La Cuchara del Camesa
Regional · Olea
Öffnungszeiten von La Cuchara del Camesa
Über La Cuchara del Camesa
En La Cuchara del Camesa, situado en la hermosa Olea, te invitamos a disfrutar de una experiencia gastronómica memorable. Nuestro restaurante se distingue por su ambiente acogedor y cuidado, realzado por detalles encantadores tanto en el interior como en el exterior, incluyendo una chimenea y cómodo...
En La Cuchara del Camesa, situado en la hermosa Olea, te invitamos a disfrutar de una experiencia gastronómica memorable. Nuestro restaurante se distingue por su ambiente acogedor y cuidado, realzado por detalles encantadores tanto en el interior como en el exterior, incluyendo una chimenea y cómodos espacios para relajarse. Nos esforzamos por ofrecer un servicio atento y amable, adaptándonos a las necesidades de nuestros clientes. Nuestra cocina, con opciones veganas y vegetarianas, destaca por sus platos elaborados con productos locales de alta calidad, incluyendo especialidades como la olla ferroviaria y croquetas caseras. Disponemos de opciones para todos, desde menús infantiles hasta un completo menú del día, además de una carta selecta y una barra de ensaladas. Con opciones de comedor privado y accesibilidad para todos, incluyendo mesas al aire libre, La Cuchara del Camesa es el lugar perfecto para disfrutar de una comida excepcional.
Was Kunden über La Cuchara del Camesa sagen
La Cuchara del Camesa destaca por su comida casera de calidad, trato amable y entorno natural precioso. Los clientes elogian la olla ferroviaria y las vistas espectaculares. Es un lugar muy recomendado para disfrutar de una comida tranquila y agradable.
Beliebte Gerichte
Ideal für
Tip: Es recomendable reservar, especialmente si se desea probar la olla ferroviaria o el cabrito. Se puede seguir al restaurante en Instagram para estar al día sobre aperturas y menú.
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Häufig gestellte Fragen zu La Cuchara del Camesa
Bewertungen von La Cuchara del Camesa Olea
Un sitio altamente atractivo y recomendable. Un paisaje precioso con principios de toques otoñales, con muchos detalles tanto dentro como fuera. Tiene una zona muy relajante con sofás para estar de sobremesa o tomarte algo tranquilamente, desde donde tienes las vistas de toda la zona, además de tener una “pequeña” biblioteca que comparte espacio con una exposición de arte. Estuvimos el fin de semana pasado, y la verdad es que al probar la comida te das cuenta que es casera y sana, nada grasienta y con el sabor de “casa de la abuela”, y como decían las abuelas “se llena antes el papo que el ojo”. Nos atendieron de maravilla. De los que fuimos, dos éramos vegetarianas, y la verdad es que nos encantó, además nos trajeron una tapa de bolitas de arroz. No conocíamos el sitio, pero sin duda volveremos y lo recomendaremos.
Hemos ido hoy recomendados por unos amigos y se han quedado cortos en los elogios a la comida y al servicio prestado por el personal. Espectacular la olla ferroviaria de Garbanzos a la marinera.Hemos repetido. Raciones abundantes. Los postres variados y con un toque innovador que les hacen diferentes de todo lo que hayamos podido probar. Buena relación calidad precio Los dueños encantadores.Y comer con las vistas al valle es una maravilla. Muy recomendable.
Una gran experiencia en un restaurante muy completo: muy cuidado, bien decorado y situado en una ubicación inmejorable. Fui a comer con la familia al estar visitando la zona y todos terminamos muy satisfechos. La comida fue de una calidad excelente y en tal cantidad que el camarero no tuvo ningún problema en preparárnosla para llevar. Las ollas ferroviarias son muy recomendables y la tarta Olea un postre que no te puedes perder. Después de comer subimos a la zona de sobremesa a descansar ante unas vistas magníficas de Valdeolea. El servicio fue excelente y muy atento en todo momento. Volveremos pronto seguro.
A pesar de las circunstancias actuales, en el restaurante La Cucharas del Camesa hemos podido disfrutar de un comida espectacular en grupo de amigos reducido y con cierta normalidad, con atención correcta. El restaurante es amplio con mucha luz natural, vistas increíbles al valle y comodidad suficiente para sentirse agusto y relajado. Mesas y bancos en el exterior. Aparcamiento suficiente. Precios contenidos y calidad muy equilibrada. Recomiendo hoya ferroviaria de alubias y huevos fritos con morcilla y jijas. Para recuperar lo andado por ruta de los menhires. Muy recomendable. Después del café hay que moverlo haciendo una vista por la Iglesias medievales de la zona.
Encantador el sitio y el personal. Muy atentos y amables con nosotros y con nuestro perro. La comida muy buena casera. Y las croquetas de atún y de carne exquisitas Un lugar que volveremos sin duda. Encantados nos hemos ido Los garbanzos de cocido delicioso. Precio y calidad muy buenos. Da gusto encontrar un lugar de así de bonito y la calidad de la comida.
El lugar precioso, la comida muy rica, disponen de un menú, de tres primeros y tres segundos a elegir postre y bebida, por 25€ el domingo con productos de la zona riquísimo. El trato estupendo, comandas rápidas y personal muy agradable, muy pendiente de que todo esté a la satisfacción del cliente. Lugar altamente recomendable visitar. Hacer reserva previa.
Sitio espectacular, el camarero encantador, la carta es corta pero de gran calidad, los callos son los más ricos que he comido en mi vida y mis hijos dijeron que tanto el menú infantil de uno,como el super taco del otro eran lo más rico que habían comido nunca. Los postres de estrella michelín. Sin duda un gran descubrimiento y volveremos a ir seguro.
Un buen sitio para comer y pasar una sobremesa muy tranquila y agradable. las ollas ferroviarias un lujo. comida natural y sana. Ideal para ir con niños o con tu perro. Luis, el propietario, un encanto y el servicio atento en todo momento.
Entorno y local precioso donde comer olla ferroviaria o cualquiera de los platos caseros que preparan con cariño Luis y su familia. Es bueno seguirles en Instagram para estar al día sobre aperturas y menú. Tienen dos comedores, alguna mesa fuera en días de buen tiempo y una librería de lujo en la planta superior.
Sencillamente maravilloso. Llamamos para hacer reserva y no tenían sitio, pero nos dijeron que si no encontrábamos sitio para almorzar, fuéramos a las 4 de la tarde. Así lo hicimos y nos tenían mesa preparada. Mientras esperábamos, nos ofrecieron un vermú que estaba brutal. Y si esto fuera poco, ahora llegaba lo mejor. La comida era una locura: crema de champiñones, chips caseros y, en especial, la olla ferroviaria de codillo que era una auténtica fantasía. Y para terminar, postres caseros. Aunque me pilla bastante lejos, me gustaría repetir, porque me quedé con ganas de probar más de sus platos caseros. De los mejores sitios que he estado en 2021.
En el entorno natural de Olea, la cálida y el sabor de la comida junto al trato hacen de este sitio un indispensable siempre que paso unos días por el sur de Cantabria y la montaña Palentina. Calidad-precio inmejorable.
Todo riquísimo y los camareros muy amables. Llegamos mucho antes de ha hora y en el piso de arriba tienen un saloncito con vistas que es maravilloso. Muy recomendable.
Lo encontramos de casualidad y fue un total acierto. Comida casera, de temporada y deliciosa, además con alguna opción vegetariana increíble.Trato muy bueno y con unas vistas Preciosas de naturaleza cántabra. Recomendadísimo!! Muchas por todo el servicio.
Hemos comido estupendamente, calidad, buenas raciones y presentación. Nos lo habían recomendado y no ha defraudado. Buen servicio, buen ambiente. Para repetir sin duda. Volveremos!!
El sitio excepcional, el trato exquisito y la comida de categoría. La artesanía de la tienda autentica galería de arte, tan solo eso merece la pena venir, sin duda como decía mi abuelo repetiremos si el tiempo nos lo permite. 5 estrellas es poco yo le pongo un 10. 😊
Comida muy buena. Menú de 20€, ensalada verde con cecina, olla ferroviaria de alubias pintas a la riojana y de postre. Adjunto fotos. Entorno maravilloso. Luego te puedes tomar una copa en el jardín o la planta de arriba, con butacas o sofás y unas vistas espectaculares. Muy recomendado.
Llevamos años repitiendo en esta casa donde la hospitalidad y la buena mesa están garantizadas. Lugar de gran belleza y comienzo de rutas en el sur de Cantabria.
Un restaurante con muy buena cocina siempre. Buenas vistas pero es recomendable reservar ya que los fines de semana se llena el primer comedor y te pueden sentar en otro más grande donde se tiende a generar mucho ruido ambiental. Lo mejor los platos de cuchara, ollas ferroviarias y postres caseros.
Ubicación perfecta. Menú muy cuidado y preparado con mucho cariño. Muy buena atención. Es una parada obligatoria cuando estamos por la zona (e incluso si hay que desviarse). Después de muchos años continúan superándose, tanto en la cocina como en la atención.
Este rest. se merecería 10 estrellas… La combinación de la cocina tradicional con unos toques creativos únicos, con el paisaje que se contempla desde el altozano de su ubicación, hacen que el disfrute de sus comidas sea inigualable. El personal de servicio es de gran calidad humana y dd atención a los clientes. El precio / calidad es muy aceptable. RECOMENDABLE 100%😇
Me encanta ! El lugar es precioso, la comida increíble y el servicio muy profesional y agradable. Siempre repetimos cuando estemos por la zona. Recomendable cien por cien.
En La Cuchara del Camesa nos sentimos en casa. Es como volver a los recuerdos del hogar de la infancia al lado de la lumbre, con el cariño María, Luis y todos los que trabajan para crear ese ambiente cálido y único. La comida, una parte más de la experiencia, con amor, cuidada, seleccionada, cada plato es un acierto asegurado... cada ingrediente tiene una historia, ingredientes de aquí, de los de verdad. Qué decir de platos como las alubias de Valderredible con setas silvestres de la zona... ejecución impecable que te transporta. ¡Solo pensamos en volver! En esta casa y cocina el sobresaliente se queda corto.
Comida con amigos, cinco personas. El local, que ya conocía, es acogedor, muy agradable, bonito, con su peculiar decoración de cucharones de madera. Atención impecable, trato cercano, amable, siempre con la sonrisa dispuesta. Comimos el menú, por mi parte una crema de calabaza con un toque especiado que hacía su sabor nuevo, y un arroz cremoso con carrilleras sabroso, muy, muy rico. Los helados caseros de los postres (que compartimos) originales y deliciosos: limón con hierbabuena, lavanda con miel, naranja con pepitas de chocolate. No fue la primera comida allí, y desde luego no va a ser la última (hay algunas ollas de encargo que tenemos que probar sí o sí).
Marca este restaurante en tu recorrido gastronómico!! Menú de primera calidad, artesanal, servido en un entorno familiar que te dejará satisfecho por dentro y por fuera!! La localización es para dejarte con la boca abierta, precioso!! Y precios muy buenos!!
Un sitio con buenas vistas, decoración muy creativa, comida sencilla pero excelente, carta corta y sin más pretensiones que satisfacer. Absolutamente recomendable.
Lugar único y especial, por su excelente cocina, especialidad en ollas ferroviarias, productos de calidad con platos innovadores, originales y deliciosos. Trato familiar, Luis siempre te hace sentir como en casa. Además de sus vistas, que independientemente del tiempo que haga hacen de la cuchara de Camesa un lugar excepcional al que volver siempre. Súper recomendable
Un sitio precioso y acogedor, una atención estupenda y una comida deliciosa y abundante. Relación calidad-precio inmejorable, platos tradicionales y llenos de sabor. Un 10 sin dudarlo, volveremos.
Comer allí ha sido un acierto total. Calidad-precio merece la pena. La comida exquisita y con todo lo que hemos comido, nada caro. El trato de las camareras espectacular. Y encima amantes de los perritos que puedes entrar con ellos al salón a comer. Un lugar escondido con unas vistas espectaculares. Recomendado 100%
Me gustado mucho , platos muy bien elaborados con opciones veganas de verdad, pensadas y bien elaboradas incluso con postres veganos, además puedes llevar a tu perro y comer el comedor principal que es precioso. Es un 10 en todo, personal muy amable, el local muy bien decorado muy acogedor , la comida muy rica y el precio muy ajustado. No se puede pedir más. Hasta el entorno es precioso. Repetiremos sin duda.
Espectacular todo, empezando por el servicio y las instalaciones. Es difícil disfrutar más de una comida. Platos exquisitos con toques muy personales y originales. Todo el producto es de una calidad inmensa, y se nota el cariño con el que preparan cada propuesta del menú y la carta. Presentación y sabores estremecedores. Imprescindible reservar porque a pesar de tener 2 comedores grandes es un sitio muy demandado.
Excelente comida, con productos de calidad y de proximidad, incluso recolectados en el entorno, como setas, hierbas aromáticas, miel, etc. Platos muy originales y llenos de sabor; los postres todos de elaboración propia (los helados increíbles, hay uno de limón y hierbabuena y otro de lavanda con miel de brezo que son un festín). Las raciones son abundantes, yo sólo pedí un plato y un postre y me costó acabarlo. La relación calidad-precio es justa. El lugar es espectacular, en un paraje a 1000m de altitud, con unos comedores con grandes ventanales al paisaje. Ah! Y un salón con vistas para reposar la comida que ya es lo que estuve esperando toda mi vida!! Una visita obligada si vas a Cantabria. Las mascotas son bienvenidas.
Alguna vez has imaginado un sitio en el que aparte de comer muy bien y ser atendido de forma especial, tengas las mejores vistas naturales?. Este es tu lugar si buscas eso. Los camareros encantadores. La comida espectacular, y todo en medio de un paraje natural que parecía que estábamos comiendo en rivendel con elrond y el resto de elfos. Si eres un freak de la naturaleza y la paz mental come en este sitio
Atención inmejorable, educada, sin prisa, atenta… Lugar precioso y cuidado en un entorno natural maravilloso. Cantabria es espectacular Comida bien hecha, con gusto y toque personal 100% recomendable y para volver sin duda
Una comida excelente, totalmente coserá que se nota al comer . He salido enamorada de este sitio su personal muy agradable incluyendo a Luis. Vistas muy buenas. Importante, soy celíaca y se preocuparon mucho de mi.
Menú de 25 euros con 3 primeros y 3 segundos que se pueden combinar con la carta (corta pero acierto asegurado.) Excelente atención y sirio privilegiado. Nos ha encantado. Para repetir sin duda. Comimos olla ferroviaria, cecina y paté de boniato, arroz, carrilleras, tomate de Cantabria... Todo buenísimo! Si el grupo es grande, se puede encargar su propia olla. ¡Volveremos!
Estábamos de senderismo y subimos porque nos habían dicho que era muy bonito. Y no nos arrepentimos, estilo rústico y muy buenas vistas. Además, a pesar de que no abre hasta las 13h y como restaurante, al vernos nos invitaron a verlo por dentro y hasta nos permitieron tomarnos un café. Si la comida es como la amabilidad, será de 10. Y seguramente lo sea, salia un olorcillo rico... la próxima vez que pasemos será a comer. Gracias da gusto que le traten a uno así.
De los restaurantes "perdidos" que te puedes encontrar por los montes del norte de España, este está sin duda en el Top 10. Está camuflado en un valle que no es de los más conocidos, tuvimos la suerte de encontrarle a través de amigos de la Montaña Palentina, aunque está en Valdeolea (Cantabria). Hemos ido 2 veces, en ambos casos con largas sobremesas. Cocina peculiar, con cuchara relevante; hacen la cocina que quieren no se casan con nadie, deliciosa, sana. Su amplio local es un catálogo cultural listo para disfrutar. La panorámica desde cualquier mesa de sus comedores es sensacional, mucho más si sales a su gran terraza exterior. Un lugar para volver y volver, si se puede con mucha calma.
Situado en plena naturaleza con unas vistas maravillosas. Muy buena comida y los mejores callos que he comido en mi vida. La atención muy buena y familiar.
Un lugar precioso. La ensalada de tomate de Cantabria espectacular, sabor auténtico. Cocina buena ,buena y precios asequibles para una cocina elaborada de calidad. Desde los ventanales se ve un paisaje encantador de el valle de Valdeolea....además de comer bien te relajas.
Hemos comido un menú de 3 primeros y 3 segundos a elegir, con cocidos muy ricos y unos espaguetis de calabacin buenisimos. Los postres caseros con productos de la zona. A destacar los helados que se nota que son con nata auténtica. Unas vistas preciosas. Nos ha encantado, para repetir.
Siempre un gustazo. Lugar precioso y tranquilo. Comida buenísima y con producto de primera calidad. Toda la comida está increible pero los platos de cuchara y la tarta de queso se llevan el premio. La atención cercana y agradable.
Maravillosa experiencia. La amabilidad del dueño y camarero hace que te sientas como en tu casa. El lugar tiene un encanto especial. La comida estupenda, desde los entrantes al postre. Volveremos!!!!
Un excelente y acogedor lugar donde comer platos bien elaborados y de muy buena calidad. El servicio nos atendió y aconsejó muy bien, ya que las raciones son abundantes. Volveremos seguro en nuestras próximas vacaciones
El mejor lugar de la comarca, para comer, para visitar, para hablar con familia o amigos. Comida riquísima, cocina maravillosa de mercado del día. Atención cercana y rápida. 100% recomendado, si estás cerca pásate. Y cuando terminéis de comer pasaros por el museo de artesanía o sentaros en los bancos de la terraza a disfrutar del maravilloso paisaje.
Este restaurante lo frecuentamos 8 personas de una misma familia y siempre disfrutamos de la experiencia de este mágico lugar. Incomparables vistas, buena atención y excelente comida. Luis y María, de la cocina a la mesa, nos atienden con cariño y profesionalidad. Además en verano ofertan conciertos musicales ayudando al flocklore popular.
Un restaurante con mucho encanto, enmarcado en un edificio de tipo rústico con unas vistas inmejorables del valle de Valdeolea. La atención y el sercicio excelentes, con un trato acogedor y cercano. La comida, sencilla pero de gran calidad, especializada en ollas ferroviarias. Tiene menú diario y también raciones. Lugar adecuado para ir con mascotas, aprovechando el buen tiempo estuvimos en la terraza y nos trataron fenomenal. Los fines de semana tiene gran afluencia, así que reservar mesa es lo más aconsejable. Lo único que hecho en falta es una terraza más amplia.
Este es un lugar exclusivo, cada cm2, cada plato, cada intención tiene perfil único. Hemos estado en su vuelta del sábado pasado, en su concierto, gran ambiente dentro y fuera de los amplios espacios. El paisaje circundante una pasada, la última decoración no la conociamos, tambien genial. De la cocina que tomamos ese día, la sopa ramen y los callos, insuperables. Y ademas todo lo llevan sin ninguna pretensión, con una naturalidad muy silvestre.
Comida sencilla, sin pretensiones y buenísima. Precios contenidos, camareros muy educados y atentos. Y sobre todo, entorno muy bonito ahora en otoño. Un sitio muy recomendable para venir en familia. Los niños son bien recibidos..siempre que se porten bien, claro. Volveremos....
Lugar muy bonito, con detalles cuidados al extremo (los rodapiés me han enamorado) y en un entorno en el que no dejas de descubrir cosas. La comida muy rica, sabrosa, buen producto y abundantes raciones a un precio adecuado. Se nota lo casero, el cariño y el querer hacerlo bien. El personal bien majo. Sin duda para repetir 😊
La mejor comida casera de Cantabria y de las mejores de España que eh probado. La atención por parte del personal es excelente. Además, cuenta con unas vistas espectaculares. Por otro lado, el restaurante es tienda por lo que tiene a la venta numerosas piezas de madera hechas por los propios dueños. Obligatoria la parada para comer.
Un lugar impresionante al que volver cada vez que paséis por el valle. La comida es riquísima, original, con ingredientes de primera calidad, ollas ferroviarias, postres caseros. El servicio es perfecto, amable, atento y preocupado por el detalle. Un lugar para comer tranquilo rodeados de amigos y naturaleza.
Un sitio altamente atractivo y recomendable. Un paisaje precioso con principios de toques otoñales, con muchos detalles tanto dentro como fuera. Tiene una zona muy relajante con sofás para estar de sobremesa o tomarte algo tranquilamente, desde donde tienes las vistas de toda la zona, además de tener una “pequeña” biblioteca que comparte espacio con una exposición de arte. Estuvimos el fin de semana pasado, y la verdad es que al probar la comida te das cuenta que es casera y sana, nada grasienta y con el sabor de “casa de la abuela”, y como decían las abuelas “se llena antes el papo que el ojo”. Nos atendieron de maravilla. De los que fuimos, dos éramos vegetarianas, y la verdad es que nos encantó, además nos trajeron una tapa de bolitas de arroz. No conocíamos el sitio, pero sin duda volveremos y lo recomendaremos.
Hemos ido hoy recomendados por unos amigos y se han quedado cortos en los elogios a la comida y al servicio prestado por el personal. Espectacular la olla ferroviaria de Garbanzos a la marinera.Hemos repetido. Raciones abundantes. Los postres variados y con un toque innovador que les hacen diferentes de todo lo que hayamos podido probar. Buena relación calidad precio Los dueños encantadores.Y comer con las vistas al valle es una maravilla. Muy recomendable.
Una gran experiencia en un restaurante muy completo: muy cuidado, bien decorado y situado en una ubicación inmejorable. Fui a comer con la familia al estar visitando la zona y todos terminamos muy satisfechos. La comida fue de una calidad excelente y en tal cantidad que el camarero no tuvo ningún problema en preparárnosla para llevar. Las ollas ferroviarias son muy recomendables y la tarta Olea un postre que no te puedes perder. Después de comer subimos a la zona de sobremesa a descansar ante unas vistas magníficas de Valdeolea. El servicio fue excelente y muy atento en todo momento. Volveremos pronto seguro.
A pesar de las circunstancias actuales, en el restaurante La Cucharas del Camesa hemos podido disfrutar de un comida espectacular en grupo de amigos reducido y con cierta normalidad, con atención correcta. El restaurante es amplio con mucha luz natural, vistas increíbles al valle y comodidad suficiente para sentirse agusto y relajado. Mesas y bancos en el exterior. Aparcamiento suficiente. Precios contenidos y calidad muy equilibrada. Recomiendo hoya ferroviaria de alubias y huevos fritos con morcilla y jijas. Para recuperar lo andado por ruta de los menhires. Muy recomendable. Después del café hay que moverlo haciendo una vista por la Iglesias medievales de la zona.
Encantador el sitio y el personal. Muy atentos y amables con nosotros y con nuestro perro. La comida muy buena casera. Y las croquetas de atún y de carne exquisitas Un lugar que volveremos sin duda. Encantados nos hemos ido Los garbanzos de cocido delicioso. Precio y calidad muy buenos. Da gusto encontrar un lugar de así de bonito y la calidad de la comida.
El lugar precioso, la comida muy rica, disponen de un menú, de tres primeros y tres segundos a elegir postre y bebida, por 25€ el domingo con productos de la zona riquísimo. El trato estupendo, comandas rápidas y personal muy agradable, muy pendiente de que todo esté a la satisfacción del cliente. Lugar altamente recomendable visitar. Hacer reserva previa.
Sitio espectacular, el camarero encantador, la carta es corta pero de gran calidad, los callos son los más ricos que he comido en mi vida y mis hijos dijeron que tanto el menú infantil de uno,como el super taco del otro eran lo más rico que habían comido nunca. Los postres de estrella michelín. Sin duda un gran descubrimiento y volveremos a ir seguro.
Un buen sitio para comer y pasar una sobremesa muy tranquila y agradable. las ollas ferroviarias un lujo. comida natural y sana. Ideal para ir con niños o con tu perro. Luis, el propietario, un encanto y el servicio atento en todo momento.
Entorno y local precioso donde comer olla ferroviaria o cualquiera de los platos caseros que preparan con cariño Luis y su familia. Es bueno seguirles en Instagram para estar al día sobre aperturas y menú. Tienen dos comedores, alguna mesa fuera en días de buen tiempo y una librería de lujo en la planta superior.
Sencillamente maravilloso. Llamamos para hacer reserva y no tenían sitio, pero nos dijeron que si no encontrábamos sitio para almorzar, fuéramos a las 4 de la tarde. Así lo hicimos y nos tenían mesa preparada. Mientras esperábamos, nos ofrecieron un vermú que estaba brutal. Y si esto fuera poco, ahora llegaba lo mejor. La comida era una locura: crema de champiñones, chips caseros y, en especial, la olla ferroviaria de codillo que era una auténtica fantasía. Y para terminar, postres caseros. Aunque me pilla bastante lejos, me gustaría repetir, porque me quedé con ganas de probar más de sus platos caseros. De los mejores sitios que he estado en 2021.
En el entorno natural de Olea, la cálida y el sabor de la comida junto al trato hacen de este sitio un indispensable siempre que paso unos días por el sur de Cantabria y la montaña Palentina. Calidad-precio inmejorable.
Todo riquísimo y los camareros muy amables. Llegamos mucho antes de ha hora y en el piso de arriba tienen un saloncito con vistas que es maravilloso. Muy recomendable.
Lo encontramos de casualidad y fue un total acierto. Comida casera, de temporada y deliciosa, además con alguna opción vegetariana increíble.Trato muy bueno y con unas vistas Preciosas de naturaleza cántabra. Recomendadísimo!! Muchas por todo el servicio.
Hemos comido estupendamente, calidad, buenas raciones y presentación. Nos lo habían recomendado y no ha defraudado. Buen servicio, buen ambiente. Para repetir sin duda. Volveremos!!
El sitio excepcional, el trato exquisito y la comida de categoría. La artesanía de la tienda autentica galería de arte, tan solo eso merece la pena venir, sin duda como decía mi abuelo repetiremos si el tiempo nos lo permite. 5 estrellas es poco yo le pongo un 10. 😊
Comida muy buena. Menú de 20€, ensalada verde con cecina, olla ferroviaria de alubias pintas a la riojana y de postre. Adjunto fotos. Entorno maravilloso. Luego te puedes tomar una copa en el jardín o la planta de arriba, con butacas o sofás y unas vistas espectaculares. Muy recomendado.
Llevamos años repitiendo en esta casa donde la hospitalidad y la buena mesa están garantizadas. Lugar de gran belleza y comienzo de rutas en el sur de Cantabria.
Ha sido una gran experiencia culinaria, tenía muchas ganas de ir y hemos acertado lástima que por lejania no podamos deleitar mas a menudo vuestros platos y sobre todo esas ollas ferroviarias que tantos buenos recuerdos me dan cuando meto la cuchara al plato 100% recomendable... Volveremos sin duda.
Bonito lugar, estupenda comida tipo casero, excelente carne y mucha amabilidad por parte de todos. Muy buen precio. Hay que reservar porque aparte de llenarse si no te dan de comer esta un poco retirado para ir a buscar otro lugar. Si quieres comer algunas cosas como la olla ferroviaria o el cabrito asado hay que encargarle cuan do reservas mesa, nosotros volveremos a por el cabrito y la olla.
Excelente comida, trato, ubicación con productos de cercanía, tiene biblioteca, expone y vende obras de arte, manualidades, etc. No lo conocía y quedamos muy sorprendidos, como el postre casero: un helado de lavanda 🪻 y miel impresionante. Es para recomendar y volver.
Menú con 3 entrantes a elegir, y 3 platos potentes (pucheras y algo más). Todo rico. Y luego postre casero y café y chupito de la casa. 20 euros. Dos comedores amplios. Gente agradable atendiendo. Fuera de menú carta no muy amplia. Para repetir.
Este restaurante era uno de los favoritos para toda mi familia, para disfrutar de una cocina casera, de km 0, de las ollas... Tras su parada invernal, he vuelto un día de esta Semana Santa y me encontré con que ya no ofrecen la opción de menú, solo carta. Diréis ¿y cuál es el problema? Pues solo uno, que donde antes podías comer por 23 € ahora te sale por 30 € por persona y para mi bolsillo comienza a resultar algo elevado porque la relación calidad/precio comienza a desequilibrarse (eso sin contar el coste del viaje hasta Olea). En fin, que todo estaba muy rico pero la cosa empieza a perder encanto y lo siento.
La comida es correcta, pero por lo que realmente pagas es por las espectaculares a vistas. Buen lugar para probar la carne de potro si nunca lo has hecho. Está tan solo a 15 minutos de Reinosa, por lo que es muy fácil llegar. La terraza jardín es particularmente agradable, aunque las vistas también las puedes disfrutar desde dentro ya que tiene unos ventanales gigantes. En la segunda planta tienen una especie de biblioteca/librería sobre Cantabria.
Sitio alucinante, cada detalle, te pierdes en ellos.... Todo hecho a mano, espectacular, enorme y cada rincón con un encanto indescriptible, hay que verlo. El enclave natural impresionante, con vistas inmejorables. La pega que está bastante aislado, aunque en eso reside su encanto también... Comida casera y exquisita. Buen trato. Muy recomendable.
Comida casera elaborada con cuidado, buen producto, y una buena propuesta. El personal muy amable, atento y cariñoso. Defienden una oferta muy sincera, inspirada en productos locales y del entorno como hierbas, plantas y setas de mucho valor. Nos encantaron las croquetas de boletus y la olla ferroviaria de caldereta de pescado. Fue todo un detalle el aperitivo que te ofrecen nada más llegar. Disfrutamos el vino que promocionan de la zona que es de una bodega nueva (El Hito, Valderredible). Volveremos 100%.
Restaurante con las mejores vistas del Valle de Olea, Cantabria. Comida original donde puedes degustar la famosa olla ferroviaria ... también hay otros platos variados muy ricos en el menú y a un precio razonable. Biblioteca en la parte superior donde puedes leer algunos libros y reposar la comida con unas vistas espectaculares.
Buena atención, espectaculares vistas, y buena comida, cierto es que me esperaba otra cosa con la olla ferroviaria (pero esto es opinión personal) ya que a mi mujer le gustó mucho las alubias, recomiendo la crema de boniato con setas, o si te gustan los huevos fritos, tienes que probar el huevo de oca, postres muy buenos, el helado de queso con miel de brezo, sencillamente delicioso
Bonito lugar, estupenda comida tipo casero, excelente carne y mucha amabilidad por parte de todos. Muy buen precio. Hay que reservar porque aparte de llenarse si no te dan de comer esta un poco retirado para ir a buscar otro lugar. Si quieres comer algunas cosas como la olla ferroviaria o el cabrito asado hay que encargarle cuan do reservas mesa, nosotros volveremos a por el cabrito y la olla.
La calidad es razonable, los precios tiran a altos, atienden como debe ser, pero en un lugar así, café a 2€ y ración de pan a 3€, eso mo lo admito.
El sitio es espectacular...muy original y el entorno y las vistas precioso. La comida muy buena y abundante. Barato no es...pero hay calidad y merece la pena.
Un bonito lugar en un paraje precioso. El restaurante está muy bonito, además de dos comedores, cuenta con una sala con mirador en la zona alta para descansar o tomar un café, con unas vistas estupendas, en el exterior también tienen un mirador dónde poder tomar un aperitivo disfrutando de unas preciosas vistas. Como curiosidad, todo lo que hay en el interior como decoración, se vende.
Fuimos a comer hace poco, habíamos reservado esa misma mañana y cuando llegamos y ya estábamos sentados para comer nos dicen que no les queda el unico plato de cuchara q tenían en carta. Nos dio mucha pena, porque el sitio lo conocíamos y teníamos buen recuerdo, pero nos fuimos sin comer. He de decir que veníamos de un puente y ciertas cosas pueden ser comprensibles, pero hay otras q no lo son tanto. - Llegamos antes y no nos ofrecieron ir entrando, estando el comedor de dentro con la mesa nuestra preparada. - Los que llegaron más tarde que nosotros si se sentaron y nos dijeron q ellos (2 personas)habían acabado con las últimas raciones. - Entiendo que a medida q va pasando la mañana, tú vas viendo lo que tienes, nos podían haber informado al llegar que su plato principal de cuchara estaba agotado y así haber podido decidir si entrar a comer o no antes de sentarnos y quedarnos todos con cara de incógnita. - Creo q aunque intentaron excusarse, cuando solo se ofrece un plato de cuchara, por mucho puente q haya habido, se deberia provisionar mejor, porque hombre, si me dijeran q eran las 16:00 de la tarde podría llegar a entenderlo, pero eran las 14:15 cuando llegamos y habíamos reservado a las 15:00. En fin...una lástima
La atención de los camareros muy buena, el sitio bastante ruidoso, sobretodo en el comedor del fondo. La carta breve (muy breve) y la comida en si buena pero no para tirar cohetes. Tienen platos fuera de carta que no te indican y te enteras por ver a otras mesas.
lugar bonito y el entorno espectacular. El servicio muy amable y correcto. Menú de adultos con cantidades escasas para el precio que tiene (25 euros)con platos muy sencillos con nombres muy rimbombantes. El vino bastante regular. Carísimo. No lo merece. Sobrevalorado
Fuimos a comer 4 personas por el día del padre, el sitio muy bonito, unas vistas impresionantes En cuanto al servicio y comida: la comida estaba deliciosa y muy bien presentada. Y en cuanto al servicio un desastre. Nos tardaron mucho en atender de los postres al café y a la hora de pedir la cuenta que la pedimos con el café, nos hemos tenido que levantar para que por fin nos sacarán la cuenta Y ya una vez sacada la cuenta tardaron otros 10 minutos en cobrarnos Experiencia para no volver
Extremadamente decepcionados… no estamos acostumbrados a que nos tomen el pelo. Lo más ridículo probablemente sean los 3€ de la cesta de pan con exactamente 3 piezas pequeñas de un pan normalucho. Adjunto foto de una. Pero vamos, el resto muy mal también. Sopa de cocido, insípida y con la pasta absolutamente pasada. Y una ración de un tamaño ridículamente pequeño. Arroz meloso con setas, sin ningún tipo de sentido, más sabor a tomate frito que a setas… Y la trucha ahumada con cogollo de lechuga y aguacate, siendo lo más decente, podrías comerla en un restaurante de carretera y no volverías a acordarte de ella nunca. Además, un servicio sin cuidado, una Coca Cola que viene servida de cocina, los platos presentados de cualquier manera, muchísimo ruido en el local… por mencionar algunos detalles. Decepción absoluta, tomadura de pelo y falta de atención al detalle.
Para ser honesto, se come muy bien y el sitio es agradable. Sin embargo, inexplicablemente admiten perros en el comedor y esperan que comas con perros alrededor. Al advertir al propietario de lo repugnante de la situación, este se limitó a decir que "en su casa él deja entrar lo que quiere". Ante tal despliegue, no puedo recomendar este sitio a pesar de la favorable impresión inicial.
Desgraciadamente no puedo hablar bien de nuestra experiencia culinaria, la calidad y cantidad no van en concordancia con los precios. No hemos podido evitar la sorpresa de los comentarios indicados con lo encontrado hoy, independientemente de nuestros gustos. Lo lamentamos, pero no percibimos ningún encanto gastronomico que nos atrapara, excepto el postre y el saber estar en su atención.
Extremadamente decepcionados… no estamos acostumbrados a que nos tomen el pelo. Lo más ridículo probablemente sean los 3€ de la cesta de pan con exactamente 3 piezas pequeñas de un pan normalucho. Adjunto foto de una. Pero vamos, el resto muy mal también. Sopa de cocido, insípida y con la pasta absolutamente pasada. Y una ración de un tamaño ridículamente pequeño. Arroz meloso con setas, sin ningún tipo de sentido, más sabor a tomate frito que a setas… Y la trucha ahumada con cogollo de lechuga y aguacate, siendo lo más decente, podrías comerla en un restaurante de carretera y no volverías a acordarte de ella nunca. Además, un servicio sin cuidado, una Coca Cola que viene servida de cocina, los platos presentados de cualquier manera, muchísimo ruido en el local… por mencionar algunos detalles. Decepción absoluta, tomadura de pelo y falta de atención al detalle.
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Informationen über La Cuchara del Camesa
Anfahrt
Barrio de Santa María 3, 39418 Olea, Cantabria, Spain
Highlights
Dienstleistungen
Speisemöglichkeiten
Restaurant-Infos
Ausstattung
Die Nachbarschaft
Standort
Barrio de Santa María 3, 39418 Olea, Cantabria, Spain
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bien de interés cultural
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