La Cuchara de Martín
Spanish · Pamplona
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Über La Cuchara de Martín
La Cuchara de Martín, ubicado en el corazón de Pamplona, ofrece una experiencia gastronómica memorable. Los comensales destacan su ambiente acogedor y el servicio atento y profesional. Reconocido por su cocina de alta calidad, el restaurante presenta platos llenos de sabor y cuidada presentación, in...
La Cuchara de Martín, ubicado en el corazón de Pamplona, ofrece una experiencia gastronómica memorable. Los comensales destacan su ambiente acogedor y el servicio atento y profesional. Reconocido por su cocina de alta calidad, el restaurante presenta platos llenos de sabor y cuidada presentación, incluyendo un menú degustación muy recomendable y especialidades como el arroz con caretas de cerdo y el "potito" de setas del bosque con parmentier de patata. Además de su excelente carta de vinos, La Cuchara de Martín ofrece opciones para todos, incluyendo mesas al aire libre, comida para llevar, y acceso para personas con movilidad reducida. Es ideal para almuerzos, cenas, o disfrutar de un café y postre deliciosos, ya sea solo o en compañía.
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La Cuchara de Martín destaca por su comida de calidad, especialmente los arroces y el solomillo con foie. El servicio es amable y atento, aunque algunos mencionan que el ritmo entre platos puede ser rápido. El ambiente es acogedor y céntrico.
Beliebte Gerichte
Tip: Si vas en grupo, déjate aconsejar con los entrantes. Si prefieres comer con calma, pide que no aceleren el servicio entre platos.
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Sehenswürdigkeiten in der Nähe
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Entdecken Sie die Umgebung von La Cuchara de Martín
La Cuchara de Martín befindet sich in Pamplona, umgeben von kulturellen und historischen Sehenswürdigkeiten. Hier sind einige der bemerkenswertesten Orte in der Nähe.
Historisches Erbe
- Navas de Tolosa, 23 (A 49m) — Edificio protegido en Pamplona Bien de Relevancia Local (Navarra)
- Navas de Tolosa, 21 (A 50m) — Edificio protegido en Pamplona Bien Inventariado (Navarra)
- José Alonso, 2 (A 84m) — Edificio protegido en Pamplona Bien de Relevancia Local (Navarra)
- José Alonso, 4 (A 97m) — Edificio protegido en Pamplona Bien Inventariado (Navarra)
- Navas de Tolosa, 13 (A 99m) — Edificio protegido en Pamplona Bien de Relevancia Local (Navarra)
- Navas de Tolosa, 11 (A 124m) — Edificio protegido en Pamplona Bien de Relevancia Local (Navarra)
- Rincón de la Aduana, 14 (A 134m) — Edificio protegido en Pamplona Bien de Relevancia Local (Navarra)
- Rincón de la Aduana, 18 (A 137m) — Edificio protegido en Pamplona Bien de Relevancia Local (Navarra)
Weitere Sehenswürdigkeiten
- Monumento a Francisco Navarro Villoslada (A 97m) — monument in Pamplona, Spain
- Monumento a José Joaquín Arazuri (A 103m) — monumento en Pamplona (España)
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Häufig gestellte Fragen zu La Cuchara de Martín
Bewertungen von La Cuchara de Martín Pamplona
Un sobresaliente en toda regla. La atención y el servicio fue exelente. Comida suculenta. Absolutamente todos los platos que pedimos (que no fueron pocos) estaban francamente buenos. El lugar es muy agradable. La terraza perfectamente aclimatada y acogedora. En pocas palabras, un 10. Una cocina a la altura de las exigencias. Muy recomendable, repetiremos sin duda.
Increíble restaurante al que llegamos de casualidad. Nos llamó la atención la carta y tuvimos una de las mejores cenas. Un servicio impecable, con recomendaciones de Martín y un trato que no muchos dueños de restaurantes suelen dar auténticamente. Se nota que le apasiona lo que hace y su negocio. Comimos un revuelto de perrotxicos y un arroz caldoso con almejas y salsa verde. Todo con un sabor increíble y porciones más que generosas. Muy atentos todos los camareros. Gracias Martín por una experiencia inolvidable!
Me gustó mucho la decoración y como están organizadas las mesas, como pequeños reservados. La comida espectacular. Nos dejamos aconsejar por Martin y su profesional equipo. Comimos Verduras de temporada, casquería que nos encantó, pescadito, torrija y crema de queso. Tenemos que volver, para seguir probando platos. Gracias por vuestra amabilidad.
Fuimos recomendados a este restaurante y nos encantó. A parte de la comida exquisita el trato fue inmejorable, Georgina e Ion nos aconsejaron muy bien. La ensalada de crujiente de gamba buenísima, los berberechos XL más de lo mismo y lo que más nos gustó fue la careta con cigala. Recomendable sin duda. Gracias!!! Prometemos volver!
Muy buen sitio, con buen servicio y buen producto en pleno centro de Pamplona. Fuera de carta una ensaladilla de centollo, arroz para dos de gamba de Huelva, romesco y picante, un segundo arroz de careta de cerdo, ajetes y hongos beltza y para terminar una tarta de queso increíble. Mi experiencia ha sido de 10. El precio es muy acorde con la calidad, la ración de los arroces es para dos y toda esa comida que se ve en las fotos, con dos copas de vino, agua y otro dos postres unos 170€. Volveré segurísimo y lo recomendaré hasta la saciedad. 5/5.
La Cuchara de Martín ha sido un descubrimiento especial para nosotros. Hemos tardado un poco más de lo que nos hubiera gustado, pero por fin acudimos a probar este restaurante que, desde su apertura, nos llamó la atención por su elegancia. Y es que solo con verlo desde fuera quedas prendido de una espectacular terraza cubierta, de su rótulo luminoso y de la grandeza de su sala. Una pecera de mariscos te da la bienvenida a este restaurante ubicado en la antigua cafetería del Hotel Tres Reyes, un comedor de centenares de metros cuadrados decorado al más mínimo detalle. Su cocina, en parte vista, está comandada por el conocido Martín Iturri, antiguo chef del Beti Jai de Aoiz que también ha trabajado en La Mar Salada y Cocotte Taberna. Sabido esto, no es de extrañar que tanto en su menú como en su carta destaquen los arroces, aunque en su extensa oferta también hay lugar para los pescados y las carnes. En nuestro caso, y recomendados por unos familiares que ya lo habían visitado, decidimos escoger varios platos de carta que nos habían recomendado. Aunque solo con las imágenes anteriores seguramente ya os hayamos convencido de visitar La Cuchara de Martín, os vamos a hablar un poco de cada plato, que es para lo que está este blog. Lo primero que mencionaremos es que este restaurante cuenta con un gran servicio que, al igual que la cocina, está encabezada por su chef, que se pasa por cada mesa a explicar los platos fuera de carta, tomar la comanda y recomendar algunos platos. Comenzamos nuestra comida con una txistorra de Lekunberri que sirven como aperitivo, y que complementamos con una croqueta de chuleta de sabor intenso y un delicioso taco de atún rojo que pedimos fuera de carta y que destacaba por la frescura del pescado y la gustosa mezcla de ingredientes. Tras ello, y en todo un alarde de gastronomía navarra, probamos los tocinitos Maskarada con pimientos del piquillo y pan cristal con tomate, un plato intenso y lleno de sabor, que brilló por su sencillez y calidad del producto. Tras este pequeño picoteo de 'finger food' comenzamos a usar los cubiertos para la que consideramos la estrella de La Cuchara de Martín: un plato con hongos, foie, yema de huevo, parmentier de patata y crujiente de cebolla. No hace falta decir nada más. Toda una delicia por la que solo por ella vale la pena venir. Pero no nos podíamos ir sin probar uno de sus arroces. En nuestro caso degustamos un caldoso de pulpo y gambas con toque de pimentón que era sencillamente delicioso. Servido en su olla, nos permitió disfrutar de él por partida doble y a buena temperatura. No obstante, y si algo malo tenía que tener la amplia comanda, es que no llegamos a poder degustar uno de sus postres, que tenían muy buena pinta. Pero no nos preocupa. La atención, la hospitalidad y por supuesto la calidad de sus platos hará que volvamos a disfrutar de su cocina, ya sea con la compañía de nuestra pareja, amigos o familiares. Porque nos fuimos con la sensación de que La Cuchara de Martín es un lujo para todos los gustos.
Experiencia y comida de una calidad descomunal, el servicio de 10. Rápido, amable y que te sabe llevar y recomendar de forma cercana y con mucho acierto. La calidad y la elaboración de la comida es otra cosa. Fuera de lo que estamos acostumbrados en Pamplona. Calidad de la comida ha sido asombrosa. Hemos pedido 2 entrantes “ensalada de vainas” y “huevos ecológicos con papada y camarones” de verdad deliciosos los platos hablan por sí solos las raciones son generosas y eso que éramos 4. Para compartir los segundos hemos pedido un arroz marinero para dos que como se ve en la foto es muy contundente y un solomillo chateaubriache que estaba espectacular, de otro mundo; jugoso, sabroso y con una gran guarnición. Todo esto con dos postres enormes!! He salido rodando! Con la calidad que es y el personal que hay el precio es ínfimo. Muchas felicidades al equipo. Esperamos volver pronto Recomendado 100%
Un lugar bastante agradable, muy buen sabor la comida y con una carta realmente variada. La atención es excelente y la carta de vinos bastante buena; las joyas de la cava los vinos de Otazu en particular el pago Chardonnay con crianza !!! La ubicación del restaurante también es bastante conveniente . Por lo que en general se lleva las 5 estrellas !
Primera vez que comía en este restaurante, la atención del personal muy buena , cogimos el menú degustación .Todo exquisito, pero mención especial al potito 🤤, repetiré pronto,me quedé con ganas de probar los arroces que me han comentado que son espectaculares. Sigue así Martín 👏👏, hasta pronto.
La Cuchara de Martín es uno de esos restaurantes donde se nota el mimo por la cocina desde el primer momento. El local resulta agradable, con un ambiente cuidado que invita a disfrutar sin prisas. Su carta es amplia y variada, con opciones para todos los gustos, aunque su verdadera especialidad son los arroces, elaborados con maestría en todas sus versiones. No es un restaurante barato, pero la calidad de los productos, la excepcional presentación de los platos y el nivel del servicio justifican plenamente el precio. Cada detalle está bien pensado y la atención del personal contribuye a que la experiencia sea redonda. Un lugar muy recomendable para comer muy bien en Pamplona o para invitar a alguien especial con la seguridad de que no defraudará.
Muy buen sitio en pleno centro de Pamplona. Comida de muy buena calidad y atención impecable. A destacar los arroces, pedí arroz negro con sepia y calamar y la verdad que nos sorprendió lo rico que estaba. Carta muy amplia que me pide volver para probar más de sus productos. Sin ninguna duda lo recomiendo si quieres comer bien.
Hemos comido el menú de 30€ en la terraza. Aunque tenga paredes de cristal (que ofrecen una vista agradable de los Jardines de la Taconera), el espacio se mantiene caliente estos días de frío invernal. La comida es deliciosa, desde los huevos rotos hasta la paella, para la que es tan conocido este restaurante. La torrija es exquisita. Cuenta con vino rico, pan recién hecho, buen servicio... Muy recomendable.
Riquísimo todo. Las almejas al ajillo increíbles, de las mejores que hemos comido nunca, el arroz del señorito buenisimo, y el solomillo con foie SIN PALABRAS. Salimos con ganas de volver y de probar más cosas, una pena que vivamos lejos. Muy recomendado. De momento el mejor de todo nuestro viaje a Pamplona y difícil de superar.
Nos encantó La Cuchara de Martin. Todo estaba buenísimo, se portaron muy bien con nosotros y nos atendieron de maravilla. Os recomendamos reservar con tiempo para poder aseguraros una mesa y poder disfrutar de sus arroces y su carne. Nosotros pedimos arroz negro y estaba delicioso 😊 La tarta de queso también estaba muy rica, ideal para los amantes de las tartas de queso. El helado que acompañaba la tarta estaba súper bueno.
Conocía la antigua cafetería y hacía años que no visitaba el restaurante y me habían dicho que se comía muy bien. Ha sido una grata sorpresa la distribución tan privada y acogedora; nos hemos sentido muy bien atendidos desde la llamada hasta el final. La especialidad es el marisco pero decidimos probar otros platos que estuvieron bien. Sin duda repetiremos con el marisco en breve! Ha sido una bonita experiencia muy recomendable.
Hemos ido varias veces y siempre hemos comido genial. La atención de los camareros es buenísima y la comida excelente. El menu degustacion, recomendable al 100%. Y si quieres carta, también es buena opción y tienes mucha variedad para elegir. Asi de bien seguro que repetiremos muchas veces mas.
Hoy hemos comido en "La cuchara de Martín". Hemos quedado encantados: muy buen servicio, l@s camarer@s encantador@s, rapidos y muy amables. Y, sobre todo, la cocina. Todo estaba buenísimo, una gozada!! Platos muy muy ricos, y todo en su punto. Un 10 para Martín
Fuimos mi esposo y yo a conocer Pamplona y fuimos a comer y cenar,la verdad un sitio acojonante,un trato personalizado por el señor Mártin un señorazo,el encargado de sala Jhon espectacular,los camareros estupendos todos en especial Hugo e Ibay son maquina,comimos de vicio calidad top💯👌🥘🫕😋🍽️🥂🍾🦈🐠🦀🦞🐙
Exquisitamente diferente!!!! No se os ocurra moriros sin probar la Langosta a la Formentera...que os explique Martín lo que lleva, os aseguro que os vais a sorprender gratamente!!!! Amenazamos con volver y lo hemos hecho!!! Esta vez la langosta al horno y sinceramente no sabría qué deciros si a la Formentera o al Horno así que probarla de las dos maneras!!!!
Es un local para celebrar momentos especiales, como era nuestro caso. Escogimo el menú de 70; mención especial para las cigalitas en tempura (muy buen sabor y en su punto) y también para el Chateaubriand -siempre es una buena ocasión la cocina francesa- La carta de vinos del menú era muy buena, "Puro Vicio" Como critica en los postres que son a compartir uno de ellos era líquido lo que dificulta compartirlo. Detalle de invitación del vino que escogimos para los postres.
Muy recomendable. Es un sitio precioso, decorado con gusto situado en pleno centro de Pamplona, junto al Hotel tres Reyes. La verdad que ofrecen una variedad de comida amplia, como para volver varias veces y poder innovar en cada una de ellas. Ayer disfrutamos de una cena excepcional con los tocinillos con pimiento de piquillo, los tacos de atún (fuera de carta) y un arroz de careta de cerdo, ajetes y hongo beltza espectacular. Acabamos la cena con una torrija deliciosa acompañada de helado y una salsita que parecía de natillas caseras❤️ El precio es medio-alto, pero la verdad que tanto el trato del servicio como la calidad de la comida merecen ese "esfuerzo" Volveremos seguro
Restaurante que dispone terraza cubierta súper cómoda y salón interior decorado con mucho gusto. Tienen dos tipos de carta, una de picoteo para la terraza y otra de restaurante. Carta que mezcla lo tradicional y lo innovador. Dispone de entrantes, carnes y pescados. El servicio es muy profesional. Destacar a Luis que nos ha atendido esta noche en la terraza. Todo riquísimo, resaltando el bacalao a la vizcaína. El segundo día probamos uno de los arroces, caldoso de pulpo y gamba roja, verduritas navarras con parmentier y torrija. Imprescindible reservar mesa.
Decidimos ir a probar el menu del día y la verdad que fue todo un acierto. Los entrantes estuvieron muy ricos. El principal elegimos una fideuá caldosa, muy buena también. Los postres a lo mejor fue de lo mas normal en nuestro caso al menos (tiramisú y brownie) El servicio atento y educado. Las vistas desde la terraza muy bonitas. Sin duda ha sido un acierto ir a probarlo.
Nueva visita a la cuchara de Martín, casi tres años después. Esta vez la visita fue entre semana y aprovechamos para dar cuenta de un sensacional menú que se sirve únicamente en la terraza. Evidentemente ,el menú de terraza es mas limitado, pero lo que no me pareció que bajara en calidad lo mas mínimo, y el servicio fue de auténtico lujo. Segundos en este menú con tres o cuatro arroces(mínimo 2 personas),que son el plato abanderado de La Cuchara junto también con la casquería. Aparte también ofrecieron alguna cosa mas de lo que figuraba en el menú. Aqui comes de manera 'guapa' 😎 por un sensacional precio.
Otro de los sitios de Martin Iturri, sinónimo de calidad y experiencia. El interior del local se ha remodelado completamente con respecto al aspecto anterior del sitio, quedando espectacular con un gusto tremendo por los detalles y un claro signo de calidad. Me ha gustado la disposición de las neveras para los vinos muy bien integradas en la pared. La Terraza del local es un habitáculo acristalado situado inmediatamente al lado, tranquilo, acogedor y cálido ahora en invierno. En ella se dispone de la misma carta que en el interior del local y además una carta de picoteo con ambiente mexicano con muy buena pinta. Es un detalle muy bueno el tamaño de las mesas, en las que hay mucho espacio para la comida, los platos y la cubitera del vino; todo ello sin sentirte agobiado, muy bien. La carta esta llena de comida de la tierra, que se aprecia con el detalle inicial de la txistorra de Lekunberri (de diez). Además, agrega elementos menos habituales, como la casquería, muy poco presente en restaurantes de alta calidad. El personal es muy amable y atento, no sólo con las comandas sino también con aspectos relacionados a la opinión que les das sobre la comida, que transmiten directamente a cocina (hecho que me consta). Las recomendaciones que brindan son correctas y acertadas. En ocasiones disponen de platos fuera de carta, muy frescos, del día, exquisitos al igual que todo lo demás. Un ejemplo es el cardo con foie y toque de jamón, o los huevos rotos con trufa que hemos pedido en esta ocasión, además de la txuleta de vaca a la brasa, de una calidad excelente y muy bien preparada (aunque aquí echo de menos un pimientico del piquillo asado, muy de la tierra, para acompañar). Los postres, sensacionales. El concepto de la torrija y la tarta de queso me ha encantado. Deliciosos, al igual que la leche frita (digna de probar). Cantidad, calidad y precio van de la mano. En su segmento es probablemente el mejor restaurante en el que he comido. Tenía muy buenas expectativas y las han superado. Destaco el gusto por los detalles a todos los niveles, tanto el aspecto del sitio, el concepto, la carta y el personal. Vamos a repetir (muchas veces probablemente) y por supuesto recomiendo la visita a este maravilloso local.
Sitio excelente para comer y darse un homenaje en Pamplona! Tienen menús a precio cerrado . El menú de 60 euros, que fue el que pedimos, incluía de entrantes para compartir gambas de Huelva y de segundos a elegir hay carne , pescado o arroz con bogavante ( excepcional!l). Menos vinos y la atención excelente. Muy recomendable! Los postres de muerte!
Restaurante perfecto para comer en Pamplona: se encuentra en un lugar privilegiado de la ciudad , el local por dentro es elegante y bonito y la terraza súper agradable. Personalmente me encantan los arroces que tienen y en concreto el de costillas y setas que está espectacular. Además la atención del personal es excepcional.
Estuve comiendo un viernes, me encantó como estaba decorado el local, muy moderno y agradable. No hay excesivas mesas, por lo que el ambiente es tranquilo. Toda la comida estaba buenísima, en especial las gambas en tempura y el arroz de marisco. Nos aconsejaron sobre la cantidad a pedir. Martín salió en varias ocasiones a ver que tal iba todo, muy agradable y atento. Muy recomendable.
El personal, Martin incluido, fueron muy amables y nos recomendaron muy bien. Cuando llegamos tuvimos que esperar 10 minutos porque habían asignado nuestra mesa a otras personas, pero nos compensaron con dos aperitivos mientras esperábamos a la mesa y luego a la comida. La comida estaba riquísima y el trato muy bueno, totalmente recomendable.
Comida exquisita y una atención estupenda y cercana por parte de Martín y su equipo. La decoración del local cuidada y muy bonita. Las mesas permiten privacidad y comodidad. Una gran y muy recomendable opción!
Hemos comido ensalada de lechuga con atún y yema, luego el rodaballo para dos personas (se puede pedirlo para tres) y plato de hongos (con fois y parmentier), y nos ha encantado todo! Lis postres muy ricos, el único que nos pareció raro de sabor que el sorbete de naranja lleva sal. Pero es muy personal. De verdad, ese sitio merece para repetir. Atención también es impecable, muchas gracias
Maravillosa cena!!! La ensaladilla hay que probarla, finísima. Después cenamos unas cigalas gallegas brutales y un lenguado a ma menier salvaje, con la suerte que Martín, nos hizo la salsa. Espectacular. Cerramos con una panchineta, que se había pasado un poco la galleta pero la crema era de otro nivel. Sabes lo que pagas. Merece muchísimo la pena. Volveremos.
Comida, todo muy rico... El rodaballo exquisito... Servicio excelente, muy amables... Ambiente tranquilo,solo por poner un pero pasamos un poco de frío.
La Cuchara de Martín es donde vas cuando quieres ingredientes tradicionales de máxima calidad, combinados de manera extraordinaria. El recuerdo de los sabores me tortura. Si comes mucho en La Cuchara correrás el riesgo de encontrar los demás restaurantes del área aburridos y predecibles.
Cenamos anoche a la carta . Me ha encantado , servicio muy atento y sobretodo el producto , unos berberechos impresionantes , las manitas con morcilla excelentes , lo mismo que la lasaña de hongos . Repetiré por supuesto
Nos regalaron un menú degustación para dos personas y hemos estado hoy comiendo... Una experiencia maravillosa, hemos comido fenomenal. El servicio buenísimo. Volveremos sin ninguna duda
Había oído de su prestigio y buen comer, pero lo comprove personalmente, ya que fuimos unos amigos a comer, y el resultado fue todavía mejor de lo esperado, ya que la calidad superaba el precio con creces, en todos los aspectos, tanto en la comida como en el ambiente, y sin descartar el servicio que fué ejemplar, por su amabilidad y profesionalidad. Es para aconsejar a los familiares y amigos, seguro que no tardaré en volver.
Hemos comido de maravilla. La paella del señorito increíble. Los camareros súper amables y Martín te explica todos los platos fuera de carta y te aconseja. Solo pediría que la velocidad entre los platos no fuera tan rápido para no acelerar la comida, me gusta comer con calma. Es un restaurante top de Pamplona para darte un homenaje.
¡La Cuchara de Martín, segunda visita y sigue sorprendiendo! Esta vez fui con mi hermano y mi marido. La primera visita fue un menú degustación que me dejó alucinada: cada plato era una combinación perfecta de sabores. ¡Lo quise comer todo! Aunque un poquito demasiado abundante para mi tamaño.😉 En esta segunda ocasión fuimos a la carta para poder elegir cada plato, y como siempre, la calidad y el sabor son espectaculares. Comenzamos con boquerones al estilo Guetaria, seguimos con unas coquinas deliciosas para mojar pan (literal, me fui con un gran lamparón a casa… ¡menos mal que tenía quitamanchas!) y luego los platos principales: Chateaubriand para mi hermano y mi marido, y yo disfruté de una cigala XXL increíble, fuera de carta. La cigala más deliciosa que he comido en mi vida 😋 Para terminar, los postres fueron un espectáculo: la torrija, un sorbete refrescante en un vaso que me encanta!😍, y una sopa de chocolate blanco que simplemente hay que probar. Solo nos faltó la presencia de Martín explicando con tanta pasión y amor cada plato, pero eso no le quita nada a la experiencia. ¡No os lo podéis perder!
Restaurante muy céntrico y bien ubicado. Respecto a la comida, todo estaba muy rico, también destacar que todos los platos han salido en perfecto orden y tiempo para poder degustarlos y disfrutarlos sin ninguna prisa. Cabe mencionar que los camareros Alfredo e Ibai fueron estupendos y muy amables contestando a todas nuestra preguntas en todo el servicio y brindando una experiencia muy buena. Sin duda recomiendo este restaurante 👍
Riquísimo todo. Las almejas al ajillo increíbles, de las mejores que hemos comido nunca, el arroz del señorito buenisimo, y el solomillo con foie SIN PALABRAS. Salimos con ganas de volver y de probar más cosas, una pena que vivamos lejos. Muy recomendado. De momento el mejor de todo nuestro viaje a Pamplona y difícil de superar.
Restaurante ubicado en el centro de Pamplona, que puedes degustar varios menús y platos de carta. Platos abundantes y exquisitos, trato familiar y cercano. Mesas que te permiten tener privacidad. Como apunte sería interesante el presentar la carne sin la salsa para no perder el sabor original de la misma.
Comimos hace meses el menú que hicieron de casquería. Y la verdad que salimos muy felices. La comida como el trato fueron excelentes. Alucinamos con sus platos llenos de sabor y bonita presencia. El menú estaba acompañado de maridaje que fue todo un acierto. Vinos muy buenos acompañando a cada plato. Recalco el trato y la atención tan buena que recibimos.
Lugar muy céntrico con muy buena comida. Hay menú degustación muy recomendable. Especialmente me encantó el "potito" de setas del bosque con parmentier de patata. Me encantó esa fusión. El postre es una degustación de 3, el suspiro de grosella (flor) buenísima y te asesoran para que se coma lo último. Todo estaba riquísimo y correcto calidad -precio. Buen servicio.
Rte que debes probar en Pamplona por su calidad en los platos, en sus vinos, en su ambiente tan acogedor y sobretodo en la amabilidad del servicio. Nos encantó el arroz especial de caretas de cerdo y setas. La morcilla con pimientos cristal , el tartar exquisito en textura y sabor. Las manitas de ministro renozadas. De los postres…. Mejor probarlos todos !
Muy buen sitio en pleno centro de Pamplona. Comida de muy buena calidad y atención impecable. A destacar los arroces, pedí arroz negro con sepia y calamar y la verdad que nos sorprendió lo rico que estaba. Carta muy amplia que me pide volver para probar más de sus productos. Sin ninguna duda lo recomiendo si quieres comer bien.
Fuimos por la cena de Navidad de empresa y, desde la propia reserva, el trato fue una maravilla. Nos dejamos aconsejar con los entrantes: ensaladilla rusa, hongos y verdura de temporada. Además de estar muy buenos, nos lo sacaron todo separado (en grupos grandes es un incordio andar repartiendo, la verdad. Un detalle a valorar). De segundos, yo opté por unos calamares de anzuelo que estaban fuera de carta. También muy buenos. Un lugar, en definitiva, recomendable.
Muy bien cucharitas, cucharitos. Tenía ganas de probar este resturante a cuyo chef llevo tiempo siguiendo en instagram. Muy buena experiencia, local myy agradable y acogedor, servicio atento y profesional del que ya queda poco. De lo que pudimos probar, chistorra de entrante de la casa magnífica, tigres espectaculares llenos de sabor y nada grasientos, picantes como deben ser. Colas de cigalita jugosas, coquinas que cada vez es mas dificil encontrar correctas, hongos quizás algo faltos de potencia, careta magnifica. Tarta de queso un poco sosita. Mi única pega que creo que deben adaptar es que no se puedan pedir medias raciones. Iba con muchas ganas de probar callos y morros tras ver los videos de Martín, pero no podia con una racion entera ya que mi acompañante no quería y además era cena. Una pena ese detalle pero globalmente recomendable y para repetir
¡La Cuchara de Martín, segunda visita y sigue sorprendiendo! Esta vez fui con mi hermano y mi marido. La primera visita fue un menú degustación que me dejó alucinada: cada plato era una combinación perfecta de sabores. ¡Lo quise comer todo! Aunque un poquito demasiado abundante para mi tamaño.😉 En esta segunda ocasión fuimos a la carta para poder elegir cada plato, y como siempre, la calidad y el sabor son espectaculares. Comenzamos con boquerones al estilo Guetaria, seguimos con unas coquinas deliciosas para mojar pan (literal, me fui con un gran lamparón a casa… ¡menos mal que tenía quitamanchas!) y luego los platos principales: Chateaubriand para mi hermano y mi marido, y yo disfruté de una cigala XXL increíble, fuera de carta. La cigala más deliciosa que he comido en mi vida 😋 Para terminar, los postres fueron un espectáculo: la torrija, un sorbete refrescante en un vaso que me encanta!😍, y una sopa de chocolate blanco que simplemente hay que probar. Solo nos faltó la presencia de Martín explicando con tanta pasión y amor cada plato, pero eso no le quita nada a la experiencia. ¡No os lo podéis perder!
Hemos comido de maravilla. La paella del señorito increíble. Los camareros súper amables y Martín te explica todos los platos fuera de carta y te aconseja. Solo pediría que la velocidad entre los platos no fuera tan rápido para no acelerar la comida, me gusta comer con calma. Es un restaurante top de Pamplona para darte un homenaje.
Restaurante muy céntrico y bien ubicado. Respecto a la comida, todo estaba muy rico, también destacar que todos los platos han salido en perfecto orden y tiempo para poder degustarlos y disfrutarlos sin ninguna prisa. Cabe mencionar que los camareros Alfredo e Ibai fueron estupendos y muy amables contestando a todas nuestra preguntas en todo el servicio y brindando una experiencia muy buena. Sin duda recomiendo este restaurante 👍
Desde el primer momento fueron muy amables , no teníamos espacio para comer pero por ser una fecha especial para nosotros nos hicieron el esfuerzo de buscarnos una mesa en su espectacular comedor de los tucanes , un trato muy cercano amable pero muy profesional , la comida algo exquisito , el servicio de 10 , amables y simpatic@s y Martín una persona muy agradable nos explicó los platos más especiales . Sin duda volveremos. Como detaye me regalaron las botellas de vino vacías del vino por qué eran preciosas.
Restaurante ubicado en el centro de Pamplona, que puedes degustar varios menús y platos de carta. Platos abundantes y exquisitos, trato familiar y cercano. Mesas que te permiten tener privacidad. Como apunte sería interesante el presentar la carne sin la salsa para no perder el sabor original de la misma.
Comimos hace meses el menú que hicieron de casquería. Y la verdad que salimos muy felices. La comida como el trato fueron excelentes. Alucinamos con sus platos llenos de sabor y bonita presencia. El menú estaba acompañado de maridaje que fue todo un acierto. Vinos muy buenos acompañando a cada plato. Recalco el trato y la atención tan buena que recibimos.
Lugar muy céntrico con muy buena comida. Hay menú degustación muy recomendable. Especialmente me encantó el "potito" de setas del bosque con parmentier de patata. Me encantó esa fusión. El postre es una degustación de 3, el suspiro de grosella (flor) buenísima y te asesoran para que se coma lo último. Todo estaba riquísimo y correcto calidad -precio. Buen servicio.
Rte que debes probar en Pamplona por su calidad en los platos, en sus vinos, en su ambiente tan acogedor y sobretodo en la amabilidad del servicio. Nos encantó el arroz especial de caretas de cerdo y setas. La morcilla con pimientos cristal , el tartar exquisito en textura y sabor. Las manitas de ministro renozadas. De los postres…. Mejor probarlos todos !
Comencemos por lo malo. Lo único malo. Uno de los lugares más caros donde he cenado. Ahora si comida espectacular y original. Tanto los 2 entrantes como el principal. Cantidades muy muy correctas. Un lugar bonito y agradable con atención impecable. Me encantaría regresar. 10 de 10 en calidad.
Había oído de su prestigio y buen comer, pero lo comprove personalmente, ya que fuimos unos amigos a comer, y el resultado fue todavía mejor de lo esperado, ya que la calidad superaba el precio con creces, en todos los aspectos, tanto en la comida como en el ambiente, y sin descartar el servicio que fué ejemplar, por su amabilidad y profesionalidad. Es para aconsejar a los familiares y amigos, seguro que no tardaré en volver.
Fuimos por la cena de Navidad de empresa y, desde la propia reserva, el trato fue una maravilla. Nos dejamos aconsejar con los entrantes: ensaladilla rusa, hongos y verdura de temporada. Además de estar muy buenos, nos lo sacaron todo separado (en grupos grandes es un incordio andar repartiendo, la verdad. Un detalle a valorar). De segundos, yo opté por unos calamares de anzuelo que estaban fuera de carta. También muy buenos. Un lugar, en definitiva, recomendable.
Muy bien cucharitas, cucharitos. Tenía ganas de probar este resturante a cuyo chef llevo tiempo siguiendo en instagram. Muy buena experiencia, local myy agradable y acogedor, servicio atento y profesional del que ya queda poco. De lo que pudimos probar, chistorra de entrante de la casa magnífica, tigres espectaculares llenos de sabor y nada grasientos, picantes como deben ser. Colas de cigalita jugosas, coquinas que cada vez es mas dificil encontrar correctas, hongos quizás algo faltos de potencia, careta magnifica. Tarta de queso un poco sosita. Mi única pega que creo que deben adaptar es que no se puedan pedir medias raciones. Iba con muchas ganas de probar callos y morros tras ver los videos de Martín, pero no podia con una racion entera ya que mi acompañante no quería y además era cena. Una pena ese detalle pero globalmente recomendable y para repetir
Los adultos comimos el menú de degustación (72 €) y en general muy bien (como es natural a unos nos gustaron más unos platos y a otros, otros). El postre también nos gustó. De los vinos que entraban en el menú, me gustó más el Ribera del Duero que el Rioja, pero ambos aceptables. Las pequeñas comieron manitas de cerdo y también les gustaron. Nos acomodaron en la terraza acristalada (cuando llamamos para reservar, ya no había sitio dentro) y estuvimos agusto. Si acaso un poco de calor. El servicio rápido y con amabilidad. Volveremos, pero ya para comer a la carta.
Restaurante muy recomendable, la primera vez y no será la última que lo visite, pedímos el menú de casqueria todo excelente y el maridaje estupendo con unos vinos de primer nivel, no doy 5 estrellas porque mi intención era degustar la cabeza de cochinillo y por desgracia para mi no quedaban unidades debido a la gran demanda, volveré a por ella. El servicio a resaltar por su exquisita atención.
Primera vez que vamos, nos gustó mucho, pedimos el menú de 48€, excelente calidad y presentación en todos los platos, cantidad adecuada y buen servicio, como puntos a mejorar la carta con los menús no nos las sirvieron de primeras, tuvimos que pedirlas, los solomillos llegaron casi fríos y el local tiene un estilo japonés atractivo que aprovechan mucho el espacio pero las mesas para dos son pequeñas y muy juntas entre sí…, pero la experiencia general fue muy buena, de los mejores de Pamplona, volveremos pronto.
La comida de la Cuchara es estupenda especialmente los arroces y el Chateaubriand. Las verduras, para mi gusto, un poco crudas, pero el plato muy bueno. Reservamos en la terraza y tengo que decir que pasamos bastante frío, en nuestra zona, no había estufa de pared y la comida se enfrió enseguida sobre todo el Chateaubriand que nos lo servimos en platos muy fríos. Un detalle que podría mejorar mucho la experiencia.
Hemos comido muy bien,todo muy rico y bien presentado. El precio me ha parecido muy alto para ser un menu, 60 / pers. Además ponía una botella de vino para cada 2 pax. Éramos 4 , solo hemos pedido una , un biter y una botella de agua y dos copas cava. Nos han cobrado aparte el biter 4€ y el cava 16€. Hemos protestado y nos han quitado los 4€ del biter. Ya no hemos querido decir más, pero no nos ha parecido bien. Además hemos comido en la terraza.
La comida estaba muy buena, pero el trato no fue del todo acertado. El dueño nos recomendó platos “más baratos”, dando por hecho nuestra situación económica, quizá por ser jóvenes o por nuestra forma de vestir. Puede que no fuera con mala intención, pero fue un comentario fuera de lugar. Hay que ser más cuidadoso y respetuoso con ese tipo de apreciaciones.
Local con mucha personalidad. Servicio excelente, muy amable y profesional. Atención de las que invitan a quedarse a vivir. Materia prima de primerísima calidad. Unos Hongos, foie, parmentier yema y crujiente de cebolla. que te llevan al cielo. Felicidades vuelvo mañana mismo a comer!
Comida buenísima, bien elaborada con buena presentación, excelentes calidades,la amabilidad del personal ,nos gustó todo,comimos en la zona acristalada que da al parque, sin ruidos, muy agradable
Nos alojamos una noche en Pamplona y descubrimos este restaurante por cercanía al hotel. Entramos sin reserva y rápido nos dieron mesa. Bien ambiente y buena atención. Bonita decoración y mesas amplias para los comensales. La comida rica y bien elaborada, comimos croquetas de jamón, salteado de vainas con magret y foie, ajoarriero con carabinero, paletilla de cordero y solomillo para los niños. Quizá por poner un pero, precio mas elevado que otras opciones, pero entiendo todos los gastos que tienen un restaurante y lo caro que está todo. Recomendable: Si
Restaurante decorado con muy buen gusto y ambiente agradable y tranquilo. Diferentes espacios. Atención exquisita por parte de la camarera. La comida estaba bien presentada aunque la cantidad era más bien justa. Lo que más nos gustó fue el salteado de vainas.
Comida buenísima, bien elaborada con buena presentación, excelentes calidades,la amabilidad del personal ,nos gustó todo,comimos en la zona acristalada que da al parque, sin ruidos, muy agradable
Nos alojamos una noche en Pamplona y descubrimos este restaurante por cercanía al hotel. Entramos sin reserva y rápido nos dieron mesa. Bien ambiente y buena atención. Bonita decoración y mesas amplias para los comensales. La comida rica y bien elaborada, comimos croquetas de jamón, salteado de vainas con magret y foie, ajoarriero con carabinero, paletilla de cordero y solomillo para los niños. Quizá por poner un pero, precio mas elevado que otras opciones, pero entiendo todos los gastos que tienen un restaurante y lo caro que está todo. Recomendable: Si
Restaurante decorado con muy buen gusto y ambiente agradable y tranquilo. Diferentes espacios. Atención exquisita por parte de la camarera. La comida estaba bien presentada aunque la cantidad era más bien justa. Lo que más nos gustó fue el salteado de vainas.
Un menú rico y en su mayoría bien cocinado. Todo estaba muy bueno aunque el rodaballo estaba un poco pasado de sal y así se lo hice saber y el solomillo q lo pedimos poco hecho estaba bastante pasado de punto. De todas formas disfrutamos de la comida y de la experiencia.
Local con mucha personalidad. Servicio excelente, muy amable y profesional. Atención de las que invitan a quedarse a vivir. Materia prima de primerísima calidad. Unos Hongos, foie, parmentier yema y crujiente de cebolla. que te llevan al cielo. Felicidades vuelvo mañana mismo a comer!
La comida estaba muy buena, pero el trato no fue del todo acertado. El dueño nos recomendó platos “más baratos”, dando por hecho nuestra situación económica, quizá por ser jóvenes o por nuestra forma de vestir. Puede que no fuera con mala intención, pero fue un comentario fuera de lugar. Hay que ser más cuidadoso y respetuoso con ese tipo de apreciaciones.
La comida de la Cuchara es estupenda especialmente los arroces y el Chateaubriand. Las verduras, para mi gusto, un poco crudas, pero el plato muy bueno. Reservamos en la terraza y tengo que decir que pasamos bastante frío, en nuestra zona, no había estufa de pared y la comida se enfrió enseguida sobre todo el Chateaubriand que nos lo servimos en platos muy fríos. Un detalle que podría mejorar mucho la experiencia.
El fin de semana fuimos a cenar y pedimos dos menús de degustación de 70€/ persona. Al llegar nos pusieron en una mesa súper pequeña situada en una especie de pasillo, al rato nos cambiaron de mesa y todo bien, el personal muy amable y atento. Lamentablemente cuando empezaron a sacar los platos de comida, estaba todo frío (quiero mencionar sobre todo las vieiras y el solomillo gratinado, estaba frío del todo). Había gente pero tampoco estaba tan lleno como para servir la comida así. A parte de comer todo frío en la sala donde estábamos había mucha corriente y estábamos los dos helados. Al final de la cena se lo comentamos al personal para que lo tengan en cuenta y procuren mejorar en este aspecto. Personalmente creo que por el precio que pagamos deberían tener más cuidado con estas cosas. Una pena porque me habían hablado muy bien, pero nosotros nos fuimos un poco decepcionados.
Relación calidad-precio descompensada. El servicio y el ambiente son excelentes. La comida está bien y es de calidad, pero no por encima de otros sitios. Con unos precios bastante más elevados que los mismos. Por lo que no merece la pena pagar tanto habiendo muchos restaurantes que te ofrecen una experiencia gastronómica mejor por el mismo o menor importe.
La comida muy rica ,aunque no sea abundante. Le pedimos un chico que los entrantes llegarán primero 1 y luego el otro, ya que eran para compartir, llegaron los 2 a la vez y sin platillos para poder compartir. A la hora de sentarte hay que decidir que vas a comer, ya que tienes distintos privilegios según que vas a comer, había gente mirando los papeles de pie sin luz, y sin hablar castellano para ver que comían.....a gente que la sentaban en una mesa, les hacían levantar para quitar el mantel.....parece que un menú de 30 euros no se merece otra cosa, que un pequeño mantel de papel...
Estuvimos el otro día, la comida excelente, le pongo 3 estrellas porque no entiendo que tengamos que comer con un perro, que cuando quería se sacudía; si voy a pagar lo que me piden quiero un servicio en el que esté agusto y con un perro pues no. Nos tiene que gustar el animal en el comedor? Pues no,se me catalogará de antisocial pero me da igual. Es muy injusto.
He vuelto este fin de semana por segunda vez y porque la primera quedé encantada. La verdad es que la comida es de diez, pero durante el servicio nos ocurrieron varias cosas que, espero, fuesen fruto de la casualidad… pero me ha dejado un sabor de boca irregular después de esta visita. En primer lugar, se les olvidó poner la ventresca a una ensalada que tenía este ingrediente como principal. Tras esto, se les olvidó sacarnos el segundo entrante que habíamos pedido y vinieron directamente con el arroz. En tercer lugar y tras un rato que se nos hizo demasiado largo, la camarera nos ofreció sacarnos una degustación de postres, pero sacaron directamente una tarta de queso y un coulant en el mismo plato. Luego nos los cobraron como dos postres distintos y, pienso, para esa degustación ya hubiese elegido yo los dos postres que me hubiesen apetecido. Por último, nos metieron en la cuenta el plato que se habían olvidado de sacarnos. En fin, un conjunto de situaciones que hicieron me levantase con menos ganas de recomendarlo como lo estaba haciendo. Pese a esto, recalcar que todo estaba buenísimo, pero nos falló el servicio. Saludos
La comida buena en general. El detalle del personal de hablar y dirigirse sólo a los hombres,no me pareció correcto. Es algo que deben corregir.
En general, bien, que te cobren por un aperitivo que no has pedido, es mal y por otra parte, siempre me llama la atención que el arroz esté templado, tirando a frio… Es una tontería… pero justo al lado de la mesa, había una zona elevada recubierta de madera, llena de migas, etc… del día anterior, total, se espera algo más en un lugar que maneja esos precios
Tiene nombre y parece que quieren ser de los restaurantes de nivel de Pamplona, pero la relación calidad precio es caro para lo que se ofrece. Los plAtos están ricos pero es una cocina sencilla y en el menú Getaria es un tanto ridículo que te saquen un trocito pequeño de chistorra sin más, o que las manitas de cerdo te las preparen con huesos. En resumen muy por debajo de mis expectativas previas.
Parecerá raro que solo dé tres estrellas calificando con 5 estrellas la comida y 5 el servicio. Decir que la comida estaba muy muy rica, pero la cantidad me pareció muy justa por no decir poca, para los 70 € que cuesta el menú degustación. El plato con el huevo trufado y el solomillo están espectaculares, pero repito la cantidad en mi caso era escasa en general.
Tiene nombre y parece que quieren ser de los restaurantes de nivel de Pamplona, pero la relación calidad precio es caro para lo que se ofrece. Los plAtos están ricos pero es una cocina sencilla y en el menú Getaria es un tanto ridículo que te saquen un trocito pequeño de chistorra sin más, o que las manitas de cerdo te las preparen con huesos. En resumen muy por debajo de mis expectativas previas.
Tal vez fuimos con las espectativas muy altas a este local, no digo que no. Pero yo creo que el menú de 70€ que fue el que escogimos, no puede consistir en platos al centro para compartir y sin apenas elaboración. Incluso el postre es corto y para compartir, cuando hablamos de menús a esos precios deberían constar de platos individuales y elaborados. No un trozo pequeño de txistorra o una croqueta o unas simples rabas como es éste caso. La cola de cigala buena. El entrante de jamón también es muy excaso. Tampoco tuve suerte con el rodaballo, estaba demasiado hecho. Las pochas con almejas son tres cucharadas. El vino muy bueno.
Un poco decepcionada con el sitio. Al ser grupo grande nos hicieron compartir 3 entrantes que eso no daba ni para una cucharada por persona, muy cutre. Sin hablar de la chuleta de ternera de Navarra "tan buena" que supuestamente nos dijo el camarero que estaba....pésima, las 4 chuletas que pedimos nos las sacaron muy hechas (y eso q las habíamos pedido poco hechas), la carne nada tierna y de sabor... nada de nada y encima las patatas que le acompañaban congeladas. Y ya para finalizar, en vez de poder elegir el postre, nos pusieron degustación de postres, que lo mismo, al repartir no llega a nada por persona. La verdad que si estáis pensando ir a la Terraza, no lo hagáis en grupo. Lo único bueno a destacar el servicio y la ubicación.
Estuvimos comiendo el lunes al medio día. Éramos 8 personas. Todos familia y celebrábamos un cumpleaños. Pedimos varios platos. Entradas ensaladillas, ensaladas de chipirones, revueltos de cetas y sopa de pescado. De plato principal: arroz con bogavante, pescados, callos, solomillos. Postres varios. La comida no estuvo a la altura de nuestras expectativas. Los arroces estaban salados y el arroz poco echo y los mariscos secos. Los pescados estaban bien. Lo peor fue la atención del señor Martín que fue arrogante y muy poco formal. Nunca fuimos la prioridad como clientes. Por suerte luego llegó una camarera que ella si fue amable y cordial. Le dijimos al señor Martín nuestra disconformidad con los arroces y solamente dijo: voy a mirar el caldo y nunca volvió a nuestra mesa para decirnos algo sobre nuestro reclamo. Esto me parece muy desatento de parte del restaurante. El señor Martín aparte de ser antipático y agresivo en sus comentarios tenía su ropa manchada y desalineado. Lo cual no corresponde a la clase de Restaurant que desean ser. En este sitio hay más apariencia que realidad en calidad de comida.
Estuvimos el Domingo día 25 comiendo. Pedimos un entrante que estaba realmente rico y un besugo para dos. Previamente habíamos preguntado a como era el precio del besugo, nos comentó el mismo Martin que el precio era a 94 euros la pieza ya que todas eran de kilo. El precio es elevado pero si estaba bueno se paga con gusto. Nos sacaron el besugo o besuguin ya emplatado, en un refrito que no estaba bien ligado, la carne no estaba prieta, el sabor no era bueno, no pesaba un kilo ni por el forro, no es la primera vez que comemos besugo y cuando pesa un kilo hay pez para hartar y no salir con hambre. No nos gustó la manera en la que nos sentimos engañados, tanto es así que ni pedimos ni postre ni café. Una pena pero no pensamos volver.
⚠️ABSTENERSE CELIACOS ⚠️ Fui ayer a comer el menú del día en La Terraza con mi madre (celiaca) y unos familiares. Mi madre avisó que era celiaca y en la carta están indicados los alérgenos. Mi madre pidió merluza a la koskera, que indicaba que no tenía gluten, como se puede ver en la foto. Terminamos de comer y se empezó a encontrar mal, llamé al restaurante para consultar si podían haberse confundido, y tras un buen rato de espera al teléfono, me confirmaron que le habían servido un plato CON GLUTEN⚠️. Obviamente, nos estropearon el resto del día porque una persona celiaca no come sin gluten por gusto… Estuvo malísima toda la tarde y la noche. Me he llevado una tremenda decepción, no sólo por el accidente del gluten sino que para más inri, ¡la merluza estaba sequísima!
Lamento haber perdido nuestro tiempo en este restaurante, hemos tenido la desgracia de elegir este sitio para celebrar el cumpleaños de mi amado y mejor amigo de mi vida. Comenzando por el recibimiento con una actitud de soberbia y desdén hacia nosotros en nuestra llegada. Éramos 8 comensales y pedimos diversidad de cosas, ensaladilla rusa, revuelto de setas, ensalada de chipirones, croquetas de chuletón, tigres, sopa de pescado, arroz del señorito, arroz con bogavante, virey, callos y moros, solomillo con patatas y diversos postres. Una buena consumición a mi parecer. La calidad del servicio fue escasa, un caos de servicio donde no hubo coordinación en el mismo, desde falta de cubiertos a un servicio de vinos más que indeseable. La comida llegó antes que el vino los cafés se enfriaron esperando el postre… Pero la guinda la puso el señor Martín, muy desaliñado y soberbio, nada paciente y arrogante, sin dar respuestas claras y nada servicial. El precio desorbitado de nuestro almuerzo me parece irrespetuoso para el trato y la comida que recibimos. Los arroces estaban duros y salados al igual que la sopa de pescado y los morros. Un ambiente que quiere aparentar un postín dentro de la gastronomía pamplonica pero que no llega a ser más, solo es humo lo que este señor intenta vender. Deja mucho qué desear nuestra experiencia en la cuchara de Martín. Recorrer 1500 km desde Suiza para esto, ha sido una desagradable sorpresa pero un buen material para mi columna de gastronomía. J. Schweizer Gastronomische Zeitung
Decepción total. Pedimos el menú degustación para un grupo y hubo fallos en casi todos los platos. Chistorra poco hecha y por tanto correosa, lo mismo que los chipirones de la ensalada. El mollete pastoso y con pobre relleno. El canelón frío. El rodaballo pasado de cocción y algunos de nosotros con raciones ridículas. El arroz duro. La ración de manitas enana, y el postre presentado bien en unos platos y mal en otros. En resumen, fallos de cocción, temperaturas y presentación. Los camareros agradables, eso sí. Pero en general decepcionante y carísimo para lo que recibimos
Decepción total. Pedimos el menú degustación para un grupo y hubo fallos en casi todos los platos. Chistorra poco hecha y por tanto correosa, lo mismo que los chipirones de la ensalada. El mollete pastoso y con pobre relleno. El canelón frío. El rodaballo pasado de cocción y algunos de nosotros con raciones ridículas. El arroz duro. La ración de manitas enana, y el postre presentado bien en unos platos y mal en otros. En resumen, fallos de cocción, temperaturas y presentación. Los camareros agradables, eso sí. Pero en general decepcionante y carísimo para lo que recibimos
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C. Navas de Tolosa, 1, 31001 Pamplona, Navarra, Spain
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Die Nachbarschaft
Standort
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