La Taberna de mi Abuelo
Pub · Madrid
Öffnungszeiten von La Taberna de mi Abuelo
Über La Taberna de mi Abuelo
La Taberna de mi Abuelo is a Pub restaurant located in Madrid, Madrid. Rated 4.0 out of 5 by guests. Known for: Great beer selection, Great coffee. Popular for breakfast, lunch, solo dining. The menu features arcade games, coffee, dancing, food, food at bar. Offers dine-in, takeout, outdoor seating....
La Taberna de mi Abuelo is a Pub restaurant located in Madrid, Madrid. Rated 4.0 out of 5 by guests. Known for: Great beer selection, Great coffee. Popular for breakfast, lunch, solo dining. The menu features arcade games, coffee, dancing, food, food at bar. Offers dine-in, takeout, outdoor seating. Casual, cozy, quiet, trendy atmosphere.
Was Kunden über La Taberna de mi Abuelo sagen
La Taberna de mi Abuelo es un bar con encanto y ambiente vintage, ideal para vermut y tapas. Destaca su terraza soleada, la música rock/punk y el trato amable de algunos camareros como Gabi. Algunos clientes se quejan del servicio y la actitud de ciertos camareros.
Beliebte Gerichte
Ideal für
Tip: Ideal para un aperitivo o para terminar un día de Rastro. Disfruta de su terraza soleada, especialmente en invierno.
Services
Sehenswürdigkeiten in der Nähe
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Entdecken Sie die Umgebung von La Taberna de mi Abuelo
La Taberna de mi Abuelo befindet sich in Madrid, umgeben von kulturellen und historischen Sehenswürdigkeiten. Hier sind einige der bemerkenswertesten Orte in der Nähe.
Religiöse Gebäude
- Church of Nuestra Señora de Europa, Madrid (A 198m)
Parks und Gärten
- Parque Peñuelas (A 185m) — parque de Madrid
- Casino De La Reina Park (A 469m) — park in Spain
- Parque de la Arganzuela (A 485m) — parque en Madrid
Weitere Sehenswürdigkeiten
- Elemento mecánico ferroviario (A 190m) — monumento urbano de Madrid
- Colegio Público Legado Crespo (A 336m) — edificio en Madrid
- Portillo de Embajadores (A 351m)
- Instituto Farmacéutico de las Fuerzas Armadas y Academia de Farmacia Militar (A 363m) — edificio en Madrid
- Casino de la Reina (A 422m) — building in Madrid, Spain
- Instituto de Bachillerato Cervantes (A 441m) — Instituto de bachillerato
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Häufig gestellte Fragen zu La Taberna de mi Abuelo
Bewertungen von La Taberna de mi Abuelo Madrid
Bar muy majo, con decoración retro; o la de serie 😁. Precio normal. Pase a tomar algo y las patatas fritas del aperitivo muy ricas. No se se tienen cocina.
No conocía este bar y me ha sorprendido mucho. Muy buen sitio para tomarse unas cervezas y unas tostas. El camarero muy simpático y el dueño es encantador. Repetiré sin dudarlo
Unos de los sitios de Madrid,donde te tiran una caña como de verdad apetece!! Una terraza con mucho sol!!! La Tosta de cecina.... Brutal!!! Y unos camareros geniales y profesionales.... Jess, Álvaro, enhorabuena Dani por la tripulación tan genial. Un local muy recomendable!!
Gabi y luis los mejores !! Célebre mi cumpleaños 10 de 10 !!! 💃💃♥️♥️
Un lugar estupendo para tomar el aperitivo, tanto en el interior como en la terraza. Tienen un buen vermú y vinos con muy buena relación calidad-precio. Un sitio con personalidad y con buen ambiente. Pero lo mejor, sin duda, su camarera Jessica; una profesional de las que ya se ven pocas, además de encantadora
Me ha parecido un lugar pintoresco, conserva la antigüedad de la taberna. Tiene un futbolín y una máquina de pinball, me encanta jajajajaja. La cerveza el águila y los camareros muy amables. Un ambiente agradable, pero no de jóvenes , por lo menos cuando yo estuve. Tiene terraza.
Muy bien. Jarra generosa y BUENA. Sólo hay que mirar los tragos que me he bebido...por las marcas que deja una jarra "bien tirada"... CADA FOTOGRAFÍA CUENTA UNA HISTORIA y si miramos bien, los anillos de la jarra de cerveza pueden decirnos la historia de la vida de una caña bien tirada: nueve tragos me costó (porque me iba “racionando” para disfrutarla más).
Pues un lugar bastante antiguo pero que está muy bien para tomar unas cervecitas y tienen una máquina de bolas
Íbamos a otro lugar de estos modernitos que se ha puesto de moda en el barrio, pero hemos desistido. En nuestro camino se cruzó la taberna del abuelo.... Buen trato, mejor comida y música .... Y buena conversación.tiene ese aire castizo que te atrapa.... No dudes en venir
Una terracita súper agradable para tomarse unas cañas y pasar un buen rato. Los dobles son gigantes y las rondas siempre acompañadas de una tapa. Las dos camareras eran la amabilidad personificada, con una sonrisa permanente! Volveremos seguro!! :)
Bar de toda la vida. Sirven muy buena cerveza y el vermut no está nada mal. Buen ambiente y muy buen trato. La terraza, con buen tiempo, está fenomenal. Recomendable.
Taberna clásica genial conservada. Buena música y buen vino en la mejor compañía. Patatas fritas caseras
La Taberna de mi Abuelo es una joya de las de toda la vida! El bar no ha cambiado en nada su esencia y ofrece un ambiente auténtico y encantador. Los camareros son cercanos y amables, y la terraza es perfecta para disfrutar de las mejores jarras de cerveza, servidas con mimo y bien frías. Un lugar altamente recomendable!
Es un sitio muy bonito, hecho con mucho cuidado. La cerveza está bien fria y en copa helada y siempre ponen tapas
Buen producto asi como buena presentación y elaboración. El servicio atendido por la srta Yamile digno de ser destacado por su amabilidad asi como profesionalidad a la hora de proponer y asesorar. Excesivo ruido en el local. Para repetir.
Excelente lugar para pasar el rato, las aceitunas muy ricas y la atención del personal recomendable!, muy buena música!
Mi taberna preferida para tomar un buen vermú, escuchar buena música, y sentir que aún existen rincones entrañables que nos trasladan al Madrid "de antes". Eso sí, prefiero ir entre semana que se está más tranquil@. El fin de semana está hasta los topes ¡y no me extraña! Os deseo otros veinticuatro años abiertos y regalándonos este tesoro que tenemos en Arganzuela. ¡Gracias equipo!
Una taberna de toda la vida. ¡Me ha encantado!
Volver al barrio es volver a la Taberna del Abuelo. El estilo clásico y auténtico que siempre les definió sigue ahí, inamovible y perpetuo, como si el tiempo no hubiera pasado. Por suerte para los que hemos estado unos años fuera, todo permanece tal y como lo recordábamos. Fuera, una terraza pequeñita pero cómoda, a los pies del Paseo de la Esperanza, dentro, una decoración única y castiza, sumado a una ambiente imbatible. Siempre es una buena decisión, sin embargo, los Domingos después del Rastro es insuperable. Si estás por Acacias, tienes que pasarte.
Un bar agradable, con buen música. Y a mí el camarero no me ha parecido un encanto (lo digo por las otras reseñas), pero sí profesional.
Entras en la esencia de una antigua taberna. Aparte de su desayuno café y tostada con tomate e ( ingrediente secreto) fijarse en el suelo o en el mostrador o la maquina de bolas o .. lástima quitase la bandera republicana que estaba en lo alto de la columna central En fin, una taberna para disfrutarlo. De 10
Me encanta este sitio desde hace mucho tiempo. Lo mismo para ir a desayunar que para ir luego más tarde a echar unas cervezas o un vino. Dentro es agradable y la terraza está muy bien..camarero muy majo
Encantada, excelente servicio Las tortas y comidas riquísimas Muy agradable la taberna de MI Abuelo 100% recomendado Muy buena atención me sentí agusto
Estamos en invierno y hoy día soleado, el sol en esta terraza por su ubicación aguanta más antes de ponerse y hemos estado un rato muy agradable. Nos han puesto unas cervezas con un bonito y grande bol de patatas fritas, y hemos pedido unas tostadas riquísimas a las cuales y por gustos, les hemos cambiado el pimiento de piquillo de una a otra, y es que da igual....cuando el producto es bueno y la calidad es buena, todo está buenísimo, y así a sido. El trato con quien nos a atendido a sido muy cordial, amable y rápido. Sin duda un sitio donde volver y pasar un buen rato, en un lugar idóneo.
Me encanta este tipo de bares que me regresan a mi niñez y cada vez que los veo no puedo evitar jugar con antaño. Volveré a probar esas ricas todas y a dar a las máquinas de juegos. Gracias por existir después de tanto tiempo.
Terraza de referencia en el barrio por su tradición y ubicación. Su cerveza está siempre bien bien fría. Dispone de futbolín en el interior para echar unas partidas.... Las tapas de patatas fritas, cortezas, aceitunas...
Para aperitivo nos ha parecido lo maximo este sitio! Autentico, con alma y encanto de bar antiguo de toda la vida pero con si toque juvenil gracias a los chicos que lo llevam! Perfecto para tomarte un vermú y una tapita! Público de todos los estilos y edades! Ojalá hubiera mas sitios como este!
Estamos en invierno y hoy día soleado, el sol en esta terraza por su ubicación aguanta más antes de ponerse y hemos estado un rato muy agradable. Nos han puesto unas cervezas con un bonito y grande bol de patatas fritas, y hemos pedido unas tostadas riquísimas a las cuales y por gustos, les hemos cambiado el pimiento de piquillo de una a otra, y es que da igual....cuando el producto es bueno y la calidad es buena, todo está buenísimo, y así a sido. El trato con quien nos a atendido a sido muy cordial, amable y rápido. Sin duda un sitio donde volver y pasar un buen rato, en un lugar idóneo.
Un lugar muy bonito. Pase el fin de semana y fue un momento agradable, no solo por el lugar si no por el trato de los camareros. Repetire sin pensarlo.
Gabi fue excelente sabía lo que queríamos Solo con vernos . Un pedazo de lugar donde comer y tomarse algo y la música si te gusta el rock y el punk maravillos también
Me encanta este tipo de bares que me regresan a mi niñez y cada vez que los veo no puedo evitar jugar con antaño. Volveré a probar esas ricas todas y a dar a las máquinas de juegos. Gracias por existir después de tanto tiempo.
Terraza de referencia en el barrio por su tradición y ubicación. Su cerveza está siempre bien bien fría. Dispone de futbolín en el interior para echar unas partidas.... Las tapas de patatas fritas, cortezas, aceitunas...
Sitio auténtico con buena oferta de vinos, más allá del típico Ribera o Rioja, vino de Madrid, del Bierzo... Decoración vintage, sofás y hasta un futbolín!!!
Para aperitivo nos ha parecido lo maximo este sitio! Autentico, con alma y encanto de bar antiguo de toda la vida pero con si toque juvenil gracias a los chicos que lo llevam! Perfecto para tomarte un vermú y una tapita! Público de todos los estilos y edades! Ojalá hubiera mas sitios como este!
Sitio auténtico con buena oferta de vinos, más allá del típico Ribera o Rioja, vino de Madrid, del Bierzo... Decoración vintage, sofás y hasta un futbolín!!!
Entras en la esencia de una antigua taberna. Aparte de su desayuno café y tostada con tomate e ( ingrediente secreto) fijarse en el suelo o en el mostrador o la maquina de bolas o .. lástima quitase la bandera republicana que estaba en lo alto de la columna central En fin, una taberna para disfrutarlo. De 10
Gabi fue excelente sabía lo que queríamos Solo con vernos . Un pedazo de lugar donde comer y tomarse algo y la música si te gusta el rock y el punk maravillos también
Un lugar muy bonito. Pase el fin de semana y fue un momento agradable, no solo por el lugar si no por el trato de los camareros. Repetire sin pensarlo.
Encantada, excelente servicio Las tortas y comidas riquísimas Muy agradable la taberna de MI Abuelo 100% recomendado Muy buena atención me sentí agusto
El sitio está bien, tienen variedad de cervezas de marca y futbolín. La comida también con cosas sin carne (tampoco muchísimas, pero por lo menos algo). La música y el ambiente bien y los camareros majetes.
De esta zona, me pareció un sitio bien ubicado, con una terracita al sol. Dentro, una decoración que parece mantener sus orígenes. (Quizá podría restaurarse el suelo sin perderlo). Original: las máquinas de juego. Un rincón en la ventana muy lindo. Tosta de sardina ahumada exquisita. El resto del pedido, más normal. Trato amable pero el servicio puede mejorar un poco su eficacia.
Mi experiencia ha sido desayunando en la terraza un pincho de tortilla y un café. El café viene con una galleta lotus y la tortilla es sin cebolla, huevo cremoso y la patata más cocida que frita. La atención muy buena, y la terraza muy agradable.
El bar de la esquina y nunca mejor dicho. Bien ubicado con una tentadora terraza sol, bien atendido, ambiente de barrio con algunas caras conocidas, le falla la poca sombra que dan los pequeños arboles, un poco mas de frescor y verde le iria bien en primavera y verano, lo demás bien.
Un bar histórico en el barrio de Arganzuela. Lógicamente cuando ha durado el paso de tres generaciones es que algo hacen bien. No busques en el un restaurante, aunque sus raciones tienen buena calidad/precio. Además tiene ese toque a tasca madrileña que tanto se echa de menos. Un sitio recomendable y más en verano con una terraza perfectamente ubicada al sol. Cerca de Madrid río para dar un paseo y bajar lo tomado.
Como siempre llego demasiado pronto a los sitios, taberna interesante por la decoración y música, tiene terraza amplia en la calle. El vermut muy bueno. Ideal para terminar un dia de Rastro.
Un bar histórico en el barrio de Arganzuela. Lógicamente cuando ha durado el paso de tres generaciones es que algo hacen bien. No busques en el un restaurante, aunque sus raciones tienen buena calidad/precio. Además tiene ese toque a tasca madrileña que tanto se echa de menos. Un sitio recomendable y más en verano con una terraza perfectamente ubicada al sol. Cerca de Madrid río para dar un paseo y bajar lo tomado.
Como siempre llego demasiado pronto a los sitios, taberna interesante por la decoración y música, tiene terraza amplia en la calle. El vermut muy bueno. Ideal para terminar un dia de Rastro.
Taberna añeja, a la vieja usanza ( con pinball y futbolín incluido). Buenos precios, sin atracos. Eso sí, la camarera no es la alegría de la huerta precísamente, debería pedir ayuda profesional, le vendría muy bien.
Un sitio de los que gusta encontrarte porque rezuma Madrid Madrid y si es en un barrio mejor y si tiene esa terraza mejor todavía.
Podría ser un bar de referencia para varios amigos que quedamos por la zona todas las semanas. Sin embargo, la atención de los camareros es tan mala, que preferimos irnos a sitios más lejanos. Es una pena porque el bar tiene bastante rollo.
Ni fu ni fa. Un bar del montón que se las dá de moderno. Servicio bastante mejorable. Te sacan las bebidas ya servidas, y de hecho la crema de orujo era mala, comprada a saber donde y a granel.
Hace años este lugar estaba muy bien porque lo llevaban otras personas bastante majas. Desde hace un tiempo, lo lleva un chico con gafas bastante impertinente y desagradable. Es probable que se haya equivocado de profesión. Hay que tener otra disposición para trabajar en hostelería. Y no, no era un mal día, siempre es igual de desagradable. Y se lo dije a él directamente con todo el respeto del mundo. Volveré cuando no atienda este chico.
Está bien para tomarse algo, pero falta simpatía por parte del personal y si vas con niños no parece gustarles demasiado.
Tiene terraza exterior agradable, buena atención pero escasos en los aperitivos q te ponen con la consumición. Se reduce a un pequeño cuenco de patatas fritas y no cambian aunque pidas más consumiciones
Aconsejo no pedir comida, solo bebida, ya que la comida es de mala calidad. Pedimos queso curado en aceite y nos pusieron queso semicurado, bastante malo, por cierto, al que le echaron por encima un chorro de aceite. Un timo
Fui la otra vez en plan tonar un poco de sol y unas cañas. El ambiente es raro dentro del local por eso supongo que la mayoria de las personas van afuera. Y lo peorcito son los meseros, no estan atentos y estan poco presentables de cara al publico. Deberian mejorar eso y las instalaciones del baño y revestimientos del local.
La terraza que tienen es amplia y se está a gusto. Fui la primera vez y el camarero me pareció bastante poco amable. Pensé que un mal dia lo tiene cualquiera, pero es que volví una segunda vez y más de lo mismo. Ahí verifiqué que el trato que tiene generalmente es así de antipático, y no me parece bien que la gente sea así si está trabajando de cara al público. Creo que lo que menos debería hacer un camarero es atender amablemente pero, sobre todo, no poner malas caras cuando se le llama para pedirle otra bebida ya que es su trabajo como camarero.
Siempre he sido muy fan de este bar, por la gente que lo llevaba y por el ambiente que tenía. Pero últimamente hay un camarero/encargado que no para de perdonarte la vida con su mirada y sus comentarios. Moreno, con gafas y pendiente, no se puede ser más desagradable. Una pena porque nunca ha sido así.
Fui la otra vez en plan tonar un poco de sol y unas cañas. El ambiente es raro dentro del local por eso supongo que la mayoria de las personas van afuera. Y lo peorcito son los meseros, no estan atentos y estan poco presentables de cara al publico. Deberian mejorar eso y las instalaciones del baño y revestimientos del local.
A pesar de tener aperitivo, solamente en la tercera ronda de cervezas nos pusieron un pequeño plato de cortezas (tres personas consumiendo). Por apoyar los vasos en un barril exterior nos dijo textualmente un camarero "No podéis estar ahí, me ponen multa y desde luego os la paso a vosotros". Un servicio, en general, bastante apático y a veces desagradable. Le pongo dos estrellas y no una porque al menos la cerveza de barril es Mahou (bien tirada y fresca) y porque tiene la suerte de que da el sol en la terraza.
Siempre he sido muy fan de este bar, por la gente que lo llevaba y por el ambiente que tenía. Pero últimamente hay un camarero/encargado que no para de perdonarte la vida con su mirada y sus comentarios. Moreno, con gafas y pendiente, no se puede ser más desagradable. Una pena porque nunca ha sido así.
La terraza que tienen es amplia y se está a gusto. Fui la primera vez y el camarero me pareció bastante poco amable. Pensé que un mal dia lo tiene cualquiera, pero es que volví una segunda vez y más de lo mismo. Ahí verifiqué que el trato que tiene generalmente es así de antipático, y no me parece bien que la gente sea así si está trabajando de cara al público. Creo que lo que menos debería hacer un camarero es atender amablemente pero, sobre todo, no poner malas caras cuando se le llama para pedirle otra bebida ya que es su trabajo como camarero.
A pesar de tener aperitivo, solamente en la tercera ronda de cervezas nos pusieron un pequeño plato de cortezas (tres personas consumiendo). Por apoyar los vasos en un barril exterior nos dijo textualmente un camarero "No podéis estar ahí, me ponen multa y desde luego os la paso a vosotros". Un servicio, en general, bastante apático y a veces desagradable. Le pongo dos estrellas y no una porque al menos la cerveza de barril es Mahou (bien tirada y fresca) y porque tiene la suerte de que da el sol en la terraza.
No nos dejaron reservar (10 días antes) para grupo pero sin embargo ese día nos echaron porque venía otro grupo que había reservado (imagino amigos). Se nos comunicó que NO hacían reservas y que fuesemos pronto para asegurarnos sitio, para luego de sorpresa echarnos. Edito reseña por su justificación adulterada.
Una pena de sitio, podría ser todo muy agradable pero el servicio es lamentable. Nos ha atendido un camarero con la mascarilla bajada... Así se salva la hostelería, incumpliendo las normas mínimas y poniendo en peligro a los clientes. Una irresponsabilidad, nos hemos tenido que ir.
El tercio te cuesta 3,30€ , no está frío y te ponen patatas fritas de bolsa. Se me caería la cara de vergüenza poner esos precios y no poner nada de comer en condiciones. Lamentable experiencia, mucho sol pero poco calidad. Estos sitios no deberían existir en Madrid, sois culpables los que venís pues gracias a vosotros las estafas siguen existiendo.
Me sirvieron una copa de vino tan escasa que pensé que se les había acabado la botella,pero no !!! Un robo,unos caraduras sin par. Jamás me han puesto una cantidad tan miserable. El resto standard....no vuelvo. Sin vergüenzas!!!
El camarero tarda hasta en atender, trae las cosas cuando se acuerda y a destiempo (incluso cuando hemos terminado la consumición). Las.patatas del aperitivo super rancias y pasadas.Hay mejores bares y servicios por el barrio.
Fatal. Si te gusta que el dueño te diga sin previo aviso “voy a sacar la manguera y si les mojo digo que estoy limpiando” este es tu bar. Gestos y trato penoso. 0 recomendable.
Nefasto Maestros de la ironía: La tortilla de patata "con cebolla y sin prisa de unos 15/20 minutos" que pone en la carta es porque les tiene que dar tiempo a ir a Mercadona a por ella. Las tostas... Creo que mi hijo de 3 años las hace mejor. Pan secorro de la semana pasada y todo de bote... Tienen que aprovechar la visita al mercadona.
No suelo poner opiniones negativas pero en este caso me parece que es una crítica constructiva. Nos sentamos a tomar algo y pedimos una ración de callos. 35 min mas tarde ni rastro de ellos, ni siquiera un aviso de disculpa o de que se fueran a retrasar, cosa que hubiéramos entendido. Decidimos que finalmente no queremos seguir esperando, y les decimos que cancelen los callos por la tardanza, a lo que ni se inmutaron y contestaron con un “ya”. En fin, no pedimos demasiado, pero un mínimo de atención y educación. Obviamente no lo recomendamos y no volveremos.
El sitio tiene una ubicación perfecta y buena terraza pero el servicio deja mucho que desear. La tortilla ni se os ocurra pedirla. Pone que tarda 15-20’ y que es con cebolla. Con esa descripción hemos pensado que era casera. Lo que no dice es que es congelada y 20’ en horno o microondas es demasiado para el malísimo resultado. No les gustan las críticas constructivas de sus clientes. Pero la terraza por si acaso no queda claro, está muy bien ubicada. No me deja contestar abajo, así que lo hago aquí. Mis palabras han sido “deja mucho que desear”. No que el servicio es malísimo. Es lo único que hemos pedido y veníamos con hambre. Además hemos avisado para que viniera el propietario y no lo ha hecho (o no le han avisado). Nos habéis venido a preguntar a la mesa y a servirnos, pero creo que eso es lo que se hace en los bares, ¿no? Atender a los clientes. Y lo de que deja mucho que desear es porque siendo con la crítica, dicha amablemente y de manera constructiva para evitar malentendidos con otros clientes después de decíroslo abierta y directamente a la cara allí al pedir la cuenta (sería interesante que pusierais que no es casera porque lo de que tarda 15-20’ lleva a confusión y a pensar que es casera y no lo es y no está rica), la respuesta de su empleado y la suya ha dejado mucho que desear. Han sido desagradables y bordes. Y por esa respuesta que he recibido (del camarero: que sí es verdad que no era casera pero que pasaba del tema y que pasaba de avisar al propietario porque tenía mucho lío dentro y que él no se atrevía pero si quería que me acercara yo; y al propietario que con la cara, las palabras y la contestación casi hasta la culpa de que tengan esa tortilla es mia, pues he optado por escribir esta crítica, para que otros clientes puedan tomar la decisión de no pedirla y no se confundan como nosotros en la elección. El pan si que estaba rico, estaba caliente y era bueno. La terraza que tenéis es estupenda y cuando os hemos pedido aperitivo (panchitos, patatas o algo) nos lo habéis traído sin problema. Pero también en los negocios hay que aceptar las críticas y no casi “escupir” al cliente por daros un consejo que le ha llevado a confusión y evitaría a otros lo mismo. Y, claramente, después de leer otras críticas negativas, con las respuestas del propietario siempre parece que la culpa la tiene el cliente. Una pena.
El camarero que está hoy domingo por la mañana es muy poco agradable. En más de una ocasión malas contestaciones. Da la impresión de que le estas molestando. El resto son muy majos y atienden bien. Llevo tiempo viniendo a este bar porque me resulta agradable, pero es este caso no me agrada ir a tomar algo y que no me traten bien. Es un básico
Mala experiencia. 50 minutos esperando unas bravas.Vale que las hacen en el momento, pero que las hagan. Pedimos la cuenta porque nos tenemos que ir y damos por perdida la ración. En ese momento salen las bravas y la cuenta, todo junto. Pedimos llevárnoslas a casa y de malos modos nos dicen que no tienen envases para llevar, yo creo que están obligados a tenerlos. Respecto al trato pasó algo más, también desagradable, pero ya no me extiendo más.
El camarero tatuado muy mal educado y con la mascarilla con la nariz al descubierto atendiendo el servicio. Pedí una copa de vino Ribera del Duero y no me la sirvieron en la mesa como sería lo correcto para visualizar la etiqueta si lo creo conveniente. No nos pusieron aperitivos y a todas las mesas si y cuando lo recordamos no pide ni disculpas. Pedimos la carta a las 21.40 y nos dice que ya estaba cerrada la cocina. No recomiendo el sitio por la mala atención y calidad del servicio. No volveré a ir..
Estábamos en la terraza y pegaba mucho el sol (al nivel de insolación) le pedimos al camarero que parecía “jefe” que si podía abrir las sombrillas (que ya las tenía fuera pero cerradas) y dijo que no, que estaba muy liado y que sino tendría que ponérsela a todos. 80 euros de cuenta y una insolación. No lo entendemos, las sombrillas para qué están?
Intentamos pedir en numerosas ocasiones y nos dan largas y cuando por fin nos atienden nos dicen que lo sienten pero que la cocina está cerrada. Solicitamos hablar con el encargado y todo son chulerías y burlas salvo por un camarero que fue muy amable con nosotros. Inicialmente nos negaron una hoja de reclamación y no nos la dieron hasta que llamamos a la policía por tlf. Una experiencia muy desagradable, más por la chulería y las formas que por habernos dejado sin comer
El camarero nos echó la bronca porque nos sentamos en la mesa sin que estuviese desinfectada y aunque tenía razón fue bastante cortante y nos hizo sentir mal. Al rato se bajó la mascarilla y se puso a fumar en la puerta del bar mientras estaba atendiendo las mesas ... no se bastante contradictorio su jefe no le echa la bronca por eso y si porque la gente se siente en mesas sucias.
Fuimos contentos y salimos de mal humor por la actitud y la educación de los camareros/dueños. La comida mediocre y el trato con desprecio y bromas agresivas. No volvemos.
Una y no más. Pido un café a las 17.30 y me dicen q ya no sirven café. Pido infusión y tampoco. El camarero un borde de campeonato. Ojalá cierren pronto
Desagradables y metiendo prisa. El camarero de la barra no tiene modales y el de mesa presionado para ver qué queríamos comer cusndo nos dejó sentarnos y luego nos dijo que en cinco minutos cerraba la cocina.
En este bar os sugiero entrar por la ventana, ya que el camarero en época de terraza te arrolla en la puerta, excusándose que es zona de empujones y que esa zona es exclusiva para camareros. Antes de que el dueño responda, como hace siempre indicando que llevan 25 años abierto, ya le confirmo que si estuvieran en la cera de enfrente con algo menos de sol y la terraza no fuera tan fructífera, ya llevarían 25 años cerrado. De nada.
Primera y última vez, no entiendo cómo tienen clientela cada vez que pasaba por allí. Me atreví a probar, pero fue un tremendo error. La atención del camarero ha sido básicamente ASQUEROSA. Todo el mundo tiene problemas, pero los clientes no son los culpables, buscate un psicologo champion 😚. Montas una taberna y no das comidas un viernes a las 22:00... PORQUE HAY MUCHA GENTE! UN VIERNES NOCHE EN MADRID! Permítame el dueño del local o el encargado, decirle amablemente que no TIENE NI PUTA IDEA CRUCK. Ahora a llorar a Jerusalén cuando tengáis que cerrar, o que al menos cambien de dueños y empleados, que el local promete, no así las manos que lo llevan. Si, estoy deseando que os chapen el negocio.
El camarero bastante antipático. Pedimos unas patatas con las cervezas y no nos las quiso poner (a pesar que todas las demás mesas sí tenían). A la hora de pagar, nos quiso cobrar 17€ por 3 cervezas. Le pedimos el ticket y vimos que nos había metido una ración, la cual por supuesto no habíamos pedido. Vamos, que nos intentó estafar.
Ayer 04/10/24 estuve con una amiga y pedimos una tosta de ventresca y una lata de mejillones. Tardan media hora con los mejillones y bastante más con la tosta. El camarero antipático y hablando a regañadientes. No aconsejamos este sitio (por el servicio y la mala atención). No volveremos.
Este local es un histórico del barrio. Se encuentra en un edificio antiguo de la zona de Acacias y conserva un aspecto más propio de tasca del centro, si bien ahora está desaliñado en exceso. La Taberna De Mi Abuelo ya no es el sitio acogedor que era. Fuimos porque otros sitios cercanos estaban hasta arriba de gente a las 21h y siempre ha sido un referente en Acacias. Soy del barrio de toda la vida y he ido varias veces a esta tasca y su terraza a lo largo de su existencia. Ahora por dentro es bastante lúgubre. Nuestra experiencia el viernes fue muy decepcionante. Hasta no hace mucho tiempo tenía tostas y opciones para comer, pero el otro día no había nada más allá de aceitunas, patatas fritas y cortezas. Tampoco la terraza estaba montada, pero dentro estaba iluminado de forma muy ténue y todo el calor provenía de una estufa de butano que solo debía de calentar a dos chicas y un perro que, entiendo eran amigas del camarero y además, estaban colocadas bloqueando el paso al baño. El trato fue de bastante pasotismo durante el tiempo que estuvimos. Como me acerqué a pedir a la barra la segunda ronda (el camarero no pasaba ni medio cerca de las mesas, estaba ahí sin hacer gran cosa), ya ni se molestaron en llevar a la mesa las consumiciones. Las dejaron en la barra. No es un tema de que me el camarero me tenga que servir (soy el primero que acerca las cosas y facilita las cosas cuando el camarero lleva o trae platos y vasos, sobre todo si hay lío en el local), el tema es que no tenía otra cosa que hacer, salvo quizá mirar su móvil... porque durante casi todo el tiempo solo hubo dos mesas ocupadas. Había, cuando llegamos, un grupo de 4 o 5 personas bastante ruidoso y físicamente invasivo entre la barra y nuestra mesa, a los que tampoco dio ningún tipo de toque. Lo peor fue cuando dijo desde la barra a las dos mesas que había, a eso de las 22:30h: "Si no pedís un par de copas ahora, ya os cobro y cierro". Un viernes de Navidad. Y no es porque no nos hubiésemos tomado ya un par de rondas o las hubiésemos estirado desde mucho antes, o porque fuese tardísimo y se acercase la hora de cerrar. Pudimos estar hora y media en el sitio. Luego siguió intentando quitarle hierro al asunto diciendo cosas como "es que a mí, me parece mal que me paguen por no hacer nada" o "con el bar así, mi jefe pierde dinero", y cuando se dio cuenta de que no lo arreglaba, siguió con frases como "era una broma, no tengáis prisa" (mientras iba cerrando persianas una por una) o "no te enfades" (con el TPV en la mano). No sé si por el camarero o por la gerencia o por alguna circunstancia particular que afecte al negocio, pero el viernes pasado, a La Taberna De Mi Abuelo no le quedaba nada del encanto por el que se la conoce. Es una pena porque siempre ha sido un sitio que se ha puesto a reventar, tanto el interior como su terraza. Se ponía como los bares de los pueblos los domingos al aperitivo. Pero lo del viernes fue otra cosa, y entiendo por qué. Espero que sepan reconducirlo y lo consigan mantener como casi todo el mundo lo recuerda.
Recibimos muy mal servicio de parte del chico de la barra. Se portó borde. Nunca se acercó a la mesa a preguntar qué necesitábamos, retiró un vaso de vermú que estaba sin terminar y a cada pregunta que le hicimos respondió con desgano. Fatal
Trato super deficiente, cero tapas... Es la segunda vez asi que ahí va la reseña
Un café solo y un café con leche 4'50€. El café con leche tendría 5% de café, 5% de leche y 90% de agua. Se lo comento al camarero y me pone otro café con el mismo resultado. Se lo dejo en la mesa y hasta siempre. Qué forma de burlarse de clientes y turistas. No sé si el propietario está al corriente o no, pero en cualquiera de los dos casos, mal asunto......
Edito mi reseña. Subida de precios de un dia a otro sin previo aviso. Por ejemplo, vermut antes 2.5€, ahora 3,10€. Dada la mala educación de la persona que responde a las reseñas , me despido de esta diciendo: HastaLuegoMaricarmen
Nos sentamos en la terraza, preguntamos si servían comida, dijeron que si. Pedimos las bebidas. Las trajó la camarera y se fue muy rápido así que no nos dio tiempo a decirle que queríamos pedir de comida. Luego ya no apareció nadie durante mucho tiempo. Al final cuando vino otro camarero era tarde así que pagamos y nos fuimos. Luego vimos la camarera y 2 otros chicos fumando en el lateral y viendo videos en el móvil. Es un ambiente curioso. Hay que tener tiempo. No lo recomendaría para familias con niños.
A parte del camarero que nos tomó el pedido, los demás bastante maleducados. Señalo sobre todo el de la barra, un chaval que podía tener unos 25 años con un cigarro en la oreja que, al pedirle la cuenta, me contestó con condescendencia como si le estuviera pidiendo algo fuera de contexto. Bastante desagradable ir a un bar para pasar un rato tranquilo y que el propio personal acabe arruinándote la noche siendo borde sin ninguna razón. No volveré a ir
Era un sitio excelente desenfadado bien atendido con tostas muy ricas Ahora tiene cerrada.la cocina y el camarero que atiende la terraza no tiene ningun interes atiende con desgana y cierto desaire Una pena estan perdiendo la clientela fiel que ibamos con asiduidaz
Un auténtico desastre, acabamos de estar, un grupo de siete personas y el camarero no nos atendió en mesa a pesar de estar sin clientela, tuvimos casi que suplicarle para que nos tomara el pedido. En mi caso que me acople el último del grupo tuve que ir a la barra a por mi bebida y llevarla al mesa… cero en servicio, como si tuviera tomándome una cerveza en mi casa….
Otro sitio al que no volveremos. Nos han querido cobrar más bebidas de la que hemos pedido (éramos 3 personas, no 50). Creo que es bastante sencillo de comprender que si las apuntas a mano te puedas equivocar pero el camarero con gafas podría podría haberlo entendido y haber sido un poco menos desagradable y prepotente. Aún así, nos hemos ido pagando más de lo que debíamos. Lamentable.
Un sitio clásico, con mucho carácter, con sus estupendos azulejos y sus cañas bien servidas… Qué pena vivir lo siguiente: llego con dos personas al bar, nos sentamos en una mesa. Me levanto y voy a la barra. Hay un camarero en ella. Me pongo delante y le digo ‘Hola’ con una sonrisa. No me mira. Ni me responde. Transcurren unos segundos. Digo: ‘Buenos días!’. Me mira y me dice: ‘Tienes que esperar’. Sin más. Ni ‘hola’ ni ‘hola, no te preocupes que ahora voy a la mesa’. No: mejor hostilidad desde el minuto cero. Porque no hay nada más violento en esta vida que que no te devuelvan el saludo... Vale, me voy a la mesa, espero. Nos sirven. Después de la primera consumición, pedimos la segunda. Media hora después, aunque estamos en el lugar más visible del bar, no nos han servido. Así que nos vamos. Que ‘no se habían dado cuenta’ nos dicen. En fin, qué pena, no? Y todo por cometer el ‘pecado’ de ir a la barra a decir ‘hola’. Uf.
Un auténtico desastre, acabamos de estar, un grupo de siete personas y el camarero no nos atendió en mesa a pesar de estar sin clientela, tuvimos casi que suplicarle para que nos tomara el pedido. En mi caso que me acople el último del grupo tuve que ir a la barra a por mi bebida y llevarla al mesa… cero en servicio, como si tuviera tomándome una cerveza en mi casa….
El servicio bastante malo. El aperitivo para no volver, cuatro aceitunas… Quería cerrar antes de la hora, nos trajo la cuenta sin pedirla y se puso a recoger las sillas que le faltó tirarlas para hacer más ruido, muy molesto y desagradable
Experiencia bastante desagradable. Tostas a precio de oro y duras ,secas,...sin ánimo alguno por la labor ,ni rectificación. Así es como aquí lo hacemos, ese es el mensaje que nos hemos llevado. Actitud prepotente y sin ninguna autocrítica.
Un sitio clásico, con mucho carácter, con sus estupendos azulejos y sus cañas bien servidas… Qué pena vivir lo siguiente: llego con dos personas al bar, nos sentamos en una mesa. Me levanto y voy a la barra. Hay un camarero en ella. Me pongo delante y le digo ‘Hola’ con una sonrisa. No me mira. Ni me responde. Transcurren unos segundos. Digo: ‘Buenos días!’. Me mira y me dice: ‘Tienes que esperar’. Sin más. Ni ‘hola’ ni ‘hola, no te preocupes que ahora voy a la mesa’. No: mejor hostilidad desde el minuto cero. Porque no hay nada más violento en esta vida que que no te devuelvan el saludo... Vale, me voy a la mesa, espero. Nos sirven. Después de la primera consumición, pedimos la segunda. Media hora después, aunque estamos en el lugar más visible del bar, no nos han servido. Así que nos vamos. Que ‘no se habían dado cuenta’ nos dicen. En fin, qué pena, no? Y todo por cometer el ‘pecado’ de ir a la barra a decir ‘hola’. Uf.
Experiencia bastante desagradable. Tostas a precio de oro y duras ,secas,...sin ánimo alguno por la labor ,ni rectificación. Así es como aquí lo hacemos, ese es el mensaje que nos hemos llevado. Actitud prepotente y sin ninguna autocrítica.
El servicio bastante malo. El aperitivo para no volver, cuatro aceitunas… Quería cerrar antes de la hora, nos trajo la cuenta sin pedirla y se puso a recoger las sillas que le faltó tirarlas para hacer más ruido, muy molesto y desagradable
Era un sitio excelente desenfadado bien atendido con tostas muy ricas Ahora tiene cerrada.la cocina y el camarero que atiende la terraza no tiene ningun interes atiende con desgana y cierto desaire Una pena estan perdiendo la clientela fiel que ibamos con asiduidaz
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C. de Moratines, 30, Arganzuela, 28005 Madrid, Spain
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