km y, como comprenderá, en rutas así, se necesita agua y comida en abundancia. Yo estaría encantada de someterme a cualquier análisis de drogas si insisten en decir que íbamos drogados, dado que a excepción de una cerveza o un cigarro no consumo drogas (y ese día veníamos de estar desde por la mañana en bici, y obviamente teníamos sed y hambre). La falta de respeto es tremenda hacia nuestra integridad, más aún cuando lo que verdaderamente pasó fue que yo, una chica de 24 años, pedí algo de comer y su camarero, el cual parece que no le gusta su trabajo ni tener trabajo en estos tiempos tan malos, dijo que la cocina estaba cerrada y que no había nada. Yo le pregunté por diversas cosas típicas de cualquier bar español: croissants o bollos que hubieran sobrado de la mañana, bocatas, patatas de bolsa... A lo que me dijo que bueno que no había, pero que a ver. En ningún momento, repito NINGUNO, se nos ofreció carta. Dado que no daban comida y solo trajo de mala gana una bolsa de patatas fritas en una cesta de mimbre, y encima querían cobrarnos 3 euros por ellas (precio inventado dado que son las que se sirven en las mesas como tapa en un pequeño bowl de manera gratuita), decidimos no comerlas y, la famosa comida que dicen que yo comí fueron literalmente 5 fresas. Si ustedes creen que pierden dinero por yo llevar 5 fresas igual no saben llevar un negocio. Igual deben ofrecer comida un domingo, el día entero, y más estando al lado de un terreno muy amplio de naturaleza, frecuentado por bicis y senderistas, además de las personas que van a diversas actividades deportivas como padel y tiro con arco, por no hablar de que justo al lado está lleno de niños en castillos hinchables, lo cuáles estoy segura de que salen de allí con hambre. Si quieren seguir contando mentiras por su falta de profesionalidad, en especial el encargado y el camarero que fue quien amenazó a Loren dicendole textualmente "si no estuviera trabajando te lo explico fuera" en tono amenazante y chulesco, adelante. Poniendo reseñas para defender su falta de educación y de profesionalidad no va salir adelante su negocio. A mi personalmente me da igual no volver. Pero igual a ustedes se les hunde el negocio con las constantes críticas negativas hacia su local, y más aún si, sin querer, tratan así a un crítico que venga a valorar el lugar. Tenganlo en cuenta. A todo esto, el tema de la droga, como persona que trabaja en el campo de la salud mental, y que casualmente tiene experiencia en adicciones, pero desde el bando de la ayuda a la rehabilitación, yo también podría juzgar sus reacciones desmesuradas y totalmente irracionales además de desmedidas ante una situación tan sencilla como 4 jóvenes que tienen hambre. Nos dijisteis que ese sitio no era un McDonald's, pero ¿acaso nos disteis si quiera la oportunidad de ver la carta, de ver qué comida podríais ofrecernos? ¿No verdad? Pues dejen de increpar a personas, y menos sin conocerlas, porque lo único que teníais que hacer era ser educados y ofrecernos algo de comida, o al menos disculparse por no poder ofrecer servicio en ese momento y darnos una bowl de patatas fritas gratis como tapa, como en casi cualquier bar (insisto en esto ya que realmente en cualquier bar te ponen una tapa gratis, aunque sea unas avritunas o patatas de bolsa) , no inventaros toda esta historia. Porque si presumis de "carnaza", la ofrecéis, en lugar de quejaros de que coma unas fresas (las cuales comí porque no me dabais ni un bocata).
Malas formas para decirte a las 15h, y con múltiples mesas libres, que solo son para comer. Con los vermuts y copas que nos hemos tomado ahí. Hay cuidar las formas, se pueden decir las cosas sin que te hagan sentir mal.
7 euros por un pincho de tortilla normalito y un café con leche regular. No digo más
Fuimos a celebrar el cumple de mi madre, pedimos las bebidas y a los 45 minutos no las habían traído. Le comentamos al camarero que las traiga pero no nos hace caso. Pasan otros 15 mins y se lo volvemos a comentar. La respuesta del camarero fue con evasivas e invitándonos a irnos si no estábamos conformes y nos sorprendió su posterior comentario de que iban a tardar más aún, a esto añadió que tenía 23 años de experiencia. No obstante debe ser que no le han enseñado que al cliente no se le puede faltar el respeto, aún menos amenazar con tardar más en traer lo que hemos pedio, por lo que quizás necesitará un par de años más de experiencia para aprenderlo. Otra familia que estaba a nuestro lado también sufrió una experiencia similar y salieron decepcionados. Por suerte rectifico y nos trajo lo que pedimos. Solemos ir a ese lugar pero después de esto han perdido unos clientes, una pena ya que el lugar está en un sitio maravilloso.
Lugar en entorno precioso pero enturbiado con un servicio pésimo. La comida no está mal. Una pena porque es un sitio con gran potencial pero descuidado por el servicio que recibimos.
La terraza esta situada en un lugar fantástico, pero la configuración de las mesas fuera es muy mala. Nos ofrecieron una mesa para comer delante de un cubo de basura y tenía el 90% de la terraza sin nadie, cuando solicitamos otra nos dijeron que “anda si, allí lejos, no te fastidia”…. No nos llegamos ni a sentar y probar la comida, lastima porque no tenia mala pinta, lastima tener camareros de aquellos a los que le molesta atender a los clientes… Un ejemplo a no imitar en un pais que vive del turismo.
No volveré. Este sábado a las 15:00 me acerqué a pedir un café. El encargado me dijo que no era la hora del café y que no me lo ponía. Vamos, que no le daba la gana. No sabía si enfadarme o echarme a reír. Lo que sé es que no me gastaré allí mi dinero. Me di un paseo hasta La Perdiz y me tomé el café tan ricamente.
Para una cerveza bien. Para comer fatal. Tomamos el menú de fin de semana. 22€ Muy mal. Nada de atención e interés en hacer bien las cosas. Pedimos: Ensaladilla. Un horror. Insípida, congelada, servida directa de la cámara, sin atún, poca mayonesa. Me recordó a la de un menú (malo) de colegio. Pollo al ajillo. Esto no es pollo al ajillo. Es pollo frito en freidora. Seco e insípido. Salmorejo. Ni fu ni fa Bacalao con tomate. Se deja comer. Patatas fritas congeladas.. De postre flan "casero". Lo dejé en el plato. Por 22€ te tienen que dar bien de comer.
Llegamos a las 16:30. Tienen el 50 % de las mesas vacías. Se niegan a servirnos con la excusa de que las mesas están preparadas para la comida. Curiosamente, no habíamos dicho en un principio que íbamos a comer. La manera de comunicar fue muy poco profesional y menos cordial.
Anexo de reseña: He recibido insultos y amenazas de un camarero diciendome textualmente: '' porque estoy trabajando y no me pillas en la calle'', era uno moreno con la cabeza medio rapada. Amenazas de derecho de exclusion cuando estábamos saliendo del establecimiento, intento de cobro de alimentos no consumidos, y encaramiento hacia mi persona y mis acompañantes bajandose la mascarilla en plena pandemia de Covid19. ¿El motivo? Criticas hacia la reseña que podeis leer a continuación, de la cual no he cambiado nada. Un pleno espectáculo, y algo que no había visto en ningún lugar, el poco tacto hacia el cliente, que en vez de intentar arreglar las cosas y ofrecer algo o tomarselo como una critica constructiva se ponen a amenazar a la clientela ante sus quejas. No voy a añadir nada mas, la reseña a continuación: Llegas y estan todas las mesas sucias y sin recoger, son las 4:30 de la tarde y he pedido una carta de sandwiches o incluso unas patatas, algo de comer, lo que sea. Su excusa es que no hay nada porque ya esta la cocina cerrada. Está al lado de un club deportivo y en mitad de caminos de bici y solo pueden servir algo de beber. Vergonzoso, el sitio es espectacular, pero si cambiasen de dueño este negocio iria de lujo. Verguenza ajena. Espero que no sean capaces de borrar esta reseña y la gente pueda leer esto. El dueño defendía al camarero despues de habernos amenazado. De verdad, que en mi vida he visto algo así.
El sitio está muy bien, tranquilo y con una terraza muy amplia, pero la comida es un auténtico desastre, y muy cara, las patatas bravas son patatas fritas congeladas, y la carne sabe a plástico, una pena, con una mejor comida seguramente irá más gente porque el sitio está muy bien
La calidad de la comida es muy baja. Hemos pedido ensaladilla rusa, boquerones fritos y ensalada de tomate con atún. Nos han cobrado 2€ por un pan que no hemos pedido y que no hemos tocado.
7 euros por un pincho de tortilla normalito y un café con leche regular. No digo más
Lugar en entorno precioso pero enturbiado con un servicio pésimo. La comida no está mal. Una pena porque es un sitio con gran potencial pero descuidado por el servicio que recibimos.
Fuimos a celebrar el cumple de mi madre, pedimos las bebidas y a los 45 minutos no las habían traído. Le comentamos al camarero que las traiga pero no nos hace caso. Pasan otros 15 mins y se lo volvemos a comentar. La respuesta del camarero fue con evasivas e invitándonos a irnos si no estábamos conformes y nos sorprendió su posterior comentario de que iban a tardar más aún, a esto añadió que tenía 23 años de experiencia. No obstante debe ser que no le han enseñado que al cliente no se le puede faltar el respeto, aún menos amenazar con tardar más en traer lo que hemos pedio, por lo que quizás necesitará un par de años más de experiencia para aprenderlo. Otra familia que estaba a nuestro lado también sufrió una experiencia similar y salieron decepcionados. Por suerte rectifico y nos trajo lo que pedimos. Solemos ir a ese lugar pero después de esto han perdido unos clientes, una pena ya que el lugar está en un sitio maravilloso.
La terraza esta situada en un lugar fantástico, pero la configuración de las mesas fuera es muy mala. Nos ofrecieron una mesa para comer delante de un cubo de basura y tenía el 90% de la terraza sin nadie, cuando solicitamos otra nos dijeron que “anda si, allí lejos, no te fastidia”…. No nos llegamos ni a sentar y probar la comida, lastima porque no tenia mala pinta, lastima tener camareros de aquellos a los que le molesta atender a los clientes… Un ejemplo a no imitar en un pais que vive del turismo.
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Informationen über Carpio Somontes
Anfahrt
Carr Madrid-El Pardo, Km 1.400, Fuencarral-El Pardo, 28035 Madrid, Spain
Highlights
Dienstleistungen
Speisemöglichkeiten
Restaurant-Infos
Ausstattung
Die Nachbarschaft
Standort
Carr Madrid-El Pardo, Km 1.400, Fuencarral-El Pardo, 28035 Madrid, Spain
📍 Die Nachbarschaft erkunden
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